Santiago Daguerre Origen del Daguerrotipo

Biografia de Niépce Historia de las Primeras Fotografias Daguerrotipo

Biografia de Niépce – Historia de las Primeras Fotografías

Joseph Niépce: La primera imagen real

Aquella descolorida, desgastada e incluso casi ilegible fotografía de un paisaje reducido tomado desde una ventana en Le Gras, que intenta acercarnos a la historia del desarrollo científico que se vivía allá por la década de 1820 no es otra cosa que la primera fotografía que se ha podido captar en la historia de la humanidad, siendo Joseph Nicéphore Niépce el hombre que se ubicó detrás de la precaria máquina que permitió tomar aquella imagen.

Ese es precisamente el motivo por el cual Niépce logró trascender y pasar a ser parte de la historia, gracias al desarrollo y puesta en marcha de un método que había denominado heliografía, con el cual pudo fijar para siempre aquella primera imagen real.

Nacido en la ciudad francesa de Charlon-sur-Saône en 1765, Joseph Niépce, gracias a su talento, logró llegar a ser con sólo treinta años profesor en el colegio Oratorian, oficial en el Ejército francés, y Administrador del distrito de Niza, en Francia. Pero lo cierto es que aquella ocupación no despertaba su pasión, por lo que en 1795 decidió dimitir de su cargo para dedicarse por completo a la investigación científica, en trabajos que llevó a cabo junto con su hermano Claude.

Desde el siglo XVI, la cámara oscura permitía obtener sobre una pared la imagen de objetos proyectados a través de un orificio perforado en la pared opuesta. Las investigaciones sobre la óptica mejoraron el principio con lentes convergentes, espejos y diafragmas que acomodaban la imagen a la percepción humana y a la representación ilusionista.En forma paralela, durante cuatro siglos, físicos y químicos trataron de explicar un fenómeno observado desde la Antigüedad: la modificación de ciertas sustancias (principalmente el nitrato o el cloruro de plata) cuando eran expuestas al calor, a la luz y al aire.

Así fue que para 1807 los hermanos Niépce lograron inventar un motor de combustión interna, denominado Pireolóforo, el cual funcionaba con combustible en polvo. Luego de aquello, Claude se mudó a París y posteriormente a Londres, donde intentó producir el Pireolóforo para su comercialización. Mientras tanto, Joseph continuó abocado a las investigaciones.

Para 1813, Joseph Niépce comenzó a acercarse al arte popular de la litografía, disciplina que lo fascinaba, siendo este su primer acercamiento a los que luego daría lugar al nacimiento de la fotografía. No obstante, encontró que no tenía el talento suficiente para ello, y mientras su hijo Isadore se dedicaba a la litografía impulsado por su padre, Joseph combinó distintas técnicas para crear la Heliografía, es decir la escritura a través del uso de la luz del sol, para lo que utilizó un barniz especial sensible a la luz.

En su búsqueda constante, Niépce decidió hallar una forma de producir imágenes de la naturaleza de forma directa, por lo que comenzó a realizar diversos ensayos en base a diferentes métodos.

Así fue que Niépce concluyó con la combinación de las técnicas empleadas por un lado en la llamada cámara oscura, inventada por el alemán J. H. Schulzeobserved, y por el otro la heliografía, dando como resultado la fotografía.

Se cuenta que la primera imagen captada fue tomada por el propio Niépce desde su taller, el cual poseía una ventana que daba al patio de la finca de su familia. Aquello ocurrió en 1816, y para lograrlo utilizó papel sensibilizado con cloruro de plata, lo que le permitió capturar una vista desde la cámara oscura. Pero lo cierto es que aquella imagen se desvaneció después de poco tiempo, ya que aún no había podido hallar un método que le permitiera que las imágenes tomadas pudieran ser conservadas de forma permanente. 

Niepce patentó, en 1807, un notable motor de combustión interna que construyó con la ayuda de su hermano Claude: el pireolóforo. Verdadero precursor del motor Diesel, este aparato, basado en la combustión instantánea de pólvora de licopodio —pronto remplazada por petróleo—, estaba destinado a propulsar un barco fluvial en el Saona. Pero, a pesar del estímulo recibido de Lazare Carnot de un intento de asociación con Claude Francois Jouffroy d’Abbans, el invento no llegó a ser explotado y su único efecto fue arruinar temporalmente a su creador y encaminarlo a otros experimentos.

