Religión Griega

Clasicismo Griego Representantes de la Cultura Clásica

¿A QUE LLAMAMOS LOS «CLÁSICOS GRIEGOS»?

Se conoce como clasicismo, al estilo literario o artístico fundado en la imitación de los modelos de la Antigüedad griega o romana. En esta páginas vamos a hacer un breve repaso de los mas destacados representantes de la cultura griega. La historia de la literatura griega, anterior al Cristianismo, puede dividirse en tres etapas: la primera, abarca el período anterior al predominio de Atenas, es decir hasta fines del siglo VI y comienzos del V; la segunda, el siglo de Pericles, cuando aquella ciudad pasó a ser el centro intelectual y comercial de Grecia; y la tercera, el período alejandrino, donde resplandeció la urbe fundada por Alejandro Magno, casi hasta la iniciación de nuestra era.

Durante la época inicial, sobresalieron dos poemas monumentales -«La llíada» y «La Odisea»- atribuidos a un mismo autor; Homero. Algunos críticos modernos, como Wolf, afirman que Homero no existió y que su nombre deriva de la palabra griega homónima, que significa «ciego», ya que eran los no videntes quienes tenían a su cargo, por aquella época, el oficio de rapsodas.

A esta primera época corresponden, también, los poemas de Hesíodo (entre los cuales la «Teogonia» o Tratado sobre la Vida de los Dioses) y los versos de otros destacados líricos como Terpandro (a quien se atribuye el haber aumentado de cuatro a siete las cuerdas de la lira), Anacreonte (que cantó al amor, al vino y a la naturaleza), Píndaro (famoso por sus odas olímpicas y cantos triunfales) y Safo (a quien Platón denominó «la décima musa» y a la cual Alceo, nacido -como ella- en Lesbos, llamó, en sus versos, «la de los rizos oscuros y la dulce sonrisa».

En materia de prosa, se registró el aporte de los primeros historiadores y geógrafos, como Hecateo de Mileto, precursor de Herodoto, Tucídides y Jenofonte; también el de los primeros filósofos, como Tales de Mileto, para quien el agua constituía la base de todo el Universo.

artistas clasicos griegos

Homero                                                           Jenofonte

En el segundo período (siglos V y IV antes de Cristo), vemos cómo surgen del primitivo ditirambo o canto a Baco, la comedia, la tragedia y la sátira. Los «komos» eran grupos de jóvenes enmascarados que celebraban las fiestas dionisíacas, después de la ceremonia principal, en plena calle. La palabra tragedia se compone de los vocablos «tragos» (que significa: macho cabrío) y «odé» (canto), ya que era el himno que se entonaba en momentos de sacrificar a ese animal durante la celebración, rito de contenido dramático que, en cambio, era motivo de burlas por parte de los sátiros.

Los primeros teatros (Atenas, siglo VI a.C), que eran de madera y se apoyaban contra la falda de unacolina, fueron sustituidos por otros de piedra. Simultáneamente, se desarrolló la filosofía primitiva con Anaximenes, para quien la substancia básica del Universo ya no era el agua, sino el aire; con Heráclito, que la identificaba con el fuego y con Parménides, que creía en un Dios único e inmaterial.

griegos de la etapa clásica de grecia

Esquilo                                            Pitágoras                              Hipócrates

Por otra parte, el matemático y astrónomo Pitágoras, el naturalista e historiador de la literatura Demócrito, el fundador -en Grecia- de la medicina científica, Hipócrates, el fabulista Esopo, los dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y el comediógrafo Aristófanes, ofrecían, cada uno dentro de su especialidad, una imagen perfecta de la cultura de entonces. Junto con ellos impusieron sus ideas los tres grandes filósofos -Sócrates, Platón y Aristóteles-y un orador brillante, como Demóstenes.

El tercer período, el alejandrino, corresponde, en cierto modo, a la decadencia griega. En literatura, la prosa se sobrepuso a la poesía. Los filósofos cínicos renegaban -como Zenón, Pirrón y Epicuro- de las habituales normas de vida; el crítico Aristarco censuraba, agudamente, las obras humanísticas de sus contemporáneos; el historiador Polibio arremetía contra el relajamiento de las buenas costumbres y el comediógrafo Menandro se burlaba de ellas en sus refinadas sátiras, cultas pero impopulares.

PLATÓN Y LA MÚSICA

platon filosofo griego
Platón, el filósofo ateniense que vivió entre los años 428 v 348 ó 347 a. de C. es considerado como un puente entre Sócrates, su maestro, y Aristóteles, Formó,con el los, latrilogíamáximadel pensamiento helénico. Para enseñar, aplicaba el sistema dialéctico, mientras recorría, caminando, los jardines de Academos. El protagonista de sus Diálogos es siempre Sócrates, junto al cual aparecen, en «La República», otros personajes: un respetado comerciante y sus tres hijos; un orador -Trasímaco-a quien Cicerón consideraba entre los mejores, y hasta dos hermanosdel propio Platón (Glaucón y Adimanto) quienes conversan, con Sócrates, sobre diversos temas. En el pasaje siguiente, Sócrates explica a Glaucón la importancia que tiene la música en la formación cultural del ser humano. «Si la música resultatundamental para la educación del hombre -dice-, ¿no es, acaso, porque la melodía, la armonía y el ritmo son especialmente aptos para llegar a lo más hondo del alma, impresionándola y embelleciéndola con la gracia que les es propia? Esto debe hacerse adecuadamente, pues, de otro modo, produciría efectos contrarios. Así, quien haya recibido una formación musical completa, podrá distinguir, con claridad, lo hermoso de lo feo, en la Naturaleza o en cualquier disciplina artística.»

Ver: Filósofos Griegos

Biografía de Homero y Su Legado a Los Griegos Poeta

VIDA Y OBRA DEL POETA GRIEGO HOMERO Y SU LEGADO

El más antiguo, célebre y admirado de los poetas griegos. Fue llamado «el Padre de la Poesía». Uno de los más espléndidos luminares de la Humanidad y manantial inagotable de temas poéticos. Se supone que nació unos 900 años antes de Cristo. Siete ciudades se disputan el honor de ser su tierra nativa: Smyrna, Chíos, Colophon, Salamis, Rodas, Argos, Atenas.

Todos los griegos aprendieron a leer en la Ilíada y la Odisea epopeyas atribuidas a un poeta ciego, Homero, pero varias preguntas siguen sin respuesta: ¿Quién era!?, ¿Existió realmente!?, ¿Cuál es el mundo descrito en sus poemas?. Nada se sabe de su persona, y de hecho algunos ponen en duda que sean de él estas dos obras. Sin embargo, los datos lingüísticos e históricos de que se dispone, permiten suponer que los poemas fueron escritos en los asentamientos griegos de la costa oeste de Asia Menor, hacia el siglo IX a.C.

homero grecia antigua

 El mérito de la obra de Homero es inmenso. Mérito poético, histórico y cultural. Se ha llegado a la afirmación categórica siguiente: si desapareciesen todos los vestigios de la antigua Grecia, con sólo las obras de Homero podrían rehacerse a la perfección.

Pero… ¿vivió, en efecto, Homero? ¿Cuándo, dónde? Cierto que son contadísimas las noticias contundentes que conservamos de él. Pero ellas se han bastado para que ya nadie ponga en duda la personalidad real de Homero.

¿Cuándo vivió? Si hemos de creer a Herodoto, Homero fue coetáneo de Hesíodo, y éste y aquél le precedieron en cuatrocientos años (Herodoto vivió en el siglo v antes de Cristo). Tucídides afirmó que, Homero vivió mucho después de la guerra de Troya, acaecida ochenta años antes de la invasión dórica en el Peloponeso (siglo XII antes de Cristo).

Aristóteles y Aristarco le supusieron contemporáneo de la emigración jónica (1140 antes de Cristo). Pero de las referencias del propio Homero acerca de cuantos intervinieron en la guerra de Troya, a quienes se refiere como a personajes idealizados ya, muy distantes de quien los idealizaba, puede deducirse que Homero vivió hacia el año 900 a. de J. C.

busto de homero

Busto de Homero. Museo Británico de Londres. — De autor anónimo y de época incierta. Las onduladas barbas y los cabellos ondulados nos hacen pensar en un arte decadente. Pero el artista supo recoger todo el patetismo que los siglos han acumulado sobre el poeta de la Ilíada. Ojos ciegos que, seguramente, han dejado de serlo en un mundo maravilloso en el que las imágenes tienen colores nunca vistos sin ceguera genial, y en el que los hechos se producen sólo ante una videncia anormal e inexplicable.

Sólo a título de curiosidad es posible mencionar algunas de las afirmaciones consignadas en la biografía de Homero atribuída a Herodoto, en la cual se suceden noticias que siguen estando «en cuarentena» a exigencia de los más reputados críticos, investigadores y exegetas homéricos. En dicha biografía se escribe que el genial Homero fue hijo de Creteis, la cual, enviada por su tutor a Esmirna, le dio a luz en la ribera del Meles.

Creteis contrajo matrimonio con el noble Femio, quien sintió siempre gran afecto por Homero, inclinándole desde muy niño hacia el estudio de la poesía, de tal modo que, cuando aún era adolescente, ya tenía gran fama en toda la Eólida. Muerto Femio, Homero le sucedió en la dirección de la escuela poética por aquél fundada. Dejó esta dirección para realizar un largo viaje por mar en compañía de un rico comerciante llamado Mentes.

Estando en Itaca sufrió una aguda oftalmía, que le obligó a interrumpir sus viajes y a quedarse en la casa de Mentes, en la Leucadia. Y aquí fue conociendo las leyendas relativas a Odiseo y concibió el plan de la Odisea. Pero aún tuvo ánimo, antes de cegar por completo, de acompañar a Mentes recorriendo las costas del Peloponeso, hasta Colofón, ciudad en la que su ceguera se hizo noche perpetua. Pero la mala fortuna hizo que, careciendo de medios para vivir, pues su gran protector Mentes murió, tuviese que viajar de nuevo, a merced de distintos lazarillos, para cantar sus poemas por distintas ciudades y tierras.

Y así estuvo en Esmirna, en Neontico… Y conviene consignar que fue en esta ciudad donde empezaron a conocerle como Homero (el ciego), pues su nombre era el de Melesígenes. Algo después, en la Fócida, cierto rapsoda malhechor, de nombre Testórida, le robó sus poemas para hacerlos pasar por propios. ¿Cuáles eran estos poemas? La Tebaida y los Himnos, compuestos en Esmirna y recitados con gran fortuna en Neontico (lengua). Persiguiendo al ladrón, Homero desembarcó en Boliso, donde hizo amistad con el cabrero Glauco.

Asombrado éste por el mucho saber y la gran bondad de aquel ciego, le llevó a casa de su amo, quien, igualmente impresionado, le encomendó la educación de sus hijos. Ya tranquilo y «con la casa y la comida aseguradas» —el primum vivere latino— Homero pudo componer nuevos poemas que causaron «general admiración» y pusieron de manifiesto la superchería del cantor ladrón Testórida, el cual hubo de huir. Los nuevos poemas homéricos fueron: los Cércopes, el Canto del mirlo, la Batracomiomaquia, la Cabra siete veces trasquilada.

Ya plenamente feliz, ¿qué otra cosa pudo hacer Homero, sino casarse, tener dos bellas hijas, y escribir sus portentosos poemas la Ilíada y la Odisea? Y ya cuando tuvo tales felicidades sólo le quedó por desear una: que su fama fuera confirmada en Atenas. Para lo cual se puso en camino, haciendo escala en Samos, donde escribió El Horno y la Canción del mendigo vagabundo. De nuevo en camino, falleció en cualquier parte, próximo a su meta ansiada, cuando ya la primavera había convertido las tierras en un sospechado paraíso.

Hasta aquí, todo lo contado corresponde a la biografía atribuida a Herodoto. Que no es mucho, pero que está bien contada.

OBRA LITERARIA: Las dos obras de Homero tienen relación con la conocida como guerra de Troya, episodio bélico, de carácter mítico-histórico, que enfrentó a los micenios con una ciudad de Asia Menor, Troya, allá por el siglo XIII a. de C.

La Ilíada se centra en el último de los diez años que se supone que duró esta guerra que, según el mito, se produjo cuando el príncipe troyano Paris raptó a la griega Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta. Reproduce sobre todo un episodio, el de la cólera de Aquiles, el principal héroe griego, que abandonó la lucha al verse despojado de una bella esclava, Briseida.

La Odisea cuenta el largo viaje de regreso de otro héroe griego, Ulises u Odiseo, a su patria de Itaca, tras la caída de Troya en poder de los griegos. El viaje estuvo lleno de dificultades y duró cerca de diez años.

Con estas dos obras Homero creó el modelo de la poesía épica que luego seguirían poetas griegos y latinos. Lo más importante de su obra es la división de los personajes en dos grupos: dioses y héroes. Los dioses intervienen a menudo en la acción. Se les representa con aspecto humano, con los mismos vicios de estos, sólo que son inmortales. Los héroes, que suelen ser hijos o descendientes de dioses, están dotados de gran fuerza y valor y son mortales.

EL POETA CIEGO
Como decíamos antes, se atribuye a Homero, un anciano ciego el mérito de haber recopilado las leyendas aqueas, de haber devuelto la vida a los héroes, y de haber creado un humanismo en el que todos los griegos iban a coincidir.  Desde antiguo, hay quien ha negado su existencia real: se dudaba que un solo hombre hubiera podido componer la litada y la Odisea. Cada uno de estos poemas reúne veinticuatro cantos de seiscientos a setecientos versos.

Se ha planteado, pues, un problema Homero, como se ha suscitado un problema Shakespeare. Hoy, nadie piensa en arrebatar a un mismo poeta la gloria de haber escrito lo esencial de los dos poemas. Sin duda, él recogió un conjunto de tradiciones orales, compuestas por cortos fragmentos, recitados en alta voz, que después fueron desarrollándose, debido a las aportaciones sucesivas de los aedos, los trovadores de la época. Con todo ello, Homero hizo una obra definitiva.

¿Qué nos cuenta la llíada? No se trata sólo de la guerra de Troya: la toma de esta ciudad sirve de telón de fondo. El mismo autor lo dice: el tema es la historia de la cólera humana, de sus causas, de sus consecuencias, de su apaciguamiento. Aquiles, uno de los más valerosos jefes griegos, ultrajado por Agamenón, el «rey de los reyes», se ha retirado del combate.

La victoria sonríe a los troyanos, que invaden el campo griego. El buen Patroclo, amigo de Aquiles, suplica a éste que le preste sus armas. Pero muere víctima de Héctor, jefe troyano, hijo del rey Príamo. Entonces, Aquiles, que había desoído la llamada de su pueblo, sufre por la muerte del hombre a quien más quería, y decide vengarlo.

Vuelve al combate, desafía a Héctor, lo mata y se ensaña arrastrando su cadáver, ignominiosamente, alrededor de los muros de la ciudad. Su cólera no se aplaca más que ante las súplicas del viejo rey Príamo, que ha venido a reclamar el cuerpo de su hijo. Aquiles cae en brazos de Príamo, y la epopeya termina con una tregua y cn funerales del valiente Héctor.

LEGADO, HOMERO EDUCADOR DE GRECIA: Dondequiera que estuvieran los griegos, y cualquiera que fuese su fortuna o su grado de instrucción, amaron y conservaron lo escencial de los poemas homéricos.

Alejandro el Grande llevó su Homero, como libro de cabecera, hasta los confines del mundo. Leído en todas partes y por todos, Homero fue el educador de Grecia. Su obra tuvo, en el mundo griego, la importancia de la Biblia o del Corán. Sacando a escena a unos héroes que posteriormente serían considerados como modelos de virtud, Homero asentó, en cierto modo, las bases de un código moral.

Y si los dioses intervienen, los hombres no dejan de ser el centro y la medida de todas las cosas de toda acción. Homero fue, sin duda, el primer humanista. No pretende negar el poder de los dioses ni la existencia del castigo; pero en ese mundo duro y hostil, el hombre, al menos, puede conquistar su dignidad.

El valor de Aquiles, mil veces admirado e imitado, explica, en parte, las hazañas de Maratón y de las Termópilas. Pero también se ofrecen a la admiración de los griegos otros héroes, otras formas del valor; Ayax es obstinadamente valiente; Diodemes, más joven, se distingue por su entusiasmo: siempre animoso, se conduce impulsado por una gran vitalidad. «Mi lanza enloquece entre mis manos», dice. Pero no deja de ser caballeroso: a punto de matar a un adversario, se entera de que éste es nieto de un huésped de su abuelo; entonces, «clavando su lanza en la nutricia tierra, dirigió a su noble adversario palabras llenas de amistad».

¡Así es como se comporta un protegido y un adorador de Atenea! La fidelidad de Patroclo, la generosidad de Héctor y la inteligencia de Ulises completan este asombroso compendio de las cualidades helénicas. Los antiguos griegos encontraban en esos poemas una imagen de su vida caballeresca y ruda, basada en la agricultura y en los inmensos rebaños, en los combates singulares y en los decisivos golpes de la espada.

La aventura de Troya, que unió por una vez a reyezuelos y señores, contribuyó a difundir el sentimiento de que, a pesar de las rivalidades, formaban, bajo la égida de una religión, una comunidad, un conjunto, una civilización distinta de la de los bárbaros. Homero, pues, junto con Hesíodo, ha fijado para los griegos una imagen de sus dioses.

DIOSES SEMEJANTES A LOS HOMBRES
Es difícil precisar su génesis. Sin duda, los invasores consiguieron, adoptando ciertos dioses de los vencidos, imponer sus propias divinidades, pero humanizándolas, reduciendo las formas animales bajo las cuales eran representadas al simple papel de atributos.

En todo caso, los dioses de Homero son semejantes a los hombres, y no se imponen ya por el pavor que inspiran. En principio, eran el Cielo (Urano) y la Tierra (Gea). Sus hijos, los Titanes, engendraron, a su vez, a los dioses. Pero uno de los Titanes, Cronos, temiendo que sus hijos lo suplantasen, devoró a uno tras otro. Así perecieron todos, hasta que la astucia de su madre, Rea, salvó al joven Zeus: Rea, en efecto, sustituyó al recién nacido por una piedra envuelta en pañales, y Cronos se la tragó sin sospechar el engaño. Zeus, llegado a la edad adulta, combatió a su padre y lo destronó.

Reinando sobre el cielo y el rayo, Zeus compartió el poder con sus hermanos: Poseidón dominó el mar, mientras que Hades reinaba sobre los mundos subterráneos y sobre los muertos. Zeus, como los demás dioses, tampoco se sentía obligado a una moral. Su mujer, Hera, tenía motivos para quejarse de sus liviandades: si Ares, dios de la guerra, y Hefaistos, dios de la forja, fueron fruto de su unión con Hera, Artemisa y Apolo—la luna y el sol—, fueron, por el contrario, hijos de una mortal.

En cuanto a Atenea, salió completamente armada del cerebro de Zeus, reuniendo así la sabiduría y la fuerza. Alrededor de estos dioses principales, hay innumerables divinidades inferiores: ninfas, Erinnias, ríos y fuentes. Homero, más que cualquier otro, ha unificado culturalmente a los griegos, dando a todo un pueblo un panteón común: todos reconocen a los aqueos como a sus antepasados. Los héroes homéricos ilustran la imagen que los griegos se han formado de la virtud y del valor del hombre.

Ver: Mitología Griega

CRONOLOGÍA APROXIMADA:

hacia -900 Inicio de la cerámica de estilo geométrico en Grecia.
hacia -814 Fundación de Cartago.
hacia -800 Composición de la llíada y la Odisea. asentamiento de los etruscos en laToscana.
-776 Creación de los Juegos Olímpicos.
-775 Inicio de la cerámica  y Geométrica reciente.
-753 Fundación de Roma.
hacia -750   Fundación de Cumas en la Campania. Los griegos adoptan el alfabeto fenicio.
hacia -740   Nacimiento del poeta Hesíodo.
hacia -735   Los espartanos invaden Mesenia.
– 734   Fundación de Siracusa.
-730    Inicio del arte orientalizante en Grecia.
hacia -700 Colonización de la península Calcídica por los griegos.
hacia -687 Giges funda la dinastía de los Mermnada en Lidia.
hacia -675 Constitución de Licurgo en Esparta.
hacia -660 Fundación de Bizancio.
hacia -621 Legislación de Dracón en Atenas.
hacia -600 El tirano Clístenes de Sición veta el recitado de poemas homéricos.

¿Ocurrió realmente la guerra de Troya?
A fines del siglo XIX, Heinrich Schliemann, rico comerciante alemán fascinado con la epopeya homérica.decidió comprobar su veracidad histórica. En 1870 comenzó las excavaciones en la colina de Hissarlik, en Turquía, donde según ciertas fuentes antiguas habría estado Troya. Descubrió ricas sepulturas, que pensó correspondían al rey Príamo y su familia, pero éstas databan de los años 2300 a 2200 a.C, es decir, un milenio antes de la supuesta fecha de la guerra de Troya. Algunos años más tarde, Schliemann descubrió en Micenas ricas tumbas en las que estaban guardadas máscaras mortuorias de oro. Pensó que había descubierto la sepultura de Agamenón, pero debió admitir que eran también anteriores a la guerra de Troya.

Fuentes Consultadas:
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Tomo I Edit. CODEX Los Griegos
HICIERON HISTORIA Tomo I Biografias Edit. Larousse
GRANDES FIGURAS DE LA HUMANIDAD Enciclopedia Temática Familiar Edic. Cadyc

Los Sofistas Origen en Atenas Arte del Discurso Primeros Filosofos

Los Sofistas Origen en Atenas
El Arte del Discurso – Primeros Filósofos

Con la democracia, el esplendor económico y cultural y el predominio político en Grecia, la situación en Atenas genera nuevos problemas: la democracia, la libertad y la ley, y como intento de abordar estos problemas hacen los sofistas, que es un movimiento intelectual del siglo V antes de C., preocupados fundamentalmente por la educación de los ciudadanos.

LOS SOFISTAS:  En la actualidad el término «sofista» (de sophos) tiene un valor semántico esencialmente negativo, debido a la tradición iniciada por los tres grandes clásicos de la filosofía griega, conocidos como Sócrates, Platón y Aristóteles. Se puede decir quesofista es quien está dotado de habilidad para los razonamientos falsos, capciosos.  En realidad, en su origen, el término sofista significaba sabio, hábil, competente, y era en este sentido que lo usaban quienes lo ostentaban.

Fueron atacados por otros filósofos, como Platón, argumentando que eran unos «comerciantes del saber», por los excesos en los cobros de sus enseñanzas, enseñanzas que no eran buenas para iniciarse en el camino del conocimiento y sabiduría, sino que solo servia para ser un «pícaro» con las palabras e inventar argumentos falsos para ganar una disputa oral.

En la época de Sócrates las explicaciones sobre la investigación de la naturaleza había generado cierto «cansancio» entre los pensadores, sin llegar a una conclusión definitiva, por lo que provocó un cambio en el objetivo de la investigación, tendiendo hacia el estudio del hombre y su relación con la vida en sociedad. También podríamos decir que este  movimiento sofístico están estrechamente relacionados con el vasto cambio político y social que, después de vencer a los persas, implantó en Grecia regímenes democráticos (salvo Esparta).

La democracia ateniense era una democracia directa, no representativa (como las actuales); es decir, todos los ciudadanos tenían la posibilidad de participar directamente en las decisiones públicas, a través de las frecuentes asambleas populares y tribunales públicos convocados. En estas intervenciones públicas, la posibilidad de hacer prevalecer las propias tesis dependía única y exclusivamente de la capacidad expresiva, retórica.

Y aquí intervinieron los sofistas: su principal función (función que realizaban en forma de profesores ambulantes y cobrando un sueldo) consistía en enseñar un nuevo arte: laerístico (de cris, lucha), concebida como el arte de persuadir y argumentar en forma dialéctica; la erística era un procedimiento retórico, discursivo, que enseñaba la capacidad de sostener indiferentemente el pro y el contra de cualquier tesis, sin preocuparse de la verdad o la falsedad de lo defendido. Aunque los sofistas explicaban sus técnicas y procedimientos a todo aquel que tuviera dinero para pagarlo, su objetivo pedagógico primario no era tanto formar al pueblo como educar a los que debían ser caudillos de ese pueblo.

Para conseguir sus objetivos, los sofistas se dedicaron a estudiar profundamente toda una serie de cuestiones gramaticales y lingüísticas. El lenguaje adquirió con ellos el carácter de instrumento, Enseñaron a los jóvenes atenienses a considerarlo como si fuese un arma, con un objetivo casi agresivo, que consistía en la mayoría de los casos en convencer a los demás para ocupar uno mismo puestos sociales de responsabilidad.

En política, los sofistas fueron los fundadores de la demagogia (conducción del pueblo) y la psicagogia(conducción de almas); en teoría del conocimiento fueron los fundadores del escepticismo (doctrina que niega la posibilidad del conocimiento).
Con los sofistas, el hombre y las cosas humanas pasaron al primer plano de la problemática filosófica. Eran humanistas; creían que el único saber que merece realmente tal nombre es el saber práctico, útil para el hombre. Desde esta perspectiva, rechazaban la filosofía de la naturaleza de los primeros presocráticos.

A partir de sus críticas, los sofistas fundaron el subjetivismo o relativismo («la verdad de la cosa conocida es relativa al sujeto que la conoce»). Este relativismo subjetivista lo expresó perfectamente Protágoras (480-410 a. de C.): «El hombre es la medida de todas las cosas».

Los sofistas fueron individuos cosmopolitas, apátridas, que viajaron frecuentemente por todo el mundo conocido. En este continuo viajar conocieron grandes cantidades de pueblos, lenguas, costumbres y leyes, lo que los llevó a rechazar de que la idea de que la ley de los hombres era como la ley de la naturaleza, algo eterno, inmutable y universalmente válido.

LOS SIETE SABIOS DE GRECIA Sabiduria Griega Filosofos Sabios

LOS SIETE SABIOS DE GRECIA

LOS CLÁSICOS:  Suele decirse que la Filosofía nació en Grecia, y esto es verdad sólo en parte, porque también existe una filosofía egipcia, persa, china, etc., anterior a la helénica. No obstante, es indudable que el pensamiento europeo se ha impuesto, y es la Filosofía Clásica europea la que ha llegado a mayor altura en sus especulaciones, pues las filosofías orientales se confunden y se pierden en consideraciones de tipo religioso y moral.

La primera preocupación del pensamiento griego fue el mundo exterior, y una serie de filósofos anteriores a Sócrates dedicaron su vida a estudiar qué era y de qué estaba hecho el mundo que veían.

Thales de Mileto, que vivió en el siglo VI a. de J.C. fue considerado como uno de los Siete Sabios de Grecia (los restantes fueron 2-Cleóbalo de Lindos, 3-Solón de Atenas, 4-Chilón de Esparta, 5-Pitacos de Lesbos, 6-Bías de Pirene y 7-Beriandro de Corinto).

los siete sabios de grecia

Thales debió ser un personaje extraordinario; astrónomo, geógrafo, físico y filósofo a la vez. Fue el primero en plantearse el problema del auténtico ser de las cosas, y que las cosas no eran lo que parecían ni tal como se presentaban a nuestra vista. A su juicio éliorigen de todo era el agua.

