La Ciudad Prohibida

Lugares Fantásticos y Misteriosos del Mundo Valle de Piedras México

LUGARES BELLOS, MISTERIOSOS Y FANTÁSTICOS DEL MUNDO ANTIGUO

lugares maravillosos del mundo

UN LUGAR MARAVILLOSO EN MÉXICO
EL VALLE DE LAS PIEDRAS ENCIMADAS:

Este fantástico lugar se encuentra en el municipio de Zacatlán, estado de Puebla, y como ocurre tan a menudo con muchas bellezas naturales del mundo, quizá por estar éstas fuera de las rutas más concurridas o en parajes inaccesibles, este valle mexicano, con sus fantásticas y caprichosas formaciones de roca volcánica, permaneció ignorado durante mucho tiempo. Sólo en épocas relativamente recientes despertó la curiosidad y el interés de la gente: de los habituales buscadores de bellezas naturales y de los científicos ocupados en las ciencias geológicas.

Es un amplio valle (una antigua estructura de rocas volcánicas del terciario), situado a la considerable altura de 2500 m.  y enmarcado por una serie de montañas cuya altitud rebasa los 2.700 metros. Este es el escenario en el que se encuentran las curiosas piedras encimadas. En este alto valle, unas condiciones, climáticas muy particulares han creado un paisaje asimismo particular, pues por los vientos alisios que llegan desde el Golfo de México y las grandes lluvias se ha formado un denso bosque de pinos y encinas en donde predominan los helechos.

El bosque se encarama por las laderas y encuentra su mejor habitat en las zonas más altas, mientras que en las lomas de la parte baja lo que impera es un verde y extenso pastizal. Pastos y bosques otorgan al paisaje una nota de perenne verdor, entre el cual destaca la impresionante presencia, gris, parda y ocre, de esas grandes masas de roca, a menudo orladas de líquenes y de musgos multicolores y que parecen los petrificados habitantes de un mundo extraño, distinto al nuestro.

El viajero que llega por primera vez a este lugar, sobre todo si es español o si se trata di alguien que no lo sea pero que conozca bien las bellezas naturales de España, no puede menos de establecer al instante una compa ración entre este Valle de las Piedras Encimadas y la Ciudad Encantada de Cuenca, en la provincia española del mismo nombre. Y en efecto, la similitud es evidente. En ambos sitios, la acción de los elementos exógenos, a lo largo de miles de años y sobre unas rocas antiquísimas, ha creado un paisaje de piedra que ni la más exuberante fantasía de los hombres hubiera podido crear.

Porque lo cierto es que la contemplación de esas extrañas formaciones del valle mexicano abre los más amplios campos a la fantasía de todo observador que sea capas de percibir ese mudo mensaje que llega de tan remotas lejanías. Algunos, los menos desde luego, han llegado a suponer que su origen obedece a causas sobrenatural.

Gracias a esta erosión, las piedras de origen sedimentario y con estratos de distinta composición o naturaleza se fueron gastando poco a poco pero día tras día, lo que forzosamente había de dar lugar a un desgaste alternativo, según la particular naturaleza de dichos estratos (formándose con ello una serie de láminas superpuestas y claramente diferenciables), o también a un desgaste en la parte inferior, quedando únicamente la piedra de arriba, a modo de sombrerete, sobre una columna pétrea que a veces era de una increíble estrechez. Pero en los dos casos siempre quedan piedras dispuestas unas encima de otras. De ahí ese nombre de «piedras encimadas» que se ha dado a las que se encuentran en este lugar.

Todas esa gigantescas masas rocosas —las hay que alcanzan 15 metros de altura y hasta cuatro de diámetro en la base— presentan una gran, variedad de formas, algunas de ellas con manifiesta semejanza con personas, animales o cosas. Así se ven bloques en forma de gigantescos hongos, otros recuerdan un rostro humano, unos parecen animales, otros incluso un grupo de animales, los hay que evocan la silueta de un torreón o de un castillo, etc. Y los hay también cuya forma no recuerda nada, no sugieren la idea de ningún ser viviente ni de cosa alguna concreta e inanimada; son formas raras, caprichosas, pero tan singularmente extrañas y fuera de lo corriente que en eso mismo, en su insólita e inverosímil presencia, encierran todo el interés y atractivo que despiertan.

