Gobierno de Avellaneda

Ley de Inmigraciones de Avellaneda Comision Central

LA «LEY AVELLANEDA» PARA FOMENTAR LA INMIGRACIÓN EUROPEA

En 1874 en medio de un panorama socioeconómico, en elecciones calificadas por Mitre como fraudulentas, fue electo presidente otro hombre del interior, el tucumano Nicolás Avellaneda. El mitrismo, derrotado en los comicios, fracasó en su intento de dar un golpe de Estado. En los combates que permitieron la derrota de los mitristas se destacó el joven oficial Julio Argentino Roca.

Concluída la revuelta, Avellaneda aplicó una política de conciliación sancionando una ley de amnistía e incorporó a su gabinete a miembros de la oposición mitrista.

En 1876 se promulgó la ley de Inmigración conocida como «Ley Avellaneda» que aparecía como una promesa interesante de tierras y trabajo para los campes: nos europeos que se asentaran en nuestro país.

Avellaneda enfrentó los efectos perdurables de la grave crisis económica con medidas extremas como la disminución del presupuesto, suspensión de la convertibilida. del papel moneda a oro, la rebaja de sueldos y los despidos de empleados públicos. (Ver: Gobierno de Avellaneda)

Nicolás Avellaneda

El presidente Nicolás Avellaneda era muy pequeño de estatura y caminaba a menudos saltos, obligado por los tacones que usaba para disimular que era bajito. No se podía verle sin imaginar a un pajarillo. De ahí el mote que sus amigos y los que no lo eran, le aplicaron siempre: Chingólo. También le llamaban Taquito, mortificante alusión al suplemento con que trataba de compensar su poca altura física. Una enorme barba de guerrero asirlo o de beduino, más tarde felizmente cercenada, contrastaba con su estatura diminuta y su pésima salud.

Avellaneda, de ilustre familia tucumana, se había casado en 1862 con una dama de alcurnia, doña Carmen Nóbrega; por ser provinciano y aliado del caudillo popular Adolfo Alsina, debió soportar los rigores de cierto ostracismo social. Pero como no faltaban entre sus amigos y partidarios apellidos antiguos y aristocráticos, cuando resultó electo se proyectó un gran baile en su honor.

El 5 de setiembre de 1874, a las diez de la noche, se llevó a cabo esta fiesta en la mansión de Andrés Egaña en la calle de Belgrano. Ocho grandes salones y dos patios con toldos estaban destinados a recibir a los invitados esa noche. El gas que iluminaba ios salones deslumhraba a los concurrentes. Entre los invitados figuraban Carlos Tejedor, Bernardo de irigoyen, Victorino de la Plaza, Luis Sáenz Peña, Sarmiento, Calzadilla y el cuerpo diplomático.

«Si Mitre fue el presidente historiador, Sarmiento el presidente escritor, Avellaneda fue el presidente orador» Historiador Gustavo Gabriel Levene

LEY AVELLANEDA: La administración de Avellaneda se caracterizó por el progreso económico del país, a pesar de la grave crisis que soportó. Llegaron a la República alrededor de trescientos mil inmigrantes y la agricultura tomó rápido incremento.

En 1876 se promulgó la ley de Inmigración y Colonización, que contribuyó eficazmente al fomento de la agricultura. Sin embargo, el país afrontó la primera crisis económica grave a consecuencia de la crisis mundial que afectó a la Bolsa de Comercio de Viena y a los Estados Unidos de América. Se produjo en el mercado internacional la baja de precios de los productos agrícolas y el alza de los manufacturados, lo cual afectó nuestra balanza comercial.

La Ley de colonización” o Ley Avellaneda”, sancionada en 1876 sobre un proyecto del presidente Nicolás Avellaneda, reglamentó la ocupación y la apropiación del suelo por casi sesenta años.

La ley autorizaba varios sistemas de colonización (entre ellos, la colonización por empresarios privados amparados por el Estado) y fijaba el tamaño mínimo y máximo de las parcelas de tierras públicas por venderse (25 a 400 ha), así como la extensión de las colonias (40.000 ha), la cantidad de familias por instalar, etc.

