Doctrina Social de la Iglesia

Que es un santo? Que es beatificar? Canonizar? Porque es un santo?

¿Qué es un santo y Que es beatificar?

Se han realizado muchas definiciones de lo que es un santo o una santa, indudablemente cada religión tiene diferentes matices para apreciar ese concepto de santidad. Dentro del cristianismo un santo o santa sería aquella persona que ha seguido seriamente los evangelios, buscando el camino de la verdad en Dios. Pero al margen de ello, un santo o santa es, ante todo, un modelo para todo cristiano, ya que son testimonio de la santidad de Dios y de Jesucristo.

imagenes de santos

El santo es alguien que, al margen de realizar milagros o estar rodeado de prodigios, hace patente con sus palabras y sus obras el evangelio de la santidad. Así, cuando hablamos de santos, nos estamos refiriendo, a todos aquellos cristianos que siguieron seriamente el evangelio y que han sido propuestos por la Iglesia como modelos a seguir, así como patronos e intercesores ante Dios.

 Los santos son, asimismo, todos aquellos que aparecen en el calendario de la Iglesia universal, en los calendarios nacionales, diocesanos y de institutos religiosos; en fin, todos aquellos que están registrados en el Martirologio y son venerados en la Liturgia años tras año.

En lo que respecta al cristianismo, la Iglesia cristiana ha puesto especial énfasis en destacar que los santos no sólo son esas estatuas que aparecen en miles de capillas por todo el mundo. Un santo es algo más que una estatua, de lo contrario estaríamos hablando de ídolos. La estatua es la representación de un hombre una mujer que vivió y se entregó, en una parte importante de su vida, al cristianismo, en ocasiones dando la vida por él. Por este motivo la Iglesia los venera y les da culto, ya que reconoce en ellos la presencia de Dios.

Pese a la gran leyenda irremediable que arrastran muchos santos, hay que considerar que no fueron inventados, y que fueron descubiertos y, como veremos en el proceso de canonización, ampliamente investigados.

Los santos del cristianismo datan casi desde los comienzos de esta religión, ya que empezaron a venerarse públicamente en el siglo II. Todo parece indicar que su origen data de las primeras tumbas de los mártires, ya que estos habían derramado su sangre por Dios y Cristo, y por tanto Dios y Cristo, podían interceder desde el cielo a todos aquellos que los veneraban, los invocaban o rezaban ante sus tumbas. Por esta razón se buscó un día de celebración, y este día se consideró el dies natalis o nacimiento al cielo del mártir, fecha en la que se hacia el ofrecimiento del sacrificio eucarístico.

Como ejemplo del desarrollo anterior, tenemos el caso claro de san Policarpio, del que se sabe que los cristianos de Esmirna se reunieron en torno a su tumba para recoger sus huesos y colocarlos en un lugar seguro, con la intención de volverlos a juntar para celebrar el aniversario de su martirio y realizar un ágape juntos.

Con el tiempo, de la memoria y veneración se fue pasando a la oración pública de los santos y a creer en su intercesión ante todo aquello que se le solicitaba. Fue en el siglo Iv cuando se extendió la veneración y culto de los mártires en todas las Iglesias. En este mismo siglo se extendió el mismo culto y veneración a las vírgenes y confesores. Las vírgenes fueron consideradas como Vírgenes del Señor, ya que con el sacrificio de su vida habían emulado a los martires y además porque son como la esposa virginal de Cristo. Los confesores son aquellos que habían confesado públicamente su fe, pero no sufrieron tormentos ni dieron su vida como los mártires. Sin embargo, están equiparados a los mártires.

Del concepto de santo dos aspectos destacan como importantes. El primero que los santos pueden interceder por las personas, aunque su intercesión nunca remplazará la oración directa a Dios. Pero Dios ha constituido una gran familia en la que cada miembro hace el bien a su prójimo. Evidentemente los bienes proceden de Dios pero los santos los comparten.

Otro aspecto destacado es el concepto de que los santos son modelos a imitar, tanto en su virtud heroica como en sus actos. Los santos, por su parte, enseñan a interpretar el evangelio.

Otro aspecto que los santos y santas siempre han demostrado es su espíritu de sacrificio hacia los demás y especialmente su amor desinteresado hacia los seres que les rodean. La historia de los santos está repleta de ejemplos en los que se demuestra un gran amor a los pobres y a los enfermos, un amor tan desinteresado que en muchos casos ha originado que el santo o la santa se desprendiese de sus bienes más queridos para ayudar al pobre, para construir hospitales. El cuidado a los enfermos ha sido de una tal entrega que en muchos casos ha puesto en peligro la salud del santo o la santa, e incluso los hay que han perdido la vida por atender a moribundos con enfermedades contagiosas.

