Vida de Francisco Moreno

Matematico Argentino Manuel Sadosky Investigador Cientifico Argentino

Matemático Investigador Argentino Manuel Sadosky

Manuel Sadosky
Dr. en Ciencias Físico-Matemático
1914 – 2005

Hijo de una familia de inmigrantes rusos llegados al país en 1905, el gran matemático argentino, que fue pionero de la informática, acaba de cumplir 90 años. Encarnación de la Argentina pujante, mantiene intacta su fe en el futuro.

Manuel Sadosky nació en Buenos Aires el 13 de abril de 1914, hijo de inmigrantes rusos llegados al país en 1905. Se graduó como Doctor en Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad de Buenos Aires en 1940. Perfeccionó sus estudios en el Instituto Poincaré de París en 1946 y 1947, becado por el gobierno francés.

”Manuel Sadosky fue un perfecto exponente de la eficacia educativa de aquel sistema: su padre era zapatero; su madre era analfabeta, y tanto él como sus hermanos terminaron los estudios universitarios.

En 1940 se doctoró en ciencias físicas y matemáticas en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto a Cora Ratto, su primera esposa. Ejerció la docencia y se perfeccionó en Francia (Instituto Henri Poincaré de París) e Italia (Instituto del Cálculo, en Roma), donde se orientó hacia la matemática aplicada, que lo llevaría más tarde a ser un pionero de la informática en la Argentina.

Cuando regresó, fue perseguido por el gobierno peronista y recién a la caída del régimen pudo volver a la facultad en 1956, de la cual fue vicedecano mientras el meteorólogo Rolando García ejercía el decanato.

Desde ese cargo, compró la primera computadora científica que tuvo la Argentina, a la que se llamó ‘Clementina’ siguiendo la costumbre de aquellas épocas en que las computadoras eran objetos verdaderamente raros» (Fuente Consultada: Leonardo Moledo)

Fue vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas entre 1958 y 1966. En ese período creó el Instituto de Cálculo y, con el apoyo de Bernardo Houssay, importó la popular computadora Clementina, la primer del país, ingresó a la Facultad en 1961 de la mano de Manuel Sadosky, que la instaló en el recién construido Pabellón I. Aquella pionera del supercálculo trabajaba a válvulas, sus doce paneles estaban repletos de circuitos y condensadores que ocupaban una superficie de 20 metros de largo por 2,3 metros de alto y debió ser ubicada en una sala acondicionada con temperatura y humedad controladas.

Fue asesor de la Unesco, y en 1983 asumió como secretario de Ciencia y Técnica. Desde este cargo impulsó en 1985 la creación de la Escuela Superior Latinoamericana de Informática –ESLAI–, inauguró el Observatorio El Leoncito y el Laboratorio Nacional de Insulina; creó Puerto Curioso, un museo de la ciencia para chicos; promovió la construcción de un satélite científico para estudiar el Sol, y convenció a César Milstein de que dirigiera el Instituto Tecnológico de Chascomús.

Fue designado Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires en 1985. Fue galardonado como «Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (Ley 1095, 2 de octubre de 2003).

Su influencia en el progreso de la ciencia y de la enseñanza de la ciencia en el país se manifestó desde hace muchísimo tiempo. Sin ir más lejos, basta observar por ejemplo el libro Causalidad de Mario Bunge para encontrarse con un reconocimiento a las discusiones en el Círculo Filosófico de Buenos Aires, en la década del cincuenta, con Manuel como uno de los protagonistas.

Su prestigio en los círculos científicos, universitarios y educativos del país se mantuvo durante más de sesenta años. Creó la computación en Argentina. Impulsó la matemática aplicada. Apoyó la ciencia, la educación, y la divulgación científica. Ayudó a cuanto joven le pidiera consejo y asesoramiento. Su influencia se sintió, además de en nuestro país, en Uruguay, en Venezuela, en España, y en muchos otros países. Y me da mucha alegría que, con el tiempo, haya podido recibir en vida los honores que merecía, entre ellos los de profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires, Doctor Honoris Causa de la Universidad de la República, y Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (Fuente Consultada:http://www.scielo.org.ar)

Murió el 18 de junio de 2005, a los 91 años de edad.

