Tradiciones Nacionales

Grandes Bandas de Rock Argentinas Mejores Grupos de Rock Argentinos

Grandes Bandas de Rock Argentinas

• Banda Sui Generis

• Banda Seru Girán

• Banda Soda Stereo

• Banda Los Cadillac

• Banda Los Redonditos de Ricota

• Banda Los Auténticos Decadentes

• Banda Los Caballeros de la Quema

• Banda Los Abuelos de la Nada

UN POCO DE HISTORIA SOBRE ESA ETAPA
Orígenes del Rock:
Los años’60 y 70

Estos años se caracterizaron por importantes transformaciones en la familia nuclear, las relaciones entre padres e hijos y las relaciones de género. Los adolescentes de esta época expresaron la crisis de estas transformaciones por medio de la rebeldía y la euforia. Una de las maneras de expresar este estado de rebeldía fue el fenómeno de los movimientos musicales que se sucedieron en estos años.

El movimiento del rock que hoy conocemos se entroncó así con dos tendencias de esa época, que son algo contradictorias. Por un lado, con la idea de rebelión y protesta contra las instituciones tradicionales. En los orígenes del rock hay un conato de rebelión en contra de los roles familiares y las restricciones morales a las relaciones sexuales. A veces también existe una cierta ironía acerca del «estilo de vida burgués», que se definía por tener un trabajo estable en la oficina, una casa, un auto y una familia tipo.
Por ejemplo, Charly García y Mito Mestre decían en la canción «Aprendizaje«:

Aprendía ser formal y cortés
cortándome el pelo una vez al mes.
Y si me aplazó la formalidad,
es que nunca me gustó la sociedad.

El proyecto de vida burgués era considerado chato, mediocre y vacío por muchos integrantes de la generación de los ’60 y 70. Promovían la vida comunitaria, la sexualidad libre, la vuelta a la naturaleza viviendo en granjas y cultivando la tierra. También buscaban desarrollar nuevas formas de sensibilidad estética, exploraban las artes visuales, además de la música, y experimentaban con drogas como una manera de trascender los límites de los sentidos convencionales. Buscaban percibir el mundo a través de los efectos alucinógenos de diversas drogas.

La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers
En agosto de 1962, los Beatles hicieron su primera presentación en público en su ciudad, Liverpool. Sus integrantes: John Lennon, Paul Me Cartney y George Harrison habían trabajado en clubes nocturnos de Inglaterra y Alemania desde mediados de los 50 hasta que el productor Brian Epstein los descubrió en 1961. Epstein les cambió el tipo de vestuario, reemplazó al baterista por Ringo Star y lanzó una gran campaña de promoción que en menos de un año los llevó a la fama mundial.

Las canciones del grupo, mayoritariamente de Lennon y Mc Cartney, se destacaron por su gran calidad musical y por sus diferentes estilos, que iban de la balada al rock and roll, pasando por el twist y la música sinfónica.

bandas de rock nacional


(Versión Flash)

 

Según la mayoría de los críticos musicales, La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers (1967) es el mejor disco de los Beatles y uno de los mejores de la música contemporánea. Fue el primer «álbum conceptual», en el que todos los temas tenían relación entre sí. En él, el grupo incorporó música electrónica y una orquesta sinfónica.

La tapa del disco es una típica expresión del arte pop, en el que se emplearon técnicas como la fotografía, el collage y figuras de artefactos (como el televisor) y estatuillas baratas de «adorno». Allí aparecen, por ejemplo, los Beatles de cera que se encuentran en el Museo de Madame Tussot de Londres, junto con los auténticos, que lucen el uniforme de la banda. Aparecen además pensadores como Karl Marx; escritores como Edgar Alian Poe y Osear Wilde; actores como Charles Chaplin, Marylin Monroe y Marión Brando. A la derecha, sobre el sweater de una muñeca puede leerse «Bienvenidos los Rolling Stones», en referencia a la tradicional rivalidad con el grupo de Mick Jagger.
La fama de los Beatles no tenía fronteras y en todo e mundo su música influyó en los jóvenes que la hacían propia.
(ver la portada)

Hasta su separación, en 1970, el grupo apoyó los movimientos pacifistas y se opuso explícitamente a la guerra de Vietnam en sus declaraciones públicas y a través de canciones como «Dale una oportunidad a la paz».

GOBIERNOS MILITARES EN ARGENTINA: En Argentina hubo entre 1930 y 1983 varios golpes militares. El último de ellos, y el más sangriento, comenzó en 1976. Este último golpe fue el resultado de un conflicto profundo en nuestra sociedad que se desarrolló fundamentalmente a partir de la proscripción del peronismo en 1955. En este conflicto se dirimían los intereses de las clases obreras y de los sectores dominantes de la sociedad. En nuestro país, muchas veces la rebelión política y la rebelión estética y moral fueron simultáneas. Entonces también se unieron las formas de resistencia a estos cambios. Por ejemplo, usar el pelo largo y barba era sinónimo de adherir a una ideología revolucionaria. Por eso era frecuente que la policía arrestara y rapara a un joven que caminaba por la calle simplemente por el largo de su cabellera y por no afeitarse. El golpe militar que ocurrió en nuestro país en 1976 se relaciona con los conflictos políticos. Sin embargo, atacó también, y de una manera inusitada, muchos de los componentes estéticos y éticos de la cultura juvenil de esa época. Esto se debió a la asociación entre los ideales políticos del peronismo, el comunismo y la estética de los hipples. Por su parte los militares, por su propia formación, tenían una particular aversión al pelo largo, los pantalones vaqueros, la música rock y la vida bohemia de los jóvenes rebeldes.