No cabe duda de que en muchos casos se ha exagerado su leyenda e incluso sus milagros, pero también en otros muchos casos, los santos y las santas han demostrado ser queridos y amados por la gente que ha compartido sus vidas con ellos, gente sencilla, gente de pueblos que han recibido directamente de estos seres su ayuda, su consejo, su amor y sus cuidados.

Tal vez el santo o la santa se caracterizan por el hecho de que primero ha sido su amor, su ayuda o sus cuidados a los necesitados antes que cualquier intento de evangelización. Ejemplo de casos así han sido, por citar uno reciente, el de la Madre Teresa de Calcuta, que nunca se preguntó si aquel enfermo o aquel necesitado que acudía solicitando ayuda, era o no cristiano. Podía ser hindú, budista, etc., pero lo importante era, ante todo, el amor a otro ser humano por encima de cualquier condición o religión, ya que de la misma manera que «un santo es un santo para todo el mundo», como se señala en el epígrafe de este capítulo, también cualquier camino místico o religioso, sea de la religión que sea, lleva a Dios.

Biografía del Nuevo Papa Americano: Padre Jorge Mario Bergoglio

Fuente Consultada: Los Santos Que Nos Protegen Bornos-Prim

El hombre y la vida en sociedad La familia, el estado y la educacion

El Hombre y la Vida en Sociedad
La familia, El Estado y La Educación

Origen del Hombre

La Familia

La Nación

La Ley

Propiedad Privada

Valores Humanos

El Comercio

Eutanasia

Los seres humanos son criaturas sociales y no animales aislados. El hombre difícilmente puede sobrevivir completamente aislado. A diferencia de las restantes especies animales, el hombre no posee las pautas, tendencias e instintos naturales heredadas que le permitan sobrevivir en un medio hostil como es la naturaleza. Su comportamiento es resultado, en gran medida, del aprendizaje y la experiencia, incluido el lenguaje, característica peculiar y básica del ser humano.

El hombre vive en sociedad: desde el grupo tribal formado por un reducido número de individuos, hasta las modernas y complejas sociedades de masas. Pero, además de vivir en sociedad, el hombre presenta otra característica complementaria o derivada de este hecho: en su conducta observa pautas regulares más o menos estandarizadas de comportamiento.

No existe una variedad infinita de actitudes, lo cual no significa que los hombres actúen de forma completamente idéntica, pero sí que en su conducta existen una serie de elementos comunes que conforman unas pautas de comportamiento recurrentes y generalizables. Sin la existencia de estas pautas o normas, no existiría la sociología, pues sería imposible la generalización, base de toda ciencia.

La sociedad es la interacción de las personas que comparten una cultura, así como los productos de esa relación. Los hombres pueden tener distintos tipos de relaciones, por ejemplo: relaciones de amistad, de parentesco, de trabajo, de solidaridad, de sometimiento, económicas, políticas. El Estado surge de este último tipo de relaciones, ya que la política se encarga del orden jurídico de la sociedad. Así entendido, el Estado es una forma de convivencia entre otras, como pueden ser las que se dan en la familia, en la escuela, en la comunidad de vecinos, en la iglesia, etcétera.

El objetivo más general del Estado es organizar legalmente la sociedad, para proporcionar una base y un marco de orden dentro del cual puedan desarrollarse las actividades humanas. Se podría decir que su finalidad es asegurar el mayor grado posible de libertad a las personas, mediante el establecimiento de leyes, de forma que la libertad de cada uno, pueda coexistir con la de todos los demás.

El hombre y la sociedad

Una de las características naturales del hombre es su tendencia a vivir en sociedad. Esto lo han observado diferentes pensadores, como Aristóteles en el siglo IV a.C, o Juan Jacobo Rousseau en el XVIII d.C, en su libro El Contrato Social. Desde que el hombre buscó la ayuda de los hombres, ya sea para cazar, defenderse o reproducirse, surge el ser social.

De hecho, desde su época primitiva, por su tendencia natural para la sobrevivencia de la especie, el hombre vivió en pequeñas agrupaciones; se trataba de tribus nómadas, y sólo hace diez mil años, cuando se descubrió la agricultura, el hombre se torna sedentario y se empiezan a formar los primeros pueblos que no son más que agrupaciones mayores de seres humanos, que mediante la mutua cooperación pasan de mejor manera su existencia.

A partir de su nacimiento, el hombre muestra características biológicas que le imponen la necesidad de vivir en sociedad, pues nace tan desvalido físicamente, que su sobrevivencia es casi imposible sin sus padres. Después se desarrolla, aprende, y poco a poco nota que puede valerse por sí mismo. Luego reconoce que llega a esa etapa porque tuvo apoyo de sus mayores, quedando así ligado racionalmente a ellos y posteriormente también adquiere un instinto de protección para sus hijos.

