Biografia Rafael Sanzio

Biografia de Filippo Lippi Artista Florentino

Resumen de la Biografía de Filippo Lippi

En el círculo de los grandes pintores cuatrocentistas florentinos que enriquecía la corte de Lorenzo el Magnífico, destaca por la riqueza, variedad y animación de sus composiciones pictóricas la figura de Filippo Lippi.

Se trata de un artista predispuesto para la pintura, cualidad que heredó de su padre fra Filippo Lippi, el maestro de las ternuras románticas y del pujante colorido. Filippo nació en Prato en 1457.

Biografia de Filippo Lippi
Juliano de Médici fue un político italiano del Renacimiento. Hermano del estadista Lorenzo de Médici, murió durante la conjura de los Pazzi.
Fecha de nacimiento: 25 de marzo de 1453, Florencia, Italia
Fallecimiento: 26 de abril de 1478, Catedral de Santa María del Fiore, Florencia, Italia
Entierro: Capilla de Los Médici, Florencia, Italia
Hijos: Clemente VII
Padres: Pedro de Cosme de Médici, Lucrecia Tornabuoni
Hermanos: Lorenzo de Médici, Blanca de Médici, Nannina de Médici

Era hijo natural de fra Filippo, el cual, encargado de pintar unos frescos en el coro de la catedral de Prato, empleó parte de su tiempo en la ejecución de una pintura para el convento de Santa Margarita y en la conquista de la florentina Lucrecia Buti, que vivía bajo la custodia de las monjas del convento.

Muerto su padre sin grandes bienes de fortuna en 1469, el joven Filipino fué confiado a los cuidados de fra Diamante.

Revelando excepcionales condiciones para el dibujo y la pintura, estudió bajo Alejandro Botticelli, y en 1480, a los veintitrés años, demostró públicamente su valía en la pintura con la Visión de San Bernardo en el templo florentino de Badía.

En esta obra se observan las mismas cualidades que hicieron famosas las pinturas de su padre, aunque aun más exageradas : romanticismo en la composición y movimiento, fuerza y vigor del dibujo y del colorido.

El éxito alcanzado en la Visión de San Bernardo le valió el encargo de continuar la decoración de la capilla Brancaccio del Carmine, que Masolino y Masaccio habían empezado años antes.

Con gran sumisión a la obra de sus precursores, Filipino se adaptó al estilo del Masaccio, hasta el extremo de que a veces es difícil distinguir su parte personal. Completó la Resurrección del hijo del rey y pintó por completo cuatro grandes y maravillosos frescos. De esta misma época son varias de sus obras maestras, como la Virgen y los Santos (1485).

Ya famoso en las grandes ciudades italianas, Filipino se trasladó a Roma en 1489 para pintar en la iglesia de Minerva, en cuya ocupación pasó algunos años. En 1496 culminaba en su arte con la magnífica realización de la Adoración de los Magos.

En los últimos años de su vida trabajó casi siempre en Florencia, revelando un estilo cada vez más exuberante y fantástico, como excitado. Murió en Florencia el 18 de abril de 1504.

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Biografia de Filippo Lippi

Biografia de Julio Romano Pintor y Arquitecto

Biografia de Julio Romano – Pintor y Arquitecto

JULIO ROMANO (1492-1546): Los grandes artistas del Renacimiento, Vinci, Miguel Ángel y Rafael, no tuvieron discípulos que los reemplazaran en el cetro del genio. Dentro de la distancia que los separa, quien está más próximo al pintor de Urbino es Julio Pippi, denominado Romano por ser oriundo de esta ciudad.

En su obra se observan los males que podía provocar — y provocó — la excesiva maestría de Rafael.

Romano, que es un buen narrador y un técnico no despreciable, se limitó a ejecutar las obras para que produjeran un efecto exterior agradable, sin preocuparse de plasmar en ellas su espíritu o sus inquietudes estéticas.

Julio Romano
Julio Pippi, Mas Conocido Como Julio Romano

Nacido en 1492 — hay, sin embargo, quien afirma que nació en 1499 —, se inició muy joven en el arte, de modo que se convirtió en el auxiliar de confianza de Rafael, pintando de conformidad con los cartones del maestro.

En 1515 ejecutó con caracteres personales la parte izquierda del Incendio del Borgo, y luego completó otras decoraciones de la misma sala.

Hasta la muerte de Rafael, éste le confió otros encargos, en todos los cuales pudo verse, a la vez que su seguridad en el dibujo, la propensión al manerismo.

Es fama que su intervención en las últimas obras de su maestro perjudicó el nombre de éste entre los contemporáneos.

En cambio, como arquitecto destacó de muy otra manera, en particular en la erección de la Villa Madama (antes villa del cardenal Julio de Médicis), en cuyos planos siguió las directrices del Bramante.

Lo mejor de su pintura en ésta época es El martirio de San Esteban, para la iglesia de este santo en Genova, ejecutada a base de la Transfiguración, de Rafael.

El Martirio de San Esteban
«El Martirio de San Esteban»

A consecuencia del saqueo de Roma, Julio Romano partió para Mantua, donde se hizo amigo del duque Federico por la intervención de Baltasar Castiglione (1527).

Desde esta fecha a su muerte, o sea durante un período de veinte años, se encargó del embellecimiento de la ciudad y su distrito. Muchas fueron las obras que llevó a cabo, entre las cuales el famoso palacio del Te, cuyos salones sorprendieron por la profusión de sus pinturas y estucados y por sus atrevimientos arquitectónicos.

En esta decoración Julio Romano impuso el gusto de los grandes frescos patéticos, cuyo desarrollo es típico del siglo XVI.

La muerte le sorprendió en Mantua el 1° de noviembre de 1546, cuando se disponía a partir para Roma, donde le había reclamado el papa Paulo III a fin de darle la dirección de la fábrica de San Pedro.

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Biografia de Miguel Cervantes Saavedra Poeta y Novelista Español

Biografía de Miguel Cervantes Saavedra: Manco de Lepanto

Aunque los valores del Don Quijote sean específicamente nacionales, tienen una trascendencia que los sitúa en todos los climas, en todas las épocas y en todas las conciencias.

Porque en las más varias circunstancias de tiempo, lugar y acción, el idealismo, el afán de inmortalidad, la nobleza puesta al servicio de una causa digna e incluso la medianía llena de buena fe — y no sólo la grosera materialidad del «pan-chismo» — tienen y tendrán sus representantes, sus gestas y sus dramas íntimos.

En realidad, el quijotismo se ha transformado en una manera de contemplar el mundo, en una filosofía de la vida, con la que Cervantes, fiel intérprete del alma española en un momento situado entre la grandeza imperial y las primeras vacilaciones políticas, ha enriquecido los tipos básicos de la Humanidad.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) — Este gran escritor, llamado también el Príncipe de los Ingenios, nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547 (aunque acerca de la exactitud de la fecha de su nacimiento no existe firme certidumbre, pues, lo único fijo es que fue bautizado el 9 de octubresiguiente) y murió en Madrid en 23 de abril de 1616.

Era de genio vivo, inquieto y despejado, y tan aficionado a las lecturas, que desde su infancia leía hasta los papeles rotos que se encontraba por las calles. Fue autor de una copiosa producción literaria formada por obras poéticas, teatrales y novelas.

Entre todas ellas alcanzaron relieve: El viaje al Parnaso, Trabajos de Tersiles y Segismundo, La Galatea, las Novelas Ejemplares, y otras obras.

Pero donde culminó su genio literario fue en su novela El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra inmortal, inapreciable joya de la literatura española, en la que no se sabe qué admirar más, si el ingenio y la imaginación demostrada por su autor en la invención de las aventuras que constituyen su relato, si su fino humorismo, si las agudas dotes de observación y profundo conocimiento de la vida de que dio muestras Cervantes, o el hondo sentido filosófico que contienen sus narraciones.

Miguel Carvantes Saavedra

Miguel de Cervantes Snavedra es el más grande escritor do toda la literatura española y uno de los novelistas más geniales del mundo. Nació en Alcalá de Henares (1547}. Fue. el cuarto hijo del matrimonio de Leonor Cortinas y Rodrigo de Cervantes, un modesto cirujano del lugar. Algunas fechas y hechos de la vida del famoso escritor son todavía inciertos. 

Seis villas se disputaban en el siglo XVII el honor de haber visto nacer a Cervantes. Pero los eruditos del XVIII pudieron determinar que la cuna del gran prosista era la ciudad de Alcalá de Henares, donde fué bautizado —. el día exacto de su nacimiento es problemático— el 9 de octubre de 1547. Su padre, Rodrigo de Cervantes, era médico cirujano.

Su madre, Leonor de Cortinas, permanece en la penumbra histórica. De niño estuvo en Valladolid (1554), ya que el padre ejerció allí su profesión. Es posible que estudiara en Sevilla y más problemático que lo hiciera en Salamanca.

Sus primeras composiciones poéticas — obra endeble de juventud — figuran en un libro de 1569. Por esta época Cervantes se hallaba en Italia, adonde tal vez fué huyendo de un lance, y figuraba en el séquito del cardenal Julio Acquaviva.

En aquella península aprendió el italiano, admiró la cultura del Renacimiento y profundizó en el espíritu de Roma. En 1570 se alistó en el ejército. Sirviendo en la compañía de Diego de Urbina, se embarcó en Me si na el 16 de septiembre de 1571 y participó en la acción naval de Lepanto (7 de octubre) a bordo de La Marquesa.

Distinguióse sobremanera en la batalla, que siempre recordó con legítimo orgullo. De resultas de las heridas recibidas en la lucha perdió el movimiento de la mano izquierda, «para gloria de «la diestra» — según escribió él mismo.

Convaleció de sus heridas en el hospital de Mesina, y en abril de 1572 entraba en el regimiento de Lope de Figueroa.

Figuró en la expedición de Corfú, en la indecisa batalla naval de Navarino (7 de octubre de 1572), en la captura de Túnez (10 de octubre de 1573) y en la desgraciada expedición para socorrer a la Goleta en 1574. El resto de su servicio militar lo pasó en las guarniciones de Nápoles y Palermo.

Licenciado en junio de 1575, se embarcó poco después para España en el Sol, que con otros dos buques zarpaba para la patria. Navegando por las costas cercanas a Marsella, el 26 de septiembre fue asaltada la pequeña flota por el corsario berberisco Arnaut Mami. Cervantes, su hermano Rodrigo y otros españoles fueron conducidos a Argel.

Cinco años duró el cautiverio. Con tenacidad asombrosa Miguel preparó varios proyectos de evasión, sin desalentarse por los fracasos ni por las penas que le amenazaban.

En 1577, después de una de sus fugas frustradas, el virrey de Argel, Hasán Pacha, lo adquirió a su antiguo propietario, un renegado griego llamado Dali Mami.

Mientras tanto, sus familiares se interesaban por su rescate. Después de largas negociaciones, Cervantes pudo ser liberado por el trinitario fray Juan Gil a cambio de 500 ducados de oro (19 de septiembre de 1580). A principios de noviembre desembarcaba en Denia y en diciembre se hallaba en Madrid.

Una nueva etapa se abre en la vida de Cervantes. Menos heroica y «quijotesca» que la anterior, más penosa en el arduo vivir de cada día. Treinta y tres años transcurridos de una vida en aventuras, sin haber hecho nada provechoso para asegurar una existencia holgada.

Al llegar a España se dirigió en seguida a Portugal, como si le atrajeran las oportunidades militares que aun se le presentan en aquel reino (1581); pero es poco probable que participara en las empresas de las Azores (1582-1583). Desde este momento vive de su pluma.

Compone varias comedias, de las que nos han llegado El trato de Argel y La Numancia, y escribe la primera parte de La Gata tea, en la que, rindiendo tributo a la moda, hace desfilar los acostumbrados protagonistas de una novela pastoril, a lo Sannazaro o a lo Montemayor, con una prosa rítmica e idealizada. Estas obras le proporcionan poco dinero.

Conoció a Ana Franca, de quien tuvo su única hija, Isabel de Saavedra (1584), y abandonó la carrera de las armas.

Establecióse entonces en Madrid para consagrarse a las letras y contrajo matrimonio con doña Catalina de Salazar (1584) una dama bastante más joven que él, proveniente de una hidalga familia provinciana y algo hacendada.

Publicó una novela pastoril (La Galatea, 1585) y escribió entre veinte y treinta comedias (1580-1587), de los cuales sólo se conservan dos (El trato de Argel y El cerco de Numancia). Como ni las letras ni la comedia le daban lo suficiente para vivir, se dedicó a otros menesteres y negocios en Sevilla, en los cuales tuvo algunos contratiempos.

Fue nombrado luego comisario real para proveer a la Armada Invencible, que Felipe II preparaba para ir contra Inglaterra (1588).

En estas funciones tuvo una dificultad administrativa en el acopio de productos, por haber tomado trigo y cebada de propiedad del cabildo de Sevilla sin las suficientes formalidades. Continuó en este empleo hasta la derrota de la Armada Invencible, y solicitó luego al monarca un empleo para pasar a las Indias (1590), pero esta petición le fue denegada.

En 1587 se traslada a Sevilla en busca de un empleo en la Armada que se prepara contra Inglaterra.

Se le confía el cargo de comisario para el acopio de trigo, y en febrero se le excomulga por exceso de celo. Continúa en su miserable empleo durante algunos meses.

En mayo de 1590 solicita una vacante en las colonias, ya en Guatemala, en Cartagena o en La Paz. Se le deniega la petición —. con gran suerte para las letras castellanas, pero no para Cervantes que anda de mal en peor, cargado de deudas, acosado por los acreedores y las autoridades de hacienda, encarcelado una vez en Castro del Río (1592) y dos en Sevilla (1598 y 1602). Mientras tanto, en su imaginación se perfilan los rasgos de la gran obra que pronto dará a luz.

En febrero de 1603 Cervantes se halla en Valladolid, entonces corte de Felipe III. Dos años después aparece el Don Quijote, editado en Madrid y dedicado al duque de Béjar.

El éxito de la novela es portentoso. Las ediciones se multiplican y en particular las falsas. El público se ríe con las desgracias y la locura del buen Alonso Quijano y de su escudero Sancho. Pero a través de la pura narración del tema, descubre una intensidad de vida y una amplia visión de la humanidad que, en definitiva, aseguran la inmortalidad de la obra.

No obstante, este éxito no repercute ni en la consideración intelectual ni en la prosperidad económica de Cervantes. En Madrid se le admite en las tertulias literarias y recibe la protección del duque de Lemos, al que en 1613 dedica sus Novelas ejemplares, perlas gloriosas de la literatura castellana.

Dos años después, en 1615, hace salir de nuevo a Don Quijote y Sancho Panza en la segunda parte de la inmortal obra para contrarrestar la apócrifa redacción del licenciado Fernández de Avellaneda. En esta segunda parte culminan el estilo, el nervio, la filosofía de la vida y la descripción de caracteres, en una serie de episodios a cual más emotivo.

Cervantes podía contemplar la difusión de su novela, que en 1614 ya había sido impresa en Bruselas y en Milán y traducida al inglés y al francés.

Pero los beneficios económicos continuaban escaseando. En 1615 se le describe como un soldado hidalgo y viejo.

Ya estaba escribiendo por entonces Los trabajos de Persiles y Segismunda. A compás que ponía fin a esta obra, se iba agotando su vida.

Recibió la Extremaunción el 18 de abril de 1616, y al día siguiente puso en su último trabajo la dedicatoria al conde de Lemos. Murió el 23, en la calle de León, de la villa y Corte. Con su vida se extinguió el espíritu de uno de los mayores renacentistas, de aquel gran artista que supo pulsar las intimidades hispanas y crear de sus esencias las figuras de los eternos «desfacedores de entuertos»: Don Quijote y Sancho Panza…

Cervantes como poeta. Una de las más firmes ambiciones de Cervantes fue la de ser poeta, según él mismo lo ha confesado:

Yo que siempre me afano y me desvelo por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo
(Viaje del Parnaso)

Lope de Vega se burlaba de él: «Muchos poetas hay en cierne, pero ninguno tan malo como Cervantes…»

Dejando a un lado los rencores literarios de la época, la crítica más autorizada ha reconocido que «sus versos valen menos que su prosa» (Hurtado y Falencia) y que «no pasó Cervantes de un buen aficionado» (A Valbuena Prat).

No fue, sin embargo, un poeta negado, pues reveló en algunas composiciones sueltas (Al túmulo de Felipe II, en Sevilla y A un mientan metido a pordiosero), y en otras intercaladas en sus prosas, que dominaba la técnica de la versificación, aun cuando careciera de la inspiración sostenida de los grandes líricos.

Fue un «poeta hábil» (Ricardo Rojas), que manejó con destreza casi todos los metros y estrofas.

Su poesía se inscribe en la línea tradicional de Garcilaso, ya algo envejecida en los tiempos cervantinos. Se ha constatado, además, que antes de Cervantes no se habían escrito ovillejos, con lo que este autor pasaría a ser el creador. (T. Navarro Tomás).

Cervantes como dramaturgo. Cervantes intentó también lograr fama y sustento por medio del teatro, y fue, además, un amante sincero de este género. Pero tampoco obtuvo la notoriedad que ambicionaba.

El propio autor nos ha contado algunas de sus experiencias como dramaturgo.

En el prólogo a su Ocho comedias y ocho entremeses (1613) recuerda que algunas de sus piezas anteriores habían sido llevadas a la escena «sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni otra cosa arrojadiza». Declara también que se había atrevido a reducir de cinco a tres las jornadas, y que había incorporado entre los personajes a figuras alegóricas.

Y refiere también que se había decidido a abandonar el teatro, pues «entró luego el monstruo de la naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica».

Cervantes escribió una tragedia (Numancia), comedias y ocho entremeses. Publicó el volumen de las ocho comedias y ocho entremeso.-,, a pedido de un editor, pues nunca habían sido representadas. Otras piezas, en cambio, habían subido antes a escena, sin resultado exitoso.

El maestro Menéndez y Pelayo ha tratado de hacerle justicia postuma, reconociendo que «en la historia del teatro anterior a Lope de Vega, nunca podrá omitirse su nombre: es un precursor, y no do los vulgares».

Pero agrega a este juicio que las comedia? son de mérito’relativo, carecen de unidad organica y adolecen de todos los defectos de la inexperiencia técnica, agravados por la improvisación azarosa.

En esta opinión coinciden los historiadores y críticos del teatro español (Conde de Shack, Robert Marrast, Augusto W. Schlegel, George Ticknor, etc.).

Los entremeses. Lo mejor y más perdurable del teatro cervantino son los entremeses, piezas breves, de un acto que ya tenían antecedentes notables en España (los pasos de Lope de Rueda) y marcan, a su vez, el tránsito a los saínetes del siglo XVIII.

Se ha dicho que en este género de los entremeses no tiene rival. Es «el autor más notable de entremeses o piezas cortas cómicas de tola la literatura española» (A. Valbuena Prat).

Son piscas realistas, en general sobre el mundo pobre, picaresco y del hampa, de grcn sabor popular. Tienen un carácter costumbrista, con intención irónica y burlona, y en ellos se repliega una rara mezcla de lo real y lo poético, de lo grotesco y lo espiritual.

Hay una velada crítica a personajes, costumbres o vicios de la época: soldados, sacristanes, maridos viejos,. mujeres deshonestas, rufianes, magistrados ignorantes, campesinos ambiciosos y vagabundos charlatanes.

La psicología de los personajes, así como su lenguaje vivo e ingenioso, y suvconducta, revelan en Cervantes a un sagaz observador de la realidad circundante, sobre todo del mundo plebeyo.

más notable es el movimiento escénico de las piezas, de gran dinamismo. Evita los recursos gastados anteriormente de las caídas, los golpes y otras acciones convencionales en el teatro.

