Historia de la Locura – Manicomios –

Enfermedades Mentales Psicopatia Los Trastornos de la Personalidad

Enfermedades Mentales – Trastornos de la Personalidad

Introducción: Todos experimentamos la «locura» en algún momento en nuestras vidas.

El hecho de beber demasiado en alguna fiesta puede hacer que nos conduzcamos de manera «tan extraña», que preferimos olvidarnos de lo hecho o le echamos la culpa al alcohol, en lugar de admitir ante nosotros mismos que el alcohol meramente eliminó las inhibiciones normales e hizo que algo nuestro, algo que habitualmente preferimos mantener oculto, se manifestara.

Puede tratarse de autocompasión, agresividad o lujuria.

enfermedades mentalesTal vez hizo que habláramos tonteras, o que tropezáramos y nos cayéramos, o que pusiéramos incómodos a todos los que nos rodeaban.

Sin embargo, una vez que los efectos del alcohol pasan, recuperamos el autocontrol.

El alcohol produce un cambio en el equilibrio bioquímico del cerebro y del cuerpo.

La visión se nubla y el habla se vuelve torpe, perdemos capacidad de coordinación, nuestros reflejos se retardan, nuestra conducta se ve afectada.

Pero en la medida en que no nos pongamos demasiado incómodos y no dañemos a otras personas o cosas, la pérdida del control debida al alcohol es aceptada y hasta alentada por quienes nos rodean.

Sin embargo, si algo afecta nuestro cuerpo, nuestro cerebro o nuestra mente y ello provoca una conducta excéntrica incomprensible para los demás, cuyas causas son desconocidas, entonces la tolerancia es mucho menor.

Hacemos que intervenga la autoridad. Necesitamos que los «locos» sean encerrados.

La pérdida del control, sea en la forma de una psicosis espectacular o de una depresión gradual y creciente, es considerada algo indeseable.

En algunos casos la pérdida del control es algo muy serio y muy angustiante, tanto para quien la sufre como para los demás.

Oír voces de personas que dicen cosas malas acerca de uno cuando no hay nadie alrededor (alucinaciones auditivas), o sentir que nuestra mente está siendo controlada son cosas que ninguno de nosotros querría experimentar, pero para algunas personas eso es una realidad.

No entendemos por qué, pero tampoco entendemos cómo funcionan muchos medicamentos, aunque sabemos que son efectivos y lo aceptamos así cada vez que decidimos tomarlos porque estamos enfermos.

Algunas personas aprenden a vivir con sus síntomas y solamente con apoyo o con apoyo y medicación logran vivir sus vidas como desean.

Sin embargo, para muchas otras, el inicio o la repetición de esos síntomas significa que son menos capaces de enfrentarse a muchas de las exigencias de la vida cotidiana, y el miedo y el prejuicio que provoca el desorden que las aqueja se traduce en una pérdida de apoyo.

Un poco de comprensión acerca de las diferentes maneras en las que las afecciones mentales se manifiestan puede ayudar al paciente y reducir una gran cantidad de prejuicios.

Cómo se clasifican las afecciones mentales
Las principales manifestaciones de afecciones mentales reciben rótulos clínicos dentro de una clasificación. Se pueden dividir en tres grandes grupos: neurosis, psicosis y desórdenes de personalidad.

Neurosis: Los problemas de salud mental de naturaleza neurótica son aquellos caracterizados por excesiva infelicidad, niveles no saludables de ansiedad y modos de conducta poco eficientes y tal vez hasta destructivos (se los suele llamar conductas inadecuadas).

No hay pérdida de contacto con la realidad y las personas por lo general se dan cuenta de que algo anda mal.

La neurosis se manifiesta principalmente a través de la ansiedad, la depresión y las conductas obsesivas o compulsivas, si bien esto en sí mismo es por lo general una expresión de un nivel de ansiedad intolerablemente alto.

Las enfermedades psicosomáticas o histéricas (como por ejemplo la ceguera histérica) también entran en esta categoría.

Tal como lo muestran las definiciones de las diferentes categorías de enfermedad menta! más adelante en este capítulo, los problemas de salud mental de naturaleza neurótica son vividos como exageraciones de pensamientos y de reacciones normales.

Psicosis: Una psicosis se caracteriza por una pérdida de contacto con la realidad, aunque los pacientes pueden con frecuencia gozar de mayor discernimiento del que se les atribuye.

