Vivir en Democracia

Influencia de España en el Estilo de Vida Argentino Resumen de Aportes

Aporte e Influencia de España en el Estilo de Vida Argentino

Primeros Europeos en el Territorio: Los conquistadores que llegaron al Río de la Plata o Asunción eran del sur de España (muchos de ellos descendientes de árabes y andaluces) y de origen humilde, distintos por cierto de los orgullosos vascos o castellanos que se consideraban españoles puros y, en muchos casos, pertenecían a familia de alto nivel social.

Pero los conquistadores no establecieron lo que consideramos familias en la actualidad, puesto que no solamente sus uniones duraban poco tiempo, sino que inclusive practicaban la poligamia porque los caciques tenían la costumbre de entregar sus hijas como prueba de amistad.

fundacion de buenos aires

Fundación de Buenos Aires

Recién en el siglo XVII se constituyen familias o grupos permanentes, como consecuencia de la creación de la propiedad privada y de ciertos privilegios económicos. Ya para entonces, sobre todo en Asunción, estos privilegios se otorgaron en gran parte a mestizos.

Esta situación cambió cuando las autoridades españolas resolvieron trasladar familias enteras desde la metrópoli. Se produjo así una separación de castas y pronto el mestizo ocupó una jerarquía social inferior al del español y del criollo que era hijo de padres españoles, pero nacido en América.

Por otra parte, a partir de esa época, los cargos públicos fueron ocupados por los españoles y en algunos casos por los criollos, pero fueron dejado de lado los mestizos.

El aporte hispánico al estilo de vida argentina:

Con la independencia de las colonias, esta situación no cambió ya que si bien al principio se estableció una neta separación entre el criollo y el español puro, cuando este último se adhirió a los principios de la Revolución, la tensión disminuyó y se estableció un equilibrio social. Es de notar que de cualquier manera la estructura de la familia criolla, sus costumbres y creencias eran prácticamente las mismas que la de la familia española.

Sin embargo, el ideario político de la revolución de Mayo sé encontraba inspirado en los de la Revolución Francesa partiendo del principió de la individualidad e igualdad de derechos, por lo cual no podía encontrarse de acuerdo con el régimen familiar trasplantado de las costumbres españolas.

A) EN LA LEGISLACIÓN
Su primer demostración de esa rebeldía estuvo presentada en la Asamblea del año 1813 al suprimirla esclavitud y la servidumbre indígena acordando a los naturales los mismos derechos políticos y aboliendo el mayorazgo y las vinculaciones.

No obstante, sólo fueron éstas las únicas normas dictadas qué se relacionaron con los derechos de familia y patrimoniales.

Por primera vez, el 13 de octubre de 1814, se menciona oficialmente un Ministerio de Menores, creándose los defensores de incapaces para lograr el amparo de éstos.

Quedan así sentadas las bases de un cambio total en la organización económica y jurídica de la familia, la cual deja de adoptar las características feudales que se basaban en el dominio inalienable de la tierra con el fin de adaptarse a las nuevas condiciones sociales y políticas.Pero sucede a ese deseo de independencia un período de anarquía que trae como consecuencia un desmembramiento de las distintas provincias, las cuales se dictan a sí mismo sus propias leyes y quedan bajo la dirección y mando de sus respectivos caudillos.

De esa época datan algunos documentos (uno de los cuales era una ley aprobada el 2 de enero de 1824 en Buenos Aires), en los cuales se habla de juicios de divorcio y nulidad de matrimonio, los que deberían ser juzgados por las autoridades civiles, con exclusión de las religiosas. En otros (una ley posterior al 20 de marzo de 1833) se otorgaban dispensas que autorizaban los matrimonios entre personas católicas y otras de credo diferente.

Luego de la Batalla de Caseros y en el período en que Buenos Aires se mantuvo separada de la Confederación, el centro más importante de la actividad legislativa se encontraba en dicha provincia.

Vélez Sarsfield, que intervino en muchas iniciativas legislativas en Buenos Aires fue el redactor del Código Civil e incorporó al mismo algunas de ellas con ligeras modificaciones y que son las que, actualmente, nos rigen.

La familia, en nuestro país continuó el esquema del hogar español, pero modificado por la convivencia obligada con la raza aborigen, lo que trajo como consecuencia una serie de matrimonios en los cuales se fusionaron o asimilaron las dos razas.

Por ello, es necesario recordar cuales eran los rasgos más salientes de la familia española para comprender el espíritu que animó a la formación de la familia en esa época, y que sirvió de base a la constitución de la sociedad colonial.