LOS JÓVENES EN ARGENTINA: En nuestra región, muchos jóvenes aprovecharon los movimientos juveniles revolucionarios para expresar su rebeldía en contra de la sociedad burguesa a la que consideraban injusta. Cuando buscamos explicaciones para estas actitudes advertimos que tanto los hippies como los revolucionarios rechazan a la sociedad burguesa, pero mientras los primeros eran pacifistas, los segundos confiaban en lograr cambios mediante la fuerza de las armas.

Así fue como en los años ’60 y ’70 los jóvenes se volcaron masivamente a la participación política. Por ejemplo, proliferaron los centros de estudiantes en las escuelas secundarias y en las universidades.

Algunos jóvenes adherían a los ideales peronistas y buscaban propiciar el regreso de Perón al país y levantar la prohibición de su partido. Otros jóvenes, más inspirados en la gesta del Che Guevara, trataban de reproducir su movimiento en nuestro país. Todos estos procesos hicieron que el espíritu contestatario de los jóvenes se canalizara como una activa protesta política, que se mezclaba con la rebeldía cultural y estética que predominaba en Europa y los Estados Unidos.

Así, en la Argentina y en muchas otras partes de América latina, se crearon movimientos que resultaban de la fusión o mezcla de las diversas formas de protesta. Es decir, que la manera de «ser joven» en esos años usualmente surgía de una intrincada combinación de todas estas posiciones políticas, de la adhesión a nuevos códigos morales, y de la sensibilidad artística y musical. Por ejemplo, la moda de usar el pelo largo y la tendencia a expresar los ideales en canciones.

La ruptura con el modelo de familia nuclear, estable y con autoridad paternal, también fue cuestionada por toda esta generación, indistintamente de sus diferencias en relación con la lucha armada. La ruptura con mandatos morales que prohibían el ejercicio de la sexualidad hasta el matrimonio o discriminaban por las preferencias sexuales (homosexualidad) también resulta de las convicciones comunes de toda esta generación.

Pero es importante indicar que, más allá de estas coincidencias, existieron algunas diferencias entre los grupos juveniles. Algunos de estos movimientos se manifestaron, fundamentalmente, entre los sectores de la clase media universitaria, mientras otros involucraron más a sectores de clase obrera. En nuestro país, los grupos revolucionarios cercanos a la figura del Che Guevara convocaron a jóvenes estudiantes universitarios. El peronismo también convocó a jóvenes de estos sectores e involucró además a los obreros.

Lo mismo puede decirse de la estética rebelde de los movimientos musicales. Éstos fueron más aceptados entre los jóvenes de clase media urbana que en otros sectores de la sociedad. Claro que si bien esto fue así en los orígenes, con el tiempo, particularmente el rock argentino, convocó a más y más sectores de la sociedad, como por ejemplo el caso del Rock Chabón en los ’80 y ’90. Este género expresa la estética de los sectores de clase media baja y clases populares. Se vincula especialmente con la experiencia de jóvenes que viven en los bordes de la marginalidad, que no están tan claramente incluidos en los grupos más tradicionales como lo estuvo, por ejemplo, el grupo Sui Generis. Ejemplos de este género son La Renga y la controvertida banda Callejeros.

El efecto de las innovaciones de los jóvenes durante los años ’60 aún hoy influye en las prácticas de los jóvenes actuales. Que hoy a nadie le llame la atención que un varón use el pelo largo o que la juventud se identifique con ciertos estilos musicales, incluso con ciertas formas de consumir música —como ir a recitales callejeros—, es en gran medida el resultado de los cambios que introdujeron los jóvenes de los ’60.

La participación política en nuestras universidades (un fenómeno que no es común en muchas otras partes del mundo), y la adhesión a partidos políticos que ya no tienen consenso en algunas universidades y facultades el resultado de las tradiciones que se inauguraron en los años ’60.

Hacia fines de 1977, gran parte de los conjuntos de rock se disolvieron. Los principales músicos eligieron el camino del exilio. El movimiento de rock pareció apagarse entonces entre la música-disco, la moda «Travolta», el «chetismo» y el clima de algarabía y patrioterismo que inundaba al país «Campeón del Mundo».

Desde 1979 se operó una resurrección del rock nacional con el retorno de sus líderes históricos. Adquirió además, una función extra musical pues se constituyó en uno de los ámbitos privilegiados de oposición al régimen militar. Los contenidos de las canciones se volvieron más cuestionadores como en Canción de Alicia en el país, Inconsciente colectivo o José Mercado.

En los recitales, aparecieron cánticos contra el gobierno: «¡el que no salta es un militar!» y desde 1981, «¡Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar!» Cuando estalló la guerra de Malvinas, el movimiento de rock organizó el «Festival de la Solidaridad Latinoamericana». Se realizó en el estadio del club Obras Sanitarias de la Nación, de Buenos Aires, el 16 de mayo de 1982, con el doble propósito de ratificar su voluntad de paz y prestar algún tipo de ayuda material a los soldados.

He aquí un testimonio de ese festival que se transformó en el festival de la paz:
«Cuando León [Gieco] comienza a hacer sonar la armónica se produce un silencio muy especial en el estadio, es un silencio agazapado, deseoso. Y efectivamente sale la canción tan esperada que setenta mil gargantas se ponen a cantar… Sólo le pido a Dios…»

Fuente Consultada: AS Adolescencia y Salud Polimodal – Educación Secundaria Superior – Gagliardi-Martiñá-Míguez

Ver: Rock Internacional The Doors

Ver: Historia de The Pink Floyd

ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN Condecoracion Argentina Maxima

«ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN»

EN AGOSTO DE 1943 EL GOBIERNO DE FACTO DISPUSO CREAR POR DECRETO LA ORDEN DEL LIBERTADOR SAN MARTÍN DOS AÑOS DESPUÉS SE APROBÓ EL DISEÑO DEL COLLAR DE ESA ORDEN, LA MÁXIMA DISTINCIÓN QUE CONCEDE EL ESTADO ARGENTINO A PERSONALIDADES EXTRANJERAS RELEVANTES LAS QUE, PARA CONSERVAR LA POSESIÓN DEL COLLAR, DEBEN MANTENER UNA CONDUCTA INTACHABLE.

