Utopía V Armonía Charles Fourier

Vaca Muerta Explotacion del Yacimiento de Hidrocarburos Shale

Vaca Muerta Explotación del Yacimiento de Hidrocarburos en Neuquén

cigueña petroleoVaca Muerta es un yacimiento de hidrocarburos no convencionales, también conocidos como “shale oil” –cuando se extrae petróleo- y “shale gas” –cuando se extrae gas-.

Se denomina No Convencional porque  para la extracción se recurre a un método especial, totalmente diferente al clásico sistema que conocemos de las torres de perforación que solemos ver el costado de las rutas en el sur argentino, o también las famosas «cigüeñas» que trabajan incasablemente desparramadas por grandes áreas desiertas. (imagen izq.)

Este hidrocarburo, una especie de «maná del suelo» se encuentra a unos 3000 m. de profundidad, distribuido en una superficie de aproximadamente 30.000 Km2.

Como se decía antes, para poder extraerlos se debe aplicar otro método, no standar, llamando extracción  standard al sistema en donde se introduce una tubería vertical hasta el depósito de hidrocarburo y por diferencia de presión (natural o provocada) el petróleo crudo asciende hasta la superficie como ocurre normalmente en los países de medio oriente donde esta riqueza emana casi sin esfuerzo. Pero ese petróleo almacenado no era generado en ese lugar, sino más abajo, en la denominada roca madre.

Dadas ciertas condiciones de presión y de calor que haya tenido la formación rocosa, puede darse el caso de que haya quedado petróleo o gas entre las rocas y que nunca haya llegado a los almacenes. En este caso el método de extracción cambia, lo cual lo hace sumamente costoso y complejo, ya que la técnica de considerablemente distinta.

Hay que aclarar que Vaca Muerta no es un descubrimiento actual, sino que desde cuando se hicieron las primeras perforaciones convencional la tubería ha pasado por esa zona, para llegar a otras profundidades mayores conocida como Sierras Blancas. Inclusive se presentaba cierta dificultad, por que cuando pasaban por esa zona debía sellar con lodo esa parte de la perforación, para poder seguir avanzando hacia abajo.mapa vaca muerta

Por es bueno aclarar que «vaca muerta» no se refiere a la zona geográfica sino que  es una formación rocosa muy profunda que recorre el subsuelo de la mayoría de los yacimientos de la cuenca neuquina. En esa formación rocosa está atrapado el petróleo y por eso se ha convertido en un tesoro oculto del que todos los petroleros hablan.

Se cree que Vaca Muerta podría cambiar el panorama energético argentino para los próximos años y convertir al país en un gran potencial de hidrocarburos. Se llama Vaca Muerta porque en realidad, hay una sierra homónima cerca de Zapala, que fue la que le dio al científico que la descubrió hace ya varias décadas la idea de copiar la denominación.

La   formación geológica tiene un espesor entre 590 y 300m. según la zona que se considere, pues abarca una superficie de 70 mil kilómetros cuadrados, ocupando casi toda la provincia de Neuquén y pedacitos de Mendoza, La Pampa y Río Negro.

muestra roca madre
Cuando se observa una pedazo de muestra se parece es una especie de pizarra negra, que se deshace en finas capas cuando se la manipula con los dedos, como una masa de hojaldre de panadería.
Algunos pedazos de esa roca  guardan aún la forma de los amonites y un dejo de olor a hidrocarburo. (Los amonites, son animales comomoluscos con compartimentos en su concha, comunes durante el jurásico, hace unos 195 millones de años.)

Desde hace unos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, se empezó a experimentar con perforaciones horizontales (ver figura) que permiten llegar a formaciones rocosas antes inaccesibles.

Respecto a la reservas shale en gas , se sabe que la primera gran cuenca de hidrocarburos shale está en China, con 38 billones de m3. Y la segunda en EE.UU. con 26 billones de m3 y la tercera en Argentina con 23,5 billones de m3. (en igual orden están las reservas de oil shale). Actualmente  las reservas actuales de gas convencional de Argentina son apenas de 0,5 billones de m3. La reservas convencionales están decayendo y se están haciendo exploraciones costa afuera de algunos países como puede ser Brasil, quien ha encontrado ciertos yacimientos importantes.

En Argentina se están haciendo estudio sobre la factibilidad, debido a los altos costos que implica la extracción, pero en caso que resulte un proyecto positivo podría lograr el autoabastecimiento energético, grave inconveniente hoy, que obliga a importar por una cifra de 15.000 millones de dólares anuales, cifra que tiende a incrementarse de no conseguir nuevas extracciones.

La magnitud de la inversión oscila en los 10.000 millones de dólares. Actualmente hay cerca de 100 pozos no convencionales y la mitad son de YPF, hay planificados unos 100 pozos mas a corto plazo, pero para conseguir el autoabastecimiento se necesitaran mas de 2.500 pozos nuevos, y lógicamente si no se consiguen inversiones externas es imposible afrontar tal desafío, que en tiempo sería de unos 10 años.


El petróleo que se ha acumulado en un yacimiento común ha migrado desde algún otro lugar en las profundidades, donde se ha «producido». En cambio, los hidrocarburos tipo «shale» se encuentran en su propia cocina. Por algo, VacaMuertaes «la roca madre». El problema es que esta roca tan prolífica  no tiene porosidad y, por lo tanto, hay que creársela para poder hacer que fluya el hidrocarburo y emerja a la superficie.

El proceso de extracción consiste en realizar una perforación vertical de 15 cm. de diámetro hasta la roca madre (unos 3000 m.) y luego entrar en forma horizontal por la misma roca. Luego se genera un «punzado» con una carga explosiva que produce fundamentalmente una muy alta temperatura que perfora la tubería y funde la roca como una suerte de soplete.

Luego en un primer paso se inyectan a altísima presión entre 500 y 600 metros cúbicos de agua con agentes que reducen la fricción para hacer fracturar la roca. Ese golpe de presión hace que la roca se fracture. Como segundo paso se le vuelve a inyectar agua pero con una arena especial, una especie de bolitas negras, perfectamente esféricas, que se importa de China, Brasil o EE. UU. La finalidad de estas partículas es la evitar que se cierren las fisuras y por ese lugar circulará el hidrocarburo hacia el exterior. Un pozo puede tener entre 3 y 15 fracturas.

En las primeras experiencias hechas en EE.UU. la cantidad de agua utilizada se enviaba nuevamente al río, pero ha creado ciertos problemas ambientales, debido a la contaminación de agua subterránea,  por lo que en Argentina estaría previsto un tratamiento de ese agua, para volver a reutilizarla en nuevos pozos. Se utiliza agua del río Limay (no se usará agua subterránea) y a pesar que se utiliza mucho volumen de agua, se sabe que la industria y la agricultura consume mucho mas.

La experiencia petrolera en esa zona es sumamente importante y de larga data, pero este tipo de extracción no convencional no deja de ser un desafío día a día porque aparecen diversos problemas de orden técnico que  deben solucionarse en el momento y lógicamente va sumando nuevas experiencias a todos los operarios y capataces de la planta. Para muchos es una especie de «escuela» permanente, pues hay variables de presión , temperatura y profundidades que según el día se las debe controlar y regular con las «canillas» de las tuberías.

Por otro lado, hay una polémica respecto a los problemas ambientales y de salud que podría generan en el futuro dicha planta y las opiniones de la gente de la zona se han dividido, generándose por momentos conflictos internos, pues también se sabe que podría traer muchos puestos de trabajo para el área del yacimiento.

La polémica en Europa y en los EE.UU. La explotación de gas y petróleo shale ha sido prohibida en Francia y en Bulgaria. En Estados Unidos, donde la industria realmente estalló desde el 2000 (se hicieron miles y miles de pozos en todo el país), hay una enorme polémica respecto del impacto de la actividad en las fuentes de agua y la salud de las personas. Ha habido casos probados de contaminación en los estados de Wyoming y Colorado, y resistencia popular en Ohio, Pensilvania y Nueva York.  Los pozos de hidrocarburos no convencionales se encuentran en áreas pobladas y rurales. En los hospitales se han denunciado casos de padecimientos infrecuentes, como fuertes dolores de cabeza, tumores, reacciones en la piel. También se han notado malformaciones en fetos de animales de granja.

proceso petroleo

 

CARACTERÍSTICAS
Vaca Muerta tiene 4 propiedades geológicas que la distinguen como una formación de shale única en el mundo: importante cantidad de Carbón Orgánico Total (TOC), alta presión, buena permeabilidad y gran espesor.
A su vez, a diferencia de lo que ocurre con otras formaciones de shale, se encuentra alejada de centros urbanos, lo que facilita notablemente las operaciones.
Otra ventaja es que se encuentra a una profundidad mayor a los 2.500 metros, muy por debajo de los acuíferos de agua dulce, lo cual hace más segura su extracción y disminuye los riesgos ambientales.
Además, en esta región existe una importante actividad de producción de gas y petróleo convencional, por lo que se cuenta con la infraestructura necesaria para el desarrollo del shale.

Fuentes Consultadas: Revista VIVA Mayo de 2012

 

Organizacion de la Ciudades Utopicas Funcionamiento de Utopias

Organización de la Ciudades Utópicas

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Icaria.

Etienne CabetAutor: Etienne Cabet (1788-1856). Nacido en una familia de clase trabajadora francesa. Recibió una buena educación, llegó a ser abogado, y fue nombrado por Luis Felipe ministro de justicia en Córcega. Cayó en desgracia porque pensó que él podía imponer sus consejeros ante el rey. Fue perseguido por un artículo que escribió, líxilado en Inglaterra escribió su utopía que se hizo muy popular cutre la clase trabajadora francesa.

Jugó un papel activo en la revolución de 1848. Finalmente, fue a Norteamérica con un grupo de seguidores para iniciar una nueva nación. Este intento falló y murió desilusionado. Se describe en: Voyage en Icarie (Viaje a Icaria) (1840).

Tratado físico: Aislada del resto del mundo por montañas y ríos. Se dividía en 100 provincias y cada provincia se dividía en 10 comunas. La capital es Icaria, que se construye según un círculo perfecto. Un río, alterado para que corra rectamente, fluye hacia el centro de la ciudad donde se divide formando una isla circular en la que hay una plaza pública y el edificio público principal. Junto al edificio hay una terraza con una «inmensa» columna coronada por una estatua «colosal». Todas las calles son rectas. La simetría es la regla. Hay miles de «carros» (tirados por caballos). Las aceras están cubiertas con techos de vidrio.

Estructura política y social: Una «república democrática» pero con un fuerte aparato de Estado. La población total está organizada en asambleas populares que pasan los asuntos que no pueden resolver por sí mismas a una legislatura compuesta por 2.000 diputados, que pueden ser destituidos, y a una rama ejecutiva compuesta por un presidente y 15 ministros. La población se divide también en 15 comisiones, cada una bajo la conducción de un comité de expertos. Los comités de expertos tienen poder de decisión sobre los hechos diarios. Se supone que no hay clases, pero hay una burocracia de expertos. Propiedad y distribución de los bienes: Las propiedades personales y los medios de producción, todos forman «un solo capital social». La distribución de los bienes es determinada por la ley de acuerdo al principio de igualdad. El Estado facilita los medios de producción, almacena los bienes en depósitos y distribuye los bienes entre todas las familias.

Producción: «Todos deben practicar un oficio y trabajar el mismo número de horas». Hay una intención de reducir el número de horas y hacer el trabajo agradable y seguro. Uso intenso de la máquina. Todas las vocaciones son igualmente respetables. Hay distinciones públicas para los trabajadores especialmente productivos. Orden y disciplina de tipo militar.

Familia /Matrimonio / Sexo: Seis meses dura el noviazgo. La educación y la opinión pública —no la ley— alientan la fidelidad conyugal.

Lugar de la mujer: Como los hombres, tienen oficios, pero se jubilan antes (a los 50 años en lugar de 65). Se les debe atención y respeto. No obstante, se supone que ellas son las que preparan las comidas.

Educación y cultura: Los objetivos son formar «buenos trabajadores, buenos padres, buenos ciudadanos y hombres verdaderos». Una rígida censura controla la producción artística.

Vida diaria: Todo es regulado por la ley. Por ejemplo, «nadie puede comer algo que la República no aprueba». Una comisión determina el número de comidas, los tiempos en que deben ser tomadas, la cantidad de platos, los ingredientes de las comidas y el menú diario. Otra comisión determina todos los aspectos de la vestimenta diaria. Hay un uniforme para cada «condición» (edad, sexo, estado civil, etcétera) y cada ocasión.

Falansterios de Fourier Utopia Ciudad Imaginaria Vida y Organizacion

Falansterios de Fourier  Ciudad Imaginaria

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Armonía.

Autor: Charles Fourier (1772-1837). Siendo un niño, Fourier notó «el contraste que existía entre el comercio y la verdad».Charles FourierMortificado por esto, trató ingenuamente de conversar aparte con los compradores y «explicarles lo que se les estaba haciendo».

Se ganó así una buena zurra. Más tarde, y contra su voluntad, fue aprendiz con un mercader en telas y siguió la carrera del comercio. «Perdí los mejores años de mi vida en el taller del fraude.» Escribió copiosamente e hizo numerosos intentos para lograr atraer un benefactor que financiara la realización de su utopía.

 Trató de convencer a Napoleón, al Zar, al duque de Bedford, al Congreso de los EE.UU., Chateaubriand y Lady Byron, entre otros. Era capaz de esperar todos los días en su alojamiento por si el «candidato» decidía aparecer por allí.

Pero ninguno fue. Pasó la mayor parte de su vida solo, sus libros fueron ridiculizados y sólo hacia el final de su vida logró atraer algunos discípulos.

Se describe en: Théorie des quatre mouvements (Teoría de los cuatro movimientos) (1808). Traite de l’association domestique agricole (Tratado de la asociación doméstica agrícola) (1822). Le Nouveau Monde industriel (El nuevo mundo industrial) (1829-1830).

Población: 1.620 en cada falansterio.

Tratado físico: En el centro de un territorio, o falans, está el falansterio o palacio, que consta de 3 alas; una para la industria ruidosa y los niños ruidosos, una para las actividades silenciosas y una para salas de banquetes y grandes salones. En cada una de las terminaciones del falansterio hay dos templos, uno para música, gimnasia y poesía y el otro para celebrar la unidad del hombre con el universo. En la cima hay un observatorio, telégrafo y torre de señales.

Estructura política y social: Un ordenamiento jerárquico complejo, y ausencia de medidas coercitivas. Por ejemplo, las declaraciones del consejo supremo industrial, compuesto por los funcionarios de alto rango de cada grupo de trabajo, no son obligatorias, pero los deseos de los grupos de trabajo no difieren de los del consejo, cuya opinión es tenida en mucha estima. Cada falansterio está gobernado por una «regencia» o consejo compuesto por aquellos que tienen los mayores capitales y conocimientos. La intención general no es la abolición de las clases sino la armonía de clases.

Propiedad y distribución de los bienes: Se mantiene el concepto de propiedad privada, pero a todos se les garantiza un ingreso mínimo. La producción es «asociada» o cooperativa. Cada uno comparte el beneficio total según su contribución de capital, trabajo y talento. Hay intercambio comercial entre los falansterios.

Producción: La economía se basa en la agricultura suplementada por la industria «necesaria». Un sistema de «trabajo atractivo» conecta a la gente con los trabajos más apropiados para ellos de acuerdo con sus «tipos pasionales». La gente forma grupos de trabajo o «series», juntándose por propia afinidad y predisposición natural a tipos particulares de trabajo. Con el tiempo, todo el que vive en Armonía prueba 40 ocupaciones o más. Puede cambiar de grupo de trabajo a grupo de trabajo, encontrando amigos en todas partes y pasión y alegría en el trabajo.

Los lugares de trabajo son limpios y elegantes. El trabajo sucio es hecho por «pequeñas hordas» de jóvenes a quienes les atrae por naturaleza la suciedad. Los grandes proyectos públicos son realizados por «ejércitos industriales» formado con atletas industriales.

Familia / Matrimonio / Sexo: En Armonía el matrimonio, naturalmente, desaparecerá. Siendo el amor una «pasión compleja» la monogamia es rara. Las instituciones sociales tienen a su cargo asegurarse de que nadie que sea capaz de amar sea frustrado en su deseo. Primero, cada uno recibe un «mínimo sexual», ya que los santos eróticos se dedican a los menos atractivos de la comunidad. Después de esto, lodos pueden perseguir al objeto de sus deseos de una manera abierta. Hay un lugar para las llamadas perversiones.

Sólo la «falta de autenticidad» —no respetar las reglas del juego que uno mismo ha elegido libremente— es digna de castigo. No hay límites para los juegos que pueden elegirse; algunos incluso eligen castidad o fidelidad, al menos durante algún tiempo. Una Corte de Amor decide si las personas están jugando de acuerdo a las reglas y sus funcionarios organizan festivales y orgías, llevan registros de las inclinaciones sexuales individuales y agrupa iguales con iguales. Las personas con inanias extrañas se encuentran en convenciones internacionales.