Aunque uno de los objetivos de la ley era limitar la especulación y favorecer el poblamiento del país, fracasó como instrumento para establecer colonos —pequeños propietarios— y evitar la especulación, sobre todo por la libertad de acción que otorgó a las empresas privadas de colonización. Por otro lado, una serie de leyes dictadas en la provincia de Buenos Aires disponiendo la venta de tierras públicas permitieron la transferencia a manos privadas de 3,6 millones de hectáreas en 1867; entre 2 y 3 millones en 1870 y casi 4 millones en 1880.

La Ley Avellaneda era también una ley de inmigración En su parte primera, establecía las funciones del Departamento General de Inmigración. También definía el concepto de “inmigrante” (para ser beneficiario de las facilidades otorgadas por el Estado):

“Repútase de inmigrante para los efectos de esta ley, todo extranjero jornalero, artesano, industrial, agricultor, o profesor, que siendo menor de sesenta años, y acreditando su moralidad y sus aptitudes, llegase a la República para establecerse en ella, en buques a vapor o a vela, pagando pasaje de segunda o tercera clase, o teniendo el viaje pagado por cuenta de la Nación, de las provincias o de las empresas particulares, protectoras de la inmigración y la colonización” .

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 03 período 1850-1869 a cargo de Alejandro Fernandez, Historiador.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA
1868: Se Crea La Comisión Central de Inmigración

El presidente de la República ha creado mediante decreto la Comisión Central de Inmigración, que concentrará la dirección de los trabajos orientados a fomentar la llegada al país de labradores, artesanos y trabajadores extranjeros, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 25 de la Constitución nacional. En el nuevo organismo se integrarán las demás comisiones actualmente existentes, que habían sido creadas por varias provincias, y los agentes de inmigración radicados en el extranjero.

La Comisión Central será integrada por quince personas, elegidas por el gobierno federal entre los contribuyentes al sostén del Asilo de Inmigrantes y renovables anualmente por mitades. Serán sus atribuciones: promover la inmigración extranjera en el interior de la República, poniéndose para ello en contacto con los gobiernos provinciales; solicitar informes a los cónsules y agentes de inmigración; nombrar sucursales en las capitales de provincia y en las colonias establecidas, y promover el aumento de los contribuyentes al Asilo.

La Comisión tratará de obtener concesiones y donaciones de tierras públicas, a fin de colonizarlas con agricultores reclutados a través de sus agentes en el exterior. Una importante tarea que deberá afrontar será la de construir un nuevo establecimiento para el alojamiento gratuito y manutención de los inmigrantes durante la semana siguiente a la llegada del barco en el que viajaron.

Hasta el momento ese servicio fue cumplido, con remarcable eficacia, por el asilo de la calle Corrientes N° 8, pero sus condiciones resultan ya insuficientes para albergar a la creciente oleada de los nuevos arribados. A su vez, para atender las necesidades de quienes no se establezcan en las colonias agrícolas ni cuenten con un empleo, la Comisión fundará una Agencia de Conchabos, que colectará los pedidos de los industriales y comerciantes que necesiten brazos.

Por último, cabe destacar que el organismo recién creado llevará un registro exhaustivo de la inmigración, reuniendo las listas de pasajeros que los capitanes de los barcos entregarán a los oficiales a cargo de la revista de sanidad. En dichas listas deberá constar el nombre y apellido de los inmigrantes, su edad, sexo, nacionalidad, profesión y religión. Con tales datos se elaborará una estadística detallada del movimiento inmigratorio, que será incluida en las memorias anuales de los trabajos de la Comisión.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 03 período 1850-1869 a cargo de Alejandro Fernandez, Historiador.

Primer Censo en Argentina 1869 Sarmiento Presidente

SARMIENTO PRESIDENTE DE ARGENTINA, IMPULSA EL PRIMER CENSO

Impulsivo, sanguíneo, talentoso, Sarmiento asombró por su desmesura. Escritor brillante, pelemista temible, su vigoroso caracter lo hizo tan admirado como odiado por sus contemporáneos. Sobreviven al personaje alguna de las mas bellas páginas de la literatura argentina.

Domingo Faustino Sarmiento

En diciembre de 1863, el presidente Mitre lo nombró ministro plenipotenciario ante los EE.UU. y en 1864, embajador en Chile y Perú. En 1868, Sarmiento fue elegido presidente cuando aún se encontraba fuera del país.