Algunas otras investigaciones le permitieron a Niépce incluir una serie de elementos más a su invención, como por ejemplo la utilización de un diafragma de cartón frente a la lente de la cámara oscura, como el que había utilizado Galileo en su Telescopio, y la inclusión de ácido nítrico para fijar la imagen. Aquello permitió que las fotografías tomadas duraran más tiempo, pero era cuestión de horas para que desaparecieran.

Entre 1817 a 1825, Niepce experimentó con la producción de imágenes negativas y positivas grabadas en metal y vidrio con diferentes tipos de ácidos sensibles a la luz, pero nada de aquello le dio resultado.

Finalmente, en 1826 Niepce logró captar por primera vez una fotografía permanente, para lo que utilizó una cámara oscura profesional diseñada por los parisinos Charles y Vincent Chevalier. Era un caluroso día de verano, Niepce volvió a acercarse a la ventana de su taller y retrató la primera imagen de la naturaleza, como lo había soñado. Aquella simple vista del patio de su casa se convirtió en la primera fotografía del mundo, que logró conservarse gracias a haber estado expuesta por más de ocho horas al sol.

A partir de allí, Niépce comenzó una amistad con Louis Jacques Mandé Daguerre con quien firmó un acuerdo en 1829 que posibilitó la asociación de ambos inventores por el lapso de diez años. En el ínterin Niépce murió, precisamente el 5 de julio de 1833, debido a un infarto, por lo que todas las ganancias recibidas por la invención del primer método para tomar fotografías quedaron en manos de su socio, quien por fortuna supo asegurar el futuro de la fotografía.

El día 21 de Septiembre se celebra el día del fotógrafo porque  se cree estaría  relacionado con la fecha donde fue realizado el primer daguerrotipo en América Latina., (que fue el invento precursor de la fotografía moderna) La novedad del invento fue anunciada, el 19 de agosto de de 1839, ante la Academia de Ciencias de París, Daguerre (su “discutible “creador) publicó un manual con la técnica, que fuera traducido en 8 idiomas.

 LA HISTORIA DE LAS PRIMERAS FOTOGRAFÍA:

Una invención permanente
A comienzos del siglo XIX, la asociación de la cámara oscura y de las  investigaciones en química dio origen a las primeras y fugitivas fijaciones de imágenes. Nicéphore Niepce, en 1826, logró fijar una imagen «heliográfica» sobre una placa de cobre plateada recubierta con betún de judea, tras una exposición de ocho horas. Después de su muerte, Daguerre, con quien se había asociado en 1829. redujo el tiempo de exposición, aseguró la permanencia de la imagen mediante un baño de sal y bautizó este procedimiento con el nombre de «daguerrotipo».

El éxito inmediato del daguerrotipo, hecho público por Arago en 1839, opacó otras invenciones contemporáneas, como el calotipo de William Henry Fox Talbot o el positivo directo sobre papel de Hippolyte Bayard. El procedimiento de Daguerre constituyó, en realidad, un momento en la larga historia de esta invención.

Del negativo-vidrio recubierto con albúmina (1848, Abel Niepce) a la impresiónalbumínica sobre papel (Louis-Désiré Blanquart-Evrard) —que se transformó en el principal medio hasta fines de siglo-, del colodión (1851, Frederick Scott Archer), procedimiento rápido que reducía el tiempo de exposición a dos o tres segundos, al gelatinobromuro de plata (1871, Richard Maddox) o a la película flexible en celuloide envasada en bobina (1888, George Eastman), la historia de la invención de la fotografía se extendió por todo el siglo XIX.

Ciencias y bellas artes: el «lápiz de la naturaleza» El procedimiento de Daguerre fue presentado por Arago el 19 de agosto de 1839 ante la Academia de Ciencias y la Academia de Bellas Artes. La presencia de un auditorio científico y la de uno artístico prenunciaría el doble status de la fotografía, motivo de numerosos debates posteriores.

El pintor Paul Delaroche, en un informe preliminar, hablaba de «dibujos fotográficos» y Arago de «cuadros en los que la luz engendra los admirables dibujos del señor Daguerre». Traducía así, sin saberlo, el photogeníc drawing(«dibujo fotogénico») de Talbot, definido como el «proceso mediante el cual objetos naturales se delinean ellos mismos sin ayuda del lápiz del artista».

