Vida de Alejandro Humboldt

Vida y Obra de Russell Wallace Teoria de la Seleccion Natural

Vida y Obra de Russell Wallace
Teoría de la Selección Natural

Alfred Russel Wallace (8 de enero de 1823 – 7 de noviembre de 1913) fue un geógrafo y naturalista inglés. Wallace es conocido sobre todo por haber alcanzado el concepto de selección natural, central en la teoría biológica de la evolución, independientemente de Charles Darwin.

wallace russelEl nombre de Darwin y la evolución están inseparablemente ligados, a pesar de que el primer anuncio público de la teoría de lal selección natural no lo realizó Darwin solo, sino conjuntamente con Alfred Russell Wallace.

Aunque hacía muchos años que Darwin había concebido la idea de la evolución por la selección natural, estando ya por hacerla pública recibió una carta de Wallace, en la que le exponía una teoría casi análoga a la suya.

Eran tan semejantes, que Darwin, en una carta dirigida a Lyell, escribió: … “si Wallace hubiera poseído el esbozo del manuscrito que redacté en 1842, no habría podido hacer él un resumen mejor y más corto”. Así que, en julio de 1858, Darwin y Wallace presentaron una comunicación conjunta a la Linnean Society.

A lo largo de su vida, Wallace continuó defendiendo la teoría de la evolución, aunque sus puntos de vista presentaban ligeras diferencias con los de Darwin. Él opinaba que la supervivencia del mejor adaptado era el factor fundamental en la lucha por la vida, con lo que no estaba de acuerdo Darwin. Wallace también afirmaba que la selección natural no podía explicar ciertas características de los seres humanos: su inteligencia, la pérdida del pelo del cuerpo y el desarrollo especializado de las manos.

Wallace nació en Usk, Monmouthshire (Gran Bretaña), en 1823. Aunque estudió arquitectura y topografía, ya a los veinte años se sintió interesado por la historia natural, vocación que mantuvo hasta el fin de su vida. Fue un naturalista autodidacto que viajó mucho por América del Sur y sudeste de Asia, recogiendo ejemplares para su colección. Durante su estancia en Sudamérica, acompañado del naturalista inglés H. W. Bates, se mostró muy interesado por la extraña semejanza en la disposición de los colores,

 

observada en insectos entre los que no existía ninguna relación, y dedicó muchos de sus escritos a estos casos de semejanza.

 

Sobra maestra es, sin lugar a dudas, The Geographical Distribution of Animals (La distribución geográfica de los animales), publicada en 1876, que aún está considerad como un trabajo importante en materia d zoogeografía, y, en este campo biológico su nombre se ha perpetuado en la llamad línea Wallace.

Esta línea separa el archipielago Malayo en dos regiones, cada una con sus plantas y animales característicos. Por ejemplo, al este de la línea, los únicos mamíferos nativos encontrados son los marsupiales (mamíferos provistos de bolsa) y los monotremas (mamíferos ovíparos); al oeste sólo se encuentran mamíferos placentario Esto sugirió a Wallace la idea de que h islas del oeste habían estado, en otros tiempos, unidas a Asia, y las del este, a Australia La línea Wallace pasa entre Borneo y las Célebes al norte, y entre las islas de Bali y Lomboc al sur.

 

Su mente privilegiada le condujo a investigar muchos problemas relacionados con evolución, como la construcción de nidos por los pájaros —es decir, hasta qué punto trata de una cosa instintiva o producto la inteligencia—, el significado de las miradas diferenciaciones de color que se encuentran entre pájaros de ambos sexos de misma especie, y el hombre y su evolución

Al final de su vida, fue un detractor enérgico de la práctica de la vacunación, recien introducida, y se hizo espiritista. Estuvo siempre dispuesto a señalar el papel principal que Darwin había desempeñado en formulación de la teoría de la evolución deducida por ambos, independientemente Wallace falleció en 1913.

 

Carga Electrica del Electrón Experimento de Millikan Vida y Obra

Carga Eléctrica del Electrón
Experimento de Millikan

El nombre de Roberto Andrés Millikan estará ligado para siempre al estudio de los electrones, las diminutas partículas cargadas de electricidad negativa que barren en torno el núcleo de cada átomo. A partir de 1910, llevó a cabo una serie de ingeniosos experimentos en los cuales se dedicó a medir la carga que posee el electrón y confirmar que se trata de «la menor carga que puede existir».

Anteriormente, J. J. Thomson había determinado la relación de la carga de un electrón con su masa (e/m)  y dedujo por electrólisis la carga sobre el ion de hidrógeno (un átomo de hidrógeno que ha perdido su único electrón), Millikan logró probar que, como era de esperar, la carga negativa sobre un electrón es de igual valor a la positiva que posee el ion de hidrógeno.

