Vida de Enrique VIII

Biografia de Thomas Cranmer El Cisma Ingles

Biografía de Thomas Cranmer El Cisma Religioso Inglés

TOMAS CRANMER (1489-1556)
El capricho de Enrique VIII desencadenó el Cisma inglés; la política de Thomas Cromwell lo impuso sobre la inmensa mayoría de los católicos de Inglaterra; pero fue Thomas Cranmer quien, como director del movimiento religioso, encauzó el Cisma hasta un contenido protestante.

Por esta causa, su responsabilidad histórica es aun mayor que la de Cromwell y equiparable a la de Enrique VIII.

Thomas Cranmer
Thomas Cranmer

Nació en Aslacton (Nottinghashire) el 2 de julio de 1489. Su padre, Thomas Cranmer, le educó en los ejercicios deportivos y confió su instrucción a uno de los maestros más severos del lugar.

Al morir, su esposa, Ana Hatfield, llevó al muchacho a Cambridge para completar su educación (1501). Allí se desarrolló la capacidad intelectual del joven Cranmer, quien incluso fue profesor de uno de los colegios universitarios.

Después de un matrimonio frustrado, tomó órdenes sagradas en 1523 y se doctoró en derecho canónico.

La carrera del obscuro profesor del Colegio de Jesus de Cambridge se alteró, por pura casualidad, en 1519. En este año una epidemia le obligó a refugiarse en Waltham.

Aquí entrevistóse con los secretarios del rey, Gardiner y Fox, quienes le preguntaron su opinión sobre el divorcio que pretendía Enrique VIII. Cranmer expuso su criterio de que no era preciso recurrir a Roma para obtenerlo. Esta respuesta hizo su fortuna.

Enrique VIII aceptó su opinión y le dio varios beneficios. Cranmer defendió su doctrina ante las universidades de Oxford y Cambridge, en la misma Roma (1530) y luego en la corte imperial de Carlos V en Alemania.

En este país se contaminó del ambiente luterano, en particular por su amistad con Osiandro, el reformador de Nuremberg, con una de cuyas sobrinas contrajo matrimonio en 1532.

A pesar de este sacrilegio aceptó el arzobispado de Canterbury y las bulas de confirmación papal (30 de marzo de 1533).

Su elevación al primado de Inglaterra se debió a la ansiedad de Enrique VIII, quien confiaba en Cranmer para divorciarse de Catalina de Aragón. El nuevo arzobispo correspondió muy pronto a los deseos del soberano, pues el 23 de mayo declaraba nulo su enlace con aquella bondadosa señora.

A esta bochornosa sumisión siguieron muchas otras, como las anulaciones de los matrimonios de Enrique VIII con Ana Bolena y Ana de Cléveris. Esto indica que Cranmer era hombre de moral muy baja y de temperamento maleable y miedoso.

Desde 1533, y durante los reinados de Enrique VIII y Eduardo VI, Cranmer trabajó con intensidad para dar un contenido dogmático al Cisma inglés, al objeto de hacer imposible una nueva aproximación a Roma.

Su labor partió de ideas poco firmes, y esto explica que fueran radicalizándose con el transcurso del tiempo, pasando de las formas luteranas moderadas a las extremistas e incluso a las de Calvino.

El nombre de Cranmer se vincula a la difusión de la Biblia en lengua inglesa, al Bishop’s book (1537) y al King’s book (1547); al Book of Common Prayer de 1549 y a los 42 Artículos de fe de 1552.

La muerte de Eduardo VI y la entronización de la reina María (1553) significaron el fin de la carrera de Cranmer.

Este participó en la falsificación de la voluntad de Enrique VIII, que hacía aparecer como heredera a Juana Grey. Encarcelado en la Torre de Londres a partir del 14 de septiembre de 1553, fue excomulgado por el papa a causa de su contumacia en el error en noviembre de 1555.

Fue ejectuado en Oxford, después de dos retractaciones, el 21 de marzo de 1556.