Este «naturalismo» auguró crisis más agudas: si bien la fotografía, primero considerada como un instrumento de dibujo (al igual que la cámara oscura en su época), revelaba un dibujo natural, ponía en entredicho la concepción misma del disegno, garante de la buena pintura desde el Renacimiento, y despojaba al pintor de su monopolio.

primera fotografia de 1826 de Niepce

Esta fotografía es la más antigua que se conserva. La tomó en 1826 Nicéphore Niepce desde una buhardilla de su casa de la localidad francesa de Saint-Loup-de-Varennes. Su soporte fue una placa de cobre recubierta de betún de Judea y requirió ocho horas de exposición. En 1829, Niepce se asoció con el pintor Louis Daguerre. Eue éste quien, a la muerte de Niepce, en 1833,  perfeccionó  el  revelado (mediante vapores de mercurio) y la fijación (con hiposulfito sódico) de las imágenes fotográficas. Su procedimiento, conocido como daguerrotipia, empleaba como soporte sensible una placa
de plata recubierta de yoduro de plata; el método fue adquirido por el gobierno francés en 1839, y se popularizó rápidamente.

Los orígenes y el desarrollo de la fotografía
En 1900, los principios básicos de la fotografía fija estaban firmemente establecidos. La aparición en 1888 de la primera cámara Kodak producida en masa había convertido a la fotografía en un pasatiempo popular.

En 1900, una persona de cada diez en Estados Unidos y Gran Bretaña poseía una cámara, aunque la afición se extendió más lentamente en el resto de Europa. Pero si bien los principios estaban establecidos, el futuro reservaba grandes cambios tanto para la cámara como para el material sensible. Incluso durante la Segunda Guerra Mundial, los profesionales utilizaban cámaras grandes de madera y bronce.

Para entonces ya no era técnicamente necesario emplearlas y su utilización no era más que un reflejo de la falta de visión de los editores. Hasta 1940, la revista Life se negó a aceptar pruebas de placas de menos de 20X25 cm. En esa época, las manejables cámaras miniaturizadas, cuyo prototipo era la Leica de 1925, podían producir resultados igualmente buenos con película de 35 mm. La mayoría de los fotógrafos aficionados habían adoptado ya los rollos de película, aunque más cortos y de formato mayor que 35 mm.

Uno de los problemas básicos de la fotografía reside en conseguir que la imagen enfocada en la película sea el objeto deseado. Para lograrlo, es preciso disponer de algún dispositivo de enfoque, que puede consistir simplemente en dos marcos, como los visores de un rifle, o en una sencilla serie externa de lentes, que reflejan la imagen sobre una pequeña pantalla de cristal. Este dispositivo introduce a su vez el problema de la paralaje, como consecuencia de que el eje del sistema óptico de la cámara no coincide con el del sistema de enfoque.

El sistema réflex de lentes gemelas, inventado por Rollei en 1929, consistía esencialmente en una cámara doble. La cámara superior reflejaba sobre un visor exactamente la misma imagen que la cámara inferior enfocaba en la película. La réflex de una sola lente, más compacta, en la que la imagen visible es reflejada por un espejo que se desplaza en el momento de la exposición, apareció a principios de los años 30.

También mejoró radicalmente la calidad de las lentes. Ya en 1902, la lente Tessar aceptaba un diafragma de f4,5, pero la Leica de 1925 consiguió reducir esta cifra a f 3,5 y a principios de los años 30 se habían logrado diafragmas de f 1,8. La velocidad de exposición experimentó asimismo grandes adelantos. La popular cámaraCompur, fabricada por la empresa Deckel de Munich, ofrecía una velocidad máxima de 1/250 de segundo cuando se comercializó por primera vez en 1912, pero en 1935, la velocidad máxima era ya de 1/500.

Niepce no se limitó solamente, en el curso de sus investigaciones, a perfeccionar las superficies sensibles. Pensó también en reproducir los colores, aunque tuvo que desistir de tal empresa, que no sería acometida hasta muchos años después. Experimentó diferentes soportes; ideó reducir la abertura de los objetivos primitivos que utilizaba, a fin de aumentar la nitidez de las imágenes; inventó el «diafragma» móvil, que cincuenta años más tarde habría de ser «reinventado»; pensó incluso en la posibilidad de cambiar de óptica a sus cámaras según las necesidades de reproducción que se le presentaran. También fue idea de Niepce el «descentramiento» en la cámara para corregir las perspectivas sobre el cristal esmerilado y el fuelle. Muchas de esas ideas se perdieron para volver a ser descubiertas más tarde cuando la fotografía había dado ya pasos de gigante.