El individuo puede muy bien no saber que le está ocurriendo algo malo. Es probable que tenga ideas fijas falsas al considerarse rico o poderoso, o incluso creer ser otra persona. Puede padecer de alucinaciones.

Con frecuencia la pérdida de contacto con la realidad (usualmente temporaria), más la percepción distorsionada (por ejemplo, oír voces o creer que su mente está controlada por otra persona), es lo que más asusta a la mayoría de la gente.

Un episodio psicótico puede ser desatado por drogas, alcohol o la presencia de otros elementos tóxicos en el organismo. También por falta de sueño, por algún desorden metabólico o por una infección.

Esto se conoce como psicosis orgánica, estado confusional tóxico, falla cerebral aguda y también como reacción de delirio aguda. Sin embargo, una experiencia psicótica puede con frecuencia ocurrir sin que se conozca la causa (si bien siempre está involucrado el estrés) y, según la naturaleza de la manifestación, el diagnóstico puede ser esquizofrenia, depresión maníaca o depresión endógena psicótica.

Desorden de personalidad: La palabra común para designar a aquellas personas que tienen un desorden de personalidad es «psicópata», aunque, por el énfasis puesto en el hecho de que las afecciones mentales se originan en la sociedad, el término «sociópata» se difunde cada vez más.

Un sociópata o psicópata es una persona que no experimenta culpa o remordimiento por acciones suyas que pueden ocasionar dolor en los demás. Con frecuencia son impermeables al castigo. No aprenden de la experiencia.

Es su personalidad la que parece estar dañada o en desorden, y no sus pensamientos o estados de ánimo. Con gran frecuencia (pero no siempre) han tenido una crianza dolorosa o perturbada.

Son las personas pertenecientes a esta pequeña categoría de desórdenes mentales quienes originan muchos de los prejuicios contra otras que pueden haber estado internadas en un hospicio con algún problema de salud menta!, pero que serían incapaces de herir a alguien, aun en caso de ser provocadas. Las personas con desórdenes de personalidad pueden padecer otras formas de afecciones mentales, pero no necesariamente.

Posibles causas de las afecciones mentales
En realidad, cuando la gente sufre de una afección mental hasta el punto de necesitar atención, es con frecuencia muy difícil llegar a la raíz de su experiencia.

Por lo tanto, lo que en los papeles parece ser una bien definida categoría es algo mucho más complicado en la experiencia, a pesar de lo que pueden decir expertos como los psiquiatras.

Las causas de las afecciones mentales son complejas, y la explicación más probable es la de que varios factores (físicos, psicológicos y sociales) se combinan para constituirse en el motivo de los problemas.

A través de los años ha habido diversas opiniones, algunas con el énfasis puesto en las explicaciones físicas (particularmente la herencia) y otras en los efectos del ambiente.

Existe la creencia de que, si bien la mayoría de las neurosis están determinadas por el ambiente (por ejemplo, las influencias culturales en las mujeres), las afecciones mentales de naturaleza psicótica surgen cuando un potencial heredado es desatado por tensiones ambientales. Sin embargo, no hay razón para suponer que una tendencia neurótica no sea heredada de la misma manera.

Con frecuencia se sugiere que los factores genéticos hacen que ciertas personas sean más susceptibles a padecer problemas de salud mental. Sin embargo, lo que se transmite es la susceptibilidad y no el problema mismo. El estrés es considerado el factor clave en el desarrollo de los problemas de salud mental.

La opinión psiquiátrica con «modelo médico» destaca las causas y los tratamientos físicos (por ejemplo, la herencia y su expresión bioquímica), mientras que aquélla con «modelo social» enfatiza los determinantes ambientales y prefiere los tratamientos psicológicos.

Los problemas de salud mental de cualquier clase pueden afectar seriamente la capacidad de una persona de llevar una vida satisfactoria, en particular dentro de una sociedad que valora los logros, el éxito, las ganancias, el status y la riqueza.

«Los psicópatas carecen de consciencia y son incapaces de manifestar sentimientos de empatía, culpa o lealtad respecto a nadie, excepto en lo que se refiere a ellos mismos.» Robert Haré, 2006

Diferencias sutiles El concepto de psicopatía (los términos «personalidad psicopática» y «sociopatía» se utilizan en ocasiones de manera indistinta) está rodeado por la controversia.