El hombre se diferencia de otros animales sociales en que produce algo para la sociedad; ese algo es la capacidad de crear, de trabajar para el bien común; es el de producir instrumentos de trabajo que faciliten la labor y obtener más fácilmente sus satisfactores.

Surgió así una incipiente división del trabajo, ya que el hombre por sí solo no era capaz de producir todas las cosas que necesitaba y todo el trabajo realizado tenía que ser social por necesidad, unos producían armas, otros cazaban, otros más velaban por la seguridad de la horda, etcétera.

Cuando el hombre pasa de ser un animal solitario y salvaje a ser un animal social, suceden varias cosas que marcan el surgimiento de la sociedad. Hay mucha similitud entre el hombre y varios tipos de animales, por ejemplo, las abejas, las hormigas, etcétera, ambos forman sociedades, pero existen diferencias muy notables entre ambas, como son las de crear cultura y construir herramientas para el trabajo, mientras las otras construyen sólo por instinto.

Las primeras sociedades se construyeron bajo los siguientes principios:

a) Respeto y protección mutua
b) Medio de comunicación común
c) Cultura similar con todos sus símbolos, tradiciones, costumbres, etcétera
d) Límite geográfico de dominio

Estos principios nos sirven para comprender de alguna forma las definiciones modernas de la sociedad tales como:

  • Sociedad es la coexistencia humana organizada.
  • Una sociedad es el agregado organizado de individuos que siguen un mismo modo de vivir.
  • La unión durable y dinámica entre personas, familias y grupos mediante la comunicación de todos dentro de una misma cultura, para lograr los fines de la vida colectiva, mediante la división del trabajo y los papeles, de acuerdo con la regulación de todas las actividades a través de normas de conducta impuesta bajo el control de una autoridad.

La sociedad y su dinámica

Todos desempeñamos un papel importante y diverso en la sociedad al relacionarnos en sus diferentes facetas, por ejemplo, el maestro con su grupo de alumnos tiene un papel, con sus compañeros asume otro y con su familia, uno más; es decir, actúa o desempeña roles diferentes según le corresponde en cada grupo.

Augusto Comte, el fundador de la Sociología, fue el primero en usar la palabra dinámica que tomó de la Física para hacer ver que la sociedad como organismo vivo que es, está en continuo proceso de cambio como lo está todo el Universo y que los fenómenos sociales se debían estudiar dentro de la dinámica del cambio, para la mejor comprensión del proceso histórico, ya que las instituciones, la familia y los modos de producción, están sufriendo continuas alteraciones.

Ahora se sabe que las especies no son fijas, que el hombre todavía es un ser inacabado, que la evolución sigue y seguirá actuando, que de las especies actuales surgirán nuevas y que lo único que podría considerarse inalterable es el cambio y aun éste a su vez cambia, pues se acelera o se retarda.

En fin, el ser humano al vivir en sociedad, se ve en la necesidad de organizarse en todos sentidos, creando estructuras sociales diversas y dinámicas, entidades éstas como la forma propia que observa cada cultura para organizar su convivencia: familia, trabajo, educación, gobierno, ciudad, etc.

Teniendo presente que la vida de todo individuo se desarrolla mediante la interacción con otros individuos, la sociología, a fin de analizar y explicar las pautas de la conducta humana y sus comportamientos regulares, ha elaborado el concepto teórico de cultura. Sin embargo, el significado que los sociólogos dan a este término, difiere de lo que comúnmente se entiende por «cultura» en el sentido de «prácticas elevadas» de la vida: el arte, la música, la pintura, la lectura, etc.

En su acepción sociológica, la cultura comprende aspectos mucho más amplios y completos de la vida del hombre: se refiere a la totalidad de lo que los individuos aprenden como miembros de una sociedad dada.

Desde esta perspectiva, la cultura puede ser entendida como un conjunto o sistema de actitudes, comportamientos, modos de vida, de pensamiento y de acción, de ideas y valores, que conforman las actitudes de los hombres en unos determinados patrones o esquemas de conducta.

Todo aquello que es o hace el hombre como ser social y que no le viene dado por su herencia biológica es cultura: el hecho de practicar una determinada religión, de poseer unas ideas políticas, de seguir las normas sociales en uso, de mantenerse fiel a ciertas tradiciones, de practicar unas determinadas conductas o pautas sexuales; todo esto es cultura.