Educación y cultura: La educación común crea una cultura común cutre pobres y ricos, lo que elimina las diferencias de clase. Todos los niños participan en la obra de modo que lleguen a comprender la unidad. Una combinación de apoyo paternal —en general ignorado— y las reconvenciones y burlas de los compañeros de grupo, aguijo-ncan el crecimiento del niño.

Caracteristicas de la Ciudad Ideal Utopia de Johan Andrea

Características de la Ciudad Ideal
Utopia de Johan Andrea

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Cristianópolis.

Autor: Johan Valentín Andrea (1586-1654). Erudito, humanista, viajero, reformador social y predicador luterano. Se describe en: Christianopolis (c. 1618). Población: 400 personas.

Tratado físico: Ciudad de forma cuadrada de 700 pies de lado, ubicada en una isla. Bien fortificada con 4 torres y una muralla. Dos hileras de edificios además de un edificio de gobierno y un depósito. Todos los edificios tendrían 3 pisos con un balcón público que llevaría hasta ellos. Mucho aire puro y ventilación. Un sistema de zonas separaría las áreas de suministros de alimentos, áreas de ejercicios y deportes y las áreas públicas y las industrias.

Estructura política y social: «Una república de trabajadores, viviendo cu igualdad, deseando paz, y renunciando a la riqueza.» Los ciudadanos se encuentran en las salas de las cofradías para participar «en los asuntos tanto civiles como religiosos». Veinticuatro consejeros constituyen el gobierno, con un triunvirato de ministro, juez y director de enseñanza.

Propiedad y distribución de los bienes: El único dinero está en el tesoro de la república. Las casas son de propiedad pública y alquiladas con muebles. Las comidas son privadas, pero los alimentos se obtienen de los almacenes públicos.

Producción: Las áreas industriales se dividen en: 1. Agricultura y ganadería; 2. Almacenes de alimentos e industrias livianas; 3. Industria pesada (metalurgia, vidrio, loza). «Los hombres no son llevados a un trabajo con el cual no están familiarizados, como se llevan los animales a sus faenas, sino que se los entrenará previamente en un conocimiento completo de los problemas científicos… Los artesanos serán hombres casi totalmente educados.» Todas las semanas, cada trabajador recibe de un fondo común lo que necesita para su trabajo, «porque toda la ciudad es como si fuera un lugar de trabajo común».

Un grupo especial se asegura de que haya suficiente cantidad en depósito para lo que hay que producir. Si hay suficiente provisión, «se les permite a los trabajadores dar rienda suelta a su inventiva». Los trabajadores «parecen beneficiar antes que perjudicar sus cuerpos». Las horas de trabajo son pocas, de modo que las tareas más duras no crean hombres rudos.

Familia / Matrimonio / Sexo: Familia nuclear. La falta de castidad es severamente castigada. El propósito del matrimonio es la reproducción. Aun la gente casada «no debe perjudicarse o debilitarse por relaciones sexuales demasiado frecuentes».

Lugar de la mujer: Comparten la educación con los hombres, pero no pueden votar y tienen la función especial de cuidar la ropa y ocuparse de las tareas de la casa. «Ninguna mujer debe avergonzarse de las obligaciones de la casa, ni debe cansarse de atender a las necesidades de su marido.»

Educación y cultura: Después de los 6 años los niños se mudan a una escuela de la comunidad donde las maestras son miembros respetados de la comunidad y no «la hez de la sociedad humana ni tampoco los inútiles para otra ocupación». Los estudiantes aprenden todas las disciplinas intelectuales y también un oficio. Ni la enseñanza ni el trabajo es tal «que un hombre, si se le da tiempo suficiente, no pueda dominarlos». Entre sus centros de aprendizaje Andrea inventó (un siglo y medio antes que existiera el Museo Británico), el primer museo. «La instrucción entra mucho más fácilmente por los ojos que por los oídos.»

Crimen y castigo: Los jueces «castigan más severamente los delitos contra Dios, menos severamente los que ofenden a los hombres, y menos aún los que dañan las propiedades.» La sentencia de muerte es rara.

planta de cristianopolis

Funcionamiento de Ciudades Utopicas Ciudad Idealizada de Rabelais

Funcionamiento de Ciudades Utópicas de Rabelais

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Abbey of Théléme.

Funcionamiento de Ciudades Utopicas Ciudad Idealizada Rabelais FrancoisAutor: Francois Rabelais (1494-1553). Escritor satírico francés. Hombre típico del Renacimiento, con un conocimiento enciclopédico, amor por la literatura, odio por las doctrinas escolásticas y desprecio por la vida monástica. Se describe en: Gargantúa (1534), Libro I.

Tratado físico: Un castillo de forma hexagonal con 6 torres, rodeado por un bosque. No hay murallas alrededor de este convento. La Abadía tenía grandes apartamentos, librerías, galerías de arte, pista de equitación, teatro, piscina de natación, canchas de tenis, huertas, parques, lugar para la práctica de arco y flecha y un jardín de esparcimiento.

Estructura política y social: La Abadía está habitada por una aristocracia basada en la inteligencia y en el conocimiento. Las mujeres debían ser «hermosas, de bellos rasgos y disposición dulce» y los hombres «gentiles, atractivos y en buen estado físico». Ni reyes, ni príncipes, ni leyes, ni política. Sólo una regla: «Haz lo que quieras.»

Propiedad y distribución de los bienes: Un patrón rico proveería todo lo que se desease.

Familia / Sexo /Matrimonio: Los «alegres frailes y las monjas» pueden casarse si lo desean y, o bien dejar la Abadía, o permanecer en ella. También, mientras se está en la Abadía, puede tomarse una amante.

Lugar de la mujer: Generalmente iguales, aunque hombres y mujeres sobresalen en diferentes habilidades: los hombres en la equitación y uso de las armas, las mujeres en la costura.

Vida diaria: «Todo su tiempo es ocupado… en su propio placer y a su voluntad», o sea, comer, beber, caminar por los campos, cazando, cantando y, si así lo desean, trabajando. «No debe haber ni reloj ni contadores… la mayor pérdida de tiempo que conozco es contar las horas —¿qué puede obtenerse de bueno en ello?»

Ciudades Utopicas Tomas Moro Utopia Ciudad Imaginaria Funcionamiento

Ciudades Utópicas Tomas Moro

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Utopía (derivada del griego, significa «ninguna parte»).

Ciudades Utopicas Tomas Moro Utopia Ciudad Imaginaria FuncionamientoAutor: Sir Thomas Moro (1478-15 35). Erudito. Amigo de Erasmo. Escribió durante el «movimiento por el cercado de las propiedades»’. Se describe en: Utopía (1516).

Población: Cada ciudad tiene aproximadamente 100.000 habitantes. Hay 54 ciudades.

Tratado físico: Islas de topografía ondulada. Las ciudades deben estar separadas por un mínimo de 24 millas una de otra, pero no más alejadas que por un día de camino. La ciudad capital, Amaurot, es de forma cuadrada, de 2 millas de lado.

Las casas son uniformes y contiguas, cada una con un jardín en el fondo. Las manzanas compiten unas con otras en la belleza de sus jardines y la cantidad de sus frutos.

Estructura política y social: La base es la familia. Todos los años, cada grupo de 30 familias elige un magistrado, que se llama «syphogrante». Cada 10 syphograntes hay un tranibor. Todos los syphograntes, que son 200, eligen un príncipe de la ciudad entre una lista de 4 candidatos elegidos por el pueblo. Hay un consejo de toda la isla cada año.

Propiedad y distribución de los bienes: No existe propiedad privada ni dinero. Todos los meses hay una combinación de festival y libre intercambio de bienes entre la ciudad y el campo. Dentro de la ciudad hay 4 lugares para mercado, a los cuales las familias llevan los bienes que han producido. Estos bienes son transportados a almacenes donde el padre de cada familia elige lo que su familia necesita. Además, un gran consejo se reúne anualmente en Amaurot para examinar la producción de las regiones y repartir los excesos de algunas regiones entre aquellas que puedan sufrir escaseces, «de este modo, toda la isla es como si fuera una sola familia». El valor del oro es disminuido utilizándoselo para escupideras y para cadenas para los esclavos; las perlas y los diamantes se les dan a los niños como juguetes. Las comidas son tomadas en conjunto en granjas o grandes vestíbulos. Las casas están abiertas a los visitantes y son reconstruidas por grupos cada 10 años.

Producción: Integración de la agricultura y la industria. Todos deben realizar tareas agrícolas durante dos años; luego, algunos quedan en el campo mientras otros van y vienen de la ciudad al campo. Cada alquería está compuesta por una «familia» de 40 personas. Muchos huevos son separados para almacenar en edificios de tipo incubadora (una anticipación por parte de Moro). Cada uno aprende un oficio que se pasa de padres a hijos dentro de cada familia. Se trabajan 6 horas por día.

Familia /Matrimonio / Sexo: Cada casa es una unidad, tanto doméstica como industrial. La casa de una ciudad estará constituida por 10 a 16 miembros gobernados por el señor y la señora. Se debe gran respeto y obediencia a los miembros mayores. Un novio y una novia pueden verse uno al otro desnudos antes del casamiento, así ninguno de los dos deberá cargar con un esposo deforme. No obstante, las relaciones premaritales son castigadas.

Lugar de la mujer: Patriarcal. Las mujeres sirven las comidas principales. Los maridos tienen el poder de castigar a sus mujeres. Pero las mujeres no pueden ser excluidas del sacerdocio.

Educación y cultura: El cultivar la mente es considerado el placer más grande. Una creencia general en Dios, pero tolerancia para todas las creencias.

Crimen y castigo: Es un crimen grave viajar sin el pasaporte del príncipe.

Utopías Platon Ciudad Ideal La Republica Estado Mujer Produccion

Utopías Platon Ciudad Ideal La Republica

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: La República.
Utopías Platon La Republica Ciudades Ideales Imaginarias PoblacionesAutor: Platón (427P-347 a. C.). Tenía 23 años cuando terminó la guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas, que dejó a Atenas, donde vivía, en un estado de agotamiento político y económico.
Se describe en: La República (c. 370 a. C.).
Población: 5.040, la cantidad conveniente para que un orador pueda dirigirse a ella.

Estructura política y social:
Una meritocracia que tenía:
— Protectores o gobernantes. Elegidos sobre la base de buen linaje, estado físico, inteligencia y educación. La virtud principal es la sabiduría. Las leyes de los protectores se justifican ante sí mismos y ante los demás sobre la base de una mentira «noble» o «medicinal»: la de que Dios puso oro en ellos, mientras puso plata en sus auxiliares y hiero y cobre en los trabajadores.
— Auxiliares o guerreros. Este grupo está formado por guardianes jóvenes que no están aún preparados para ser gobernantes, y otrosmiembros de la clase defensora que son de naturaleza más violenta que filosófica. La virtud principal es el valor.
— Trabajadores. Agricultores y artesanos.
— Esclavos.

Propiedad y distribución de los bienes: Los gobernantes y los auxiliares comparten casas, comidas y bienes de varios tipos que poseen en común. Cada uno recibe un estipendio fijo al año que no proporciona lujos. No se permite la posesión ni tan siquiera la cercanía del oro o la plata. «Debemos decirles que ellos tienen el metal divino siempre en sus corazones.» Las clases trabajadoras y comerciantes pueden hacer trabajos para sí mismos. «Ellos encontrarán por sí mismos la mayor parte de la legislación necesaria.»

Producción: Se considera al trabajo manual limitador del desarrollo mental y las artes mecánicas son serviles. La economía se basa en la agricultura y el artesanado.

Familia / Matrimonio / Sexo: Las mujeres y los hijos de los gobernantes y de los auxiliares forman una comunidad. «Nadie conocerá su propio hijo, ningún niño conocerá a su padre» Sólo los «mejores» de ambos sexos serán juntados para tener hijos y si los «peores» tienen hijos, estos niños serán «puestos fuera de la vista y conservados en secreto y misterio». Hay ciertas edades para la procreación, y si nacen hijos fuera de este período, serán «eliminados». Los niños que nazcan fuera del matrimonio serán declarados «desautorizados e impíos». El amor, como oposición al mero sexo, tiene lugar entre los hombres de manera moderada, de modo que un amante podrá besar o abrazar a su amado como a un hijo, pero «nunca debe sospecharse que se va más allá de esto».

El lugar de la mujer: En la clase gobernante, al menos, los hombres y las mujeres comparten la misma educación, el cuidado de los hijos, la protección de los demás ciudadanos y la guerra. Educación y cultura: Los niños son criados en un parvulario del Estado. Son llevados a la guerra como observadores para que «prueben el gusto de la sangre como cachorros». Cuando crecen aprenden gimnasia, educación militar, música, disciplinas estéticas e intelectuales y finalmente las ciencias matemáticas y la dialéctica, «el poder de ver las cosas en su totalidad».

Los mejores, a la edad de 35 años, son elegidos para dirigir en las guerras y en las actividades prácticas de la vida, a la edad de 50 años llegan a ser gobernantes completos. Las artes deben adaptarse a las normas éticas. La música y la poesía son especialmente subversivas y, por lo tanto, deben ajustarse a reglas.

El Principe de Maquiavelo Que es Mejor Ser Amado o Temido?

Maquiavelo:De la crueldad y la clemencia:
Y sí es mejor ser amado que temido o ser temido que amado

MaquiaveloPaso a las otras cualidades ya citadas y declaro que todos los príncipes deben desear ser tenidos por clementes y no por crueles. Y, sin embargo, deben cuidarse de emplear mal esta clemencia. César Borgia era considerado cruel, pese a lo cual fue su crueldad la que impuso el orden en la Romaña, la que logró su unión y la que la volvió a la paz y a la fe.

Si se examina bien, se verá que Borgia fue mucho más clemente que el pueblo florentino que, para evitar ser tachado de cruel, dejó destruir a Pistoya.

Por lo tanto, un príncipe no debe preocuparse porque lo acusen de cruel, siempre y cuando su crueldad tenga por objeto el mantener unidos y fieles a los súbditos; porque con pocos castigos ejemplares será más clemente que aquellos que, por excesiva clemencia, dejan multiplicar los desórdenes, causa de matanzas y saqueos que perjudican a toda una población, mientras que las medidas extremas adoptadas por el príncipe sólo van en contra de uno.

Y es sobre todo un príncipe nuevo el que no debe evitar los actos de crueldad, pues toda nueva dominación trae consigo infinidad de peligros. Así se explica que Virgilio ponga en boca de Dido:

Res dura et regni novitas me
[talía cogunt Moliri, et late fines custode tueri. *

(*) El duro estado y la novedad del reino, a estos modos me fuerzan y, recelando de todos, cuidan las costas.

Sin embargo, debe ser cauto en el creer y el obrar, no tener miedo de sí mismo y proceder con moderación, prudencia y humanidad, de modo que una excesiva confianza no lo vuelva imprudente, y una desconfianza exagerada, intolerable.

Surge de esto una cuestión: si vale más ser amado que temido, o temido que amado. Nada mejor que ser ambas cosas a la vez; pero puesto que es difícil reunirlas y que siempre ha de faltar una, declaro que es más seguro ser temido que amado. Porque de la generalidad de los hombres se puede decir esto: que son ingratos, volubles, simuladores, cobardes ante el peligro y ávidos de lucro. Mientras les haces bien, son completamente tuyos: te ofrecen su sangre, sus bienes, su vida y sus hijos, pues —como antes expliqué— ninguna necesidad tienes de ello; pero cuando la necesidad se presenta, se rebelan.

Y el príncipe que ha descansado por entero en su palabra va a la ruina, por no haber tomado otras providencias; porque las amistades que se adquieren con el dinero y no con la altura y nobleza de alma son amistades merecidas, pero de las cuales no se dispone, y llegada la oportunidad no se las puede utilizar.

Y los hombres tienen menos cuidado en ofender a uno que se haga amar que a uno que se haga temer; porque el amor es un vínculo de gratitud que los hombres, perversos por naturaleza, rompen cada vez que pueden beneficiarse; pero el temor es miedo al castigo y no se lo pierde nunca. No obstante lo cual, el príncipe debe hacerse temer de modo que, si no se granjea el amor, evite el odio, pues no es imposible ser a la vez temido y no odiado; y para ello bastará que se abstenga de apoderarse de los bienes y de las mujeres de sus ciudadanos y súbditos, y que no proceda contra la vida de alguien sino cuando hay justificación conveniente y motivo manifiesto; pero sobre todo abstenerse de los bienes ajenos, porque los hombres olvidan antes la muerte del padre que la pérdida del patrimonio. Luego, nunca faltan excusas para despojar a los demás de sus bienes, y el que empieza a vivir de la rapiña siempre encuentra pretextos para apoderarse de lo ajeno, y por el contrario, para quitar la vida, son más raros y desaparecen con más rapidez.

Pero cuando el príncipe está al frente de sus ejércitos y tiene que gobernar a miles de soldados, es absolutamente necesario que no se preocupe si merece fama de cruel, porque sin esta fama jamás podrá tenerse ejército alguno unido y dispuesto a la lucha.