El gobierno de Edelmiro Farrell dictó el decreto 5000 del 17 de agosto de 1943, aniversario de la muerte del Gral. José de San Martín y de este modo instituyó la condecoración con el nombre «Orden del Libertador San Martín». El decreto fue respaldado luego por la ley 13302 del 21 de mayo de 1948, que derogó la anterior medida, pero manteniendo la exigencia de conferirla a extranjeros. Luego del golpe de 1955 , el decreto ley 16628 derogó parte de la ley anterior y modificó algunos artículos.

Argentina pudo entonces integrar el conjunto de estados que en el mundo poseían una condecoración nacional máxima para retribuir las distinciones que otros países otorgaban a sus autoridades o ciudadanos , lo que en el terreno de la cortesía internacional , resulta indiscutible para una adecuada política de relación entre estados.

Una vez constituida la condecoración, se dispuso concursar el diseño del collar. Para ello el Consejo de la Orden dispuso convocar a concurso público a diseñadores y escultores a principios de 1945. De entre los proyectos presentados el Consejo eligió el del ingeniero Ángel E. Ibarra García. El 3 de mayo de 1945 se reunió el Consejo para considerar el bosquejo preparado por Ibarra García, el que fue aprobado en general, dejándose para otra reunión considerar las objeciones en particular.

El collar está compuesto por dieciocho elementos. Diez de ellos son coronas de laureles elípticas, alternadas por cuatro piezas que representan al sol que aparece en la primera moneda argentina de plata acuñada en 1813 en Potosí.

Los laureles rematan en sus extremos en sendas nervaduras de hojas, de acuerdo al uso de los ornamentos coloniales bordados en el frac que San Martín usó como Protector del Perú. Los de su extremo anterior están unidos por un eslabón con forma de infinito, y las del interior por el broche de la divisa mencionada.

Los laureles representan las glorias logradas por el Libertador en su campaña sudamericana, cuyo eslabón del extremo exterior se pierde en el infinito.

El sol es fiel reproducción de aquella primera moneda patria. Es figurado, como en heráldica, con un total de 32 rayos alternados, 16 rectilíneos y 16 flamígeros. La pieza central es la divisa nombrada.

La segunda parte está compuesta por tres elementos. De la divisa pende un cóndor andino de frente, en actitud de volar. Sostiene en sus garras una doble corona de laureles que sirve de lecho a la réplica del sable corvo desenvainado.

El cóndor es mudo testigo de las proezas sammartinianas andinas. Los laureles simbolizan las glorias que logró San Martín con su genio. Finalmente, la pieza principal es el gran medallón que pende de la corona de laureles.

El gran medallón representa al sol, con sus rayos flamígeros y rectilíneos que sirve de sostén a la medalla con la efigie del Libertador, mostrado con uniforme en perfil tres cuartos, dentro de un cintillo y un doble círculo esmaltado con los colores nacionales, distribuidos de la misma forma en que se usó en la bandera del Ejército de los Andes.

Condecoracion a Eva Peron Orden del Libertador Unica Excepcion

Condecoración a Eva Perón
Orden del Libertador

Párrafo aparte merece el Collar que, en Grado Extraordinario, fuera conferido a la señora María Eva Duarte de Perón, única excepción en la historia del Collar, en lo que a sus destinatarios se refiere.

Le fue otorgado por ley 14.128 del 18 de julio de 1952. Esta ley agregó un segundo apartado en el articulo 4″ de la ley 13.202, que justificó el uso.

La condecoración fue impuesta por el presidente Perón, en su calidad de Gran Maestre de la Orden, el 21 de julio de 1952. De características notables, esta pieza fue única por su contenido.

El Collar no incluyó nombre o imagen personal alguna, sólo el habitual busto del Libertador y su nombre. Poseyó seis piezas principales: un gran medallón; corona de laureles con e! sable corvo; cóndor andino; gran Escudo Nacional con cuatro banderas; el Collar compuesto con los escudos de las entonces catorce provincias unidos por una doble cadena de tambores (réplica del tambor de Tacuarí) y cierre de laureles con remate de un gran sol.

El Collar estuvo constituido por 4.574 piezas, distribuidas en 3.821 de oro y platino y 753 piedras preciosas, entre brillantes, esmeraldas y rubíes. Su confección se le adjudicó a la joyería Ghiso S.A. Su bosquejo y trazado lo realizó la diseñadora de joyas Aída Louzao, teniendo como base el original de Ibarra García.

Acaecido, el levantamiento militar de 1955, el gobierno dispuso el embargo de bienes del ex presidente Perón y su esposa a través del decreto-ley 8124/57, que tuvo antecedente en el decreto-ley 5148/55.

La condecoración, junto a otras joyas y piezas de arte, en primera instancia, fue ofrecida en subasta pública el 21 de octubre de 1957. Los peritos del Banco Municipal de la Ciudad de Buenos Aires aconsejaron su desengarce y venta en lotes.

El acto del des engarce se efectuó ante el escribano Miguel F. Punta, el 15 de enero de 1958 en dicho banco (inventario número 279 T.G.).