EL HOMBRE Y LA CULTURA
Cultura y conceptos

Cultura es una palabra proveniente del latín que significa cultivo, y en este sentido podría entenderse como el acto de cultivar y mejorar las facultades físicas, morales e intelectuales del hombre. De hecho, la cultura es lo realizado por el hombre, ya sean transformaciones o innovaciones materiales o creaciones sociales, científicas, artísticas, religiosas, éticas, etcétera, que le ayuden directa o indirectamente a satisfacer sus necesidades. Para algunos estudiosos del tema, las palabras cultura y civilización son sinónimos.

Aunque en estricto sentido no debiera ser así, ya que el concepto civilización se toma como los avances logrados por las sociedades más dinámicas y, por tanto, está más bien ligada a los centros urbanos que al campo; en cambio, la cultura es un término más amplio que incluye la civilización, pero además, las manifestaciones de todo tipo que el hombre ha dejado en el planeta.

Son significativos en el proceso histórico de los pueblos, los préstamos culturales (aculturación), que en forma amistosa u hostil han practicado entre sí; en otras palabras, intercambio de conocimientos, costumbres, ideología, etcétera. Ejemplos de esta situación se tienen a lo largo de la Historia, así están España y América, el primero es el pueblo dominante y el segundo, el dominado. Roma conquistada por los bárbaros se les impone culturalmente.
Se parte del hecho de que el hombre para vivir con sus semejantes, debe adaptarse a la forma de vida del grupo en el cual se encuentra, tal situación (endoculturación), que puede ser consciente o inconsciente, se inicia en la niñez y culmina con la muerte.

Ahora bien, al paso de los siglos, en las diversas áreas geográficas se han ido desarrollando diferentes culturas, dependiendo éstas de los hábitos, actitudes y conductas de los pueblos.

Aspectos de la cultura
El hombre, por su inteligencia y por su capacidad de razonar, se distingue de los demás animales. La vida de éstos en general conserva las mismas costumbres de sus antepasados, en tanto que el hombre las altera, cambia, etcétera, de ahí que su herencia social y cultural lo transforma en el tiempo y en el espacio.

Curioso es destacar la semejanza de los fines de todas las culturas entre sí, esto es, se tiende a una unidad psíquica de la humanidad.

Las necesidades que experimenta el ser humano pueden ser de orden primario (o fisiológicas), secundarias (psíquicas), y su satisfacción es variada en cada cultura.

Habrá mejor comprensión de la cultura si se basa en ciertos aspectos de orden material e inmaterial, mediante los cuales se llega a la satisfacción de las necesidades arriba citadas.

Los aspectos de la cultura son:

I) Material: en el que se considera a la tecnología
II) Inmaterial: La organización social, las estructuras políticas y de educación
Los sistemas de creencias, el control del poder,las artes gráficas y plásticas, el folclor y la música

El hombre puede alterar y adaptar el lugar donde se encuentra para poder vivir. Lo realizado por el hombre para satisfacer sus necesidades físicas, constituye la cultura material, la cual no es parte de la cultura, sino el producto de la misma, y mediante su estudio se conoce la vida que desarrollaron los seres humanos.

La tecnología se puede considerar como la suma de las técnicas que poseen los miembros de una sociedad. La aplicación de la tecnología da como resultado artefactos, tales como instrumentos, recipientes, alimentos, vestidos, albergues, etc.

La cultura del hombre primitivo, poco a poco se fue transformando, como cuando pudo comunicarse con sus semejantes a través de la expresión, o al producir utensilios o armas punzocortantes, así como vasijas, y un arte rudimentario.

Notemos que la habilidad para comunicarse a través del lenguaje permitió al hombre poder transmitir a sus semejantes y sobre todo a sus descendientes, sus experiencias, y de esta forma, las nuevas generaciones fueron aprendiendo más y en su momento enriquecieron el conocimiento general, el que muchos miles de años más tarde, recibió otro impulso fuerte al iniciarse la escritura y todavía hubieron de pasar otros miles de años más para que la imprenta permitiera una difusión más amplia de las ideas.

Nada hay que delate tanto el grupo social al que pertenece un individuo, como su manera de hablar. La entonación y el vocabulario señalan de forma sintomática su origen, cultura, educación y, en muchos casos, hasta su profesión.
Así, se encuentran ciertos lenguajes particulares dentro de la lengua común.

Un grupo de individuos relacionados por un oficio o por un mismo interés habla, a veces inconscientemente, con una forma especial de lenguaje, con terminología propia, para tratar las cosas que sólo a ellos interesan. Los que integran dichos grupos no se preocupan de que los extraños no los entiendan; antes presumen de ello, estrechando así una íntima solidaridad y multiplicando sus peculiares expresiones.