Al morir Niepce en 1833, su hijo siguió intentando comercializar los descubrimintos de su padre, cuyas tierras de Gras y Charlon-sur-Saone habían quedado cargadas de hipotecas.

Sin embargo, un investigador tenaz como era Nicephore Niepce, nunca había perdido la esperanza; cuatro años antes de su muerte había iniciado un acuerdo de colaboración con otro pionero de la fotografía no menos ilustre y conocido: Santiago Mandé Daguerre, con el que se puso en contacto a través de un amigo común, el óptico Chevalier, al cual ambos encargaban cámaras oscuras.

LOS ARTISTAS DE LA IMAGEN
Los primeros profesionales de la fotografía salieron de los círculos de investigadores y científicos y del ambiente bohemio de las artes. especialmente de la pintura, en cuyos talleres se había comenzado pe: criticar la técnica , motejándola de «arte sin alma».

Sin embargo, las necesidades económicas y el afán de probar. fueron más fuertes que las consideraciones estéticas y un gran número de ellos terminó entre lentes y reveladores.

En su fuero interno se consolaron prometiéndose rescatar el «vil juego mecánico» del ¡click!, para convertirlo en expresión artística.

Muchos lo consiguieron.
Entre los clásicos más notables del primer período, cabe destacar a Octavius Hill, Robert Adamson, Julia Margaret Cameron, Robert Felton, Félix Nadar, Mathew Brady, Edward Maybridge, Lewis Carroll (autor de «Alicia en el País de las Maravillas»), Eugene Atget, los hermanos Alinari, Eric Salomón, Man Ray, etc.

De la segunda etapa -la moderna-, son notables los trabajos de Aléxander Rodcenko, Dorothea Lange, Maholy Nagi, Brassai, Lartigue, Ansel Adams, Cecil Beatón, Bill Brandt, Henri Cartier-Bresson, Yousuf Karsh, Paolo Monti, Robert Capa, David Duncan, Irving Penn, David Hamilton, etc.

De estos precursores merecen especial mención Hill, Adamson, Julia Margaret Cameron, Felton, Nadar y Man Ray.

El Primer Reportaje Gráfico.
D.Octavius Hill.(1802-1870) y Robert Adamson. (1821-1848). El pintor paisajista Octavius Hill, escocés y amigo de Sir David Brewster, inventor de la estereoscopia, se dedicó a la fotografía en 1843, cuando debió recurrir a este sistema como apoyo en la ejecución de una pintura monumental de 470 eclesiásticos para la iglesia nacional escocecsa. Hill se puso en contacto con Robert Adamson, que tenía un estudio fotográfico en Edimburgo para realizar este trabajo. Utilizaron la técnica de negativo sobre papel. La actividad de Hill y Adamson no se limitó sólo al retrato, sino que se extendió a la arquitectura escocesa y a la vida de los pescadores de Newhaven .

Este último trabajo constituye el primer «reportaje fotográfico». El alto nivel técnico y artístico de las mil quinientas fotografías que hicieron Hill y Adamson entre 1843 y 1847, convierten a esta colección en las más bellas imágenes del siglo XIX.

Julia Margaret Cameron. (1815-1879). Fue una de las primeras mujeres que se interesó en la fotografía. Se dedicó particularmente al retrato. Nacida en la India, a su regreso a Inglaterra frecuentó el célebre salón de su hermana, que constituía un activo centro de reunión de pintores, literatos, artistas y científicos de la época victoriana. La galería de los retratos de estos hombres son el cimiento de su fama en la fotografía.

Roger Felton (1819-1869). Pintor y abogado inglés, se inició en la fotografía en 1845. Está considerado como el primer cronista, reportero gráfico y corresponsal de guerra del mundo. Es famoso en la historia de la fotografía por sus imágenes tomadas durante la guerra de Crimea, en 1855.

Llevando tras de sí un voluminoso equipo de campaña, que incluía, además de placas y baños, el cuarto obscuro, tomó parte en muchas batallas, captando innumerables escenas bélicas, con la finalidad principal de documentar los acontecimientos.

Félix Nadar (1820-1910). Gaspar Félix Tournachon, más conocido por su pseudónimo de Nadar fue quizás, el más famoso de los fotógrafos de fines de siglo en Europa. Bajo sus múltiples facetas de aeronauta, dramaturgo, fotógrafo, caricaturista y actor ha sido, sin duda, uno de los personajes más atractivos de esa época.

