Toyotismo

Historia de las Viviendas La Evolución de las Construcciones

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS VIVIENDAS DESDE LA PREHISTORIA

PRIMERAS VIVIENDAS REFUGIOS: Hubo sin duda muchas necesidades y deseos que empujaron al hombre a dominar nuevas formas de energía y buscar nuevos materiales, pero es dudoso que alguno fuese tan importante como la necesidad y el deseo de construir. Porque el hombre siempre ha necesitado protegerse de la intemperie, de los animales salvajes y de sus enemigos.

A menudo pensamos en los hombres primitivos como los «hombres de las cavernas» y es verdad que muchos de ellos buscaron refugio y quizá hasta vivieron durante meses seguidos en cavernas naturales. En realidad, mucha gente aún vive así en la actualidad. Algunas personas, en el sudeste de España, viven permanentemente en cuevas de piedra caliza. En la China, también hay campesinos cuyos hogares son poco más que grandes cuevas cavadas en sus campos y cubiertas de tierra. (Ver: Pueblo Bosquimanos)

Sin embargo, no todos los hombres del presente habitan en cuevas de manera permanente y tampoco lo hacían los hombres de la Edad de Piedra. Para obtener lo suficiente para comer tenían que vagar por grandes extensiones, cazando animales, buscando nueces, hierbas, frutas y bayas.

Muchas veces, cuando caía la noche, en medio de la lluvia, debieron encontrarse lejos de cueva alguna o de cualquier otro refugio natural. La única cosa que podían hacer era extender algunas pieles de animales a través de dos ramas y buscar refugio debajo. Pero a medida que pasaba el tiempo, nuevas tribus aprendieron gradualmente a coser pieles de animales y a fijarlas en una armazón de estacas. Asi hicieron una tienda liviana, que podían levantar donde y cuando la necesitaran.

Albergues ligeros y transportables, basados en el mismo principio, se usan hoy dondequiera que el hombre vive todavía una vida errante.

carpa de aborigenes americanos

Vemos dos  ilustraciones una tienda o carpa de los indios del Nuevo Mundo y otra de tela empleada por nómadas del desierto del Viejo Mundo.

carpa en el desierto

Otros pueblos que aún usan tiendas son los lapones y, en los meses de verano, los esquimales. Tan pronto como los hombres empezaron a cultivar la tierra se vieron obligados a establecerse cerca de sus campos y entonces cambió todo el problema de la construcción de las viviendas. Un nómada deberá hacer un albergue ligero y transportable, pero no tiene que preocuparse por su duración, ya que fácilmente podrá construir otro.

Un agricultor, por el contrario, necesita una morada no solamente lo bastante grande para dormir en ella, sino también para vivir y guardar sus herramientas; no tiene que preocuparse de su peso, pero desea que sea durable. Y así los primeros agricultores fueron los primeros constructores de verdaderas viviendas permanentes.

La mayoría de las primeras viviendas no eran en modo alguno un ejemplo de perfecta arquitectura. La gente usaba los materiales que tenía a mano y les daba forma como mejor podía con las pocas herramientas existentes entonces. Podemos darnos una idea del aspecto que tenían examinando los albergues que los pueblos primitivos construyen en la actualidad.

iglu en el polo norte

Iglú de los esquimales en el Polo

Los pigmeos de África Central hacen chozas de ramas, someramente cubiertas con hojas, muchos indios del Amazonas hacen chozas similares. Probablemente muchos siglos transcurrieron hasta que los primitivos agricultores aprendieron a construir albergues tan buenos como las chozas zulúes, su armazón es de listones de madera entrelazados, rodeados por fuertes ladrillos cerca de la base, y rellena de arcilla secada y endurecida al sol.

rabcho de techo de paja y paredes de tablones de madera

Vivienda del tipo que aún se encuentra en algunas partes de Francia y Alemania. Consiste también en un enrejado de madera, cubierto con arcilla. Pero tiene un buen techo de paja y algunas de sus paredes están reforzadas con sólidos tablones de madera.

ALCANZANDO EL CIELO: Si el hombre hubiese construido solamente para satisfacer sus necesidades inmediatas, es dudoso que hubiera producido alguna vez algo más grande que una modesta vivienda. En realidad, el hombre ha realizado, por lo menos, una construcción tan enorme, que los viajeros del espacio que se dirijan a la Luna es posible que la vean a una distancia de más de 135.000 kilómetros, a la Gran Muralla de la China.

Hace más de 7.000 años, cuando la mayor parte de la humanidad aún dormía a cielo abierto y sólo una minoría afortunada poseía tiendas o chozas, unos pocos hombres civilizados empezaban a construir los primeros pueblos amurallados del mundo. El más antiguo de que tenemos noticia es Jericó, en el valle del Jordán.

Es fácil comprender cómo las aldeas crecieron en regiones fértiles, poco después que los hombres comenzaron a hacer cultivos, y es fácil comprender también por qué algunas de ellas, situadas convenientemente para el intercambio, gradualmente se convirtieron en pueblos. Pero, ¿por qué se molestaron los hombres en circundar estos pueblos de altos muros? La explicación más probable es que lo hicieron así para protegerse contra las irrupciones de los pastores nómadas. Cuando los tiempos eran buenos, los pastores, probablemente, no intentarían atacar a los habitantes de los pueblos. Pero cuando la sequía los privaba de los pastos y veían al ganado en peligro de muerte, no vacilarían en saquear los graneros bien provistos de los pueblos. Una fuerte muralla era entonces la única salvaguardia.

Es más difícil comprender por qué los hombres erigieron edificios colosales dentro y cerca de las ciudades amuralladas, durante los dos o tres milenios siguientes. Desde mucho antes del año 2000 a. J. C, Egipto y el valle del Indo tenían templos gigantescos. El zigurat, gran templo de terrazas escalonadas, de la Mesopotamia, construido en plantas superpuestas, como una gigantesca torta de bodas de muchos pisos, alcanzó a veces una altura de 90 metros.

zigurat en asiria

En Egipto, Imhotep, el primer arquitecto cuyo nombre ha llegado hasta nosotros, construyó una pirámide escalonada de figura parecida alrededor del año 2650 a. J. C. Estaba hecha de enormes bloques de piedra tallada y se elevaba a unos 60 metros de altura. Un siglo o dos más tarde, una pirámide de más elevación fue construida por Keops. Todavía existe hoy, y es tal vez el monumento más grande que se haya levantado jamás. Cada lado de su base cuadrada mide más de 225 metros, se eleva a una altura de 125 metros, y cubre una superficie de más de 5 hectáreas. Su construcción debe haber ocupado a cientos de miles de hombres, durante 20 años.

piramides de egipto

Sabemos que muchos de los grandes edificios de la antigüedad tenían diferentes fines prácticos. El zigurat de la Mesopotamia, por ejemplo, no era solamente un templo, sino que también servía de hospital, escuela, taller de artesanía y, a veces, de observatorio.

Las pirámides de Egipto, además de servir de tumba a los reyes, eran colosales instrumentos astronómicos, que daban a los diestros observadores la posibilidad de calcular la longitud del año, midiendo sus sombras, y de determinar el paso de las estaciones, tomándolas como referencia para comprobar la posición de ciertas estrellas brillantes.

Pero el grandioso tamaño de estas construcciones, el sacrificio de tiempo y dinero que suponen y la manera como se elevan hasta el cielo, nos hacen pensar que fueron construidas, especialmente, como actos de homenaje y adoración a los dioses.

Hace 400 años, Pedro Bruegel pintó, valiéndose de su imaginación, la Torre de Babel mencionada en el Génesis. La figura de enfrente está basada en sus cuadros. Bruegel sabía mucho menos acerca de las construcciones antiguas de lo que sabe cualquier arqueólogo moderno, pero su cuadro, a no dudar, pone de manifiesto ese aspecto importante de las contracciones de los hombres primitivos.

CONSTRUYENDO DEFENSA: En su tiempo, el imperio romano dio a gran parte de Europa algo todavía más importante que buenos caminos y casas cómodas. Le dio un prolongado período de paz y un gobierno fuerte y estable. Aunque no faltaban serias luchas en las fronteras, los habitantes de los pueblos y ciudades del imperio vivieron durante muchos años sin temores de ataques por parte de sus vecinos.

Después que el imperio romano se derrumbó las cosas fueron muy diferentes. Cada pocos kilómetros cuadrados de territorio y casi en cada ciudad o pueblo, el poder cayó, gradualmente, en manos de personas distintas: pequeños príncipes, señores feudales, nobles y barones bandidos.

Hasta ya entrada la Edad Media cada uno estuvo en estado de guerra intermitentemente con sus vecinos. Ésta era la época en que los hombres construían primero y sobre todo para su protección. Había obras de defensa y fortalezas de cierto tipo durante la Edad de Bronce y aun en la Era Neolítica, pero la fortificación es preeminentemente la característica de la Edad Media.

El castillo medieval tenía que servir a un doble propósito: proveer de digna e imponente mansión a los hombres de poder y alcurnia y también ser una fortaleza con buena guarnición y bien provista, capaz de soportar el ataque armado y el sitio prolongado.

La primera preocupación del arquitecto era encontrar un lugar donde la fortificación estuviese libre de ataques por sorpresa del enemigo.

Siempre que fuese posible, elegía la cima de una colina escarpada, un promontorio rocoso o una angosta península, desde los cuales los centinelas pudieran vigilar constantemente la región circundante.

En tierras bajas y llanas a menudo construían sobre una pequeña isla lacustre, o bien rodeaban el castillo con un ancho foso, de modo que los atacantes se viesen detenidos por el obstáculo que representaba el agua.

En tiempos de paz y de día, los moradores del castillo podían fácilmente cruzar el foso por medio de un puente levadizo; en tiempos de guerra y por la noche, levantaban este puente, de modo que ningún enemigo podía entrar sin salvar de algún modo el agua del foso.

Las paredes exteriores del castillo y de sus patios eran siempre tan altas que nadie podía escalarlas sin la ayuda de una pesada e incómoda torre de asedio, muy difícil de trasladar; también eran sumamente gruesas y fuertes, para que el enemigo no pudiese fácilmente abrir brechas en ellas con arietes.

De tanto en tanto estas poderosas murallas estaban perforadas por aspilleras: angostas ventanucas, como tajos, desde las cuales los defensores podían disparar una lluvia de flechas sobre los atacantes, casi sin riesgo de ser heridos a su vez. En diferentes puntos, a lo largo de las murallas, altas torres de observación servían para que los centinelas pudiesen divisar las tropas que se aproximasen.

El castillo mismo, aunque seguramente mansión imponente, grandiosa, no era vivienda cómoda. Las obras sanitarias casi no existían, y el agua, extraída de pozos, solía ser escasa. El vidrio liso y transparente para las ventanas era aún cosa del futuro, de modo que la luz y el aire, junto con las corrientes, podían penetrar sólo a través de angostísimas ventanas o vanos.

Hogares de ardientes leños calentaban excesivamente una parte de las grandes habitaciones, construidas de piedra, mientras dejaban helados los rincones alejados y, sin chimeneas bien construidas, la habitación entera se llenaba de humo espeso.

Además, el señor feudal tenía que compartir el limitado espacio de su castillo con un gran número de soldados y sirvientes. Como era responsable de mantener la ley y el orden en la región, tenía que disponer de un espacio para los delincuentes comunes y de calabozos para los criminales y los rivales políticos peligrosos.

plano de un castillo medieval

El plano de un castillo medieval típico, en el centro de la página opuesta, nos muestra: 1) puente levadizo; 2) patio exterior del castillo; 3) calabozo; 4) vivienda de los nobles; 5) vivienda de los sirvientes; 6) capilla; 7) patio; 8) muralla exterior; 9) torre del vigía; 10) barracas de los soldados, y 11) celdas de la prisión.

ELEVACIONES, TORRES Y CAMPANARIOS:  Los lugares elevados siempre han sido de uso práctico para el hombre, porque desde ellos se puede ver más lejos y a menudo oír más claramente que desde el llano. Muchos de los caminos prehistóricos, que eran poco más que huellas muy transitadas, remontaban las crestas de las colinas, de modo que el caminante, con una visión clara a su alrededor, era advertido con amplio margen de tiempo de cualquier peligro que se aproximase.

Por lo tanto, era natural que cuando los hombres se civilizaron construyeran torres de observación que los ayudaran a acechar a los enemigos que pudiesen poner en peligro sus ciudades, pueblos y heredades. Los romanos construyeron muchas torres de observación, de madera, en las avanzadas de su imperio; y como hemos visto, las fortificaciones medievales estaban erizadas de atalayas de piedra.

Aun en la actualidad, la alta torre de control de cualquier moderno aeropuerto puede considerarse como una elevación artificial que ayuda al hombre a extender su campo visual. Sin embargo, un lugar elevado no es solamente un sitio desde el cual un hombre puede ver y oír mejor. Es también un lugar desde el cual las cosas pueden ser vistas y oídas mejor. Por ello, desde los tiempos primitivos, los hombres han prendido fogatas en las altas cumbres, como medio de hacer señales a sus semejantes desde gran distancia.

Y los hombres civilizados han estado construyendo torres para hacer señales durante miles de años. En los pueblos musulmanes, el muecín llama a los fieles a la oración desde un alto minarete, y todos los moradores pueden ver sus brazos extendidos. En los países cristianos, las campanas suspendidas en los altos campanarios de las iglesias se usan, desde hace tantos siglos, para repicar, llamando a los servicios religiosos, y hasta que los relojes que funcionaban mecánicamente dejaron de ser costosas rarezas, se colocaban en lo alto de las torres de los templos, de manera que todos pudieran ver y oír la hora.

mezquita azul

El grácil minarete de la mezquita de arriba, o el esbelto y gigantesco campanario de algunas iglesias están inspirados por la devoción del hombre a un poder más grande que el humano y la inspiran a su vez. Podríamos decir que son postes indicadores del cielo.

El más famoso de todos los faros antiguos fue el construido en el siglo III a. J. C, en la pequeña isla de Faros, cerca de Alejandría. En la parte superior de su alta torre, ardía un fuego todas las noches, para guiar a los barcos al puerto.

En el tiempo de los romanos, faros parecidos se construyeron a lo largo de muchas partes de las costas del Mediterráneo. En el presente, altos faros no sólo jalonan casi todas las costas del mundo, como mojones, sino que también se construyen sobre pequeñas rocas, a veces a varias millas de la costa más próxima, para advertir a los barcos la presencia de escollos y bajíos.

Sus poderosas lámparas eléctricas o de aceite, que brillan a través de grandes lentes giratorios, pueden verse claramente a 30 kilómetros a la redonda. En estos días de radio y radar, los barcos dependen menos de las señales del faro que hace unos pocos años. Pero la era actual ha encontrado nuevos usos para las altas torres. Las transmisiones de radio y televisión de ciertas longitudes de onda no pasan fácilmente a través de los objetos sólidos interpuestos en su camino.

Ver: Historia de los Faros

El diagrama de abajo nos muestra cómo altas antenas transmisoras las capacitan para pasar por encima de elevaciones y altos edificios y llegar a las zonas de recepción.

La Torre de Eiffel

Torre de Eiffel

MADERA, PIEDRA,LADRLLO Y HORMIGÓN: Aunque la madera es uno de los más antiguos materiales de construcción, el hombre nunca ha sabido construir viviendas de madera que resistieran bien todos los climas y en la actualidad las casas hechas enteramente o casi enteramente de madera, han sido relegadas, por lo general, a las regiones boscosas. Los largos troncos que forman las paredes exteriores se cruzan a veces en las esquinas y a menudo hay tabiques interiores de tablones para evitar las corrientes de aire.

En las viviendas más modernas,  las paredes exteriores están hechas de tablas o troncos sobrepuestas o solapadas que hacen que la lluvia corra fácilmente. También hay paredes internas de madera separadas unos centímetros de las exteriores, a fin de dejar una cámara de aire entre ellas. Esto aisla la casa del calor y el frío extremos del exterior. Pero tal vez las casas de madera más hermosas y más conocidas son los chalés de los Alpes. Además de estar construidos con madera nueva y fuerte, son hermosos en diseño y color y muchas veces están adornados con bellas tallas.

cabaña de troncos superpuestos

cabañas en suiza

Hay varias razones por las cuales los hombres han usado la piedra como material de construcción con preferencia a la madera. Primero, muchas ciudades y pueblos están lejos de los bosques y, hasta una época relativamente reciente, los caminos deficientes y la falta de transporte mecánico hacían difícil y caro acarrear madera a través de largas distancias. La piedra, por el contrario, puede abundar en tales lugares.