B)EN LA RELIGIÓN
En efecto, la familia española tenía un carácter esencialmente cristiano, con un gran respeto de la autoridad del jefe de la familia, que era, a su vez, padre y marido, y complementariamente también existía un fuerte arraigo patrimonial.

El matrimonio, unión de los cónyuges, era considerado un sacramento religioso que. se encontraba regido por leyes canónicas.

Los jefes y oficiales del movimiento que colonizó estas tierras tenían ascendiente feudal, lo cual determinó la institución del mayorazgo, con los efectos consiguientes sobre la intransmisibilidad de ciertos bienes.

La ley y la costumbre le otorgaban al padre un cúmulo de derechos tanto sobre sus hijos como sobre su mujer.

La incapacidad de los menores se extendía hasta los 25 años de edad y el padre podía oponerse, de manera absoluta, al matrimonio de sus hijos.

Pero, no obstante ese carácter patriarcal del matrimonio, la mujer era respetada dentro de su hogar, de conformidad con las normas de la moral cristiana, aun cuando desde el punto de vista legal se encontraba subordinada a su marido, al punto tal, que éste tenía el derecho de quitarle la vida si la sorprendía en un acto de adulterio. Esa amplitud de atribuciones que poseía el Jefe de la familia limitaba totalmente la intervención del Estado, cuyas leyes amparaban al hombre.

tabla de poblacion del virreinato

Prácticamente, los poderes públicos solamente influían en casos muy especiales con el ánimo de proteger a los elementos débiles, por e-emplo, la restitución de bienes a los menores en caso de malversación por parte de sus tutores o, para la inenajenabilidad de la dote de la mujer, como garantía real de las obligaciones impuestas al padre o marido.

C)  EN LA CULTURA
Indudablemente, si uno de los ideales básicos de nuestra nacionaldad consiste en aceptar un pasado común, no podemos ignorar que estructuralmente nuestro país es anterior a los albores de su existencia.

El 25 de mayo de 1810, si bien todavía no se constituyó como nación independiente, es el instante en que podemos considerar como el nacimiento de nuestra nacionalidad ya que a partir de allí, los hombres de esta tierra inician su pensamiento de país nuevo.

Pero esa nacionalidad, ese sentimiento particular de estar creando una nación, se va formando lentamente aún bajo el gobierno español. El criollo de 1810, si bien pensó independientemente de ese gobierno, no pudo dejar de lado la herencia cultural española, como tampoco los años de gobierno español pudieron eliminar la cultura americana.

Somos, pues, herederos de una cultura española, americana y de una cultura hispanóamericar (que está relacionada con las dos citadas), pero que tiene caracteres propios.

Es indudable que a su llegada los conquistadores españoles encontraron una cultura propia de los aborígenes.
Ellos, por su parte, también traían su aporte cultural, más desarrollado indudablemente, pero totalmente distinto de las formas indígenas.

D)    EN EL ARTE
En la población aborigen en esta parte de América, sólo se habían desarrollado, y en forma limitada, las artesanías relacionadas con la madera, el cuero, la cerámica, la cestería y en general lo que podemos llamar artesanías primarias.

La arquitectura por ejemplo, que había alcanzado gran desarrollo en Perú, México y América Central, prácticamente no existía en nuestro territorio porque la mayor parte de las tribus eran nómadas y sólo aquellas tribus que se afincaron construyeron viviendas permanentes, pero sin que pueda hablarse de un cierto estilo arquitectónico.

Por otra parte, no podemos hablar de una cultura aborigen general, porque las tribus vivían aisladas una de otra y se limitaban a producir la misma cantidad de productos que consumía, por lo que no había comercio entre los distintos grupos y, por supuesto, tampoco existían intercambios culturales apreciables.

E) EN LA LENGUA
Los españoles aportaron su idioma (que homogenizó las distintas lenguas indígenas y permitió que se entendieran con un lenguaje común), su cultura (que correspondía por la época a lo que se llama el renacimiento español), sus costumbres, etc.

Pero a todos esos elementos se sumó el aporte de las culturas indígenas que las corrientes pobladoras españolas trajeron desde Perú u otros centros desarrollados.

Hubo pues en el Río de la Plata varias influencias culturales: la aborigen (existente), la española (que llegaba desde Europa), y la española del norte, del este y del oeste (traída de América).