Luego en 55 apreciados lotes fueron subastados y adquiridos por distintos compradores.

El agraciado debe usar el Collar en las grandes ceremonias a las cuales es invitado y asiste el presidente de la Nación. En actos oficiales menores debe usar la miniatura de la insignia.

Esta es una réplica en escala reducida del mismo, excepto el Collar propiamente dicho.

En la vida civil debe usar la pequeña cinta especial de tela de hilo metálico dorado, que se le entrega con el Collar, para su uso en e! ojal del saco.

Respecto a los demás grados de la Orden, ellos son: la Gran Cruz, que se compone solamente de una banda de fa ya blanca y azul celeste con medalla y placa de oro; Gran Oficial, banda y placa de oro y plata; Comendador, medalla circular, corona de laureles todo en oro y plata y venera azul celeste y blanca; Oficial, medalla circular y corona en plata y oro y cinta azul celeste y blanca; Caballero, medalla circular en oro y cinta azul celeste y blanca.

Estos grados son entregados con su miniatura y distintivo para su uso en la solapa de la prenda. La Orden del Libertador General San Martín y otras piezas notables pueden ser admiradas en el Museo de la Diplomacia Argentina.

Obra de la Fundación Evita

Fuente: Revista  Todo Es Historia Nro.315

Las Mujeres de Einstein Amores y Amantes

Las Mujeres de Einstein: Amores y Amantes

Pauline madre de Einstein:

Las Mujeres de Einstein Amores y AmantesPauline Koch tenía 17 años cuando contrajo matrimonio en 1876 con Hermann Einstein. Mujer culta, interesada en música y literatura, era excelente pianista y disfrutaba tocando este instrumento tan a menudo como podía.

Tres años después de casarse con Hermann, Pauline tuvo su único hijo varón, Albert. En 1881, cuando Einstein tenía dos años, nació su hermana Marie, a quien siempre llamaron Maja.

Se fomenta el interés por la música: Pauline quería que sus hijos apreciaran la música y tocaran un instrumento, así que cuando Albert cumplió seis años, contrató una maestra para que le enseñara a tocar el violín. Las clases comenzaron bien, pero luego de un tiempo el niño se aburrió de la instrucción rígida, le lanzó una silla a la maestra y la expulsó de la casa. Pauline se armó de paciencia y sencillamente contrató otro profesor.

Einstein soportó las lecciones de violín que su madre le impuso. La fuerte mano de Pauline al respecto dio frutos. A los 13 años el niño descubrió a Mozart y su interés por la música dio un vuelco. Comenzó a tocar dúos con la madre al piano, costumbre que conservó hasta la muerte de Pauline. La música se convirtió en parte importante de su vida.

Pauline vivió muy orgullosa de su hijo y siempre se involucró en sus asuntos. Cuando Albert estaba en la escuela elemental, ella le escribió a su madre alabando el rendimiento escolar del niño. Cuando Einstein quiso entrar en la universidad, dos años antes de cumplir la edad exigida de 18 años, Pauline contactó a un antiguo vecino de Alemania que vivía por entonces en Zurich para ver si éste podía lograr que la universidad suprimiera el requisito.

Aparentemente, Pauline dijo que Albert era niño prodigio (que no era), porque eso fue lo que declaró el antiguo vecino a los administradores de la universidad. El hecho es que logró su objetivo. La universidad suprimió el requisito de edad y Einstein pudo presentarse a las pruebas de admisión.

Oposición a Mileva: No todo marchó sobre ruedas entre Einstein y su obstinada madre. Los tiempos difíciles llegaron cuando Pauline se dio cuenta de que las relaciones entre su hijo y su novia y condiscípula, Mueva Maric, se habían vuelto serias. A Pauline nunca le gustó Mueva, pues pensaba que no era lo suficientemente buena para su brillante retoño. Además, era mayor que Albert.

La fuerte oposición de Pauline no tuvo ningún éxito con Einstein, de suerte que con el tiempo atenuó sus críticas. Sin embargo, montó en cólera cuando Maja le dijo que permitiera que Mueva y Albert se casaran. La confrontación causó una desavenencia tal entre madre e hija, que no se hablaron por algún tiempo.

Pauline nunca aceptó a Mileva. En años posteriores Einstein dijo que las relaciones entre Pauline y Mueva “bordeaban la hostilidad”.

A pesar de esto, Pauline amaba a su hijo y vivía pendiente de sus éxitos. Por su parte, Einstein quería a su madre y la visitaba cuando podía, y a veces tocaban dúos al piano.

Cuando murió su esposo, en 1902, Pauline fue a vivir con su única hermana, Fanny, y su esposo. En 1911 se trasladaron a Berlín; entonces Pauline comenzó a trabajar como ama de llaves en un pueblo vecino.

En 1914 Pauline cayó enferma de cáncer. En 1918, estando muy avanzada la enfermedad, Maja la internó en un sanatorio. Einstein, quien por entonces se había casado con su segunda esposa, la sacó al año siguiente del sanatorio y la llevó a su casa. Allí murió un año después, el 20 de febrero de 1920.

Einstein había dicho alguna vez que no se preocuparía por su muerte ni por la de nadie. Pero después del fallecimiento de su madre, “Einstein lloró como cualquier hombre, y me di cuenta entonces de que en realidad era capaz de preocuparse por alguien”, según declaró la esposa del astrónomo Erwin Freundlich.

Maja, hermana de Einstein

Cuando nació su hermana, Albert, que tenía entonces dos años, pensando probablemente que se trataba de un juguete, preguntó dónde estaban las ruedas. Maja (cuyo nombre de pila era Marie) nació en 1881.

