Primer Subterráneo en Bs. As.

Edificio Palacio Barolo en Buenos Aires Historia Arquitectura Ubicacion

Edificio Palacio Barolo en Buenos Aires: Historia, Arquitectura y Ubicación

Edificio Barolo en Buenos Aires

Ubicación: Av. De Mayo 1370 e Hipólito Yrigoyen 1371. Monserrat.

El Palacio Barolo fue el edificio porteño más alto hasta la construcción del Kavanagh, en 1935. Sus cien metros de altura culminan en el faro giratorio de 300.000 bujías que lo hacía visible desde Uruguay y que el 14 de setiembre de 1923 transmitió con sus luces el resultado de la pelea de boxeo Firpo-Dempsey.

Respecto a la historia de este edificio, la periodista María Seoane, en su libro «Argentina El Siglo del Progreso y la Oscuridad (1900-2003)» nos cuenta:

[Hay]…dos hechos que tienen que ver con fiestas nacionales: el primero es el establecimiento del Día de la Raza como fecha patria en 1917 —el 12 de octubre— por presión de la élite española en Buenos Aires; el segundo es que una de las fiestas más importantes de Buenos Aires hasta 1900 era la del 20 de septiembre, llamada irónicamente «la pascua italiana».

Los inmigrantes italianos festejaban en esta fecha la unidad de Italia, ocurrida cuando las tropas piamontesas tomaron Roma el 20 de setiembre de 1870, obligando al Papa a recluirse en Castelgandolfo.

En todas las ciudades argentinas con fuerte presencia italiana, como Buenos Aires o Rosario, se celebraba esta fiesta popular, anticlerical y garibaldina. También, por esos años, dos italianos soñaron con traer las cenizas de Dante Alighieri a Buenos Aires y para eso construyeron un edificio-santuario en la Avenida de Mayo: el Palacio Barolo, que tomó el nombre del inmigrante e industrial Luis Barolo, tiene 22 pisos, cien metros de altura (como los cien cantos de la Divina Comedia) y hasta 1935 fue el edificio más alto de la ciudad.

Construido por otro italiano, el arquitecto Mario Palanti, que era además pintor y escultor, combina referencias al gótico veneciano con la arquitectura religiosa de la India. Cuentan que Palanti convenció a Barolo de la inminencia de una nueva guerra europea y de la necesidad de resguardar las cenizas del Dante, que descansaban en Ravena. El edificio está colmado de referencias al poeta y al poema. Su división general es en tres partes: Infierno, Purgatorio y Cielo.

La planta baja es el Infierno, los primeros catorce pisos el Purgatorio y los siguientes son el Paraíso; el faro representa a Dios. Las nueve bóvedas de acceso representan pasos de iniciación (nueve son las jerarquías infernales). La mayoría de los cantos del poema del Dante tienen once o veintidós estrofas: los pisos del edificio están divididos en once módulos, veintidós módulos de oficina por bloque. La cúpula se inspira en un templo hindú, dedicado a la religión tantra, y representa la unión entre Dante y Beatriz Portinari. Los entendidos dicen también que éste es el mayor ejemplo local de la «arquitectura esotérica» de principios del siglo XX.

El Palacio Barolo se inauguró en 1923 y fue bendecido por el nuncio Giovanni Beda Cardinale. A la inauguración asistió el entonces embajador de Italia en la Argentina. No llegó a asistir su mentor, el hombre Barolo, muerto poco antes.

La receptividad de la sociedad argentina a las migraciones en las primeras décadas del siglo XX estuvo estrechamente ligada al hecho de, que el período de expansión económica que atravesaba el país hacía que la gran mayoría de los inmigrantes consiguiera trabajo. De hecho, el trabajo se les ofrecía.

Y el gran agente de la movilidad social fue la educación pública. Gracias a ella, los hijos de los inmigrantes podían aspirar a un trabajo más calificado que el que habían tenido sus padres. Tal la movilidad social de la Argentina en aquella época.

Fuente Consultada:
«Argentina El Siglo del Progreso y la Oscuridad (1900-2003)»  María Seoane

Primer Subterraneo de Buenos Aires Historia de su Construcción

Primer Subterráneo de Buenos Aires
Historia de su Construcción

HISTORIA: Hacia tiempo ya que la Gran Aldea se estaba convirtiendo en la gran ciudad. El crecimiento demográfico como consecuencia, especialmente, de la intensa corriente inmigratoria, avanzaba a grandes pasos.

Ya, a principios de siglo, la implantación del servicio eléctrico de tranvías había constituido un trascendental progreso para Buenos Aires que, como consecuencia del mismo, se fue extendiendo cada vez más, poblándose muchos barrios que hasta entonces habían sido verdaderos desiertos.

La ciudad se ampliaba constantemente. Se buscaba la descongestión del centro, donde se estaba agrupando toda la población. Con el tranvía eléctrico ya se había conseguido algo, pero era necesario hacer más. Por otra parte, la creciente población de los distintos barrios abría nuevas exigencias.

Además la ciudad tendía a parecerse a otras grandes capitales del mundo. Buenos Aires, aparte de extenderse, se modernizaba. También necesitaba respirar, de manera que se proyectaron, poco después del Centenario.

PRIMER TRAMO DE DIAGONAL NORTE
La esquina de Cangallo y Esmeralda, luego de la demolición se abre la Diagonal Norte y se inaugura el subterráneo algunas obras de gran aliento tendientes a su embellecimiento, pero igualmente a dar un desahogo a la parte céntrica, donde la población no cabía los vehículos abarrotaban las calles entorpeciendo el tránsito, cada vez mayor en la capital.

El municipio se ponía a tono con sus necesidades de la urbe en plena evolución. Se había proyectado la construcción de un juego de diagonales en el año 1913 se dio comienzo a las obras correspondientes a la Diagonal Norte, que debía partir de Plaza Mayo para unirla con Plaza Lavalle. Grandes edificios rindieron tributo a ese adelanto edilicio y cayeron demolidos con la piqueta.

El pueblo asistía, como nombrado, al inusitado progreso de la ciudad, no igualado por ninguna otra capital del mundo. En muy pocos años se transformaba casi fundamentalmente. Al mismo tiempo que la zona central cambiaba su fisonomía, los arrabales se iban convirtiendo en hermosos barrios residenciales con modernos edificios.

Y la construcción de la Diagonal Norte constituía un paso gigantesco en la evolución de la metrópoli. Porque además se había previsto para la nueva arteria un especial estilo de edificación, con casas de idéntica altura, con sentido urbanístico y con miras al futuro. Era el comienzo de una etapa extraordinariamente progresista que no habría de detenerse. Las casas iban cayendo para dejar paso a la nueva arteria con su posterior moderna edificación. Se abría, en el centro de la capital, junto con la avenida, una perspectiva magnífica.

El crecimiento era integral. También el puerto Madero, que no tenía muchos años, resultaba pequeño para su enorme movimiento. Y como es natural, se proyectó la construcción de un nuevo puerto, cuyas obras se iniciaron también en el año 1913, que quedó en la historia edilicia de la ciudad como uno de los que dieron mayor impulso a su progreso. Demandó años la construcción de los modernos muelles, pues fue necesario ganar muchos terrenos al río de la Plata, antes de dar comienzo a las obras principales.

SUBTERRÁNEO: Pero, es indudable, que la mayor expresión del progreso urbano registrada en ese año, fue la inauguración de la primera línea de trenes subterráneos. Las obras iniciadas en el año 1911 dieron término en diciembre de 1913, en que se procedió a la inauguración del primer tramo.