En su paso por Perú, donde se hallaba reunido el Congreso Americano, condenó el ataque español contra esta nación, lo que constituyó un acto de desobediencia a las claras órdenes de Mitre. Finalmente arribó a Nueva York en mayo de 1865, justo tras la asunción del presidente Andrew Jackson, quien reemplazó a Abraham Lincoln, que fue asesinado por un fanático racista. Este hecho le causó impacto y llevó a Sarmiento a escribir Vida de Lincoln.

En los Estados Unidos participó de los círculos académicos norteamericanos y fue distinguido con los doctorados honoris causa de las universidades de Michigan y Brown.

El coronel Lucio V. Mansilla, junto a un grupo de políticos, decidió postular aSarmiento para la presidencia, mientras él continuaba con su viaje. Así fue, y en abril se celebraron los comicios que le darían la victoria y el Congreso lo consagró presidente de los argentinos el 16 de agosto.

Asumió el honorífico cargo el 12 de octubre de 1869.

La elección de sus colaboradores fue la firme orientación intelectual y progresista de Sarmiento. Formó su gabinete de gobierno con personalidades meritorias, algunas figuras consumadas de los últimos decenios, otros, jóvenes valiosos que tenían ante sí un gran porvenir.

El ministerio del Interior lo confió a Dalmacio Vélez Sársfield, como contrapeso a su carácter impulsivo. Vélez Sársfield había sido mitrista y colaborador de su gobierno, y era propietario del diario El Nacional. A Mariano Várela, ex ministro de Adolfo Alsina en el gobierno de Buenos Aires, lo nombró ministro de Relaciones Exteriores. A Nicolás Avellaneda, también miembro del gobierno provisional de Alsina, le dio la cartera de Instrucción Pública.

Para Hacienda nombró a José Benjamín Gorostiaga, que había sido ministro de Urquiza; para el ministerio de Guerra y Marina fue designado el coronel Martín de Gainza. Sarmiento no se plegó a ningún partido beligerante y eligió a los colaboradores independientemente de su origen político.

Cuando Sarmiento asumió la primera magistratura contaba 57 años, Adolfo Alsina tenía 39 años. El más joven era Nicolás Avellaneda, de 31 años, y el más anciano Vélez Sársfield, que tenía 68 años. El vicepresidente Adolfo Alsina había pasado su juventud en la emigración junto con su familia y había regresado al país en 1852.

En el terreno político actuó en las batallas de Cepeda y Pavón; formó parte de laconvenclón reformadora de la Constitución de 1860. Fue diputado por Buenos Aires y elegido gobernador de la provincia en 1866, cargo al cual renunció al ser elegido vicepresidente de la Nación, en 1868 Alsina era muy popular por su oratoria fogosa y era el jefe indiscutido del autonomismo porteño.

Durante su mandato finalizó la sangrienta guerra del Paraguay, con sus complicadas derivaciones diplomáticas. Fundó el Observatorio Astronómico de Córdoba. También realizó el primer censo demográfico nacional y favoreció la inmigración europea. En 1870 fundó el Colegio Militar y, en 1872, la Escuela Naval. Creó el Departamento de Agricultura, promovió la riqueza minera y extendió la red ferroviaria y telegráfica.

En 1869, el primer censo nacional mostraba en sus cifras objetivas muchos aspectos de la realidad argentina. Sobre una población total de 1.830.000 habitantes, 90.000 eran indios y los extranjeros superaban los 200.000. Dos «manchas» afeaban «el mapa», para vergüenza del país: casi el 80% de los habitantes eran analfabetos y cerca de un 80% de las viviendas consistían en «ranchos», es decir en chozas con pisos de tierra y techos de paja, sin chimenea, sin cocina y casi siempre sin tabiques divisorios que evitaran la promiscuidad. (Historiador Gustavo Gabriel Levene, Breve Historia de la Argentina)

Desde el 15 al 17 de setiembre de 1869 se llevó a cabo el censo nacional prescripto por la Constitución y dispuesto por la ley especial del gobierno de Mitre. Se le consideró el primer monumento estadístico de la población de estos vastos territorios y forma el punto de partida para todos los cálculos que en esas materias pueden hacerse en el país.

