Una Condena Brutal

Atleta sin piernas que compite en Juegos Olimpicos Pistorius Oscar

Atleta sin piernas que compite en Juegos Olímpicos
Pistorius Oscar

La paradoja de Oscar!: Su ejemplo de perseverancia, superación y tozudez saltó a las páginas de los periódicos la primavera pasada, cuando inició una guerra con la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), porque no le quería dejar correr en los Juegos Olímpicos de Pekín argumentando que sus piernas ortopédicas, esas dos láminas curvadas de fibra de carbono que dieron la vuelta al mundo, le podían otorgar alguna ventaja con relación a los atletas no discapacitados, una paradoja!.

pistorius atleta con piernas ortopedicas

El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), con sede el Lausana, intervino para solventar el despropósito y dejarlo correr. Solo 26 centésimas separaron a Pistorius de su sueño, ser el primer atleta discapacitado en competir con todos los demás en un gran campeonato internacional.

A finales de febrero cuando sufrió un accidente con la lancha a la que iba, a 35 kilómetros por hora, por el río Vaal, cerca de Johannesburgo. «Chocamos contra una pieza metálica que había bajo el agua y me golpeé brutalmente en el interior de la barca. Me rompí la nariz, el pómulo, la mandíbula, huesos interiores de la cara, los labios y algunas costillas», relata sin dramatismo.

Tres meses después, ya está buscando la marca mínima en 400 (45.95) que le permita entrar en los Mundiales de Berlín de este verano. Su mejor marca es 46.25.

PISTORIUS es acusado de asesinar a sangre fría a su famosa y bella novia.

«El atleta olímpico y paralímpico sudafricano Oscar Pistorius se puso sus prótesis ortopédicas y se dirigió al otro lado de su dormitorio antes de disparar cuatro veces a la puerta cerrada del baño, causando la muerte a su novia «a sangre fría», han asegurado este martes los fiscales que le acusan de asesinato premeditado en un tribunal de Pretoria.

Reeva Steenkamp, licenciada en derecho y modelo, falleció después de ser alcanzada por tres disparos, aseguró durante el juicio a ‘Blade Runner’ el fiscal Gerrie Nel. Este confirmó que Pistorius lloró inconsolablemente en la corte al oír los detalles del tiroteo de la madrugada del jueves.»

Ver: Cinco Grandes de los Juegos Olipicos

Vida de Injusticias de la Vida Niña Pelota de basquet

HISTORIA DE VIDA: LA NIÑA PELOTA DE BASQUET

Qian Hongyan a los 6 años tuvo un accidente de tránsito y perdió ambas piernas, pero su voluntad por vivir superó todas las dificultadas que esta «injusticia» le creo. Debido a la falta de recursos económico la familia solo pudo hacerle una casera adaptación para que pueda desarrollar sus actividades diarias, como el de ir al colegio.

Niña Pelota de basquet

Haciendo un agujero en una pelota de básquet, hicieron que ella colocase su cuerpo dentro de la misma y con la ayuda de dos cepillos de lavar pueda apoyarse para desplazarse a escasa distancia del piso. Tal solución llamò la atención y curiosidad de los vecinos de su ciudad, que le valió el sobrenombre de Basketball girl, o la chica de la pelota de basquet.

Pese al esfuerzo físico y psicológico que este cambio de vida le produjo ella nunca perdió su fortaleza para luchar contra esta trágica situación, y siempre se la veía muy sonriente y feliz junto a su familia y amigos del barrio y escuela, fue un ejemplo de valentía y perseveracion  para todos aquellos que la conocían, hasta que en el año 2005, un grupo de científicos les ofreció un novedoso sistema de piernas para que pueda volver a caminar y sentirse «normal» nuevamente.

Fue llevada al centro de rehabilitación de Pekin en China y luego de diversos exámenes médicos y estudios pudo mostrar sus piernas y lograr sus primeros pasos junto a su feliz sonrisa que siempre la acompañó y la mostró como un maravilloso ser que lucha ante la adversidad de los obstáculos que la vida nos pone en el camino.

George Brummel:El Rey De La Elegancia Extraños Personajes

George Brummel:El Rey De La Elegancia

Es fácil encontrar en cualquier ciudad de la llamada civilización occidental tiendas o almacenes que llevan el nombre de Brummel. Asimismo existe multitud de perfumes, en una u otra nación, que llevan este mismo nombre siempre relacionado, sea perfumes como trajes, camisas, corbatas…, con la moda masculina.

George BrummelHay quien cree en la existencia de una empresa multinacional que extiende sus tentáculos por todas partes. Pero nada más lejos de la realidad, pues el nombre deriva de un hombre que en su día fue llamado el rey de la elegancia.

 Se llamaba George Brummel Era de origen más bien humilde, pues su padre había sido secretario de lord North, lo que, le habìa permitido reunir una pequeña fortuna. Su abuelo era confitero en Bury Street. A la muerte de su padre, el joven George empezó a gastar la fortuna heredada comprando vestidos, finas camisas, corbatas, sombreros, guantes y bastones. Todo se le iba en vestimenta.

Un día, en una lechería de moda en el Green Park de Londres, mientras estaba hablando con la propietaria entró el príncipe de Gales en compañía de la marquesa de

Salisbury. El príncipe, que quería ser conocido como el primer caballero de Europa, miró con admiración y no sin cierta envidia a Brummel, pues vio en él una impecable corbata, un no menos impecable conjunto de casaca, chaleco y pantalón y unos brillantes zapatos de punta afilada que se había puesto entonces de moda.

El príncipe de Gales era gordo, y gastaba miles de libras en su vestimenta y los accesorios correspondientes (se dice que se le iban cien mil libras al año en cosas de vestir); como dato curioso, poseía, entre otras cosas, quinientos portamonedas.

