Reacciones Contra Rosas

Biografía de José María de Alvear Vida Política en el Río de la Plata

Biografía de Carlos María de Alvear

Nació en un pueblo de Misiones —San Ángel— el 25 de octubre de 1789. En 1802 ingresó en el Regimiento de Infantería de Buenos Aires y luego en el de Dragones. Al regresar a España, con su familia, las naves españolas en las que viajaba fueron atacadas por los ingleses (1804). Del incendio de la fragata en la que iban los Alvear solo se salvaron Carlos María y su padre —Diego de Alvear—.

Jose María de Alvear

Ambos van a Inglaterra como prisioneros y, en ese país, Carlos termina su educación. En 1806 va a España, donde entra en los Carabineros Reales. Regreso  a  Londres y allí conoce  a Francisco Miranda, promotor de la emancipación de las colonias españolas en América. Conoce allí a San Martín; con él y otros criollos regresa a Buenos Aires en 1812.

De inmediato se pone al servicio de su patria y San Martín lo nombra segundo jete del regimiento de Granaderos. Alvear organiza la filial argentina de la Logia Lautaro y preside el golpe de estado del 8 de octubre de 1812, con el fin de dar un camino nuevo a los destinos de la revolución de Mayo.

La consecuencia de este golpe fue la creación de la Asamblea del año 13, que presidió Alvear. Con este cargo aumenta su poder y comienza su rivalidad con San Martín. La Asamblea reemplaza al Triunvirato por el Directorio Unipersonal y nombra Director Supremo a Gervasio Posadas, tío de Alvear.

Alvear fue jefe de las fuerzas de Buenos Aires y reemplazó a Rondeau en la Banda Oriental cuando la acción se encontraba casi concluida; de modo que rindió a los realistas casi sin esfuerzo y se llevó los laureles del éxito. Luego organiza con éxito una campaña contra Artigas y después vuelve a reemplazar a Rondeau en el Ejército del Alto Perú. Pero no llega a tomar el mando esta vez porque los jefes del ejército se sublevan y Alvear, al saberlo, regresa a Buenos Aires. En ese momento renuncia Posadas y Alvear es elegido Director Supremo (1815).

Como comandante de las fuerzas patriotas en la Banda Oriental, Alvear rinde a los realistas en Montevideo en 1814. En enero de 1815 es nombrado director supremo: ordena la represión del caudillo oriental Artigas v busca un protectorado inglés. La sublevación de la vanguardia de las tropas en Fontezuelas precipita su caída y exilio antes de cumplir cuatro meses de mandato. Se traslada a Río de Janeiro, y luego a Montevideo, y traba alianzas para asumir la gobernaron de Buenos Aires. Triunfa en Cepeda el 10 de febrero de 1820, pero es derrotado por las  fuerzas de Dorrego, con apoyo de Rosas, en San Nicolás de los Arroyos. Comisionado en distintas misiones diplomáticas, negocia con el ministro inglés George Canning, el presidente de los Estados Unidos Monroe y el Libertador Bolívar.

Como tal tomó medidas enérgicas y algunas impopulares. La más impopular fue el ofrecimiento del Protectorado para el Río de la Plata a Gran Bretaña. La gestión, no pudo llevarse a cabo pero, al conocerce las gestiones en Buenos Aires, la opinión pública se puso totalmente en su contra.

Este hecho provocó la revolución de abril de 1815 que lo depuso. Desterrado, se dirigió a Brasil. Pero en 1820 tomó parte en la guerra entre los caudillos del Litoral y el Directorio que culminó en la batalla de Cepeda. Alvear deseaba lograr el gobierno de Buenos Aires, pero no lo consiguió; su actuación, en este sentido, culminó en San Nicolás, donde fue vencido por Dorrego, y pasó a Montevideo.

Regresa a Buenos Aires gracias a la Ley del Olvido. Realiza algunas misiones diplomáticas y, en 1826, el presidente Rivadavia —de quien había sido ministro de Guerra y Marina— le da el mando de las tropas en la guerra contra el Brasil, donde Alvear tuvo una actuación sobresaliente. Venció a los brasileños en las batallas de Bagé, Ombú, San Gabriel, Camacuá, Baxacay e Ituzaingó (20 de febrero de 1827). Pero cuando Dorrego asume el gobierno de Buenos Aires lo reemplaza en el cargo Lavalleja.

En 1838, viaja a Estados Unidos como ministro plenipotenciario; en ese cargo continúa hasta su muerte, acaecida en Nueva York el 3 de noviembre de 1852.

Fuente Consultada:
Mi País, Tu País Enciclopedia Argentinade la Escuela y El Hogar Fasc. N°125
Centro Editor de América Latina

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UNA COMPLETA BIOGRAFÍA DE SU VIDA Y SU COMPROMISO CON LA ENMACIPACIÓN AMERICANA

Nació en Santo Ángel de la Guarda, Misiones del Uruguay, el 25 de octubre de 1789, siendo sus padres don Diego de Alvear y Ponce de León, brigadier de la Real Armada, natural de Andalucía; y doña María Josefa Balbastro. Alvear nació mientras su padre estaba encargado de la demarcación ele límites entre españoles y portugueses en las colonias de ambas naciones.

Hizo sus primeros estudios en Porto Alegre y más tarde en Buenos Aires, donde el 16 de mayo de 1802 fue dado de alta como cadete del Regimiento de Infantería, pasando al de Dragones el 16 de julio del mismo año. En 1812 desembarcó en Buenos Aires junto a José de San Martín para sumarse a la causa de la emancipación americana. Junto a éste y con el grado de teniente de caballería creó el célebre regimiento de Granaderos a Caballo que participó en la batalla de San Lorenzo. 

Carlos Alvera General

En 1804 su padre resolvió trasladarse a la Península con toda su familia, en la expedición que salió del Río de la Plata, compuesta por las fragatas españolas «FAMA», «MEDEA», «FLORA» y «MERCEDES», que conducían 1.645.542 pesos fuertes y un rico cargamento.

La familia de don Diego de Alvear se embarcó en la «MERCEDES» y, cuando aquella expedición fue atacada por igual número de naves inglesas frente al cabo Santa María, el 5 de octubre de 1804, la fragata en que iba la familia Alvear se incendió, yéndose a pique, muriendo doña Josefa Balbastro y siete de sus hijos; salvándose su esposo y su hijo primogénito Carlos, gracias a que éste por su carácter indócil y travieso, había sido pasado de la «MERCEDES» al buque donde iba el padre separado del resto de la familia.

D. Diego de Alvear y su hijo Carlos permanecieron un tiempo prisioneros en Inglaterra . Carlos completó su educación en Londres y después sentó plaza en la brigada de Carabineros Reales, cuerpo de distinción en la Península, en el año 1806. Con él, el joven Alvear se halló en varias acciones contra los franceses invasores, especialmente en las de Talavera de la Reina, Yébenes y Ciudad Real.

En su actuación peninsular, Alvear contrajo relación con muchos hombres que tendrían figuración en la lucha por la independencia de América, como Carrera, Vigodet, etc. En Cádiz trabó relación con el teniente coronel José de San Martín, que lo inició en los secretos de la Logia Lautaro y en 1811 se trasladó de aquella ciudad a la de Londres, donde conoció al ilustre venezolano Francisco Miranda, dirigente principal de los que aspiraban a la independencia de las colonias de América.

Puesto de acuerdo con Zapiola, Chilavert, San Martín, el barón de Holmberg, etc., se embarcó con ellos en la fragata inglesa «JORGE CANNING», con la cual arribaron a Buenos Aires el 9 de marzo de 1812. Acompañaba también a Alvear, su joven esposa, doña Carmen Quintanilla, hermosa andaluza, con la cual había contraído enlace poco antes, en España.

Apenas desembarcados, aquellos patriotas se apresuraron a ofrecer sus servicios al gobierno revolucionario.Una de las primeras preocupaciones de los recien llegados fue el establecimiento de la Logia Lautaro en Buenos Aires, análoga a la de los Caballeros Reales establecida en Europa.

Aquella institución tuvo resultado decisivos en la marcha de los negocios políticos en el Río de la Plata. Por otra parte, el Gobierno confió a San Martín la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, cuerpo en el cual Alvear obtuvo el empleo de sargento mayor, con fecha 17 de marzo de 1812, grado muy superior al que poseía en España, donde solo había llegado a alférez de Carabineros, que equivalía a uno más elevado en los cuerpos comunes.

Contribuyó a la organización y disciplina de los Granaderos a Caballo. Intervino también en los asuntos políticos y se le señala como uno de los inspiradores del movimiento de 8 de octubre de 1812, que cambió los hombres del Primer Triunvirato, y que salvó los verdaderos principios de Mayo, encaminándolos por la senda que habían marcado sus dirigentes. Alvear fue elegido suplente de uno de los triunviros nombrados a raíz del mencionado movimiento. Poco después fue designado Presidente de la Sociedad Patriótica Literaria y el 15 de diciembre de 1812 era promovido a teniente coronel de Granaderos a Caballo. Es justicia recordar que Alvear renunció a sus sueldos en beneficio del Estado.

Triunfante la revolución de octubre, San Martín y Alvear dirigieron el partido triunfante, y con la ayuda de la Logia Lautaro, se propusieron organizar definitivamente al país, promoviendo la reunión de la Asamblea General Constituyente, que se verificó a comienzos de 1813 y la que debía dar la Constitución a las Provincias Unidas del Río de la Plata.

En esta Asamblea, Alvear tuvo la representación de la provincia de Corrientes, y en ella fue elegido su primer Presidente. Fácil es deducir de este hecho, la preponderancia política que adquiría entonces, y la intervención personal que tuvo en los asuntos más resonantes de la época, sea en la reorganización de los poderes públicos y sanción de leyes fundamentales, sea en la dirección de las operaciones militares en la que fue factor de primera entidad. Es un caso excepcional el que presenta Alvear en aquellos momentos, pues apenas contaba 23 años cuando era la cabeza dirigente de los asuntos políticos de su Patria.

Pero esta preponderancia de Alvear en los negocios públicos, le apartó completamente de San Martín desde entonces; desunión a la que contribuyó poderosamente la diferencia de edad entre ambos y sobre todo, los conceptos totalmente distintos de San Martín con relación a Alvear, en los negocios públicos. El primero, con su victoria de San Lorenzo, acababa de probar a la Patria de que sus condiciones de soldado estaban a la altura de la fama adquirida en Europa. Alvear, por su parte, no se despreocupó de su carrera militar no obstante sus éxitos políticos y, el 4 de junio de 1813, se hacía nombrar coronel del Regimiento Nº 2 de Infantería.

Entretanto, Alvear pensó en alejar a San Martín de la Capital, y para ello sacó provecho de las derrotas sufridas por Belgrano en Vilcapugio y Ayohuma haciéndolo relevar por San Martín . Se dice que cuando éste partió para Tucumán a recibirse de aquel comando, Alvear le acompañó hasta las afueras de la ciudad, y al despedir al futuro Capitán de los Andes, aquel murmuró lo suficientemente fuerte para que le oyeran los de su séquito: «Ya cayó el hombre» .

Pero San Martín, verdadero genio, al llegar a Tucumán y realizar un estudio concienzudo de la situación militar, comprendió que aquel no era el camino para llegar a Lima, objetivo que debía proponerse un general de su talla, ya que la ciudad de los Virreyes era la base principal del poderío hispano en América .