La población ascendía a 1.737.076 habitantes (incluyendo el ejército en Paraguay y a los argentinos en el exterior). De éstos 887,780 eran hombres y 845.572, mujeres. Se censaron 211.943 extranjeros (italianos, españoles, franceses, ingleses, suizos, alemanes, portugueses, austríacos, belgas y algunos sudamericanos).

La ciudad de Buenos Aires tenía 187.000 habitantes. Los hechos nostraron la relativa exactitud de esas cifras; lo que quedó debajo de la realidad fue el crecimiento de Buenos Aires. Desde el punto de vista educacional, descontados los 315.822 menores de 6 años, no sabían leer ni escribir 1.066.847 habitantes, es decir, más del 70% de la población. En ese mismo censo se registraron 5.400 propietarios de bienes muebles e inmuebles y alrededor de 8.600 estancieros y agricultores.

Tanto la provincia de Buenos Aires como la Confederación habían coincidido en fomentar la inmigración ofreciendo tierras y auxilios, política que mantuvo el gobierno de la República, una vez constituido definitivamente, con la Comisión central de inmigración de 1863 y con la Comisión central de inmigración de 1869.

PARA SABER MAS…
Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 3 período 1850-1860 a cargo de Hernán Otero, historiador.

[…] También debe elogiarse la sencillez del formulario basado en muy pocas preguntas de respuesta confiable. Además de la edad, el sexo, la nacionalidad, el estado civil, la ocupación, la provincia de nacimiento y la instrucción, se inquirió por las enfermedades físicas y mentales, la invalidez, la orfandad, la asistencia a la escuela, la ilegitimidad, el amancebamiento y las viviendas.

No se preguntó la raza, como en Estados Unidos, ya que en opinión de De la Fuente los indígenas y los negros no tienen aquí importancia numérica y se han ido integrando a la población blanca, lo que augura su pronta desaparición. Las distinciones raciales, propias de la colonia, no tendrían además cabida en una república cuya constitución las desterró justamente a la ignominia.

La población de hecho (la que durmió en la vivienda la noche previa al censo) asciende a 1.830.214 habitantes, lo que revela que el crecimiento demográfico en las dos últimas décadas fue similar al de Estados Unidos en sus mejores épocas.

Ello fue favorecido por el aporte de extranjeros, sobre todo europeos, que representan hoy el 12 por ciento de la población del país y que están radicados principalmente en las provincias de Buenos Aires (ella sola tiene a 7 de cada 10 inmigrantes), Santa Fe, Entre Ríos y en menor medida Corrientes, que son también las que más migrantes de otras provincias reciben. Por ello no sorprende que el Litoral haya crecido más rápido que el resto del país y cuente con el 45 por ciento de la población. La ciudad de Buenos Aires, con 177.787 habitantes, es más numerosa que todas las capitales de provincia sumadas. Signo de los progresos realizados, la población urbana del país llega al 29 por ciento.

El censo confirmó que somos la nación más despoblada de América con un habitante por cada dos kilómetros cuadrados, situación que, según el superintendente, exige con urgencia un plan activo y estratégico de colonización.

Las cifras del crecimiento, que llenan de optimismo a un país que desde la Constitución nacional se ha encaminado en la senda del progreso, no deben hacer olvidar que son muchos los problemas que requieren solución. Las proporciones de analfabetos en la población de 14 años y más (65 por ciento en hombres y 78 en mujeres) y el 80 por ciento de niños de 6 al4 años que no asiste a la escuela alertan sobre lo mucho que resta por hacer.

Uno de cada diez menores de 14 años es huérfano y dos de cada diez son ilegítimos, proporciones muy alejadas de las europeas, a lo que se suman los niños abandonados o entregados al servicio doméstico que el censo no ha podido evaluar.

La situación de las mujeres, que sobrepasan en número a los varones en casi todas las provincias por efecto de las guerras y las migraciones, muchas de ellas viudas o amancebadas, es también preocupante ya que la mitad tiene ocupaciones que le proveen un jornal incierto y precario. La riqueza material, por último, dista del óptimo ya que el 79 por ciento de las viviendas son de madera, caña o paja. Las de azotea y teja se encuentran en su gran mayoría en la provincia de Buenos Aires, que cuenta también con la mayor parte de las profesiones científicas y liberales.