Brummel era alto, bien plantado e hizo tan buena impresión en el príncipe de Gales que éste le convirtió en su amigo, lo cual llenó de estupor a la aristocracia londinense, que vio cómo el nieto del confitero asistía a las íntimas reuniones principescas. Por supuesto su elegancia llamó la atención y enseguida fue copiada. Un detalle bastará para indicar la diferencia entre la elegancia natural de Brummel y la de sus imitadores.

Un día uno de éstos le dijo:

-Ayer, en casa de la duquesa de X me hice notar por mi elegancia, todo el mundo lo comentó.

-No os hagáis ilusiones, la verdadera elegancia consiste en pasar inadvertido.

Infatuado por su amistad con el príncipe de Gales y por su éxito social, Georges Brummel se permitía impertinencias llenas de afectación y de insolencia. Así, por ejemplo, un día le preguntaron:

-¿Dónde cenasteis anoche?

-En casa de un tal F; que presumiblemente quería que me fijase en él y le diese importancia. Me encargó que me cuidase de las invitaciones, y las cursé a lord Alvanly, Pierrepoint y otros. La cena fue estupenda, pero cuál fue mi sorpresa cuando vi que el señor F. tenía la caradura de sentarse y cenar con nosotros.

Otro día, en una visita que acababa de efectuar a los lagos del norte de Inglaterra, alguien le preguntó cuál era el que le había gustado más. Con un afectado bostezo, Brummel se dirigió a su criado:

-Robinson, ¿cuál es el lago que más me ha gustado?

-Me parece, señor, que fue el lago de Windermere.

Y Brummel se dirigió al preguntón y le dijo:

-Windermere… si esto lo satisface.

Tardaba más de dos horas en vestirse, por lo que era un espectáculo al que asistían algunos selectos amigos. entre ellos el príncipe de Gales. Su forma de ponerse la corbata era esperada por todos con ansiedad. Recuérdese que las corbatas de entonces consistían en unas largas tiras de tela que daban varias vueltas alrededor del cuello y se dejaban caer sobre el pecho en forma negligente.

Brummel se levantaba el cuello de la camisa, entonces de proporciones considerables, hasta que casi le tapaba la cara y a continuación se anudaba la corbata, cosa no muy sencilla al parecer por cuanto ensayaba diez, quince v hasta veinte veces acertar con el nudo. Cada vez que fallaba, la corbata era tirada al suelo y reemplazada por otra. Cuando por fin quedaba satisfecho, Brummel miraba las corbatas desechadas y decía:

– ¡Hay que ver cuántos errores se cometen!

Su vanidad lo inducía a decir y cometer impertinencias, pero carecía del ingenio y el tacto necesarios para ello. Ello fue su perdición.

Un día estaban Brummel, el príncipe de Gales y unos amigos tomando café tras la cena y en un momento dado el primero dijo al príncipe:

-Gales, llama a un criado.

Aquel día el príncipe debía de estar de mal’ humor, pues cuando llamó al criado y lo tuvo delante le dijo:

-El señor Brummel se va, acompáñale hasta la puerta.

Éste fue el principio del fin. Desprovisto del favor principesco, Brummel tuvo que afrontar a sus acreedores, que se lanzaron como fieras sobre él Se dice que en diez años había gastado más de un millón (un millón de aquella época), en corbatas, pantalones y casacas. Sus muebles fueron subastados y tuvo que huir de Inglaterra, dirigiéndose a Caíais, en Francia.

Allí vivió un tiempo gracias a préstamos que sonsacaba de algunos ingleses que visitaban Francia. Se levantaba a las nueve y, según su costumbre, tardaba dos horas en vestirse. Salía a pasear como si estuviese en Londres y, acostumbrado a la buena comida, se hacía servir una opípara cena. Pero la cosa no duró. Cada vez se iba hundiendo más en un océano de deudas. Uno de sus antiguos amigos consiguió que se lo nombrase cónsul de Inglaterra en Caen.

Aunque sus ingresos eran modestos, continuó haciendo su vida de antes. Los acreedores volvieron a surgir y se lanzaron sobre él cuando fue destituido de su cargo. No

pudo comprarse más ropa. Un sastre de Caen, movido de compasión y de respeto por quien había sido el rey de la elegancia. le arreglaba bien que mal y gratuitamente los vestidos que le quedaban.

Parecía que no podía caer más bajo, pero en mayo de 1835 fue detenido por deudas y conducido a la cárcel. El duque de Beaufort y lord Alvanley se enteraron en Londres del suceso y patrocinaron una suscripción para que recobrase la libertad.

Cuando salió de la cárcel, Brummel ya no era ni una sombra de lo que había sido. Perdía constantemente la memoria y se alojó en una pequeña habitación del hotel Inglaterra, de tercera o cuarta clase. Allí pasaba horas enteras sin moverse de su habitación. Un día una inglesa de la que no se conoce el nombre se presentó en el hotel preguntando por Brummel y alquiló una habitación que daba a la escalera para verlo pasar. Lo que vio fue un hombre de cara idiotizada, hablando consigo mismo y vestido pobremente. Cuando el dueño del hotel subió a ver qué quería la señora en cuestión se la encontró llorando sentada en un sillón. Probablemente era una de tantas admiradoras que Bmmmel había tenido en Londres.

Su razón fue declinando. Varias veces los ocupantes del hotel lo vieron requisar sillas que trasladaba a su cuarto. Las ponía arrimadas a la pared. encendía unas velas y solemnemente abría la puerta de su habitación mientras decía en alta voz:

-¡Su alteza real el príncipe de Gales!… ¡Lady Conyngham!… ¡Lord Alvanley!… ¡Lady Worcester!… ¡Gracias por haber venido!… ¡El duque de Beaufort!…

Indicaba a cada uno de sus fantomáticos invitados la silla que les había destinado y luego volvía a abrir la puerta y exclamaba con énfasis:

-¡Sir George Brummel!

Y despertando de su sueño delirante miraba las sillas vacías y se derrumbaba en el suelo sollozando.

Murió en un manicomio el 24 de marzo de 1840.

