Seres Crueles y Salvajes de la Historia

Archipielago Gulag Campos de Concentracion Rusos Carceles Sovieticas

Archipielago Gulag
Campos de Concentración Rusos

GULAG es una sigla que significa: Administración Suprema de Campos Correctivos de Trabajo y fueron creados en 1930 por la policía secreta de la URSS para controlar y adminsitras los campos de concetración, en donde eran enviados los prisioneros para realizar trabajos forzados, ya que el gobierno necesitaba recursos humanos para lograr su objetivos industriales, fundamentalemente en la etapa de Stalin, quien no dudo en explotar hasta la muerte a millones de detenidos (zeks en ruso) confinados en frías e inhumanas cabañas y con una magra dieta de comida que apenas podían permaner en pie.

Los campos administrados por el Gulag se establecieron originalmente en Carelia, a lo largo de la costa del mar Blanco, y en Vorkuta y Pechora, en las regiones árticas de la Rusia europea. A finales de la década de 1930 ya existían campos de trabajo en casi todo el territorio soviético, incluido Moscú.

El papel del Gulag en la industrialización de la URSS se hizo cada vez más importante y hacia 1938 estaba encargado de la mayor parte de las explotaciones madereras y de la minería del carbón, del oro y del cobre. El Gulag desapareció en 1956, si bien los campos siguieron existiendo aunque con una nueva denominación, la de “colonias de readiestramiento por medio del trabajo”.

campo ruso de concentracion

Según cálculos conservadores, existían entre 1.500 y 3.000 campos de trabajo en la ex URSS; al menos 20.000 eran presos políticos entre los dos millones de prisioneros, intelectuales, funcionarios del partido y oficiales del Ejército Rojo acusados falsamente. Se tiene la certeza que murieron cerca de 1.000.000 de ellos.

Esparcidas por el territorio soviético como una cadena de islas, los campos eran conocidos en su conjunto como archipiélago Gulag: GULAG es la abreviatura rusa de Administración Central de Prisiones y Campos de Trabajo.

La vida en estos campos fue descrita vívidamente por el escritor y premio Nobel Alejandro Solzhenitzyn, quien fue prisionero durante 11 años. En dos obras, Un día en la vida de Iván Denisovich y El archipiélago Gulag, revela las inhumanas condiciones en que los presos vivían y trabajaban.

Con jornadas de hasta 16 horas, seis días a la semana, sin alimentación adecuada ni medidas de seguridad, los presos eran obligados a realizar trabajos forzados.

En 1970, por ejemplo, los reos trabajaron en minas de uranio sin ropas de protección. Miles de ellos murieron y muchos más sufrieron serios daños en su salud. Además, los prisioneros estaban sujetos a tratos humillantes e incluso sufrían torturas.

Estos lugares de exilio para criminales y presos políticos también existían en la Rusia zarista, pero la red creció bajo el terror de Stalin, en el. que se cree que murieron 10 millones en los campos.

Al escribir en El archipiélago Gulag lo que él llamó “40 años de terrorismo sin precedentes del Estado soviético”, Solzhenitsyn se basó en los recuerdos de testigos y dedicó su monumental obra a “todos aquellos que no vivieron para contarlo”.

Por sus revelaciones acerca de los campos, Alejandro Solzhenitsyn fue expulsado de la URSS. Ahora vive en Estados Unidos.

Unidad 731 en Japon Experimentos Humanos Guerra Mundial Shiro Ishii

Unidad 731 en JapÓn Experimentos Con Humanos
En La Guerra Mundial – Shiro Ishii

UNIDAD 731, JAPÓN – Shiro Ishii se graduó en la Universidad de Kioto en 1920, tras lo cual se enroló en el ejército. En 1924 regresó a la Universidad de Kioto para cursar estudios especializados, contrayendo matrimonio con la hija de Torasaburo Akira, rector de la Universidad. Obtuvo el doctorado en 1927. Un año después fue enviado a Europa como agregado militar, viajando también en diversas ocasiones a Estados Unidos, familiarizándose con las investigaciones biológicas que se llevaban a cabo en los países occidentales.

A su regreso a Japón se consagró a promover entre sus superiores la necesidad de la investigación y fabricación de armas biológicas. Creía firmemente que la guerra moderna solo podía ser ganada a través del uso de la ciencia y su capacidad para producir armas de destrucción masiva. Algo que, paradójicamente para él, vendría a ser demostrado algunos años después en Hiroshima y Nagasaki.

Un hecho fortuito contribuyó decisivamente en que fueran escuchadas finalmente las teorías de Ishii. Tras su regreso de Europa se desató una epidemia de meningitis en Shikoku. Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó decisivamente a frenar la expansión de la enfermedad. Este éxito hizo que su capacidad como bacteriólogo comenzara a ser reconocida, sobre todo en el ejército, donde supo aprovechar los réditos de su actuación en Shikoku para que fueran escuchadas sus teorías sobre armamento biológico.

Shiro Se doctoró en 1927. Viajó a Europa y en varias ocasiones a América durante dos años, familiarizándose con las investigaciones biológicas de los países Occidentales. A su regreso a Japón se consagró a promover, investigar y fabricar armas biológicas. Su teoría se basaba en que la guerra moderna sólo podría ser ganada con el uso de la ciencia y su capacidad para producir armas de destrucción masiva.  Un hecho fortuito ayudó a implantar las teorías de Ishii: tras su regreso de Europa, un tipo de meningitis hizo su aparición en Shikoku. Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó a parar la expansión de la enfermedad.  Su capacidad como bacteriólogo comenzó a ser famosa, sobre todo en el ejército, donde presentó la epidemia como una muestra del resultado que podían dar sus armas científicas.

Las armas biológicas industriales resultaban una solución ideal para un país como Japón cuyos recursos naturales son sumamente escasos. En plena carrera armamentística y con una campaña de expansión imperial a la vista, poco importaba la evidente falta de moralidad del proyecto. Ishii se hizo rápidamente con un nutrido grupo de poderosos patrocinadores: el coronel Tetsuzan Nagata, jefe de asuntos militares; el coronel Yoriniichi Suzuki, jefe de la sección táctica del Estado Mayor del Ejército Imperial; el coronel Ryuiji Kajitsuka, jefe del buró médico del ejército, y el coronel Chikahiko Koizumi, cirujano jefe del ejército. El espaldarazo definitivo vino de la mano de Sadao Araki, ministro del ejército y líder de la facción fundamentalista del ejército conocida como «proceder imperial».

La unidad 731: Tras la invasión de Manchuria por parte de Japón, el 18 de septiembre de 1931, Ishii fue destinado a la remota zona de Pingfan, donde fue puesto al mando de la denominada eufemísticamente Unidad Antiepidémica de Suministro de Agua 731, que en realidad no era sino un destacamento de investigación sobre guerra biológica. A finales de 1932 Jshii fue promovido a coronel y recibió un presupuesto de 200.000 yenes. Se estableció una segunda unidad de este tipo al mando de Yujiro Wakamatsu, que tenía su sede en Mengchiatun, cerca de Changchun, bajo el nombre de Sección de Prevención de la Enfermedad Veterinaria del Ejército de Kuantung. En junio de 1938 la base de Pingfang ocupaba un área de 32 kilómetros cuadrados y tenía empleadas a 3.000 personas entre científicos y técnicos.

Pronto la unidad cosechó sus primeros éxitos. En agosto de 1937 el Ejército japonés usó gas venenoso contra las tropas chinas. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Japón usó al menos en cinco ocasiones, productos de guerra bacteriológica contra China: el 4 de octubre de 1940 un avión dejó caer bacterias en Chuhsien causando la muerte de 21 personas; el 29 del mismo mes otro avión lanzaba bacterias sobre Ningpo, matando a 99 personas; el 28 de noviembre del mismo año, aviones japoneses llevaron a cabo un ataque biológico sin víctimas sobre Chinhua; en enero 1941 Japón inició sendas epidemias en Suiyuan y Shansi.

En principio, los estadounidenses no tomaron demasiado en serio el programa de armamento biológico japonés. Antes de Pearl Harbor se consideraba que Japón estaba demasiado lejos y no podría lanzar un ataque masivo contra el continente americano. Además, los científicos norteamericanos tendían a mantener una actitud de superioridad respecto a sus colegas nipones. Informes de la época afirman que los japoneses serían incapaces de desarrollar armas biológicas sin la ayuda de «científicos blancos».

Los métodos de la unidad 731 constituyen un crimen de guerra que, en muchos casos, supera con amplitud las mayores atrocidades de los campos de exterminio nazis. Allí se experimentaba con seres humanos, coreanos, chinos y rusos primero y, una vez comenzada la Segunda Guerra Mundial, estadounidenses, británicos y australianos. A su llegada, los
internos de este campamento de los horrores recibían un completo examen médico tras el cual, en función de los experimentos para los que estuvieran destinados, se les rociaba con sustancias desconocidas, se les inyectaban diversos sueros o sufrían exámenes más detallados que incluían la introducción de sondas por todos los orificios de su cuerpo.

Crueldad inhumana: Entre los prisioneros japoneses capturados por los marines norteamericanos en el Pacífico Sur había algunos médicos que habían pasado por la unidad 731. Al ser interrogados revelaron que el programa de armamento biológico japonés se encontraba mucho más avanzado de lo que habían sospechado y, por primera vez, los norteamericanos supieron de la existencia de Shiro Ishii. De pronto, los responsables de la defensa estadounidense se sintieron mucho menos inclinados a tomarse a broma los experimentos nipones.

Mientras, en la siniestra sede de la unidad 731, los prisioneros morían en gran número presa de enfermedades desconocidas. Los cadáveres de los fallecidos eran diseccionados puntualmente por el equipo de Ishii, que esperaba ansioso nuevas remesas de prisioneros.

Estas prácticas constituían el pan nuestro de cada día en la unidad 731, un imperio de terror y enfermedad regido por Ishii con mano de hierro. A su cargo no solo estaban las macabras investigaciones con prisioneros como conejillos de indias, sino también la producción de cantidades ingentes de gérmenes y toxinas, más de ocho toneladas al mes en su época de mayor esplendor. Ishii se encontraba especialmente orgulloso de su granja de pulgas infectadas con la peste bubónica, algunas de las cuales fueron soltadas en varias ciudades chinas iniciando epidemias.