Empezó a dedicarse a la fotografía en 1850 . Fue, sobre todo, un retratista. Por su estudio desfilaron los más célebres hombres de su tiempo. Provenían de todo los campos. Allí posaron Balzac, Baudelaire, Bakunin, George Sand, Daumier, Víctor Hugo, etc.

En sus retratos, fuertes y equilibrados, la imagen se concreta en la búsqueda de una expresividad psicológica del personaje, en la que se revela la experiencia de caricaturista y diseñador de Nadar.

Su galería de retratos se hizo famosa y todavía hoy parece que no ha sido igualada. Nadar realizó también -por primera vez- una serie de fotografías aéreas de París, elevándose en un globo que él mismo ideó y construyó.
Nadar es un personaje que está entre la historia y la leyenda y su fama se debe mucho a su obra de fotógrafo, pero también en gran parte a sus numerosas aventuras.

Murió en 1910, después de haber podido felicitar a Blériot por su travesía en avión sobre el Canal de la Mancha. Michel Braive ha dicho de él que «una de sus aventuras más relevantes fue la de poder vivir hasta los noventa años».

Mathew Brady, (1823-1896) y su equipo. A los dieciséis años pintaba miniaturas bajo la dirección de William Page. Se dedicó posteriormente a la fotografía con Samuel Morse y Draper, que fueron los primeros en introducir el daguerrotipo en los Estados Unidos. En 1844 abrió un gran estudio en Nueva York, que se transformó en una verdadera agencia foto periodística.

Al principio se dedicó al retrato y formó una colección con los personajes más importantes de su país, la que posteriormente le sirvió de base para publicar en 1850 el volumen «Galería de Hombres Ilustres».

En 1856 hizo venir de Escocia a Alexander Gardner, que fue su primer colaborador. Cuando estalló la guerra civil norteamericana, Brady decidió documentar los acontecimientos bélicos al lado de los nordistas. Con la autorización de Lincoln organizó un equipo de fotógrafos gastándose 100 mil dólares de su bolsillo. Veinte grupos se repartieron por todos los frentes para reportear la contienda. Brady se transformó así en «el fotógrafo de la guerra de secesión americana» y creó la primera agencia de distribución fotográfica para los periódicos del interior y exterior del país.

La colección de estas fotografías se conserva hoy en los archivos norteamericanos.

Man Ray (1890 ) Pintor norteamericano, cuya obra la desarrolló en Europa, donde se trasladó muy joven. Fue uno de los sostenedores del «dadaísmo» y formó parte del grupo de la Bauhaus en Dessau.En este grupo se dedicó a la experiencia fotográfica junto a Moholy Nagi. Sus fotogramas, parecidos a los de Nagi, fueron llamados «Rayographs», porque se obtenían por medio de placas impresionadas por Rayos X. Man Ray se dedicó también al cine de vanguardia, entre los años 1920 y 1930.

DEL FOGONAZO DE MAGNESIO AL ¡CLICKI POPULAR
Durante siglos la aristocracia había perpetuado su imagen a través del retrato. Miles de pintores, genios los menos, meros artesanos la mayoría, se habían encargado mediante su talento de fijar los rasgos de la rancia estirpe de su época, que deseaba, por medio de la tela y el óleo trascender a su tiempo dejando pruebas policromadas de su paso por la vida.

Este «celo por la trascendencia existencial» a la postre fue un positivo aporte al desarrollo del arte pictórico, pues permitió que hoy se conozca la obra de muchos creadores que de otra manera hubieran tenido poca o ninguna posibilidad de dedicarse de lleno a desarrollar sus aptitudes. Cuando cayó el viejo orden y la revolución política e industrial puso en el sitio del aristócrata al buen burgués, este heredó gran parte de los gustos de sus antecesores, por lo que también se mandó a hacer un retrato para mostrar, tratando de imitar a la nobleza de viejo cuño -aunque sin su estilo-, la posición que ocupaba en la sociedad.

Al democratizarse aún más el proceso, la clase media de comerciantes, funcionarios e intelectuales vieron con espanto que -debido a la inflación- era muy poco probable que alcanzaran a colgar algo que se pareciera a un retrato sobre la chimenea.

Para llenar esta necesidad nació la «miniatura», arte que no era nuevo pero que sirvió muy bien para satisfacer la creciente demanda, luego de sacrificar bastante la calidad de la obra.

Estos pequeños retratos fueron, durante años, la foto de bolsillo de los que no podían darse el gusto de poseer una panorámica al óleo de su personalidad.

