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Concepto de Trabajo Resumen Las Clases Hecho Economico e Historia

Resumen Sobre Concepto de Trabajo
Las Clases, Historia y Hecho Económico

Concepto Básico de Trabajo: La actividad que realiza el hombre para procurarse los bienes necesarios para satisfacer sus necesidades, modificando las condiciones que le han sido impuestas por la Naturaleza constituye el trabajo.

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Introducción: El hombre es un ser con necesidades. El concepto de necesidad le es inmediato e impuesto. Tanto para subsistir como para realizarse y perfeccionarse, el hombre necesita continuamente de algo que tiene que encontrar fuera de sí mismo y tiene que encontrarlo con cierta cantidad de esfuerzo propio o trabajo.

Se da una necesidad cuando entre lo que se es o lo que se posee y lo que se quiere ser o se quiere poseer hay un desequilibrio. Y como el hombre es un ser racional, ese desequilibrio adoptará normalmente la forma de desequilibrio que generará un deseo.

La economía admite las necesidades como deseos alcanzables; satisfacer una necesidad supone para ella la desaparición de ese deseo para un restablecimiento del equilibrio.

El origen de las necesidades puede responder a cualquiera de los siguientes factores.

• Una exigencia biológica de reposición de energías que el organismo gasta constantemente para mantener su normal funcionamiento.

• El deseo —muy humano— de buscar la perfección en todos los aspectos posibles de la vida.

• Un factor de tipo social o ambiental, ya que la evolución de la civilización entraña, a la vez, un aumento de los bienes y servicios que el hombre precisa para satisfacer sus necesidades —que incrementan progresivamente—. Por ello se puede afirmar que el número de necesidades es infinito.

Según estas premisas, algunos especialistas dividen las necesidades en necesidades de subsistencia o fisiológicas y necesidades de civilización o sociales (artificialmente creadas). Puede deducirse la relatividad de las necesidades, ya que el ideal al que se aspira, es decir, el concepto de bienestar, no es uniforme para todos los hombres.

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El ingreso desde el punto de vista económico: El hecho económico, que es, sin duda alguna, un hecho humano, está referido a la actividad del hombre que se origina en la existencia de necesidades y de la escasez de recursos o medios para satisfacerlas. (mas abajo seguimos este tema)

La escasez es el elemento básico para que pueda concebirse una actividad económica, dado que si los bienes.no fueran escasos, es decir se encontraran en cantidad suficiente y disponible para la satisfacción de las necesidades del hombre, no sería necesario la realización de ningún esfuerzo o sacrificio y, por lo tanto, no existiría una actividad que tienda a obtenerlos.

Al referimos a la escasez, no hacemos otra cosa que establecer una relación entre la cantidad disponible de bienes y las necesidades que deben ser satisfechas con los mismos. En consecuencia no tenemos en cuenta aquellos bienes que por ser abundantes se encuentran a disposición de todos y no son propiedad de nadie (aire, agua, etc.)

Pero para que un bien no requiera actividad económica alguna para procurárselo no sólo significa su abundante existencia en la Naturaleza sino también, aunque exista en cantidades limitadas, carecer de la aptitud para satisfacer alguna necesidad del hombre.

De lo expresado puede deducirse, entonces, que el hombre desarrolla una actividad en procura de la obtención de bienes o servicios para satisfacer sus necesidades, en tanto esos bienes no sean abundantes y deba realizar un esfuerzo o sacrificio para obtenerlos.

La obtención de dichos bienes es un acto económico que se conoce como ingreso y su aplicación a la satisfacción de sus necesidades, representa el consumo de dichos bienes y servicios.

El esfuerzo tendiente a procurarse dichos ingresos se realiza en el hombre común por medio del trabajo, que es una actividad de carácter personal y, en el caso de determinadas organizaciones sociales como la empresa, merced a la actividad personal del empresario (titular de la empresa), de los trabajadores que emplea bajo su dependencia y del capital o elementos que utiliza para llevar a cabo la actividad propuesta.

La Escasez:

La experiencia demuestra que el hombre no sólo tiene variadas necesidades, sino que además, en muchísimas ocasiones, entre las necesidades que debe satisfacer y los medios precisos con que cuenta para ello hay un desequilibrio. Es decir, que los medios son escasos respecto a los fines que con ellos hay que alcanzar.

