Solución Final en Alemania

Biografia de Guillermo II de Alemania

Biografía de Guillermo II de Alemania

GUILLERMO II DE ALEMANIA (1859-1941): El tercero y último emperador del Segundo Reich tuvo una influencia muy notable en la política interior y exterior de Alemania durante su reinado.

Hijo de Federico III y de Victoria, princesa de Inglaterra, nacido en Berlín el 27 de enero de 1859, demostró desde su juventud un temperamento decidido, tal vez propenso a las exageraciones, y una afición extraordinaria a los asuntos de gobierno.

Guillermo II de Alemania
Guillermo II de Alemania fue el último emperador o káiser del Imperio alemán y el último rey de Prusia. Fue el hijo primogénito de Federico III y de la princesa del Reino Unido Victoria y gobernó de 1888 a 1918.
Fecha de nacimiento: 27 de enero de 1859, Kronprinzenpalais, Berlín, Alemania
Fallecimiento: 4 de junio de 1941, Huis Doorn, Doorn, Países Bajos
Nombre secular: Friedrich Wilhelm Viktor Albrecht von Preußen

Como los príncipes Hohenzollern, fue adscrito a la vida activa militar desde que llegó a la mayoría de edad en 1877, y su contacto íntimo con la oficialidad despertó en él las mismas inclinaciones espirituales que en sus antecesores, esto es, la convicción de que la supremacía de Alemania en Europa se debía exclusivamente al ejército.

No obstante, frecuentó los cursos de enseñanza pública en el instituto de Cassel (1874-1877) y en la universidad de Bonn (1877-1879), sin que su formación política y cultural llegara a ser completa.

En 1882 intervino en la administración de la provincia de Brandeburgo y en 1886 su padre le permitió entrar en el secreto de las relaciones internacionales.

A la muerte de Guillermo I, seguida a pocos meses de distancia por la de Federico III (15 de junio de 1888), ascendió al trono imperial de Alemania y real de Prusia.

Con él llegaba al poder la generación de Sedán, esto es, la generación que había visto resolver el problema de la unidad alemana en el marco de la potencialidad de los ejércitos germánicos.

Guillermo II representa, pues, una segunda etapa en la evolución política de Alemania, caracterizada por una mayor cohesión interna y por el deseo de plasmar la hegemonía europea del Segundo Reich en una trepidante acción de política internacional.

Deseoso de imponer su criterio en los asuntos del Estado, Guillermo II, después de un viaje por Europa, que produjo un vivo revuelo político, logró que el canciller Bismarck presentara su dimisión el 20 de marzo de 1890.

Guillermo discrepaba de su ministro tanto en la política social del Estado, como en las orientaciones de su diplomacia.

Desde entonces intervino personalmente en los asuntos públicos, respaldado sucesivamente por los cancilleres Caprivi (1880-1894), Hohenlohe (1894-1900), Bülow (1900-1909) y Bethmann-Hollweg (1909-1917).

Se ocupó de modo activo del desarrollo del ejército y de la marina de guerra, lo que procuró a Alemania la hostilidad de Inglaterra.

Beneficiándose de la prosperidad económica, llevó a su país al mayor grado de esplendor conocido, e incluso obtuvo territorios coloniales en África y Oceanía. Sin embargo, su diplomacia distó mucho de alcanzar la perfección de la de Bismarck.

Partidario de una política de prestigio, Guillermo II se acarreó enemistades por actos muy poco prudentes.

En 1896 felicitó al presidente Krüger del Transvaal por su resistencia contra Inglaterra; en 1898, en un viaje a Palestina, expuso la política imperialista de Alemania en el Próximo Oriente, también poco grata a la Gran Bretaña; en 1905, en otro viaje a Tánger, se declaró protector del Islam y opuesto a la política de Francia en Marruecos.

Por último, pese a sus tentativas de mantener la tradicional amistad entre Rusia y Alemania, su apoyo incondicional a la política austríaca en los Balcanes motivó el alejamiento definitivo del Imperio de los zares.

Así, Guillermo II fue, en cierta manera, el creador de la política de acorralamiento de Alemania, de la que él mismo era el primero en lamentarse.

Al estallar la crisis internacional de julio de 1914 Guillermo II contribuyó a agudizarla, al dejar el camino libre a la imprudente política del gabinete de Viena. Sin embargo, no se le puede considerar responsable directo de la guerra de 1914 a 1918.

En el transcurso de la misma, la personalidad del emperador no se demostró a la altura de las circunstancias; su carácter inquieto, exagerado y mudable, acentuóse al compás de la mayor dureza de la lucha. Ni supo resistir a las exigencias, desorbitadas en algunos casos, del Estado Mayor, ni poner coto a la efervescencia socialista.

Después del fracaso de la ofensiva de verano de 1918, la situación llegó a ser muy difícil para la monarquía. La misma oficialidad le aconsejó su abdicación en el gran consejo de Spa (29 de octubre de 1918).

Proclamada la República en Berlín, Guillermo II abdicó, abandonó Alemania el 9 de noviembre y se refugió en Holanda.

Desde esta fecha hasta su muerte, acaecida el 4 de junio de 1941, Guillermo II residió en Dorn.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Edouard Manet
Biografia del Papa Pio XI
Biografia de Papa Pio X
Biografia de Benedicto XV
Biografia de Foch Ferdinand
Biografia de Hindenburg Paul Von
Biografia de Guillermo II de Alemania
Biografia de Eduardo VII de Inglaterra

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia Tabla de Muertes

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia

CUADRO DE CANTIDAD DE MUERTES EN LOS CONFLICTOS BÉLICOS HISTÓRICOS
1Segunda Guerra Mundial (1939-1945) 66.000.000
2Gengis Kan (1206-1227)
Mao Tsé Tung (1949-1976)
40.000.000
40.000.000
3Hambrunas en la India británica (siglos XVIII-XX) 27.000.000
4La caída de la dinastía Ming (1635-1662) 25.000.000
5Rebelión Taiping (1850-1864)
Joseph Stalin (1928-1953)
20.000.000
20.000.000
6Comercio de esclavos en Oriente Medio (siglo VII-XIX)18.500.000
7Timur (1370-1405)17.000.000
8 Comercio de esclavos en el Atlántico (1452-1807) 6.000.000
9Conquista de América (después de 1492)
Primera Guerra Mundial (1914-1918)
15.000.000
15.000.000
10Revuelta de An Lushan (755-763) 13.0000.000
 11Dinastía Xin (9-24)
Estado Libre del Congo (1885-1908)
10.000.000
10.000.000
 13Guerra civil rusa (1918-1920)9.000.000
1417.  Guerra dE los Treinta Años (1618-1648)
La caída de la dinastía Yuan (c. 1340-1370)
7.500.000
7.500.000
 15La caída del Imperio Romano de Occidente (395-455)
Guerra civil china (1927-1937,1945-1949)
7.000.000
7.000.000
 16Revuelta del Mahdi (1881-1898)5.500.000
17Período umultuoso (1598-1613)5.000.000
18Aurangzeb (1658-1707)4.600.000
1924.   Guerra de Vietnam (1959-1975)4.200.000
2025.  Los Tres Reinos de China (189-280)4.100.000
 2126.   Guerras napoleónicas (1792-1815)4.000.000
22 27.   Segunda guerra del Congo (1998-2002)3.800.000
 2328.  Juegos de gladiadores (264 a. C.-435 d. C)
Guerra de los Cien Años (1337-1453)
3.500.000
3.500.000
 24Cruzadas (1095-1291)
Guerras de religión francesas (1562-1598)
Pedro el Grande (1682-1725)
Guerra de Corea (1950-1953)
Corea del Norte (después de 1948)
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
25Guerra de Sudán (1955-2003)2.600.000
 26 Expulsión de los alemanes de Europa oriental (1945-1947)2.100.000
27 Rebelión de Fang La (1120-1122)
Mengistu Haile (1974-1991)
2.000.000
2.000.000
 28 Kampuchea Democrática (1975-1979)1.670.000
29 Período de los Estados Combatientes (c. 475-221 a. C.)
Guerra de los Siete Años (1756-1763)
Shaka (1818-1828)
Genocidio de Bengala (1971)
Guerra de Afganistán (1979-1992)
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
30 Guerra de sucesión española (1701-1713)1.250.000
31Sacrificios humanos de los aztecas (1440-1521) ….  1.200.0001.200.000
 32Qin ShiHuang Di (221-210 a. C)
Guerras romanas de esclavos (134-171 a. C.)
La caída de los mayas (790-909)
La cruzada albigense (1208-1229)
Rebelión Panthay (1855-1873)
Revolución mexicana (1910-1920)
Guerra de Biafra (1966-1970)
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
 33 Genocidio de Ruanda (1994)937.000
 34 Guerras de Birmania-Siam (1550-1605)900.000
35 Invasión de Hulagu (1255-1260)
Guerra civil de Mozambique (1975-1992)
800.000
800.000
 36Conquista de Argelia por los franceses (1830-1847)775.000
37Segunda guerra púnica (218-202 a. C.)770.000
38Justiniano (527-565)
Guerra entre Italia y Etiopía (1935-1941)
750.000
750.000
39Guerra de las Galias (58-51 a. C.)
Conquista china de Vietnam (1407-1428)
Guerra Irán-Irak (1980-1988)
700.000
700.000
700.000
 40 Guerra civil americana (1861-1865)695.000
41 Rebelión Hui (1862-1873)640.000
 42 Guerras de Goguryeo-Sui (598 y 612)
Guerra sino-dzungar (1755-1757)
600.000
600.000
43 Guerra de independencia de Argelia (1954-1962) 525.000
 44 Alejandro Magno (336-325 a. C.)
Guerra Bahmani-Vijayanagara (1366)
Guerra ruso-tártara (1570-1572)
Guerra de sucesión austríaca (1740-1748)
Guerra ruso-turca (1877-1878)
Partición de la India (1947)
Guerra civil de Angola (1975-1994)
Guerra de Uganda (1979-1986)
El caos de Somalia (desde 1991)
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
 45Guerra de la Triple Alianza (1864-1870)480.000
46 Guerra civil española (1936-1939)440.000
47 Guerra franco-prusiana (1870-1871)435.000
 48Primera guerra púnica (264-241 a. C.)
Tercera guerra mitridática (73-63 a. C.)
Invasión de Irlanda por Cromwell (1649-1652)
Guerra de independencia mexicana (1810-1821)
Revuelta de esclavos de Haití (1791-1803)
Guerra greco-turca (1919-1922)
Purgas en Indonesia (1965-1966)
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
 49Guerra de Indochina francesa (1945-1954).393.000
 50Gran Guerra Turca (1682-1699)374.000
 51Gran Guerra del Norte (1700-1721)370.000
52Posguerra de Vietnam (1975-1992)365.000
 53Revolución cubana (1895-1898)360.000
 54Sanciones contra Irak (1990-2003)
Guerras judeo-romanas (66-74,132-135)
350.000
350.000
 55Segunda guerra médica (480-479 a. C.)
Guerra de los aliados (91-88 a. C.)
Guerra de Crimea (1854-1856)
Idi Amin (1971-1979)
Saddam Hussein (1979-2003)
300.000
300.000
300.000
300.000
300.000

Fuente Consultada:
El Libro Negro de la Humanidad Grandes Atrocidades de la Historia Matthew White

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

masacres humanas

Las atrocidades cometidas contra el pueblo Armenio por el Imperio Otomano y el Estado de Turquía durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial y años anteriores y posteriores a ésta, son llamadas en su conjunto el Genocidio Armenio.

El Genocidio es una forma organizada de matanza de un conjunto de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Esto requiere un planeamiento central y una maquinaria organizada para implementarlo haciendo que el genocidio sea un prototipo de crimen de estado, ya que solo un estado cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo tal destrucción.

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed.

Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada.

Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

Fuente Consultada: www.genocidioarmenio.org

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados.

Genocidio Armenio

Los Protocolos de Sion Origen del Antisemitismo

Los Protocolos de Sion – Origen del Antisemitismo

El origen de los Protocolos de Sion: En diciembre de 1901 un oscuro personaje conocido por el alias de Serguéi Nilus tradujo al ruso unos textos que en conjunto se titularon Los Protocolos de los Sabios de Sión. Un libro que demostraba la conspiración judía, de carácter planetario, para hacerse con el dominio absoluto del mundo. El origen de los Protocolos y del mito consiguiente es especialmente instructivo para quienes estudian la psicología social y la teoría de la información.

Como toda buena mentira, los Protocolos tienen un germen de verdad, constituyendo una amalgama de documentos inventados y genuinos panfletos políticos de carácter más o menos revolucionario que se distribuían por las convulsionadas calles de la Europa del siglo XIX.

Si tuviéramos que encontrar un antecedente remoto habría que buscarlo en el jesuita francés Agustín Barruel, Canonigo de la catedral de París, escribió una demoledora obra titulada Memorias sobre el jacobinismo en la que sostenía que una serie de sociedades secretas como los lluminati y la francmasonería eran quienes dirigían en secreto la revolución. A pesar de ser el tatarabuelo de la conjura judeomasánica que tanto entusiasmaba al general Franco, el abate Barruel no mencionaba expresamente a los judíos en su obra.

Estos entrarían a formar parte de la teoría de la conspiración pergeñada por Barruel a partir de una carta que éste recibe en 1806 firmada por un tal J. B. Simonini, un oficial retirado del ejército que en esos momentos residía en Florencia. Todavía hoy ni siquiera tenemos constancia de la existencia de este Simonini, que bien pudo ser un vehículo utilizado por Barruel para expresar sus propias paranoias.

Simonini advertía a Barruel de la existencia de una diabólica secta judía que constituía “el más formidable poder, si uno considera la gran riqueza y la protección de que disfruta en casi todos los paises europeos”; El relato de Simonini adquiere tintes novelescos cuando nos cuenta cómo descubrió la conspiración disfrazándose de judío e infiltrándose en un encuentro de conspiradores celebrado en el Piamonte italiano.

El nacionalsocialismo fue un movimiento que no surgió de manera improvisada en la historia. La atmósfera de esta filosofía, si es que así puede ser denominada, apareció con bastantes años de antelación a la época de Hitler.

Este clima se fue enrareciendo a medida que las circunstancias fueron aportando mayor combustibilidad al mismo, hasta que surgió la chispa en la figura de Adolf Hitler. El nacionalsocialismo se puede considerar como una reacción directa a la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias, pero también como resultado de tendencias e ideas con origen más lejano en el tiempo vinculadas por ejemplo a los problemas derivados de la unificación política. 