Los prisioneros que tuvieron la desgracia de caer en las garras del equipo de Ishii fueron inoculados con enfermedades como tuberculosis, meningitis, botulismo, ántrax, tétano, peste bubónica y otras aún más exóticas. Muchos de ellos eran obligados en la fase más aguda de su infección a correr sin parar alrededor del campamento hasta que caían muertos a los pies de los científicos que anotaban eficientemente en sus cuadernos la distancia que habían sido capaces de recorrer. Otros eran dejados desnudos a temperaturas de cuarenta grados bajo cero para comprobar el comportamiento del virus en climas fríos. No pocos fueron atados a las mesas de operaciones y diseccionados vivos y sin anestesia.

La atroz cantidad y «calidad» de los crímenes cometidos por la unidad de Ishii les auguraban un trato sumamente severo al finalizar la contienda. Sin embargo, el general Douglas MacArthur pareció no sentirse especialmente conmovido por la horrorosa suerte corrida por muchos de sus hombres y encaró el asunto de un modo que, cuando menos, resulta sorprendente. Y es que MacArthur no veía por qué los Estados Unidos no debían aprovechar los descubrimientos derivados de los trabajos de Ishii.

Experimentos realizados por la unidad 731:

* Disección de personas vivas para experimentos de laboratorio y en ocasiones asesinados simplemente para documentar la muerte. El número de personas utilizado para este fin iba de las 400 a las 600 cada año.

* A partir de la segunda mitad de 1940, las tropas agresoras japonesas empezaron el uso a gran escala de armas bacteriológicas, y desencadenaron todo tipo de enfermedades infecciosas como el cólera, el tifus, la pestilencia, ántrax, difteria y bacteria de la disentería.

* Congelaban a los prisioneros y los sometían a técnicas de deshidratación severas y documentaban la agonía.

* Los exponían a bombas para aprender a curar a los heridos japoneses. Bombardearon poblados y ciudades chinas con pulgas infectadas y dieron a los niños golosinas con ántrax. Después entraban para comprobar los daños a la población y se llevaban enfermos todavía vivos para abrirlos y perfeccionar el arma.

* Contaminaron las fuentes de agua.

* Algunos de los experimentos llevados a cabo allí incluían inyectar a los sujetos con bacteria causantes de la peste bubónica producidas en moscas infectadas, para luego registrar la evolución de la enfermedad e incluso disecarlos en estado consciente.

* Los japoneses no dejaron nada sin probar: hongos, fiebre amarilla, tularemia, hepatitis, gangrena gaseosa, tétano, cólera, disentería, fiebre escarlata, ántrax, muermo, encefalitis de las garrapatas, fiebre hemorrágica, difteria, neumonía, meningitis cerebroespinal, enfermedades venéreas, peste bubónica, tifus, tuberculosis y otras endémicas de China y Manchuria. Realizaron pruebas con cianuro, arsénico, heroína, con veneno de serpientes y de pez erizo. En este programa murieron más de 10.000 personas.

* Algunos murieron como consecuencia de las investigaciones. Otros fueron ejecutados cuando quedaron tan débiles que no podían continuar en la Unidad 731 y en otros tantos puntos se hicieron tests con insectos, y todo tipo de gérmenes. Se probaba la resistencia humana al botulismo, ántrax, brucelosis, cólera, disentería, fiebre hemorrágica, sífilis y también la resistencia a los rayos X.

Fuente Consultada:
Top Secret Lo que los Gobiernos Ocultan  –  Iker Jiménez
http://sgm.casposidad.com/
http://www.avizora.com

Biografia de Pol Pot El Genocida de Camboya Dictador

Biografía de Pol Pot – Genocida – El Infierno de Camboya

Pol Pot se llamaba en realidad Saloth Sar y había nacido el 19 de mayo de 1928 en la localidad camboyana dePrek Sbauv, en el seno de una familia de campesinos acomodados.

El pequeño Saloth fue enviado a un monasterio budista donde se educó durante tres años, y era ya un adolescente cuando los monjes, al parecer no sin cierto embarazo, comunicaron a la familia que Saloth Sar no podía seguir sus estudios en el centro.

Le costaba estudiar, explicaron. Intelectualmente, el chico no daba para mucho.
pol pot lider de camboya

(1928-1998) Militar y político camboyano, considerado responsable de Camboya bajo el régimen de los jemeres rojos (1975-1979). Nacido en la provincia de Kompong Thom, participó en la resistencia antifrancesa de Indochina liderada por Ho Chi Minh.

Así que Saloth se trasladó a Phnom Penh, donde su hermano mayor tenía un buen puesto como funcionario en el palacio real junto al rey Monivong.

Es en esta época cuando tiene lugar una historia que quizá vaya a marcar para siempre el destino de Saloth Sar: una de sus hermanas, Sarouen, fue aceptada como integrante del cuerpo de baile de palacio, y no tardó en convertirse en concubina del rey.

En la corte, Sarouen debió sufrir continuos desprecios por su condición social, y Saloth, que vivía con ella, era testigo diario de la amargura de la joven.

En el adolescente empezó a fraguarse un odio profundo hacia la clase dominante que se valía de su posición para humillar a los inferiores. (Fuente Consultada: historiaarte.net)

En 1946, ingresó en el ilegal Partido Comunista Indochino y más tarde realizó estudios en París, donde continuó con sus actividades políticas. Trabajó posteriormente como maestro en Phnom Penh.

En 1960, participó en la fundación del Partido Popular Revolucionario Jemer (o Partido Comunista Jemer), del cual fue nombrado secretario general dos años después.

En 1963, se desplazó a la selva camboyana, donde organizó el grupo guerrillero denominado Jemer Rojo.

Durante la abierta guerra civil que siguió al golpe de Estado de Lon Nol en 1970, se alió con el príncipe Norodom Sihanuk.

Después de que los jemeres rojos expulsaran del poder a Lon Nol en 1975, Pol Pot ocupó la jefatura de gobierno y dirigió la evacuación de las ciudades camboyanas, obligando prácticamente a toda la población del país a trabajar como campesinos.

Pol Pot fue depuesto en enero de 1979 por los vietnamitas, que habían invadido el país; a partir de entonces, desencadenó una guerra de guerrillas contra el nuevo gobierno impuesto por Vietnam.

En 1982, creó un frente común con los líderes de la oposición, el príncipe Sihanuk y el antiguo primer ministro Son Sann.

Dimitió como comandante en jefe del Jemer Rojo en 1985 y permaneció incomunicado tras el establecimiento del nuevo gobierno camboyano en 1993.

Posteriormente, siguió manteniendo en la selva el movimiento guerrillero, hasta que, el 17 de junio de 1997, los jemeres rojos anunciaron mediante un mensaje radiofónico captado en Bangkok (Tailandia) que habían detenido a su líder histórico Pol Pot, el cual se encontraba huido desde hacía varios días de su campamento en Anlong Veng, en la jungla camboyana, después de asesinar a algunos de sus colaboradores y pretender dirigirse a la frontera tailandesa.

Comenzó una guerra civil de cinco años que concluiría con la victoria de los khmer rojos, quienes el 17 de abril de 1975 tomaron la capital, Phnom Penh, tras largo asedio. Al alzarse con el poder, los nuevos dirigentes aislaron al país del mundo exterior e iniciaron una brutal reorganización de sus estructuras sociales. Dos o tres millones de habitantes de Phnom Penh y de otras poblaciones fueron obligados a trasladarse a zonas rurales, amenazados por las armas, sin provisión de alimentos, agua ni atenciones médicas.

Nunca se conocerán los detalles de estas marchas forzadas, pero se estima que decenas de miles de personas murieron en sus desplazamientos a consecuencia del hambre, las enfermedades y el agotamiento. Más aún: a finales de 1975, el gobierno decretó una segunda emigración en masa cuyo balance de muertos se elevó a 600.000 (el 10 por ciento de la población).En 1976, los propios refugiados refirieron que los comunistas habían matado a millares de combatientes, funcionarios y personas influyentes del antiguo régimen. El gobierno se apoderó de la propiedad privada y suprimió los salarios de los trabajadores, a quienes se retribuyó en adelante con simples alimentos racionados. A fines de 1978, una invasión procedente de Vietnam acabaría con el despótico régimen.

Muerte de Pol Pot:  El cadáver de Pol Pot (15 de abril de 1998) se encontraba tendido en la cama, cubierto sólo a medias por una sábana de color indescifrable. Llevaba puesta una camisa y unos pantalones cortos, y estaba descalzo.

Junto a su cabeza, alguien había colocado dos pequeños ramos de flores y un paipay. Las únicas pertenencias que conservaba eran unas latas de conservas, una bolsa de plástico, un barreño y una cesta de mimbre.

Unos cuantos guerrilleros jemeres vigilaban el cadáver, y en una esquina de la cabaña que les había servido de vivienda, dos mujeres lloraban en silencio. Una era Sith, la hija adolescente del dictador.

La otra, su segunda esposa, Mia Som, con la que llevaba una década casado en segundas nupcias mientras su primera mujer, Khieu Ponnary, se consumía recluida en un siniestro hospital psiquiátrico de Pekín.

Ver: Historia de los Jemeres

Esto es un artículo de la revista Gente en 1977 cuando escribía sobre las injusticia del régimen autoritario de líder revolucionario Pol Pot:

El infierno está en la tierra, queda entre Tailandia, Laos y Vietnam. Se llama Camboya. Todo lo que sucede allí no es parte de un relato fantástica ni de una película terrorífica. Tampoco ha ocurrido hace tiempo. Todo pasa en estos momentos mientras usted lee estas mismas líneas.

En ese lugar, un pueblo está condenado. Es castigado con trabajos forzados, está esclavizado, torturado y muchas veces asesinado, en nombre de una ideología que se propone crear un «hombre nuevo». Camboya (la actual, la de la bandera roja) se está construyendo sobre un inmenso osario.

Sobre las lágrimas y los despojos de los intelectuales, de los funcionarios, de las mujeres, de los campesinos y de los niños. Porque en esta Camboya perseguida y quebrantada, los niños ofician obligadamente de espías, de delatores de sus propias familias.

GENOCIDIO: El infierno está en la tierra y se llama Camboya.

El país está sometido al «Angkar», una «organización» que es sin eufemismos, nada más y nada menos que el partido comunista camboyano.

En la cumbre de esta «organización» está el «Angkar Leu», un organismo al cual los camboyanos prefieren llamar por su verdadero nombre: «el país de los muertos», ya que ninguna persona que sea obligada a comparecer ante ellos regresa jamás. En la base de] «Angkar» están los cuadros, los educadores, los que vigilan los trabajos, los jefes de aldea y los comandantes de distrito. Todos tienen una función común: el señalamiento y la muerte de quienes no piensan como ellos.

Camboya tiene siete misiones de habitantes. Es un pueblo sufrido, de trabajo, de ritos milenarios y de tierras feraces.