En esa primera línea los trenes corrieron desde Plaza Mayo a Plaza Once por la Avenida de Mayo y Rivadavia, con miras a su futura prolongación hasta Caballito. De más está decir que la inauguración del subterráneo constituyó un verdadero acontecimiento. Al viaje inicial asistieron altas autoridades nacionales y comunales, así como invitados. El servicio se cumplía con coches adquiridos en Bélgica. Cada uno pesaba 30 toneladas, tenía 16 metros de largo y entre otros muchos detalles, puertas corredizas y dotados de profusa iluminación.

Los trenes fueron compuestos hasta por seis vagones cada uno y el nuevo servicio transportaba 17.000 pasajeros por hora. Los vehículos, si bien contaban con motores independientes, podían conectarse entre sí, como si formaran una sola unidad. La velocidad de los trenes era de unos cuarenta y cinco kilómetros por hora y, como las paradas se producían en estaciones especiales, construidas cada tres cuadras, el viaje era más rápido que en los vehículos a nivel.

interior subte

El 1° de diciembre de 1913, Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad latinoamericana con servicio de ferrocarril subterráneo. Ese día se inauguró parcialmente la actual línea A. El primer tramo habilitado unió la Plaza de Mayo con la de Miserere. Fue la única obra de este tipo que se construyó totalmente a cielo abierto.

Federico LacrozeFederico Lacroze fue un visionario apasionado por los transportes. Soñaba con extender el tranvía al campo, como era frecuente en las redes de los Estados Unidos.
Ya en tiempos de los tranvías de caballo había fundado uno, denominadoTramway Rural, que llegaba hasta Rojas.

Fue la línea de tracción animal más larga del mundo, y llegó a contar con un coche dormitorio. Luego, cuando explotaba sus líneas con unidades eléctricas, aprovechó las vías para prestar un servicio con coches grandes, de 8 ruedas, entre Corrientes y Reconquista y la localidad suburbana de San Martín. Pero soñaba con algo más…

La conexión entre el sistema ferroviario que cubría las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones con el del antiguo tramway rural que le pertenecía apuntaba a crear el Ferrocarril Terminal Central de Buenos Aires, cuya cabecera iba a estar debajo del Obelisco.

Y allí, bajo tierra y cegadas por los vistosos paneles de la estación actual del subte -Carlos Pellegrini-, están aún las instalaciones que llegaron a construirse. En los últimos tiempos la empresa concesionaria actual esperaba el arribo de los coches reacondicionados adquiridos en Japón cuando necesitó reforzar el servicio. Se optó, entonces, por echar mano de los vagones del Urquiza, también operados por esa firma. Parecía que finalmente se cumplían los sueños de Lacroze, aunque fuera parcialmente.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1913

Hazaña del Plus Ultra Historia Vuelo España Buenos Aires Hidroavion

Hazaña del Plus Ultra Historia
Vuelo España-Buenos Aires

Así se llamaba —y significa Más Allá — el avión que todo el pueblo de Buenos Aires, trepado a las torres y los techos, con catalejos y prismáticos o a simple vista, buscaba afanoso en el cielo, hacia el Oriente, aquella tarde inolvidable —la recuerda el autor— del 10 de febrero de 1926. En el puerto, donde habría de acuatizar, ¡si triunfaban!, estaba congregada una inmensa multitud. ¡Y llegaron a la hora precisa! ¡Eran cuatro valientes!

avion plus ultra

Venían de España. Se llamaban Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan M. Durán y Pablo Rada. Comandante militar el primero, capitán el segundo, teniente de navio el tercero, y simple mecánico el último. Franco había concebido una empresa que provocó, al ser conocida, comentarios irónicos y sonrisas de conmiseración: rendir un homenaje a la Argentina cruzando el océano Atlántico —hazaña no cumplida hasta entonces— con un avión construido en la madre patria. Los más audaces aviadores calificaban de locura semejante propósito.

La Hazaña del Plus Ultra: BUENOS Aires madrugó más que de costumbre el 10 de febrero. La ciudad se levantó temprano porque un acontecimiento extraordinario reclamaba su presencia en las calles: La llegada del Plus Ultra.

Tripulantes del Plus Ultra

Los Tripulantes del Plus Ultra

El 22 de enero había salido de Palos de Moguer, del mismo puerto de donde partieron las carabelas de Colón para descubrir América. Ocho horas después estaba en Las Palmas, de donde siguió a Cabo Verde en un vuelo de nueve horas. De ahí el salto prodigioso hasta Brasil. El fuerte viento desvió el avión hacia la isla de Fernando de Noronha, a donde llegó después de 15 horas 20 minutos, cuan, do prácticamente no le quedaba nafta.

Después Pernambuco, Río de Janeiro, Montevideo… El pueblo se reunió desde temprano a lo largo de la avenida Costanera. Todos querían ser los primeros en divisar al pájaro de acero que traía la gloria de España. Pero la multitud no cabía en los límites de la amplia avenida. Se diseminó por todas las calles del centro que presentaban un aspecto inusitado de fiesta. Nadie quería trabajar ese día. Todos ansiaban estar presentes en la recepción.

Fue un día de inolvidable emoción. Una mezcla de regocijo y de angustia, porque había un escondido temor de que los cuatro héroes que viajaban en el Plus Ultra, Franco, Ruiz de Alda, Duran y Rada, pudieran tener algún tropiezo en la etapa final.

En las primeras horas del día, ya ofrecían todas las calles una alegría incontenible. Ramón Franco y sus compañeros ya estaban en Montevideo. Faltaba sólo un pequeño salto para que la proeza quedara totalmente cumplida. No se sabía exactamente la hora en que el aparato abandonaría el puerto uruguayo, de manera que el público prefirió la larga espera.

Era mejor que llegar tarde. De pronto, cerca del mediodía, se tuvo la noticia: El Plus Ultra había despegado en la vecina orilla, y viajaba hacia Buenos Aires. Cuando el aparato fue avistado en el horizonte, el entusiasmo fue indescriptible. Mientras el júbilo del pueblo se manifestaba ruidosamente, todas las naves del puerto hacían oír sus pitos y sus sirenas en clamoroso saludo a los hombres que habían cumplido la hazaña de vencer al océano desde el aire.

Decían las crónicas de la época: «Era un punto en el horizonte, a poca altura sobre el agua; casi como una golondrina que anduviera de pesca; pero millares de ojos lo reconocieron. Momentos más tarde se recortaba nítida la silueta del Plus Ultra; se oía el fragoroso rugir de sus motores, y hasta se divisaban las manos de sus tripulantes, que se agitaban en señal de saludo. Cuando el glorioso bote volador posó su quilla en las aguas de Puerto Nuevo y los cuatro héroes abandonaron la carlinga, fueron arrebatados por los brazos de la muchedumbre enardecida, entre vítores clamorosos a la madre patria y sus intrépidos embajadores del aire.»

En el sector Sur del Muelle de Pescadores acuatizó el Plus Ultra a las 12.28. Fue una maniobra perfecta que el público reunido en la avenida Costanera siguió sin perder detalle. Después la apoteosis. Avalanchas incontenibles. Público enloquecido de entusiasmo, vitoreando a España y a sus héroes. Y por fin, el abrazo del presidente de la República, que expresaba el abrazo de todo el pueblo argentino.

tripulantes plus ultra

Franco ordenó la construcción de un aparato de los que en vez de aterrizar acuatizaban o amaraban. Ahora se les llama hidroaviones. La construcción se realizó bajo la dirección inmediata de Franco y Ruiz de Alda. Homenaje simbólico a la memoria de Colón, Franco quiso que el vuelo se iniciara en el puerto de Palos de Moguer, desde donde zarparon en 1492 las tres nunca bien alabadas carabelas. Y lo mismo que en aquel famoso 3 de agosto, toda la población se lanzó al puerto histórico para ver alejarse y remontar el vuelo al estupendo pájaro mecánico. La nave con alas rompió las olas en segundos, y en pocos más desaparecía en el horizonte como una golondrina. Salió del puerto de Palos a las 7 y 45. A las 15 de ese mismo día, después de recorrer 1.350 kilómetros, estaba en Las Palmas (Islas Canarias). El 26 de enero llegó a Porto Praia, y cuatro días más tarde a Fernando de Noronha. Todo esto lo comunicaba el cable a medida que el fabuloso avión cubría tramos de la aventura.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1926

Pedro Zanni Record de Vuelo Figueredo Primera Mujer Aviadora Argentina

Pedro Zanni Record de Vuelo

La guerra europea promovió el acelerado progreso de la aviación, impulso que, como es natural, tuvo repercusión en nuestro país. Buenos Aires se había asombrado, cuatro años antes, con el vuelo de Marcel Paillete, el as francés que salió de Villa Lugano cruzando por primera vez la capital en avión, para llegar a la Sportiva, luego de volar sobre Villa Soldati, el Riachuelo, Barracas, la Boca, Casa Amarilla, San Telmo y el puerto. Después de esa hazaña, la visita de otros aviadores europeos sirvió de estímulo a los pilotos criollos.