Entre las infinitas cosas admirables de Aníbal se cita la de que, aunque contaba con un ejército grandísimo, formado por hombres de todas las razas a los que llevó a combatir en tierras extranjeras, jamás surgió discordia alguna entre ellos ni contra el príncipe, así en la mala como en la buena fortuna. Y esto no podía deberse sino a su crueldad inhumana que, unida a sus muchas otras virtudes, lo hacía venerable y terrible en el concepto de los soldados; que, sin aquella, todas las demás no le habrían bastado para ganarse este respeto. Los historiadores poco reflexivos admiran, por una parte, semejante orden, y por la otra, censuran su razón principal.

Que si es verdad o no que las demás virtudes no le habrían bastado puede verse en Escipión —hombre de condiciones poco comunes, no sólo dentro de su época, sino dentro de toda la historia de la humanidad— cuyos ejércitos se rebelaron en España.

Lo cual se produjo por culpa de su excesiva clemencia, que había dado a sus soldados más licencia de la que a la disciplina militar convenía. Falta que Fabio Máximo le reprochó en el Senado, llamándolo corruptor de la milicia romana. Los locrios, habiendo sido ultrajados por un enviado de Escipión, no fueron desagraviados por este ni la insolencia del primero fue castigada, naciendo todo de aquel su blando carácter.

Y a tal extremo, que alguien que lo quiso justificar ante el Senado dijo que pertenecía a la clase de hombres que saben mejor no equivocarse que enmendar las equivocaciones ajenas. Este carácter, con el tiempo habría acabado por empañar su fama y su honor, de haber llegado Escipión al mando absoluto; pero como estaba bajo las órdenes del Senado, no sólo quedó escondida esta mala cualidad suya, sino que se convirtió en su gloria.

Volviendo a la cuestión de ser amado o temido, concluyo que, como el amar depende de la voluntad de los hombres y el temer, de la voluntad del príncipe, un príncipe prudente debe apoyarse en lo suyo y no en lo ajeno, pero como he dicho, tratando siempre de evitar el odio.

La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

El ser humano no obra de manera inconsciente, sino deliberadamente. Las teorías éticas le permiten fundamentar racionalmente una moral que luego habrá de aplicar en la vida pública.

Ética y moral

En nuestra vida cotidiana, nosotros como personas podemos tener ideas muy distintas acerca de cómo actuar frente a una situación en particular, ideas además muy distintas de lo que significa llevar adelante un modo de vida moralmente valioso y finalmente, ideas muy distintas sobre el tipo de razones que utilizamos para justificar nuestras decisiones y puntos de vista morales.

Sin lugar a dudas, esto nos permite introducir una distinción entre dos términos que en la vida cotidiana suelen emplearse como sinónimos: “Ética” y “moral”.

En primer lugar, el término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba ‘morada’, ‘lugar donde se vive’, y que terminó por aludir al ‘carácter o modo de ser’ peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: moral).

Es por esto que a este concepto se le atribuye una íntima relación con la moral, tanto que, incluso, ambos se confunden con bastante frecuencia. Por su parte, la moral hace referencia, a un conjunto de valores, principios, normas de conducta, prohibiciones etc., de un colectivo, que constituye un sistema coherente dentro de una determinada época histórica y que sirve como modelo ideal de buena conducta, socialmente aceptada y establecida.

En cambio la ética, se entiende a la reflexión sobre las acciones morales.  Es decir esta es una rama de la filosofía que pregunta que es, cómo se fundamenta, cuáles son los fines de lo moral. Pero, cuando se califica a una acción como moral, esa valoración positiva debe ser fundamentada en argumentos razonables. En pocas palabras, la ética es una disciplina filosófica en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación, en cambio, la moral no lo es.

Es así como al referirnos a la ética del discurso, no se  pretende sólo fundamentar racional y dialógicamente lo moral, sino que se busca también su aplicación en la vida cotidiana. Es por esto que actualmente, encontramos lo que se denomina «ética aplicada» en diversos ámbitos de lo social: bioética o ética médica, genética, ética de la ciencia y la tecnología, ética económica, ética de la empresa, ética de la información, ética ecológica. Todas ellas se encuentran hoy en un continuo proceso de fundamentación y reelaboración, debido a que los valores propios de cada actividad y la actividad misma no están cerrados sino que se desarrollan progresivamente.

La ética en el ámbito griego

Sócrates y después Platón reflexionaron sobre la posibilidad de encontrar un  criterio racional con el que distinguir la verdadera virtud (areté, excelencia) de su mera apariencia. El intelectualismo moral al que llegaron por distintos caminos estos dos filósofos griegos afirmaba que sólo conociendo qué es el bien, qué es la virtud y cómo se define cada una de ellas se podría llegar a ser bueno en la vida práctica. Sólo el ignorante puede obrar mal.

Pero sin lugar a dudas, esta postura fue duramente criticada por Aristóteles, el primer autor que elaboró un tratado Sistemático de ética, en sus obras Ética a Nicómaco y Ética a Eudemo. Para el estagirita, el conocimiento acerca de qué es el bien o la virtud no garantiza en absoluto que el individuo sea bueno y virtuoso en la vida ordinaria. Únicamente a través del ejercicio y la práctica de las virtudes podrán convertirse éstas en un hábito de la conducta.

El teleólogismo aristotélico se aplicará también al ámbito de la praxis: todo en la naturaleza tiende a un fin. Ahora bien, el fin y máximo bien del hombre, que ha de ser deseado por sí mismo y no como medio para otra cosa, es la felicidad (eudaimonía), que consistirá en el cumplimiento de nuestra propia esencia mediante la realización de las actividades que nos son propias: la contemplación, el ejercicio de la inteligencia teórica. La ética aristotélica se denomina eudemonista, porque está dirigida a la consecución de la felicidad.

En la época helenística aparece otro tipo de sistematización ética en la que la felicidad se adquiere a través del placer. Para Epicuro (filósofo griego nacido en la isla de Samos; 342 a.C.- 270 a.C.) estos placeres podían tener distintos niveles desde los simplemente físicos hasta los espirituales.  Consistía  en la ausencia de dolor, por lo que su ética hedonista propondrá un sabio cálculo entre los placeres que nos permitan alcanzar el máximo de satisfacción y el mínimo de sufrimiento.

De la Edad Media al siglo XVII

En la Edad Media las teorías éticas buscan una conciliación con la doctrina moral cristiana. Tomás de Aquino lleva a cabo tal armonización sobre la base de la ética aristotélica, dando lugar a un eudemonismo en el que el máximo bien (felicidad) se identifica con Dios. Es Él quien da la ley eterna y establece los contenidos de la verdadera moral como una ley natural en los hombres. Esta ley natural contiene principios normativos, que se hallan en nosotros como inclinaciones naturales (hábitos) y de los cuales el primero es ha de hacerse el bien y evitarse el mal.

Pero la filosofía, experimentó un giro, en los siglos XVI y XVII, al centrar su interés en el interior del sujeto, lo cual teñirá toda la reflexión ética. Ahora la pregunta por el ser deja paso a la pregunta por la propia conciencia, lugar desde el cual accedemos a lo real. En contraposición a este racionalismo, el empirista Hume creyó imposible establecer ningún juicio moral a través de la razón. Esta facultad se muestra incapaz de juzgar la bondad o maldad de las acciones humanas. La moral se basa y se origina en una emoción o sentimiento de aprobación o desaprobación que experimentamos al realizar una acción, dependiendo de la utilidad que tenga para la sociedad en general y no sólo para el individuo.

El emotivísimo ético de Hume denunció  lo que él llamó «falacia naturalista», esto es, el derivar ilícitamente del «ser» el «deber ser». Su utilitarismo, que busca realizar la máxima felicidad para el mayor número de personas será ampliamente desarrollado en el siglo XVIII, y XIX por autores como J. Bentham, J. S. Mill y Herry Sigdwick, y en el XX por Urmson, Srnarty y las denominadas «teorías económicas de la democracia».

La ética kantiana

Las éticas que hemos visto hasta ahora son heterónomas, es decir, la obligación moral se nos impone como algo proveniente del exterior (Dios) o de nuestra propia naturaleza (esencia), no elegida por nosotros. También pueden ser calificadas como éticas materiales, puesto que establecen un contenido de la acción moral que se explícita en forma de imperativos hipotéticos del tipo: si quieres X, debes hacer Y, donde X representa el bien, fin o valor determinado (la felicidad, el placer, Dios) que está en la base de la moralidad.

Inmanuel Kant (1724- 1804) dará un «giro copernicano» a la reflexión sobre la ética, que dejará ser material y heterónoma para convertirse en una ética formal y autónoma. En su Crítica de la razón práctica, el filósofo alemán parte de un Faktum moral, que es un hecho de razón: todos tenemos conciencia de ciertos mandatos que experimentamos como incondicionados o como imperativos categóricos, que revisten la forma: debes hacer X. Este imperativo es una ley universal a priori de la razón práctica, que no manda hacer nada concreto ni prescribe ninguna acción: no nos dice qué debemos hacer (ética material), sino cómo debemos obrar (ética formal), para que nuestro comportamiento pueda ser universalizable, es decir, convertirse en ley para todo ser, racional.

La ética formal kantiana busca su justificación en la propia humanidad del sujeto al que obliga, excluyendo toda condición. Significa que el valor de lo moral de las acciones humanas se determina por el motivo, es decir por aquello que impulsa a los hombres a actuar, por lo que los mueve a hacer lo que hacen.

Vigencia de la ética kantiana: las éticas formales

Sin lugar a dudas, la ética kantiana influyó enormemente en todas las teorías éticas posteriores, pudiéndose considerar como formales las éticas de Hare, el procedimentalismo dialógico de Kohlberg, Apel, Habermas o Rawls.

Para el prescriptivismo de R. M. Hare, la moral utiliza un lenguaje valorativo, cuya característica fundamental es la prescripción de conductas que se fundamentan en razones expresadas mediante un lenguaje descriptivo. Los enunciados morales han de ser universalizables, es decir, cualquier predicado moral ha de aplicarse a aquello que posea las mismas características, y la razón que justifica la obligación de la acción ha de obligar también a todas aquellas personas que se hallen en circunstancias similares. La imparcialidad es el fundamento de los juicios morales, aunque para Hare sólo es exigible uníversalmente lo justo, no lo bueno.

El procedimentalismo ético no recomienda ningún contenido moral concreto, sino que intenta descubrir los procedimientos que permiten legitimar todas aquellas normas que provienen de la vida cotidiana. Como procedimientos sólo serán válidos aquellos que manifiesten la praxis racional desde una perspectiva de igualdad y universalidad. Esta praxis racional es, sin embargo, dialógica, y ha de llevar-se a cabo a través del diálogo entre todos los afectados por dichas normas.

Para Habermas, el criterio para saber si una norma es correcta ha de fundarse en dos principios:

El principio de universalización, que reformula dialógicamente el imperativo kantiano de la universalidad, se expresa así: Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y efectos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno.

El principio de la ética del discurso se formula en los siguientes términos:

Sólo pueden pretender validez las normas que encuentran (o podrían encontrar) aceptación por parte de todos los afectados, como participantes en un discurso práctico.

La racionalidad inherente al diálogo es comunicativa y ha de satisfacer intereses universalizables.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe) – Wikipedia – Encilcopedia Encarta

El Humanismo Filosofia e Ideas del Humanismo Características

El Humanismo: Características
Filosofía e Ideas del Humanismo

Durante el período comprendido entre 1350 y 1550, en Italia nació una nueva tendencia espiritual, que se exteriorizó tanto en las artes como en las ideas: el humanismo. Este nuevo movimiento ideológico se extendió a los demás países europeos, pero con más de un siglo de retraso (de 1450 a 1600).

Los intelectuales italianos revelaron a Europa la experiencia histórica de sus antepasados y de la civilización greco-romana. El Humanismo surgió en las ciudades italianas, donde se formó un importante grupo de hombres de letras que participaron activamente en la sociedad.

Los humanistas eran intelectuales, eruditos de formación universitaria, que comenzaron a resucitar obras filosóficas, históricas o literarias de la antigüedad grecorromana. Sus ideas se vinculaban con las aspiraciones de los sectores burgueses, que adquirieron mayor poder en la sociedad. Humanistas y burgueses coincidieron en el intento de crear una cultura laica, diferente de la medieval tradicional.

Buscaron en los pensadores de la Antigüedad, como Platón y Aristóteles, el punto de apoyo para sus ideas. Pretendieron que el conocimiento le diera al hombre mayores posibilidades de felicidad y libertad.

En sintesis podemos decir que el Humanismo comienza siendo en el Renacimiento, una aproximación al hombre y una postura de rechazo al teocentrismo medieval. En el Renacimiento vemos como se descubre al hombre en todas sus dimensiones: su anatomía desde el punto de vista científico y al cuerpo humano como interés estético. El Humanismo del Renacimiento debe ser visto comoun interés primordial por el hombre y todos su quehaceres.

EL HUMANISNO: La primera característica del humanismo es que el individuo tendió a liberarse de la dogmática, del ideal religioso de la Edad Media. En segundo lugar, se manifestó un retorno a la literatura clásica griega y romana. Los antiguos textos ya no se consideraron «paganos» y, por lo tanto, «prohibidos», sino que se inició su estudio desde el punto de vista filológico, histórico y estético. Por último, su tercera característica fue el florecimiento de una especie de culto al individuo. El hombre adquiere conciencia de su valor, de su propio «yo». 

Los eruditos y maestros de los siglos XV a XVII se interesaron en las humanidades, es decir, en todas aquellas disciplinas que servían para desarrollar los más altos valores del hombre cabal, libre y progresista.

Se consideró entonces que el estudio de los clásicos latinos y, más aun, de los griegos, permitía la revalidación de esos valores y liberaba el espíritu de todo fanatismo. Se crearon, con  tal objeto, nuevas escuelas en que se desterraban el trivium y el cuadrivium, bases de la enseñanza medieval, y se remplazaban por el estudio de los idiomas y las letras clásicas.

Se consideraban estas disciplinas como medios para obtener el desarrollo completo—físico y espiritual, estético y religioso—del hombre y liberarlo de los prejuicios de la época medieval. Así fue como nacieron los primeros programas de esa etapa de la educación que hoy se llama secundaria o humanista. Pero la atención hacia los objetivos fue disminuyendo y la enseñanza de los idiomas clásicos se convirtió en preponderante y exclusiva. La Ratio Studiorum de los jesuitas acentuó la tendencia.

En el siglo XIX el mayor desarrollo de la técnica y las ciencias disputó a las humanidades su capacidad de formar íntegramente al hombre. En Alemania se fundaron institutos de segunda enseñanza en que el griego y el latín se remplazaron por asignaturas científicas, * y en la mayor parte de los países occidentales se realizaron transacciones semejantes entre los estudios clásicos y los modernos.

La «educación nueva» del siglo XX restó importancia a la disputa entre clásicos y modernos al introducir el concepto de que son las manifestaciones de la vida en su totalidad y en todas sus fases las que pueden formar en su pluralidad infinita al ser humano.

De aquí la amplitud considerable que actualmente han alcanzado las «humanidades» modernas.

El humanismo se caracteriza, sobre todo, por la importancia que concede a la libertad y dignidad del individuo. Al mismo tiempo nace un nuevo interés por la Antigüedad clásica y se inicia la liberación de la influencia religiosa de la Edad Media. Erasmo, de Rotterdam, es el príncipe de los humanistas. La imprenta favoreció de modo eficaz la difusión del pensamiento humanista, que no tardó en consagrar el progreso del arte y el pensamiento en  Occidente.

Mirar hacia el pasado para comprender el present:

Durante el Renacimiento se produjo un cambio en la actitud del hombre frente al mundo. Filósofos, científicos, literatos y políticos consideraron que el pasado greco-latino era la perfección en materia de creación humana y buscaron en él elementos que los ayudaran a comprender el mundo y, al mismo tiempo, comprenderse.

En la Italia del siglo XV florecieron ciudades que recordaban por su pujanza a las antiguas ciudades-estado griegas. Esta cultura urbana se diferenciaba claramente del mundo feudal rural. Al comienzo, el “renacer” del interés por la Antigüedad surgió en algunas de esas ciudades, donde la tradición clásica había perdurado. La presencia del pasado greco-latino se manifestó no sólo en los antiguos monumentos arquitectónicos, sino también en el uso y el gusto por la lengua latina.

En esos primeros momentos del Renacimiento, los humanistas fueron hombres de letras que se ocuparon del estudio de las obras antiguas y de la difusión del conocimiento facilitada por la imprenta. Este intento por expandir la cultura los diferenció de los hombres de la Edad Media, que habían conservado el saber, fundamentalmente, en los monasterios.

Los humanistas recuperaron a los antiguos como hombres “modernos”, es decir, comprometidos con los intereses y las preocupaciones del tiempo en que vivían. No tuvieron un solo maestro. Estudiaron a Platón, a quien consideraban por sobre Aristóteles, y a los autores del helenismo, del judaísmo y del cristianismo primitivo.

Los humanistas fueron hombres religiosos, la mayoría de ellos cristianos, que buscaron descubrir en los antiguos la manera de preguntarse sobre el mundo y las cosas. Su búsqueda intelectual se caracterizó por el desarrollo del pensamiento crítico en oposición al pensamiento dogmático.