Además, construir con madera, aun sencillamente, exige habilidad para manejar las herramientas, mientras que en un nivel primitivo, por lo menos, construir con piedra es mucho más simple. La ilustración de abajo se muestra un tosco albergue de piedra, tal como el hombre lo ha podido construir en cualquier época sin necesitar destreza especial. Pero hacer una construcción de piedras naturales a prueba de la intemperie,  es una tarea más difícil, y cuando el hombre, finalmente, aprendió a cortar, dar forma y alisar las piedras para sus construcciones, llegó quizás al punto más alto de su destreza y arte como arquitecto y constructor.

casa tosca de piedra

El arte de edificar con ladrillos es de gran antigüedad. En efecto, uno de los mayores motivos de queja de los judíos en Egipto, en tiempo de Moisés, era que los capataces del Faraón les exigieron que ellos mismos se procuraran la paja para la fabricación de los ladrillos, sin que disminuyeran su antiguo y alto ritmo de producción.

Los ladrillos rojizos de medida standard, que son ahora los materiales de construcción más comunes, no se han divulgado en la Europa occidental hasta los últimos cuatro o cinco siglos. Su propagación se ha debido a que son durables, de producción económica y fáciles de transportar. Algunos critican que los edificios de ladrillo a menudo parecen estar fuera de lugar con respecto al sitio en que se construyen, pero no se puede negar que muchos de ellos  tienen una belleza particular.

horno de ladrillos comunes

Actualmente los constructores y arquitectos hacen uso cada vez mayor de un material de construcción nuevo: el hormigón reforzado con barras de acero. El hormigón armado no se presta fácilmente para la construcción de techos abovedados y ciertos arcos, tales como los que encontramos en las grandes catedrales medievales; pero los arquitectos han demostrado que las severas líneas rectas de las modernas construcciones de hormigón tienen dignidad y fuerza.

LOS PRIMEROS RASCACIELOS: Aunque hace muchos siglos que se construyen torres, solamente en los últimos 80 años se han levantado gigantescos edificios para viviendas y locales de trabajo. Hasta casi el final del siglo pasado era imposible su construcción. Primeramente, nadie hubiera querido vivir o trabajar en lo alto de un edificio de muchos pisos de haber tenido que trepar muchos cientos de escalones todos los días, y debemos recordar que las primeras usinas capaces de suministrar electricidad para hacer funcionar ascensores se inauguraron alrededor de 1880.

Además, hasta que las acerías no consiguieron fundir enormes vigas de acero a precio moderado, es decir, hasta hace poco mas de 100 años, los constructores no tenían material lo bastante fuerte y barato para formar la estructura de un rascacielos. Finalmente, hasta hace relativamente poco, el terreno dentro y alrededor de la mayoría de las grandes ciudades no era tan exorbitantemente caro como ahora y los constructores, por lo general, hallaban más barato construir extendiéndose en superficie que en altura.

No es extraño que los primeros rascacielos fuesen construidos en Nueva York; a comienzos de este siglo: su primera usina eléctrica se acababa de inaugurar, en el país existía ya una progresista industria del acero y la escasez de espacio en la isla de Manhattan había hecho aumentar los precios de la tierra.

Los primeros rascacielos no eran hermosos, pero sí edificios muy útiles. Aprovecharon al máximo un terreno reducido e hicieron posible concentrar vastas empresas comerciales bajo el mismo techo. En la actualidad, no es extraño que un rascacielos proporcione vivienda o lugar de trabajo a un número de personas que oscila entre 15.000 y 25.000.

Algunos, como el famoso Empire State Building, (imagen abajo) de Nueva York, y el Crane Building, de Chicago, tienen bastante más de 300 metros de altura. No pocos de ellos constituyen verdaderas ciudades en pequeño, con sus propios negocios, viviendas, restaurantes y lugares de diversión. Y los modernos rascacielos ya no son feos: además de claros, aireados, higiénicos y cómodos, están bien decorados.

Edificio Empire State

Abajo se observa el  gigantesco Rockefeller Center, que se comenzó en 1928 y que se eleva en el centro de Manhattan. Consta de 15 bloques de rascacielos y está planeado de tal modo que se podrá extender cuando sea necesario. Además de tener su propia estafeta de correos y transmisores de radio y televisión, posee un hospital, 20 restaurantes, un garaje de seis pisos, una comisaría y un cuerpo de bomberos.

edificio en ee.uu. rockefeller center

Esta ciudad dentro de otra ciudad contiene también el Radio City Music Hall, el teatro más grande del mundo, con asientos para más de 6.000 personas. No todo el Rockefeller Center está sobre la superficie. Además de muchos grandes e importantes comercios al nivel de la calle, hay muchos otros subterráneos. También bajo tierra hay enormes playas de estacionamiento de autos y numerosos cuartos para calderas y maquinarias.

Algunos pocos datos estadísticos referentes a esta inmensa construcción. Hay 55.300 llaves para sus puertas; sus habitantes usan 40.000 teléfonos, y posee 24.291 ventanas; 42.000 personas trabajan allí y alrededor de 150.000 entran y salen del Center todos los días.

Sus 216 ascensores, algunos de los cuales paran en muchos pisos y otros sólo sirven como expresos de larga distancia, recorren unos 3.700 kilómetros diarios —casi tanto como desde Miami, en el estado de Florida, hasta Portland, en el de Oregón, o casi dos veces tanto como desde París a Atenas. Todos los días el Center consume 360.000 kilovatios hora, lo suficiente para mantener encendida una estufa eléctrica durante 43 años. Todo el conjunto costó alrededor de 200.000.000 de dólares.

LOS HOGARES DEL SIGLO XX: Según hemos observado, para que se iniciara la construcción de rascacielos tuvieron que coincidir tres factores: abundante provisión de electricidad, producción de acero en gran escala y escasez de terreno para edificar en las grandes ciudades. Pero fue necesaria también una nueva actitud de parte de los arquitectos y de sus clientes. Tuvieron que probar ideas, diseños y materiales de construcción aún no consagrados por la tradición. En los últimos veinte años, especialmente, los que proyectan casas y la gente que las compra también han desarrollado este nuevo y flexible punto de vista, con la consiguiente evolución para la arquitectura doméstica.

estructura de hormigon armado

Ciertos requerimientos básicos para construir un hogar han permanecido invariables a través de los siglos. En cualquier época debió ser fuerte, impermeable, cómodo y cálido, aunque no demasiado; debió ofrecer un aislamiento razonable y las mayores posibilidades para el descanso.

Otras exigencias, sin embargo, han cambiado drásticamente. Hasta el invento de las máquinas de vapor, por ejemplo, los hogares de los artesanos tenían que servir también como talleres. Hoy, la mayoría de los obreros dejan momentáneamente su oficio cuando regresan al hogar desde las fábricas. Hace cincuenta años, todas las dueñas de casa de la clase media podían tener sirvienta, pero hoy ellas mismas suelen hacer el trabajo de la casa y a veces están también empleadas. Por lo tanto, exigen un hogar práctico, que simplifique su trabajo doméstico.

Las láminas muestran cómo los arquitectos están utilizando nuevas ideas y nuevos materiales para crear el tipo de casas que se necesitan en el mundo moderno. En el presente, cuando se puede manejar un pequeño motor eléctrico por sólo una fracción de lo que cuesta el funcionamiento de una estufa eléctrica, la gente tiene muy en cuenta que la calefacción es costosa; de modo que una de las principales preocupaciones del arquitecto es la de procurar que el calor no se desperdicie. Un método es el de las ventanas dobles. El calor puede escapar fácilmente a través de un vidrio, pero no cuando queda apresado entre dos hojas de vidrio.

ventana dobles aislantes Las paredes dobles tienen una finalidad parecida, y si el constructor pone una capa de lana de vidrio, corcho granulado o aserrín entre las paredes consigue también aislar la casa del ruido del tránsito.

El calor puede también filtrarse a través de los pisos, y no es raro en la actualidad construir casas y departamentos sobre «zancos» de hormigón armado, para evitar esta pérdida.

Hasta la pendiente de un techo o la ubicación de una chimenea pueden contribuir a mantener las casas abrigadas y protegidas de la intemperie.

Si el lado de una casa que enfrenta los vientos prevalecientes tiene parte de su techo muy inclinada, tanto que llega casi hasta el suelo, la lluvia correrá más fácilmente, al igual que la nieve, que no podrá acumularse, haciendo peligrar con su peso la estabilidad de vigas y paredes. Un conducto de chimenea construido en una pared externa pierde mucho calor, mientras que uno colocado en el medio de una casa puede calentar varias habitaciones a la vez.

Los arquitectos modernos diseñan casas aprovechando al máximo la luz natural, como se observa en el plano de abajo la cocina, orientada hacia el este, recibe la luz del sol a la mañana, que es cuando más se la utiliza. El comedor, con ventanas orientadas hacia el este y el norte, recibe la luz del sol a la mañana y a la tarde, mientras que la sala, con ventanas hacia el norte y oeste, la recibe a la tarde y al atardecer.

plano de una vivienda con control solar

Los dormitorios y cuartos de baño, donde no hace falta tanta luz, tienen sus ventanas orientadas hacia el sur. (En el hemisferio norte, donde el sol está a mediodía en el sur, el arquitecto, naturalmente, debe modificar sus planos.)

También se estudia como el usar aire acondicionado para extraer el aire seco, cargado de polvo, de todas las habitaciones y devolverlo aún cálido, pero libre de polvo y con el grado de humedad apropiado.

Fuente Consultada:
La Técnica en el Mundo Tomo II -Obras Civiles  – Globerama Edit. CODEX

Motor Wankel Principio de Funcionamiento Ciclos o Fases

 Principio de Funcionamiento del Motor Wankel

En todos los motores de combustión interna se produce la energía por la expansión de los gases de combustión, obtenidos en la quema rápida del combustible en aire comprimido. En una turbina de gas, el proceso es continuo. Un flujo constante de aire, comprimido previamente, entra en la cámara de combustión y, simultáneamente, un chorro de combustible penetra en dicha cámara, quemándose en el aire y produciendo un chorro continuo de gases calientes y altamente comprimidos.

Felix Wankel
El hombre que da nombre a este motor, Félix Wankel, nació en Alemania, en 1902. En su juventud, dedicó mucho tiempo a la experimentación, y trabajó en la resolución de muchos problemas matemáticos. Después de la guerra, restableció su taller, y diseñó una pequeña válvula rotatoria para la fábrica N.S.U. La calidad de los cierres de esta válvula, a pesar de estar sometida a todo el calor de los gases de combustión, le hizo pensar en la posibilidad de construir un motor rotatorio, y lo desarrolló en cooperación con la N.S.U.

Éstos se dirigen a las aletas del rotor de una turbina fijada en el eje motriz, que de esta forma gira sin cesar, y los gases ya usados son expulsados a la atmósfera de una forma continua.

En un motor de cilindros, la producción de energía es discontinua, y se deriva de una serie de procesos: aspiración, compresión, encendido y expansión de los gases que son expulsados. Todo ello se verifica en dos vueltas del eje. Por tanto, el eje motriz de un motor de cuatro tiempos, de un solo cilindro, recibe energía solamente durante media vuelta cada dos vueltas, concretamente, durante la fase de expansión.

Durante vuelta y media se toma energía de él, para llevar a cabo los restantes procesos descritos anteriormente. Esto se manifiesta en vibraciones en la rotación del eje motriz, que pueden subsanarse, parcialmente, con un volante pesado, o mayor número de cilindros.

Todos los procesos anteriormente descritos de aspiración, compresión, expansión y expulsión se originan por el movimiento de vaivén, en una línea recta, de un pistón en el interior del cilindro. El movimiento de rotación del eje motriz se consigue acoplándolo al pistón por medio de una biela.

Cuando el pistón se halla en el extremo superior de su recorrido, es decir, pegado a la cabeza del cilindro, queda estacionario. También está así cuando se encuentra en el extremo inferior de su recorrido; o sea, en la parte más alejada de la cabeza del pistón.

Cuando empieza a moverse, se acelera hasta que alcanza su máxima velocidad, en un punto a la mitad de su recorrido. Entonces comienza a disminuir su velocidad hasta que se para en el extremo de su recorrido, repitiendo luego este proceso a la inversa. Todo esto ocurre durante dos movimientos del pistón, uno en cada dirección, por cada revolución del eje motriz.

En un motor con un recorrido de 10 cm., cuando el eje gira a una velocidad de 4.500 r.p.m., el pistón recorre una distancia total de 4.500 x 10 cm. x 2 = 900 m.; una velocidad media de 900 m/min. La velocidad máxima del pistón no es, sin embargo, 1.800 m/min. (900 x 2), como podía esperarse, sino 1.413,6 m/min. Es la velocidad a la que gira el eje.

Esta discrepancia se debe al hecho de que la aceleración es máxima cuando el pistón comienza a moverse a partir del reposo. Esta aceleración decrece a medida que la velocidad real del pistón se incrementa hasta alcanzar el valor máximo (cuando el pistón está a medio camino, a lo largo del cilindro y la biela, está formando un ángulo de 90° con la línea del cilindro); entonces cesa la aceleración y comienza la desaceleración.

La energía que se utiliza para mover el pistón (y partes de unión) miles de veces por minuto, y la necesaria para vencer el rozamiento de los segmentos o aros con las paredes del cilindro, causan una gran pérdida de energía.

ciclos del motor wankel
En un motor clásico de cuatro tiempos hay una serie de piezas móviles, la mayor parte de ellas con movimiento de vaivén. El motor Wankel trabaja según el principio del motor de cuatro tiempos, pero en él no hay piezas con movimiento de vaivén.

De lo dicho anteriormente, se desprende que un motor como el descrito no es el medio más eficaz para convertir en fuerza motriz el calor latente del combustible. De hecho, el rendimiento calorífico de un motor de petróleo, aun funcionando en las mejores condiciones, no es mayor del 25 %. Además, existe el inconveniente de molestias y pérdidas de energía que produce la vibración inherente a todo movimiento de vaivén.

Se han realizado intentos, a lo largo de estos años, para diseñar un motor que produzca energía motriz por un movimiento puro de rotación. La turbina de gas es un buen ejemplo; pero, a pesar de que a plena carga su rendimiento puede llegar a ser del 38 %, cuando no trabaja a plena carga su consumo de combustible sigue siendo elevado; esto es inconveniente cuando se destina a motores que, la mayoría de las veces, funcionan a velocidades muy inferiores a la máxima.

ciclos del motor wankel

En cada vértice del rotor se produce continuamente un cierre, que permite que los gases contenidos en los espacios entre el rotor y la cámara se nueven  con el rotor, desde la entrada hasta la expulsión. Cuando cada vértice del rotor deja abierta la válvula de entrada, penetra la mezcla de combustión y aire (amarillo) ; luego se comprime (naranja); se quema y se expande impulsando el rotor  y los gases son expulsados por el tubo de escape (marrón).

El motor diseñado por el ingeniero alemán Félix Wankel combina los cuatro procesos del motor clásico de cuatro tiempos en un movimiento rotativo, dentro de una cámara diseñada en forma epitrocoide. Tiene la utilidad de eliminar las partes del vaivén de un motor de émbolo, manteniendo la ventaja de permitir una velocidad de rotación baja.

El peso y el tamaño se reducen considerablemente y la vibración es virtualmente eliminada. Se asegura que la producción de energía de un Wankel es de dos a dos veces y media superior a la de uno de pistón de la misma cilindrada.

La parte fundamental de un motor Wankel es una cámara de formato especial, en la que hay un rotor de forma triangular, con los lados curvos. Los tres vértices están en contacto continuo con las paredes de la cámara, formando tres compartimientos estancos,limitados, por una parte, por el rotor y, por otra, por las paredes de la cámara. Cuando el rotor gira dentro de la cámara, giran con él, por tanto, los tres compartimientos, y la distancia entre cada cara del rotor y la pared de la cámara aumenta o disminuye, variando el volumen de cada compartimiento.

Para asegurar el funcionamiento suave y seguro del rotor, éste va provisto de un piñón con 30 dientes, que engranan excéntricamente con los 20 dientes de otro piñón que es concéntrico (es decir, tiene el mismo centro) con el eje motriz. En otras palabras, el rotor gira con el engranaje como lo hace un «huía hoop» alrededor de la cintura.
A. causa del engranaje excéntrico, y puesto que los dos piñones tienen distinto número de dientes, mientras el eje motriz da una vuelta completa, el rotor sólo ha realizado un tercio de su recorrido en el interior de la cámara, es decir, el eje gira a una velocidad tres veces mayor que la del rotor.