Esos siete millones de habitantes son manejados por una máquina política y administrativa que le permite a un puñado de hombres (unos 200.000) sojuzgar a la población entera.

Hay camboyanos deportados en su mismo país. No se les perdonó la vida; simplemente se les alargó la agonía. El hambre y las enfermedades hacen estragos entre ellos. Ya no tienen fuerzas. Entre siete u ocho deben arrastrar un arado.

Cuatro cucharadas de sopa de arroz es su diaria alimentación. Deben levantarse a las cuatro de la mañana y trabajar hasta las 22. la mayoría de ellos sufre-paludismo y disentería.

Los soldados rojos les dicen a los enfermos que su mal «es del espíritu», y ya no les dan comida. Hay centenares de testimonios sobre estas muertes, sobre estas pesadillas que en Camboya tienen suficientes nombres y apellidos.

Se «Calcula que un millón de personas han muerto. Un millón de cadáveres son la columna vertebral de esta realidad atroz. Pero, ¿por qué hay tanto silencio en torno a Camboya? ¿Por qué únicamente los testimonios de algunos refugiados, las notas periodísticas de «Le Point», de Parls, algunos relatos orales y algunas fotos borrosas y desgarradoras son las únicas voces que se alzan contra tanto crimen?

¿Cómo es posible el silencio de la Organización de las POS

Naciones Unidas, de la Arnnesty Internacional, por ejemplo? Hay algunas razones claras y sencillas: la flamante mayoría que ha creado en la ONU el tercer mundo y los países socialistas elige con cuidado a sus condenados. Jamás están entre sus acólitos.

Mientras todo este silencio continúe, esta sangrienta revolución se seguirá apoderando del poder y la muerte será el amanecer de Camboya (Tomado de «Gente»).

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GENOCIDIO EN CAMBOYA:

El genocidio camboyano fue dirigido por Pol Pot y ejecutado por el régimen de los Jemeres Rojos, el partido político que gobernó la llamada Kampuchea Democráticade ideología maoísta entre 1975 y 1979, con una concepción extremista de revolución.

Durante el tiempo del gobierno de los Jemeres Rojos desaparecieron entre dos y tres millones de personas, por lo cual se constituyó en 2006 un Tribunal internacional para llevar a cabo el Juicio a los Jemeres Rojos en 2007

Se estima que fueron asesinadas mas de 2.000.000 personas, es decir una proporción mayor que uno de cada cuatro Camboyanos, lo primero que quería hacer era acabar con la población Urbana, por lo que no se le ocurrió otra cosa que deportar a todo el mundo al campo, y el que osaba tan siquiera tener mala cara era fulminado al instante, hubo ciudades enteras que al no poder ubicarlas en ningún sitio se les decido exterminar en campos de concentración al mas puro estilo nazi.

Fueron prohibidas la enseñanza, la libertad de desplazamiento, los médicos, pues se afirmaba que si una persona estaba tan enferma para necesitar un médico, era una lacra para el país y merecía morir, las creencias religiosas y filosóficas, la escritura, llevar gafas, ver a tus familiares, porque suprimió las familias como tal (y la autoridad paterna si se daba el soplo de que existía se mataba a toda la familia), se mataba a la gente que sabia leer, no estaban permitidas las relaciones sexuales extramatrimoniales, estaban prohibidas las manifestaciones públicas de afecto, castigaban con torturas inimaginables incluso a los niños que descubrían robando porque se morían de hambre.

El gobierno provietnamita instalado tras la caída de Pol Pot creó un «Museo del genocidio», cuyo nombre inspira el nuestro, donde se exponen miles de huesos de víctimas que no serán identificadas jamás.

En Camboya tuvo lugar el experimento de ingeniería social más atrevido y radical de todos los tiempos. Fue el comunismo llevado a su consecuencia lógica, a su mayor extremo.

El dinero desapareció y la colectivización integral se llevó a cabo en sólo dos meses. El gobierno del Angkar duró tres años y ocho meses y sembró de cadáveres el país: alrededor de dos millones de muertos para una población total de ocho millones.

Pin Yatay, superviviente, nos cuenta que «en la Kampuchea democrática no había cárceles, ni tribunales, ni universidades, ni institutos, ni moneda, ni deporte, ni distracciones… En una jornada de veinticuatro horas no se toleraba ningún tiempo muerto.

La vida cotidiana se dividía del modo siguiente: doce horas de trabajo físico, dos horas para comer, tres para el descanso y la educación, siete horas de sueño. Estábamos en un inmenso campo de concentración. Ya no había justicia. Era el Angkar el que decidía todos los actos de nuestra vida»

Pol Pot y sus jemeres rojos iniciaron en 1970 una guerra civil apoyada por el gobierno de Hô Chi Minh. Ya entonces mostraron su extrema crueldad: no sólo los prisioneros fueron maltratados y ejecutados, sino que también fueron encarcelados sus familias, reales o inventadas, monjes budistas, gente sospechosa en general, etc..

En las prisiones, los malos tratos, el hambre y las enfermedades acabaron con casi todos ellos y, desde luego, con la totalidad de los niños detenidos.

Pero ese horror en guerra no era más que el preludio de lo que llegaría desde que el 17 de abril de 1975 ésta terminó con el triunfo de Pol Pot y los suyos. La primera medida fue el desalojo de los más de 3 millones de habitantes de las ciudades, realizada inmediatamente. Esto provocó la división entre «viejos» (los campesinos de siempre) y «nuevos» (los habitantes de las ciudades reconvertidos), de los que estos últimos se llevarían la peor parte de la represión que vino más tarde.

El horror cotidiano

En las prisiones se numeraba y fotografiaba a las víctimas del Partido Comunista antes de su ejecución. Si el torso estaba desnudo, el papel con el número se sujetaba con un imperdible a la piel.

La «Kampuchea democrática» dejó en sus supervivientes una pérdida completa de valores; la supervivencia exigía la adaptación a las nuevas reglas del juego, de las cuales la primera era el desprecio a la vida humana. «Perderte no es una pérdida. Conservarte no es de ninguna utilidad», según rezaban los manuales del Angkar.

Pol Pot anunciaba un futuro radiante en sus discursos. Prometía pasar de la tonelada de arroz por hectárea y año a tres en breve sucesión. El arroz se convirtió en el monocultivo.

Los mandos obligaban a trabajar sin descanso a los esclavos a su mando, para mejorar su reputación entre sus superiores. En algunos extremos se llegaba a jornadas de 18 horas, en la que los hombres más robustos eran los que padecían mayores exigencias y, en consecuencia, morían antes.

No obstante, la planificación central y el desprecio por la técnica (sustituida por la educación política) destruyeron la hasta entonces siempre próspera cosecha arrocera camboyana. Para finales del 76 se calculaba que la superficie cultivada era la mitad que antes del 75.

El hambre era inevitable y, con él, la deshumanización y el sometimiento al Angkar. Aunque quizá menos extendido que en la China del «Gran Salto Adelante», el canibalismo se convierte en costumbre.

La familia era considerada una forma de resistencia natural al poder absoluto del Partido, que debía llevar al individuo a una dependencia total del Estado. Por tanto, las familias eran separadas y la autoridad paterna castigada: la educación era responsabilidad exclusiva del Angkar.

Los sentimientos humanos eran despreciados y considerados un pecado de individualismo.

Al intentar ayudar a una vecina, Pin Yatay se ganó esta reprimenda: «No es su deber ayudarla, al contrario, esto demuestra que todavía tiene usted piedad y sentimientos de amistad. Hay que renunciar a esos sentimientos y extirpar de su mente las inclinaciones individualistas.»

Los esclavos pertenecen al sistema, no a sí mismos. Su vida es totalmente regulada. Había de evitar cualquier fallo, incluso involuntario, un resbalón, la rotura de un vaso, no podían ser un error sino una traición contrarrevolucionaria que conducía a un castigo seguro.

A veces, la muerte. O la flagelación, que en los más débiles era equivalente. Los niños espiaban a los mayores en busca de culpabilidades reales o inventadas. Pero no había muertos, esa palabra era tabú, ahora tan sólo existían cuerpos que desaparecen.

«Basta un millón de buenos revolucionarios para el país que nosotros construimos», se rezaba en las reuniones de los jemeres rojos.

El destino de los demás era evidente. La muerte cotidiana era lo frecuente; curiosamente los casos considerados graves eran los que iban a prisión, donde se obligaba con tortura a la delación y, finalmente, se ejecutaba a los presos.

Un detenido por el crimen de hablar inglés cuenta como fue encadenado con unos grilletes que cortaban la piel y torturado durante meses.

El desmayo era su único alivio. Todas las noches los guardias se llevaban a varios prisioneros a los que nunca volvían a ver. Él pudo sobrevivir gracias a las fábulas de Esopo y cuentos jemeres tradicionales que contaba a los adolescentes y niños que eran sus guardianes.

Los niños no se libraban de la crueldad del sistema carcelario. Muchos eran encarcelados por robar comida. Los guardianes los golpeaban y daban patadas hasta que morían. Los convertían en juguetes vivos, colgándolos de los pies, luego trataban de acertarles con sus patadas mientras se balanceaban.

En una marisma cercana a la prisión, los hundían y, cuando empezaban las convulsiones, dejaban que apareciera su cabeza para sumergirlos de nuevo.

En los campos, lo que atemorizaba era la imprevisibilidad y el misterio que rodeaban las innumerables desapariciones. Los asesinatos se llevaban a cabo con discreción. Era frecuente el uso de los cadáveres como abono.

No obstante, la brutalidad reaparecía en el momento de la ejecución: para ahorrar balas sólo un 29% eran disparados. El 53% moría con el cráneo aplastado, el 6% ahorcado, el 5% apaleado.

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Camboya, hoy

Pol Pot al frente de una columna de seguidores, en 1979, poco antes de ser derrocado.  Algunos autores niegan la inclusión del exterminio por razones políticas dentro del ámbito del genocidio. No hacen más que seguir las órdenes de la extinta URSS, el único país que, por razones evidentes, se opuso a incluir a éstos dentro de la definición de genocidio de la ONU.

La educación política recibida del Partido Comunista de Kampuchea persiste aún en Camboya. Los valores humanos han sido sustituidos por un cinismo y egoísmo que comprometen cualquier tipo de desarrollo.

Aún persisten jemeres rojos parapetados tras campos de minas, lo que ha convertido a este país en el que posee mayor número de mutilados, sobre todo en adolescentes y niños.