AMPLIACIÓN DEL TEMA…
LA INTEGRACIÓN SOCIAL: APRENDIZAJE Y SOCIALIZACIÓN

En el ámbito de cada cultura, los hombres tienden a creer que sus pautas de comportamiento son las «normales» porque son las practicadas por la inmensa mayoría de los individuos de su entorno y son socialmente aceptadas como válidas, hasta el punto de considerarlas como inherentes a la propia naturaleza humana.

Sin embargo, cada cultura ha desarrollado sus propios patrones de conducta, sus normas y valores, que intrínsecamente son tan válidos como los de cualquier otra y que, en último término, son fruto de la multiplicidad de formas con que el género humano trata e enfrentarse con la naturaleza y organizar la rr.eracción social en esta infatigable búsqueda que tiene como meta, jamás alcanzada, la conquista de la máxima felicidad.

El científico social debe intentar desposeerse de todo tipo de prejuicios, creencias aprehendidas y valores elaborados a priori, si pretende realizar un trabajo objetivo y científico.

A pesar de la diversidad de culturas y de los caracteres específicos de cada una de ellas, existen, a un elevado nivel de abstracción, una serie de similitudes sustanciales en los patrones de comportamiento de los referentes grupos humanos.

Estos patrones están determinados esencialmente por razones biológicas, osea por el hecho de que todos los hombres sin exceptar, pertenecen a la misma especie animal: el investigador social ha de tener esto presente a la hora de efectuar sus estudios.

Uta ejemplo de ello es la tendencia de los seres humanos a «maximizar» su bienestar físico o su inclinare a recibir recompensas en forma de honores, privilegios, reconocimiento social, reputación, etc., sin que exista límite innato a este afán de acumulación de sis apetencias físicas o psíquicas (el límite viene impuesto por la cultura y los recursos disponibles de la sociedad en la que cada individuo se encuentra inverso). Otro ejemplo es la tendencia a comunicarse con otros seres humanos, expresada en la frase «el hombre es un ser sociable».

Sobre estas bases biológicas, comunes a grandes a toda la especie humana, el hombre adquiere, mediante el aprendizaje y la acumulación de experiencias, unas pautas de comportamiento que harán de él, tras un largo proceso, un ser social maduro, dotado de una personalidad propia, capaz de participar en la vidaa de su sociedad.

Ahora bien, esta larga etapa de apredizaje es una experiencia que se realiza mediante la interacción con otros individuos, perteneciente a diversos grupos sociales, inmersos todos ellos en una determinada cultura. Este proceso mediante el cual el individuo aprende unas pautas de comportamiento, unas actitudes, unos hábitos, unos valores, unas creencias, que lo integran en la cultura de la sociedad en que ha nacido recibe el nombre de socialialización.

A su vez, puede afirmarse que toda cultura es aprendida y compartida. Este proceso de socialización es pararticularmente intenso durante los primeros años de la vida: los niños aprenden unas formas de comportarse, un lenguaje, etc., en primer lugar, de su entorno más inmediato, o sea de padres, hermanos y amigos más próximos.

Especialmente significativo es el papel de la madre airante los tres o cuatro primeros años de vida del nuevo ser, aunque, sin dejar por ello de lado al padre, cuyo papel en el proceso de socialización del niño es también importante. Modernos estudios han demostrado que los deficientes procesos de socialización que tienen lu gar en los orfelinatos y hospicios conducen a la for marión de seres inadaptados y marginados.

La dignidad humana

El ser humano ocupa un lugar central en el mundo viviente. Si bien comparte ciertas características con otros seres, presenta capacidades distintas y exclusivas que conforman lo que llamamos dignidad humana.

A lo largo de la historia, y desde distintas perspectivas, se han ido señalando los rasgos de esa dignidad. En primer lugar, el hombre es persona: actúa libremente, por sus propios medios y según sus propias elecciones.

Como persona es una singularidad, alguien único que no se repite.

También es consciente y libre: aunque está condicionado por su cuerpo y por su entorno natural, es capaz de encarar un proyecto de vida personal, con sus propias opciones y valores. El hombre posee libertad, voluntad e inteligencia. Es aquello que algunos llaman espíritu, una dimensión que no se reduce a procesos naturales y que le permite transformar el mundo. Gracias a él, el hombre crea la cultura, el patrimonio colectivo de las comunidades humanas.

El hombre es también un ser con historia, porque las culturas no son estáticas y evolucionan.
La dignidad humana es el núcleo de nuestra condición. Un ser humano no es un engranaje o un simple número, sino una persona con derechos. Es decir, un ser con ciertas facultades naturales para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida.

Los derechos de las personas no surgen de una ley o como un regalo de alguien, sino de la propia naturaleza humana. Todos los hombres somos sujetos con derechos.