Por tanto si bien este movimiento exacerbó las tendencias nacionalistas y racistas, no las inventó. Los fundamentos conceptuales del nazismo no se limitan solamente al ámbito germánico y a las ideas de personajes tan influyentes intelectualmente como Bismarck, Nietzsche o Wagner sino que se extienden a países del marco europeo como Rusia con la obra denominada Los Protocolos de los Sabios de Sión y las ideas de la teósofa rusa Blavatsky, así como Francia con los principios eugenésicos propugnados por Georges Vacher de Lapouge. (Fuente Consultada:Las Raíces del Nazismo en la Cultura Europea)

Como un foco de comprensión súbita se debió de iluminar el cerebro de Barruel, cuando leyó que los conspiradores habían sido la fuente de financiación de los Iluminati y francmasones tan odiados por él, habiéndose, además, infiltrado en todos los niveles del clero. Al año siguiente, Agustín Barruel alertaba al gobierno de la existencia de un complot judío internacional “que transformará iglesias en sinagogas” y cuyo objetivo final era ni más ni menos que conseguir que un judío se convirtiese en Papa: “Finalmente sale a la luz el Sanedrín, que ha actuado clandestinamente durante quince siglos”.

Durante ese periodo, los judíos habrían gobernado el mundo secretamente (nadie parecía notar lo mal que les había ido en ese gobierno, porque su condición marginal y su periódico sometimiento a persecuciones de todo tipo no habían variado en lo más mínimo). Así nacía el primer mito judeofóbico de la modernidad: la conspiración judía mundial.

La Eclosión de los Protocolos

Con la llegada del siglo XX aparecen en Rusia los Protocolos tal como los conocemos actualmente. En términos generales, lo que se describe en este texto es un supuesto anteproyecto suscrito por “los representantes de Sión del Grado 33” para la completa dominación del mundo por parte de los judíos. A lo largo de sus páginas se plantea un programa para la imposición de un nuevo orden mundial donde los judíos acabarían convirtiéndose en déspotas supremos del planeta.

El programa establece una conspiración con diversas cabezas redoras y múltiples tentáculos dedicados a sembrar el desorden y la anarquía, a derribar ciertos regimenes —-en especial las monarquías—, infiltrarse en la francmasonería y otras organizaciones similares y, como remate, adquirir el control de las instituciones políticas, sociales y económicas del mundo occidental.

Como si fuera poco, este plan estaría siendo aplicado —según sus anónimos autores— al control de pueblos enteros sin que nadie se hubiera percatado de la verdad. Son veinticuatro capítulos y más de doscientas páginas de desvaríos en las que los pretendidos déspotas justifican sus maquiavélicos planes aduciendo que ya que el pueblo es incapaz de gobernarse por sí mismo serán ellos quienes lo quien desde la sombra. Más aún, los Protocolos afirman que los judíos, como fase preparatoria para lo que debería ser una revolución a escala mundial, se estaban ocupando de soliviantar lo más posible a los ciudadanos en contra de sus dirigentes políticos y económicos.

Es de suponer que a más de uno se le pondrían los pelos de punta al leer esto en un ambiente social tan convulso como el que caracterizaba a la Europa de principios del siglo XX. Una vez completada la revolución mundial, los dirigentes del complot judío mantendrían a la población bajo control mediante la institución de un Estado de bienestar basado en una organización gubernamental fuertemente centralizada.

Las bases de esta dependencia total del Estado serían el pleno empleo, los impuestos en función de la riqueza, la educación pública y el apoyo a las pequeñas empresas. Seria como agitar constantemente la zanahoria de la libertad frente a los ojos de los ciudadanos pero sin permitirles nunca llegar a alcanzarla.

Fuente Consultada: 20 Grandes Conspiraciones de la Historia de Santiago Camacho

Historia de la Diáspora Judia Las Persecuciones y Castigos

Historia de la Diáspora Judía
Las Persecuciones y Castigos a Judios

Los hebreos dirigidos por Moisés se marcharon de Egipto en el siglo XIII a.C. y se asentaron en las Tierras de Canaán (Palestina actual), lugar en donde estaban asentados los filisteos.

Los enfrentamientos empezaron enseguida y los hebreos se unieron en un reino monárquico, inicialmente bajo el poder de Seúl, luego de David y finalmente de Salomón (931 a.C.), hasta su muerte, para luego dividirse en dos reinos uno al norte con capital en Samaria y otro Judá , al sur con capital en Jerusalén.

mapa israel

Dispersión o diáspora son nombres sinónimos, aunque el segundo de origen griego, usados para referirse a la emigración de los judíos y la presencia de minorías suyas diseminadas fuera de Israel.

La primera diáspora se remonta al año 722 a.C. cuando las diez tribus del reino del norte fueron deportadas a Asiria, donde acabaron por ser asimiladas.

En 586 a.C. los babilonios asaltaron y saquearon Jerusalén, y el Templo fue destruido e incendiado, deportando a Babilonia los judíos mas destacados de sus sociedad, como intelectuales, banqueros, funcionarios.

Fue durante este exilio donde la religión hebrea antigua fue cambiando a la religión judía actual.

Por allá, en 521 a.C, los persas somete a los babilonios y el rey Ciro permite el retorno de los judíos a sus tierra natal, 50.000 judíos emprendieron el Primer Retorno a la Tierra de Israel, y iniciaron la reconstrucción del segundo Templo, en el mismo lugar que se encontraba emplazado el anterior.

Tras la muerte de Salomón, acaecida en el 935 a.C, Israel atravesó una etapa de decadencia. El reino se dividió en dos mitades: al norte Israel y al sur Judea, con capital en Jerusalén.

Los asirios arrasaron Israel en el 722 a.C, y esclavizaron a sus habitantes. Judea se mantuvo hasta el 587 a.C, fecha en que el ejército babilonio destruyó el templo y obligó a los supervivientes a marchar al exilio. A partir de este momento podemos hablar de los «judíos», la nación definida por la religión que transmitieron los antiguos hebreos de Israel y Judea.

Cuando Palestina se encontraba bajo el dominio de los seléucidas, algunos judíos adoptaron costumbres helenísticas, pero pertenecían a una minoría de las clases altas, en las que no confiaba el pueblo, que se aferraba a sus tradiciones sin ponerlas jamás en entredicho.

En el siglo II a.C. los judíos se rebelaron contra la «helenización» y a partir de entonces los reyes seléucidas empezaron a tratarlos con suma precaución.

Al finalizar el dominio seléucida, en el año 143 a.C, se inició un período de independencia que duró unos 80 años, y después Roma conquistó Judea.

Transcurrirían 2.000 años hasta que resurgiera un estado judío independiente en el Oriente Medio. Sin embargo, en la época de Augusto vivían menos judíos en Judea que en el resto del imperio romano.

Tras el éxodo, y gracias a la libertad de movimientos y de comercio que ofrecieron primero los estados helenísticos y después Roma, los judíos se dispersaron por las costas del Mediterráneo y llegaron a los puertos del mar Negro y Mesopotamia. Fue la llamada «diáspora».

Algunos se establecieron incluso en los puertos del oeste de la India (alrededor del 175 a.C).

En diversas ciudades romanas vivía un elevadísimo número de judíos; en Roma había probablemente unos 50.000, y en Alejandría también existía una importante comunidad. Su número aumentó gracias a la conversión de los gentiles, que se sentían atraídos hacia esta religión por su código moral, por las ceremonias que se centraban en la lectura de las escrituras sin necesidad de santuarios ni sacerdotes y sobre todo porque prometía la salvación.

La visión judía de la historia era muy clara y alentadora: se consideraban el pueblo elegido por Dios, que se purificaría en el fuego para el Día del Juicio, pero que después se reuniría y alcanzaría la salvación.

Durante la dominación romana de Palestina la incomprensión de los romanos hacia el exclusivismo judío desembocó en dos sangrientas rebeliones que fueron aplastadas sin piedad por los romanos.

La primera, en el año 70 d.C., vio la destrucción del Templo de Jerusalén a manos de Tito y cómo medio millón de hebreos morían en esta guerra y 100.000 eran reducidos a la esclavitud. Los supervivientes que abandonaron Palestina fueron a engrosar las comunidades de la diáspora.

La segunda rebelión, bajo el emperador Adriano, terminó con una estrepitosa derrota en 135 d.C., tras una guerra larga, cruenta y terrible. Los judíos que no murieron fueron dispersados y enviados a llenar los mercados de esclavos del imperio.

Jerusalén se convirtió en una ciudad romana, Aelia Capitolina, a la que no se permitía entrar a los judíos. Mediante decretos imperiales fue prohibida bajo pena de muerte la observancia de las leyes sagradas: Más tarde durante el imperio romano, los judíos superaron la hostilidad inicial y consiguieron la plena ciudadanía con el edicto de Caracalla, en 212.

Pero un siglo después, cuando Constantino se convirtió al cristianismo, dio comienzo la sistemática, constante y creciente persecución a los judíos.

Durante el Concilio de Nicea en el año 325, el mismo emperador pone fin a la controversia sobre la naturaleza de Cristo (se lo decreta divino y no un simple profeta) y continúa sus esfuerzos para separar al cristianismo del judaísmo declarando que la pascua cristiana no sería determinada por el pesaj o pascua judía. Declara: “Porque es insoportablemente irrespetuoso que en la más sagrada fiesta estemos siguiendo las costumbres de los judíos. De aquí en adelante no tengamos nada en común con esta odiosa gente…”.

También en plena Edad Antigua, numerosos santos (San Hilario, San Crisóstomo, San Efraín, etcétera) escriben en contra de los judíos.

Algunos apelativos que reciben los semitas de parte de estos santos, nada compasivos por cierto, son: “Pérfidos asesinos de Cristo”, “Raza de víboras” y “compañeros del diablo”.

ODIO HACIA LOS JUDÍOS EN LA EDAD MEDIA

A partir del Siglo IV se le prohíbe la construcción de nuevos templos, y los en pie eran quemados por los cristianos.  Se los expulsa de algunas ciudades al menos que se conviertan al cristianismo, aunque después se desconfía de su fe, y siguen siendo perseguidos.  Se incita a la violencia para que sean atacados y marginados. Hacia finales del siglo VI se prohíbe a los cristianos tener amistades judías y consultar médicos de ese mismo origen.
Siglo V, se dictan leyes que se les prohíbe tener tierras, sirvientes, aparecer públicamente en la fiesta de Pascua. No puede acceder a ningún cargo público o tener autoridad sobre un cristiano.
Pueden convertirse y bautizarse, de lo contrario son expulsados, o bien tratados brutalmente al extremos de sacarles los ojos.
Siglo VIII: La situación sigue agravándose y los judío no pueden tener casi contacto con los cristianos. Se castiga toda relación, como la amistad hasta el diálogo.  San Agobard, arzobispo de Lyon, escribe en sus Epístolas que los judíos nacieron esclavos y que tienen el hábito de robar niños cristianos para vendérselos a los árabes.
Hacia el Siglo XI , en 1012, cuando los musulmanes atacan el Santo Sepulcro de Jerusalén, comienza un ataque sistemático en Francia hacia todo judío acusándolos de responsables. En 1081 son obligados a pagar altos impuestos para mantener la Iglesia a cambio de permitir su estadía en esa ciudad. Durante las sucesivas cruzadas, muchos soldados de Cristo asesinan sin piedad a miles de judíos e incendian sus templos. Algunas voces de la Iglesia se levantan contra eso y tratan de calmar los ánimos declarado que los judíos pueden ser tolerados y que la furia cristiana se debe dirigir hacia los musulmanes.
En el Siglo XII, aparece una nueva acusación, ahora son acusados de realizar rituales morbosos con asesinatos y consecuentemente son atacados y torturados hasta la muerte o quemados en la hoguera. Frecuentes pestes que asolaban a Europa por aquella etapa , y también se los culpaban de ser responsables por envenenar las aguas.

Siglo XIII, una resolución en el 4° Concilio de Letrán los obliga a distinguirse del resto de la sociedad, y para ello deben llevar un símbolo en su vestido, como una estrella o sombrero de color fuerte. Se inicia de esta manera en Europa un sistema de diferenciación a través de la vestimenta.

En 1267 se agudiza la ley, y ahora deben colocarse un sombrero raro de dos punta, llamado pileteum comutum, pues se afirma que son hijos del diablo y llevan cuernos. Mediante ese sombrero debían esconderlos.

Pasa los años y la presión cristiana continua, cerrando e incendiando sus templo, lastimando y torturándolos por impíos. Grupos de judíos son asesinados en las calles por la gente que se los cruza.

Siguen las acusaciones y ahora también por profanación de hostias, que es un delito cuya pena es la muerte, pues es un sacrilegio o ataque frontal directo al cuerpo de Cristo. Mucha gente se mofan de se asesinos de judío y hasta les gusta llevar un sobrenombre relacionado con su actitud asesina. Los encargados de las torturas o inquisidores queman los libros religiosos como el Talmud.

Llega el Siglo XIV con él, una peste que pasará a la historia por lo cruenta y desastrosa en cuanto a los estragos que hizo en la población. Ahora son culpados de planear una conspiración mundial para el dominio de los reinos.

Las persecuciones y violencia se incrementan y muchos se suicidan antes de ser castigados, torturados o quemados en hogueras. Se promulgan diversas bulas que prohíben a los capitanes de navío el transporte de judíos a Tierra Santa y que les impide asistir a la universidad.

En una bula papal, conocida como Cun nimis absurdum se asegura que los judíos, verdaderos asesinos de Jesús, han nacido esclavos y deben ser tratados con tales, y nace la modalidad que mas tarde utilizará Hitler para marginar a los judío, mediante la construcción de un pequeño predio, con una entrada en donde se hacinaba a todos los judío. Se lo llamó «guetto».

A la vez fueron obligados a vender sus propiedades a los cristianos a precios verdaderamente irrisorios. El ghetto fue instalado en la orilla derecha del Tíber, frecuentemente anegado y, por ello, extremadamente insalubre.

Desde aquellas primeras normas del siglo IV, podemos decir que fueron siempre marginados de todas las actividades sociales, comerciales y culturales.

En lo religioso y según el ánimo del obispo de turno podía llegar a poseer solo una sinagoga, pero ante cualquier problema que afectara a la sociedad medieval podían ser atacados y quemados vivos adentro del mismo templo.

Sólo se le permitía hablar en latín, no podían asistir a médicos cristianos, no podían tener amigos cristianos y menos aun alguna autoridad sobre ellos. Hasta los mas humildes y pordioseros no podía tratarlos bien, ni siquiera llamarlos «Señor»

El guetto era un lugar asilado, con solo una entrada y salida de unos 500 m. de lado, en donde se aislaba y obligaba a vivir a grupos de miles de judíos. Debido a la concentración de gente, debieron intentar hacer viviendas en planta altas, de dos o mas pisos, pero al no contar con buenos materiales y herramientas adecuadas, los derrumbes estaban a la orden del día, y las muertes por accidentes también. Los materiales usados como la madera eran sumamente combustibles y cualquier error con el fuego de la cocción de los alimentos o para calefacción generaban verdaderas catástrofes humanas y materiales. También la higiene era un verdadero problema por la escasez de agua, situación que abonaba el antiguo mito que los judíos tenían un degradable olor corporal.