Antes de ingresar al Instituto Politécnico Federal de Zurich, Einstein asistió al colegio en Aarau, Suiza, y se alojó donde la familia Winteler. Maja ingresó después al mismo colegio y vivió también con los Winteler. Luego permaneció tres años en Aarau preparándose como maestra, y más tarde estudió lenguas romances en las universidades de Berlín y Berna.

Mientras adelantaba el postgrado en la Universidad de Berna, su hermano dictaba clases nocturnas como Privatdozent o instructor en la universidad, primer escalón de la carrera académica. A veces Maja asistía a estas clases.

Maja obtuvo el doctorado en lenguas romances en la Universidad de Berna. Al año siguiente se casó con Paul Winteler, buen amigo de Einstein. La pareja vivió primero en Lucerna, Suiza, y más tarde en las cercanías de Florencia. Allí se establecieron hasta 1939, cuando el peligro nazi la forzó a abandonar Europa. (Problemas de salud impidieron el ingreso a Estados Unidos del esposo.) Pasada la guerra, Maja quiso volver a Europa y reunirse con su marido, pero su mala salud le impidió viajar. En cambio fue a vivir con Albert a Princeton.

Elsa, segunda esposa de Einstein, había muerto en 1936. Maja se reunió en Princeton con Margot Einstein, hija de Elsa, y con Helen Dukas, secretaria de toda la vida de Einstein. Las tres mujeres manejaban la casa y ayudaban a Einstein con la correspondencia, lo protegían de visitantes indeseables y le ofrecían compañía, consejo y afecto. Einstein era muy cercano a las tres, en especial a Margot y Maja.

Maja escribió un ensayo biográfico sobre su hermano, que terminó en Florencia en 1924. Este ensayo, titulado “Albert Einstein, bosquejo biográfico”, es la fuente principal de recuerdos familiares sobre los primeros años de Einstein. El trabajo de Maja, que permaneció en manuscrito hasta hace poco, relata la vida de Einstein hasta 1905 y constituye en su mayor parte un proyecto abandonado. El manuscrito fue publicado en 1987 como parte de The CollectedPapers of Albert Einstein.

Maja murió en Princeton en 1951, cuatro años antes que su célebre hermano. Einstein sufrió mucho. La había cuidado amorosamente durante sus últimos meses; le leía todas las noches “los mejores libros de la nueva y la antigua literatura”. Su inteligencia era tan aguda como siempre pero hacia el final no podía hablar. “Nunca imaginé que me hiciera tanta falta’, escribió Einstein en una carta poco después de su muerte.

Mileva Maric, primera esposa de Einstein

Mileva Maric era la única mujer que se especializaba en física en el Politécnico de Zurich, donde también estudiaba Einstein. En su segundo semestre comenzaron a interesarse mutuamente. Su relación se convirtió en un romance que con el tiempo condujo al rnatrimonio, a pesar de la oposición de la familia de Einstein (en especial de su madre).

El romance de Einstein y Mileva está bien documentado en cartas que se escribieron entre 1897 y 1903, descubiertas en 1987. No se sabía mucho de Mileva antes de la aparición de estas cartas.

En sus primeras cartas, Mueva escribe con entusiasmo sobre la física que aprendía en las clases. Con el paso del tiempo, el énfasis en la física va desapareciendo y sus cartas se convierten en cartas de amor que muestran sus sentimientos hacia Einstein y la preocupación por sus relaciones. Einstein le manifiesta su amor, le cuenta la reacción de su familia y le habla de física.

Las cartas constituyen un registro inestimable y directo del desarrollo intelectual temprano de Einstein. Con orgullo le comunica a Mileva sus ideas sobre la relatividad y sobre las inconsistencias que encuentra en algunos artículos de física que ha leído. Mileva, con su formación en física, parece su caja de resonancia.

Fundación de una familia: Las relaciones de Einstein y Mileva progresaron durante sus años de universidad. Graduado ya del politécnico y antes del trabajo en la oficina de patentes de Berna, Einstein consiguió un empleo temporal fuera de Zurich, mientras Mileva permanecía en el politécnico (había perdido los exámenes finales y se preparaba para presentarlos de nuevo). En esos meses, Einstein iba todos los sábados a Zurich para visitar a Mueva. En una de las visitas ella le dijo que estaba embarazada.

El embarazo la perjudicó en sus estudios, que habían sido una lucha durante años. Se presentó a los exámenes finales y los perdió. Estaba desolada y abandonó la universidad. Deprimida, viajó a Hungría a casa de sus padres, que no estaban muy felices con las noticias. Al comienzo, el padre, enojado, le prohibió rotundamente casarse con Einstein.

En el invierno de 1902 Mueva dio a luz una niña, Lieserl. El parto fue difícil y Einstein estaba ausente. Se enteró del asunto por una carta que le escribió el padre de Mileva.

Nadie sabe qué fue de la única hija de Einstein. Desapareció poco después de su nacimiento y no se han encontrado rastros de ella. Es probable que Mileva la haya dado en adopción.

Cerca de un año después, el 6 de enero de 1903, Einstein y Mueva se casaron en una ceremonia civil en el palacio de justicia de Berna. Einstein trabajaba en la oficina de patentes de Berna y ganaba un salario decente como funcionario. La vida se presentaba relativamente bien para la pareja.

Poco más de un año después del matrimonio, Mueva dio a luz a su primer hijo varón, Hans Albert. Aunque él trató inicialmente de ayudarla con el niño, no era propiamente lo que se dice un buen marido. Estaba interesado en su trabajo y prestaba muy poca atención a la esposa o al hijo. La cosa empeoró durante el estallido de creatividad de su año milagroso. Su relación comenzó a deteriorarse.