Marcel Paillete

Cattáneo había volado cabeza abajo, ante el estupor de los porteños. Ese gesto arriesgado influyó en gran número de jóvenes que se dedicaron a la aviación. Algunos cayeron. Son los mártires que todas las grandes empresas requieren, pero fueron más los que siguieron.

pedro zanniEn 1914, la calda de Jorge Newbery marcó uno de los más luctuosos sucesos de nuestra incipiente aeronáutica. Sin embargo, ese mismo año —el 18 de julio— el teniente Pedro Zanni (foto izq.)establecía un triple récord sudamericano de duración, distancia y velocidad. Voló 700 kilómetros, desde El Palomar a Villa Mercedes (San Luis) , en 4 horas, 41 minutos, a un promedio horario de 150 kilómetros, utilizando un aparato Nieuport de 100 HP. Meses después, el 1° de octubre, recibía su brevet la prime, la aviadora argentina: Amalia Figueredo.(foto abajo)Amalia Figueredo

Luego, nuestra aviación continuó en la senda de constante progreso y puede decirse que en 1915 alcanzó su mayoría de edad. Fue el mismo año en que Cattáneo realizó su viaje a Chile ida y vuelta, asombrando a Buenos Aires con sus vuelos acrobáticos.

La población porteña, que nunca habla visto hazañas semejantes, las glorificó en sus canciones populares. Toda la ciudad habló de Cattáneo y de otros aviadores italianos y franceses que dibujaron arabescos inverosímiles en su cielo.

JORGE NEWBERY, EL PRECURSOR DE NUESTRA AVIACIÓN El héroe máximo de la aviación argentina fue Jorge Newbery (1875-1914), hijo del doctor norteamericano Ralph Newbery y de Dolores Malagaríe.

jorge newberyNació en la casa de la calle Florida 251 y a los 17 años, una vez cursado el bachillerato viajó a Estados Unidos para estudiar en la universidad de Cor-nell y en el Drexel Institute de Filadelfia. Egresó como ingeniero electricista en 1895. En el país del Norte el joven Newbery practicó esgrima, boxeo, rugby, fútbol, remo, natación y otros deportes.

En el año 1900 fue nombrado director general de Alumbrado de Buenos Aires. Fue también director de electricidad y maquinarias navales en la Armada Nacional. En 1901 se clasificó campeón sudamericano de florete y obtuvo señalados triunfos en remo, boxeo, lucha romana y se convirtió en el ídolo de su época. Los vuelos del brasileño Santos Dumont en globo (1898) y en biplano (1906) habían despertado el interés por los vuelos.

En 1907 don Aarón de Anchorena trajo a Buenos Aires el globo Pampero de Francia y esto despertó el entusiasmo de los deportistas porteños. Un aviador italiano, Hernán Mazzoleni (1874-1939), llegado a Buenos Aires en 1906, dictó las primeras clases de vuelo aerostático y entre sus mejores alumnos figuraba Newbery, quien ascendió en el globo citado el 25 de diciembre de 1907.

Con el barón Antonio Demarchi (1875-1934) y otros pioneros fundó el Aero Club Argentino en 1908, del que sería presidente desde 1909 hasta su muerte en 1914. En el globo Pampero se perdieron su hermano Eduardo y el sargento Romero. En diciembre de 1909 voló en el globo Huracán desde Bel-grano hasta Bagué (Brasil) en 13 horas de vuelo.

En 1911 logró el récord sudamericano de altura con 5.100 metros. Los aviadores Cattáneo, italiano, y Bregi, Valletón y Lebrun, franceses, fueron los primeros en volar aviones en nuestro país, en 1910. Newbery voló en marzo de ese año con Lebrun. El Io de marzo de 1914 se mató en Los Tamarindos (Mendoza), al caer su avión desde 500 metros de altura, en un vuelo de práctica.

Fuente Consultada:
LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1916
HISTORIA ARGENTINA CAP. N°20

Los Edificios Mas Famosos de Buenos Aires Primeros Rascacielos

EDIFICIOS ALTOS MAS FAMOSOS DE BUENOS AIRES
LA ERA DE LOS RASCACIELOS

Los RASCACIELOS son edificios de gran altura. Su nombre tiene un evidente contenido metafórico, pues alude a la bíblica Torre de Babel, el sueño de una arquitectura que vinculara a la Tierra con el Cielo. También objetos similares pueden ser nombrados con otras palabras: arañanubes, edificios altos, torres o edificios de perímetro libre, pero en casi todos estos casos la designación pierde la alusión mítica de la palabra.

En Argentina, si bien las primeras edificaciones en altura datan de la última década del siglo XIX, el concepto de rascacielo propiamente dicho comenzó a ser aplicado, bajo la gravitación de los modelos norteamericanos, recién a principios del siglo XX. El momento de apogeo de los rascacielos en la Argentina se dio desde mediados de los años veinte hasta la primera mitad de la década del treinta.

La expansión de la economía y de la industria de la construcción de finales de los años veinte tuvo uno de sus más claros reflejos en las edificaciones en altura que comienzan a ganar la ciudad de Buenos Aires, entre las cuales el Pasaje Barolo de Mario Palanti es ejemplo emblemático. La contracción que impone la crisis de 1929 favorece asimismo este tipo de programa que, encarado desde un nuevo punto de vista, permite una concentración de inversiones.

El edificio Kavanagh, del estudio Sánchez, Lagos y de la Torre, encarna esta situación acabadamente. Su apelación a la tecnología avanzada del hormigón armado y el hecho de que no fuera, como los ejemplos norteamericanos a los que refiere, un edificio de oficinas sino una monumental casa de departamentos son rasgos característicos de la producción argentina de esta tipología, cuyo interés comienza a decaer ya desde finales de los años treinta, aunque ocasionalmente vuelva a presentarse como objeto de reflexión.

Las dimensiones y características de los rascacielos son relativas a las condiciones concretas delentorno y al imaginario del momento histórico en que se edifican. Sin embargo, no todos los edificios altos pueden ser considerados rascacielos, puesto que la designación se popularizó a partir de la expansión de este tipo de edificios en Chicago durante la segunda mitad del siglo XIX.

Motivos religiosos o prácticos (necesidad de otear el horizonte o realizar observaciones) determinaron anteriormente la existencia de construcciones destinadas a ganar altura. Las pirámides, egipcias o americanas, tenían este fin; así como en China fueron frecuentes las Guan y las pagodas, o grandes palacios como el Budala en Lasa (13 pisos; 1645) o el Da Hong Tai en Cheng De (13 pisos; 1771).