El diálogo es ameno, chispeante, y «ofrece un maravilloso ejemplo de la fusión del lenguaje de la vida ordinaria con la cultura literaria más refinada» (E. Cotarelo y Mori).

Además de la trama o asunto, valioso literariamente en sí, el entremés cervantino encierra una filosofía o punto de vista personal del autor.

La fuente de la comicidad no radica en lo físico (caídas,golpes, embriaguez, etc.), sino en la naturaleza humana que se muestra, sobre todo en la tontería (J. Casalduero).

Los dos mejores entremeses son El retablo de las maravillas y El juez de los divorcios.

Cervantes como novelista. Cervantes es el más grande novelista de la literatura española.

Quedan de él una novela pastoril (La Galatea), cuya segunda parte prometida, no apareció jamás: doce Novelas ejemplares; el famoso Quijote, y una novela bizantina postuma (Los trabajos de Persiles y Sigismundo).

Las «Novelas ejemplares». Entre la publicación de la primera y segunda parte del Quijote, Cervantes publicó las tituladas Novelas ejemplares (1613).

En el prólogo al lector de dichas novelas, dice expresamente Cervantes: «…

yo soy el primero que ha novelado en lengua castellana; que las muchas novelas que en ella andan impresas todas son traducidas de lenguas extranjeras, y éstas son mías propias, no imitadas ni hurtadas; mi ingenio las engendró y las parió mi pluma…»

Con estas palabras el autor quiere significar que sus obras no provienen de lecturas ni imitan a obras extranjeras, lo cual está comprobado por la crítica. Antes de él, existían formadas la novela de caballería, la novela pastoril, la picaresca, pero no el tipo de novela corta.

La materia de las novelas ejemplares es de su propia invención o procedente de sus experiencias de vida, sus viajes y aventuras, con escasas reminiscencias de lecturas (R. Schevill y A. Bonilla).

Las denominó «ejemplares», no en el sentido de que fueran modelos de novelas cortas, sino para significar que de ellas se podía extraer un «ejemplo» o enseñanza: «Heles dado el nombre de ejemplares, y si bien lo miras, no hay ninguna de quien se pueda sacar un ejemplo provechoso…

Si por algún modo alcanzara que la lección de estas novelas pudiera inducir a quien las leyera a algún mal desee o pensamiento, antes me cortara la mano con que las escribí que sacarlas en público:

mi edad no está ya para burlarse con la otra vida…»,

dice Cervantes.

No debe tomárselas, sin embargo, por novelas de tesis destinadas a discutir o probar una idea u opinión, porque este tipo de novela es posterior a Cervantes, y porque el propio autor no supeditaba lo artístico a lo ideológico.

«Ellas son moralmente aprovechables, no simplemente tolerables, porque proporcionan una honesta recreación. Recreación es recreación, esto es, hacer otra vez en nuestras propias personas la obra de Dios», dice al respecto William J. Entwistle.

«El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha». Es la obra maestra de Cervantes, la mejor novela escrita en lengua española, y una de las mejores de la literatura mundial.

Tuvo un éxito extraordinario al publicarse. En vida de Cervantes se hicieron 16 ediciones, traducciones al francés y al inglés, y se la introdujo de inmediato en las Indias. Ha sido, además, traducida a casi todos los idiomas cultos del mundo.

Entre la aparición de la primera y la segunda parte, un escritor hasta ahora desconocido, publicó una segunda parte apócrifa, bajo el seudónimo de Alfonso Fernández de Avellaneda. Se la conoce como el Quijote, apócrifo.

Argumento. Se publicó en Madrid en dos partes separadamente.: la primera en 1605 y la segunda en 1615. La primera parte circuló en manuscrito antes de su impresión.

Parte -I-. Un hidalgo de la Mancha, perdido el sano juicio por la lectura de :libros de caballerías, abandona su casa, en un flaco rocín, armado en forma ridicula e improvisada, y sale a corregir los errores y vicios del mundo, reparar los daños y hacer justicia.

Se hace armar caballero en una venta, que imagina ser castillo, y sigue entonces su camino.

Le suceden así varias aventuras (el labriego que azotaba a un niño; los mercaderes toledanos que se resisten a jurar por la belleza de Dulcinea; el mozo de muías que lo ezóta con una lanza), en las cuales resulta castigado y vapuleado, hasta que es traído maltrecho a su aldea.

Se recupera de los golpes, y vuelve a salir por segunda vez, acompañado ahora por un rudo labriego del lugar, Sancho Panza, a quien designa su escudero.

En esta nueva salida le suceden también insólitas aventuras (arremetida contra unos molinos de viento; cena con unos cabreros; lucha con unos arrieros yangüeses; batalla con los carneros; yelmo de Mambrino; liberación de los condenados a galeras; la penitencia en Sierra Morena; la batalla con los cueros de vino en una venta), y al cabo de ellas, el cura y el barbero del pueblo lo retornan nuevamente a su casa, encerrado en una jaula.

Parte II. Don Quijote vuelve a salir en busca de aventuras por tercera vez, acompañado también por Sancho. Recorre el reino de Aragón, pasa por Zaragoza y llega a Barcelona.

Las aventuras que emprende le son también adversas (el encuentro con el carro de los comediantes; la pelea con el Caballero de los Espejos; la aventura con el león; las bodas de Quiteña y Camacho: el descenso a la cueva de Montesinos;, la estancia en el castillo de unos duques, con múltiples sucesos; el viaje por los aires en el caballo de madera Clavileño; el fingido gobierno de la ínsula Barataría por Sancho).

Finalmente, para poder traer al loco a su casa, un vecino suyo, el bachiller Sansón Carrasco, disfrazado de Caballero de la Blanca Luna, finí» vencerlo en un duelo, y como castigo, le ordena regresar a su hogar. Don Quijote retorna, pejisando en hacerse pastor.

A poco de llegar a su aldea, enferma gravemente, hace su testamento, recobra el juicio y muere.

Carácter del «Quijote». Cervantes escribió su novela para «poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías», según él mismo lo declara.

Este género de libros había gozado de gran difusión y popularidad entre el público, pero estaba va en decadencia en tiempos de Cervantes.

Según esto, el Quijote no habría sido más que una parodia de otras obras. Pero la realidad es que la novela resultó una obra maestra de tal jerarquía y calidad artística, que superó esa intención primitiva del autor.

Por eso los más autorizados cervantistas se han opuesto a que se subalternice el libro, considerándolo simplemente burla de otros libros: «La obra de Cervantes no fue de antítesis, ni de seca y prosaica negación, sino de purificación y complemento.

No vino a matar un ideal, sino a transfigurarlo y enaltecerlo. Cuanto había de poético, noble y humano en la caballería, se incorporó en la obra nueva con más alto sentido» (M. Menéndez y Pelayo).

Otro cervantista (Martín de Riquer), ha precisado aún más la opinión anterior: «Lo que Cervantes se propone desacreditar es la caricatura del heroísmo que aparece en las degeneraciones de la novela caballeresca medieval y evitar la confusión entre el héroe de veras y el héroe fabuloso».

El Quijote, pues, ridiculiza al caballero de la literatura y no al caballero real, al heroísmo fabuloso de las novelas y no al heroísmo auténtico.

En definitiva, si desde el punto de vista genético la novela fue una parodia, en la realidad resultó una obra desprendida de esa finalidad subalterna. Y aunque inicialmente fue satírica y burlesca, no perduró a través del tiempo con ese carácter y condición.

Fuente: Literatura Española, Hipanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete Editorial Plus Ultra

CRONOLOGÍA: 

29-9-1547: Aunque no hay constancia de ello, se cree que Cervantes nació el día de San Miguel.  Fue bautizado en Alcalá de Henares (Madrid) el 9-10-1547. 

1552: Su padre, Rodrigo Cervantes, es encarcelado por deudas. 

1569: Cervantes huye a Italia al verse mezclado en un delito. 

Ingresa en un grupo militar español de Nápoles. 

1571: Queda inútil de una mano en la batalla de Lepanto. 

11572-1573: Combate contra los turcos en Ambarino y Túnez. 

1575: Cervantes y su hermano Rodrigo quedan detenidos en Argel. 

1575-1580: Cinco años de cautiverio, hasta el pago de su rescate. 

1580: Regresa a España.  Allí escribe y busca trabajo. 

1583: Nace Isabel, hija de sus amores con Ana de Villafranca. 

1584: Se casa con Catalina de Salazar y se instala en Esquivias. 

1585: Aparece la primera parte de su libro la Galatea. 

1587-1594: Trabaja de recaudador. Muere su madre, Leonor, en 1594. 

1597: Encarcelado durante un año por no poder rendir cuentas. 

1600: Muere su hermano Rodrigo, compañero de armas. 

1604: La familia Cervantes fija su residencia en Valladolid. 

1605: Se publica con gran éxito la primera parte del Quijote. 

1605-1613: Cervantes adquiere gran fama en toda Europa. 

1613: Sale Novelas ejemplares; un año después, Viaje del Parnaso. 

1614: El quijote falso, atribuido a Avellaneda, motiva a Cervantes. 

1615: Segunda parte del Quijote y Comedias y entremeses. 

1616: Se publican Los trabajos de Persiles y Sigismunda. 

23.4-1616: Miguel de Cervantes muere en Madrid por hidropesía. 

SIGLO XXI: LA QUIJOTADA ES COSA SERIA

EL INGENIOSO HIDALGO DE LA  Mancha metió ruido de locura, fantasía, ridiculez, exageración, bondad, nobleza y justicia.

A caballo del nombre de Don Quijote, y de Miguel de Cervantes, supo entrar en las páginas del diccionario de la lengua española para aludir a un determinado modo de proceder de los hombres que se ajustaba a su propia personalidad caballeresca… y a su utopía.

RELACIÓN DESIGUAL

Tildar a uno de quijote, adjetivar su acción de quijotesca o llamarla simplemente quijotada no es nada extraño ni esta fuera de lugar.

Son voces que siguen vivas en el mundo de hoy.  El escudero manchego Sancho Panza tuvo, en cambio, peor suerte.

Lo “sanchopancesco” como falto de idealismo cayo en desuso.  Suena a desigual batalla buscar razones tras molinos de viento que mueven la aventura y la desventura de las palabras y sus significados.

En la opera de Cristóbal Halffter (2000), su Don Quijote reflexiono sobre el mito en nuestra sociedad poniendo el elemento quijotesco como un necesidad de creer en la utopía.

Otro Don Quijote de serie de televisión estadounidense y británica del mismo año, aunque ubicado en el siglo XVIII, quiso mostrar el aire de budismo zen en las andanzas del maestro y su discípulo.  Mucha quijotería.

Así es como puede sonar académicamente un quijote: el hombre grave y severo hasta la exageración que pugna con las opiniones y los usos corrientes, por amor a lo ideal, o que quiere ser juez de causas nobles, aunque no le atañan.  Por cierto, la propia empresa de escribir el Quijote fue una quijotada inmensa y exitosa.

Biografia Dante Alighieri Poeta Italiano Cronologia y Obra Literaria

Biografía Dante Alighieri
Poeta Italiano Cronología y Obra Literaria

Dante no sólo es uno de los mayores poetas de que pueda galardonarse la Humanidad. Es el hombre dotado de la fuerza sobrenatural de penetración capaz de hacerla testigo consciente del fin de un mundo: el medieval, dominado por las ideas religiosas de la Iglesia y el Imperio.

Su Divina Comedia, el poema inimitable en que «han puesto sus manos el cielo y la tierra», es, en efecto, el testamento intelectual, moral y religioso
del siglo XIII.

Dante parece convertirse en el dominador de dos mundos, cuyo espíritu distinto pudo abarcar gracias a su personalidad vehemente e indomable, su inmensa formación intelectual, su sensibilidad poética, su imaginación viva y penetrante, y la fulguración mística de su alma.

 Biografia Dante Alighieri poeta italiano

BIOGRAFÍA INTRODUCTORIA: No son muchos los datos que se conocen de la vida del gran poeta italiano Dante Alighieri, y respecto a algunos de ellos a veces resulta difícil separar los hechos históricos de las múltiples leyendas que rodean su figura. 

Nacido en Florencia en 1265, pertenecía a una familia noble venida a menos y partidaria de los güelfos.  Dante fue el gran renovador de la lengua y la poesía italianas.

En las postrimerías del siglo XIII abandonó el latín en beneficio del italiano como vehículo de expresión literaria.

La apuesta del florentino por el lenguaje popular -o lengua vulgata- tuvo un efecto fundamental: su obra, cuya máximo exponente es la Divina Comedia, llegó a un público más amplio y participativo, en una época en la que el latín dominaba la cultura.

Probablemente, cursó estudios de filosofía y retórica, y trabó amistad con Guido Cavalcanti y otros poetas del dolce stü nuovo.

Su amor por Beatriz Portinari y el desconsuelo que le produjo su temprana muerte quedaron plasmados, en forma de relato poético, en la Vita Nuova, obra eminentemente juvenil, al igual que otras composiciones agrupadas más tarde en las Rime.

En fecha desconocida, contrajo matrimonio con Gemma Donati, con la que tuvo varios hijos.

A partir de 1295, Dante participó activamente en las controversias políticas de la época oponiéndose a las directrices teocráticas del papa Bonifacio VIII, actitud por la cual, tras diversas vicisitudes, fue condenado a la hoguera.

El poeta inició entonces un doloroso exilio que duró el resto de su vida y le llevó a Verona, Lunigiana, Lucca y otras poblaciones italianas, siempre en busca de protector.

Hacia 1307 empezó a componer la Commedia -más tarde calificada de Divina—, su obra más importante y una de las cimas de la literatura universal.

Escribió también un tratado en prosa sobre el saber medieval (Convivio), un compendio de sus ideas políticas (Monarchia) y una obra en latín sobre la importancia de la lengua vulgar (De vulgare ehquentia).

En 1318 se instaló en Ravena, ciudad en la que murió tres años más tarde.

COMPLETA BIOGRAFIA:

(Florencia, 8 mayo 1265 – Ravena, 13 septiembre 1321).

Uno de los más grandes poetas italianos del siglo XIV y una de las primeras figuras de la literatura mundial. Contemporáneo de Francesco Petrarca y Giovani Boccaccio. Nace en el seno de una noble familia florentina.

Quedó huérfano a temprana edad, haciéndose cargo de el Brumetto Latini, célebre profesor y secretario de la República de Florencia.

Desde joven aprendió el arte de trovar y adquirió una gran cultura teológica y de los saberes científicos y morales de su época.

Dante Alighieri

Apenas cumplidos nueve años, conoce a la niña Beatriz Portinari, cuya figura le queda grabada en el alma, profesándole un amor ideal y apasionado que, tras la muerte de la joven en 1291 se convirtió en una veneración mística.

Beatriz fue para Dante la musa inspiradora de todos sus pensamientos y su amor inmortal.

Estudió a los grandes poetas latinos, principalmente a Virgilio, de quien se dice aprendió el estilo que más tarde le daría fama. Estudió en las Universidades de Bolonia y Padua. Sirvió a su patria como soldado en las guerras florentinas.

En 1291 publicó su Vida Nueva, obra lírica de auténtica calidad poética, cuya figura central es Beatriz, y que fue considerada el anuncio de su inmortal epopeya.

Esta obra, junto con sus Canzoni le dieron la fama. Se distinguió notablemente en la batalla de Campaldino, donde fueron derrotados los gibelinos, y asistió al sitio de Caprona.

Se casDante Alighieri, Escritor Renacentistaó con Gemma de Manetto Donati, matrimonio acordado en 1277, con quien tuvo varios hijos.

A finales del siglo Xlll se dedica a los negocios públicos; habló en los comicios y desempeñó misiones en las Repúblicas, Estados vecinos y Corte Pontificia; liberó a varios ciudadanos devolviéndoles a su patria, y en París finalizó el tratado entre Francia y Toscana.

Es en esta ciudad donde obtuvo el título de bachiller e hizo los estudios pertinentes para doctorarse en teología, pero sin llegar a obtener el título.

Florencia estaba dividida en dos bandos irreconciliables -los güelfos y los gibelinos- la ciudad-estado cayó en el vértigo de las luchas civiles. Los güelfos eran partidarios de la Iglesia y los gibelinos, del emperador Federico II.

Su objetivo era el mismo: dominar Florencia. Dante, que unía a su condición de literato una marcada personalidad de hombre público -ocupó algunos cargos en el gobierno florentino-, fue uno de los principales damnificados por esta situación.

Tras la victoria de la facción güelfa, debida, en gran parte, al intervencionismo del papa Bonifacio VIII en las querellas internas florentinas, Dante cayó en desgracia.

Pese a ser un firme defensor del partido güelfo, su facción más radical -los llamados negros- desencadenó una salvaje depuración en el seno del ala moderada, formada por los blancos.

El poeta, un blanco convencido, fue degradado públicamente bajo la acusación de «actividades antipapales y malversación de fondos públicos». Se lo condenó al destierro y, luego, en rebeldía, a muerte.

Los odios políticos que desgarraban a Florencia empujaron a Dante a un exilio que se prolongó durante 20 años. Jamás pudo regresar a su ciudad natal

Siendo miembro del partido de los blancos (güelfos), fue acusado por el partido opuesto, los negros, a la derrota de los primeros, de haber vendido la justicia y haber recibido dinero contra las leyes, siendo condenado a la pena del fuego, acusación que recibió durante su estancia en Roma.

Un año más tarde, los desterrados crearon en Arezzo un gobierno compuesto de un poder deliberante o Consejo de los Doce, y de un poder ejecutivo o Consejo Secreto.

Dante abandona Roma y se une a los suyos, entrando a formar parte del Consejo de los Doce.

Tras un intento de entrar en la ciudad de Roma, fracasan y Dante busca refugio en Verona en 1305, donde compone su tratado filosófico Il Convivio, y otro sobre la lengua vulgar: Vulgari Eloquentia.

En 1306 vive en Padua y a finales de este año sirve como embajador a Franceschino Malaspina, dedicando a su hijo mayor el poema <<El Purgatorio>> y en 1310 redacta el tratado De Monarchia Mundi.

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Usó el italiano como
lengua de expresión literaria
Compiló el saber medieval
en su Divina Comedia
Su descripción del Cielo y
el Infierno aún sorprende

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 La temprana muerte de su amada
Beatriz I marcó su obra
Sufrió el exilio y murió sin poder
regresar a Florencia
Dante es un clásico de la
literatura  universal

No pudiendo volver a su patria, en 1313 le conceden asilo en Rávena donde vivirá hasta el fin de sus días. En esta ciudad Dante intenta fundar una escuela literaria y es aquí donde termina su trilogía.

Fue acusado de herejía y es entonces cuando compone El Credo de su fe, con paráfrasis de los Salmos.

Explicación del Argumento de la Divina Comedia

UNA NUEVA POESÍA A mediados del siglo XIII, Europa asistió al nacimiento de la poesía trovadoresca, un nuevo género de tipo cortesano cuyo tema principal era el amor. La poesía trovadoresca llegó a la región de Toscana (Italia) a finales del siglo XIII e influyó decisivamente en los autores florentinos.

Pero, al ser una ciudad-estado, Florencia no tenía una clase cortesana o aristocrática, así que los temas tratados por sus poetas fueron más cercanos a la reflexión y a la metafísica que al idealismo. Pronto, Dante asumió esos principios.

Su obra principal es la Comedia, calificada más tarde de Divina, poema alegórico en 100 cantos y de una belleza inigualable.

