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Biografia de Leonardo Da Vinci Obra del Genio del Renacimiento

Biografía de Leonardo Da Vinci
El Genio del Renacimiento

Leonardo Da Vinci, pintor, arquitecto, ingeniero, escritor y escultor, Leonardo da Vinci (1452-1519) no termina de fascinarnos por la envergadura de sus investigaciones y por la profusión de su obra.

La cantidad de manuscritos, notas y dibujos que han llegado hasta nosotros y que se refieren a asuntos tan diversos como fortificaciones militares, hidráulica, mecánica, óptica, botánica, geología, anatomía, y hasta el vuelo de las aves, es impresionante.

Admirado en vida, su reputación de artista talentoso ha crecido con el correr de los años; ningún hombre en la historia del mundo occidental ha sido tan admirado.

Vivió en una época extraordinaria en la que florecieron las artes, la ciencia y el pensamiento, que se dio en llamar Renacimiento y que sus obras parecen representar a la perfección.

En cierto sentido, él es el Renacimiento: la encarnación del conocimiento y el talento humano en un momento de su desarrollo histórico.

Nuestra ignorancia en torno a muchos detalles de su vida agiganta su imagen. Algunos aspectos de la personalidad de Leonardo se basan más en especulaciones que en hechos.

A menudo la imagen de un hombre se construye usando como materia prima sus obras y lo poco que se conoce de su vida. De este modo, se convierte en un símbolo, un reflejo de nuestras ideas sobre el arte y la humanidad.

Sobre Leonardo no es necesario decir nada nuevo porque es una de las pocas figuras históricas cuyos logros trascienden todas las épocas.

Leonardo Da Vinci

Su personalidad asombra y seduce. La tradición lo muestra como un hombre investido de majestad, de gran vivacidad, sobresaliente en el arte de la conversación y sobre todo inventivo y extremadamente curioso. Pero antes que nada, el genio de Leonardo se basa en la libertad.

En una época en que el talento necesitaba del favor de un mecenas, Leonardo dio pruebas de una independencia reveladora.

Pasó del servicio de Ludovico el Moro al de su vencedor, el gobernador francés; siguió después a César Borgia; en Roma se puso al servicio de Giuliano de Medici, hermano de León X, y terminó sus días en Francia como invitado de Francisco I.

Arte y conocimiento se unieron en la ejecución de su obra: el artista escogía con libertad las vías de sus investigaciones.

Su autonomía pasaba por el libre uso del lenguaje: dejando de lado el latín —lengua de los eruditos- Leonardo redactó sus trabajos en italiano.

Era la primera vez que el anhelo de un conocimiento total se completaba con la voluntad de difundir ese saber del modo más amplio posible.

La Gioconda de Leonardo

Con La Gioconda Leonardo da Vinci permanece en la memoria como un gran pintor. Pero es también el ejemplo por excelencia del artista del Renacimiento, por su afición a la técnica y los lazos que lo unieron a los príncipes.

LEONARDO DA VINCI

Leonardo Da Vinci (1452-1519)

La imagen de un sabio. Leonardo tenía alrededor de sesenta años cuando dibujó este autorretrato.

La sanguina, que él fue uno de los primeros en utilizar en sus estudios de anatomía y en sus diversos dibujos, le permitió obtener una gran precisión en el trazo, especialmente en las líneas del rostro, así como plasmar una expresividad notable: ¡qué cantidad de sentimientos mezclados aparecen en esa mirada!

Este dibujo es revelador también de la imagen que el artista quería proyectar de sí mismo: este rostro barbudo es el de un sabio, un filósofo que contempla serenamente el umbral de la muerte.

Leonardo Da Vinci  (1452-1519): Uno de los exponentes del Renacimiento es Leonardo Da Vinci, pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico.

Fue un personaje que se destacaba por su profunda pasión por el conocimiento y la investigación, claros principios que destacaban su obra.

Se constituyó en un claro innovador en el campo de la pintura dando lugar a la evolución del arte italiano durante mas de un siglo después de su muerte.

Por otra parte, también se destacó en el campo de la ciencia, sus investigaciones en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica, anticiparon muchos avances de la ciencia moderna.