Pitágoras, que fue contemporáneo de Thales, era natural de Samos y fundó una religión con un ideal de vida muy elevado. Sus seguidores vivían en comunidades entregadas al estudio.

Para él los números eran el principio de todas las cosas y redujo a números las magnitudes, desde los fenómenos astronómicos a los musicales, con lo que llegó a vislumbrar una armonía universal. Su doctrina acerca del alma dice que ésta sobrevive después de la muerte y transmigra de unos cuerpos a otros en premio o castigo a su vida anterior, por lo que es preciso una vida austera y conforme con ciertas reglas morales.

Jenófanes, que vivió 500 años a. de J.C, elaboró una idea racional de Dios, a quien concibió como ser único, eterno, inmutable y simple. «Dios, decía, no tiene manos ni pies ni oídos, y sin embargo ve, oye y, sobre todo, piensa.»

Entre los filósofos anteriores a Sócrates está Heráclito, para quien el mundo está cambiando continuamente («nadie puede bañarse dos veces en el mismo río», decía para dar una idea viva del cambio).

Empédocles expuso su teoría de los ciclos consecutivos en el Universo, cuyas destrucciones y reconstrucciones sucesivas se realizan en virtud de las fuerzas opuestas: amor y odio. Demócrito fundó la teoría atómica según la cual todos los cuerpos se componen de átomos, y las cosas cambian por la fuerza de estos átomos en choque. Protágoras fue el primer escéptico, fundador de la escuela sofística, para quien el hombre es la medida de todas las cosas.

Pero desde Sócrates, los filósofos, cansados de contemplar el cosmos, o tal vez al comprobar lo poco que habían logrado saber de sus misterios y estructura, volvieron la mirada hacia sí mismos y se dieron cuenta de que su interior era también un pequeño mundo, un microcosmos. Luego se dedicaron a estudiar la vida interna, el pensar, el sentir y el querer, y descubrieron que lo más importante era la conducta que ha de seguir el hombre para el logro de la felicidad, única meta de la vida.

Aparecen entonces los que pudiéramos llamar los tres grandes de la Filosofía: Sócrates, Platón y Aristóteles. Sócrates, el primer filósofo de quien poseemos noticias exactas, no escribió nada o al menos no dejó libros escritos, pero por sus discípulos, sobre y el que, al contrario, opina que sólo existe el Yo y no el mundo exterior. Cada filósofo crea su propia escuela.

El cometido de la Filosofía, sin embargo, presenta dos facetas: la busca de la verdad, el por qué de las cosas y luego la adaptación de la conducta a un sistema filosófico; proceder conforme el resultado de las verdades encontradas.

Pero la Filosofía no es un discutir y un opinar al estilo de una tertulia literaria, sino un saber ordenado, metódico y firme, que se apoya en principios y verdades suministradas por las otras ciencias.

En un principio la Filosofía abarcaba todo el saber humano y versaba sobre todas las materias, pero cuando el volumen de conocimientos desbordó la capacidad del hombre para comprenderlos todos, no hubo más remedio que cultivar pequeñas parcelas.

Así, primero fue el estudio del Cosmos, del mundo en general, que dio origen a las Matemáticas, cuyo primer gran cultivador fue Pitágoras; a la Geometría, que estudió Euclides; a la Medicina que practicó Hipócrates, etc. Pero estos cultivadores no eran sino filósofos que se especializaban.

Por esta razón, al hombre que abarcaba todo el saber se le llamaba sabio y Pitágoras dijo que él no era «sofos», es decir, sabio, sino «filo-sofos», o sea amante de la sabiduría.

Esta tendencia de la Filosofía a abarcar todos los conocimientos aún prevaleció durante la EdadMedia en que aparecieron las Summas o compendios del saber. Todavía en la Edad Moderna, Deseartes y Leibniz eran grandes filósofos y, a la vez, matemáticos y físicos. En pleno siglo XVII Newton aun expuso su teoría de la gravitación universal como Principios matemáticos de la Filosofía natural.

Pero llegó un momento en que las demás ciencias se apropiaron gran parte de este saber univesal. Unas entendieron sobre la vida y sus manifestaciones, otras sobre los fenómenos de la materia y  otras sobre la cantidad y la forma, etc.

A la Filosofía le quedó el saber abstracto, la especulación fuera del alcance de los sentidos; por tanto, la forma mas elevada de pensamiento, porque está por encima de todas las ciencias y en último término las comprende y las explica todas.

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LOS SIETE SABIOS GRIEGOS

1-Sabio Griego: Tales de Mileto

2-Sabio Griego:Bías de Priene

3-Sabio Griego:Pitaco de Mitilene

4-Sabio Griego:Cleóbulo de Lindos

5-Sabio Griego:Periandro de Corintos

6-Sabio Griego: Quilón de Esparta

7-Sabio Griego:Solón de Atenas

Siete sabios de Grecia, también conocidos como los siete sensatos. Eruditos griegos que vivieron entre los siglos VII y VI a.C. y que se interesaron por la ciencia, la filosofía y la política. Aunque sus identidades difieren según las diferentes versiones, los nombres que suelen aparecer con mayor frecuencia son Bías de Priene, Quilón de Esparta, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto, Pítaco de Mitilene, Solón de Atenas y Tales de Mileto.

EL MILAGRO GRIEGO: Aunque los griegos respetaban profundamente el pasado, realizaron una serie de avances, muchos de ellos sin parangón posible, en el transcurso de un solo siglo, entre los años 480 y 380 a.C. Cabe preguntarse cómo sucedió, y algunos especialistas lo denominan el milagro griego. Gran parte de estos logros, aunque no todos, llevan el sello de Atenas.

No todos los pensadores, poetas y artistas del siglo V eran atenienses —prácticamente no hubo ningún científico en esta polis—, y quizá se haya exagerado su papel, porque no contamos con muchos datos de otras ciudades.

Sin embargo, ya en el siglo V muchos griegos reconocían que Atenas era en cierto sentido quien detentaba la jefatura política y cultural. Como decía Pericles, un estadista ateniense, su ciudad servía de modelo al resto de Grecia.

siete sabios de grecia

El rasgo fundamental del milagro griego estriba en su contribución al desarrollo de la potencialidad de la mente humana. Hasta entonces, jamás se habían realizado esfuerzos tan intensos para comprender los problemas más profundos del pensamiento y la vida, y durante mucho tiempo el mundo no vería nada semejante.

Este proceso se desarrolló en un período que rebasa la época clásica propiamente dicha.

En el transcurso de unos cuatro siglos, los griegos inventaron la política, la filosofía, la mayor parte de la aritmética y la geometría (términos derivados del griego) y las ideas sobre el arte aceptadas por los europeos casi hasta nuestros días.

Todo esto representó un avance gigantes co, que marca grandes diferencias entre la civilización griega y la de Mesopotamia o Egipto.

Hay que atribuirlo en gran medida a la importancia que los griegos concedían al análisis racional y consciente del mundo que los rodeaba, circunstancia que no queda anulada por el hecho de que muchos de ellos siguieran creyendo en las supersticiones y la magia. Gracias a su forma de razonar, proporcionaron a los seres humanos una comprensión más amplia del mundo en el que vivían que ningún otro pueblo anterior.

Esto no significa que el pensamiento griego fuera siempre acertado, sino que se cimentaba y se verificaba de un modo mucho más coherente y sólido.

La ciencia constituye un ejemplo destacado. La ciencia moderna se inició en el siglo VI en Jonia, donde un grupo de pensadores empezó a buscar explicaciones al funcionamiento del universo, aplicando leyes y normas en lugar de dioses y demonios.

El filósofo Demócrito llegó a la conclusión de que toda la materia está formada por «átomos», teoría que se adelantaba dos siglos a su tiempo y que no fue aceptada. Por el contrario, los griegos se aferraron a la idea de que la materia está compuesta de cuatro «elementos» —tierra, agua, aire y fuego— combinados de distintas maneras en las diversas sustancias.

Esta teoría no se aproximaba a la verdad tanto como la atómica, pero gracias a ella se desarrolló la investigación, y la ciencia siguió avanzando hasta el siglo XVII d.C. De igual modo, las enseñanzas de Hipócrates (un griego de Cos discípulo de Demócrito) constituyeron la base de la medicina hasta época muy reciente.

Resulta difícil distinguir sus escritos personales de los que simplemente se le atribuyen, pero a juzgar por lo que se decía de él podemos concluir que Hipócrates representa el verdadero inicio del estudio científico de la salud, con observación de los síntomas, los efectos del tratamiento, una serie de recomendaciones sensatas sobre el régimen alimenticio y la distinción entre conocimiento y superstición. El «juramento hipocrático» ha definido la ética médica hasta nuestros días.

Los griegos hicieron aportaciones aún más importantes para el futuro en el terreno de las matemáticas. Este proceso también se inició fuera de Grecia, en Cretona, al sur de Italia, donde vivía el filósofo Pitágoras. Fue una de las primeras personas que empleó el razonamiento deductivo, es decir, la aplicación de argumentaciones puras con una línea lógica a ciertos principios o axiomas.

Este sistema tuvo mucha importancia, no sólo por los avances que produjo en aritmética y geometría, sino porque contribuyó a que otras personas pensaran con claridad y rigor sobre problemas ajenos a las matemáticas.

Biografia de Safo Resumen de su Vida Poeta de la Grecia Clásica

Resumen Biografía Poetisa Griega: Safo

La figura de Safo, la gran poetisa de la Grecia clásica atravesó los siglos rodeada de misterio, dando origen a leyendas muy diversas, algunas de carácter equívoco. Sin embargo, y pese a que se tienen escasos datos sobre ella, los estudios contemporáneos tienden a reivindicar su controvertida imagen.

Si su obra mereció el elogio unánime de la crítica de todas las épocas, su personalidad despertó encendidas discusiones, pues para la mayoría de los estudiosos su nombre llegó a ser sinónimo de relaciones equívocas y de pasiones insanas, en tanto que otros -los menos- defendieron su virtud.

Se sabe que nació hacia el año 635 a.C. en un hogar noble de Eresos, ciudad de la isla de Lesbos, en Grecia y que el grupo familiar estaba integrado por sus padres, Scamandrónimos y Kleis, y por sus tres hermanos, de los cuales solo se conoce el nombre de dos: Larikhós y Kháraxos. Sobre su aspecto físico se tiene muy poca información; en algunos versos ella misma se retrata como negra y pequeña, pero Alceo, famoso poeta de la época, describe sus «rizos de violeta», en tanto que Sócrates y Platón, siguiendo una vieja tradición, la llaman «la bella».

El paisaje mediterráneo de la isla predisponía a la vida serena y sensual; sin embargo, la sociedad de Lesbos estaba convulsionada por problemas políticos y económicos. La navegación se difundía rápidamente: embarcaciones ligeras unían las islas con África o el continente europeo impulsando el tráfico de mercaderías.

En las ciudades de todas las regiones, los comerciantes enriquecidos -de origen popular se alzaron contra la nobleza terrateniente y exigieron participar en el poder político, iniciando una larga guerra civil que culminó con el encumbramiento de los tiranos, que gozaban de amplio apoyo popular. Como muchos otros miembros de su clase, Safo debió exiliarse.

Fueron episodios que debieron marcarla profundamente, aunque en sus obras apenas sí hace referencia a las circunstancias sociales e históricas: sus versos solo se ocupan del mundo del amor y de la belleza.

BAJO EL SIGNO DE AFRODITA
Pero el renombre de Safo no se originó solamente en la poesía; mucho tuvo que ver en ello la obra desarrollada en los círculos femeninos que dirigía. Hasta el momento del casamiento las jóvenes de la nobleza vivían en asociaciones llamadas thiasoi, regidas por mujeres experimentadas que las preparaban para-el matrimonio; Safo dirigía uno de esos grupos.

Eran sociedades consagradas a Afrodita o Cipris, para los griegos la diosa del amor y de todo lo que en el mundo es digno de ser amado. En los thiasoi cada muchacha era iniciada en las sutilezas del mundo femenino: se le enseñaba a acicalarse, a tejer coronas para adornar el cuello y los bucles, pero por sobre todo a cantar y danzar. Sus cantos estaban dedicados a glorificar a Afrodita y todo lo que ella representaba: suavidad, paz, dulzura.

Cuando una de las pupilas se casaba, las demás integrantes del thiasoi la seguían hasta su casa danzando y entonando cánticos. En compañía de los amigos del novio se instalaban ante la puerta de la alcoba y allí permanecían hasta el amanecer.

Todas las historias malintencionadas que se divulgaron sobre Safo nacieron justamente del papel que desempeñaba en los thiasoi. El poeta romano Ovidio creía que la relación de Safo con las muchachas de su círculo solo podía ser ambigua; esa fue la imagen que el poeta trasmitió en sus versos y que el medioevo recogió, añadiendo a los cuentos un tono picaresco totalmente ajeno al medio y la época en que vivió Safo.

Para comprender a estas sociedades es precisó entender que los griegos pensaban que los dioses regían y ordenaban la realidad concreta. Así, cada aspecto de la vida, cada sentimiento, era una manifestación del dios en un mortal, y a ese llamado divino el mortal respondía con su canto, con la oración o el sacrificio. Es lo que Safo consumaba en los thiasoi. Convertía a las niñas en mujeres y luego las ayudaba a separarse de sus compañeras para unirse al hombre amado. Al educarlas para vivir con un hombre, llevaba a las jóvenes a la plenitud de su ser. La poetisa, como adoradora de Afrodita, amaba al universo con un amor total y en sus discípulas celebraba su propia obra, que era también la de la diosa.

Además, en el mundo griego la virtud era el supremo orgullo y consistía en desplegar y realizar todas las posibilidades de cada ser. El guerrero debía llegar a serlo enteramente; lo mismo ocurría con la mujer, que de acuerdo a la concepción de la época alcanzaba el máximo resplandor en las actividades domésticas, en el cuidado de la familia y de la propia persona y también en el culto de Afrodita, diosa que simbolizaba todo lo hermoso y amable que el mundo puede ofrecer. A esa tarea Safo dedicó toda su vida: exaltar los valores femeninos. Nada más alejado de Safo, entonces, que el desenfreno adjudicado más tarde por los romanos y los autores medioevales.
Se sabe también que Safo se sentía entrañablemente unida a sus hermanos, a quienes dedicó algunas de sus poesías. Se ufanaba, por ejemplo, de Larikhós. Su otro hermano,Kháraxos, fue, por el contrario, una constante causa de preocupaciones. Deseoso de ganar dinero, cambió sus tareas de terrateniente por el comercio marítimo. Se trasladó a Naucratis, antigua colonia griega de Egipto donde traficó principalmente con vinos y se hizo célebre por la facilidad con que ganaba y malgastaba el dinero.

En ese entonces Naucratis era famosa, entre otras cosas, por la belleza de sus mujeres y por el fasto con que vivían sus cortesanas. Entre ellas llegó a descollar la deslumbrante Dorikha de Tracia, esclava llamada «cara de rosas» por el color de su piel.Kharaxos, fascinado por el encanto de Dorikha, pagó una fuerte suma por su libertad y terminó arruinándose por ella. Safo, conocedora de los extravíos de su hermano se refiere a ellos en algunos versos: un amor ocasional puede tener un aspecto agradable, pero es ruina. También nombra a la cortesana en una invocación a Venus: ¡Oh! ¡Cipris! que Dorikha te encuentre muy/amarga y que no pueda envanecerse y decir/por segunda vez que ha encontrado el amor ansiado.

PASIÓN Y NOSTALGIA
Durante la madurez, dos temas se alternan en la vida y en la obra de la poetisa: el deleite que causa el amor y el sufrimiento que brota de la ausencia. ‘A medida que pasan los años sus cantos reflejan con más frecuencia el dolor, la nostalgia por las discípulas y la ingratitud de algunas de ellas.

En tanto, Lesbos veía surgir otras conductoras de thiasoi; entre ellas se destacó Andrómeda, descendiente de una opulenta familia y emparentada con el tirano de la isla, Pitacos. Razones políticas fueron relegando a Safo a un segundo plano a tal punto que ciertas jóvenes que la frecuentaban la abandonaron para unirse a Andrómeda. En un poema Safo muestra su odio contra la rival: Muerta yacerás y nadie te recordará I ni te deseará. No participas de las rosas de Pieria I inadvertida aun en las moradas de Hades, vagarás/ revoloteando entre los muertos incoloros.

Al abandono se suma la vejez, que le inspira versos conmovedores. Para la ardiente sacerdotisa del amor, envejecer es una humillación más: la frente se puebla de arrugas, la piel se marchita, «ya no saltará como una corza a través de la campiña húmeda de rocío». Pero los años también diluyen sus resentimientos: «no soy de las que guardan rencores I tengo un corazón que prefiérela paz».

Su muerte, como toda su vida, también quedó envuelta en la leyenda. Desdeñada -se dijo-por un joven llamadoPhaon se arrojó de la roca Lédeade que, según la creencia de los amantes, traía el olvido y aliviaba el dolor. Hoy se sospecha que ese episodio, como muchos otros que se inventaron, es probablemente falso. La personalidad y la obra apasionada de Safo fueron un poderoso incentivo para la imaginación de la posteridad.

La falta que generó esas críticas era que había sido mujer y como tal había cantado a otra mujer: Afrodita, olvidando que lo hacía porque la diosa representaba algunas de las virtudes que el pueblo griego aspiraba a encontrar en una mujer. Su voz rendía culto a un suave mundo femenino de insólita frescura y sinceridad: Yo amo lo delicioso / (una cosa dulce)/ y en el amor experimenté el brillo de la luz del sol/ y lo hermoso.

Fuente:

Presocraticos, la filosofia griega Los Sofistas en Atenas

LA FILOSOFIA EN GRECIA ANTIGUA: LOS PRESOCRÁTICOS

pensamiento humano

LISTA DE PENSADORES:

1-Los Presocráticos
2-Los Clásicos
3-San Agustín
4-Santo Tomas
5-Renacentista
6-La Ilustración
7-Los Cientificos Modernos
8-Siglos XIX al XX

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Los presocráticos basaron sus teorías en la especulación sobre el principio material de la naturaleza. Entre ellos se encuentran Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito, Parménides, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo y Demócrito.

El nombre de presocráticos hace referencia a todos aquellos pensadores que ejercieron su labor filosófica antes de Sócrates (desde el año 624 a. C. hasta el siglo V a. C.). No obstante, esta cronología es bastante artificial, ya que muchos de estos hombres fueron contemporáneos e incluso sobrevivieron a Sócrates.

Sin embargo, lo interesante de estos pensadores griegos, que no se denominaban a sí mismos filósofos (a excepción de Pitágoras) y que eran considerados magos, sabios, médicos, físicos, etc., estriba en que con ellos se inaugura la filosofía como paradigma racional autónomo y original, es decir, ocupan ese punto de bifurcación en el que se abrió paso un nuevo camino, el logos, la razón, que terminó desalojando la religión, el rito, el mito.

Es frecuente leer en muchos manuales de filosofía que los presocráticos suponen el paso del mito al logos.

Tal interpretación, sin embargo, no está exenta de prejuicios y malentendidos, provenientes de una cierta manera de observar este fenómeno, manera heredada de la tradición positivista, que entendió la historia humana como un proceso lineal y ascendente de progreso en cuyo despliegue, el advenimiento y desarrollo de la razón positiva, científica y neutral implicaba un menoscabo, paulatino retroceso del pensamiento mítico y religioso.

Ni que decir tiene que, bajo esta hipótesis, el positivista se coloca en la posición privilegiada del que ostenta la victoria y desde esta superior jerarquía lanza su mirada estimativa con la que enjuicia y valora el «imperfecto» pasado.

Friedrich Nietzche y Giorgio Colli denunciaron esta postura, considerándola como premeditadamente falsa. La interpretación del nacimiento de la filosofía (y de los filósofos presocráticos) como el «paso del mito al logos», el tránsito de una sin-razón a una Razón plena.

Para Nietzsche es precisamente la razón teórica que inauguran los presocráticos la que supone un giro decisivamente perverso y falsificador de la cultura. La historia de la filosofía es la historia de una decadencia, de un resentimiento.

Ahora bien, la escisión entre lo profano (razón, filosofía, ciencia) y lo sagrado creencia, mito, religión) no es tan evidente. El arte adivinatorio ha utilizado siempre Logoi, razones o mensajes divinos que debían ser astutamente interpretados.

La pitonisa era una hermeneuta y su mántica (éxtasis, delirio, locura sagrada) degeneró en una razón dialéctica o discursiva que hundía sus raíces en el asombro, en el enigma. Y el primer enigma que sorprende al hombre es la physis, la naturaleza, torrente de todo brotar y surgir que ha de ser interpretado y conocido para ser dominado.

El conocimiento, como la mántica, implica una «anticipación», una previsión de futuro que sólo se puede dar si se conocen las reglas, los principios que rigen (mandan) el aparente caos del acontecer. La pregunta por el principio de todas las cosas, por el arjé de la physis, caracteriza a los filósofos presocráticos. que respondieron a ella de muy diversas maneras.

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presocraticos

Una primera respuesta la encontramos en Tales de Mileto (h. 624 a. C.-h. 546 a. C.), para el cual el principio o arjé era el agua, afirmación que se fundamentaba en la observación de que todo cuerpo, alimento ó germen poseía la cualidad de lo húmedo, siendo el agua su principio rector. Lo importante de dicha afirmación no estriba en la elección del principio, sino en la afirmación de la necesidad de la existencia de éste para explicar la multiplicidad empírica y en que la arjé se formula fuera de todo contenido religioso. Si Tales es el primer filósofo, la filosofía surge como una explicación genealógica de lo real, de la physis, como generalización de la ley universal de todo acontecer.

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El segundo presocrático del que tenemos noticia fue Anaximandro (610 a. C.545 a. C.), autor del más antiguo texto filosófico conocido, que dice así: «De donde las cosas tienen origen, hacia allí tiene lugar también su perecer, según la necesidad; pues dan justicia y pago unas a otras de la injusticia según el orden del tiempo». La naturaleza se concibe como retribución, como justicia (diké) cuya ley es la necesidad. Toda la multiplicidad (determinada) de seres surge de un principio que ya no es un «elemento físico», sino un preelemento indefinido e indeterminado: el apeiron (de péras, límite, determinación).El apeiron es la génesis y principio de los seres, por lo que ello mismo evade y rehuye toda determinación. La arjé de toda determinación no puede ser ella misma determinación alguna, y de ella brota el conflicto de la generación de los seres, como una segregación de parejas de contrarios que han de ser «devueltos» (según justicia) a lo indeterminado siguiendo la ley de la necesidad. Lo interesante del pensamiento de Anaximandro es la negación de toda evidencia empírica. El apeiron es un principio abstracto, hipotético, que contradice toda experiencia sensible.

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Para Anaxímenes de Mileto (h. 582 a. C.-524 a. C.), la arjé o principio creador de todas las cosas es el aire, que por condensación y enrarecimiento, en ciclos infinitamente repetidos, origina todos los seres y sus diferencias cualitativas. Aire es también el alma (psiché), soplo o aliento divino similar al aire que nos rodea.

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Heráclito de Éfeso (h. 544 a. C.-480 a. C.) fue el último de los presocráticos que vivió en Jonia. Familiarizado con los cultos mistéricos (Deméter), su escritura es premeditadamente enigmática, de igual manera que el logos mántico lo es, motivo por el cual se le dio el sobrenombre de «el Oscuro». Afirmó que el origen de todas las cosas es la guerra, la lucha y oposición de contrarios de la que surge la armonía, según una inexorable ley que remite a una unidad oculta: el logos, el fuego eterno que «se enciende según medida y se apaga según medida». Todas las cosas están sujetas a un devenir perpetuo donde todo fluye y nada permanece, y donde el nacer o perecer de un ser implica necesariamente el nacer o perecer de su contrario. La naturaleza es conflicto, lucha de presencias y ocültamientos: «Nos bañamos y no nos bañamos en el mismo río; somos y no somos».

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A la figura de Heráclito se le suele contraponerla de Parménides de Elea (finales del siglo VI a. C.), el cual niega todo devenir como pura apariencia de ser. El mundo fenoménico, del cambio, es un engaño de los sentidos, mera apariencia. Todo pensar se encuentra siempre en la encrucijada de dos caminos: el primero es el camino del uno, «que es y que no es no-ser». El segundo es el del «que no es y que no-ser es necesario». Es decir, la diosa le muestra los dos caminos, pero éstos no manifiestan lo que hay, sino que establecen la legitimidad que nos permitirá decir y pensar el ser de lo que es: el ser es eterno, infinito, continuo, único e inmóvil. El conocimiento del ser se opone a la doxa, opinión, las cosas sensibles que son pura apariencia de ser, el camino equivocado.

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Pitágoras de Samos (h. 580 a. C.-500 a. C.), huyendo de la tiranía de Polícrates, se instaló en Crotona, donde fundó una comunidad de discípulos unidos por un estilo de vida y una normatividad comunes, una especie de asociación religiosa que perseguía la purificación (katarsis) del alma de las pasiones del cuerpo y su «salvación» a través de ciertas prácticas ascéticas que no debían ser reveladas a nadie ajeno a la comunidad. Pitágoras consideró que el alma era inmortal, «del linaje de los dioses», cuya unión con el cuerpo significaba un hundimiento, una «prueba» que ésta debía sufrir antes de su definitiva liberación (o hundimiento) de los ciclos de las reencarnaciones.

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 Entre los últimos presocráticos debemos mencionar a Jenófanes de Colofón (h. 570 a. C.-470 a. C.), que defendió la tesis de un sólo Dios. «el mayor entre los dioses y los hombres, en nada semejante a los mortales, ni en la figura ni en el pensamiento». De su poema De la naturaleza de las cosas sólo se conservan algunos versos.

También habría que mencionar a Empédocles de Agrigento (h. 490 a. C.-h. 430 a. C.), mago, profeta y adivino que estableció la teoría de los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) como principios genéticos y rectores del cosmos, elementos que se combinan como resultado de un equilibrio entre el amor (atracción) y el odio (repulsión).

presocraticos

De suma importancia son también Demócrito de Abdera (h. 460 a. C.-370 a. C.) y Leúcipo (h. 460 a. C.-h. 370 a. C.), que desarrollaron la teoría del atomismo, según el cual el mundo está compuesto (arjé) exclusivamente de átomos en movimiento en un espacio vacío, explicación que ha venido a denominarse mecanicismo y que será desarrollada en siglos posteriores por pensadores como Descartes o Hobbes. Estos átomos son eternos, distinguiéndose únicamente por su distinta figura, posición y orden. De los movimientos azarosos de los átomos en el espacio vacío, surgen «vórtices» O torbellinos que originan infinitos mundos, uno de los cuales habitamos nosotros.

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Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

El Siglo de Pericles Esplendor de Atenas y Biografia y Gobierno

El Siglo de Pericles – La Democracia Griega – Biografía de Pericles

En el siglo V a.C, Atenas entró en una era de esplendor. El comercio prosperó gracias a los tratados de paz firmados con los persas y las ciudades rivales, y florecieron la arquitectura y la filosofía. Al frente de este período estaba el mejor gobernante que había tenido la ciudad.