Escrita en tercetos endecasilabos, en ella se expone la epopeya del alma humana, que es el hombre (Dante); éste es hallado por Virgilio, símbolo de la poesía, quien le hace visitar el Infierno y el Purgatorio y, en las puertas del Paraíso, es recogido por Beatriz, o la sabiduría cristiana, quien le llevará hasta el más alto cielo, donde por último San Bernardo le permite alcanzar la contemplación de Dios.

Composición alegórica, fue muy imitada por los poetas españoles y traducida a todos los idiomas. Se puede decir que esta obra creó la lengua italiana.

Hacia el Paraíso: La Divina Comedia es la narración del Viaje imaginario de Dante desde la selva en la que se encuentra perdido –el pecado- hacia el Paraíso –la redención– .

Pero antes de franquear las puertas del Edén, Dante, guiado por el alma del poeta Virgilio –que simboliza la razón-, debe cubrir un largo camino de perfección que se inicia en las profundidades de los “círculos del infierno –repleto de pecadores que penan terribles castigos-, pasa por el purgatorio –el lugar donde se limpian los pecados- y que culmina en el Paraíso.

En ese lugar, la visión mística de Dios representa la salvación eterna.

Jueves Santo: Pese a la carga simbólica que late en sus páginas, Dante quiso ubicar la Divina Comedia en un plano físico y temporal concreto.

La fantástica travesía del protagonista comienza al anochecer del jueves Santo, el 7 de abril de 1300, día en que se conmemora la Ultima Cena.  La unión entre recorrido físico y espiritual es un constante en la obra.

El bien y el mal: esquema moral: El mal y los que participan de el tienen un destino seguro: el infierno.  Dante encuentra a Lucifer en el Noveno Circulo del Infierno, con tres recintos reservados a las tres clases de traidores: a la propia sangre o parientes, a la patria y a sus propios huéspedes.

Lucifer esta devorando, con sus tres bocas, a judas, Bruto y Casio.  Beatriz y los beatos son la encarnación del bien y van contestando a Dante todas las preguntas que afectan a su alma y dificultan su camino.

Ya en el Paraíso, y tras erigirse la Virgen en el punto más luminoso de toda la descripción, Dante contempla directamente a Dios,  legando a la cumbre de la experiencia mística y al conocimiento completo.  La belleza de este encuentro condensa la división trascendente del pensamiento medieval.

El uno y el tres: Los NÚMEROS uno y tres tienen especial significado para el catolicismo, ya que Dios es  Uno y el Tres simboliza la Santísima Trinidad.

Por ello, la Divina Comedia se estructura en un solo poema, dividido en tres canticas con 33 cantos cada uno y las estrofas son tercetos encadenados.

Además, los círculos del Infierno son nueve, múltiplo de tres.

CRONOLOGÍA:

30-5-1265: Dante Alighieri nace en la ciudad de Florencia.

1274: Conoce a Beatriz, quien será su gran amor.

1285: Beatriz se casa con el florentino Simona del Bardi.

1289: Lucha, con los güelfos en la batalla de Campaldino.

1290: Duro golpe: su amada Beatriz muere a los 25 años.

1291: El poeta se casa con Gemma di Manetto Donati.

1294: Termina la Vita Nuova, una de sus primeras obras.

1295-1296: Este periodo marca el inicio de sus actividades públicas.

1296-1297: Es elegido miembro del Consejo de la Republica de Florencia.

1300: Embajador de San Gimignano. Apoya a los güelfos.

1301: Luchas civiles en Florencia entre güelfos y gibelinos.  El papa Bonifacio VIII toma el control de la ciudad.

1302: Dante es condenado a multa, expropiación y exilio.  Es advertido de que será ejecutado si regresa.

1302-1303: Dante comienza su exilio en la ciudad de Ravena.

1304-1307: Escribe De Vulgari Elocuencia.  Viaja por el norte de Italia.

1310-1314: Escribe la Monarchia.  Fracasa su vuelta a Florencia.

1313: Muere su idolatrado Enrique VII de Luxemburgo.

1315: Reanuncia a la amnistía concedida por Florencia.  Condenado nuevamente en Florencia por rebeldía.

1319-1320: Escribe las Eglogae, de temática campestre y bucólica.

1321: Termina la Divina Comedia, tras 17 años de trabajo.

14-9-1321: A los 56 años, Dante muere en Ravena (Italia). 

SIGLO XXI: ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO

Juan Pablo II desarmo la iconografía del infierno al definirlo como un estado del alma.

DE LA DIVINA COMEDIA NO PUEDE  decirse que sea un poemario del género de terror.  Pero el término dantesco quedo como sinónimo de pavor, aunque este significado sea una desviación del sentido integral.

Del viaje imaginario del poeta florentino Dante Alighieri por el infierno, el Purgatorio y el Paraíso solo parece tener un gran valor el lugar del tormento eterno, que desde Quevedo hasta Voltaire fue dibujado con imágenes espantosas.

El teólogo capuchino Martín von Cochem llego a fijar la altura de las llamas del infierno y estableció que Dios soplaba el fuego con su aliento.  Por otra parte, muchos catecismos del siglo XX abundaron en el tono apocalíptico, consiguiendo atemorizar a cristianos de buena fe.

En realidad, en su obra, Dante había establecido una especie de topografía del alma. Eso seria –a grandes rasgos- lo dantesco.

El autor estructura al infierno en círculos cada vez más profundos según la gravedad del pecado cometido.  De la misma manera, los “peldaños” del Purgatorio remiten a diversas inclinaciones pecaminosas y el cielo o Paraíso, a las diferentes virtudes.

Estas visiones dantescas fueron desarmadas por Juan Pablo II durante cuatro audiencias papales realizadas en julio de 1999.  El valor de esas regiones, que habían sido tenidas por eternas durante siglos, empezó a cambiar cuando el Pontífice estableció un nuevo “mapa” de la vida de ultratumba.

Del Cielo, el Papa dijo que “no es una abstracción ni un lugar físico entre las nubes, sino una relación viva y personal con Dios”.  Del infierno explico que “mas que un lugar, es una situación de quien se aparta de modo libre y definitivo de Dios”.

CURIOSIDADES:

LE PUSO OTRO TITULO
Por extraño que parezca, Dante no tituló Divina Comedia a su obra principal, sino simplemente Comedía -con acentuación griega- Los contemporáneos de Dante la conocieron así, con ese título. Luego, a mediados del siglo XIV, Giovanni Boccaccio la llamó «Divina» porque le parecía una obra inspirada por Dios.

¿QUE HAY DE COMEDIA?
Mucha gente se pregunta por qué Dante llamó «Comedia» a un libro tan serio, ascético y religioso. No es que le divirtiera enviar al Infierno a contemporáneos suyos -aunque lo hizo-, sino que para Dante la comedia era «lo que empezaba mal y acababa bien». Así, él empezó en el Infierno y termina en el Paraíso; además, inició su viaje literario en el pecado y lo finalizó en estado de gracia.

Ver: Esquema del Paraiso de Dante

TRAIDORES
Dante expresó en su Divina Comedia una especial inquinia hacia quienes habían cometido una traición. Los traidores merecían el cuarto recinto del Noveno Círculo del Infierno, donde ubicó a Judas iscariote -entregó a Cristo- y a Bruto y Casio -a quienes castigó por el asesinato de Julio César-.

RENCOR
A la muerte de Dante (1321), Florencia intentó salvar el error que había cometido exiliando al poeta y solicitó a la ciudad de Ravena sus restos mortales. La sorpresa fue mayúscula cuando, al abrir la tumba, sólo encontraron unas pocas cenizas y una corona de laurel. Cinco siglos después, en 1865, se encontraron los restos de Dante en una caja de madera, tras la pared del claustro de la iglesia de San Francisco.

En una nota fechada en 1677, el prior explicaba que los restos del poeta habían sido escondidos allí porque el papa León X quería desenterrarlos y esparcirlos por el viento como castigo por la publicación del tratado La Monarchia.

PIRÁMIDE DE MÁRMOL
En 1398, Florencia proyectó conservar en su catedral de Santa María del Fiori a sus hijos más famosos: entre ellos, Petrarca, Boccaccio y Dante. Aunque los restos de Dante permanecen en Ravena, Florencia mantiene un homenaje postumo a su hijo ausente: una pirámide de mármol blanco, realizada por el escultor Canova, con la inscripción Onorate l’altissimo poeta («Honor al altísimo poeta»).

LA DIVINA COMEDIA:: Estando Dante exiliado en otros países por problemas políticos adquirió una rica experiencia que luego volcó en la elaboración de su obra magna, la Comedia, que después se llamó Divina, debido a la presencia de la voluntad de Dios.

Esta obra inmortal, es un poema en el que se reflejan las costumbres y las creencias de la época, con un propósito esclarecedor y didáctico a la vez.

En él, Dante se refiere a la suerte de las almas después de la muerte,en un viaje imaginario al Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, acompañado por Virgilio y su amada Beatriz.

Ver: Esquema del Purgatorio

La Divina Comedia es un resumen de todas las ciencias y de todos los conocimientos de la época, es un cuadro magnífico donde el autor expone la doctrina católica y describe el Infierno y el Cielo, tal como él los concebía.

En su tiempo fue una obra popular, a tal punto que en el siglo XIV se crearon cátedras en las universidades de Bolonia y Florencia para el análisis y comentario de su contenido.

La historia que Dante narra en La divina comedia es la siguiente: el jueves santo del año 1300, el poeta se perdió en un bosque frondoso y se encontró con que un leopardo, un león y un lobo le cerraban el paso.

Ya se daba por muerto cuando una figura blanca apareció entre los árboles.

Era Virgilio, el poeta y filósofo latino, enviado por la Virgen María y por Beatriz, quien desde el reino de los cielos protegía al hombre a quien verdaderamente había amado.

Virgilio se llevó a Dante a visitar el purgatorio y el infierno.

Juntos bajaron hasta lo más profundo del infierno, donde se hallaba Lucifer en el hielo eterno, rodeado de los más terribles pecadores, traidores y mentirosos, de todos aquellos que llegaron a la fama y al éxito por el camino del engaño.

Pero antes de llegar a este horrible lugar, por el camino Dante se encontró a todos los que de una manera u otra habían desempeñado un papel en la historia de su amada ciudad.

Emperadores, papas, caballeros altivos y usureros malhumorados; estaban todos allí, condenados al castigo eterno o esperando el día de la liberación en el que pudieran dejar el purgatorio para subir al cielo.

La historia es muy curiosa, y el libro es una recopilación de hechos, sentimientos, temores y plegarias de la gente del siglo XV.

Por encima de todo ello se mueve la sombra del solitario exiliado florentino, acompañado permanentemente de un sentimiento de desesperación. Pero, atención, que, cuando el triste poeta de la Edad Media atravesaba las puertas de la muerte, la vida empezaba para el niño que sería el primer hombre del Renacimiento.

Era Francesco Petrarca, hijo del notario de la pequeña ciudad de Arezzo.

Esta obra dolorosa, que sólo fue terminada tres años antes de la muerte del proscrito, resume su vida, su saber, su teología, su filosofía. En sus cien cantos, Dante recogió toda la ciencia de su tiempo, mezclando astrología e influencias místicas, cosmología, geología y astronomía.

Adoptó la filosofía de Santo Tomás de Aquino, pero sin fidelidad servil: ¡el santo se hubiera estremecido al ver tantos Papas lanzados al infierno!.

El gigantesco poema está divido en tres partes: el Infierno, que representa al hombre pasando a través del pecado, con su sufrimiento y su desesperación: el Purgatorio, que muestra su purificación por la fe; el Paraíso, en el que vemos su redención por la revelación divina y el amor.

Desde que apareció esta obra, Italia ha venido reverenciando en Dante al creador de su lengua; Petrarca y Boccaccio se inspiraron en su arte, y toda Europa vibró con la historia del exiliado que visitó el infierno, regresó, y nunca conoció la sonrisa.

AMPLIACIÓN DE LA BIOGRAFÍA ANTERIOR:

Dante Alighieri nació en Florencia, dentro de una familia noble, en 1265. Estudió teología en la Universidad de París y medicina en la de Bolonia.

También cultivó las bellas artes y aprendió, con bastante perfección, la música y la pintura. Si bien, en un principio, por razones de familia, militó en el partido güelfo, se alistó posteriormente con los gibelinos.

Las luchas políticas en que se vio envuelto hicieron que fuera desterrado de Florencia y luego sentenciado a ser quemado vivo.

Aunque esta pena no llegó a aplicarse, no pudo volver a su patria y se vio obligado a deambular de ciudad en ciudad, con lo que adquirió una rica experiencia que luego volcó en la elaboración de su obra magna, la Comedia, que después se llamó Divina, debido a la presencia de’ la voluntad de Dios.

Esta obra inmortal, es un poema en el que se reflejan las costumbres y las creencias de la época, con un propósito esclarecedor y didáctico a la vez.

En él, Dante se refiere a Ja suerte de las almas después de la muerte, en un viaje imaginario al Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, acompañado por Virgilio y su amada Beatriz.

La Divina Comedia es un resumen de todas las ciencias y de todos los conocimientos de la época, es un cuadro magnífico donde el autor expone la doctrina católica y describe el Infierno y el Cielo, tal como él los concebía.

En su tiempo fue una obra popular, a tal punto que en el siglo XIV se crearon cátedras en las universidades de Bolonia y Florencia para el análisis y comentario de su contenido.

Dante escribió, además, otras obras, entre las que se destacan el tratado De la monarquía, en el que propone un gobierno universal; y ei Banquete, donde, a manera de los diálogos de Platón, expone sus ideas sobre diversos temas. Falleció en Ravena en 1321. Su espíritu ejerció gran influencia en los creadores del siglo siguiente, como es el caso de Miguel Ángel, a través áe\ Juicio Final, pintado en la Capilla Sixtina. en el Vaticano.

Dante, hijo de un abogado florentino de la familia de los Alighieri, que vio la luz por primera vez en 1265. Dante Alighieri creció en la ciudad de sus antepasados, mientras Giotto pintaba escenas de la vida de san Francisco de Asís en las paredes de la basílica de la Santa Cruz. Pero, cuando iba a la escuela, sus ojos asustados a menudo topaban con charcos de sangre provocados por la terrible guerra que mantenían los güelfos y los gibelinos, los partidarios del Papa y los partidarios del emperador, respectivamente.

Al hacerse mayor, Dante entró en las filas de los güelfos porque su padre lo era, de la misma manera que hoy un joven acostumbra a ser de derechas o de izquierdas porque sus padres lo son. Sin embargo, al cabo de unos años, Dante se dio cuenta de que, si Italia no se unía bajo el mando de un solo jefe, el país amenazaba con derrumbarse, víctima de las envidias de un millar de pequeñas ciudades. Entonces se hizo gibelino.

Buscó ayuda más allá de los Alpes. Esperaba que un emperador poderoso llegase a restablecer la unidad y el orden. Pero esperó en vano. En el año 1302, los gibelinos fueron expulsados de Florencia. Desde aquel momento hasta el día de su muerte, que le llegó en 1321 en Rávena, Dante fue un vagabundo que comía gracias a la caridad de hombres ricos cuyos nombres hubieran caído en el más profundo olvido si no hubiera sido porque fueron amables con el poeta.

Durante aquellos muchos años de exilio, Dante se vio impulsado a justificarse y a justificar las acciones que había llevado a cabo en su época de líder político en Florencia y los días que había pasado caminando a orillas del río Arno, con la esperanza de ver a la encantadora Beatriz Portinari, que murió siendo esposa de otro hombre, doce años antes de la expulsión de los gibelinos.

Su carrera política fue un fracaso. Sirvió a su ciudad natal fielmente, pero lo acusaron de apropiación de fondos públicos y el tribunal lo condenó a ser quemado vivo en la hoguera si volvía a Florencia. Para exculparse ante sus contemporáneos y ante sí mismo, Dante creó un mundo imaginario y describió con gran detalle las circunstancias en las que había sido derrotado, la avaricia, la lujuria y el odio que habían convertido a su querida Italia en un campo de batalla donde mercenarios desaprensivos defendían los intereses de tiranos pérfidos y egoístas.

La historia que Dante narra en La divina comedia es la siguiente: el jueves santo del año 1300, el poeta se perdió en un bosque frondoso y se encontró con que u^i leopardo, un león y un lobo le cerraban el paso. Ya se daba por muerto cuando una figura blanca apareció entre los árboles. Era Virgilio, el poeta y filósofo latino, enviado por la Virgen María y por Beatriz, quien desde el reino de los cielos protegía al hombre a quien verdaderamente había amado. Virgilio se llevó a Dante a visitar el purgatorio y el infierno.

Juntos bajaron hasta lo más profundo del infierno, donde se hallaba Lucifer en el hielo eterno, rodeado de los más terribles pecadores, traidores y mentirosos, de todos aquellos que llegaron a la fama y al éxito por el camino del engaño. Pero antes de llegar a este horrible lugar, por el camino Dante se encontró a todos los que de una manera u otra habían desempeñado un papel en la historia de su amada ciudad. Emperadores, papas, caballeros altivos y usureros malhumorados; estaban todos allí, condenados al castigo eterno o esperando el día de la liberación en el que pudieran dejar el purgatorio para subir al cielo.

La historia es muy curiosa, y el libro es una recopilación de hechos, sentimientos, temores y plegarias de la gente del siglo XIII. Por encima de todo ello se mueve la sombra del solitario exiliado florentino, acompañado permanentemente de un sentimiento de desesperación.

Pero, atención, que, cuando el triste poeta de la Edad Media atravesaba las puertas de la muerte, la vida empezaba para el niño que sería el primer hombre del Renacimiento.

Biografia de William Shakespeare Historia de la Literatura Inglesa

Biografía de William Shakespeare: Historia de la Literatura

Se sabe muy poco de la vida de William Shakespeare. Bautizado en Stratford on Avon el 26 de abril de 1564, su padre era por entonces un vecino próspero de aquella ciudad; la familia de la madre era católica.  En 1582, a los dieciocho años, William casó con Anne Hathaway, ocho años mayor que él; seis meses después les nacía una hija, Susana, a la que en 1585 le siguieron dos mellizos. Desde entonces hasta poco después de 1590, en que aparece en Londres como actor y autor teatral, hay un paréntesis oscuro en su vida.

Nada puede asegurarse respecto a su educación, si viajó por el extranjero y sobre lo que le llevó a Londres. Incluso una vez iniciada su carrera, la mayoría de los datos proceden de documentos legales, pues, para suerte de los investigadores, Shakespeare no siempre pagaba las facturas, así como de los papeles de las compañías teatrales y de las referencias (no todas favorables) de otros escritores.

La vida privada de Shakespeare es un misterio. Su matrimonio parece que no fue feliz. Mientras trabajaba en Londres, su familia permaneció en Stratford, adonde él regresó en sus últimos años después de haber hecho fortuna. Escribió poesía y, aunque no muy leída, es probable que causara al autor gran satisfacción. Su obra teatral está formada por treinta y siete piezas de temas sumamente variados.

Shakespeare William

(Stratford-upon-Avon, abril 15ó4 – ibí., 23 de abril de 1010)

Biografía de William Shakespeare: Dramaturgo y poeta inglés. Durante la segunda mitad del reinado de Isabel I (1558-1003) asiste Inglaterra al auge de su literatura, y particularmente de su teatro.

Por encima de cualquier otro autor, ocupando un lugar de máxima importancia en la Historia de la Literatura inglesa y universal, se encuentra William Shakespeare.