El Hombre Elefante Biografía e Historia de Vida de Merrick

Biografía del Hombre Elefante – Historia de J. Merrick

BIOGRAFÍA: La historia de de vida de Joseph Merrick, conocido como El hombre elefante es absolutamente fascinante, el horrible aspecto que le dio la naturaleza, escondía a una persona sensible, digna de admiración, y que solamente recibió insultos y desprecios durante la mayor parte de su vida. Creemos que su vida es un modelo a seguir de tolerancia y de compresión hacia todo aquello que nos resulta extraño.

El Hombre Elefante Biografía e Historia de Vida de MerrickSu verdadero nombre fue Joseph Carey Merrick, nació en Lee Street, Leicester el 5 de agosto de 1860, tuvo una infancia muy normal, su deformidad no comenzó a manifestarse hasta los 5 años. Su madre le protegía todo lo que podía de las burlas de los demás niños, y gracias a esto, pudo ir a la escuela hasta los 12 años.

Por desgracia su madre murió, y su madrastra no quería vivir con alguien de su aspecto, por lo que Joseph tuvo que aprender a ganarse la vida a pesar de su aspecto. Ejerció diversos oficios, hasta que su deformidad se lo permitió, ya que esta iba cada vez a más.

La gente le empezaba a mirar horrorizada, y casi no podía salir a la calle, toda su cabeza estaba llena de enormes bultos, su mano derecha creció de forma desmesurada, aunque todo su cuerpo sufrió una terrible malformación

A Joseph se le ocurrió una idea que parecía su salvación, pero que llegaría a ser su ruina: pensó en cobrar por exhibirse, y de hecho, al principio, confesaba sentirse cómodo con lo que antes le causaba horror.

Sin embargo, las condiciones en las que fue exhibido fueron haciendo cada vez más vejatorias, los insultos de «su público» eran cada vez más hirientes, y empezó a ser un martirio.

Merrick, se convirtió  en un fenómeno circense, un morboso centro de atracción, un enigma de la medicina, un sujeto despreciado, un personaje digno de compasión y una celebridad nacional

En este momento, Joseph conoció a un hombre que cambió su vida: Frederick Treves (imagen) , un médico especialista en malformaciones, que se interesó por su caso tras una visita al circo en el que estaba.

Le trató con cortesía y le hizo pruebas en el hospital, aunque por desgracia, su enfermedad fue tratada como incurable y devuelto al circo.

Su odisea no había hecho más que empezar.

Los espectáculos de seres deformes empezaron a ser mal vistos y prohibidos, por lo que Joseph fue abandonado a su suerte, cubierto con una gran capa y una capucha, consiguió regresar a Londres, solo, sin familia, profesión, en un estado cercano a la locura.

Cuando estaban a punto de llevarle a un psiquiátrico, Joseph se acordó del Doctor Treves, y dijo que le conocía.

Treves, al ver las lágrimas de su antiguo paciente y el estado en el que se encontraba, se lo llevó consigo al hospital, y gracias a su tesón y su profesionalidad, obtuvo fondos para dar a Joseph un hogar, su primera casa!.

Treves propuso a Merrick estudiarlo mejor para tratar de desentrañar su extraordinaria patología. «Si podemos conocer de qué se trata», razonaron juntos, «tal vez encontremos una forma de solucionarla».

El Hombre Elefante se mostró de acuerdo. Menos de un mes más tarde, el 2 de diciembre de 1884, Treves presentó a Merrick, desnudo, exhibiendo su horrible fealdad ante los conturbados miembros de la Sociedad de Patología de Londres.

Poco tiempo después, se realizó una segunda exhibición ante los mismos médicos —esta vez sin la presencia del paciente— donde Treves expuso los resultados de sus estudios y todos juntos debatieron acerca de la naturaleza y pronóstico de la enfermedad y de las posibilidades terapéuticas a aplicar. No tuvieron, como veremos, demasiado éxito.

Allí, le hacían pruebas médicas, para poder mejorar su vida, pero no solo eso, médico y paciente se hicieron amigos. Al conocer la naturaleza sensible y educada de Joseph, su amigo pensó en que sería bueno que conociera a alguna mujer.

Una sencilla entrevista educada con una mujer, encargada de darle conversación y cogerle la mano, desató a emoción de Joseph, rompiendo a llorar: era la primera mujer que le tocaba, después de su madre.

 Estos hechos, llegaron pronto a conocimiento de la gente, llegando muchas solicitudes de mujeres para poder visitar a un hombre tan sensible, siendo su invitada de honor la Princesa de Gales, la cual le visitó en varias ocasiones, y le regaló una foto dedicada.

Consiguió cumplir además uno de sus sueños: estar en el campo, todo un mes de vacaciones en una casita del bosque. (imagen: tomografia computada del craneo de cráneo de Merrick)

En ese momento , cuando todo estaba por primera vez a su favor, sucedió lo peor: un día le encontraron muerto en su cuarto. Parece ser que la causa de su muerte, fue que se quedó dormido de pie, sobre la cama, en contra de su costumbre de dormir tumbado sobre un lado, y por el peso de su cabeza, se inclinó, y se desnucó.

Ni siquiera hoy se sabe con exactitud que enfermedad tuvo Joseph Carey Merrick.

En un párrafo de su autobiografía describe su apariencia así: «Mi cráneo tiene una circunferencia de 91,44 cm., con una gran protuberancia carnosa en la parte posterior del tamaño de una taza de desayuno. La otra parte es, por describirla de alguna manera, una colección de colinas y valles, como si la hubiesen amasado, mientras que mi rostro es una visión que ninguna persona podría imaginar. La mano derecha tiene casi el tamaño y la forma de la pata delantera de un elefante, midiendo más de 30 cm de circunferencia en la muñeca y 12 en uno de los dedos.