Con esta nueva mirada sobre el pasado, lograron establecer una síntesis entre la cultura clásica y el cristianismo.

Así como resurgió con gran fuerza el estudio de la cultura greco-latina y de las lenguas griega y latina, los humanistas italianos comenzaron también a escribir en su propia lengua. Ya en el siglo XIV, los italianos Dante, Petrarca y Boccaccio —precursores del Humanismo— habían escrito en italiano. Paralelamente, entre los siglos XV y XVI, los estudiosos españoles, como Antonio de Nebrija y Luis Vives se ocuparon del estudio de su propio idioma y crearon la primera gramática castellana.

El Humanismo: una nueva manera de pensar la sociedad

En Florencia, el Humanismo estuvo estrechamente asociado con los intereses y las preocupaciones de quienes gobernaban la ciudad. Allí inició Nicolás Maquiavelo (1469-1527) sus reflexiones sobre la política. En su obra El Príncipe (escrita en 1513) analizó las distintas formas de gobierno, los modos de llegar al poder y los métodos para conservarlo, recurriendo a ejemplos tomados de la historia antigua. Maquiavelo quería contribuir con sus escritos a lograr la unidad de Italia. Para ello, describió las formas de acción política que consideraba adecuadas a la realidad que lo rodeaba, brindando consejos al “príncipe” para que pudiera sostenerse en el poder.

Vista panorámica de la ciudad de Florencia.

Florencia era la ciudad más rica del norte de Italia gracias a su industria textil, al comercio de productos de lujo y a la actividad bancaria. La ciudad se transformó en el centro del Renacimiento durante su primera etapa. Estaba gobernada por los Médicis, una familia de banqueros que, además, fueron grandes mecenas de intelectuales y artistas. Bajo el gobierno de Lorenzo el Magnífico (1449-1492), Florencia alcanzó su período de mayor brillo. En la fotografía se observa la cúpula de la catedral —obra maestra de Filippo Brunelleschi—, el campanario construido por Giotto y el Palacio comunal.

Otro humanista que ejerció una gran influencia en su época fue el holandés Desiderio Erasmo (1467-1536), quien en su sátira Elogio de la Locura (1511) criticó aspectos de la sociedad, particularmente los abusos de la Iglesia. Algunos autores consideran que contribuyó con esas críticas al desarrollo de la Reforma protestante a la que, sin embargo, nunca adhirió.

Otros humanistas describieron sociedades ideales. El inglés Tomás Moro (1478-1535), por ejemplo, realizó en su obra Utopía (1516) una dura crítica a la sociedad de su tiempo.

Una Critica a la Sociedad de Su Tiempo:
Utopía de Tomas Moro

—una isla producto de su imaginación— muestra un mundo que se rebela contra la pobreza y las desigualdades que genera la propiedad. En ella, un gobierno elegido por todos los habitantes distribuye los bienes que producen en conjunto.

“…Cuando traigo a mi memoria la imagen de tantas naciones hoy florecientes, no puedo considerarlas —y que Dios me perdone— sino como un conglomerado de gentes ricas que a la sombra y en nombre de la República, sólo se ocupan de su propio bienestar, discurriendo toda clase de procedimientos y argucias, tanto para seguir, sin temor a perderlo, en posesión de lo que adquirieron por matas artes, como para beneficiarse, al menor costo posible, del trabajo y esfuerzo de los pobres y abusar de ellos. Y así que consiguen con sus maquinaciones se manden observar en nombre de todos y, por lo tanto, en el de los pobres también, ya las ven convertidas en leyes.»

El país de Jauja. Óleo de Pieter Brueghel, siglo XVI.

El Renacimiento también produjo utopías populares. Una de las más conocidas fue la del “país de Jauja”, donde nadie trabaja. En la imagen se observan tres personajes que comparten las delicias de un país donde se vive en forma lujuriosa y las necesidades se satisfacen sin esfuerzo: un militar —representante de la clase noble—, un estudiante —prototipo de la vida urbana y burguesa— y un campesino.

LA IMPRENTA: El humanismo está estrechamente vinculado al invento de la imprenta. Ya desde principios del siglo xv se buscaba el medio de multiplicar los manuscritos de un modo más rápido.

El invento de los tipos movibles permitió que se realizara este proyecto. Este nuevo descubrimiento fue hecho simultáneamente por varios técnicos. Pero el primero en instalar un taller (en Maguncia, en 1450) fue Juan Gutenberg. Poco tiempo después se imprimió la primera Biblia. Al mismo tiempo, los impresores reemplazaron el pergamino, demasiado caro, por papel. Esto también favoreció la difusión de los textos. El arte de la imprenta se extendió rápidamente.

imprenta y humanismo

Gracias a este invento que, sin duda, es uno de los más importantes de la historia, el pensamiento humanista se difundió entre la población selecta. A pesar de que gozó del favor de los soberanos, nunca llegó a las clases inferiores de la sociedad. Los primeros impresores fueron, a menudo, sabios y escritores. Entre los más famosos citaremos a los Aldos, en Venecia; Froben, amigo de Erasmo, en Suiza; R. Estienne, en París; Elzevir en Leyden y Plantin en Amberes.

PARA SABER MAS SOBRE EL HUMANISMO….

Petrarca, el gran poeta italiano (1304-1374), y Boccaccio, autor del Decamerón (1313-1375), ya personificaban esta tendencia que no tardaría en propagarse, con distinta fortuna, por toda Europa occidental.

El humanismo se desarrolló en primer lugar en Florencia. Pretendía formar al hombre y perfeccionarlo, y para ello se inspiró en el ideal de la Antigüedad, el humanitas, es decir, lo humano en general. La invasión del imperio bizantino por los turcos y la caída de Constantinopla en 1453 fueron causa de que muchos sabios y literatos marchasen a Italia. Gracias a ellos se estableció un contacto más íntimo con el pensamiento y la literatura de la Grecia antigua. En Florencia se fundó una academia platónica según el modelo del filósofo griego Platón, apoyada por el cardenal Bessarión, famoso helenista.

Marcelo Ficino, uno de los principales conocedores florentinos de Platón, y Pico de la Mirándola, autor de un tratado sobre la dignidad humana, fueron miembros de esta academia.

En su obra, Pico de la Mirándola ensalza el libre albedrío. El individuo es libre de escoger el bien o el mal. El hombre consciente de su dignidad se sitúa en el centro de la historia, en cuyo curso influye por sus actos. He aquí un concepto puramente individualista que rompe con el colectivismo o sentido comunitario de la Edad Media. Junto a estos famosos humanistas italianos debemos citar también a Leonardo Bruni, traductor de Platón y Aristóteles, y a un crítico de historia, Lorenzo Valla.

En Italia, el humanismo fue un movimiento exclusivamente filológico y literario que se dedicó al estudio de la Antigüedad. Al norte de los Alpes, además de la literatura griega y romana, se estudiaron los textos de la Biblia y de los Padres de la Iglesia.

Los principales representantes del humanismo fueron J. Reuchlin en Alemania, J. Lefévre d’Etaples en Francia y el filósofo, psicólogo y educador Juan Luis Vives (1492-1540) en España, en cuyos escritos, como dice Julián Marías, anticipó lo que había de ser buena parte del pensamiento europeo de los siglos XVI y XVII.

De Inglaterra citaremos a Johan Colet, que en sus escritos denunció los abusos cometidos por la Iglesia, y especialmente a Tomás Moro (1478-1535). En su Utopía, Moro describe una sociedad humana ideal para poder atacar mejor a las situaciones políticas de su tiempo.

Pero es indudable que el príncipe de los humanistas fue Didier Erasmo, de Rotterdam (1461-1536). Renombrado filólogo, se dedicó, sobre todo, al estudio de los textos sagrados. Condenaba la escolástica y defendía la libertad cristiana. En su Elogio de la locura dio libre curso a su espíritu de la burla. Satiriza los conceptos supersticiosos, la ciencia imaginaria de los teólogos, la política del papa y el espíritu mundano que había invadido a la Iglesia. Su obra alcanzó enorme éxito, lo que demuestra que el espíritu humanista no fue atributo exclusivo de unos cuantos filósofos y escritores. Aún hoy se cita frecuentemente como una obra maestra sin igual.

A partir de este momento, se formaron círculos muy amplios en los que se empezó a estudiar, traducir y comentar a los autores antiguos y la Biblia. La atención se centró en el latín, el griego y también el hebreo. Para fomentar el estudio de estas lenguas, en 1516 se fundó el «Colegio de las tres lenguas», no en la Sorbona, que se negó a aceptar la nueva ciencia, sino en la universidad de Lovaina.

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Resumen de Historia del Derecho Las Leyes a Traves de la Historia

Resumen de Historia del Derecho
Las Leyes a Través de la Historia

LA OTRA PARTE DEL MUNDO Fueron los griegos quienes comenzaron a desatar los lazos que venían de Oriente. Con una nueva concepción del mundo y de la vida, dan forma a una cultura diferente. El Derecho Civil, pilar de la concepción Jurídica romana, no alcanzó en Grecia gran desarrollo. Los helenos jamás divorciaron por completo el derecho del espíritu ético. Arte, Filosofía y Derecho, Estado y Religión se confunden.

Resumen de Historia del Derecho Las Leyes a Traves de la HistoriaToca a los romanos, con una actitud más racional y práctica, separar estas disciplinas. La Ley de las XII Tablas (450 antes de Cristo) Y el Código de Justiniano (529 antes de Cristo) constituyen sus dos más grandes monumentos jurídicos.
La importancia del derecho romano puede comprenderse al saber que aún muchos de nuestros actos son regidos por los pensamientos de los Ulpianos y Gayos, que sobrevivieron a los germanos, cultores de las bárbaras ordalias, o juicios de Dios, practicadas durante la Edad Media. La Rubia Albión no perdió su tiempo.

 Sobre la base de elementos romanos y nativos elaboró el Common Law, fundado en la costumbre. Pero el derecho no escrito es insuficiente. y así pensaron los barones ingleses, a principios del siglo XIII, al ver sus prerrogativas pasadas a llevar por el monarca Juan Sin Tierra.

(Este pintoresco apodo proviene de que siendo menor al fallecimiento de su padre, no podía poseer ningún feudo a su nombre, aunque se le había ofrecido el reino de Irlanda.) Príncipe vicioso y despiadado, conspiró contra su padre Enrique II y su hermano Ricardo; luchó con el clero y la nobleza, y el resultado no se hizo esperar: en junio de 1215, en las praderas de Runny-Dead, tuvo que firmar la famosa Carta Magna.

Allí se consagraron principios tan importantes como el que nadie puede ser juzgado «a no ser por el legal juicio de los pares o por la ley del país» (habeas corpus) ; que ningún impuesto es obligatorio si no ha sido aprobado por el Parlamento; o que los súbditos tienen derecho a resistir por la fuerza al monarca que viole sus leyes.

Esta fue la base de todo el sistema de libertades inglesas. Años antes, en España, el rey Alfonso IX había concedido, sin ruido de sables, el ordenamiento de las Cortes de León, que contemplaba disposiciones semejantes (1188).

DEL CAOS NACE LA LUZ: 30 de ventoso del año (21 de marzo de 1804): la Convención aprobó el Código Civil de los Franceses o Código de Napoleón, entonces primer cónsul de la República. Antes de la Revolución había en Francia Legislaciones diferentes, tanto para cada provincia como para cada clase social El Código es el logro más importante del principio de la igualdad civil proclamado por la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.  El Gran Corso lo implantó en Bélgica, Cerdeña, Holanda, Sicilia, etc.

Al caer el Imperio (1815) fue proscrito, pero influyó substancialmente en las nuevas legislaciones europeas y americanas. En Chile, O’Higgins propuso que se adoptaran todos los Códigos promulgados por Napoleón, sin modificaciones. América, hasta el siglo XIX, no fue sino espectadora. Los antiguos ordenamientos jurídicos precolombinos azteca e incaico, especialmente-sucumbieron ante el arrollador avance hispano.

Durante largo tiempo no se habló de otra cosa que de Reales Cédulas y de Recopilaciones de Leyes. El «se obedece, pero no se cumple» fue el punto de partida. Era necesario  dictar leyes propias. Después del movimiento emancipatorio, fueron muchos los Códigos que se dictaron. De entre ellos, sobresale el Código Civil chileno (1857), obra del venezolano Andrés Bello, que ejerciera notable influencia en otros países latinoamericanos, y que cuenta entre sus fuentes al famoso Código Napoleónico.

Los viejos conceptos jurídicos, no obstante los años, conservan su fuerza. Ahora que el hombre mira a las estrellas y echa las bases de un derecho interplanetario, sus pies. aún se afirman en primitivos Códigos de piedra y de papiro.

Historia del Derecho Origen de la Justicia Resumen Su Evolucion

La Historia del Derecho Origen de la Justicia

ANTE TODO… ¿QUE ES EL DERECHO? El derecho es una creación histórica y cultural, por lo cual su significado, como el de toda actividad humana, varía de acuerdo con la época y el lugar. Puede afirmarse, sin embargo, de manera parcial y transitoria, que el derecho es el conjunto de reglas y de normas de conducta establecidas o sancionadas por el Estado. Por esta razón, es imposible concebir la existencia del derecho fuera del Estado.

Sin ser estudiosos del derecho, Por ejemplo, sabemos, sin haber estudiado la Ley de Contrato de Trabajo, que al trabajador le corresponde recibir una suma de dinero por el tiempo trabajado y, también, que la jornada diaria laboral tiene un límite de tiempo. Conocemos, quizás no con la precisión de un especialista, los derechos y las obligaciones que se contraen al celebrar un matrimonio y que podemos casarnos sin el consentimiento de nuestros padres recién después de cumplir veintiún años de edad, etc. Estos conocimientos son adquiridos mediante la experiencia y, probablemente, sin necesidad de haber leído el Código Civil ni la legislación laboral.

Este conjunto de preceptos son de cumplimiento obligatorio para todas las personas que viven en un determinado Estado, el cual, como expresión de un orden social institucionalizado, tiene el monopolio de la fuerza, es decir, es el único autorizado para utilizar la fuerza a fin de provocar la conducta esperada por parte de los habitantes.

De esta forma, ante el incumplimiento de una acción establecida por la ley -por ejemplo, que un trabajador no perciba el salario que le corresponde-, cada habitante tiene la facultad de poner en movimiento los mecanismos legales y recurrir a las autoridades del Estado, quienes tienen la obligación de garantizar el cumplimiento de los derechos.

El derecho, como un conjunto de normas que regulan la conducta de las personas que viven en una sociedad, es parte de la vida cotidiana de los seres humanos. Cuando dos personas se casan, por ejemplo, adquieren derechos y contraen obligaciones establecidas por el derecho. Cuando alguien nace, las leyes establecen -entre otras cosas- que debe ser inscrito en el registro civil correspondiente al lugar de nacimiento.

HISTORIA DEL DERECHO: La fuerza y sentido de los golpes de espada propinados por la  Justicia han variado conforme a la evolución de un concepto: el Derecho. ¿En qué consiste? ¿De dónde proviene? Mucho se ha dicho y escrito: el hombre, por obra divina, nace con ciertos principios inmutables rectores de su quehacer; el Derecho es un producto social, condicionado por factores diversos, etc.

A fin de cuentas, lo que interesa es su manifestación concreta y práctica: la norma jurídica, que perdura gracias a la tradición oral y escrita. Si para los antiguos no era delito el hacer sacrificios humanos, se debía a que Derecho, Religión y Moral iban de la mano; los dioses no podían condenar un acto ejecutado en su propia honra. Pero no en vano pasan los años.

Si bien el derecho no peina canas, ha ganado, en cambio, en experiencia y sabiduría. Cada pueblo es libre de darse sus propias normas de conducta, ajustadas al momento que vive. La historia del hombre es también, en cierto modo, la historia del Derecho. A cada estructura social corresponde un determinado ordenamiento jurídico. Al amparo de la necesidad que tuvieron las comunidades primitivas de someterse a una dirección que las guiara y a un imperio que dirimiera sus disputas y las protegiera, surgió la noción de autoridad. En ese instante aparece la idea de Derecho. La voluntad arbitraria del Jefe fue la única norma de conducta.

A medida que la Humanidad se perfeccionó, se dictaron reglas que limitaron el poder absoluto. Esta nueva noción de autoridad armonizó la existencia del individuo con la de la sociedad, al convertirse en una verdadera personificación del Derecho, que vela por su propio cumplimiento. La diversificación de la actividad y conocimiento humanos obligó a una especialización: se forman el Derecho Civil, Penal, Mercantil, basta llegar, en nuestros días, a ramas como el Derecho Tributario, de Radiodifusión y Aeronautico.

 TODO VIENE DE ORIENTE 2.000 años antes de Cristo, en -una época en que Occidente apenas balbuceaba una cultura, un rey caldeo, Hammurabi, dictaba un Código, el más antiguo de que se tenga memoria. En el primer año de este siglo, Morgan, un arqueólogo francés, descubrió una piedra de 2,25 metros de alto, actualmente en el Museo del Louvre.