La prosperidad económica y la democracia están en el origen del florecimiento de Atenas en el siglo V a.C.

El estratega Pericles contribuyó, con sus reformas, a hacer de ella un modelo de ciudad organizada por sus propios ciudadanos.

Al mismo tiempo, se entrega al desarrollo de la prosperidad de la sociedad civil y de su poderío imperial (la dota de una excepcional flota).

siglo de pericles y biografia

El mejor gobernante de la antigua Grecia fue Pericles, el padre de la democracia occidental. Hijo de Jantipo, un héroe de las guerras contra Persia, participó desde su juventud en la política ateniense, defendiendo los derechos de sus conciudadanos contra los privilegios de la aristocracia.

Y durante su vida adulta fue elegido varias veces estratego, el cargo del que dependía el manejo de la ciudad. Su mayor anhelo era hacer de Atenas la reina de todas las ciudades griegas. Y vivió lo suficiente para verlo hecho realidad.

Un orador sereno: Nacido en un hogar adinerado en 495 a.C., Pericles fue educado por los mejores maestros de su época. Aprendió música con Daño y filosofía con Anaxágoras, y perfeccionó sus dotes de orador con las lecciones de Zenón de Elea.

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FICHA BIOGRAFICA DE PERICLES

• Nació en el año 495 a.C., en la ciudad-estado de Atenas (Grecia).

• Miembro de una familia noble, fue educado por los filósofos Damón, Zenón de Elea y Anaxágoras.

• Hacia los treinta años  inició su carrera política dentro del partido democrático.

• En el 461 a.C. asumió la dirección del partido e hizo aprobar por la Asamblea de Atenas varias reformas que acentuaban la democracia en esta ciudad.

•  En el 454 a.C, luego de ser nombrado jefe militar, consolidó la posición de Atenas en la Liga de Délos (confederación formada por diversas ciudades griegas para luchar contra los persas).

• En el 443 a.C. se convirtió en la máxima autoridad ateniense, posición que mantuvo casi hasta su muerte.

La ciudad más bella
• Durante el período en que la política ateniense estuvo en sus manos, Pendes consolidó el régimen democrático e incrementó el prestigio de Atenas, debilitando a su rival, la ciudad de Esparta, y luchando contra Persia.

• Desde su cargo intentó que todos los ciudadanos participaran en el gobierno y se dedicó a hacer de Atenas la capital cultural de Grecia.

• En el 430 a.C. fue destituido de su puesto en el mismo momento en que la peste asolaba la ciudad.

• Murió allí, a causa de esa epidemia, en el año 429 a.C.

El gobierno de Pericles convirtió a Atenas en el centro comercial, político y cultural más importante de su tiempo. Este período se considera como el más esplendoroso de la historia griega y por eso se lo llama Siglo de Oro de Pericles. En esta etapa, entre otros hechos, se construyeron el Partcnón y otros famosos edificios, las ciencias alcanzaron un gran desarrollo v se destacó el teatro griego con autores como Sófocles, Esquilo, Eurípides y Aristófanes.

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¿Porque el Siglo de Pericles o de Oro?

Para resumir el esplendor artístico y literario de Atenas basta enumerar los grandes nombres que ilustraron el sigla de Pendes.

Entre los poetas trágicos, se cuentan Esquilo, Sófocles y Eurípides; entre los cómicos, Aristófanes; entre los historiadores, Herodoto, Tucídides y Jenofonte.

El arquitecto Ictino construyó el Partenón; Calímaco, el Erecteión, Fidias esculpió la Atena y el Zeus de Olimpia, Polignoto pintó el Pecile; a Mirón, escultor del Discóbolo, sucedió Praxistcles, escultor de Hermes.

Tucídides censuró a Pericles que hubiera empleado el tesoro de la liga jónica en cosas diferentes a las que estaba destinado (la guerra contra los persas), tal como el embellecimiento de Atenas.

Pendes respondió que Atenas había libertado a Jonia de los persas, y que poseyendo el mar Egeo, había llenado el fin propuesto en la confederación.

Se recurrió al voto del ostracismo para dilucidar la cuestión, y el pueblo votó el destierro de Tucídides.

Pericles pudo entonces llevar adelante, sin estorbo, los grandes proyectos que hicieron de su tiempo el siglo del arte y de la poesía.

Hipodamo de Mileto trazó el plano de una ciudad regular en el sitio que ocupa el Pireo; una nueva muralla paralela a la primitiva fortificación completó las defensas de Atenas por la parte de tierra; el Acrópolis se cubrió de magníficos monumentos dirigidos por los arquitectos Ictino, Calícrates, Corebo y Mnesicles, bajo la vigilancia de Fidias; al lado de las admirables estatuas de éste, la pintura se elevó con Polignoto a las más altas concepciones artísticas, y así también la poesía, con Sófocles y Eurípides.

Esas magníficas construcciones solo costaron 3000 talentos y 12 años de trabajo (444-432 a.C.), el tesoro del Acrópolis y los ingresos anuales de Atenas bastaron para ello, y aun pudo constituir Pericles una reserva de 6000 talentos.

Una multitud de filósofos atrajo infinidad de discípulos. Para preparar a los oradores a la elocuencia, hubo profesores de retórica, llamados sofistas, que enseñaron el arte de tratar todos los asuntos, brillando por encima de todos ellos el gran espíritu de Sócrates. Pendes podía decir con razón que Atenas era «la escuela de Grecia».

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BIOGRAFIA DE PERICLES (-495,-429)

Fue un importante e influyente magistrado, político y orador ateniense en los momentos de la edad de oro de la ciudad ( entre las Guerras Médicas y las del Peloponeso).

Es la persona que instauró la democracia en Atenas gracias al apoyo de la burguesía. Pericles nació en 495 a.C. y era perteneciente a la antigua aristocracia, puesto que su familia era una de las más influyentes de Atenas.

Su padre era General, Jántipo (héroe de Micala y adversario del aristrócrata Cimón) y su madre fue Agariste, descendencia de los Alcmeónidas.

Segundo hijo de tal matrimonio.

Pericles recibió una esmerada educación enmarcada en la tradición democrática, puesto que su tío materno, Clístenes, estribó los Principios de la legislación de Solón y se opuso rotundamente a la tiranía de los Pisistrátidas.

Pericles sustituyó al jefe del partido democrático, Efialto que fue asesinado. Pertenecía a una antigua, tradicional y rica familia de los Alcmeónidas, y tenía por madre a una sobrina de Clistenes.

Era una buena figura, la cabeza algo alargada, la mirada severa y con un aire noble de modales reservados.

Había recibido en su juventud toda la instrucción que podía tener un ateniense. Damón le había enseñado la música, es decir, la poesía y la moral. Decíase que le daba también consejos acerca del modo de gobernar.

Fue amigo de dos filósofos célebres, Zenón, el fundador de la escuela de Elea en Italia, y Anaxágoras, de Clazomene en Asia, el cual decía que el mundo estaba regido por un espíritu.

Había aprendido a su lado a reflexionar acerca de las cosas y a despreciar las preocupaciones de su tiempo.

Pericles se interesaba sobre todo en la política y deseaba regir Atenas. Pero era prudente.

Los viejos que habían conocido a Pisistrato juzgaban que Pericles se le parecía mucho.

Podía sospecharse que aspiraba a imitarle, tanto más cuanto que era rico y de noble familia.

Cuidó mucho de tranquilizar a los atenienses con su actitud. Aparecía lo menos posible en la Asamblea del pueblo, haciendo que en su lugar hablasen las personas de su partido.

Se le comparaba a la galera de Salamina, reservada para las fiestas solemnes, porque él tampoco era visto más que en las grandes ocasiones.

Cuando tenía que hablar, preparaba con esmero su discurso, aportando buenas razones más que hermosas frases.

Hablaba sencillamente, con voz contenida, haciendo pocos gestos, sin mover los pliegues del manto. Se le había llamado el Olímpico, a causa de su calma.

Vivía modesta y sobriamente, rehusando todo convite, no saliendo de su casa nada más que para ir al Consejo o a la Asamblea.

Hacía vender todos los años de una vez los productos de todas sus tierras, y todos los días enviaba a comprar al mercado lo que en su casa se necesitaba. De esta suerte todos veían de qué manera vivía.

Nunca se sospechó que hubiera distraído fondos del Estado o aprovechado su poder para enriquecerse.

Dejó al morir el mismo caudal que había heredado de su padre.

Era indiferente lo mismo a las alabanzas que a los insultos.

Un día le persiguió un individuo en la plaza pública injuriándole y le acompañó hasta su casa sin dejar de gritar. Al llegar a la puerta, Pericles llamó a un esclavo, y le ordenó tomar una antorcha encendida y acompañar al que le injuriaba.

Eran sus amigos los hombres más inteligentes de Grecia, filósofos como Anaxágoras, Protágoras, Sócrates, artistas como Fidias, poetas como Sófocles y Eurípides.

Se reunían en su casa para hablar. Su mujer, la hermosa Aspasia, tomaba parte en las conversaciones, al contrario de lo que era costumbre entre las atenienses, que ignorándolo todo, vivían en el gineceo.

Los que conocían a Aspasia la conslderabn la más Instruida y encantadora de las mujeres griegas.

Durante más de veinticinco años, Pericles, sin ejercer otro cargo que el de estratega, gobernó Atenas con su influencia.

Los atenienses tenían confianza en él y dejaban que les guiase.

pericles biografia

Este político griego consiguió que, bajo su mandato, la ciudad de Atenas viviera sus años de máximo esplendor. En su honor, el siglo V a. C. recibe con frecuencia la denominación de «siglo de Pericles»

Tras veinte años de tradición democrática, Atenas recibe a Pericles en el poder.

Este poder era encabezado por Efialtes, perteneciente al partido popular quien restringe los poderes abusivos del consejo del Areópago, al cual se enfrenta y deja en manos la administración de justicia en los crímenes de sangre y en los incendios provocados, y la vigilancia de los templos.

Posteriormente, Efialtes es asesinado, más precisamente en 461 a.C. lo que da lugar a que Pericles se convierta en un máximo dirigente de la política, irrumpiendo en la vida pública de los atenienses durante los treinta años siguientes.

La refinación que se destacaba en Pericles provenía no solo de la educación militar que recibió de muy joven, sino que también obedeció a las instrucciones de sus maestros.

Ellos fueron Zenón de Elea, el gran Anaxágoras, con quien mantuvo entrañable amistad, y Protágoras, de los cuales aprendió la alteza de miras y la claridad de raciocinio que, unidos a su elocuencia natural y a la distinción de sus maneras, hicieron de él pronto un ídolo del pueblo.

El ambiente que lo rodeó, de grandeza y magnificencia, junto con los acontecimientos históricos de que fue testigo, difundieron en su espíritu las ideas nobles y los anhelos patrióticos.

Todos aquellos que lo escuchaban quedaban admirados de él, puesto que siempre sus intervenciones eran muy puntuales y oportunas.

Así supo ganarse con clara ventaja a aquellos que a la hora de apoyarlo estaban con el.

Su carácter era algo que el dominaba, además de sus gestos y de su andar, lo que provocaba que se alejara de cualquier discordancia.

Es así como Pericles con su serenidad y su tacto político, supo como ganarse al pueblo.

Lejos de su vida política, en su vida privada Pericles tuvo dos hijos, fruto del matrimonio con una mujer de buena familia, algo mayor que el.

Su primer hijo se llamó Jantipo, el cual muere en una batalla; y su segundo hijo Paralo, fallece a causa de una epidemia.

Más tarde es cuando Pericles decide separarse de su esposa.

Sin embargo, con el transcurso del tiempo vuelve a encontrar el amor, Aspasia de Mileto, una griega asiática con la cual comparte veinte años de su vida.

Esta mujer se convirtió anfitriona de la casa de Pericles, ya que poseía una gran belleza, con una cultura notable, diferente a la Atenas de la época.

Es en esta casa y junto a ella donde se constituyó  el denominado «círculo de Aspasia», en donde solían darse cita personajes como Fidias, Sócrates, Sófocles o Hipódama de Mileto.

Su gobierno constituyó el período más brillante de Atenas. Nació en el seno de una familia de la antigua nobleza ática. Su padre, Jantipo, destacó tanto en la política como en el terreno militar, como vencedor de Micala.

Por línea materna, se situaba dentro de la tradición democrática (su madre era sobrina de Clístenes). Discípulo del filósofo Zenón de Elea, Pericles transformo Atenas en un estado próspero, culto y asistencial.

Política interna:

El engrandecimiento de Atenas, ya sea desde el punto de vista cultural como el militar, fue la preocupación central de Pericles.

Este objetivo era financiado por una alianza  de casi todas las islas del mar Egeo, denominada La Liga Ático-Délica, de los cuales sus fondos eran custodiados en la isla de Délos.

Sin embargo, frente a un próximo ataque persa, el tesoro es trasladado a Atenas a pedido de Pericles, quien dispuso de él para acometer las grandes obras de la Acrópolis, en el año 444 a.C.

Rodeado de la elite cultural de ese entonces, logró llevar a cabo su proyecto. Para ello trabajaron junto a élartistas de la talla de Fidias, los arquitectos Mnesicles, lctino y Calícrates, y todo un elenco de hombres ilustres, como Esquilo, Sófocles, Eurípides y Anistófanes, el médico Hipócrates, el escultor Policleto, Polignoto el muralista y los filósofos Georgias y Sócrates.

Pericles, fue una figura capaz de dar al siglo en que vivió su propio nombre, y “siglo de Pericles” es en la historia de Grecia, sinónimo de brillantez intelectual, de madurez política, de democracia.

La consolidación de esta última estaba fundada en tres órganos de Gobierno: Heliea, Bulé y ekklesia.

La primera de ellas, Heliea era conocida como el Tribunal Popular.

En cambio, Bulé era el Consejo de los Quinientos, formada por diez grupos de cincuenta ciudadanos, el cual representaba a las diez tribus en que se dividía la comunidad ateniense.

Ellos eran elegidos por sorteo y renovado cada año.

Su función iba dirigida hacia la ekklesia (Asamblea del pueblo), ya que ellos le preparan propuestas que debían debatirlas.

En este órgano supremo, cualquiera podía tomar la palabra y solían ser un pequeño grupo de oradores los que intervenían ya que la presentación de una propuesta de ley o de una enmienda que resultasen anticonstitucionales, podía acarrear el procesamiento e, incluso, la condena de su inspirador.

En esta asamblea la asistencia era libre y remunerada y además integrada por los ciudadanos varones que fueran mayores de edad y que a su vez hayan estado censados.

Sin embargo Pericles, logro obtener la potestad de gobernar Atenas tanto en política exterior como interior, gracias a que año tras año, renovó en la ecclesia, por votación a mano alzada, su cargo de strategós autocrátor, es decir su cargo de general en jefe de las fuerzas armadas.

La democracia ateniense era directa y no representativa.

El ciudadano no elegía a un representante que tomaba las decisiones de manera autónoma, sino que intervenía directamente en el gobierno, como si de una obligación cotidiana se tratara.

Pendes llevó también a cabo otras reformas, como el desarrollo y ampliación de la flota o la construcción de una muralla que unía la ciudad con el puerto del Pireo (los «muros largos»), mejorando así la posición defensiva de Atenas.

También procuró el acceso gratuito de las clases más desfavorecidas a los espectáculos, así como la restricción de la ciudadanía a los varones nacidos de padre y madre atenienses.

Esta propuesta de ley se puso más adelante en su contra, porque tras la muerte de los hijos de su primer matrimonio, el resto de su descendencia no podía optar a la mencionada categoría, dado que Aspasia no era ateniense.

Finalmente, no pueden dejar de mencionarse las obras de reconstrucción y embellecimiento de la Acrópolis, emplazamiento donde se erigió el Partenón, un edificio que se ha convertido en el símbolo de toda una época.

Política exterior :

Gracias a su potencial naval, Atenas lideró la Liga Délica, que fue constituida como defensa ante la amenaza persa y para recuperar las islas y las ciudades asiáticas griegas conquistadas por las tropas del Gran Rey.

Pendes intervino en la política interna de estas localidades, en las que no aplicó el régimen democrático que imperaba en Atenas.

Reprimió con dureza cualquier intento de secesión. De esta manera, logró crear el Imperio ático.

Entre sus iniciativas coloniales, la más aventurada fue el envío de una expedición a Tarento, en el sur de Italia, para fundar, bajo la dirección del arquitecto Hipódamo de Mileto, la colonia modelo de Turi.

Además de luchar contra los persas —con los que firmó, en el año 448, la paz de Calias—, la Atenas de Pendes hubo de enfrentarse a otro enemigo: Esparta, polis que rivalizaba desde siempre por el control de la Hélade.

Finalmente, en 446 a. C., la paz de los Treinta Años inauguró un periodo de relativa calma en tas relaciones con la ciudad vecina.

En estos momentos se realizaron todas las construcciones de la Acrópolis.

Sin embargo, la tregua duró apenas 15 años.

En 441 a. C. Samos tuvo la osadía de atacar Mileto. la patria de Aspasia.

El fracaso de la intervención diplomática puesta en marcha por Pendes forzó la apertura de hostilidades, que culminaron con el sometimiento militar de Samos.

Un año después, la ciudad de Potidea, colonia de Corinto, se sublevó, y la metrópoli corrió en su auxilio. Poco después, Atenas decretaba el bloqueo del comercio de Megara.

Ante tales provocaciones, la Liga del Peloponeso decidió entonces la guerra. Liderada por Esparta, emprendió una serie de expediciones que culminaron en la invasión y devastación del Ática.

Por consejo de Pendes, todos los habitantes se reunieron tras las murallas de Atenas, confiando en la superioridad naval de la polis para alcanzar la victoria final. Pero la peste esquilmó a las gentes hacinadas en la ciudad.

Este hecho, unido a la ruinosa situación económica, provocó la caída en desgracia de Pendes y su círculo de amistades ante los ojos del pueblo de Atenas.

Todos ellos sufrieron procesos judiciales; el propio Pendes fue destituido de sus cargos y acusado de de fondos.

Un año después, en 429 a. C., las cosas volvieron a su  cauce y el nombre de Pericles fue reivindicado nuevamente. No obstante, también el político cayó víctima de la peste.

Por otra parte, la guerra del Peloponeso prosiguió. En 404 a. C. la ciudad de Atenas se vio forzada a capitular.

Sus fortificaciones fueron destruidas y el Imperio creado por la polis aniquilado.

Así terminó la época dorada de los atenienses.

ESPLENDOR DE ATENAS: En lugar de atesorar los ingresos que afluyen a Atenas, procedentes de la liga de Délos, Pericles los invierte en grandes construcciones. La metrópoli ática cambia de rostro y continúa las obras correspondientes a la fortificación iniciada por Temístocles. En caso de guerra, la población puede refugiarse entre los «muros largos».

El Pireo se fortifica con bastiones, torres, arsenales y nuevas construcciones defensivas, que lo convierten en la más formidable fortaleza marítima del mundo antiguo. Sobre la Acrópolis, en la que tras la destrucción de los persas, seguían alzándose las ruinas de las numerosas construcciones de Pisístrato, se elevan ahora los grandes edificios religiosos. Así, Atenas se convierte en centro visible del mundo griego.

PARA SABER MAS…
ASÍ SE EMBELLECE Y MODERNIZA UNA CIUDAD

La hegemonía política y económica de Atenas había costado cara. La ciudad tenía, aún en 446 a.C., las huellas de la destrucción persa. Pericles comenzó entonces a restaurar los edificios destruidos por la invasión asiática.

La dirección de los trabajos fue confiada a su amigo Fidias. Bajo sus órdenes trabajaron arquitectos y artistas de renombre y, en pocos años, fueron construidos monumentos de grandeza sorprendente, de belleza y elegancia inimitables.

La Atenas que los persas destruyeron renació transformada. Construyéronse edificios públicos y templos de gran belleza de líneas.

El modelo de la reforma de la planta urbana de Atenas fue el cuadrilátero con calles que se cortan en ángulo recto, conocido como canon hipodámico por el nombre de su difusor, Hipódamos de Mileto.

Dos grandes avenidas pasaban por el centro de la ciudad, con el agora en su cruce.

Las obras más bellas fueron reservadas para la Acrópolis, convertida en un recinto monumental. Pericles respondió a las críticas de los «enemigos del despilfarro de los dineros públicos», con el argumento de que los aliados participaban en la defensa común sin proveer hombres ni material al ejército ateniense, y contribuían únicamente con el dinero de los tributos.

Ese dinero no pertenecía al que lo daba sino a quien lo recibía, a cambio de la protección de la escuadra ateniense.

Como Atenas ya se encontraba suficientemente protegida por sus murallas, las fortificaciones del puerto de El Píreo y su flota, el tesoro debía ser empleado en obras que diesen a la ciudad gloria inmortal.

No era la gloria, sin embargo, su único objetivo. La construcción de obras públicas creaba también un gran número de empleos.

La ciudad se pobló de pintores, talladores de piedras, carpinteros, fundidores y marineros que transportaban por mar el material necesario para las construcciones.

El resto de la mano de obra desocupada fue desplazado hacia las colonias situadas en los límites de la expansión marítima ateniense.

El Partenón era el mayor templo de la Acrópolis, dedicado a Palas Atenea, diosa protectora de la ciudad. En el interior del santuario fue emplazada una gigantesca estatua de la diosa.

Tenía 26 metros de altura. Fue colocada en forma tal que los rayos del sol, incidiendo sobre ella, realzaban el brillo de la túnica y la blancura del cuerpo.

La construcción de este monumento valió a Fidias un proceso por «impiedad», pues en el escudo de la diosa grabó dos retratos: el suyo y el de su amigo Pericles.

El año 433 a.C. vio el fin de la prosperidad ateniense, substituida por la guerra contra Esparta o sus aliados.

Todo comenzó con un pequeño conflicto entre Corcira y Corinto por la posesión de Epidamno, rica ciudad comercial del Adriático, que acá envolviendo a Mégara y alcanzó in rectamente a la gran rival de Atenas.

Corinto exigió la declaración de guerra, con el apoyo de las demás ciudades de la Liga del Peloponeso, pesar de las vacilaciones de Esparta,  La Paz de los Treinta Años termino.

La guerra era el resultado de la política expansionista de Atenas. Su poderío inquietaba a las demás ciudades griegas, especialmente a Esparta y Corinto, y la preservación de la situad se convirtió en un imperativo para Liga del Peloponeso. (ver Guerra del Peloponeso)

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

 pericles  general griego
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a
Esparta en
Leuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antigua licurgograndes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480

Fuente Consultada:
Historia de Grecia de Malet y Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)
Ficha Biografiaca de la Revista GENIOS Nª35 – Pericles-

Origen del Ostracismo La Democracia Griega Condenas en las Polis

Origen del Ostracismo La Condena  en la Democracia Griega

En la antigua Grecia, cuando se proponía que una persona fuese enviada al exilio, se realizaba una votación. Para efectivizarla se escribía el nombre de la persona cuestionada en un trozo de cerámica y si el nombre aparecía más veces que los trozos sin escritura, se la castigaba con el exilio.

Los fragmentos eran llamados ostrakon, una palabra relacionada con osteon, hueso y ostreon, ostra. La ejecución del voto era ostrakizein; ostrakísmos lo que le dio su forma moderna.

Ostracismo en Grecia Castigo a los Funcionarios Griegos Democracia

Estar o verse condenado al ostracismo puede ocurrirle a cualquiera. Un cambio político, una absorción empresarial, una pérdida de la mayoría en un departamento universitario o en una asociación de cualquier tipo, una caída en desgracia, y de la noche a la mañana se queda uno fuera de juego, aparcado, ninguneado, al menos temporalmente.

Esa es la condena al ostracismo: justa, injusta, lógica, absurda, siempre deprimente.

El origen de esta expresión está en una de las leyes que componían lo que hoy se llamaría paquete de medidas que la Asamblea ateniense promulgó a instancias de Clístenes cuando se acabó con la tiranía de Prisístato y de su hijo Hipias, a finales del s. VI a.C.

La ley establecía la pena de destierro para aquellos políticos que fueran encontrados culpables de acumular un exceso de poder.

El término ostracismo procede de la mecánica de esa condena, que se realizaba mediante votación. En esta se empleaba un curioso tipo de papeleta: un trozo de vasija de barro. Por analogía, estos trozos reciben en griego el nombre de óstraca (literalmente conchas).

Origen del Ostracismo La Democracia Griega

Los atenienses después del año 488 a. d. C., comenzaron a utilizar un instrumento diseñado para proteger a la ciudadanía de los políticos extremadamente ambiciosos. Conocida como ostracismo, esta práctica permitía a los miembros de la asamblea escribir sobre un pedazo de cerámica rota (ostrakon) el nombre de la persona que más les disgustaba, o a la que consideraban más perjudicial para la polis.

En el Ágora de Atenas debía de haberlas para dar y tomar, pues estaba al lado del barrio de los alfareros, el famoso Cerámico, situado al pie de la Acrópolis. Una vez al año se planteaba en una sesión ordinaria de la Asamblea (Ecclesía) la cuestión del ostracismo.

Los ciudadanos grababan en los óstraca, con cualquier objeto punzante, el nombre del que consideraban merecedor del castigo.

Para la condena se necesitaban 6.000 votos, aproximadamente los dos tercios del censo de ciudadanos (politat).

Grandes protagonistas de la historia de Atenas sufrieron esta condena, como Arístides, Temístocles y Cimón. A propósito de la condena de Arístides (hacia 484 a.C.) cuenta Plutarco una anécdota muy ilustrativa:

Estaban en la operación de escribir las conchas, cuando se dice que un hombre del campo, que no sabía escribir, le alcanzó una a Arístides, a quien casualmente tenía al lado, y le encargó que escribiese Arístides; y como éste se sorprendiese y le preguntase si le había hecho algún agravio: “Ninguno —respondió—, ni siquiera le conozco, pero ya estoy fastidiado de oír continuamente que le llaman el justo».

Oído esto, Arístides nada le contestó y escribiendo su nombre en la concha, se la devolvió (Vidas paralelas: Arístides, VII).

Contra la corrupción: Aristóteles, al explicar la Constitución de Atenas, dice que dos años después de la victoria de Maratón (490 a.C.), confiada ya la democracia en su fuerza, se utilizó por primera vez la ley relativa al ostracismo, que había sido promulgada por recelo de los que estuvieran en el poder… El primero a quien se aplicó el ostracismo fue a un pariente de Prisístato (XXII,3).

El mismo autor amplía en su Política la justificación de la oportunidad de este tipo de medidas: “Un punto igualmente importante en la democracia y en la oligarquía, en una palabra, en todo gobierno, es cuidar de que no surja en el Estado alguna superioridad desproporcionada…

Porque el poder es corruptor y no todos los hombres son capaces de mantenerse puros en medio de la prosperidad…

Es, sobre todo, por medio de las leyes como conviene evitar la formación de estas personalidades temibles, que se apoyan ya en la gran riqueza, ya en las fuerzas de un partido numeroso. Cuando no se ha podido impedir su formación, es preciso trabajar para que vayan a probar sus fuerzas al extranjero…” ¡Qué sabios, estos griegos!