El otro brazo con su mano no son más grandes que los de una niña de diez años de edad, aunque bien proporcionados. Mis piernas y pies, al igual que mi cuerpo, están cubiertos por una piel gruesa y con aspecto de masilla, muy parecida a la de un elefante y casi del mismo color. De hecho, nadie que no me haya visto creería que una cosa así pueda existir». El cráneo de Joseph Merrick era holgadamente mayor que su cintura.»

La siniestra madrastra que le tocó en suerte fue peor que la más malvada de los cuentos infantiles. Merrick se preocupa, en su autobiografía, en describir los tormentos a que fue sometido por aquella mujer, que se entretuvo en abusar, durante años, de un niño huérfano, gravemente enfermo y horriblemente discapacitado. El nombre de la madrastra era Emma Wood Anthill, y se casó con el padre de Joseph en 1874, al fallecer su madre biológica: «Cuando yo tenía 13 años, ella hizo todo lo posible para conseguir que yo saliera a buscar trabajo. Obtuve un empleo en la fábrica de cigarros Freeman y trabajé allí por unos dos años. Luego, mi mano derecha comenzó a crecer, hasta que se volvió tan grande y pesada que ya no pude liar los cigarros, y tuve que irme.

Ella me mandó por toda la ciudad para buscar trabajo, pero nadie quería contratar a un rengo deforme. Cuando volvía a casa para comer, ella solía decirme que había estado vagando y no buscando empleo. Se mofó tanto de mí, se burló y me despreció de tal manera, que dejé de regresar a casa a las horas de las comidas. Allí me quedaba solo, en las calles, con el estómago vacío, con tal de no regresar para soportar sus pullas.

De lo poco que yo comía, medias raciones y platos casi vacíos, ella igualmente me decía: «Es más de lo que te mereces. No te has ganado esa comida. Incapaz de encontrar empleo, mi padre me consiguió una licencia de buhonero y comencé a recorrer las calles como vendedor ambulante ofreciendo telas, géneros y pomada para zapatos.

Al ver mi deformidad, la gente ni siquiera me abría la puerta ni escuchaba mis ofertas. Como consecuencia de mi enfermedad mi vida seguía siendo una miseria perpetua, de modo que me escapé de nuevo de mi casa e intenté salir a vender por mi propia cuenta.

Para esos tiempos mi deformidad había crecido a un grado tal que ni siquiera podía recorrer la ciudad sin que las multitudes se reunieran a mi alrededor y me siguieran por todas partes». Joseph tenía desde su nacimiento una deformidad en la articulación de la cadera.

Era para él muy difícil caminar incluso sobre una superficie plana. Imagínese el tormento que debieron significar para él los húmedos e irregulares empedrados del Londres victoriano, perseguido por catervas de niños que lo golpeaban, insultaban y gritaban a causa de su fealdad.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Nació en Inglaterra, en 1860 o 1862, fue el mayor de tres hermanos y quedó huérfano de madre cuando tenía alrededor de doce años. Según sus notas autobiográficas, fue un niño normal hasta aproximadamente los cinco años, momento en que su cuerpo comenzó a crecer y deformarse de manera monstruosa.

Poco después de la muerte de su madre, a quien recordaba con cariño, el padre volvió a casarse y la nueva esposa ejerció a la perfección el rol de madrastra malvada de los cuentos infantiles: lo hostigó sin piedad, limitó sus comidas y lo obligó a salir a trabajar.

Aunque Joseph logró desempeñarse en algunos míseros empleos, como era común para los niños de la época, muy pronto su deformidad creciente le impidió realizar tareas manuales y le hizo muy difícil hasta el simple acto de caminar por las calles.

Ante el maltrato que sufría, decidió no regresar a su casa y buscó un trabajo para el que parecía especialmente destinado: se fue a Londres para presentarse como un fenómeno en las ferias populares, donde se mostraban actos de hipnosis, invocación de fantasmas y exhibiciones de monstruos.

Fue entonces cuando comenzó a ser conocido como el Hombre Elefante, por las consecuencias de la enfermedad que lo atormentaba: asimetría total del cuerpo, crecimiento descontrolado de la mitad derecha del cráneo, múltiples tumores y rugosidad de la piel parecida a la de los elefantes, entre otras.

En 1884 fue visitado por el prestigioso médico cirujano Frederick Treves quien le ofreció estudiarlo para explicar el origen de su mal, pero nada se pudo adelantar.

Al tratarlo, Treves se sorprendió de la notable cultura de Merrick que hasta sabía leer y escribir correctamente, en un tiempo en que la mayoría era analfabeta. El Hombre Elefante fue contratado para realizar una gira por Bélgica y allí el empresario del espectáculo le robó sus ahorros y lo abandonó.

A pesar de sus limitaciones, se las arregló para volver a Londres a donde llegó exhausto. La policía encontró una tarjeta del doctor Treves en su bolsillo y lo llamó.

El médico acudió enseguida y esta vez, conmovido por el enfermo, inició una campaña a través de los diarios para procurarle una vivienda permanente y fondos para subsistir. Logró interesar a la aristocracia, incluida la mismísima reina Victoria y se le dio alojamiento en una habitación del hospital donde por primera vez encontró un hogar.

Aunque tenía dificultades para comunicarse, Merrick mantuvo largas conversaciones con Treves, demostró una notable sensibilidad artística y un gran interés por la lectura.

El 11 de abril de 1890, cuando se disponía a dormir, su cabeza cayó hacia atrás, el enorme peso le dislocó el cuello y se produjo su muerte. Tenía alrededor de 27 años. Su esqueleto se conserva en el Real Hospital de Londres y en los últimos años se han realizado investigaciones para determinar la enfermedad que padeció, todavía sin resultados.

El Hombre Elefante sobrevivió en obras dramáticas, películas, documentales, pinturas y hasta temas de rock.

