Explotacion de Sal

Origen de la Sal Natural Descripción de su Explotación y Turismo

Origen de las Minas de Sal Natural
Descripción de su Explotación

Introducción Histórica:

Desde que la Humanidad cambió su existencia nómada y errante por una vida sedentaria la obtención de la sal común ha sido la industria más importante.

La sal es imprescindible para el hombre, quien debe ingerir unos 20 g diarios de ella para mantener la presión osmótica de la sangre. Esta tiene casi la misma proporción de sal que el agua de mar.

Pero, además, el hombre primitivo observó muy pronto la propiedad que tiene la sal de evitar la putrefacción, por lo que ideó procedimientos para curtir pieles con ella y conservar ciertos alimentos.

Solamente en algunas pocas  comarcas donde los salvajes conservan la costumbre brutal de beber la sangre fresca de los animales que matan es posible para el hombre vivir sin la sal común.

Hay pocas cosas más penosas que el hambre de sal, y una de las formas de tormento más tremendas que los chinos practican es suministrar al condenado alimentación abundante, pero con sal insuficiente.

Los pueblos puramente vegetarianos desde los tiempos más remotos han luchado por abrirse camino hacia el mar con objeto de obtener sal. Este motivo de emigración ha sido precisado recientemente en un estudio profundo de los movimientos de los pueblos de África.

Hay, pues, muchas razones para suponer que la sal fue el primer artículo objeto de comercio, mediante cambio de productos, has tribus guerreras podían procurarse por sí mismas el alimento, la vestimenta y la satisfacción de otras necesidades de la vida; pero los pueblos del interior de los continentes se vieron obligados a comerciar para obtener sal con los habitadores de las regiones costeras, y así es como se originó el comercio en forma internacional.

La rareza y carestía de la sal en los tiempos antiguos fue debida, naturalmente, a las dificultades encontradas para extraerla y prepararla. En el agua del mar existe en gran abundancia.

El océano contiene unos 20 millones de kilómetros cúbicos de sal, cantidad que podría recubrir un área tan extensa como el territorio de los Estados Unidos con una capa de sal de unos 2,5 km. de espesor.

Existen también 850 kilómetros cuadrados de yacimientos de sal de roca en la porción explorada de la corteza terrestre.

De las costras salinas formadas en las orillas del mar y de algunas lagunas y de las minas abiertas en los, al parecer, poco extensos yacimientos sólidos de sal gema se obtiene cantidad suficiente para satisfacer la demanda del Mundo entero.

Con los progresos de la ciencia y de la civilización la sal ha crecido en importancia y en valor.

Tan pronto como se supo que la sal se halla compuesta de 40 partes del metal sodio, que es blando como la cera, ligero como el agua, cáustico y de aspecto argentino, y de 60 partes de cloro, que es un gas amarillo verdoso, irritante y algo más pesado que el aire, los químicos comenzaron a utilizar la sal de muchas maneras completamente nuevas.

Con ella, como primera materia, fabrican carbonato sódico, bicarbonato sódico, sosa cáustica, ácido clorhídrico y polvos descolorantes.

Los fabricantes de vidrio, de papel y de jabón, los tintoreros y quitamanchas, los desengrasadores de lana y otros muchos industriales dependen actualmente de substancias químicas que se obtienen de la sal común.

De una antigua mina de sal existente en Prusia se obtenía  la mayor parte de la potasa usada en varias fabricaciones y empleada como abono en las principales naciones agrícolas.

Se ve, pues, que las industrias de la sal han aumentado de importancia con los progresos de la civilización.

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LA SAL: Lo que comúnmente llamamos «sal», es el cloruro de sodio (NaCl) de uso cotidiano y que se encuentra en mayor proporción en nuestro planeta.

La sal que utilizamos procede ya sea del agua del mar, o ya de una de las numerosas minas de sal gema que hay repartidas por distintos lugares del globo. La sal se extrae aproximadamente de la misma manera que el carbón, o con ayuda del agua.

Algunas minas de sal son verdaderos palacios subterráneos. Otras también, aunque menos notables, merecen ser visitadas.

En la Argentina, se obtiene extrayéndola de las salinas , que son las «cuencas en donde se ha acumulado cloruro de sodio en cantidades económicamente explotables, pudiéndose extraer por labores a cielo abierto». También se la llama salar.