En 1559, Pablo IV moría. Sin embargo, su bula había instaurado y legitimado una pauta de conducta que duraría tres siglos.

Origen del Nazismo El Romanticismo Aleman y los Nazi Antecedentes

Origen Del Nazismo
El Romanticismo Alemán

El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales.

Adolf Hitler

Adolf Hitler

¿Qué significado tienen «nación» y “nacionalismo”?

El concepto nación fue variando con el transcurso del tiempo; es decir, no siempre quiso de lo mismo. Nación proviene del latín nascere , nacer): en la época medieval, aludía al origen geográfico , al nacimiento de las personas, También la palabra patria (idea que proviene de la antigüedad. –pate; padre) significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres, y se equiparaba con país (de pagus. tierra, campo), por lo cual un paisano es un compatriota.

Con la Revolución Francesa de 1789, “nación” es el conjunto de ciudadanos que gozan de los mismos derechos, se sujetan a las mismas leyes y están representados por una misma legislatura. Es decir que para los franceses, el fenómeno del nacionalismo es consciente y voluntario: es el deseo de pertenecer a una nación o a otra, que hace que los miembros de una comunidad quieran tener su propio gobierno.

Esta aspiración de los habitantes de un país se puede expresar mediante la participación popular, el sufragio, el plebiscito. Es un concepto liberal, que expresa la voluntad política democrática de un sector social pujante constituido por la burguesía.

Este concepto francés se contrapone con el de la escuela alemana, que posee una idea conservadora de nación gestada en el último tercio del siglo XVIII difundida por elromanticismo alemán (especialmente a partir de 1830): se considera la nacionalidad como un fenómeno inconsciente e involuntario, ligado a la población por el lugar de nacimiento, el idioma, las costumbres; se «lleva en sangre”.

Para el romanticismo, la nación es un ser vivo, que se manifiesta a través del espíritu nacional, a través de signos externos como la lengua, la religión, las tradiciones, un pasado colectivo; se puede no tener conciencia de la nacionalidad, pero no por ello deja de existir.

El romantisismo exalta la época medieval, porque en ella abreva la fuente de la nacionalidad alemana: el pasado más glorioso estaba en el Sacro Imperio Romano Germánico, que durante la edad moderna había decaído, hasta disolverse en 1806.

En el romanticismo se destacan tres puntos fundamentales:
* Oposición al clasicismo y a la racionalidad.
* Arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad.
* Recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico. (fuerte tendencia nacionalista)

Esta glorificación del espíritu nacional, que era necesaria para incitar a la lucha por la liberación, tomó en Alemania y en otros países donde se difundió, el erróneo concepto de “raza” como el rasgo que mejor podía definir la nación; exaltación que un siglo después llegará al paroxismo con los regímenes nazi-fascistas. Debido a la desvirtuación que tuvo el concepto “nacionalista” bajo esta ideología, muchos de los que actualmente utilizan este término se ven obligados a anteponer la expresión aclaratoria “sano».

Hoy en día se admite que la idea de nación es una construcción de quienes tienen la voluntad de integrarla. Se construye sobre la conciencia de tener un pasado en común (aunque ese pasado sea relativamente reciente, especialmente entre los hijos de inmigrantes), un idioma compartido por la mayoría y otras características culturales comunes. Ese modelo o imaginario se consolida a través de la difusión de la literatura impresa.

Antecedentes u Orígenes del Nazismo:

a) Pangermanismo: surge de exaltación del nacionalismo alemán, por ejemplo en 1878 apareció un libro llamado, Escritos Alemanes, cuyo autor Lagarde, profesor de la universidad de Gotinga, en donde ya plantea el «espacio vital» y exige el retroceso de las fronteras rusas.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos tiene también raíces decimonónicas. Recordemos el texto de Dühring, La cuestión judía (1880), donde se sostiene que la depravación es nota definitoria del pueblo judío —libro que mereció la réplica de Engels, Antidühring—, o la propuesta de Paasch de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos, anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Las doctrinas racistas supusieron una exegesis espuria del darwinismo en la medida que trasladaron a las sociedades humanas las tesis acerca de la lucha por la existencia que el gran científico inglés había referido a las especies animales. Ya antes de la aparición del libro de Darwin se había publicado el del francés Gobineau, Sobre la desigualdad de las razas humanas. en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca, y dentro de ella del tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos. Posteriormente, el yerno de Wagner, el inglés germanizado Houston Stewart Chamberlain, en Los fundamentos del siglo XX, consideró a la aria como la única raza creadora e identificó los períodos de mezcla o caos racial con períodos de decadencia.

d) Revanchismo. Más clara resulta la asimilación con los postulados nazis en los escritos de algunos intelectuales que predicaban la revancha por las cláusulas de Versalles. Es el caso de Spengler en su famosa obra La decadencia de Occidente, título de por sí expresivo, donde se considera a la democracia ‘el peligro del siglo XX” y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior”. Aún más directa es la repulsión de Versalles en Van der Bruck (El segundo Reich, 1923).

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg 

EL TRIUNFO DE LAS DICTADURAS NAZI-FASCISTAS: PRONTO ARDERÁ EUROPA.

LAS CONCEPCIONES DE HITLER.
A diferencia de Mussolini, que crea el fascismo después de su llegada al poder, cuando Hi-tler es nombrado canciller del Reich dispone ya de un conjunto de principios, de un programa, de numerosos efectivos y unos colaboradores que le permiten actuar sin tener que improvisar.

La primera exposición de principios la hizo en la Hofbrauhaus en 1930 en un programa que-constaba de 25 puntos y luego en Mein Kampf, […]. Su concepción del mundo se basa en la ley:

de la sangre y de la raza inspirada en Gobineau, Houston Steward Chamberlain y Paul de Lagarde […]: existe una raza superior a las demás, la raza aria, que debe conservar su pureza y recobrarla eliminando todos aquellos elementos que han intentado corromperla, especialmente el judio, […].

En el campo político adopta una -posición contraria a los principios de la revolución francesa: la ideología liberal de la república de Weimar ha sido impuesta a Alemania por sus vencedores occidentales para mantenerla en un estado de inferioridad: por ello es preciso provocar el «despertar de !a nación» (el grito de guerra de las camisas pardas es » ¡Alemania despierta!»), rechazar el individualismo y el liberalismo, que no convienen con la mentalidad alemana, […] la igualdad y la libertad son absurdas y contrarias a la naturaleza y el hombre no se halla aislado sino que es un eslabón de las generaciones—; la misión del estado antiliberal, «antipartido», antiigualitario, jerárquico, consiste en mantener la comunidad de sangre y de lengua, el retorno a las tradiciones específicamente alemanas, todo aquello que es vólkisch (nacido del pueblo) y conquistar para este pueblo el espacio necesario a su vida y a su desarrollo.

El 14 de julio de 1934, Hitler se encontró con Mussolini en Venecia. En ambos, ya había madurado la idea de formar un bloque aliado que, más tarde, se denominé Eje Roma-Berlín.

El origen del poder no se halla en una mayoría de individuos sino en el Vólk, el pueblo, entendido como una unidad, cuya voluntad el Führer interpreta creando el Derecho. Los enemigos del pueblo son: en el exterior, Rusia y Francia; en e! interior los masones, los judíos, y la socialdemocracia, […].

En la esfera económica Hitler condena los cartels, «la máquina sin alma» y a los propietarios egoístas; defiende a los campesinos, a la clase media y a la propiedad privada. En suma, el pueblo alemán es un Vólk ohne Raum que debe orientar su expansión hacia el este, el sur y el oeste de Europa.

Estas ideas (desprecio de la democracia, irritación ante el Diktak (dictado) de Versalles, anticapitalismo, antisemitismo, racismo, aspiración a una dictadura) no son nuevas, […]. Pero Hitler acierta a presentarlas con vigor y pasión, de manera que respondan a las inquietudes, a los odios y al deseo de venganza de las masas alemanas; su libro obtiene un éxito fabuloso: en abril de 1940 se han vendido seis millones de ejemplares en todos los idiomas, […].

Sus ideas son divulgadas y desarrolladas por los teóricos del nazismo como Goebbels, tal vez el más original, Rosenberg, Darré, […]. En 1927 se organizaban las fuerzas de protección S.S. (Schtzs-taffeln) integradas por militantes fanáticos que, en 1929, reciben por jefe a Himmler y que mantienen sangrientos combates callejeros con los obreros huelguistas, Iqs socialistas y los comunistas; en 1927 el partido cuenta con 72.000 miembros y el III Congreso de Nuremberg ve desfilar a 30.000 S.S. {Sturmabteilungen) de camisas pardas; en 1928 los adheridos son 109.000 y el número de simpatizantes aumenta sin cesar.

Fuente: Maurice Crouzet. La época contemporánea.

Ver: Biografía de Goethe Wolfgang

El Nazismo Hitler y los NAZIS Causas del Nazismo Características

El Nazismo: Hitler y los NAZIS
Características y Sintesís de su Ideología

El Nacional Socialismo se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra (1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street (1929),.

Tras superar un período de estancamiento, a raíz de la mejora provisoria en lasituación económica de Alemania, en las elecciones de! año pasado el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió consagrarasu líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de este año. Como la alianza que lo respaldaba sólo sumó 247 escaños en el parlamento sobre 608, Hitler consiguió que el presidente Hindeburg lo disolviera, convocando a nuevas elecciones parlamentarias para el 5 de marzo último.

Pocos días antes, el 27 defebrero,elincendio del Reichstag -cuya responsabilidad fue adjudicada por la oposición al propio Hitler -tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la firma de un decreto presidencial que recortó iamayoría de los derechos y garantías constitucionales sancionadasen 1919. Celebradas en esas condiciones, las elecciones le dieron a Hitler el 44 por cientodelossufragios. Inmediatamente, obtuvo lasanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades legislativas al canciller.

El 23 de marzo, un parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos de Hitler, a lo que éste respondió: «Ustedes ya no son necesarios. La estrella de Alemania se alzará y la de ustedesse hundirá. La hora de su muerte ha sonado». Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi. (Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto Littieri)

hitlerEl Nazismo:
El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales. (Ver Protocolos de Sion)

Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain. El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra Mundial.

Las repercusiones de la I Guerra Mundial

el nazismo

El origen inmediato del nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (foto arriba) del año 1919, Alemania era la única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena, y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.

La vida política y económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos radicales que surgieron en la posguerra.

Pocos años después de que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica, la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la desesperada situación del país. Hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes apoyaron a alguno de los dos principales partidos totalitarios, el Partido Comunista Alemán (KPD) y el NSDAP.

El Partido Nacionalsocialista

el nazismo

El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban en debates y conferencias.

Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.

Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos en los que se combinaban desmesuradas demandas nacionalistas y doctrinas racistas y antisemitas; en el punto vigésimo quinto se establecía lo siguiente como condición indispensable para el cumplimiento de los objetivos previstos: “Frente a la sociedad moderna, un coloso con pies de barro, estableceremos un sistema centralizado sin precedentes, en el que todos los poderes quedarán en manos del Estado.

Redactaremos una constitución jerárquica, que regirá de forma mecánica todos los movimientos de los individuos”.

Hitler, el líder supremo

Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco, especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (‘sección de asalto’) o SA, una fuerza que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes. Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército, particularmente Ernst Röhm.

Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en 1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.

El putsch de Munich

el nazismo

El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste, tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó medidas contra Hitler y Ludendorff.

El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente.

Este último fue absuelto, pero Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento, Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del nacionalsocialismo algunos años después.

Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallabael nazismoprácticamente disuelto, debido en gran medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para las organizaciones políticas moderadas.

Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (‘jefe’) del partido en 1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz-Staffel o SS, para vigilar y controlar al partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de los productos agrícolas.

A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.

Algunas Características Básicas del Partido NAZI

  1. a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los judíos.
  2. b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es decir. el Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
  3. c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
  4. d) Abolición de los beneficios de las grandes empresas. Nos encontramos aquí con el conflictivo punto 11, reivindicado por Feder y la izquierda del Partido, y olvidado cuando los magnates de la industria lo financiaron.

SINTESIS DE LA IDEOLOGÍA NAZI:

La idea de «la raza superior»: Establece que los indoeuropeos (arios) son superiores y que es en Alemania donde mejor se han preservado. Por ello, sostiene que los judíos deben ser eliminados para mantener la pureza de la raza.

La idea de «las cadenas de Versalles»: Pregona que el pueblo superior ha sido humillado por otros inferiores y hay que destruir «las cadenas opresoras». (Después de Versalles, muchos alemanes sostuvieron que habían perdido la guerra por «la puñalada por la espalda» asestada por comunistas y socialistas).

La idea del «romanticismo de la comunidad»: Proclama la defensa de la sangre y del suelo alemanes; aprovecha el impulso juvenil; glorifica la camaradería de los ex combatientes! hace especial hincapié en los valores del pueblo; exige la integración incondicional del individuo en la comunidad.

La idea del «espacio vital»: Anima a la reagiupación a todos los alemanes y defiende una política expan-sionista pata la extensión de las fronteras.

La idea de «la fe en el Führer»: Implica la confianza ciega en el caudillo carismático («Führer, manda: nosotros te obedeceremos»).

Ver Un Cuadro de Sintesis

El Partido Nacionalsocialista en el Reichstag

El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos, comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica.

En las elecciones al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos (aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención de 77 escaños.

el nazismo

El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.

En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre para elegir una nueva asamblea.

El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento se inició la creación del Estado nacionalsocialista.

A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la única organización política legal.

Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de 1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.

La organización del partido a partir de 1933

Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido.

En principio, la pertenencia a esta agrupación era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.

el nazismoLa principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich durante la II Guerra Mundial.

Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo, junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich, controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra.

El SD se encargó del funcionamiento de los campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó, financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el extranjero.

En las elecciones de 1933 triunfó ampliamente el nacional-socialismo. Adolfo Hitler se encargó del gobierno, que quedó en sus manos exclusivamente a la muerte del mariscal Hindenburg en 1934. El führer (caudillo), abolió la constitución de Weimar, anuló el Parlamento y se erigió en dictador, apoyado por los nazis militarizados con el nombre de camisas pardas. Persiguió implacablemente a los judíos, combatió a la Iglesia Católica, suprimió los partidos; la ense-ñanza,la prensa y los medios de comunicación, las actividades de la producción y el comercio quedaron severamente reglamentados.

La reorganización de la sociedad alemana

Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.

La Gestapo

La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida comoel nazismo Gestapo, fue fundada en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.

Centralización y coordinación

Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.

A través de un proceso de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.

La economía y la purga de 1934

El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi, acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA, dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción.