La psicopatía es un trastorno de la personalidad en el que las personas que lo sufren carecen de consciencia y son incapaces de presentar sentimientos de empatía, culpa o lealtad respecto a nadie, excepto en lo que se refiere a ellos mismos.

La sociopatía no es una enfermedad psiquiátrica y se refiere a las personas que tienen un carácter antisocial y delictivo, y que siguen las normas de una subcultura concreta. El «trastorno de la personalidad antisocial» es una categoría amplia que recoge ambos problemas.

Algunas personas consideran que el diagnóstico de psicopatía tiene un carácter vago y contradictorio, y que es utilizado por los psiquiatras como una especie de diagnóstico «cajón de sastre» en el que incluyen a las personas en las que el establecimiento del diagnóstico verdadero es demasiado difícil o peligroso.

Sin embargo, este problema se conoce bien desde que H. Cleckley (1941) publicó su libro La máscara de la cordura (The Mask of Sanity).

Egocentrismo y mentiras Padecer alguna psicopatía influye en todos los aspectos de la vida del paciente. En conjunto, los psicópatas llegan a ser impulsivos e irresponsables, y poseen pocos objetivos vitales claros.

Por lo general, tienen antecedentes de problemas con la autoridad y con el control de su comportamiento. No muestran sentimientos de empatía ni de remordimiento, y nunca aceptan la responsabilidad por sus actos.

Podemos decir que tienen un carácter «hueco» en el sentido de que sus relaciones son superficiales y de que no muestran lealtad hacia nadie, excepto hacia sí mismos. Su percepción de quiénes son es escasa y carecen de un sistema de valores y de objetivos a largo plazo.

Llama la atención el hecho de que nunca pueden «esperar al momento oportuno». Les encanta el aquí y el ahora, siempre con cosas emocionantes. Evitan en lo posible la estabilidad y la rutina. Por otra parte, a menudo parecen no presentar ansiedad social ni física.

Los psicópatas tienen casi siempre problemas con la ley y con las figuras de autoridad. Lo que les causa problemas es su impulsividad.

No planifican nada y tienen muy poco en cuenta a las víctimas de sus actos delictivos, además de que pie no consideran las consecuencias que puedan tener para ellos mismos. Sus delitos tienen en muchas ocasiones un carácter mezquino, como los robos con engaño; en muchas ocasiones llevan a cabo fraudes y falsificaciones y no  pagan sus deudas.

Criterios de Diagnósticos
1Los psicópatas muestran una despreocupación clara por los derechos de los demás y por la posible violación de los mismos. A menudo tienen antecedentes de dificultades con la ley, delincuencia o peligrosidad social.
2Los psicópatas no se adaptan a las normas sociales en lo que se refiere a los comportamientos de carácter legal y realizan repetidamente actos que conllevan la detención, el encarcelamiento y el castigo, entre ellos, mentiras, robos y estafas.
3Engañan siempre con mentirasrepetidas, uso de nombres distintos o estafas con el objetivo de conseguir placer o provecho personal. Son peligrosos, agresivos y estafadores, el tipo de persona que se representa con frecuencia en las películas que tratan sobre delitos económicos.
4Muestran una gran impulsividad y son incapaces de planificar el futuro.
Viven exclusivamente por y para el presente.
5Muestran irritabilidad y agresividad, manifestadas a través de peleas físicas o ataques repetidos. Parece que no pueden quedarse quietos nunca.
6Son imprudentes con independencia de los niveles de segundad física y psicológica de los demás.
7Manifiestan de manera constante una actitud irresponsable. Fracasan de forma reiterada en el mantenimiento de un comportamiento laboral constante y en el reconocimiento de sus obligaciones económicas.
8No muestran ningún tipo de remordimiento. Son indiferentes a las consecuencias que tienen para los demás sus robos o engaños. Nunca aprenden de sus errores. Es posible que etiquetarlos como antisociales

LAS PATOLOGÍA DE LA SALUD MENTAL

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Depresión. Este trastorno del estado de ánimo afecta a más de 350 millones de personas en el mundo. Según la OMS, en ocasiones se debe a problemas de salud física, pero también a circunstancias que aumentan el riesgo de padecerla, como las presiones económicas o los conflictos. Además, una de cada cinco mujeres embarazadas sufre depresión luego del parto.