Nació en el seno de una familia humilde. Aunque de noble estirpe, su padre trabajó la mayor parte de su vida como carnicero, lo que no quitó que conservara el blasón familiar: un brazo empuñando una lanza. William trabajó en el matadero-carnicería desde muy joven, dedicándose con interés, al mismo tiempo, a la lectura. A los diecisiete años compuso su primera cuarteta.

Según asegura Víctor Hugo, esa misma noche conoció en una reunión de jóvenes amigos a Ana Hathaway, ocho años mayor que él, con la que se casaría poco después.

En 1583, nacería su hija Susan y en 1585, sus gemelos, Judith y Hamnet. Abandonó después a su familia y marchó de su población natal. Nunca más volvería a saber de su esposa.

Trabajó como maestro de escuela, como escribiente de un procurador y hasta fue cazador furtivo. Detenido por esta actividad, encarcelado y procesado, tuvo que huir a Londres, donde su primera ocupación fue la de cuidar caballos a las puertas de los teatros.

Poco después consiguió el empleo de traspunte en el teatro Black-Friars, el más concurrido de Londres.

En 1587 pasó de apuntador a las tablas como comparsa y posteriormente como cómico.

Siendo actor, comenzó a frecuentar algunas tabernas donde pudo relaciónarse con autores de cierta fama. Conoció a Decker, a Symon Forman y a sir Walter Raleigh, entre otros. Paralelamente, Shakespeare no había dejado de cultivar sus lecturas, entre las que destacaba la de Montaigne.

Shakespeare WilliamsEn 1589 escribió su primera obra dramática, «Pericles», y dos años después, «El rey Enrique VI».

Su teatro no supuso una innovación, pero sí la conclusión de los esbozos que ya habían sido iniciados por anteriores autores; la conclusión genial y definitiva de un tipo de dramaturgia que apenas comenzaba a aflorar.

La mezcla de elementos cómicos y trágicos, la utilización del verso blanco, la conjunción de la prosa y las formas poéticas de una misma obra y tantos otros factores literarios que escandalizaron a los espectadores de incuestionable sabiduría artística e insuperable cultura clásica, habían sido ya preludiados por autores como Richard Edwardes.

Pero Shakespeare fue quien los perfecciónó y asumió en profundidad para darles un sentido plenamente innovador, casi revoluciónario, e indudablemente magistral.

En 1593, escribe «La fiera domada»; en 1595, «Timón de Atenas»; en 159ó, compuso «Macbeth», «Cimbelino» (1597); en 1598, «Los dos hidalgos de Verona», «Bien está lo que bien acaba», «Sueño de una noche de veraño», «El mercader de Venecia», etc. En 1599, «Romeo y Julieta». En 1ó02, concluyó «Otelo» y, un año después», «Hamlet». «Julio César», en 1ó04; «El rey Lear», en 1ó07; «Antonio y Cleopatra», en 1ó10 y, en 1ó11, «Enrique VIII», «Cuento de invierno» y «La tempestad».

Sus obras no siempre se representaron inmediatamente después de componerlas. Los estrenos se preparaban, sin embargo, rápidamente, ensayando sobre el manuscrito por falta de tiempo para hacer copias. Ello ha ocasiónado la pérdida de prácticamente todos los originales.

En 1ó07, el rey le concedió la dirección y explotación del Black-Friars, asó como una participación en las ganancias del Globe Theatre, el más importante de Londres.

Pese a todo, el censor Chambelan no dejó de causar problemas a Shakespeare. Prohibió la publicación de sus obras y dificultó algunos de sus estrenos. A pesar de todo, el teatro de Shakespeare no dejó de guardar una carga satírica y crítica contra algunos aspectos de la sociedad de su tiempo.

En 1ó13, decidió retirarse a su casa de Stratford-on-Avon. Su situación económica había empeorado y se vio obligado a hipotecar; pese a todo, a partir de este año vivió hasta su muerte en su New-Place, retirado por completo de su actividad literaria.

A su muerte su obra cayó en el olvido. En el siglo XVIII algunos autores hacen aparecer obras del gran dramaturgo, apropiándose de ellas y, hacia 1728, Voltaire llevó a Francia el legado de Shakespeare sólo para que sirviera de burla. Finalmente, Garrick rescató en Inglaterra al gran genio, con lo que se inició su revalorización.

Hamlet, una de sus obras más importantes

Decir Hamlet es decir Shakespeare. Sin duda es su obra teatral mas conocida, la pieza que alberga una de los pasajes mas celebres de las letras universales.  El “ser o no ser” con que arranca el monologo pronunciado por el espíritu atormentado del príncipe Hamlet de Dinamarca, simboliza mejor que ninguna otra circunstancia la esencia de lo que se denomina “shakesperiano”.

Dudas trágicas

Shakespeare escribió Hamlet entre 1600 y 16001.  Al parecer, el dramaturgo se baso en una obra anterior de Thomas Kid.  Pero el Hamlet de Kid –el cual no se ha conservado- en un texto dramático sobre las querellas dinastías en l Dinamarca del periodo medieval. Shakespeare, en cambio, no se basa tanto en la trama histórica, sino que apunta a la tragedia personal que vive el joven Hamlet.

Acosado por las dudas y por el descubrimiento de una realidad atroz, Hamlet es la viva estampa de quienes se enfrentan con la propia experiencia de la vida, que puede resultar amarga.  El encuentro con el espectro de su padre –un difunto rey de Dinamarca- revela a Hamlet una cruda realidad.  Su tío Claudio había asesinado al monarca para usurpar el trono y para poder casarse con la reina Gertrudis, madre de Hamlet.

Pesimismo

Esa verdad obnubila el entendimiento del príncipe.  Hamlet cae en el pesimismo al considerar que la maldad y la mentira son la guía de todas las actitudes morales.  Se trata de un pesimismo desgarrado, demoledor, que no hace distinciones entre lo puro y lo corrupto, y que ejerce en el príncipe un paulatino proceso de degradación moral que culmina en la tragedia del último acto de la obra de Shakespeare.

El monologo

El monologo de Hamlet esta en la Escena I del Acto III.  Aquí se transcribe un fragmento: “Ser o no ser: esta es la cuestión (…) morir, dormir, nada más y, con un sueño, decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne.  Esa es una consumación piadosamente deseable: morir, dormir, quizás soñar”.

CRONOLOGÍA:

26-4-1564: William Shakespeare, bautizado en Stratford-upon-Avon.

1582: Se casa con Ann Hathaway, ocho años mayor que el.

1583: Nace su primera hija, a la que llaman Susan.

1585: La pareja tiene dos mellizos, Judith y Hamnet.

1587: Shakespeare se traslada, sin su familia, a Londres.

1590: Estreno anónimo de Enrique VI (primera parte).

1592: Escribe dos grandes obras: Tito Andronico y Ricardo III.

1593: Los teatros londinenses son cerrados debido a la peste.  Escribe La fierecilla domada y La comedia de errores.

1594: Es autor y coempresario de una compañía de teatro.

1595: Escribe Romeo y Julieta.  Publica La violación de Lucrecia.

1596: .Muere su hijo Hamnet.  Redacta El mercader de Venecia.

1597: Compra su casa de New Place, en su ciudad natal.

1598: Sale, con su nombre, Trabajos de amor perdidos.  Concluye Mucho ruido por nada y Enrique VI.

1599: Se encarga del teatro The Globe.  Escribe Julio Cesar.

1600: Termina su Hamlet.  Su padre muere al año siguiente.

1602: Escribe las obras Otelo y Bien esta lo que bien acaba. 

1603: Muere la reina Isabel I.  Hamlet obtiene gran éxito.

1605: Escribe las magistrales El rey Lear y Macbeth.

1606-1609: Redacta Antonio y Cleopatra, Coriolano, Sonetos y Cimbelino.

1610: Se retira a su ciudad. Escribe Cuento de Invierno.

1611: Termina La tempestad. Se desentiende de su legado.

23-4-1616: Muere en Stratford-upon-Avon, a los 52 años. 

SIGLO XXI: EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR

SHAKESPEARE ALZO EL TELÓN DE     las miserias y de las grandezas del ser humano.  Retrató magistralmente lo bello y lo feo, lo bondadoso y lo malvado, lo grotesco y lo dulce.  En suma, el “ser o no ser”.

Semejante destreza literaria no podía pasar inadvertida.  El paso de los siglos llevo a la obra del poeta a las cimas mas altas de la literatura.

Shakespeare fue un gran precursor de la escena moderna.  Supero el teatro medieval –lleno de misterios teológicos- y desnudo el alma verdadera del hombre para que los espectadores pudieran solazarse u horrorizarse con ella.

LA GRANDEZA DE UNA OBRA

Elevado por la crítica a la condición de clásico literario, Shakespeare constituye una fuente constante de inspiración artística. Durante el siglo XIX sus obras fueron representadas una y otra vez.

Actualmente, “lo shakesperiano” constituye un banco de experiencia formidable para el teatro de vanguardia.  Hamlet lleva la delantera.  Ni siquiera con la muerte, en mayo de 2000, de sir John Gielgud –el autor británico que logro en 1930 llevar de forma pura y exitosa la soledad la soledad del príncipe danés al teatro comercial-, se acabo el legendario “ser o no ser”.

En tanto, las adaptaciones de las obras del ingles al cine tampoco  parecen tener fin.  El pleno siglo XX, Orson Welles llevo al cine a Otelo (1952) y Franco Zefirelli, a Romeo y Julieta (1968).  Por su parte, el actor y director británico Kenneth Branagh –un shakesperiano confeso- realizo algunas versiones notables, entre las que no podían faltar Otelo (1995) y Hamlet (1996).  Otro filme, Shakespeare apasionado (1998) –que trata sobre el estreno de Romeo y Julieta– fue premiado con siete Oscar de la Academia de Hollywood.

Las piezas de Shakespeare siguen representándose en escenarios de todo el mundo. Abajo, escenas del acto primero de la obra Enrique VI, protagonizada por una compañía de teatro contemporáneo en 1991.

ALGO MAS SOBRE LA BIOGRAFÍA DE SHAKESPEARE

Retirado de la escuela, William se e obligado a trabajar para ayudar a mantener su casa; entre otros oficios, prende a carnear bovinos y a matar meros. Así, cambiando constante-ente de profesión, llega a los dieciocho años sin muchas perspectivas. A esa altura de su vida resuelve seguir el ejemplo del padre: casarse con una mujer de dinero como fórmula práctica para resolver los apuros financieros.

El párroco de la Iglesia de la Santísima Trinidad de Stratford-on-Avon ceebra, en noviembre de 1582, el casamiento de William Shakespeare con Anne Hathaway, hija de un rico agricultor. La novia era ocho años mayor que el novio. Para cumplir con una antigua tradición, van a vivir a la residencia de los padres del joven ; y a sólo seis meses de su casamiento nace la primera hija, Susan. En enero de 1585 nacerán los gemelos: Judith y Hamnet.

ENTRE LAS DECAPITACIONES
Y EL TEATRO, ES MEJOR EL TEATRO

A los veintitrés años, con mujer y res hijos, William Shakespeare aún no se ha definido por profesión alguna, si bien ya ha experimentado los más diversos oficios. Tal vez ninguno de los jóvenes de sus edad se entusiasme tanto como él, en Stratford, con las maravillosas historias que los viajeros cuentan sobre Londres. Y una idea que hace ya tiempo viene alimentando acaba por transformarse en decisión: abandonar la estrechez de horizontes de su villa natal y mudarse a la capital, importante centro cultural en el que las posibilidades de fama y fortuna serán por cierto mucho mayores.

Hay dos versiones diferentes acerca del motivo que precipitó en 1587 el viaje de Shakespeare a Londres. Según la primera, William era un apasionado por la caza y solía practicarla en los bosques de los alrededores de Stratford, ricos en ciervos y venados. En cierta ocasión, penetró en un coto particular y terminó siendo apresado como «cazador furtivo».

Al salir de la cárcel dedicó al dueño del bosque, un cierto Sir Thomas Lucy, una balada satírica. Resultado: el hombre se irritó, juró vengarse, y Shakespeare aprovechó la ocasión para cambiar de aires, partiendo para Londres. La otra versión, empero, dice que Shakespeare salió para la capital junto con la compañía de los Artistas de la Reina, que en 1587 hizo una gira por el Condado de Warwick.

El largo viaje hasta Londres —unos tres días, a caballo— era hasta cierto punto peligroso; en los bosques que los caminos atravesaban se escondían bandas de salteadores, prestos a atacar a los viajeros, cortarles el cuello y llevarse su bolsa de monedas. Por lo menos, eso era lo que se decía en Stratford. Nada de ello, empero, intimidaba a Shakespeare. Dejó confiado la ciudad, abandonando allí a su mujer y a sus hijos, resuelto a aprovechar al máximo las lecciones de esa aventura.

En el camino quedó encantado con el espectáculo de las nuevas residencias campestres, concebidas ya no para la guerra sino para el placer de los grandes señores, erigidas cerca de los castillos semidestruidos durante las guerras civiles de los siglos anteriores.

En Londres deambuló varios días por la ciudad, donde todo era novedad para él. Pasó tardes enteras sentado en las márgenes del Támesis, y admiró la gran cantidad de barcos cargueros de diversas banderas que atravesaban el río, llevando y trayendo mercancías. Paseó despreocupadamente por las calles y se mezcló con la variada y pintoresca multitud de la metrópoli: caballeros suntuosamente vestidos, artesanos, mercaderes, artistas, marineros, mendigos.

Dos diversiones entretenían principalmente a los londinenses: las ejecuciones de sentencias de muerte acompañadas muchas veces por terribles torturas, y el teatro, que poco a poco dejaba la representación de piezas religiosas para poner en escena dramas sangrientos o comedias satíricas.

Entre las dos cosas, Shakespeare prefirió el teatro. No perdía una sola representación. Cada vez más atraído, terminó por resolverse: haría de ese arte su profesión. Para ello, era necesario llegarse a las casas de espectáculos y hacer contratos con artistas y dueños de compañías teatrales.

Pero los días iban pasando y las pocas economías traídas de Stratford-on-Avon se agotaban rápidamente. Como necesitaba un empleo para sustentarse, Shakespeare no vaciló: aceptó ganarse la vida cuidando los caballos de los ricos londinenses que asistían al Teatro de James Burbage.

Esa tarea le permitiría estar cerca del ambiente teatral y acabaría haciéndose un lugar en ese mundo que lo fascinaba. Burbage era una figura de gran prestigio en el ambiente teatral y literario de Londres.

Actor principal de una de las grandes compañías londinenses, levantó en 1576 el primer teatro —The Theatre— construido especialmente para ese fin en Inglaterra. Con una serie de soluciones innovadoras, la casa de espectáculos de Burbage se constituyó en un verdadero modelo para otros teatros isabelinos. Así, a fines del siglo XVI, la capital inglesa contaba ya con cuatro o cinco casas de espectáculos construidas según el modelo del Teatro de Burbage.

Este, a su vez, se inspiraba en las posadas o mesones, instalaciones que, hasta entonces, hacían las veces de salas de espectáculos. Rectangulares, los mesones europeos parecían kanes orientales, con su patio en el centro al que daban las galerías de los pisos superiores e incluso sus cuadras.

Una parte del patio servía como escenario; la restante era ocupada por espectadores que permanecían de pie. Pero el conjunto no dejaba, aun durante las representaciones, de cumplir sus primitivas funciones: criados y huéspedes atravesaban libremente el patio deteniéndose a veces para mirar, y a veces llegando a intercambiar improvisadas frases con los actores.

Burbage partió de esa estructura, pero dándole una forma circular, a semejanza de un teatro antiguo. Perfeccionó también los escenarios, para poder contar con varios niveles de actuación. Además del escenario mismo, abrió «bocas» en el tablado para la aparición de demonios o espectros.

En la parte superior agregó una galería para simular balcones o torres de castillos, y también un pequeño palco para los músicos. Sobre todo ese conjunto se ubicaban las piezas en las que los actores se preparaban para entrar en escena y en las que se guardaban los ropajes y elementos de utilería.

Por medio de mecanismos simples, se podían producir los efectos que entusiasmaban al público isabelino: temporales, vapores infernales, sones celestiales. Los actores se veían obligados a ser muy versátiles: debían representar los papeles femeninos de la obra —todavía prácticamente no había actrices—, interpretar varios personajes diferentes en una misma representación, saber improvisar y tener desenvoltura  para pasar fácilmente de lo trágico a lo cómico.

Shakespeare podía asistir a las funciones y aprendía. Hasta que, tras insistentes pedidos, logró que Burgabe le diera una oportunidad. Se desempeñó bien como actor, y termine ser contratado por el director del teatro. Con el tiempo, llegó a ser su amigo y colaborador.

Las comedias amorosas de Shakespeare
Durante la primera mitad de su carrera, Shakespeare destaca sobre todo como autor de comedias. Una de las más famosas es El mercader de Venecia (1596), en la que, como es habitual en los escritores isabelinos, se mezclan dos historias, procedimiento de efectos muy positivos.

Una es la historia de Porcia, joven que tiene que elegir entre varios pretendientes. La declaración del amor de Porcia hacia Bassanio, que codicia su fortuna, es deliciosa. Shakespeare plantea aquí el problema de la elección de valores reales. El segundo tema es el del malvado usurero Shylock.

A vuestro gusto y La duodécima noche (o Noche de Epifanía) son, sin duda, las más hermosas comedias de amor escritas en inglés. Ambas versan sobre los obstáculos que mantienen alejados al héroe y a la heroína. Los disfraces y la falsa identidad desempeñan un papel importante en la trama: la protagonista se disfraza de muchacho, con lo que el galán no puede explicarse la atracción misteriosa que siente por el «chico». Como en el teatro isabelino los papeles femeninos los interpretaban muchachos, resultaba muy sencillo y apropiado emplear este recurso.

Aparte de las comedias, Shakespeare escribió también en esta primera etapa diversas obras sobre la historia inglesa. Las consideró probablemente como tragedias sobre la pesada carga de la corona y la difícil situación del rey, en quien recaen todas las responsabilidades del reino. (Imagen derecha: Retrato de Shakespeare)

El gran tema de estas obras históricas es el de los horrores de las guerras civiles. A través de ellas se manifiesta su fe en la necesidad de un gobierno fuerte que evite la anarquía, una postura política conservadora, que los monarcas de la casa Tudor aceptaban de muy buen grado. Pero en las manos de Shakespeare, esta actitud era algo que mero conformismo, ya que aparece rodeada de implicaciones emocionales y filosóficas muy profundas.

Fuente Consultada:
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría Fasc. N°35 Shakespeare y el Teatro Inglés

Biografia de Beethoven Compositor-Cronología-Obra Musical

Biografía de Beethoven Ludwig
Compositor-Cronología-Obra Musical

BIOGRAFÍA DE BEETHOVEN LUDWIG: (Bonn, 16 de diciembre de 1770 – Viena, 26 de marzo de 1827). Compositor alemán. Con él se inicia una nueva fase en la historia de la música: el romanticismo. La crítica de la época le considera un genio llamado a ser el sucesor de Mozart

Ludwig van Beethoven nació en Bonn, electorado de Colonia, el 16 de diciembre de 1770. Fue un niño prodigio. A los ocho años da su primer concierto, en Colonia, y hace un pequeño viaje por Holanda.

Aun cuando por su genio no lo hubiera sido, su padre, tenor de la Capilla del Elector, le hubiera obligado a comportarse como tal; hombre presuntuoso, de talento nulo, decidió en seguida hacer carrera del hijo.

Afortunadamente, esta explotación redundó en una formación de primer orden para Ludwig, que se absorbió desde los cuatro años en la música, cerrando sobre ella su mundo infantil y eludiendo de esta manera la triste vida familiar, llena de ratos amargos y de estrecheces económicas.