Mujeres Asombrosas Brillantes y Destacadas Grandes Mujeres

ASOMBROSAS MUJERES DE LA HISTORIA

CELEBREMOS LOS ACTOS MEMORABLES, LOS LOGROS Y APORTES, CON LOS QUE NUESTRAS HEROÍNAS HICIERON CAMBIAR EL MUNDO. GLAMOUR PREPARO UNA MUESTRA, (HARÍAN FALTA MIL PAGINAS PARA INCLUIRLAS A TODAS) DE LAS MUJERES MAS EXITOSAS DEL MILENIO, por Jessica Branco

1001-1015 Luminaria de las letras: Una mujer de la nobleza japonesa, con el seudónimo de Lady Murasaki Shikibu, escribe Genji-Mongatari (La historia de Genji), un relato épico que es considerado por algunos como la primera gran novela de la historia.

Cerca del 1050 Idealismo al desnudo: Su esposo, Conde de Chester, accedió a reducir los impuestos si ella se paseaba desnuda por la ciudad; Lady Godiva lo hizo montada a caballo, y se cubrió astutamente con su cabellera.

1170 ¡Gobierna ésto, Enrique! El poder femenino tras dos tronos (Luis VII de Francia y Enrique II de Inglaterra). Leonor de Aquitania, no tenía la paciencia de Híllary Clinton para soportar las infidelidades de su segundo esposo. Ante esto estableció su propia corte en Poitiers, desde donde instigó la rebelión contra él, elite protectora de las artes e impresionó tanto a su hijo, Ricardo Corazón de León, que éste le pidió que gobernara durante los 10 años que él estuvo en las Cruzadas.

Cerca de 1200 Aguerrida:  Decían que “era capaz de pelear con mil hombres y estaba preparada para enfrentarse lo mismo a Dios que al diablo”. Tomoe Gozen, mujer samurai y concubina de un gran comandante, pasó a la historia como uno de los mejores guerreros de Japón.

Cerca de 1429 Sacrificio Santo: Obedeciendo a voces celestiales, la adolescente Juana de Arco persuade a Carlos VII, futuro rey de Francia, para que la deje guiar sus tropas y recuperar el trono de los invasores ingleses. ¿Su recompensa? La Iglesia la acusa de hereje por afirmar que tenía contacto directo con Dios; y Carlos no hizo nada por impedir que la quemaran en la hoguera.

1558 Reina soltera: Isabel I le dió más importancia a su reinado que a su vida personal cuando ascendió al trono de Inglaterra, después de sobrevivir el período de prisión al que la sometió su medio hermana, la reina María 1. La oposición radical de la Reina Virgen al matrimonio le permitió mantener su autonomía, y aprovechar su condición de soltera en las relaciones diplomáticas, pues una legión de príncipes extranjeros se disputaban su mano. Durante los 45 años de su reinado, derrotó a la llamada Armada Invencible española, impuso tendencias de estilo, inspiró a William Shakespeare y demostró que una mujer gobernante puede tomar decisiones difíciles: como decapitar a su conflictiva prima María, Reina de Escocia. Aún es fuente de inspiración: ha sido interpretada por Cate Blanchett, Dame Judi Dench, Glenda Jackson y Bette Davis.

Cerca de 1600 ¡Huelga sexual! No lejos de lo que más tarde se llamaría Seneca Palis, en el estado de Nueva York, un grupo de mujeres iroquesas se niegan a “hacerlo” hasta que se les otorgue el poder de decidir si su tribu debe librar una guerra o no.

1702 ¡Superestrella! La astrónoma alemana Maria Kirch descubre un corneta, realiza investigaciones sobre la aurora boreal y cría a sus hijos para que también traten de alcanzar las estrellas. Pero cuando su hijo pasa a ser director del Observatorio de Berlin, María es relegada a ser su asistente.

1762 La inspiración de Evita: Después de hacer arreglos para que sea destituído su ineficaz esposo, el zar Pedro III, Catalina la Grande se apropia del trono y decide vivir como un monarca. Se convierte en protectora de las artes, funda universidades (y la primera escuela para chicas de Rusia) y le agrega millones de kilómetros cuadrados al imperio. Contrario a lo que se comenta, nunca lo hizo con un caballo.., pero sí con muchos súbditos que deseaban complacerla (y sin duda, conseguir sus favores).

1837 Viva Victoria! A los 18 años, La Reina Victoria empieza su reinado imponiendo su poder sobre el Parlamento y colocando a Inglaterra en el mapa como importante potencia industrial y política. Esta mujer de valores familiares, cuyo nombre se convirtió en sinónimo de ideas sexuales conservadoras, tuvo nueve hijos.

1847 Eyre divina: Firmando con su seudónimo literario, Currer Bell, para que la tomaran en serio corno escritora, al igual que lo hicieron George Sand y George Eliot, la maestra de escuela inglesa Charlotte Bronté actualiza la historia de Cenicienta con su inspiradoraJane Eyre, en la cual una fuerte heroína no convencional triunfa a pesar de sü clase y su sexo… ¡y se queda con su hombre!

1849 Galena: la Dra. Elizabeth Blackwell, es la primera estadounidens que se gradúa de medicina. Y llega a ser cofundadora de la New York Infirma yf or Women and Children.

1850 Voz de la verdad: Sojourner Truth, ex esclava de raza negra, publica la historia de su vida, El relato de Sojourner Truth. El libro se convierte en un arma en la lucha abolicionista y sienta las bases para la publicación, dos años más tarde, de la novela antiesclavista de Harriet Beecher Stowe La cabañá del tío Tom.

1860 Enfermera: Cuando la acaudalada Florence Nightingale le informó a su familia que se proponía ser enfermera, ellos se horrorizaron: esa profesión no estaba regulada y se consideraba miserable. Pero cuando fundó Nightingale School and Home para entrenar enfermeras en la ciudad de Londres (ya entonces era una heroína de la guerra de Crimea por su atención a los soldados), ella ya había establecido normas y actualizado la profesión.

1861 Viuda osada: Tzu Hsi, emperatriz de China, se abrió camino para llegar de concubina imperial a gobernadora de la nación, reinando en China a nombre de su joven hijo y más tarde de su sobrino. Aunque se resistió en un principio a la modernización, al final abolió la cruel práctica de desfigurarles los pies a las mujeres.