La gente, como suele suceder en casos parecidos, ha puesto nombres, con certero sentido de la observación, a muchos de esos bloques; el nombre del animal o de la cosa que la forma del bloque les ha sugerido. Y con tales denominaciones, que pronto echaron honda raíz en el acervo popular, se conocen hoy muchas de esas famosas piedras encimadas.

El valle, aunque famoso exclusivamente por ser esa especie de museo natural de una actividad geológica tan antigua, es también una importante reserva forestal, pues aquí se encuentran, en un ambiente ideal y debidamente protegidos por tratarse de un parque nacional mexicano.

El Valle de las Piedras Encimadas sigue siendo una maravilla de la naturaleza. Una maravilla que empezó a formarse en el subsuelo hace milenios, asomó luego a la superficie y ahora, sólidamente hincada en ella, parece contarnos una larga y bella historia geológica y decirnos cuan inmenso, infinito, es el devenir de esa tierra en que vivimos.

Todas esas piedras, con unas formas que a veces nos recuerdan cosas de nuestro mundo y con otras que, al no recordarnos nada, parecen un poco de otro universo, son como un símbolo de eternidad. Y lo mismo cuando se las entrevé, difusas y borrosas, entre las nieblas bajas, como cuando se yerguen y destacan vivamente bajo la luz del sol, con el húmedo brillo de los líquenes y de los musgos con los que se envuelven y se adornan, dan siempre la sensación de que tienen vida, una vida extraña y misteriosa como su apariencia, y de que nos transmiten, día tras día, el silencioso mensaje de un mundo convulso y remoto que nunca conocimos…

LISTA DE LOS ENLACES
Ruinas de Machu Pichu
La Ciudad Prohibida
El Kremlim
Petra
Monte Rushmore
Isla de Pascua  
La Pirámides de Egipto

El Taj Mahal 

El Partenón

Fuente Consultada: Maravillas del Mundo Tomo 10 Editorial SALVAT.

La Dinastia Manchú Gobierno de los Qing en China Fin dinastia Ming

DESCRIPCIÓN DE LA DISNASTÍA CHINA MANCHÚ

Dinastía de Emperadores Roma Antigua Los Flavios

Ver Dinastía MingVer Dinastía Shang

LA DINASTÍA QING (1644-1912) – Manchues –
La dinastía Qing fue fundada por los manchúes un pueblo procedente de Siberia que vivía en Manchuria. Esta dinastía gobernó China desde 1644 hasta 1911. Desde su fundador, Shunzhi, hasta el último emperador de China, Fuyi, pasaron por el trono un total de 12 emperadores. De ellos, 10 establecieron la sede del gobierno en Beijing, capital del Imperio Qing durante 228 años.

La dinastía de emperadores Ming había dominado China desde 1368. Desde el s. XV la China de los Ming era objeto de envidia constante por parte de los mongoles. En el s. XVI, cuando China ha entrado un periodo de disturbios y se ha entregado a la guerra civil, a las rebeliones campesinas  y a la corrupción administrativa, los manchúes, pueblo de lejana descendencia mongoloide, se introduce  en el país con la complicidad de hecho de una gran parte de las clases dirigentes. Reinarán sobre él hasta comienzos del siglo XX.

Los elevados impuestos de los Ming habían hecho impopular a su Gobierno y estallaron rebeliones por todas partes. El último emperador Ming, Chongzhen, se suicidó cuando los campesinos rebeldes invadieron su capital, Pekín.

En la confusión que siguió al suicidio del emperador, el jefe manchú Dorgondirigió a un ejército hacia el sur desde sus tierras de Manchuria. Ocupó Pekín y fundó la dinastía Qing (“pura”). Su sobrino Shunzhi fue el primer emperador Qing.

En las provincias del sur, la resistencia a aceptar el dominio de los manchúes hizo que tuvieran que pasar cuarenta años antes de que toda China se sometiera a su gobierno. Los manchúes vivían separados de los chinos en zonas reservadas. Los matrimonios entre chinos y manchúes estaban prohibidos. Los hombres chinos fueron obligados a recogerse el pelo largo en trenzas para demostrar que eran inferiores a los manchúes.

Sin embargo, tanto los chinos como los manchúes trabajaban como funcionarios civiles en el gobierno del Imperio. Con el paso del tiempo, los manchúes fueron adoptando costumbres chinas. De esta forma, acabaron siendo aceptados. Eran muy inferiores en número, por tanto tenían que ser muy cuidadosos de no excederse demasiado en su forma de tratar a los chinos. Aportaron al país nueva vida y mucha eficacia, sin inmiscuirse demasiado en sus costumbres.