Se puede comprender mejor este movimiento si se imagina una manivela, o palanca, en el lugar de la excéntrica, siendo la longitud de la palanca la distancia entre los centros del rotor y del eje. Cuando el rotor se mueve, el espacio comprendido entre cada cara de éste y la pared de la cámara se agranda, o se hace más pequeño, dos veces por cada revolución completa del rotor.

Corte de un Motor Wankel

La primera expansión es la fase de «inducción», cuando la mezcla de aire y combustible entra del carburador. La primera contracción de volumen de la cámara comprime la mezcla. La segunda expansión es la base de producción de energía, cuando la mezcla se quema y, por expansión, mueve el rotor. La segunda contracción expulsa los gases. Estas cuatro fases completan un ciclo, y de nuevo hay un espacio, frente a cada cara del rotor; por lo tanto, hay tres de estos ciclos por cada vuelta completa del rotor, es decir, una por cada vuelta del eje.

Comoquiera que la combustión se realiza, sucesivamente, en una cara distinta del rotor, el incremento del calor es razonablemente bajo, con pequeña o nula dilatación del rotor. El interior del rotor está refrigerado con aceite, y el calor se disipa también a través de los contactos que los vértices del rotor realizan sobre las paredes de la cámara, que están refrigeradas por agua.

El eje lleva una rueda dentada para uniformar la rotación entre las fases productoras de energía, y unos pesos en los extremos, para equilibrar el ligero balanceo del rotor. El encendido y el carburador son similares a los del motor clásico de cuatro tiempos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°84 (CODEX)

El Hovercraft Funcionamiento Sobre Colchón de Aire

Funcionamiento del Hovercraft

MARAVILLAS FLOTANTES, SOBRE AGUA O TIERRA

El  hovercraft es un vehículo inventado en la década del ´60, diseñado especialmente para moverse sobre una superficie, ya sea de agua o de tierra, a una altura suficiente como para evitar las olas cuando marcha por el mar, o las irregularidades del terreno cuando va por tierra.

Entre la superficie y el «hovercraft» existe un colchón de aire, creado por la propia máquina y mantenido por ella, mientras se encuentra en movimiento, por expulsión de aire a presión. Este colchón de aire actúa como los neumáticos de un coche, soportando el peso del vehículo y actuando de amortiguador para que el  viaje  resulte  confortable.

Hovercratf

Sin embargo, su misión más importante es la de mantener el vehículo a una cierta distancia de la superficie, ya que, si estuviese en contacto con ella, su movimiento se haría mucho más difícil en todos los sentidos, pues los rozamientos serían mayores. La oposición, por el roce, que ofrece el agua al movimiento de un cuerpo limita su velocidad y su eficacia, como sucede, por ejemplo, en los barcos y lanchas usuales.

La fricción entre sólidos es aún mayor, como puede ponerse de manifiesto al arrastrar por el suelo un cajón de cierto peso. La solución, en estos casos, es poner ruedas al cajón, pues la fricción por rodamiento es siempre mucho menor que la producida al deslizarse, y el movimiento sobre ruedas es mucho más rápido y efica.

Los colchones de aire son, sin embargo, mucho más versátiles que las ruedas, dado que pueden utilizarse para marchar sobre superficies accidentadas. En ciertos casos, los colchones de aire resultan, además, de mayor eficacia. Realmente, el colchón de aire actúa mmn un aceite lubricante de carácter macroscópico,  alianando los obstáculos que el «hovercraft» encuentra en su movimiento y reduciendo los perniciosos efectos de la fricción.

Parece probable que pronto pueda viajarse sobre la superficie del mar en «hovercraft», cómodamente, a velocidades mayores de 160 Km/h. y por un precio razonable. Sobre pistas especialmente preparadas, es fácil que un «hovercraft» pueda alcanzar velocidades del orden de los 500 Km/h.

corte transversal de un hovercraft

El colchón de aire del «hovercraft» actúa como un neumático. Ha de suministrarse aire continuamente, para mantener elevado el vehículo. (Arriba) Esquema de un «hovercraft» de «cortina de aire». (Abajo) Los escapes o fugas, por los lados del colchón, pueden reducirse adaptando al vehículo rebordes  flexibles.

funcionamiento de un hovercraft

LOS «HOVERCRAFTS» SOBRE EL AGUA
Como ya dijimos, el colchón de aire cumple la misión del neumático en un automóvil; un neumático, sin embargo, que está sufriendo pinchazos continuamente. Una de las caras del colchón de aire es la irregular superficie del agua sobre la que se desliza el vehículo, por la que se pierde aire en todo momento. Habremos de estar, pues, suministrando aire en forma continua, con objeto de contrarrestar dicha pérdida.

En la armazón del «hovercraft» hay ventiladores, que absorben aire para volverlo a lanzar por su parte interior, con el fin de mantener la presión lo suficientemente elevada para soportar el peso del vehículo. Por los lados del colchón también puede perderse aire fácilmente. Cuanto mayor es la altura de aquél, más difícil es contener el aire por sus bordes. Hay distintos métodos para mantener el aire a presión dentro de sus límites.

Uno de ellos consiste en proveer al veniculo de un reborde rígido, a lo largo de su contorno, que por su parte inferior vaya sumergido. Con esto se disminuye la fuerza necesaria para elevar el vehículo, pero, sin embargo, aumentan los rozamientos. Dos inconvenientes adicionales de este método son el de que no puede utilizarse cuando el mar está picado, y el de que el vehículo pierde su carácter anfibio.

Recientemente, se ha solucionado este problema manteniendo, en la parte inferior del vehículo, una espuma compuesta de diminutas burbujas de aire. Mediante este sistema se reduce la energía   necesaria  para   mantenerlo   elevado.

En la mayoría de los «hovercrafts» se permite que el aire escape por los bordes del colchón, lo que se traduce en un incremento de la energía necesaria para mantenerlo elevado. En su parte inferior, y a lo largo de sus bordes, el «hovercraft» lleva, en estos casos, una serie de eyectores de aire; éstos forman una especie de pantalla que encierra la zona de mayor presión, la cual compone propiamente el llamado colchón de aire, aislándolo de la presión atmosférica.

Los «hovercrafts» con cortinas de aire son anfibios, pues, en este caso, no se establece contacto alguno con la superficie. Van equipados con tanques de flotación, situados en la parte superior del colchón de aire, de forma que, cuando sea necesario, el «hovercraft» flote sobre la superficie. Los «hovercrafts» más modernos llevan, además de los eyectores, unos rebordes flexibles, especie de bandas que rodean la parte inferior.

Estos   rebordes   son   de   goma  flexible   plastificada,   de Es posible estabilizar el vehículo dividiendo el colchón de aire en distintos compartimientos, pero lo más corriente es compensar el efecto de las olas con eyectores de aire adicionales, que tienden a ladear el aparato en sentido contrario al de las olas. Los dos movimientos se compensan entonces, y el «hovercraft» permanece estable.

Los rebordes flexibles contribuyen también a mantener su estabilidad, de modo que el viaje resulte confortable. La parte del reborde que choca con los máximos de las olas se dobla hacia arriba, con lo que contribuye a mantener el nivel del vehículo. En los «hovercrafts» actuales, estos rebordes tienen una altura aproximada de un metro. La presión en el interior del colchón de aire dependerá de la altura a la que deseemos mantener el vehículo y de su carga. El propio aparato se construye con materiales ligeros.

Cuando hayan de trasportarse grandes cargas, se incrementa la presión del colchón de aire, lo que se facilita con los rebordes flexibles. El «hovercraft» marcha hacia adelante gracias a una serie de propulsores, y puede cambiar su ruta haciendo variar el ángulo que forman las hélices de los propulsores con la dirección en que sopla el viento.

El vehículo va provisto, además, de una serie de timones y pequeños propulsores adicionales, que pueden ser utilizados también para controlar su marcha. Frenar un «hovercraft» es fácil: basta reducir gradualmente la presión del colchón de airé, mientras los rebordes flexibles se introducen, poco a poco en el agua. Las fuerzas de fricción se encargan de ir reduciendo la velocidad del vehículo.

El «hovercraft» es el vehículo más rápido y más confortable para viajar por el mar. Sin embargo, estos aparatos resultan muy ruidosos para los pasajeros, quienes van situados muy cerca de los motores. Otro de sus inconvenientes son las salpicaduras de agua. Se procura que la presión en el compartimiento de viajeros sea siempre algo mayor que la externa, para impedir, en lo posible, el efecto de salpicaduras de agua. Los «hovercrafts» pueden «posarse» en cualquier parte, ya que pasan directamente del agua a la tierra.

En lugar de un muelle, los «hovercrafts» necesitan, simplemente, un malecón de hormigón, donde puedan embarcar y desembarcar los pasajeros. Los «hovercrafts» están todavía en período de desarrollo, y los que se encuentran actualmente en funcionamiento se utilizan con fines de investigación.

modo que, en cualquier momento, pueden doblarse convenientemente, de acuerdo con el esfuerzo que les sea aplicado. Con ello se reduce la energía necesaria para mantener elevado el vehículo, y éste puede trasladarse a una altura media superior. Por otro lado, los rebordes van sumergidos en parte, con lo que se aumentan los rozamientos. Pero este incremento es mucho menor que cuando los rebordes son rígidos. Además, es posible adaptar los rebordes flexibles, para que el vehículo pueda marchar  también  sobre  tierra.

Los «hovercrafts» de gran tamaño —cuya longitud es de unos treinta metros—, utilizados en viajes oceánicos, pueden operar eficazmente a seis metros por encima de la superficie del agua, con lo que evitan las olas más altas.

El movimiento de las olas afecta poco a los «hovercrafts» de gran tamaño que viajan a altas velocidades. En los de tamaño más reducido es mayor el peligro de que las olas produzcan vibraciones que pueden alterar la estabilidad del vehículo. La altura de éste varía, en estos casos, a medida que la ola pasa por su parte inferior, con lo que se producen cambios en la presión del colchón de aire, peligrando la estabilidad del aparato.

LOS «HOVERCRAFTS»  EN TIERRA
Cuando los «hovercrafts» marchan sobre canales o diques no utilizan ruedas; sólo lo hacen al posarse en tierra. Experimen-talmente, se ha probado la adaptación de eyectores de aire en tractores obligados a moverse sobre terrenos muy enlodados.

Las ruedas del tractor siguen todavía en contacto con la tierra y cumplen su misión de mover el vehículo hacia adelante, pero parte de la carga es soportada por el colchón de aire que crean los   eyectores.

Un «hovercraft» especialmente diseñado podría sustituir al ferrocarril y alcanzaría mayores velocidades siempre que sus pistas fuesen suficientemente lisas. Los trasportes resultarían más económicos. Los «hovercrafts» para trasportar unos cien viajeros habrían de estar sustentados por colchones de aire de unos pocos centímetros de espesor.

Las pistas de deslizamiento serían suficientemente lisas, para que no tocaran con la superficie inferior del vehículo. Como no tendrían que vencer más que la resistencia del aire, estos «hovercrafts» podrían alcanzar una velocidad de 400 ó 500 Km/h. Las pistas no se estropearían, puesto que,  realmente,  los vehículos  no entrarían  en  contacto con  ellas.

Fuente Consultada
Enciclopedia TECNIRAMA Fasc. N° 127 Funcionamiento del Hovercraft (CODEX)

Invento La Identificacion Genética en Criminales Historia

Invento La Identificación Genética en Criminales

INVENTO: LA IDENTIFICACIÓN GENÉTICA 

Utilización del ADN para identificar a individuos

Alec John Jeffreys, Leicester, Inglaterra, para el Instituto Lister de Medicina Preventi­va, Londres, Inglaterra

Presentada el 12 de noviembre de 1984 y publicada como GB 2166445, E? 186271 y

US 5413908

identificacion genetica

La identificación de criminales mediante pruebas como sangre, semen o piel halladas en el lugar del crimen ha sido siempre una de las ambiciones de los laboratorios policiales. El hecho de que el ADN de las células proporcione esta información lo descubrió AIec Jeffreys por casualidad.

Se descubrió que el ADN poseía ciertas secuencias (conocidas como «minisatélites») que aunque no contribuían a la función de ningún gen se repetían en su interior y que, excepto los gemelos idénticos, cada organismo poseía un diseño único. La técnica de las huellas dactilares genéticas es compleja.

En primer lugar, el ADN se corta en porciones específicas mediante enzimas y los fragmentos se colocan sobre un gel que luego se somete a una descarga eléctrica. Los fragmentos de dos hebras se dividen para convertirse en hebras individuales y se traspasan a una hoja de nylon.

Son some­tidas a un ADN sintético que se adhiere a los minisatélites; se hace una radiografia y se revela la película. De manera similar a los códigos de barras de los productos envasa­dos, los códigos oscuros muestran los minisatélites y el diseño que resulta es único.

Se considera que la posibilidad de que dos individuos coincidan es de una entre un millón. Además, los individuos emparentados muestran muchas similitudes. La técnica se utiliza para descubrir a criminales, para demostrar relaciones familiares y para efectos médicos.

La identificación de huellas dactilares genéticas para la detección de criminales la utilizó por primera vez la policía de Leicestershire el 5 de enero de 1987. Dos colegialas habían sido violadas y estranguladas en dos pueblos. Se pensaba que el asesino probablemente seria de la localidad y se solicitaron muestras de sangre y sali­va de más de 5.000 hombres.

Sólo dos personas se negaron. Uno de ellos, Colin Pitchfork, al encontrarse bajo presión, chantajeó a un compañero de trabajo para que hiciera la prueba en su nombre. Cuando luego el sustituto confesó el engaño, a Pitchfork se le realizó la prueba del ADN y fue condenado a dos cadenas perpetuas.

Las pruebas de ADN se han utilizado para identificar a criminales mediante muestras que se conservan desde 1970. Gran Bretaña mantiene una base de datos con prue­bas de ADN de todos los criminales convictos desde mediados de la década de 1990 y hasta ahora hay más de 500.000 archivos.

A quienes esperan juicio se les hace un test para ver si coinciden con alguno de la base de datos. Si son condenados, su perfil se añade a la base de datos, en caso contrario se destruye. La patente británica fue autorizada exclusivamente en 1986 al ICI (luego a su empresa separatista Zeneca).

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Origen del Viagra Historia del Invento Genial

Origen del Viagra Historia del Invento

VIAGRA:

Fármaco que dilata los vasos sanguíneos

Andrew Simon Bell, David Brown y Nicholas Kenneth Terrett, para Pfizer Ltd., Sand­wich, Kent, Inglaterra

Presentada el 20 de junio de 1990 y publicada como EP 463756, US 5250534, 5346901 y 5791283

Viagra

Aunque este fármaco ha provocado muchas risas, sirve de ayuda a personas que padecen una enfermedad común. Es un agente pirazolopirimidinone antianginal, lo que significa que ayuda a tratar la angina, la hipertensión, los colapsos cardíacos y la arterioesclerosis. Lo consigue al dilatar los vasos sanguíneos de manera que pueda fluir más sangre.

A juzgar por la literatura que acompaña la patente, se tardó un tiempo en caer en la cuenta de que podría ser un tratamiento útil para la impotencia. La presentación de la patente WC 94/28902 el 9 de junio de 1993 reveló ese posible uso, ya que se le describía como «un medicamento para el tratamiento curativo o profiláctico de la disfunción eréctil de los animales machos, incluido el hombre». La patente EP 812845, de otros dos científicos de Pfizer, revela un modo efectivo para fabricar el fármaco.

En un principio este fármaco era importado de manera ilegal por los viajeros; hasta que en marzo de 1998 su uso se aprobó en Estados Unidos. Aunque se habían llevado a cabo estudios clínicos durante años, Pfizer seguía sin darse cuenta del impacto que el medicamento tendría sobre los estilos de vida.

El consejero Bill Steed dijo que se quedaba dormido delante del televisor escuchando los chistes de un cómico para despertarse con los chistes de otro. Tanto el número de prescripciones como la cuota de mercado de Pfizer se dispararon, y durante un tiempo fue la droga (legal) que se vendía con más velocidad de toda la historia.

La campaña publicitaria incluía a Bob Dole, el que fuera candidato presidencial republicano. Sin embargo, en Gran Bretaña existía la preocupación de que la libre prescripción del fármaco acabara con el presupuesto del Servicio Nacional de Sanidad.

También hubo algunos casos de muerte entre los usuarios. Estas fueron causadas porque la subida de tensión es un peligro potencial para aquellas personas que ya padecen hipertensión, aunque también puede haber otros riesgos. En noviembre de 1998, la Administración Federal de Drogas de Estados Unidos reportaba 155 muertes, la mayoría por paros cardíacos.

Los usuarios también pueden sufrir efectos secundarios desagradables, como cefaleas, sofocos, dolores de estómago y problemas leves de visión, por ejemplo.