1910 Laureada con el Nobel: La polaca Marie Curie se negó a patentar el proceso o a recibir ganancias por el descubrimiento del radio y el polonio. Es la primera persona y la única mujer que recibe dos Premios Nobel (de física y de química).

1910 Una dinastía de puerta en puerta: Madame C.J. Walker lanza su negocio de productos para el cuidado del cabello, lo cual la convierte en la primera estadounidense negra (y quizás la primera de cualquier raza) en hacerse millonaria por sus propios medios.

1926 Diva de la danza: La coreógrafa y bailarina Martha Graham impresiona a su público con gestos sensuales que transforman la danza contemporánea.

1929 Igualdad económica: La novelista británica Virginia Woolf publica su obra Una habitación propia, donde explica por qué las mujeres necesitan tener los mismos privilegios económicos que los hombres para poder ser creativas.

1932 De alto vuelo: La aviadora Amelia Earhart vuela sola a través del Océano Atlántico en poco menos de 15 horas; en 1935 realiza su primer vuelo sola desde Hawai hasta el continente americano (dos años después, en lo que hubiera sido el vuelo más largo en la historia de la aviación, Earhart desaparece).

1933 Antes de Hillary: Esposa de un hombre devoto pero infiel, Eleanor Roosevelt es la primera Primera Dama que utiliza su posición para promover políticas en las que cree de corazón: aceptables condiciones de trabajo y un alano mínimo para la mujer, así como derechos civiles, cuidado de los niños y sin sistema de salud pública. Escribe una columna en un periódico, tiene su propio programa de radio, y al igual que Hillary, es criticada por su franqueza.

1939 Falacia fálica: La sicoanalista Karen Horney publica Nuevos caminos del psicoandlisis, donde sugiere algo impactante: no es el pene del hombre lo que las mujeres envidian, sino el poder que ellos tienen.

1942 Heroína oculta: En lo que [legaría a convenirse en uno de los documentos más conmovedores del siglo, Ana Frank comienza a escribir a los 13 años el diario de su vida, escondida de los nazis.

1945 Poetisa humanista: Primero maestra de escuela y luego representante diplomática, la poetisa chilena Gabriela Mistral fue la primera mujer latinoamericana que recibió el Premio Nobel de Literatura.

1949 Programadora: La ex capitana de la marina estadounidense Grace Murray Hopper desarrolla el primer lenguaje de programación (que luego condujo a la creación de COBOL). La Asociaci6n de Procesamiento de Datos la nombró “Hombre del Año”.

1963 Simpática camarada: La cosmonauta rusa Valentina Vladimirovna Tereshkova fue la primera mujer que completó la órbita alrededor del planeta.

1969 La Gran Golda: La ex maestra de escuela Golda Meir resulta elegida como la primera mujer (y hasta ahora la única) Primera Ministra de Israel.

1981 No sólo postres: La rechazaban porque era mujer; ahora Sandra Day O’Connor es la primera mujer en el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

1997 Sueño americano: La inmigrante checa Madeleine Korbel Albright se convierte en la primera mujer Secretaria de Estado de EE.UU.

1999 Estrella viajera: La teniente coronel estadounidense Eileen Collins, es la primera mujer que dirige una misión espacial en Estados Unidos.

Origen del Dia Internacional de la Mujer 8 de Marzo Historia Causas

8 DE MARZO: HISTORIA Y ORIGEN  DEL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.  También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.

Obreras textiles de Nueva York, protagonistas del 8 de marzo:
Si la máquina del tiempo existiera, podríamos ver a Celia o a Elisa, junto con sus compañeras de fábrica, caminando por las calles de Nueva York a fines del invierno de 1857. Era una época en la que cada vez más mujeres se incorporaban a la producción, especialmente en la rama textil, donde eran mayoría absoluta.

Pero las extenuantes jornadas de más de 12 horas a cambio de salarios miserable s sublevaron a las obreras de una fábrica textil neoyorquina que salieron a reclamar por sus derechos. Era el 8 de marzo y las manifestantes fueron atacadas por la policía.

Pero no fue la primera ni la última vez que las obreras textiles se movilizaban. Medio siglo más tarde, en marzo de 1908, 15.000 obreras marcharon por la misma ciudad al grito de «¡Pan y rosas!«, sintetizando en esta consigna sus demandas por aumento de salario y por mejores condiciones de vida. Y, al año siguiente – también en marzo -, mas de 140 mujeres jóvenes murieron calcinadas en la fábrica textil donde trabajaban encerradas en condiciones inhumanas.

Fue finalmente en 1910, durante un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, que la alemana Clara Zetkin (foto izquierda) propuso que se estableciera el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, en homenaje a aquellas que llevaron adelante las primeras acciones de mujeres trabajadoras organizadas contra la explotación capitalista.

Siete años más tarde, cuando se conmemoraba este día en Rusia – febrero de 1917, para el calendario ortodoxo -,las obreras textiles tomaron las calles reclamando «Pan, paz y libertad», marcando así el inicio de la más grande revolución del siglo XX, que desembocara en la toma del poder por la clase obrera, en el mes de octubre del mismo año.

 Clara Zetkin (1857-1933) fue dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Fundó el periódico «La Igualdad», que se transformó en uno de los canales de expresión más importante de las mujeres socialistas de su época. Combatió contra la dirección de su partido cuando ésta se alineó con la burguesía nacional votando los créditos de guerra en la Iº Guerra Mundial

Pan, rosas, estatización y control obrero

Lentamente, y a medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo, el Día de la Mujer ha ido perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos.

Año tras año, miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades.

En numerosos lugares del mundo las mujeres siguen demandando derechos básicos como acceder a la educación, la cultura, el trabajo o la política.