Solo su posesión daría a los patriotas la independencia definitiva, pues los triunfos efímeros que pudieran lograr los ejércitos de la Revolución, podrían ser en breve transformados en derrotas por las fuerzas reales que se organizasen en el centro de recursos de los españoles, esto es, en Lima. La capacidad del general San Martín y su genio, lo desviaron de la senda tortuosa en que pretendió encaminarlo su éx-amigo Alvear, ya que si hubiese insistido en avanzar por el Alto Perú, el fracaso habría sido la muerte de aquel hombre extraordinario.

Pero «el hombre no cayó«. Lástima grande es tener que registrar este episodio, dado que lo revela no solo ambicioso en extremo, sino también antipatriota al general Alvear, ya que pretendió hacer fracasar al hombre arquetipo de la Nación, no siéndole desconocido a Alvear que San Martín se había destacado en la Madre Patria con brillo inusitado, no obstante ser americano de origen.

Por su nombramiento de coronel del Nº 2, Alvear renunció a su banca en la Asamblea, convirtiendo a aquel Regimiento en un modelo de organización . Poco después diósele la comandancia general de las tropas destinadas a la defensa de la Capital, con el título de general en jefe de dicho ejército . Incansable en su obra Alvear prestó entonces su decidido apoyo a Larrea, que el 5 de noviembre de 1813 reemplazó a uno de los triunviros, en su empresa de organizar una escuadra para destruir la realista y poder dominar las aguas del Plata.

Contribuyó en esta obra disciplinando las tropas de tierra que estaban destinadas para tripular las unidades navales y reprimió en una oportunidad una sublevación de los tripulantes del bergantín «NANCY», que se habían revelado por querer hacérseles prestar servicios en un medio ambiente al que no estaban acostumbrados.

Designado su tío, don Gervasio Antonio Posadas, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 31 de enero de 1814 prestó a Alvear el máximo apoyo para que prosiguiese la preparación de las fuerzas que alistaba para reforzar las fuerzas sitiadoras de Montevideo. Alvear había establecido su campo de instrucción en Olivos, y allí disciplinó cuerpos de nueva creación, formados con esclavos libertados.

En mayo de 1814 fue nombrado comandante en jefe de la línea de Montevideo en substitución del general Rondeau, marchando para aquel destino a la cabeza de 1500 hombres y haciéndose cargo de su puesto el mismo día que Brown derrotaba a la escuadra española en aguas de Montevideo. El ejército sitiador, con los refuerzos recibidos, subió a 5.000 hombres, fuerza muy poderosa que el general Vigodet no se atrevió a resistir y, en tal virtud, el 20 de junio abrió negociaciones con su enemigo capitulando con todas sus fuerzas el día 23, en que Alvear hizo su entrada triunfal en la ciudad. En premio a su triunfo, el día 25 de aquel mes era promovido a brigadier efectivo con retención del mando del Nº 2 .

La noche misma de la capitulación supo Alvear que el caudillo Fernando Otorgues, teniente de Artigas, se había aproximado a la plaza y había escrito a los jefes de la fuerza capitulada invitándolos a unirse a él, tomar la campaña y declarar la guerra a los porteños. Alvear salió inmediatamente en busca del rebelde con una división ligera y el 25 lo batía completamente en Las Piedras. Como consecuencia de esta derrota, Artigas reconoció el Directorio en un solemne tratado.

La capitulación dio inmenso material de guerra para los ejércitos de la Patria, y ella traía aparejada la rendición de Romarate en el Uruguay y la conclusión de la guerra en la parte oriental. El 7 de julio, Alvear presentaba al Director Posadas las 8 banderas realistas tomadas. La Asamblea declaró a todos «beneméritos de la Patria en grado heroico» y acordó escudos y medallas con el lema: «La Patria reconocida a los libertadores de Montevideo«.

El Director Posadas ordenó que Alvear repasara el Uruguay para batir a Artigas que se acababa de sublevar y la fortuna favoreció al joven general, que derrotó al caudillo rebelde en Mercedes, en el Yí, en Minas y en el Alférez, obligando a Artigas a retirarse a los potreros de Arerunguá. y a su segundo Otorgues, a refugiarse en territorio portugués. Esta campaña fue breve, pero erizada de obstáculos, que Alvear supo escalar con suma habilidad y tino, pues el enemigo que debió combatir conocía el territorio palmo a palmo y poseía mejores medios de movilidad.

Poco después el Director Posadas designaba al general Alvear para comandar el Ejército del Alto Perú, en substitución del general Rondeau. El nuevo general en jefe se puso en camino para ocupar su puesto, pero al llegar a Córdoba supo que el 8 de diciembre de 1814 se había producido en Jujuy una asonada encabezada por los jefes de los cuerpos adictos a Rondeau, los que destituyeron a los que eran partidarios de Alvear, separándolos de sus regimientos o batallones y despachándolos para Buenos Aires.

Ante esta noticia, Alvear no creyó prudente continuar su viaje y regresó a esta Capital, donde el 9 de enero de 1815 renunció Posadas el cargo de Director Supremo, siendo reemplazado por el propio general Alvear. Este, al ocupar tan alto puesto, lanzó una enérgica proclama en la cual expresaba estar decidido a sostener su autoridad o a perecer en la demanda.

Su administración fue breve, y enfrentado contra muchos enemigos, dedicó sus energías a disciplinar el ejército de la Capital, pues en el Ejército del Norte tan pronto se tuvo conocimiento de la elevación de Alvear al poder supremo, se declararon sus jefes en hostilidad contra su autoridad, firmando un manifiesto redactado en Huacalerá, el 30 de enero de 1815, el cual lleva la firma de todos los más graduados.

Ante esta situación por demás grave, Alvear tomó la resolución de dejar impagas aquellas tropas; desorganizó la «Logia Lautaro«, porque le resultaba incómoda para gobernar con libertad; estuvo en sus planes malograr los esfuerzos de San Martín para organizar el Ejército de los Andes y hasta resolvió despojarlo del mando enviando como gobernador intendente de Cuyo al coronel Gregorio Perdriel.

Pero al llegar este a Mendoza, el Cabildo de esta ciudad resolvió el 21 de febrero de 1815 oficiar al Directorio haciéndole saber que era deseo unánime que el general San Martín prosiguiera desempeñando las funciones de Gobernador Intendente, porque así se ha creído que «convenía a la seguridad del Estado, (decía la solicitud), y a la tranquilidad de este País, que se halla inmediatamente amenazado por  el conquistador de Chile» .

Alvear, por decreto del 9 de marzo, aceptó la continuación de San Martín en su cargo, y recalcando que el relevo lo había dispuesto por haberlo solicitado el interesado por razones de salud, lo que no expresaba la resolución del 8 de febrero ordenando su reemplazo por Perdriel. Coincidió este relevo de San Martín con la llegada de José Miguel Carrera a Buenos Aires, enemigo mortal de aquel, y con el cual Alvear habíase relacionado en la Guerra Peninsular, como queda dicho.

Pero el más grave de los actos del gobierno del último fue el haber redactado dos notas el 25 de enero de 1815. firmadas por él y escritas por su ministro Nicolás Herrera, que las refrendó, dirigidas: una, al Ministro de Negocios Extranjeros de la Gran Bretaña; y la otra, a Lord Strangford, ministro inglés residente en Río de Janeiro, solicitando en su carácter de Director Supremo de las Provincias Unidas el Protectorado Británico: «Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés, y estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que la aflijen».

Antes de este párrafo, Alvear hacía una tristísima pintura de la situación interior del país, declarando a las Provincias inhábiles «para gobernarse por sí mismas», y que necesitaban de una mano exterior que las dirigiese y contuviese en la esfera del orden, antes que se precipiten en los horrores de la anarquía».

La nota dirigida a Lord Strangford iba acompañada de otra, de Mr Roberto Staepler, cónsul inglés en Buenos Aires, recomendando a aquel que atendiera con preferencia el pedido del Director Alvear.

Don Manuel José García fue comisionado especialmente para que se trasladara a Río de Janeiro, con el fin de entregar las comunicaciones de referencia. Estas permanecieron ignoradas hasta 1842, en poder de don Bernardino Rivadavia, a quien las entregara el doctor García en la capital carioca, pues el futuro gran Presidente se hallaba allí y el comisionado de Alvear antes de cumplir la misión que le llevaba a aquella ciudad, quiso oír la opinión autorizada del eminente estadista. Rivadavia, en conocimiento del contenido de las notas, aconsejó a García no entregarlas, limitándose este a celebrar una conferencia con Lord Strangford, en curso de la cual manifestó al representante británico que las Provincias Unidas pasaban por una situación erizada de dificultades y que esperaban que Inglaterra generosamente las ayudaría a salir del paso, si las circunstancias las obligaran a acudir a ella.

Rivadavia, sospechando el contenido de la nota que le entregó García, tuvo la dignidad de mantenerla cerrada y lacrada hasta que en el año citado, 1842, revisando su archivo con el doctor Florencio Várela, éste la encontró, la abrió y se enteró de su contenido que comunicó al después general Mitre, al Dr. Cañé (padre) y al señor Madero, en el curso del año 1843 .

El 30 de marzo de 1815 el Director Alvear declaró delincuente al general Artigas que había desconocido su autoridad, obligando a las tropas argentinas a evacuar la ciudad de Montevideo.

Esta resistencia a su gobierno también la sentía Alvear en sus proximidades, y creyó que remediaría esto con medidas por demás enérgicas, y al efecto, el sábado Santo hizo colgar en la horca, en la plaza, al capitán Ubeda, acusado de haber hablado mal del Director Supremo en un café; y se escapó de sufrir la misma pena otro oficial llamado Trejo, debido a la interposición de la esposa del general Alvear, doña Carmen Quintanilla.

Todo anunciaba el próximo fin de su gobierno: José Artigas había atravesado el Paraná y se dirigía sobre Buenos Aires. El Director envió tropas a su encuentro bajo el mando de los coroneles Ignacio Alvarez Thomas y Eusebio Valdenegro, los cuales al llegar a Fontezuelas (estancia de los Belernos, jurisdicción de la provincia de Buenos Aires), se sublevaron el 3 de abril, desconociendo la autoridad de Alvear. Este motín repercutió en todos los cuerpos de la Capital, en los que el día 15 estalló el movimiento que derribó al Director Supremo, nombrando en su reemplazo al general Rondeau, e interinamente, mientras este permaneciera en el Norte, al coronel Alvarez Thomas.

La reacción fue terrible no solo salieron desterrados Alvear y todos los de su familia, sino también multitud de otros dignos patriotas. Alvear, cuando vio todo perdido se refugió a bordo de un buque inglés que lo condujo a Río de Janeiro, donde fue bien recibido por el monarca lusitano, no obstante que allí el general Vigodet, que se hallaba de paso, insistiese para que Alvear le fuese entregado.

Pobre y cargado de familia, Alvear de Río de Janeiro se dirigió a Montevideo cuando creyó que la situación personal suya había mejorado algo. El I9 de agosto de 1819 escribió unas «Observaciones sobre la defensa de la provincia de Buenos Aires, amenazada por una invasión española al mando de Morillo». Desgraciadamente para él, en Montevideo Alvear se encontró con José Miguel Carrera y con el general Miguel Brayer. Con el primero se alió para incorporarse a los caudillos federales Estanislao López y Francisco Ramírez, cuando estos se lanzaron sobre la provincia de Buenos Aires.