Hacia el siglo XV la península itálica estaba dividida en varios estados independientes, gobernados por diferentes familias que luchaban entre sí por el ejercicio del poder. Por ese entonces, Italia no era un país unificado como observamos en la actualidad. Las ciudades más importantes estaban constituidas por Nápoles en el Sur, Roma en la parte del centro (controlada por los Papas de la Iglesia Católica Romana) y , al norte, Florencia, Milán y Venecia.

123
Propugnó el empirismo como método científicoDescribió los principios básicos de la aeronáuticaCreó armas de guerra y vehículos mecánicos
456
La Gioconda es el retrato más célebre de la historiaEstudió y describió la anatomía humanaFue un gran urbanista e ingeniero hidráulico

El artista florentino

Leonardo ya tenía la reputación de ser un excelente artista cuando se trasladó de Florencia a Milán, en 1482. Nacido en Toscana, cerca del pueblo de Vinci, hijo ilegítimo de un notario y de una campesina, recibió su primera formación en el taller del pintor y escultor Verrocchio.

Las realizaciones de los maestros florentinos eran el orgullo de la ciudad. Los más grandes de estos artistas mantuvieron talleres reputados en donde los jóvenes aprendían de pintura, escultura y arquitectura. Leonardo recibió una formación polivalente y aprendió a dominar la perspectiva.

En la década de 1470 se inscribió en el gremio de los pintores. No obstante, sus obras son escasas, en parte dada la lentitud del trabajo de Leonardo, que meditaba largamente antes de pintar.

Realizó en total unos cuarenta cuadros, de los cuales sólo unos quince llegaron a nosotros.

Las primeras obras ejecutadas antes de su partida de Florencia están claramente marcadas por la influencia de sus maestros. Se encuentra en ellas, como en La Anunciación, una gran seguridad en el trazo y un cuidado en la representación de los detalles florales y de las decoraciones arquitectónicas.

A partir de La Adoración de los Magos, obra que quedó inconclusa, su estilo se hizo más personal.

Los personajes son múltiples y las fisonomías muy variadas. Sobre todo el grupo principal, la Virgen y e Niño, aislados en medio de esta muchedumbre, no están dibujados con contornos muy acentuados; están, al contrario  ligeramente esfumados.

Es la técnica del sfumato, propia de Leonardo. Durante su estadía en Milán, Leonado pintó en muy pocas ocasiones; sin embargo, este período estuvo marcado por la realización de dos obras maestras: La Virgen de las rocas (1483) y La última cena.

Ese gran fresco del refectorio del convento de Santa María delle Grazie en Milán, realizado entre 1494 y 1497, le fue encargado por el duque Ludovico Sforza. Leonardo do eligió representar allí el momento en que Jesús anuncia la traición que sufrirá razón de la tensión dramática que lo anima.

El rostro de San Juan, imagen de dulzura y de inocencia, contrasta allí con el de Judas.

El último período fecundo para la pirrara de Leonardo corresponde a su segunda estadía en Florencia.

Sin duda metí: atareado en sus actividades de ingenia militar, pintó entonces La Virgen y santa Ana, Leda, y La Gioconda. Todos estos cuadros se distinguen por la pose agraciada de los modelos y la dulzura del me rilado, lograda gracias al sfumato.

Leonardo sumerge los segundos planos en una luz difusa, casi vaporosa, aumentando la poesía del conjunto.

Fue también el momento en que realiza La batalla de Anghiar, pedido de la república de Florencia.

Dado que el original ha desaparecido, solamente algunos dibujos preparatorios revelan la originalidad de un fresco que debía realizar con otra pintura de combate, confiada por los mismos comanditarios ; otro gran artista, Miguel Ángel.

A pesar del número restringido de sus obras, la pintura de Leonardo da Vinci es emblemática del período clásico del Renacimiento italiano.

Entrega la mejor expresión de tendencias ya presentes en el arte, :ero que alcanzarían su verdadera plenitud después de él. Numerosos artistas se han aspirado en sus composiciones, como Rafael en Roma. La suavidad del modelado legó a ser una característica de la pintura veneciana, en particular con Giorgione.