Cada hombre, de cualquier condición y en cualquier lugar del mundo, por el solo hecho de ser persona, está llamado a conocer y a disfrutar de ciertos derechos, que deben ser respetados por sus semejantes y por las instituciones sociales. Por eso, cuando no se respetan los derechos de las personas se está atentando, ni más ni menos, contra la dignidad humana.

El Derecho natural

Reconocer que el hombre es un sujeto con derechos no ha sido fácil. Lamentablemente, en muchas ocasiones (del pasado y del presente) no todos los seres humanos se han sentido respetados en su dignidad. Por eso es importante subrayar que todo orden social legítimo debe basarse sobre el respeto a la persona.

Las sociedades que pretenden ser justas se ordenan jurídicamente. Quieren que su organización se atenga a normas claras, conocidas por todos los habitantes. Estas normas deben basarse sobre la Ética, la libertad, la responsabilidad y la justicia, es decir, en valores que las sustenten. El conjunto de normas jurídicas conforma el Derecho.

El Derecho es un ordenamiento necesario: el hombre no puede dejar de vivir en sociedad y necesita reglas de convivencia. Estas normas deben acatarse para que la sociedad funcione y los hombres puedan desarrollarse. Ahora bien, si el Derecho es necesario y sus disposiciones deben acatarse, es muy importante determinar con precisión sus fuentes.

Fuente Consultada:
Introducció a las Ciencias Sociales Cuauhtémoc Anda Gutierrez
Enciclopedia de las Ciencias Sociales Edit. OCEANO
FILOSOFÍA Formación Ética y Ciudadana I Edit. Puerto de Palos

Como se elige un nuevo papa? Muerte de Juan Pablo II

¿Como se elige un nuevo papa?

MUERTE DE JUAN PABLO II: Terminó la lenta agonía. El Vaticano anunció oficialmente que el anciano cuerpo de Juan Pablo II dijo basta a las 21.37 hora de Roma (16.37 hora argentina), en un día que quedará en la historia como el final de una era para la Iglesia Católica. La triste noticia trascendió primero extraoficialmente y luego fue confirmada por la Santa Sede.

Como se elige un nuevo papa? La muerte del Papa significa el final del doloroso calvario al que lo expuso su salud en los últimos años. El golpe final fue la infección urinaria que comenzó a sufrir ayer y que terminó por afectar el funcionamiento de todos sus órganos vitales. Juan Pablo II, de 84 años y enfermo de Parkinson, no pudo soportarlo.

Los principales problemas de su físico comenzaron con el atentado contra su vida del 13 de mayo de 1981. El ataque el turco de 23 años Alí Mehmet Agca le causó graves heridas y por las operaciones perdió 55 centímetros de intestinos.

Su recuperación fue milagrosa, pero no volvió a ser el mismo. Desde ese entonces, lo sometieron a otras intervenciones quirúrgicas por diferentes motivos: una infección, un tumor -que le significó otra extracción de intestinos-, una luxación de hombro, una rotura del cuello del fémur y una apendicitis.

En los últimos tiempos su deterioro físico se hizo más evidente. El mal de Parkinson que comenzó a afectarlo desde hace más de una década fue impidiéndole cada vez más caminar y hablar. Pero este año, sus problemas se aceleraron con las dificultades respiratorias. En una de las últimas recaídas, los médicos tuvieron que realizarle una traqueotomía e insertarle una cánula para permitirle un ingreso más fluido de aire en los pulmones. Y luego hubo que colocarle una sonda nasogástrica para alimentarlo.

En los próximos días se elegirá al sucesor de Juan Pablo II, que deberá ser votado por dos tercios de los cardenales que se reunirán en la Capilla Sixtina. Luego de ser electo, el nuevo Pontífice anunciará su nombre y vestirá los hábitos papales. Será el comienzo de una nueva era en el Vaticano.

Un reinado que duró más de 26 años

Karol Wojtyla, nacido el 18 de mayo de 1920 en la ciudad de Wadowice, al sur de Polonia, fue el primer Papa eslavo en la historia de la Iglesia y el primero no italiano en 455 años.

Su fe católica se manifestó ya siendo muy joven. A los 22 años ingresó en un seminario clandestino y cuatro años más tarde, ordenado sacerdote, partió hacia Roma para completar sus estudios. Su carrera fue en firme ascenso: a los 38 años fue promovido a arzobispo. Tres años después era cardenal. Y el 16 de octubre de 1978 lo eligieron Papa.

La línea de su papado fue básicamente conservadora. De todas maneras, luego de la caída del bloque socialista, Juan Pablo II también tuvo críticas hacia el “capitalismo salvaje” y la globalización.