Los manchúes conquistaron China desde las tierras situadas al norte de la Gran Muralla. Durante el periodo manchú, creció tanto el Imperio como la población de China y los conflictivos mongoles fueron derrotados.

Efectivamente, los manchúes constituirán en Extremo Oriente un imperio más vasto que el constituido he por la República Popular China. Tras los rigores de la conquista, la dinastía manchú, que no cesará de hacer avanzar las fronteras de este imperio, llevará a él la paz y la riqueza. La población irá en aumento hasta el s. XIX, llegando a sobrepasar los 300 millones hacia 1800. Durante el apogeo de su poderío, el territorio del imperio Qing abarcó 120 millones de kilómetros cuadrados

Mientras el último emperador Ming se suicida, y los campesinos se rebelan, los Qing entran en Pekín con la complicidad de los eunucos y los generales. En los años posteriores a 1644, llegan a conquistar el resto del imperio, a pesar de la resistencia del sur del país. Bajo la dinastía Qing, China conoce su mayor extensión territorial, gracias a campañas militares bien dirigidas. Al principio, los manchúes se instalan como dueños y señores en el terreno conquistado, reinando sobre la población mediante vejaciones: se prohíben los matrimonios mixtos, los chinos son mantenidos aparte en las grandes ciudades, y es obligatorio llevar la trenza y el vestido manchú. Luego los emperadores incorporan los elementos de infidencia china que entran en su gobierno. Pekín se embellece con suntuosos palacios y se conviene en un hogar para el arte y la filosofía. Sólo los acontecimientos de finales del s. XVIII turbarán esta prosperidad: los desenfrenados gastos de la corte se unen a la escalada de la corrupción administrativa.

UN IMPERIO RICO Y PODEROSO
Al principio China prosperó bajo los Qing. El Imperio se extendió y el comercio aumentó considerablemente, sobre todo con Europa. La seda y la porcelana chinas eran las más finas del mundo y sus tejidos de algodón, baratos y de gran calidad. Inmensas cantidades de té chino se vendían en el extranjero cuando beber té se puso muy de moda en Europa durante el siglo XVIII.

El Imperio se volvió tan rico y poderoso que sus gobernantes trataron al resto del mundo con desprecio. Durante el gobierno del emperador Kangxi (1661-17223), los comerciantes extranjeros eran obligados a arrodillarse siempre que se leían en alto las órdenes del emperador.

El gobierno central aplicaba una política de estimular el cultivo de terrenos vírgenes y reducir o eximir las contribuciones. Gracias a ello, la economía y la sociedad lograron considerables progresos tanto en el interior del país como en las zonas fronterizas. Hasta mediados del siglo XVIII, la economía feudal de China experimentó un nuevo período de auge, denominado por los historiadores como “Prosperidad de las gobernaciones de Kangxi, Yongzheng y Qianlong (los tres emperadores sucesivos de la dinastía)”.

Los manchúes también obligaron a varias naciones a someterse como vasallos, entre ellas el Tíbet, Annam (hoy Vietnam, Birmania, Mongolia y Turquestán, con lo que el Imperio chino se convirtió en el mayor del mundo de su época. Además, pactaron con los rusos respecto al territorio y el comercio.

Sin embargo, ya en épocas muy tempranas surgieron varias rebeliones en el sureste de China y entre las minorías étnicas, que protestaban contra el pueblo chino que se desplazaba a sus territorios. Pero, en general, el período Qing proporciono a China paz, prosperidad y seguridad. La población creció espectacularmente de 100 millones en 1650 a 300 millones en 1800, y los chinos (los Hans se extendieron hacia el oeste y el suroeste de China. Sin embargo, a finales del siglo XVIII la corrupción y la decadencia empezaron a hacer mella.

Una agricultura sabia y diversificada permite a la China manchú soportar un crecimiento demográfico importante. El campesino chino estaba entonces mejor alimentado y más instruido que su homólogo occidental. Los emperadores Qing tratan de restablecer el equilibrio en los campos saqueados por el bandidaje: conceden la propiedad a los aparceros cuyos dueños han muerto durante la guerra e instauran un impuesto en plata equitativo. Además del trigo, el arroz y el mijo, se introducen nuevas plantas que crecen en las tierras pobres: sorgo, batata, cacahuate y maíz. Hasta comienzos del reinado de Kien-long, los trabajos de construcción de diques e irrigación preparan nuevas tierras para la explotación.