Revista: La ventura de la Historia Josè Antonio Monje

Las Polis Griega Esparta Organización Política Militar y Social

Las Polis Griegas: Esparta Organización Política Militar y Social

ESPARTA: Entre todas las ciudades griegas, Atenas y Esparta han representado un papel preponderante. De aquí que los latinos las llamasen los dos ojos de Grecia, y nos interesen, porque la rivalidad de entre ambas es el fundamento de la historia griega. En Atenas, el hombre fue principalmente un ciudadano apasionado de la libertad política, de la actividad comercial, del arte y de la literatura. En Esparta, fue únicamente un soldado que se ejercité sin descanso en las virtudes militares y estuvo siempre dispuesto a dar su vida por la patria.

Esparta o Lacedemonia, capital de la Laconia, fue una a modo de ciudad cuartel. Más bien que una ciudad, era un grupo de cinco aldeas situadas en las orillas pantanosas del Eurotas, que baja torrentoso de la meseta de Arcadia y atraviesa mansamente a Laconia.

Esparta no estuvo nunca cercada de murallas, porque no tuvo necesidad de ellas. Laconia, cuyo centro lo &upaba Esparta, está, en efecto, rodeada de montañas; éstas son bastante altas y permiten que la nieve permanezca ah casi todo el año; además, las sen das transitables son muy raras y es muy fácil defender’ los desfiladeros.

Ahora, si se añade que el valle del Eurotas es fértil y pueda alimentar la población, se comprenderá que Esparta fuera un campo atrincherado natural, en e que vivió un pueblo de soldados.

Ruinas del acrópilis y teatro de Esparta

Ruinas del acrópilis y teatro de Esparta

LOS ESPARTANOS: Los espartanos formaron parte de una invasión de dorios griegos del norte que, echados de su país por los tesalios, acometieron las penínsulas del Peloponeso y conquistaron las ciudades de los aqueos. Los dorios de Esparta tomaron el nombre de espartanos. Menos numerosos que los vencidos, hubieron que estar constantemente sobre las armas en medio de aquellas poblaciones sojuzgadas, a fin de conservar lo que habían conquistado.

Por consiguiente no les fue posible labrar la tierra no dedicarse al comercio. Fueron un ejercito invasor que vivía de lo que le daba el suelo gracias al trabajo de los vencidos y cuyo exclusivo oficio era la guerra. Todo en ellos era preparación militar. Fueron los guerreros mejor adiestrados y más heroicos de Grecia; pero desdeñaron el bienestar y la cultura intelectual porque, según ellos, corrompían las virtudes marciales. Su ideal consistió en formar una comunidad militar en la que cada cual, por disciplina, tuviera orgullo en sacrificar su libertad y su vida por el interés superior del estado.

LACONIOS PERIECOS E ILOTAS: El territorio de Laconia, dividido en lotes que no podían venderse ni cederse, fue propiedad de los vencedores. Los habitantes de la llanura continuaron viviendo en su antiguo suelo en condición muy parecida a la esclavitud. Los de las montañas y del litoral, sometidos posteriormente, fueron tratados con menos dureza. En la población de Laconia hubo, pues, tres clases los espartanos (9,000 aproximadamente), los periecos (30,000) y los ilotas (unos 200,000). Sólo el espartano tenía derecho de ciudadanía; los periecos y los ilotas no eran sino súbditos.

Los periecos, es decir, la gente de alrededor, habitabais la frontera montañosa y marítima de Laconia, y parecen haber sido descendientes de los antiguos señores del país. Estaban repartidos en unos cien pueblos que se administraban por sí mismos. Podían poseer libremente sus tierras y gozar del fruto de su trabajo. Se dedicaban a la agricultura al comercio, a la industria, a la navegación y a todas las ocupacio9es prohibidas a los espartanos. Pagaban los impuestos y tenían obligación de servir en el ejército; no por ello les concedían el menor derecho político.

Los ilotas eran los antiguos laconios del valle. Los espartanos hicieron de ellos siervos, es decir, mitad libres y mitad esclavos. No vivían agrupados en pueblos, sino que habitaban en cabañas aisladas que podían edificar en las tierras que labraban, tierras que no les pertenecían, antes bien, eran ellos quienes pertenecían a la tierra y formaban parte de la propiedad. Cada año debían dar una parte de la cosecha a los dueños del fundo, pudiendo reservarse la otra parte. El único derecho que tenían era el de no poder ser vendidos.

Los espartanos trataban mal a esos infelices; en la guerra, empleándolos como sirvientes del ejército; en la paz, obligándolos a lleva vestidos especiales, y hasta prohibiéndoles cantar ninguna canción guerrera. Frecuentemente los forzaban a beber hasta la embriaguez para que el espectáculo de su degradación repugnase a sus propios hijos. A pesar de los malos tratos, los señores consideraban que era un peligro el hecho de que fueran tan numerosos, y les daban muerte valiéndose del menor pretexto. Se condenaba a muerte al ilota que poseía un arma o que se encontraba fuera de su casa después de la puesta del sol.

Su suerte era la misma que hoy cabe al labriego cristiano en Turquía europea. Todos los años y cada vez que los nuevos magistrados tomaban posesión de sus cargos, la gente joven tenía derecho de cazar ilotas, procedimiento que llamaban criptia, es decir, matanza secreta. El régimen de terror aplicado al ilota daba terror en esta clase social a sentimientos de odio y de vengaza. « Inmediatamente que se les hablaba de los espartanos, dice el historiador griego Jenofonte, no había uno que supiese ocultar el gusto que tendrían en comérselos vivos. »

FORMACION DEL PODER DE ESPARTA: Un estado militar como era éste, no podía soportar ni vecinos poderosos ni súbditos rebeldes. Las dos penínsulas de Laconia, Argólide y Mesenia, habitadas por otros conquistadores dorios, eran una amenaza para Esparta, y de aquí la serie de guerras contra Argos y Mesena, que sólo se terminó cuando los espartanos poseyeron todo el sur y el este del Peloponeso.

Las guerras más rudas fueron las de Mesenia en el siglo VII, que duraron cerca de veinticuatro años. Ciertos episodios eran célebres en la antigüedad, tal como el de Aristómenes, héroe mesenio que, cogido por los espartanos y arrojado a un precipicio, se salvó asiéndose a la cola de un zorro que le condujo en medio de las tinieblas a la boca de su guarida.

Mapa de Esparta en la antigua grecia

EL EJERCITO ESPARTANO: El instrumento de aquellas conquistas fue el ejército espartano, el primero de Grecia por su organización y disciplina. En efecto, en los otros pueblos no se era soldado sino en caso de necesidad en tiempo de guerra se armaba al ciudadano, y el ejército era tan solo una guardia nacional, mientras que los espartanos eran soldados de profesión. Acostumbrados desde su más tierna edad a la caza y a los ejercicios violentos, permanecían después en filas hasta los sesenta años. Dos veces al día tenían ejercicio o maniobras, y la paz la consideraban únicamente como una preparación para la guerra.

Los espartanos combatían a pie y formaban el cuerpo de los hoplitas. estos usaban casaca roja, coraza de bronce, casco que les protegía la cabeza y la cara, escudo de cuero cubierto también de bronce, y canilleras o botas de metal llamadas cnémidas, que les cubrían desde la rodilla ha la el tobillo. Tenían por armas, espada corta, como un ‘cuchillo de caza, y la lanza que medía más de dos metros de largo. En formación de combate se presentaban en línea de ocho en fondo; unidos los escudos unos contra Otros, formaban delante de los hombres una verdadera muralla. Dispuestos así en falange, y coronados de flores, acometían al enemigo al son de las flautas y cantando un canto de guerra llamado pean. Pero no empezaban el ataque sino después de haber sacrificado una cabra M buscado presagios en las entrañas de la víctima. Pasaban por invencibles a causa de su reputada fuerza y de su gran bravura.

La falange se dividía en batallones y en escuadras. Estas división era útil en las expediciones poco importantes y en los ejercicios, en los cuales desplegaban tal precisión que los otros griegos estaban maravillados. En realidad, los espartanos no tenían igual para las instrucciones de soldados y de compañía. En cuanto al arte de combatir, este se resumía en ir a la carga. La fuerza de las falanges espartanas residía principalmente en la costumbre de obediencia, de honor y de sacrificio que inspiraban a los espartanos las leyes, que llamaban leyes de Licurgo.

LICURGO: Licurgo vivió,, según se dice, en el siglo IX. Era un hombre honrado, puesto que, siendo de familia: real, había rehusado aceptar el titulo de rey en beneficio de un sobrino suyo del cual era tutor. Era un sabio, es decir un hombre instruido, porque había viajado por Creta, Egipto y Asia. Los espartanos, que se deshacían en guerras civiles, le pidieron leyes. Licurgo consultó en primer lugar el oráculo de Delfos que le animé llamándole amigo de los dioses. Redactó entonces la constitución que lleva su nombre y, después de haber hecho que los espartanos juraran respetarla hasta que él regresara, partió para no volver más. Esto es, sin duda, una leyenda, y hasta es posible que el mismo Licurgo no existiera; pero las leyes llamadas de Licurgo no dejaron por eso de ser la constitución de Esparta.

HOPLITAS EN MARCHA. Las leyes de Licurgo eran un conjuntoo de prescripciones minuciosas relativas no solamente al gobierno y a la administración del estado, sino también a la vida de los particulares y a la educación de los niños. Tuvieron por objeto:

1-Establecer en Esparta la autoridad de la aristocracia

2-Asegurar a los espartanos las tierras conquistadas a través de una excelente formación militar.

EL GOBIERNO: Antes de Licurgo, Esparta estaba gobernada por das reyes omnipotentes. Licurgo hizo de ellos personajes representativos, sin autoridad real. Los dos reyes fueron jefes de la religión y del ejército. Celebraban sacrificios y mandaban los ejércitos; en realidad, eran como los modernos reyes de Bélgica o de Inglaterra reinaban pero no gobernaban. El gobierno estaba en manos del Senado, consejo de 28 miembros, todos nobles y de sesenta años de edad. El Senado proponía y redactaba las leyes y después las sometía a la Asamblea del Pueblo, que se reunía una vez por mes. No habla allí discusiones y el pueblo manifestaba su acuerdo por medio de aclamaciones. Más tarde, el pueblo nombró cada año cinco Éforos o vigilantes, cuya función consistía en intervenir en los actos de los reyes y de los demás magistrados, que podían suspender o condenar; a además, acompañaban al ejército en campaña. De aquí que en Esparta el poder no perteneciese al pueblo ni a los reyes, sino a la aristocracia.

LEYES CIVILES: En teoría, los ciudadanos eran todos iguales, como los soldados de un regimiento. Licurgo quiso que no hubiese en Esparta ni ricos ni pobres, y distribuyó las tierras por lotes entre los ciudadanos, con prohibición expresa de venderlas. Los productos del suelo cultivado por los ilotas debían bastar a sus necesidades, y todo oficio les estaba vedado. De esta manera, desembarazados los espartanos del cuidado de ganarse el sustento, podían consagrarse enteramente a los deberes militares. Para evitar que se enriquecieran, estaban obligados a servirse’ exclusivamente de la moneda de bronce, que era pesada en extremo y tenía poco valor. A pesar de todo, hubo desigualdad en las fortunas y se formó en Esparta una aristocracia rica, cuyos miembros, y sólo ellos, se llamaban iguales.

EDUCACION DE LOS NIÑOS: El niño, destinado a ser un soldado, pertenecía más al estado que a su familia, al nacer era examinado por los ancianos de la tribu, que lo devolvían a la madre si estaba bien constituido; en caso contrario lo hacían arrojar aun abismo del Taigeto. Todas las madres educaban a sus hijos de la misma manera; no los envolvían y los acostumbraban a comer de todo y a no tener miedo de nada. Al cumplir el niño los siete años se entregaba al estado; el niño era entonces como un hijo de regimiento, que desde’ luego formaba parte de una clase mandada por el que se habla mostrado superior a los Otros alumnos por su inteligencia y su fuerza.

El estudio se tenía en poco en este género de educación. Se limitaba a enseñar a los niños a cantar y a explicarse con precisión; tratábase sobre todo de dar fortaleza y flexibilidad al cuerpo. Gracias a un’a serie de ejercicios graduados, los niños aprendían a correr, saltar y lanzar el disco o la jabalina. Después se ejercitaban en el manejo de las armas y en la danza guerrera llamada pirrica. Así se les acostumbraba a soportar’ sin quejarse el dolor, el frío y el calor, el hambre y la sed, la fatiga y Llevaban el mismo vestido en todas las estaciones, se acostarían sobre cañas que ellos mismos cortaban en el Eurotas, y no se lavaban ni perfumaban sino en los días de grandes fiestas. Se les alimentaba mal y les era permitido robar para aplacar el hambre; pero, silos encontraban robando, eran castigados severamente. Uno de ellos, que habla ocultado un zorro vivo bajo su túnica, se dejó morder el vientre antes que confesar el robo. Había también concursos de resistencia a los porrazo. Cada año recibían una vuelta de azotes delante del altar de Artemisa, y el vencedor era quien tardaba más en quejarse; sucedió que murieron algunos niños sin prorrumpir un quejido.

Estos niños tenían aspecto grave y ademanes mesurados. ‘Caminaban con los ojos bajos, y no tomaban la palabra sino cuando eran interrogados. Esta educación de hierro los preparaba a la disciplina militar.

VIDA DE LOS HOMBRES: Los jóvenes formaban parte del ejército a los diez y siete años; a los treinta eran considerados como ciudadanos y debían contraer matrimonio, sin dejar por ello de pertenecer al estado. El empleo del tiempo estaba fijado por los reglamentos. Llevaban uniforme y debían asistir todos los días a los ejercicios, consistentes en carreras, saltos y manejo de las armas. A este respecto, la institución más curiosa era la de las comidas publicas, que eran obligatorias para todos los espartanos, aun para los reyes; sin embargo, no se celebraban diariamente.

En esas comidas, los hombres se agrupaban por escuadras de a 15, y los que las componían eran en la guerra compañeros de tienda de campaña. Esas escuadras eran circulos a los que era muy difícil entrar y en los que se procedía a votación para aceptar un nuevo miembro, como sucede en los cuerpos de oficiales en Alemania. En las comidas públicas se comía la sopa negra, guisado célebre en toda Grecia, hecho con pedacitos de carne, grasa de cerdo, vinagre y sal. Pero la minuta podía aumentarse con productos de caza o con carne de las victimas, cuando había habido un sacrificio.

A esa vida austera debían los espartanos el carácter grave y digno -que tenían. Diriase que los envaraba su compostura heroica de viejos veteranos que afectan despreciar todo lo que los demás hombres aprendan o temen. No se inclinaban sino delante de los ancianos, que respetaban como a sus padres. Su lenguaje era voluntariamente rudo y sencillo, y su manera de responder, a la vez corta y mordaz, ha llegado hasta nosotros con el nombre de laconismo. Un argivo decía un día « Existen entre nosotros muchas sepulturas de espartanos », y un espartano le respondió «Entre nosotros no existe ni una sola de argivo« Filipo de Macedonia escribió a los espartanos : « Si entro en Laconia, destruiré vuestra ciudad. » — «Si… « respondieron los espartanos.

LAS MUJERES: Las jóvenes no eran educadas en Esparta menos severamente que los jóvenes. Estaban sometidas a los mismos ejercicios de los varones y asistían a sus concursos. Su vestido, que bajaba apenas hasta la rodilla, les permitía libertad en los movimientos. Su vida de ejercicios era motivo de burlas entre los demás griegos, que tenían a sus hijas cuidadosamente encerradas. Una vez casadas, resultaban esposas y madres de soldados. Eran muy reputadas por su energía y su abnegación. El amor maternal, en aquellas mujeres estaba supeditado por el amor a la patria; hubo alguna q’ue al saber al mismo tiempo la muerte de sus cinco hijos y la victoria de Esparta, exclamó « Tanto mejor: demos gracias a los dioses! », y otra que mató a su Hijo porque huyó del campo de batalla.

Lo que más caracteriza la condición de la mujer en la antigua Grecia es su constante estado de menor edad. En su existencia no había un solo momento en que gozara de los derechos civiles del ciudadano, pues siempre tenía un dueño que la gobernara. Cuando joven, dependía de su padre; casada pertenecía a su marido; viuda, estaba sometida a sus parientes o a sus hijos. Pero si hemos de juzgar por las pinturas de los poetas y por algunas anécdotas publicadas por los historiadores, diremos que la mujer tenía frecuentemente en la casa una autoridad considerable; tanto es así, que algunos personajes de comedia se quejan una vez casados, de tener no una mujer, sino una dueña imperiosa.

Jenofonte, en su tratado de Economía, nos describe un matrimonio ateniense tal como él lo concibe. Quiere que la mujer sea soberana en su casa, que tenga la dirección ae los esclavos y arregle a su antojo los gastos de la familia. Mas, a pesar de su empeño, no consigue presentar a la mujer griega sino como una buena gobernante. Salvo quizá en Esparta, donde la mujer, como hemos visto antes, era la primera en hacer que sus hijos fueran buenos soldados y buenos ciudadanos, las mujeres griegas representaron en la sociedad un papel harto secundario, su vida transcurría sosegada, monótona y obscuramente; las futilezas ocupaban para ellas un puesto más preferente que las ocupaciones más serias e importantes.

Mientras duró Esparta, la mujer permaneció fiel a la educación y a las costumbres particulares del estado. Muchas modificaciones se introdujeron en las leyes políticas o civiles de Licurgo; pero la regla de vida que él había impuesto a los espartanos se mantuvo e hizo de ellos los primeros soldados de Grecia y los verdaderos maestros de heroísmo de la humanidad.

Ciencias, Religion y Arte en Egipto Antiguo Culto a los Muertos

Ciencias, Religión y Arte en Egipto Antiguo

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA CIENCIA EN EGIPTO ANTIGUO: Más aún que por sus artistas, los egipcios tuvieron merecida fama en el mundo antiguo por el caudal de sus conocimientos científicos. Las clases dirigentes, y principalmente la casta sacerdotal, sobresalieron en el cultivo de:

Matemáticas: base de los cálculos necesarios para sus monumentales construcciones. Según se desprende de antiquísimos papiros poseían tina especie de álgebra con la que obtenían las fórmulas geométricas de superficies y volúmenes.

Astronomía: dividían el año en 12 meses iguales, a los que agregaban 5 días libres. Estudiaron y dieron los nombres a los planetas y a las estrellas visibles.

Física: desarrollaron, con notable éxito, un sistema de hidráulica necesario para la canalización y regulación de las aguas del Nilo.

Química: con fórmulas propias y secretas, obtuvieron esmaltes y colores que se mantienen inalterables hasta nuestros días; así como también las

 sustancias necesarias para el embalsamamiento de los cadáveres.

Medicina: a cargo exclusivo de los sacerdotes, estaba íntimamente relacionada con la magia y la hechicería.

LA LITERATURA: Los numerosos papiros hallados en las tumbas y entre las ruinas de los palacios nos dicen que la mayor parte de la literatura egipcia tuvo principalmente carácter religioso: narraciones morales, tradiciones mitológicas y relatos históricos deformados por exageraciones y leyendas. Sobresalen entre todos, los Himnos celebrando las victorias de Tutmés III, y las conquistas de Ramsés II, así como el Poema de la coronación de la reina Hachesupt. También son notables las plegarias fúnebres en honor de Osiris, y que constituyen el “Perenru» o Libro de los Muertos.

LA ESCRITURA: Como para muchas otras cosas, el Nilo proporcionaba a los egipcios el material necesario para su escritura. Encolando y prensando las capas desplegadas de una caña muy abundante en el río, fabricaban los “papiros” y sobre ellos escribían con punzones de madera empleando tintas de varios colines y que aún en nuestros días luego de 4.000. años4 guardan todo su brillo.

Fueron los creadores de un sistema de escritura sumamente original escribían de derecha a izquierda, dibujando pequeños signos con la siluetas de los objetos a los que se referían. Estos signos, ejecutado con gran habilidad, eran denominados “jeroglíficos” (hieros, sagrado glyfos, signos), ya que por su gran complejidad se los empleaba preferentemente en las inscripciones de los templos y tumbas.

En los papiros, en cambio, se solía emplear otro sistema de escritura, la “hierática”, que no era otra que los mismos jeroglíficos pero de trazos más simplificados.

 Finalmente, a partir de la 2O° dinastía los signos se simplificaron aún más, formándose la escritura «demótica» o popular, así llamada por emplearse principalmente para los uso de la vida diaria. De modo que estos sistemas no eran tres escrituras diferentes, sino los mismos jeroglíficos pero con trazos más o menos simplificados.

La escritura egipcia fue durante muchos siglos uno de los grande secretos de la Historia. Pero en el año 1800, los arqueólogos franceses agregados a la Expedición de Napoleón a Egipto hallaron en las proximidades de Rosetta una piedra de granito con inscripciones en jeroglífico, en escritura demótica y en griego.

Llevada la piedra a Franck y tras ingentes esfuerzos, el joven arqueólogo Champollion logró decifrar la inscripción y establecer definitivamente la clave de los jeroglíficos. Con ello nació la “egiptología”, una nueva rama de la Historia. A él y a sus continuadores: Máspero, Mariette, de Rougé y mucho más, debemos todo lo que el mundo conoce sobre la fascinante cultura desarrollada a orillas del Nilo en los albores de la civilización humana.

Fuente Consultada: Historia Antigua y Medieval (Alfredo Drago)

La Arquitectura Egipcia: Mastaba Hipogeos y Piramides Religion y Ciencia

Arquitectura en Egitpo Antiguo : Mastaba Hipogeos y Pirámides Religión y Ciencia

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

Comenzaremos con un simple resumen sobre el arte y arquitectura en Egipto antiguo, a los efectos de dar una somera idea sobre los tipos de monumentos que esta civilización supo construír y que se admiran hasta nuestros días. Luego mas abajo puede ampliar esta información con mas detalles.

TEMAS TRATADOS:
Arte Egipcio :
Estatua,
Pintura y
Escritura
Arquitectura Egipcia:
Mastabas
Templos
Tumbas
Pirámides

Arte Egipcio: A pesar de las múltiples variaciones y continuos enriquecimientos registrados en el transcurso de los siglos puede afirmarse que algunas características del arte egipcio han permanecido inmutables. Entre ellas, la afición al empleo de las grandes masas y de las proporciones gigantescas, el predominio de la línea recta y la maravillosa solidez de sus construcciones.

Arquitectura: Las más grandiosas y monumentales construcciones del mundo antiguo se hallan en Egipto. Entre ellas son dignos de mención sus monumentos Funerarios y sus Templos.

TUMBAS: Al principio, los egipcios enterraban sus difuntos en la arena, en sencillos féretros de madera Í orno ello no era suficiente para lograr la conservación de los cadáveres fueron protegiéndolos con edificios cada vez más grandiosos cutio los cuales se destacaban:

Las mastabas: Simples construcciones de forma rectangular, hechas con piedra lisa y sin mayores adornos .En un rincón de la misma se hallaba una lápida grabada, la que cerraba la boca de un profundo pozo lleno de piedras y de arena En su fondo se encontraba la cámara funeraria, con el ataúd, rodeado de diversos objetos.

Las pirámides: Como las mastabas no protegían a los difuntos de la codicia de los bandidos, los egipcios idearon construcciones cada vez más grandiosas y seguras. Así construyeron las pirámides, de las que aún se conservan más de un centenar.

Algunas entre ellas nos maravillan por su grandiosidad y han sido consideradas siempre como el prototipo de las más gigantescas obras humanas. Entre todas, sobresalen las construidas por los faraones de la 4° dinastía: la Gran Pirámide, de Keops, de 150 metros de altura; la de Kefrén, de 135, y la de Micerinos, de 65.

La Gran Pirámide tardó 30 años en construirse, y durante todo ese tiempo trabajaron en ella más de 100,000 hombres, reclutados entre los esclavos y los prisioneros de guerra. Las canteras de Arabia y de Libia proveyeron la abundante piedra: más de dos millones y medio de metros cúbicos..

Sus aristas están perfectamente orientadas hacia los puntos cardinales y de acuerdo a ciertas fórmulas cosmográficas, lo que hace suponer que al mismo tiempo que tumba, la Pirámide servia de observatorio astronómico. En su interior hay un verdadero laberinto de cámaras y galerías, muchas de ellas construidas para desorientar a los ladrones; y todas, ricamente adornadas con pinturas y obras de arte.

Los hipogeos: Tampoco las pirámides protegieron del asalto de los ladrones los restos de los faraones.

Por ello, a partir de la 6° dinastía se comenzó la construcción de tumbas subterráneas (hipogeos), excavadas en las laderas de las montañas y en lugares de difícil acceso. Eran inmensas galerías —algunas de más de 100 metros— abiertas en la roca y que conducían a suntuosas cámaras fúnebres, sostenidas por columnas, e igualmente recubiertas de pinturas y bajorrelieves con escenas de la vida del difunto.

En las numerosas antesalas que las precedían se depositaban las provisiones y objetos de valor. Luego se disimulaba y tapiaba la entrada de la tumba con grandes rocas.

Un interesantísimo conjunto de hipogeos construidos por los faraón de la 18° dinastía fueron descubiertos recientemente en las montaña cercanas de Tebas, en el lugar llamado desde entonces “Valle de lo. Reyes”.

Entre ellos, se ha hecho famoso el hipogeo de Tutankamón por haber sido encontrado casi intacto en 1922, por el arqueólogo Howard Carter.

TEMPLOS: Son igualmente famosos por su solidez y dimensión así como por la perfecta armonía de sus líneas. Todas las ciudad egipcias poseían sus templos; pero los más famosos Son los de Luksor y Karnac, construidos en las afueras de Tebas, en honor de Amón, enriquecidos espléndidamente por todos los faraones.

La distribución de los templos egipcios era, en general, muy parecida: se llegaba a ellos por una amplía avenida bordeada de esfinge es decir, de estatuas de animales con cabeza de hombres.

Al término de la avenida estaba la entrada, formada por dos grandes torreones en forma de pirámide truncada y paredes totalmente cubiertas de inscripciones y jeroglíficos.

Junto a estos baluartes, a ambos lados de la puerta, solía haber dos estatuas colosales del faraón constructor del templo, así como también dos obeliscos de una sola pieza y totalmente grabados.

Franqueada la entrada se llegaba a un patio interior rodeado por galerías cubiertas con tejado sostenido por columnas. A continuación estaba el templo propiamente dicho y que comprendía:

La Sala Hipóstila: Amplísima cámara dividida en varias naves por hileras de gruesas columnas. La parte central del techo era de mayor altura que las laterales.

La Sala de la Aparición: Allí se realizaban las ceremonias del culto, a ella sólo tenían acceso los nobles y personajes de la corte.

 La Sala del Misterio: Era el santuario, o morada del dios, y donde se guardaba su estatua y los tesoros que se le habían obsequiado. En  cámara a sólo penetraban el faraón y los sacerdotes encargados del servicio del ídolo.

Los templos egipcios y, en general, todas sus construcciones son verdaderas páginas de historia; en sus paredes y columnas se hallan grabados los jeroglíficos los, principales episodios de la vida del país.

Escultura: Gozó de las mismas cualidades características que la arquitectura gigantescas proporciones y extraordinaria consistencia o también sus mismos defectos: formas rígidas, carentes de expresividad y de soltura de miembros. Sin mayores detalles y totalmente simétricos.