Desde entonces las ventas han decaído, pero la aceptación de los consumidores hacia el Viagra sigue siendo enorme. Hay muchos sitios en internet que ofrecen vender el producto. Unos científicos de la Universidad de Kentucky han creado un vaporizador nasal que reduce el tiempo que tarda en hacer efecto el medicamento de entre una y cinco horas a quince minutos. Se publicó como WC 99/66933.

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Los Telefono Celulares Los Primeros Telefonos Móviles Historia

INVENTOS. LOS TELEFONO CELULARES O MÓVILES

HISTORIA DE LOS PRIMEROS: TELÉFONOS CELULARES

Teléfonos que funcionan sin cables aéreos

Jouko Tattari, para Nokia Mobile Phones Ltd., Salo, Finlandia

Presentada el 25 de mayo de 1989 y publicada como US 5265158

En los últimos años se han popularizado los teléfonos celulares o «móviles», que se han convertido en el complemento de moda obligatorio. Originalmente, estos teléfo­nos tenían que realizar una llamada por radio a una operadora que los conectaba con el número solicitado. Hoy en día, gracias a unas redes de «células» que se encuentran alrededor de cada estructura aérea, se pueden realizar llamadas desde o hasta la mayo­ría de puntos poblados del mundo industrializado. Las células suelen ser pentagonales, pero la patente WO 98/536 18 propone células de seis lados. Una empresa líder en esta tecnología es Nokia, que se inició en 1865 en la industria del papel.

La empresa se comenzó a diversificar y en la década de los sesenta entró en la industria de las telecomunicaciones. Hoy en día, Finlandia tiene la mayor densidad de teléfonos móviles del planeta. La ilustración es un ejemplo primitivo de una «unidad independiente de telé­fono portátil». La patente explica lo que son los teléfonos móviles, mientras que la figura 1 muestra un teléfono que todavía depende de una conexión a una toma de corriente y un enlace con telecomunicaciones y la figura 2, una versión modificada con antena y pilas.

La primera generación apareció en 1970 en Japón. No existían normas y la tecnología todavía era primitiva (y cara) según los criterios actuales. En 1982 y 1983 llegaron a Europa y Norteamérica. A principios de los años noventa apareció la segunda generación, con teléfonos digitales en vez de analógicos y un criterio común para Europa. El sistema analógico es similar a la voz mientras que el digital se parece a cómo funcionan las computadoras, lo cual facilita el movimiento de datos y dificulta las escuchas.

La tercera generación ha comenzado hace poco: la comunicación con internet es posible a través de WAP, Wireless Application Protocol (protocolo de aplicación inalámbrica) y WML, Wireless Markup Language (lenguaje estándar inalámbrico). Geoworks dice poseer el monopolio sobre este tipo de tecnologías con su patente US 5327529 que permite combinar estas dos pasiones.

Por cierto, Tim BernersLee, que escribió el lenguaje HTML original que se utiliza en internet, no lo patentó intencionadamente para así impulsar su difusión.

Por lo menos en Gran Bretaña el tema de los teléfonos celulares es muy confuso, con literalmente millones de tarifas diferentes disponibles a través de varios provee­dores. La rápida difusión de teléfonos con tarjeta en vez de tarifas ha conseguido normalizar un poco la situación. Los teléfonos móviles británicos se venden relativamente baratos (menos de 100 libras) aunque los costos reales oscilan entre 200 y 500 libras.

El dinero se recupera cobrando las llamadas a un precio extremadamente más alto que el que se cobra por ejemplo en Finlandia.

Se dice que los teléfonos de tarjeta son populares entre los delincuentes ya que no requieren identificación y es difícil controlar o localizar las llamadas. Un teléfono antiescuchas primitivo es el de la patente GB 2021355, mientras que la WO 98/49855 y la US 5722067 requieren autentificación por parte del usuario para impedir que algún ladrón utilice los teléfonos. Se están empezando a popularizar los teléfonos de manos libres, como el de la US 5841856, y cada vez es más habitual ver a personas por la calle hablando aparentemente solas.

Ver El Croquis Primitivo del Invento

Fuente: Inventos de Un Siglo Que Cambiaron el Mundo Stephen Van Dulken

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La Energia Solar Aprovechamiento de la Energia del Sol Invento

INVENTO Aprovechamiento de la Energía del Sol

LA ENERGÍA SOLAR 

Utilización de la luz del sol para producir energía
Thomas Burns y Cynthia Burns, Fox Point, para Burns-Milwaukee Inc., Milwaukee,Wisconsin
Presentada el 11 de septiembre de 1987 y publicada como US 4848320

Hace mucho tiempo que se sueña con usar la luz del Sol para generar energía y el hecho de que los países cálidos suelan ser pobres y necesiten energía barata es un aliciente adicional.

Desgraciadamente, la energía solar ha tenido muchos problemas para llegar a buen término, debido a que la luz del Sol es de baja intensidad a lo largo de la superficie del planeta y porque los métodos para obtener la energía son caros.

Por ejemplo, resulta caro proporcionar los medios para que un dispositivo siga al Sol durante el día. Esto sin contar con el problema de que de noche no hay rendimiento. Las células solares convierten la luz del Sol en electricidad.

Al principio se pensaba que las células debían estar fabricadas de manera muy precisa y formal, hasta que se descubrió por accidente que unas células distorsionadas producían mucha más energía. Los rayos del Sol rebotaban varias veces antes de que se reflejaran.

El modelo US 5833176 se diseñó para ser utilizado en el espacio exterior, donde no existen los problemas de la nocturnidad. Un uso más común es para la iluminación en las paradas de autobús y en otros lugares donde no hay suministro eléctrico.

Un colector solar usa metal ennegrecido y agua u otro tipo de líquido que circule por debajo para recolectar el calor. La mitad de hogares israelíes tienen ahora dispositivos de este tipo para obtener agua caliente.

La patente US 5586548 es para un colector que flota en una piscina,y la FR 2578312 consta de unos enormes barriles de agua que forman una parte o toda la pared de una casa y recogen calor durante el día. Al anochecer se cierra un panel para que la pérdida de calor se dirija al interior de la casa.

Se ha probado la misma idea para techos. Este sistema es bueno para lugares donde hace calor de día y frío de noche, pero estropean un poco el paisaje.

Aparte de estos métodos tan «activos» para recolectar la energía solar, unos diseños pasivos incluyen grandes ventanales orientados hacia el sur, y el uso de suelos embaldosados dentro de invernaderos para recoger calor. Estos materiales son «pasivos», lo que significa que absorben y retienen el calor lentamente; a diferencia de la madera, que tiene el efecto contrario. Tanto en los sistemas activos como en los pasivos se pueden utilizar ventiladores para enviar el calor sobrante a unos sótanos llenos de rocas desde donde el calor puede ascender por la noche.

En la página siguiente se muestra un invento para un horno solar. Los paneles laterales reflejan el calor hacia la cámara que tiene una puerta de vidrio ahumado. Los críticos mantienen que cocinar de esta forma supone el doble de tiempo que con los hornos convencionales, y que no funciona de noche o si el día se nubia. Son excelentes en los desiertos, donde no hay electricidad y poca madera para encender un fuego.

Los dispositivos reflectantes para aumentar la intensidad del Sol pueden ser modestos, como el de la ilustración, o mayores como el US 5460163, que utiliza un espejo en forma de cubeta con un tubo para generar vapor en la base, o enorme, como el que hay en Mont Louis en Francia, en el cual numerosos espejos siguen el movimiento del Sol y dirigen la luz hacia un horno central.

Ver El Croquis Primitivo del Invento

Fuente: Inventos de Un Siglo Que Cambiaron el Mundo Stephen Van Dulken

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El Acero Inoxidable Importantes Inventos en la Siderurgia Fabulosos

El Acero Inoxidable: Inventos en la Siderurgia

EL ACERO INOXIDABLE 

Acero a prueba de óxido

Harry Brearley, Sheffleld, Yorkshire, Inglaterra

Presentada el 29 de marzo de 1915 y publicada como US 1197256

La evolución del acero inoxidable es un tanto complicada: aquí sólo ofrecemos un resumen basado en el trabajo de Harry Brearley. Nació en 1871 en Sheffleld,Yorkshire, donde su padre estaba empleado como hornero en Firth, la fábrica de acero. Empezó a trabajar a los doce años como ayudante y más tarde como aprendiz en los laboratorios. Estudiando en la escuela nocturna fue ascendiendo y en 1907 fue nombrado director del laboratorio de investigación que compartían Firth y Brown Bayley, las dos empresas acereras de Sheffield.

En 1912 investigaba la corrosión en rifles oxidados. Ya se habían realizado investigaciones sobre tales propiedades. Las aleaciones consisten en mezclas de metales diferentes, cada uno de los cuales proporciona una cualidad útil. El acero inoxidable incluye cromo en su aleación, pero por lo menos un 12% del acero debe ser cromo y hasta un 1% carbono para que aparezcan las cualidades inoxidables.

El francés Léon Guiflet publicó en 1904 un estudio detallado de tales aleaciones pero no apuntó la cualidad de la resistencia a la corrosión. En 1909, Portevin también pasó por alto estas cualidades, mientras que en un artículo de Giesen de 1909 ya aparecen las proporciones exactas usadas por Brearly en su patente. Los alemanes Philipp Monnartz yWilhelm Borchers descubrieron y explicaron las cualidades de la anticorrosión. Obtuvieron la patente DE 246035 para una aleación del 10% de cromo y entre un 2% y un 5% de molibdeno.

Brearley realizó su aleación en un horno eléctrico con un 12,8% de cromo. Después de un tratamiento térmico, el metal resultante resistía la corrosión, pero el gobierno no estaba interesado en usar el material.

Brearley sugirió a su empresa utilizarlo para la fabricación de cuberterías y pidió a un artesano local que le hiciera unos cuchillos, puesto que los de acero, que se oxidaban al limpiarlos, eran un problema.

Uno de los directores de la sección de cuberterías le dio el nombre de stainless steel (acero inmanchable) tras comprobar que el vinagre no dejaba manchas en el material. Firth no quería la patente y resistió los deseos de Brearley, lo que explica la falta de una patente británica. Brearley abandonó la empresa y se fue a la rival Brown Bayley como director de fábrica.

Mientras tanto, Elwood Haynes, de Indiana, investigaba el mismo campo. Su mujer le había pedido que fabricara una cubertería que no se oxidara. De forma indepen­diente, descubrió la aleación de cromo y acero, y presentó la patente antes que Brearley, pero le fue denegada porque «estas aleaciones de cromo y acero no son nuevas».

En 1919 obtuvo una patente, US 1299404, para un «artículo de hierro forjado». Maurer y Strauss, de la gran firma alemana Krupp, trabajaban en otra variedad de la aleación que produjeron en 1912. Añadiendo níquel consiguieron obtener otras propiedades útiles. Harry Brearley murió en 1948 en Torquay, Devon.

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Fuente: Inventos de Un Siglo Que Cambiaron el Mundo Stephen Van Dulken

La Insulina Sintetica Destacados Grandes Inventos de la Historia

INVENTO: LA INSULINA SINTETICA

LA INSULINA SINTÉTICA  

Medicina que regula el aporte de azúcar al flujo sanguíneo
Frederick Grant Banting, Charles Herbert Best y James Bertram Collip, para la Universidad de Toronto, Canadá
Presentada el 15 de enero de 1923 y publicada como CA 234336, GB 203778 y US 1469994.

Frederick Banting nació en Ontario en 1891. Obtuvo la licenciatura en medicina y empezó a trabajar como médico de cabecera, interesándose por el problema del con­trol del nivel de azúcar en el flujo sanguíneo. Un nivel demasiado alto significa diabe­tes, lo que conlleva terribles efectos secundarios cuando los órganos más débiles se ven atacados. Un nivel demasiado bajo, irónicamente, es mucho más raro. En 1899, los investigadores descubrieron que el páncreas controlaba ese nivel de azúcar.

Algún mensajero químico (la insulina, como más tarde se descubrió) proveniente del «tejido islote» del páncreas hacía el trabajo. Identificarlo fue importante, ya que se podía bus­car alguna manera de regular el nivel de este mensajero si era demasiado bajo. Quizá se podía elaborar un producto químico que tuviera un efecto similar.

Banting no era un investigador formado pero en 1920 decidió trabajar sobre el problema. No conocía la literatura previa sobre la preparación de un ingrediente activo y después admitiría que si lo hubiera sabido nunca lo habría intentado. Banting descubrió que la insulina se convierte en inactiva por la acción de fermentos mientras se encuentra en la glándula pancreática. Combinando este hecho con el ya conocido de que si se ata el conducto que une la glándula pancreática principal con el intestino se produce la atrofia de la glándula, era posible extraer insulina aprovechable.

Pero el páncreas tardaba meses en degenerar y se obtenía muy poca insulina. Con Charles Best, Banting buscó un método químico para extraer insulina y experimentando en perros y bueyes descubrieron que a baja temperatura y moderadas concentraciones de alcohol etílico y metílico se detenía la fermentación.

El 11 de enero de 1922 la insulina se administró por primera vez a un paciente en el Hospital General de Toronto y éste se recuperó. Los laboratorios Connaught, una unidad del hospital, realizaban la producción de la hormona y con la colaboración de dos colegas y más tarde con la ayuda de la firma Eh Lilly, Best mejoró en ellos las téc­nicas de producción. Banting recibió el Premio Nobel de Medicina en 1923. Estaba tan enfadado de que Best no hubiera compartido el mérito, que le dio la mitad del dinero del premio.

El doctor Hagedorn de Copenhague desarrolló entre 1933 y 1935 la pro­tamina insulina, derivada de glándulas de pescado y con la que consigió prolongar el efecto, de manera que en lugar de administrar muchas dosis pequeñas, el suministro de un día podía darse con una sola inyección. La patente se publicó en Gran Bretaña como GB 456101. Banting ffie nombrado caballero en 1935. Mientras estaba dedica­do ah trabajo de guerra, murió en un accidente aéreo en Terranova en 1941.

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El Cubo de Rubik Historia del Cubo Mágico Invento

INVENTO: EL CUBO DE RUBIK

Cubo «Rubik»

Cubo compuesto por 27 cubos más pequeños que se pueden girar en todas las direcciones

Erno Rubik, Budapest, Hungría

Presentada el 30 de enero de 1975 y publicada como HU 170062

Erno Rubik era profesor de diseño de interiores en una academia de arte en Budapest. Se entretenía haciendo diseños con cartón geométrico y piezas de madera en su habitación en casa de su madre. En la primavera de 1974 tomó unos bloques de madera, los unió con unos muelles elásticos y comenzó a torcerlos.

Cuando al fin se rompió el elástico se había quedado fascinado por la cambiante relación entre los cubos. Luego probó poniendo papel adhesivo de distintos colores en cada uno de los seis lados y volvió a torcer. Le encantaba la variedad de colores, pero se dio cuenta de que no podía volver al diseño original.

Necesitó un mes de trabajo intensivo para resolver las matemáticas y solucionarlo (pista: primero alineó las esquinas por colores). Se lo mostró orgullosamente a su madre y ésta se puso muy contenta: ahora ya no tendría que trabajar tanto. El producto acabado consiste en cubos que están conectados por un mecanismo universal de unión. Sólo hay una solución correcta y un sinfin de soluciones incorrectas.

Si todas las personas del mundo lo torcieran una vez cada segundo, se tardaría tres siglos en llegar a la solución correcta por casualidad.

Llevó su idea a una pequeña cooperativa de fabricación de juguetes de Budapest y la producción comenzó a pequeña escala en Hungría. Más adelante, en noviembre de 1978, un camarero perplejo enseñó el cubo en una cafetería a un emigrado húngaro llamado Tibor Laczi, y éste se lo compró por un dólar porque le gustaban las matemáticas.

Le preguntó a Konsumex, la empresa comercial estatal, silo podía vender en Occidente y le contestaron que no había despertado interés en las ferias de muestras. Resultó que lo habían dejado sobre una estantería y no habían realizado ninguna demostración. Laczi fue a la feria de muestras de Nuremberg y se dio una vuelta, torciendo el cubo y luego devolviéndolo a sus colores originales. bm Kremer, el experto en juguetes británico, estaba intrigado y le ayudó a asegurar un pedido con la empresa de juguetes Ideal Toy Company por un millón de cubos.

No se había solicitado ninguna patente para el extranjero durante los doce meses siguientes a la solicitud húngara, pero había alguna protección al haber llamado al cubo Rubik’s Cube, que se había registrado como marca en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, Ideal Toy tuvo problemas por infracción de patente debido a que Larry Nichols, un químico de Massachusetts, había patentado un cubo similar (pero unido por imanes), la US 3655201, en 1972. No había conseguido interesar a las compañías de juguetes, incluyendo a Ideal Toy Nichols ganó un pleito por infracción en 1984.