Entre los medios precisos para la satisfacción de sus necesidades uno es el tiempo que el hombre ha de dedicar para producirlos, ya sea con su esfuerzo o con su trabajo. Sin duda, tanto el tiempo como el trabajo son escasos. A este último —además de requerir un tiempo— se opone la necesidad del descanso.

Pero no sólo son los medios relativamente escasos, sino que además, en la inmensa mayoría de los casos, son también susceptibles de usos alternativos. Es decir, se trata de unos medios que pueden ser empleados para la satisfacción de varias necesidades.

Por ejemplo, un terreno puede dedicarse a la construcción de viviendas, de una planta industrial o de una vía de comunicación, o bien puede emplearse para el cultivo de trigo o patata, etcétera. Que el trabajo humano, medio básico para la satisfacción de las necesidades, tiene múltiples posibilidades de utilización, es un hecho claro y evidente.

La Elección:

Existe una multiplicidad de fines a alcanzar, es decir, de necesidades a satisfacer, que pueden ser jerarquizadas a partir de su importancia o del deseo que provocan; por otra parte, también existe una limitación de los medios y del tiempo para atender a aquellas necesidades. Esta es precisamente la base del problema económico, la esencia del hecho económico.

El hombre, como ser racional, tiene que utilizar medios disponibles y susceptibles de usos diversos de la manera más acertada posible en la perspectiva de obtener el máximo beneficio de esos medios, que en ocasiones son limitados. El principio racional que debe regir el comportamiento humano es el de ¡a óptima utilización de los recursos —escasos—, una vez realizada una jerarquización de fines.

Afirmar que el objeto de la economía es el estudio de un determinado tipo de actos humanos, es decir, el estudio de las opciones que se pueden tomar cuando los medios son escasos, no es totalmente cierto. Sería más propio decir que el objeto de la economía es un aspecto determinado de los actos humanos.

La expresión actividad económica es un término útil y cómodo y se usará continuamente; pero teniendo en cuenta que, por ser una abstracción, no se da como tal en la realidad. El mismo acto humano desarrolla, además del aspecto económico, otros aspectos; jurídico, social, político, etc.

El problema económico así entendido es anterior e independiente del sistema socioeconómico y político en el que se organiza y estructura la convivencia humana.

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Concepto:EL TRABAJO

Como decíamo al inicio, el TRABAJO es la actividad que realiza el hombre para procurarse los bienes necesarios para satisfacer sus necesidades, modificando las condiciones que le han sido impuestas por la Naturaleza constituye el trabajo.

El trabajo presenta para el hombre dos características fundamentales que suponen:

— La realización de un esfuerzo para vencer las condiciones de la Naturaleza.

— Un sacrificio o privación de su menor esfuerzo a través del ocio o el descanso.

El trabajo se clasifica como económico cuando se efectúa, en todo o en parte, con vistas a algún bien distinto del placer directamente derivado del mismo. Sin embargo hay que destacar que la ociosidad también es penosa a veces.

Muchas personas trabajan más de lo que harían si consideraran sólo el placer resultante del trabajo; pero cuando se goza de buena salud, el placer es mayor que la fatiga, aun cuando el trabajo se realice mediante remuneración.

Naturalmente, la definición es elástica; un agricultor que trabaja en su jardín al anochecer piensa, principalmente, en el fruto que obtendrá de su trabajo; un mecánico que regresa a su hogar después de un día de duro trabajo halla un positivo placer en cultivar su jardín, pero tiene también en cuenta el fruto que obtendrá de su esfuerzo; en cambio un rico que haga lo mismo, aunque se sienta orgulloso de hacerlo bien, se preocupará probablemente muy poco del ahorro pecuniario que el cultivo personal de su jardín pueda reportarle. (Jevons)

Muchas veces nos preguntamos si no existen en la Naturaleza bienes que el hombre pueda proporcionárselos sin trabajo alguno; sin embargo, no existen riquezas naturales que en alguna medida no requieran la intervención del trabajo del hombre.

Gide indica con claridad que esto resulta de la etimología misma de la palabra producto: productum = sacado de algún sitio.

Y, ¿quién, sino la mano del hombre, había de haberlo retirado? Para que los frutos puedan servir a la satisfacción de nuestras necesidades, aun los que por sí misma nos da la Naturaleza: piñones, bananas, dátiles, o todos los crustáceos y mariscos que en Italia son llamados frutti di mare, preciso es aún que el hombre se tome la molestia de recogerlos.