Contenía 250 artículos grabados en caracteres cuneiformes, basados en viejas leyes sumerias, Trata de los juicios, obligaciones de los funcionarios, préstamos a interés, constitución de la familia, de los negocios y de ciertos delitos.

Resalta su preocupación por reglamentar el comercio, principal fuente de sustentación de Babilonia, y la consagración de una vieja ley penal: la Ley del Talión ojo por ojo, diente por diente«).

El Código de Hamurabi, dictado dos mil años antes de Cristo, consagró la aplicación de la Ley del Talión, atenuada más tarde por los israelitas y los musulmanes. En Occidente, Grecia y Roma entregaron los fundamentos del Derecho Moderno, cuyas disposiciones se remontan hasta un espacio sideral.

En la India, en el siglo XIII antes de nuestra era, se dio forma al «Manava-Dharma-Sastra» o Código de Manú. Rige, en Íntimo enlace, el orden ético, religioso, moral y jurídico. Con los años, sus disposiciones cambiaron, pero no siempre para mejor, como es el caso de la práctica de arrojar a la hoguera a las mujeres viudas.

El Código de Manú -base de la literatura jurídica sánscrita- regula la conducta en cuanto es un camino que enlaza al hombre con el más allá. Establece el sistema de castas (brahrnanes, chatryas, vaysyas y sudras), ideado por los primeros sobre la base de una: doctrina inventada ad hoc. Acepta la poligamia, aunque califica de perfecto el matrimonio monógamo. («Sólo aquel hombre es perfecto, que conste de tres personas: su mujer, él y su hijo»).

En este terreno, se oa5a una faceta de la muy famosa ley del embudo: el varón podía tomar su primera mujer de su casta y luego descender en la serie, pudiendo los sudras tener tan sólo una.

Contenía, además, normas-relativas a la herencia, a la propiedad, a los contratos y a la organización judicial. En el Medio Oriente destacan el derecho hebreo y el musulmán. El desarrollo del derecho judío está marcado por la misión que, según su religión, debía cumplir su pueblo en el mundo. El monoteísmo es la base de sus instituciones. Existe un Dios vivo, que guía como Providencia el destino de los hombres, si bien atiende especialmente al pueblo elegido de Jehová es el poder gobernador invisible.

La teocracia hebraica está regida por el profetismo: Dios, en todos los casos necesarios, hará surgir jefes y profetas. Dios es también dueño de la tierra conquistada. La rigurosidad del antiguo Derecho fue suavizada por Moisés (se opuso, por ejemplo, al sistema de represalias o Ley del Talión).

Con la llegada de los romanos surge el Derecho elaborado por los rabinos. Hoy todas esas normas se encuentran en el Talmud, formado por la Michná, o recopilación de tradiciones orales atribuidas a Moisés, y por el Ghemara, que contiene aclaraciones y complementos posteriores. Sobre la base del judaísmo, nacen -dos evoluciones religiosas: el cristianismo y el mahometanismo.

En 609, Mahoma predicó el Islam. Fundado en un monoteísmo simple, rebasa el carácter nacional hebraico, imponiendo la obligación de difundido a todos los pueblos, incluso por la fuerza, El Corán contiene los dogmas de Mahoma, ordenados _ por sus sucesores. Sus preceptos jurídicos revisten a la vez el carácter de deberes religiosos, El derecho musulmán establece una diferencia entre los creyentes y los no creyentes. La mujer tiene exactamente la mitad de importancia que el varón: el testimonio de dos mujeres equivale al de un varón; en el homicidio de una mujer, la multa es la mitad que en el de un varón de su misma clase.

La naturaleza del Derecho
De lo dicho fácilmente se desprende que la base previa del Derecho es la existencia de la sociedad, pues sin ésta no tendría razón de ser. ¿Qué necesidad del Derecho tenía un Robinsón Crusoe, si en su isla desierta no había un semejante con el que poder entablar una relación jurídica?

No debe olvidarse que toda relación jurídica implica necesariamente la bilateralidad subjetiva, la existencia de dos sujetos, uno el titular de una pretensión o derecho (derecho subjetivo), y otro, el sujeto pasivo, que está obligado a satisfacer la pretensión. Esta bipolaridad subjetiva existe en todas las relaciones jurídicas, incluso en aquellas que, a primera vista, parezcan más íntimas y unilaterales; por muy impersonal que se estime el derecho de propiedad de un sujeto sobre una cosa particular, siempre la relación jurídica presupondrá la existencia de un sujeto pasivo, en este caso la totalidad de los demás ciudadanos, obligados a respetar y a no atentar contra el dominio de que el sujeto activo goza. Por esto mismo, se afirma que el Derecho, a diferencia de la norma moral, es esencialmente   intersubjetivo.

Ubi homo, ibi societas; ubi societas, ibi ius («donde existen hombres hay sociedad; donde hay sociedad hay derecho»); esta expresión es presupuesto del concepto del Derecho y, al mismo tiempo, nos hace intuir su contenido, que no es sino el conjunto de normas que regulan la convivencia humana (Derecho objetivo). La norma jurídica, así formulada, se acompaña de otra característica natural: la coercibilidad, es decir, la posibilidad de que su cumplimiento sea exigido por la fuerza, cuando no se haya producido voluntariamente.

La coerción, sin embargo, falla a veces, normalmente por el insuficiente desarrollo de la sociedad en la que la norma rige, lo cual no evita que su cumplimiento se considere siempre como obligatorio; así sucede en la sociedad internacional, cuyo Derecho no deja por ello de ser coactivo (pacta sunt servando), aunque no esté dotado de órganos supranacionales eficaces para imponer la observancia. Habrá que añadir, de todos modos, que la corriente actual tiende a la superación de la anticuada idea de la soberanía absoluta de los Estados, herencia de la época nacionalista, en aras de una mayor cooperación e interdependencia.

Como órganos o manifestaciones de estas ideas, de carácter cada vez más ejecutivo, podremos citar el Tribunal de La Haya, la Organización de las Naciones Unidas, los organismos bancarios internacionales, la OTAN y los organismos en que el movimiento europeísta se va concretando.

edificio tribunal de la la haya en holanda

El    Tribunal   de   Derecho   internacional   de La Haya, en Holanda, en el que se plantean
litigios  de  aquel   carácter.

Las fuentes del Derecho
Si éste es el modo de ser del Derecho, ¿cómo se produce? ¿Cómo brota la norma jurídica? En otras palabras, ¿cuáles son sus fuentes ?

Éstas son varias. En un orden temporal histórico, se puede decir que la primera pro ducción jurídica de los pueblos primivos obedeció al sentido innato de la juridicidad a esta serie de normas naturales que el humano puede conocer por sí solo, al meen sus rasgos fundamentales (Derecho moral).

La repetición inveterada de unos actos determinados llega a crear la conciencia social de su obligatoriedad; se instituye, de esta forma, lo que se denomina costumbre o uso,que es también fuente del Derecho.

Con el mayor grado de desarrollo social y con la progresiva separación de funciones y poderes, se llega, ya en épocas de la historia moderna, a la distinción nítida de dos potes tades, emanadas de la suprema autoridad po lítica: la legislativa y la judicial. Aquélla pro duce el Derecho mediante la promulgación de normas escritas (leyes, recopilaciones, códigos), que son de aplicación general; la segunda, directamente dirigida a la resolución de un conflicto jurídico concreto, es fuente del Derecho, en cuanto sus decisiones o sentencias pueden aplicarse a casos supuestos similares (jurisprudencia, precedentes).

También los estudios o comentarios de los juristas, o conocedores del Derecho, pueden contribuir en cierto modo a la producción jurídica, en cuanto aclaran, completan y coordinan las lagunas y formulaciones abstractas de la construcción legal; es lo que se denomina la doctrina. Constituye un factor importante en todo ordenamiento jurídico.

El Derecho contiene en sí todos los derechos y obligaciones del   hombre en  sociedad.El Derecho soviético, aunque dominado por las doctrinas de Marx y de Lenin, tiene mucho de común con los demás sistemas continentales del Derecho civil; la decisión judicial no es fuente del Derecho, sino que ha de interpretar y aplicar el ordenamiento jurídico vigente.

jueces del siglo xviii

Parte de el cuadro de Hogarth The Bench (El Tribunal) nos ofrece una visión satírica de tres jueces del siglo XVIII. La majestuosa imagen central es la del Primer Lord de los Tribunales,  Sir   John  Wilkes.

Sistemas jurídicos
El ordenamiento jurídico de cada nación ha sufrido, a lo largo de la Historia, una serie de vicisitudes que le ha obligado a pasar por diversas etapas que, en esencia, coinciden parcial o totalmente con las del predominio de cada una de las fuentes del Derecho enunciadas en los párrafos anteriores.

La historia del Derecho Romano, por ejemplo, es a este objeto altamente significativa. La ley de las Doce Tablas es el documento jurídico escrito más antiguo de Roma, pero es muy probable que recogiera unos usos sociales anteriores; de todos modos, la costumbre siguió regulando las relaciones jurídicas del pueblo, paralelamente, incluso, a disposiciones generales que, como las leyes comiciales de la época republicana, exigían la votación en asamblea popular o por plebiscito.

Las normas escritas son cada vez más usuales, sobre todo en la época imperial, con lo que el Derecho consuetudinario queda cada vez más relegado a segundo término. También, en este período, tienen gran importancia las interpretaciones y comentarios de los jurisconsultos o estudiosos del Derecho, y las decisiones o sentencias de los magistrados a los conflictos o litigios concretos, que los interesados les plantearan (como el rescriptum imperial), sin olvidar la progresiva influencia, de raíz iusnaturalista, del ius gentium y la llamada a la equitas para atenuar la rigidez del Derecho positivo.

Roma hizo gala de un criterio eminentemente práctico y agudo. Su construcción jurídica es nueva en la Historia y, en sus rasgos fundamentales, ha sido transmitida a la civilización occidental. En oposición a las culturas que le preceden, separa la norma jurídica de la norma religiosa, y esta idea laica del Derecho permite la evolución ágil y perfeccionista de su ordenamiento jurídico.

Los sistemas jurídicos vigentes en las naciones occidentales modernas han tomado de Roma, si no el contenido puesto al día, sí al menos la idea formal de lo jurídico. Todas han elaborado un ordenamiento al que han contribuido las fuentes de producción ya mencionadas. El mayor predominio de una determinada no implica la inexistencia de las demás, porque la vida del Derecho es una constante interacción hacia la homogeneidad y logicidad de todo el ordenamiento.

Por ello mismo, la prioridad que se atribuye en muchos países a una ley votada por un Parlamento no significa que sus normas generales tengan necesariamente que aniquilar la costumbre jurídica; muchas veces  la ley no es mas la ratificación de un uso preestablecido.

Una ley, contraria a los sentimientos populares, puede convertirse en ley muerta al prevalecer la costumbre extralegal; y es muy frecuente, por otro lado, que cuando una ley aparece anticuada respecto a las necesidades cambiantes, sea lentamente sustituida. en la práctica cotidiana, por una costumbre nueva, más adecuada a las realidades.

derecho romano

El Derecho Romano es el fundamento del sistema continental europeo; los romanos establecieron un orden jurídico altamente organizado, superior a todos los anteriores, que fue objeto de adaptaciones y compilaciones  a   partir de Justiniano.

Los códigos
De todos modos, es posible agrupar los sistemas jurídicos actuales en dos familias principales: la continental europea e ibero-americana y la familia anglosajona.

La primera, encuentra su principal fuente productora en la legislación, es decir, en la formulación de normas generales y abstractas por parte del órgano constitucionalmente competente: la legislación ha tomado, en ocasiones, la forma de Códigos en sus manifestaciones más avanzadas y homogéneas.

El Código: es un cuerpo articulado y lógicamente estructurado, a diferencia de la mera recopilación o compendio de leyes.

El Código de Napoleón, que unificó los diversos sistemas de leyes escritas y de costumbres en Francia, en su primer gran representante y, al mismo tiempo modelo de muchos posteriores.

La centralización impuesta por el moderno concepto del Estado ha sido también un factor que  ha contribuido a la actual preponderancia sistema legislativo. Éste alcanza su promulgación más categórica y absoluta en el campo  del  Derecho Penal con la famosa expresión rtullum crimen sine lege, es decir, existe delito sin que antes lo haya declarado tal la norma escrita y promulgada.

El juez, bajo este sistema, no es libre de dictar una resolución,  de acuerdo con las reglas de  la razón o del sentido jurídico que posea no que la ha de resolver aplicando la ley vigente: en otras palabras, ha de adaptar la ley general y abstracta al caso particular y concreto en que consista el litigio. No es una labor mecánica, porque nunca las reglas abstractas podrán prever toda la rica gama de las realidades prácticas. Por eso estos  sistemas imponen subsidiariamente la llamada a la costumbre general o local, a los principios generales del Derecho, al Derecho natural, a la recta razón y a las sentencias o jurisprudencia de los jueces jerárquicamente superiores.

Este es el Derecho, en líneas generales, que rige en casi todos los países de Europa continental y en los iberoamericanos; ha sido también aceptado, al menos en parte, en varios países del Medio y Lejano Oriente.

Frente al sistema anterior, la familia del Common Law, o anglosajona, da preponderancia a la sentencia judicial; sus características son el pragmatismo y la flexibilidad, basadas en las decisiones de los magistrados, transmitidas a través de los años.

El Derecho civil inglés es un Derecho elaborado por los jueces, cuya estructura está constituida por las reglas de los precedentes, formados como resultado de los principios y razonamientos que el juzgador aplica al conflicto que le ha sido planteado. Normalmente, los precedentes de los jueces o tribunales superiores son obligatorios para los casos similares que se ventilen ante los inferiores; sin embargo, el juez conserva su poder discrecional y está facultado para precisar y concretar sentencias anteriores que podrían parecer demasiado amplias, o poner en vigor y remozar reglas más antiguas.

El sistema anglosajón no desconoce, a pesar de todo, la importancia del Derecho legislado; hay que tener en cuenta que un Estado moderno no puede prescindir de reglas y procedimientos de Derecho público, que han de ser uniformes y de fácil conocimiento (Derecho administrativo).

Por otro lado, la labor de los Parlamentos y la tendencia socializadora requieren medios idóneos para hacer realidad una política, es decir, la facultad de dictar disposiciones generales en vez de entregarla a las manos de una futura y eventual consagración judicial. Estas leyes constituyen, en esencia, el statute law.

El sistema anglosajón está vigente en las islas Británicas, Estados Unidos de América del Norte y en la mayoría de los países de la Commonwealth.

Además de estos dos grupos, el mundo extraoccidental ofrece otros que siguen encerrando el Derecho dentro de la religión; son el Islam y el pueblo hindú.

La Ley del Islam es, en esencia, parte de la religión mahometana; no constituye una ciencia separada e independiente. El sharVa es un código de conducta que especifica los deberes y obligaciones (no los derechos) de los mahometanos, de acuerdo con sus creencias.

Este sistema jurídico rige, actualmente, para más de 400 millones de almas, en muchos de los países comprendidos entre Marruecos e Indonesia. Las fuentes del Derecho son el Corán, o libro sagrado islámico, la Sunna, o tradición del profeta Mahoma, el ijma o consenso de opinión de los estudios del Derecho, y el Kiya o sistema de analogía.

El derecho hindú es otro sistema tradicional, basado en principios religiosos respetados por creyentes de varios países del sur y sudeste asiáticos. La religión es el brahmanismo, que se apoya en los textos sagrados de los Srutis (entre 1500 y 600 a. de J. C.) y de los Sastras.

Mención especial, en este grupo, merece el sistema jurídico del reciente Estado de Israel, que, aunque muy avanzado en ciertos aspectos, sufre, sobre todo por efecto de la presión de sus grupos religiosos ortodoxos, una notable subordinación a las normas religiosas judaicas.

LECTURA COMPEMETARIA:
Dos ámbitos de difícil diferenciación

El Derecho Público esta compuesto por el conjunto de normas que regulan la actividad estatal y fijan los límites de la autoridad del Estado. Esta rama del derecho determina los órganos y su competencia, así como los procedimientos mediante los cuales se manifesta la actividad del Estado.

Mientras que en las relaciones sociales que regula el Derecho Público existe una subordinación de las personas al Estado, el Derecho Privado agrupa el ordenamiento jurídico que regula las relaciones entre los particulares, entre personas que se encuentran en un plano de igualdad jurídica.

No es posible, sin embargo, establecer un límite claro y absoluto entre aquello que pertenece al ámbito del Derecho Público y aquello que pertenece al ámbito del Derecho Privado. A lo largo de la historia del derecho se han esbozado, básicamente, tres posturas para establecer esta delimitación.

■ El primer criterio de clasificación aparece en el derecho romano; los términos «Derecho Público» y «Derecho Privado» provienen del latín publicus jus y privatum jus. El célebre jurisconsulto Ulpiano -que vivió entre los años 170 y 228- estableció la diferenciación según los «intereses en juego». El publicus jus era el que correspondía a la «cosa romana», mientras que el privatum jus concernía a los individuos.