Beethoven Ludwig compositor aleman

Le preguntaron a Wagner: «—Maestro: ¿quién es el mejor músico del mundo?» Y respondió el autor de Sigfrido, tan campante y seguro: —»¡Yo!». «—Pero… ¿y Beethoven?», le opuso el preguntón. Y rápido precisó Wagner, con mieles de humildad en la respuesta: «—¡Beethoven es la música!»

Estudió, pues, violín, piano y órgano, con buenos maestros; especialmente con Charles G. Neefe, en quien, además, encontró un amigo sincero que, de inmediato, calibró los quilates de su talento.

A los doce años pasó a formar parte de la Orquesta de la Opera del Estado y un año después fue nombrado maestro al cémbalo y concertador. Durante esta época estudia intensamente a Bach y Clementi; se inclina apasionadamente por el violín y recibe lecciones de Franz Ries.

A los diecisiete años ve colmada una de sus mayores ilusiones: viaja a Viena y toma allí contactó con el apogeo de Mozart. Imposible sustraerse a la influencia de este creador puro, lleno de encanto y frescura; las primeras obras de Ludwig, revelarán el impacto y testimoniarán su admiración irreprimible.

Pero la vida no va a ahorrarle trances difíciles. La madre está gravemente enferma y debe regresar a Bonn para hacerse cargo de la casa, abandonada por completo por el padre voluble y borracho.

Su única compensación afectiva se la proporciona una joven discípula: Eleonora de Bruning. Ella le dedicó la única ternura que hasta entonces recibiera su alma prematuramente melancólica, cuyo impulso creador se despertaba ante la tristeza oculta en cualquier rincón de la naturaleza.

Esta afinidad con lo melancólico iba creando en él — y los años sucesivos lo comprobarían — una especie de repulsa a la felicidad. Beethoven cargó con esa cruz que le imponía su genio.

Tras la muerte de su padre, se instala definitivamente en Viena (1792), donde encuentra a sus verdaderos y grandes maestros: Haydn, Salieri y Albrechtsberger.

En cuanto a la música, todo sonreía a Ludwig, por el momento. Haydn le oyó en Bonn y quedó tan entusiasmado con una composición original, que decidió llevarlo consigo a Viena.

El proyecto se hizo realidad, gracias al mecenazgo del conde Von Waldstein.

Beethoven cuenta entonces veinticinco años. Edad oportuna, nos confiesa él mismo, para que el genio se revele en toda su medida.

Está, en verdad, seguro de sí mismo. Tiene ya una obra extensa, sobre todo de música de cámara y piano; la sociedad de Viena lo admira como pianista brillante, pero lo ignora todavía como compositor.

Prosigue sus estudios con ahínco: uno de sus últimos maestros fue Salieri, rival de Mozart. Y espera su hora.

En 1795, precisamente, publicó un Trío, para pianoforte, violín y cello (que Haydn, incomprensiblemente, le había rechazado); pero sólo los espíritus más avizores registraron el hecho.

En 1800, un concierto sinfónico ofrecido a la sociedad de Viena, incluye, junto a obras ya conocidas de Haydn, el primer concierto para piano, el Septimino y la Primera Sinfonía.

Julieta Guicciardi será su primer amor contrariado. No se casará jamás, pero siempre habrá una mujer en su vida. Bettina Brentano, una poetisa de 20 años, a la que Ludwig conoce en 1810 y que será otro de sus amores, le presenta a Goethe en Toplitz.

Beethoven logra su indepedencia económica y tiene libertad para componer sinfonías y cánticos espirituales. Admirador de Napoleón, le dedica su tercera sinfonía, pero cuando se entera que se coronó como emperador la destruye.

En 1808 compone su magistral «Quinta Sinfonía», y en 1823, la «Novena», que se estrena al siguiente año.

En los últimos tiempos, agudizada su enfermedad intestinal y completamente sordo, recibe la ayuda de la Sociedad Filarmónica de Londres.

retrato de beethoven

Retrato de Beethoven. Museo Musical de Bolonia. — Aún es muy joven este Beethoven que estamos contemplando con el máximo interés. Le quedan por vivir los sucesos más dramáticos y conmovedores de su existencia. Le quedan por llevar al pentagrama los más sensacionales alumbramientos de su música insuperable y aún inigualable. Pero en su mirada, en su gesto, ya se delatan los síntomas característicos de su grandiosidad humana y musical

Desde 1816 Beethoven es sordo por completo. No se puede comunicar con él más que por escrito. Aumentan sus tribulaciones familiares—la cuñada disoluta y el sobrino díscolo y desagradecido—, su misantropía y sus apuros económicos.

Desde entonces su relación con el mundo exterior la efectúa a través de los llamados «Cuadernos de conversación», imprescindibles para conocer su vida en esta época.

Pero el gran compositor no ha dicho aún su última palabra. Madura en su intimidad sus obras más monumentales: la Misa Solemnis y la novena sinfonía. Estrenadas en 1824, conquistan, ahora sí que por sus propios méritos, los vítores entusiastas de los vieneses.

Muy poco habrá de transcurrir para que el público del mundo entero se asocie a la veneración de su obra sinfónica. Pero Beethoven no podrá gozar de la plenitud del éxito. Invadido por la hidropesía, murió en Viena el 26 de marzo de 1827.

LEGADO DE BEETHOVEN: Se considera como el precursor del romanticismo en ciertos aspectos,  es el genio que se eleva por encima de las edades y marca un vértice en la ruta de las mismas con su figura gigantesca.

Es él quien va, por vez primera, a la consecución de un valor profundo que realice sus aspiraciones morales, que plasme las condiciones del hombre en medio de las circunstancias adversas de la vida, que ilumine su camino hacia la consecución de la grandeza de su destino.

A medida que avanza en su trayectoria artística y que su música se enriquece con ese vigor constructivo y esa energía creadora propios de sus últimas sinfonías, se despeja e ilumina a la vez la trayectoria moral de su pensamiento, libre de las sordideces de la vida, para elevarse al plano del heroísmo, de la sublimidad humana y de la omnipotencia divina.

En sus obras se admira la potencia de abstracción, la universalidad de la idea, la aspiración del autodominio moral, expresada más que en la riqueza de modalidades temáticas, en el amplio bucear en los tesoros de la armonía, en el magistral recurso al poder de la orquestación, y en el rigorismo estético en la plena aprehensión de las formas musicales puras.

sala en la casa de beethoven

Una sala en la casa de la familia Beethoven, en Bonn. — El piano con la partitura abierta sobre el atril es lo lógicamente apropiado cuando tratamos de presentar a un músico. Y, claro está, tópicos o no, esos numerosos retratos de familiares, de amigos, de músicos, y… esa soledad que nos parece empezará a vibrar enseguida. En verdad, esta saleta resulta más acogedora, como si aún conservara el íntimo calor hogareño que persiste como un perfume inex-tinguibley exquisito. Y como si se resistiera a cambiarla por esa frialdad estereotipada que meten los museos en cuantos objetos llegan a ellos, Cierto, en esta saleta —mejor, rincón de ella— podemos figurarnos los más deliciosos fantasmas beethovenianos.

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE BEETHOVEN

En 1815, al morir su hermano, se encarga de la educación de su sobrino Karl, un joven muchacho  rebelde y díscolo que complica su vida, porque hasta llegó a intentar suicidarse.

Durante 1818 comienza su Missa Solemnis, para solos, coros y orquestas, destinada a celebrar la toma de posesión del obispado de Olmütz por su amigo y protector, el archiduque Rodolfo. Se estrenó cinco años después, sin que Beethoven pudiera oír la ejecución completa de la obra.

Hace una música diferente, iniciada en una complejidad extraordinaria, a base de contrapunto (Sonata op. 106), y culminada en melodías suaves, acompasadas, edificaciones en un paisaje celestial: las cinco últimas sonatas para piano, las 33 variaciones sobre un vals de Diabelli o los cinco últimos cuartetos, forma esta última de la que nace el romanticismo musical.

Durante el Congreso de Viena conoce a príncipes y soberanos de Europa: es el esplendor mundano en la madurez de Beethoven. Dirige la victoria de Wellington, que celebra la derrota napoleónica; todos los músicos de Viena colaboran en la orquesta. Beethoven ha impuesto su grandeza.

Después de casi doce años sin escribir sinfonía alguna, compone la novena en re menor, la más extensa, y en la que por primera vez incorpora a la instrumentación la voz humana.

Trabajo costó a Beethoven sacar adelante tan magna obra. La inspiración fluye desde todo su ser, «todos los hombres serán hermanos», y nace así la más hermosa de las sinfonías, donde la calidad musical es todo un imperio coral que camina por los aires enseñando a los hombres el verdadero testimonio de la vida.

Encargada por la Philharmonic Society de Londres y dedicada al rey de Prusia, se estrenó en Viena en 1823.

Los últimos años de su vida transcurren en silencio, en la soledad callada que le envuelve; mantiene mediante sus célebres cuadernos relación con los amigos.

En 1826 sufre una cirrosis hepática; se le hacen algunas intervenciones que él sabe que a nada conducen.

En el atardecer del 26 de marzo de 1827 fallece. Sobre Viena llueve, pero un gentío desfila ante la tumba en la que el poeta y amigo Grillparzer lee una alocución.

Períodos en la producción musical de Beethoven:

Dentro de la producción musical de Beethoven podemos distinguir los siguientes períodos creativos:

Primer período: conclusión del Clasicismo (1794-1800). Bajo la influencia de Haydn y Mozart escribió la Primera y Segunda sinfonías, los seis primeros Cuartetos y las diez primeras Sonatas para piano, entre las que destaca la Patética, de hondo sentido dramático.

  • Segundo período: la transición (1800-1815). En este período, las obras musicales de Beethoven manifestar ya características románticas. Compuso la Tercera sinfonía («Heroica»), dedicada en un principio a Napoleón Bonaparte, aunque luego rompió la dedicatoria; la Quinta, la Sexta («Pastoral»), donde evidencia el triunfo de la naturaleza; y la Séptima, que es un canto a la libertad. Asimismo, la Sonata núm. 28, el Concierto «Em peradon» para piano, la ópera Fidelio, en la que canta a la libertad frente a la tiranía, y los Cuartetos, hasta el número 11.
  • Tercer período: integración en el Romanticismo (1815-1827). Compuso su obra cumbre, la Novena sinfonía, en la que, en el cuarto tiempo, introdujo la voz humana cantando la «Oda a la alegría» de Schiller, que es un canto de amor a la humanidad, un grito de fraternidad que sublima el dolor y se hace alegría y esperanza. También en este período escribió su Missa solemnís, las Sonatas 28 a 32 y los últimos Cuartetos, considerados como obra capital de la música para cuerda, en los que rompe la forma clásica de los cuatro tiempos.

programa opera de beethoven

Programa de la ópera «Fidelio», que se estrenó el 20 de noviembre de 1805 en Viena.

Un canto a la alegría

Las orquestas de prestigio suelen incluir en su repertorio dos de las mas celebradas sinfonías de Beethoven, la Quinta y la Novena (abajo, la Orquesta Sinfónica de Viena interpretando la Novena, Coral). De hecho, el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía es el favorito del gran público. Beethoven opto por celebrar la unidad y l vida de todos los hombres en armonía con la naturaleza y con Dios. Lo tradujo musicalmente en una oda entusiasta, en la que la orquesta y las voces se funden en un himno con la solemnidad del canto gregoriano y la alegría de la música en estado puro.

Quinta Sinfonía

Un prodigio de alternancia: sin introducción, sus cuatro movimientos van desde la tensa construcción del primero a la solemnidad del segundo, pasando por la crispación instrumental del tercero y la apoteosis del cuarto, un insólito crescenso de 50 compases (1808).

Novena Sinfonía

Se llama Coral por el cuarto movimiento, la famosa Oda a la alegría, un poema de Friedrich V. Schiller adaptado por Beethoven. Fue estrenada, en el Teatro de la Corte Imperial de Viena, 1824. En 1972 el Consejo de Europa eligió a la Oda a la alegría como himno europeo.

CRONOLOGÍA:

17-12-1770: Ludwig van Beethoven es bautizado en Bonn (Alemania).

1774: Nace su primer hermano, llamado Kart Kaspar. Goethe publica las desgracias del joven Werther.

1776: Nace su segundo hermano, Nikolaus Johann.

1778: Da su primer concierto en Colonia (Alemania). A los 8 años ya es considerado como un niño prodigio.

1787: Se traslada a Viena, donde alcanzara el éxito. Muere su madre y Beethoven debe regresar a Bonn.

1791: Mozart, uno de sus maestros, muere en la miseria absoluta.

1792: Se instala en Viena, donde vivirá hasta su muerte. Muere su padre (derecha). El cuida de sus hermanos.

1796: Aparecen sus primeros síntomas de sordera.

1802: Describe su pesar en el Testamento de Heili-genstadt. Su sordera ya es total, pero sigue componiendo.

1804: Napoleón se proclama emperador de Francia. Beethoven le retira la dedicatoria a su 3ª Sinfonía.

1805: Estrena su única opera Fidelio, que no triunfara hasta 1816.

1808: Viena celebra con orgullo su magistral 5ª Sinfonía.

1812: Escribe la famosa carta a su “amada inmortal”.

1815: Suicidio de Kart Kaspar. Beethoven, que había quedado como tutor de su hermano, se culpa de su muerte.

1824: Beethoven estrena con gran éxito su Novena Sinfonía. Es su última aparición en público. Enferma de gravedad.

26-3-1827: Beethoven muere en Viena a los 57 años.

Biografia de Johann Bach Cronologia y Obra Artística Musical

Biografía de Johann Bach: Grandes Compositores de la Historia

 Juan Sebastián Bach(Eisenach, 21 de marzo de 1685 – Leipzig, 28 de julio de 1750)

Compositor barroco alemán. De familia humilde y de gran tradición musical, su padre vivía malamente de la música, como vivieron sus antepasados durante las seis generaciones precedentes.

Juan Sebastián fue el menor de ocho hermanos y contaba nueve años de edad cuando murió su madre.

Un año después, quedaría también sin padre.

Pasó al cuidado de su hermano Juan Cristóbal, de quien recibió Bach las primeras lecciones musicales.

Paralelamente, realizó sus estudios en la Escuela de San Miguel, en Lünebourg, donde comenzó a ganarse el sustento como «niño de coro».

Bach fue un auténtico autodidacta. En la biblioteca de San Miguel estudió a Monteverdi, Grandi, Shütz, Rosenmüller, Pachelbel y Georg Ludwig, y no le importaban los obstáculos con tal de asistir a las interpretaciones de los más importantes músicos; viajó a Hamburgo y a Celle con el fin de conocer las obras de Couperin o Vivaldi.

En 1703 concluyó sus estudios e ingresó como violinista en la orquesta del hermano del Duque de Weimar.

Al cabo de unos meses marchó a Arnstadt, donde fue empleado como organista y director de coro por el Consistorio.

Su nuevo trabajo le proporcionó tiempo libre que dedicó por entero a la composición.

Su violento carácter, poco favorable para su cometido pedagógico, y las polémicas que suscitaron sus innovaciones armónicas, hicieron que abandonara Arnstadt para instalarse en Mülhausen donde trabajó también como organista.

Poco antes contrajo matrimonio con su prima María Bárbara.

Tampoco duró mucho tiempo en Mülhausen. En 1708, dimitió y pasó a la corte del Duque de Sajonia como músico de cámara.

El órgano y el violín fueron sus instrumentos alternativamente.

De esta época data la mayor parte de sus composiciones para órgano: Tocatas Fugas, Preludios, Fantasías y sus «Corales para órgano». Posteriormente, también en Weimar, fue nombrado «Concertmeister». Aparecen entonces sus numerosas «Cantatas religiosas».

Dio conciertos en Cassel y Halle con grandioso éxito y su fama poco a poco fue extendiéndose. Pese a las propuestas que a menudo recibía, prefirió continuar en Weimar, dedicado a la composición de música religiosa, («Oratoria de Navidad», «Pasión según San Mateo», «Pasión según San Juan»).

Tras algunas giras breves y limitadas y sus éxitos en Dresde y Leipzig, en 1716, al no conseguir el cargo de maestro de capilla de Weimar, presentó su dimisión, que no le fue concedida y que, por su obstinación, le valió el encarcelamiento durante un mes.

Finalmente aceptada en 1717, pasó al servicio del príncipe Leopoldo y marchó a Cöthen. No pudo allí dedicarse a la música sacra por ser el príncipe calvinista, pero volvió en su producción a la música de cámara.

Viajó a Hamburgo y tuvo oportunidad de improvisar para Reinken, a quien tanto admiraba.

En 1722, casó en segundas nupcias con Ana Magdalena Wülken, cantante y copista, hija de un músico de la corte de Weissenfels.

En Cöthen, Bach compone intensamente. A este período corresponden sus «Tres sonatas para violín solo», «Seis sonatas para clave y violín», «Dos grandes suites para orquesta» y sus magistrales «Conciertos de Brandenburgo», escritos para Cristián Luis de Brandenburgo.

En 1723, Bach abandona Cöthen y la corte del Príncipe Leopoldo para ocupar la plaza de maestro de capilla en la iglesia y escuela Santo Tomás de Leipzig. Ello suponía un descenso en su carrera artística, descenso que, sin embargo, eligió voluntariamente. Su sueldo era menor, sus obligaciones más numerosas y pesadas.

Debía, además, alimentar y educar a una numerosa familia (su primera mujer le dio cuatro hijos y Ana Magdalena le dio catorce). Pese a todo, Bach supo organizarse y aun encontró tiempo que dedicar a la composición. Así aparecieron las «Seis suites inglesas» y las «Seis suites alemanas», entre otras.

En el año 1734 escribió el Oratorio de Navidad, y al año siguiente la Misa en si menor; compuso mucha música sagrada y profana, entre ellas el Clavicordio bien templado compuesto de 48 preludios y Seis conciertos brandenbur-gueses. Además, dos obras didácticas: la Ofrenda musical y el Arte de la fuga.

Este breve resumen no representa sino una pequeña parte de su producción que sigue siendo poco conocida, a pesar de su gran valor; nos referimos, sobre todo, a las obras para órgano.

Podemos entender mejor la excelencia de la música de Juan Sebastián Bach, que sólo produjo otras maestras, si nos ponemos a pensar en esa perdurable conquista de un artesanado musical, en su sentido más noble y más humilde.

Transcribió música de Vivaldi y de Benedicto Marcello, y de otros compositores menores.

No fue solamente un organista excelso, capaz de sorprender y fascinar (la misma Ana Magdalena confesó haberse enamorado de él oyéndolo tocar el órgano en una iglesia de Hamburgo), sino que también adaptaba, construía y reparaba órganos, clavicordios y hasta un instrumento de su invención: la viola pomposa.

Juan Sebastián poseía la verdadera fe religiosa y una profunda humildad, pues considerábase a sí mismo como un instrumento destinado a cumplir una misión superior a la vanidad personal o al propio éxito.

Afirmaba que cualquiera de sus discípulos, siempre que poseyera entusiasmo y empeño, podía ser su rival.

Fue nombrado Compositor de la Real Capilla en 1736.

Su credo religioso estuvo por encima de todo fanatismo y, a pesar de ser discípulo de Lutero, escribió música para misas católicas en las que manifestó todo el fervor y la fuerza de su alma.

A este respecto escribía Ana Magdalena: «Nunca he visto hombre más religioso.

Puede paiecer sorprendente si pienso en todos los ministros luteranos cuya sola finalidad es la de pronunciar sermones y dar buen ejemplo. Juan Sebastián no se les parecía.