En los Estados Unidos, los rascacielos pioneros no fueron construcciones esbeltas, y ni siquiera de perímetro libre: el Jayne Granite (1849) de fohnston y Walter, en Filadelfia, construido entre medianeras, tenía planta baja y siete pisos; el Western Union (1873) de Post en New York, en esquina, tenía planta baja y ocho pisos; el Leiter (1879), de Le Barón Jenney, en Chicago tenía planta baja y seis pisos. ¿Qué los definía como tales? Su mayor altura relativa en primer lugar, pero además la preocupación porliberar la planta de estructura portante, el interés por obtener el mayor tamaño en las aberturas de fachada, el empleo de circulaciones verticales mecánicas y su destino de oficinas de empresas comerciales.

En la Argentina los edificios altos comenzaron a construirse en la última década del siglo XIX. Según el censo municipal de 1904, en Buenos Aires había 60 casas de 4 pisos, 40 de 5 y 38 de 6. En 1909 el parque se había duplicado: 146 casas de 4 pisos, 92 de 5 y 68 de 6. De las ciudades del interior, Rosario se destacaba con unas 30 casas de tres pisos en 1906; solo un 1% de construcciones de dos pisos se contaban en Tucumán en 1913; en Córdoba y las restantes capitales provinciales ningún edificio sobrepasaba las dos plantas.

Fuente Consultada: Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Estilos, Obras, Biografías, Instituciones, Ciudades
De Liernur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando. Editorial

Primer asombro: 14 pisos en 1915: Buenos Aires figura entre las cinco o seis más grandes ciudades del mundo. Imposible hablar en detalle de lo que tiene y la caracteriza. Su pujanza es incontrastable. Ninguna otra ciudad se transforma tan rápidamente como ella, fenómeno que ha llamado la atención de propios y extraños.

Ha ensanchado sus angostas calles convirtiéndolas en espléndidas avenidas, como Corrientes, la Broadway porteña, la calle de la noche, la que nunca pega sus ojos, la de los cines monumentales, los teatros; la Belgrano, al Sur, Córdoba al Norte y la más elegante y resplandeciente de todas, Santa Fe, la inmensa y lujosa artería norteña; Cabildo y la General Paz, la avenida jardín del límite, que se une a la magnífica avenida Costanera, donde la ciudad que sueña con el mar, se mira ufana en el leonado espejo del Plata.

Buenos Aires ha completado su crecimiento horizontal y se ha dado de lleno a su crecimiento vertical. La ciudad busca el cielo, sin perder su hermosura. Quien no sale del centro, creerá que no es bella, pero si la recorre íntegra, podrá notar que Buenos Aires es la ciudad más arbolada del mundo. No menos de cinco millones de árboles adornan sus calles, avenidas, parques y paseos. Pero cambia constantemente.

La ciudad debe contarse desde 1936, obra del doctor Mariano de Vedia y Mitre , cuando la apertura de la avenida 9 de Julio, la más ancha del mundo. La más ancha, con su obelisco conmemorado del IV centenario, así como Rivadavia es la más larga, pues se pierde en la pampa enhebrando pueblos en más de 25 kilómetros.

En su crecimiento vertical, miles de edificios le dan la fisonomía de monumental. Y unos cuantos son ya la expresión de la era de los rascacielos.

El primero fue la Galería Güemes, en Florida, con 14 pisos y 87 metros de altura, inaugurado en 1915; le siguió el Pasaje Barolo, en Avenida de Mayo, con 18 pisos y 89 metros; la Torre Bencich, en Arroyo, entre Esmeralda y Suipacha, con 20 pisos y 80 metros de altura; el Comega, en Corrientes y Leandro N. Alem, con 21 pisos y 88 metros; el del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, en avenida 9 de Julio, con 25 pisos y 90 metros, en cuya terraza se instaló la antena de una emisora de televisión; el Saficó, en avenida Corrientes, con 26 pisos y 100 metros; el Kavanagh, el más famoso rascacielo porteño, en plaza San Martín, el primer rascacielo del mundo que tuvo aire acondicionado: 30 pisos y 120 metros.


Galería Güemes, en Florida, con 14 pisos y
87 metros de altura, inaugurado en 1915.

 


Pasaje Barolo, en Avenida de Mayo,
con 18 pisos y 89 metros.

 


Torre Bencich, en Arroyo, entre Esmeralda y Suipacha,
con 20 pisos y 80 metros de altura.

 


Comega, en Corrientes y Leandro N. Alem,
con 21 pisos y 88 metros.

 


Ministerio de Obras Públicas de la Nación, en avenida 9 de Julio,
con 25 pisos y 9c metros.

 


Saficó, en avenida Corrientes, con 26 pisos y 100 metros.

 


Kavanagh, el más famoso rascacielo porteño, en plaza San Martín,
el primer rascacielo del mundo que tuvo aire acondicionado: 30 pisos y 120 metros.

Y luego vinieron la torre de una Cooperativa en Rivadavia 5126, con sus 22 pisos y 70 metros de altura, conteniendo 230 departamentos; otro edificio, en Víamonte y Leandro N. Alem, de 41 pisos y más de 180 metros de alto, el más grande del mundo en cemente armado; las torres de Santa Fe y Suipacha; de Florida y Paraguay; de Cerrito y Viamonte; de Cerrito y Posadas; la República, de ENTel, en Maipú y Corrientes, y muchos otros testimonios de un crecimiento que tuvo como pioneros de la arquitectura más ambiciosa también en el complejo del Centro Cultural General San Martín, construido en varias etapas a partir de 1953 y otras iniciativas que se convirtieron en obras llamativas, como las de los edificios de Correos y ENTel, a medida que fue desarrollándose audazmente el diseño y el rediseño arquitectónico que se adueñó durante un amplio ciclo, de la zona bancaria, últimamente conocido como «microcentro».

De esa forma una vieja y clásica tienda cedió sus bases para la sede central del Banco de la Ciudad, en Florida y Sarmiento, a una cuadra de donde surgió también el nuevo edificio de otro Banco, No debe desestimarse tampoco la casa matriz del Banco de Londres y América del Sud, objeto de la admiración de paseantes y turistas; ni las obras de Catalinas Norte, imponentes en su futurismo; el Conurban, (foto abajo)  que unifica hormigón, cristal y ladrillo a la vista para resaltar su imponencia; la sede de la Unión Industrial Argentina (UIA), una gran caja de vidrio con grandes volúmenes de hormigón «jugando» con espacios llenos y vacíos; o el señorío de un hotel en Retiro y de otras torres que tienen, también, como fondo, el anchuroso río color de león. Igualmente, la proliferación de esos monstruos decemento invadió los barrios con complejos elevados, algunos de varios cuerpos, destinados a viviendas en propiedad horizontal.

Belgrano, por ejemplo, los adoptó, adquiriendo una personalidad distinta. Otros conjuntos habitacionales como los de Acoyte y Yerbal y los monobloques que eligieron la zona del remozado parque Almirante Brown, cerca del autódromo municipal —otra obra de proyección universal—, o los aledaños de la avenida Dellepiane, sin perjuicio de orillar la avenida General Paz y hasta adentrarse en los barrios céntricos de la metrópoli.

Otros rascacielos abren sus ventanas como ávidos ojos que miran hacia la ciudad del futuro, pero que no olvidan a los cíclopes del progreso, como el Palacio Barolo, despectivamente señalado entonces como «un gallinero de lujo», para convertirse pronto en motivo de orgullo para los porteños cuando descubrieron que tenían el edificio más alto de Sudamérica.

O como el de la Galería Güemes, que se sumó como base para una carrera edilicia que se tradujo, cuando la mole de don Luis Barolo cumplía apenas 10 años, en colosos —como ya dijimos— de la estatura del Kavanagh, que costó 5 millones de pesos y en su construcción se emplearon 1.600 kilómetros de varillas de acero, 90 kilómetros de cañerías, 1.300.000 ladrillos comunes, 600.000 huecos, 50.000 refractarios y 20.000 prensados. Su habilitación fue un acontecimiento para 1935 y 20 años después ya la ciudad mostraba elevados picos y una perspectiva de progreso y modernismo.