El experimento de Millikan consistía en inyectar gotitas de aceite con un pulverizador de perfume dentro del espacio comprendido entre dos placas metálicas paralelas y horizontales. Dichas placas se hallaban conectadas a los terminales de una fuente eléctrica de alta tensión, de tal manera que una de ellas estuviese cargada positivamente y la otra negativamente. Las gotitas eran iluminadas brillantemente (a través de un filtro que eliminaba el paso de rayos térmicos que de otra manera podrían establecer corrientes por convección) y las observó con un microscopio horizontal.

Al pasar por el chorro del pulverizador, la mayor parte de las gotitas se cargaban eléctricamente por la fricción. En otras palabras, cada gotita había ganado o perdido algunos electrones. Las que no lo habían logrado, podían ser cargadas con la ayuda de un haz de rayos X proyectado sobre ellas. Las gotitas, por estar cargadas, eran atraídas hacia arriba o hacia abajo por la plancha de carga contraria. Supongamos que era atraída hacia arriba. La fuerza de atracción se ajustó cuidadosamente regulando la tensión de la corriente aplicada, hasta que equilibraba exactamente el peso de la gotita.

En este caso, observada ésta al microscopio, pendía en el aire. La fuerza de atracción depende de la distancia que hay entre las placas, la tensión de la fuente eléctrica (ambas pueden medirse con facilidad) y la carga que posee la gotita.

En consecuencia, para una gotita estacionaria podrá calcularse la carga siempre que se conozca la masa. Hallar la masa de una sola gotita era lo más difícil del experimento. La masa de todo objeto es igual al producto del volumen por la densidad. Millikan logró hallar la densidad de un aceite determinado que usó en varias formas y pudo comprobar que las gotitas eran perfectamente esféricas.

El volumen de la esfera está dado por la fórmula 4.Pi.R3/3 donde r es el radio. En consecuencia, era necesario medir el radio de una gota para determinar su masa. Se equipó el ocular del microscopio con una escala, pero este recurso no resultaba realmente exacto para medir el ínfimo radio de una gotita.

Así, pues, Millikan tuvo que encontrar el radio apelando a un método indirecto. Desenchufó la corriente, de modo que la gotita se hundió por gravedad.

Con la ayuda de un cronógrafo midió la velocidad constante a que avanzaba ante su campo visual. Avanzaba a una velocidad fija debido a que su peso era equilibrado por la resistencia del aire por el cual caía. Existe una fórmula muy sencilla que relaciona la fuerza retardante (resistencia del aire) que actúa sobre una esfera que avanza constantemente, con su radio, la que suministró a Millikan el radio de la gotita que estaba investigando.

Al fin este investigador logró toda la información que necesitaba para medir la carga existente sobre una gotita de aceite. Entonces repitió el experimento centenares de veces y obtuvo gran cantidad de resultados diferentes. Esto no quiere decir que el experimento tuviese errores.

Era simplemente que las diferentes gotitas ganaban o perdían distintas cantidades de electrones. Todos los resultados demostraron ser simples múltiplos (entre 5 y 20 veces) de una carga básica. Esta carga básica resultó ser el máximo común múltiplo de cientos de resultados. No se encontró carga menor en los experimentos de Millikan ni en ninguno de los subsiguientes. Ésta es, en efecto, la carga soportada por un solo electrón. Cada electrón lleva precisamente esta cantidad de carga, ni más ni menos. Millikan ha medido con considerable exactitud una de las constantes fundamentales del Universo.

Roberto Millikan era estadounidense, nacido en Illinois en 1868. Después de cursar estudios en el Colegio de Oberlin, en la Universidad de Columbia. en Berlín y Gotinga, llegó a profesor de física de la Universidad de Chicago. En reconocimiento de sus trabajos sobre el electrón, recibió el Premio Nobel de Física en 1923. Inspirado maestro y autor en amplios temas científicos, Roberto Millikan falleció en 1953.

Experimento de Millikan con la carga del electron

ESTRUCTURA ELECTRÓNICA DEL ÁTOMO
Hasta el año 1914, mucho habían discutido los físicos y los químicos acerca de la imagen del átomo, que, evidentemente, ya no podía concebirse como la más pequeña partícula de ¡a materia que puede existir, sino como un verdadero edificio más o menos complicado.

Hoy se acepta universalmente la estructura enunciada por el francés J. Perrin (1901) expuesta claramente por el inglés Rutherford, y demostrada matemáticamente para algunos átomos, dando una acertada explicación de los espectros de emisión, por el danés Neis Bohr. Esta estructura, que se asemeja a un sistema planetario, considera dos zonas en el átomo: la cortical (externa) y el núcleo.

La zona cortical o externa del átomo está formada por «electrones», corpúsculos cuyo peso es igual a 1/1.850 del peso del hidrógeno y giran alrededor de la parte central o núcleo.  El peso casi total del átomo está concentrado en el centro o núcleo del átomo, formado por protones y neutrones.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°56
El Estallido Científico en el Siglo XX Trevor Williams