Como señaló De la Fuente, el creciente desequilibrio de población entre el Litoral y el resto del país afectará la representación política de las provincias en la Cámara de Diputados, tema que, con toda certeza, concitará debates intensos en los años venideros.

Fuente Consultada:
HICIERON HISTORIA Biografías Edit. Larousse Entrada Domingo F. Sarmiento
Colección El Bicentenario Fasc. N° 3 período 1850-1860 a cargo de Hernán Otero, historiador.
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Presidencias Historicas Mitre Sarmiento Avellaneda

Presidencias Históricas: Mitre Sarmiento Avellaneda Ley de Inmigración

Capitulo 6: Primeras Presidencias Presidenciales

Se puede decir que inicialmente hubo tres presidencias históricas desde el punto organizativo del país:

Bartolomé Mitre: (1862-1868)

Domingo F. Sarmiento (1868-1874)

Nicolás Avellaneda (1874-1880)

  • En el plazo de estos 18 años se logra la unidad política buscada y se crean las instituciones que darían consolidación al estado.
  • Se inicia una etapa de modernización tecnológica para permitir el ingreso de capitales (británicos) y también poder entrar a competir con los mercados  internacionales.
  • Se amplían las fronteras al luchar contra los indios.
  • Se fomenta la inmigración en algunos lugares del litoral, ley Avellaneda.
  • Comienza una etapa de crecimiento en la economía porque se aumentaron los volúmenes de mercadería y productos exportados .
  • Se organiza en ejército y se distribuyen 6000 soldados por todo el país.
  • Se organiza la administración nacional y se crean instrumentos nacionales tales como correos, telégrafos, ferrocarril, escuelas, oficinas administrativas para el cobro de impuestos.
  • Se toman empleados locales, pero dependientes del estado, es decir los empleados públicos.
  • Se organiza el pode judicial dando un marco de seguridad a los habitantes, se adoptó el código civil de Velez Sarfield  y Acevedo.
  • Se unificó la moneda.
  • Se realizaron obras públicas como la extensión de caminos, vías férreas, puentes y puertos.
  • Se apoyaron desde el estado las economía regionales, otorgando créditos blandos , financiando materia prima, también se impulsó el comercio. Algunas veces se aseguraron los negocios con garantías y privilegios, como la exención de impuestos.
  • Se adoptó un sistema unificado de medición, el sistema métrico decimal , de esta manera se normalizaron los procesos técnicos.
  • Se crearon numerosas escuelas de distintos niveles educativos.

Bartolomé Mitre:

Tuvo que soportar la triste Guerra contra el Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil formaron la Triple Alianza y unidas lucharon contra las fuerzas de Solano López presidente de Paraguay. Argentina tuvo que entrar en guerra al ser capturados por las tropas de Paraguay, dos buques argentinos que estaban anclados en un puerto de Corriente.

También enfrentó a los conflictos internos que aún algunos caudillos locales (en este caso el Chacho Peñaloza) seguían generando porque se oponían a la organización constitucional del país.

En la etapa de su gobierno se crearon numerosas escuelas, se reorganizó la Suprema Corte de Justicia nacional, se ampliaron vías férreas, se inauguró la primera línea de tranvías y se fundó la Sociedad Rural.

Para Ampliar: Gobierno de Bartolomé Mitre

Domingo Faustino Sarmiento

Este gobierno también pasó por difíciles momentos provocados por:

  • El avance de  los malones indígenas,
  • Por el asesinato de Urquiza por parte de López Jordán, caudillo que se había sentido traicionado en la batalla de Pavón, cuando Urquiza se retira del campo de acción.
  • Grandes inundaciones y sequías que costaron la muerte de millones de cabezas de ganado.
  • La terrible epidemia de fiebre amarilla que asoló a la ciudad de Bs.As. y provocó la muerte de 13500 ciudadanos  sobre una población de 180.000 habitantes.