Y desde aquella inquieta jornada en que se impuso el cambio de mano, de izquierda a derecha, en la circulación vehicular, mucho pavimento se agregó en las calles para mejorar el tránsito de automóviles, colectivos —el invento porteño por excelencia que, con leves toques, mantiene su vigencia imperecedera—, ómnibus y trolebuses, y mientras el tranvía se obstinaba en subsistir, observando a su alrededor la paulatina pero implacable erradicación de la tracción a sangre. El tranvía!.

Toda una entidad, primero tirado por caballos e institucionalizado con el legendario mayoral y después con el trole y los 11 puntos del Lacroze, o los 9 del Anglo. Su aparición fue por el 1870 y su supresión, casi un siglo después, en 1962.

Poco a poco había venido siendo desplazado por el «hermano» de mayores dimensiones, menores gastos y mejor maniobrabilidad, accionado por un chofer al volante y generación de corriente a través de un doble cable aéreo. El trolebús había aparecido a comienzos de la década del 50 y cuando el tranvía fue retirado de la jungla de acero, quedaron por años los testigos de su paso, sus largos zapatos —las vías—, inconfundibles por su surco, para evitar descarrilamientos, en las que millares de pelotas de goma y hasta de cuero rebotaron antojadizamente, desconcertando al piberío y a los muchachotes que se trenzaban en los «picados» de barrio.

Fuente Consultada:
75° Aniversario de LA RAZÓN Historia Viva
El Diario Intimo de un País – La Nación.

Biografía de Jorge Newbery Cruzar Rio de la Plata en Globo

Biografía de Jorge Newbery – Aviador Argentino –
Cruzar Río de la Plata en Globo Aerostático

El 27 de mayo de 1875 nace Jorge Alejandro Newbery, hijo del dentista norteamericano Ralph Newbery y de su esposa María Dolores Malagarie, criolla de ascendencia francesa. A los ocho años viaja a Nueva York a conocer a sus abuelos , al regreso ingresa en la escuela escocesa de Saint Andrews, y en 1895 regresa siendo ingeniero. Practica boxeo, se enrola en la Marina y se convierte en profesor de natación,….asi fue la vida de este inquieto y pintoresco personaje.

Jorge Newbery fue el primer ídolo popular de la Argentina. Su personalidad reunía las características de los pioneros y de los héroes: fue el primero en volar en el globo aerostático conocido con el nombre de «Pampero» y también el primero que cruzó el Río de la Plata. Batió los récords de elevación con su Morane Saulnier. Además, practicó muchos deportes que comenzaban a deslumbrar a los dandys porteños.

Newbery tenía las cualidades de un ídolo genuino: no solamente por su condición de precursor, que lo colocó decididamente al frente de la actividad exploratoria aérea, sino también por sus dotes de caballero, el perfecto «dandy» que reunía atractivofísico, elegancia, don de gentes y hasta un cierto donjuanismo por el cual se le perdonaban algunas transgresiones.

Pero, sobre todo, por el coraje y la grandeza. Ese sentimiento de ofrenda, la calidad de quien hace todo para que su país sea el primero. Para el pueblo de la ciudad de Buenos Aires constituía un verdadero espectáculo ese momento en que despegaba hada el cielo, aún inexplorado y siempre presente en el imaginario.

Como Director de Alumbrado de la ciudad de Buenos Aires, innovó en las condiciones de iluminación de los barrios porteños de entonces. Fue cordial en su trato y de pensamiento abierto a todas las ideas. Su muerte sobrevino cuando analizaba las condiciones de vuelo, en su intento de cruzar la cordillera de los Andes. Tenía apenas 38 años.

INFANCIA Y JUVENTUD: Jorge Alejandro Newbery, el primer hijo varón de Ralph y Lola —en la familia lo llamaban George, con la misma pronunciación inglesa con que se denominaba a su tío—, nació en la calle Ituzaingo número 100, del pueblo de Belgrano, el 27 de mayo de 1875, y fue  bautizado el 30 de septiembre, a los cuatro meses, en la basílica de la Merced de la calle Reconquista, a un par de calles del consultorio del padre, ámbito adecuado al nivel socio familiar. A los ocho años viajó para conocer a los abuelos de Nueva York.

De regreso estudió en la escuela escocesa San Andrews, de Olivos. Recibido de bachiller, las inclinaciones técnicas del adolescente indujeron a sus padres a enviarlo a la distinguida universidad de Cornell, en los Estados Unidos, donde se encontró con una modalidad de estudios que abarcaba ejercicios físicos y mucho deporte. Practicó distintas disciplinas: natación, esgrima y boxeo, y en este último deporte ganó un primer campeonato estudiantil. Volvió con el título de ingeniero electricista.

Trajo un certificado de alumno brillante. Uno de sus maestros fue nada menos que Thomas Alva Edison, el físico autodidacta conocido como «el mago de la electricidad» quien, al morir, había dejado registrados 1.097 inventos, algunos de ellos indispensables para la televisión y el radar.

A su regreso, en 1895, el joven Newbery, de 21 años recién cumplidos, fue nombrado jefe de la Compañía de Luz y Tracción del Río de la Plata, donde permaneció durante dos años. En 1896 desafió a boxear amistosamente a Carlos Delcasse, pero no bajo las rudas reglas de «a savaté» francés —una técnica que autorizaba golpes con pies y manos— sino con las que a él le habían enseñado en los Estados Unidos, las del marqués de Queenberry, que apenas comenzaban a divulgarse en Buenos Aires.

El combate se realizó en Lavalle (actual Juramento) y Vidal, lugar estaba a un par de calles de la casa de la familia Newbery, del mismo lado del bajo caserío que dividía la prolongación de la elegante avenida Santa Fe, convertida en un camino real bautizado 25 de Mayo (actual avenida Cabildo). En la pelea se enfrentaron un joven y un hombre de 44 años que había sido campeón argentino de «a savaté«. El instructor francés que había entrenado a Delcasse quedó estupefacto con la derrota de su pupilo.

Esta pelea está considerada la primera realizada en la Argentina con reglas semejantes a las actuales, aunque sin guantes y a puño limpio.

Jorge Newbery aviador

Ingeniero Jorge Newbery, nacido en Buenos Aires ol 29 de mayo de 1875, puede alionarse que fue el promotor máximo de nuestra aviación. Deportista innato, pues lo mismo descolló en esgrima, remo, boxeo, natación, etc., se dedicó al automovilismo apasionadamente cuando llegaron a Buenos Aires los primeros coches. Cuando repercutió en nuestro medio el entusiasmo por la aerostación, se contó, asimismo, entre los que tripularon globos libres, como los famosos El Pampero y Huracán. Al comenzar en nuestro país los vuelos en aeroplanos fue también uno de los primeros pilotos, y tan eficaz que se le concedió el diploma de aviador militar. Logró varios records y fue presidente del Aero Club Argentino. Falleció en El Plumerillo (Mendoza) el 1º de marzo de 1914 mientras intentaba cruzar los Andes.

SÍNTESIS DE SU VIDA:
Sus mayores logros:
• Cuarenta ascensiones en globo en tres años.
• Cruce del estuario del Plata.
• Récord sudamericano de altura y de distancia.

Jorge Newbery, un precursor
Cuando en la Argentina las posibilidades y el interés por las prácticas deportivas eran nulas o escasas, Newbery fue pionero en la práctica de la educación física y diversos deportes: automovilismo, esgrima, natación, fútbol, rugby, lucha grecorromana, remo, yatching, boxeo y, por supuesto, aeronáutica. Sus actividades fueron no solamente diversas sino que en todas obtuvo galardones que abrieron el camino a todos los que lo han seguido:

• Fue el primer profesor de boxeo que tuvo la Argentina en estilo estadounidense, que aprendió en una universidad de aquel país.