En él la religión estaba escondida aunque siempre presente, siempre alerta.»

Su obra fue continuada por sus hijos.

La generación de los Bach educada por él tuvo tal notoriedad que cada uno de sus integrantes poseyó nombre y personalidad propios (Guillermo Friedmann, Carlos Felipe Manuel, Juan Cristian).

 En 1747, interpretó para Federico II el Grande, a cuyo servicio se encontraba su hijo Felipe en calidad de «Capellmeister».

Poco después Bach concluyó el segundo libro del «Clavecín bien temperado».

En los últimos años de su vida la miopía que siempre padeció se agudizó hasta hacer presa en él la ceguera.

Sufrió dos operaciones sin éxito. Pese a todo, no menguó su producción. En 1750 concluyó su «Arte de la Fuga».

Fue verdaderamente ese sentimiento de humildad el motivo por el cual Bach, a pesar de la fama de que gozó en vida, fue casi olvidado después de su, muerte, ocurrida en Leipzig el 28 de julio de 1750.

Al escuchar su música sostenida por una ininterrumpida y  casi natural perfección, percibimos ia personalidad de su autor, maravillosamente metódica y genial a la vez.

Todos los que piensan en Juan S. Bach, evocan el arte del  contrapunto  tal  como  ha   sido   tratado   en  sus  fugas.

Pero no fue su mayor mérito el haberse enfrentado con las dificultades de ese género musical, sino el hecho de haberlo   logrado   con   tan   extremada   y   natural   claridad.

Su plenitud luminosa de construcción y de canto está lejos de la mordacidad nerviosa de su gran contemporáneo, el veneciano Antonio Vivaldi.

Su forma melódica se desenvuelve gradualmente; su discurso sigue una lógica que no desfallece, esa misma lógica que confiere a su música un sentido de dominio sobre el tiempo.

Todo esto hace de Juan Sebastián Bach, a pesar de los siglos transcurridos y de las numerosas modificaciones introducidas en la técnica y la teoría musicales, un compositor inimitable y uno de los más grandes maestros de todos los tiempos.

Y para concluir, una anécdota: en 1717, en Dresde, Bach propuso a Luis Marchand, excelente organista francés, improvisar alternadamente sobre temas sugeridos por el otro, en una especie de torneo musical. Marchand debió abandonar el juego, en tanto que Bach creó trozos deslumbrantes que lo consagraron indiscutido vencedor.

Una de las mayores figuras de la música. Desempeñó los cargos de violinista en la orquesta de la corte de Weimar (1703), organista de la nueva iglesia de Arnstadt y en Mülhausen, maestro de concierto y organista en Weimar, director de la capilla en la corte de Kothen y profesor y cantor de Santo Tomás, así como director de Música en la Universidad de Leipzig, donde residió hasta su muerte.Algunas de sus obras son: Seis conciertos de Brandcnburgo (1721), Pequeño libro deAnna Magdalena Bacli (1722), Oratorio de Navidad (1734), Pasión según San Juan (1738), ‘variaciones Goldberg (1742), El clave bien templado (1743), Pasión según San Mateo (1745), Ofrenda musical (1747).

GRANDES COMPOSICIONES DE BACH

CORALES:
La Pasión según San Mateo.
La Pasión según San Juan.
La Misa en Si menor.
Oratorio de Navidad.
Bauern Cantata.
Caffee Cantata.

INSTRUMENTALES:
Los Conciertos de Brandeburgo
para orquesta (1-6).
Concierto en estilo italiano.
Sonatas para violín y piano (1-6).
Suites para orquesta (1-4).
Fantasía y fuga cromática.
El clavicordio bien templado (Libros I y II).
Suites francesas (1-6).
Suites inglesas (1-6).
Las variaciones de «Gotdberg» (1-32).
El arte de la fuga.
Musikalisches Opfer para clavicordio.
Preludios, fugas, tocatas, etc.

ULTIMOS AÑOS DE SU VIDA:

A PESAR de su cuerpo agobiado, la vista cansada, la cabeza inclinada por el peso de sus sesenta y cinco años Bach estaba contento; había realizado una buena labor.

A los treinta y ocho años alcanzó la cumbre de su poder creador con la Pasión según San Mateo y la Pasión según San Juan, hondos dramas musicales que describen los sufrimientos de Cristo.

Naturalmente, había habido música de este género antes de que Bach compusiera la suya, así como existía la tragedia griega antes de que Esquilo escribiera las suyas (sencillos cánticos cristianos y coros populares griegos).

Pero Bach, como Esquilo, transformó la heterogénea tradición popular en una forma de arte personal y homogénea.

Allí estaba su magistral Misa en Si menor, dedicada al católico rey de Polonia. No había duda, Bach había servido bien a Dios con su música.

Doscientas composiciones para órgano, preludios, fugas y cantatas para orquesta y voz, composiciones corales y conciertos para instrumentos de cuerda y de viento.

Su música, como su carácter, fué cordial, sin pretensiones, devota; simple como el canto de los pájaros al amanecer y a la puesta del sol.

Después de la tranquilidad del día, la calma de la noche. Bach murió repentinamente de un ataque de apoplejía y fué enterrado en el cementerio de la parroquia de San Juan, donde había de permanecer olvidado durante más de un centenar de años. «La Crónica» de Leipzig, publicó esta breve noticia necrológica:

«El 28 de julio, a las ocho de la noche, falleció el virtuoso músico, Juan Sebastián Bach, compositor de Su Majestad el Rey de Polonia, maestro de capilla de las cortes de Gothen y Weissenfels, y chantre de la escuela de Santo Tomás».

Eso fue todo. El consejo municipal expresó un pesar de circunstancias. «El señor Bach era un gran músico, no lo dudamos, pero lo que nosotros queríamos era un maestro y no un director musical.»

Su esposa, abandonada con su enorme prole, pronto gastó los ahorros de su marido y tuvo que vivir de la caridad pública. Cuando murió, fue enterrada en la fosa común.

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HITOS DE SU VIDA:

1718: Acompañó al príncipe Leopoldo de Anhalt-Coethen, en un viaje hasta la ciudad de Karlshad.

1720: Al regresar de un segundo viaje a esa ciudad, famosa not sus baños termales, se enteró de la repentina muerte de su esposa.

1721: Con su primera mujer, tuvo siete hijos, entre los cuales dos serían, también, músicos célebres: Guillermo Friedemann, el primogénito, y Carlos Felipe Emanuel. Para resolver esa.difícil situación familiar, Bach contrajo enlace con Ana Magdalena Wülkens.

1722: Compuso en Coethen la primera parte de «El clave bien temperado», las «suites» francesas, los conciertos branden-burgueses, varias Sonatas y otras obras. Cabe aclarar que el sistema llamado «temperado» fue introducido, en la música instrumental de teclado, por Andrés Werckmeister, en 1691. Consistía en dividir la octava en doce semitonos iguales, de modo que una misma tecla sirviese, por ejemplo, para tocar el do sostenido y el re bemol, notas que antes no fueron iguales.

1723: Como tenía necesidad de inscribir a sus hijos en la Universidad y no la había en Coethen, Bach se trasladó, con su familia, a Leipzig, donde fue designado Kantor en Santo Tomás, cargo que desempeñó, sin interrupciones, durante veintisiete años.

1747: Federico el Grande, rey de Prusia, en cuya corte se desempeñaba uno de los hijos de Bach (Carlos Felipe Emanuel), como músico de capilla, quiso conocer al excelente compositor y lo recibió en su palacio. También lo consultó sobre un nuevo instrumento: el «forte-piano» o sea el piano actual, fabricado por Silbermann. Al día siguiente, Bach ofreció un concierto de órgano en la iglesia del Espíritu Santo, ante gran concurrencia.

1750: De su segundo matrimonio, Bach tuvo otros dos hijos músicos: Juan Cristóbal Federico, autor de numerosa música vocal e instrumental, y Juan Cristian, maestro de música de la reina de Inglaterra que fue auifin tuco Dor primera vez el piano en un concierto público (Londres, 1768). Bach tuvo en total 21 hijos: 7 de su primera esposa y 14, de la segunda. Después de haber sufrido una infortunada operación a la vista, Juan Sebastián Bach falleció el 28 de julio, rodeado por su esposa y los hijos menores.

Principales Obras:  Gran cantidad de partituras para clave, la primera de las cuales fue un «Capricho», Inspirado en la lejanía de su queridísimo hermano (1704); los Dieciséis conciertos según Vlvaldi (1708-1712): Tocatas, Preludios, Fugas; las dos partes de «El clave bien temperado» (la segunda de las cuales fue compuesta, en Leipzig, en 1744); Fantasías, Suites francesas e inglesas; el «Klavierbüchlein», que dedicó a su hijo Guillermo Friedemann, y los dos «Notenbüchlein», que dedicó a su esposa Ana Magdalena, buena cantante y clavecinista.

Por otra parte escribió, proteicamente, música para órgano: preludios, fugas, corales, pastorales, conciertos, sonatas, variaciones, etc. Entre sus obras sacras, sobresalieron dos de las cinco Pasiones, la Misa en si menor y el Oratorio de Navidad’. También compuso música instrumental y más de veinte Cantatas profanas. Entre sus obras teóricas, corresponde mencionar «La ofrenda musical» (1747) y «El arte de la Fuga» (1749).

Conciertos de Brandenburgo: En 1719, Christian Ludwin, príncipe de Brandenburgo, le encargo a Bach la composición de seis conciertos para instrumentos solistas con orquesta de cuerdas.  Los conciertos fueron compuestos por Bach, en dos años, al modo italiano: el gran conjunto instrumental tocaba alternándose con un pequeño grupo de tres o cuatro músicos solistas.

Este modelo consistía en tres movimientos (rápido-lento-rápido) y la intención de Bach fue que la orquesta y solistas tocaran compenetrados-  En suma, sobre la base del modelo italiano, el compositor alemán experimento  con diferentes tipos de equilibrio orquestal.

El sonido de los sentimientos: La música de Bach expresa los sentimientos: desde la alegría de algunos movimientos de los Conciertos de Brandenburgo a la tristeza de las Pasiones (La Pasión según San Mateo, La Pasión según San Juan), pasando por el esplendor de la Misa en Si menor.

Las grandes obras corales de las dos Pasiones y el Oratorio de Navidad le dieron fama póstuma.  Resulta maravilloso el estallido sonoro contrapuntista del coro angélico Gloria a Dios y el numero 1 del Kyrie Eleyson, de su Misa en Si menor donde las voces y los instrumentos tocan el mismo tema, una de las mayores fugas de la historia de la música. 

CRONOLOGÍA DE SU VIDA: 

21-3-1685: En una familia de músicos, nace en Eisenach (Alemania).

1673: Entra en el coro de la escuela  luterana de Eisenach.

1694: Fallece su madre, Elizabeth.  Su padre vuelve a casarse.

1695: Muere su padre, Johann Ambrosius Bach.  Bach queda huérfano cuando tiene diez años.  Su hermano Johann Cristoph es su tutor en Ohrdruf.

1695-1700: Estudia cultura general en el liceo de Ohrdruf.

1700: Decide mudarse a Lüneburg y trabajar en un coro.  Consigue una beca en el Conservatorio de San Miguel.  Deja el coro.  Se gana la vida dando clases de violín.

1700-1702: Conoce a organistas, asiste a conciertos, lee partituras…

1703: Trabaja de violinista en la orquesta ducal de Weimar.

1707: Organista de la Iglesia de San Blas en Mühl-hausen.  Se casa con Maria Bárbara, su prima.  Tendrán siete hijos.

1708-1717: Es organista en la corte del duque de Sajonia-Weimar.

1717: Pasa a ser maestro de capilla en la ciudad de Köthen.

1717-1720: Crea Conciertos de Brandenburgo y Clave bien temperado.  Compone Suites para violoncelo y Suites para orquesta.

1720: Muere su esposa.  Un año después se casa con Ana Magdalena.

1723-1729: Magnificat, La Pasión según San Mateo, Misa en Si menor.

1729-1740: Se enoja con rectores y Consejos, y cae en el olvido.

1747-1750: Toca para el rey Federico II de Prusia.  Pierde la vista.

28-7-1750: Johann Sebastián Bach muere en Leipzig (Alemania). 

SIGLO XXI: ORNAMENTACIÓN Y VARIACIÓN

LA INFLUENCIA DE BACH SOBRE  los compositores posteriores se basa en tres grandes pilares de los que el músico barroco puede considerarse como un autentico maestro: la ornamentación, la fuga y la variación.

En toda su obra, los ornamentos estas presentes en forma de notas de adorno, apoyaturas, grupitos o trinos y todos los grandes compositores (Haydn, Mozart, Beethoven, Chopìn) los han utilizado basándose en ellos.

Después de Bach, la fuga casi desaparece durante el siglo XVIII a favor de la sonata, entonces triunfante.

Sin embargo, aunque el temperamento de otro genio como Mozart casi se prestaba para cultivar este  genero, compuso alguna fuga para clave, además de un final fugado para pequeña orquesta, que figura en su Galimatías musical compuesta a los 12 años, y  la mas famosa, la del Kyrie de su esplendoroso Réquiem.

Bach fue el primer minimalista de la historia: motivos muy cortos, de tan solo cuatro notas que a veces se repiten, se entrecruzan, se multiplican o cambian de armonía.

Bach, además, construyo el «tema con variaciones”, genero adaptado por muchos compositores.

Después de las Treinta variaciones sobre un aria en sol (Variaciones Goldberg) figuran las Variaciones para clave de Händel, los Andante con variaciones de Mozart y de Beethoven y los Estudios Sinfónicos en forma de variaciones de Schumann.

AMPLIACIÓN TEMÁTICA

Con respecto a la ampliación temática o “gran variación”, Bach es el pionero, tal como lo refleja en sus corales.

El coral variado es la manifestación más antigua que se conoce de la ampliación de un tema.

Bach compuso nueve corales con ampliación, y aunque posteriormente este genero cayo en desuso, Beethoven, al final de su vida, lo recupero, otorgándole así a la “gran variación” un valor musical que no había tenido desde los tiempos de Bach.  Beethoven tuvo la oportunidad de demostrar esta singular característica en sus 32 variaciones sobre un vals de Diabelli.

Es probable que en medida considerable haya sido autodidacto.

Los músicos del nivel de genio que se manifiesta en un Bach, un Mozart o un Schubert no necesitan mucha instrucción.

Tienen mentes como esponjas que, de inmediato, absorben y asimilan todos los impulsos musicales.

Solamente requieren que les señalen la dirección apropiada y que se les imprima un pequeño impulso.

Así ocurrió con Bach.

Desde el principio mismo extrajo elementos de todas las fuentes y los integró. Y adoptó esta actitud con todas las formas musicales conocidas, excepto la ópera. La música de Bach exhibe infinita diversidad.

En el peor de los casos -y Bach podía escribir música aburrida, pero no mala música- la música de Bach exhibe signos de apresuramiento y de impaciencia, y entonces es evidente que está aplicando unas fórmula para satisfacer los reclamos de una ocasión dada.

Pero en general el nivel es muy alto, y en las mejores expresiones su música representa la culminación del arte.

Bach podía aplicar las fórmulas del momento y lograr que parecieran nuevas y originales, porque eran sus fórmulas.

Los cuarenta y ocho preludios y fugas del Clavecín bien templado son tan diferentes unos de otros como los Estudios de Chopin.

El arte de la fuga (Die Kunst der Fuge), exaltada en forma unánime como uno de los grandes tour de forcé del hombre occidental, es una obra colosal, una serie inconclusa de variaciones contrapuntísticas, con una diversidad y una imaginación que no decaen.

Fuente Consultada: Los Grandes Compositores Harold C. Schonberg

Biografia de Amadeus Mozart Compositor-Cronología-Obra Artística

Biografía de Amadeus Mozart
Compositor-Cronología-Obra Artística

Breve fue vida la de Amadeus Mozart. Pero cuan abundante de aciertos geniales y de obras cumbres, que hoy se disfruntan.

Sin alcanzar la amplitud expresiva de un Bach o la majestuosidad  de un Beethoven, Mozart se dirige rectamente a las fibras íntimas del hombre, suscitando en ellas las emociones más exquisitas y deliciosas.

Mozart se expresaba musicalmente, maestro del rococó en una época sin grandes convulsiones espirituales, Mozart no sólo se expresó en términos de banal amabilidad, sino de inmortal trascendencia.

Fue un artista creado para la música. Vivía en la música y la música era su habla habitual. Por esta causa, no asombran su prolija fecundidad, ni tampoco esos altibajos que se observan en sus obras completas.

Mozart Amadeus Biografia

(Salzburgo, 27 de enero 1756 –  5 de diciembre de 1791)

El 27 de enero de 1756, Wolfgang nació en Salzburgo (Austria) en la casa de Leopoldo Mozart, compositor musical y violinista al servicio del arzobispo de la ciudad. Hijo de Ana María Pertf y de Leopoldo Mozart, maestro de capilla y compositor de cierta categoría.

Fue un niño prodigio una especie de genio musical. A los tres años su padre inició su educación musical en el clavicémbalo, con tan extraordinarios resultados que a los cuatro ejecutaba minuetos y se permitía componer pequeñas piezas, que Leopoldo ha transcrito para la posteridad.

Además del clavicémbalo, que era una especie de piano, aprendio de niño el violín, el órgano, el clarinete (instrumento casi desconocido en esa época) y la guitarra, con la que acompañaba los bailes de sus amigos.

De muy niño interpretaba de memoria al piano minuetes que había estudiado pocos minutos antes; con cinco, ya componía.

El padre no cabía en sí de gozo, no se sabe si por puro orgullo paternal o por interés de empresario. Lo presentó en todas las cortes de Europa, donde daba conciertos con su hermana mayor.

En 1762 hizo un viaje con sus dos hijos — Wolfgang y Ana María — en cuyo transcurso el niño prodigio tuvo ocasión de revelar su precocidad ante el emperador Francisco I.

A los nueve años compuso su primera sinfonía, y a los trece era ya concertista en el arzobispado de Salzburgo. 

Alentado por este éxito, Leopoldo llevó al joven Wolferl, como le llamaba, por las principales capitales de Europa.

Causó estupor en Versalles en 1764, en Londres en 1764 y 1765, en La Haya en 1765 y 1766. Sus habilidades como organista, violinista y compositor eran propiamente excepcionales en un muchacho de diez años.

En 1767 viajó de nuevo a Roma. Su acogida fue esta vez menos calurosa debido al efecto que las envidias comenzaban a producir; compuso una ópera y las intrigas impidieron su estreno. A «La finta semplice» siguieron la ópera «Bastien und Bastienne» y su «Misa Solemne».

Hay dos clases de compositores, no todos los compositores crean música con igual facilidad: algunos conciben una idea de golpe y casi pueden escribirla directamente en papel sin modificaciones, mientras que otros, a partir de la primera idea, pueden estar años madurándola hasta darse por satisfechos. Mozart pertenece al primer grupo.

A su regreso a la ciudad natal, descansó por algún tiempo, aunque sin dejar de efectuar viajes a Viena e Italia. En 1769 emprendió su segunda y prolongada excursión por este país, la cual fue un triunfo formidable para el joven artista.

Las más importantes personalidades de Munich, Ulm, Schwetzingen, Heidelberg, Maguncia, Francfort, Bonn, Colonia, Lieja, etc., se deleitaron y se maravillaron con los conciertos de los hermanos Mozart.

En Bruselas, a los siete años de edad, Wolfgang Amadeo compuso su primera sonata.