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Biografia de Thomas Howard Duque de Norfolk

Biografía de Thomas Howard Duque de Norfolk

TOMAS HOWARD, DUQUE DE NORFOLK (1473-1554): La de Thomás Howard, tercer duque de Norfolk, es una de las figuras más características de la Inglaterra de los dos primeros reyes Tudor.

Caudillo militar muy distinguido, político intrigante y poco escrupuloso, el señor más rico de Inglaterra tuvo una actuación turbia e incluso poco digna en los asuntos de la época de Enrique VIII. A su vanidad y ambición sacrificó, en definitiva, los altos intereses de la Iglesia católica que decía defender.

howard thomas

Además, hemos de tener presente que ni su vida íntima ni las condiciones más sobresalientes de su carácter fueron ejemplares.

Hijo primogénito del segundo duque de Norfolk, Thomas Howard, heredero de inmensos territorios en el Norte de Inglaterra, aumentó su influencia con su boda (1495) con Ana, hija de Eduardo IV y cuñada del futuro Enrique VII.

En 1513, ya viudo, contrajo segundas nupcias con Isabel Stafford, heredera del ducado de Buckingham. Por aquella época ya se había distinguido como militar: en 1513, en la guerra contra Francia, mandó como lord almirante la escuadra inglesa.

En 1520 fue encargado del gobierno de Irlanda; pero abandonó este puesto para participar en los combates que se libraron en el continente contra Francisco I en 1522.

A partir de 1524, ya en posesión del ducado de Norfolk, intervino activamente en política. Gracias a su influencia y a su fortuna logró derribar del poder al cardenal Wolsey (1529).

Para granjearse el favor de Enrique VIII le empujó a su divorcio con Catalina de Aragón, sin sospechar que el enlace del rey con su sobrina Ana Bolena acarrearía una reforma religiosa. Poco después, en 1533, presidió el tribunal que condenaba a muerte a la segunda esposa de Enrique VIII.

La desgracia de su sobrina hízole perder buena parte del favor real pero lo recuperó al someter la revuelta de los campesinos (Pilgrimase of Grace, 1536) como presidente del Conseio del Norte. Tomó parte en la conspiración que derribó del noder a Thomas Cromwell en 1540.

Después de varios hechos de armas notables en Escocia y Francia (154.4), la ejecución de Catalina Howard, otra de sus sobrinas, le hizo de nuevo perder terreno ante el rev. Acusado de cómplice de la traición de su hijo Enrique, Thomas fue encarcelado y condenado a muerte (1547): pero fue indultado.

En 1553, después de la muerte de Eduardo VI, recuperó la libertad y sus posesiones. Murió el 25 de agosto de 1554.

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Pedro de Mendoza enfermo de sifilis en la historia

Pedro de Mendoza enfermo de sifilis en la historia

Un Poco de Historia: Sífilis en la primera fundación de Buenos Aires: Pedro de Mendoza:  Mendoza era un hidalgo nacido en Guadix, Granada, que contaba a la sazón unos treinta y cinco años. Realizados los preparativos del viaje, partió el adelantado en agosto de 1535, con once barcos y unos mil trescientos hombres. Llegado al Río de la Plata a comienzos del año siguiente, levantó en su margen derecha una fortaleza a la que llamó Puerto de Nuestra Señora de Santa María del Buen Aires (3 de febrero de 1536).

Al poco tiempo, los habitantes de aquella modestísima población empezaron a padecer el azote del hambre y los ataques de los indígenas, quienes, tras un comienzo amistoso, se habían vuelto hostiles y se negaban a  proporcionarles ayuda y alimentos.

Mendoza envió entonces a su hermano Diego hacia la región del Delta al frente de un grupo de trescientos hombres en busca de víveres, pero los aborígenes los atacaron. En el combate que se denomina de Corpus Christí -por la celebración religiosa de ese día, 15 de junio- los españoles lograron imponerse, pero a costa de la vida de varios de sus mejores capitanes, entre ellos el propio Diego Mendoza.

