Ramírez y la Delfina El Racismo

Concepto de Romanticismo Origen y Características de su Espiritu

Concepto de Romanticismo Origen y Características de su Espíritu

El romanticismo surgió en Alemania, a fines del siglo XVIII, pero pronto se extendió por el resto de Europa y en las nuevas repúblicas del continente americano, imponiéndose durante gran parte del siglo XIX. El nuevo movimiento proponía basarse en la imaginación, los sentimientos y las emociones por sobre lo racional, además de rescatar a la Edad Media, que durante muchísimo tiempo había sido considerada como una edad oscura para el saber y el arte.

También, al estar vinculado a la emoción más que a la razón, el romanticismo tuvo como inspiración lo misterioso, lo épico y también lo pintoresco y el aspecto majestuoso de la naturaleza.

A medida que el movimiento de la Ilustración del siglo XVIII, con su exaltación de la razón y el intelecto, iba debilitándose paulatinamente, se fue desarrollando una nueva actitud romántica que se prolonga durante la primera mitad del siglo XIX, con manifestaciones posteriores que llegan hasta el XX.

El romanticismo es un movimiento difuso con varias características diferentes, entre las que se distingue cierta tendencia en las diversas artes, como la pintura y la música. Si la tradición artística clásica se preocupaba por lo universal, los románticos se interesaron en lo individual y particular. Mientras el clasicismo hace hincapié en la racionalidad, el romanticismo exalta la libertad.

Goethe da comienzo al clasicismo alemán. El poeta, dramaturgo, novelista y científico alemán fue el iniciador del periodo clásico de la literatura alemana. Es autor de Fausto, un drama en dos actos en el que reelaboró la leyenda del erudito mago medieval Johann Faust.

Estas nociones no se limitan al arte, sino que inspiran el enfoque de todo un período. El contraste entre el antiguo régimen y la revolución francesa que lo destruyó es un aspecto político de esta misma evolución. Asimismo, el nuevo desarrollo del nacionalismo, una faceta política del romanticismo, contrasta con el enfoque universal del pasado.

En líneas generales, el desarrollo histórico puede resumirse en una fórmula: en la época medieval los hombres creían en Dios; el Renacimiento les enseñó a creer en sí mismos; durante la Ilustración creían en la razón y en la nueva era romántica creían en la libertad.

El hombre medieval nacía siervo de Dios, el hombre del Renacimiento se consideraba su propio dueño, los pensadores de la Ilustración concebían al hombre como un ser esencialmente razonable y los románticos lo imaginaron esencialmente libre.

Los románticos amaban la naturaleza frente a la civilización como símbolo de todo lo verdadero y genuino. También, en contraste con el carácter universalista del neoclasicismo, el romanticismo era individualista: había un gran aprecio por la individualidad y laí diferencias que esta establecía entre las diversas personas. Por eso, el romanticismo valoraba al “distinto”, sus héroes eran siempre rebeldes que quebraban las reglas establecidas, fueran estas éticas o sociales.

En esa búsqueda de lo diferente, el romanticismo concentró su atención en lo exótico (países, lenguas y civilizaciones lejanas o perdidas), lo sobrenatural (nació la novela gótica, con monstruos, vampiros y fantasmas) y lo profundamente nacional (se rescataron tradiciones y lenguas regionales como el catalán, el vasco, el gaélico y el bretón), algo que también fomentó la aparición de un nuevo género literario: la novela histórica.

Jean J. Rousseau: El período romántico por excelencia, la era generalmente conocida como época romántica, es la de la revolución francesa y los cincuenta años siguientes. Su gran precursor fue el escritor francés Jean Jacques Rousseau (1712-78). Reaccionó contra la tendencia racionalista de la Ilustración y abogó por un retorno a la naturaleza.

Rosseau

Declaró que las excesivas formalidades y normas de la civilización moderna son influencias corruptoras y afirmó que los hombres deberían volver a la vida simple y saludable de la tierra. La hipótesis que encierra esta concepción es que los hombres han sido desviados de su condición original, «natural», en la que habían sido buenos y libres.