El 30 de junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la restauración de la dinastía Hohenzollern.

el nazismo

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

hombres nazihombres nazi
ERICH RAEDERJULIUS STREICHER
hombres nazihombres nazi
RU0OLF HESSKONSTANTIN VON NEURATH

Ver a los Principales Jerarcas NAZIs

La concentración de poderes en manos de Hitler se completó cuando, en agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y de presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses los nazis iniciaron su revolución «nacionalsocialista», que transformó Alemania en una dieta-rara. En primer lugar, se decretó la disolución de todos los partidos y sindicatos, y se suprimieron las libertades y las garantías individuales, una ley declaró que el Partido Nacionalsocialista era el único autorizado y todos los trabajadores fueron invitados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista, también único sindicato legalizado.

Memorias de una afiliada a las Juventudes Hitlerianas
Mi madre me explicaba que Alemania había perdido la guerra aunque sus soldados habían sido los más valientes, y que una paz infame había provocado el desastre del país. La economía nacional se había hundido a causa de las indemnizaciones de guerra, el pago de las cuales nuestros enemigos no paraban de reclamar […]. Se veía cómo los adultos se indignaban ante los enfrentamientos que tenían lugar en el Parlamento y no se comprendía que este desorden lo provocaran los partidos que dividían a los alemanes […]. Algunas damas de antiguas costumbres decían: «En tiempos del Imperio los alemanes no se enfrentaban los unos a los otros. Se podía estar orgulloso de ser alemán». Además, en medio de estas miserias de las cuales se lamentaban los adultos, había paro […].
Los promotores del nacionalsocialismo prometieron suprimir el paro y la miseria de seis millones de habitantes y yo los creí. Creí que llevarían a cabo la unión política del pueblo alemán y que superarían las dificultades resultantes del Tratado de Versalles
.

El nuevo orden

La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario, aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad y rentabilidad posible.

Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los sindicatos y sus organizaciones filiales.

Los sindicatos

El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía Nacional.

Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones laborales.

Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar y convocar a los líderes de estas entidades.

El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas.

Por último, el nuevo orden implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400 empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos, polacos, rusos y otros pueblos o grupos. Véase Genocidio; Holocausto.

Las trágicas repercusiones del nazismo

el nazismoLa creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra.

A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.

Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.

Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.

LISTA DE OBRAS Y MEDIDAS POLITICAS DURANTE EL GOBIERNO DE HITLER:

  • Llegó al gobieno con una Alemania destruída, y convirtió en una potencia mundial en solo 6 años. Creó 6.000.000 de puestos de trabajo derrotando la desocupación de 1933.
  • Construyó una red de autopistas nacionales de 12.000 kilómetros que aun hoy en día se utiliza.Los trabajadores que construyeron las autopistas tenían a su disposición bibliotecas, teatros ambulantes y exhibiciones cinematográficas
  • Otorgó préstamos a bajo y hasta a 0% de interés para viviendas, inclusive redujo impuestos a familias numerosas
  • Construyó miles de viviendas económicas, en lotes grandes para que la familia disfrute de amplios jardines.
  • Reguló el trabajo infantil y las cantidad de horas trabajadas por los jóvenes.
  • Respecto a obras civiles, en 5 años construyó 700.000 edificios y reguló el precio de los alquiles, para que no se superara el 20% del ingreso familiar.
  • La mujer fue protegida en el horario laboral, y atendidas por médicos en caso de problemas de salud. También junto a los varones recibían cursos educativos para mejorar su formación. Muchas fábricas tenían un area para el ocio, como piscinas y campos de deportes.
  • Reforzó la Seguridad Social y dio unos derechos a los trabajadores que fueron copiados posteriormente por la mayoría de países occidentales. Organizaban viajes en grupos familiares en trenes y barcos que llegaban a varios países de la zona, como Noruega, Italia y Madeira.
  • Promocionaba colectas populares para auxiliar a los mas desamparados en las frías noches de Invierno.
  • También las mujeres alemenas podía realizar especies de cursos prematernal para formarse como amas de casa, tenían cursos de cocina, costura, repostería, cuidado de bebés, decoración interior, higiene.
  • Creó el «coche de pueblo» para el transporte del obrero, que lo pagaba en pequeñas cuotas mensuales. Era un coche económico, robusto y básico, que se llamó: Volksvagen.
  • Estableció ejercicios deportivos para los trabajadores más jóvenes antes del comienzo de su jornada laboral, como parte del fomento de la cultura física de la juventud obrera.
  • Creó la primera ley en contra del consumo de tabaco.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B de Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo de Margarita García y Cristina Gatell – Vicens Vives
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria M. Delgado El Siglo XX

Batalla Tours o Poitiers Breve Descripción

Batalla Tours o Poitiers

La Batalla de Tours (también conocida como batalla de Poitiers) tuvo lugar el 10 de octubre de 732 entre las fuerzas comandadas por el líder franco Carlos Martel y un ejército islámico a las órdenes de Al-Ándalus Abderrahman ibn Abdullah Al Gafiki cerca de la ciudad de Tours, en la actual Francia.

Durante la batalla, los francos derrotaron el ejército islámico y Al Gafiki resultó muerto. Esta batalla frenó la expansión islámica hacia el norte desde la Península Ibérica y es considerada por muchos historiadores como un acontecimiento de importancia macrohistórica, al haber impedido la invasión de Europa por parte de los musulmanes y preservado el cristianismo como la fe dominante durante un periodo en el que el islam estaba sometiendo los restos de los antiguos imperios romano y persa, expansión que comenzó en el 632 tras la muerte de Mahoma.

Batalla de Tours (732)
En 732, un gran ejército árabe cruzó los Pirineos e invadió Francia dirigido por el Yemenite Abd-ar-Rahman. Venció un reino rebelde musulmán que estaba gobernado por Berber Othman y luego, extendiéndose hacia el norte, derrotó a las fuerzas de Eudo, duque de Aquitania, aliado del anterior.

Eudo, derrotado, se vio forzado a solicitar ayuda a su enemigo encarnizado, Charles Martel, quien cooperó con él porque los invasores estaban penetrando más en el norte, dejando detrás de ellos ciudades y monasterios saqueados.

Los árabes avanzaron cerca del corazón de Francia, atraídos por los ricos monasterios deSt. Halaire y St. Martin. Después de destruir el primero, tomaron el camino romano hacia Tours y en alguna parte del sur de la ciudad, se encontraron con Charles y su ejército franco.

Durante siete días los dos ejércitos permanecieron frente a frente sin entrar en acción: los francos esperaban refuerzos y los árabes trataban de transportar su botín a lugar seguro. Luego éstos atacaron. Con un refuerzo de 30.000, Charles dispuso a sus tropas en orden de batalla para rechazar la carga árabe. Eran, en su mayor parte de infantería, estaban armados pesadamente con espadas, hachas, jabalinas y una pequeña hacha arrojadiza que llamaban «la francisca».

El ejército árabe totalizaba alrededor de 80.000 personas y estaba compuesto enteramente por caballería ligera que, como era extremadamente veloz, confiaba en la lanza y en la espada. Tenía dos posibilidades : atacar o plegarse en retirada hacia el sur sin luchar. Rechazaron la idea de huir ante un grupo tan pequeño, y por lo tanto cargaron contra las líneas francas.

Los francos recibieron con resolución a los musulmanes y resistieron a los ataques sucesivos que buscaban su punto débil. Ellos eran como una muralla contra la que los enemigos se rompieron en pedazos.

Cuando las fuerzas de los árabes se desvanecieron, contraatacaron; en tanto, el flanco musulmán era castigado por el vengativo Eudo y sus hombres. Abd-ar-Rhaman fue asesinado mientras trataba de recobrar su desecho grupo y al día siguiente, los francos descubrieron ú campamento enemigo desierto, excepto por su cadáver y el botín abandonado.

Charles ganó el nombre de «Martillo» y Francia nunca más fue nvadida por los árabes. Un fracaso en Tours, aunque los árabes sólo habían llegado a hacer una incursión, hubiera dado comienzo a otras invasiones más importantes.

Como era de esperar, la muerte de Abd-ar-Rahman acarreó una revuelta entre los bereberes que destruyó la unidad árabe.

Batalla de Poitiers Expansion del islamismo en Europa Martel Tours

Batalla de Poitiers Expansión del Islamismo

La Batalla de Tours (también conocida como batalla de Poitiers) tuvo lugar el 10 de octubre de 732 entre las fuerzas comandadas por el líder franco Carlos Martel y un ejército islámico a las órdenes de Al-Ándalus Abderrahman ibn Abdullah Al Gafiki cerca de la ciudad de Tours, en la actual Francia. Durante la batalla, los francos derrotaron el ejército islámico y Al Gafiki resultó muerto.

Esta batalla frenó la expansión islámica hacia el norte desde la Península Ibérica y es considerada por muchos historiadores como un acontecimiento de importancia macrohistórica, al haber impedido la invasión de Europa por parte de los musulmanes y preservado el cristianismo como la fe dominante durante un periodo en el que el islam estaba sometiendo los restos de los antiguos imperios romano y persa, expansión que comenzó en el 632 tras la muerte de Mahoma.

Batalla de Tours (732)

En 732, un gran ejército árabe cruzó los Pirineos e invadió Francia dirigido por el Yemenite Abd-ar-Rahman. Venció un reino rebelde musulmán que estaba gobernado por Berber Othman y luego, extendiéndose hacia el norte, derrotó a las fuerzas de Eudo, duque de Aquitania, aliado del anterior.

Eudo, derrotado, se vio forzado a solicitar ayuda a su enemigo encarnizado, Charles Martel, quien cooperó con él porque los invasores estaban penetrando más en el norte, dejando detrás de ellos ciudades y monasterios saqueados.

Los árabes avanzaron cerca del corazón de Francia, atraídos por los ricos monasterios deSt. Halaire y St. Martin. Después de destruir el primero, tomaron el camino romano hacia Tours y en alguna parte del sur de la ciudad, se encontraron con Charles y su ejército franco.

Durante siete días los dos ejércitos permanecieron frente a frente sin entrar en acción: los francos esperaban refuerzos y los árabes trataban de transportar su botín a lugar seguro. Luego éstos atacaron. Con un refuerzo de 30.000, Charles dispuso a sus tropas en orden de batalla para rechazar la carga árabe. Eran, en su mayor parte de infantería, estaban armados pesadamente con espadas, hachas, jabalinas y una pequeña hacha arrojadiza que llamaban «la francisca».

El ejército árabe totalizaba alrededor de 80.000 personas y estaba compuesto enteramente por caballería ligera que, como era extremadamente veloz, confiaba en la lanza y en la espada. Tenía dos posibilidades : atacar o plegarse en retirada hacia el sur sin luchar. Rechazaron la idea de huir ante un grupo tan pequeño, y por lo tanto cargaron contra las líneas francas.

Los francos recibieron con resolución a los musulmanes y resistieron a los ataques sucesivos que buscaban su punto débil. Ellos eran como una muralla contra la que los enemigos se rompieron en pedazos.

Cuando las fuerzas de los árabes se desvanecieron, contraatacaron; en tanto, el flanco musulmán era castigado por el vengativo Eudo y sus hombres.

Abd-ar-Rhaman fue asesinado mientras trataba de recobrar su desecho grupo y al día siguiente, los francos descubrieron ú campamento enemigo desierto, excepto por su cadáver y el botín abandonado.

Charles ganó el nombre de «Martillo» y Francia nunca más fue nvadida por los árabes. Un fracaso en Tours, aunque los árabes sólo habían llegado a hacer una incursión, hubiera dado comienzo a otras invasiones más importantes.

Como era de esperar, la muerte de Abd-ar-Rahman acarreó una revuelta entre los bereberes que destruyó la unidad árabe.

Batalla de Midway La Guerra en el Pacifico Ataque Japones Yamamoto

Batalla de Midway – La Guerra en el Pacífico

Batalla de Midway La Guerra en el Pacifico

Los almirantes de la Marina japonesa y estadounidense habían crecido con la idea de que la acción decisiva en el Pacífico sería como en los tiempos de los barcos de vela: dos grandes flotas de combate enfrentadas una a la vista de la otra, con los fuertemente blindados y armados acorazados que decidían el resultado de la lucha.

Durante casi una generación los estrategas navales de ambas naciones habían considerado un enfrentamiento de esta naturaleza, razón por la cual el Japón y Estados Unidos habían construido grandes acorazados, y los esfuerzos de desarme en los años 20 se habían concentrado en la reducción del tamaño y número de acorazados de las flotas del planeta.

Sin embargo, el hundimiento del acorazado británico Príncipe de Gales por la aviación japonesa y la batalla del mar de Coral demostraron que el futuro de la guerra naval residía en el aviador naval y no en el capitán de un acorazado. La batalla del mar de Coral dejó una lección: la era de los acorazados había terminado. El bando que primero se diera cuenta de esto ganaría la guerra en el Pacífico.

La trampa japonesa:

Batalla de Midway  Ataque Japones YamamotoEl almirante japonés Yamamoto buscaba tomar Midway, última base estadounidense en el Pacífico fuera de Hawai. La posesión de Midway no solamente ampliaría la zona defensiva japonesa: obligaría además a los estadounidenses a reaccionar pues no podían darse el lujo de perder la isla.

Yamamoto esperaba que el enemigo respondiera sacando a relucir sus portaaviones para detener a los japoneses o intentar recuperar la isla. En consecuencia el almirante japonés reunió la mayor flota de combate jamás vista en el océano Pacífico: 160 barcos (ocho de ellos portaaviones) y 400 aeroplanos.

Esta enorme flota esperaría hasta que los estadounidenses se acercaras a Midway; entonces los portaaviones y grandes acorazados japoneses acabarían con ellos de una vez por todas.

Un asunto riesgoso: Despegar un avión de la cubierta de un portaaviones es peligroso, y aterrizar en un atemorizante y reducido espacio en cualquier condición climática lo es todavía más. La Marina moderna posee hoy electrónica refinada, navegación de lujo y aviones de gran capacidad que valen millones de dólares, ¡y aun así sigue siendo peligroso!

Esos pilotos de 1942 debían tener ojos y mucha esperanza. Recibían orientación general sobre la ubicación de los blancos y debían escudriñar cuidadosamente el océano en busca del menor signo de presencia de un barco. Una vez ubicado el blanco atacaban y (si sobrevivían a los aviones enemigos y al fuego antiaéreo) daban media vuelta para encontrar sus propios barcos antes de que se agotara el combustible.

Atacar un barco desde el aire con un torpedo o una bomba era un arte en sí mismo. El piloto de torpedo tenía que aproximarse al barco tan cerca del agua como fuera posible y soltar el torpedo a una distancia de sólo centenares de metros.

Mientras tanto el blanco disparaba todos los cañones que podía contra él y los cazas enemigos trataban de destruirlo. El piloto de un avión de bombardeo en picada se ubicaba a varios miles de metros directamente sobre el blanco comenzaba un picado vertical y caía casi 500 kilómetros por hora hasta encontrarse a un centenar de metros sobre el blanco.