INFLUENCIA DEL NORTE: Los españoles que se habían establecido en el Alto Perú establecieron una ruta Hacia Córdoba a través de la Quebrada  de Humahuaca y transportaron   hacia  nuestro   territorio tres escuelas artísticas autóctonas: la de Lima, la de Quito y la de Cuzco.

Estas tres escuelas son influenciadas por la corriente renacentista de España, y sus obras se refinan, sin perder sus raíces autóctonas y adquieren sentido estético. Es decir, si antes el artista preparaba una cerámica que representaba a un caballo tal como él lo veía, ahora, con un nuevo sentido de la balleza, representa al mismo con líneas más delicadas, con una forma más refinada o simplemente deja de representar al caballo, pero mantiene la armonía que hacen hermosa la figura de un caballo.

Lo que sí hay algunos denominadores comunes, por ejemplo, las técnicas cerámicas que utilizaban e-ran muy semejantes y, como es característico del arte precolombino, tenían un sentido religioso o relacionado de alguna manera con la vida, la muerte y sus creencias.

La escuela cuzqueña es la que más absorbe la influencia española y desarrolla un arte mestizo (llamado también colonial) que combina los mejores elementos de las dos culturas. Es de notar que esta corriente cultural es. la que impone el tipo de construcciones formadas por piedras superpuestas sin argamasa.

CORRIENTE DEL ESTE.– Es la corriente inmigratoria cultural europea, es la cultura que viene desde Europa y, sobre todo, influencia a Buenos Aires, el puerto de destino y desde Buenos Aires, pero en medida limitada, al interior del Virreinato. Es por allí donde penetra la cultura del renacimiento español y es por allí donde penetra el pensamiento liberal que culminará én mayo de 1810.

Penetra a través de los Andes y se extiende por la zona oeste del país, fundamentalmente, en las provincias cuyanas. Dadas las dificultades geográficas provocadas, no solamente por el cruce de los Andes, sino también por las limitadas comunicaciones entre Cuyo y el resto del país, esta corriente influye poco sobre la cultura nacional.

CORRIENTE DEL NOROESTE.-
Las misiones guaraníticas se convirtieron en un gran centro cultural guaraní con la recibida de los pueblos del sur brasileño y la que aportaron los jesuítas. Esta corriente influyó sobre todo al litoral y dejó sus rastros en Córdoba y Buenos Aires.

INFLUENCIA DEL OESTE.– Es la corriente que salió de Chile y trajo algunos elementos de la cultura transandina. Esta influencia es muy pequeña porque los aborígenes de Chile estaban en condiciones muy semejantes a las de nuestro sur.

Fuente Consultadas:
Formación Moral y Cívica 2 Ciclo Básico César Reinaldo García y Apolinar Edgardo García

Garantías Constitucionales Recurso de Amparo y Habeas Corpus

HABEAS CORPUS Y RECURSO DE AMPARO
RESUMEN SOBRE LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES INDIVIDUALES

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

La vida en la democracia se caracteriza por el respeto de la persona humana.

Ese respeto se pone de manifiesto por el reconocimiento de la dignidad personal y de los derechos íntimos de la conciencia.

En la democracia, el hombre es «alguien» en la antidemocracia, es «algo». Por más humilde que sea la condición de un hombre, en la democracia se lo reconoce como persona, con derechos inviolables que no pueden ser desconocidos y mucho menos atropellados.

Como ocurre en cualquier sociedad humana puede suceder que en algunas circunstancias personas que viven en países democráticos, vean atropellados sus derechos. Téngase en cuenta que esa violación de los derechos humanos no proviene de la democracia, sino que es una consecuencia del incumplimiento de los principios democráticos.

El ciudadano atropellado en sus derechos puede reclamar y exigir justicia; puede recurrir ante los tribunales para que las leyes sean cumplidas.

Cosa muy diversa sucede en la antidemocracia. La negación y violación de los derechos humanos no constituyen una excepción; es lo corriente.

Es la consecuencia del principio totalitario: el hombre es lo relativo, el Estado es lo absoluto.

El hombre no tiene dignidad y derechos esenciales: tiene solo los derechos que el Estado le acuerde y en la forma y medida en que se los acuerde.

El hombre existe para servir a la comunidad (partido, Estado, etc.); debe estar dispuesto a todo lo que sea conveniente o provechoso para la comunidad.

No tiene libertad para elegir, ni mucho menos para protestar y reclamar.

Garantías Constitucionales

Garantías para el ejercicio de las libertades individuales
De poco valdría la enumeración de las libertades y derechos individuales si no se asegurase su cumplimiento. Las garantías para su ejercicio están consignadas en la Constitución Nacional y en otras leyes. Los artículos 14, 17, 18 y 19 de la Constitución especifican los derechos individuales e indican las garantías constitucionales para evitar su violación.