En cuanto a la soltura de las líneas, volvería a aparecer más tarde en los primeros representantes de la corriente manierista .galiana.

Por último, su llegada a Francia a la corte de Francisco I no fue ajena a la plenitud del renacimiento francés. Siendo pintor, Leonardo da Vinci no -inoró la escultura o la arquitectura, pero en estos campos sus realizaciones quedaron en el estado de croquis o de anteproyectos.

Es el caso de una gran estatua ecuestre (8 m de altura) que Leonardo  había propuesto realizar en Milán y cuya inmensa maqueta en terracota fue destruida durante la invasión de la ciudad por los franceses en 1499.

Si dejó tan pocas obras, se debió también en parte a que la pintura no era más que uno de los centros de interés, y no siempre el primero, de Leonardo da Vinci.

El ingeniero del Renacimiento: Los cuadernos que empezó a llenar desde su llegada a Milán dan testimonio de su curiosidad casi universal.

Recopiló allí notas y centenares de croquis, informándose de los tratados existentes en los distintos campos, desde el arte militar a la geometría, pero también dibujando del natural.

Leonardo se presentó ante el duque de Milán Ludovico Sforza, llamado el Moro, como ingeniero militar: durante varios años diseñó los planos de fortificaciones y bosquejó máquinas, como arietes perfeccionados y carros de asalto. Participó así con otros ingenieros en la defensa de la Lombardía, cuando fue amenazada por los franceses.

Pero la curiosidad de Leonardo da Vinci por las cosas técnicas era amplia: se informó sobre el funcionamiento de los telares e intentó mejorar sus dispositivos mecánicos.

Se interesó particularmente por la hidráulica: observó y reprodujo los remolinos de los ríos y se interrogó sobre la formación de sus cursos.

En Milán como en Florencia, inició proyectos que contemplaban drenar las marismas e incluso desviar el curso del río Arno, lo que no 5; llevó a cabo. En Francia concibió un canal de regadío entre el río Saona y el Loira. Su actividad técnica lo llevó a observas de cerca los fenómenos naturales: en sus cuadernos abundaban dibujos de piedra; plantas y animales.

La observación de vuelo de los pájaros lo llevó a concebir un proyecto de una máquina voladora. Per: Leonardo no se contentó con el aspee:: exterior de las cosas. Sus estudios de anatomía, realizados a veces a partir de disecciones para localizar mejor los huesos ; los músculos, figuran entre sus dibujos más hermosos.

Para él, el cuerpo humano estaba regido por un sistema de proporciones, siendo ellas mismas reflejos de una armonía matemática, clave del conocimiento de la naturaleza y de la creación artística. Esta concepción era compartida por varios de los sabios presentes en la corte del duque de Milán, en particular e matemático Luca Pacioli, cuyo tratado fue ilustrado por Leonardo. Así, desde varios aspectos, Leonardo estuvo ligado al mundo de los «ingenieros», pero su curiosidad fue más amplia que la de la mayor pan de los técnicos e intentó pasar de la sin pie observación a una teoría general, Pas él, el artista debía ser universal.

El servicio del príncipe

Leonardo da Vinci fue enviado a Milán por Lorenzo de Médicis, para responder a una voluntad política de difusión del arte florentino, elemento de prestigio para su ciudad de origen. En Lombarda, exaltó la gloria y poder del duque le Milán. Autor de varios proyectos de .arquitectura, incluso músico, Leonardo fue sobre todo el maestro de ceremonias de grandes fiestas, efectuadas con ocasión de las bodas principescas, como la mascarada del Paraíso (1490) o el Divertimento de Júpiter y Danae (1496), para las cuales diseñó los vestuarios y desarrolló máquinas de teatro.

A la caída de los Sforza, se dirigió a la norte de Mantua ante Isabel de Este y luego entró al servicio de César Borgia, nuevamente como ingeniero militar. Tras varios años en Florencia, volvió a Milán en 1508 a pedido del gobernador francés del ducado, Carlos de Amboise, que conocía su fama. Algunos años más tarde, en 1513, después de la toma de Milán por una liga de españoles, venecianos y mercenarios a sueldo del papa, Leonardo se dirigió a Roma, llamado por Juliano de Médicis, hermano del papa León X.