Entonces soltaba la bomba —en el momento preciso si quería que la bomba diera en el blanco y explotara— mientras nivelaba el avión y ascendía de un tirón por el aire. Si tenía suerte los cazas no lo destruirían, el fuego antiaéreo no lo tocaría y sus bombas caerían donde se suponía que debían hacerlo para que no tuviera que repetir de nuevo tan loca maniobra.

Si el piloto volvía del ataque y tenía suerte, el portaaviones estaría más o menos en el mismo lugar en que se hallaba en el momento del decolaje. Si no, tenía dos alternativas: buscarlo hasta que bien aterrizaba a salvo sobre el puente de tablas de madera del portaaviones con un choque controlado que hacia vibrar sus huesos, o volaba hasta agotar el combustible y hundía su avión en océano. Pilotos de esta naturaleza, aptos para librar la guerra de modo tan despiadado—tanto estadounidenses como japoneses- , no abundaban.

EL PLAN JAPONÉS:
De acuerdo con su plan, Yamamoto dividió la flota en tres fuerzas:

* La primera llevaría a cabo un ataque contra las islas Aleutianas para desviar la atención estadounidense del ataque a Midway.

* El propio Yamamoto comandaría la principal flota de ataque japonesa en la crucial batalla contra la flota estadounidense.

* Una tercera flota llevaría las tropas de desembarco anfibias que debían capturar Midway.

* Una pantalla protectora de submarinos patrullaría las aguas entre Pearl Harbor y Midway en busca de indicios de la flota estadounidense.

EL PLAN AMERICANO:
El plan del almirante japonés Yamamoto era bueno, pero el almirante estadounidense Nimitz llevaba ventaja, al menos inicialmente:

* Nimitz estaba al tanto del plan japonés. La intercepción de los códigos secretos japoneses le había dado nuevamente una comprensión detallada del plan japonés y tiempo de sobra para preparar un plan contrario para Midway.

almirante estadounidense NimitzNimitz decidió que no habría lucha naval gigantesca frente a Midway, según esperaba Yamamoto. Comprendió además que sus acorazados no le serían útiles. La ventaja residía en los portaaviones, que podían atacar blancos a larga distancia, de suerte que confiaba en la sorpresa y en la habilidad de sus aviadores navales para compensar la superioridad numérica japonesa.

Nimitz tenía más portaaviones de los que pensaba el enemigo. Además de los dos portaaviones conocidos por los japoneses había uno adicional —el USS Yorktown —, que éstos creían haber hundido en la batalla del mar de Coral. No obstante las cuantiosas averías sufridas por la nave, las tripulaciones de Pearl Harbor lograron el milagro de dejarla lista para combatir de nuevo en menos de 72 horas, no en los tres meses que habría sido de esperar. Sin embargo, a pesar de todas estas ventajas, los estadounidenses no eran superiores.

Yamamoto disponía de más unidades y de un inmenso océano para ocultarse. Nimitz comprometería en la batalla todos los portaaviones estadounidenses, 12 cruceros, 14 destructores y 19 submarinos, fuerza de un tamaño irrisorio frente a la flota  japonesa desplazada hacia Midway. Para Estados Unidos Midway era una empresa riesgosa y plagada de obstáculos.

La bombas sobre Midway: La de Midway sería la batalla decisiva de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico y, al final, cambiaría el curso de la contienda y el futuro de la guerra naval.

Primera fase:  El 3 de junio de 1942 los japoneses dieron inicio a la primera fase de la batalla con ataques aéreos contra bases estadounidenses en las islas Aleutianas. Las fuerzas japonesas desembarcaron en Kiska el 6 de junio y al día siguiente en Attu. Además, su aviación llevó a cabo incursiones por las islas.

Aunque Nimitz había enviado una fuerza naval para enfrentar la invasión, la aviación de tierra detuvo a la flota japonesa. Para Yamamoto la patraña de las islas Aleutianasparecía haber funcionado. En realidad la flota estadounidense de portaaviones se encaminaba hacia Midway, hecho que Yamamoto desconocía. Informado gracia5 a la intercepción de las claves, Nimitz había despachado su flota días antes de que los submarinos japoneses llegaran a buscarla. Los japoneses ignoraban todo. Las cosas marchaban para ellos de acuerdo con el plan.

Sequnda fase: 4 de junio Yamamoto comenzó el 4 de junio la segunda fase de la batalla con un ataque a Midway El almirante envió la mitad de sus aviones a Midway y retuvo la otra mitad por si aparecía la flota estadounidense. Cuando los aviones regresaron de Midway quedó claro que se requería otro ataque.

En el momento en que los japoneses armaban los aviones para un segundo ataque, el almirante Nagumo recibió noticias alarmantes: uno de los aviones de reconocimiento reportaba la presencia de barcos enemigos, entre los cuales había posiblemente un portaaviones. En el momento en que Nagumo recibía la información sobre las naves estadounidenses, los aviones del USS Hornet, del Enterprise y de Yorktown estaban ya en vías de atacar los portaaviones japoneses.

Nagumo descargó las bombas de sus aviones y los rearmó con torpedos para enfrentar la más peligrosa amenaza. Así, en el momento en que aparecieron los aviones estadounidenses, los portaaviones japoneses tenían más de 100 aviones en los puentes, llenos de combustible, y pirámides de bombas y torpedos dispuestas sobre y debajo del puente de despegue.

Los aviones estadounidenses comenzaron su ataque con torpedos. Los pilotos de los lentos aviones provistos de torpedos mantuvieron el rumbo y fueron derribados uno tras otro por los cazas japoneses que protegían los portaaviones. Los pocos que lograron lanzar sus torpedos erraron el blanco. La destrucción de los aviones con torpedos estadounidenses significaba que sus portaaviones estaban al alcance de los aviones con torpedos de Nagumo.

En pocos minutos Nagumo estaría en capacidad de lanzar su propio ataque contra los estadounidenses, pero no tuvo tiempo. Fuera del sendero conocido: el milagro de McClusky Wade McClusky, teniente y comandante estadounidense, mandaba una escuadrilla de 33 aviones de bombardeo en picada del USS Enterprise, que andaba en busca de los portaaviones japoneses.

Los aviones de McClusky, cortos de combustible, debían regresar pronto. De súbito al comandante se le ocurrió la idea de abandonar la ruta preestablecida y buscar en otra parte. Minutos después los divisó. De hecho, los había ya encontrado precisamente después de que el último avión con torpedo terminara su fatal carrera.

Los cazas japoneses estaban todos cerca del agua, lo cual permitió que los bombarderos de McClusky se acercaran sin interferencia. Entonces aparecieron los aviones de bombardeo en picada del USS Yorktown y McClusky dio la señal de ataque. El resultado fue devastador.

Tomados enteramente por sorpresa, sin protección de sus propios aviones y con los puentes repletos de armas y combustible, los portaaviones japoneses eran presa fácil. Dos portaaviones quedaron envueltos en llamas en minutos y luego le tocó el turno al tercero.

El último tuvo suerte: evitó el ataque aéreo y lanzó sus propios aviones contra el Yorktown, averiándolo con bombas y torpedos hasta dejarlo fuera de combate en medio del mar. Los estadounidenses abandonaron el barco. Sin embargo, los aviones de Estados Unidos, rearmados y reabastecidos de combustible, hallaron el último portaaviones japonés y lo destruyeron.

Yamamoto intentó continuar la lucha con sus acorazados, pero los contendores no estaban interesados en exponer los suyos. La fuerza estadounidense se retiró, dejando a los japoneses sin alternativa distinta de la de abandonar el ataque a Midway.

Un crucero japonés fue destruido en el ataque aéreo y un submarino japonés hundió un destructor estadounidense y la carcaza abandonada del Yorktown. No hubo más pérdidas en la batalla. Los estadounidenses perdieron 137 aviones y 300 hombres, y los japoneses perdieron 330 aviones y 3.500 hombres, muchos de ellos muy diestros y experimentados pilotos de combate. Análisis estratégico de la batalla de Midway.

ANÁLISIS DE ESTA BATALLA: La historia de la batalla de Midway es en esencia la de una confrontación entre métodos nuevos y viejos de librar batallas navales. El almirante japonés Yamamoto representaba el viejo estilo: quería enfrentar la flota estadounidense en una batalla de superficie con el empleo de acorazados.

El almirante estadounidense Nimitz, por su parte, dejó a sus acorazados detrás y confió en un nuevo estilo de guerra naval, en el cual los barcos no combatían a la vista el uno con el otro. En cambio los aviones, lanzados desde los barcos, sería el factor decisivo.

En la batalla de Midway triunfó el nuevo concepto de combate. Los estadounidenses hicieron gala de su fe en el portaaviones, y Yamamoto, con toda su confianza en los portaaviones, concentró casi todo su poder en los acorazados, que en esencia eran inutilizables. La pérdida de cuatro portaaviones, y el hecho de que Estados Unidos construía más portaaviones que los japoneses (en proporción de 13 a 6, respectivamente), acabó con el dominio japonés en el Pacífico.

Síntesis 2° Guerra Mundial

La Batalla de Marne Guerras de Trincheras El Plan Schlieffen

La Batalla de Marne – Guerras de Trincheras

Principales Batallas Gran GuerraBatalla de VerdúnBatalla de MarneLa Guerra en Fotos

Batalla de Marne (1914)

Con este nombre se conoce a cada uno de los dos combates bélicos mantenidos respectivamente en 1914 y 1918, durante la I Guerra Mundial, que tuvieron lugar en las proximidades del río Marne, situado en el noreste de Francia. La primera batalla detuvo el avance alemán en el noreste francés y la segunda inclinó de forma sustancial el desarrollo de la contienda a favor de las fuerzas aliadas y en contra de los Imperios Centrales.

El plan alemán consistía en desatar una ofensiva fulminante sobre el frente occidental, dado que el Estado Mayor consideraba favorable la apertura de dos frentes de lucha. En 1914, el territorio francés soportó el paso de los ejércitos germanosque, previamente, habían invadido Bélgica y ocupado lugares estratégicos. En un sólido avance, los alemanes llegaron a 25 km de París y obligaron al gobierno a refugiarse en Burdeos.

La intención de von Moltke —jefe del Estado Mayor alemán- era encerrar al ejército «francés sobre la frontera suiza; pero el mariscal Joffre —jefe del Estado Mayor francés—, con todas las fuerzas disponibles, repelió al enemigo y lo arrojó tras el río Mame, en el transcurso de una batalla que duró siete días (5 al 12 de setiembre) y que se extendió por un frente de 300 km de largo. Esta batalla detuvo el avance alemán.

Ambos ejércitos, deseosos de obtener el dominio del litoral, iniciaron, entre encarnizados combates, la llamada «carrera hacia el mar». En Bélgica se libró la batalla decisiva del Yser (20 de octubre al 13 de noviembre) cuyo resultado incierto estabilizó, sin embargo, el frente occidental.
Al mismo tiempo, se estabilizaron también las acciones en el frente oriental; los Rusos invadieron la Prusia Oriental —con intención de aliviar a Francia—; pero fueron derrotados en Tannenberg (agosto, 1914) y en los lagos Masurianos (setiembre, 1914) por el general Hindenburg.

DESARROLLO DE LA BATALLA

General Molke Guerra MundialEl plan Schlieffen, proyectado por el predecesor del general Moltke (imagen abajo), que era jefe del Estado Mayor alemán, exigía la conquista de Francia por una acometida rápida, «Guerra relámpago», a través de la Bélgica neutral y burlando las poderosas fortificaciones de frontera francesas.

El golpe era entonces hacia el oeste, después de tomar París, balanceándose de sur a este como una gigantesca guadaña y aplastando las principales fuerzas francesas desde la retaguardia en Alsacia-Lorena.

Von Moltke modificó el proyecto, con resultados desastrosos. Limitó nítidamente el ataque potencial de su 1° y 2° ejército enviando cinco nuevos cuerpos motorizados a los frentes rusos y de Alsacia-Lorena. Esta decisión violaba la estrategia del plan básico, ya que Schlieffen había aconsejado no llevar adelante una guerra con dos frentes simultáneos.

En la acción inicial, Von Kluck, el agresivo e insolente comandante del 1° ejército, había ya movido su fuerza entera al norte del Marne en el río Oureq, atacando al 6.° ejército francés de Maunoury.

Continuó avanzando después que recibió órdenes de Von Moltke de mantener en suspenso el ataque a París, creyendo que el comandante supremo no entendía la situación real. Pero el ataque extendido de Von Kluck abrió una brecha de 25 millas, con el 2.° ejército de Von Bülow en su flanco izquierdo.

Cuando Von Moltke interceptó un mensaje de radio dando estas noticias, envió a su jefe de Inteligencia, teniente coronel Richard Hentsch, el 8 de septiembre para que reviera la situación. Este individuo poseía autoridad oral para actuar en nombre del jefe superior si era necesario, ya que los cuarteles generales estaban en Luxemburgo, a más de 100 millas del frente.

Cuando el enviado llegó al campamento del 2.° ejército, se le informó de un ataque nocturno del 5.° ejército de D’Esperey que había retrocedido el ala derecha de Von Bülow. Temiendo un inmediato envolvimiento, Hentsch ordenó la retirada con la que estuvo de acuerdo un cansado Von Bülow.Batalla de Marne

El retroceso dejó el flanco izquierdo altamente vulnerable, a pesar de que el 1° ejército estaba en buena posición y atacando bien.

El Jefe de Inteligencia llegó a los cuarteles del 1° ejército mientras Von Kluck estaba en el frente, conferenció con el jefe del Estado Mayor del general y aconsejó enérgicamente una retirada similar. Tras el retorno de Hentsch a Luxemburgo con su relato completo, Von Moltke ordenó una retirada general no sólo del 1° y 2.° ejércitos sino también del 3.°, volviendo a Aisne.

Para los franceses había tenido lugar un «milagro» en el Marne: la amenaza alemana a París había concluido. Pero las fuerzas del mariscal Joffre estaban demasiado exhaustas para continuar con su gran victoria moral y los ejércitos alemanes ganaron un tiempo valioso para atrincherarse.

Sus primeras tácticas posteriormente cambiaron de una movilidad rápida a un atrincheramiento estático, iniciando los sangrientos meses de los 3 años siguientes La posición fija de la trinchera, protegida con alambre de púas y el novedoso «tanque» se convirtió en el plan aceptado de batalla.

GUERRA DE TRINCHERAS:

La guerra de trincheras: una pesadilla alucinante (1915-1917):

En el frente occidental, la guerra fue una verdadera pesadilla. La estabilización de los ejércitos transformó la guerra de ofensiva en defensiva. Una enorme línea atrincherada —desde la frontera suiza hasta el mar del Norte, en una extensión de 800 km— surcó el suelo francés.

Las trincheras eran abrigos cavados en la tierra, protegidos por alambradas de púas o con sobrecubiertas de hormigón; en algunos tramos, las trincheras enemigas sólo estaban separadas por algunos escasos metros,Tas’posi-ciones se defendían con nidos de ametralladoras colocados estratégicamente. Los ataques con granadas de mano o con lanzallamas, hacían insoportable la permanencia en los refugios.