Breve Historia de los Regímenes del Trabajo

El origen del trabajo se remonta a la industria de familia o doméstica, que tuvo su desarrollo en las sociedades primitivas y se prolongó hasta comienzos de la Edad Media.

Los hombres se encontraban divididos en pequeños grupos autónomos que no producían más allá de lo que reclamaban sus propias necesidades; tales grupos se constituían por miembros de una sola familia, entendiéndose como tal a la familia patriarcal que iba aumentando con elementos extraños a ella, como los esclavos convertidos posteriormente en siervos.

Dicho tipo de organización social se desarrolló también en Roma, donde los esclavos ejercían toda clase de oficios para los opulentos señores de la época; posteriormente los señores feudales tenían para el mismo fin a los siervos que constituían la verdadera fuerza del trabajo en la Edad Media.

A esta primera gran manifestación del trabajo organizado le sigue el éxodo constante de cierto número de individuos que se van aparando de esos grupos comunes y se convierten en trabajadores especializados, o sea, artesanos, y dado que no poseen medio alguno, salvo sus rudimentarios instrumentos de trabajo, ofrecen sus servicios de puerta en puerta constituyendo el grupo de trabajadores ambulantes.

Estos trabajadores ambulantes no son asalariados en el concepto actual de la palabra, pues no se encuentran subordinados a patrón alguno, sino que prestan sus servicios al público en general; manifestaciones de este tipo pueden ser equiparadas en la actualidad al caso del afilador, deshollinador, sillero, etc.

A medida que va avanzando la civilización, el trabajador ambulante se convierte en artesano sedentario, establecido con negoció propio, y el régimen corporativo lo llama maestro; requiere para su ayuda el concurso de miembros de su familia o aprendices.

Esta artesanía es una de las características del trabajo durante la Edad Media; en esta etapa el artesano no trabaja más que por encargo y produce con sus ayudantes para un mercado sumamente reducido.

La expansión del mercado local, como consecuencia del mayor contacto entre los pueblos, provoca la necesidad de incrementar la producción e independizar dicho proceso de comercialización o contacto con los consumidores.

Nace entonces el intermediario para la colocación de los productos, interviniendo éste también en el suministro de materia prima a los artesanos, llegando en muchos casos al arriendo de las herramientas de trabajo.

Poco a poco el artesano se convierte en un asalariado y el intermediario o contratista en patrono, situación que se consolida cuando este último reúne a los artesanos en un mismo local de su propiedad.

No puede decirse que el régimen del artesanado haya desaparecido totalmente dentro de las actuales manifestaciones laborales, si bien sólo es posible encontrarlo en pequeños comerciantes que generalmente se dedican más a realizar reparaciones que a fabricar elementos o cosas. Tal el caso de los cerrajeros, pintores, relojeros, electricistas, etc.

Con la aparición del patrono por un lado y el nacimiento de los asalariados por otro surge el régimen corporativo, que comienza a sentar las bases de las primeras asociaciones obreras para la defensa de salarios y el acercamiento de las relaciones entre los trabajadores.

Lógicamente que el régimen corporativo imponía a los obreros una serie de restricciones a su libertad individual al par que los protegía, y es necesario avanzar bastante tiempo en la historia para en-contrarríos con el asalariado tal como hoy lo conocemos.

Sin duda alguna que ha sido el extraordinario progreso industrial el que ha modificado profundamente las condiciones de trabajo, la forma de prestación de la mano de obra y las garantías de contratación.

Cierto es que cada vez se ha limitado la autonomía del trabajador para la prestación de sus servicios a los patronos, pero no es menos cierto que tanto las asociaciones de trabajadores como el Estado han sido los más fervientes defensores del hombre desamparado que por su debilidad económica se entregaba al primer postor.

Clases de Trabajo

El trabajo puede ser clasificado desde distintos puntos de vista de acuerdo a las características bajo las cuales se realiza; sin embargo nosotros nos hemos de referir a sus aspectos fundamentales dividiéndolo:

1º) Según quien lo realiza, en cuyo caso puede ser:

INDIVIDUAL o sea el efectuado por una sola persona.

COLECTIVO o sea el que se realiza por dos o más personas, abarcando esta clasificación desde el simple trabajo de un taller hasta el que se efectúa en las grandes empresas.