La industria china de la seda empleaba a miles de trabajadores, sobre todo mujeres, para tejer la seda utilizando telares. Los tejidos se fabricaban para su uso en China y para exportarlos a Europa. También se importaba algodón y se tejía para luego exportarlo. Los tejedores del puerto de Su-Chou eran particularmente famosos por sus sedas.

La ciencia de la historia prosperó con la labor de muchos eruditos exitosos. El gobierno organizó las ediciones de algunas grandes colecciones de libros, como La Enciclopedia Sínica. Los progresos alcanzados en la ciencia natural y la tecnología también eran muy valiosos, sobre todo en la arquitectura.

El Tíbet (Xizang) estaba gobernado por un líder budista llamado Dalai Lama. El tercer Dalai Lama reconstruyó el monasterio Potala en Lhasa, la capital, y lo convirtió en su residencia en el año 1645. Los Dalai Lama vivieron bajo la influencia de los mongoles, pero hacia mediados del siglo XVII, el Tíbet formaba parte del Imperio chino.

¿Dónde reside la fuerza de los manchúes?
Radica esencialmente en la estructura militar de su sociedad. Los manchúes  se consideraban a sí mismos como señores llamados a reinar sobre una vasta comunidad  de esclavos. Por eso, los primeros tiempos de la dinastía están caracterizados por una política de segregación y opresión de la que dan testimonial un gran número de leyes. No hay comunicación entre los manchúes y los chinos y la inmensa masa de éstos proporciona una reserva de clavos casi inagotable.

SIGLO XIX – XX: EL COMERCIO DEL OPIO
Durante el reinado de Jiaqing, debido en gran parte a la actividad comercial británica, comenzaron a fluir a China grandes cantidades de opio pagadero en plata. La adicción al opio se multiplicó, y en 1839 el gobierno chino encargó al alto funcionario Lin Zexu suprimir el comercio en la ciudad portuaria sureña de Cantón (Guangzhou). Lin confiscó el opio almacenado y detuvo a varios comerciantes británicos, lo que movió al gobierno de Londres a enviar una fuerza expedicionaria que inició la primera guerra del Opio

LAS GUERRAS DEL OPIO
Había una gran desigualdad entre las partes en conflicto, y en poco tiempo los británicos ocuparon Hong píe Kong y Shanghai. El Tratado de Nankín, que puso fin al f enfrentamiento en el año 1842, cedió Hong Kong a Gran Bretaña, puso límites a las tarifas que podía aplicar China a la exportación, protegió a los occidentales de la jurisdicción china y abrió cinco puertos francos a los comerciantes europeos. Más adelante, en 1856, las autoridades chinas abordaron un mercante británico, el Arrow, y estalló la segunda guerra del Opio, esta vez con participación francesa; y después de un conflicto de cuatro años en el que se produjo la humillante quema del palacio de verano de los Qing en Pekín, las potencias de Occidente (incluida Rusia) dispusieron de otros diez puertos, además de compensaciones exorbitantes, v se legalizó el tráfico del opio.

LA REBELIÓN TAIPING
La rendición del régimen Qing en las guerras del Opio contribuyó a una marea creciente de protestas antigubernamentales, la mayor de las cuales fue la rebelión taiping. En 1836 un profesor cristiano,Hong Xiuquan, tuvo varios sueños que lo llevaron a creer que tenía la misión de convertir a China al cristianismo. Inició la tarea entre los campesinos de Guangxi, al sur del país, y en enero de 1851 fundó el Taiping Tianguo o «Reino celestial de la paz eterna».

En 1853 los rebeldes taiping tomaron Nankín y prohibieron el juego y el consumo de opio. En 1860 el «Ejército siempre victorioso», entrenaado por occidentales, derrotó el intento taiping de tomar Shanghai, y en 1864 el gobierno Qing retomó Nankín, poniendo fin a la revuelta.

REFORMAS SOCIALES
Ci Xi, madre del emperador Tongzhi, dominó la corte Qing a partir de 1861. Ci Xi gobernó China durante 47 años, alentando al principio el «movimiento de autofortalecimiento», que condujo a reformas limitadas, como el primer ferrocarril chino, una empresa moderna de barcos de vapor en el río Yangtsé y un ejército reorganizado. Sin embargo, la grave derrota ante el ejército y la armada japoneses en la guerra chino-japonesa de 1894-1895 por Corea (p. 301) minó el apoyo a ulteriores reformas.