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian Bianchi

Biografía de Gilda Vida y Milagros
Curaciones y Culto a Mirian Bianchi

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian BianchiGilda: Entre el cielo y la tierra

De reina de la bailanta a santa cumplidora de milagros. Así son las pasiones que en ocasiones pueden despertar ciertos personajes en los argentinos.

Su nombre real era Miriam Alejandra Bianchi, aunque en realidad sólo los verdaderos fanáticos de la cantante recuerdan ese nombre. Para todo el resto, siempre fue y sigue siendo Gilda, la intérprete de cumbias románticas, cuyas melodías y letras traspasaron el mundo de la bailanta, para convertirse en canciones populares conocidas por todos.

Había nacido en el barrio porteño de Villa Devoto el 11 de octubre de 1961. Aunque desde pequeña demostró tener un interés muy profundo por la música, quizás la muerte de su padre durante su adolescencia le hizo pensar que su vida no estaba hecha para cumplir con sus sueños. Fue entonces que decidió seguir la carrera de maestra, lo que en pocos años la llevó a dar clases en un colegio católico.

A los 18 años conoció al primer amor de su vida y no dudo al recibir su propuesta de casamiento. De aquella pareja nacieron dos hijos, que se convirtieron en la principal razón de la vida de Miriam y le devolvieron el sentido de la existencia y la creencia en poder concretar los sueños.

Mientras tanto, en el colegio donde trabajaba se había convertido en la maestra preferida de todos. Ella se encargaba de preparar y organizar las fiestas y festivales de la escuela, dirigir a los alumnos en las obras que ponían en escena, y allí fue que comenzó a cantar en público. Su voz inundaba el patio de recreos, y era el disfrute de alumnos, padres y profesores, que no hacían más que oírla embelesados con la melodía que surgía de su garganta.

En una oportunidad, su amigo de la infancia Toti Giménez, que en aquella época trabajaba con Ricky Maravilla, presenció uno de estos festivales en los que Miriam regalaba sus melodías, y a penas la escuchó supo que tenía ante él un talento invaluable para el mundo de la cumbia melódica. Así que fue que le propuso a Miriam convertirse en cantante, haciendo posible que el sueño que había atesorado desde que era muy pequeña se convirtiera en realidad.

A penas fue presentada ante el público se convirtió en un éxito inmediato, y dejó de ser Miriam para siempre, para convertirse en Gilda, nombre que había elegido debido a su gran admiración por la actriz Rita Hayworth, quien encarnó el personaje de la película del mismo nombre. Otros cambios llegaron a su vida, ya que al iniciar una relación no sólo profesional sino también amorosa con Toti Giménez, decidió divorciarse de su primer marido.

Al llegar el año 1996 Gilda ya se había convertido en un éxito insuperable, logrando alcanzar con la venta de sus álbumes los galardones de discos de oro, platino y doble platino, y realizando permanentes giras por la Argentina y los países limítrofes.

Nada parecía poder parar este huracán. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1996 encontró la muerte en el kilómetro 129 de la ruta nacional 12, conocida como “ruta de la muerte”, cuando un camión embistió de frente el micro en el que se trasladaba la cantante junto a su familia y los músicos que la acompañaban en los shows.

A partir de allí, comienza la segunda parte de la historia de Gilda, convertida por sus seguidores en una mártir que partió del mundo terrenal para transformarse en una especie de santa que posibilita la realización de milagros.

Hoy, son miles los devotos de esta fe, que asiduamente se acercan a su tumba en el Cementerio de la Chacarita o al Santuario ubicado en el lugar de la tragedia para pedir que se realicen sus sueños, para pedir milagros, y por supuesto llevar las más variadas ofrendas.

Ellos no dudan en asegurar que Gilda tiene poderes, y que desde donde éste los conforta y los ayuda a vivir.

El culto: Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires.

En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos.

Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: «Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos.»