Finalmente, en 1516, respondió al ofrecimiento de Francisco I, que lo invitó a su corte y lo instaló en la mansión conocida como Manoir du Cloux (actualmente Clos-Lucé), cerca de Amboise.

Ya sea ante las cortes italianas o en las riberas del Loira, el arte de Leonardo, como el de los demás artistas, estuvo al servicio de ambiciones políticas. En Milán, además de un proyecto de una estatua ecuestre colosal, las realizaciones efímeras reforzaron el prestigio de los duques. En cuanto a Francisco I, la presencia del pintor italiano, con el que se reunía regularmente en su corte, contribuyó a su imagen de príncipe del Renacimiento, protector de los artistas. Esta imagen ha sido reforzada por el testimonio de uno de los primeros biógrafos de Leonardo da Vinci, Vasari, que ha dejado la imagen del pintor protegido por el rey.

Este italiano que falleció en Francia en mayo de 1519 ha permanecido entre los artistas más grandes del Renacimiento, junto con Miguel Ángel y Rafael. Encarnó el sueño de universalidad, belleza y armonía que no resistió a las guerras de Italia. Es paradójico que aquel que quiso ser a la vez artista y hombre de ciencia, figure en la historia ante todo como un gran pintor, a pesar de las pocas obras pictóricas que dejó.

CRONOLOGÍA

1452:Nacimiento de Leonardo en Vinci, cerca de Florencia, el 15 de abril.
1469:Formación en el taller de Verrocchio en Florencia.
1482 – 1499 Estadía en Milán; Leonardo es ingeniero militar del duque Ludovico Sforza.
1492:Cristóbal Colón descubre América.
1494:Primera expedición francesa en Italia encabezada por Carlos VIII.
1499:Caída de Ludovico Sforza; Luis XII de Francia conquista el Milanesado.
1501:Conquista del reino de Nápoles por los franceses.
1502:Leonardo da Vinci es contratado como ingeniero militar por César Borgia.
1503-1508:Estadía de Leonardo en Florencia.
1508-1513:Segunda estadía en Milán.
1513:Los franceses, derrotados en Novara, abandonan el Milanesado. León X (Juan de Médicis), papa. El Príncipe de Maquiavelo.
1516:Partida de Leonardo para Francia
1519:Muerte de Leonardo en el Manoir du Cloux, 1519 cerca de Amboise, el 2 de mayo.

vida de Leonardo Da Vinci

Estudio para maquina voladora

Leonardo da Vínci Entre 1486 Y 1490 Manuscrito B, Fol. 8or Biblioteca del Instituto, París.
Sueños de volar. La mecánica fue una de las pasiones de Leonardo. Máquinas de guerra, bombas hidráulicas y otras Invenciones, útiles y a menudo utilizadas (especialmente los sistemas de drenaje) o simplemente extraordinarias, abundan en sus notas. Pero esta inesperada máquina voladora, con múltiples poleas, no es sino la prolongación, lógica y fantasmagórica a la vez, de sus numerosos estudios
sobre el vuelo de las aves.

El arte o lo visible en cuanto objeto de la ciencia: Nunca antes de Leonardo la representación del mundo estuvo tan estrechamente asociada a la búsqueda sistemática de las leyes que lo rigen. Tanto en sus cuadros, en los que la perspectiva atmosférica, que trastorna las leyes de la composición, revela sus conocimientos de las leyes de la óptica, como en su: dibujos geológicos, donde la observación de la naturaleza constituye una exploración minuciosa y rigurosa de la realidad, se aprecia el interés de Leonardo por inventariar el mundo. Dibujar y pintar eran para é comprender y captar el objeto de sus observaciones.

Esta novedosa complementación entre arte y ciencia hizo retroceder las fronteras entre los géneros Retratos, monumentos, pinturas religiosas, retablos dan cuenta de la multiplicidad de sus experiencia: artísticas, al tiempo que sus estudios botánicos aparecen en sus cuadros.