El «noble salvaje» de Rousseau no había sido contaminado por los valores inferiores de la vida civilizada y se había mantenido independiente en su estado.Tal concepción es, por supuesto, tan simplista como la creencia exagerada en el poder de la razón.

En cuanto a la educación, Rousseau condenó los métodos tradicionales basados en el formalismo y la disciplina y en su lugar quería simplemente fomentar la curiosidad natural y espontánea del joven. La práctica actual de la enseñanza desprovista de formalidades es una noción romántica directamente inspirada en Rousseau.

En el ámbito político, consideraba a todo gobierno como opresivo, a no ser que la autoridad permaneciera en manos de los gobernados. Tal concepción está recogida en forma vivida en la Declaración de Independencia Americana y en la frase de Lincoln: «gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo».

El espíritu nacionalista: Cuando en 1789 estalló la Revolución francesa, los escritores y filósofos de muchos países se inspiraron en los nuevos ideales de libertad. Prometía la liberación del antiguo orden político, lo mismo que en el terreno artístico el romanticismo constituía una ruptura con los hinchados convencionalismos del pasado.

Si bien la escultura romántica conserva bastantes aspectos estéticos del neoclasicismo, le suma cierto realismo histórico y el espíritu romántico, particularmente a la hora de elegir los temas. Aunque la escultura romántica no fue tan prolífica en su producción como la pintura o la literatura, sí manifestó mucha energía y dinamismo.

Los franceses fueron sus mejores representantes, particularmente Francois Rude (1784-1855) -considerado el escultor francés más importante de este período-, Pierre Jean David d’Angers (1788-1856), Jean-Baptiste Carpeaux (1827-1875) y Antoine Louis Barye (1796-1875), considerado el mejor escultor de animales desde la Antigüedad.

El mal es real
El movimiento romántico del siglo XIX fue una reacción contra la excesiva simplicidad de las soluciones aportadas por los pensadores de la Ilustración. Esta idea está perfectamente expresada en la advertencia de Goethe de que no podemos captar el universo simplemente realizando cálculos.

En definitiva, quizás es un recordatorio general de que el mundo es más complejo y a la vez más simple de lo que nuestra nueva y predominantemente científica civilización es capaz de permitir: más complejo, porque los hombres suponen fácilmente que sus racionalizaciones científicas hacen justicia a la situación humana; más simple, porque todos los hombres poseen una penetración natural que les permite comprender a su prójimo.

Por otra parte, el enfoque romántico contiene un fallo inherente. Si lo único importante son los sentimientos y emociones, ello supone que no existe ningún criterio independiente para juzgar las cosas. Todas las normas universales son eliminadas. No sólo existe el peligro de ver la naturaleza a la luz de nuestras emociones, sino, lo que es aún más grave, en la esfera social y política, queda el campo abierto para medidas arbitrarias sancionadas por autoridades tan vagas como el instinto nacional o la voluntad general (ésta última noción es de Rousseau).

Nuestra época ha presenciado una despiadada represión en nombre de estas entidades míticas. En la medida en que el romanticismo invita a los hombres a no actuar razonablemente, su influencia es perniciosa. Los hombres no sólo sienten, sino que también piensan. Si pierden sus facultades de pensamiento racional, lo que queda es menos que un hombre, es algo inhumano.

Ver: El Romanticismo en la Literatura

Ver: El Romanticismo en la Música

Fuente Consultada: La Llave del Saber Tomo II La Evolución Social – El Romanticismo – Ediciones Cisplatina S.A.

Crisis Del Antiguo Regimen Resumen Que es una crisis en la Historia?