Sus años de reinado estuvieron marcados por la enorme cantidad de viajes alrededor del mundo. Superó los cien, más de los que habían hecho todos sus predecesores juntos

Uno de los más importantes lo realizó en 1979 a su patria natal. Su presencia de diez días en la capital, Varsovia, sentó las bases que aceleraron la caída del gobierno comunista. Un año después se creó el sindicato Solidaridad, que resultó clave en la oposición al Gobierno.

Su visita a Cuba en 1998 fue otra de las consideradas históricas. “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”, proclamó en el aeropuerto de La Habana. Su discurso apuntó a una modificación en las políticas del gobierno de Fidel Castro, pero también a la necesidad de que cambiara la política de EE.UU., de 40 años de bloqueo contra el régimen de la isla.

Hubo además en el reinado del Papa episodios, y de gran importancia, que involucraron a Argentina. El primero fue en 1979, cuando una mediación de su enviado, el cardenal Antonio Samoré, logró evitar la guerra con Chile por el Beagle.

En junio de 1982, durante el conflicto con Gran Bretaña por las Malvinas, fue su primera visita a Argentina. Su principal misión fue procurar la paz, a la que se llegó pocos días después de su partida de Buenos Aires, con la rendición de las tropas argentinas. El Papa volvería al país el 9 de abril de 1987, durante el Gobierno de Raúl Alfonsín.

La salud del Juan Pablo 11 se deteriora día a día.  El Papa viajero en su último viaje a Eslovaquia con una fuerza de voluntad que, sin embargo, no logró disimular sus múltiples dificultades físicas.  Tardó media hora en bajar del avión, saludó a sus fieles con una voz que apenas se oía y no pudo terminar su discurso.  Al deterioro natural de su edad (83) se suma el mal de Parkinson que padece desde hace tiempo y una creciente debilidad cardiaca agudizada por el intenso calor del último verano europeo. 

En su residencia veraniega de Castelgandolfo, en el sur de Roma, se lo vio fatigado y decaído.  Los allegados se niegan a admitir que el viaje que acaba de realizar pueda ser el ultimo y el propio Pontífice afirma que persistirá en su tarea hasta que le den las fuerzas.  Sin embargo, en el Vaticano se vive un clima de depresión y tristeza.

En octubre se cumplen 25 años de su pontificado, el cuarto más largo de la historia, sólo superado por los de León XIII, Pío IX, y San Pedro.  A partir de esa fecha, luego de las celebraciones del Jubileo por el aniversario, se concretarán los cambios en la cúpula de la Iglesia que el Papa polaco ha venido preparando.  Entre estos cambios se contarían el nombramiento de 50 nuevos cardenales y el pase a retiro de dos importantes protagonistas de su papado.

Su precario estado de salud, sin embargo, hace temer que no pueda llegar a realizar esas reformas.  Los nuevos purpurados, por ejemplo, se concretarían recién en el mes de febrero en el Consistorio convocado para el día 22.  Si Juan Pablo II no negara a esa fecha, la reforma en marcha quedaría trunca, ya que los cardenales no pueden tomar resoluciones que sólo le competen al Papa.  En consecuencia, si alguna reforma se haría , ésta sería responsabilidad exclusiva del nuevo pontífice.

Y, en este punto, se abre un nuevo escenario para el Vaticano: la inminencia de la elección de un Papa cuyo perfil responda a los características de los tiempos que corren, es decir, que sea capaz de posicionar acertadamente a la Iglesia Católica frente a un mundo en el que, neoliberalismo y globalización mediante, la injusticia social gana terreno día a día.

Los cambios.  Las reformas en la cúpula de la Iglesia podrían comenzar con la Curia Romana, es decir, por el gobierno central de la institución.  Dos son los cardenales que pasarían a retiro: Angelo Sodano y Joseph Ratzinger.

Sodano (75) es secretario de Estado y preferirla que su sucesor fuera Crescenzo Sepe, un personaje que no cuenta  la adhesión de los «vaticanistas».  El favorito del propio Juan Pablo II, en cambio, sería Giovanni Battista Re (69), quien durante 13 años fue sustituto de la Secretaría de Estado, cargo que actualmente ocupa un arzobispo argentino: Leonardo Sandid (60).

Ratzinger (76), de origen alemán, es Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y un reconocido teólogo que desea dedicarse a tareas menos fatigantes que las que desempeña actualmente, como el estudio y la escritura.

Pero los cambios en las altas esferas eclesiásticas no terminarían aquí.  También sería removido monseñor Jean Louis Taurán de su cargo de «canciller» papas para ser promovido al purpurado.