Esta clase de combates favorecía la pérdida y la reconquista casi inmediata de las posiciones, dado que lo que se obtenía tras una cruenta lucha podía perderse al día siguiente.

Para quebrar las líneas enemigas ambos adversarios se valieron de la artillería y la aviación. Los alemanes utilizaron, también, gases tóxicos o asfixiantes, un arma mortífera que fue condenada por la opinión internacional. No obstante, los aliados se defendieron con procedimientos similares: los gases verdes o amarillos, que contaminaban una región, envenenaban las ropas y corroían la piel.

En poco tiempo, las trincheras fueron testigos de una lucha atroz que, sumada al estrago ocasionado por la gangrena gaseosa en los heridos y al hacinamiento de los cadávares, las convirtió en un infierno viviente. A partir de 1916, los aliados introdujeron los carros de asalto (tanques u «orugas de acero») empleade^para demoler las posiciones enemigas.

Fueron usados por primera vez en la batalla del Somme (junio o noviembre, 1916).
Sin proponérselo, la guerra de trincheras favoreció la multipücación de las industrias químicas y de artillería pesada.

La alucinante pesadilla de las trincheras se resolvió en la batalla de Verdun, cuando la ofensiva alemana contra esa plaza fuerte resultó ineficaz. Durante tingo meses (febrero a agosto, 1916) los ataques a Verdun se repitieron a diario.

Esta batalla —la más grande de la guerra por su duración y encarnizamiento— fue definida  a favor de Francia por el general Philippe Pétain, quien contó con la decidida resistencia de todos los franceses; no hubo en ella ninguna participación inglesa. Verdun, pues, significó el gran esfuerzo nacional francés para desbaratar el plan germano. Dejó un saldo de 500.000 muertos y 800.000 heridos de ambos bandos, en aras de la salvación del suelo patrio.

TESTIMONIOS:

«VIDA Y MUERTE EN LAS TRINCHERAS».

LA LLEGADA A LA TRINCHERA:
Al recorrer el pasadizo de Haumont los obuses alemanes nos enfilaron y el pasadizo se llenó de cadáveres por todos sitios. Los moribundos, entre el barro, con los estertores de la agonía, nos piden de beber o nos suplican que los matemos. La nieve sigue cayendo y la artillería está causando pérdidas cada instante. Cuando llegamos al mojón B no me quedan más que diecisiete hombres de los treinta y nueve que tenía al salir.

UNA TRINCHERA EN CHAMPAÑA:
Un olor infecto se nos agarra a ja garganta al llegar a nuestra nueva trinchera, a la derecha de los Éparges. Llueve a torrentes y nos encontramos con que hay lonas de tiendas de campaña clavadas en los muros de la trinchera. Al alba del día siguiente constatamos con estupor que nuestras trincheras están hechas sobre un montón de cadáveres y que las lonas que han colocado nuestros precedesores están para ocultar a la vista los cuerpos y restos humanos que allí hay.

LA ESPERA EN LA TRINCHERA:
Nos ha llegado la orden de la brigada: «Tenéis que resistir cueste lo que cueste, no retroceder bajo ningún pretexto y dejaros matar terreno». De ese modo —dicen los hombres- la cosa está clara. Es la segunda noche que vamos a pasar sin dormir. En cuanto oscurece, el frío cae sobre nosotros y nuestros pies son como bloques de hielo.

LA ORDEN DE ATAQUE:
Las horas se deslizan lentas, pero inexorables. Nadie puede tragar nada porque tenemos un nudo en la garganta. Siempre, siempre la angustia de si dentro de unas horas estaré aún en este mundo o no seré ya rñás que ur cadáver horrible despedazado por los obuses. Sin embargo, se aproxima la hora H. No quedan más que treinta minutos, veinte, diez, las aguja del reloj avanzan constantemente sin que nada pueda pararlas; no separo de ellas los ojos cuento… Con el bolsillo abarrotado de cartuchos y el fusil de un muerto en la mano, me levanto lentamente sobre las rodillas. Las 17:51 las 17:59…, las 18, abro la boca para grita-. «¡Adelante!», cuando me ciega un fogonazo rojo que me tira al suelo. Tengo atravesada. rodilla derecha, una herida en el vientre y otra en la mejilla. A mi lado, otros caen heridos, muertos…

Argentina en la Guerra

Batalla de Verdún

Pacto de Brest Litovsk

 

Batalla de Inglaterra Operacion Leon Marino Ataque aereo a Inglaterra

Batalla de Inglaterra: Operación León Marino

A través de los siglos, el pueblo inglés ha dado múltiples muestras de su infatigable audacia y de su obstinada perseverancia. Este valor y tenacidad se manifestaron claramente a principios de la segunda conflagración mundial: los ingleses decidieron oponerse al avance del régimen nazi. Por lo general, a esta oposición se le ha llamado «batalla de Inglaterra». Pero es evidente que no sólo estuvo en juego el destino de las islas británicas, sino el de todo el mundo.

LA BATALLA DE INGLATERRA: Hitler estaba seguro que para lograr una invasión a Inglaterra por tierra debía derrotar a la RAF (Royal Air Force), por lo que decidió iniciar un ataque aéreo para obtener la superioridad aérea necesaria para una invasión de las islas.

Una de las mayores campañas de la primera mitad de la Segunda Guerra Mundial, la Batalla de Inglaterra, es el nombre comúnmente otorgado al intento de la Luftwaffe para ganar la superioridad aérea sobre Inglaterra. Los objetivos secundarios eran destruir la producción de aeronaves y las infraestructuras terrestres, así como aterrorizar a la población británica con la búsqueda de un armisticio o rendición y atacar áreas de interés político.

 Hermann Goering,

Hitler siempre había tenido la intención de emplear la fuerza aérea para aplastar a Gran Bretaña. Encomendé al Reichsmarschall

 Hermann Goering, comandante de la Luftwaffe, la realización de la tarea. Goering asumió con entusiasmo la misión.

La Luftwaffe había sido probada en combate y poseía un buen equilibrio debombarderos (aviones diseñados para arrojar bombas) y cazas (aviones diseñados para destruir en vuelo a otros aviones), que protegerían a los bombarderos de los aviones británicos. No obstante, la Fuerza Aérea nunca se había usado de este modo, así que nadie había estudiado los siguientes problemas:

1) ¿Podía una campaña de bombardeos llevar por sí sola a la victoria? 

2) ¿Qué blancos debían atacarse para lograr el objetivo? 

En 1940 nadie tenía respuestas a estas preguntas, de suerte que la Luftwaffe se vio obligada a improvisar. En primer lugar, la Luftwaffe gastó varias semanas en recobrarse de las pérdidas sufridas en la campaña de Francia. Luego tuvo que desplazar sus aviones y unidades de apoyo a los aeropuertos de Francia, Bélgica y Holanda, situados a lo largo de la costa atlántica.

El objetivo siguiente de Hitler, la ocupación de Inglaterra, se ve obstaculizada por la falta de preparación de la marina, (el arma más postergada por Hitler) y por el fracaso de la ofensiva aérea, consecuencia de las distancias —para esa tecnología muy largas— que debían recorrer los aviones alemanes hasta suelo inglés.

La Luftwaffe inició los ataques sobre Londres a comienzos de septiembre, con la esperanza de aterrorizar a la población y destruir su moral. Los británicos llamaron Blitz a este ataque.

Al principio los alemanes efectuaban de día sus incursiones, pero los cazas británicos eran sumamente efectivos. Entonces comenza­ron a atacar de noche. Durante 57 noches, los londinenses fueron so­metidos a bombardeos de más de 200 aviones cada noche. En estas acciones los alemanes empleaban bombas de alto poder explosivo y bombas incendiarias para provocar incendios que aumentaran el daño. Durante la Blitz murieron cerca de 40.000 civiles.

Los bombardeos se desplazaron con el tiempo de Londres a blancos industriales. El 14 de noviembre, 500 aviones alemanes lanzaron 600 toneladas de bombas sobre Coventry (ciudad del centro de Inglaterra), matando a 400 personas y destruyendo vastos sectores de la ciudad.

Aunque Gran Bretaña continuaría sufriendo bombardeos durante 1940, por entonces Hitler había abandonado el objetivo de destruirla. Ocupado en otras cosas, Hitler finalmente archivó sus planes de invasión (tal como estaban). Al final, la RAF había perdido 790 cazas, y la Luftwaffe unos 1.400 aparatos, entre bombarderos y cazas.

A pesar de que los británicos sólo dispusieron de un promedio de 600 aviones en cualquier momento durante la batalla de Gran Breta­ña, lograron superar la ofensiva alemana mediante una combinación de estrategia, tecnología y, lo más importante, coraje. Era un valor nacido del convencimiento de que el destino de la nación reposaba en la habilidad y tenacidad de un joven y a menudo inexperto piloto de combate.

supermarine Spitfire

El Supermarine Spitfire fue un caza monoplaza británico desarrollado y producido para la Segunda Guerra Mundial y que,  después de la Batalla de Inglaterra, pasó a ser el caballo de batalla de la RAF.

La población de Londres es evacuada, las costas que se prestaban a posibles desembarcos alemanes son fortificadas, se multiplican las baterías antiaéreas se organizan  refugios, pero las incursiones aéreas alemanas someten a las ciudades, puertos y centros industriales ingleses a terribles bombardeos. Finalmente la Luftwaffe es detenida por los pilotos de la RAF británica (Real Fuerza Aérea) y la poderosa aviación alemana vencida en la batalla de Inglaterra (1940-41).

Alemania también intenta el ahogo económico de los aliados por medio del bloqueo naval, alcanzando un alto nivel la técnica de los ataques submarinos. Cuando un submarino alemán detectaba un convoy mercante aliado, emitía por radio su posición e inmediatamente reunía a todos los  submarinos cercanos como “manada de lobos” para cercar y hundir a los barcos enemigos.

piloto de la RAF

Uno de los muchos pilotos de la RAF que se enfrentaron a la Luftwaffe durante la batalla de Inglaterra

 

Simultáneamente, Mussolini declara la guerra a Francia e Inglaterra, sobre todo para no quedar fuera del reparto del mundo que se veía venir, pero es realmente poco lo que puede aportar a la causa hitleriana. Con un ejército anticuado y una fuerza aérea irrelevante, sólo la marina italiana está preparada para la guerra, pero es descalabrada en varios combates navales, dejando a los ingleses el dominio del mar Mediterráneo. Desde Albania, el ejército italiano invade Grecia, pero los griegos contraatacan junto con los ingleses y pronto ocupan un tercio de Albania.

Desde las posesiones italianas también se invade, en este caso a las colonias inglesas, pero los británicos, apoyados por los anzacs (soldados de Australia y Nueva Zelanda) recuperan terreno, desalojando incluso a los italianos de Etiopía. Hitler tuvo que acudir en ayuda urgente de su aliado, conquistando Grecia y creando el Afrika Korps, destinado al norte de África. Mientras tanto, se incorporan a la alianza con Alemania e Italia otros países, como Hungría, Rumania, Eslovaquia y Bulgaria.

Desde el verano de 1940 hasta la primavera de 1941, el pueblo inglés dió la moderna versión del legendario combate de David contra el gigante Goliat. Gracias a un valor casi sobrehumano, y consciente de que la suerte del mundo entero estaba en sus manos, resistió, solo, a la aplastante supremacía de la Luftwaffe alemana, que ya había sojuzgado a toda Europa occidental

la batalla de inglaterra

Londres bajo las bombas. Tras el avance y capitulación de Francia ante las fuerzas nazis, la situación de Gran Bretaña en 1940 se vio altamente complicada: quedó sola para combatir al enemigo de Europa, el avasallante ejército de Hitler que dominaba ya un territorio que iba desde Polonia hasta el Atlántico. Alemania se había propuesto rendir también a la rubia Albion y lanzó la operación llamada «León Marino», consistente en el bombardeo sistemático de sus ciudades como anticipo de la invasión a las islas. Pero Churchill, dispuesto a resistir hasta último momento, pronunció las famosas palabras el 4 de junio, ante la Cámara de los Comunes: «Seguiremos hasta el ñn. Lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y en los océanos. Defenderemos nuestra isla a cualquier costo. Lucharemos en las playas, lucharemos en los campos de aterrizaje, lucharemos en los campos, en las calles y en las colinas y jamás nos rendiremos». En setiembre de 1940 Londres recibía el primer ataque de lo que se llamaría la «Batalla de Gran Bretaña». Sería la hora más gloriosa de la Royal Air Force, que logró desgastar a la Luftwaffe y de esta manera quebró en el aire la serie ininterrumpida de triunfos alemanes.

PARA SABER MAS…
Primera Etapa de la Batalla

Nueva estrategia de la «Luftwaffe»
Pasaron los cuatro días de incursiones masivas que debían haber barrido la aviación adversaria del cielo de Inglaterra meridional, y los alemanes hicieron una pausa. Según su servicio de información, la caza inglesa, si no destruida, había quedado reducida a sus últimos 300 aviones.

Pero el cálculo estaba muy lejos de la realidad, ya que Dowding contaba aún con casi doble cantidad de aviones Hurricane y Spitfire dispuestos para el combate, además de otros 120 aparatos entre Blenheim, Defiant y Gladiator. Sin embargo, el cómputo animó a los alemanes, haciéndoles creer que bastaría un par de días más de incursiones en gran escala para acabar con la resistencia inglesa.

Con esta idea, la Luftwaffe desencadenó el 18 de agosto nuevos e importantes ataques contra los aeródromos de Kent, Surrey y Sussex, perdiendo 71 aparatos, mientras los ingleses perdían solamente 27. Estaba claro que las unidades de caza estaban muy lejos de ser vencidas. Por este motivo, tras algunas jornadas de actividad forzosamente reducida a causa del mal tiempo, Alemania decidió un cambio radical en sus planes.

Hasta entonces los objetivos principales de la Luftwaffe habían sido los aeródromos próximos a la costa. A partir del 12 de agosto, renunció —afortunadamente para la caza británica- a las incursiones masivas contra las estaciones de radar, debido a la dificultad que encontró en destruirlas, mientras prosiguieron los ataques a aeródromos y otros objetivos costeros o, al menos, no muy adentrados en el país.

La teoría de los alemanes era que, actuando de esta forma, podrían infligir graves pérdidas a la RAF con pocas por su parte, puesto que las incursiones contra objetivos costeros o no muy alejados de la costa no les obligaban a exponerse durante mucho tiempo a la reacción de la defensa. Éste era el concepto estratégico alemán al comienzo de la batalla. Pero al fracasar en su intento de eliminar la caza adversaria, cambiaron de objetivo, iniciando una serie de incursiones en el interior del país.