El artículo 28 previene cualquier maniobra para desconocer esos derechos con el pretexto de reglamentarlos. Dice así: «Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio».

También puede suceder que algunos de esos derechos sean violados por la autoridad que se excede en sus atribuciones, o por personas particulares.

Todo aquel que sufre atropello en sus derechos particulares, tiene dos procedimientos rápidos y breves (procedimiento sumario) para defenderse y ser restituido en el ejercicio de sus derechos. Esos derechos son: el «hábeas corpus» y el «recurso de amparo».

El «hábeas corpus»
Cuando una persona considera que ha sido detenida ilegalmente, dispone de un medio rápido para recobrar su libertad: el «hábeas corpus».

Son dos palabras latinas cuyo significado literal es «Tened vuestro cuerpo», o «Sed dueños de vuestra persona».
El hábeas corpus es un recurso sumario para recobrar la libertad.

Recurso sumario significa procedimiento rápido y simple. La persona detenida, o un pariente de la misma, o amigo, o apoderado, puede presentar ante un juez recurso de «hábeas corpus»; en otras palabras: pide se la ponga en libertad porque está detenida ilegalmente.

El juez que recibe el recurso de «hábeas corpus» no averigua si el detenido es o no es culpable; si merece o no estar preso; lo que examina es si está légalmente o ilegalmente arrestado. Para averiguar la legalidad o ilegalidad de la privación de libertad, el juez procede de la siguiente manera:

Emplaza a quien llevó a cabo la detención que le presente a la persona privada de libertad y que manifieste la causa por la cual se la ha detenido.

Luego el juez examina:
1° – Si existe orden «escrita» de arresto.
2° – De quién procede esa orden. Es decir, si la orden de arresto ha sido dada por una autoridad.
3° – Si la autoridad que ordenó la detención es competente, lo que significa, si tiene atribuciones legales para ordenar la detención.

Si se han cumplido todos estos requisitos, quiere decir que la detención es legal, por consiguiente, el juez no hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y el detenido continúa preso. Pero sí el juez comprueba que no se han cumplido todos esos requisitos, quiere decir que la detención no se ha efectuado en conformidad con las leyes, sino abusivamente, y por lo tanto el arresto es ilegal. En este caso, el juez hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y ordena que el detenido sea puesto inmediatamente en libertad.

Adviértase que para detener a un individuo sorprendido «in fraganti delicto«, es decir, en el mismo acto de cometer un delito, no se necesita orden escrita: la policía lo detiene sin más.

Pero, inmediatamente debe poner el detenido a disposición del juez competente que esté de tumo, en el plazo que determinan los distintos códigos. Si no se cumple esta formalidad, el individuo pasa a estar «ilegalmente detenido».

El «hábeas corpus» no figura expresamente en la Constitución Nacional. Se considera que está implícitamente en el artículo 18.

El «Recurso de amparo»
Semejante al «hábeas corpus» es el «recurso de amparo». La diferencia está en que el «hábeas corpus» protege la libertad física de las personas; en cambio, el «recurso de amparo» protege las otras libertades o derechos. Hasta el año 1957 muchos derechos individuales no tenían una protección apropiada. Ese año se estableció el «recurso de amparo», que es también un procedimiento breve y rápido para la defensa de derechos que se consideran vulnerados.

El «recurso de amparo» es un recurso sumario que se interpone ante la justicia pidiendo a la autoridad pública que defienda y proteja un derecho (o varios) conculcado o amenazado.

El «recurso de amparo» puede presentarlo cualquier persona que se considera privada ilegalmente de algún derecho; p. ej.: de publicar sus ideas por la prensa, de usar y disponer de su propiedad, de trabajar.

Como su mismo nombre lo indica, por el «recurso de amparo» se pide a la justicia amparo, ayuda, protección para el ejercicio de un derecho.

Tampoco el «recurso de amparo» figura expresamente en la Constitución Nacional. Se deduce del artículo 36 que dice así:

«Las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno».

La Constitución no desampara a los ciudadanos ante los peligros de verse ilegalmente restringidos en el uso de sus derechos, ‘ni les impone necesariamente el tener que recurrir a la defensa por medio de los procedimientos judiciales largos y costosos.

El «recurso de amparo» es un procedimiento breve y rápido.