• Brindó apoyo, y creó instituciones y clubes sociales y deportivos para la práctica y difusión del deporte: Aero Club Argentino, Condottieri del Tigre (Club italiano de Remeros), el Boating Club Argentino, socio del Jockey Club y del Círculo de Armas. En 1908 fundó el Buenos Aires Boxing Club junto con Delcasse y De Marchi, y fue su primer presidente.

• Estableció, en 1902, el récord de velocidad para una embarcación de cuatro remos largos, en un tramo entre el Paraná de las Palmas y el Tigre.

• Su extraordinaria práctica de la esgrima hizo que obtuviera el primer premio en florete en el torneo Sudamericano del club Gimnasia y Esgrima, entre otros importantes galardones en ese deporte.

• Con la camiseta del Buenos Aires Rowing Club venció en 1900 a los excepcionales herma nos Muller en una carrera de dos remos largos sobre una distancia de mil metros.

• Realizó el primer vuelo en globo que cruzó el Río de la Plata, el AS de diciembre de 1907. Un monolito detrás de la principal tribuna del Campo Argentino de Polo recuerda el acontecimiento.

• Apoyó la creación, por decreto del Poder Ejecutivo, de la Escuela de Aviación Militar, el 10 de agosto de 1912 y, en nombre del Aero Club, ofreció generosamente todo su parque aerostático: siete globos, gas y, sobre todo, la experiencia.

• El 20 de junio de 1910, año del Centenario de la Independencia, obtuvo su carnet de aviador, número 8 de los aviadores argentinos de la Federación Aeronáutica Internacional. Realizó sus prácticas en el aeródromo de Villa Lugano, con un Blériot monoplano.

• Como miembro integrante de la primera comisión directiva de la Escuela de Aviación militar, constituyó una comisión recolectora de fondos que apelaba al interés que la actividad tenía entre los ciudadanos. Gracias a estas donaciones, surgió la primera Flotilla Aérea militar.

• El 25 de mayo cíe 1913 desfiló la primera escuadrilla militar de cuatro aviones, comandada por el ingeniero Jorge Newbery.

•  Junto con Alberto Mascías, fue nombrado por decreto primer aviador militar.

•  Superó el récord de altura sudamericano al alcanzar los 4.178 metros. Todos saludaban con alborozo el hecho insólito. Pero Newbery no quedó satisfecho.

•  Llevó a Europa el prestigio de la incipiente aviación argentina, y allí voló con los mejores aparatos, en compañía de los famosos Carros, Legagneux y Morane.

•  En 1914 con un avión Morane ascendió hasta seis mil doscientos veinticinco metros. Batió la marca mundial. Este récord no fue homologado por la Comisión Internacional con sede en París, porque el reglamento imponía superar la marca anterior por lo menos en ciento cincuenta metros. Y Newbery sobrepasó la cifra en solo setenta y cinco metros.

El final: un águila derrotada
Su muerte trágica cierra el ciclo: un acto de generoso ejemplo, ya que, por satisfacer la curiosidad de un grupo de amigos, piloteó un avión que no era el suyo, cuando estudiaba las posibilidades del cruce de la cordillera de los Andes. Y el suyo fue el primer velatorio espontáneo y popular. El miércoles 4 de marzo salió el féretro con sus restos, precedido por su Morane Soulnier, con un crespón negro en la hélice y acompañado por otros cuatro aeroplanos, seguido por una multitud de alrededor de cincuenta mil personas que le rindieron homenaje.

EL VIAJE EN EL PAMPERO DE JORGE NEWBERY Y ANCHORENA

En el libro «Jorge Newbery», El Rival del Cielo, se explica que:

«La salida se pospuso por falta de presión, según una indicación del ingeniero francés, Louis Faberes, a quien había traído Anchorena. El técnico, en su idioma, explicó al selecto grupo que existía una importante diferencia con el gas que él estaba acostumbrado a emplear. Esta empresa proveía gas a partir del carbón de hulla que era de 0,725 kg/m3, mientras que el de hidrógeno era de 1,203 kg/m3 y el helio de 1,115 kg.

Se trataba de disquisiciones técnicas que no lograron atrapar la atención de Aarón. No quiso suspender la prueba, ni el ingeniero francés subirse a la barquilla de apenas un metro cuadrado. El único que permaneció con su inicial propósito de acompañarlo fue el temerario Director de Alumbrado de la Municipalidad, el ingeniero Jorge Newbery. Una instantánea fotográfica registró el instante con un fogonazo.

Eran las 12:45. Con unos gigantescos cabezazos, el Pampero subía sobre el pastizal. Aun sostenían las cuerdas unos veinte soldados del regimiento Primero de Caballería. Ascendía con lentitud. El bullicio y la gritería entusiasta se transformaron en expectante silencio. Llegó a tres mil metros. No llevaban ningún implemento para lograr respirar a esa altura donde el aire se enrarece, ni tampoco abrigos, ni protección contra imprevistas lluvias.

Apenas un par de anclas, bolsas de arena de contrapeso que sumaban 220 Kg., salvavidas, catalejos, barómetros, altímetro y gruesos cordajes. Eso fue lo que echaron por la borda, ante el anticipado descenso del Pampero, que había consumido parte del gas. Como último recurso, Newbery y Aarón optaron por amarrarse directamente a la red de sogas que cubría la superficie del globo y desprendieron la .pesada canasta. Así estuvieron volando casi a ras del río. El viento los arrastró contra unas barrancas que, al menos por un instante, pareció que se les venían encima.

De improviso, un repentino cambio los llevó en dirección tierra adentro, hasta caer en el campo. A los tumbos siguió rodando y rebotando, dando a los tripulantes la posibilidad de hacer pie y confundirse en un abrazo de felicidad. Se había realizado, casi como un milagro, la travesía aérea sobre el estuario del río más ancho del mundo. Y lo podrían contar, habían llegado»

EL FATÍDICO VIAJE DE SU HERMANO EDUARDO

globo pampero
Última Imagen del Globo Pampero: Los aeronautas son despedidos con jubilosas expresiones de entusiasmo por quienes se encontraban en el campo de la Sportiva. Los vecinos de Palermo y Belgrano subieron a las azoteas de sus domicilios para saludar a los viajeros, sin sospechar que ésa era la despedida definitiva. El globo se fue elevando hasta que se perdió de vista. Luego, la espera, la interminable espera, que, con el correr de las horas, se fue haciendo angustiosa. Y llegó la noche sin que se volvieran a tener noticias del Pampero. Ninguna de las palomas que Newbery había llevado regresó con el mensaje esperado. Ni una sola noticia. Ni esa noche ni en los días sucesivos. Nada; nunca más se volvió a saber del Pampero, desde aquella tarde. Toda la población de Buenos Aires, y aun del país, vivió horas angustiosas por la suerte de Eduardo Newbery y Romero.

Eduardo NewberyQué pasó con el Pampero?: Eduardo, el hermano de Jorge Alejandro Newbery, era un buen yachtman y, como Jorge, también se apasionaba por los vuelos en globo. Ejercía como dentista y, según recordaba Adela Parker Newbery en una entrevista en La Nación, «era capaz de dejar a sus pacientes con la boca abierta» y su socio, el doctor Green, debía completar el trabajo.

En esa época se usaban pinzas extractoras con tornillos que se fijaban a la boca para permitir el trabajo y mantener grande y abierta la zona de labor. «Los pacientes, en vez de quejarse, quedaban encantados con un dentista que volaba en globo.