Esta teoría ha sido blanco de críticas y objeciones. La línea de demarcación entre el interes público y el privado es imposible de trazar en tanto están unidos en forma indisoluble. Una política estatal orientada a proteger el medio ambiente (interés público), por ejemplo, se plasmará en un conjunto de normas que establezca obligaciones a los propietarios de industrias. Estas leyes, sin duda alguna, protegerán el interés de los particulares (interés privado), el derecho de cada uno de nosotros a gozar de un ambiente sano.

■ Un segundo criterio para deteminar el carácter público o privado del derecho se funda en la naturaleza de los sujetos que intervienen en la relación jurídica. Cuando el Estado es una de las partes de la relación, el derecho aplicable será público, mientras que el Derecho Privado sólo regulará las relaciones entre particulares.

Sin embargo, no es posible afirmar que toda relación en la que interviene el Estado pertenezca a la esfera del Derecho Público, ya que el Estado, como persona jurídica, realiza distintos actos jurídicos de indudable carácter privado, como cuando realiza una operación de compraventa con un particular.

■ Por último, existe la teoría que diferencia al Derecho Público del Derecho Privado por la naturaleza de las relaciones jurídicas. En este sentido, pertenecen al Derecho Público las relaciones jurídicas de subordinación, es decir, relaciones en las cuales ei Estado, en ejercicio de su poder público, fija los términos en los cuales desarrollará su actividad, mientras que los particulares se encuentran obligados a aceptarlos. En contraposición, la característica primordial del derecho privado es que vincula a las partes de manera tal que prima la coordinación entre ellas, es decir, las partes implicadas, en igualdad de condiciones, establecen los términos de la relación. Por ejemplo, cuando una persona vende una casa acuerda libremente con el interesado en comprarla el precio, la forma de pago, la fecha de escrituración, etcétera.

Se le ha criticado a esta teoría que, según sus concepciones, el Derecho Internacional -ámbito en el cual los Estados se relacionan en un plano de igualdad y coordinación, debería ser considerado como perteneciente al Derecho Privado, cuando nadie discute que forma parte del Derecho Público.

Fuente:
Educación Cívica 2 – Edit. Santillana – Casullo-Bordone-Hirschmann-Masquelet-Podetti-Rasnosky-Rubinich-Pujato-Tadei

Fuente Consultada:
La Llave del Saber Tomo II La Evolución Social Ediciones Cisplatina S.A.

 

Concepto de Populismo Politico Características

Concepto de Populismo Político
Sus Características

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Concepto de Populismo

Movimiento político heterogéneo caracterizado por su aversión a las élites económicas e intelectuales, por la denuncia de la corrupción política que supuestamente afecta al resto de actores políticos y por su constante apelación al pueblo entendido como un amplio sector interclasista al que castiga el Estado.

Bajo esta denominación pueden aparecer englobadas diversas ideologías políticas de carácter normalmente autoritario pues, al reclamar para sí la encarnación de los deseos mayoritarios, rechazan la necesidad de más intermediarios y deslegitimar por obstaculizador el pluralismo que representa el resto de la oposición.

Su aparición se liga a rápidos procesos de modernización que generan distinto grado de desarrollo entre diferentes núcleos, normalmente zonas urbanas frente a las rurales más atrasadas. Aunque una de sus más famosas manifestaciones, el peronismo argentino, tuvo un carácter industrial y urbano, es más usual que arraigue en el medio agrario, tal y como sucedió en el sur de Estados Unidos durante la génesis del Partido Demócrata El populismo puede generar tanto reacciones conservadoras como, lo que es propio de numerosos movimientos nacionalistas del Tercer Mundo, desarrollismos transformadores.

Existe incluso una derivación marxista del populismo, según la cual se sustituye la contradicción clasista por la dialéctica entre bloques de dominadores y dominados. También se usa el concepto peyorativamente para denominar un determinado estilo o un tipo de acción que apela directamente a los miedos y aspiraciones instintivas de las masas, en general, y de los agricultores o pequeños burgueses, en particular.

Los políticos populista que suelen apoyarse en el nacionalismo y un personalismo carismático, utilizan un discurso ambiguo o demagógico, y si las circunstancias institucionales lo permiten, tratan de legitimarse a través de métodos de consulta plebiscitaria.

Los Populismos Latinoamericanos

Desde la crisis de 1930 y luego de la Segunda Guerra Mundial, América Latina sufrió profundas transformaciones en los planos económico, social y político. Hacia mediados de los años ’30, en la mayoría de los países latinoamericanos se produjo un incremento generalizado de las exportaciones. En algunos el ritmo fue intenso y creciente, como en Brasil, México, Chile y Venezuela, y en otros hubo períodos de rápido crecimiento seguidos de agudas crisis, como en Argentina, Uruguay y Bolivia.

Hacia los años ’40, en un grupo de estos países —como resultado de la retracción mundial de las importaciones de bienes de consumo— se desarrolló un intenso proceso de sustitución de importaciones. El crecimiento industrial más importante tuvo lugar en la Argentina, México y Brasil. En los casos de Bolivia y Perú, por ejemplo, sus alcances fueron más limitados. El desarrollo industrial de este período se caracterizó por una destacada presencia del Estado, que actuó como impulsor de las actividades económicas.

Las políticas estatales encararon planes de nacionalizaciones —en particular de los recursos naturales considerados claves para el desarrollo de cada país—. Estos cambios fueron acompañados por transformaciones en la estructura social. Se consolidaron los sectores de la burguesía industrial y se amplió la masa de trabajadores urbanos. En México, Brasil y Argentina se desarrollaron procesos políticos de carácter populista, aunque en cada uno de estos países este proceso adquirió modalidades diferentes.

populismo en brasil

El presidente del Brasil Getulio Vargas—inició su primer mandato en 1930— fue el líder de un movimiento de tipo populista. Encabezó una revolución que puso fin al predominio de la oligarquía —los grandes plantadores y comerciantes— e intentó ampliar la base de participación política. En 1937 proclamó la constitución del Estado Novo. Impulsó un proceso de transformación económica de tipo industrialista y nacionalista —creó la empresa petrolera estatal PETROBRAS— y organizó desde el Estado estructuras sindicales oficialistas.
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Lázaro Cárdenas, líder populista mexicano. Asumió la presidencia de México en 1934. Llevó a cabo un programa nacionalista que buscaba establecer un fuerte control sobre la economía del país. Las claves de su política fueron la nacionalización del petróleo —se creó el monopolio estatal PEMEX—y la reforma agraria, consistente en repartir tierras entre la gran masa de campesinos pobres —de origen mayoritariamente indígena—. El movimiento cardenista contó con el apoyo del campesinado y de amplios sectores de la clase obrera, ya que durante el gobierno de Cárdenas aumentó de manera notable el número de trabajadores sindicalizados.

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Características:

Estos movimientos populistas se caracterizaron por crear una fuerte organización obrera, con el fin de que en alianza con la Burguesía Nacional industrialista, instalaran las bases de un desarrollo a través de la sustitución de importaciones.

Los ingredientes fundamentales de los populistas son la transferencia del ingreso en desmedro de los sectores rurales y en favor de los sectores urbanos, políticas nacionalizantes, una fuerte dosis de estatismo como apoyo a la Burguesía Industrial y al aglutinamiento en torno a un líder carismático.

Es innegable que estos movimientos lograron una transformación de la sociedad en los países donde se desarrollaron, pero en última instancia por factores diversos no lograron llegar a sus fines últimos. La consecuencia más marcada de la actuación populista es la desaparición de los sectores políticos dominantes, que configuraban la expresión de la burguesía terrateniente.

Para sintentizar lo anteriormente expuesto, diremos que Populismo, es un movimiento político basado en los sectores obreros urbanos e industriales nacionales, que por medio de la redistribución del ingreso, se propone lograr la transformación de las estructuras sociales y económicas de un país.

Las soluciones son a corto plazo, porque esta política no es eterna, sus límites son los de la distribución de ingresos que le da origen. Mientras haya un sector próspero del que pueda sacarse, con destino a un sector industrial urbano —generalmente ineficiente— esto es posible. Cuando las vacas flacas suceden a las vacas gordas, el populismo suele morir, aunque su recuerdo indisolublemente unido a épocas de prosperidad, perdura largamente y alimenta a quienes pretenden ser sus herederos.

EL POPULISMO EN ARGENTINA:

En la Argentina —y en toda Latinoamérica— desde mediados de la década de 1940 las masas emergen de un modo inequívoco, en la sociedad y en la política. Esto se relaciona en parte con procesos de industrialización pero, sobre todo, con el acelerado crecimiento de algunas grandes ciudades, a las que se vuelcan sectores expulsados por la crisis rural y atraídos por la posibilidad, más o menos real, de obtener en las ciudades mejores empleos, mejores condiciones de vida.

Excluídas y marginadas del consumo, del prestigio y del poder, en un momento esas masas irrumpieron en forma brusca reclamando un lugar en la sociedad. En ese sentido, el 17 de octubre de 1945 fue un episodio de un simbolismo extremo.

¿Qué hacer con esas masas?. Hay una política posible para ellas —en la Argentina y en todo el mundo— que es la de lo que genéricamente podría denominarse el socialismo: colaborar con ellas, para que ellas mismas encuentren su propio destino, realicen su propia reivindicación. Se plantean aquí varios problemas tácticos y estratégicos: cuáles van a ser los medios, con velocidad se van a producir esos cambios, que sacrificios debe imponerse una generación en aras de las siguientes.

En cualquier caso, es un camino difícil. Naturalmente es posible la política inversa: excluir y marginar a las masas, explotarlas, reprimir los riesgos también son evidentes y consiten en una explosión incontenible.

El siglo XX elaboró una tercera opción desarrollada por el fascismo italiano y adecuada —modificándola sensiblemente— Latinoamérica: una política de masas descarte su autonomía y las utilice para tentar poderes ajenos. Esto es lo que s denominarse populismo.

Se apoya en primer lugar en el const de masas. Estos vastos contingentes, cientemente urbanizados, desean consumir, y ese consumo puede ser adecuado para el desarrollo de ciertos sectores imdustriales locales. Fomentarlo, mediante una política redistributiva de ingresos que sólo beneficia a las masas —las tranquiliza quizá— sino también a quienes producen para ellas.

¿Quién paga esto?. Generalmente los sectores productores tradicionalmente volcados a la exportación —nuestra oligarquía terrateniente, por ejemplo— cuyos ingresos son trasladados al sector industrial por intermedio del Estado, a través de retenciones a las exportaciones, cambio diferencial, etc.

Sobre todo, se apoya en una política de masas. Estas son movilizadas y politizadas intensamente, pero cuidando de tronchar todo amago de acción autónoma. La politización es encuadrada por el Estado, junto con un partido —o un movimiento— que se desarrolla adosado a él y que está indisolublemente unido a la figura de un líder ca-rismático, su surgimiento no es un mero azar: esa figura es cuidadosamente construida por los medios de comunicación de masas —la radio, la televisión— cuyo desarrollo es esencial para esta política populista. Ni Mussolini ni Perón habrían existido sin la radio.

También es construida mediante la práctica de una beneficencia directa. El Estado providente y benefactor —el clásico Welfare State de los capitalismos avanzados— se concentra en una persona, de cuya bondad y caridad parece depender esa beneficencia que, según es bien sabido, es hoy una función casi ineludible del Estado moderno.

Falta, finalmente, un buen enemigo, para aglutinar fuerzas. Tratándose de movimientos policlasistas, que procuran armonizar los intereses de sectores de propietarios y de trabajadores, este enemigo no puede ser, sin más, el patrón. Se recurre a figuras más ambiguas en cuanto a contenido real, pero de gran fuerza emocional: la oligarquía, la maléfica, proteica y omnipresente oligarquía, cien veces derrotada y cien veces renacida.

¿Es eterna esta política? Sus límites son los de la distribución de ingresos que le da origen. Mientras haya un sector próspero del que pueda sacarse, con destino a un sector industrial urbano —generalmente ineficiente— esto es posible. Cuando las vacas flacas suceden a las vacas gordas, el populismo suele morir, aunque su recuerdo indisolublemente unido a épocas de prosperidad, perdura largamente y alimenta a quienes pretenden ser sus herederos.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – El Populismo –

Gobiernos Populistas

Soberania Politica de un Estado Concepto de Ciencia Politica

Soberanía Política de un Estado

La soberanía es la capacidad de un Estado para ejercer el poder dentro de sus fronteras y proteger esas fronteras frente a amenazas de un enemigo externo. Los profundos cambios ocurridos durante este siglo plantean nuevos problemas con respecto a la conservación de la soberanía de los países. Un poder es soberano cuando no tiene ningún otro poder por encima de él.

En los Estados modernos, el concepto de soberanía está referido a la capacidad de una sociedad política de ejercer el poder dentro de sus fronteras y de proteger esas fronteras frente a amenazas de un enemigo externo. El concepto de soberanía no puede separarse de la noción de poder político, ya que el poder político se expresa jurídicamente en la soberanía.

La soberanía tiene dos facetas íntimamente relacionadas.

■  En su faceta interna, cuando se dice que un Estado es soberano, significa que tiene la capacidad y el derecho de ejercer la fuerza para lograr la paz dentro de los límites de su territorio.

■ En su faceta externa significa que un Estado tiene la capacidad de convocar a los ciudadanos para defender su territorio frente a posibles invasiones extemas.

Concepto de Soberanía:

Categoría central en la teoría clásica del Estado que supone la existencia de un poder final e ilimitado que rige, en consecuencia, la comunidad política. El principio de soberanía ha sido adaptado a las democracias actuales para que exprese el momento político fundante en el que los ciudadanos, sin ninguna autoridad previa ni superior a ellos, permiten a los poderes públicos que ejerzan como tales.

Sus primeros teorizadores, Bodin y Hobbes, la definieron como la suprema potestas, «el poder absoluto y perpetuo de una república» que se manifiesta en la función de promulgar leyes, de anular costumbres, de declarar la guerra y de negociar la paz.

Para Hobbes, la soberanía nace a partir de un pacto ficticio por el que el poder de la sociedad, inicialmente en manos de los individuos, se enajena en favor del Leviathan (Estado) que queda personificado en un soberano que legisla, juzga, nombra funcionarios, recompensa y castiga. Para Rousseau, también dentro de las teorías pactistas aunque sin intención justificadora del absolutismo, la soberanía se equipara a la suma de las voluntades individuales.

Es esta nueva concepción la que permite un artificio filosófico político por el que el principio legitimador del Antiguo Régimen desaparece y se reconoce la soberanía en manos de Los integrantes de la nación. No obstante, ésta se entiende de forma abstracta y expresa su voluntad por medio de un cuerpo electoral restringido a las clases burguesas.

El desarrollo del liberalismo hizo plantear pronto la [imitación de la soberanía nacional a los propietarios. Estos se opusieron a la extensión del número de sus depositarios alegando que así se pervertiría la idea de representación conjunta de los sentimientos e intereses colectivos de un país, incluyendo las generaciones pasadas y futuras, que no exigía la participación efectiva de todos los habitantes en cualquier momento determinado.

Las corrientes democratizadoras del siglo XIX reclamaron sin embargo el sufragio universal y la nueva definición de soberanía resultante pasó a considerar como fuente y origen de todo poder estatal a la generalidad del pueblo y no a una selección específica de éste.

Así, en Las democracias contemporáneas, el hecho de que la soberanía sea popular otorga al Estado la legitimidad sobre la que basa su actuacion. Pero el principio no sirve sólo para regir internamente la comunidad, sino que tiene una proyección frente al exterior que en el pasado se expresaba a través de la guerra o la paz y hoy se plasma, sobre todo, en la prohibición de injerencias extranjeras en los asuntos propios.

La soberanía es entonces un concepto jurídico político propio de las relaciones internacionales y supone la independencia del Estado como único sujeto con poder de decisión autónoma en el ámbito de sus competencias. El conjunto de estados soberanos guardan así relaciones recíprocas de igualdad formal en un contexto anárquico, al no existir autoridades supranacionales.

De hecho, la única regulación globalmente aceptada de la política internacional es precisamente la soberanía, lo que hace que ninguna obligación se pueda imputar a un Estado sin su previo consentimiento. No obstante, la soberanía como principio integrador determinante y elemento nuclear del ordenamiento internacional queda matizada por la existencia de organizaciones internacionales que adquieren el ejercicio de ciertas competencias.

Aunque también en esos casos el Estado suele controlar el proceso de toma de decisiones (gracias a la unanimidad, el consenso o el derecho de veto) y previamente ha permitido que la gestión se atribuya a este actor, lo cierto es que su existencia limita la libertad absoluta estatal. Más aún, la existencia de un núcleo de ius cogens imperativo e inderogable contrasta con el principio general de que las normas internacionales deben estar voluntariamente consentidas.

Foros como la ONU podrían convertirse en autoridades externas que produzcan normas de aceptación obligatoria, aun sin el consentimiento estatal, pero este desarrollo del llamado derecho de injerencia está aún muy condicionado. Sólo las organizaciones que pretenden la integración supranacional en ciertos ámbitos, como la Unión Europea, representan un ejemplo relativamente ambicioso de desafío a la idea de soberanía en su acepción clásica.