Se vendieron más de cien millones de unidades y al menos la mitad fue por contrabando. La empresa original intentó producirla, todas ella misma, pero cuando el gobierno al fin otorgó el permiso, la locura ya había pasado y la empresa quebré. Para evadir la marca registrada a veces se pueden encontrar «cubos mágicos» con diferente presentación en las tiendas.

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Dispositivo para controlar las operaciones en una pantalla de computadora

Douglas Engelbart, Palo Alto, para Stanford Research Institute, Menlo Park, California

Presentada el 21 de junio de 1967 y publicada como US 3541541

Douglas Engelbart nació en Oregon. Se convirtió en ingeniero eléctrico, pero había sido técnico de radio durante la  Guerra Mundial. Trabajó para la precursora de la NASA, pero a principios de la década de 1950 comenzó a sentir que como ingeniero debería hacer algo que ayudara a solucionar los problemas mundiales.

Se interesó en los primeros artículos sobre las computadoras y se imaginó «volando» a través de la información de la pantalla. Puesto que no había departamentos de ciencias de las com­putadoras, hizo un doctorado en Berkeley y comenzó a enseñar allí. Seguía entusias­mado con el uso de las computadoras hasta que otro profesor le advirtió que era poco probable que obtuviera un ascenso si seguía pronosticando que las computadoras serí­an importantes en el futuro.

Se fue a trabajar con la Universidad de Stanford. A partir de 1959 tuvo su propio laboratorio, que posteriormente se llamó Augmentation Research Center (Centro de Investigación de la Aumentación) y donde trabajaba con otros investigadores para desarrollar un sistema para utilizar conocimientos y habilidades con computadoras.

Se dio cuenta de que la velocidad del cambio y la urgencia se estaba disparando y que se necesitaban herramientas para seguir este ritmo. Contribuyó a muchas de las ide­as que hoy en día son tan comunes, como el concepto de ventanas en la pantalla, las teleconferencias, los hipermedios, redes, e-mail e internet.

Unió la mayoría de estas ideas en 1968 con una demostración de una red de 90 minutos de duración. Entonces el software no se podía patentar, a pesar de ello posee más de 40 patentes.

La invención del ratón era sólo una pequeña parte de la investigación que se llevaba a cabo en el laboratorio. Engelbart quería encontrar una manera fácil de controlar las cosas que ocurrían en la pantalla, así como facilitar muchas de las tareas que una persona querría hacer (como dibujar, por ejemplo) y que no eran posibles con un teclado. Hizo una lista de los dispositivos que había disponibles en ese momento o que se habían sugerido (por ejemplo, lápices de luz o palancas de mando) y la herramienta combi­nada resultó ser el ratón. Inmediatamente recibió ese nombre debido a su parecido.

El primer ratón era algo distinto a los modelos actuales, ya que el cable estaba conectado al extremo más cercano al usuario, pero eso se cambió pronto cuando se vio que era un inconveniente.

Otra diferencia era que en vez de la bola en la parte inferior había dos discos, uno paralelo a lo largo del ratón y otro en ángulo recto. Estos discos controlaban «el indicador de posición X-Y» ya que el movimiento del ratón controla los movimientos hacia arriba o hacia abajo en la pantalla. La mayoría de ratones modernos contienen esos mismos discos, pero están escondidos dentro de la caja. Los botones derecho e izquierdo se incorporaron más tarde.

Se afirma que Steve Jobs, de Apple, fue quien inventó el ratón pero sólo fue quien lo utilizó por primera vez de forma comercial en su computadora Lisa (el futuro Macintosh). Se dice que Joss pagó 40.000 dólares por los derechos. Ahora Engelbart dirige el no lucrativo Boostrap Inslitute de Fremont, California, que fomenta el «CI colectivo», es decir, con qué rapidez responde una empresa a una situación.

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El Semáforo Historia de los Inventos Fantasticos Control Trafico

Semáforo                                                        
Señales para el control de tráfico en los cruces de carreteras Garret Augustus Morgan, Cleveland, Ohio
Presentada el 27 de febrero de 1922 y publicada como US 1475024

Garret Morgan nació en Kentucky, hijo de antiguos esclavos. Tuvo poca educación formal, pero le gustaba experimentar con cachivaches mientras se ganaba la vida reparando máquinas de coser. Trasladado a Cleveland en 1895, consiguió abrir su tienda de reparaciones en 1907, a la que más tarde añadió una exitosa sastrería.

En 1914 Morgan patentó dos capuchas de seguridad para uso en atmósferas llenas de humo, que se publicaron como US 1090936 y US 1113675 para la National Safety Device Company.

Aunque parecían sacadas de una película de ciencia-ficción, eran efectivas. Las usó en el rescate de varios hombres atrapados en un túnel el 25 de julio de 1916, lo que fue una noticia de alcance nacional. Los pedidos crecieron y las tropas norteamericanas utiliza­ron el equipamiento como máscaras antigas en la i Guerra Mundial.

Su segundo invento más importante fue el semáforo. Cada vez más y más automóvi­les compartían las carreteras con carruajes y bicicletas. Un día Morgan vio un acciden­te entre un automóvil y un carro de caballos en el que una niña resultó seriamente heri­da. Entonces había un mecanismo para ceder el paso operado por un policía. Era costoso en mano de obra, no permitía las paradas completas y asumía que el tráfico siempre se movía en una dirección u otra. Se le ocurrió colocar señales rojas y verdes combinadas con un timbre de advertencia y consiguió que la American Traffic Light Company los instalara el 5 de agosto de 1914 en la esquina entre la calle 105 y la Avenida Ludid, de Cleveland. Este invento no fue patentado y otras versiones de otros inventores, como una utilizada en Nueva York en 1918 con luces rojas, verde y ámbar tampoco lo fueron.

El invento de Morgan constaba de manivelas eléctricas que giraban los brazos que mostraban el derecho de paso o la obligación de pararse. Todavía aparecía el usual «stop». La figura 1 muestra el invento deteniendo el tráfico que se aproxima de frente y dando paso al tráfico que se aproxima de lado, lo que puede observarse por el «go» que aparece en el extremo del brazo derecho y a la derecha del extremo superior del poste.

La figura 2 muestra los dos brazos levantados para detener todo el tráfico (ya que en todos los lados se puede leer «stop») y que puedan pasar los peatones. La figura 3 es una vista lateral de la figura 1 y la figura 4, de la 2. También aparece en el diseño un meca­nismo para evitar cualquier daño absorbiendo la inercia.(ver el croquis abajo)

Un semáforo manual llegó a Londres en 1926 y un sistema automático se instaló en Wolverhampton en 1927. El invento de Morgan se utilizó en todo Estados Unidos has­ta que fue reemplazado por los semáforos modernos. Finalmente, vendió sus derechos a General Electric por 40.000 dólares, una cantidad considerable para la época. Murió en 1963, poco después de recibir una condecoración del gobierno norteamericano por su contribución a la seguridad del tráfico.

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HISTORIA E INVENTO: LA CINTA ADHESIVA

Cinta adhesiva transparente                           

Richard Drew, Saint Paul, Minnesota, para Minnesota Mining & Manufacturing Company

Presentada el 30 de mayo de 1928 y publicada como US 1760802 y GB 312610

Richard Drew nació en 1886. Entró en la Minnesota Mining & Manufacturing Company (más tarde 3M) en 1923, cuando era una pequeña empresa que fabricaba papel de lija. Había experimentado con una nueva clase de papel de lija y estaba visi­tando garajes para pedirles que lo probaran cuando oyó que los empleados tenían pro­blemas al pintar coches con dos colores. Usando cinta adhesiva para proteger las par­tes ya pintadas, la pintura saltaba al retirarla. Draw comprendió que si se retiraban los abrasivos del papel de lija se obtenía el papel y el adhesivo para un producto como el que pedían los empleados. Se marchó y creó una cinta para tapar la pintura de cinco centímetros de ancho, revestida con un adhesivo ligero y sensible a la presión.

El prototipo tenía adhesivo en los lados pero no en el centro, y la primera vez que lo probaron en un coche se cayó. El pintor le dijo a Drew: «~Lléva esta cinta a esos jefes tuyos escoceses [scotch] y diles que le pongan más adhesivo!». Cuando decía escocés quería decir «tacaño». Drew mejoró la cinta adhesiva mientras investigaba sobre un revestimiento resistente al agua que sirviera como sellador de todo el contenido de un vagón refrigerante del ferrocarril. Du Pont acababa de inventar el celofán y era imper­meable, pero también era sensible al calor y no era adhesivo. Drew experimentó para conseguir un celofán que se ajustara a su propósito. Mientras tanto, muchas empresas de envasado de alimentos habían oído hablar de su cinta para tapar la pintura de los coches y le pedían selladores impermeables.

El jefe de Drew le dijo que dejara de trabajar en su proyecto y se dedicara al papel de lija, pero Drew le ignoró. Y también se aprovechó de su gasto límite de cien dólares al gastarse 99 sin autorización. Finalmente, se presentó con un adhesivo hecho de una mezcla de goma, aceites y resma que formaba una capa sobre el celofán; se acordó de la broma sobre los escoceses (scotch) y lo llamó «Scotch», Tape.

En un principio se vendió a los productores de alimentos para que sellaran las bol­sas de sus productos, pero pronto Du Pont sacó al mercado un método para sellarlas por calor. El énfasis se trasladó pues a la venta directa a los consumidores. La pobre­za creada por la Depresión hizo que se le encontraran muchos usos, desde remendar prendas de ropa hasta conservar huevos rotos. John Borden, uno de los jefes de ventas de la empresa, se inventó unos años después el family dispenser, y el tejido escocés se adaptó a los productos en los años cuarenta para seguir con el tema escocés que suge­ría el nombre. La compañía osciló permanentemente de los abrasivos a los sellantes y el tratamiento de superficies, pero continuó desarrollando la cinta adhesiva, que se hizo tan popular que en la u Guerra Mundial la compañía tuvo que poner anuncios pidiendo disculpas por la falta de producto. Richard Drew murió en 1956.

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Maquinilla de afeitar                        

Cuchilla que reduce el riesgo de cortarse

King Camp Gillette, Brookline, Massachusetts, para Federal Trust Company

Presentada el 3 de diciembre de 1901 y publicada como US 775134-5 y GB 28763/1902 

Gillette nació en Wisconsin en 1855. Muy pronto su familia se trasladó á Chicago, donde lo perdieron todo en el gran incendio de 1871. El joven Gillette intentó ganarse la vida como viajante y también se le ocurrieron varios inventos menores. Empezó a vender una nueva idea, tapones de botella revestidos de corcho y un día encontró a su inventor, William Painter. En su conversación, Painter sugirió a Gillette que inventara algo que se usara, se tirara y se volviera a comprar; algo perfecto para un vendedor.

La idea de una navaja que utilizara una cuchilla de un solo uso se le ocurrió de repente una mañana mientras se afeitaba. Afeitarse uno mismo era un asunto peligroso, con un riesgo inminente de cortarse, las cuchillas debían afilarse continuamente o sino debía visitarse un barbero. Gillette salió y compró piezas de latón, cinta de acero que se utilizaba para la cuerda de los relojes, un pequeño torno de mano y una lima.

Construyó una maquinilla primitiva inicial y trabajó en la idea durante seis años. Necesitaba fabricar una cuchilla barata a base de acero planchado y que fuera dura y templada para poder darle una hoja afilada. No sabía nada de acero (y en verdad tenía pocos conocimientos de ingeniería) y tenía confianza en poder desarrollar el producto aunque los expertos le dijeron que era imposible.

Se las arregló para encontrar apoyo financiero. Sus socios incluían un inventor, William Nickerson, quien sugirió hacer el mango lo bastante pesado para facilitar el ajuste entre el filo de la cuchilla y la guarda de protección.

En 1902 y después de expe­rimentos sin fin, se consiguió determinar el tamaño, la forma y el grosor ideales, un proceso para fabricar el acero adecuado, un mango en forma de T que se pudiera girar para usar los dos lados de la cuchilla y equipos para afilar el acero. La firma estaba endeudada, pero pronto despegaron las ventas. Si en 1903 se vendieron 168 cuchillas, en 1904 se vendieron más de doce millones. La cara de Gillette aparecía en el envolto­rio de todas ellas.

Gillette pronto se hizo millonario y se retiró de la dirección activa en 1913, aunque siguió siendo presidente hasta 1931. Se trasladó a California para cultivar frutales y dedicar más tiempo a su otra pasión, el establecimiento de un nuevo sistema económico. Desde 1894, Gillette escribía sobre la abolición de la competencia y sobre confiar la dirección del mundo a los ingenieros.

Se construirían enormes comedores comunales para eliminar el gasto de que cada hogar deba hacerse su propia comida y las cataratas del Niágara producirían energía para toda la industria. En 1910, ofreció un millón de dólares al expresidente Theodore Roosevelt para que encabezara su World Corporation en el entonces Territorio de Arizona. King Camp Gillette murió en Los Ángeles en 1932.

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Cierre o Cremallera Inventos Fantasticos de Uso Diario Gran Invento

INVENTO: CIERRE O CREMALLERA

Cremallera                                                

Cierres dentados que pueden abrirse y cerrarse a una altura discrecional

Gideon Sundback, Meadville, Pensilvania, para Hookless Fastener Company

Presentada el 27 de agosto de 1914 y publicada como US 1219881 y GB 12261/1915

Tradicionalmente, se utilizaban botones o alguna clase de broches para cerrar prendas de ropa y bolsas, mientras hoy en día utilizamos cremalleras. La patente de Whitcomb Judson US 504037-38, publicada en 1893, fue la primera que incluía el concepto de dos cadenas de dientes que se abrían o cerraban moviendo una guía entre ellas. Diseñada para zapatos, era pesada e imposible de ser producida en masa con facilidad. También mostraba una tendencia a abrirse en los momentos más inoportunos.

Apoyado por el «coronel» Lewis Walker, un abogado llamado Judson continuó trabajando en su idea. Con su patente US 1060378 creyó resolver el problema de la abertura incontrolada, sólo para descubrir que su secretaria necesitó un gancho para asegurarla cuando se la probó. El trabajo continuó hasta 1908.

Gideon Sundback

Gideon Sundback

Entonces apareció en escena Gideon Sundback. Nació en Suecia en 1880 y estudió ingeniería eléctrica antes de emigrar a Estados Unidos en 1905. Llegó a la compañía, casándose después con la hija de Peter Aronson, un mecánico de la empresa. Recibió todos los derechos en el extranjero de las patentes.

Hasta entonces el trabajo se había basado en la idea de los corchetes y Sundback la siguió, pero no tuvo éxito y decidió probar algo diferente. A un lado estarían las mor­dazas y al otro las piezas que encajarían en ellas. Un carro las apretaba para cerrarlas o abrirlas. No acababa de funcionar bien (las mordazas se desgastaban con facilidad), pero le pareció que estaba en el buen camino.

Finalmente, una segunda versión disponía tiras con dientes iguales a ambos lados que encajaban y se separaban con el movimiento del carro. Como las dos tiras eran idénticas e intercambiables, el concepto era susceptible de ser producido en masa, y aunque se mejoró para hacerlo más barato y fácil de construir, era ésta la idea básica de la cremallera. Sundback diseñó máquinas para estampar los dientes y fijarlos a las tiras.

La compañía tuvo dificultades para interesar a los fabricantes que podrían comprar grandes cantidades de su producto. En la Guerra Mundial empezó a utilizarse en los trajes de los pilotos y los salvavidas. La compañía Goodrich, dedicada a los productos de goma, hizo un gran encargo de cremalleras y lanzó al mercado la bota Mystik. Cuando los vendedores dijeron al presidente de Goodrich que el nombre no atraía el interés del público, éste dijo: «Lo que necesitamos es un nombre que sugiera acción… algo que dramatice cómo la cosa hace zip (en inglés zip significa silbar y zipfastener, cremallera).

Entonces supo que lo había encontrado. La empresa registró la marca de fábrica «Zip fastener boot» en 1925; la palabra se hizo tan popular que la gente empezó a utilizarlo como nombre, por lo que finalmente perdió su protección. Sólo en 1935 se introdujo el uso de la cremallera en las prendas de ropa.

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Vida y Obra de Henry Ford Biografia Que es el fordismo?

BIOGRAFIA DE HENRY FORD – VIDA Y OBRA  (1863-1947)

El desarrollo industrial de los Estados Unidos de América, en los años de 1860 a 1920, no fue sólo relativo y parcial, sino absoluto en todos los sentidos.