En los bajorrelieves los artistas no aplican las leyes de la perspectiva para la distribución de los planos y representan, de un modo simplísimo de frente el cuerpo y de perfil los miembros y la cara.

escriba egipcio

Entre los mas notables aciertos de la escultura egipcia se halla la famosa estatua del Escriba sentado del Museo del Louvre de Paris, y el busto policromo de la reina Neferiti, en el Museo de Berlín.

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AMPLIACION DE LA ARQUITECTURA EN EGIPTO ANTIGUO

Los reyes de Egipto fueron grandes constructores, cifraban su gloria en erigir monumentos enormes, sobre todo templos para sus dioses y tumbas para ellos mismos.

Podían hacerlo, teniendo a su disposición buenos materiales y tantos hombres como se necesitaban.

Cuando un Faraón quería edificar, enviaba a sus arquitectos a buscar la piedra a la cadena montañosa que corre a lo largo del Nilo. Se escogía casi siempre, para construir los muros, caliza blanca o arenisca, porque son piedras fáciles de labrar.

Para los colosos, los obeliscos, los féretros, se iban a buscar, a las rocas que rodean ia catarata del Nilo, en Siena, bloques enormes de granito rosa o azulado.

La piedra era llevada hasta la orilla del Nilo, en el momento de la inundación, cuando el río llegaba al pie de la montaña.

Se ponía en una balsa que bajaba siguiendo la corriente y se desembarcaba lo más cerca posible del sitio donde se quería construir.

Volvíase entonces a cargar la piedra en una rastra. Cuadrillas de hombres, conducidas por capataces armados de palos, se enganchaban con cuerdas y la arrastraban sobre maderos untados de grasa.

Cuando se trataba de piedras grandes, tiraban a la vez varios centenares de obreros; éstos eran subditos del rey o prisioneros de guerra.

En los monumentos más antiguos, como las Pirámides, la piedra era tallada con mucho cuidado, los sillares se mantenían unidos sin necesidad de cemento alguno y la superficie se pulimentaba.

Los monumentos de Tebas, por el contrario, estaban enteramente cubiertos de estuco pintado con brillantes colores, de modo que tapaba en todas partes la piedra. Por eso no se tomaban el cuidado de tallar y pulimentar los sillares.

Querían los egipcios que sus monumentos fueran eternos, y evitaban cuanto hubiera podido hacerles menos resistentes.

Sabían construir bóvedas (se han encontrado en construcciones muy antiguas); pero sabían también que la bóveda acaba siempre por ceder a los empujes laterales.

Por eso no las han construido jamás en los buenos monumentos, y cubrían las paredes o las columnas con piedras colocadas horizontalmente.

RUINAS DE TEBAS

Egipto estaba cubierto de monumentos. Los había en todas las ciudades, pero en el Egipto inferior, casi todos han sido destruidos y no han quedado más que las Pirámides. Los monumentos de Tebas, por el contrario, no fueron destruidos.

La comarca había quedado tan desierta, que los monjes cristianos se retiraban a ella para vivir solos. Más tarde, llegaron felahs a levantar entre los templos chozas miserables, que han formado las dos aldeas de Luqsor y Karnak.

Ambas están en la orilla derecha del Nilo, a media hora de intervalo una de otra, y unidas por una avenida de dos kilómetros, empedrada con losas de granito que bordean dos filas de esfinges colosales con cabezas de ciervas.

Al otro lado del Nilo estaba el barrio de los cementerios, por el cual se iba a las tumbas abiertas en las rocas de la montaña líbica.

Hay allí todavía ruinas considerables, entre otras el templo de Seti, que comenzó este rey en memoria de su padre, y que continuó Ram-sés, el Ramesseum, cuyas paredes estaban cubiertas de pinturas que representaban las victorias de Ramsés.

En el patio había una estatua colosal de Ramsés sentado, de 18 metros de altura. A un kilómetro de allí está la aldea de Medinet-Abú, donde quedan las ruinas de tres grandes templos.

En 1799, la vanguardia del ejército francés llegaba delante de las ruinas de Tebas. Los soldados estaban abrumados de cansancio, de calor y de sed.

A la vista de aquellos monumentos grandiosos, olvidaron todo y empezaron a lanzar gritos y a batir palmas.

Desde entonces las ruinas han sido visitadas por millares de viajeros y todos han gozado la misma impresión. Lo que más efecto produce es la sala de columnas, hipóstila, de Karnak, que tiene 103 metros de largo por 51 de ancho.

DESCRIPCIÓN DE UN TEMPLO EGIPCIO

El templo se consideraba como la morada de un dios. Era necesario que estuviera al abrigo de los impuros y de los ladrones, y así se edificaba dentro del recinto cuadrado que formaba una muralla de ladrillo alta y gruesa.

Adosados a esta muralla estaban los almacenes de granos, de frutas, de aceite, de cervezas, las panaderías donde se hacía el pan de los sacerdotes y las tortas de los dioses, los talleres donde se fabricaban los perfumes, los vestidos y las alhajas de los ídolos.

Al lado estaban las casas habitadas por los sacerdotes y las cabanas que ocupaban los sirvientes del culto y sus familias.

Después de atravesar todo este barrio, se llegaba a una avenida enlosada a cuyos lados había dos filas de esfinges, estatuas colosales que representaban leones tendidos con cabeza humana (a veces también de carnero).

La avenida terminaba en un nuevo recinto, delante de una puerta.

Esta puerta estaba flanqueada por dos enormes torres en forma de pirámides truncadas, cubiertas de relieves e inscripciones; las de Karnak tenían más de 44 metros de altura, 113 de ancho y 15 de espesor.

Se las designa con el nombre griego de pilón. Delante de éste se alzaban dos grandes agujas de granito cubiertas de inscripciones, los obeliscos, de una sola pieza, de 20 a 30 metros de altura.

Estaban puestas sobre un pedestal y tenían en lo alto como adorno una especie de casquete de cobre que brillaba al sol. En 1836 se trajo a París uno de los obeliscos del templo de Luxor, el cual mide 23 metros de altura, y fue colocado en la gran plaza de la Concordia.

A ambos lados de la puerta, dos colosos de piedra sentados representaban al rey que había mandado hacer el monumento.

Una vez franqueada, se entraba en el patio que recorrían las procesiones los días de fiesta. En el fondo había otra puerta de madera preciosa, adornada con láminas de oro, que daba acceso al verdadero templo.

Se encontraba primero la gran sala de la aparición, cuyo techo sostenía columnas cubiertas de brillantes pinturas, y cuyo capitel afectaba la forma de flor de loto o de hojas de palma.

Por arriba penetraba un poco de luz. Allí se presentaban las ofrendas y se hacían los sacrificios, allí se reunían los sacerdotes.

Algunos fieles eran también admitidos para ver al dios salir del santuario como el sol. Los sacerdotes le llevaban a hombros, en un arca que representaba una barca.

En el fondo de esta sala se abría un vestíbulo que llevaba a la cámara del misterio, el verdadero santuario, en que algunos sacerdotes solamente tenían derecho a entrar.

Era más baja y reducida que la gran sala y completamente oscura. Allí reposaba la imagen del dios, ya en una barca de madera con adornos de oro, ya en una capillita de granito.

Finalmente, al lado o detrás del santuario, o también en el muro, había otras cámaras oscuras donde se guardaban el tesoro del templo y los objetos del culto.

LAS TUMBAS

Las antiguas tumbas egipcias, por ejemplo, las pirámides, se alzaban sobre el suelo. A partir de la XIIa dinastía, las tumbas fueron abiertas en la roca de la montaña. De esta suerte empezó la arquitectura subterránea.

Las tumbas más antiguas subterráneas son las de Beni-Hassán. Son grutas abiertas en la montaña, a media ladera.

Cubre la entrada una especie de alero que sostienen columnas con sus capiteles, talladas asimismo en la roca blanca. La mayor parte de las tumbas consisten en una sala única con un nicho profundo donde antes estaba la estatua del muerto.

Las paredes están cubiertas de pinturas que representan escenas de la vida de la época. Los colores estaban muy frescos cuando se descubrieron, pero desde que los guías conducen a los viajeros alumbrando con antorchas, están ennegrecidos por el humo.

La mayor parte de las tumbas subterráneas fueron hechas en tiempos de la XVIII  dinastía, en las montañas al occidente de Tebas.

En el espacio de una legua, la montaña está agujereada de arriba a abajo, a veces hasta cien metros de altura, por galerías tan hondas y estrechas que los griegos las comparaban con tubos de flauta y las llamaban siringas, flautas.

Se conocen veinticinco que son tumbas de reyes. Hay centenares de otras, sin contar aquellas cuya entrada no ha podido hallarse.

Da acceso a la tumba subterránea una puerta abierta en la roca. Comúnmente ha sido tapiada con piedras y arena para impedir que se viniera a turbar el reposo del muerto.

La galería principal se introduce en pendiente por la montaña hasta los 60 u 80 metros (la de la tumba de Ramsés III tiene 125 metros de larga).

Termina en la cámara donde estaba el sarcófago del muerto.

Las paredes y el techo están frecuentemente adornados, todo a lo largo, con relieves y pinturas. Todo ese enorme trabajo fue hecho a la luz de las antorchas, y estaba destinado a no ser visto nunca más que por el alma del rey muerto.

Se habían imaginado toda clase de procedimientos para despistar a los cuirosos o a los ladrones.

El explorador que descubrió la tumba de Seti I encontró primeramente una escalera y un pasillo, y luego otra escalera y otro pasillo.

Llegó a una cámara pequeña que terminaba en un pozo ancho y profundo, mandó que le bajaran y no descubrió ninguna abertura.

Pero por encima del pozo había una viga, y al otro lado del pozo el explorador vio un agujero practicado en una pared cubierta de pintura.

Por aquella viga y aquel agujero habían pasado los profanadores que descubrieron el secreto. En efecto, el agujero daba acceso a una nueva serie de pasillos y de salas, algunas de las cuales habían sido tapiadas.

Se llegaba ai fin a una cámara donde había un sarcófago de alabastro. Este sarcófago no era quizá todavía el verdadero, porque el suelo por debajo sonaba a hueco, y haciendo un agujero se encontró la entrada de una escalera, que llevaba a un pasillo que bajaba rápidamente.

No fue posible seguirle más que unos cuarenta metros, porque el resto estaba obstruido por un derrumbamiento.

ESTATUAS

Hubo en Egipto escultores muy hábiles. No sabemos sus nombres, pero podemos juzgarles por sus obras.

En las tumbas de los alrededores de Memfis se han encontrado muchas estatuas de piedra o de madera que son evidentemente retratos del muerto.

Las más antiguas, las estatuas de piedra del sacerdote Sepa y de su mujer Nesa, que datan probablemente de los primeros tiempos de la IIIa dinastía, están todavía algo mal hechas, pero las estatuas de piedra de Ra-ho-tep, general de infantería, y de Nefert, su mujer o su hermana, que son de los últimos tiempos de la IIIa dinastía, resultan notables por la gracia del cuerpo y la belleza de los rostros.

De todas las estatuas egipcias hasta el presente conocidas las dos más animadas pertenecen a la época de la Va o la VIa dinastía. Una, de madera, que está en el museo del Cairo, representa a un hombre de pie con un bastón en la mano.

Tiene la cara redonda y sonriente, y parece que mira al que le contempla.

Se la ha llamado el Cheik-el-Beled.

La otra está en el museo del Louvre. Es un escriba sentado en el suelo con un papiro encima de las piernas y una caña en la mano, en disposición de escribir. El rostro delgado y enjuto parece vivo.

Los ojos están hechos con un pedazo de cuarzo blanco en el cual se ha puesto una niña de cristal y en medio un botoncito metálico. Las cejas y los párpados están imitados con una lámina de bronce.

Se han encontrado también muchas graciosas estatuas que representan mujeres amasando la harina para hacer pan.

Desde los tiempos más antiguos, los egipcios han hecho estatuas de dioses o de reyes. Para indicar que eran superiores a los demás hombres, los representaban con estatura de gigante. Son asas estatuas gigantescas que se llaman colosos. La esfinge, por ejemplo, es un coloso de dios.

Por lo común, los colosos más antiguos han sido rotos. Esto ha ocurrido a la estatua célebre de Memnón. Sobre todo en Tebas, y a partir de la XVIII  dinastía, los reyes han tenido afición a los colosos. Los han colocado delante de todos los grandes templos, a ambos lados de la puerta de entrada, los han puesto en

los patios. En Luqsor se han sacado los restos de diez de ellos. Estos colosos representan casi todos a un rey sentado y con vestidura sagrada, ambas manos apoyadas en las piernas y la cara sin expresión.

El más grande tiene 20 metros de altura y son de piedra muy dura y pulimentada.

Los escultores no tenían para tallarlos más que instrumentos de bronce y de piedra, lo cual hacía el trabajo penoso y muy largo y les obligaba a dar a sus estatuas formas redondeadas y un tanto pesadas.

PINTURA

Los egipcios cubrieron de pinturas sus monumentos y sus momias, pero jamás hicieron nada parecido a nuestros cuadros modernos. Sus pinturas no eran más que dibujos iluminados.

Se hacían con pincel y los colores se desleían en agua y una especie de goma. Eran muy brillantes, y aun cuando cuentan tres o cuatro mil años, se han conservado muy frescos.

ESCRITURA EGIPCIA

Desde los tiempos más remotos, los egipcios sabían escribir. Ignoramos cuándo habían aprendido a hacerlo. (Ver: Historia de la Escritura)

Su escritura consistió primeramente en la representación de los objetos mismos que se quería designar, y así, para escribir hombre, se dibujaba un hombre; para significar pájaro, se hacía un pájaro. Por esto la mayor parte de los signos egipcios son pequeños dibujos y representan hombres, instrumentos, ojos, gavilanes, ibis, gansos, cabezas de animales, etc.

Estos signos se conservaron para las inscripciones de los monumentos, que se grababan cuidadosamente, y se llaman jeroglíficos. Pero variaron de significación, y en vez de representar las palabras que expresan, no significaron más que la primera letra o la primera sílaba.

Un gavilán significa E, un león echado L, un ganso S. Pero hay varios signos que designan la misma letra y muchos otros que han seguido significando, no una letra, sino una palabra entera.

La escritura se compone de varios centenares de signos y es bastante difícil de descifrar.

Y como cada signo estaba completamente separado de los demás, se podía escribir indiferentemente de izquierda a derecha o de derecha a izquierda.

Se empleaba mucho tiempo para dibujar los jeroglíficos, y así, cuando los egipcios necesitaron escribir de prisa transformaron los signos de modo que resultaran más sencillos.

De esta suerte se formó la escritura hierática. se escribía en papiro con una caña cortada y entintada, de derecha a izquierda.

Después de la XXI dinastía se inventó otra escritura, más sencilla aún, para los libros de comercio, escritura que se llama demótica. Era más fácil de escribir, pero más difícil de descifrar.

Fuente Consultada: Tomo I de Enciclopedia Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos – Editorial Publinter Bs.As. Entrada: Historia de Egipto

Religion de los Egipcios Culto a los Muertos Dios Osiris Rha

Religión de los Egipcios Culto a los Muertos
Dios Osiris Rha

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA RELIGIÓN DE LOS EGIPCIOS: En sus comienzos el pueblo egipcio fue monoteísta, es decir adorador de un dios único. Al mismo tiempo, cada “nomo” reverenciaba un animal o una planta, que venía a ser el emblema de la tribu y por medio del cual se creían ligados a la divinidad.

Pero con el. transcurso del tiempo el pueblo fue adorando estos emblemas o “totems”, de modo que a principios del Imperio Tinita, en Egipto reinaba el más grosero politeísmo: leones, cocodrilos, bueyes, gavilanes, gatos, chacales, escarabajos, y hasta ciertas hortalizas fueron adorados y considerados como encarnaciones de la divinidad. Así Herodoto pudo afirmar que los egipcios eran el pueblo más religioso del mundo. “Hasta en sus huertos y granjas les nacen dioses”, afirmaba con ironía.

Entre todos estos dioses, el más popular y de culto más extendido, fue sin duda alguna el Buey Apis, a quien se suponía encarnación de Osiris.

Para poder ser elegido, este buey debía ser negro, con ciertas manchas blancas en la cabeza, en el lomo y en la lengua, semejantes a escarabajos o alas de águila. Cuando aparecía un animal con estas características, todo Egipto vibraba de entusiasmo: era Osiris que bajaba .a la tierra a proteger a su pueblo. Se trasladaba al buey en una barca dorada, y se lo instalaba en el Templo Nacional de Menfis, rodeado de una brillantísima corte de sacerdotes.

En los días más solemnes se lo exponía a la veneración pública, y de todo Egipto acudía el pueblo a rendirle adoración. El Buey Apis no podía pasar de los 25 años. Llegado a esa edad, era ahogado con perfumes en una fuente sagrada. Luego se lo embalsamaba y se lo sepultaba en el “Serapeum” o tumba de los dioses. A partir de entonces, todo Egipto quedaba sumido en luto hasta la aparición de otro Buey Apis.

Las clases superiores egipcias continuaron siempre siendo monoteístas. Adoraban a un Ser Supremo, el Sol, creador dé todas las cosas, y que recibía distintos nombres según la ciudad: Amón, Rha y Ptah, en Abidos, Menfis y Tebas, respectivamente.. Pero para el pueblo, eran dioses distintos y hasta rivales. La creencia popular los imaginaba viviendo en familia, con una mujer y un hijo, formando así las “tríadas” trinidades de dioses.

En Tebas, esta trinidad estaba formada por Amón, Muth y Chons.

En Menfis, se llamaba Ptah, Seket e Imuthes.

En Abidos, la formaban Osiris, Isis y Horus.

Esta última trinidad fue la más popular y su culto se extendió por todo Egipto.

Mito de Osiris: Cuentan las antiguas leyendas que Osiris, sabio rey de Egipto, fue asesinado por su hermano Seth, rey de las Tinieblas. Isis, esposa de Osiris, logra recoger sus restos, llora copiosamente sobre ellos y encarga a su hijo Horus que vengue su muerte. Tras un rudo combate, Seth es derrotado y encadenado en el desierto, mientras Osiris resucita y recobra el poder de manos de su hijo.

En este mito, Osiris personifica al Sol que cada día es vencido por Seth, el dios de la noche. Isis es la diosa del Nilo y con sus llantos provoca las crecientes periódicas. Horus es el Amanecer que vence a la Noche y sólo se inclina ante el Sol, su padre. Esta leyenda que proporcionaba a los egipcios una explicación mítica sobre la sucesión de los días y de las noches, así como a las periódicas crecientes del Nilo, era recordada anualmente en todo el país con solemnísimas fiestas.

Culto a los Muertos: Los egipcios creían en la inmortalidad del alma así corno en la eternidad de las recompensas y castigos de la otra vida. Suponían que el alma, apenas salida del cuerpo se presentaba ante Osiris y su Tribunal integrado por 42 jueces, y allí rendía un examen sobre su vida, de acuerdo a un formulario contenid9 en el “Libro, de los Muertos”. En caso de aprobar su examen, viviría eternamente junto al dios. En caso contrario sufriría tormentos eternos.

Por ello todo egipcio se preocupaba por aprender de, memoria su defensa ante el Supremo Tribunal: las fórmulas sagradas eran depositadas junto al cadáver, e incluso se las recordaba leyéndoselas al oído durante los funerales.

Pero al mismo tiempo creían que el alma sólo podía descansar en paz si el cuerpo se conservaba en la sepultura. De modo que para evitar la destrucción de los cadáveres, procedían a su embalsamamiento.

En ello adquirieron los egipcios una gran pericia y maestría y sus secretos aún nos son desconocidos. Los embalsamadores formaban una clase social separada de las demás, va que se los consideraba  impuros, aunque sus servicios eran necesarios.

Los embalsamamientos eran de diversas clases, según la fortuna de los interesados, Los más costosos consistían en la extracción del cerebro mediante ganchos que se introducían por la nariz; las vísceras eran quitadas mediante cortes practicados en el abdomen. Luego se rellenaban el cráneo y el vientre con sustancias aromáticas de composición secreta, se practicaban las costuras necesarias y se colocaba el cadáver en sal durante 60 días. A continuación y ya casi momificado, se lo lavaba y fajaba con telas engomadas y se lo depositaba en un doble ataúd de madera ricamente adornado con pinturas y jeroglíficos y en cuya superficie se reproducía la cara del difunto. Así era entregada a la familia para proceder a su sepelio.

Este método de embalsamamiento, así como también otros menos caros y más simples, han sido muy eficaces para conservar basta nuestros días las numerosas momias egipcias que se hallan expuestas en los diversos museos del mundo.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LOS ANTIGUOS EGIPCIOS tenían centenares de divinidades, la mayoría de ellas representadas por animales. Muchas eran deidades locales, y cada uno de los 42 distritos egipcios tenía un dios propio.

EL DIOS DEL SOL El más importante era el dios del sol, rey de los dioses. Cobraba diversas formas y tenía diferentes nombres. Como Amón-Ra tenía forma humana y protegía al faraón durante la batalla. Como Ra-Harakhíi era un gran halcón en pleno vuelo. Era el dios creador del mundo, los animales y los hombres, y cuidaba la fertilidad del suelo.

OTROS DIOSES MAYORES
Cada uno de los dioses presidía un aspecto particular de la vida. Thot, con su cabeza de ibis, era el dios de la sabiduría; Khnum, con su cabeza de carnero, controlaba las inundaciones del Nüo.

CULTO A LOS GRANDES DIOSES
Una poderosa casta sacerdotal adoraba a los grandes dioses en el interior de templos monumentales. Se hacían sacrificios de animales y les ofrecían alimentos de todas clases, que consumían los sacerdotes si los dioses los rechazaban.

DIOSES MENORES También había dioses populares, cuyas imágenes moraban en las casas del pueblo. Estas deidades tenían relación con la vida cotidiana. Por ejemplo, Bes, el de cabeza de león, era el dios de la familia, mientras que Taweret, representada por una hipopótama preñada, era la protectora del parto.

Ver: Crisis de la Religión Egipcia

La Cultura y el Arte del Pueblo Egipcio Historia de Egipto Clases

La Cultura y el Arte del Pueblo Egipcio
Historia de Egipto Clases

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

LA CULTURA EGIPCIA: En medio de todas las vicisitudes de su historia, Egipto sufrió las inevitables consecuencias del dominio de los extranjeros. Pero ellos, a su vez, recibieron con agrado el influjo de la gran civilización egipcia. Los sucesivos conquistadores del Nilo —asirios, persas, griegos y romanos— asimilaron sus adelantos, principalmente científicos, incorporándolos a sus respectivas culturas.

El régimen de gobierno egipcio era:

Monárquico: el rey se llamaba Faraón» (de far àa, Gran Señor) y su poder era hereditario.

Teocrático: era considerado dios, hijo y encarnación de Rha, el dios sol. Tanto en vida como a su muerte, se le rendían honores divinos. Una muy numerosa e influyente casta sacerdotal rodeaba al faraón y lo asesoraba en sus funciones religiosas y de gobierno.

Absoluto: El faraón detentaba la suma autoridad. Todos los funcionarios del país no eran sino sus representantes y ciegos ejecutores de sus órdenes.

La vida del faraón transcurría en un suntuoso palacio rodeado de una numerosísima corte y llevando una existencia totalmente regida por un severo ceremonial, En los días de mayor solemnidad se mostraba al pueblo en medio de su más brillante pompa.

Justicia: Era ejercida en nombre del faraón por un Supremo Tribunal de 30 sacerdotes jefes de las comunidades religiosas de Tebas y Menfis y de acuerdo a códigos secretos, sólo conocidos de los jueces. Las sentencias, en general justas y benignas; consistían en multas, prisión, azotes, amputaciones y hasta pena de muerte. Los principales delitos perseguidos eran el homicidio, la calumnia, la falsificación y el adulterio. Las leyes contra los ladrones eran muy benignas, y por temor a la venganza de los bandidos y violadores de tumbas, sólo se pronunciaba contra estos últimos, sentencia de castigos morales.

Clases Sociales: Aunque en Egipto no existían las castas que encontramos en otros pueblos, había con todo, grandes diferencias sociales. Una minoría de la población constituía la Clase alta, la cual estaba compuesta de: Nobles, emparentados con los faraones y gobernantes.

Sacerdotes: de gran prestigio y autoridad, pues poseían los secretos de la ciencia, y eran además los administradores de las inmensas riquezas de los templos. En ciertas épocas se constituyeron en los verdaderos gobernantes del país.

Militares: aunque los egipcios carecían de espíritu guerrero, debieron organizar y mantener potentes ejércitos para defenderse de los vecinos. Los jefes del ejército participaban de todos los privilegios de los nobles.

 Escribas: constituían una muy importante categoría de funcionarios. Como conocían los secretos de la escritura, eran los agentes indispensables para asegurar el trabajo del pueblo: ejercían el comercio, cobraban los impuestos, vigilaban las construcciones y en general estaban al frente de toda la vida del país. Las pinturas nos representan a los escribas casi siempre ayudados en sus funciones por una turba de esclavos negros armados de látigos y azotes.

La Clase Inferior estaba compuesta por los artesanos, mercaderes y pastores. Una categoría aún más baja lá formaban los esclavos; casi un tercio de la población componían esta clase, por ser extranjeros, o prisioneros, o en castigo de deudas.

Caracteres Populares: Las pinturas murales nos indican que los antiguos egipcios eran altos, esbeltos, de hombros anchos y miembros finos y largos. La expresión de su fisonomía dulce y bondadosa nos revela su carácter pacifico y muy inclinados a la religiosidad y a la vida hogareña.

Sus costumbres eran sencillas y frugales. Los hombres de elevada condición vestían una túnica de lino de anchas mangas y con orlas teñidas. El pueblo se contentaba con una tela ceñida a la cintura y que llegaba basta la rodilla. Las mujeres usaban largas faldas estrechas y sostenidas con breteles. Tanto los hombres como las mujeres se pintaban los párpados y contornos de los ojos con antimonio para evitar la irritación producida por la excesiva reverberación solar.

La Educación en Egipto Antiguo Función de los Sacerdotes y Escribas

La Educación en Egipto Antiguo
Los Sacerdotes y Escribas

«Egipto es un regalo del Nilo»
   Herodoto

EL PUEBLO: El origen del pueblo egipcio se remonta a la prehistoria. Probablemente los primeros hombres llegados al valle del Nilo fueron pastores de raza camita, de piel morena, venidos de Libia y de Numidia hacia el año 6.000 a.C.

A ellos se agregaron otras tribus camitas, de piel negra, venidos de Abisinia. Posteriormente llegaron de Arabia tribus semitas, de piel blanca. La fusión y mezcla de estas tres razas constituyó el pueblo egipcio.

Estos primeros habitantes eran nómadas, y vivían agrupados en clanes, es decir, grupos de personas descendientes de un mismo antepasado. Una vez radicados definitivamente a orillas del Nilo, y ante la necesidad de organizarse para el mejor aprovechamiento del río, se reunieron varios clanes vecinos constituyendo principados independientes llamados «nomos”. Estos pequeños Estados fueron confederándose a su vez, y se formaron así los dos reinos del Alto y del Bajo Egipto.