Las mujeres expresan hoy su voluntad de participar en condiciones de igualdad en sectores en los que tradicionalmente su participación ha sido minoritaria. En la imagen, dos mujeres del pueblo somalí.

Historia del papel de la mujer en la sociedad

La familia moderna es consecuencia de las transformaciones que impusieron a la institución los adelantos técnicos y científicos de la humanidad y la revolución industrial que los mismos provocaron.

Así, por ejemplo, el rol de la mujer ha variado fundamentalmente. De una posición retraída al seno del hogar, en el que estaba a cargo de tareas domésticas y subordinada al hombre, se proyectó hacia el exterior del círculo familiar, ingresando en el desempeño de actividades en fábricas, escuelas, parlamentos y funciones de gobierno y de administración pública y privada.

Como consecuencia de ello adquirió conciencia de su capacidad y posibilidades y se vio obligada a iniciarse en el estudio y en la especialización para poder competir con éxito.

Paralelamente realizó notables avances en el terreno jurídico, alcanzando al presente, en la mayoría, de los países civilizados, la igualdad civil y política con respecto al hombre. Asimismo aumentó su influencia y autoridad en el seno familiar al poseer ingresos propios, producto de su trabajo personal, con los cuales fortifica el poder económico del grupo y permite mejorar su nivel de vida y la educación que otorga a sus hijos.

Sucesivamente, en los diversos países del mundo occidental, durante los siglos XIX y XX se concedió a la mujer el derecho de adquirir su propiedad y se la equiparó en lo referente a educación, abriéndose para ella colegios y universidades. Finalmente se le otorgó el sufragio, destacándose en la defensa de este derecho el pensador norteamericano Emerson y el filósofo británico Stuart Mill.

En 1920, Estados Unidos concedió el voto femenino. Inglaterra lo hizo en 1928. Francia e Italia, en 1946. Hoy, la mayoría de los países reconocen a la mujer el derecho del sufragio.

Nuestro país otorgó los derechos civiles a la mujer en el año 1926 y los derechos políticos en 1949. Antes de 1926, la mujer casada era considerada incapaz y equiparada jurídicamente a los dementes y a loi menores. Al mismo tiempo ha ido mejorando su condición social mediante leyes de protección que evitan injustas situaciones de inferioridad. Por el decreto No. 2739, de 1956, se establece el principio de «igual trabajo, igual salario», mediante el cual se equipara la remuneración de la mujer y del hombre, en los casos en que cumplan iguales tareas. Asimismo, fue incorporado al artículo 14 bis de la Constitución Nacional, en la reforma de 1957.

En nuestro siglo, la humanidad comienza a comprender que los derechos de la mujer son sólo una fase del problema aún más amplio de los derechos humanos, porque allí donde los hombres son víctimas de la explotación, también lo son las mujeres.

En esta evolución del rol de la mujer, no se puede olvidar la función de madre, para la que está natural y específicamente dotada. Y como el aporte femenino, con las cualidades intelectuales y afectivas que ca-racterizan a ese sexo, enriquece a la sociedad, es importante que ésta sepa valorar y amparar lo que se ve como ejercicio de legítimos derechos, pero tiene también mucho de abnegado sacrificio.

Fuente Consultada:
Educación Cívica 1ºAño Delfino-Gonzalez-Tejerina – Editorial Plus Ultra – Tema Tratado: Los Grupos Primarios

Juana Azurduy Biografía Héroe de la Independencia Americana

Juana Azurduy Biografía Héroe de la Independencia Americana

Juana Azurduy Biografía Héroe de la Independencia Americana «Instruida en catecismos, nacida para monja de convento en Chuquisaca, es teniente coronel de los ejércitos guerrilleros de la independencia.

De sus cuatro hijos sólo vive el que fue parido en plena batalla, entre truenos de caballos y cañones; y la cabeza del marido está clavada en lo alto de una pica española.

Juana cabalga en las montañas, al frente de los hombres. Su chal celeste flamea a los vientos. Un puño estruja las riendas y el otro parte cuellos con la espada. Todo lo que come se convierte en valentía. Los in­dios no la llaman Juana.

La llaman Pachamama, la llaman Tierra.» Fuente Consultada: Mujeres Eduardo Galeano

Nació en el cantón de Toroca en las cercanías de Chuquisaca, el 12 de julio de 1780, dos años después de un hermano muerto prematuramente. Eso no era nacer en cualquier lugar ya que dicha ciudad – que también recibía los nombres de La Plata o Charcas – era una de las más importantes de la América española. Pertenecía al Virreinato del Río de La Plata desde 1776, igual que el resto del Alto Perú, y en ella residían nada menos que la Universidad de San Francisco Xavier, la Audiencia y el Arzobispado.

Tal destino geográfico influyó decisivamente en su vida. Ese año la ciudad de La Paz fue sitiada por Tupac Catari y Bartolina Sisa, alzados en armas en apoyo a Túpac Amaru. Durante su infancia, su familia tiene un buen pasar. Ella aprenderá el quechua y el aymará. Trabajará en el campo, en las tareas de la casa, y se relacionará con los campesinos e indios. En cambio, su adolescencia será conflictiva ya que chocará con el conservadurismo de su tía, por lo que será enclaustrada en el Convento de Santa Teresa.

En la universidad circulaban las ideas de los neoescolásticos españoles -Vitoria, Suárez, Covarrubias, Mariana-, que prepararon el camino para la conmoción ideológica producida por la Enciclopedia Francesa, y las ideas de Rousseau. Fue allí donde nacieron las demandas de igualdad, libertad y fraternidad que comenzaron a conmover los cimientos de la dominación española en sus colonias virreinales del sur de América.