2º) Según la tarea que se efectúa, o sea:

INTELECTUAL cuando el hombre pone en juego los recursos de su propia inteligencia.

MATERIAL cuando el trabajo se realiza en razón de la fuerza o habilidad puesta por el hombre.

Sin embargo esta clasificación no es absoluta pues en ambos casos se complementan; solamente son definibles en forma independiente por la mayor aplicación de uno de tales aspectos.

3º) Según la actividad desarrollada, dando lugar a su clasificación en múltiples ramas, oficios o habilidades.

Muchos adoptan también las siguientes clasificaciones aun cuando con ciertas limitaciones puedan ser equiparadas a ésta:

— Trabajo de dirección y trabajo de ejecución

— Trabajo calificado y no calificado

4º) Según la relación existente hacia quien se realiza, puede ser:

INDEPENDIENTE o por cuenta propia como el caso del empresario o profesional.

EN RELACIÓN DE DEPENDENCIA cuando el trabajo se efectúa por cuenta ajena bajo las órdenes de otra persona o empresa.

Respecto de esta última característica del trabajo las distintas legislaciones han establecido normas protectoras a quien lo realiza, denominándolo con el nombre genérico de trabajador.

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EL HECHO ECONÓMICO: Centrado el problema económico en la escasez y la elección con criterio de racionalidad, las cuestiones básicas a analizar se reducen a tres: qué, cómo y para quién producir.

QUÉ PRODUCIR: Como consecuencia de la» escasez, y al no poder atenderse a todas las necesidades en toda su intensidad y amplitud, surge la obligación de seleccionar los fines o bien las necesidades, o al menos señalar el nivel al que van a ser atendidos cada uno de los fines.

Esto supone, naturalmente, una jerarquización de los mismos según la importancia atribuida a cada necesidad. Es lo mismo decir qué necesidad se va a satisfacer, que precisar el qué se va a producir, ya que lo uno comporta lo otro.

CÓMO PRODUCIR: Si ia actividad económica ha de ser racional, lo que se quiere producir (las necesidades que se quieren satisfacer) hay que producirlo con un gasto mínimo de recursos, lo cual es lo mismo que afirmar que habrá que utilizar los recursos de la mejor manera posible para que el rendimiento sea máximo, es decir para que se satisfagan el mayor número de necesidades. Este «cómo hay que producir» tiene tres aspectos diferentes:

Seleccionar la técnica: Hay que seleccionar la técnica económica más apta, entendiendo por técnica, en un sentido amplio, la combinación de factores productivos.

Elegir el lugar: Hay que elegir el lugar más apto para la producción; no es lo mismo, por ejemplo, ubicar una planta siderúrgica junto a los yacimientos de carbón, que junto a los de mineral de hierro, o junto a ¡os centros consumidores. La localización crea problemas de transporte (que también es una actividad económica), que pueden encarecer indebidamente el producto, lo que equivale a provocar un despilfarrp de recursos.

Fijar el tiempo: Hay que fijar también cuál es el tiempo más óptimo para la producción de cada bien. El tiempo es una variable importante en economía. Recuérdese, por ejemplo, que el interés que se paga al capital (un elemento del costo de producción) depende del tiempo.

PARA QUÉ PRODUCIR: En el estadio actual del desarrollo económico, la actividad económica es también una actividad social. Los procesos productivos requieren la colaboración de distintos elementos o de diversos grupos sociales; es preciso, entonces, una distribución de lo producido colectivamente entre los productores, directos o indirectos. El problema de la distribución se considera una parte muy importante del problema económico general.

Fuente Consultada:
Economía y Contabilidad Para 3º Año del Ciclo Básico Unificado de Apolinar E. García Editorial Sainte Claire
Enciclopedia Universal de Ciencias Sociales – La Economía – Editorial Océano

Conquista y Sometimiento Español Sobre Los Aborigenes Encomienda Mita

Conquista y Sometimiento Español Sobre Los Aborígenes – Encomienda Mita

CONQUISTA DE LOS ABORIGENES, ENCOMIENDA Y MITA

El trabajo forzoso de los aborígenes: Los historiadores coinciden en que, si bien las guerras de conquista y las enfermedades produjeron estragos en la población nativa, el trabajo Forzoso tuvo  una contundencia mayor en su disminución demográfica.