Así, pues, la primera fase de la batalla había concluido. Hasta ese momento, se puede decir que la caza inglesa logró superar brillantemente la prueba: del 8 al 18 de agosto los alemanes perdieron 363 aparatos. Por su parte, los ingleses perdieron 181, más 30 destruidos en tierra. En ese mismo período se produjo lo que más tarde resultó ser la última incursión diurna de la 5.a Luftflotte y el postrer intento de la 2.a Luftflotte de emplear regularmente sus Stuka. La interrupción de sus ataques constituyó un importante éxito de la defensa inglesa.

Los medios científicos también contribuyeron a llevar esta implacable batalla a buen término. El radar demostró ser de suma eficacia. No sólo permitió guiar a los aviones amigos hasta su objetivo, sino también detectar a gran distancia los aviones enemigos.

Por último, los pilotos del Fighter Command inglés llevaron a cabo heroicas hazañas. Algunos nombres cobraron fama casi legendaria. Recordemos los del Wing-Commander Bader que, pese a haber perdido ambas piernas en 1931, participó activamente en los combates, y J. B. Nicholson,  el primer aviador inglés que mereció la Cruz Victoria durante la segunda contienda mundial.

A pesar de que su hurricane había sido alcanzado por cuatro proyectiles y él mismo estaba gravemente herido, a bordo de su aparato en llamas derribó a un messerschmidt 110 antes de lanzarse en paracaídas. En sus palabras de agradecimiento a todos estos pilotos, que habían resistido a pesar de los más graves peligros, W. Churchill interpretó acertadamente la opinión del momento: «En el terreno de la lucha por la vida —dijo—, nunca hubo tantos hombres que debieran tanto a tan pocos hombres.»

Síntesis 2° Guerra Mundial

Batalla de Ardenas Ofensiva alemana Derrota Definitiva de Alemania

Batalla de Ardenas Ofensiva Alemana

La derrota definitiva de Alemania

Batalla de Ardenas Ofensiva alemana Derrota Definitiva de AlemaniaA finales de 1944, gran parte de la Francia ocupada había sido liberada, y los aliados estaban convencidos de que la guerra llegaba a su término. A finales de diciembre de 1944, el general Montgomery comentó: «Alemania está en la actualidad luchando a la defensiva en todos los frentes.

Su situación es tal que ya no está en condiciones de lanzar operaciones ofensivas de gran envergadura».Pero estaba muy equivocado. En menos de 24 horas, los alemanes se lanzaron a lo que se conoce como la batalla de las Ardenas.

Sería la contraofensiva final de Hitler en el noroeste europeo, y un intento desesperado de dividir a las fuerzas aliadas en dos ejércitos, y de recuperar Amberes (un puerto que era un punto de apoyo vital para los aliados).

Pillados por sorpresa, y con los hombres mal equipados para afrontar el gélido tiempo, los americanos y los británicos tuvieron muchas dificultades al principio, perjudicados por disensiones internas en la cúpula militar.

Porque los jefes militares americanos y británicos se inclinaban por estrategias muy distintas. Los aliados tardaron cinco meses en rechazar el avance alemán. La batalla de las Ardenas no fue sólo la más larga en el frente occidental, pues duró desde mediados de diciembre de 1944 hasta enero de 1945. Fue la última gran apuesta de Hitler. Los aliados vencieron porque poseían mejor armamento, sobre todo tanques.

Batalla de Ardenas Ofensiva alemana Derrota Definitiva de Alemania

El 16 de diciembre por la mañana los ejércitos de Hitler lanzaron un feroz y sorpresivo ataque sobre un frente de 80 kilómetros, entre Monschau y Echternach.

La sorpresa táctica fue completa y la abrumadora superioridad germana irrumpió a través de las líneas americanas, avanzando hacia el Mosa. La última genialidad táctica de Hitler causó estupor entre los aliados, quienes emprendieron una desordenada retirada; algunas divisiones se pegaron al terreno y resistieron el ataque alemán con una tenacidad a toda prueba

La clave estuvo en la movilidad. En sólo cuatro días, los americanos pudieron multiplicar por dos sus efectivos de infantería en las Ardenas, y triplicar sus blindados. Aunque fue la mayor victoria de Estados Unidos en Europa durante la guerra, las bajas fueron muy elevadas por ambos bandos. En total murieron 20.000 hombres y 160.000 resultaron heridos o fueron hechos prisioneros.

La derrota fue un duro golpe para los alemanes. La moral de las tropas quedó bajo mínimos. Los alemanes tuvieron que utilizar fuerzas de reserva que pensaban emplear contra los soviéticos, y eso facilitó a la URSS consolidar su victoria en el frente oriental. Un general alemán escribió en su diario, el 16 de enero de 1945: «Hace cuatro semanas empezó nuestro ataque. ¡Qué rápidamente ha cambiado todo! Ahora no parece quedar ya esperanza».

En cierta ocasión, Hitler llamó desdeñosamente a los americanos «los italianos de la alianza occidental», pero la realidad demostró que estaba equivocado.

El Genocidio Armenio Historia Resumen Masacre de los Jovenes Turcos

El Genocidio Armenio: Historia, Resumen y Masacre de los Jóvenes Turcos

EL GENOCIDIO ARMENIO:
Por Pablo Salvador Fontana. *
El Genocidio Armenio es el primer ensayo del nazismo y antecedente de lo que se ha dado en llamar “la Solución Final”. El permiso necesario que encontraron muchos gobiernos para ejercer su poder y eliminar a un pueblo que actuaba en oposición a sus intereses.

Como un engranaje perfectamente calculado, el plan implicaba que la masacre jamás fuera reconocida oficialmente ni mucho menos castigada: de ahí, que en la actualidad aún se siga negando desde distintos sectores, tanto en Turquía como a nivel internacional.

HISTORIA DEL GENOCIDIO: Dos millones de personas vivían en Armenia Occidental bajo el dominio del Imperio Otomano antes de la Primera Guerra Mundial, mientras que Persia dominaba la región oriental que más tarde sería anexada a Rusia.

A pesar de las diferencias étnicas y religiosas (cristianos los armenios y musulmanes los turcos) y de ser un pueblo conquistado que vivía subyugado social, económica y culturalmente, durante 600 años no hubo enfrentamientos armados entre ambos.

Hasta que hacia fines del siglo XIX, impulsados por las ideas progresistas que llegaban de Europa, algunos grupos de armenios comenzaron a dar muestra de querer modificar sus condiciones de vida.

Pero Armenia continuaba siendo ese territorio clave, cruce de caminos comerciales entre Oriente y Occidente, motivo por el cual el Imperio no estaba dispuesto a aceptar el desmembramiento.

Y, ante las primeras rebeliones, llegaron las primeras respuestas. Dos masacres anunciaron lo que vendría: entre 1894 y 1897 fueron asesinados más de 200 mil armenios, y en 1909 se sumaron 30 mil a la lista.

jovenes turcosCuando estalló la Primera Guerra, en 1914, todo armenio barón y menor de 45 años que habitaba en Turquía fue obligado a enlistarse en las tropas otomanas, ahora controladas por un grupo de universitarios militarizados conocidos como los Jóvenes Turcos (miembros del partido Comité de Unión y Progreso, CUP), para luchar junto a Alemania contra la amenaza zarista.

En el bando enemigo, los armenios rusos formaban parte del ejército del zar y debieron ir al frente europeo. Pero el resultado no fue el esperado.

Por un lado estuvo la negativa de los armenios que formaban parte de las tropas del Imperio Otomano a iniciar acciones contra los armenios que habitaban territorio ruso; y por el otro, las acciones subversivas de armenios rusos en territorio otomano desataron la ira turca.

Y la represalia no se hizo esperar: los soldados armenios fueron culpados de traición por su sola nacionalidad, desarmados y enviados a realizar trabajos forzados. Los Jóvenes Turcos habían comenzado su fase antiarmenia.

(Imagen arriba: Lideres de los Jóvenes Turcos)El Comité de Unión y Progreso (CUP) o Ittihad ve Terakkí Jemiyettí, conocido popularmente como los «Jóvenes Turcos». Tres figuras del CUP controlaban el gobierno; Mehmet Talaat, Ministro del Interior en 1915 y Gran Primer Ministro en 1917 (Grand Vizier); Ismael Enver, Ministro de Guerra y Ahmed Jemal, Ministro de Marina y Gobernador Militar de Siria.

Fue así que el 24 de abril de 1914 se formó una Organización Especial (OS) integrada por ex presidiarios entrenados para limpiar de armenios el territorio turco. Se ordenó una deportación masiva hacia la Mesopotamia y el desierto que, durante más de un año, se extendió en las zonas de influencia y en los campesinados alejados de cualquier territorio de conflicto.

Cada armenio contaba con dos días para abandonar su hogar. A los más influyentes, a los más preparados, se los fusilaba directamente, y el resto debía lanzarse hacia una de las tantas caravanas por el desierto en que las que se sucederían las matanzas indiscriminadas, los abusos contra mujeres y niños, el abandono de personas hasta su lenta y agónica muerte por hambre y sed.

Hubo en esos éxodos más de 25 campos de concentración, en su mayoría abiertos, y se hundieron en el mar barcos cargados de víctimas.El desierto se cubrió de cadáveres sin tumba. Hasta que ya casi, no quedó nadie.

De dos millones de armenios sobrevivieron menos de 600 mil, y ninguno en territorio otomano.
Los que lograron escapar de la deportación se ocultaron gracias a la ayuda de funcionarios conocidos, amigos o misioneros, y se exiliaron donde pudieron: Siria, el Líbano, Rusia. Y de allí a cualquier parte del mundo.

DE LA NEGACIÓN AL HABLA:  Guerra entre pueblos, esgrimieron los turcos. Ataque en legítima defensa. Deportación por cuestiones estratégicas. El genocidio fue negado desde el primer día en que comenzó.

Y a lo largo del siglo XX Turquía se encargó de cuidar y mantener su maquinaria del olvido. La intención era clara: borrar las huellas de la existencia armenia, por todas las vías posibles.

A la muerte tangente, real, vino a sumarse entonces la muerte simbólica: aquí no ha ocurrido nada, no hay nada que transmitir. Arando cementerios, deportando a los niños en edad de recordar, imponiendo leyes totalitarias que restringen el acto mismo del habla, el Estado turco quiso llevar el negacionismo al extremo. No dejar rastros.

Lejos, diseminados por Europa, América y Asia, los sobrevivientes, que llevaron con ellos la memoria, callaron. Llevados a comenzar una nueva vida, con sus familias desintegradas, mutiladas, muertas, no tenían a quién contar.

Así, el duelo de todo un pueblo nunca pudo ser hecho, porque para eso es necesario decir. Un testigo que hable y uno que esté dispuesto a escuchar. Creer en lo que se escucha y autentificar de esa forma la vivencia. Recién entonces, el duelo podría hacerse efectivo.

VOCES QUE DICEN: Alejandro Schneider, es doctor en Historia, director del Proyecto Exilio Político Armenio y codirector del Programa de Historia Oral de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Él, lo supo desde un primer momento, de la necesidad de contar, por eso, junto con un grupo de investigadores de la UBA y de la Fundación Luisa Hairabedian, crearon en la Argentina el primer Archivo de Relatos Orales que funcionan en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras.

Un Archivo de la palabra, que rescata para el mundo la memoria de los sobrevivientes del genocidio que llegaron en un exilio forzado a nuestro país. Porque hoy a los 90, 100, y hasta 104 años de edad esos testigos necesitan llevar a cabo la transmisión: son los niños deportados que habían presenciado el horror y que podían y aún pueden, recordar.

Dice Schneider: “Nos interesa preservar la historia y la memoria, la historia oral en particular permite dar voz a quienes no la han tenido. Porque los armenios fueron un pueblo perseguido, torturado, asesinado es que nosotros tenemos que dar a esos sobrevivientes para constituir la historia, dar una respuesta al negacionismo histórico.”

La metodología es analizar historias de vida en base a entrevistas semiabiertas donde el entrevistado cuenta cómo era su infancia, a qué se dedicaban sus padres, cuántos hermanos tenía, en qué barrio vivía, si llegaba a estudiar, cómo era el pueblo, cómo era la relación con los turcos.

Y la más frecuente pregunta de las víctimas cuando alguien se le acerca a preguntar por lo sucedido es: ¡pero usted! ¿por qué tardó tanto en llegar?. Yo quiero ser útil para que se sepa la verdad.La antropóloga, Lucila Tossounian, explica que “… las sensaciones son múltiples, son relatos muy cargados y hay que estar muy pendientes del otro. Son personas muy grandes que de repente tienen que cortar el relato por el llanto o por la bronca.

La mayoría de los involucrados en el proyecto son jóvenes descendientes de armenios que al presente bromean por el “ian” que homologa los apellidos y les permite definirse como “la nueva generación”. Esta “nueva generación” no reconocen su armeneidad a través de símbolos y valores tradicionales sino por la búsqueda que les permite reencontrarse con una historia tantas veces negada.

Uno se los grandes interrogantes dejados por las grandes masacres es cómo se puede contar el dolor. Y lo que esta experiencia de los relatos hace es, justamente, mostrar que existen varios caminos. Un camino es el que dice Alexis Papazian, recién recibido de Historiador:

“…yo a mis abuelos, que eran sobrevivientes, no los conocí, y mis padres no hablaban del tema, con lo cual nunca sabía bien qué decir sobre el genocidio armenio. Tenía un vacío no sé si de información, pero sí de transmisión familiar.

Si ellos pueden contar, es justamente porque esas experiencias se las están transmitiendo a un entrevistador. En el entorno familiar no es siempre tan fácil: la ausencia de transmisión también es una forma de relato; que no me haya enterado también es lo que hace en algún punto que hoy esté acá.”

ARCHIVO: En el Archivo, trabajan doce recopiladores, jóvenes profesionales de Antropología, Sociología, Historia, Filosofía y Derecho que, además de entrevistar sobrevivientes en Buenos Aires, han viajado a San Luís, Córdoba y Montevideo. Toman a la palabra como tesoro invaluable, camino hacia la verdad.

La metodología de la Historia Oral pone a la palabra casi en el plano de igualdad con el testimonio escrito. Y hasta ahora, dicen los investigadores que todos los relatos orales coinciden en los incendios de casas, en las violaciones de niños y mujeres, en las caravanas de la muerte por el desierto. Ahí queda saturado el criterio de verdad y se llega a la conclusión de que esto evidentemente existió y que no se puede negar.

Sin embargo, la mitad de los sobrevivientes luego de dar su testimonio, falleció poco tiempo después. ¿Es posible vincular ambos hechos, el testimonio y su muerte?. ¿Es posible pensar que descansan en paz habiendo entregado esa historia que cargaron durante tantas décadas?.

En cualquier caso, para los investigadores, el apuro corre en paralelo al trabajo hecho. Entonces, la tarea de recopilación se convierte en una tarea contra reloj.