 Pese a estos tristes momentos las obras de gobierno de Sarmiento fue muy fructífera y logró vencer las adversidades. Algunas de sus obras fueron:

  • Nacionalizó los correos provinciales.
  • Determinó el límite con Chile.
  • Fundó la Faculta de Ciencias Exactas.
  • Fundó el Observatorio Astronómico de Córdoba.
  • Se levantó un mapa del cielo austral.
  • Se extendieron líneas telegráficas y líneas de ferrocarril, se llegó a Córdoba.
  • Se colocaron faros en algunas rutas marítimas.
  • Se importaron plantas extranjeras como el eucaliptos y el mimbre.
  • Se instalaron oficinas meteorológicas.
  • Apoyó la industria vitivinícola.
  • Apoyó la industria de las carnes congeladas.
  • Se importó alambres para cercar los campos.
  • Se fundaron varios colegios nacionales en algunas provincias.
  • Se crearon bibliotecas populares.
  • Se fundaron las primeras escuelas normales.
  • Se fundó el Colegio Militar y la Escuela Naval.
  • Se realizó el primer censo escolar.
  • Se creó el Jardín Zoológico.
  • Se comenzó con los cursos nocturnos  para adultos.
  • Se imprimieron muchos libros de textos para las escuelas.
  • Se explotaron los ríos Negro y Neuquén, Limay.
  • Se realzaron estudios de suelos en busca de riquezas para ser explotadas.
  • Realizó el primer censo nacional.

Nicolás Avellaneda:

Obras:

  • Continuó con la fundación de escuelas normales por todo el país. También construyó muchas escuelas primarias.
  • Apoyó la industria y el comercio, con créditos baratos.
  • Se mejoraron los servicios postales de la época de Sarmiento.
  • Se ampliaron las vías férreas.
  • Se fundaron pueblos y colonias, pues con la Ley Avellaneda fomento notablemente la inmigración europea.
  • Como Ministro de Guerra estaba Julio Argentino Roca que realizó una importante campaña al sur del país, logrando contener a los indígenas y además recuperó miles de leguas de tierras para su explotación.

Para Ampliar: Gobierno de Nicolás Avellaneda

 En este período se federalizó la ciudad de Bs.As. y pasó a ser la capital de la república. Por otro lado las autoridades provinciales fueron permitidos a permanecer hasta tanto se funde la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Bs.As.,  por Dardo Rocha.  

Las limitaciones de la colonización agrícola: […] hacia 1883 las grandes propiedades seguían predominando en la campaña santafesina. Tal como sucediera anteriormente, la tierra ganada a los indios entre 1872 y 1883 había ido a parar, generalmente, a manos de unas pocas personas. En el norte una casa bancaria londinense, Murieta y Cía., obtuvo la propiedad de 1 .400.000 hectáreas. En el sur más de 1 .000.000 de hectáreas pasaron a manos de empresarios bonaerenses, como Cernadas, Casey, Randel y Villanueva. Este viejo predominio había sido, sin embargo, significativamente reducido. En todas partes, entre 1872 y 1883, muchas de las grandes propiedades habían comenzado a dividirse y su lugar comenzaba a ser ocupado por estancias lanares de dimensiones medianas y por las colonias agrícolas.”

PROGRAMA DE REFORMAS DEL ESTADO: Este programa se caracterizaba en lo político por organizar un modelo de Estado nacional fuerte, reconocido como autoridad suprema y legítima, para lo cual debía:

a) Imponer su autoridad a los gobiernos provinciales, acabando con los caudillos federales.

b) Extender su soberanía a todo el territorio, terminando con las fronteras interiores que dividían las zonas dominadas por indios y blancos.

c) Establecer en forma definitiva eí ámbito de su funcionamiento, fijando la capital de la República.

d) Garantizar el orden jurídico mediante la vigencia de las instituciones constitucionales y la sanción de normas jurídicas básicas para todo el ámbito nacional.

e) Civilizar siguiendo el modelo europeo (francés e inglés), o norteamericano, en eí caso de Sanniento.

f) Fomentar ía inmigración para poblar el «desierto», acelerar eí proceso civilizador y el desarrollo económico.

g) Educar a las masas para que pudiesen acceder al ejercicio de sus derechos, mientras tanto el poder debía ser ejercido por los grupos capacitados: la élite dirigente.

h) Desarrollar la economía atrayendo capitales extranjeros.

i) Dar prioridad a las actividades agroganaderas destinadas a la exportación.

j) Promover obras públicas que asegurasen la unión y la rapidez en las comunicaciones: ferrocarriles, caminos, puentes, puertos.

EZEQUIEL GALLO. La pampa gringa. Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1983