Lucha con la depresión: Einstein se refugió en su trabajo y Mueva se deprimió. Según un visitante, la casa era un caos. Einstein trataba de ayudar, pero su corazón estaba ausente. Cargaba al niño mientras intentaba escribir sus ecuaciones en un cuaderno.

El 28 de julio de 1910 nació Eduard, segundo hijo de Einstein y Mileva. Las cosas mejoraron entre ellos, pero no por mucho tiempo. Mueva seguía deprimida y se estaba volviendo celosa de las mujeres con las que coqueteaba su esposo.

Einstein y su familia se trasladaron a Praga en 1911, en donde Einstein había aceptado una buena oferta de la universidad. Mueva odiaba la ciudad. Einstein aceptó un año después una oferta de su alma mater y volvió a Zurich. Mueva estaba encantada. Esto duró un par de años. Einstein aceptó en 1914 una oferta de la Universidad de Berlín y se trasladó allí con la familia.

Mileva fue muy infeliz ante la perspectiva de establecerse en Berlín. Elsa, una prima de su esposo, vivía en la ciudad, y Mileva estaba celosa. Además, los alemanes miraban por encima del hombro a la gente de origen serbio, como Mueva.

Hacia el divorcio: Mueva tenía razón con respecto a Elsa. Einstein comenzó a frecuentarla y ése fue el principio del fin de su matrimonio. Luego de una pelea, Einstein se fue de la casa y algún tiempo después redactó un contrato de separación en que se estipulaban sus obligaciones. Mileva y los niños volvieron a Zunich.

En 1916, en una de sus visitas a los muchachos, Einstein le pidió a Mileva el divorcio. Esto le produjo a ella un colapso nervioso, del cual se recuperó lentamente, pero entonces surgió otro motivo de preocupación: el hijo menor. Eduard era un niño muy dotado. Leía a Goethe y Schiller en el primer grado y poseía una memoria fotográfica. Aprendía con velocidad pasmosa todo lo que se proponía. Pero estaba perturbado (Eduard debió ser internado en un hospital psiquiátrico en 1933, luego de presentar síntomas de inestabilidad mental. Murió en el hospital en 1965).

Mueva y Einstein se divorciaron el 14 de febrero de 1919. Luego del divorcio, Mileva dedicó buena parte de su vida al cuidado de Eduard. Su salud comenzó a deteriorarse en 1947. Al año siguiente sufrió un derrame cerebral que la dejó semiparalizada, y murió el 4 de agosto de 1948.

Mileva había comenzado al mismo nivel intelectual de Einstein; leían, estudiaban y hablaban de física juntos. Hacia 1902 su asociación había cambiado, porque el pensamiento de Einstein se había desarrollado y estaba en otro nivel. Pero hasta entonces su presencia le ayudó a concretar las ideas, ofreciéndole los amorosos oídos de una colega.

Lieserl, la hija de Einstein

La única hija de Einstein nació en 1902 en Novi Sad, población situada entonces en Hungría, donde vivían los padres de Mueva. Todavía la pareja no estaba casada, y el embarazo de Mileva se mantuvo secreto salvo para su familia.

Einstein se hallaba en Suiza al nacer el bebé, a la espera del resultado de su solicitud de trabajo en la oficina de patentes. Cuando se enteró del nacimiento escribió a Mueva preguntándole por la salud de la niña, cómo tenía los ojos y a quién se parecía. Tenía mil preguntas. “La quiero tanto y ni siquiera la conozco”.

Mileva respondió pero su carta no sobrevivió, así que no sabemos lo que dijo. Einstein volvió a escribir una semana después, agradeciéndole su “cartica”, pero sin mencionar a Lieserl. Las miles de preguntas que tenía la semana anterior se habían esfumado. Se refirió en cambio a su solicitud de trabajo en la oficina de patentes.

En otra carta, fechada en septiembre de 1903, cuando Mileva estaba embarazada de su primer hijo, Einstein le decía que no estaba enojado porque estuviera esperando otro bebé. De hecho, decía que había estado pensando en una nueva Lieserl, porque a Mileva “no debería negársele el derecho que tienen todas las mujeres”, y agregaba que se hallaba “muy triste por lo que le ha sucedido a Lieserl”. Aparentemente la niña había desarrollado fiebre escarlatina. “¿Cómo quedó registrada la niña?”, escribió. “Debemos tomar precauciones para que no tenga problemas más adelante”.

¿Registrada dónde? ¿En el hospital a donde fue llevada enferma? ¿Qué clase de problemas? ¿Problemas de salud o problemas de nombre? Lo ignoramos. Lieserl sencillamente desapareció. En las cartas que sobrevivieron, ni Einstein ni Mueva volvieron a mencionar jamás a su hija. Su otro hijo, Hans, nunca supo que tenía una hermana.

No existen registros de nacimiento en Novi Sad ni en las regiones vecinas que puedan dar indicios sobre Lieserl. Lo más probable es que fue dada en adopción muy pronto y quedó registrada con el nombre de su nueva familia.

Elsa la segunda esposa de Einstein

Elsa era prima de Einstein, hija de su “tío rico” Rudolf Einstein y de su tía Fanny (hermana de Pauline). Elsa contrajo un primer matrimonio con Max Loewenthal, comerciante en textiles de Berlín, con quien tuvo dos hijas, Ilse y Margot, y un hijo que murió poco después de nacer.