Claro que, con independencia de las proclamaciones jurídicas, las relaciones políticas internacionales sí que demuestran con toda su crudeza las verdaderas Limitaciones de la soberanía. Las diferencias de capacidad económica y militar, la interdependencia comercial o el acceso privilegiado de ciertas potencias a los recursos naturales son fenómenos que muestran la ficción ideológica de la idea.

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Por ejemplo, el área de explotación de pozos petroleros en el mar de un país.
La explotación de los recursos naturales dentro del territorio nacional es parte fundamental del ejercicio de la soberanía de un país.

ALGO MAS PARA COMPLETAR…

En quién reside la soberanía: Al ocuparnos de la soberanía conviene recordar en quién reside la soberanía. El problema lo hallamos desde el comienzo de nuestra historia política, cuando los hispanoamericanos iniciaron el proceso de la revolución por la independencia. Mientras que por esos años en algunas monarquías europeas se sostenía que el poder le había sido dado por Dios a la persona del monarca, en España, durante el siglo XVI, la escuela jurídico-política inspirada en el jesuíta Francisco Suárez (1548-1617) sostuvo que Dios no le concede al monarca la autoridad en forma directa sino por intermedio del pueblo: la soberanía es dada por Dios al pueblo y es éste quien la delega en sus representantes.

Estas ideas fueron enseñadas en las universidades hispanoamericanas y ofrecieron ocasión a los patriotas para afirmar, ante la caducidad del gobierno Español debido a la invasión de la península por Napoleón, que el pueblo debía reasumir la soberanía para designar un nuevo gobierno.

Surge entonces la teoría de la representación, según la cual el que gobierna lo hace en nombre del pueblo, que aunque sigue siendo soberano, ha dejado de ser gobernante.

Esta transferencia o delegación no hace al Estado absoluto. Este, por el contrario, es limitado, es decir, se halla condicionado por la naturaleza del hombre y por las facultades propias de que dispone.

La soberanía política: La soberanía política es la que hemos caracterizado inicialmente como soberanía interna, o sea, la facultad que posee el que gobierna de movilizar eficazmente la actividad de los miembros de la sociedad y de rechazar en el ejercicio de su misión propia toda ingerencia de los demás Estados.

En las formas dictatoriales, absolutistas o marxistas, la soberanía es absorbida por el Estado o por la persona que ejerce el poder; y esa absorción es tal, que no queda a los ciudadanos la posibilidad de restarle facultades, ni de enjuiciar o criticar.

En las concepciones democráticas representantivas los ciudadanos transfieren a sus representantes el poder.suficiente para gobernar el cuerpo político o sociedad política, pero no delegan todos sus derechos y se reservan el ejercicio de controlar a sus representantes.

Por ello en las democracias representativas no existe una soberanía absoluta. El poder de que goza es limitado, pero suficiente para cumplir su misión.

Soberanía e independencia
El concepto de soberanía externa no es absoluto, pues si un Estado fuera absoluto se impondría a otros, lo que no ocurre en el orden internacional, ya que se trata de relaciones de igualdad entre los Estados. Es decir, los Estados son iguales entre sí.

Lo que se designa por soberanía externa es el poder de determinarse libremente en la conducción de la política exterior. Esta determinación posee el nombre de independencia. Cualquier estado tiene el derecho, en nombre de la independencia, de rechazar cualquier intervención extranjera en su política interior y exterior.

Sin embargo, como los Estados son miembros de una sociedad mucho mayor de naturaleza mundial, se comprende que ningún ejercicio de los derechos de soberanía e independencia Duede ser absoluto. Los derechos están limitados por los derechos iguales de los demás Estados.

Pararegularel bien general mundial se hace natural laexistenciadeuna sociedad política mundial que logre la armonía, la colaboración y la paz, que son bienes supremos y base de los demás bienes.

El primer intento realizado en ese orden fue el Pacto de la Sociedad de las Naciones (1919), que subsistió hasta 1939, siendo seguido por la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (UN), nacida en 1945. La presencia de esa sociedad y de otros organismos mundiales pone en evidencia que la autolimitación de las soberanías nacionales tiene por objeto la búsqueda del bien común mundial.

Sin embargo, esa sociedad política mundial no puede ni tiene facultades para atentar, destruir o disminuir el derecho a la independencia.

Soberanía Territorial y el Control de las Fronteras

LECTURA COMPLEMENTARIA:
Concepto de Sobernía

«El concepto moderno de soberanía tiene su lógica interna y, conjuntamente, su fuerza aplastante: en efecto, ha logrado unificar procesos históricos, como la formación del Estado moderno, y ha permitido la elaboración conceptual de toda una teoría del Estado. Sin embargo, en la historia también se han dado procesos históricos y realizaciones institucionales diversas de difícil comprensión si se parte del rigor de este concepto político jurídico, que corre el riesgo de hacerse científica y políticamente embarazoso. Puntualizaremos ahora solamente dos: uno en plano jurídico y otro en el plano político; por un lado, el constitucionalismo […] y por el otro, el pluralismo, los cuales están en contra, de nuevos y diversos modos, de exigencias satisfechas por la sociedad política medieval.

Si concebimos la historia moderna no como una victoria del Estado absoluto sino como victoria del constitucionalismo, entonces notaremos que el elemento de continuidad de esta lucha está justamente en su adversario: la soberanía. Las distintas técnicas del constitucionalismo están, en realidad, todas dirigidas a combatir con el Estado mixto y la separación de los poderes, toda concentración y unificación del poder, a dividirlo en un equilibrio balanceado de órganos. […] Benjamín Constant […] quiere suprimir de sus sistema el concepto de soberanía, o redimensionarlo, porque en él ve la expresión de un poder absoluto y, en cuanto tal, arbitrario: nadie, ni el rey ni la asamblea, puede arrogarse la soberanía, y ni siquiera la universalidad de los ciudadanos puede disponer soberanamente de la existencia de los ciudadanos. Soberanía y constitucionalismo siempre han sido entendidos como términos antitéticos, y la victoria del segundo se logró con las constituciones escritas, cuyas normas son jerárquicamente superiores a las leyes ordinarias y hechas eficaces por cortes judiciales adecuadas. De tal manera fue posible garantizar ¡os derechos de los ciudadanos por los viejos y por los nuevos soberanos. […]

Pero el verdadero adversario de la soberanía es la teoría pluralista […] [en tanto demuestra que] no existe la unidad del Estado, con el monopolio de decisiones autónomas, porque de hecho, el individuo vive en asociaciones y grupos distintos, capaces de imponer sus propias opciones. En realidad en la sociedad existe una pluralidad de grupos en competencia o en conflicto para condicionar el poder político, y precisamente esta pluralidad impide que haya una sola autoridad, omnicompetente y omni-comprensiva, y el proceso de desición política es el resultado de toda una serie de mediaciones. En esta división de poder, en esta poliarquía, no hay un verdadero soberano […].»

NICOLA Matteucci. Diccionario de política. Siglo xxi, México, 1994.

Fuente Consultada:
Educación Cívica Juan Carlos Zuretti-Nestor Tomas Auza Editorial Itinerarium S.A.

CONCEPTOS DE ciencias politicas

El Gobierno de una Nacion Resumen, Concepto y Formas de Gobernar

Concepto: Gobierno de una Nación
Formas de Gobierno

¿QUE ES UN GOBIERNO?: Gobierno es el conjunto de autoridades y funcionarios que dirigen una sociedad o un grupo humano. Así hablamos del gobierno de la Nación, del gobierno provincial, del gobierno municipal, del gobierno de una empresa, del gobierno de una escuela, etc.

Toda sociedad humana, para cumplir sus fines requiere una organización, una conducción, una administración. La coincidencia de las voluntades, la composición de los intereses, la armonía de los esfuerzos, no surgen espontáneamente.

Incluso una familia necesita para su buen funcionamiento «un jefe de familia» que es su conductor y principal responsable. Un club de fútbol necesita una comisión y un presidente. No hay sociedad estable sin gobierno y autoridad.

La existencia de la autoridad es imprescindible para el buen funcionamiento de toda sociedad. Es un hecho comprobado por la experiencia de que si falla la autoridad la sociedad se desquicia, surge el desorden y la anarquía.

También la sociedad política necesita un gobierno, que sea el responsable de la armonía de las voluntades, de la consecución de los fines comunes, de la paz y justicia, de la protección de los derechos y libertades, de la composición de los conflictos.

Existen muy diversos tipos de sociedades políticas y múltiples formas de concebir y organizar el poder. Pero no existen, ni han existido, sociedades sin gobierno.

El objeto y la función del gobierno es lograr el bien común de la sociedad.

Aristóteles clasificaba a los gobiernos en tres formas legítimas y en tres formas corrompidas.

Las tres formas legítimas se caracterizan por buscar el bien común; las tres deformaciones, o formas corruptas, por buscar el bien particular o privado.

Formas legítimas:
monarquía: gobierna uno para provecho de todos;
aristocracia: gobierna un grupo para provecho de todos;
democracia: gobierna la muchedumbre para provecho de todos.

Formas corruptas:
tiranía: gobierna uno para provecho de sí mismo;
oligarquía: gobierna un grupo para provecho propio.
demagogia: gobierna la muchedumbre para provecho propio, con olvido del bien de la comunidad y de los otros grupos.

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LAS FUNCIONES DEL PODER – SU ARMONÍA Y COORDINACIÓN

Tres son por naturaleza las funciones fundamentales que requiere la organización y gobierno de una comunidad:

1. establecer las normas estables que regulan el ejercicio de los derechos y deberes, establecen la competencia de magistrados y funcionarios, regulan los distintos géneros de actividad social, etc., es decir, dictar leyes o legislar. Esta es la función legislativa;

2. poner en ejecución lo que mandan las leyes, velar por el orden social, administrar el estado, conducir el conjunto de la vida y la actividad social. Esta es la función ejecutiva;

3. ser arbitro en los conflictos que se suscitan, juzgar y sancionar a los que han transgredido las leyes, velar porque la justicia y el orden jurídico tengan vigencia real en la vida de la sociedad. Esta es la función judicial.

Estas funciones pueden estar reunidas o separadas en uno o distintos órganos o personas. El padre de familia las reúne en sí mismo en la sociedad familiar. El mismo da las normas, las ejecuta, administra su familia y sanciona a sus hijos cuando es menester.

En la mayor parte de las sociedades políticas, incluso en las primitivas, estas funciones no suelen estar concentradas en una misma persona. En muchas organizaciones tribales el jefe de tribu ejerce la función ejecutiva y administra justicia. Pero un consejo de ancianos es el que dicta las normas, toma las decisiones de más importancia, y se reserva los casos criminales de mayor trascendencia.

Fue característica de las monarquías absolutas el concentrar en manos del monarca las tres funciones en instancia suprema. El rey dictaba leyes, administraba el estado y actuaba como supremo juez. La concentración del poder en una mano es lo que constituye el poder dictatorial.

El poder dictatorial puede ser bien o mal empleado, pero por naturaleza es incontrolable y se presta a abusos, a convertirse en poder absoluto o arbitrario.

En los siglos XVII y XVIII, época del «derecho divino» de los reyes, era común la concentración de las tres funciones en manos del monarca. Es la época de las monarquías absolutas.

Las modernas teorías y movimientos democráticos surgen en oposición a este poder absoluto. Uno de sus postulados será el rechazo del poder incontrolable. De aquí su insistencia en que las tres funciones estén en manos y órganos distintos.

El objeto fundamental de la separación de funciones es prevenir los abusos, procurando el equilibrio y mutuo control entre los órganos.

Fue Montesquieu, pensador político francés del siglo XVIII, teórico del moderno constitucionalismo, quien en su obra El espíritu de las leyes, llamó la atención sobre la importancia que tiene la separación de funciones (él las llamaba «poderes», término que por mucho tiempo mantuvo la teoría política), para la limitación del poder y la salvaguarda de la libertad.

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CONCEPTO Ó DEFINICIÓN: Concepto de uso frecuente y poco preciso que designa, en la terminología política, tanto los mecanismos a través de los que se lleva a cabo la dirección pública de la colectividad social, como el aparato que hace aquélla posible.

El gobierno, por tanto, adquiere significados concretos diversos que pueden aludir a la forma de organización global en un Estado (o régimen político); a la acción misma de elaboración de las políticas públicas (o gobernación); o a la organización institucional donde reside la autoridad formal del Estado.

En esta última acepción estática y concreta, el término no sólo se aplica para nombrar al conjunto de los poderes públicos tradicionales —legislativo, judicial y ejecutivo— sino que también sirve como sinónimo del último. De hecho, y especialmente fuera del mundo anglosajón, con gobierno se designa específicamente a la cima política que, junto a la subordinada administración, conforma el poder ejecutivo.

Circunscribiendo así la noción a la de más restringido alcance, el gobierno es una institución política de existencia universal, a diferencia de los parlamentos o los tribunales, por lo que se identifica asiduamente con el poder estatal en sentido estricto.

En las democracias actuales, su protagonismo en la orientación de las políticas puede depender de la forma de nombramiento, que varía entre los presidencialismos, donde un poderoso jefe de gobierno directa y popularmente elegido se rodea de colaboradores, y los sistemas parlamentarios.

En estos últimos son las asambleas las que nombran y controlan al gobierno, de forma que éste depende de la capacidad de liderazgo de quien lo dirige (el primer ministro), de la cohesión del equipo designado y de la fuerza que tenga el partido o coalición que lo respalda.

Estos factores, junto a otras variables constitucionales y administrativas, hacen que los gobiernos resulten fragmentados (si cada ministro disfruta de autonomía sobre su departamento y no existe coordinación); monocráticos (si existen relaciones jerárquicas de uno o varios miembros sobre otros); o colegiados (cuando la toma de las decisiones más importantes se realiza de forma colectiva).

En todo caso estos rasgos no son excluyentes y, de hecho, es común que la pauta real de funcionamiento de un gobierno se segmente entre el papel protagonista desempeña en ciertos ámbitos el primer ministro o el responsable de hacienda y la responsabilidad más directa de los demás miembros en sus correspondientes sectores.

Además de los mencionados dominios reservados y del margen que los ministerios individuales tienen en los impulsos iniciales y la implementación, la dirección política y la coordinación se alcanza, al menos teóricamente, en la sede colegiada.

Que Es La Geopolitica? Territorio y Politica de los Estados

¿Qué es la Geopolítica? Territorio y Política de los Estados

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Geopolítica Escuela politológica nacida durante el período de entreguerras con la finalidad de analizar las relaciones que pueden establecerse entre el territorio y la política. A pesar de que con anterioridad a su aparición ya existían ciertos estudios que querían vincular las formas de gobierno existentes con determinadas configuraciones geográficas, lo cierto es que sólo aspira a la articulación científica desde 1916, cuando Rudolf Kjellen usa el término y describe al Estado como un organismo vivo.

Partiendo de la consideración organicista del Estado, llegaba a la conclusión de que todos los estados intentaban asegurar su territorio y su expansión. La geopolítica aparece así como el proceso o la dinámica política de afianzamiento y expansión territorial de los estados. De aquí el interés por cultivar esta perspectiva en naciones continentales que, como Alemania, quedan en el centro de un amplio espacio y sólo están separadas de los vecinos que las rodean por fronteras artificiales o inciertas.

Así surge en La Mittleuropa germánica la denominada teoría del Lebensraum o espacio vital que, formulada por Haushofer, habría de servir de argumentación teórica al expansionismo nazi. Pese a que, durante la guerra fría, la geopolítica siguió llamando la atención de los estrategas militares, la corriente ya no puede identificarse necesariamente con la recreación de fronteras naturales y la utilización de la agresión bélica como método de consolidación de las mismas. De hecho, el concepto es hoy usado con connotaciones estrictamente analíticas en estudios descriptivos y explicativos, desarrollados por geógrafos y teóricos de Las relaciones internacionales.

Concepto de Estado Nacional

Concepto de Estado Nacional

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Estado Concepto central de la ciencia política que designa la forma de organización jurídico-política por antonomasia, nacida en Europa en el siglo XVI y que ha sido adoptada posteriormente de manera universal.

Teorizado por Maquiavelo, surge en paralelo a la idea de soberanía y etimológicamente supone la plasmación estática de ésta. Es decir, representa la formalización de una autoridad permanente y pública que domina, por el interés general, un espacio territorial cerrado y a las personas que en él viven.

Frente al continuado y anárquico cambio social, el Estado supone la obediencia o la relación de dominación de unos hombres sobre otros que pone fin a la supuesta guerra civil. En definitiva, y en palabras de Weber, es la asociación que, dentro de unas fronteras espaciales, reclama para sí el monopolio de la violencia física legítima. El Estado es, al mismo tiempo, una comunidad política estable que agrupa una población en interacción social; e institución jerárquica fundada sobre impuestos y leyes que regulan a ese grupo humano.

En ese último sentido el concepto se enfrenta al de sociedad civil y se acerca a la noción amplia de gobierno como aparato en el que residen los poderes públicos, que se plasman en ejército, burocracia o diplomacia exterior.

No obstante, la idea de Estado es más amplia ya que incluye la definición de los intereses permanentes de la organización y no se limita, como el gobierno, a la dirección del proceso político presente.