Con anterioridad, y cumpliendo órdenes del adelantado, su segundo, el capitán Juan de Ayo las había partido con trescientos expedicionarios remontando el río Paraná, y había levantado su real (campamento o pequeño poblado) que llamó Corpus Christi, cerca del río Coronda. A su regreso a Buenos Aires, Ayolas invit6 a Mendoza a conocer las tierras que él había recorrido. El adelantado partió hacia ellas y tras una corta residencia en Corpus Christi, se trasladó más al Sur, donde levantó, a fines de setiembre de 1536, el fuerte Nuestra Señora de la Buena Esperanza.

Poco después, y mientras Ayolas remontaba el Paraná y el Paraguay, Mendoza, que se sentía muy enfermo, regresó a Buenos Aires y, en vista de que sus dolencias empeoraban, resolvió volver a España. Luego de designar a Ayolas su sucesor en la conquista, el 22 de abril de 1537, se alejó para siempre, río arriba -por el Paraná primero y luego por el Paraguay-, Ayolas había llegado entre tanto a un lugar que llamó La Candelaria. Dejó allí parte de sus hombres al mando de Domingo Martínez de lrala, y partió hacia la ambicionada Sierra de la Plata, en busca de riquezas, pero cuando ya regresaba con un espléndido botín, cayó en una emboscada de los indios y fue muerto con todos sus compañeros.

Irala emprendió entonces el retorno aguas abajo y se detuvo al llegar al fuerte de la Asunción que Juan de Salazar -otro de los acompañantes de Mendoza- había levantado el 15 de agosto de 1537 en la margen izquierda del río Paraguay. Instalado en Asunción, Irala tomó el mando en reemplazo del infortunado Ayolas. Transcurridos algunos años, decidió concentrar en dicha población a todos los españoles y, para ello, ordenó el traslado de los pocos habitantes que aún quedaban en Buenos Aires y mandó quemar la población. Corría el año 1541. El primer intento de conquista y colonización en la región del Río de la Plata había fracasado.

“El adelantado Don Pedro de Mendoza no aparece por ninguna parte. Las naves están listas para iniciar la gran travesía y aunque está en Sevilla, no se presenta en público. La impaciencia de nobles, soldados y marineros se incrementa. El mayordomo y el apoderado de Don Pedro, Juan de Ayolas y Martín Orduña, tratan de disimular pero la noticia ya corre por la ciudad como reguero de pólvora y es la comidilla de las tabernas. Mendoza guarda cama porque la sífilis contraída en Italia lo tiene a mal traer. El viaje hacia las riquezas del Plata aún no es seguro.

“No es que no se conozca algún tratamiento que alivie los dolores. Desde la gran epidemia de 1494, la mortal enfermedad venérea es tratada con mercurio o argento vivo bastante exitosamente. Además, Don Pedro apenas supera los treinta años y, aunque parece mayor, ha demostrado ser un hombre bastante fornido, de comer saludable y de carácter emprendedor.

“Cojea de una pierna, igual que Diego de Almagro, pero la mayoría de los comprometidos en la expedición prefieren creer que pasa por un mal pasajero y optan por esperar que su salud se restablezca?’

El primer Adelantado del Río de la Plata, que en el verano de 1536 fundó el apostadero “Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre”, viajó, en efecto, con un avanzado cuadro de sífilis que lo retuvo más tiempo en cama que comandando efectivamente la expedición.

Muy desmejorado de salud, nombró teniente gobernador a Juan de Ayolas y el 22 de abril del año siguiente emprendió el regreso a España. No llegó a informar de sus modestos logros. “Los estragos producidos por la sífilis [eran] ya evidentes: tejidos heridos sin cicatrizar, debilidad de su corazón y una progresiva parálisis general lo postraban, ya de manera definitiva?’ El 23 de junio murió en alta mar. (Ampliar: La Conquista del Mar Dulce de Solís)

Las citas fueron extraídas de Pedro de Mendoza,
de la colección Grandes protagonistas de la historia argentina, dirigida por Félix Luna