La riqueza nacional se había multiplicado rápidamente y el país pasó de su estado colonial a ser una potencia de primer orden.

A este avance extraordinario de la industria americana contribuyó no sólo la riqueza inexplorada que el Nuevo Mundo ocultaba en sus entrañas, sino también la casi ilimitada libertad de la iniciativa privada —perjudicial en otros aspectos— y el desmesurado interés y afán de conseguir los fines materiales más poderosos y extensos.

Fue en esta época cuando Norteamérica se convirtió en la tierra prometida para aquellos que supieron encauzar a su favor el caudal de estos ríos de oro.

Esta conducta —sería superficial llamarla «sistema»— provocó serios problemas sociales, difíciles de resolver con la misma rapidez que se producía el ascenso industrial.

Pero también dio lugar a la fructífera industrialización del país. Entre los más destacados forjadores de esta etapa figura Henry Ford, «rey de los automóviles americanos», que revolucionó, con su sistema de producción en serie, toda la industria.

Nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit, en una pequeña cabana. Fue el primer hijo de un inmigrante irlandés, William Ford, que llegó a Estados Unidos en busca de riqueza y bienestar.

Falleció en 1947 a la edad de 84 años, dejando una enorme fortura de mas de 1.000 millones de dólares y a la industria su sistema de producción en serie con la cadena de montaje que fue la base de su grandeza industrial y que revolucionó la producción de todas las grandes empresas.

Su genio fue indiscutible, aunque se manifestó únicamente en la simplicidad del sistema de trabajo y de la venta en grandes cantidades, con beneficio muy reducido.

Él creó el más conocido tipo de coche «popular» y contribuyó eficazmente a la ampliación del potencial militar de los Estados Unidos durante las dos últimas guerras mundiales.

También contribuyó poderosamente en la industrialización de la agricultura norteamericana.

henry ford

Henry Ford en 1930.  La clara y fría mirada, los finos labios apretados, delatan su temperamento roqueño, su férrea voluntad, su espíritu rectilíneo refractario a claudicaciones y concesiones y generosidades sin por qué. En fin, ese espíritu, esa voluntad, ese temperamento que necesitan todos los grandes creadores de algo útil para mejor vivir. Porque ni los grandes caritativos, ni los blandengues de voluntad, ni los tímidos consiguen otra cosa que sumar fracasos, desilusiones…

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¿Que es el fordismo?: El término “fordismo” se refiere al modo de producción en serie que llevo a la practica Henry Ford; fabricante de coches de Estados Unidos. Este sistema supone una combinación de cadenas de montaje, maquinaria especializada, altos salarios y un número elevado de trabajadores en plantilla.

Este modo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio bajo.

Introducción: Nació en Greenfield y murió en Dearborn.

Empezó a trabajar desde muy niño en un taller de maquinarias en Detroit.

Despúes estudió ingeniería, llegando a ingeniero jefe de la Edison Iluminating Co. y en 1903 se estableció por su cuenta en Detroit, fundando Ford Motor Co. que bajo su presidencia llegó a ser la mayor fábrica de autos y tractores del mundo.

Creó el automóvil más popular que ha existido, el famoso modelo T, llamado vulgarmente Fortingo, del que vendió 10.000.000 de 1908 a 1924, luego se superó con otros modelos como el V-8 que también logró gran difusión. Escribió: Mi Filosofía Industrial en 1929.

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SU BIOGRAFÍA:

Henry Ford, pionero de la gran industria norteamericana del automóvil, nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit. Fue el primer hijo de los muchos que tuvo el emigrante irlandés William Ford, alto, fuerte, tenaz para el trabajo, decidido a conquistar el bienestar para él y los suyos.

En busca de ese prometedor futuro emigró a los Estados Unidos, donde los fuertes y audaces solían encontrar su paraíso. El sabía muy bien que su  humilde esfuerzo realizado en Irlanda le rendía en Norteamérica diez veces más, en el mismo tiempo, que le rindiera en la tierra natal.

En efecto, a los dos años de establecido, sin dejarse arrastrar por los aún más audaces que él, buscones insaciables del oro del Oeste, William Ford había empezado a ahorrar.

Como su familia aumentaba de año en año, William Ford pudo irse ahorrando los jornales de algunos braceros, ya que sus hijos, todos ellos fuertes, ayudábanle a labrar la tierra y a cuidar del ganado, aunque su primogénito no tenái mucho interés.

Henry era sumamente competitivo, le gustaba luchar contra algo, contra alguien, y su claro talento le hacía saber que contra la Naturaleza no había posibilidades de luchar y… vencer.

También sabía que la educación forjaba el futuro de los jóvenes, siempre se destacó como alumno hasta el punto de que el director de la escuela aconsejó a William Ford que permitiera a su hijo seguir estudios superiores de química o mecánica.

De regreso a su casa le interesaba investigar en una vieja herrería  cercana para maravilalrse ante las magias del fuego con los metales. ¿Presentía Henry que de los metales y el fuego le llegarían su fama y fortuna?.

El caso fue que, terminada la primera enseñanza, el muchacho logró dos éxitos personales : que se le permitiera asistir a la herrería como aprendiz, y que se le consintiera instalar en una choza próxima a su casa un pequeño taller de chapuzas metalúrgicas.

El taller contaba con fragua, yunque, incontables herramientas; y él, el avispado mócete, lo mismo arreglaba un reloj que forjaba unas herraduras, igual componía alguna máquina agrícola que el fogón de alguna cocina.

Unos de sus primeros proyecto fue el de construir un carruaje movido por un motor que fuera más ligero de peso, más rápido de avance y más cómodo que otros carruajes que había conocido.

Cumplidos los dieciséis años,  marchó a Detroit, entrando como aprendiz en un taller de maquinaria. Diez horas de intensa jornada diaria y un pobre sueldo  que no le daba para vivir.También aprendió técnicas sobre relojería y sumo a las diez horas otras cuatro diarias en un negocio del ramo.

Al tiempo regresó  a la granja de su padre. Pagó a su padre lecho y comida con su trabajo durante seis horas diarias. Y dejando otras seis para el sueño, se dedicó con pasión a trabajar en el taller que había montado con sus ahorros, y en el que reparó cuantas máquinas se les estropeaban a sus vecinos.

Otra vez en Detroit — 1882— entró en una manufactura de maquinaria agrícola en calidad de montador-reparador. Sus progresos técnicos asombraron a sus jefes y maestros, y bien pronto pudo pensar en la necesidad de casarse.

Lo hizo en 1885 con Clara Bryant, amiga de sus hermanas Margarita y Juanita, vecina de Greenfield, pero que pasaba algunas temporadas en Dearborn. Papá William le dio, como regalo de bodas, cuarenta acres de tierra.

En el centro de esta propiedad levantó Henry su morada, y la levantó con su único esfuerzo, dedicando a la empresa sólo algunas horas hurtadas a los trabajos remunerados.

taller de henry ford

Interior de la fábrica Ford situada en la avenida Bagley. — Según confesó el viejo Henry Ford I en su interesante libro Mi vida y mi obra —publicado en 1926 y traducido a todos los idiomas cultos—, de cuantos talleres tuvo durante su larga y fecundísima aventura automovilística, ninguno le fue tan querido como éste, sencillo y pobretón, de la avenida Bagley. Sus inmensas riquezas y fama las adquirió en talleres descomunales; pero fue precisamente en éste donde el joven «viejo» Henry Ford I empezó a soñar con esa fama que le enriquecería tanto como le ennoblecería.

En el mismo año de su boda, por el otoño, le aconteció a Henry Ford algo que sería el punto de arranque de su rápida y universal fama. Estando en el taller mecánico Eagle, Henry se enteró que directores, ingenieros y técnicos de las diferentes secciones estaban perplejos en torno a un motor Otto, adquirido en Alemania, que no arrancaba.

Sin el menor alarde de suficiencia, modestamente se ofreció Henry para intentar ponerlo en marcha. Sencillamente empezó Henry a hurgar en el motor….en pocas horas ese motor funcionaba correctamente.

En Detroit, comenzó a trabajar como «mecánico especializado» en la Edison Illuminating Cbmpany. En sus escasos momentos libres de servicio, entre 1892 y 1893, construyó, pieza a pieza, su primer automóvil: un cuatriciclo con motor de potencia de «cuatro caballos», refrigerado con agua, pero que carecía de marcha atrás.

En el año 1899 se asoció con los dirigentes de la Compañía «Automóviles Detroit». Pero como su participación en el capital era insignificante, no logró imponer sus proyectos, el más importante de los cuales consistía en fabricar automóviles en serie.

Porque la Detroit Automobile Company sólo fabricaba automóviles de encargo y uno a uno. Obsesionado por producir coches baratos en serie, se apartó de esta Compañía y fundó — 1903— su propia Ford Motor Company.

Poco después había revolucionado con sus métodos la técnica y la organización industrial, convirtiendo su compañía en una gigantesca empresa, creando uno de los más grandes imperios industriales de nuestra época, con fábricas y sucursales en más de cuarenta países.

Antes que él, los constructores se limitaron a montar los coches, pero compraban las piezas en distintas manufacturas. Ford fue quien primero empezó a fabricar sus coches por completo.

Para ello impuso su sistema: alcanzar la máxima autarquía económica posible por medio de la autofinanciación, de la adquisición de las fuentes de las materias primas, de la erección de factorías para elaborar dichas materias primas, de la posesión de medios de transporte por mar y tierra; de la racionalización de la producción: fábricas modelo, división del trabajo, trabajo en cadena…

Sólo así consiguió aumentar extraordinariamente la productividad, abaratar las mercancías, reducir la jornada de trabajo, aumentar los salarios…

Henry Ford tuvo que ganar la competencia entablada con otros constructores de autos: los hermanos Duryea, cuyo primer automóvil circuló en 1892; Elwood Haynes y los hermanos Apperson, que lanzaron su modelo dos años después.

Pero a Henry Ford no le preocupó esta competencia de modelos más o menos «bonitos», sino la que le planteó Alejandro Wintón, de Cleveland, cuyo coche alcanzaba una velocidad superior a los 60 Km/h.

Como ya se ha dicho entre 1892 y 1893 construyó Ford su primer coche: 230 kilos de peso, motor montado en el eje trasero, dos cilindros, potencia 4 HP., velocidad máxima 30 kilómetros a la hora.

En 1896 construyó su segundo automóvil: 215 kilos, 40 kilómetros a la hora.

En 1897, el tercero, más perfecto, ligero y rápido. Se iba aproximando Henry Ford a su sueño maravilloso: retar a Winton y ganarle.

Ideó un nuevo motor compacto y lo montó en una carrocería de 200 kilos. Y desafió a Winton. La carrera se desarrolló el 1º de diciembre de 1902 en la pista de Grosse Pointe, próxima a Detroit.

Ante el asombro de miles de técnicos y aficionados, el coche Ford ganó la carrera a «la estremecedora velocidad» de ochenta kilómetros por hora.

Siguió construyendo sus coches sólo con la preocupación de dotarlos de mayor fuerza expansiva. Por ello se lanzó a construir dos coches de carreras a los que llamó La Flecha y 999, equipados con motor de 8 HP.

Con ellos ganó varias carreras y entusiasmó a los aficionados y preocupó a sus competidores. Y ya pudo darse el gustazo de elegir a sus socios, que fueron; Alex Malcolmson, comerciante al por mayor de carbones, los abogados John W. Anderson y Horace H. Rackhem y los seis o siete amigos que le habían ayudado económicamente en los días difíciles.

Quedó fundada la ya mencionada Ford Motor Company, la cual, sin descuidar el muy importante punto de la velocidad, se preocuparía de aplicar esta velocidad a los autos construidos en serie.

PRIMER auto ford

Modelo de coche Ford A-1903. — Primer coche nacido en la recién inaugurada — 1903— Ford Motor Co. Coche calificado de devorador de kilómetros: treinta a la hora, y que permitía a sus viajeros disfrutar de los vientos levantados con fuerza y rebozarse en polvos y lodos. Como este coche nacieron otros 5.000 en 1904, 15.000 en 1906, 25.000 en 1907… Quince años después, coches bastante más rápidos y complicados nacieron en número de 3.500…por día. Anécdota:por un modelo Ford A-1903 en «buen estado» fueron pagados en 1956… ¡quince mil dólares!

Curiosa noticia: los socios de Ford acordaron que éste no tendría que aportar capital alguno, y, sin embargo, recibiría el veinticinco por ciento de las acciones y un sueldo de trescientos dólares al mes como director e ingeniero jefe de la Compañía, cuya presidencia ostentó el poderoso banquero de Detroit John S. Gray.

También resulta curiosa esta otra noticia: que antes de que Ford independizase su fábrica, procurándose las primeras materias y los métodos rápidos de traslado, los primeros seiscientos cincuenta chasis y motores de los coches Ford fueron construidos en los talleres de los hermanos Dodge, quienes advirtiendo la eficacia de la fórmula Ford, decidieron construir motores y chasis por cuenta propia y bajo su marca.

Y yendo de anécdota en anécdota, puede contarse que el coche Ford, que en 1904 costaba mil trescientos dólares, costaba doscientos noventa en 1924.

Y cuando la producción alcanzaba cifras más altas, el costo llegaba a precios más bajos.

En 1910 salieron tres mil coches de la fábrica Ford, y quince mil en 1913, y setenta y cinco mil en 1915, y ¡veintiocho millones en 1940! Y terminada la primera guerra mundial — 1918 —, la baratura y la abundancia de coches Ford — con quien ningún otro constructor europeo podía competir— a punto estuvo de poner en la bancarrota a los más acreditados constructores de Inglaterra, Italia y Francia.

Enemigo tenaz tanto de los sindicatos como de los poderes públicos, Ford firmó — 1914— un contrato con la Unión de los Trabajadores del Automóvil, por el cual se comprometía a salvar las diferencias con sus empleados y operarios por medio de comités integrados por el mismo número de aquéllos y de capitalistas.

Estas radicales medidas de Ford desagradaron decisivamente a la mayoría de sus socios, quienes tampoco aprobaron que Ford subiese los sueldos a sus obreros de dos dólares treinta y cinco centavos a cinco dólares.

Sumamente expeditivo, cada vez más aficionado a no acatar otra voluntad que la suya, Ford compró sus acciones a los principales de sus socios: Couzans, hermanos Dodge, abogados Anderson y Rockhem, herederos de Gray.

Por esta decisión, tomada en el momento más oportuno para sus intereses, Ford se convirtió en uno de los más grandes multimillonarios de Norteamérica, y debe saberse que tuvo que pagar setenta y cinco millones de dólares por acciones que valieron en tiempo de la fundación de la Ford Motor Company sólo veinticinco mil dólares.

Duro, inflexible, tenaz, voluntarioso, decían de él sus competidores «que llevaba su negocio como pudiera llevar la economía de una tienda de pueblo». Durante la guerra mundial 1914-1918, dedicó sus fábricas gigantescas a la fabricación de armamento.

En 1919 nombró presidente y jefe ejecutivo de su Compañía a su hijo Edsel, de gran talento, pero de escasa energía, por lo que Henry, desde la sombra, siguió siendo motor absoluto de la empresa, cuyo capital superó —1940— los dos mil millones de dólares. Muerto Edsel recobró Henry el mandato oficial.

Pero a partir de 1943 la cabeza de este titán de la industria moderna empezó a sufrir caídas alarmantes, caídas que motivaron colapsos en la empresa.

Por lo cual su nieto, Henry Ford II, edición corregida y aumentada, pero más pulida y atemperada a los tiempos actuales, de su abuelo, tomó el mando pleno de la Ford Motor Company.

Claro está que a Henry Ford II le costó más trabajo que eliminar la preponderancia ya senil de su abuelo, la que tenía un exboxeador llamado Harry Bennett, guardaespaldas de Henry Ford I, y su gran consejero durante casi treinta años.

henry ford y su nieto

Henry FordI y Henry Ford II, abuelo y nieto, en 1946. — El abuelo, fundador de la dinastía Ford y de acaso la más popular y fecunda industrialización del automóvil, está subido en un coche Ford modelo 1896. Su sonrisa, un tantico engreidilla, delata la satisfacción que le ocasiona retratarse sobre su criatura mecánica, cumplidora muy terne del medio siglo. Por el contrario, Henry Ford II, «muy de su época», mira con profundo disgusto al que debe considerar como matusalénico «cacharro». La Historia nos enseña que ningún heredero de un reino se sintió identificado con la política de su antecesor, y que procuró modificarla en seguida.