El lema es: “donde halla un sobreviviente, allá vamos”. Porque el propósito principal es el de crear una base de datos con testimonios de personas que en cinco o diez años no van a vivir. Lo que se trata de lograr es la creación de un registro que haga a la memoria, y también que sirva como prueba de lo que sucedió.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

LA CAUSA Y LA FUNDACIÓN: Además de todo lo registrado en los Archivos, se encuentra la lucha que comenzó hace algunos años, el escribano Gregorio Hairabedian, cuya familia paterna y materna fue diezmada en el genocidio.

El mismo, inició una “Causa por el Derecho a la Verdad y el Derecho contra el Estado de Turquía”. Fueron años de estudio que hasta incluyeron una lectura exhaustiva de la causa del caso “Rodolfo Walsh”, el proceso efectuado contra Augusto Pinochet por el juez Baltasar Garzón y finalmente lo que sería la señal de largada que tanto estaba esperando: las acciones iniciadas por los familiares de los desaparecidos durante la última dictadura militar argentina una vez abolidas las leyes de Punto Final y Obediencia debida.

Dice Hairabedian: “…encontré que había un paralelo entre las motivaciones que los genocidas tuvieron allá por 1915 y las que tuvieron acá en 1976. Hay una matriz común que es la de extirpar, la de exterminar un pueblo determinado.

Eso me hizo pensar que era posible llevar a juicio el exterminio de cientos de miles de personas entre los cuales se encontraban todos mis ancestros, calculados en más de cincuenta personas.”

Luego de una primera resolución negativa que fue apelada, el juez Norberto Oyarbide hizo lugar al pedido del escribano y emitió exhortos a todos los países involucrados en la causa para que abrieran sus archivos y enviaran a la Argentina las pruebas necesarias.

Al poco tiempo, su hija Luisa Hairabedian se convirtió en su abogada y, cuando las respuestas favorables de los primeros países empezaron a llegar, los dos entendieron que iba ser necesario viajar a Europa para buscar personalmente las pruebas y seguir adelante con el juicio.

Entonces iniciaron gestiones con cancilleres, embajadores, abogados y juristas, y lograron despabilar el adormecido sistema jurídico internacional que se empecinaba en olvidar lo ocurrido. Varios documentos provenientes de Estados Unidos, Francia, Alemania y España fueron llegando de a poco.

Sin embargo, el destino tiende sus redes, va trazando el camino sin explicar por qué: a cuatros años de trabajar en el proceso, Luisa murió en un trágico accidente de autos. Y acá es cuando entró a escena Federico Gaitán, su hijo de 23 años, que pasó a convertirse en la voz cantante del juicio y en recopilador de testimonios orales.

Para darle aún, un sustento más sólido a su trabajo, abuelo y nieto decidieron crear una Fundación que llevara el nombre de Luisa (“Luisa Hairabedian”) y tuvieron los mismos desafíos que ella tenía en vida.

Así, casi sin proponérselo, lograron algo que hasta entonces parecía imposible: sumar a todas las instituciones armenias a la causa, que trascendió la historia de la familia para devenir causa de toda una comunidad.

Las respuestas positivas lentamente comenzaron a llegar, como de Bélgica e Inglaterra, aunque el Vaticano y Rusia aún no han contestado, ya se puede acreditar que en Armenia hubo un delito de “lesa humanidad”. Una vez que se logren reunir todas las pruebas, el juez emitirá un petitorio con el procedimiento a seguir.

Lo que venga de ahora en adelante no será una tarea sencilla, y para comprobarlo alcanza con echar un vistazo a la situación actual del otro lado del océano.

Los únicos casos que existen en la Justicia Internacional sobre el genocidio armenio tienen que ver con reclamos patrimoniales o pedidos de resarcimiento económicos de descendientes armenios estadounidenses.

Mientras la Unión Europea evalúa el ingreso de Turquía a la mega-alianza económica, ese país continúa rigiéndose bajo una ley cuyo Código Penal establece que la sola mención del genocidio es punible con un castigo que va de los tres a los diez años de cárcel.

Los intelectuales armenios siguen siendo perseguidos por su armeneidad, y los poquísimos turcos que se animan a tener una visión opuesta a la del gobierno deben exiliarse, como sucedió con el Premio Nóbel de Literatura, Orhan Pamuk.

Con respecto a la causa argentina, el gobierno turco respondió a los exhortos diciendo simplemente que no le correspondía informar ni abrir archivos. Pero, pese a todo, los Hirabedian siguen firmes en su lucha, alentados por los logros que obtuvieron hasta el momento.

Mientras tanto, Turquía continúa con la postura negacionista, y los actuales gobernantes son encubridores, lo cual también los inculpa. Si hubo un delito, se debe mostrar en una instancia judicial, por eso la tarea es obligar a Turquía a ir a un juicio. Y la familia Hirabedian piensa en positivo al respecto, dicen: “…sabemos que vamos a llegar a Europa.

Y si no llego yo, llegará mi nieto: nos guían las dos grandes banderas que la humanidad tiene siempre que levantar: la de la verdad y la de la justicia. Porque además sabemos que desde nuestra particularidad armenia estamos también trabajando en la lucha por la verdad y la justicia en cualquier rincón del mundo”.

RELATO SOBRE RELATO: Fue la escritora Claudia Piñeiro, autora del best seller “Las viudas de los jueves”, quien recogió la historia de esta familia para contarla en una obra de teatro. Bajo el título “Un mismo árbol verde”, el núcleo de la trama es el genocidio armenio, corriendo un paralelo con nuestra última dictadura militar.

Como ella misma dice, Piñeiro no hizo más que dar forma a hechos que le contaron, porque Luisa Hairabedian era su amiga y, con el proyecto de armar entre ambas el guión de una película, le relataba los dramas que había atravesado su abuela: el sufrimiento por la usurpación y expulsión de su casa familiar, las atrocidades a las que sometían a los deportados, la muerte de cinco de sus hijos por hambre en la caravana con la que atravesó el desierto, la supervivencia en medio del terror, su llegada a la Argentina donde volvería a enfrentarse con el pasado cuando los militares irrumpieran en su casa para secuestrar y torturar a sus nietas.

genocidio armenioRelato basado en relato de historias secretas pasadas de generación en generación. Dice Claudia Piñeiro: “Muchas veces sucede que alguien se acerca a un escrito creyendo que la historia que tiene para contar es única y merece ser escrita, como si ponerlo en letras sobre un papel, pasar de lo oral a lo escrito, le diera otra categoría.

Pero no siempre esas historias llegan a comprometer la voluntad de la escritura.

En este caso, la pasión con que Luisa contaba su historia hizo que la sintiera como propia.”

Por eso, a tres años de la muerte de su amiga, se propuso completar esa tarea proyectada en conjunto a través de “Un mismo árbol verde”, reestrenada en el teatro con el auspicio de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación con la actuación de Marta Bianchi y Noemí Frenkel.

Cruce entre realidad y ficción, podría decirse que todo está ahí: los estragos del vínculo madre-hija, el recuerdo del pánico, la iniciativa del juicio político, los militares argentinos irrumpiendo con una violencia que llevó a la metzma (como se nombra en armenio a la abuela) a gritar desesperada: ¡Volvieron los turcos!, mientras la separaban de su nieta.

Lo que revela el profundo temor de que la historia se repita.

Como en la Colonia Penitenciaria de Kafka, cuando los seguidores de quien aplicaba la tortura con una máquina de tallar la condena sobre el cuerpo dicen que ya llegarán tiempos en que ellos y su métodos podrán volver a la luz.

Tal vez el haber oído, el no haber inventado sino recibido, lo que hace que Claudia Piñeiro sienta que la historia no es suya. Por eso, hoy en día cede lo que cobra por derechos de autor a la Fundación Hairabedian.

Dice la autora: “A pesar de haber hecho un trabajo profesional, yo siento una especie de pudor, no sé si la historia es mía.

Tengo una sensación de que en algún punto no me pertenece”.Pero tal vez lo importante no sea eso, sino el propósito.

La voluntad. La certeza de que, de una u otra forma, determinadas cosas deben se dichas: los hechos, como las palabras, no tienen dueño. Y en boca de la misma Piñeiro: “Solo la memoria de todos puede evitar nuevos genocidios”.

EL INTELECTUAL VALIENTE

En un territorio donde ciertos tabúes operan como leyes, pocos son los intelectuales que se atreven a hablar. Es que, en Turquía, pronunciar algunas palabras significa estar cometiendo un crimen.

No es necesario ir muy atrás en el tiempo para entender los riesgos de emitir una opinión “impropia” en ese país: Hrant Dink, periodista y editor de Agos (el diario para la minoría armenia que se distribuye en esa región), fue acribillado a principios de 2007 en la puerta de su trabajo mientras era sometido a un juicio bajo el cargo de haber denigrado la integridad turca al haber utilizado, presuntamente, la palabra genocidio.

genocidio armenio

El Nóbel de Literatura Orhan Pamuk, por su parte, debe vivir actualmente en el exilio por haber respondido en una nota periodística que: “30 mil Kurdos y un millón de armenios murieron en estas tierras”.

Y aunque ni Pamuk ni Dink pronunciaron jamás la terrible palabra, el temeroso gobierno turco debe enfrentarse hoy, a un intelectual que no sólo lo dijo en una columna del Agos sino que lo repite cada vez que puede. “Lo ocurrido entre 1915 y 1917 no puede ser llamado de otro modo que como un genocidio”

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

Taner Ackham, sociólogo e historiador turco que viene investigando el tema desde hace más de quince años. También es Profesor del Centro de Estudios sobre Holocaustos y Genocidios de la Universidad de Minnesota en Estado Unidos y del Instituto Internacional de Estudios sobre Genocidios y Derechos Humanos de la Universidad de Toronto en Canadá.

Ackham ya había sido condenado bajo el artículo 301 en 1976. Pero fue específicamente por el caso Dink que volvió a tener problemas legales en Turquía. Antes de la muerte de su colega, él había escrito una columna en su defensa en la que decía que Dink nunca utilizó la palabra genocidio.

El no se involucraba en esa discusiones. Si alguien le preguntaba, sólo decía: “Pueden llamarlo como quieran. Yo sé lo que sucedió con mi gente”.

Entonces, dice Ackham: si decir genocidio es un delito y el que lo dice merece ser perseguido, Hrandt Dink debe ser tachado de esa lista. Yo soy el que comúnmente utilizo la palabra genocidio en mis artículos en Agos porque creo que lo que ocurrió en 1915 y 1917 debe ser llamado de esa forma. Espero que este artículo sea utilizado como una prueba de mi culpabilidad”.

Obviamente, Taner Ackham se jugó la vida al escribir esas palabras. El clima de linchamiento generalizado no lo amedrentó, ni lo hizo una vez asesinado Dink.

Con ese temple que adquieren quienes se mueven en el camino de verdad, en una entrevista telefónica Ackham despersonaliza la causa en su contra considerándolo “un caso contra un individuo que no tiene implicancias prácticas –de hecho puedo caminar libremente por Turquía hasta que sea dictada la sentencia-, pero sí políticas.

Hay un sector muy conservador en Turquía que no está interesado en que el país ingrese a la Unión Europea y este tipo de cosas sirve para que eso no ocurra. Ellos son los que quieren radicalizar a la opinión pública en este aspecto”.

genocidio armenio

Desde ese mismo punto de vista, se mantiene escéptico con respecto a un futuro reconocimiento del genocidio por parte del gobierno turco. “Están tan alejados de reconocerlo que ni siquiera ocupa un lugar en sus agendas. Son firmes en su negación y se pudieron mantener en esa postura porque recién ahora puede ser un problema para diplomáticos o interesados en ingresar a la UE.

Y precisamente el hecho de que ahora sea un problema para ese proyecto es lo que lleva a los sectores conservadores a reafirmar aún más su postura negacionista”.

Con respecto al lugar que ocupan los intelectuales para que la situación cambie, Ackham es claro a la hora de marcar lo que lo diferencia de la tendencia generalizada: “Los intelectuales turcos no tienen una posición clara en este tema. Es más creo que ni siquiera les preocupa”, plantea con una inspiración triste y finaliza diciendo:

“Generalmente centran la discusión del genocidio alrededor del problema de la libertad de expresión porque creen que, una vez que se pueda hablar del tema, el problema estará resuelto. Pero yo estudio el tema desde hace más de 15 años y he escrito un libro como “A Shameful Act”, que fue publicado en Turquía y agotó una primera edición, porque creo que son cosas como ésas las que contribuyen a que se aprenda sobre este genocidio”.

LA MISMA COSA:

La famosa frase de T.W. Adorno: “cómo escribir poesía después de Auschwitz”, es trasladable a otros horrores y a otras imposibilidades de dar cuenta por medio del lenguaje. Pero lo que plantea Adorno no es una aseveración sino una pregunta: “¿Cómo hacerlo?”.

Fue la escritora, Claudia Piñeiro, autora del best seller “Las viudas de los jueves”, quien recogió la historia de una familia tras el genocidio, para contarla en una obra de teatro, bajo el título “Un mismo árbol verde”. El núcleo de la trama es el genocidio armenio, haciendo un paralelo con nuestra última dictadura militar.

genocidio armenio

Dice la autora: “Será por eso que, se trate de la Shoah, del genocidio armenio o de los exterminios realizados por al dictadura militar en argentina, nos encontramos todo el tiempo con escritores, filósofos, ensayistas y hasta poetas intentando encontrar esa palabras que den cuenta de los hechos que no dejan de ser siempre la misma cosa.

Y digo cosa a propósito, para señalar esa dificultad, la de encontrar las palabras justas que logren nombrar lo tremendo, lo aberrante, lo incomprensible de ciertos crímenes perpetrados en las mismas sociedades en las que vivimos”.

Continúa diciendo: “El nombre de la obra, por ejemplo: ¿Por qué “Un mismo árbol verde?”. A veces, los pueblos o las personas creen decir lo mismo y sin embargo hablan de cosas diferentes. Hay ciertas palabras que no nombran lo mismo, teniendo en cuenta la historia personal, las vivencias, las realidades de quienes las pronuncian.

El hambre, ¿puede ser lo mismo para el que pasó hambre en una guerra o en un destierro, para quien está en los límites intolerables de la pobreza, que para alguien que cuando siente hambre va a la heladera y se sacia?. Quienes tenemos qué comer ¿podemos saber exactamente lo que nombra la palabra “hambre” cuando la pronuncia otro? O “tortura”, o “humillación”, o “justicia”.

El título habla de eso, según Piñeiro, del valor relativo de las palabras. Encontrarlas, encontrar las respuestas al cómo que plantea Adormo, es una tarea difícil que puede llevar a resultados no del todo satisfactorios.

Y finaliza diciendo que: “A esta altura, aprendimos que la memoria es un valor superior que justifica ciertos errores que podamos cometer al intentar describir el horror. El único valor que puede ayudarnos a no repetir siempre la misma historia”.

* Profesor de Historia

BIBLIOGRAFIA:
Hobsbawm, Eric, “El siglo XX”, Crítica.
Barruti, Soledad y Gorodischer, Violeta, Página 12, edición del 15.4.07. /Radar.