En sus cuadernos, en su: reflexiones filosóficas y en sus ensayos de anatomía) de mecánica, Leonardo dio cuenta de hallazgos profundamente innovadores en el campo de las artes técnica del claroscuro, recetas para la preparación de líquidos y pigmentos para los frescos o para la pintura al óleo, que le permitieron obtener sutiles efectos de veladuras, característicos del esfumato (difuminado)

Con Leonardo, la obra de arte ya no será más e reflejo de una realidad superior, sino la constatación de un saber que se está construyendo.

MAS IMPORTANTES OBRAS PICTÓRICAS DE LEONARDO DA VINCI

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Anunciación – Florencia, Galería de los Oficios – Leonardo entró muy joven en el taller de Verrocchio y aprendió mucho de este genial artista. Aunque en seguida se manifestó como un destacadísimo discípulo, no se limitó a copiar fielmente el estilo de su maestro, ya que, en su opinión, ningún pintor podía llevar a cabo verdaderas obras de arte si no hacía otra cosa que copiar a los nacidos antes que él. «Triste discípulo aquel que no aventaja a su maestro», escribió en su» agenda. Su personalísimo estilo se pone de manifiesto ya en las primeras obras, ejecutadas cuando estaba aún en el taller de Verrocchio. Esta «Anunciación» viene a demostrarlo. Las figuras están en un bello patio, adornado por un prado en flor. El joven artista ha pintado, junto a la Virgen, un bellísimo sarcófago de mármol, copia del labrado por Verrocchio para la tumba de Pedro de Médicis. Pero a esto se limita la influencia del maestro. El paisaje del fondo, con la sugestiva esbeltez de los árboles y la mágico luz que inunda todo el  cuadro, son elementos absolutamente nuevos en el arte florentino del siglo XV.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo y Verrocchio: Bautismo de Cristo (detalle del ángel pintado por Leonardo) – Florencia, Galería de los Oficios – Este bellísimo ángel, pintado por Leonardo en una tabla de su maestro, Andrés Verrocchio, motivó —según la tradición— una grave decisión de éste: abandonar definitivamente el pincel, ya que, como pintor, no conseguía igualar la destreza de su discípulo. En esta figuro se apuntan ya algunas características del estilo del Leonardo adulto: lC los detalles destinados a aumentar la expresividad de la figura pintada.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Virgen de las Rocas – París, Louvre – En 1482, Leonardo fue llamado a la corte milanesa de Ludovico el Moro. Uno de los primeros cuadros de este período es la «Virgen de las Rocas». En la gruta que sirve de techo a los personajes, desde la que se ve un esbozo de paisaje rocoso envuelto en una neblina azulada, se filtra una suave luz que acaricia a las figuras sin necesidad de contrastes violentos. La gradación de las sombras es tan sutil, que los límites de las cosas y la atmósfera circundante parecen fundirse. Se trata de un prodigio debido al célebre «sfumato» de Leonardo.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Adoración de los Reyes Magos (detalle) – Florencia, Galería de los Oficios – En marzo de 1482, cuando ya Leonardo había dejado a su maestro, se le encargó un retablo que representase la adoración de los Reyes Magos. Leonardo esbozó el cuadro, pero no llegó a terminarlo. A pesar de ello, incompleto como está, constituye una perfecta obra de arte. Es, además, un interesante documento para estudiar la técnica utilizada por el artista. Como puede percibirse en este detalle del fondo, la pintura se halla todavía en una fase preparatoria. Se ven los esbozos de las figuras (a las que Leonardo empezaba por pintar desnudas, para que su anatomía resultara perfecta), ligeramente sombreadas de gris. Sobre la madera había extendido un barniz amarillento que servía de «aislante» a los colores.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: La cabeza de Cristo (detalle del , «Cenáculo») – Santa María de las Gracias, Milán –
Cuando Leonardo se comprometió a pintar, en la pared del Refectorio de Santa María de las Gracias, su «Última Cena», no recurrió a la técnica del fresco. Ésta exige una ejecución rápida, contraria al temperamento de Leonardo, que necesitaba largas meditaciones y que «retocaba» continuamente sus figuras. El pintor utilizó un temple graso de su invención, que no tardó en deteriorarse a causa de la humedad. Las constantes reflexiones sobre la pintura proporcionaron a Leonardo importantísimos descubrimientos. En su «Tratado de la Pintura» se lee, por ejemplo: «la sombra del blanco, vista al sol y al aire, tiende al azul. . .». Es decir: al aire libre, las sombras no son estrictamente negras, sino azuladas. He aquí algo que los pintores impresionistas «descubrirían» tres siglos después.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci; Santo Ana, te Virgen y el Niño  París Louvre La ejecución de esta obra que Leonardo realizó en Florencia ciudad a la que había regresado en 1500, se esperaba con interés y  aumentó enormemente la fama ya muy grande del pintor. El breve Angulo del  paisaje, que muestra al fondo las características montañas azules de Leonardo, se halla dominado por las figuras de los protagonistas: Santa Ana, que sostiene en las rodillas a la Virgen, mientras ésta se inclina hacia el Niño, Los rostros tienen, la inconfundible expresión «leonordesco», dulce y misteriosa. La disposición de las figuras —una verdadera pirámide humana— era, en aquella época, revolucionaria.