Henry Ford, el creador de la más sensacional empresa de automóviles que haya existido hasta hoy, potentísimo impulsador de varias industrias norteamericanas, murió — 1947— cuando contaba ochenta y cuatro años y su mente llevaba ya mucho tiempo muerta.

Pero, además, Henry Ford fue un escritor muy interesante de obras que comparten temas económicos, sociales y autobiográficos. De ellas han alcanzado gran éxito — traducidas a doce o catorce idiomas — las tituladas My Life and Work — 1922— (Mi vida y mi obra), Today and Tomorrow — 1926— (Hoy y mañana), The International Jew — 1928— (El judío internacional).

Fuente Consultada:Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford

Ver: Decadencia del Imperio Automotriz de Ford

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EL FORDISMO

Mientras que en sus primeros momentos el «proceso de industrialización» fue un fenómeno exclusivamente inglés, se inició luego la industrialización masiva de otras sociedades como Francia, en la primera mitad del siglo XIX y Alemania y Norteamérica en la segunda mitad.

La última fase de este proceso de industrialización se gesta a partir de un cambio en el proceso de trabajo introducido por las experiencias de Henry Ford en su fábrica de autos en Estados Unidos de Norteamérica, generando una nueva forma de organizar la producción y el trabajo.

La introducción del ‘transportador de cinta o de cadena  aseguró la circulación de las  piezas mientras los obreros permanecían quietos en sus puestos de trabajo. Al hacer pasar delante de cada trabajador la pieza principal a la cual debía montarles otras piezas, al final del circuito el producto estaba terminado. Gracias a esta línea de montaje, el ritmo de trabajo era regulado mecánicamente por la velocidad del transportador que pasaba delante de cada obrero.

Los transportadores y la cadena de montaje permitieron relacionar la producción de unas máquinas con otras, reduciendo la necesidad de fuerza de trabajo. El movimiento continuo de los objetos a ensamblar facilitó la producción ininterrumpida de una masa de bienes homogéneos y estandarizados para hacer frente a la demanda.

Al reducirse el tiempo de trabajo utilizado para ensamblar cada unidad de producto, creció la productividad, por lo que fue posible trasladar los beneficios a los consumidores a través de la baja de precios, situación que generó el incremento de la demanda.

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La empresa Ford, además, fue precursora al realizar’ estudios sociológicos sobre los parámetros de vida de sus trabajadores y la simplicancias de los mismos en el proceso de trabajo.

Esto funcionó a modo de «disciplinamiento» de la mano de obra a través de controles realizados por asistentes sociales. Y generó una suerte de «intercambio» con los empleados, quienes, al modificar algunos hábitos de su vida, recibían a cambio aumentos de salario. Estos estudios dieron nacimiento al Departamento de Sociología en la empresa, antecesor del Departamento de Personal.

Las normas de consumo y de vida, se modificaron debido a que se les exigía a los trabajadores cumplir con determinadas pautas, acordes con la nueva situación. El Departamento de Sociología asesoraba a las familias acerca de esas pautas que, en última instancia, eran funcionales con el proceso productivo instalado.

Ford expresó: «La experiencia me ha enseñado mucho en materia de salarios.

Yo creo, en primer lugar, dejando de lado toda otra consideración, que nuestro propio éxito depende en parte de los salarios que nosotros pagamos. Si nosotros repartimos mucho dinero, ese dinero se gasta. Éste enriquece a los comerciantes, a los minoristas, a los fabricantes y a los trabajadores de todo tipo. Esa prosperidad se traduce por un crecimiento de la demanda para nuestros automóviles.[…] Nosotros no hemos cambiado los salarios simplemente porque teníamos ganas de hacerlo y porque podíamos. Si nosotros hemos decidido pagar salarios más altos es para colocar nuestro negocio sobre una base durable. Eso no lo hicimos para repartir regalos, sino para asegurar el porvenir. Una industria con bajos salarios está siempre en peligro».

Asimismo, Ford decía que «así como nosotros adaptamos las máquinas y herramientas en el taller para producir la clase de autos que tenemos diseñados en nuestras mentes, así nosotros hemos construido un sistema educacional en vista a generar el producto humano que tenemos en mente».

Para lograrlo, se realizaba el seguimiento de las pautas de vida de los obreros más allá del ámbito de la fábrica, a través de actividades relacionadas con la formación, como la creación de escuelas; el fomento del deporte; la creación de asociaciones para paliar problemas como el del alcoholismo, que poseía índices sumamente altos en ese momento; el fomento de la construcción de viviendas y los créditos al personal.

Algunos de los resultados observados en los trabajadores de la empresa Ford fueron la disminución del alcoholismo, del ausentismo, del analfabetismo y de la rotación de trabajadores, con un claro incremento de la productividad, aun con reducción de la jornada de trabajo de 9 a 8 horas diarias.

Después de la crisis de 1929, en los Estados Unidos, el Estado asumirá la tarea de asegurar a los trabajadores los distintos beneficios, como educación, recreación, vivienda y salud, que inicialmente, como hemos dicho, estuvieron bajo responsabilidad de la empresa.

El modo de desarrollo fordista tuvo plena vigencia a partir de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 70. Desde entonces, el «modelo» fordista entra en una etapa de crisis que perdura hasta la actualidad.

Sin embargo, durante su período de vigencia, el fordismo solucionó uno de los principales problemas del capitalismo: las crisis de sobreproducción o subconsumo.

La generalización de las pautas de consumo masivo de bienes durables y el crecimiento de los salarios reales lograron crear el mercado necesario para la creciente producción masiva de bienes homogéneos, resolviéndose así -al menos en los países desarrollados- el problema de las crisis de subconsumo.

En síntesis, el «círculo virtuoso» generado por el fordismo garantizó a los países industrializados, durante los 30 años de posguerra, el incremento en la producción, la productividad, las tasas de ganancias, la inversión, el empleo y los salarios.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford

Los Autos Mas Caros de Mundo Automoviles Mas Costosos

El Bugatti Veyron tiene el título no oficial de ser el más costoso y potente con 1,001 caballos.

Este modelo de la firma francesa acelera de 0 a 100 km/h en 2.5 segundos. Tiene un costo de un millón 600 mil dolares

LA PSICOLOGÍA Y EL AUTOMÓVIL: El automóvil no es un útil como lo puede ser el cepillo del carpintero, la fresadora o el tractor. No se le escoge únicamente por sus cualidades funcionales. Entre dos modelos diferentes, el comprador no elegirá forzosamente aquel que más le convenga para el uso al que lo destina—circulación en ciudad o en carretera, transporte de una, dos o más personas—, sino el que más le guste o el que le parezca que mejor se ajustará a lo que él es o cree ser. En cuanto a criterios mecánicos y objetivos se refiere, la elección de un coche se efectúa según razones—a veces incluso impulsos—sociales y subjetivos. Todo esto, claro está, si no se ve limitado por cuestiones financieras.

En efecto, no es raro ver a un soltero que viaja poco por carretera, que para sus desplazamientos profesionales y para sus vacaciones emplea el avión o el tren, que no sube casi nunca a más pasajeros, y que sin embargo posee un gran coche muy difícil de aparcar en ciudad. De la misma forma hay gente que posee coches deportivos que no utilizan más que para circular por dentro de la ciudad y que tan sólo lo hacen rodar a su régimen normal en las contadas ocasiones en las que se ven obligados a tomar la carretera para desplazarse a un lugar próximo.

Es cierto que para mucha gente—no para todos, pues los hay que no les importa o que son decididamente «anti-coche»—el automóvil es un signo de riqueza. Indica el puesto que se ocupa en la sociedad. Se empieza por un «4L» o un «600», el éxito profesional viene representado por un Mercedes y la fortuna por un Ferrari o un Rolls.

Puede incluso ocurrir que, por vanidad, para aparentar que se es más rico de lo que se es en realidad, sacrifiquen el confort de su apartamento por un llamativo coche deportivo. Pero es sobre todo en los Estados Unidos en donde el tipo de coche, según la abundancia o superabundancia de cromados y aditamentos, indica con mayor fuerza el estamento que cada uno ocupa o pretende ocupar en la jerarquía social. Los constructores, que lo saben, hacen de sus coches verdaderos objetos de desfile.

El automóvil, sea pequeño o grande, sencillo o lujoso, es sobre todo un juguete. Un juguete singular que puede llegar a ser el objeto de un amor casi enfermizo. Regularmente, vemos conductores que injurian o incluso golpean violentamente al torpe que ha osado estropear, aunque sólo sea ligeramente, «su» carrocería. Incluso sucedió algunos años atrás, que un conductor se suicidó a causa de la rotura de un piloto. En el límite, tocar el coche es tocar a la persona.

Es bien conocido por los psicólogos el hecho de que poseer un coche y aún más conducirlo, modifica el comportamiento de los individuos. Conducir es entonces un signo de poder. Un hombre modesto, anónimo, es capaz de sentirse, tras un volante, un dios de la carretera.

No tolerará que le adelanten, que haya alguien que le moleste. Se volverá peligroso, corriendo por correr y cometiendo imprudencias por ofuscación. Numerosos accidentes provienen de esta exagerada confianza en uno mismo—y en la superioridad de su vehículo— que experimentan algunos conductores.

El automóvil, sea símbolo social, signo de poder o juguete bien amado, que puede convertirse en peligrosa droga para los fanáticos de la velocidad, refleja a menudo las aspiraciones de su posesor y se podría decir, parodiando el refrán: «Dime qué coche tienes y te diré quién eres». Sin embargo, lo más importante es esa movilidad, esa libertad que confiere y que ha hecho de él uno de los más preciosos instrumentos de la vida moderna.

Fuente Consultada:
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 09 Historia del Arte – La Nación
BBC Mundo.com
Wikipedia

Toyota en Japon Desarrollo de la Industria automotriz en el siglo XX

Toyota en Japon
Desarrollo de la Industria automotriz en el siglo XX

La compañía japonesa Toyota: Japón, más que cualquier otro país, es capaz de desafiar la preponderancia de la Gran Empresa de los Estados Unidos, y Toyota tipifica la fuerza de ese desafío, ya que actualmente es el mayor productor de coches fuera de los Estados Unidos. En 1971 Toyota fabricó 1,4 millones de unidades, y Nissan-Datsun 1,1 millones. En comparación, British Leyland fabricó en 1971 unos 0,85 millones de vehículos.

La historia de Toyota es la historia de Sakichi Toyoda y su hijo, Kiichiro. En 1926 Sakichi formó una empresa para comercializar su invento: un telar automático. Tras vender los derechos del telar, cede el dinero a su hijo que crea, en 1937, Toyota Motor.

Toyota ha crecido gracias a la genialidad de uno de los más importantes inventores del Japón, Sakichi Toyoda. Toyoda diseñó los que, 40 años antes, fueron los telares textiles automáticos más perfeccionados del mundo. Su compañía, denominada Toyoda Automatic Loom Works, recibió 100.000 libras en 1929 de una compañía de Lancashire como pago por los derechos para fabricar en Inglaterra los telares Toyoda y, con este dinero, Toyoda se lanzó a la tarea de organizar una división automovilística en su compañía. Tras una intensa investigación, Toyoda juzgó que las perspectivas eran buenas para la fabricación de coches pequeños con vistas al mercado interior y nombró responsable del nuevo proyecto a su hijo Kiichiro. (imagen izq.)

Así, en 1896, desarrolla un telar automático que tiene la capacidad de detenerse inmediatamente cuando se produce una falla en la tela. El éxito de este invento enseguida es reconocido por la compañía exportadora Mitsui, que firma un contrato para comercializar los telares de Toyoda. Las máquinas diseñadas por Toyoda cuestan la décima parte de los telares fabricados en Alemania y la cuarta parte de los telares franceses.

Hacia 1935 estuvieron listos los primeros prototipos. Kiichiro envió a uno de sus ingenieros a los Estados Unidos para que estudiase las técnicas de producción en serie; de esa forma, podrían ser adoptados los últimos métodos de producción en cadena. Al llegar a Detroit, el ingeniero decidió ir a la fábrica Packard porque esta compañía había organizado visitas con guía por la fábrica. El hombre de Toyoda, sin levantar sospechas, se mezcló tranquilamente durante varios días entre los turistas. Cada tarde, en la habitación de su hotel tomaba notas y hacía bocetos. Luego regresó al Japón con esa información en la que se basó la primera planta de montaje de Toyoda.

Hacia 1937, la división automovilística ya era lo suficientemente grande para ser reorganizada como compañía independiente y fue entonces cuando se le cambió el nombre por el de Toyota. En japonés, la palabra Toyoda requiere diez trazos con la pluma, y Toyota solamente ocho. Esto nos inclina a pensar que se trató, de una primera muestra de mayor productividad, aunque la explicación que se dio fue la de que el número ocho era considerado más favorable por la familia Toyoda.

Pronto Japón se vio envuelto en la guerra y con él, naturalmente, la incipiente Toyota Motor Company. Después de la guerra, la economía japonesa atravesó un largo y profundo bache y, en 1949, la restrictiva política monetaria aplicada por las autoridades estadounidenses de ocupación llevó a la empresa al borde de la quiebra. Continuamente Toyota tenía problemas de liquidez, ya que las restricciones de crédito hacían que muchos propietarios de coches Toyota, que los habían comprado a plazo, no pudiesen atender los pagos.

Toyota lanzó al mercado su primer auto pequeño, el Modelo SA, en 1947. La producción de autos fuera de Japón comenzó en 1959 en una pequeña planta en Brasil, y continuó con una creciente red de plantas en todo el mundo.

La firma fue rescatada gracias a una importante reorganización que se efectuó bajo la dirección de dos grandes bancos japoneses, el Mitsui y el Tokai. La compañía fue escindida en dos panes: la división de producción (Toyota Motor Company) y la división de marketing (Toyota Sales Company). El esquema salvó la empresa al proporcionarle capital de explótación para la diyisión de producción. El capital procedía de las “ventas” de coches Toyota a la compañía de marketing, que los pagaba con pagarés que el Banco de Japón aceptaba redescontar.

Desde aquel momento, Toyota ha crecido casi ininterrumpidamente. Es el mayor productor de coches de Japón, y Japón, que ha tenido una tasa de crecimiento del 20% en los últimos años, es él mercado automovilístico de más rápido desarrollo en el mundo industrializado. Las importaciones de coches Toyota para el mercado norteamericano han aumentado enormemente a partir de 1962. En 1966, 20.000 Toyotas eran absorbidos por el mismo; en 1969, 125.000. Esto ha hecho de Toyota la única compañía, a excepción de Volkswagen, que ha vendido más de 100.000 coches en los Estados Unidos en un año; en l969, Toyota contribuyó con un 11% en el total de coches importados en los Estados Unidos. Y en la actualidad, se ha adelantado a sus rivales europeos en los Estados Unidos: Fiat, Volkswagen, Renault y British Leyland.

Los productos Toyota alcanzan importancia internacional durante la década del sesenta, cuando se radican grandes instalaciones técnicas y de desarrollo en los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.

Toyota, fabricante de coches de más rápido crecimiento del mundo, vende en el extranjero alrededor de una cuarta parte de su producción total. Esto hace que sea la empresa que obtiene mayor cantidad de divisas en Japón, aunque la compañía depende mucho menos de las exportaciones que algunos de sus competidores europeos. Alrededor de un 40% de la producción de Fiat y más de un 70% de la de Volkswagen van al exterior, lo que subraya la prosperidad y la riqueza del mercado interior japonés.

El principal factor del éxito de Toyota es la prosperidad general del mundo que ha durado largo tiempo después de la guerra. Por otra parte, la tasa de crecimiento que ha conocido la economía japonesa ha sido excepcional, lo que, unido a las características de un mercado altamente proteccionista como el suyo, ha contribuido a formar un contexto idóneo para el desarrollo de las grandes compañías de negocios. Pero Toyota no se ha limitado a dejarse llevar por el pleamar de la prosperidad; ha desplazado a sus rivales. En los mercados mundiales, los coches Toyota han irrumpido en un sinfín de nuevos países.

En Japón, Toyota ha incrementado sin cesar su participación en un mercado en plena expansión. El secreto, del éxito de Toyota reside, aparentemente, en la habilidad y en la previsión de sus dirigentes. En aspectos tales como la investigación de mercado, ventas, ingeniería de producción, finanzas y relaciones laborales, sus dirigentes poseen un brillante palmarés de éxitos, incluso silos comparamos con lo que sucede habitualmente en Japón. Toyota, lo mismo que todas las empresas automovilísticas japonesas, no cuenta con una tradición prolongada y opresora. La industria automovilística japonesa no se creó hasta los años treinta, y hasta los años sesenta no traspasó el umbral de la gran producción masiva. Por consiguiente, la iniciativa y la flexibilidad se han manifestado con mayor fuerza que en las empresas más antiguas.