EL ANTIGUO RÉGIMEN, CUADRO E HITOS TÉNICOS, ECONÓMICOS Y SOCIALES

QUE ES UNA CRISIS?
En el lenguaje cotidiano se utiliza frecuentemente la palabra crisis para referirse a que “algo no funciona bien” o a un “momento dramático”. Se habla de crisis económica, crisis de la educación, crisis de valores, crisis de autoridad, crisis mundial, crisis emocional, crisis cultural.

La palabra crisis se originó en la Grecia clásica. Para los médicos griegos, krisis era el cambio que sufría el estado de un enfermo. Fuera del campo de la mediana, los griegos también llamaban krisis a un momento de decisión. Desde su origen hasta la actualidad, la palabra fue usada de maneras diferentes y fue cambiando su significado, hasta tal punto que nosotros, en la actualidad, asociamos crisis con momento de indecisión o de incertidumbre.

Los historiadores también utilizaron el concepto de crisis de maneras muy diversas. Algunos lo aplicaron al estudio de la economía, y hablaron de crisis financieras o crisis económicas. Otros relacionaron las crisis con las revoluciones o con los cambios violentos. También se empleó el concepto de crisis para intentar explicar el paso de un tipo de sociedad a otro, cuando se transformaba una sociedad en su conjunto: entonces aparecieron expresiones tales como crisis del feudalismo o crisis del capitalismo.

Ante un panorama tan diverso es casi imposible intentar una explicación del concepto de crisis que abarque todos los usos que le dieron y le dan los historiadores. Sin embargo, hay una idea que está presente en todos los usos: una época de crisis es una época de cambios en la que se quebró el orden, el equilibrio o la estabilidad que existía en la época anterior. Tanto en las épocas de crisis como en las épocas de estabilidad existen tensiones y contradicciones.

La diferencia está en que durante las épocas de estabilidad las tensiones pueden ser resueltas, sin que lleguen a producirse grandes conflictos. En las épocas de crisis, por el contrario, las tensiones acumuladas estallan porque los hombres no encuentran la forma de resolverlas. En las crisis, los conflictos son más visibles, salen a la superficie, y los cambios se precipitan.

En la época que estudiamos en esta unidad se produjeron diferentes tipos de crisis. Hubo una crisis del imperialismo cuando las potencias colonialistas se enfrentaron entre sí en las dos guerras mundiales; no pudieron resolver las tensiones que la misma expansión había provocado, y el conflicto estalló.

Hubo una crisis política de las democracias liberales cuando en algunos países se impusieron Estados autoritarios como el fascista y el nacionalsocialista. Hubo una crisis económica cuando se produjo el crack de Wall Street en 1929. Hubo una crisis de los postulados científicos cuando Einstein elaboró su teoría de la relatividad y puso en duda las bases del pensamiento científico moderno.

También hubo una crisis de las ideas cuando muchos hombres dejaron de creer que el progreso era indefinido y de confiar en que todos los avances científicos eran positivos para la humanidad.

Para algunos historiadores, todas estas crisis, ocurridas en una misma época y relacionadas entre sí, indican que entre 1914 y 1945 hubo una crisis general del sistema capitalista, ¿Esto significa que el sistema capitalista estaba a punto de desintegrarse, que se acercaba hacia su crisis final? Para muchos hombres que vivieron a principios de siglo, el éxito de la revolución socialista en Rusia anunciaba el derrumbe del capitalismo; sin embargo, la revolución no se extendió rápidamente a otros países.

En 1929, ante una crisis económica nunca antes conocida, hubo quienes pensaron que el fin del capitalismo era inmediato; pero la economía capitalista logró reorganizarse y llegar a un nuevo equilibrio. En 1939, otros creyeron que una segunda guerra mundial anunciaba el final inevitable del sistema; a pesar de ello, las potencias vencedoras se repartieron las zonas de influencia y establecieron un nuevo orden político-militar internacional y el mundo quedó dividido en dos bloques.

En 1960, ante la desaparición casi total de los imperios coloniales, algunos creyeron que los países del Tercer Mundo podrían quebrar ese orden mundial y salir de la pobreza y el estancamiento; sin embargo, no lograron formar un bloque sólido ni resolver sus problemas económicos más graves.