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En Camboya tuvo lugar el experimento de ingeniería social más atrevido y radical de todos los tiempos. Fue el comunismo llevado a su consecuencia lógica, a su mayor extremo. El dinero desapareció y la colectivización integral se llevó a cabo en sólo dos meses. El gobierno del Angkar duró tres años y ocho meses y sembró de cadáveres el país: alrededor de dos millones de muertos para una población total de ocho millones.

El Pibe Cabeza Biografia Historia de Delicuentes Argentinos

Biografia  El Pibe Cabeza:Historia de Delicuentes Argentinos

Al principio lo perdió una mujer. Rogelio Gordillo había nacido en Colón, provincia de Buenos Aires, el 9 de junio de 1910. Fue uno de los siete hijos de un matrimonio de chacareros. Cuando su padre murió, su mamá —Gregoria Laparda— dejó el campo y se instaló en General Pico, La Pampa. Rogelio le tomó el gustito a la puerta de calle.

«Anda en malas juntas», se quejaban sus hermanas. A los 18 se enamoró de una chica de 15. Como la madre de ella se oponía a la relación, la fue a ver y le pegó dos balazos. No la mató de casualidad. Fue así: al principio lo perdió una mujer.

Estuvo preso dos años en Rosario y durante la misma semana en que salió asaltó un comercio en un pueblo rural. Ya andaba con Antonio «El Vivo» Caprioli y con Florián «El Nene» Martínez. Ya no era Rogelio, sino «el Pibe Cabeza».

Después de algunos golpes famosos a comienzos de la década del 30 se compran dos coches nuevos y agrandan la banda a cinco miembros. Enseguida ganan celebridad por dos características únicas para la época. Uno: dan un golpe tras otro en cualquier pueblito de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe. Así cambian de jurisdicción y enloquecen a los policías que los siguen. Dos: llevan armamento abundante y pesado: ametralladoras, pistolas y fusiles Winchester.

Los diarios alimentan el mito: «La banda del Pibe Cabeza roba en Buenos Aires y Santa Fe», titula Crítica en 1935.

En enero del 37 asesinan a un policía en Córdoba y ya son la banda más buscada del país. Sus cómplices aconsejan «guardarse» por un tiempo, pero el Pibe Cabeza quiere ir a la Capital. «¿Para qué? ¿Estás loco? Ahí está toda la poli», se enojan los demás miembros de la banda. El insiste. Sólo su amigo Caprioli sabe la verdadera razón. El Pibe Cabeza quiere ver a María, una novia que vivía en Mataderos.

Llegaron para carnaval. Un «soplón» le había pasado el dato a la Federal y cuatro agentes de Robos y Hurtos empezaron a vigilar la casa. Un martes, El Pibe y Caprioli salen a dar una vuelta. María se queda. A la hora en que se va la tarde caminan entre el corso. Los policías los siguen en un auto, despacio, entre la gente.

El Pibe Cabeza pasa detrás de un árbol, saca dos pistolas y empieza a disparar contra el coche policial. Caprioli escapa. El Pibe tira con las dos manos hasta que cae muerto, acribillado por la Policía. Tenía 27 años. Al final, lo perdió una mujer.

Héctor Gambini
Diario Clarín

DESDE ITALIA UN COLABORADOR LLAMADO Roberto Rivera NOS ENVIO OTROS DATOS DE LAS ANDANZAS DE ESTE SINGULAR PISTOLERO

Rogelio Gordillo, más conocido como el «Pibe Cabeza» nació en 1910 en la
ciudad de Colón (Bs. As.) y era de profesión peluquero. Pero su fama se
debió a los cuantiosos y espectaculares asaltos que junto a su banda realizó
en la década del ’30 en ciudades y pueblos de las provincias de Santa Fe,
Buenos Aires y Córdoba, en la zona que actualmente se denomina «el Triángulo
de las Bermudas». Junto a él solían actuar, entre otros, los también famosos
Antonio Caprioli y los hermanos Alfredo y Daniel Ritondale, estos últimos
afincados junto al resto de su familia en Santa Isabel.
En el verano de 1936 la banda del Pibe Cabeza imperaba sin inconvenientes, y
su raid delictivo también incluyó esta localidad.
La señora «Mary» Arona de Lombardi, testigo del hecho, nos dice: El 13 de
enero asaltaron la tienda de Dana Hermanos, que estaba en la esquina de
Santa Fe y San Martín y que atendía «Nisín» Alianack. Yo tenía 10 años y a
las tres y media de la tarde fuí a llevarle unas cosas que mi mamá le
mandaba. La tienda a esa hora estaba cerrada pero me abrió una puerta del
costado, sobre calle Santa Fe. Cuando entré, detrás mío lo hicieron el Pibe
Cabeza, Caprioli y uno de los Ritondale. Pusieron una ametralladora arriba
del mostrador y lo saltaron para dedicarse a desvalijar la caja. A mi,
mientras sacaban el dinero, me sostenía Ritondale y me decía: «no te asustes
nena que no es nada». A Nisín le querían sacar el anillo y lo amenazaban con
cortarle el dedo mientras que a Obdulio Rivero, que era empleado, lo
llevaron hasta el fondo apuntándole con un revólver de cada lado para que
les entregara más plata. También le bajaron las piezas de tela de las
estanterías porque pensaban que tenía plata escondida, pero al dinero lo
habían depositado a la mañana en el Banco Nación de Villa Cañás. Después
llevaron a Nisín detrás de un tabique , donde había unos neumáticos, y le
pusieron el revólver en el pecho. Ahí empecé a desesperarme porque
amenazaban con matarlo. Pero como no encontraron más plata se fueron. Se
llevaron unos 360 pesos de aquella época y unas libras esterlinas.
El Pibe Cabeza murió el 9 de febrero de 1937 al resistirse a la policía que
lo había cercado en Mataderos, Buenos Aires.
Además de este relato se puede agregar una crónica que tal vez pertenezca
más al ámbito de las leyendas locales que al de la realidad. Es sobre un
túnel que conectaba el sótano de un boliche, ubicado en la esquina de
Francia y Brasil, con un aljibe de una casa vecina. Se decía que era
utilizado por estos ampones para escapar de una posible llegada de la
policía. Hay algo de cierto: hasta mediados de la década del ’70 el pozo
rectangular del sótano aún estaba, y de una de sus paredes partía un
estrecho túnel con dirección a una casa vecina.

EL BICENTENARIO PERÍODO 1930-1949 FASC. N°7
NOTA DE FERNANDO CASULLO Historiador
CAYÓ EL PIBE CABEZA

El carnaval de este año trajo un deceso que sacudió las noticias policiales del país entero: fue abatido Rogelio Gordillo, mejor conocido como «el Pibe Cabeza». Era el líder de una de las bandas de asaltantes más prolíficas del país y fue repetidas veces considerado el enemigo público número uno de la sociedad.

Cuando sus ataques en varias provincias recrudecían como nunca, fue interceptado por agentes policiales en las inmediaciones del barrio porteño de Mataderos. Según testigos, se encontraba viajando en colectivo con un cómplice cuando una comisión policial que circulaba con su vehículo por calle Alberdi los avistó y comenzó a seguir. Advertidos, los malvivientes se arrojaron a la calzada y comenzaron el escape. Pero el Pibe Cabeza no pudo eludir a sus persecutores y con su esbirro comenzaron un intenso tiroteo. En breves instantes 51 fogonazos tronaron, hiriendo uno de ellos de muerte a Gordillo que, sin embargo, siguió disparando unos segundos más, como muestra final de su fiereza.

El cómplice que lo acompañaba escapó en audaz maniobra, secuestrando a punta de pistola un colectivo. Como tenía ensangrentada una pierna, obligó a un pasajero a darle su pantalón para ocultar la mancha carmesí que le brotaba, y luego de unas cuadras bajó, perdiéndose entre la gente.

Gordillo había comenzado sus días en la provincia de Buenos Aires, para luego vivir en La Pampa. Allí, muy joven, tuvo su primer e impactante encuentro con el delito: al tener prohibido el contacto con una novia menor que él, en venganza baleó a su madre. Tras una estadía en la cárcel, trabajó durante un tiempo de peluquero sin que ello implicara abandonar sus sueños delictivos. Incluso en esos tiempos fue sindicado como un poblador estable de la «mala vida». Así, carterista, jugador tramposo y otras fueron sus supuestas ocupaciones en el bajo mundo hasta consolidar una carrera más firme.

Paulatinamente crecería tanto su reputación que al momento de su muerte ya era el jefe de la banda más buscada de la Argentina, criminales muy temidos desde comienzos de esta década al haber sofisticado su accionar con la incorporación de coches nuevos y armamento abundante y pesado nunca antes visto; maleantes que no dudaron en establecer microscópicos vasos comunicantes en las provincias de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, cambiando de jurisdicción y enloqueciendo a los policías que los seguían. Creadores en la zona donde actuaban de un verdadero Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, es más que probable que la muerte de Gordillo implique el ocaso de aquella asociación ilícita.

Mengele Los Experimentos Medicos en los Campos NAZI Gemelos y Enanos

Mengele, Los Experimentos Médicos con Gemelos y Enanos en Campos Nazi

Doctor Mengele Experimentos en Campos de ConcentracionJosef Rudolf Mengele conocido como “El ángel de la muerte”, (Günzburg, Baviera; 16 de marzo de 1911 — Bertioga, Brasil; 7 de febrero de 1979) fue un médico y criminal de guerra nazi, especialmente conocido por sus experimentos con seres humanos en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz, que ocasionaban la muerte de éstos en la mayoría de los casos.

El nombre de Josef Mengele ha llegado a encapsular el horror del Holocausto en el cual las máquinas nazis de la destrucción trituraron a seis millones de judíos y eliminaron una cantidad incontable de días de otros seres humanos.

Antes de que se supiera de su muerte, Simon Wiesenthal, cazador de criminales de guerra, había dicho: «Es el último de los genocidas de las fábricas de muerte de Hitler y Himmler.»

Cuando el cadáver fue desenterrado, las recompensas por Mengele habían ascendido hasta los tres y cuatro millones de dólares.

Tiranos Salvajes de la Historia Lideres Politicos Enfermos de Poder

El antisemitismo no era un fenómeno exclusivamente alemán, ideado por Hitler.

La idea de la superioridad racial ya había sido defendida por los ingleses para justificar la dominación de pueblos africanos y asiáticos.

Sin embargo, el odio racista nunca antes se había llevado a la práctica de manera tan sistemática y brutal.

El exterminio del pueblo judío fue planeado por estado hitleriano.

La eliminación de los judíos era parte de la ideología nacionalsocialista y se sustentaba en el supuesto de que entre los hombres existen razas superiores inferiores.