Ver También Otro Fenómeno: «Rodrigo»

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografía de Enrique Gaviola Vida del Cientifico Argentino

Físico Científico Argentino Enrique Gaviola
Observatorio Nacional

Fisico Cientifico Argentino Enrique Gaviola Observatorio NAcional

Enrique Gaviola
Dr. en Física – Astrofísico

1900 – 1989

Ramón Enrique Gaviola, nació en la ciudad de Mendoza, Argentina, el 31 de Agosto de 1900 y murió en la misma ciudad el 7 de agosto de 1989, como mucho de nuestros grandes hombres , en el olvido.

Recibido de agrimensor en la ciudad de La Plata decidió continuar su formación como físico en Alemania, adonde llegó en 1922 y estudió junto a los científicos más encumbrados de la época, entre ellosMax Planck, Max Born y Albert Einstein.

Cursó y aprobó sus materias con 2 Premios Nóbel en Göttingen :James Frank y Max Born; y con 4 en Berlín: Max Planck, Max von Laue, Albert Einstein y Walter Nernst.

Su trabajo de Proseminar fue dirigido por von Laue y la mesa examinadora estuvo integrada por Lise Meitner, Albert Einstein y Peter Pringsheim.

Su tesis de graduación, dirigida por Max von Laue y Walter Nernst, obtuvo la calificación de sobresaliente «Magna cum laude» y el 6 de junio de 1926 asistió a la ceremonia ritual de graduación como Philosophiae Doctoris et Artium Liberalium Magistri, de la Friedrich Wilhelms Universität de Berlin.

En años posteriores, también mantuvo relaciones de trabajo con Jean Baptiste Perrin, Carl Linus Pauling, Werner Heisemberg y Erwin Schrödinger.

En 1935 la situación del Observatorio Astronómico de Córdoba se encontraba en una situación crítica y hasta se mencionaba su clausura. El problema principal consistía en la no terminación de la configuración del gran espejo del telescopio, de acuerdo a un proyecto iniciado en 1909 para convertirlo en el telescopio reflector de mayor diámetro del hemisferio sur.

El observatorio nacional se encontraba con serias dificultades para incorporar y formar personal adecuado para aprovechar las posibilidades que brindaba su flamante estación astrofísica de Bosque Alegre. La contratación de extranjeros altamente especializados como se había hecho con anterioridad, escapaba a las posibilidades por razones bélicas,  económicas –que limitaban el nivel de las ofertas – y el particular espíritu nacionalista imperante en la sociedad argentina. Circunstancia que había provocado no muchos años atrás, una crisis que alteró el normal funcionamiento de la entidad, Gaviola como director logró superar esta situación.

Félix Aguilar, que había sido designado como uno de los interventores del Observatorio para adoptar una solución definitiva , consultó a Gaviola sobre el tema y, en cierta forma, este fue el inicio de Gaviola en la astronomía. Para introducirse en este nuevo campo, decidió ir a trabajar con John Strong, en el lugar más capacitado de ese momento en la construcción de telescopios, el California Institute of Technology y su asociado, el Mount Wilson Observatory en California.

En este lugar, Strong valoró la capacidad de Gaviola y al poco tiempo lo nombró su primer asistente. Juntos reemplazaron el anterior plateado de los espejos de 60 y 100 pulgadas de dicho Observatorio por el nuevo método introducido por Strong para el aluminizado de las superficies.

En 1956 demostró que el Norte Chico chileno era una región de muy alta calidad de cielo, por lo cual propuso la instalación de un observatorio interamericano, en el que participarían la Argentina, Chile y Uruguay. La idea no prosperó, pero el proyecto fue retomado por distintas comisiones norteamericanas y chilenas, que comprobaron, mediante mediciones, la exactitud de la evaluación de Gaviola.

En 1981 la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre al asteroide 2504 descubierto en Córdoba en 1967. Por su labor en física y en óptica había sido premiado, en 1978, con la Medalla de Oro Dr. Ricardo Gans, otorgada por la Universidad de La Plata y, en 1980, con la Medalla de Oro del Centro de Investigaciones en Óptica.

Enrique Gaviola falleció en 1989. Sin quitar ningún mérito a su labor científica, se lo recuerda hoy como un infatigable promotor del desarrollo científico nacional, para el cual forjó numerosos proyectos y consagró buena parte de su actividad.