En 525 antes de Cristo, Cambises se apoderó del imperio e hizo de él una provincia persa. Conquistado el Egipto en 332 a. C. por Alejandro, fundó éste la dinastía de los Ptolomeos, cuya corte residía en la ciudad de Alejandría, que llegó a ser el centro cultural del mundo mediterráneo. Augusto convirtió a Egipto en provincia romana, algunos años antes de nuestra era, y en el siglo vii fue invadido y conquistado por los sarracenos.

Rasgos dominantes. — El sentimiento religioso llegó a informar la ideología y las costumbres egipcias. Su influencia invadía todo: las letras, el gobierno, el arte y sobre todo la moral. Las doctrinas eran expuestas en los Libros Herméticos, especie de enciclopedia de todos los conocimientos, siete de los cuales se referían a la educación. Se sostenía que su autor era el dios Thot, el Hermes o Mercurio de los griegos.

El faraón era la encarnación de un dios, la prosperidad del Egipto dependía de su salud y por él rogaba diariamente todo el pueblo. Sus principales colaboradores eran los sacerdotes, casta rica, privilegiada y poderosa, celosos depositarios y únicos conocedores de la misteriosa ciencia de lo divino y de lo humano. Además de estos altos dignatarios, había multitud de ocupaciones inferiores: cantores, escribas, escultores, etcétera. Les seguían los funcionarios del Estado, los señores o terratenientes y los artesanos y esclavos. Los egipcios constituían un pueblo dotado de natural bondad. No encontramos en su historia la crueldad característica de los pueblos asiáticos.

Vida de los Egipcios Arte, Religion y Cultura de Egipto Resumen

Durante quince o veinte siglos, los egipcios vivieron agrupados en nomos, cada uno de los cuales veneraba un tótem o animal sagrado. Unos 3000 años antes de Cristo se realizó la unificación, centralizándose el poder en el faraón.

LA EDUCACIÓN EN EGIPTO ANTIGUO

Enseñanza elemental. — Egipto dio gran importancia a la educación. «Da tu corazón a la sabiduría, y ámala como a una madre, pues nada hay tan precioso como el saber», dice un proverbio. La educación se iniciaba en el hogar. La madre narraba cuentos a sus hijos, los instruía en los ritos religiosos y los hacía partícipes del conocimiento moral. Las madres de alto rango confiaban sus hijos a nodrizas que pasaban a ser, por ello, un miembro más de la familia.

La primera enseñanza era impartida por sacerdotes en casas de instrucción que funcionaban junto a los templos. Un gran sacerdote, especie de ministro de Educación, que se denominaba jefe de los establecimientos reales de instrucción, tenía la dirección de las escuelas. El método consistía, en dictar, o en hacer copiar, textos grabados en las paredes. Entre las ruinas de una escuela encontraron gran número de conchillas sobre las cuales se puede leer la lección del maestro. Igualmente poseemos cuadernos que datan del Nuevo Imperio (siglo V a. C.) en cuyos márgenes pueden observarse correcciones del profesor.

La enseñanza de la escritura consistía en copiar con el cálamo (caña) sobre tabletas de madera recubiertas de una ligera capa de estuco blanco o rojo. En las clases superiores, el estudiante podía emplear papiro. La mayor parte de los temas de composición literaria eran de carácter comercial. La nota dominante de la escuela era la disciplina. Dice un manuscrito: «Los jóvenes tienen espalda, y escuchan cuando se les azota». Un alumno escribe a su antiguo maestro: «Me habéis golpeado las espaldas y vuestras enseñanzas han penetrado en mis oídos».

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Enseñanza superior. — La enseñanza superior tenía un carácter técnico y profesional. Diríase que en Egipto tuvo lugar un principio de especialización; los escribas, arquitectos, ingenieros, médicos, sacerdotes, recibían una formación acorde con las exigencias de su profesión futura.

Junto a la administración del tesoro público existían escuelas de escribas. Éstos, colaboraban con el faraón y con los gobernantes de provincia en el mantenimiento del orden público, en la aplicación de las leyes, en examinar las estadísticas, en estudiar las perspectivas de la cosecha, las contribuciones necesarias para las obras públicas, etcétera.

La profesión de escriba era muy codiciada. «Hazte escriba, y lograrás honores y fortuna; el oficio de escriba aventaja a todos los demás oficios», rezaba una máxima.

La regulación de la agricultura debida a las inundaciones periódicas del Nilo, impuso observaciones metódicas para establecer .los períodos, y así nacieron la astronomía, las matemáticas y la geometría; los estudios hidráulicos para regadíos y represas, impulsaron la ingeniería, necesaria para construir canales y diques. Los astrónomos trazaron los mapas de las constelaciones y calcularon el ano de 365 días. Los arquitectos planearon construcciones a la vez sencillas y grandiosas. Algunos de sus monumentos constituyen la admiración del mundo entero.

Los sacerdotes estudiaban todas las ciencias y asombraban por sus prácticas mágicas. Sus conocimientos eran tan vastos, que Platón, antiguo discípulo de sus escuelas, decía a sus compatriotas: «¡Ah, griegos, comparándonos no somos más que unos niños!» De todas partes iba gente a Egipto para consultar a sus sabios, y los hombres más ilustres se gloriaban de haber sido discípulos de los egipcios. Fueron célebres las escuelas de Menfis, Tebas y Heliópolis.
Lo más notable de esta civilización fue el arte. Las casas estaban tan ornamentadas con decoraciones pictóricas como los templos. Su estatuaria era rica en obras maestras. Las artes menores alcanzaron gran desarrollo. La tapicería, el mobiliario, la joyería que ha llegado a nosotros es abundante. El aprendizaje se hacía seguramente en los talleres de los maestros del arte, siguiendo ciertas normas o cánones determinados. Una vez terminada la labor, se distraían ejecutando música en las arpas, sistros, flautas y liras. Los templos, los palacios y los regimientos militares contaban con orquestas o coros.

En síntesis: en la educación egipcia podemos destacar su preocupación por la formación moral de los jóvenes y el interés demostrado por el cultivo de la ciencia. Es peculiar su sentido aristocrático, el monopolio de la cultura ejercido por los sacerdotes y el abandono de la educación femenina. La educación superior, más accesible en este país que en otros, produjo hombres eminentes en todos los dominios de la ciencia. La influencia de la cultura egipcia se dejó sentir principalmente entre los hebreos, los fenicios y los griegos, y esa influencia alcanza hasta el siglo IV después de Cristo. |

ALGO SOBRE SU HISTORIA POLÍTICA:
Posteriormente, con la unificación de ambos reinos, comienza la historia de Egipto, la cual se desarrolla en los siguientes períodos:

• Imperio TINITA: El autor de  esta unificación es el caudillo militar Menes. Hacia el año — 3.500 proclama Faraón de todo el Egipto y se corona con el Pchent, combinación formada con la corona blanca del Sur, y la roja del Norte. Establece la capital del país en Tinis y da comienzo a la 1ra. dinastía. Durante su reinado y el de sus sucesores, Egipto consolida su unidad y se organiza políticamente.

• Imperio MENFITA. Hacia el año 3.000, el faraón Zezer fundador de la 3ra. dinastía, traslada la capital a Menfis y da comienzo a un período de gran esplendor. El poderío de Egipto comienza a expandirse hacia los países vecinos. Es también la época de las construcciones monumentales: los monarcas de la 4° dinastía, Keops, Kefrén, y Micerinos perpetúan su memoria con la construcción de las Grandes Pirámides y la Esfinge de Gizeh.

Con todo, con los faraones de la 9° y 10° dinastías sobrevienen las primeras invasiones extranjeras de tribus libias, provocando un período de anarquía militar.

• Antiguo Imperio TEBANO. Ante la naciente decadencia, príncipes tebanos se sublevan, y hacia, el año — 2.100, logran apropiarse del poder. Trasladan la capital a Tebas y dan comienzo a un período de reorganización y fortalecimiento bajo los faraones de las dinastías, el faraón Amenemat III manda cavar el lago artificial Meris, y ordena la construcción del Laberinto, de los Colosos de Memnón y del Serapeum. Lamentablemente este progreso fue detenido por un grave acontecimiento.

Hacia el año -1700 un conglomerado de feroces guerreros avanza desde el Asia Menor y sojuzga a Egipto por 200 años. Los egipcios los denominaron despectivamente “hicsos”, es decir, reyes pastores, por su primitiva condición de nómadas. Eran tribus semitas provenientes de la Mesopotamia, y expulsados de allí por las gigantescas invasiones arias del 2° milenio antes de Cristo y que se estudiarán más adelante. Traían consigo caballos y armas de hierro, y con estos elementos desconocidos hasta entonces en Egipto,. pronto dominaron lodo el país. Las inscripciones egipcias, aún nos hablan de su rapiña y ferocidad.

• Durante el dominio de los hicsos se establecieron en Egipto numerosas tribus extranjeras, y entre ellas llegan Jacob con sus hijos —semitas ellos también—, los cuales al poco tiempo constituirán la prolífica nación hebrea.

Nuevo Imperio TEBANO. La nobleza egipcia que había soportado de mala gana el dominio de los hicsos promovió una sublevación sangrienta. Hacia el año -1.500, príncipes tebanos logran expulsar a los invasores e inician el período de mayor esplendor y predominio egipcio. Durante 4 siglos Egipto será el país más poderoso del mundo. Entre todos los faraones de las tres únicas dinastías que se suceden en el trono durante esta etapa, merecen destacarse:

Tutmés I: expulsa definitivamente a los hicsos y lleva las fronteras de Egipto hasta la Siria.

Hachepsut: su hija, gobernó el país durante 20 años con mano de hierro. A ella se debe igualmente la construcción de grandiosos templos.

Tutmés III: su esposo y sucesor. Se lo ha apodado el “Napoleón egipcio”. Emprendió 17 campañas extendiendo su dominio hasta el Éufrates, y por el sur hasta Abisinia.

Amenofis III: “el Magnífico”: monarca refinado, amante de las fastuosas obras. A él se deben maravillosas construcciones de Lucor y Karnaks. Durante su gobierno el culto a Amón logra el apogeo de la opulencia.

Amenofis IV: disgustado por los excesos religiosos anteriores prohíbe la  adoración de los ídolos. Aconsejado por su esposa la reina Nefertiti, implanta en Egipto el monoteísmo, con la adoración a Atón, el dios sol. Por sus ideas espiritualistas se lo ha considerado “el genio más notable entre los orientales”.

Tutankamón: su yerno y sucesor, joven de 22 años, destruyó la obra de su suegro restableciendo los antiguos cultos. Se ha hecho célebre por haberse hallado intacto su sarcófago rodeado de innumerables riquezas, en el año 1922.

Ramsés II: fue el más glorioso de todos los faraones. Reinó 67 años y bajo su mando Egipto logró el más alto apogeo de su historia. Todos los países del Cercano Oriente y del Este africano eran sus aliados o le rendían vasallaje. No hay ciudad en el país que no posea monumentos en memoria de sus victorias. Sin embargo, se supone que no le pertenecen todas las obras que se le atribuyen, sino que deben repartirse con varios otros reyes anteriores.

A su muerte, sus sucesores denominados “los ramesidas” no logran conservar el gran poderío alcanzado.

Imperio SAITA: decadencia y dominación extranjera. La gran prosperidad alcanzada por Egipto le atrajo numerosas expediciones de pueblos vecinos ávidos de conquista. Primeramente fueron los aqueos y otros pueblos del Asia Menor a los que se llamaba “Pueblos del Mar”. Ramsés III logró finalmente rechazarlos pero a costa de grandes pérdidas. Poco después se desata la anarquía entre los jefes militares y los etíopes penetran por el sur del país apoderándose de una parte del territorio.

Aprovechando este desorden, Asaradón, rey de Asiria, logra invadir y dominar todo Egipto. Poco después, el faraón Psamético I consigue expulsar a los asirios e inicia un último y corto período de esplendor. Su hijo Necao II continuó su obra, y relacionándose con griegos y fenicios, dio un gran impulso al comercio.

 Además, comenzó la construcción de un canal que debía unir el Nilo con el Mar Rojo; en la ejecución de esta obra, marinos fenicios partiendo del Mar Rojo llegaron a la desembocadura del Nilo, luego de costear todo el continente africano. Sin embargo, no logró este joven faraón mantener el poderío egipcio. En el año — 605 Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo derrota y se apodera de una parte del país.

Finalmente, bajo el faraón Psamético III, los persas, al mando de Cambises, hijo del gran rey Ciro, concluyeron con la independencia de Egipto, en el año -525. Durante más de dos siglos Egipto perteneció a Persia. En el año – 333, Alejandro Magno penetra en el Valle del Nilo, anexa el país a su imperio, y funda Alejandría, su nueva capital.

A su muerte, uno de sus lugartenientes el general Ptolomeo, inicia su célebre dinastía, durante la cual Alejandría convirtiéndose en el centro de la cultura de todo el Oriente. El faraón Ptolomeo XIII interviene en las luchas civiles de Roma, y al declararse enemigo de Julio César, es destituido y reemplazado por su hermana Cleopatra. Casada poco después esta reina con Antonio, el héroe romano, entran en conflicto con Octavio Augusto, quien los derrota en el año — 39 en la célebre batalla de Accio. Desde entonces Egipto se convirtió definitivamente en Provincia Romana.

Resumen Historia de Egipto Antiguo La Vida y Costumbres Egipcios

Resumen Historia de Egipto Antiguo La Vida y Costumbres de los Egipcios

«Egipto es un regalo del Nilo»
Herodoto

Historia de Egipto La vida de los egipcios Antiguo Egipto Cultura

Egipto no se comprende sin la presencia del Nilo. El noreste de África es un desierto pero el Nilo lo convirtió en una zona privilegiada. Gracias a sus sistemáticas crecidas, se forma el limo, tierra muy fértil para la agricultura. Gracias a un amplio sistema de canales y diques lograron hacer tres cosechas al año, dicha abundancia de alimentos hizo que el pueblo egipcio creciera y llegue a ser el gran imperio de oriente.

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

El Nilo, Alma del Nilo:

Este río, uno de los más grandes de todos los conocidos en el mundo antiguo, tiene sus fuentes en el corazón de Africa, en la región de los grandes lagos Alberto y Victoria y luego de bañar toda la zona ecuatorial africana, formando numerosos saltos y cataratas, penetra en Egipto.

Allí corre encajonado entre dos cadenas de montañas, la Líbica y la Arábiga: es el Alto Egipto.

Luego, al llegar el Nilo cerca de la ciudad de Menfis, se divide en 7 brazos principales formando su famoso Delta, de unos 100 Km. de largo y 500 de ancho: es el Balo Egipto, región muy fértil, de clima cálido y húmedo, y surcada de innumerables canales.

Finalmente, y tras haber recorrido más de 6.500 Km., el Nilo vuelca su voluminoso caudal de unos 13.000 m. por segundo en el Mar Mediterráneo.

Herodoto, famoso historiador griego del siglo y antes de Cristo afirmaba: “Egipto es un regalo del Nilo.” En efecto, si hay vida y riquezas en este país, ello se debe al extraordinario sistema de las crecientes periódicas de  su río.

Cada año, apenas comienzan las grandes lluvias del verano en el centro del África, y el deshielo en los montes de Abisinia, el Nilo comienza a elevar rápidamente su nivel arrastrando consigo un manto de humus y de sustancias fertilizantes formadas por restos de plantas en descomposición. Al aumentar la creciente, el Nilo se desborda y. cubre todo el valle durante los meses de julio y agosto. Luego en los tres meses siguientes las aguas se van retirando poco a poco, dejando toda la región cubierta de una riquísima capa de limo negro.

Inmediatamente se procede a la siembra, y cuatro meses después se cosecha. Si la creciente ha sido muy buena, puede efectuarse una segunda siembra.

Los antiguos egipcios, que ignoraban las causas de estas crecientes periódicas, creían que el Nilo bajaba del cielo a causa de sus numerosas cataratas y le rendían culto como si fuera dios; durante la época de la creciente se entregaban a la oración y a fiestas religiosas en reconocimiento de su divinidad.

Esto es un conciso resumen de la historia de este pueblo, sólo se quiera dar al lector una
somera idea de la vida e historia de este pueblo. (puedes ampliar esta información)

  • Inicialmente, en sus orígenes, eran dos zonas separadas:
  1. a) Bajo Egipto en la zona del delta del Nilo. (B.E.)
  2. b) Alto Egipto en la zona sur del mismo río. (A.E.)
  • Se organizaban en nomos, que eran pequeñas unidades administrativas, dirigidas por un familiar. La unión de esas unidades fueron conformando las dos zonas.
  • Los del A.E. eran pastores, en cambio los de B.E. eran agricultores.
  • Con el tiempo (-3000) el A.E. dominó al B.E. y ambos reinos quedaron unificados bajo el poder de un faraón, que significa rey de la gran casa, y capital fue Menfis.
  • Al faraón se lo suponía hijo de un Dios, Ra el dios del sol, por lo que el gobierno era teocrático, es decir el poder era divino por emanaba del mismo dios.
  • Para mantener su poder, los faraones se casaban entre hermanos formando dinastías de faraones, que fueron unas 30 en toda la historia de Egipto hasta la dominación del imperio romano, que la anexó como una provincia más.
  • Al lado del faraón estaban los sacerdotes, que intervenían en los problemas de sucesión dinástica e influían en la decisiones del soberano.
  • Osiris era el dios de los muertos. Rendían culto a los muertos, y suponían que el cuerpo era la residencia del alma, por eso se practicaba el embalsamamiento de cadáveres.
  • Para guardar estas momias se hacían templos de todo tipo. Los primeros eran mastabas, pero fueron evolucionando hasta construir las grandes pirámides.
  • Los faraones y sacerdotes proyectaban la economía del pueblo. Determinaban las zonas que habían que sembrar, los canales y caminos, el riego, la cosecha, etc. La economía era netamente agrícola.
  • Todo el pueblo debía sembrar y la cosecha era entregada en su totalidad al faraón, que este lo depositaba en silos reales, y luego lo administraba, tanto para el consumo como para el próximo sembrado.
  • Además el pueblo siempre debió pagar tributos, en mercadería como granos, o bien en trabajo civiles del estado. En las pirámides trabajaban grupos de 100.000 obreros.
    El suelo o tierra era del faraón y para explotarlo debían pagar ese tributo.A veces el faraón mediante una carta real podía entregar un pedazo de tierra a los sacerdotes o militares.
  • Cuando hacía falta otros materiales como cobre y madera organizaban expediciones militares y salían a guerrear, en zonas como Sinaí o Nibia.
    El faraón tenía gente especializada que sabía leer , escribir, calcular, llamados escribas, que eran los ministros de hacienda o contadores del estado, pues manejaban toda la administración, pero siempre en base a las decisiones de los sacerdotes.
  • La escritura inicialmente fue la jeroglífica, pero después la simplificaron.Políticamente después de la unificación, donde el poder quedó concentrado en el faraón, muchos jefes de nomos antiguos, trataron de sublevarse, pues habían perdido privilegios. Estas guerras debilitaban muchas veces el poder del faraón, hasta que el –2000 nuevamente se separó en dos zonas.Mediante la fuerza militar, se reunificó el estado, y se eliminaron los monarcas. La nueva capital fue Tebas. Los monarcas fueron reemplazados por visires, que dependían directamente del faraón. Los visires tenían cierto poder, pero estaban sometidos a la voluntad del rey.
  • En esta nueva etapa del estado, hubo importantes conquistas y la expansión de Egipto fue máxima. Luego de tres siglos de esplendor y crecimiento aparece un pueblo, conocido como hicsos, o bien hicsos pastores, que conocían el caballo y el hierro. Fue en –1600, y dominaron a los egipcios por un período de tres siglos. Supuestamente fue porque el poder del faraón venía decayendo, debido que ahora los visires también lo desobedecieron y lo traicionaron.Más tarde los faraones Totmosis y Amenofis, iniciaron nuevas campañas, y lograron restituir la unidad y soberanía del estado egipcio. También continuaron con la expansión territorial y realizaron campañas militares a otras zonas desconocidas, sometiendo todo pueblo que se les cruzaba. Esta etapa fue la del imperio Egipcio. Gobernaron Ramsés II y III.
  • Con estas campañas sacerdotes y militares se beneficiaron con las conquistas. Se armó un ejército permanente con presencia en todas las zonas conquistadas y se aseguró el pago de impuestos y tributos a los pueblos sometidos. De todas maneras mantener esta estructura fue muy costoso e inclusive habían indisciplina militar, pues ahora era los militares los interesados en tener poderDebido a la fragmentación del poder entre faraón, visires, militares y sacerdotes, la unidad fue perdiendo consistencia política y los pueblos vecinos aprovecharon para instalarse en los límites, o para retomar el poder perdido en otras épocas. Finalmente en el –30 Roma la anexa como provincia del imperio romano.
  • En ciencias, conocían algo de hidráulica, que aplicaban a las crecientes del Nilo. También conocían algo de geometría, pues hacían exactas mediciones y marcados de lotes, construcciones, etc. Con la química pudieron crear las tintas, colores, y técnicas aplicadas en el arte del embalsamamiento. No avanzaron en medicina, pues tenían creencias religiosas muy arraigadas en su cultura. Sabían que el año tenía 365 días y ¼ y el día 24 horas. Las semanas eran de 10 días y el mes de 3 semanas. Sólo tenían tres estaciones al año.
  • Para escribir, lo hacían en papiros, que era una planta del delta y era de tipo jeroglífica.En el arte trabajan a la perfección la terracota (arcilla) en vasijas y cántaros de forma de cabeza animal. También tejían y usaban el oro y la plata en trabajos de orfebrería.

Practicaban el juicios a los muertos, es decir, al morir se le iniciaba un juicio público, en donde el pueblo podía decirle lo que quería. Si salía culpable no tenía sepultura legal, y en caso contrario se le grababa el nombre en bronce. Los reyes o faraones no estaban exentos de esta práctica.

Ver: Culto de Embalsamamiento

Creencia en una vida futura y en el Juicio Final.  Entre los rollos de papiro hallados en las tumbas reales de Tebas, se encontró el llamado Libro de los Muertos, donde se trata de una segunda vida y de un Juicio Final. En su escritura pictórica está representado Osiris, sentado, provisto de una balanza y acompañado de un secretario y cuarenta y dos jueces subalternos.

En la balanza el alma es pesada con una estatua de la justicia divina puesta en el otro platillo, la cual es custodiada por el dios Annubis.

Los jueces subalternos emiten sus decisiones por separado, después de haber oído la defensa que ha hecho de sí misma la persona encausada.

Si el alma era declarada indigna de admitirse en el cielo egipcio, era ahuyentada a la región de las tinieblas para encarnar allí en el cuerpo de un animal del género indicado a sus bajos instintos y naturaleza sensual.

Si era declarada limpia se unía a la muchedumbre de los elegidos. Es precisamente esta creencia en ultratumba la que caracteriza la cultura egipcia.

Al principio fue sólo el emperador el que se granjeaba la inmortalidad, y sólo él podía ser embalsamado; más tarde, cualquiera que pudiera pagar la preparación de la momia y construirse una tumba podía aspirar a una vida sin término.

Si «ha puesto a Dios en su corazón», si es «puro» y tiene confianza en la inmortalidad, el difunto por muy plebeyo que sea, se convierte en Osiris, en un faraón.

mapa de egipto antiguo

RESUMEN:

El imperio egipcio fue el de más larga duración de todo el Oriente Medio. Su elemento vital es sin duda alguna, el Nilo, la regularidad de cuyas crecidas hacía posible una agricultura próspera en las zonas anegables y, con ella, la base de la economía del país.

Los egipcios, que vivían de esa subida de las aguas que periódicamente reproducían sus avenidas, de análoga manera a como el Sol y la Luna se conducen en sus movimientos, consideraban aquella regularidad como un don de los dioses, y con el tiempo, y por proceso muy natural, llegaron a mirar como divinidad al propio río, máxime cuando, por desconocer sus orígenes y las causas de sus crecidas, no podían explicarse más que como un hecho providencial la periodicidad de su producción.

Esta regularidad en el fenómeno tan trascendente para su vivir, es indudablemente la que influyó en la mentalidad egipcia predisponiéndola a ese fondo panteísta que informaba espiritualmente su religión y que en el curso de los tiempos hubo de degenerar en desviaciones idolátricas y bajas supersticiones.

Los dos polos de la religión egipcia eran el culto a los difuntos, nacido de la creencia en el más allá y en una justicia ultraterrena, y la reverencia a todas las manifestaciones de la vida, encarnada también en su correspondiente representación religiosa y mítica, pero que no excluían un sentido epicúreo de la vida terrena ni aun la sensualidad en la forma de gozarla.

Buena prueba de lo que decimos era la costumbre existente en los banquetes y festines, en que al final de los mismos los sirvientes entraban, en el salón donde la fiesta se celebraba, una momia. (En un principio, las momias en su ataúd de cartón pintado, se conservaban en las casas.)

Y mostrándola a los invitados les incitaban a seguir disfrutando de la vida, porque el final sería siempre convertirse en una momia como ¡a que les presentaban. Y esta práctica era compatible con la tenencia en cada casa de un altar con representación de divinidades protectoras, de alto sentido espiritual.

Diez mil años de antigüedad se le estiman a la civilización egipcia; grandiosos testimonios pétreos nos dejó de su pasado, pero el legado documental escrito permaneció incógnito hasta el descubrimiento de la piedra de Roseta y los subsiguientes estudios de Champollion el Joven.

Mas los resultados conseguidos hasta el presente, tanto por aquel ilustre iniciador, como por sus continuadores y compatriotas Lenormand, Amper, Rouge y Mariette; por los alemanes Lepsius y Brugsh, y el inglés Berch y las más modernas conclusiones de Meyer y Flinders Petrie, no han llegado a descifrarnos todo el con-tenido de los papiros encontrados, ni a establecer una cronología terminante y unánime.

Los egipcios no fueron un pueblo belicoso; es decir: que no tomaron la guerra como usual instrumento político.

Sus empresas bélicas fueron dictadas por necesidades de defensa o anticipándose a la iniciativa de vecinos poderosos y agresivos. Eran gentes industriosas, pacíficas y de un evidente fondo religioso.

¿Cómo se conducían en privado? Nada concreto dejan traslucir los antecedentes que se poseen, alusivos sólo a la vida pública.

Pero es de presumir (que no fueran muy ajenos a los vicios que corroían a todos los pueblos de la antigüedad que gozaban de opulencia.

En cuanto a su organización interna, no es temerario presumir que el Estado estaría sometido en todas las manifestaciones de su autoridad a la tutela sacerdotal, de la que, muchas veces, quisieron manumitirse los reyes sin conseguirlo definitivamente.

Los elementos sacerdotales en todas sus especialidades constituirían una superburocracia que asfixiaría toda iniciativa en que no intervinieran o a la que no otorgaran su beneplácito. Si este sistema pudo ser eficaz en algunos períodos constructivos, no cabe duda de que, a la larga, había de resultar nocivo para el país.

Cada especialidad sería un coto cerrado en las materias de su competencia. Habría interferencias mutuas y, a fin de cuentas, acabarían mirándose las misiones a cumplir, no por el bien público que pudieran reportar, sino por el provecho que trajeran al grupo encargado de ejecutarlas.