La persecución de los judíos pasó por una serie de fases: en 1933 se inició una campaña de boicot contra los negocios judíos, en 1935 se promulgaron las Leyes de Nuremberg, por las cuales fueron excluidos de la ciudadanía alemana, y en 1938 se obligó a los judíos a llevar un distintivo mientras se hacían más frecuentes los «progroms».

En uno de los peores momentos de Alemania, por allá en 1933, cuando había casi 6.000.000 de desocupados Hitler llegó al poder, siendo nombrado canciller del Reich.

Entre sus primeras medidas, luego de abolir el parlamento, promulga las llamadas «Leyes de Nuremberg», para la protección de sangre y el honor alemán.

De esta manera los judíos alemanes pasaron a ser ciudadanos de segunda, y como tal fueron perseguidos para deportarlos luego a los campos de concentración.

En 1942, en la Conferencia de Wannsee, se decretó la Solución Final Judía, comenzando el exterminio organizado y sistematizado de todos los judíos que se hallasen en los territorios ocupados, cuyo numero se estimaba en 11.000.000.

Heinrich Himmler, fue el encargado por el Führer de llevar a cabo dicha Solución Final, y las matanzas en masa comenzaron en el campo Belzec y Auschwitz, y para la ejecución del proyecto se usaron cámaras de gas (Zyklon B) y enormes hornos crematorios.

Los «elegidos» llegaban por tren, viajando varios días desde lejanos territorios, confinados de a cientos en vagones, donde apenas podían moverse, y un parte llegaban muertos por el calor, el estrés o la angustia. Ni bien descendían, eran clasificados según su genero, edad y estado de salud.

Los más débiles, ancianos , niños y mujeres eran engañados y conducidos a las cámaras de gas, previo despojo de sus ropas, alianzas y hasta sus cabellos. Los restantes eran usados para trabajos forzados durante varias horas al día y con una ración mínima (calculada) de comida para que sobrevivan pocos meses.

En el hospital de Barraca (Edificio 10) de Auschwitz, los médicos dirigidos porJosef Mengele, llevaron a cabo todo tipo de siniestros y crueles experimentos médicos.

Por ejemplo en  Dachau, los médicos de la Fuerza Aérea alemana y de la Institución experimental alemana para la aviación realizaron experimentos sobre altitudes elevadas, utilizando cámaras de baja presión, para determinar la altitud máxima desde la cual la tripulación de un avión dañado podría lanzarse en paracaídas con seguridad.

Los científicos realizaron experimentos sobre la congelación en los que utilizaban a los prisioneros para encontrar un tratamiento efectivo contra la hipotermia. También utilizaban a los prisioneros para probar varios métodos de potabilización del agua de mar.

Otros experimentos estaba dirigida al desarrollo y comprobación de productos farmacéuticos y de métodos de tratamiento para las lesiones y enfermedades a las que el personal militar alemán y el personal de ocupación estaban expuestos en los campos.

En el campo de Ravensbrueck se realizaron experimentos con injertos óseos y experimentos para probar la eficacia de las drogas sulfa de nuevo desarrollo (sulfanilamida).

Los más infames  experimentos eran los de Josef Mengele en Auschwitz.

Mengele llevó a cabo experimentos médicos con gemelos. También dirigió experimentos serológicos con romaníes (gitanos),  para determinar cómo las diversas «razas» soportaban las diferentes enfermedades contagiosas.

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LOS EXPERIMENTOS MEDICOS

mengele experimentos nazis

Mengele en Austchwitz: Ciencia al servicio del odio: Como médico, Mengele recibía a los recién llegados a Auschwitz cuando bajaban de los trenes.

Con un gesto del pulgar, un movimiento de su bastón de mando, una sonrisa en el rostro o palabras amables en los labios, dictó la ejecución inmediata en las cámaras de gas de unas doscientas o cuatrocientas mil personas.

La lista de cargos en su contra incluye muertes por disparos, golpes e inyecciones químicas aplicadas por su propia mano, que mataron a unos doce individuos.

Algunos sobrevivieron a los enfrentamientos con él a costa de un cuerpo mutilado e imborrables recuerdos de torturas disfrazadas de experimentos médicos.

Era hombre de cierto ingenio y humor negro. «Llegan aquí siendo judíos —decía , y se van convertidos en humo por la chimenea.», para algunos  «Era un tipo agradable —insiste un antiguo colaborador de Auschwitz—. Tenía horizontes muy amplios; era una persona muy interesante.» Un interno lo calificó, textualmente, de «bella persona». Otro dijo que era «bondadoso». Algunos prisioneros gitanos corrían a saludarlo llamándolo Vater, Vüterchen y Onkel (padre, papi, tío).

Inmaculadamente uniformado con su prístina camisa azul, esparciendo fragancia de jabón perfumado, el «encantador» Josef Mengele inspeccionaba las filas de pobres prisioneros, sucios, con la cabeza afeitada, medio muertos de hambre, y señalaba a algunos para que murieran.

Mengele presentaba un humor variable que desafía cualquier interpretación. Magda Bass, una rumana de diecisiete años, bajó del tren a trompicones en Auschwitz el 6 de junio de 1944, el día en que los Aliados vadearon hasta las costas de Normandía. Por la importancia que allí tenía, los soldados podían haber desembarcado en la luna. Mientras ella y su madre trataban de comprender las ásperas órdenes guturales que surgían de los megáfonos, «alguien me cogió del brazo.

Ví que era un oficial. Con voz suave, preguntó: “Ustedes son hermanas?”No —respondió mi madre—, soy su madre”».

Ese breve encuentro hizo que Magda Bass y su madre no fueran incluidas en la columna de exterminio que iba hacia las cámaras de gas. Más adelante sentiría la punzada de los experimentos de Mengele, y por fin llegó el momento en que «vi reír a Mengele. Estaban forzando a varios grupos de prisioneros a arrodillarse en filas en el suelo, con las manos sobre la cabeza.

Es muy difícil mantener esa posición durante cierto tiempo. Los guardias tenían grandes perros pastores alemanes adiestrados. Ante una palmada, un chasquido de dedos o el grito de “Judío!”, corrían entre las filas de personas arrancando trozos de carne a hombres y mujeres, y haciéndolos pedazos. Mengele reía.

Mengele era el hijo mayor privilegiado de una familia adinerada, cuyos miembros mantenían muy buenas relaciones entre sí. Además de su certificado de médico, tenía el título de doctor en filosofía. Amaba la música, y el garbo musical descrito por Grete Salus le surgía naturalmente. Había leído mucho y admiraba a Dante. La curiosidad intelectual que le hacía tan buen conversador entre sus colegas le impulsó hacia la investigación médica. Los internos de Auschwitz le temían tanto por su poder sobre la vida y la muerte como por sus investigaciones.

El interés de Mengele en el genotipo humano rubio de ojos azules es curioso, pues ni él ni sus superiores respondían a esa descripción. Mengele estaba fascinado por los ojos azules, y se decía que tenía una colección de ellos en las paredes de su oficina, similar a una colección de mariposas. Constantemente trataba de cambiar el color de los ojos de los niños.

¿Por qué podría alguien querer cambiar el color de los ojos? ¿Qué hacía tan especial a los ojos azules? Mengele intentaba responder mediante sus experimentos eugenésicos, ¿Por qué la “raza superior aria” presentaba más cantidad de personas con ojos azules, que con ojos de otros colores característicos de las razas inferiores? Para resolver el intrincado rompecabezas genético Mengele tendría un poder de decisión absoluto: podía hacer lo que quisiera.

Las investigaciones de Mengele tenían un fin claramente demarcado: lograr la absoluta perfección de la raza aria y asegurar su reproducción. Es por ello que intentaba descifrar los secretos de los nacimientos múltiples. Cuando se sabía que tocaba el turno de las rondas de Mengele, la tensión invadía por igual a prisioneros, guardias y doctores de la SS. Todo el mundo se aterrorizaba cuando comenzaba a revisar a los recién llegados, en su frenética búsqueda de gemelos.

«Llevaba a cabo sus experimentos como un aficionado loco», expresa, desdeñosa, la doctora Olga Lengyel. «Pasaba horas enteras inclinado sobre sus microscopios, mientras el aire, afuera, hedía por el denso olor a carne quemada que surgía de las chimeneas de los crematorios», recuerda el doctor Miklos Nyszli, patólogo húngaro, prisionero y colaborador de Mengele

Cuando él llegaba con su terrible voz, los guardias nazis se aterrorizaban, y eso aterrorizaba aún más a los judíos. Mengele siempre se presentaba con su uniforme impecable y sus botas de cuero perfectamente lustradas, muy elegante, como un caballero refinado y aristocrático, caminando como si fuera dueño del universo, absolutamente4 seguro de sí mismo, mirando a los ojos a cada uno de los recién llegados.

El Fantasma: Mengele dejó su uniforme de oficial de la SS, y vistió el de oficial de la Wehrmatch (ejército alemán) y se dirigió a una unidad hospital que iba hacia el sur. Cuando finalmente, en mayo de 1945 Alemania capituló, Mengele terminó en dos campos de prisioneros de los aliados, ignorado por sus captores.

Ello se debió a que él había pasado por alto muchos de los trámites necesarios para ser parte de las SS. Esos trámites, capturados por los oficiales aliados de Estados Unidos, eran utilizados para determinar qué sujeto era arrestado en forma automática. No hay documento que explique por qué Mengele carecía del tatuaje obligatorio de oficial de las SS, que se hacía en la parte interior del brazo izquierdo, dos pulgadas por debajo de la axila.

GEMELOS Y ENANOS:
Relato tomado del libro de Gerald Astor: «Mengele, el último nazi».

Erne Spiegel, quien, a los veintinueve años, fue el mayor de los gemelos que sirvieron de sujetos al médico, vio una bañera llena de un fluido desconocido. En ella ponía Mengele cadáveres de enanos judíos, mongoloides y gemelos, «para que la carne se desprendiera, permitiéndole ver los esqueletos».

El exotismo físico incentivaba especialmente al intrépido investigador genético, decidido a demostrar la superioridad de una raza sobre otra. Por eso Mengele se concentraba en los enanos y en otras anomalías genéticas. Esa concentración llevó a una experiencia particularmente horrible para Miklos Nyiszli. Cierto día de 1944, Mengele recibió un transporte que venía del gueto polaco de Lodz, creado en 1939 y último en ser liquidado.