Cuando el daguerrotipo irrumpió en escena el cambio fue instantáneo. Con muy poco dinero hasta un obrero especializado podía procurarse una prueba visible y palpable de su existencia, salida de los estudios y los laboratorios de algunos de los primeros fotógrafos de ese tiempo.

Mientras que los miniaturistas quedaban botados en el camino, ópticos y químicos hacían verdaderos milagros y ya en 1840 el equipo completo había dejado de pesar catorce kilos y bajaba hasta diez. Ese mismo año también se lograban notables progresos tendientes a satisfacer a los impacientes: ya no había que permanecer inmóvil durante quince minutos después del ¡click!, ahora bastaban cinco solamente. Por esos mismo años, Estados Unidos se veía invadido por «Saloons» fotográficos. Allí se podía conseguir una buena reproducción por cinco dólares, mientras que los nuevos aportes técnicos, hacían cada vez más económica la moda.

Sin embargo, no siempre el público quedaba satisfecho con el resultado. Quería algo más. Este problema fue subsanado en parte por el muniqués Hampftangl, quien inventó el «retoque». En la exposición francesa de 1855 se exhibieron, por primera vez, pruebas retocadas. El retoque fue recibido con beneplácito por la clientela que exigía milagros y fue un factor decisivo en el posterior desarrollo de la fotografía. Supuso así mismo el comienzo de una etapa de decadencia, en la cual la ejecución de retratos relamidos eliminaba todo rasgo de fidelidad, despojando a la obra de su valor esencial.

Al poco tiempo no sólo se retocaba, sino que también se coloreaba el retrato. Disdiri fue quien puso de moda el estilo, buscando siempre dar la razón al cliente. El sucedáneo del retrato al óleo de la antigua nobleza ya estaba al alcance de todo el mundo.

CRONOLOGÍA DE LA EVOLUCIÓN:

1490 — Leonardo da Vinci describe por primera vez los principios de la cámara oscura en el Atlantic Codex. En el exterior de la caja oscura se encuentra el universo, dentro, el material fotosensible; si hacemos un agujero, todo el universo entrará y quedará plasmado en una foto.

1825 — El francés Nicéphore Niépce realiza la primera fotografía de la historia de un hombre llevando un potro. El 21 de marzo de 2002 la fotografía fue vendida en Sotheby de París por algo más de cuatrocientos mil euros.

1839 — Primera cámara de Daguerre fabricada en París por Giroux. Costaba unos 45 euros. Los daguerrotipos se hacían sobre una placa cubierta de plata tratada con vapor de yodo para volverla sensible. Luego se revelaban con vapor de mercurio y se fijaban con solución salina.

1880 — Kodak patenta por primera vez una cámara de fotografía. George Eastman acuña una frase que se hizo muy célebre para su venta: «Tú aprietas el botón, nosotros hacemos el resto».

1893 — Primer flash de la historia diseñado por el francés Chauffour para una cámara submarina. Una pequeña cantidad de magnesio debía arder dentro de un bulbo de vidrio con oxígeno.

1924 — Oskar Barnack desarrolla la primera cámara de 35 mm. Leica, presentada en Leipzig, Alemania.

1926 — Kodak presenta la primera cámara de bolsillo, la Kodak 1A Pocket Camera, de la que hacen distintos modelos.

1948 — Edwin Land comercializa la primera cámara Polaroid capaz de realizar una fotografía instantánea.

1957 — Russel A. Kirsch escanea la primera fotografía de la historia en un ordenador, una imagen de su hijo.

1964 — Primera foto de la luna realizada por un satélite.

1969 — Los estadounidenses Willard Boyle y George Smith desarrollan el CCD capaz de registrar la imagen mediante una serie de células fotoeléctricas o píxeles y guardarlas en una tarjeta de memoria.

1971 — Polaroid comercializa la primera cámara completamente automática que toma la foto, la revela y la expulsa sola, la SX70-Land.

1975 — Kodak pone a punto el primer prototipo de cámara digital, desarrollada por el ingeniero Steve Sasson.

1976 — Primera cámara con microprocesador, la Canon AE-1, primera cámara SLR con objetivo de 110 mm, la Minolta Zoom SLR y primera cámara digital con una resolución de 10.000 píxeles, la Fairchild MV-101.

1987 — Kodak fabrica la primera cámara digital con un millón de píxeles, la Videk Megaplus.

1988 — Primera cámara digital con una tarjeta de memoria extraíble, la Fuji DS-1P.

HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo N°30  El Triunfo de la Imagen