El juez que recibe el «recurso de amparo» examina el asunto. Si aparece de modo claro y manifiesto que alguna autoridad pública, o personas particulares, han impedido o restringido ilegalmente cualquiera de los derechos esenciales de las personas y el perjudicado sufriría daño grave e irreparable si tuviera que recurrir a los procedimientos ordinarios, el juez ordena que se restablezca inmediatamente el derecho restringido.

Cuando una persona es detenida arbitrariamente, privándosela de su libertad física, puede exigir su libertad por medio del «hábeas corpus»; cuando se la priva de alguna otra libertad puede pedir el ejercicio de su derecho por medio del «recurso de amparo.»

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Las garantías en la reforma constitucional de 1994

La reforma incorporó al texto de la Constitución Nacional diversos mecanismos judiciales para la protección de los derechos individuales: el hábeas corpus, el hábeas data, el amparo y el amparo colectivo.

■ El hábeas corpus. Es una acción que tuvo su origen en el derecho inglés y que tiene por objeto la protección de la libertad. física de las personas.

Cuando una persona tiene su libertad restringida (ha sido detenida) o simplemente amenazada (sospecha que se la pretende detener), puede, él mismo o cualquier otra persona en su nombre, iniciar ante un juez un recurso de hábeas corpus, para que resuelva en forma inmediata su situación.

Una vez inciada la acción, el juez debe requerir a la autoridad responsable de la detención de la persona,,que presente al detenido y que informe los motivos de  detención. Si la detención no se hubiere practicado por orden escrita de una autoridad competente o no hubiere una causa legítima para la detención, el juez deberá ordenar la inmediata libertad de la persona.

Esta acción también puede ser interpuesta para proteger a un detenido  al cual se le haya agravado las condiciones de su detención, como, por ejemplo, la remisión de un menor detenido a una cárcel de mayores.

Otro caso previsto por la Constitución es el de la desaparición forzada de personas, en el cual también le corresponde al juez agotar los medios a su alcance para encontrar al desaparecido.

■ El hábeas data. Es una nueva institución que protege la intimidad y buena imagen de las personas. Permite que un individuo pueda tomar conocimiento de los datos a él referidos, que consten en registros públicos o privados destinados a brindar cualquier tipo de informes. Si los datos fueran falsos o tuvieran un fin discriminatorio, la persona puede exigir, según el caso, que se los suprima, modifique, actualice o se los declare confidenciales.

■ El amparo. Es una acción judicial que puede iniciarse en virtud de cualquier acto u omisión de una autoridad pública o de un particular que lesione o amenace derechos o garantías que estén reconocidos por la Constitución, un tratado o una ley. Por medio de esta acción, todas las personas pueden hacer valer sus derechos cuando no dispongan de otro medio judicial apto para ello.

■ El amparo colectivo. Es un medio para tutelar los derechos .que protegen el ambiente, a la competencia, al usuario, al consumidor, ya los derechos colectivos en general. Por el tipo de derechos que tiende a proteger, puede ser iniciado por el afectado, pero también por el defensor del pueblo y por las asociaciones que tienen corno fines la preservación de esos derechos.

Fuente: Educación Civica 2 – Santillana – DEmocracia – Casullo-Bordone-Hirschmann-Podetti y Otros

Garantías Cunado Somos Detenidos

Fuente Consultada:
Educación Democrática Mario Alexander Secundario – Escuelas Técnicas –

El Civismo Participación Ciudadana en las Cuestiones Políticas

El Civismo: Participación Ciudadana

Definición: El civismo, como característica de un país, es el ejercicio generalizado de las virtudes sociales, la preocupación permanente por todo lo que toca a los deberes y derechos del ciudadano.

Ello se tiene que reflejar en la vida pública y privada de los habitantes. Es una actitud que debe estar presente en la esfera del estado y también tener vigencia en todos los planos de las relaciones sociales y comunitarias.

Este sentido de responsabilidad social es el secreto engranaje que explica el buen funcionamiento de un país y, desde luego, la felicidad de los habitantes. ¿Puede sentirse feliz el jubilado de un país, que para conseguir su beneficio previsional debe padecer numerosas esperas, colas, citaciones, humillaciones. . .? ¿Qué convicción sobre la bondad de un servicio público puede abrigar el usuario si, a pesar de que el teléfono no ha funcionado durante semanas enteras tiene que abonar la factura como si se le hubiera prestado el servicio en forma normal?.

 Si la persona afirma sus derechos frente al estado, frente a la administración pública, por su parte, las autoridades deben tener una conducta política y social, una burocracia eficiente que hagan realidad día a día el bienestar y la prosperidad generales.