A Alvear seguíanlo una cantidad de jefes y oficiales de su partido con los cuales tomó parte en la batalla de Cepeda, el 19 de febrero de 1820, en la que fue vencido el Director Supremo Rondeau, que había reemplazado a Pueyrredón en el cargo. López y Ramírez se aproximaron a Buenos Aires, acompañados por Alvear y Carrera. En la noche del 25 de marzo se dio cita en la plaza del Retiro con los 43 jefes y oficiales que le eran adictos y a las 1 0 se presentaba en el cuartel de los Aguerridos, allí situado, estando ausente en aquellos momentos el jefe que era el coronel Rolón. El segundo de este, comandante Anacleto Martínez, sorprendido, se puso a las órdenes de Alvear con su tropa.

Alvear permaneció en esa situación todo el día 26, pero en la mañana del 27, considerándose perdido, emprendió la retirada, pretendiendo llevarse los Aguerridos los cuales no quisieron seguirle. Apoyó su escapada en aquella emergencia, la división chilena de Carrera, que coronó las barrancas del Retiro y se opuso entre Alvear y sus perseguidores.

El 28 de junio de 1820 se halló en la batalla de la Cañada de la Cruz, en la cual Alvear aliado a López, vencieron al gobernador de Buenos Aires, general Soler Como consecuencia de esta victoria, López convocó una Junta de Representantes en la villa de Lujan el 19 de julio, la cual nombró a Alvear gobernador y capitán general de la Provincia. Pero el Cabildo de Buenos Aires desconoció la autoridad de Alvear, y en la Capital, tomó las riendas del poder el coronel Dorrego, cuya actitud impuso a López desistir de la campaña contra Buenos Aires; pero ni Alvear ni Carrera desistieron. Dorrego palió a campaña.

El 28 de julio, Alvear y Carrera se unían en San Nicolás, mientras que Estanislao López repasaba el Arroyo del Medio y regresaba a su provincia. El 2 de agosto, Dorrego caía sigilosamente sobre el campamento de los dos caudillos en San Nicolás y les ocasionaba un tremendo desastre. Carrera y Alvear se refugiaron en Santa Fe, pero al último, con el pretexto de ser responsable del desastre de San Nicolás, Estanislao López lo obligó a embarcarse con destino a la Banda Oriental. Alvear llegó nuevamente a Montevideo.

La Ley de Olvido de 1822 le permitió regresar a Buenos Aires y acogerse a ia reforma militar el 2 de julio de aquel año, retirándose a la vida privada. El 19 de marzo de 1823 fue llamado por el Gobierno para defender su autoridad, atacada tumultuariamente aquella noche, y al día siguiente apareció un comunicado diciendo que el «general Alvear había servido en defensa de la oausa del gobierno con su persona y consejo» .

En septiembre de 1824 fue designado Ministro Plenipotenciario ante la República de Colombia, puesto que no alcanzó a ocupar. El general Alvear, acompañado de su secretario, el coronel Tomás de Iriarte, se trasladó hasta los Estados Unidos en misión diplomática ante el Presidente Monroe, el cual lo recibió en audiencia, en la Casa Blanca, en Washington, el 14 de octubre de 1824; y al día siguiente tuvo entrevistas en las cuales el ilustre estadista expuso a Alvear la famosa Doctrina: «América para los americanos» .

El representante argentino agradeció profundamente a Monroe sus interesantes confidencias y le pidió explicase sus puntos de vista con relación a los estados de la América del Sur y a los propósitos de la Santa Alianza de Europa, lo que el gran Presidente explicó con toda amplitud, conmoviendo hondamente al representante argentino y a su secretario, único testigo.

En mayo del año siguiente fue nombrado Ministro Plenipotenciario cerca del Libertador Bolívar. Alvear partió llevando de Secretario a don Domingo de Oro, acompañándolo el doctor José Miguel Díaz Vélez en su gestión diplomática. El 7 de octubre de 1825, Alvear y Díaz Vélez llegaban a Potosí y fueron recibidos solemnemente por el Libertador de Colombia, iniciándose las negociaciones para la devolución de Tarija a las Provincias Unidas, lo que se logró y de la cual tomó posesión el joven Ciríaco Díaz Vélez que acompañaba a Alvear como edecán, el 17 de noviembre.

Reanudadas las conferencias, Bolívar se excusó de tomar partido a favor de la Argentina, contra el Brasil y teniendo que trasladarse aquél a Chuquisaca, invitó a los huéspedes que le acompañaran, lo que fue aceptado. Allí se renovaron las conferencias, pero sin obtener ningún resultado. El 2 de enero de 1826 el Libertador despedía en audiencia pública a los enviados de Buenos Aires, que regresaban a la Patria.

El 14 de agosto de 1826, el ilustre presidente Rivadavia designaba al general Alvear (que era su Ministro de Guerra y Marina desde el 8 de febrero del mismo) para mandar en jefe el Ejército Republicano de operaciones contra el Brasil, cargo del cual se recibió aquel el 31 del mismo mes. Despúes de el primer momento impartió una actividad y estableció una disciplina, que  estuvieron en contraste con la de su antecesor. Reorganizado el Ejército, el 26 de diciembre abandonaba el campamento del Arroyo Grande, para abrir la campaña.

El mismo día del mes de enero entraba en el puerto de Bagé. El 13 de febrero, el coronel La valle obtenía un triunfo en Bacacay y el 13, el general Mansilla, en el Ombú. contra la brigada del Benito Manuel Ribeiro. Pero el grueso del ejército de Barbacena se había refugiado a principios de febrero en la sierra de Camacuá, ocupando una posición defensiva formidable .

En una Junta de Guerra que convoca el general Alvear en la tarde del 4 de febrero, expone a sus subordinados el plan de su marcha estratégica para obligar a abandonar su fuerte posición y poder presentarle batalla campal. La maniobra de Alvear tiene pleno éxito y el 20 de febrero obtuvo en los campos de Ituzaingó una victoria táctica decisiva sobre su enemigo, pero desgraciadamente, pretextando el cansancio de los caballos, resolvió no perseguir al enemigo derrotado, lo que impidió que se recogieran los frutos de la victoria.

Algunos de sus generales propusieron una persecución tenaz, pero Alvear se opuso a ella y esta negativa, llevó hasta el extremo de que algunos de sus subordinados pensasen en un movimiento que cambiase el comando republicano. Por suerte este acto no se realizó y Alvear continuó en el mando. El 23 de abril se obtenía un nuevo triunfo, en Camacuá, sobre los imperiales mandados por el general Barreto. El 25 de mayo de 1827 nombraba al general José María Paz, jefe del E. M. G.

Habiendo renunciado el Presidente Rivadavia a su elevado cargo, fue reemplazado interinamente por don Vicente López y Planes y casi enseguida, por el coronel Dorrego. Este cambio de gobierno decidió al general Alvear a abandonar el comando en jefe del Ejército, el cual desde que empezó la estación frígida, se retiró a cuarteles de invierno en el Cerro Largo. Alvear delegó interinamente el mando en el jefe del E. M. G., general José María Paz, a mediados de julio de 1827, recibiendo al efecto orden del Gobierno hasta tanto el general Juan Antonio Lavalleja, que Vicente López designó para comandante en jefe, se recibiese del mismo. El 24 de julio el general Alvear se alejó definitivamente de las fuerzas cuyo comando había ejercido por espacio de un año, conduciéndolas a la victoria.

Designado el coronel Manuel Dorrego, gobernador y capitán general de la provincia de Buenos Aires el 13 de agosto de 1827, al constituirse la Legislatura el 14 de septiembre, presentó un mensaje (que se dice redactado por su Ministro del Interior, Dr. Manuel Moreno), el cual contenía numerosos cargos contra el desarrollo de las operaciones contra el Brasil.

El general Alvear contestó a aquel Mensaje, con su famosa «Exposición«, en la que refutaba muchísimas de las afirmaciones contenidas en el célebre documento. Tal Exposición es un libro de cerca de 200 páginas, y el ex-general en ella atacó a algunos de sus subordinados, los cuales no dejaron de contestar en algunos casos a las imputaciones que no siempre fueron justas.

Otros conflictos periodísticos se le presentaron al general Alvear, en premio a sus preocupaciones y responsabilidades en el comando del Ejército Republicano: Alvear acusó al editor del «Correo Político«, Miguel Rabeh’, ante los tribunales, pero como no pudo probar sus acusaciones, fue condenado a destierro y a ser privado de escribir por espacio de dos años. Sus partidarios militares eran perseguidos en todos los puntos de reunión en la ciudad, y sus defensores en la prensa eran atropellados y heridos en las calles. El propio general Alvear, al comienzo del año 1828 fue víctima de una tentativa de asesinato, tal era la saña que se tenía contra el vencedor en Jes campos de Ituzaingó.

No tuvo ninguna intervención en la revolución del 1« de diciembre de 1828 y elevado el general Lavalle a la suprema magistratura de la Provincia, el general Alvear fue designado Ministro de Guerra y Marina, el 4 de mayo de 1829, cargo que retuvo hasta el 4 de julio siguiente, en que renunció. El 10 de noviembre de 1832 fue designado enviado extraordinaria ante el gobierno de los Estados Unidos, pero no llegó a hacerse cargo de aquel puesto para el que fue nombrado más adelante don Manuel Moreno. Por decreto dictatorial de 17 de septiembre de 1835 fue dejado sin efecto el nombramiento de Alvear.

En mayo de 1838, el Dictador Rosas para alejarlo de la República, lo designó Ministro Plenipotenciario en los Estados Unidos de Norte América, Alvear partió para su destino en un buque en lastre, lo que se interpretó corrió un propósito adverso a lo que se proponía el gobierno dictatorial: afortunadamente llegó a Norte América con toda felicidad, país donde permaneció todo el tiempo de la tiranía rosista, desempeñando a satisfacción su misión diplomática, llegando, a ser en Washington el decano del Cuerpo diplomático acreditado ante aquel Gobierno.

En agosto de 1852 se hallaba en Nueva York sin haber sido relevado de sus funciones, cuando el Director Provisorio de la Confederación Argentina, general Urquiza, lo designó para representar la República ante el gobierno francés; pero el general Alvear no pudo hacerse cargo de su nuevo puesto a causa de sus años y de sus dolencias. Y en efecto, el 2 de noviembre de 1853 fallecía en la ciudad anteriormente nombrada, víctima de una pulmonía aguda.

Pocos meses después el almirante Guillermo Brown, no obstante sus 77 años, se embarcó para los Estados Unidos para ir en busca de los restos del ex-Mmistro de Guerra y Marina de la presidencia rivadaviana, que tanto calor y empuje puso al servicio del país en el ejercicio de aquel cargo para completar la creación de la escuadra que el veterano Almirante manejara con sin par habilidad en la guerra contra el Brasil: Brown pagaba así también, el descubrimiento de su persona hecho por el entonces coronel Carlos Alvear, cuando a comienzos de 1814, su tío, el Director Posadas le encargó trasladarse al puerto de esta ciudad para hallar un marino entre los buques mercantes allí fondeados, a quien se le pudiera confiar el mando de la escuadrilla con la cual pensaba disputarse el dominio de las aguas del Río de la Plata a las fuerzas navales españolas que se hallaban en Montevideo.