Einstein y Elsa se encontraban a menudo cuando niños pero perdieron el contacto en la edad adulta. En uno de los viajes de Einstein a Berlín. estando todavía casado con Mueva, volvió a encontrarse con su prima. Ella se había divorciado y vivía con sus dos hijas en un apartamento justo debajo del de sus padres. Einstein se sentía cómodo con Elsa en este entorno familiar. Cuando se trasladó a la Universidad de Berlín, siguió frecuentándola con cierta frecuencia.

Después de su separación de Mileva, Einstein veía a Elsa a menudo y en septiembre de 1917 se fue a vivir con ella. Elsa estaba claramente interesada en Einstein y lo presionó para que se divorciara.

Después del divorcio, que tuvo lugar en 1919, Einstein se sintió libre para casarse con Elsa. De ella lo atraía sobre todo su cocina. Además le estaba agradecido porque lo había cuidado cuando había estado enfermo con problemas estomacales. No había pasión entre ellos. Sin embargo se casaron el 2 de junio de 1919, sólo tres meses y medio después de su divorcio de Mileva. Einstein tenía 40 años y Elsa 43. Su matrimonio parece haber sido platónico.

Aunque algunos amigos de Einstein criticaban su afán de protagonismo, Elsa era consciente de la importancia de su esposo y logró crear para él un entorno amable donde podía trabajar. Su eficiencia en el manejo del hogar le facilitó la vida a Einstein.

Como había sucedido en su matrimonio con Mueva, aparecieron los problemas a causa de los coqueteos de Einstein con otras mujeres. Él era muy famoso, de suerte que muchas mujeres de todo el mundo se sentían atraídas por él.

En 1935, después de que Einstein y Elsa se trasladaran a Estados Unidos, ella cayó enferma con problemas cardíacos y renales. Murió el 20 de diciembre de 1936.

Einstein había sido muy atento y solícito durante los últimos meses de vida de Elsa. Luego de su muerte, él se recuperó rápidamente. ‘Me he acostumbrado muy bien a la vida aquí”, escribió. “Vivo como un oso en mi madriguera.., esta condición osuna se ha acrecentado con la muerte de mi mujer y camarada, quien era mejor con los demás de lo que yo soy”.

Ilse, hijastra de Einstein

use era una de las hijas de Elsa. En la época en que pensaba casarse con Elsa, Einstein se sintió atraído por Ilse, que era bonita y tenía 22 años. Ilse le tenía afecto y lo respetaba. Einstein pensó seriamente y sin tapujos en escoger entre las dos.

“Ayer se planteó de pronto la pregunta sobre con quién debería casarse Albert, si conmigo o con mamá”, escribió Ilse a un amigo, rogándole que destruyese la carta inmediatamente (obviamente él no le hizo caso). “Esta pregunta, formulada medio en serio y medio en broma, se volvió a los pocos minutos algo serio que hay que considerar y discutir”. Einstein, decía use a su amigo, estaba listo para casarse con cualquiera de las dos. Pero ella no abrigaba “sentimientos físicos” hacia él. Lo respetaba y quería mucho, pero más como a un padre.

Ilse se casó con Rudolf Kayser, periodista y hombre de letras, que escribió después una biografía de Einstein editada cuidadosamente por el propio Einstein. Kayser publicó en 1930 su libro, Albert Einstein A Biogrciphical Portro it, bajo el seudónimo de Anton Reiser. La edición inglesa fue publicada en Nueva York el mismo año.

Después de la toma del poder por los nazis en 1933, Kayser rescató de Berlín los papeles de Einstein y los sacó del país con ayuda de la embajada francesa. Los documentos fueron llevados más tarde a la casa de Einstein en Princeton, en donde permanecieron hasta después de su muerte.

Ilse vivía en París con su esposo. A los 37 años cayó gravemente enferma de tuberculosis. Ella y su hermana Margot se habían trasladado a París al tener noticia de que los nazis iban a secuestrarlas para llegar hasta Einstein. Elsa tuvo que irse sola a París para estar con su hija, ya que Einstein no podía poner los pies en Europa por el peligro nazi. Ilse murió poco después de la llegada de Elsa.

Margot, hijastra de Einstein

Margot era la otra hija de Elsa. Estaba casada con Dimitri Marianoff, periodista como el esposo de su hermana. Marianoff quería escribir una biografía de Einstein y comenzó a salir con Margot para tener acceso a él.

El plan de Marianoff tuvo éxito, pero en contraste con la biografía escrita por su otro hijo político, ésta no fue editada por Einstein. En consecuencia, muchos detalles personales que Einstein no estaba interesado en divulgar aparecieron en el libro, cosa que lo entristeció en gran manera.

El libro, titulado Einstein: An Intimate Study of a Great Man, ofrecía la visión detallada de Marianoff sobre la vida privada de Einstein y su opinión sobre las mujeres (la versión inglesa apareció en 1944 y está agotada).

El matrimonio de Margot y Marianoff no duró mucho. Luego del divorcio, Margot vivió en París hasta la muerte de su hermana use. Entonces acompañó a su madre de vuelta a Estados Unidos y vivió con ella y con Einstein. Muerta Elsa, Margot permaneció con Albert y lo cuidó.

Helen Dukas, secretaria de Einstein

Helen Dukas fue la secretaria de Einstein desde 1928 hasta su muerte en 1955. Emigró en 1933 a Estados Unidos con Einstein y su esposa Elsa. Vivía en Princeton en casa del científico, con Elsa y Margot. Después de la muerte de Elsa, fue una de las tres mujeres (las otras dos fueron Maja y Margot) que se encargaron de los asuntos de Einstein.