2Fobias. De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, cerca de 19 millones de adultos padecen algún tipo de fobia, es decir, un tipo de trastorno de ansiedad que consiste en un miedo irracional y exagerado ante objetos, situaciones o actividades.
3Trastornos de la conducta alimentaria. Las dos enfermedades más habituales son la anorexia y la bulimia nerviosa.
4Alzhéimer. Considerado una pandemia, se trata de un tipo de demencia irreversible que destruye el cerebro progresivamente causando pérdida de la memoria, deterioro cognitivo y comportamiento impredecible, entre otros síntomas. De acuerdo a la OMS, surge un nuevo caso cada cuatro segundos.
5Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad. Afecta a niños y adolescentes y se caracteriza por una escasa capacidad de concentración, comportamiento impulsivo y dificultad para seguir instrucciones y completar tareas.

Las psicoterapias
Según H. Ey «La Psiquiatría ha encontrado su verdadero semblante e! día en que lo esencia de su terapéutica se ha impuesto como técnicas psicoterapéuticas, y esto fue y será cierto, sea cual fuese la importancia y e! interés de los métodos biológicos que se han expuesto».

La historia de la psicoterapia es reciente, a pesar de los precursores que en todas las épocas auxiliaron al enfermo con la palabra y las ideas.

Como ejercicio médico nace en el siglo XIX, a raíz del interés científico por el hipnotismo (Braid, Charcot, Breuer, Bernheim) de estos estudios provienen directamente los trabajos de P. Janet, y de Freud y sus discípulos.

Las escuelas de psicoterapia son múltiples, debiendo aquí elegirse algunas a modo de ejemplo: El Psicoanálisis: Un capítulo especial se dedicará a este tema; mencionaremos muy brevemente entonces, que el psicoanálisis aspira a que el paciente pueda desarrollar su personalidad cuya maduración aparece detenida parcialmente.

No se parte de ningún programa previo, utilizando la libre asociación de ideas para sacar a luz la dinámica psicológica inconsciente.

El psicoanalista mostrará al paciente mediante la interpretación (única intervención que se permite) el sentido de lo que dice. En el tratamiento se establece la reproducción en la situación vivida con el analista, de modelos de conducta, sensaciones, etc. pertenecientes a la infancia del sujeto.

Es la llamada transferencia y es la herramienta clave del tratamiento, pues permite hacer conscientes en lo inmediato los viejos conflictos del paciente. Es un tratamiento prolongado, dado que prácticamente busca «reemprender» la historia del paciente.

Su principal indicación son las neurosis, pero se necesita del paciente un nivel mental normal y una edad máxima de 50 años.

Las psicoterapias analíticas: Las necesidades de acelerar el tratamiento y de hacerlo accesible a mayores indicaciones han introducido variantes en el tratamiento clásico esbozado por Freud: nacen así el psicoanálisis de niños, y el psicoanálisis de psicóticos, que tomados primero como modificaciones para muchas escuelas se integran pronto al psicoanálisis propiamente dicho.

Otras modificaciones de la técnica, basadas siempre en la teoría analítica, han llevado a formular terapias de objetivo limitado, en que se propone zanjar el problema actual, antes que reestructurar la personalidad. Nacidas de necesidades prácticas y teóricas, mencionaremos dos: La Psicoterapia de Grupo y el Psicodrama.

Psicoterapias de Grupo: Son métodos que utilizan para el tratamiento los fenómenos psicológicos interpersonales en grupos restringidos creados para este fin. No deben confundirse con las terapéuticas institucionales, socioterapia, que veremos después.

A diferencia del psicodrama, son métodos verbales o sea de intercambio verbal en el seno del grupo.
Varios pacientes (generalmente de 5 a 8) se reúnen con un terapeuta a discutir sus problemas; el terapeuta interpreta el contenido de lo dicho, así como las relaciones interpersonales que se forman. Variedades de esta técnica se aplican a tratar a grupos familiares o parejas.

Psicodrama: Se utiliza no sólo la expresión verbal, sino también las actividades psicomotrices (juegos, escenas representadas, gestos, etc.). En el psicodrama clásico (Moreno) se utiliza un escenario, auxiliares^ etc. Se discute antes y después lo que se representa.

FUENTES CONSULTADAS:
Enciclopedia Universal de Ciencias Sociales
Trabajo de
monografías.com sobre psicología social
Salud Mental Una Guía Para La Supervivencia de Elaine Farrell