Se calcula que a la llegada de los conquistadores, la población indígena estimada variaría entre 20 y 40 millones, y que, par los efectos mencionados, hacia 1800 tanto la América española como la portuguesa sumaban poco más de 18 millones de habitantes, incluyendo europeos, aborígenes y negros.

¿Cómo pudieron los españoles, con sólo un puñado de soldados, conquistar rápidamente dos imperios tan poderosos?

la conquista de los españolesAlgunos factores dieron ventaja a los españoles: las armas de fuego y de metal y los caballos, desconocidos en América, aumentaban la capacidad ofensiva del soldado español. Los indígenas, en cambio, disponían sólo de armas de piedra y de escudos y armaduras hechas con cueros y ana.

Pero los indígenas contaban con otras ventajas: un número mucho mayor de soldados disponibles y el conocimiento del terreno, de sus lagos, selvas y montañas. Además, las armas de fuego españolas eran viejos cañones y arcabuces lentos, imprecisos y de difícil carga.

También suele afirmarse que los indígenas creían que los españoles eran dioses, por lo que les dieron un buen recibimiento. Esta creencia fue reforzada por ciertas tradiciones religiosas. Entre los aztecas, se creía que el dios Quetzalcóatl había partido hacia el este, por el mar, prometiendo regresar. Entre los pueblos andinos, el dios Viracocha había partido hacia el oeste, con una promesa similar. Al creer que sus dioses habían regresado, la voluntad de enfrentar a los españoles fue menor. Además, las fuente5 disponibles mencionan que la llegada de los invasores europeos fue precedida por una serie de presagios o profecías, como la aparición de fuego en el horizonte, el incendio de templos o el paso de cometas, que para los indígenas significaban la destrucción de sus sociedades.

Es probable que estos presagios o anuncios hayan sido elaborados algún tiempo después de la conquista española. Las fuentes de las que se dispone fueron elaboradas por los españoles vencedores, que seguramente se sentían superiores a los pueblos derrotados, o por las élites vencidas, que así justificaban la derrota. En ese sentido, no importa tanto que lo que cuentan fuera verdadero sino que fuera verosímil, es decir, que esas explicaciones fueran creíbles para los indígenas. Encontrar explicaciones a la destrucción de sus imperios, de sus dioses y de su forma de vida quizás los ayudaba a comprender y asimilar la derrota.

Para explicar la rápida victoria europea hay que destacar que los aztecas o los incas no eran Estados homogéneos que se identificaban con un territorio, una bandera, una lengua o un rey. Por el contrario, eran un conglomerado de pueblos con diferentes religiones, lenguas e identidades, sometidos a diversas formas de explotación y dominación y, por lo tanto, descontentos.

Por esto, aquel que enfrentara al pueblo dominante, sea éste azteca o inca, podía ser aceptado como el liberador. Efectivamente, tanto la conquista de Cortés como la de Pizarro fueron posibles gracias a los contingentes de soldados indígenas que los apoyaron y las élites de esos pueblos fueron recompensadas, o por lo menos recibieron promesas de recompensas por esa ayuda.

Los conquistadores contaron con otra ayuda, quizás más importante a largo plazo: el contagio de enfermedades traídas por los españoles y a las que éstos eran inmunes. Al ser enfermedades desconocidas en América, como la gripe y la viruela, los organismos de los indígenas no tenían defensas para combatirlas y resultaban fatales.

La extracción de los recursos económicos

Al descubrimiento le había sucedido la con quista, es decir, el control político del territorio americano. Logrado esto, 105 españoles se dispusieron a extraer los recursos económicos. Para eso se emplearon diferentes sistemas que conducirían, en pocos anos, a la de5estructuración de las formas de vida de los indígenas y, en muchos casos, a la propia muerte de éstos.

sierra de potosi, mineralesEl Trabajo Indígena: Los tres tipos de trabajo aborigen Fueron: encomienda, mita y yanaconazgo. El primero consistía en la cesión de un grupo de aborígenes a un español (encomendero) para que percibiera y cobrara para sí los tributos que debían aportar los indios mediante su trabajo. A cambio, el encomendero debía cuidarlos, proveerles vestimenta y alimento, e instruirlos en la fe católica.