Existen muy diferentes concepciones de lo que representa el Estado, tanto en la historia como en la actualidad, que normalmente se reflejan en doctrinas prescriptivas sobre el papel que debería jugar en el futuro.

Con independencia de las formas políticas pre-estatales (polis clásicas, imperios antiguos y reinos medievales), el Estado moderno surgió con la teoría absolutista* que pretendía justificar monarquías fuertes para evitar que la competición feudal o religiosa arruinara a Europa.

Posteriormente, cuando dicha función estaba asegurada pero el Antiguo Régimen y el mercantilismo proteccionista perjudicaban los intereses de la burguesía ascendente, las revoluciones liberales aportaron un nuevo diseño de Estado como mero guardián, mínimamente implicado en la regulación de la actividad social y respetuoso con el libre comercio y ciertos derechos individuales.

De ahí que la teoría marxista concibiera al aparato estatal como simple expresión instrumental de la clase dominante que era necesario eliminar.

No obstante, el socialismo posterior considera la posibilidad de utilizarlo estratégicamente y convertirlo en el garante supremo de la eliminación de desigualdades. Pero mientras los totalitarismos comunistas conciben un utópico futuro sin Estado, que les acerca al anarquismo autogestionario.

La socialdemocracia niega la conveniencia de su desaparición y basa su programa en una combinación entre respeto a la libertad y afirmación de un fuerte Estado del bienestar que intervenga activamente en la producción.

De hecho, la síntesis entre Estado social y liberal de derecho constituye actualmente el paradigma normativo de las democracias económicamente más avanzadas.

No obstante, y aunque se reserva así en éstas un importante papel al Estado (que aumenta en los regímenes autoritarios o en los países subdesarrollados, ya que es necesario contar respectivamente con un aparato represivo o una agencia de crecimiento), parece existir cierta encrucijada que plantea una crisis del modelo.

Los estados han de compartir la gestión de las competencias materiales con otros ámbitos públicos territoriales, como regiones u organizaciones supranacionales, y, además, el empuje de la doctrina y las recetas neoliberales ha hecho reducir su dirigismo en la economía de forma que, en los últimos años, se ha asistido a una desregulación de los mercados.

Sin embargo, y aunque para algunos politólogos tal escenario anima a considerar el Estado como un actor más de una realidad pluralista, la existencia misma de estos desafíos ha hecho que vuelva el interés por él y revigorizado el enfoque institucionalista, que sí admite la posibilidad de su autonomía.

En cualquier caso, las relaciones internacionales y la mayor parte de las investigaciones politológicas empíricas continúan considerando al Estado como el elemento configurador sobre el que descansa la disciplina. Esta, caracterizada por el estudio del poder público, no ha identificado aún ningún otro modelo de dominación tan efectivo que, sobre una esfera de acción exclusiva y excluyente, ejerza funciones tan generales y básicas.

Aunque varían enormemente en poder, todo el planeta está hoy homogéneamente organizado en formas estatales, no existe autoridad que los cree y, aunque el acelerado proceso de interdependencia supone la creación de organizaciones como la Unión Europea, incluso en esos ámbitos son ellos quienes determinan la esfera respectiva de acción.

Significado de la Division de Poderes en un Sistema Democrático

Significado de la División de Poderes en un Sistema Democrático

Los riesgos que conlleva un ejercicio ilimitado de poder o su ausencia total han sido constatados repetidas veces a lo largo de la historia. Ya en el siglo IV a.C, Aristóteles expuso en su Política la necesidad de diferenciar tres esferas de actividad dentro del estado —la elaboración de normas, la ejecución de las mismas y la administración de justicia—, convirtiéndose así en el precedente más antiguo de la moderna división entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

División de poderes

Principio de organización política por el que las distintas tareas de la autoridad pública deben desarrollarse por órganos separados. La división tradicional se ha basado en la existencia de tres poderes que se justifican por necesidades funcionales y de mutuo control.

Además, en los sistemas democráticos se concibe como un complemento a la regla de la mayoría ya que gracias a él se protegen mejor las libertades individuales. Aristóteles, en la consideración de las diversas actividades que se tienen que desarrollar en el ejercicio del gobierno, habló en su momento de legislación, ejecución y administración de la justicia.

Sin embargo, quienes realmente aparecen como formuladores de la teoría de la división de poderes son Locke y Montesquieu. Ambos parten de la necesidad de que las decisiones no deben concentrarse, por lo que los órganos del poder han de autocontrolarse a través de un sistema de contrapesos y equilibrios (checks and balances).

La primera división que efectúan separa el poder entre la corona y las demás corporaciones y, a su vez, dentro de éstas distinguen los poderes legislativo, ejecutivo y federativo; aunque Montesquieu sustituye el último término, que Locke relacionaba con los asuntos exteriores, por el judicial.

La defensa de la división de poderes se convierte a partir de ambas aportaciones en objeto principal del constitucionalismo liberal, que encuentra así un modelo institucional opuesto al absolutista. Además, esta fragmentación incluye la organización del legislativo en un parlamento bicameral ; la división del ejecutivo entre gobierno y burocracia; y en algunos casos, una adicional división territorial del Estado. Todo ello, junto con la existencia de unos derechos fundamentales, pasa a ser un requisito imprescindible para evitar la arbitrariedad del poder público y, por tanto, conseguir garantías para la autonomía individual de la acción.

Los dos más significativos ejemplos de la aplicación pionera de la división de poderes fueron las constituciones post-revolucionarias norteamericana y francesa. En los dos casos, el legislativo gozó en principio de primacía sobre el resto de los poderes y se dotó de independencia rigurosa al poder judicial.

En Francia la limitación de la acción del ejecutivo, al tener que observar el principio de legalidad, suponía que el parlamento dominado por la burguesía podía controlar al gobierno emanado del rey.

En Estados Unidos, por el contrario, el propio jefe del Estado era elegido democráticamente y la cuestión tenía más que ver con la distribución de responsabilidades que, siguiendo el diseño de Madison, quedaban parcialmente solapadas a través de la posibilidad excepcional de que el Congreso destituyera al presidente, de que éste vetase ciertas leyes, y de que los jueces pudieran reinterpretarlas.

Posteriormente, se asiste a un desplazamiento del protagonismo hacia el ejecutivo como consecuencia primordial de la expansión de tareas del Estado y la evidencia de que sólo el gobierno y la administración son capaces de absorberlas.

A pesar de esta tendencia, la respectiva y diferente legitimidad democrática del ejecutivo y el legislativo que es propia del presidencialismo norteamericano, hace mantener la independencia entre poderes. Por su parte, en el constitucionalismo inspirado por Francia e Inglaterra, la dirección del ejecutivo por la corona fue reemplazada por una designación parlamentaria del gobierno y, de esta forma, los poderes ejecutivo y legislativo pasaban más bien a ser interdependientes y derivados de la misma mayoría.

LA DIVISIÓN DE PODERES EN LA DEMOCRACIA

Así, en el parlamentarismo europeo, la división de poderes sólo se garantiza para el poder judicial, mientras que el poder legislativo, especialmente en los casos de estabilidad gubernamental, puede resultar paradójicamente más marginado del proceso decisorio que en el presidencialismo. Frente a los riesgos que con lleva esta concentración de poder, puede apelarse a las ventajas de una mayor coherencia en la elaboración de las políticas y, consiguientemente, una responsabilidad democrática más directa.

Después de Montesquieu, el concepto de separación de poderes se convirtió en una de las principales doctrinas del vigente derecho constitucional. Casi todas las constituciones modernas, desde la de los Estados Unidos de América, promulgada en Filadelfia en 1787, pasando por la declaración francesa de los derechos del hombre y del ciudadano de agosto de 1789, hasta las constituciones de los nuevos estados de Asia y África, establecen la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

La división funcional entre las ramas del gobierno, sin embargo, no es matemáticamente precisa. En el estado constitucional moderno, el principio de compartimentación más que el de separación de poderes es el que predomina; el poder se controla porque está compartimentado o distribuido entre las diferentes divisiones del gobierno, de tal manera que cada una de ellas está sujeta al control recíproco de la otra y todas se ven forzadas a cooperar en el ejercicio del poder político.

Únicamente cuando un estado se apoya en el derecho se da la división de poderes. Las funciones encomendadas a los tres poderes no difieren sensiblemente de las previstas por Montesquieu, y en síntesis son las siguientes: el poder legislativo hace la ley, o más exactamente una de sus partes, la ley escrita.

El ejecutivo (que abarca no sólo al gobierno, sino a la larga lista de funcionarios públicos, es decir, la administración, la policía, las fuerzas armadas, etc.), lleva a cabo la ley aplicándola y obligando a su cumplimiento. El poder judicial interpreta la ley y, además en la práctica, ayuda a crear derecho en el caso del derecho consuetudinario o jurisprudencial.

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Fuente Consultada:
Conceptos Fundamentales de Ciencia Política – Ciencias Sociales Alianza Editorial
Enciclopedia HISPÁNICA Tomo 12

Concepto de los Derechos Fundamentales Resumen

Resumen Concepto de los Derechos Fundamentales

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Concepto de Derechos Fundamentales:

En contraste con la idea absolutista de soberanía, que concedía a la autoridad pública un poder ilimitado de intromisión en la esfera privada del ciudadano, las revoluciones liberales acotaron una serie de ámbitos de privacidad donde el individuo no podía ser molestado. Nacieron así los derechos fundamentales como la síntesis que resulta de combinar las dos tradiciones filosóficas humanistas y cosmopolitas del siglo XVIII: el ilusnaturalismo y el racionalismo ilustrado.

Aunque los catálogos decimonónicos reconocían las libertades más básicas como la de expresión, la de asociación o la ideológica y religiosa, se vincularon también a los intereses económicos de la burguesía e incluyeron la garantía de protección de la propiedad o el libre movimiento. Posteriormente, el desarrollo democrático ha subrayado la importancia de estos derechos y ha incluido mecanismos eficaces de defensa jurisdiccional de los mismos.

Así, la inicial técnica consistente en plasmarlos en declaraciones no vinculantes (Virgina en 1776 o Francia en 1789) fue depurada en el constitucionalismo posterior que positivó nuevos derechos, como el de huelga o sindicación, y dotó a todos de más eficaces garantías. Hoy, en la medida en que los derechos fundamentales estén ampliamente reconocidos y protegidos, se puede hablar de que un determinado sistema político constituye un Estado de Derecho.

Los derechos fundamentales, reconocidos a la población en general, suelen distinguirse de los derechos políticos, que se relacionan con la participación en los asuntos públicos de la nación y se restringen a los ciudadanos.

A partir del período de entreguerras se ha llegado también a reconocer, como valores dignos de protección, una serie de aspiraciones al bienestar económico y cultural, pero estos derechos sociales merecen menores defensas que las tradicionales libertades que se vinculan al individuo. Y es que aunque en muchas democracias se reconoce que los poderes públicos deben evitar las injustas desigualdades, sigue considerándose más exigible que éstos no cometan arbitrariedades.

Así, incluso hoy existen movimientos politizados, como el que reivindica en Norteamérica los civil rights, que pretenden ampliar los catálogos o denunciar amenazas persistentes y discriminaciones sobre los ya reconocidos. Aunque es frecuente utilizar indistintamente las expresiones derechos fundamentales y derechos humanos, existe una diferente significación en función del ámbito en el que se empleen.

Así, los primeros se refieren a los derechos jurídicamente vinculantes a nivel interno, mientras que los últimos designan los derechos supuestamente naturales positivados en tratados internacionales.

Por tanto, los derechos fundamentales, al quedar recogidos en las constituciones nacionales, suelen disfrutar de un mayor grado de concreción y garantía efectiva a pesar del consenso expresado sobre los segundos en la ONU a través de la Declaración de Derechos Humanos de 1948 y el Pacto convencional de 1966.

Aunque en el mundo democrático se violan ocasionalmente, es en los regímenes dictatoriales donde se produce una sistemática falta de consideración a los mismos. El relativismo cultural ha llegado incluso a justificar esta situación, apelando al origen occidental de estos derechos y el supuesto etnocentrismo que supone el pretenderlos universales.

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violación de los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

Objetivos de Constitucion de un Estado Origen y Evolución

Objetivos de la Constitución de un Estado

CONCEPTOS DE ciencias politicas

Constitución de un Estado:

Conjunto de reglas fundamentales por Las que se rige un Estado y que, allí donde supera el mero carácter programático, se convierte en la fuente primaria del ordenamiento jurídico. Es decir, su contenido es de obligado cumplimiento por todos, incluyendo a los poderes públicos ulteriores, por lo que el conjunto de la legislación subordinada ha de estar informada por su espíritu. Aunque en principio también debe existir ajuste fiel a su letra, los intérpretes constitucionales suelen orientarse a garantizar el respeto a la finalidad de sus enunciados básicos.

Se consigue así la pervivencia y la adaptación de textos muy antiguos a nuevas situaciones, si bien la resistencia a realizar reformas puede llevar a mutaciones que traicionan la idea original. La constitución es un instrumento básico de la ideología democrática liberal, ya que el gobierno sometido a ella tiene constricciones y contrapesos institucionales que limitan su poder y la posibilidad de que corneta arbitrariedades contra los individuos.

De hecho, proclamando y protegiendo los derechos fundamentales se pone en el mismo plano a la autoridad y a los gobernados. Estos textos básicos, por tanto, cumplen una doble función que, tradicionalmente, se ha denominado dogmática y orgánica. Mientras la primera alude a la proclamación de los principios primordiales del régimen político instaurado y a la protección de los derechos y libertades de los ciudadanos, la función orgánica se refleja en la articulación efectiva de la división de poderes.

Las constituciones han ido evolucionado a lo largo de la historia desde su primera expresión liberal censataria, a finales del siglo XVIII, que sólo aspiraba a la supresión del absolutismo del monarca, la introducción de un parlamento en la estructura de gobierno y el reconocimiento de unos derechos mínimos para quienes eran considerados ciudadanos. Más adelante,

La restauración del Antiguo Régimen obligó a compromisos entre la tradición y las recientes conquistas de la burguesía, que se expresaron a través de cartas otorgadas. Por eso, en realidad, el constitucionalismo democrático nace durante la segunda parte del siglo XIX cuando se consolida el parlamentarismo, se extiende el sufragio universal y comienzan a reconocerse derechos políticos y sindicales.

Durante el siglo XX, el progreso es aún mayor y, a partir del principio de soberanía popular, se acude a la inclusión de derechos sociales y, a menudo, la supresión de las cámaras aristocráticas o la sustitución de las monarquías por repúblicas. Hoy todas las democracias son constitucionales aunque, al menos, existen dos formas de concebir el papel de las normas básicas en la vida política.

Así, aquellos modelos consociacionales preocupados por preservar los derechos de las minorías, tratan de blindar el sistema contra posibles excesos autoritarios futuros y conceden gran importancia al respeto de un detallado pacto constitucional que, normalmente, está asegurado por un tribunal independiente.

Más orientativos y cortos resultan los textos fundamentales, que a veces ni siquiera están escritos, en las democracias basadas sobre el principio de la mayoría. En estos casos no se considera legitimo que el parlamento del momento esté sometido a la rigidez del pasado o al activismo judicial de un órgano no elegido.

ALGO MAS…La constitución escrita más antigua e influyente del mundo es la de Estados Unidos de América, En su origen consistía en un preámbulo y siete artículos, fue esbozada en 1787, firmada en septiembre de ese año y entró formalmente en vigor el 21 de junio de 1788, cuando fue ratificada, como exigía su propio Artículo Vil, por nueve de los trece Estados que existían en la época.

Su preocupación más general, manifestada en el breve preámbulo, es «garantizar los beneficios de la libertad», una aspiración que refleja el hecho de que la guerra en que Estados Unidos se había enfrentado a los ejércitos de Jorge III, un «tirano … incapaz de ser el gobernante de un pueblo libre», había acabado sólo cinco años antes. La preservación de la libertad se logrará sobre todo limitando el poder del gobierno, y esto se plantea en los tres primeros artículos mediante la famosa separación de poderes: el poder legislativo se confiere al Congreso (Artículo I), el poder
ejecutivo a la presidencia (Artículo II) y el judicial reside en los tribunales (Artículo III).

El resto de la Constitución comprende 27 enmiendas, cada una de las cuales tuvo que ser aprobada según las fórmulas establecidas en el Artículo V. Entre ellas, las diez primeras forman en conjunto la Carta de Derechos y fueron adoptadas a la vez el 15 de diciembre de 1791.

La Primera Enmienda protege diversas libertades, incluidas las de religión, expresión, reunión y de prensa, y la Quinta garantiza el derecho de los testigos a guardar silencio si su testimonio puede proporcionar pruebas contra ellos. De las demás enmiendas, son especialmente notables la Décimo tercera, que abóle la esclavitud (1865), la Décimo cuarta, que garantiza protección igual bajo la ley, la Décimo quinta, que establece el derecho a voto independientemente de la raza (1870), y la Décimo novena, que permite el sufragio femenino (1920).

Fuente Consultada:
50 Cosas Que Hay Que Saber de Política Ben Dupré
Conceptos Fundamentales de Ciencia Política – Ciencias Sociales Alianza Editorial
Enciclopedia HISPÁNICA Tomo 12