Desde el principio, Toyota se lanzó al exterior en busca de ideas sobre los conceptos de estilización y diseño. Era posible beneficiarse de la dilatada experiencia occidental y adoptar la tecnología más moderna y eficiente. Además, la adopción del estilo y del -concepto de lujo occidentales ha supuesto para los coches -japoneses la inmediata aceptación en los mercados más importantes del mundo. En contraste, las industrias europeas y estadounidenses son muy antiguas, y muchas de ellas han heredado tradiciones de producción y de dirección que a veces han obstaculizado su progreso. Cabe preguntarse si, con el tiempo, aparecerán en Japón’ problemas similares, pero por ahora esta interesante cuestión es una incógnita.

Toyota no solamente ha crecido en tamaño, sino también en prosperidad. En 1969, la rentabilidad de las inversiones se elevó al 22,2%, con lo que Toyota se convertía en la más rentable de todas las grandes firmas automovilísticas. La rentabilidad de General Motors fue del 17,18% y la de Nissan del 18,4%. La productividad de Toyota fue igualmente mayor que la de cualquier compañía importante. En 1969, las ventas por empleado alcanzaron la cifra de 44.000 dólares, mientras que en General Motors la cifra fue de 30.000, en Nissan de 24.000, y en Volkswagen de 20.000. Además, en los últimos años la productividad se ha incrementado a un ritmo que oscila entre el 15 y el 20% anual.

Toyota tiene el honor de ser considerada la empresa automotriz más admirada del mundo. Es líder indiscutible del mercado en Japón y Asia,  es también la marca de vehículos no-americana que mejor se vende en los EE.UU., y la marca japonesa líder en Europa.

La eficacia de Toyota estriba en varios factores. Uno de ellos es la novedad de sus instalaciones. Todos los automóviles producidos en las enormes fábricas que la firma tiene en Nagoya, que sobrepasan la cifra de 40.000 obreros, son hechos en plantas inauguradas a partir de 1959. Al mismo tiempo, Toyota adoptó rápidamente avanzadas técnicas de producción,, y los ordenadores electrónicos se han ido incorporando con gran profusión en todas las operaciones.

Toyota ocupa, asimismo, una posición envidiable en lo que se refiere a las relaciones laborales, con huelgas de importancia prácticamente inexistentes desde 1959. Hasta cierto punto, la devoción que profesan los obreros de Toyota a su empresa es una característica de toda la industria japonesa, pero, una vez más, Toyota ha sabido hacerlo mejor que otras compañías japonesas.

Desarrollo de la Industria Automotriz Historia Volkswagen en Alemania

HISTORIA VOLKSWAGEN EN ALEMANIA

UN COCHE PARA EL PUEBLO

Morris, Austin, Fiat, Renault, Ford y casi todas las grandes empresas automovilísticas actuales, exceptuando las japonesas, pueden trazar sus historias casi a partir del nacimiento de la era del automóvil. Una notable excepción es la de Volkswagen, la mayor empresa industrial de Alemania, una de las más grandes de Europa y, de hecho, una de las primeras empresas automovilísticas del mundo. Volkswagenwerk es una extraordinaria empresa, cuyo éxito alcanzado después de la guerra es único en los anales de la Gran Empresa.

Los coches de Volkswagen se venden en casi todos los países del mundo, y el famoso “escarabajo” es familiar en todos los países de Europa Occidental así como en Asia, América, Australia y Africa.

La mayor parte de los coches Volkswagen se fabrican en la enorme factoría de Wolfsburg, desde donde la firma es dirigida entera mente por alemanes. Durante varios años, la vasta y simétrica factoría de Wolfsburg ha constituido un monumento de la industria alemana.

Situada en pleno campo a unos pocos kilómetros de la frontera con Alemania Oriental, Wolfsburg es por completo una ciudad-empresa, construida por Volkswagen para Volkswagen.

La historia de Volkswagen empezó antes de la guerra, cuando Hitler encargó al gran diseñador de coches Ferdinand Porsche que diseñase un “coche para el pueblo” (volks-wagen). Hitler en persona colocó la primera piedra en Wolfsburg en el año 1938, dedicando el coche prometido al movimiento denominado “a la fuerza por la alegría”. Pero no se fabricó ningún “escarabajo”, ya que, casi al mismo tiempo, las instalaciones fueron destinadas a la producción de guerra.

Después de la guerra, la fábrica quedó en manos del ejército de ocupación inglés. Un oficial, el mayor Hirst, se interesó por las anticuadas piezas de coches Volkswagen que había en la fábrica y se cuenta que dijo: “Creo que se podrían fabricar algunos coches”. Por aquellas fechas, se hizo una propuesta para transferir la fábrica a Inglaterra como parte del pago por las reparaciones de guerra, pero los fabricantes ingleses vieron pocas perspectivas de éxito comercial en el feo y ruidoso coche.

En un momento dado, las instalaciones fueron ofrecidas a los norteamericanos, pero ellos también pensaron que la extraña máquina carecía de porvenir. Hacia 1947 los aliados se dispusieron a devolver fábricas a los alemanes, y las autoridades militares inglesas invitaron al ingeniero Heinz Nordhoff, de 48 años de edad, a hacerse cargo de las instalaciones Volkswagen. Nordhoff deseaba reingresar a la firma Opel —controlada por la General Motors norteamericana— en la que había prestado sus servicios en el transcurso de la guerra. Pero los norteamericanos se negaron a aceptar a personas que hubiesen dirigido industrias durante la guerra.

 

Tal como lo confirmaron los hechos, Nordhoff era uno de los grandes directores en la historia de la Gran Empresa. Dedicó todos sus esfuerzos a un solo modelo, el “escarabajo” y a pesar de numerosos cambios en los detalles, el concepto y la apariencia general del coche permanecieron inalterados, tal y como Porsche lo había pensado. Las expectativas de Nordhoff se cumplieron con creces. Rápidamente, el Volkswagen dominó el mercado alemán; luego, se extendió por Europa. En 1953, el “escarabajo” inició la invasión de Inglaterra y, hacia el final de la década, estaba penetrando en los Estados Unidos. De hecho, en 1967 se vendieron más Volkswagens en los Estados Unidos que en Alemania.

 

LA PUBLICIDAD:

 

Volkswagen siempre se ha preocupado mucho por sus campañas publicitarias, y eso, naturalmente, unido a las evidentes cualidades del coche, ha contribuido a hacer del Volkswagen el coche más exportado del mundo. El primitivo Volkswagen es más bien un coche humorístico, lo que se reflejó en varios anuncios publicitarios. Por ejemplo, un anuncio en los Estados Unidos mostraba a un magnate sudamericano que preguntaba si su Volkswagen disponía de aire acondicionado: “No, pero tengo otros en el congelador”, se le respondía. También en Alemania se le hizo publicidad con un slogan que decía:

“Volkswagen, su segundo coche, aunque no tenga usted el primero»

Nordhoff presidía la pujante empresa con lo que denominaba “la soledad de la responsabilidad no compartida”. Hasta 1961, la empresa fue propiedad del Estado, pero en ese año el gobierno decidió desnacionalizarla, si bien siguió conservando un importante paquete de acciones. La posición de Nordhoff se fortalecía al compás de los éxitos de la firma.

 

Primeros Automoviles en Argentina Primeros Autos que llegaron al pais

Primeros Automóviles en Argentina

LOS PRIMEROS EN LA ARGENTINA Dos son los primeros automóviles que llegan al país en 1888: uno, importado Primeros Automoviles en Argentina Primeros Autos que llegaron al paispor don Dalmiro Várela Castex, un triciclo marca «De Dion Bouton«; al otro lo trajo de los Estados Unidos el doctor Eleazar Herrera Motta.Primeros Automoviles en Argentina Primeros Autos que llegaron al pais

En rigor de verdad es posible que el doctor Herrera haya sido el primero; solamente que a su pequeño «Holzman», fabricado en los Estados Unidos, no le cupo el brillante historial de su colega «De Dion Bouton».

Apenas el «Holzman» pisó el puerto de Buenos Aires, fue enviado a Chilecito (provincia de La Rioja), donde tiempo después sería vendido por su dueño a un señor Laprosa en la suma de $ 3.000; cuatro mil pesos menos de lo que había pagado el doctor Herrera.

Este señor Laprosa, al poco tiempo, se desprendió del artefacto. Parece ser que alguien le había dicho a su mujer que el auto estaba engualichado. Además, el vehículo no tenía las características de cristiandad necesarias para ser admitido en el místico marco lugareño Laprosa lo vendió a un chileno llamado Erauzin, en la suma de $ 1.500.

Primeros Automoviles en Argentina Primeros Autos que llegaron al pais
Dalmiro Varela Castex fue el primer argentino que anduvo por las calles porteñas en el exótico vehículo. En 1892 importa un Benz a caldera, en 1895 un Daimmlerde encendido por incandescencia y en 1896 le llega un Decauville a explosión de gasolina, que es el que vemos arriba, junto a su familia.

El pobre «Holzman» veía decrecer su valor en cada venta; su dueño primitivo, el doctor Herrera, había recibido acres críticas por la introducción en su provincia del endiablado artefacto, que al fin de cuentas no era más que un automóvil eléctrico, accionado por cuatro baterías que se recargaban en una medida muy inferior a la deseada.

Por otra parte, cuando se lo vendió a Laprosa, ya el pequeño vehículo funcionaba poco y mal; después de estar un tiempo debajo de una tapera, el chileno Erauzin sintió la curiosidad de saber qué era y lo compró.

El recibo de venta rezaba así: «He recibido del amigo Nicolás Erauzin la suma de 1.500 patacones por la venta de un carrito a fluido eléctrico que no ha traído más que disgustos, aclaración que hago, para no malquistarme con el amigo Erauzin en el día de mañana. Firmado Agesilao Laprosa

Otros tiempos, en los que lo importante no era tanto vender sino quedar bien con el amigo. Parece ser que hasta la presencia del desgraciado «Holzman» causaba resquemores. El insensato Erauzin lo desarmó, y a lomo de mula hizo que cruzara la cordillera. El destino del pequeño automóvil norteamericano era trotar mundo: Erauzin lo llevó a Coquimbo y tuvo que soportar las invectivas de su mujer, que era bastante feroz; por culpa del maldito automóvil recibió como bonificación una terrible paliza, que lo dejó al pobre hecho un trapo. Una vez repuesto de su dolencia, vendió a un paisano el monstruo maléfico, en la reducida suma de 330 escudos.

El relato lo hace don Germán de Navarrete y Concha de la Torre, en un libelo llamado Chileneando, con fecha de 1901. El autor siguió, con los medios precarios que le daba la época, los pasos desgraciados del automóvil viajero y los conflictos que creó sin saberlo. «Así fue como el caballero Erauzin —dice chilenamente don Germán— vendió su carruaje que tantos magullones le había proporcionado, a un marchante santiaguino, quien en cuanto recibió las cajas con los trastos, se abocó a la tarea de armarlos lindamente.

En Santiago mismo consiguió recargar sus acumuladores y el vehículo, que le había comprado al malparado caballero Erauzin, echó a andar con grandes dificultades; los vecinos de Santiago, de ordinario piadosos y afables, comenzaron a mirar con mucha desconfianza.

Pero unos rotitos, pagados no se sabe por quién, hurtaron del carruaje los acumuladores. Leonor Ibarra Videla, que así se llamaba el marchante, tuvo una penosa enfermedad que lo llevó a terminar sus días en el hospicio de Santiago, y el fatal carruaje desapareció.» El «Holzman» de Herrera se esfumó como un fantasma maléfico y privado de un destino para el que había sido fabricado: andar.

Ya vino mal parado, al no poder quedarse en Buenos Aires, pero quién puede saber qué desastres no habría hecho el pequeño «Holzman» en la reina del Plata. Pero don Dalmiro no se conformó  con su triciclo «De Dion Bouton», y  ocho años después importó un «Daimmler» con motor a explosión.

Siguiendo su huella otros pioneros se arriesgaron en la prodigiosa aventura del automóvil; entre ellos, Guillermo Feheling, Joaquín Anchorena, Molinari, r Uriburu, Carlos Goffre, Pancho Radé, Marcelo T. de Alvear y otros más que  se sintieron atraídos por las ruidosas máquinas.

Con todo, el carruaje de caballos siguió dueño y señor de Buenos Aires. Veamos qué dice al respecto un contemporáneo de don Dalmiro: «Cuando a fines de siglo pasado llegaron a Buenos Aires los harto rudimentarios coches movidos por motores a explosión o vapor, pocos fueron los que extraños a todo escepticismo abrigaron esperanzas sobre el porvenir que les estaba deparado en la Argentina.»

Consideróse aquello de marchar por las calles entre nubes de polvo y apestante humo, algo así como empresa propia de desequilibrados o lunáticos. Ya era mucho para los pacíficos porteños soportar las delicias «de untramway» tirado por caballos, bajo la férula de un mayoral compadre y confianzudo, para que todavía se intentara transformar esas calles de Dios en algo así como un callejón de la muerte.

Es que del automóvil se tenía la peor de las ideas! Todos los males posibles e imaginables, con más el aditamento de la insolencia y altanería de los conductores trajeados con gabanes de pieles y sendas antiparras que se sacaban a relucir cada vez que alguno de aquellos armatostes se interponía en el decurso de una conversación.

Los cupleteras y saineteros dieron por su parte que decir a las artistas, también por descocadas y malhadado producto del extranjero, que con el agrado y aplauso de los mozos alegres, saltaban y pirueteaban en el viejo escenario del casino. Y fue precisamente una de tales damas (la Lola del Cot) quien según un venerable padre de hoy, fue la primera que se atrevió a cruzar el bosque de Palermo a la vera de un «su amigo» infatuado Chaffeur cabalgando una voiturette de aquellas que construía Panhard-Levassor, que, para colmo estaba…

«Con todo, seguían llegando de Europa enormes cajas de madera de las que luego se extraían los más variados y estrambóticos modelos de automóviles, que la entonces indecisa fantasía de los constructores y fabricantes nos enviaban.

Pero como los vistas de aduana, siempre voraces, comenzaran a hacerse lenguas sobre la demanda de esta importación, he aquí que el Ministerio de Hacienda, deseoso de hacer pagar harto caro tal lujo, asignóle un impuesto (Ad Valórem) del 50 %, lo que agregado a las enormes patentes municipales «dictadas con el sanísimo propósito de poner a salvo a la pacífica población de tan endemoniados vehículos (así rezaba la disposición de aduana)», vino a exigir de los entusiastas automovilistas las rentas de un Creso, para solventar tanto impuesto y patentes.

Ya en 1900 la importación de automóviles causó la cifra importante de 129 máquinas, con lo cual el número de las en circulación sobrepasó los cien; por otra parte, a mayor eficiencia en los motores y pericia de los conductores correspondió más firme esperanzas en los aficionados y un algo más de apoyo por parte del público.

primeros autos en argentina

En 1905, y con cerca de medio millar de automóviles, las carreras de autos eran ya una pasión, si no de multitudes, por lo menos de algunos.   Ese año, en un parque perteneciente al  barón  De Marchi, se disputó una prueba en la que se impuso un Decauville de doce HP.   Marcelo T. de Alvear era un verdadero fanático  del automovilismo. En 1898 había importado su primer vehículo y en 1901, al volante de un Locomobile a vapor, venció al  Panhard  de Aarón de Anchorena en una carrera efectuada en  la pista del Hipódromo Argentino. Pero el primer gran héroe fue Juan Cassoulet, un volante capaz de unir en un  raid  la Capital  Federal  con Bahía Blanca,  después de vencer una ruta de tierra en que lo asecharon mil peligros.

Así observaba Penjouret, allá por 1910, el pulso de su época, y escribía el primer libro de automovilismo en la Argentina. Después de este trabajo, técnicamente bastante completo pero históricamente discutible, nada más se escribió en la materia. No puede faltar en esta crónica la figura de otro «sportman«, como fue el barón Antonio De Marchi, quien al frente de laSportiva, actualmente ocupada por el Campo Argentino de Polo, en Palermo, facilitó sus instalaciones para las primeras carreras de autos.

Los incipientes balbuceos de nuestro automovilismo son francamente deportivos; a nadie se le ocurrió a fines de siglo que el automóvil podía ser un vehículo de trabajo. De allí el gran número de competencias que solo cuentan con tradición oral. La primera carrera llevada a cabo oficialmente data de 1904, época en que se funda el A.C.A., pero bueno esto es otra historia…

Primeros Vehículos Fabricados en Córdoba Durante el Gobierno de Juan Perón