Eduardo se casó muy joven con Adela Maranesi, y tuvo dos hijos, Silvia y Eduardo. Todo Buenos Aires esperó ansiosamente su regreso, que nunca ocurrió. Sentados en el umbral de su casa en Belgrano, sus pequeños hijos miraban hacia arriba esperando la vuelta de su papá. Su mujer murió un tiempo después y los huerfanitos fueron educados por los abuelos Maranesi. Eduardo fue un profesional brillante y un músico destacado.

Tocaba el violonchelo, además dominaba varios idiomas, el ruso entre ellos». El globo Pampero, con sus grandes letras pintadas en rojo, era de Aarón de Anchorena.

Tres días después de aquel fatídico 17 de octubre de 1908, aparecieron restos de un salvavidas en Las Flores. Se especuló que el globo pudo perderse y chocar en las sierras de Curumalal. En 1954 un grupo de estudiosos intentó develar qué había pasado con el Pampero. Se estimó que se habría estrellado contra las sierras de La Ventana. Pero lo inhóspito de la zona no les permitió lograr mayores precisiones. La leyenda del Pampero sobrevivió entre quienes aseguraban haberlo visto volar e, incluso, haber dialogado con sus ocupantes.

CRONOLOGÍA DE JORGE NEWBERY
1875 El 27 de mayo nace Jorge Alejandro New-bery, hijo del dentista norteamericano Ralph Newbery y de su esposa María Dolores Malagarie, criolla de ascendencia francesa. A los ocho años viaja a Nueva York a conocer a sus abuelos y al regreso ingresa en la escuela escocesa de Saint Andrews.

1895: Jorge Newbery regresa de la Universidad de Cornell, en los Estados Unidos, con el título de ingeniero electromecánico. Lo nombran jefe de la Compañía de Luz y Tracción del Río de la Plata, y allí permanece dos años.

1896: Jorge Newbery desafia a boxear amistosamente a Carlos Delcasse, con las reglas aprendidas en los Estados Unidos, y lo derrota.

1897: Una vez retirado de la Compañía de Luz, se enrola en la Marina de Guerra con el grado de capitán de navío. Se convierte en profesor de natación de la Escuela Naval y socio activo del Centro Naval.

1899: En diciembre, viaja a Londres, integrando una comisión que adquiriría equipos eléctricos, a raíz de la tensa situación con Chile. En Londres interviene en dos competencias de boxeo y las gana. De regreso, el intendente Adolfo Bullrich lo nombra Director General de Alumbrado, cargo que conserva toda su vida; abandona la Marina.

1903: El 25 de mayo, Newbery triunfa en una carrera de botes de ocho remos, de 1.500 metros. El 17 de diciembre de 1903, Orville Wright vuela unos 260 metros.

1904: El 13 de marzo, el matrimonio Silimbani-Cimolini realizan pruebas en globo, cae al río el aeróstato de Cimolini, ocasionándole la muerte.

1906: Newbery escribe acerca del grafito artificial, y en Francia, el brasileño Santos Dumont vuela en un aparato de su propio diseño. Se inician las obras que permitirán circular al tranvía eléctrico con terminal en Flores. Newbery instala luces en distintos barrios. Mueren Bartolomé Mitre (19 de enero), el presidente Manuel Quintana (12 de marzo), Carlos Pellegrini (17 de julio) y Bernardo de Irigoyen (27 de diciembre). En el Senado rechazan otorgar apoyo económico a la participación de la Argentina en los Juegos Olímpicos. Se acepta la instalación de academias de boxeo en la ciudad, donde este deporte estaba prohibido.

1907: El 5 de diciembre, en la casa de Carlos Delcasse, Newbery se bate a duelo. El barón De Marchi, yerno del presidente Roca, preside de manera honorífica la Sociedad Sportiva Argentina, de la cual era presidente Florencio Martínez de Hoz; lo acompañan Jorge Newbery, José Félix Uriburu y su hijo, además de Emilio Anchorena. Se entrena como medio campista del equipo de Gimnasia y Esgrima y el Io de septiembre su equipo derrota a Estudiantes de Buenos Aires. Organiza una colecta para adquirir el predio del club. Huelga nacional de inquilinos. El 28 de noviembre se funda el Aero Club, inicialmente como un anexo del Jockey Club. Acompañan a Newbery Aarón de Anchorena, Carlos Pacheco y Alberto Mascías. El día de Navidad el Pampero se eleva desde la Sociedad Sportiva Argentina, ubicada en el barrio de Palermo y cruza el Rio de la Plata. Lo tripulan su dueño, Aarón de Anchorena, y Jorge Newbery.

1908: El 13 de enero de 1908 se independiza el Aero Club Argentino, del que fue primer presidente Aarón de Anchorena. El domingo 12 de abril, la Sportiva, el Aero Club y el Círculo de la Espada organizan competencias de tiro con pistola, asalto con espada, e hípicas. Newbery triunfó con espada de combate. Continúan con éxito las pruebas del Pampero. El 17 de octubre, tripulado por Eduardo Newbery y otros, desaparece en pleno vuelo sin que nunca se encuentren sus restos. El 31 de octubre Jorge renuncia a la Comisión Directiva del Aero Club. El 19 de noviembre Jorge Newbery se casa con Sarah Escalante.

1909: El 5 de enerO llega al puerto de Buenos Aires el globo comprado en Francia por Horacio Anasagasti; lo bautizan Patriota y vuela por primera vez el 24. Newbery asiste al Congreso Científico Americano en Santiago de Chile y prepara un informe sobre el incremento del alumbrado público. El 2 de abril el Patriota vuela otra vez tripulado por Lisandro Billinghurst, a quien acompaña Jorge Newbery. A fin de mes Newbery y Anasagasti organizan una asamblea para reiniciar las actividades del Aero Club.

El 27 se elige una nueva comisión directiva, con Jorge Newbery como presidente. Son vocales De Marchi, Anasagasti y Anchorena. Sangrienta represión del acto obrero del Io de mayo. Desembarca un nuevo globo, al que llaman Huracán. Luis Blériot cruza el Canal de la Mancha en avión. Creación del Sindicato Aéreo Argentino. El Patriota vuela con destino a Campo de Mayo.

El Aero Club obtiene una nueva sede, con apoyo del municipio. En Rosario despega el Huracán.Von Zeppelin cruza Alemania con su dirigible. El 3 de octubre el Patriota levanta vuelo desde la quinta Los ombúes. Negociaciones de Newbery para adquirir cinco aviones. El 14 de noviembre muere en un atentado el jefe de policía Ramón Falcón. El 21 de noviembre compiten el Huracán y el Patriota en el Hipódromo de La Plata. El 27 de diciembre Newbery intenta su vuelo sobre Brasil con el globo Huracán.

1910: El 8 de enero, llega a Buenos Aires el aviador francés Henry Brégi, con dos aviones Voisin. El 16, invitado por el Barón De Marchi, llega el italiano Ricardo Ponzellli, con un avión similar al de Brégi. Ambos realizan los primeros vuelos mecámcos de Sudamérica desde Campo de Mayo. El Aero Club Argentino, a pedido de la Comisión de Festejos del Centenario, organiza un festival de aviación y construye un aeródromo en la actual Villa Lugano, entre las calles Chilavert, Murguiondo, Madariaga y Lisandro de la Torre. Se inaugura oficialmente el 23 de marzo con un vuelo de Emilio Eugenio Aubrun, quien efectuó el primer despegue el 5 de marzo con un Bleriot X, y el 13 el primer vuelo nocturno del país; el 11 de marzo despega Henry Piquet.

1912: A fin de año inicia sus actividades la Escuela Militar de Aviación con un biplano Henri Farman, para la etapa inicial de la instrucción, y un monoplano Bleriot XI para perfeccionamiento. Newbery obtiene su carnet de aviador y colabora con la recolección de fondos para comprar equipamiento.