Durante su estancia en Roma asistió a las audiciones del «Miserere», de Allegri, en la Capilla Sixtina.

Dicha pieza sólo podía escucharse en el Vaticano, pues allí se conservaba la única copia y los cantantes no podían repetir en el exterior ni una sola nota bajo pena de excomunión. Mozart retuvo y recompuso la pieza completa tras la primera audición y la corrigió con la segunda (sólo se entonaba el «Miserere» dos veces al año, en Semana Santa).

El 18 de noviembre de 1763 llegaban a París y, tras la presentación ante el barón Grimm, Leopoldo Mozart se abrió camino hacia la corte de Versalles; los dos hermanos interpretaron para Luis XV y esto supuso el requerimiento de los más distinguidos auditorios parisinos.

El papa Gregorio XI le concedió la orden de «la Espuela de oro» y la Academia filarmónica de Bolonia le concedió la categoría de compositor, a pesar de que aun no tenía catorce años de edad. Por entonces había ya compuesto más de un centenar de piezas musicales de todo género.

La elección de Collerode para el arzobispado de Salzburgo en 1772 inaugura una nueva etapa en la vida de Mozart. Este, triunfador en Milán con la ópera Ascanio in Alba (1773), se vio obligado a residir en Salzburgo, sin hallar ni en el aspecto material ni en el de comprensión afectiva algo que retribuyera la severidad de su trabajo.

Entonces renunció a su cargo y marchó al extranjero (1777). En sus ojos brillaba París. Pero Mozart pudo comprobar lo difícil que le era hacerse notar allí, donde poco antes había causado el asombro de la corte.

Su estancia en la capital pasó casi por completo inadvertida, pues el ambiente musical estaba absorbido por las luchas entre los partidarios de Glück y los de Puccini.

Regresó, pues, a Salzburgo sin su madre, muerta del tifus, y con el corazón destrozado por un desengaño amoroso…

Y continuó bajo la férula de Collerode, hasta que el duque de Baviera le dio en 1781 una oportunidad, que Mozart aprovechó cumplidamente.

El 29 de enero de este año estrenaba en Munich la ópera Idomeneo, que tuvo un éxito indescriptible.

Al año siguiente triunfaba también en Viena con El rapio del Serrallo, que le había sido encargada por el emperador.

El último decenio de su vida transcurrió al lado de Constanza Weber, su adicta esposa (desde 1782). Su vida íntima fué muy feliz. Sin embargo, casi siempre anduvo apurado de dinero.

En el aspecto artístico, sufrió las críticas y las intrigas del grupo de un tal Salieri, también compositor de la corte.

En esta época Mozart dio a luz las partituras de las Bodas de Fígaro (1786), del maravilloso Don Juan (1787) y del irónico Cosí fan tutte (1790), entre muchísimas otras piezas mayores o menores.

Su vida terminó el 5 de dicierribre de 1791, a consecuencia de una tifoidea, antes de dar por terminado su emotivo Réquiem.

Su copiosa producción musical, que abarca distintos géneros, es de una sublime belleza y superior a toda ponderación. Por su fertilidad de recursos y altas cualidades, en lodos los aspectos que se considere será imperecedera su obra.

Se le ha juzgado como el Rafael de la música. En otros aspectos descollaba también su maravilloso talento.

Poseía una gran cultura literaria y científica. Hablaba y escribía correctamente el latín, el alemán, el italiano y el inglés, teniendo además, especiales aptitudes para las matemáticas, pues resolvía con facilidad los más complicados problemas. Sus cartas están muy bien escritas y contienen interesantes y justas observaciones.

amadeus mozart en familia

Mozart padre con sus hijos María Anna y Wolfgang Amadeus.

Mozart cultivó todos los géneros y en todas y cada una de sus composiciones dejó la huella de su genio. La fuerza y la gracia, la energía y la emoción, el patetismo, el humor y la elegancia más exquisita se reunieron para hacer de él el artista más completo, en su género, que nunca haya existido.

Si nos limitamos solamente al aspecto teatral, ¿quién se atreverá a decir que ha envejecido alguna pieza, tanto en lo referente a los aspectos formales como en lo referente a la inspiración? .

Y esto vale para Las bodas de Fígaro, Don Juan, Cosifan tutte, La flauta mágica o El rapto en el serrallo. Pero la ópera no es sino la parte más pequeña de su opulenta herencia, a la que hay que añadir Apolo y Jacinto, comedia latina con música; La finta giardiniera, II re pastore, Zaida y Thamos.

En cuanto a la música religiosa, compuso quince misas, un Te Deum, 9 ofertorios, un De profanáis y varias cantatas, sin contar el Réquiem y siete sonatas para órgano.

Entre sus composiciones de música orquestal se cuenta gran número de sinfonías, marchas, danzas, entretenimientos, serenatas y otras muchas piezas.

En el campo de la música de cámara se sitúan las quintetos, los cuartetos, los tríos y dúos, etc.

Para la combinación de instrumentos con orquesta escribió dos conciertos y un rondó para piano, un concierto para dos pianos, otro para tres pianos, conciertos y fragmentos para violón, para contrabajo, para flauta, para coro, para clarinete, etc.

Y para la voz humana compuso canciones acompañadas de orquesta, Heder, cánones para veinte voces, dúos, tríos, cuartetos, etc.

CRONOLOGÍA 

27-1-1756: Wolfgang A. Mozart nace en Salzburgo Austria.

1761: Ya domina su primera composición, según su padre. 

1762: Mozart debuta como músico en la corte imperial de Viena
        Surgen los primeros problemas de salud del genio. 

1763: Gira musical por toda Europa, junto a su familia. 

1764: Con ocho años compone su sinfonía K 16. 

1769: Gana la plaza “sin sueldo” de maestro en conciertos. 

1770: Es admitido en la famosa Academia Filarmónica de Bolonia.
        Estreno de la épica opera “Mitridates, rey de Ponto”. 

1771: El príncipe arzobispo Colloredo le asigna una paga fija. 

1777: Su padre lo envía por Europa para afianzar su carrera. 

1778: Se enamora de  Aloysia Weber. No es correspondido. 

1779: Readmitido en la corte de Salzburgo como organista. 

 1780: Estrena con éxito su opera “Idomeneo, rey de Creta”. 

1781: Presenta su dimisión a Colloredo y se muda a Viena. 

1782: Se casa con Constanze Weber, hermana de Aloysia. 

1784: Se inicia en la Zur Wohlthatigkeit, logia masónica de Viena. 

1786: Triunfal estreno en Munich de “Las bodas de Fígaro”. 

1787: Mozart dirige el estreno de su opera “Don Giovanni”. 

1790: Enferma su esposa, Constanze.  Se traslada a Baden.
        Concluye y estrena una gran opera “La flauta mágica”. 

5-1-1791 Mozart muere en la cama, postrado y enfermo. 

BREVE RESUMEN:

¿Trató a grandes músicos?: Durante su viaje a Londres, en 1764, Mozart conoció a J. Ch. Bach, hijo del gran compositor, que lo trató como a un colega adulto y ejecutó con él piezas musicales. En Italia llegaría a conocer a los más grandes compositores de ópera de su tiempo.

En Viena fue alumno y amigo de Haydn. Músicos, nobles y reyes aplaudían al joven Mozart, mientras improvisaba para ellos elegantes sonatas, sentado al clavicémbalo.

¿Con qué obras alcanzó el triunfo?: Dejó su ciudad natal para vivir en Munich. Ya no era un niño prodigio y debía ganarse la vida dando lecciones de música y componiendo por encargo.

Cuando su padre lo llamó desde Salzburgo, acudió de nuevo porque le atraía Viena, la capital. Allí, en 1786, recibió del emperador José II el encargo de componer una ópera: Las bodas de Fígaro, su primera gran obra teatral y su primer gran éxito. Al año siguiente compuso Don Giovanni, de nuevo una obra maestra.

¿Fue feliz gracias a sus éxitos?: Era una persona muy sensible, a quien no le bastaba con ser admirado; no se sentía satisfecho: su situación económica era precaria, las ganancias modestas, y ya no podía encontrar consuelo en los afectos familiares.

Leopoldo, el padre, había muerto, su protector José II ya no reinaba y el nuevo emperador no sentía interés por la música. Sólo había hostilidad en torno a Mozart.

En 1790, representó una nueva ópera, Cosí fan tutte, que no tuvo éxito. A pesar de que su salud empezaba a resentirse, en 1791 aceptó el encargo de una nueva ópera, La flauta mágica, que está considerada como una de sus mejores obras operísticas.

¿Cuándo murió?: El mismo año emprendió la composición de una misa de réquiem, es decir, una misa en memoria de un difunto. No pudo acabarla, ya que murió el 5 de diciembre. Su cuerpo recibió sepultura en la fosa común del cementerio de San Marcos de Viena, nadie se ocupó siquiera en darle una sepultura digna.
¿Por qué fue un genio? Porque llegó a ser uno de los mejores músicos de la historia, aunque sólo vivió 35 años. Dio a la música una nueva riqueza de matices, que van desde lo cómico a lo trágico, de la melancolía al entusiasmo. Su personalidad eclipsa a todos los músicos de su tiempo.

Fuente Consultada:
Los Grandes Compositores Harold C. Schonberg
Forjadores del Mundo Contemporáneo Edditorial Planeta Tomo II
fuente

Antecedentes del Arte en el Siglo XIX Acontecimientos Historicos

Antecedentes del Arte en el Siglo XIX Acontecimientos Históricos

EL ARTE EN EL SIGLO XIX

NAPOLEON BONAPARTE

ANTECEDENTES: Después del golpe de Estado del 18 de brumario, en noviembre de 1799, Francia quedó en manos de un régimen consular, que devolvió el orden al país y le permitió afianzar su hegemonía sobre el continente europeo.

El imperio, proclamado en 1804, alcanzó el apogeo de su extensión geográfica en 1811, con 130 departamentos. Napoleón I entregó a algunos miembros de su familia el trono de los países que estaban bajo su tutela e impuso a las naciones vencidas un régimen de protectorados y alianzas diplomáticas.

Aunque se lo presentaba como la construcción de un sistema federal europeo moderno que favorecería el progreso de la civilización, este conglomerado era muy frágil. En los países sometidos, las élites cultas, que al principio eran sensibles a la Ilustración y favorables a las reformas emancipadoras impuestas por Francia, se sintieron rápidamente decepcionadas.

Las humillaciones que sufrían las hicieron sublevarse contra la tiranía de este régimen, cuya represión y violencia eran denunciadas por Goya en España. Los soberanos se rebelaron y formaron coaliciones que infligieron costosas derrotas militares al poder imperial al que la opinión pública francesa, cansada de la guerra, dejó de apoyar.

Una vez eliminado Napoleón, el Congreso de Viena reorganizó Europa basándose en los principios de la contrarrevolución: la legitimidad de las antiguas dinastías, el poder real por derecho divino y la sociedad jerarquizada sometida a la autoridad moral de la religión cristiana.

El nuevo equilibrio europeo, que buscaba frenar la expansión francesa, descansaba en la Santa Alianza, constituida por monarquías autoritarias prestas a intervenir necesariamente frente a cualquier intento revolucionario.

Del neoclasicismo al romanticismo
Napoleón concebía las artes como un instrumento de propaganda, pero la corta duración de su imperio no le permitió realizar grandes proyectos arquitectónicos. El arco de triunfo del Carrusel y la columna de la plaza Vendóme son una cita de los monumentos romanos.

El arco del triunfo
Arco de triunfo del Carrusel

Columna de la plaza Vendóme
Columna de la plaza Vendóme

El mobiliario y las artes decorativas se volvieron pomposos; las águilas reemplazaron a los grifos y a las esfinges de los estilos etrusco y egipcio, de moda durante el Directorio y el Consulado. Para servir al régimen, la pintura debía ser grandiosa. David, figura emblemática del neoclasicismo, fue nombrado primer pintor del emperador. Ingres inició una carrera que lo transformaría en el continuador del clasicismo y en el defensor del dibujo.

Sin embargo, Gérard, Prud’hon, Gros, Girodet-Trioson y Géricault, cuyas obras mostraban una sensibilidad diferente, también eran apreciados, y los opositores del régimen, como Chateaubriand y madame de Staél, no lograron monopolizar las afinidades con el romanticismo naciente. Una prueba indiscutible de la complejidad de los gustos vigentes fue la admiración ferviente que Bonaparte sentía por Ossian (superchería literaria del escocés Macpherson) y que permite explicar los encargos que hizo a Gérard y luego a Ingres de decorados inspirados en los poemas del bardo gaélico.

Una variedad de romanticismos
El romanticismo, que nace antes de la Revolución, se basaba en una estética emocional y en una percepción de la naturaleza que revelaba los estados del alma, valorizando una concepción psicológica de la obra de arte. Los ambientes subjetivos, la búsqueda de lo sublime, misterioso y dramático, así como la originalidad de las representaciones fueron características de esta producción pictórica que a menudo rehusaba mostrar lo inmediato y contemporáneo.

Los temas literarios o históricos de inspiración medieval, la representación de una naturaleza salvaje, con montañas grandiosas, mares tempestuosos y bosques profundos, como también el exotismo de Oriente o del Nuevo Mundo incitaban a una evasión temporal y espacial.

Todos los movimientos románticos tenían un punto en común: su oposición a la fuerza de la razón y a la aplicación de las reglas del clasicismo. Por lo demás, eran complejos y contradictorios, y estaban, a veces, asociados a las reivindicaciones liberales e innovadoras, marcadas a menudo por un espíritu conservador reaccionario. Se alimentaban, en tanto, de la diversidad de las posturas individuales de los artistas.

En Alemania, la corriente romántica presentó una férrea oposición a la dominación imperial francesa. Antiacadémica y patriótica, buscaba su inspiración en un pasado germánico mítico, y se interesaba por las tradiciones folklóricas, las leyendas populares y el arte de Durero. Marcada por una religiosidad que se oponía al ateísmo revolucionario, admiraba el arte gótico y a los primitivos italianos que inspiraron a Cornelius, Pforr y Overbeck, fundadores de la Fraternidad Nazarena. Con Ruhge, Friedrich y Carus, el romanticismo se volcó hacia una búsqueda religiosa e incluso mística.

En Gran Bretaña, lugar de moda para los artistas desde 1815, este movimiento se expresó de múltiples formas. Las composiciones fantásticas y visionarias, inquietantes e incluso mórbidas de Füssli y de Blake eran absolutamente opuestas a los paisajes claros y sensibles de Bonington y de Constable, o a las investigaciones lumínicas, cercanas a la abstracción, de Turner. Las evocaciones del mundo medieval se codeaban con las conmemoraciones de los dramas de Shakespeare. La moda exótica y orientalizante alcanzó niveles políticos debido al compromiso de Byron con los griegos.

Después de 1848, los prerrafaelitas innovadores y volcados hacia el pasado, como Rossetti, Muíais, Burne-Jones, Morris y Brown, reemplazaron a los románticos, que habían empezado a declinar. En Francia, durante el régimen de la Restauración y la monarquía de Julio, el romanticismo también se presentó en formas muy diversas, tanto en la plástica como en lo ideológico.

La pintura fogosa de Géricault, algunos de cuyos temas, inspirados en la actualidad, podrían aparecer en oposición al régimen, contrastaba con el convencionalismo de Delaroche, cuyos temas históricos tratados de una manera tan meticulosa como teatral complacían tanto al público como a los que controlaban el poder.

Chassériau, alumno emancipado del clasicismo de Ingres, oscilaba entre la inspiración oriental y los cuadros religiosos. Por su técnica de pincelada fragmentada y su audacia en la utilización del color, Delacroix anticipó la llegada del impresionismo, mientras que las caricaturas y las esculturas de Daumier describían, sin concesiones, las prácticas políticas y las clases sociales de su época.

Realismos y figuración en el mundo moderno
Como reacción al romanticismo, la corriente realista reivindicó la modernidad por medio de la representación de lo cotidiano. Algunos adeptos evolucionaron, sin embargo, hacia el naturalismo, nueva transformación nacida del academicismo.

En Francia, tanto el realismo como el naturalismo describieron sobre todo el mundo rural. En el cambio de siglo, los pintores de la escuela de Barbizon rechazaron las convenciones del paisaje histórico o del romántico pintoresco. Propusieron una mirada nueva sobre la naturaleza y se interesaron por las variaciones de la luz.

Tanto Millet como Courbet privilegiaron una forma de representación de los campesinos que rechazaba la idealización. De manera más convencional, Jules Bretón, Rosa Bonheur, Jules Bastien-Lepage y León Lhermitte se especializaron en la celebración moralizadora de las actividades agrícolas. En Alemania, Menzel se interesó por el mundo de la industria, y su Forja o Taller de laminado, subtitulada Los ciclópeo modernos, que describía la industria siderúrgica de Alta Silesia, se transformó en una alegoría oficial del poderío industrial del Reich de Bismarck.

En Gran Bretaña, Ford Madox Brown subrayó las desigualdades sociales de la época victoriana y denunció la emigración forzada de los excluidos del crecimiento. Eugéne Laermans retomó esta temática en Bélgica, mientras que Constantin Meunier, haciéndose eco de la novela de Zola, describió la dureza del trabajo de los mineros. En Rusia, Repine y el movimiento de los «ambulantes» exploraron la vena realista y reivindicaron el renacimiento del arte popular.

Las polémicas y los escándalos del modernismo
Courbet, que era amigo del revolucionario Proudhon, amaba la provocación. Pintó en un formato de pintura histórica una escena costumbrista, un entierro en su pueblo natal, Ornans. Para denunciar la incompetencia del Estado en asuntos artísticos, no dudó en exponer en un salón privado las telas que habían sido rechazadas para la Exposición Universal de 1855.

Su posición política durante la Comuna lo obligó a exiliarse después de pasar un tiempo en prisión. Manet, inspirándose en los grandes maestros, intentaba encontrar una forma de aceptación para el modernismo, pero su búsqueda no fue comprendida.

Su obra Baños, llamada posteriormente Almuerzo campestre, que fue presentada en 1863 en el Salón de los Rechazados, y su Olimpia, de 1864, fueron motivo de escándalo. Su factura rápida y sintética fue vivamente criticada, pero sobre todo fueron sus desnudos femeninos, que no quiso presentar con el artificio convencional de una evocación mitológica, los que ofuscaron a un público mojigato que había admirado la Venus de Cabanel.

En Italia, un grupo de artistas que trabajaba en Florencia propuso una pintura antiacadémica, capaz de reproducir una impresión de lo verdadero. Durante una exposición realizada en 1862, un crítico calificó peyorativamente de macchia («mancha»‘ sus propuestas. Rápidamente, los pintores reivindicaron el término de macchaiaiolli dándole una connotación positiva.

Esta búsqueda estaba emparentada con la de Jongkind, que habría influido sobre Monet. Junto con Bazüle, Renoir, Sisley y Pissarro, estos artistas privilegiaban la potara al ave libre, utilizando tonos claros y una pincelada pastosa y evidente, que renunciaba a explicitar un sujeto. Estos pintores despertaron el sarcasmo de la crítica cuando organizaron, en 1874, una exposición junto al fotógrafo Nadar.

El calificativo de «impresionista», utilizado’ irónicamente, haría época, aunque se refería a un grupo bastante heterogéneo. A menudo influidos por la estética de las estampas japonesas, pintaban paisajes urbanos y suburbanos, bailes, espectáculos, carreras de caballos, fiestas populares, el tiempo libre en el campo o en el litoral, intentando captar la vida moderna en sus aspectos más seductores.