Juana se rebelará contra la rígida disciplina, promoviendo reuniones clandestinas. Posteriormente, contrae matrimonio con Manuel Padilla, a quien acompañará y con quien luchará de igual a igual en la guerra contra las tropas realistas a tal punto que su ejemplo hizo que muchas mujeres se sumaran a la gesta. «En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy se incrementó a límites casi míticos: los soldados de Padilla veían en ella la conjunción de una madre y esposa ejemplar con la valerosa luchadora; los indígenas prácticamente la convirtieron en objeto de culto, como una presencia vívida de la propia Pachamama». En 1816 Juana y su esposo, quienes tenían bajo sus ordenes 6000 indios, sitiaron por segunda vez la ciudad de Chuquisaca.

«Esta maravillosa mujer había nacido en Chuquisaca el 8 de marzo de 1781, mientras estallaba y se expandía la rebelión de Túpac Amaru. El amor la llevó a unir su vida a la del comandante Manuel Asencio Padilla. La pareja de guerrilleros defendió a sangre y fuego del avance español la zona comprendida entre el norte de Chuquisaca y las selvas de Santa Cruz de la Sierra. El sistema de combate y gobierno conocido como el de las “republiquetas” consistía en la formación, en las zonas liberadas, de centros autónomos a cargo de un jefe político–militar. Hubo ciento dos caudillos que comandaron igual número de republiquetas. La crueldad de la lucha fue tal que sólo sobrevivieron nueve. Quedaron en el camino jefes notables, de un coraje proverbial. Entre ellos hay que nombrar a Ignacio Warnes, Vicente Camargo, al cura Idelfonso Muñecas y al propio Padilla.» Fuente Consultada: El Historiador de Felipe Pigna

Los realistas lograron poner fin al cerco, y en Tinteros, Manuel Ascencio Padilla encontró la muerte. Manuel Belgrano, en un hecho inédito, envió una carta donde nombraba a Juana Teniente Coronela. Juana Azurduy intentó reorganizar la tropa sin recursos, acosada por el enemigo, perdió toda colaboración de los porteños. Juana decidió dirigirse a Salta a combatir junto a las tropas de Güemes, con quien estuvo tres años hasta ser sorprendida por la muerte de éste, en 1821. Decidió regresar junto a su hija de 6 años, pero recién en 1825 logró que el gobierno le dé cuatro mulas y cinco pesos para poder regresar.

Las crónicas de la época cuentan que cuando Belgrano la vió pelear le entregó su espada en reconocimiento a su bravura y lealtad a la causa. Fue ella quien ocupó en plena guerrilla el cerro de la Plata y se adueñó de la bandera realista enemiga. Con esta acción el gobierno de Buenos Aires, al mando de Pueyrredón le concedió en 1816 el grado de Teniente Coronel del ejército argentino en virtud de su «varonil esfuerzo».

En 1825 se declaró la independencia de Bolivia, el mariscal Sucre fue nombrado presidente vitalicio. Este le otorgó a Juana una pensión, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. Doña Juana terminó sus días olvidada y en la pobreza, el día 25 de mayo de 1862 cuando estaba por cumplir 82 años. Su restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje.

A las muy honorables Juntas provinciales:
Doria Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Charcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución (…). Aunque animada de noble orgullo, tampoco recordaré haber empuñado la espada en defensa de tan justa causa (…). La satisfacción de haber triunfado de los enemigos, más de una vez deshecho sus victoriosas y poderosas huestes, ha saciado mi ambición y compensado con usura mis fatigas; pero no puedo omitir el suplicar a V. H. se fije en que el origen de mis males y de la miseria en que fluctúo es mi ciega adhesión al sistema patrio (…). Después del fatal contrasteen que perdí a mi marido y quedé sin los elementos necesarios para proseguir la guerra, renuncié a los indultos y a las generosas invitaciones con que se empeñó en atraerme el enemigo (…).

Abandoné mi domicilio y me expuse a buscar mi sepulcro en país desconocido, sólo por no ser testigo de la humillación de mi patria, ya que mis esfuerzos no podían acudir a salvarla. En este estado he pasado más de ocho años, y los más de los días sin más alimento que la esperanza de restituirme a mi país (…). Desnuda de todo arbitrio, sin relaciones ni influjo, en esta ciudad no hallo medio de proporcionarme los útiles y viáticos precisos para restituirme a mi casa (…) si V. H. no se conduele de la viuda de un ciudadano que murió en servicio de la causa mejor, y de una pobre mujer que, a pesar de su insuficiencia, trabajó con suceso en ella.

PEDRO BLOMBERG,
HEROÍNAS DE LA HISTORIA AMERICANA: JUANA AZURDUY.

JUANA DE NIÑA: En las cercanías de Chuquisaca nació Juana Azurduy, y tal destino geográfico influyó decisivamente en su vida. Fue hija de don Matías Azurduy y doña Eulalia Bermudes.

Era una niña agraciada que prenunciaba la mujer de la que mentaríase su belleza. Una contemporánea, doña Lindaura Anzuátegui de Campero, la describía así: «De aventajada estatura, las perfectas y acentuadas líneas de su rostro recordaban el hermoso tipo de las transtiberianas romanas».

Valentina Abecia, historiador boliviano, señala que «tenía la hermosura amazónica, de un simpático perfil griego, en cuyas facciones brillaba la luz de una mirada dulce y dominadora». Esa indiscutible belleza será en parte responsable del carismático atractivo que Juana ejerció entre sus contemporáneos (…)

De niña, Juana gozó en la vida de campo de libertades inusitadas para la época. Se crió con la robustez y la sabiduría de quien compartía las tareas rurales con los indios al servicio de su padre, a quienes observaba y escuchaba con curiosidad y respeto… y participando con unción de sus ceremonias religiosas.

En su vejez contaba que fue su padre quien le enseñó a cabalgar, incentivándola a hacerlo a galope lanzado, sin temor, y enseñándole a montar y desmontar con la mayor agilidad. La llevaba además consigo en sus muchos viajes, aun en los más arduos y peligrosos, haciendo orgulloso alarde ante los demás de la fortaleza y de las capacidades de su hija.

PACHO O’DONNELL, JUANA AZURDUY.

Fuente Consultada: Archivo de la Nación Argentina