En cuanto al verdadero pueblo, reducido a la condición de siervos adscritos a la gleba, poco jugaba políticamente .y era siempre una presa de cualquier conquistador de Egipto, que al derrocar los poderes directivos, quedaba como dueño de los naturales.

DIOSES DEL ANTIGUO EGIPTO

Amón Dios de origen tebano, supremo creador. Fue identificado con Ra. Se le suele representar como un carnero o como un hombre con cabeza de carnero.

Anubis Dios de los muertos y del embalsamamiento. Se le representa como un hombre con cabeza de chacal, o como un perro o chacal tendido junto a una tumba o a los pies de Isis.

Atón Originariamente era Ra. El faraón Ajnatón le dio un nuevo nombre y le proclamó el único dios de Egipto. Se le representa como el disco solar con largos rayos solares que acaban en manos.

Bastet Diosa del amor y la fertilidad, hermana de Ra. A veces se la representa como una mujer con cabeza de gato o de otro felino.

Hator Diosa del cielo y de la fertilidad. Era hija de Ra y esposa de Horus. Se la representa como una vaca con el disco solar en la testuz o como una mujer con cabeza de vaca y el disco solar.

Horus Dios del cielo; hijo de Osiris y de Isis y esposo de Hator. La mayoría de las veces aparece representado como un halcón o como un hombre con cabeza de halcón.

Imhotep Mortal deificado y considerado hijo de Ptha. Protector de los escribas, y de la medicina. Suele representársele como un sacerdote con la cabeza rasurada y con un papiro sobre sus rodillas.

Isis Diosa madre de Egipto, también de la magia y de la fertilidad. Esposa y hermana de Osiris y madre de Horus. Como más veces aparece representada es con apariencia de mujer sentada en un trono con el disco solar en la cabeza, o de pie con cuernos de vaca en la cabeza. También aparece amamantando a un niño pequeño, que es Horus.

Maat Diosa de las leyes, la verdad y la justicia. Es hermana de Ra y esposa de Thot. Se la representa como una mujer con una pluma de avestruz en la mano, pluma que era la utilizada por Osiris como medida para pesar el alma del difunto.

Mut Reina de todos los dioses y madre de todas las cosas creadas, esposa de Amón. Aparece muchas veces como una mujer con cabeza de buitre y su nombre escrito en un ideograma.

Nut Diosa del cielo, (entendido como bóveda celeste). Se la representa como una mujer desnuda y enorme, cuya espalda arqueada cubre la tierra.

Osiris Dios principal de la muerte, marido de Isis e hijo de Horus. Muy a menudo aparece como un hombre con barba y el cuerpo vendado como una momia. Lleva también la corona del Alto Egipcio y en sus manos el cayado y el látigo, como símbolos de poder.

Ptah Dios creador primigenio, protector de artesanos y orfebres. Se le representa como una momia que lleva en las manos el ankh (símbolo de la vida) y un cetro.

Ra Dios creador y personificación del Sol. Como más veces aparece es como un hombre con cabeza de halcón o de toro y también tocado por el disco solar.

Sekhmet Diosa de la guerra y de las luchas, hermana de Ra y esposa de Ptah. Suele representársela como una leona o como una mujer con cabeza de leona.

Set Dios del caos y de lo aciago, personificación del desierto total. A menudo se le representa como una bestia enorme o como un hombre con cabeza de monstruo. También se le asocia con el cocodrilo, el hipopótamo y los animales que habitan en el desierto.

Thot Dios de la Luna, y medidor del tiempo, escriba de los dioses, señor de la magia y la sabiduría y deidad universal. Se le suele representar como un hombre con cabeza de ibis, o como un ibis o como un mandril con cabeza de perro.

CRONOLOGIA DE LA HISTORIA DE EGIPTO
5000-525. — XXVI dinastías en Egipto. Primeros pobladores hasta Menes (5000? ).— Período arcaico (? -3197).
3197-2779. — Época tinita (I y II dinastías).
2770. — La mastaba escalonada de Sakkara.
2700-2600. — Construcción de las pirámides de Gizeh.
2560-2400. — Construcción de las pirámides de Abusir (V dinastía).
2400-2270. — Construcción de las pirámides de Sakkara (VI dinastía).
2560-2423. — V dinastía.
2423-2233. — VI, VII y VIII dinastías.
2233-2065. —IX y X dinastías. 2065-1660. – Imperio Medio (XI a XVIII dinastías).
2065-2000. — XI dinastía.
2000-1788.— XII dinastía. Unificación de Egipto.
2000-1970. — Amenemhat I. 1970-1935,-Senusret I.
1935-1906. — Amenemhat II.

1906—1849. — Senusret II. 1849—
1801. — Amenemhat III.
1700—1555.—Época de los hicsos (XIV—XVII dinastías).
1680—1580. — XV y XVI dinastías.
1580. — Expulsión de los hicsos.
1580—1322. — XVIII dinastía.
1580—1558 — Amosis o Aahmés.
1545—1514. —Tutmes I.
1479—1447 — Tutmés III. Máxima expansión del Imperio.
1412—1376. — Amenhotep o Amenofis III. Su esposa Teye.
1376—1358. — Amenhotep IV. Reformas religiosas.
1358—1350. — Tutankamen. Reacción de los sacerdotes
de Tebas.
1350—1315. — Harmab.
1314—1210.—XIX dinastía.
1315. — Ramsés I.
1313—1292. — Seti I. Derrotas de los hetitas.
1292—1225. — Ramsés II.
1270. — Tratado de paz entre Egipto y los hetitas.
1214—1210. — Merenptah. Invasión de «los pueblos del mar».
1204—1172. — Ramsés III. Construcción del templo de Medinet Habu. 1090—945. — Egipto decae bajo la XXI dinastía.
945—745. — Los mercenarios libios dominan Egipto (XXII dinastía).
945. — Sesonc.
712—663.—Los reyes etíopes dominan Egipto (XXV dinastía).
688—663. — Taharka, el etíope. Los asirios se apoderan de Egipto.
663—609. — Psamético I. Salida de los asirios.
654. — Etiopía se separa de Egipto.
609—593. — Necao se apodera de Siria, pero es vencido por Nabucodonosor.
593—588. — Psamético II.
525. — Cambises conquista Egipto.
486.—484. — Sublevación de Egipto contra Persia
486.—465. — Jerjes.
485. — Jerjes desbarata una sublevación en Egipto.
454. — La escuadra griega es aniquilada en Egipto. Pérdida de Chipre.
450. — Atenas apoya a Egipto y Chipre.
414. — Amirteo separa a Egipto de Persia.
408. — Muerte de Amirteo. Egipto es conquistado por los persas.
378 361. — Nectanebo I funda la dinastía XXX.
358 341. — Nectanebo II.
334—331 — Alejandro se apodera de Asia Menor, Siria y Egipto.
332. — Alejandro ocupa Egipto.
332—331. — Alejandro funda la ciudad de Alejandría y visita el oasis de Ammon Siva.
323. — Muerte de Alejandro. Ptolomeo recibe Egipto.
306. — Ptolomeo toma el título de Rey de Egipto.
301. — Batalla de Ipsos.
285-247 — Ptolomeo II Filadelfos.
273. — Roma se alia con Ptolomeo Filadelfos.
250. — Ptolomeo Filadelfos se alfa con Antíoco de
Siria; éste se casa con Berénice, hija de aquél.
247-221. — Ptolomeo Evergetes.
246. — Conquista del Imperio seleucida por Ptolomeo.
221-204. — Ptolomeo IV Filopátor.
219-217. — Lucha de Antíoco contra Egipto.
217. — Victoria de Ptolomeo Filopátor en Rafeya
contra Antíoco IV.
204-181. — Ptolomeo V Epífanes. Influencia romana
en Egipto. 181-146. – Ptolomeo VI Filomáter.
171-168. — Menfis es conquistada por Antíoco, pero
los romanos le obligan a evacuarla.
170-117. — Ptolomeo VIII.
80-51. —Ptolomeo XIII Auletes. Disolución del reino de los Lágidas.
51-30— Cleopatra VII de Egipto. Comparte desde el 47 la soberanía de Egipto con su hermano y esposo Ptolomeo XIV.
48-47. — César interviene en Egipto.
37. — Antonio se casa con Cleopatra.
32-31. — Guerra de Octavio contra Cleopatra.
31 — Victoria naval de Octavio en Actium contra Antonio y Cleopatra.

Akenatón: Crisis de la Religión del sol

Grandes Hombres de Grecia Antigua Personajes de la Historia

Grandes Hombres de Grecia Antigua 

Alcibíades (h. 450-404 a.C.) Político ateniense. Fue alumno le Sócrates y pupilo de Pendes, que era un pariente cercano. En el año 420 a.C., fue elegido estratega. Durante a Guerra del Peloponeso convenció a los atenienses para que enviaran tropas a Sicilia y fue nombrado uno de los efes de la expedición. Pero le ordenaron que volviera ara enfrentarse a la acusación de haber desfigurado las estatuas de Atenas con un grupo de amigos aristocráticos. En vez de volver, huyó a Esparta donde aconsejó a los espartanos cómo luchar en la guerra contra Atenas. En el año 407 a.C., lo llamaron de nuevo a Atenas y fue reelegido. Pero le consideraron responsable le la derrota ateniense en la batalla de Notium y se retiró. Murió asesinado en Persia.

Alejandro Magno (356-323 a.C.) Rey de Macedonia y jefe militar. Alumno de Aristóteles, aprendió tácticas militares siendo soldado en el ejército de su padre, Filipo de Macedonia. En el año 336 a.C., Filipo fue asesinado y Alejandro se convirtió en rey a la edad de 20 años. Fue un genio militar y, tras tomar el control de Grecia y otras zonas del norte, invadió Asia. Finalmente, conquistó el mayor imperio de la antigüedad. Alejandro se casó con una princesa persa llamada Roxana. Murió a causa de las fiebres en Babilonia con 33 años.

Anaxágoras (h. 500-428 a.C.) Filósofo. Escribió De la naturaleza, un libro que influyó en numerosos filósofos posteriores. Anaxágoras dedujo que el Sol era una masa e materia candente y que la Luna reflejaba su luz. Fue también el primero que dio una explicación sobre los eclipses solares.

Antígono  (h. 320-239 a.C.) Rey de Macedonia. Reinó desde 279 hasta 239 a.C. Como rey de Macedonia, también gobernó Grecia y fue uno de los jefes más poderosos del mundo helenístico. Sus sucesores reinaron asta 146 a.C., cuando Macedonia y Grecia fueron finalmente conquistadas por los romanos.

Arístides (h. 520-467 a.C.) Político y general ateniense. Procedía de una familia aristocrática. Arístides fue un jefe estacado en la época de las Guerras Médicas y fue estratega en la batalla de Maratón. Le condenaron al ostracismo en el año 482 a.C. pero le volvieron a llamar un año después y participó en las batallas de Salamina y latea. Arístides ayudó también a fundar la Liga de Delos.

Anistófanes (s. v-h. 385 a.C.) Escritor de comedias ateniense. Creó unas 40 comedias de las cuales se conservan once. Algunas de ellas se burlan de los acontecimientos políticos de la época. Muchas de sus obras ganaron premios en el festival de teatro de Atenas. Sus obras más famosas son Las avispas, Las aves, Las ranas y Las nubes.

Aristóteles (384-322 a.C.) Filósofo ateniense. Estudió con Platón en Atenas y luego visitó el Mediterráneo oriental. Tras ejercer tres años de tutor de Alejandro Magno, volvió a Atenas en el año 335 a.C. Fundó una escuela, el Liceo, pero tras la muerte de Alejandro se le acusó de impiedad y huyó a Eubea. Sus escritos tratan de muchos temas, como poesía, vida política y varias teorías filosóficas. Entre sus obras más famosas se incluyen Poética, Política y Metafísica.

Arquímedes (h. 28 7-212 a.C.) Matemático, astrónomo e inventor. Estudió en el Museo de Alejandría y vivió en Siracusa. Inventó un tipo de polea y un dispositivo para elevar el agua. También descubrió una ley importante de física: un objeto desplaza su propio volumen de agua.

Aspasia (nacida h. 465 a.C.) Esposa de Pendes. Procedía de Mileto y nunca fue realmente aceptada por muchos atenienses. Los enemigos de Pendes y los escritores de comedia solían burlarse de Aspasia. Pero era muy bella y culta, y Sócrates y sus amigos tenían un gran concepto de ella. En el año 431 a.C., fue procesada y absuelta.

Cimón (finales del s. vi-h. 450 a.C.) Soldado y estadista ateniense. Era hijo de Milcíades y enemigo acérrimo de los persas. Tras la victoria griega sobre los persas en las batallas de Salamina y Platea, Cimón dirigió expediciones para liberar las islas griegas del dominio persa. En el año 462 a.C., convenció a Atenas para que apoyara a Esparta. Cuando los espartanos rechazaron la ayuda ateniense, el prestigio de Cimón se vio afectado y se le condenó al ostracismo en el año 461 a.C. Posteriormente, fue llamado de nuevo y negoció una paz de 5 años con Esparta. Dirigió una expedición a Chipre, donde murió.

Clístenes (vivió en el s. VI a.C.) Político ateniense. Era miembro del partido aristocrático y llegó al poder en Atenas tras el derrocamiento del tirano Hipias. En el año 580 a.C., introdujo reformas que desembocaron en un sistema político conocido como democracia. Introdujo igualmente el sistema del ostracismo en la ciudad.

Dracón (vivió en el s. VII a.C.) Político ateniense. En el año 621 a.C., fue designado para mejorar el sistema jurídico ateniense. Fomentó los juicios públicos para que el pueblo pudiera ver que se había hecho justicia. Endureció en gran medida las leyes atenienses existentes e introdujo la pena de muerte para muchos delitos menores. Los atenienses no estaban contentos con estas leyes tan severas y, con el tiempo, Solón reformó el sistema de nuevo.

Esquilo (h. 52 5-455 a.C.) Escritor de tragedias. Creó unas 90 obras, pero sólo se han conservado siete. La mayoría de sus tragedias eran historias de dioses y héroes. Su obra más famosa fue la Orestiada, una serie de tres dramas acerca del rey Agamenón y su familia. Se le considera el fundador de la tragedia griega. Fue el primer escritor que utilizó a más de un actor e introdujo el diálogo y la acción en el escenario.

Euclides (vivió h. 300 a.C.) Matemático. Trabajó en Alejandría y escribió varios libros de matemáticas y geometría. Su obra más conocida fue Elementos, parte de la cual resume las enseñanzas de los matemáticos que trabajaron antes que él. Varias de sus teorías y descubrimientos siguen en uso hoy en día.

Eurípides (h. 485-406 a.C.) Escritor de tragedias ateniense. Creó más de 90 obras. Conocemos los títulos de 80, pero de ellos, sólo 19 se han conservado hasta nuestros días. Entre sus obras más conocidas están Medea, Las troyanas y Orestes. Ganó un total de cinco premios en el festival de teatro de Atenas. Posteriormente, se trasladó a la corte del rey Arquelao de Macedonia, donde murió.

Fidias (h. 500-h. 425 a.C.) Escultor ateniense. Utilizó sobre todo el bronce pero fue más conocido por sus estatuas de culto de marfil y oro (criselefantinas). Realizó el friso del Partenón y la estatua de Atenea que se encontraba allí, así como la estatua de Zeus de Olimpia. Fue acusado de apropiarse del oro que se le dio para las decoraciones del Partenón pero huyó y fue a trabajar a Olimpia. Posteriormente, se le acusó de nuevo de fraude y murió en prisión.

Filipo de Macedonia (h. 382-336 a.C.) Rey de Macedonia y jefe militar. Comenzó a reinar en Macedonia el año 359 a.C. Reorganizó el ejército y demostró tener grandes capacidades como comandante militar y diplomático. Filipo unificó el país, amplió las fronteras y convirtió a Macedonia en la mayor potencia militar de su tiempo. Se casó con una princesa llamada Olimpia y tuvieron un hijo, Alejandro. Fue asesinado en el año 336 a.C., posiblemente envenenado. Algunos historiadores creen que su esposa y su hijo pudieron estar implicados en la conspiración de asesinato.

Heródoto (h. 484-420 a.C.) Historiador. Heródoto nació en Halicarnaso (Jonia). Visitó Egipto, el Mar Negro, Babilonia y Cirene, y vivió en Samos. Luego, se trasladó a Atenas y por último se estableció en Tunos, en el sur de Italia. Heródoto es conocido como el padre de la Historia. Escribió una historia del pueblo griego basada en las Guerras Médicas. También incluyó información sobre muchos otros temas. Heródoto fue uno de los primeros escritores que entrevistó a testigos, comparó hechos históricos y los consideró como una serie de acontecimientos relacionados entre sí. Pero sus relatos no son siempre fiables.

Hesíodo (vivió en el s. VIII a.C.) Poeta beocio. Poseía una plantación en Ascra (Beocia). Afirmaba que un día las Musas habían ido a visitarle en el monte Helicón y le habían concedido el don de la poesía. Su libro más conocido es Los trabajos y los días, que incluye detalles prácticos sobre agricultura, un calendario con los días favorables y desfavorables, y una explicación de las ceremonias religiosas. Se piensa también que escribió La teogonía, un relato de los dioses y diosas griegos, y de sus relaciones.

Hipócrates (h. 46O-h. 377 a.C.) Médico y escritor de temas médicos. Sus enseñanzas se convirtieron en la base de las ideas médicas de toda la antigüedad. A diferencia de muchos médicos griegos más antiguos, basó su obra en observaciones directas de sus pacientes, en lugar de en rituales religiosos. Sus obras trataban de muchos aspectos de la medicina, incluido el modo en que debe comportarse un médico y el efecto del entorno en dolencias y enfermedades. Hipócrates vivió en la isla de Cos, donde fundó una importante escuela médica.

Homero (vivió en el s. IX a.C.) Poeta. Se sabe muy poco sobre Homero. Parece que fue un bardo que recitaba su poesía. Durante muchos años, los poemas que al parecer fueron compuestos por Homero se transmitieron de boca en boca. Finalmente, siglos después, otros poetas e historiadores escribieron fragmentos de estos poemas. Según la tradición, Homero procedía de la isla de Cos y es posible que fuera ciego. Los poemas que, se dice, compuso Homero, la Ilíada y la Odisea, constituyen relatos detallados de acontecimientos de la Guerra de Troya y posteriores a ella.

Jenofonte (h. 430-354 a.C.) Historiador ateniense. Fue alumno de Sócrates. Luchó como soldado mercenario tanto para Persia como para Esparta y, en consecuencia, fue desterrado de Atenas. Durante su exilio en Esparta escribió numerosos libros, entre ellos La anábasis, sobre el tiempo que pasó con los persas, y Las helénicas, una historia de los acontecimientos de su tiempo. Escribió igualmente sobre temas de agricultura, caballos y equitación, temas financieros y sobre Sócrates.

Milcíades (h. 550-489 a.C.) Soldado y político ateniense, padre de Cimón. El tirano Hipias le envió al Ouersoneso para asegurarse de que los atenienses mantenían el control de la ruta hacia el Mar Negro. Después luchó para los persas, pero se unió a la revuelta de Jonia en el año 500 a.C. Cuando ésta fue derrotada, huyó a Atenas. Dirigió las fuerzas atenienses en la batalla de Maratón, que ganaron los griegos, gracias en gran parte a las excelentes capacidades militares de Milcíades. Posteriormente, dirigió a los atenienses en una expedición infructuosa a Paros. Regresó a Atenas donde fue juzgado y tuvo que pagar una considerable cantidad de dinero.

Mirón (vivió en el s. y a.C.) Escultor. Trabajó en Atenas entre los años 460 y 440 a.C. Entre sus estatuas más famosas destacan el Atleta y el Discóbolo.

Pendes (principios del s. v-429 a.C.) Estadista y general ateniense. Se convirtió en el político más poderoso de su tiempo. Fue elegido estratega todos los años entre 443 y 429 a.C. y era un orador tan destacado que a menudo era capaz de inclinar la opinión pública a su favor. Perfeccionó el sistema democrático ateniense, organizó la reconstrucción de la Acrópolis y la construcción de las Murallas Largas. En el año 430 a.C., fue acusado de robar fondos públicos y tuvo que pagar una elevada cantidad de dinero. Aun así fue elegido estratega al año siguiente, pero murió durante la peste que asoló a Atenas.

Píndaro (h. 518-438 a.C.) Poeta ateniense. Nació en Beocia y llegó a Atenas a una edad temprana. Fue amigo de Esquilo y rápidamente se convirtió en un poeta famoso. Los antiguos eruditos dividieron sus numerosos poemas en 17 libros según temas y estilos. Se han conservado algunos poemas de homenaje a ganadores en los juegos, otros dirigidos a tiranos y unos pocos fragmentos. Muchos escritores posteriores le describieron como el mayor poeta griego.

Pisístrato (h. 590-527 a.C.) Político ateniense. En el año 546 a.C., después de dos intentos anteriores de hacerse con el poder, se declaró tirano de Atenas. Bajo su gobierno, Atenas prosperó. Reorganizó las finanzas públicas, y gastó dinero público en caminos y un buen suministro de agua. Asimismo, reconstruyó y mejoró Atenas considerablemente y fomentó el arte y la literatura. El comercio ateniense con el resto de Grecia mejoró porque Pisístrato fue un excelente diplomático y deseaba mantener buenas relaciones con otras zonas. Murió estando aún en el poder.

Pitágoras (h. 580-finales del s. VI. a.C.) Filósofo y matemático. Es posible que pasara algún tiempo en Egipto y Oriente. Posteriormente, fundó una escuela en Crotona, en el sur de Italia. No se ha conservado nada de sus escritos pero conocemos sus enseñanzas a través de descripciones contemporáneas. Creía que cuando una persona moría, su alma vivía en otros seres. Desarrollé asimismo muchas teorías geométricas y matemáticas.

Platón (h. 429-341 a.C.) Filósofo ateniense. Fue miembro de una familia aristocrática ateniense y alumno de Sócrates. Tras la muerte de éste, Platón huyó a Mégara y vivió luego en Siracusa. Posteriormente, volvió a Atenas donde escribió La apología de Sócrates, una respuesta a los enemigos de este filósofo. En sus obras La república y Las leyes definió sus ideas para gobernar un estado ideal. Fundó una escuela en las afueras de Atenas, en un bosque conocido como la Academia, que dio nombre a la escuela. Esta fue famosa en toda la antigüedad y continuó durante siglos después de la muerte de Platón. El emperador romano Justiniano la cerró en el año 529 d.C., ya que pensó que era políticamente peligrosa. Las ideas de Platón han seguido influyendo hasta ahora.

Praxiteles (nacido h. 390 a.C.) Escultor ateniense. Se sabe poco sobre su vida, excepto que trabajó en Atenas. Su escultura de la diosa Afrodita  es la primera estatua conocida de un desnudo femenino. Praxiteles hizo también bellas esculturas de los dioses Hermes, Eros y Apolo.

Safo (nacida h. 612 a.C.) Poetisa. Safo nació en la isla de Lesbos, pero probablemente salió de allí para ir a Sicilia. Durante un tiempo dirigió una escuela para chicas. Se cree que escribió nueve libros de poesía pero sólo se han conservado algunos fragmentos de sus poemas. Safo está considerada como uno de los grandes poetas griegos. Murió a mediados del s. VI a.C.

Seleuco  (murió en 280 a.C.) General macedonio, posteriormente rey en Oriente Próximo. En el año 304 a.C. conquisté una amplia área del imperio de Alejandro Magno y se convirtió en uno de los tres gobernantes principales del mundo helenístico. Pero el imperio era demasiado grande para mantenerlo unido y fue conquistado finalmente por los romanos en el año 64 a.C.

Sócrates (h. 469-399 a.C.) Filósofo ateniense. Nunca escribió sus ideas pero debatía asuntos de filosofía con sus discípulos. Sócrates y sus alumnos señalaban los puntos débiles del gobierno y de las creencias comunes. Esto los hizo impopulares entre los políticos. Finalmente, sus enemigos le acusaron de no respetar la religión y de corromper a los jóvenes. Se le sentencié a morir envenenado. Conocemos las ideas de Sócrates porque fueron escritas por sus alumnos, entre ellos Platón.

Sófocles (h. 496-405 a.C.) Escritor de tragedias ateniense. De sus 123 obras sólo se conservan siete. Las más conocidas son Antígona, Edipo Rey y Electra. Sófocles fue de los primeros en escribir obras con más de dos personajes y fue uno de los primeros en usar un escenario. Antes de él, los textos dramáticos se centraban en mitos y asuntos de los dioses. Aunque sus obras seguían tratando de mitos, lo hacía desde un punto de vista humano.

Solón (h. 640-558 a.C.) Político ateniense. Se convirtió en arconte hacia el año 594 a.C. y aprobó rápidamente muchas leyes nuevas. Entre ellas, el regreso de los deudores del exilio y la cancelación de muchas deudas. Estableció un nuevo tribunal al que la gente podía apelar si consideraba que no había sido juzgada correctamente y reformó el modo en el que el gobierno tomaba las decisiones. Solón animé a los artesanos de otros lugares de Grecia a venir a Atenas y les garantizó la ciudadanía. Al hacer que los atenienses utilizaran la misma moneda que otros estados griegos, favoreció la industria y el comercio.

Temístocles (h. 524-459 a.C.) Estadista ateniense. Fue estratega en la batalla de Maratón y convenció a los atenienses para que fundaran una armada. En los años 480-419 a.C., organizó la resistencia contra los persas. Su estrategia ayudé a los atenienses a ganar la batalla de Salamina. Posteriormente, organizó la reconstrucción de los muros de Atenas en 479-418 a.C. En torno a 411 a.C., fue condenado a ostracismo y huyó a Argos. Le acusaron de traición. Luego huyó a Asia Menor, donde los persas, agradecidos por su participación en la negociación de la paz con Atenas, le hicieron gobernador de tres ciudades.

Tolomeo (367-283 a.C.) General macedonio, posteriormente rey de Egipto. Se hizo con el poder como rey de Egipto tras la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. El y sus sucesores reinaron sin problemas hasta que Egipto fue finalmente conquistado por los romanos en el año 30 a.C.

Tucídides (h. 460-396 a.C.) Historiador ateniense. En el año 424 a.C. fue elegido estratega pero se le responsabilizó de la derrota militar y le condenaron a ostracismo. No volvió a Atenas en 20 años. Tucídides escribió un relato de la Guerra del Peloponeso que se considera uno de los primeros libros de historia. Describió la guerra en sì y proporcionó numerosos detalles valiosos sobre la vida en Atenas y en otros lugares.

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

general griego
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a
Esparta en
Leuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua grandes hombres de grecia antigua
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480

Herodoto Biografia del Primer Historiador Griego El Padre de la Historia

Herodoto Biografía del Primer Historiador Griego
«El Padre de la Historia»

BIOGRAFIA DE HERODOTO: Historiador griego (Halicarnaso 484? -Atenas 420 a.C). Se le considera el Padre de la Historia. Nace en el Asia Menor, en una comunidad doria y, tras emigrar por motivos políticos a Samos, realiza extensos viajes, de los que deja testimonio en Historias, donde hace referencias a otros pueblos y culturas como Egipto, Libia y Escitia. Nació durante la dominación persa en el seno de una familia distinguida. Tras la rebelión contra el tirano Ligdamis y la subsiguiente guerra civil huyó a Samos, y sólo pudo volver a su patria ocasionalmente a partir del año 454. Durante esos años viajó por Egipto, Mesopotamia, Macedonia y Escitia. Entre 447 y 443 estuvo en Atenas en varias ocasiones y conoció a Pericles y a Sófocles. En 443 se trasladó a Sicilia, donde contribuyó a la fundación de una colonia.