Caillebotte pintó con minuciosidad el París de Haussmann. Degas y Toulouse-Lautrec innovaron las artes visuales utilizando como pretexto la pintura de temas de sociedad. Mientras Cézanne empleaba el color para construir espacios geomefrizadoó en los que la representación figurativa de los volúmenes rechazaba la perspectiva del Renacimiento, Seurat y Signac intentaron crear un arte científico, el neoimpresionismo, que se inspiraba en los estudios de Chevreul sobre los contrastes de colores.

En oposición a estas composiciones estáticas, Van Gogh, como precursor del expresionismo, utilizaba los colores de manera subjetiva, aplicados por medio de pinceladas largas y onduladas, mientras que Gauguin privilegiaba los grandes campos de colores planos. Entre tanto, ambos rehusaron disociar su pintura de las preocupaciones espirituales.

En la última década surgió un rechazo al positivismo y al racionalismo. Numerosos artistas que intentaban escapar de la realidad se volvieron hacia lo imaginario, hacia las formas inconscientes del pensamiento. el misterio de las antiguas leyendas y la pureza de las civilizaciones primitivas. El movimiento simbolista, que tuvo como precursores a Gustave Moreau y Puvis de Chavannes, se expandió por toda Europa.

El grupo de Pont-Aven, partidario del enclaustramiento, y luego los nabís. en rechazo de la representación naturalista, reivindicaron el uso de colores arbitrarios y, separando la pintura de lo verosímil, anticiparon las vanguardias del siglo XX.

La libertad plástica de Gauguin tuvo una influencia duradera sobre los artistas que le siguieron. En paralelo. se desarrolló la búsqueda estética del art nouveau y de la Secesión vienesa, que, extrapolando la gestión del movimiento británico de Arts and Crafts, postulaba una colaboración entre la arquitectura, la escultura, la pintura y las artes aplicadas como una forma de renovar el gusto por la producción artística funcional, i así lo bello a lo utilitario.

Fuente Consultada: Historia Visual del Arte Tomo I

Antecedentes del Arte en el Siglo XVIII Acontecimientos Historicos

Antecedentes del Arte en el Siglo XVIII Acontecimientos Históricos

ANTECEDENTES HISTÓRICOS EN EUROPA:
EL ARTE EN EL SIGLO XVIII:

Europa vio duplicada su población y, a la par de este crecimiento demográfico, se abrió al mundo. Se organizaron expediciones al Ártico, y se inició el reconocimiento sistemático de los mares australes. Los informes de los misioneros acerca de la civilización australes atrajeron a las élites cultas que desarrollaron el gusto por lo exótico.

Mientras Europa atlántica se enriquecía gracias al comercio triangular basado en el mercado de negros africanos y en la venta de productos tropicales, la otrora floreciente Europa del sur empezaba un lento declive económico. Se iniciaría con esto la expansión ce los países escandinavos, de Alemania y de la Europa danubiana.

Desarrollo de las ciencias y las técnicas

La puesta en práctica de los descubrimientos fundamentales efectuados en el siglo anterior por Galileo, Descartes, Leibniz y Newton provocó un verdadero «despegue» tecnológico. Los científicos contaban con instrumentos ópticos que multiplicaban la percepción visual y con instrumentos de medición fiable gracias al progreso de la relojería.

En un clima cultural favorable, se desarrollaron las matemáticas y la física, y proliferaron las sociedades de pensadores y las publicaciones especializadas. Las obras de divulgación despertaron el interés público y los trabajos de las academias comenzaron a contar con el apoyo de los soberanos. Se registraron progresos notables en geografía, botánica, mineralogía, medicina, farmacia, química y física. Fue el comienzo de la Revolución Industrial.

Ciencia Siglo XVIII

Ciencia Siglo XVIII

…Nuevas ideas
La razón no sólo se aplicó a las ciencias exactas, sino también a la religión, la filosofía, la historia, la política y la economía: todas fueron abordadas desde un pensamiento crítico. Como consecuencia de esto se denunciaron prejuicios, conservadurismos, injusticias, arbitrariedades e intolerancias, lo que equivalía a cuestionar las instituciones.

Sin embargo, el movimiento filosófico, animado por una visión optimista acerca del progreso que resultaba de la Ilustración, aconsejó reformas a los gobernantes, convencido de que la felicidad de la humanidad dependía de las virtudes morales. Las artes fueron investidas de una función pedagógica y los soberanos, ante el deber de velar por el bien público, desempeñaron un papel de guías. Se encararon importantes trabajos y se desarrolló la educación, con lo que se pudieron mejorar las condiciones de vida de los súbditos. Muchos príncipes suscribieron las nuevas ideas, gracias a lo cual se vieron reforzados su imagen y su poder.

Modernidad y Especificidades Británicas
La monarquía moderada del Reino Unido, alabada en Francia por Voltaire y Montesquieu, parecía ser el sistema de gobierno más moderno. El soberano reinaba, pero el «gabinete» gobernaba, apoyándose en la mayoría parlamentaria. La situación social difería radicalmente de la del continente: la nobleza, al menos parcialmente, lejos de constituir una casta pasiva o que viviese de sus rentas, tenía un espíritu emprendedor.

Administraba sus bienes, expandía la revolución agrícola o se volcaba hacia las inversiones comerciales e industriales. El avance tecnológico y la competitividad de los productos británicos fueron el resultado de la explotación del carbón y de los progresos de la metalurgia, que se manifestaron en la construcción de los primeros puentes metálicos y en la mecanización de las industrias textiles.

El desarrollo de una poderosa marina, su gran comercio y la agresividad en la conquista colonial caracterizaron a una Gran Bretaña en pleno ascenso. Debido a su anglicanismo fue poco receptiva al barroco y la arquitectura se centró en el estilo palladiano.

Los artistas, a menudo extranjeros, fueron contratados por las élites aristocráticas o la gran burguesía; pintaron retratos, pero también escenas de caza, paisajes y marinas; el paisajismo, en tanto, se transformó en una especialidad británica, en contrapunto a un precoz crecimiento urbano, generador de vicios sociales que, con gran humor, denunciaría el pintor y caricaturista William Hogarth.

Del barroco al neoclasicismo
Aunque se difundió tardíamente, la arquitectura barroca se extendió con una vitalidad creativa excepcional desde Italia hasta Alemania del sur, por la Europa danubiana y del norte. La península itálica desempeñó un papel esencial en lo que se refiere a la preservación de las formas; su incomparable patrimonio se transformó en tema de estudio privilegiado, motivo que justificaba la misión de la Academia de Francia en Roma.

Pero a mediados de siglo, las expectativas se modificaron radicalmente; el viaje a Italia, considerado obligatorio por los anglosajones, en lo sucesivo significaría entrar en contacto con los antiguos, es decir, la posibilidad de volver a las fuentes: arte etrusco y griego, por medio de las excavaciones de las ruinas de Pompeya y de Herculano.

El entusiasmo por la arqueología explica el éxito de Piranesi. así como la fortuna de Hubert Robert. Los alemanes Winckelmann y Mengs defendieron, en nombre de «lo bello», el retorno a lo clásico, de lo que los británicos ya estaban convencidos.

El Resplandor del Modelo Francés

La alicaída Francia de 1715 volvió a ser, durante la regencia y el reinado de Luis XV, un Estado rico y potente cuyo sistema político y administrativo era envidiado por los soberanos europeos. La lengua francesa fue adoptada por las élites y la Enciclopedia, leída en todas partes, se transformó en obra de referencia. A la muerte de Luis XIV, la corte abandonó temporalmente Versalles.

El nuevo «mercado del arte» se organizó en París, de lo que da testimonio la muestra de Gersaint, pintado por Watteau. Cansados de la pompa clásica, los nuevos comitentes, aristócratas y la gran burguesía buscaron un lujo confortable y un decorado agradable.

En el interior de los palacetes y en las habitaciones de dimensiones más modestas, se reemplazó la pintura histórica por revestimientos esculpidos y pintados con colores claros, alegorías simples, fiestas galantes, naturalezas muertas y decorativas figuras chinescas.

Se puso de moda el arte del retrato, ya fuera pintado o esculpido, aunque menos protocolar y más psicológico. Sin embargo, Luis XV, al nombrar a Marigny, hermano de madame de Pompadour, como director general de Obras y Manufacturas Reales. tomó posición en favor de la revalorización del «gran género» que había caído en desuso.

En París, la iglesia Sainte-Geneviéve (actual Panteón) de Soufflot simbolizó este neoclasicismo, mientras que pinturas  a las escenas moralizadoras de Greuze les siguió el historicismo cuyo Juramento de los Horacios, pintado en Roma, y expuesto en el  Salón de 1785, tuvo un papel emblemático en la refundación del gusto.

La era de las revoluciones
La élite intelectual europea tomó el partido de los insurgentes norteamericanos, cuya declaración de independencia en 1776, en reacción a la arbitrariedad metropolitana, parecía ser una aplicación de los principios de la Ilustración. El tratado de Versalles de 1783 consagró la independencia de los Estados Unidos, cuyo primer presidente, elegido en 1789, fue George Washington.

Cuando estalló en Francia la crisis de 1789, el ejemplo norteamericano estaba presente en todas las mentes. Luis XVI se vio obligado a convocar a los Estados Generales, los que se transformaron rápidamente en Asamblea Constituyente. Esta elaboró reformas jurídicas y políticas que respondían a las aspiraciones de los burgueses «patriotas»: supresión de las órdenes y de los privilegios, monarquía constitucional y sufragio censatario. Pero la oposición del rey. que movilizó a los soberanos extranjeros, y la del clero refractario fomentada por el papa, precipitó a Francia a la guerra civil y a la guerra exterior.

Esta, presentada como una cruzada de la libertad se transformó en postres de conquista y perdió el apoyo de las élites ilustradas, que sufrían la ocupación y el saqueo. Durante diez anos. Francia se transformó en político. El arte preocupaba mucho a los revolucionarios desenfrenos anticlericales les siguió una voluntad de salvaguardar el patrimonio de la nación. Suprimida la Academia Real, fue reemplazada por las Bellas Artes, y el Museo del Louvre, de reciente creación, vio acrecentadas sus colecciones con botines de guerra.

El poder organizaba grandes fiestas que renovaron las temáticas de las artes efímeras e inauguraron el arte de la propaganda. Sin embargo, numerosos y ambiciosos proyectos fueron imposibles de realizar por causa de la inestabilidad política y de los gastos militares.

Científicos, letrados y artistas tuvieron que pagar un duro tributo al terror. Un reducido número, muy ligado a la aristocracia, como madame Vigée-Lebrun, pintora de la reina, partió al exilio; muchos sufrieron la escasez de encargos; finalmente otros, siguiendo el ejemplo de David, revolucionario convencido, se comprometieron en una producción militante. David se unió a Napoleón y adquirió renombre internacional; su influencia fue primordial en la pintura de principios del siglo XIX, marcada por el clasicismo, el romanticismo y el academicismo.

Fuente Consultada: Historia Visual del Arte Tomo I

El Arte en el Siglo XVII Causas Antecedentes Historicos en Europa

El Arte en el Siglo XVII Causas y Antecedentes Históricos en Europa

ANTECEDENTES HISTÓRICOS EN EUROPA:
EL ARTE EN EL SIGLO XVII:
Cuando reinaban la escasez y el hambre, las epidemias de peste, las guerras, las rebeliones y aun las revoluciones, el siglo XVII presenció un notable desarrollo artístico, fruto de la reconquista católica y del deseo de los soberanos absolutistas y de las élites aristocráticas (o mercantiles en las Provincias Unidas) de mostrar su poder.

El liderazgo artístico italiano
En la primera mitad del siglo XVII , Italia había perdido su preeminencia bancaria y comercial. Políticamente dividida, estaba dominada por España, que regía el Milanesado, Nápoles, Cerdeña y Sicilia, y mantenía en su órbita la Toscana y Genova. Francia, para contrarrestar la dominación de los Habsburgo, protegía Parma, Piacenza y Mantua, e intentaba conservar su influencia sobre Saboya. Solamente Venecia y los Estados Pontificios escapaban de toda tutela.

A pesar de esta situación, la proyección cultural de Italia alcanzó su apogeo. Galileo fundó la ciencia moderna; la ópera y la commedia dell’arte seducían a toda Europa; ingenieros y decoradores, que eran maestros en las artes efímeras, organizaban las fiestas principescas.

Aun cuando Roma había afirmado entonces su preponderancia, Venecia, Genova, Bolonia, Florencia y Nápoles poseían comunidades artísticas activas que desarrollaban lenguajes autónomos.

Los fastos de una Iglesia militante
En su calidad de centro de la Contrarreforma, Roma había dado el ejemplo de un renovado estilo a partir de 1575, con la iglesia del Gesü, concebida por Vignola. La Iglesia confirió a la belleza, y por ende a las artes visuales, el carácter de un medio de seducción y de persuasión de los fieles.

Con el fin de estimular la emoción, la escenografía de la fe privilegió los retablos esculpidos y las pinturas en trampantojo para las bóvedas y las cúpulas. Obras de construcción religiosas o civiles transformaron la capital del catolicismo en un laboratorio artístico y urbanístico que propagaba las nuevas formas del barroco en Europa y hacia sus lejanas colonias.

El papado, con el acondicionamiento de la basílica de San Pedro, de palacios, plazas y fuentes, fue sin duda el mayor mecenas, pero todas las órdenes y congregaciones involucradas en la reforma tridentina hacían construir iglesias, conventos y colegios. Prelados, príncipes y embajadores, preocupados por mantener su rango, practicaban un mecenazgo activo.

Basilica de San Pedro

Basílica de San Pedro

Casi todos los artistas estimaban que el viaje a Italia era necesario para su formación. En Roma, una verdadera colonia extranjera, organizada en torno de la Academia de San Lucas, se codeaba con artistas venidos de toda la península.

El fin del Siglo de Oro Español
La decadencia política y económica de la España de los sucesores de Felipe II estaba disimulada por los fastos de la corte y por una producción artística brillante, tanto en el ámbito literario como en el pictórico. Pero el país se debilitaba: el enrarecimiento de los metales preciosos de América agravó el déficit de las finanzas reales, mientras que el dominio de territorios dispersos, la conservación de su hegemonía y la defensa del catolicismo exigían fuertes gastos militares.

El ejército sufrió reveses en la guerra contra Francia; estallaron revueltas en Cataluña, Napóles y Sicilia; Portugal recuperó su independencia. La sucesión de Carlos II desencadenó luchas encarnizadas entre las familias principescas, que, temiendo la hegemonía francesa, rehusaron reconocer a Felipe V, nieto de Luis XIV. Si el príncipe Borbón pudo finalmente, después de un conflicto ruinoso, instalarse en Madrid, ello fue a costa del desmembramiento de las posesiones españolas de Italia y de Flandes.

Alemania, desgastada por la Guerra de los Treinta Años
De 1618 a 1648, los territorios germánicos se transformaron en un campo de batalla europeo. El país fue asolado y la población diezmada. La novela satírica de Grimmelshausen Simplicius Simpllcissimus, así como los grabados de Caillot atestiguan la atrocidad de los combates, que inspiraron al jurista holandés Grotius para realizar la primera tentativa de codificación del derecho bélico.

Los tratados de Westfalia, en 1648, establecieron un compromiso religioso y redefinieron el marco político y territorial. España reconoció la independencia de las Provincias Unidas. Los Habsburgo de Austria perdieron su autoridad sobre Alemania; los príncipes lograron su autonomía frente al emperador.

Francia, Suecia y Prusia fueron favorecidas por notables ganancias territoriales. Las exacciones militares habían obligado a los artistas a partir al exilio; la paz y las reconstrucciones favorecieron una renovación. Los países protestantes del Norte fueron influidos por el arte holandés, y luego por el gusto francés; las regiones católicas adquirieron un rico patrimonio barroco de influencia italiana.

La Inglaterra de las revoluciones
La dinastía de los Estuardo, tentada por la imposición del absolutismo político y el retorno al catolicismo, fue vivamente criticada. La crisis estalló en 1640, durante el reinado de Carlos I, y se transformó en guerra civil. El rey fue vencido, juzgado y ejecutado en 1649. Cromwell impuso diez años de dictadura puritana.

Luego de su muerte, la Restauración no trajo consigo la estabilidad esperada. La «gloriosa revolución» de 1688 expulsó a Jacobo II, católico convencido, quien tuvo que dejarle el trono a su hija, esposa de Guillermo de Orange, príncipe protestante y adversario encarnizado de Francia.

La pareja real firmó el Bill of Right, que instituyó el régimen de compartir el poder con las cámaras parlamentarias. Se reafirmó el Habeas Corpus y la Iglesia Católica fue proscripta. La Inglaterra del fin del siglo, favorecida por tener el primer gobierno moderno fundado sobre el principio del contrato desarrollado por Locke, volvió a poner en marcha una política económica, comercial y colonial agresiva.

Los Países Bajos, desunidos: dos polos artísticos fecundos
Las Provincias Unidas protestantes, pero tolerantes, se vieron beneficiadas por una brillante prosperidad basada en el gran comercio colonial. Su federalismo favoreció el surgimiento de centros creativos: Leyden, Delft, Haarlem y Utrecht se resistieron a la dominación de Amsterdam.

La falta de pedidos religiosos o aristocráticos valorizó los géneros considerados en otras partes como de menor importancia. Retratos, naturalezas muertas (vanitas), escenas de género investidas de un simbolismo moral, paisajes que daban a conocer las riquezas de la nación, decoraban los interiores opulentos.

Los Países Bajos del Sur desempeñaron un papel activo en la reconquista católica y llegaron a ser el centro septentrional del barroco. El taller de Amberes de Rubens, que sabía rodearse de colaboradores talentosos, como Van Dyck y Jordaens, atendía todas las cortes europeas, y numerosos artistas flamencos se establecieron en el extranjero.

La Francia del Gran Siglo
El reinado de Luis XIV es considerado el apogeo del absolutismo. Este no se limitó a la esfera política, sino que se extendió a la religión, con la revocación del Edicto de Nantes, las persecuciones contra los hugonotes y la represión de la corriente jansenista.

Incluyó la economía, la creación de manufacturas reales y de compañías comerciales monopólicas que reforzaban el mercantilismo, y abarcó los ámbitos intelectuales y artísticos, considerados los mejores medios de propaganda del régimen: letras, teatro, música, danza, arquitectura, escultura, pintura, artes decorativas, controladas por las academias, debían estar al servicio del soberano y de su gloria.

Si el arte francés de la primera mitad del siglo se había inspirado ampliamente en las escuelas extranjeras, italiana, flamenca, lorenesa, y por lo tanto estaba marcado por influencias barrocas, el viraje decisivo correspondió al rechazo de los proyectos encargados a Bernini para el Louvre. La austera y rigurosa columnata de Perrault definió los criterios del gusto francés, una estética de la armonía y del respeto de reglas fundadas en la razón.

Durante todo su reinado, y a pesar de las vicisitudes de las derrotas militares, de los años de escasez y hambre y de las dificultades financieras, las obras de Versalles (castillo, jardines, villa, anexos del Trianon y de Marly) reunieron equipos de artistas notables (Le Vau, Le Brun, Le Nótre, y luego Mansart y su sobrino Hardouin-Mansart), tradujeron en el espacio el absolutismo de Luis XIV e instauraron el estilo francés en el que se inspiró la Europa de los príncipes.

En pintura, la Academia Real defendía la jerarquía de los géneros, que ella justificaba por la primacía concedida a la concepción de las obras sobre su realización y valorizaba la pintura histórica, el llamado «gran género», en detrimento de otros, por ejemplo, el retrato, la pintura de género, la naturaleza muerta y el paisaje.

Fuente Consultada: Historia Visual del Arte Tomo I