El coronel Alver tuvo ojo certero al elegir al entonces capitán mercante Guillermo Brown como el personaje necesario y, por este hallazgo, las generaciones argentinas deberán recordar con patriótico afecto la memoria del ilustre vencedor de Ituzaingó.

Los restos de Alvear llegaron a Buenos Aires en julio de 1854 . El insigne general José María Paz figuró en la Comisión que los recibió en el muelle; y el día 26 de aquel mes fueron depositados en el Cementerio de la Recoleta. El doctor Alsina saludó en el general Alvear al primer ciudadano que concibió el atrevido proyecto de derribar la dictadura rosista, aunque por una fatalidad no pudo tomar parte en la cruzada contra el mismo.

Si bien es cierto que el general Alvear cometió el error de no perseguir a los imperiales después de su espléndida victoria táctica en los campos de Ituzaingó, razón por la cual no obtuvo de la misma todos los frutos que debía producir, actitud que seguramente fue influenciada por algunos partes algo apresurados de varios de sus jefes subordinados señalando el cansancio extremo de las caballadas que de ellos dependían, un estudio profundo de aquella campaña, como la que ha realizado el autor de este trabajo con el fin de escribir la vida militar del general José María Paz que publicará con posterioridad a este Álbum Biográfico, permite afirmar que gracias a la extraordinaria energía que desplegó el general Alvear cuando recibió de manos del general Martín Rodríguez el comando supremo del ejército de operaciones, fue posible restablecer la disciplina y cortar de raíz la profunda anarquía que existía en un grupo de jefes, especialmente los orientales, la que amenazaba en forma grave el resultado de la campaña que iban a abrir las fuerzas republicanas.

Alvear reorganizó el ejército en forma altamente eficiente y dio enérgico impulso a las operaciones desde que estuvo en condiciones de iniciarlas, logrando batir a su adversario en todas partes y haciéndole evacuar, totalmente desmoralizado, la zona que ocupaba. El resultado favorable de aquella guerra se debe, sin discusión, a la habilidad de su eficiente comando.

El general Alvear fue hombre de un valor personal que rayaba en la intrepidez: en el 1er. tomo de la «Revista Nacional» , se lee un artículo titulado «Los palos de Alvear«, en el cual el autor del mismo relata el resultado de una pesada broma que le dieron tres personajes ingleses el domingo 5 de abril de 1812, recién llegado a Buenos Aires. Alvear se hallaba paseando sin armas por la calle de «Las Monjas», hoy San Martín, cuando tres morrudos británicos doblaron como torbellino la esquina próxima, lo atropellaron y lo voltearon, echando luego a reír y a celebrar el choque, cuando lo vieron en tierra.

Alvear con toda valentía les enrostró la grosería brutal, exigiéndoles una reparación inmediata. Los tres hercúleos ingleses siguiendo sus pifias iniciaron la retirada sin hacer caso a los desafíos de aquel que los seguía insistiendo en su demanda. Finalmente, los ingleses penetraron en la casa de doña María Luisa Ramos y Valle, donde tenían alquiladas dos piezas, y detrás de ellos Alvear, que renovó sus desafíos con igual resultado. Entonces llegaron dos ingleses más y poco después otros dos.

En vista del fracaso de su actitud, el joven militar fue a su casa, tomó su espada y regresó al domicilio de los británicos, propinándoles a los siete una tremenda paliza, no obstante que le arrojaban con todo lo que hallaban a su alcance. «Los siete «bravos, dice el autor, se rascaban y frotaban en el patio de la casa, hartos y repletos de golpes. Nunca se dieron mejores ni más merecidos palos!».

El 26 de julio de 1809, Alvear contrajo enlace en Cádiz con doña María del Carmen Sáenz de la Quintanilla y Camacho, nacido en Carmona, Sevilla, el 25 de octubre de 1793; hija de don Antonio Sáenz de la Quintanilla, natural del mismo lugar, coronel de los Reales Ejércitos, y de doña María Joaquina Camacho, nacida en el mismo punto. La viuda del general Alvear sobrevivió a éste hasta el 31 de marzo de 1867.

No obstante ser conocido generalmente con los nombres de Carlos María, Alvear fue bautizado con los de Carlos Gabino del Santo Ángel.

Fuente Consultada:
Biografías Argentinas y Sudamericanas – Jacinto Yaben – Editorial “Metropolis”

La Historia Oficial Frente a la Revisionista Diferencias de Conceptos

La Historia Oficial Frente a la Revisionista

La crisis de 1930 modificó las convicciones básicas acerca del futuro nacional. Como no podía ser de otra manera, la perspectiva acerca del pasado sufrió también un fuerte impacto. Los dos movimientos principales en el campo historiográfico fueron la consagración de una “historia oficial” y la aparición del revisionismo histórico. La historiografía argentina tuvo su origen con la obra de Bartolomé Mitre, principalmente con la Historia de Belgrano y de la independencia argentina, cuya edición definitiva fue en 1887.

El propósito de Mitre era ofrecer una interpretación de la historia nacional que, bajo la influencia del nacionalismo liberal, sirviera de fundamento a la doble tarea de construcción del Estado y de la nación. Para ello intentó crear las primeras visiones heroicas del pasado nacional, con los personajes y las anécdotas que más tarde utilizarían maestros y políticos.

Mitre dió suma importancia al cumplimiento de los criterios de prueba documental, que eran la base del método histórico a fines del siglo XIX.

A principios del siglo XX se constituyó en nuestro país el primer núcleo de historiadores profesionales, la Nueva Escuela Histórica, que, sin apartarse demasiado del rumbo que había fijado Mitre, desarrolló una importante labor de investigación y de rescate y publicación de un vasto conjunto de documentos sobre la historia argentina.

Las principales instituciones en las que este grupo desarrolló su actividad fueron la junta de Historia y Numismática Americana —fundada por Mitre— y el Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, cuyo inspirador y director fue Emilio Ravignani.

A partir de la. crisis de 1930, y más aún durante la presidencia de Justo, se produjo una vinculación muy estrecha entre la vertiente más conservadora de la Nueva Escuela Histórica —representada por Ricardo Levene, figura principal de la Junta de Historia y Numismática Americana— y el poder político. Esta vinculación se manifestó en un conjunto de iniciativas, muchas de ellas de Levene, que contaron con el apoyo político y financiero del gobierno. Ejemplos de ello fue la transformación de la junta de Historia y Numismática Americana en Academia Nacional de la Historia, por decreto del Poder Ejecutivo de enero de 1938, la decisión de editar —con su consiguiente asignación de fondos— la Historia de la Nación Argentina dirigida por Ricardo Levene y la realización del II Congreso Internacional de Historia Americana.

La Academia se convirtió en un centro de referencia obligada para los poderes públicos: funcionaba como una asesora permanente del Estado y mantenía una estrecha vinculación con el Ministerio de Instrucción Pública. De este modo, en el período de la restauración conservadora se configuró una suerte de ‘historia oficial”, que se refugiaba en una erudición estéril y no respondía a los dilemas que la situación política y social imponía a los intelectuales argentinos.

Para la “historia oficial”, el presente no incitaba a renovar las preguntas sobre el pasado. Sin embargo, la evidencia de la crisis mundial y de sus efectos sobre el país condujeron a un núcleo intelectual importante a modificar su perspectiva sobre la historia nacional.

Si la historiografía del liberalismo nacional vigente —la “historia oficial”— descansaba sobre el optimismo y la confianza en el progreso de la nación, la producción intelectual de los años treinta está teñida de pesimismo. Este tono pesimista no se limitaba a la historiografía, también recorría los primeros grandes ensayos pesimistas sobre la condición nacional: Radiografía de la pampa de Ezequiel Martínez Estrada, El hombre que está solo y espera, de Raúl Scalabrini Ortiz, e Historia de una pasión argentina, de Eduardo Mallea. También llegó a los melancólicos o amargados tangos de la época.

En el campo de la producción histórica, esta tendencia se manifestó en la aparición de lo que más tarde se denominaría “revisionismo histórico”. Los autores y las obras que pueden adscribirse a esta corriente, durante las décadas de 1930 y 1940, formaron parte, por lo general, de las diversas vertientes del nacionalismo. Los más influyentes —Julio Irazusta, Carlos lbarguren, Ernesto Palacio— fueron participantes activos de la experiencia de Uriburu y, en buena medida, el fracaso de esa empresa contribuyó a forjar su concepción de la historia.

Genéricamente antiliberales y elitistas, compartían con sus adversarios en el campo historiográfico algunas premisas importantes. Para ambas corrientes —la liberal y la revisionista—, la historia era una historia política de la nación, los actores principales de esa historia eran los grandes personajes, y la utilidad de la historia radicaba en su función pedagógico-política. Pero se oponían en el contenido de esa ‘pedagogía de la nacionalidad”, que para ambos constituía la historia. Esta disidencia en los contenidos se manifestaba con claridad en la valoración de algunos personajes históricos, en particular Juan Manuel de Rosas.

La primera obra importante del revisionismo fue La Argentina y el imperialismo británico, publicada en 1 934 por los hermanos Rodolfo y Julio Irazustá. El paso a primer plano de la problemática del imperialismo inglés marcó una inflexión en la trayectoria del nacionalismo restaurador, del que provenía Irazusta. Si hasta entonces los motivos tradicionalistas y antidemocráticos habían predominado, el nuevo énfasis en el tema del imperialismo inglés creaba un vínculo con los nacionalistas populares. En este grupo se destacó la obra de Scalabrini Ortiz, que en su Historia de los ferrocarriles argentinos intentaba ofrecer una explicación del funcionamiento de la dominación inglesa a través de la red ferroviaria.

Por lo general, los revisionistas estuvieron más preocupados por reinterpretar la historia sobre premisas ideológicas fuertes que por contribuir al avance de la investigación erudita.

Esta postura se manifestó en una deliberada simplificación de los procesos históricos y en el juicio maniqueo de los actores sociales y políticos. Desde la perspectiva de un historiador profesional de la actualidad —Tulio Halperin Donghi en El revisionismo histórico como visión decadentista del pasado nacional—, el avance del revisionismo histórico iba a constituir así un fenómeno lleno de interés en cuanto reflejaba el impacto progresivo de la crisis [de 1930] en la mentalidad colectiva, pero si sus propuestas son esclarecedoras en cuanto enriquecen la sintomatología de esa crisis, por esa misma razón no podrían orientar ningún esfuerzo de análisis de la crisis misma, y esa limitación es doblemente válida cuando se examinan las producciones de esta tendencia desde una perspectiva propiamente historiográfica: así contemplados, sus aportes, tras de medio siglo de esfuerzos, parecen particularmente modestos”.