1913: Newbery viaja a Europa y allí difunde los logros de la aviación argentina: vuela en los nuevos aparatos.

1914: En el diario La Nación, el 17 de enero se dan noticias de los progresos de Newbery junto a pilotos franceses. Había regresado pocos días antes, el 14, con dos motores de 80 caballos de fuerza construidos de acuerdo con sus instrucciones para su Morane Saulnier.

El 10 de febrero bate el récord de altura: 6.225 metros. El 22 viaja a Mendoza para evaluar las condiciones del cruce de la Cordillera. El Io de marzo muere trágicamente, mientras realizaba una exhibición ante un grupo de amigos, conduciendo el avión de Fels. Sus restos son llevados al día siguiente a Buenos Aires y una multitud los acompaña hasta el cementerio de la Recoleta.

Fuente Consultada: Jorge Newbery El Rival del Cielo Protagonista de la Cultura Argentina

Tradicionales Comedores Porteños Bodegones de Bs.As. Ubicación

Tradicionales Comedores y Bodegones Porteños

Primer Subterráneo
en Bs. As.
Salones Literarios
Centros de Cultura
Edificios Altos de
Buenos Aires
Comedores Tradicionales o Bodegones en Bs.As.

UBICACIÓN Y NOMBRE DE LOS BODEGONES DE BUENOS AIRES
Los Comedores Mas Tradicionales de la Historia Porteña

Hasta 1947 alcanzó a existir el bodegón de Celestino, en Maipú 89, que se llamó sucesivamente de «Los Escalones», «La Puñalada» y «Las siete pulgas». A él concurrieron Sarmiento, Mitre, Rubén Darío, Charles de Soussens. Al demolerlo, tenía una historia de 77 años.

Mencionamos estos cafés y este bodegón, de paso, por su relación con la cultura y el folklore porteños. El crecimiento de la ciudad tornó todo anónimo. Nacieron las sociedades de intelectuales, de escritores, de artistas plásticos, de músicos, de comediógrafos, de actores, acorde con los nuevos tiempos, tiempos de las grandes masas, del cine, de las salas de conferencias, de exposiciones de arte, de las aulas universitarias con miles de estudiantes y cientos de egresados en todas las profesiones.

Respecto al origen de esto bodegones, comenta Pietro Sorba en su afamado libro:

 «Bodegones de Buenos Aires«…«En general, el porteño -que aprecia las porciones generosas- ama comer afuera y lo hace todas las veces que puede. Para encontrarse con amigos, para hablar de negocios, para festejar algún acontecimiento -importante o no— o simplemente porque no tiene ganas de comer en su casa.

Esta costumbre favoreció, en épocas pasadas, , el importante desarrollo del sector gastronómico ciudadano. Muchos inmigrantes, en especial italianos y españoles (por una cuestión numérica) pero también los que formaban parte de otras colectividades, , empezaron a abrir locales en los que, con los productos que encontraban en el mercado, proponían las comidas tradicionales de su tierra de origen.

Estos locales, en su gran mayoría, nacían como almacenes que en su interior presentaban dos ámbitos distintos: el almacén propiamente dicho y un salón anexo ; dedicado al despacho de venta de bebidas. A su vez, esta última generaba en los clientes el deseo de acompañar la ingesta alcohólica con «algo para picar». Por este motivo, los titulares de los comercios comenzaron a servir platos de comida fría y caliente, simples y caseros. En muchos casos, el éxito de las comidas era tan rotundo que obligaba a la eliminación o a la reducción del tamaño del almacén para agrandar el sector destinado a las mesas.

Nacían de este modo los restaurantes populares. Es decir, los bodegones. Así, se explica que actualmente en sus estanterías se encuentren frascos de encurtidos, latas de conservas, botellas de vino y vermut, quesos enteros, trenzas de ajo, salames, sala-mines y jamones colgados de los techos. En algunos pocos casos, estos productos están a la venta pero, en realidad, se trata de un recurso decorativo que atestigua un pasado vivido ni siquiera tan lejano.

Con el pasar de los años y por una suerte de magia que se originó en el ámbito de las cocinas de los bodegones de la ciudad, se formó un nuevo recetario típicamente porteño, tácitamente homologado y aceptado por todos en el que, en mayor o menor medida (según el nivel de presencia e influencia de cada grupo inmigratorio), estaban presentes fundiéndose entre sí los recursos gastronómicos del territorio, las tradiciones locales y las de las colectividades llegadas de lejos. En especial, la española y la italiana.»

LISTA DE BODEGONES DE BUENOS AIRES

ALBAMONTE
Av. Corrientes 6735 Chacarita
Tel. 011-4553-2400 / 4554-4486
Martes a Domingo Mediodía y Noche
ALMACÉN Y BAR
Cochabamba 1701 Constitución
011-4304-4841
Lunes a Viernes Medio Día y Noche Sábados Sólo Medio Día
BELLAGAMBA
Av. Rivadavia 2183 Congreso
011-4951-5833
Domingo a Jueves de 8 a 4 Vienes y Sábados de 8 a 6
CAFÉ GARCÍA
Sanabria 3302 Villa Devoto
011-4501-5912
Lunes a Viernes de 6 a 2:30 Sábado de 7 a 2:30
CERVECERÍA LÓPEZ
Av. Álvarez Thomas 2138 Chacarita
011-4552-0275   4553-5682
Lunes a Domingo Mediodía y Noche
CHICHILO
Camarones 1901 Villa Gral. Mitre
011-4584-1263
Miércoles a Viernes Noche
Sábado Mediodía y Noche Domingos Mediodía
EL OBRERO
Agustín R. Cafarena 64 La Boca
011-4362-9912
Lunes a Sábado Mediodía y noche
EL PREFERIDO DE PALERMO
Jorge L. Borges 2018 Palermo
011-4774-6585
Lunes a Sábado Mediodía y Noche
EL PUENTECITO
Luján 2101 Barracas
011-4301-1794
Lunes a Domingo las 24 Horas.
EL VIEJO CAÑÓN
Av. Hipito Irigoyen y Rivadavia
011-4228-8009
Lunes a Domingo Mediodía y noche
EL VULCANO
Ituzaingo 508
011-4300-8822
Lunes a Sábado mediodía y noche Domingo Mediodía
GAMBRINUS
Av. Federico Lacroze 3379 Chacarita
011-4553-2139
Lunes a Domingo Mediodía y noche
GIJÓN
Chile 1402 Monserrat
011-4383-2634
Lunes a Domingo Las 24 Horas
LA CORUÑA
Bolívar 994 – San Telmo
011-4362-7637
Lunes a Domingo Las 24 Horas
LA GRAN TABERNA
Combate de los Pozos 95 Congreso
011-4951-7586
Lunes a Domingo Mediodía y noche
LA MAROMA
Mario Bravo 584 Abasto
011-4862-9308
Lunes a Domingo Mediodía y noche
LA MEZZETA
Av. Álvarez Thomas 1311 Villa Ortúzar
011-4554-7585
Lunes a Sábado Mediodía y noche
LA VERA CALABRIA
Batalla del Pari 700 Villa Crespo
011-4584-1275
Miércoles a Sábado Noche Domingo mediodía
LA VIÑA DEL ABASTO
San Luis 3007 Abasto
011-4963-4890
Martes a Viernes Noche Sábado mediodía noche Domingos Mediodía
LEZAMA
Brasil 359 San Telmo
011-4361-0114
Lunes a Sábado Mediodía y noche Domingos Mediodía
LO DE JESÚS
Gurruchaga 1406 Palermo
011-4831-1961
Lunes a Domingo Mediodía y noche

Fuente Consultada:
Bodegones de Buenos Aires Pietro Sorba
75° Aniversario de LA RAZÓN Historia Viva
El Diario Intimo de un País – La Nación

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