Su origen puede ser el siguiente:

a) Marino en donde las sales se cristalizaron a partir del agua de mar.

b) Continental: es el más común en la Argentina y resulta de la cristalización de aguas subterráneas o superficiales en zonas áridas y

c) de Aguas Termales típica de la zona de la Puna y que se formó a partir de movimientos orogénicos. Podemos decir que exieten tres tipos de sal: la sal marina, la sal de roca subterránea y la sal de manantial.

La sal es uno de los minerales más utilizados al tiempo que uno de los que más abundan y más fáciles son de explotar.

La sal de cocina o cloruro de sodio se halla en multitud de lugares y en diferentes formas; de éstas las dos que podemos considerar principales son, sin embargo, la sal del agua del mar y la extraída de las minas de sal gema.

Como los mares cubren la mayor parte de la superficie del globo, las reservas de sal que contienen son inmensas.

Pero también la sal gema, oséa el mineral de sal,  se reparte y la encontramos en numerosos lugares y países. Estos depósitos sedimentarios se han formado generalmente en lugares ocupados antaño por el mar o por lagos o lagunas salados.

Gema o también Halita: es una forma mineral de la sal común, con composición química ClNa.

También llamada sal gema, es un mineral de sal  formado tras el secado de cuerpos rodeados de agua salada; posteriormente, los lechos así formados quedan con frecuencia enterrados bajo estratos de roca formados por otros depósitos sedimentarios. Los lechos de halita tienen espesores que oscilan desde unos pocos metros hasta 30 m, y se han encontrado a grandes profundidades bajo la superficie terrestre.

Todavía  en  la  actualidad  se produce sal gema.

El proceso es como sigue: el lugar de la operación es por ejemplo un golfo unido al mar por un estrecho canal.

El golfo constituye de este modo, prácticamente, una extensión de agua cerrada en la que el agua permanece casi inmóvil, por lo que la evaporación es muy importante.

Sin embargo, la sal no se evapora, y a medida que lo hace el agua, aumenta su concentración salina.

De este modo se forman depósitos salinos en el fondo del golfo. A medida que la evaporación prosigue, nuevas cantidades de agua procedentes del mar entran en el golfo por la estrecha abertura.

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Obreros de una salina, separando la sal que ha sido cristaliza a partir de la sal del agua de mar

La  sal gema se encuentra en numerosos lugares de todas las partes del mundo.

En Europa occidental hay importantes yacimientos salinos cerca de Stassfurt, en Alemania; en los alrededores de Salzburgo, en Austria; cerca de Wieliczka, en Polonia, y en la Lorena.

En Estados Unidos los grandes productores de sal son los estados de Tejas, Nueva York, Luisiana, Kansas y Michigan. En este último estado se han encontrado depósitos de 150 a 600 m de espesor.

Hay también otros países, como Colombia, que poseen minas de sal.

Minas de Wieliczk (a menos de 15 km al sudeste de Cracovia), estas minas han sido explotadas sin interrupción desde el siglo XIII y todavía hoy siguen produciendo sal de mesa. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1978 por la Unesco, este conjunto de excavaciones subterráneas consta de 3 mil cámaras unidas mediante galerías cuya longitud llega a los 300km y nueve niveles de profundidad que llegan hasta los 327m. Pese a toda su extensión los turistas sólo pueden recorrer 3,5km.

La sal gema se encuentra a profundidades muy diversas; en España, por ejemplo, en los alrededores de Cardona, la sal se presenta en la superficie, mientras que en otros lugares es preciso buscarla a cierta profundidad.

La  naturaleza  de  las  capas  difiere igualmente; en ciertos yacimientos las venas son regularmente horizontales, mientras que en otros constituyen plegamientos discontinuos.

Los métodos de explotación difieren también.

En ciertos yacimientos se procede del mismo modo que se haría en una mina de carbón: se excavan dos pozos por mina después de haber determinado mediante un sondeo previo el lugar más favorable.

Luego, en el inicio de estos pozos, se empiezan a excavar galerías y salas en el espesor de la capa de sal. Para sostener a estas últimas no hace falta emplear los mismos materiales que en las minas de carbón.

A menudo se dejan pilares compuestos por la propia sal cuando la dureza y el espesor son suficientes.

Otra ventaja sobre las minas de hulla es que en las de sal no hay que temer al explosivo gas grisú.

Claro que éste es únicamente uno de los muchos métodos que existen para la extracción de la sal.

En ciertos casos, por ejemplo, se hacen unas perforaciones por las que se inyecta agua en las capas de sal gema; cuando esta agua está lo bastante saturada de sal se bombea o se hace subir a la superficie mediante presión.