Fuente Consultada:
Historia Argentina de Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 Historia de una Nación Miretzky y Otros

La Oligarquia Argentina Julio Roca Obra de Gobierno La Inmigracion

La Oligarquía Argentina: Julio Roca, Obra de Gobierno, Inmigración Europea

Capitulo 7: La Oligarquía y La Formación del País

LATINO AMÉRICA DESDE 1880:

  • En Europa las fábricas necesitaban lanas, cueros, cobre, salitre, carnes, cereales, etc.
  • Latino América para poder adaptarse a la creciente demanda de materia prima debió realizar ajustes internos, terminar con las guerras civiles, establecer leyes y autoridades que sean respetadas.
  • En estos países los dueños del poder económico y político se unieron para pacificar, ordenar y organizar el país. Aprobaron leyes, Constituciones, armaron ejércitos e inculcaron ideas de nacionalismo y respeto por la autoridad. Se crearon estados modernos.
  • En estos estados grandes territorios no explotados estaban en manos de indígenas o de la Iglesia, el estado lucho contra los indios o le expropió las tierras, dejando grandes territorios en manos muy pocos propietarios: los terratenientes
  • Hacia falta mano de obra, ya sea por que había pocos habitantes o por que los indígenas no eran adecuados para el trabajo disciplinado y organizado, por lo tanto alentaron la inmigración. También se abolió la esclavitud.
  • Se construyeron nuevos sistemas de comunicación y transporte, tales como caminos, rutas, puertos, puentes, sistema telegráficos y ferrocarriles, para ello se utilizó el aporte de capitales extranjeros, sobretodo de Inglaterra en este país.
  • De esta manera las economías americanas crecieron aceleradamente, aumentaron las exportaciones, la población de las ciudades, que también estas se modernizaron, aumentó la cantidad y diversidad de negocios y nació la clase media.

LA ARGENTINA A PARTIR DE 1880:

Julio Argentino Roca Presidente de ArgentinaLa Oligarquía Nacional

Gobierno de Roca(1880-1886)

  • Con Roca como presidente de la nación comienza una etapa de estabilidad política y constitucional y de prosperidad económica.
  • “Paz y Progreso” era su lema, pues era necesario cuanto antes un orden interno para conseguir el crecimiento económico del país.
  • Argentina debía ser un país rico y moderno y su capital seria comparable a las grandes capitales europeas.
  • El nuevo régimen político obedecía a ideas alberdianas, conseguir un país donde sus habitantes tenga todo tipo de libertades civiles, como la de comprar, vender, estudiar, enseñar, etc. pero excluidos del sector político, pues quedaría reservado solo para la gente mas culta y capacitada para gobernar.
  • Estos hombres dirigentes, encargados de conducir al país política y económicamente pertenecían en su mayoría a una elite tradicional de unas 400 familias terratenientes criollas, con culturas y vida social muy similares y  con gran poder económico que se vinculaban según sus intereses comunes respecto a la exportación y el comercio exterior de los productos que ellos producían. Se los llamó la generación del 80 y se consideraban los padres de Patria o patricios.
  • El partido político de esta elite se conocía como el PAN, y en realidad no era un partido político con el concepto moderno, sino mas bien un grupo de hombres con poder económico que respondían a una persona con características de líder, ya sea por su carácter o bien por su poder.
  • El PAN (Partido Autonomistas Nacional) artículo sus relaciones políticas entre presidente, diputados, senadores y gobernadores provinciales consolidando su poder político único en todo el país. Un diputado podía ser mas tarde senador y un senador ser gobernador y a su vez este gobernador seria diputado, solo cambiaban sus bancas.
  • Estos políticos usaron todo tipo de  arma a su alcance para controlar el poder y dominar al pueblo, ya sea a través de sobornos, con regalos, recompensas, relaciones familiares, etc., por otro lado los habitantes no se encontraban organizados como para crear una fuerte oposición.
  • En la practica había elecciones, pero siempre ganaba el que ya estaba decidido por esta elite, es decir se recurría al fraude electoral, además el voto era cantado, y se obligaba por medio de matones a votar por el candidato elegido. A estos gobiernos se los llamo electores, también se conoce a esta época como la oligarquía o conservadora, conservadora de su poder político.
  • Este sistema de elección de representantes pudo mantenerse hasta la primera crisis económica de 1890, donde el pueblo ya mas culto y organizado comenzó a cuestionar este tipo de practicas fraudulentas, exigiendo leyes que democraticen la vida política.
  • Todos estos hombres de la clase dirigentes eran positivista, es decir, estaban convencidos que el progreso estaban directamente relacionado con el avance de las ciencias. Pensemos como la tecnología de aquella época cambio la vida de todos los ciudadanos: el teléfono, telégrafo, ferrocarril, frío, molinos de viento, maquina agrícolas, luz eléctrica, etc. Ellos fomentaron la investigación.
  • También defendían el liberalismo económico, pero no el político, en ese aspecto ellos eran conservadores, pues excluía a los sectores populares de las libertades políticas, creían que sólo ellos podían gobernar, sólo ellos eran los aptos para la conducción política de la Argentina.

      (El liberalismo político defiende la libertad e igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, y busca el bienestar de la mayoría de los habitantes.)

 Algunas Reformas de Importancia En El Gobierno de Julio A. Roca:

  • Reforma monetaria, se unifico la moneda nacional y se prohibió el uso de monedas provinciales.(se uso el patrón oro , que era el patrón internacional), ya que hasta ese momento existía una anarquía monetaria nacional.
  • Se creo el Estado Mayor del Ejercito, y se organizó el mismo, culminando en la Ley de Servicio Militar Obligatorio en 1901, o Ley Richiere. (El conflicto con Chile aceleró este proceso)
  • Se promulgo la Ley de Territorios Nacionales, que puso bajo el poder ejecutivo 9 nuevas gobernaciones creadas en los territorios conquistados durante la campana contra los indios. Tierra del Fuego, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chaco, Formosa, Misiones.
  • La Ley 1420 de Educación Común, de la enseñanza gratuita, obligatoria y laica para todos los habitantes de 6 y 14 años. Desplazando a la Iglesia de esta actividad educativa, que hasta ese momento era la única encargada de esa función. En esa época de cada 100, 90 habitantes eran analfabetos.
  • La Ley de Registro Civil, que también la Iglesia llevada el control de los nacimiento y defunciones, ahora se creó el Registro Civil a cargo del Estado, y mas tarde se estableció la ley de Matrimonio
  • La Reunión de un Congreso Pedagógico y la Ley Universitaria.
  • Crea la Municipalidad de Buenos Aires.
  • Crea el Banco Hipotecario Nacional
  • Aprueba el Código Penal
  • Dictó la  Ley de Residencia, por la cual se deportaría cualquier extranjero rebelde, que altere el orden público

Ampliar: Obras del Gobierno de Julio A. Roca

 LA FORMACIÓN DEL PAÍS: El Plan Agroexportador La Inmigración Europea
  • Para el crecimiento del país era necesario que se integre cuanto antes al mercado internacional como productor de materia prima.
  • Las fabricas de las grandes potencias mundiales necesitaban materiales, tales como cuero, lanas, sebo, carnes , cereales y Argentina podía producir todo eso, pero para ello, hacia falta capitales, tecnología y mano de obra.
  • Se implementa un plan de crecimiento basado en un Modelo Agro-exportador en donde la Pampa Húmeda convenientemente explotada podría cubrir las expectativas de un futuro próspero para la Argentina.
  • La imagen institucional de Argentina en el exterior era buena, y países como Inglaterra apuntó sus capitales para esta región del planeta. Por otra parte el país le aseguraba grandes beneficios, es decir, su capital estaba protegido.
  • Se ofertaron mas de 30 millones de hectáreas que se habían conquistado en la Campaña del Desierto, aunque parte de ellas ya estaban distribuidas entre los mismos patrocinadores de la conquista.
  • En Europa la gente también deseaba buscar oportunidades fuera de su país, los pasajes en barco habían bajado gracias al avances tecnológico, además Argentina subvencionaba parte o la totalidad del costo del mismo.
  • Parte del capital ingles se destino a la promoción de créditos para la compra de tierras, a bajo costo y con grandes facilidades.
  • Se incentivo la agricultura y se crearon los medios necesarios para llegar a zona inhóspitas y a su vez se facilitaba la evacuación de los cereales en tiempo de cosecha.
  • Se construyeron puentes, caminos, puertos, ferrocarriles, telégrafos, teléfonos, depósitos, silos, etc..
  • En la década de 1880 las inversiones extranjeras aumentaron 10 veces con respecto a la década anterior, fundamentalmente capitales ingleses.
  • La red ferroviaria pasó de 2500 Km. en 1880 a 9000 Km. en 1890, fue un periodo conocido como la manía ferroviaria, por la gran cantidad de concesiones entregadas por el gobierno.
  • Las compañías ferroviarias obtenían grandes ganancias y prácticamente no eran controladas por el estado, que a su vez este les aseguraba beneficios mínimos. Se le regalaba 1 Km. de territorio  a cada lado de la vías del tren.
  • Hubo una gran concentración de vías en la zona pampeana, zona netamente fértil y prospera para la agricultura, donde se sacaba de inmediato los productos cosechados hasta su destino final en el puerto.
  • De 100.000 hec. sembradas en 1875 se pasó a 800.000 hec. en 1885, es decir se aumentó 8 veces las zonas sembradas., la mayor parte en Santa Fe que llego a ser el granero del país.
  • Las exportaciones de trigo aumentaron de 1100 ton. a 327.000 ton, lo mismo para el maíz que de 15.000 en 1880 se paso a 700.000 ton.
  • Paralelamente existió un crecimiento en la ganadería, particularmente en Buenos Aires, donde el numero de cabezas se duplico en solo 7 anos de esta década.
  • Se consiguieron mejores carnes, aptas para las exigencias europeas, nuestro ganado tradicional, huesudo, flaco y de carne dura se cruzó con razas como la Shorthon y Heresford.
  • Se cultivaron campos con cultivo forrajeo (alfalfa) lo que introdujo cuidados y cambios en la cría de ganado. No obstante seguía habido un 78% de ganado criollo o salvaje.
  • El ganado ovino de raza merino fue eliminado y reemplazado por el Lincoln por su mejor carne y cantidad de lana y su cría se desplazó hacia la Patagonia.

 La Inmigración:

  • En algunas zonas de Europa había poco trabajo, existía un gran crecimiento demográfico, había persecuciones religiosas, crisis agraria, y la gente más afectada decidió mejorar su calidad de vida migrando a otros países que ofrecían algunas posibilidades de crecimiento económico, tal fue el caso de Argentina.
  • Buscaban crecer económicamente y socialmente, pensaban que podían comprar un lote de tierra y comenzar de nuevo en este gran país, que los favorecía según diversas promociones.
  • Entre 1880-1890 llegaron al país 1.000.000 de europeos de los cuales se establecieron el 85%, sin embargo esa masa de hombre no alcanzaba para satisfacer las demandas externas.
  • Entre 1880-1914 llegaron cerca de 6.000.000 de nuevos habitantes los cuales se radicaron definitivamente cerca de 4.000.000.
  • Argentina pasó de 1.800.000 hab.  en 1869, donde el 12% eran inmigrantes  a 7.800.000 en 1914, siendo el 30% extranjeros.
  • El estado nacional invirtió 5.000.000 de pesos oro para pagar los pasajes de 130.000 personas.
  • El mayo porcentaje de inmigrantes era de españoles e italianos, pues eran los que mejores se adaptaban a las condiciones de este país. En realidad se deseaba atraer la atención de gente mas calificada y con estudios profesionales, por lo que se establecieron oficinas en países como Inglaterra, Alemania y Francia, para fomentar la migración de ese tipo de gente.
  • La mayor parte de los inmigrantes se establecieron en la Pampa Húmeda (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba), pero las tierras sembradas fueron prácticamente las de Santa Fe, porque en Buenos Aires la tierra ya estaba en manos de grandes terratenientes promotores de la gran campaña contra los indios, años atrás.
  • Aunque muchos de ellos alcanzaron a «hacerse la América» (arrendatarios, propietarios, colonos, comerciantes), sobretodos los que llegaron antes de 1880, porque venían con algún capital para iniciarse laboralmente, la mayor parte de ellos engrosaron las masas de peones rurales y urbanos, es decir, no pudieron llegar a ser propietarios.
  • Para fines de 1890 el 90% de los extranjeros vivía en las ciudades del área pampeana, y la población urbana superó a la rural por primera vez.
  • Viendo que las posibilidades de compra de tierras eran casi nulas, decidieron radicarse en las ciudades que crecían a un ritmo inusual. En Bs.As. y Rosario se construían puertos, silos, redes de luz pública, ferrocarriles, grandes edificios públicos, desagües, etc.
  • Como estas ciudades no estaban preparadas para tal crecimiento, las familias de los recién llegados se hacinaban en caserones del sur de Buenos Aires, que antiguamente pertenecían a familias adineradas, que las habían abandonado en la época de la Fiebre Amarilla, mudándose  a vivir al Barrio Norte. A estos caserones se los llamó: conventillos.
  • En 1890 la cuarta parte de la población vivía en viviendas colectivas.