1912: EL FIN DE LOS QING
El malestar por la creciente influencia de los misioneros cristianos en China alimentó la Rebelión de los Bóxers, o «puños rectos y armoniosos», cuyo fin fue expulsar a todos los extranjeros de China. Con el apoyo tácito de Ci Xi, marcharon sobre Pekín en mayo de 1900 y sitiaron las legaciones extranjeras durante casi dos meses. Una alianza de ocho países, entre ellos (irán Bretaña, Francia, los EE. UU. y Japón, envió una fuerza de socorro que aplastó a los rebeldes. Comprometida su credibilidad, el régimen Qing dio paso en el año 1912 a la República de China bajo la presidencia deSun Yat-sen.

FECHAS CLAVE
1644 Los manchúes fundan la dinastía Qing en Pekín.
1644—1660 Las fuerzas manchúes conquistan a mayor parte de China.
1661 Los partidarios del derrotado Ming arrebatan la isla de Formosa a los Holandeses.
1 674—1681 Rebeliones en el sur, pronto reprimidas.
1689 Los rusos intercambian tierra de Siberia por el comercio en China.
1696 Los manchúes derrotan a los mongoles en Mongolia.
1717—1720 Guerra contra los mongoles por el control del Tíbet
Década de 1750 Los chinos invaden el Tíbet y Turquestán.
Década de 1760 Los chinos invaden Birmania y lo convierten en un estado vasallo.
1912- Fin de la dinastía Qing

PARA SABER MAS…
LA REVUELTA TAIPING fue una de las revoluciones que desestabilizaron el control manchú de China durante la segunda mitad del s. XIX. Los países extranjeros intuían que el gobierno imperial se encontraba cercano a su fin y empezaron a repartirse el territorio para expandir su comercio con China. Las potencias foráneas forzaron a los chinos a adquirir bienes occidentales, establecieron sus propias áreas de comercio y ocuparon zonas estratégicas del país. Rusia dominaba en el norte, Francia en el sur, Gran Bretaña en el centro y los japoneses en el este. Alemania, una de las últimas potencias en participar en el reparto, se reservó un área en torno a Tsingtao, en 1898.

El MOVIMIENTO REFORMISTA La respuesta del gobierno manchú a las interferencias extranjeras fue confusa e ineficaz. Un importante grupo de chinos cultos, no pertenecientes al gobierno, comprendieron que al país no le quedaba más camino que la occidentalización, si quería sobrevivir. Esta lección quedó clara en la guerra de China contra Japón en 1894-95, en la que Japón, una nación que acababa de empezar el camino de la modernización, se proclamaba vencedora.

REFORMA ANIQUILADA
Bajo el liderazgo de Kang Yu-Wí (1858-1927), los reformistas se abrieron camino para obtener influencias en el gobierno chino. En 1898 convencieron al emperador para que emitiera comunicados que anunciaban cambios. Sin embargo, los conservadores chinos de la corte se apiñaron en torno a la emperatriz regente Tzu-hsi (1835-1908), y el movimiento reformista fue brutalmente aniquilado.

REVUELTA DE LOS BOXERS
Tzu-hsi concentró el descontento popular de China contra los extranjeros. Esto causó la revuelta de los boxers en 1900. Esta sublevación fue sofocada por las potencias occidentales, que forzaron a China a aceptar un mayor control extranjero. La posición de China en esos momentos era mucho peor y el gobierno mancllú, que había controlado China desde 1644, estaba desprestigiado.

LA REPÚBLICA CHINA
Al inicio del s. XX, empezaron a proliferar grupos revolucionarios por toda China. Uno de los más importantes fue el partido nacionalista chino (Kuomintang) dirigido por Sun Yat-sen (1866-1925). Estos grupos estaban convencidos de que no se podía llevar a cabo una reforma sin antes derrocar a la dinastía manchú. En 1911 la rebelión se extendió a todo el país y cuando el poderoso general Yuan Shikai apoyó a los nacionalistas, el gobierno manchú se rindió sin ludia. Al año siguiente, el emperador, de seis años de edad, Pui (1906-67) abdicó y China fue declarada una república.