Sus relatos, de lenguaje musical y frase bien estructurada, son ricos en anécdotas y están llenos de vida. Su obra denota una filosofía de la historia en que las vicisitudes de los hombres están supeditadas a la fuerza ineludible del destino. En este sentido, el universo de Heródoto está cerca del de la tragedia.

Durante mucho tiempo, las sociedades humanas contemplaron el pasado a través de sus leyendas. Con ello se formaban una idea de él en la que la realidad se mezclaba con la imaginación, y en la que los humanos se encontraban sin cesar mezclados en un mundo sobrenatural, bien el de los dioses o el de los demonios. Con el desarrollo de la escritura, las civilizaciones urbanas fueron experimentando poco a poco la necesidad de dejar testimonio de su presente, de legar al porvenir la huella de sus realizaciones. De tal manera nació la Historia, que no es sino el relato de acontecimientos verdaderos.

HerodotoHistoriador griego: Se lo considera el Padre de la Historia. Nace en el Asia Menor en una comunidad doria y, tras emigrar por motivos políticos a Samos, realiza extensos viajes de los que deja testimonio en historia, donde hace referencia a otros pueblos y culturas como Egipto, Libia, Escitia.

Su tema central es el conflicto entre Persia y Grecia, que se conoce como las Guerras Médicas. Su método de trabajo se basa en el testimonio y la recopilación de impresiones que no implican incoherencias e imprecisiones.

Los textos se nutren de las tradiciones orales, no siempre muy confiables, que se entremezclan con el análisis. Su contribución es el tono secular que imprime a la obra, en las que las acciones humanas son propias y no están determinadas por la voluntad de los dioses.

La visión general es universal, ya que si bien está limitada en espacio y tiempo, capta la confrontación de la guerra greco-persa, compara varios mundos y sus respectivas culturas y distingue a los griegos de los pueblos bárbaros como los medos, persas y egipcios.

En el 443 a.C. Herodoto se instaló en Panhellen, colonia de Turios, en el sur de Italia. Se dedicó el resto de su vida a completar su gran obra, conocida como Historias, derivada de la palabra griega investigación.

Los estudiosos de Historias la dividieron más tarde en nueve libros. Los primeros tratan sobre las costumbres, leyendas, historia y tradiciones de los pueblos del mundo antiguo, incluidos los lidios, escitas, medas, persas, asirios y egipcios.

Los tres últimos versan sobre los conflictos armados entre Grecia y Persia a principios del siglo V a.C. El desarrollo de la civilización se presenta como un movimiento inexorable hacia un gran enfrentamiento entre Persia y Grecia, considera dos centros, respectivamente, de las culturas orientales y occidentales. La información de Herodoto procede en parte de los trabajos de sus predecesores y en parte de las observaciones que hizo durante sus extensos viajes.

Sus Historias son el primer trabajo importante en prosa. Tanto las críticas antiguas como las modernas han rendido homenaje a la grandiosidad de su estilo y su franqueza, lucidez y a su delicioso estilo anecdótico. Herodoto demuestra un gran conocimiento de la literatura griega y un pensamiento contemporáneo racional.

Creía que el universo estaba regido por el destino y el azar, y que nada en los asuntos humanos es estable. Sin embargo, la elección moral sigue siendo importante, ya que los dioses con frecuencia castigan la arrogancia. Este intento de extraer lecciones morales del estudio de los grandes acontecimientos es la base de la historiografía griega y romana.

Durante los viajes que realizaba, Herodoto se informaba principalmente haciendo preguntas, para así llegar a conocer las costumbres y creencias de las gentes. Más tarde reprodujo lo oído, a veces con sano humorismo. En al-;unas ocasiones su conocimiento de la materia es profundo y definitivo como en el caso de las batallas de Salamina, Maratón y Platea.

Su contribución es el tono secular que imprime a la obra, en la que las acciones muy no están determinadas por la voluntad de los dioses. La visión general es universal, ya que si bien está limitada en espacio y tiempo, capta la confrontación de la guerra greco-persa, compara varios mundos y sus respectivas culturas y distingue a los griegos de los pueblos bárbaros como los medos, persas y egipcios.

PASA SABER MAS…
Herodoto, el «Padre de la Historia»

La Historia aparece por primera vez en China, hacia el S.VIII antes de nuestra Era, en el momento en que los emperadores se preocupan de ordenar la redacción de los primeros anales de sus reinados. En Occidente fue Herodoto de Halicarnaso quien, antes que ningún otro, se esforzaría en dar una descripción de su tiempo fundada sobre una observación rigurosa de la realidad. En efecto, abandona el incierto dominio del tiempo de los héroes, de la historia mítica, para volver la mirada resueltamente hacia unas calendas mucho más próximas.

Herodoto nació en el Asia Menor, en un momento en que las guerras médicas llegaban a poner en peligro la existencia misma de Grecia. Testigo de los enfrentamientos guerreros que opusieron al mayor imperio del mundo y a las ciudades mediterráneas, pudo contemplar también, durante sus frecuentes estancias en Atenas, las luchas y los debates que animaron la difícil vida de la democracia.

La Historia, una comprensión del mundo

A partir de esta doble experiencia, decide recorrer las tierras conocidas para saber en qué consisten exactamente la organización social, las creencias y los modos de vida, y para hacer una relación tan exacta como le fuera posible de los acontecimientos que agitaban la vida de los pueblos.

Así nacieron los nueve libros que componen las Historias de Herodoto. Dicha crónica del mundo antiguo no tiene solamente un prodigioso valor documental, puesto que con frecuencia es el único elemento de información de que disponemos sobre el mundo bárbaro, es decir, sobre todo lo que no era griego, sino que también tiene un gran alcance filosófico.

En efecto, al estudiar la vida de las diversas comunidades humanas, Herodoto se plantea la misma pregunta que se haría Platón: ¿cuál es la mejor manera de vida en sociedad, y qué enseñanza podemos sacar de la observación de las sociedades diferentes a aquella en que vivimos?

La búsqueda de un modelo de sociedad

En un universo en el que la existencia de los seres humanos había estado, hasta entonces, sometida casi siempre a las exigencias de los dioses, y en el que el presente se interpretaba como continuación de una larga tradición, Herodoto intentó elaborar otro modelo de sociedad en el que el centro no lo ocuparían ya los dioses, sino los hombres. Su esencial exigencia sería la de la libertad humana, que no debe quedar sometida más que a la ley.

Por primera vez aparecería de tal manera el empeño de crear un modelo político que no fuera simple reflejo de un perdido universo legendario, sino un proyecto humano fundado sobre el estudio atento de las diversas experiencias que la historia nos propone.

Las obras históricas que Herodoto legó a la posteridad no constituyen un tratado universal y completo de todos los acontecimientos de su tiempo, ni poseen la exactitud y fidelidad que acaso pudieran esperarse de una historia. Presenta, más bien, un panorama fascinante de Grecia y del Cercano Oriente en la época en que tuvieron lugar las guerras entre griegos y persas. De los nueve libros que componen su historia, seis están dedicados a las ciudades ubres de Grecia y al desarrollo de Persia; los tres restantes se ocupan de la invasión de Jerjes a Grecia.

ALGO MAS…OTROS PADRES DE LA HISTORIA

La palabra historia viene del griego y significa interrogación, indagación. Fue Herodoto, un griego de Jonia, quien le dio por primera vez su sentido moderno. A mediados del siglo V a. de J.C. escribió su Historia, que es una investigación acerca de las causas de las largas guerras entre los griegos y los persas.

Herodoto no fue un historiador prolijo, pero cumplió con la más importante y difícil tarea de un historiador: reconstruir un periodo pasado y hacerlo revivir en un escrito. Poco tiempo después Tucídides, un ateniense, escribió la primera historia científica del mundo: fue la crónica de la Guerra del Peloponeso, entre Atenas y Esparta, en la cual había participado.

Existe entre ambos historiadores una profunda diferencia. Herodoto escribió sobre el pasado, tomando como base crónicas orales o escritas, mientras que Tucídides escribió sobre su época, inspirándose muchas veces en sus propias experiencias. Fue el primero en realizar tareas de periodista, describiendo los acontecimientos en forma detallada e interesante. Tucídides descubrió también el uso práctico de la historia: representar el pasado en tal forma que el lector pudiera prever los problemas que su país habría de enfrentar, según toda probabilidad, en el futuro. Otro ateniense, Xenofonte, en su Helénica, escribió una sincera continuación de la historia de Tucídides.

Después de Xenofonte decayó este arte entre los griegos hasta la aparición de otro gran historiador, Polibio, autor de la Historia Universal, una crónica general del mundo conocido desde la segunda guerra púnica hasta la destrucción de Cartago. Su estilo es pobre, pero, en muchos aspectos, su trabajo es más perfecto y científico que el de Tucídides.

Luego de Polibio fueron escritas muchas historias, pero ninguno de sus autores tenía real conocimiento de su tiempo, ni podía apreciar la importancia del pasado, ni las consecuencias de éste sobre el futuro.

Cronologia de Grecia Antigua Principales Sucesos Historicos de Grecia

Cronología de la Historia y Cultura de Grecia Antigua

Historia remota: a partir de 40000 a.C. Se establecen en Grecia los primeros hombres.

El Periodo Neolítico: h. 6500-2900 a.C.

h. 6500-3000 a.C. Se establecen en Creta los primeros habitantes que introducen la agricultura. Se produce cerámica en Grecia y Creta.

h. 6250 a.C Çatal Hüyük en Anatolia (Turquía actual) se convierte en la ciudad más grande de su tiempo. Allí se fabrican cerámica y tejidos de lana.

h. 5000-4000 a.C. La agricultura se extiende por toda Europa.

h. 4000 a.C. Indicios de la existencia de antiguos habitantes en las islas Cícladas.

h. 3500 a.C Se inventa la rueda en Oriente Próximo.

h. 3200 a.C. Se introduce la cerámica en Ecuador (Sudamérica).

h. 3100 a.C. Se crean ciudades en Sumeria. Se desarrolla la escritura en Sumeria y Egipto.

La Edad del Bronce:

h. 2900-1000 a.C.

h. 2900 a.C. Uso generalizado del metal. Aumenta la población de Grecia, hay pueblos que se transforman en ciudades y algunas personas se convierten en artesanos especializados. Florece el comercio.

h. 2686-2181 a.C. Reino Antiguo en Egipto.

h. 2590 a.C Se construye la pirámide de Keops en Gizeh (Egipto).

h. 2500 a.C. Fundación de la ciudad de Troya.

h. 2500 a.C. inicio de la civilización del Indo en la india.

h. 2100 a.C. Posible llegada a Grecia de los primeros pueblos que hablaban griego.

h. 2000 a.C. Se utiliza la vela por primera vez en barcos del Mar Egeo.

h. 2000 a.C. inicio de la construcción de Stonehenge en Britania.

h. 2000 a.C. Comienza el Reino Medio en Egipto.

h. 1900 a.C. Se construyen en Creta los primeros palacios. Auge de la cultura minoica en Creta.

h. 1814 a.C. inicio del primer imperio asirio en Oriente

h. 1700 a.C. Un terremoto destruye los palacios cretenses; luego se reconstruyen.

h. 1600 a.C. Auge de la cultura micénica en Grecia. Se construyen las primeras tumbas de pozo.

h. 1600 a.C. En China se desarrollan pueblos y ciudades. h. 1567 a.C. Reino Nuevo en Egipto.

h. 1550 a.C. Los arios se establecen en el norte de la india e instituyen la religión hindú.

h. 1500 a.C. Uso de la escritura en China.

h. 1500 a.C. Se utilizan tumbas de tholos por primera vez en Grecia.

h. 1500-1450 a.C. Fecha tradicional de la erupción de Tera.

h. 1450 a.C. Destrucción de los palacios cretenses. Los micénicos se apoderan del palacio de Cnosos y lo reconstruyen.

h. 1400 a.C. Cnosos arde y no se vuelve a reconstruir. h. 1250 a.C. Se construyen unos sólidos muros en Micenas y otros asentamientos continentales. Fecha tradicional del inicio de la Guerra de Troya.

h. 1200 a.C. Declive de la potencia micénica y abandono de numerosas ciudades. Comienzo de la migración de los pueblos del mar.

h. 1200 a.C. Inicio de la religión judía.

h. 1166 a.C Muerte de Ramsés u, último faraón egipcio.

h. 1150 a.C. Comienzo de la civilización olmeca en México.

La Edad Oscura:

h. 1100-800 a.C.

h. 1100 a.C. La cultura micénica llega a su fin.

ti. 1100 a.C. Los fenicios se expanden por todo el Mediterráneo y desarrollan la escritura alfabética. h. 1000 a.C Los etruscos llegan a Italia.

h. 911 a.C Comienzo del imperio nuevo asirio. h. 900 a.C. Fundación del estado de Esparta.

814 a.C. Los fenicios fundan la ciudad de Cartago en la costa del norte de Africa.

El Periodo Arcaico:

h. 800-500 a.C.

Entre 850-750 a.C. Homero vivió probablemente en estas fechas.

h. 800 a.C. Se reanudan los contactos griegos con otros pueblos del Mediterráneo. Los griegos adoptan el estilo de escritura fenicio utilizándolo para su propio idioma.

h. 800 a.C. Los arios se desplazan hacía el sur de la India.

776 a.C. Celebración de los primeros Juegos Olímpicos.

753 aL Fecha tradicional de la fundación de Roma.

h. 750-650 a.C. Grupos de personas empiezan a emigrar de Grecia. Fundan colonias en torno al Mediterráneo. h. 740-720 a.C. Los espartanos comienzan a expandir su territorio y conquistan el estado de Mesenia.

h. 650 a.C. Los primeros tiranos toman el poder en los estados de Grecia continental. Uso de las primeras monedas en Lidia.

h. 650 a.C. Comienzo de la Edad del Hierro en China. h. 630-613 a.C. Los habitantes de Mesenia se sublevan contra los espartanos pero son finalmente derrotados. 621 a.C. Dracón es nombrado arconte en Atenas e introduce una serie de leyes estrictas.

h. 594 a.C. Solón comienza a reformar el sistema político de Atenas.

h. 550 a.C. Se establecen las tiranías en las colonias griegas.

h. 546 a.C. Pisístrato toma el poder como tirano de Atenas.

h. 530 a.C. Comienzo de las Guerras Médicas. h. 521 a.C. El rey Darío ¡ya ha expandido e/imperio persa desde el Nilo hasta e/Indo.

513 a.C. Los persas invaden Europa.

h. 510 a.C. La república sustituye a la monarquía en Roma.

508 a.C. Clístenes toma el poder en Atenas e introduce reformas que llevan a la democracia.

500-499 a.C. Las colonias griegas de Jonia se sublevan contra el dominio persa.

El Periodo Clásico:

h. 500-336 a.C.

494 a.C. Los persas reprimen la revuelta jonia.

490 a.C. Los persas son derrotados en la batalla de Maratón.

480 a.C. Batallas de Termópilas y Salamina.

479 a.C. Batalla de Platea. Los persas son expulsados de Grecia.

479 a.C Muerte del maestro religioso chino Confucio.

478 a.C. Atenas y otros estados griegos constituyen la Liga de Delos contra los persas.

460-457 a.C. Se construyen las Murallas Largas alrededor de Atenas y el Pireo. Se reconstruye la Acrópolis.

h. 450 a.C. Inicio de la cultura celta conocida como La Téne, según el nombre del yacimiento en Francia donde se han hallado los primeros indicios de su existencia.

449 a.C. La Liga de Delos establece la paz con Persia.

445 a.C. Tratado de paz de los Treinta Años entre Atenas y Esparta.

443-429 a.C. Pendes es elegido estratega cada año.

431-404 a.C. Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta.

421 a.C. Tratado de paz de los 50 años entre Esparta y Atenas.

413 a.C. Estalla la guerra de nuevo entre Atenas y Esparta.

407 a.C. Derrota de la flota ateniense en Notium.

405 a.C. Esparta vence a Atenas en la batalla de Egospótamos.

404 a.C. Esparta derrota a Atenas en la Guerra del Peloponeso. Atenas es obligada a adoptar el gobierno de los oligarcas, los Treinta Tiranos.

403 a.C. Se reinstaura la democracia en Atenas.

399 a.C. Comienzo de las guerras entre Esparta y Persia.

395-387 a.C. Guerra de Corinto. Alianza de Corinto,

Atenas, Argos y Tebas contra Esparta.

394 a.C. Los persas derrotan a Esparta en la batalla de Cnido.

387 a.C. La Paz del Rey, negociada por los persas, pone fin a la Guerra de Corinto. Las colonias jonias pasan al dominio persa.

371 a.C. Los tebanos derrotan a Esparta en la batalla de Leuctra.

362 a.C. Esparta y Atenas vencen a Tebas en la batalla de Mantinea.

359 a.C. Filipo se convierte en rey de Macedonia.

340 a.C. Los estados griegos constituyen la Liga Helénica contra Filipo.

338 a.C. Filipo derrota a la Liga Helénica en la batalla de Queronea y se convierte en el gobernante de Grecia.

337 a.C. Todos los estados griegos, excepto Esparta, forman la Liga de Corinto, dirigida por Filipo. La liga declara la guerra a Persia.

336 a.C. Filipo muere y le sucede su hijo Alejandro.

332 a.C. Alejandro conquista Fenicia, Samaria, Judea, Gaza y Egipto.

331 a.C. Esparta se une a la Liga de Corinto. Alejandro derrota a los persas en la batalla de Gaugamela.

327 a.C. Alejandro conquista Persia y llega hasta la India.

323 a.C. Muerte de Alejandro en Babilonia.

El Periodo Helenístico:

h. 323-30 a.C.

323-322 a.C. Guerra de Lamía. Los estados griegos luchan por su independencia contra los macedonios pero son vencidos.

323-281 a.C. Guerras de los diádocos (sucesores de Alejandro).

301 a.C. Batalla de lpso. Se fundan cuatro reinos de díádocos rivales.

281 a.C. La batalla de Corupedio pone fin a las guerras de los díádocos. Se establecen tres reinos de diádicos Macedonia, Asia Menor y Egipto.

275 a.C. Poma derrota al rey Pirro de Epiro en Italia.

266-262 a.C. Guerra Cremonídea. Los atenienses se sublevan contra los antigónidas, pero son reprimidos.

221-179 a.C. Reinado de Filipo y de Macedonia.

215 aL. Filipo y constituye una alianza con Aníbal de Cartago, lo que provoca las represalias de Roma.

215-205 a.C. Primera Guerra Macedonia entre Macedonia y Roma.

202-197 a.C. Segunda Guerra Macedonia. Filipo V es derrotado por los romanos y renuncia al dominio sobre Grecia.

179-168 a.C. Reinado del último rey macedonio, Perseo.

171-168 a.C. Tercera Guerra Macedonia. Los romanos derrotan a Perseo en la batalla de Pidna. Abolición de la monarquía y fundación de cuatro repúblicas romanas.

147-146 a.C. Guerra Aquea. Los romanos imponen el dominio directo de Roma en Grecia y Macedonia.

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CRONOLOGÍA CULTURA EN GRECIA ANTIGUA

LITERATURA: (años antes de Cristo)
Primera poesía épica, «Ilíada» y   «Odisea»    hacia   900
«Las Obras y los Días»,   de Hesíodo, etc.     hacia   700
La poesía lírica empieza                  hacia   700
Tirteo (jonio, escribió en Esparta)    hacia   680
Mimnermo de Esmirna               630-600
Solón de Atenas              vivió    640-560
Teognis de Megara          floreció    hacia          540
Simónides de Ceos (en Atenas y en Siracusa, en el reinado de Hierón I)    hacia   520-470

(Los poetas hasta ahora mencionados   son poetas elegiacos.)  
Arquíloco de Paros (estilo yámbico  satírico)    710-680
Alemán de Esparta (lírico)    hacia   660
Safo de Lesbos (lírica)      floreció    hacia   600
Alceo de Mitilene [en Lesbos]    (poeta lírico)    610-580
Anacreonte de Teos (lírico)    hacia   520
Simónides de Ceos (véase más  arriba)   (lírico)    520-470
Píndaro de Tebas (lírico)    vivió   520-440

La tragedia empieza con Tespis    535
Prínico (trágico)         floreció    hacia   510-480
Esquilo (trágico)        vivió   525-456
Sófocles (trágico)       vivió    495-406
Eurípides (trágico)    vivió   480-406

La comedia empieza con Susarión  de Megara    hacia   580
Comedia antigua:   hacia   440
Cratino de Atenas  (cómico)
Eupolis de Atenas  (cómico)    hacia   420
Aristófanes de Atenas (cómico)    425-385
Comedia media, floreció hacia    390-320
Comedia nueva, floreció hacia Menandro de Atenas murió en  291
(Difilo y Filemón, contemporáneos de Menandro.)

Literatura: Prosa      

Herodoto de Halicarnaso (historia) nació en 484
Herodoto en Atenas (época de Pericles) hacia 445
Tucídides de Atenas (historia) nació en 471
Jenofonte de Atenas (historia, biografía, etc.) 430-350
Jenofonte en Asia («Anabasis») 401-399
Platón de Atenas (filosofía) 400-350
Aristóteles de Esiagira (Tracia) 384-322
Aristóteles, discípulo de Platón en Atenas  367-347
Aristóteles enseña en Atenas hacia 331-322

Filosofía y Ciencia

Tales de Mileto (filosofía y matemáticas) vivió hacia   630-540
Anaximandro de Mileto (filosofía natural) vivió hacia   610-547
Anaximenes de Mileto (filosofía natural)     floreció hacia          540
Pifágoras de Samos (filosofía)       floreció hacia   540-510
Hipócrates de Cos (ciencia médica) floreció hacia 460-360
Anaxágoras de Clazomenes   (Asia Menor)   (filosofía) floreció hacia   500-428
Sócrates de Atenas (filosofía ética) 469-339
Platón de Atenas (fundó la escuela Académica) 429-347
Epicuro de Atenas (fundó la escuela Epicúrea)
Zenón de Atenas (fundó la escuela Estoica) hacia 320
Aristóteles en Atenas (fundó la escuela Peripatética) 335
Antístenes de Atenas (fundó la secta Cínica) hacia 390
Diógenes ele Sínope (filósofo cínico)      vivió hacia   412-323
Heráclito de Éfeso         floreció hacia          513
Demócrifo de Abdera (Tracia)     vivió hacia   460-360

Arquitectura
Templo de Pesto (en Italia; estilo dórico) erigido en el siglo VI a.C.
Partenón de Atenas (dórico) 438
(Ictino y Calícrates, arquitectos del Partenón)
Templo de Artemisa en Éfeso (estilo jónico) siglo VI
Monumento de Lisicrates en Atenas (corintio)
Templo de Zeus Olímpico en Atenas    fecha dudosa (corintio)

Escultura
Fidias de Atenas floreció hacia   460-440
Policleto de Sición floreció hacia   452-412
Mirón de Beocia floreció hacia 430
Praxíteles de Atenas floreció hacia 350
Escopas de Paros floreció hacia 380
Lisipo de Sición floreció hacia 330

Pintura
Micón de Atenas hacia   4S0
Polignoto de Tasos en Atenas hacia   450
Apolodoro de Atenas 410
Zeuxis (pintó en Atenas, etc.) 424-400
Parrasio de Éfeso en Atenas hacia   400
Timantes de Sición hacia   400
Apeles de Jonia hacia   330
Protógenes de Caria hacia   330-300
Nicias de Atenas hacia   320
Eufranor de Atenas hacia 335
Pausias de Sición   floreció hacia   360-330

Música
Terpandro de Lesbos (lira) vivió en Esparta hacia 700-650
Taletas de Creta (lira) en Esparta 640
Timoteo de Mileto (lira) 446-357
Timoteo de Tebas (tañedor de flauta) hacia   330

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  – Editorial Ramón Sopena – Tomo I  – Edades Antigua y Media –

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años Muerte de Jesus

Difusión del Cristianismo en los Primeros Años – Muerte de Jesúsel cristianismo

Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades. Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos de los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la buena nueva respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio. Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega.

Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.

Primer Hominido Bipedo Toumai Camino en Dos Patas Evolucion Humanos

Primer Hominido Bipedo Toumai
Caminó en Dos Patas Evolución Humanos

En 2001 un equipo de investigadores franceses dio con el cráneo de lo que podría ser el ancestro de todos los seres humanos. Estos huesos pertenecieron a una criatura antropoide apodada Toumai —que significa «esperanza de vida» en la lengua local— que vivió hace unos siete millones de años. Los científicos creen que, poco tiempo después, la rama humana de los simios (el género Homo) se separaría de la rama de la que proceden los actuales chimpancés.

Los restos óseos nos muestran a una criatura —su nombre científico es Sahelanthropus tchadensis— de arcos supraciliares prominentes, dientes cortos y un rostro que recuerda al de los humanos modernos. Tiene una cabeza de pequeño tamaño, de unos 350 centímetros cúbicos de capacidad, muy similar a la de un chimpancé, mientras que el cráneo de un humano moderno mide 1.350 centímetros cúbicos.

Desgraciadamente, ha sido imposible saber si este ancestro nuestro caminaba sobre dos de sus extremidades o sobre cuatro. Algunos científicos creen que se trata del eslabón perdido entre los simios y los humanos, una especie de transición, una Eva de la que descendería toda la humanidad.

Otros sin embargo consideran que los restos pertenecerían a una especie primitiva de gorila. El hallazgo en Chad se produjo sólo unos meses después de otro descubrimiento también espectacular, esta vez en Kenia, y datado en hace unos seis millones de años. Se trataba de los huesos de una pierna, un brazo y algunos fragmentos craneales, así como de piezas dentales.

Al parecer esta criatura (Orrorin tugenensis) habría sido lo suficientemente fuerte como para trepar a los árboles, pero ¿caminaría sobre dos o sobre cuatro patas?

Ambos descubrimientos generaron una larga controversia científica, ya que parecen implicar un desafío para los análisis genéticos más recientes. Según el denominado «reloj molecular», la separación entre el hombre y el chimpancé no puede haber tenido lugar hace mucho más de cinco o seis millones de años, ya que, de lo contrario, si tal separación se hubiera producido antes, no seriamos tan similares.

El reciente examen de ciertos huesos encontrados en 1974 ha proporcionado a los genetistas la prueba fósil que necesitaban para apoyar su teoría de que la separación entre humanos y chimpancés tuvo lugar hace menos de siete millones de años.

evolucion del hombre

La evolución de los humanos modernos se remonta a millones de años. No es fácil rastrearla, ya que las evidencias proceden de hallazgos dispersos sin relación entre si lo que dificulta trazar un cuadro cohesionado. El predominio del Homo sapiens es un hecho relativamente reciente.

Fuente Consultada:Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Loyd