Como se ve, no es sencillo determinar que, aun cuando se producen muchas crisis simultáneamente, estamos frente a la crisis final de una forma de organización social. Para realizar una afirmación tan contundente es necesario tener una mayor perspectiva histórica, es decir, poder analizar los hechos luego de transcurrido más tiempo.

¿Se puede predecir o anticipar una crisis? Éste es un problema aún más difícil. Como vimos, muchos pensadores sostuvieron que se estaba por producir una crisis final del capitalismo y que esta crisis era inevitable. Sin embargo, hasta hoy, el capitalismo ha encontrado formas de resolver sus crisis. Un caso opuesto es el ocurrido en la Unión Soviética.

El primer Estado socialista del mundo se desintegró en poco tiempo. Casi nadie, antes de 1990, supuso que el sistema que tan sólidamente se había establecido en la URSS podía caer de ese modo. La crisis que llevó a la rápida disolución de la URSS y a su desaparición como Estado hizo que, a partir de entonces, muchos hablaran de la crisis final del socialismo. ¿Habrá sido su crisis final o la crisis de! socialismo estalinista? Es difícil contestar hoy con certeza preguntas como ésta. También en este caso es necesario que el paso del tiempo nos permita analizar los hechos con una mayor perspectiva histórica.

CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN:

cuadro criris antiguo regimen

En el siglo XVIII finalizó el proceso de transición del feudalismo al capitalismo en Europa occidental. Se produjeron cambios sociales, económicos, políticos e ideológicos que transformaron profundamente la organización social europea e iniciaron los tiempos del capitalismo.

La crisis del siglo XVII, la última crisis de la sociedad feudal, fue seguida por importantes reformas políticas —la monarquía parlamentaria inglesa— y por la difusión de nuevas ideas —la Ilustración y el liberalismo—, que rompieron definitivamente con la mentalidad feudal La clase social que impulsó estas transformaciones fue la burguesía. Sus deseos de desarrollo económico y de participación la hicieron protagonista de una doble revolución.

Una revolución económica (Revolución Industrial) que se inició en Inglaterra y que fue tal vez el proceso transformador más Importante desde los lejanos tiempos neolítico.

Una revolución política (Revolución Francesa) que señaló la primera gran derrota de la nobleza y del absolutismo monárquico. Ambas revoluciones permitieron la consolidación de una nueva sociedad capitalista. Su forma de organización económico-social —basada en el trabajo de obreros y asalariados— y las ideas que la sustentaban —-el liberalismo— se difundieron rápidamente por todos los continentes. La difusión del capitalismo permitió superar muchos de los límites que imponía el orden feudal y, a la vez, dio origen a nuevos problemas, crisis y conflictos.

Hitos técnicos y económicos en ia crisis dei Antiguo Régimen
1716 El financiero escocés John Law funda la Banque Genérale de Francia.

1719 Law obtiene el derecho de fabricación de moneda.

1720 Law, controlador general de las finanzas en Francia. Dimisión y huida del financiero John Law. Desarrollo de la especulación en Inglaterra (“Bubbles”).

1721 Encuesta sobre las operaciones de Law.

1733 John Kay inventa la “lanzadera volante”.

1735 Abraham Darby inventa la metalurgía al carbón.

1747 Charles-Daniel Trudaine funda la Escuela de Minas de París.

1749 Benjamín Huntsman inventa la fabricación del acero fundido.

1758 Francois Quesnay: “Tabla económica”.

1764 james Hargreaves inventa la “Spinning Jenny”.