 Las Clases Sociales

  1. a) La elite porteña formada por las familias mas adineradas, propietarios de todos los grandes territorios de la provincia, y que crecían económicamente gracias a la exportación de los productos agrícolas que eran sembrados en sus propias estancias y dueños de todo el poder político, encargados de la conducción del país.(eran unas 400 familias adineradas)
  2. b) Profesionales, empleados administrativos, maestros, comerciantes medianos, transportistas, cuyo progreso iba de la mano del éxito que pudiese tener el modelo exportador, ellos formaban la clase media.
  3. c) Una gran masa de trabajadores con algún oficio como ser sombrereros, costureros, zapateos, sastres, panaderos, relojeros, ebanistas, carpinteros, albañiles. También estaban los estibadores y changarines del puerto. Los obreros de los frigoríficos y los ferrocarriles, pertenecían a la clase obrera.

Gabinete presidencial
Julio Argentino Roca
Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda
: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior
: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública:
Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V.González y Juan N. Fernández.
Marina
: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas:
Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto:
Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Ver: Vida de la Oligarquía Argentina

Presidencias Historicas Mitre Sarmiento Avellaneda

Presidencias Históricas: Mitre Sarmiento Avellaneda Ley de Inmigración

Capitulo 6: Primeras Presidencias Presidenciales

Se puede decir que inicialmente hubo tres presidencias históricas desde el punto organizativo del país:

Bartolomé Mitre: (1862-1868)

Domingo F. Sarmiento (1868-1874)

Nicolás Avellaneda (1874-1880)

  • En el plazo de estos 18 años se logra la unidad política buscada y se crean las instituciones que darían consolidación al estado.
  • Se inicia una etapa de modernización tecnológica para permitir el ingreso de capitales (británicos) y también poder entrar a competir con los mercados  internacionales.
  • Se amplían las fronteras al luchar contra los indios.
  • Se fomenta la inmigración en algunos lugares del litoral, ley Avellaneda.
  • Comienza una etapa de crecimiento en la economía porque se aumentaron los volúmenes de mercadería y productos exportados .
  • Se organiza en ejército y se distribuyen 6000 soldados por todo el país.
  • Se organiza la administración nacional y se crean instrumentos nacionales tales como correos, telégrafos, ferrocarril, escuelas, oficinas administrativas para el cobro de impuestos.
  • Se toman empleados locales, pero dependientes del estado, es decir los empleados públicos.
  • Se organiza el pode judicial dando un marco de seguridad a los habitantes, se adoptó el código civil de Velez Sarfield  y Acevedo.
  • Se unificó la moneda.
  • Se realizaron obras públicas como la extensión de caminos, vías férreas, puentes y puertos.
  • Se apoyaron desde el estado las economía regionales, otorgando créditos blandos , financiando materia prima, también se impulsó el comercio. Algunas veces se aseguraron los negocios con garantías y privilegios, como la exención de impuestos.
  • Se adoptó un sistema unificado de medición, el sistema métrico decimal , de esta manera se normalizaron los procesos técnicos.
  • Se crearon numerosas escuelas de distintos niveles educativos.

Bartolomé Mitre:

Tuvo que soportar la triste Guerra contra el Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil formaron la Triple Alianza y unidas lucharon contra las fuerzas de Solano López presidente de Paraguay. Argentina tuvo que entrar en guerra al ser capturados por las tropas de Paraguay, dos buques argentinos que estaban anclados en un puerto de Corriente.

También enfrentó a los conflictos internos que aún algunos caudillos locales (en este caso el Chacho Peñaloza) seguían generando porque se oponían a la organización constitucional del país.

En la etapa de su gobierno se crearon numerosas escuelas, se reorganizó la Suprema Corte de Justicia nacional, se ampliaron vías férreas, se inauguró la primera línea de tranvías y se fundó la Sociedad Rural.

Para Ampliar: Gobierno de Bartolomé Mitre

Domingo Faustino Sarmiento

Este gobierno también pasó por difíciles momentos provocados por:

  • El avance de  los malones indígenas,
  • Por el asesinato de Urquiza por parte de López Jordán, caudillo que se había sentido traicionado en la batalla de Pavón, cuando Urquiza se retira del campo de acción.
  • Grandes inundaciones y sequías que costaron la muerte de millones de cabezas de ganado.
  • La terrible epidemia de fiebre amarilla que asoló a la ciudad de Bs.As. y provocó la muerte de 13500 ciudadanos  sobre una población de 180.000 habitantes.

 Pese a estos tristes momentos las obras de gobierno de Sarmiento fue muy fructífera y logró vencer las adversidades. Algunas de sus obras fueron:

  • Nacionalizó los correos provinciales.
  • Determinó el límite con Chile.
  • Fundó la Faculta de Ciencias Exactas.
  • Fundó el Observatorio Astronómico de Córdoba.
  • Se levantó un mapa del cielo austral.
  • Se extendieron líneas telegráficas y líneas de ferrocarril, se llegó a Córdoba.
  • Se colocaron faros en algunas rutas marítimas.
  • Se importaron plantas extranjeras como el eucaliptos y el mimbre.
  • Se instalaron oficinas meteorológicas.
  • Apoyó la industria vitivinícola.
  • Apoyó la industria de las carnes congeladas.
  • Se importó alambres para cercar los campos.
  • Se fundaron varios colegios nacionales en algunas provincias.
  • Se crearon bibliotecas populares.
  • Se fundaron las primeras escuelas normales.
  • Se fundó el Colegio Militar y la Escuela Naval.
  • Se realizó el primer censo escolar.
  • Se creó el Jardín Zoológico.
  • Se comenzó con los cursos nocturnos  para adultos.
  • Se imprimieron muchos libros de textos para las escuelas.
  • Se explotaron los ríos Negro y Neuquén, Limay.
  • Se realzaron estudios de suelos en busca de riquezas para ser explotadas.
  • Realizó el primer censo nacional.

Nicolás Avellaneda:

Obras:

  • Continuó con la fundación de escuelas normales por todo el país. También construyó muchas escuelas primarias.
  • Apoyó la industria y el comercio, con créditos baratos.
  • Se mejoraron los servicios postales de la época de Sarmiento.
  • Se ampliaron las vías férreas.
  • Se fundaron pueblos y colonias, pues con la Ley Avellaneda fomento notablemente la inmigración europea.
  • Como Ministro de Guerra estaba Julio Argentino Roca que realizó una importante campaña al sur del país, logrando contener a los indígenas y además recuperó miles de leguas de tierras para su explotación.

Para Ampliar: Gobierno de Nicolás Avellaneda

 En este período se federalizó la ciudad de Bs.As. y pasó a ser la capital de la república. Por otro lado las autoridades provinciales fueron permitidos a permanecer hasta tanto se funde la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Bs.As.,  por Dardo Rocha.  

Las limitaciones de la colonización agrícola: […] hacia 1883 las grandes propiedades seguían predominando en la campaña santafesina. Tal como sucediera anteriormente, la tierra ganada a los indios entre 1872 y 1883 había ido a parar, generalmente, a manos de unas pocas personas. En el norte una casa bancaria londinense, Murieta y Cía., obtuvo la propiedad de 1 .400.000 hectáreas. En el sur más de 1 .000.000 de hectáreas pasaron a manos de empresarios bonaerenses, como Cernadas, Casey, Randel y Villanueva. Este viejo predominio había sido, sin embargo, significativamente reducido. En todas partes, entre 1872 y 1883, muchas de las grandes propiedades habían comenzado a dividirse y su lugar comenzaba a ser ocupado por estancias lanares de dimensiones medianas y por las colonias agrícolas.”

PROGRAMA DE REFORMAS DEL ESTADO: Este programa se caracterizaba en lo político por organizar un modelo de Estado nacional fuerte, reconocido como autoridad suprema y legítima, para lo cual debía:

a) Imponer su autoridad a los gobiernos provinciales, acabando con los caudillos federales.

b) Extender su soberanía a todo el territorio, terminando con las fronteras interiores que dividían las zonas dominadas por indios y blancos.

c) Establecer en forma definitiva eí ámbito de su funcionamiento, fijando la capital de la República.

d) Garantizar el orden jurídico mediante la vigencia de las instituciones constitucionales y la sanción de normas jurídicas básicas para todo el ámbito nacional.

e) Civilizar siguiendo el modelo europeo (francés e inglés), o norteamericano, en eí caso de Sanniento.

f) Fomentar ía inmigración para poblar el «desierto», acelerar eí proceso civilizador y el desarrollo económico.

g) Educar a las masas para que pudiesen acceder al ejercicio de sus derechos, mientras tanto el poder debía ser ejercido por los grupos capacitados: la élite dirigente.

h) Desarrollar la economía atrayendo capitales extranjeros.

i) Dar prioridad a las actividades agroganaderas destinadas a la exportación.

j) Promover obras públicas que asegurasen la unión y la rapidez en las comunicaciones: ferrocarriles, caminos, puentes, puertos.