Tras cinco años de opresión y privaciones, quienes llegaron a Auschwitz estaban ya en actitud de musulmanes o acercándose a ella. Nyiszli calcula que el noventa y cinco por ciento fue inmediatamente a la cámara de gas.

enanos experimentos nazi

Pero mientras Mengele efectuaba su selección, dio con un padre y su hijo: el padre, de unos cincuenta años, parecía jorobado; el vastago, de quince, presentaba, al parecer, una deformación en el pie derecho. Mengele los separó de la fila y los hombres de las SS los llevaron a Nyiszli.

El patólogo recibió instrucciones de efectuar un examen completo. Descubrió que el padre, vendedor mayorista de telas, había viajado extensamente, llevando consigo a su hijo para consultar con especialistas sobre el tratamiento de la pierna deformada. Una hábil operación quirúrgica y un zapato especial permitían que el muchacho caminara sin cojear. La espalda doblada del padre no era un defecto congénito, sino el resultado de una infección por raquitismo.

Nyiszli les dio de comer, sabiendo que estaban condenados. De hecho, un sargento de las SS, llamado Mussfeld, los retiró de su custodia apenas terminado el examen y se los llevó a un cuarto de calderas, desde donde se oyeron dos tiros de pistola. Convocado Nyiszli, halló los cadáveres en el suelo de cemento, chorreando sangre por las dos heridas del cuello.

El patólogo se vio obligado a realizar la autopsia en los cadáveres aún calientes. «La disección no reveló más de lo que yo ya había deducido», dice. Pero Mengele quería esos cadáveres como nueva muestra de la degeneración física entre los judíos, aunque las deformidades no tenían raíces genéticas. En su prisa por enviar los especímenes a Berlín-Dahlem, Mengele rechazó el método habitual de preparar los esqueletos y ordenó a Nyiszli que utilizara el más rápido: hervir los cadáveres en agua hasta que la carne se desprendiera con facilidad.

El sargento Mussfeld consiguió unos barreños grandes y, bajo la dirección de Nyiszli, metió en ellos los cadáveres y encendió fuego debajo. Tras unas cinco horas apagaron las fogatas y se dejó que los restos se enfriaran. Nyiszli estaba ocupado en otra cosa cuando uno de sus colaboradores corrió a decirle: «Apresúrese, doctor, que los polacos se están comiendo la carne de los barreños.»

Un grupo de albañiles polacos que estaba trabajando en el patio acababa de terminar su tarea. En busca de comida, habían dado con los barreños aún hirvientes y supusieron que un grupo de Sonderkommando les había conseguido alguna carne preciosa. Cuando Nyiszli les dijo la verdad del asunto, los polacos quedaron «descompuestos, horripilados, paralizados».

Uno de los pocos documentos existentes que cubren el período pasado por Mengele en Auschwitz es un documento que él firmó y que tenía que acompañar la cabeza de un gitano de doce años. En varias ocasiones se retiró la cabeza de un paciente enfermo de noma para su envío al Instituto Kaiser Wilhelm.

El campamento de los gitanos proporcionaba a Mengele, no sólo sus heterocromos, sino otro artículo favorito: enanos. Quedó extasiado al descubrir una familia de diez miembros que incluía a siete enanos. «Ahora tengo veinte años de material para estudiar», fue su exclamación, citada con frecuencia.

Sarah Nomberg-Przytyk estaba en la enfermería cuando Mengele fue a echar una mirada más minuciosa a esos diminutos seres que habían logrado llevar consigo sus sillas pequeñas y una mesa. Las mujeres se habían empolvado en honor al visitante. Nomberg-Przytyk recuerda que alabaron efusivamente al hombre, a quien consideraban su benefactor. «Qué hermoso es, qué amable. Suerte la nuestra de tenerlo como protector. Qué bondad la suya, venir a ver si nos hace falta algo.»

Todos se pusieron firmes cuando Mengele entró con su cortejo. Una de las enanas se adelantó un paso y se arrodilló para abrazarse a sus relucientes botas. «Usted es tan bueno, tan encantador… Dios debería recompensarlo.»

Mengele sacudió la bota, arrojándola al suelo, y se dirigió a la madre de varios enanos, que era de tamaño normal. «Dígame cómo vivía con su pigmeo.» La anciana se ruborizó, pero cuando se le ordenó hablar, sólo mencionó la carrera de su esposo en el circo.

«No me hable de eso; quiero saber cómo dormía con él.» Nomberg-Przytyk dice que a Mengele «se le estaba haciendo la boca agua».

Al serle negados los detalles íntimos, Mengele abandonó el sitio de mal humor. Pocos días después se llevó a un niño de tres años, hijo de una enana, a su sala de exámenes. Al caer la noche, el niño estaba muerto. Uno de los enanos, engañado por los guardias, se deslizó entre los alambres que separaban los distintos sectores. Un soldado de las SS lo mató de un disparo. El médico no aceptaba una negativa; de un modo u otro, obtuvo su satisfacción.

Los enanos supervivientes sufrieron el dolor y las humillaciones de las pruebas de Mengele. Los dentistas les arrancaron dientes sanos, los ayudantes les extrajeron sangre semanalmente. Invadieron los vientres de las mujeres de medicamentos, exponiendo sus cuerpos a repetidas sesiones de rayos X. Como insulto final y muestra de degradación, se los obligó a hacer su número desnudos ante un público formado por el personal de las SS.

Olga Lengyel resume así la actitud de Mengele como científico: «Sus experimentos se llevaban a cabo de una manera anormal. Cuando hacía transfusiones de sangre, usaba a propósito tipos sanguíneos no correspondientes. Hacía lo que se le antojaba y efectuaba sus experimentos como un vulgar aficionado. Inyectaba sustancias y no prestaba atención a los resultados. No era un sabio: la suya era la manía de un coleccionista.» Un rasgo alemán tradicional, salido de su cauce.

El laico Berkowitz se hace eco de esa apreciación: «Mengele tenía un zoológico, un zoológico privado. El cincuenta por ciento de los sujetos servían para hacer verdaderos estudios sobre las propiedades físicas de los seres humanos, para la genética, el efecto de los productos químicos y farmacéuticos, para ensayar procedimientos quirúrgicos y modos de tratar con la gente bajo determinadas condiciones. Pero el otro cincuenta por ciento era para proporcionar víctimas y asesinarlas.»

Para su subordinado Nyiszli, Mengele parecía ser un devoto de su «trabajo», aunque también él lo clasificaba como «pseudociencia». Recordaba que el doctor de las SS lo regañó por manchar la cubierta de un informe. «¿Cómo puede ser tan descuidado con estos archivos que he reunido con tanto amor?»

Nyiszli describe a Mengele como «obsesionado por la creencia de que había sido elegido para descubrir la causa de los nacimientos múltiples, allí, entre aquellas paredes manchadas de sangre, donde permanecía sentado durante horas enteras, encorvado sobre sus microscopios».
Es una imagen que deja muchas puertas abiertas.

Mengele llega a Argentina: Por lo que se sabe, Mengele huyó de Auschwitz a finales de 1944, luego de los fuertes bombardeos sufridos por el campo de concentración y exterminio, regresando a a Gunzburg, donde su padre, Karl Mengele, lo protegió sin más trámite.

Dueño de una importante empresa fabricante de implementos agropecuarios, Karl Mengele arrendó o compró (no hay certeza al respecto) para su hijo Joseph una finca en las cercanías de la fábrica donde podía pasar desapercibido, hasta que en los avances de los juicios de Nuremberg su nombre se hizo popular. Este hecho hizo que el “Dr. Muerte” organizara su huida hacia Argentina, usando conexiones políticas y un pasaporte falso a nombre de Helmut Gregor, expedido por la Cruz Roja Internacional

Con permiso de desembarco en estricta regla, «el ángel de la muerte” arribó a Buenos Aires el 20 de junio de 1949. Cuando los inspectores de migraciones de la República Argentina revisaron la documentación notaron que el italiano Gregor, hijo de NN y de Berta Gregor, no hablaba el idioma materno,

Según los datos aportados, había nacido en el pueblo de Tarmano, Trento, Italia, el 6 de agosto de 1911, afirmaba ser soltero y técnico mecánico de oficio. Cuando el avispado funcionario de migraciones intentó separarlo del grupo sospechando que algo raro había en el italiano que sólo hablaba alemán, un enviado del SSCarlos Fuldner, funcionario del gobierno de Juan Domingo Perón, lo interrumpió y en menos de un minuto debió disculparse por importunarlo. A media tarde ya se encontraba cómodamente ubicado en lo que sería su primer domicilio transitorio, sito en la calle Arenales Nº 2460 de la localidad de Florida, provincia de Buenos Aires,

En Argentina se sentía seguro, gracias a una organización secreta conocida como ODESSA, encargada de otorgar salvoconductos a antiguos oficiales SS. La presencia de comunidades alemanas ofrecía confianza, y ciertas zonas de Argentina le recordaban las montañas de su Baviera nativa.

Mengele se sentía como en casa, en su residencia en la zona de Florida, en Buenos Aires, viviendo bajo el nombre de Helmut Gregor. Más tarde en la década del 50, consideró que la caza de criminales de guerra había terminado, y comenzó a decir su nombre. Incluso, habría llegado a obtener la nacionalidad argentina. Inició una compañía de implementos agrícolas con su verdadero nombre… Hasta figuró en la guía telefónica!

Su padre lo visitó y le informó que Irenna demandaba el divorcio, a lo que él accedió, ¿Qué otra cosa podría hacer? Era sólo una formalidad. Irenna tendría su libertad y él seguiría adelante con su vida en Argentina. Tiempo después su abogado le informó que el Gobierno alemán había mandado cartas al Gobierno argentino, solicitando la extradición de nazis. Mengele cayó en pánico.

Con la ayuda de ODESSA huyó al Paraguay, donde tramitó su ciudadanía. Bajo las leyes paraguayas ya no podía ser extraditado. En aquellos tiempos, este país era gobernado por el dictador Alfredo Stroessner, descendiente de alemanes y admirador de los nazis. Seguro, aunque intranquilo, Mengele se dejaba ver en las calles de Asunción.

El MOSSAD, servicio secreto israelí y creador intelectual del secuestro de famoso criminal de guerra Eichmann, estaba tras sus huellas. En aquellos días, era un hecho público que perseguían a otros jerarcas nazis, por lo que Mengele debió huir… el juicio de Eichmann hacía eco en sus oídos…

Eichmann fue sentenciado a la horca, y Mengele sintió también la soga en su cuello. Por ello, decidió viajar al Brasil, donde se ocultaría durante el resto de su vida, ya no como el Ángel de la Muerte, sino como un hombre atemorizado, solitario y fugitivo. Cuando llegó a Brasil en la década del ´60, su vida se disuelve.

Su muerte: Según afirmaciones en 1979 fue invitado a pasar un día de playa, a 30 millas de Sao Paulo.