1766 Turgot: “Formación y distribución de las riquezas”.

1767 James Watt acaba de construir su máquina de Joseph Priestley: “Historia de la electricidad”.

1768 Francois Quesnay: “Fisiocracia”.

1771 Richard Arkwright inventa la “water-frame”.

1774 Ascenso de Turgot.

1775 John Wilkinson adquiere la máquina de vapor de Watt.

1776 Adam Smith: “Ensayo sobre la riqueza de las naciones”. Construcción del ferrocarril.

El marqués de Jouffroy hace navegar un buque de vapor sobre el Doubs. Caída de Turgot.

1779 Invención de la “mulé” o hiladora mecánica de Samuel Crompton.

1785 Claude-Louis Berthollet realiza el análisis del amoníaco. Invención del ingenio mecánico de Edmund Cartwright. Creación de la primera hilatura a vapor en Nottingham. Jean-Pierre-Francois Blanchard atraviesa el canal de la Mancha en globo, jacques Necker: “Tratado de la administración de las finanzas”.

1788 Caspard Monge: “Tratado de estadística”.

Hitos sociopolíticos y culturales en la crisis del Antiguo Régimen

1721 Primera generación “¡lustrada”, típica en Francia. Montesquieu publica sus “Cartas Persas”. Se funda la primera logia masónica de Francia.

1748 Segunda generación “ilustrada” en Francia: “los enciclopedistas” propiamente dichos. Montesquieu publica su “Espíritu de las Leyes”; 1750-1753, Voltaire, en Berlín; 1750, Rousseau: “Discurso sobre las ciencias y las artes”; 1751 Aparición del primer volumen de la “Enciclopedia”. David Hume: “Ensayos filosóficos”. En 1751, Voltaire: “El siglo de Luis XIV”.

1775 Petición de Massachusetts (1768). Convención de Boston (1768). Reunión de la Convención de Nueva York. Declaración de Derechos de Virginia (1775). Reunión de la Convención norteamericana y voto de la constitución de los Estados Unidos (1787). Generación prerrevolucionaria europea. Máximas manifestaciones de los enciclopedistas y análogos: Rousseau: “Emilio”, “El contrato social” (1762); Voltaire: “Tratado de la tolerancia” (1763); Beccaria: “De los delitos y las penas” (1763-1764); Voltaire: “Diccionario filosófico”; Holbach: “El cristianismo desvelado” (1765), “Sistema de la Naturaleza” (1770), “La Moral Universal” (1776); Mably: “Principio de las leyes” (1776), “De la forma de escribir la historia” (1782); Kant: “Crítica de la razón pura” (1781), “Prolegómenos” (1783), “Fundamento de la metafísica de las costumbres” (1785), “Crítica de la razón práctica” (1788); Bentham: “Introducción a los principios de la moral” (1789). Publicación del “Federaliste” (1788).

1789 Comienza la Revolución burguesa en Francia.

Fue Inglaterra el único país europeo en el que durante el siglo XVII, se produjeron los cambios económicos, sociales y políticos que transformaron la organización feudal de la sociedad. La producción agrícola se vendía en el mercado, no existían trabas para la libertad de comercio, y la monarquía parlamentaria aseguraba a los burgueses el impulso y la protección de las nuevas actividades económicas y de la acumulación del capital que formaba la nueva riqueza.

En cambio, en el resto de Europa, durante los siglos XVII y XVIII, la organización tradicional de las sociedades no se modificó. Bajo la protección de las monarquías absolutas, la nobleza, propietaria de una gran parte de las tierras, mantuvo su posición de grupo privilegiado. La agricultura continuó siendo la principal actividad económica y en ella se empleaba más del 80 por ciento del total de la población europea. Las monarquías absolutas europeas se propusieron controlar las actividades económicas y las relaciones sociales, lo que también contribuyó a frenar los cambios.

Mientras Inglaterra avanzaba hacia una nueva forma de organización social, el resto de Europa mantenía las bases del antiguo régimen. Pero en el curso de dos siglos, en algunas regiones antes que en otras, se fueron consolidando los grupos sociales que impulsaron los cambios que, finalmente, destruyeron el antiguo régimen.