EZEQUIEL GALLO. La pampa gringa. Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1983

Resumen De Historia Argentina Confederacion Rosista Gobierno Rosas

Resumen de Historia Argentina: Confederación Rosista, Gobierno de Rosas

Capítulo 5 (I): La Confederación Rosista:

Hacia Un Equilibrio Político:

  • Se disuelve el Congreso y Dorrego es ahora el nuevo gobernador de Buenos Aires. Comienza un período frágil e inestable de equilibrio político de signo federal
  • Dorrego quiere cuanto antes concretar acuerdos entre las provincias para organizar definitivamente la organización institucional del país. Se intenta un primer Congreso en la ciudad de Santa Fe pero no se logra la unidad nacional, asistieron 9 provincias y sólo se ratificó la paz con Brasil que recién se iniciaba luego de la batalla de Ituzaingó.
  • Por otra parte Buenos Aires tenía serios problemas económicos debido a la guerra con Brasil, y deseaban conseguir el orden cuanto antes, pero Dorrego quería continuar la lucha con el país vecino, obstaculizando de esta manera los planes de los porteños. Juan Manuel de Rosas, jefe de la milicias desde 1827 y José Manuel García le restan apoyo a Dorrego, llevándolo a una posición de debilidad y de aislamiento político.
  • A su vez Lavalle regresaba con su ejército desde el norte del país y viendo la débil posición del gobernador, decide generar un golpe de estado, tomando el poder y destituye a Dorrego. Mas tarde Dorrego es fusilado por órdenes de Lavalle en Navarro, provocando una indignada reacción popular tanto de los propios unitarios como de los federales.
  • La Convención creada en Santa Fe durante el Congreso, se declara soberana y repudia la actitud de Lavalle y lo enfrenta con u ejército bajo las ordenes del Brigadier López y Juan M. De Rosas, derrotándolo en Puente Marqués.
  • Lavalle pacta con Rosas en Cañuelas y deciden forma un nuevo gobierno con la participación de ambas facciones políticas.
  • Llegado el momento de votar se producen nuevos disturbios y Lavalle debió retirarse a Uruguay, luego de un nuevo pacto, el de Barracas.
  • Viamonte fue elegido como nuevo gobernador de los porteños, restituyendo la Legislatura que había sido anulada por Lavalle. (como se decía en aquella época: «fue un arreglo entre porteños»)
  • La misma Legislatura resolvió en 1829, que se eligiera a J.M. de Rosas como nuevo gobernador otorgándole Facultades Extraordinarias, hasta tanto no se supere la crisis y el caos institucional de la provincia.(Facul. Extraordinarias significa que podía dictar leyes sin la aprobación de la Legislatura)
  • Con Rosas al gobierno asciende al poder un nuevo grupo de hacendados, saladista, grandes comerciantes, ganaderos, estancieros, terratenientes autonomistas y conservadores, que desplaza al tradicional conjunto de hombres liberales que habían gobernado desde 1810. (medianos y pequeños comerciantes, militares, intelectuales, profesionales)
  • Rosas comenzó con un primer período de gobierno que duró 3 años, desde 1829 a 1832.

Primer Gobierno de Rosas:

  • Fue llamado el Restaurador de la Leyes, e impuso un régimen dictatorial.
  • Exigió un culto a su persona, obligando a colgar su retrato en todos los actos públicos e instituciones oficiales.
  • Impuso la obligación de utilizar una cinta punzó a todos los empleados provinciales.
  • Cuidó los intereses comerciales de todo este nuevo grupo de hombres mercantilistas, que nunca pensaron en repartir los beneficios de la aduana con el resto de las provincias del país.
  • Bajo su «especial» federalismo logró controlar la situación, ordenar el caos social para reiniciar la actividad económica.
  • Consolidó su poder haciendo uso de actitudes violentas y tiránicas, combatiendo a todos sus opositores políticos y a su vez trasmitiendo el miedo social, sobre todo en las clases más necesitadas, lo que le permitió manejar a su antojo a todo este sector.
  • Amenazó, censuró, sacrificó y desterró a todos los rivales disidentes, apodándolos indiscriminadamente de: «Salvajes Unitarios». Su lema era: Federación o Muerte».
  • Restringió la libertad de prensa y de opinión. Clausuró a aquellos periódicos que de alguna manera disentían con su forma de gobernar.
  • Gobernó y organizó el país como si fuera un patrón de estancia, protegiendo a sus súbitos pero sometiéndolos.
  • Relegó la educación de todos los habitantes, dejando esta función en manos de la Iglesia.
  • No promovió la industrialización y se resistió a las innovaciones tecnológicas.

(Ver Vida de Juan Manuel de Rosas)

Situación En El Interior del País: (ampliar: Formación de la Liga Unitaria)

  • El Gral. José M. Paz volvía al igual que Lavalle de la guerra con Brasil y depuso al gobernador de Córdoba, Busto, librando una batalla en San Roque.
  • Facundo Quiroga salió a la defensa del gobernador cordobés pero también fue vencido en La Tablada y Oncativo.
  • En 1830 las provincias del interior formaron la Liga Unitaria subordinada al poder militar del José María Paz.
  • Como alternativa de defensa las provincias del litoral se reunieron en Santa Fe y formaron una alianza ofensiva – defensiva firmándose el Pacto Federal.
  • En 1831 el país estaba dividido en dos bloques: La Liga Unitaria
    Federación o Muerte
  • Al poco tiempo una partida de hombres del Brigadier López tomó por sorpresa al Gral. Paz, cayendo éste prisionero y debilitando notablemente la unión y organización de la Liga Unitaria.
  • Se restituye la gobernación federal en Córdoba y demás provincias. Vicente Reynafé fue el nuevo gobernador de Córdoba, pues Busto había fallecido.
  • Los restos del ejército unitario quedó en manos de Lamadrid, gobernador de Tucumán, que se trasladó a esta provincia. Allí fue derrotado por Quiroga en la batalla de Ciudadela.
  • Heredia fue el nuevo gobernador federal de Tucumán.
  • De esta manera comienza un periodo de estabilidad institucional federal en la república, lo que le permitió conseguir cierto crecimiento económico en algunas zonas como fue el caso de las provincias litoraleñas.
  • A pesar de haberse logrado la estabilidad política Rosas siempre se negó a la organización constitucional del país, aduciendo que aún las provincias no estaban maduras políticamente como para manejarse con autonomía.

Las provincias del interior le exigían al gobierno central: (Corrientes mediante el diputado Pedro Ferré, fue una de las que con más vehemencia defendió esta postura)

  • Reparto equitativo de las ganancias de los impuestos aduaneros.
  • Libre navegación de los ríos interiores, Paraná y Uruguay.
  • Reglamentar el comercio exterior, protegiendo algunas industrias.

Como la discusión provincias-gobierno porteño se ponía cada vez más difícil, se decidió formar una Comisión Representativa de los gobierno provinciales para que a corto plazo reunidos en un Congreso Federal se reglamentase todos los pedidos. Lamentablemente esta Comisión no pudo convocar a las provincias y finalmente fue disuelta. De esta manera triunfó la estrategia rosista, y ha partir de este momento hasta su caída definitiva en 1852, el gobierno de Rosas basó su mandato sobre los diversos acuerdos estipulados en el Pacto Federal. Fue el único documento legal para imponer la unidad política sin Constitución, bajo el creciente predominio porteño.

Buenos Aires manejaba las relaciones exteriores (pues representaba a todas las provincias) y poseía el poder militar, pues comandaba el ejército nacional.

En 1832 luego de un corto período de orden político y económico, la Legislatura porteño vio favorable volver a la legalidad y consideró innecesario seguir otorgándole las facultades extraordinarias a Rosas.

Rosas se aleja del gobierno provincial para llevar a cabo una expedición al sur del país para ampliar las fronteras nacionales, combatiendo a las tribus indias que dominaban todas esas zonas poniendo en peligro los bienes de los habitantes sureños.

Balcarse fue el nuevo gobernador de Buenos Aires, por supuesto aliado de Juan M. De Rosas.

La Expedición de Rosas: (ampliar este tema)

  • Se realizó con el apoyo de otras provincias como Córdoba, San Juan, San Luis y Mendoza.
  • También tuvo apoyo económico de los grandes terratenientes y ganaderos amigo de Juan Manuel
  • Comenzó en 1833 hasta 1834, haciendo retroceder a los indígenas más hacia el sur.
  • Recorrió los ríos Limay, Negro y Neuquén, y concertó paz con algunos grupos de indios menos guerreros como los pampas, y los tehuelches. Usó políticas de amistad mediante la entrega temporal de regalos y ayuda económicas.
  • Se conquistaron 2900 leguas cuadradas.
  • La Legislatura autorizó el reparto entre oficiales de una parte de los territorios conquistados, por ejemplo a Rosas se le entregó la isla Choele-Choel.
  • Algunas provincias no pudieron mantener el control de las tierras ganadas, debido a que la crisis económica no les permitía mantener sus ejércitos.

Situación En Buenos Aires (1833-1834)

  • Rosas desde el sur mantenía correspondencia fluida con sus aliados en Buenos Aires, dirigidos fundamentalmente por su señora Encarnación Ezcurra.
  • En Buenos Aires se formaron dos grupos políticos dentro del partido federal:
  1. a) los cismáticos o lomos negros que apoyaban a Balcarce, de orientación liberal, constitucionalista y popular.(Dorrego también era de esta tendencia, conocida como Federales doctrinarios, para él el federalismo era la garantía del régimen republicano y de la libertad, y era el mejor camino para estimular la cultura, la educación y la riqueza de un país).
  2. b) los apostólicos de orientación conservadora rosista, contraria a la tolerancia religiosa.
  • Las luchas internas entre estas facciones llevó al derrocamiento de Balcarce y la asunción del nuevo gobernador Viamonte.
  • Encarnación Escurra formó un grupo político en apoyo a su marido llamado: La Sociedad Popular Restauradora que a su vez se apoyaba en el poder violento de un ala de choque conocida como Mazorca.
  • Por otra parte, Quiroga fue asesinado por los hermanos Reynafé, durante un viaje, en Barranca Yaco, ciudad de Córdoba.
  • Estas inestabilidades políticas crearon las condiciones para que la Legislatura porteña nuevamente otorgue a Rosas, ya ahora, la suma del poder público hasta tanto el gobernador lo crea necesario.
  • Rosas acepta la gobernación con la condición que se realice un plebiscito en la ciudad de Bs.As. que convalidara el otorgamiento de la suma del poder público.
  • Casi 10000 personas votaron, y sólo 8 se opusieron a tal medida, de esta manera Rosas asume todo el poder sin limitaciones y por tiempo ilimitado. Sobre este poder, durante los próximos 17 años, organizó un nuevo orden político y social en la provincia y resto del país.
  • Rosas tenía mucho prestigio debido a su exitosa campaña militar que tiempo atrás había obtenido en la lucha contra el indio para ampliar las fronteras.
  • El 1ro. De enero de 1833 llegó a las islas Malvinas la corbeta inglesa Clío, que amparada de sus poderosos cañones hizo desalojar a las fuerzas argentinas , muy inferiores en número, y tomó posesión de las islas en nombre de su Majestad Británica. A partir de ahí toda negociación y denuncias fueron inútiles.(ampliar sobre este acontecimiento)

Segundo Período de Gobierno de Juan Manuel de Rosas:

  • Este período se caracterizó por el progresivo sometimiento y subordinación del resto del país a su política de gobierno.
  • Después de la muerte de Quiroga en 1835 y la de López en 1838, los proyecto federales de los caudillos provinciales se fueron desvaneciendo y Rosas quedó como único caudillo nacional, dueño de todo el poder político, militar y económico.
  • Consolidado su poder ahora sólo se dedica a extender su hegemonía política al resto de las provincias, aprovechando la docilidad de los otros gobernadores provinciales.
  • En Santa Fe tuvo el apoyo de Juan Pablo López, hijo de Estanilao, en Entre Ríos, lo apoyó el gobernador Pascual Echague, y así también logró el apoyo de San Juan, Córdoba, Mendoza, San Luis, Catamarca y La Rioja, en cada provincia había un servidor de su política.
  • La situación en el Norte era un poco más difícil de resolver, y trató por cualquier medio de someter estas zonas a su política autocrática por ejemplo, debido a la gran influencia que tenía el gobernador de Tucumán, Alejandro Heredia, sobre Santiago del Estero, Salta y Jujuy, Rosas decide declararle la guerra Bolivia, para recuperar la provincia de Tarija, pero en realidad su deseo era colocar las fuerzas de la confederación al mando de Heredia y tratar de este modo de anular su predominio sobre las provincias del Interior distrayéndolo de su función de caudillo. Otra causa de la guerra a Bolivia es que Rosas sospechaba que el mariscal boliviano Santa Cruz, ayudaba a los exiliados unitarios argentinos.
  • También realizó una estricta purga de funcionarios militares, eclesiásticos y civiles tratando de garantizar la estabilidad de su régimen.