A veces se combinan ambos procedimientos: pozos y agua.

En tal caso se disponen en ía mina lugares en los que la sal se disuelve en el agua para obtener una salmuera que es impelida a continuación hacia la superficie.

A la larga se forman unas cavidades, unas salas. Cuando estas últimas alcanzan determinadas dimensiones se pone fin a la explotación para evitar un hundimiento. Pero la cavidad subsiste y el agua que cubre su fondo evoca un lago subterráneo.

No es corriente que la sal extraída por cualquiera de estos dos procedimientos sea cloruro de sodio puro; en la mayoría de los casos se presenta en mezcla con sulfatos y cloruros de calcio y de magnesio y con varios otros elementos.

Pero, a veces, como en Wieliczka, a 25 km de Cracovia, se extrae sal pura.

La visita a una mina de sal no es sólo una excursión llena de interés, sino a menudo apasionante y muy agradable.

Algunas minas de sal se han transformado, en el transcurso del tiempo, en verdaderos palacios subterráneos.

En la mina de Wieliczka, por ejemplo, que alcanza una profundidad de 280 m. y que está en explotación desde la Edad Media, encontrarnos en varias de sus salas bancos, columnas e incluso estatuas esculpidas en la sal.

Cada año descienden a la mina numerosos visitantes para admirar estas obras maestras realizadas en sal.

También en otras partes se encuentran curiosas realizaciones hechas en sal.

En América del Sur, en los alrededores de Bogotá, capital de Colombia, en el antiguo emplazamiento de una mina de sal se encuentra la catedral subterránea de Nuestra Señora del Rosario. Este templo es tan grande que puede albergar a miles de fieles.

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Bogotá , catedral subterránea de Nuestra Señora del Rosario

Sin embargo, no son estas minas artísticamente trabajadas las únicas que merecen que se íes haga una visita. Hay otras que también atraen a infinidad de turistas, como las de Salzkammergut, en Austria.

En estas minas la sal es disuelta en agua y bombeada a la superficie.

La sal que se explota en el Salzkammergut quedó depositada allí, en forma de cristales sedimentarios, hace unos ciento ochenta millones de años y se cree que la mina está en explotación, aproximadamente, ¡desde unos novecientos años antes de Jesucristo!

La posesión de sal era, tradicionalmente, un signo de riqueza no sólo entre los celtas, sino también entre los romanos.

Una de las más interesantes minas de sal del Salzkammergut es la de los alrededores de Dürnberg, una población cerca de Hallein.

Esta mina de sal ocupa prácticamente la totalidad de las entrañas de una montaña.

Para visitarla es preciso, en primer lugar, ir de Hallein a Dürnberg, situada en las alturas, por la Saizberg-Gondelbahn, en las cabinas de un teleférico. Con él la subida lleva sólo diez minutos, en tanto que a pie se tarda una hora.

Antes de que se les permita entrar en la mina se invita a los visitantes a que se protejan con una bata.

Entonces empieza la visita bajo la guía de un minero experimentado.

Esta visita, que viene a durar hora y media, se efectúa en grupos.pequeños y es realmente apasionante.

Se inicia penetrando horizontalmente en la montaña por un estrecho pasadizo; seguidamente los visitantes se dejan resbalar a lo largo de una pendiente de las que se encuentran varias durante esta travesía en dirección al valle, la más larga de las cuales mide alrededor de ochenta metros.

Cada vez seis visitantes se deslizan pendiente abajo, detrás del guía, en un descenso vertiginoso.

La travesía de la mina de sal presenta muchos aspectos interesantes y puede comprobarse que sus instalaciones técnicas y su equipo son muy modernos.

También se atraviesa, en una barquita, un lago salado subterráneo que se ha formado en el hueco de una cantera explotada antaño. Docenas de lámparas alumbran las riberas de este lago y hacen de él un espectáculo alucinante.

Al fin de esta excursión tan poco corriente se encuentra uno en el fondo de la mina, en donde le espera una especie de pequeño tren formado por bancos con ruedas en los que uno se sienta a horcajadas.

Estos pequeños trenes, a los que llaman «Grubenhunden», arrastran a los visitantes, a toda velocidad, a través de dos kilómetros de estrechos corredores, hasta llegar de nuevo al aire libre.

Los que hayan visitado la mina es seguro que no olvidarán la excursión. Aunque la mina de Dürnberg es sólo uno de los muchos yacimientos de los alrededores de Salzburgo.

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