Muerto Einstein, Dukas se convirtió en depositaria de su legado literario y archivista de sus papeles. Colaboró con el profesor Banesh Hoffman —quien había trabajado con Einstein en la teoría general de la relatividad— en dos libros: Albert Einstein. Creator and Rebel y Albert Einstein, The Human Side.

Marie Winteler, primer amor de Einstein

Marie Winteler fue el primer amor de Einstein. Era hija de iost y Pauline Winteler, maravillosa familia donde se alojó el joven Albert en Aarau. Tenía 18 años cuando se conocieron, y rápidamente Albert se enamoró de ella. El romance contribuyó a los éxitos de Einstein en el año maravilloso que pasó en la Escuela Cantonal de Aarau, probablemente el más feliz de su vida.

Pero su amor de adolescentes no duró. Albert dejó de escribirle cuando abandonó la casa de los Winteler para estudiar en el Politécnico de Zurich.

Años después, en 1940, Marie le escribió una carta desde Europa pidiéndole un préstamo de 100 francos porque se hallaba en situación difícil a causa de las penurias de la guerra. Se sabía que Einstein ayudaba a muchos europeos que sufrían por causa de la guerra. Sin embargo, Helen Dukas, ignorando quién era, nunca le pasó a Einstein la carta.

Marie Curie:
La célebre científica Marie Curie fue contemporánea de Einstein. En su carácter de científicos de primer orden en el mundo, sus vidas se cruzaron varias veces. Una de tales ocasiones se presentó en 1909, cuando a ambos se les concedió el doctorado honoris causa con motivo de la conmemoración de los 350 años de la fundación de la Universidad de Ginebra.

Su descubrimiento de la radiactividad (junto con su esposo, Pierre, y el colega de ambos, Henri Becquerel) desempeñó un papel en el desarrollo de la ecuación de Einstein. E = mc²

En el artículo en que presentó su famosa fórmula. Einstein demostraba que la aplicación de sus ecuaciones de la relatividad especial a un átomo que emitía luz en un proceso de decaimiento radiactivo implicaba que la energía posee masa. Hubiera sido difícil para él pensar en la emisión espontánea de luz por parte de un objeto si el fenómeno no hubiera sido ya observado.

Cuando Einstein y Mileva viajaron a París en 1913, se alojaron donde los Curie. Las dos familias se entendían muy bien y llegaron a ser muy amigas. Después se visitaron varias veces para ir a caminar por los Alpes.

Más tarde, Einstein y Marie Curie formaron parte de una comisión de la Liga de Naciones, en donde tuvieron ocasión de encontrarse en varias oportunidades.

Fuente Consultada: Einstein Para Dummies Carlos I. Calle Investigador Científico de la NASA

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LA MUJER EN LA HISTORIA: MUJERES ARGENTINAS

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Juana AzurduyJulieta Lanteri Cecilia Grierson
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Alfonsina Storni Eva Duarte de Perón Rebeca Gerchmann
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Susana Gimenez Norma Aleandro Mirta Legrand
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Gabriela Sabatini Abanderadas Mujeres en la Historia

PRIMERAS MUJERES INNOVADORAS ARGENTINAS

Desde la revolución del 1890 cuando la estudiante de medicina Elvira Rawson ayudó en la atención de heridos y apoyó la causa de la Unión Cívica y la escritora Eufrasia Cabral se dirigió a los cívicos, en arengas promotoras de la adhesión a Leandro Alem, la presencia pública de la mujer en la política argentina comenzó a crecer.

Hacia los años del Centenario podían distinguirse dos grandes corrientes feministas. Una, representada por el Consejo Nacional de Mujeres, fundado por la médica Cecilia Grierson en 1895, que apuntó a reunir a las asociaciones femeninas del país y consolidar las actividades que realizaban en el orden cultural, educacional, asistencial, religioso o caritativo. Otra, de nuevo cuño, donde la defensa de los derechos civiles y políticos de la mujer fueron el centro de sus desvelos. Especialmente las mujeres vinculadas con el socialismo y con los librepensadores y también quienes seguían al radicalismo sostuvieron este programa general.

No así las mujeres anarquistas que rechazaban esta modalidad de activismo político por considerarlo de corte reformista cuando lo que ellas creían necesario era un proyecto revolucionario. En el orden de las agrupaciones políticas fue el Partido Socialista el que incluyó desde el principio en su programa la extensión del sufragio universal a las mujeres y en sus estatutos, la facultad de votar resoluciones partidarias para quienes dispusieran de los derechos políticos y para «las mujeres anherentes, despojadas por k ley de estos derechos».

Así, en 1904 resultó elegida como miembro del Comité Ejecutivo Nacional del partido, Gabriela Laperriére de Coni, una distinguida y activa militante por los derechos de la mujer. Por otro lado, muchas mujeres con hondo compromiso partidario colaboraron con los principios de escuela de civismo que alentaban la labor del Partido Socialista. A ello apuntaron sus programas de creación de bibliotecas, talleres, cursos y recreos infantiles que funcionaron en los centros de la agrupación.

Este afán por modernizar y elevar la cultura política nacional sobre la base de una educación cívica sin concesiones a los hábitos de la «política criolla» distinguió también la trayectoria de las agrupaciones femeninas socialistas. Con otro estilo, más apegado a las tradiciones de la burguesía media y alta, la acción de las mujeres en el radicalismo, que también fundaron y sostuvieron centros femeninos muy activos, apeló al acompañamiento y sostén de la labor de los hombres y a la práctica del asistencialismo en apoyo de los sectores de menos recursos, como una de las maneras de dar cuenta de su actividad política.

Mujeres en la Política Argentina

LA MUJER EN LA HISTORIA: MUJERES ARGENTINAS