Algunas Reacciones Contra Rosas: (ampliar sobre este tema)

Conflictos Internos:

  • Entre 1838 y 1839, el gobernador de Corrientes, ayudado por el gobernador de Santa Fe, Domingo Cullen y el presidente de la Banda Oriental, Fructuoso Rivera encabezan un alzamiento, pero que fue controlado por Pascual Echague, gobernador entrerriano fiel a Rosas. Murieron Cullen y Berón de Astrada.
  • Una conspiración en Buenos Aires encabezada por Ramón Maza y su padre (actual presidente de la Legislatura), fue descubierta y sus cabecillas asesinados.
  • Algunos estancieros en el sur de la provincia se sublevaron contra el régimen y fueron vencidos, fusilados y degollados, colocando sus cabezas a punta de pica, como era la costumbre del sistema.
  • En 1839, Lavalle, radicado en Uruguay, y apoyado por orientales y franceses, desembarca en Entre Ríos y avanza hacia Corrientes para fortalecer su ejército, debido a una mala decisión en su dirigencia, el general Manuel Oribe, lo alcanza y lo derrota en Quebracho Herrado en 1840. Lavalle alcanza a huir hacia el norte y es nuevamente derrotado en Famaillá, sigue escapando camino a Bolivia hasta que finalmente fue muerto por un balazo.
  • En el norte se había formado una Coalición para luchar contra Rosas, al mando de Marco Avellaneda, gobernador de Tucumán, pero estando el ejército de Oribe, logra desbaratar todos los planes y toma prisionero a Avellaneda, el cual fue degollado en Metán. También su cabeza fue exhibida a punta de pica.
  • José María Paz, que había logrado escapar de la prisión en Santa Fe y más tarde de la del Cabildo de Luján, se puso a las órdenes del gobernador correntino Ferré, organiza un ejército que es derrotado por Pascual Echagüe. Disgustado con Ferré, Paz se retira Uruguay. Paz queda a cargo de proteger la banda oriental.
  • Por otro lado Rivera forma un nuevo ejército, que junto a las fuerzas de Paz, deciden atacar a Rosas, pero Oribe, que volvía triunfante del norte, derrota totalmente a las fuerzas revolucionarias, abrigándolos a regresar a la Banda Oriental.
  • Madariaga toma el gobierno de Corriente, pero Urquiza por orden de Rosas, ataca logra un acuerdo, firmado en 1846, llamado Tratado de Alcaraz, de esta manera Corriente ingresa a la Confederación rosista. Rosas no acepta los términos del tratado y obliga a Urquiza a que lo someta, pedido que no acata y provoca la ruptura de Entre Ríos con el dictador. (ver Fracasos de la Oposición)

Conflictos Externos:

  • En 1837 debido al auge que tomaba el puerto de Montevideo, Rosas impuso fuertes impuestos a los productos desembarcados en Buenos Aires, que antes hayan pasado por Montevideo. Además exigió la incorporación de los franceses a las fuerzas argentinas, medida que provocó la protesta del gobierno francés.(los ingleses estaban exceptuados) La protesta fue rechazada por Rosas, y como réplica la escuadra francesa bloquea el Río de la Plata y toma la isla Martín García. Este conflicto duró dos años y finalmente es levantado el bloqueo y por su parte Rosas debe pagar los gastos de la guerra y eximir del servicio militar a estos extranjeros.
  • Rosas mas tarde logra sitiar Montevideo, junto a Oribe. Dispuso además impedir la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay, medida que iba en contra de los intereses franceses y británicos, que sumado al no pago de una deuda con Inglaterra, provocó un nuevo conflicto. Las escuadras bloquearon nuevamente el Río de la Plata, e ingresaron a río Paraná con 11 barcos, y en la Vuelta de Obligado fueron interceptados por la fuerzas rosistas al mando de Lucio Mancilla, provocando una gran pérdida a las fuerzas extranjeras, pero que no lograron detener su avance hacia otros puertos internos. Mas tarde se levantó el bloqueo luego de arduas negociaciones.

LA DICTADURA DE ROSAS
Caudillo del pueblo o dictado

La dictadura de Rosas tuvo los defectos que tiene la casi totalidad de las dictaduras: en primer lugar, la muerte de los partidos y la persecución tenaz de los opositores. Nadie negará que Rosas no admitió libertades políticas durante su gobierno. En segundo lugar, el encumbramiento de una clase social y el hundimiento de otra.

El dictador necesita que una gran parte del pueblo lo ayude y cuando no puede apoyarse en la aristocracia se apoya en la democracia. Rosas concurría a los bailes de negros y adulaba a las clases bajas y a la gente de los campos. En tercer lugar, la invención de una guerra para justificar las medidas fuertes. Cuando una dictadura teme tambalearse busca una guerra exterior o inventa graves levantamientos internos.

El ejército en pie está al servicio del dictador. Rosas explotó la guerra contra los indios, en el desierto, y luego la llamada guerra contra Francia. En varias oportunidades Rosas pudo hacer la «paz con Francia; pero se negó a elle para poder seguir combatiendo a los unitarios. En cuarto lugar, la creador, de guardias pretorianas o ejército; personales que son el sostén armado del propio partido en contra de todo; los demás partidos. En quinto lugar el endiosamiento del dictador. Su retrato se hallaba en los altares de nuestras iglesias y nunca prohibió que se lo adulase hasta tal extremo.

Raro es el dictador que no sea víctima de su propia dictadura. Por lo común también mueren en el destierro. La vida de Rosas no sorprende a los historiadores europeos que conocen a fondo la historia de las dictaduras. En ella se encuentran —repetimos— todos los defectos de las dictaduras vulgares.

ENRIQUE DE GANDÍA, ROSAS, PRIMER DICTADOR ARGENTO

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
PRIMERAS COLONIAS AGRÍCOLAS EN LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA

Nota en el Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869 Por JULIO DJENDEREDJIAN, Historiador

Nos avisan de Entre Ríos que el señor Cuyas y Sampere ha propuesto al general Urquiza la fundación de una colonia con inmigrantes extranjeros. Esta propuesta se suma a otras más que han estado sonando en los últimos años. Las colonias no son en sí cosa mala, pero creemos que como están planteadas no irán a ninguna parte.

En general las propone algún amigo del caudillo de la respectiva provincia, con pocos o ningunos fondos. Se las quiere instalar en tierras fronterizas peligrosas, vecinas a otras provincias o a los indígenas; serán apoyo de guarniciones militares, a las cuales venderán sus productos.

Están así pensadas para satisfacer la principal ocupación de nuestros caudillos, que es matarse unos a otros; como ellos necesitan ejércitos, los hombres van a la guerra y no a trabajar el campo, salvo para cuidar sus vacas y hacer cueros, que es lo que menos esfuerzo cuesta.

Entonces, sólo extranjeros exentos de servicio militar pueden cultivar el trigo que se consume en esas provincias, que ellas deben importar, dependiendo así sus alimentos básicos de que exista paz relativa y libre circulación por los ríos, lo que nadie puede hoy garantizar.

No analizamos otros disparates que aparecen en esos proyectos: traslado de miles y miles de personas al medio de la tierra de los indios, aisladas de todo, sin siquiera un rancho donde dormir, cuando en sus pueblos de Europa contaban con casa, iglesia, vecinos, teatro, club social, biblioteca y demás. Para ellos sería lo mismo que deportarlos a la Siberia.

Las colonias van a funcionar el día en que seamos algo más que un conjunto de provincias autónomas pensando en hacerse la guerra. Van a funcionar cuando se entienda que deben ser la base de un cambio cualitativo en las condiciones y en la forma de producir. Van a funcionar cuando puedan vender sus productos en mercados principales, y no en una guarnición de pobres soldados cuya paga se efectiviza tarde y nunca.

Van a funcionar cuando podamos diseminarlas por zonas de frontera pero acompañadas de vías de comunicación rápidas y eficientes. En suma, van a ayudarnos a construir un mercado nacional, cuando nuestros gobernantes se den cuenta de que ello es imprescindible. Nadie pide que esas colonias hagan que el país llegue algún día a exportar trigo o maíz además de cueros; eso es una utopía absoluta. Pero la idea es que por lo menos el trigo y la harina que produzcan permitan cubrir el consumo local, y dejemos de importarlos.

Fuente: Colecci´pn El Bicentenario Período 1850-1869 Fasc. N° 3 – Presidencia de la Nación –

CRÓNICA DE LA ÉPOCA: LAS REGLAS DEL CAPITALISMO
Se impone en el país el sistema al que David Ricardo y Adam Smith llamaron división internacional del trabajo.

El mundo cambia y nosotros cambiamos con el mundo. La Confederación Argentínaforma parte del conjunto de naciones prósperas que miran al futuro con gran optimismo. La Revolución Industrial y la Revolución Francesa fueron el comienzo de un gran cambio, que también llega a nuestras tierras.

La política es otra, también la vida social y los sistemas económicos. Hoy en día la producción tiene un rol central en la economía mundial y el capitalismo es el sistema que se impuso para quedarse. El desarrollo de los países más importantes produjo transformaciones económicas profundas y de alto impacto en el resto del globo.

Es notable el aumento en la producción quetrajeron muchos inventos y adelantos tecnológicos aplicados al transporte la comunicación y la industria. Gracias a la utilización de la máquina de vapor para los barcos y los ferrocarriles, se integraron pueblos, que de otro modo quedaban aislados y no recibían mercaderías y tampoco visitantes con quienes pudieran intercambiar ideas.

Es indudable que comienza una nueva etapa, en la que todas las na-cionesestarán integradas. La economía mundial se está organizando de acuerdo con lo que David Ricardoy Adam Smith llamaron división internacional del trabajo. Los países más avanzados seespecializan en la producción de bienes industriales y el resto se acopla intercambiando materias primas y alimentos.

PRODUCCION DE MATERIA PRIMA: En esta división internacional del trabajo, la Confederación Argentina se perfila como una gran proveedora de materias primas. Cerealescomoeltrigo, la avena, el centeno, el girasol y el maíz se encuentran entre los ¡nsumos que caracterizan a nuestro país. Así también ocurre con textiles como la lana y con la carne de bovinos, ovinosy porcinos.

En el mercado internacional se reconoce la alta calidad de estas materias primas, generadas por la bondad de las tierras fértiles de las provincias, que son óptimas para la agricultura y la ganadería. Por lo tanto, las posibilidades de exportarlasson muy buenas y se avizoran grandes oportunidades en el horizonte de abrir la economía local al mundo.

No obstante, hay vocesen disidencia que desaconsejan que ocupemos este espacio en el intercambio internacional. De acuerdo con estas opiniones, implicaría una fuerte dependencia que podría perjudicarnos al necesitar exportar y, al mlsmotiempo, descuidarel desarrollo industrial. SI nos viéramos en la posición decomprar en el extranjero la mayoría de los productos Industriales y de alta tecnología, con su elevado valor agregado, tendríamos que compensarlo con enormes exportaciones para equilibrar la balanza comercial.

Fuente: El Bicentenario Período 1850-1869 Fasc. N° 3 – Presidencia de la Nación –