Mengele se introdujo en el mar, hasta que el agua alcanzó sus rodillas. En ese momento desapareció. Sufrió un ataque cardíaco, cayó al agua y se ahogó. Cuando fue llevado a la playa, y a pesar de los esfuerzos, no pudo ser resucitados’.

Geza Bossert propietaria de la finca donde pasó sus últimos días, hizo los arreglos para que Mengele fuera enterrado en el cementerio de Ambu, bajo una lápida que lleva el nombre de Wálfgang Gérhard, y allí permaneció hasta su exhumación en 1985.

Fuente Consultada:
“Cientificos Nazi en Argentina” de Carlos Napoli
Mengele «El Ultimo Nazi» de Gerald Astor
www.avizora.com

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PARA SABER MAS…

Mengele seleccionaba a los judíos entrantes al campo de concentración, para el trabajo o la exterminación en las cámaras de gas o los reserva para  pseudosexperimentos médicos residentes.

Les interesaba principalmente criaturas, jóvenes gemelos, enanos y si poseían alguna anormalidad genética mejor.

Cuenta también con el respaldo del Instituto Káiser Guillermo de Antropología, Eugenesia y Genética Humana en Dahlem en Berlín y le envía los especímenes y resultados al director del instituto, Dr Otmar Von Verschuer, su anterior supervisor en la Universidad de Salchicha Ahumada y un experto en la genética de gemelos.

Mengele investiga las formas para aumentar fertilidad humana. Trata de encontrar una causa genética para la enfermedad ‘cáncrum oris’ (una rara condición gangrenosa de la cara y boca), estudia anormalidades físicas y enfermedades contagiosas, transmite experimentos con heridas, y trata de cambiar el color de los ojos de residente usando con inyecciones de productos químicos directamente en el globo del ojo. Su interés principal eran los gemelos.

Aproximadamente 1.500 grupos de gemelos son coleccionados en Birkenau para la «investigación» , orientada para desarrollar una teoría de herencia y la relación «entre la enfermedad, tipos raciales, y cruce de razas» (el racial cruzamiento entre un mismo grupo de familia). Mengele espera descubrir la llave genética para crear una «raza maestra» aria.

Los gemelos son supeditados a exámenes clínicos, pruebas de sangre, expuestos a  rayos X, exámenes antropológicos y disección después  de la muerte producida por inyecciones letales de cloroformo en sus corazones.

Los experimentos de Mengele representan sólo unos cuantos de los aproximado 180 métodos transmitidos en humanos en más de 30 «laboratorios» desperdigados por el Tercer Reich.

Experimentos de Congelación: Para investigar la manera más efectiva de tratar a personas que habían sido gravemente enfriadas o congeladas. Las víctimas se vieron forzadas a quedarse en un tanque de agua helada por hasta 3 horas.

Las numerosas víctimas murieron en el curso de estos experimentos, pero aquellos sobrevivientes que habían sido gravemente enfriados, fueron recalentadores  rápidamente por  manera diversas. En otra serie de experimentos, las víctimas fueron al aire libre desnudos mantenidos durante muchas horas con temperaturas bajo cero. Las víctimas gritaban del dolor cuando sus cuerpos se iban congelando.

Experimentos con agua salada: Para estudiar métodos diversos de hacer agua salada bebible. Las víctimas fueron privadas de toda comida y sólo le suministraron agua salada. Tales experimentos causaban mucho dolor y sufrimiento , dando  como resultado una lesión corporal muy grave para las víctimas.

Experimentos con  Malaria: Para investigar inmunización y tratamiento de malaria. Las víctimas eran infectadas por mosquitos o por inyecciones de extractos de las glándulas mucosas de mosquitos.

Después de tener malaria clas víctimas fuera tratadas con drogas diversas para probar su eficacia relativa. La gran mayoría de los «estudiados»  murieron y los otros sufrieron dolores agudos y algún tipo de  incapacidad perpetua.

Experimento con el Gas Mostaza: Investigar el tratamiento más efectivo de heridas causadas por gas mostaza. Las heridas deliberadamente infligidas en las víctimas fueron contagiadas de gas mostaza. Las víctimas murieron como resultado de estos experimentos.

Experimentos con Sulfanilamida: Para investigar la efectividad de sulfanilamida. Las heridas deliberadamente infligidas en las víctimas fueron contagiadas con bacterias como estreptococo, gangrena gaseosa, y tétano.

La circulación de sangre fue interrumpida fuera de vasos sanguíneos a ambos extremos de la herida para crear una condición similar a la de una herida del campo de batalla. La infección fue agravada metiendo virutas de madera y cristal esmerilado a la fuerza en las heridas.

La infección fue tratada con sulfanilamida y otras drogas para determinar su efectividad. Muchas víctimas murieron como resultado de estos experimentos y el restos sufrió incapacidades de por vida.

Experimentos con Tifus: Para investigar la efectividad de tifus exantemático y otras vacunas. Las numerosas víctimas fueron deliberadamente contagiadas de virus de tifus exantemático para mantener vivo el virus.

Experimentos con Veneno: Para investigar el efecto de venenos diversos en seres humanos. Los venenos fueron administrados  en secreto a las víctimas en su comida.

Las víctimas murieron como resultado del veneno o muertas inmediatamente para analizar sus autopsias. Muchas víctimas recibieron un disparo con balas venenosas y sufrieron tortura y la muerte.

 

Crimenes de Charles Manson Secta Satanica Sharon Tate Asesinato

Crímenes de Charles Manson
Secta Satánica-Sharon Tate

asesinos manson

El 12 de noviembre de 1934 en Cincinatti, Ohio. Su madre Kathleen Maddox, tenía 16 años, era alcohólica y no lo quería. Kathleen era la hija menor de Nancy y Charles Maddox, que la criaron con amor y bajo la influencia del fanatismo religioso. Un día escapa de su casa y se casa con William Manson (existen dudas si fue su verdadero padre o si sólo le dio el apellido).

Charles nunca vivió en una familia con amor, su madre frecuentemente abandonaba la casa y lo dejaba al cuidado de una tía o de su abuela. Tanto era el desapego que sentía por su hijo que, cierta vez, lo cambió en un bar por una jarra de cerveza a una mesera. Algunos días después, su tío lo fue a rescatar.

Kathleen en cierta ocasión fue acusada y sentenciada a la cárcel por robo, y su hijo Charles enviado a la casa de sus tíos en Virginia. Allí la vida no sería fácil, ya que la disciplina de la familia tenía fundamentos religiosos y era muy estricta, totalmente opuesta a las costumbres de Charles y su madre.

A la edad de 9 años es detenido por robo y es enviado al reformatorio. Visitaría este tipo instituciones en varias oportunidades, ya que estuvo a los 12 años en la Escuela para Niños Gibault en Terre Haute, Indiana, de donde se fuga para volver con su madre, que lo rechaza nuevamente. Luego de vagabundear un tiempo, ingresa en la Ciudad de los Muchachos del padre Flanagan, y tarde es trasladado a la Escuela para Chicos de Indiana.

En el año 1951 es detenido en Utah, junto su pareja homosexual, y son enviados a un reformatorio de Washington. En dicho lugar, al ser evaluado, manifiesta la necesidad de regenerarse y lograr que alguien se haga cargo, no puede conseguirlo, ya que es descubierto sodomizando a un compañero mientras lo amenazaba con una navaja en el cuello.

Después de este hecho fue trasladado al Reformatorio Federal de Petesburg y de allí al de Chilicothe en Ohio. En1954, con l9 años de edad logra salir en libertad condicional, y al año siguiente se casa y tiene un hijo que lleva su mismo nombre. Pero su vida no se había encarrilado: tiene trabajos miserables y además roba automóviles, motivo por el cual es nuevamente encarcelado por un periodo de tres años, en este lapso su esposa obtiene el divorcio.

Al salir en libertad condicional una vez más se transforma en proxeneta y es detenido nuevamente en 1959, pero es dejado en libertad gracias a que una de sus «chicas» aduce que espera un hijo de él. Vuelve a sus andanzas y comete una estafa, droga a su nueva compañera embarazada para poder violar a su amiga, y es acusado de violar la libertad condicional y es condenado a diez años de prisión. En este tiempo de encierro se convierte en el protegido del asesino Alvin reepy» Karpis, y en la búsqueda de un cambio comenzó a interesarse por todo tipo de creencias filosoficas, pero ninguna parecía satisfacerlo.

Básicamente era un fanático enfermizo de música, y especialmente de los Beatles, por eso contaba, a quien quisiera escucharlo, que él podría ser mejor que el grupo inglés. En 1967, en el mes de marzo, finalmente está en libertad. Con su guitarra, su cabello largo y sus sandalias llega a San Francisco, y rápidamente seduce a los hippies tardíos que aún deambulaban por la ciudad y eran diez años menores que él. De este modo, lograrla lo que siempre habla deseado: obtener sin esfuerzo lo que quisiera, mujeres, sexo, droga, alojamiento y comida.

En 1968 sus seguidores, a quienes llamaba la familia, ocuparon un viejo autobús y emprendieron viaje. Todos los que lo acompañaban tenían características parecidas: eran jóvenes, mujeres en su mayoría, perdidos por el LSD y las anfetaminas, que habían abandonado sus hogares, almas descarriadas que él podía manipular fácilmente.

En cierta ocasión conoce a Gary Hinman, quien le presenta a Dennis Wilson del grupo The Beach Boys, Manson pretendía obtener apoyo para su música pero no lo consigue. A través de Hinman conoce también a Terry Melcher, el hijo de Dorís Day y dueño de un rancho en Cielo Drive, Beverly Hills. Manson se entusiasma, creyendo que Melcher produciría su disco, pero no logra concitar interés deseado y esta situación lo derrumba. Instalado en el Valle de la Muerte logra que un granjero, a cambio de sexo con una de sus seguidoras, le preste el rancho para dormir y organizar sus reuniones.

Cuando se reunía al atardecer, Manson daba largos discursos a su familia, en los cuales les hablaba de la llegada del Apocalipsis, representado por el hombre de raza negra que atacaría a los blancos en una batalla racial. Destruirían primero los barrios ricos como Beverly Hills o Bel Air , violarían a las mujeres, mutilarían los cuerpos y dejarían leyendas escritas con sangre. Claro que ellos se salvarían por haberse retirado a tiempo a un lugar cerca del Valle de la Muerte, a donde él los conduciría.