Por su parte, varios arzobispos latinoamericanos, entre los que se cuentan los de México, Río de Janeiro, Montevideo, Asunción del Paraguay y Monterrey, serían promovidos al rango de «príncipes de la Iglesia».

MODALIDAD PROPIA.  Mientras crecen los rumores en tomo a los posibles sucesores de Juan Pablo II, se advierte claramente que quien resulte electo deberá aportar características de personalidad muy fuertes para emular las de su antecesor.

En efecto, Karol Wojtyla tuvo un perfil bien definido desde el principio.  Fue el primer Papa eslavo en 450 años de regencia italiana.  Fue, además, el más viajero de toda la historia papas.  Realizó 102 viajes fuera de Italia y recorrió 1.246.000 kilómetros y 133 países, muchos de los cuales recibían por primera vez la visita de la suprema autoridad de la Iglesia Católica.  En muchos de esos viajes residió en hoteles y no en nunciaturas apostólicas como se hace tradicionalmente.

También promovió la autocrítica de la Iglesia impulsando el reconocimiento de pecados históricos.  Durante su papado se admitió, por ejemplo, la arbitrariedad del juicio a Gahleo Galflei.  De esta forma, aunque tardíamente, la Iglesia se hacía cargo de manera retrospectiva de los frenos impuestos al pensamiento científico en nombre de la fe.

Las guerras de religión, las divisiones entre iglesias, los tribunales de la Inquisición, la persecución de judíos y musulmanes, la crueldad de la conquista americana fueron tópicos frecuentes en sus discursos.  Dijo en la basílica de San Pedro el 12 de marzo de 2002: «Pedimos perdón por las divisiones entre cristianos, por el uso de la violencia por algunos cristianos en el servicio de la verdad y por el comportamiento de desconfianza y hostili dad usado a veces hacia los seguidores de otras religiones».

POSTULANTES:
El perfil que debe tener un nuevo Papa se discute entre los cardenales que integran el Cónclave.  Para formar parte de él, es preciso que la edad sea inferior a los 80 años.  Tres de los cuatro cardenales argentinos ya han alcanzado esa edad, por lo cual sólo el jesuita Jorge Bergoglio podrá integrar dicho Cónclave y aspirar al papado.

El vaticanista del Senúnario norteamericano National Catholic Reporter, John AUen, autor del libro «Conclave» afirmó: «Un alto funcionario del Vaticano que asegura que él predijo la elección de Karol Wojtiyla, en 1978, hoy dice que está convencido de que Bergoglio será el próximo Papa.  El tiempo dirá.»

En su última columna editorial, Allen dijo, además, que el hecho de de que el nuevo papa fuera un latinoamericano sería «símbolo de la solidaridad de la Iglesia con el mundo en vías de desarrollo».  Según Allen, Bergoglio recibió un espaldarazo en el reciente encuentro en la ciudad de Rimini de «Comunione e liberazione», un importante movimiento católico italiano.  En cuanto al perfil de Bergoglio, considera que es el indicado por haber tenido una intensa intervención en la crisis social de la Argentina, lo que lo convertiría en un símbolo de los peligros que la globalización puede imponer en los países pobres.

El semanario italiano «L’Espresso,» por su parte, le dedicó un artículo titulado «Bergogllo en pole position».  El vocabulario tomado de la ‘fórmula uno’ da cuenta de que el purpurado se encuentra en un alto lugar del ranking.

El nombre que hasta el momento suena como el favorito para ocupar la máxima jerarquía eclesiástica, sin embargo, es el del arzobispo de Milán, Diorúgi Tettamanzi.  Aunque los integrantes de la Iglesia prefieren no adelantar nombres ni características antes de tiempo, el progresivo deterioro físico del Papa ha instalado el tema tanto en la Iglesia como en la opinión pública.

Quienquiera que resulte el elegido, resulta fácil deducir que el nuevo Pontífice deberá unir a sus méritos religiosos la energía y la capacidad de un buen estadista.  La arbitrarla distribución de la riqueza, las políticas de dominación de los países más poderosos, las guerras y el desarrollo armamentista permiten esperar que sea capaz de adoptar una posición clara y firme.

COMO SE ELIGE UN NUEVO PAPA

El derecho a elegir un nuevo Sumo Pontífice, que está regulado por una serie de normas canónicas muy precisas y estrictas, está a cargo únicamente de los cardenales de la Santa Iglesia Católica Romana. El proceso de elección comienza después de la celebración de las exequias del Papa difunto, se gún los ritos prescritos, no antes del decimoquinto día de la muerte y no más allá del vigésimo. Los cardenales electores se reúnen en la Capilla Sextina del Palacio Apostólico, donde permanecerán encerrados y totalmente incomunicados hasta que hagan público el nombre del nuevo Pontífice.