Manifestaciones del civismo Los ciudadanos no pueden vivir indiferentes en relación con la política, ya sea nacional, provincial o municipal; ello no significa necesariamente militar en un partido político, sino tener espíritu de colaboración y no descargar el peso de todos los problemas y de sus soluciones en las autoridades.

El sentido de responsabilidad cívica se ve en numerosas manifestaciones de la vida cotidiana y permite de ese modo que el mecanismo social funcione de una forma que satisfaga a todos.

Cada uno asume sus deberes frente al resto de la sociedad con auténtico sentido cívico; en consecuencia, se abstiene de todo aquello que pueda dañar a la comunidad y reconoce sin ninguna clase de restricciones las obligaciones que ha asumido.

Volviendo al ejemplo del servicio telefónico, el usuario pagará fielmente su factura a una empresa que prestará el servicio con eficiencia y en condiciones de ventaja económica.

Si trasladamos el ejemplo a los demás servicios públicos la consecuencia es que se obtiene un panorama de eficiencia y de comodidad en todos ellos en beneficio del usuario, de la comunidad.

La afirmación y práctica del civismo no sólo es reflejo de un estado espiritual sino que también tiene que ver con el desarrollo material de un país.

Debatir y confrontar
Respetar otras opiniones implica entender que debatir no es lo mismo que confrontar. Debatir es buscar acuerdos, ser honesto en procura de la verdad. Al confrontar, dos personas dicen lo suyo sin escuchar al otro ni considerar su punto de vista. En los medios de comunicación asistimos generalmente a confrontaciones, aun cuando se las presente como debates.

Respetar las opiniones ajenas no significa compartirlas. El ciudadano responsable puede y debe manifestar su posición, sin despreciar a quien piense distinto ni pretender la unanimidad. Disentir con una postura es legítimo y nadie puede sentirse ofendido, siempre y cuando la crítica apunte a la opinión y no a la persona que la emite.

El cuidado mutuo. La convivencia democrática debe servir para el bienestar de los habitantes de un país. Hay aspectos políticos y económicos que sustentan ese bienestar. Entre los primeros, la vigencia de las instituciones, el respeto por la ley y las garantías personales. Entre los segundos, la elevación del nivel y la calidad de vida, el pleno empleo, el salario justo y las oportunidades para el desarrollo integral.

Pero hay otro aspecto del bienestar social entre los ciudadanos que es el cuidado mutuo, el compromiso con el bienestar del otro. Esto se manifiesta en la cortesía hacia el semejante, en la atención hacia el necesitado o el débil (niños, ancianos, personas sin hogar), en el respeto por normas de urbanidad (por ejemplo, del conductor hacia el peatón), el buen trato en una oficina o negocio. Estas son actitudes que surgen de ver a la otra persona como a un semejante. Estos detalles dejan de ser accesorios cuando contribuyen a construir una sociedad solidaria.

La construcción del bien común. La democracia supone participar en la búsqueda de una sociedad mejor. La felicidad personal y social no se alcanza por acciones mágicas ni es responsabilidad exclusiva de los gobiernos. Lo primero es irracional, lo segundo sería un peligro para la democracia: en nombre de la «felicidad del pueblo», los gobiernos podrían tomar atribuciones que no les corresponden. El nivel moral de una sociedad guarda una estrecha relación con la participación y el compromiso de los ciudadanos con el bien común.

Cada persona tiene proyectos personales. En general, las personas forman parte de un grupo o sector que tiene como meta un bien sectorial. La clave está en hacer confluir esos bienes personales y sectoriales hacia el bien común de la sociedad. Es sencillo cuando lo personal se inscribe dentro de un sector, cuyos objetivos son compartidos por la mayoría de la sociedad. Pero en otras circunstancias, lo personal y lo sectorial pueden atentar contra el bien común.

Entonces es necesaria la intervención del Estado como garante del bien social y como promotor del acuerdo entre sectores. Estos mecanismos permiten que los diversos grupos sociales pongan en consideración sus legítimos intereses, que pueden estar circunstancialmente confrontados. Si se toma la costumbre de no eludir la disparidad de intereses, reconocerlos y buscar alternativas de acuerdo, el bien común deja de ser un concepto teórico para convertirse en el faro que guía el desarrollo social.

Fuente Consultada:
Gran Atlas de la Historia Universal Tomo I
Filosofía Formación Ética y Ciudadana Activa Polimodal –

IMPORTANCIA DE LOS VALORES HUMANOS

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