Con la encomienda, la Corona pretendía que se poblaran y defendieran los territorios conquistados; sin embargo, los abusos de los encomenderos fueron numerosos y muchos sacerdotes misioneros alzaron su voz contra éstos, tal el caso de fray Bartolomé de Las Casas.

La mita -de origen incaica-, fue un repartimiento de nativos para emplearlos en trabajas públicos. 15 días al año en trabajos domésticos, 3 a 4 meses como pastores, 10 meses como mineros. Se les pagaba un jornal y no podían ser escogidos para el turno inmediato.

La mita era una institución prehispánica, utilizada en los tiempos de la dominación inca. Cada aldea proveía al Inca de cierto número de servidores, los mitayos, que trabajaban en 105 cultivos, en la reparación de templos y caminos y participaban en las guerras. Los mitayos trabajaban en forma rotativa, en turnos que duraban de una a tres semanas, y luego volvían a sus aldeas. Durante ese lapso, el Inca proveía a sus mitayos la bebida, el alimento y la vestimenta necesaria para su trabajo.

Cuando los españoles derrotaron a los incas, se apropiaron de ese método de explotación de los campesinos. El sistema rotativo de mitayos provistos por las comunidades campesinas se utilizó, sobre todo, para la extracción de plata del cerro del Potosí, en el Alto l’erú (actual Bolivia).

La manutención de los trabajadores no la hacían los españoles sino que quedaba a cargo de sus respectivas aldeas. Además, los turnos se fueron haciendo cada vez más largos y los servicios se superponían mientras en las aldeas indígenas disminuía el número de trabajadores y la vida de la sociedad se veía afectada.

El yanaconazgo era también una institución prehispánica. Los incas elegían en las aldeas servidores personales. Los yanas o yanaconas perdían sus vínculos con sus aldeas de origen y, por lo tanto, dependían para su supervivencia exclusivamente del inca. Los españoles conservaron esta práctica, pero al tomar cada vez más trabajadores y usarlos para trabajos serviles, se vela afectada la economía comunitaria de las aldeas que cada vez perdían más mano de obra.

La encomienda fue una institución introducida en América por los españoles. El rey recompensaba a los conquistadores por defender los nuevos territorios nombrándolos encomenderos. De esta forma, otorgaba cierta cantidad de indios encomendados, que trabajaban para cada uno de los encomenderos. La única condición que se le imponía al encomendero era que debía proteger a los indios y evangelizarlos, enseñándoles la religión cristiana. La lejanía del rey, así como la falta de interés de los conquistadores en cumplir con esta condición, convertía a la encomienda en otra forma de explotación de los indígenas.

Los tributos de los indígenas

Desde la llegada de los españoles a América, se consideró a los indígenas como individuos que podían ser esclavizados. Para ello se instrumentaron una serie de instituciones que permitían hacer trabajar a los indígenas en beneficio de los españoles:

• La encomienda era el repartimiento que se hacía de los indígenas de una región para que trabajaran permanentemente en tareas rurales en beneficio de los españoles que se habían apropiado de la tierra, a cambio de una pequeña retribución que casi nunca se hacía realidad.

• La mita era una forma más suave de encomienda. Los indígenas pertenecientes a una comunidad eran sorteados para trabajar durante un cierto tiempo (por lo general cuatro veces a la semana), en las propiedades de los españoles de la región.

• El yanaconazgo era la institución que permitía esclavizar en forma permanente a los aborígenes capturados en expediciones guerreras. Debían prestar permanentemente sus servicios sin percibir forma alguna de pago.

• El servicio personal era el trabajo que debían prestar obligatoriamente todos los indígenas durante cierto tiempo en las minas o en explotaciones rurales.

Según la legislación española, los indios eran hombres libres y vasallos del rey de España como cualquier otro español. Sin embargo, en los hechos, la supuesta libertad del indio se vio restringida. Asimismo, el supuesto pago del trabajo indígena fue fácilmente convertido en una situación de permanente endeudamiento mediante la venta al indígena de distintos productos.

La Asamblea General del Año XIII pretendió terminar con esta explotación. Pero, lamentablemente, igualmente no se respetó la cultura y la necesaria participación de los indígenas en la nueva sociedad.

Fuente Consultada: Sociedad  – Historia 8to. Año Vicens Vives (María P. González y Marissa Massone)

Ver: Pueblos Indigenas de Argentina Los Diaguitas y Calchaquies

Ver: Trabajo Forzado a los Aborigenes