La Revolución Francesa de 1789 originó cambios tan profundos que sus protagonistas fueron conscientes de que ellos estaban iniciando una nueva época para la humanidad, construyendo un mundo distinto. Por eso, comenzaron a utilizar la expresión antiguo régimen para referirse a la sociedad que existía antes de la Revolución. Con ella querían marcar que el antiguo régimen precedía al nuevo, y también condenar al conjunto de principios e instituciones en que se basaba la sociedad que habían destruido. En la actualidad, la mayoría de los historiadores utiliza el concepto antiguo régimen para referirse al orden social que existía con anterioridad al triunfo de la burguesía y del sistema liberal.

Fuente Consultada: Historia Europa Moderna y América Colonial Alonso-Elisalde-Vazquez

Famosos Amantes de la Historia de Seductores Biografias

GRANDES AMANTES DE LA HISTORIA

grandes amantes

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Durante milenios, la historia de la mitad de la humanidad transcurrió más en el secreto que a la luz pública. Las mujeres no eran consideradas por su propio peso social, sino por el que agregaban a la vida de los hombres: maridos, hijos o amantes disponían absolutamente de sus hembras, mientras se dedicaban a cosas importantes que a ellas les estaban vedadas. Así, el gobierno, las artes y la libertad amorosa eran cuestiones del ámbito masculino, como la guerra, el comercio y hasta la carrera delictiva…

Generalmente, la mujer que lograba asomarse al reconocimiento social lo hacía a través del escándalo, aunque éste no fuera el objetivo buscado; pero tanto si quería ser escritora en el siglo XVIII, médica en el XIX o gobernante en cualquier tiempo, ése solía ser el precio que debía pagar. Hasta nosotros han llegado los nombres de muchas que, a lo largo de la historia humana, han brillado y siguen brillando con luz propia.

En numerosas ocasiones.en lo que conocemos de sus vidas, la leyenda se entremezcla con los hechos verdaderos y es imposible separar una de otros. Pero Jean Cocteau decía preferir el mito a la historia, porque la historia está hecha de verdades que terminan convirtiéndose ert mentiras, mientras que el mi teres tá hecho de ficciones que a la larga se revelan verdaderas.

Así, desde grandes cortesanas hasta reinas, pasando por las imprescindibles artistas, las mujeres componen un mosaico muy colorido, pues nos han llegado los nombres de tantas que, a lo largo de la historia humana, han brillado y siguen brillando con luz propia. Muchas veces, en lo que conocemos de sus vidas, la leyenda se entremezcla con los hechos verdaderos y es imposible separar una de otros. Pero Jean Cocteau decía preferir el mito a la historia, porque la historia está hecha de verdades que terminan convirtiéndose en mentiras, mientras que el mito está hecho de ficciones que a la larga se revelan verdaderas.

Pasó la Antigüedad, con su contradictoria valoración de la mujer; la Edad Media, donde tantas fueron quemadas y otras convertidas en esclavas, en relación muy superior a los hombres; pasó la Revolución Francesa, con sus ideales igualitarios que aún siguen pendientes; la incorporación masiva al mundo del trabajo en la Revolución Industrial…

También el siglo XX pasó, con todo tipo de acontecimientos movidos, entre ellos, las grandes conquistas femeninas, y el «sexo débil» sigue ganando territorio, a tal punto que ya nadie lo llama así. ¿Qué mejor momento para volver la vista hacia algunas mujeres que escaparon al molde en todas las épocas, mientras las mujeres legendarias del mañana pelean hoy sus vidas? Damas que buscaron influir en su mundo y en su tiempo, y consiguieron más que eso: siguen siendo referencia obligada del presente.

En cuanto a su propia intimidad, pretendieron nada más y nada menos que gobernarla ellas; en muchos casos obtuvieron lo que querían con creces, y en otros tuvieron que afrontar terribles consecuencias.

Fuente Consultada:Amantes y Cortesanas Cecilia B. Madrazo