Allí habría un pozo que conectaría a una ciudad subterránea, esculpida en oro, y en ese lugar permanecerían hasta que la inferioridad propia del hombre negro no le permitiera seguir gobernando la Tierra, entonces ellos, que se habrían multiplicado en 144.000 personas, tomarían el poder y dominarían la Tierra nuevamente, siendo servidos por esclavos negros. Jesucristo volvería a gobernar secundado por cinco ángeles: John Lennon, Ringo Starr, Geoge Harrison, Paul McCartney y Charles W. Manson.

Cuando Manson se entera edición del disco blanco de los Beatles, no más que confirma teoría apocalíptica. Estas visiones eran escuchadas por sus seguidores mientras todos se drogaban, para mantener la hermandad, luego todo se transformaba en gran orgía. Charlie cambió el nombre de sus adeptos y comenzó a hablarles de Helter Skelter (tema de los Beatles).

De todas maneras, en sus momentos lucidez, intentaba encontrarse con Terry Melcher para conseguir su padrinazgo musical, y es que se entera que el productor había alquilad rancho del matrimonio formado por Sharon Tate(imagen) y Roman Polansky. Trata de contactarlo pero no obtiene respuesta.

Sus predicciones para el 1969, referidas al ataque de los hombres de negra, no se cumplen, y entonces Manson explica que a los negros les falta iniciativa y no saben hacer nada que no les haya enseñado el hombre blanco. Enviados por Manson, dos integrantes la familia, Bobby Beausoleil y Susan Atkins, julio de 1969, atacan en su casa al profesor de música Hinman, a quien golpean ferozmente durante dos días, le arrancan una oreja, lo apuñalan y escriben con su sangre en la pared «CERDO POLÍTICO». Buscaban dinero que nunca hallaron.

En la primera semana de agosto, Manson envia a la casa de Melcher, en el barrio de Bel Air—de donde había sido expulsado— a Charles Tex Watson, Susan Sadie Atkins, Patricia Katie Krenwinkel y Linda Kasabian, mientras él y otros andaban en un automóvil. Saltaron la verja y cortaron el cable del teléfono, dispararon a quemarropa a Steve Parent, amigo del vigilante del ancho William Garretson.

Luego ingresaron al lugar por una ventana, y allí encontraron a Sharon Tate, que fue ultimada de cinco puñaladas en el pecho y en la espalda, su amiga Ábigail Folger, que recibió veintiocho puñaladas, y el novio de ésta, Voytek Frywski, amigo de Polansky, que murió dos disparos pero luego recibió cincuenta puñaladas y golpes en la cabeza.

También en el lugar estaba el peluquero Jay Stebring (imagen, junto a Tate) , que murió de un disparo y siete puñaladas en su cuerpo. Stebring fue colocado debajo de Sharon Tate —que estaba embarazada de ocho meses y fue colgada de una soga—. Con la sangre de Tate escribieron, en las puertas del dormitorio, la palabra «CERDO».

Los asesinos abandonaron la casa y se dirigieron al domicilio de Leno y Rosemary LaBianca. Manson maniató a la pareja y ordenó a sus seguidores que hicieran lo que era debido, ya que él se retiraba por temor a ser descubierto violando la libertad condicional.

El matrimonio fue apuñalado, y con un tenedor escribieron en el pecho de Leno la palabra «GUERRA», mientras que con su sangre, en las paredes, anotaron varias veces «MUERTE A LOS CERDOS» y «ALZAOS». En la puerta de la heladera, escrito con errores de ortografía, estaba el singular «HEALTHER SKELTER”.

Al día siguiente, al descubrirse la masacre de la casa de Polansky, los sucesos fueron interpretados como un ritual satánico o una guerra de traficantes de drogas. En ambos casos estaba sospechado Polansky y su esposa Sharon.

Paralelamente al descubrimiento de los asesinatos de Tate / La Bianca, Bobby Beausoleil y Susan Atkins eran detenidos como sospechosos del caso Hinman. No relacionaron los crímenes con los autores, simultáneamente, Roman Polansky, abatido con semejante tragedia y harto de las sospechas que recalan sobre él, ofrece una recompensa de 25.000 dólares quien proveyera información sobre los asesinos.

El padre de Sharon, Paul Tate, coronel del ejército, se transforma en hippie para ingresar al submundo de droga y así poder encontrar pistas sobre el asesinato d su hija, pero todo fue en vano. La policía de Los Ángeles confirmó que las balas que acabaron con la reunión de la casa de Tate y Polansky eran de un revólver que rara vez era utilizado: un Hi Estándar Longhom, de calibre 22, que fue encontrado por un niño de 10 años en un lago. Tanto la policía del Departamento como la de la Oficina del Sheriff de Los Ángeles aúnan fuerzas par encontrar a los culpables, ya que uno de los detenidos les había dado pistas para llegar al rancho donde se encontraba Charles Manson.

Por otra parte, Susan Atkins reconoce en la cárcel el crimen de la casa de Hinman, y ya en la penitencia de mujeres de Sybil Brand, en Los Ángeles, relata a u compañera de celda todas las correrías criminales de familia con lujo de detalles. Al principio, su relato no tenido en cuenta ya que Atkins narra que dichos sucesos eran sólo el principio, porque la idea final era matar a Liz Taylor, Richard Burton, Frank Sinatra y Tom Jones, mediante diferentes y horrorosos vejámenes.

De todos modos, su confidente Ronnie Howard logra poder dar testimonio de estas confesiones a los detectives que llevan el caso. Esto, sumado a otras pistas (huellas en el lugar del crimen, la cartera de la señora LaBianca encontrada en un barrio negro y la confesión espeluznante de Susan Atkins frente al jurado) lograron implicar Manson y a su clan.

Vincent T. Bugliosi, el fiscal del caso, debía convencer al jurado de que, si bien Manson no había sido el autor material de los hechos, sí había instigado a miembros del clan para que matasen a esa gente inocente. Debía demostrar la conexión entre «el jefe» y «la familia». Lo logra a través de la obsesión de Charles con la música y su deseo de que se editen discos, por las veces que fue rechazado por gente del mundo artístico y cómo eso fue minando personalidad, a tal punto de llegar a desear que murieran, todo eso condimentado con sus delirios del fin del mundo a manos de la raza negra. Sus abogaos defensores fueron Irving Kanarek y Ronald Hughes (quien al abandonar la defensa es asesinado por la familia), a pesar de que él quiso asumir su propia defensa llegando en una oportunidad a editar un disco, «Look at your game girl» (incluido en un álbum de los Guns ‘n’ Roses) para costearse el juicio.

Sobre todas las cosas el clan debía mantenerse unido y Manson se conectaba con sus adeptos que estaban afuera, logrando que algunos se es dijeran o asumieran la responsabilidad de los crímenes, exculpando a Manson.

El juicio tuvo, por momentos, características de circo y otras veces de película de terror.Manson aparecía con una cruz marcada en su frente y amenazaban de muerte al juez. Los que estaban afuera, se sentaban frente al tribunal ora con las cabezas rapadas, ora con esvásticas tatuadas a fuego.

Finalmente, el jurado se reúne para deliberar y llegan al veredicto de la culpabilidad de todos los cargos, por lo que los inculpados son sentenciados a morir en la cámara de gas. Pero sus sentencias fueron conmutadas por cadena perpetua ya que la Corte Suprema de California abolió la pena de muerte. Actualmente, el mesiánico Charles Manson y sus demenciales acólitos de la familia cumplen su condena en la cárcel de San Quintín.

La Familia

Charles «Tex» Watson: Cumple una condena de por vida por los asesinatos de Sharon Tate y del matrimonio LaBianca. En el transcurso de su encierro, Watson se convirtió al cristianismo, escribió numerosos libros, se casó y tuvo cuatro hijos, además de entrenarse como Ministro religioso. Su esposa, Kristin, y sus hijos, viven cerca de la prisión, y en la casa familiar funciona el sitio web de su iglesia, llamada Abounding Love Ministries, Inc.

Susan «Sadie» Atkins:También cumple una condena de por vida en Frontera, California. Como Watson, Atkins se casó en prisión, pero en dos oportunidades, y su última audiencia para acogerse al beneficio de la libertad bajo palabra se realizó en 2000, sin obtener resultados por la oposición de la hermana de Sharon Tate.

Patricia «Katie» Krenwinkel:También cumple su condena de por vida en la misma prisión que Susan Atkins. No se presentó en su audiencia de libertad bajo palabra en 1997 y su vida es bastante reservada.

Linda Kasabian:Obtuvo inmunidad al declarar y aportar pruebas en contra de Manson y otros miembros de La Familia. Antes de que terminara el juicio, Kasabian abandonó California y su paradero actual es desconocido, aunque se la busca por la comisión de otros delitos.

Sandra Good:Fue condenada por sus intentos de comunicación con Manson, cuando éste ya estaba en prisión. Su condena de 10 años fue cumplida en Terminal Island, California y, tras ser liberada, se mudó cerca de Corcoran, donde permanece detenido Manson.

Steve «Clem» Grogan:Fue condenado y encarcelado por su complicidad en el asesinato de Donald Shea, cuyo cuerpo no fue encontrado en ese momento. En 1979 Grogan acordó con las autoridades su libertad bajo palabra a cambio de ubicar la locación del cuerpo del delito. Finalmente, en 1986 salió en libertad.

Bruce Davis:Cumple una sentencia de por vida en San Luis Obispo, California, por los asesinatos de Gary Hinman y Donald Shea. Tuvo 20 audiencias para obtener su libertad, pero en cada oportunidad le fue negada.

Leslie Van Houten:Actualmente cumple su condena en Front California, y la libertad bajo palabra le fue negada catorce oportunidades. Van Houten está acusada de haber apuñalado a Rosemary LaBianca en 15 oportunidades, aunque ella sostiene que la mujer ya es muerta cuando la apuñaló. Su juventud, su vulnerabilidad a las palabras de Manson y su conducta como prisionera modelo, ha llevado a varios medios periodísticos a ponerse de su parte, pese a lo cual las autoridades nunca le dieron el beneficio de la libertad bajo palabra.

Bobby Beausoleil :Fue condenado en 1969 por el asesinato de Ga Hinman, y permanece en prisión pese a haber presentado numerosas apelaciones. Se casó en 1982, durante los más de 30 años que permaneció en prisión, se ha dedicado a la música electrónica y a la producción de videos. Como resultado de su trabajo creó una productora de audio y video en la prisión y se desempeña como director de Los Hermanos, proyecto independiente que ha realizado nueve videos relacionados con los niños. Asimismo, Beausoleil desarrollado videos orientados a mejorar las habilidades cognitivas de los prisioneros.

Fuente Consultada: Asesinos Seriales Las Crónicas del Horror Andrea B. Pesce