Obras de Leonardo Da Vinci

La Gioconda – París, Louvre – Este retrato es demasiado  famoso para que nos sintamos la necesidad de examinarlo más atentamente. Sin embargo, no podía faltar en esta rapidísima exposición de las obras maestras de Leeonardo. El rostro de Monna Lisa, tocado de sombras delicadísimas, que le confieren una expresión llena de dulce misterio, fascinó, antes que a nadie, a su creador Leonardo. en efecto, no quiso separarse nunca de este cuadro: lo llevó consigo cuando invitado por Francisco I, fijó su residencia en Francia, y no se apartó de él hasta su  muerte, en 1519.

FECHAS IMPORTANTES

1452 Nace en Vinci, cerca de Florencia, Leonardo di Ser Piero, llamado Leonardo da Vinci.

14Í9 Entra al taller del pintor florentino Andrea del Verrocchio.

1472 Se inscribe en la Academia de San Lucas.

1481 la Adoración de los Magos (inconclusa). Parte de Florencia a Milán, donde se pone al servicio de Ludovico Sforza, llamado Ludovico el Moro.

1483 La Virgen de las rocas.

1495-1498 La Ultima Cena.

1499 Caída de los Sforza. Leonardo permanece en Mantua y en Venecia. Acompaña a César Borgia a Umbría. Dibujos topográficos y militares.

1503 En Florencia. Comienza La Gioconda.

1506 En Milán, al servicio del gobernador francés Charles d’Amboise.
1513 En Roma, al servicio de Giuliano de Medici.

1517 Huésped de Francisco I. Leonardo es nombrado «primer pintor, arquitecto y mecánico del rey».

1519 Muere cerca de Amboise.

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Biografia de Francisco Martini Ingeniero del Renacimiento

Biografia de Francisco Martini
Ingeniero el Renacimiento

Desde los arquitectos de los arquitectos de las  catedrales hasta los autores de los teatros mecánicos del siglo XVII se suceden varias generaciones de grandes técnicos con centros de in-icrcs cercanos, ca

Pero si en este constante progreso en el conocimiento técnico es preciso leer etapas principales, hay que mencionar un vuelco importante hacia mediados del siglo XV, alrededor de un hombre apasionante que hemos elegido para poner en primer plano:Francesco di Giorgio Martini.

Es muy difícil hablar de los ingenieros de este período sin evocar el personaje de Leonardo da Vinci, a tal punto impacta todavía los espíritus con su genio universal.

Pero en una historia de las técnicas hay que reinstalarlo en el linaje de grandes técnicos de quienes es digno sucesor, con el añadido de una curiosidad científica asombrosamente moderna.

En efecto, es este último rasgo de carácter lo que nos lleva a ver en Leonardo más un personaje primordial de su época, que una osmosis entre el artista y el técnico.

Esta doble preocupación por las «artes mecánicas» y las «artes liberales», para mencionar los términos que tres siglos más tarde retomaría un tal Diderot, es en realidad un rasgo común a todas esas generaciones de ingenieros-artistas de finales de la Edad Media y el Renacimiento.

Para Leonardo, lo mismo que para Albertí, Durero o Francesco di Giorgio, no se pueden disociar las dos aproximaciones: artística y técnica. En este sentido el itinerario de Francesco di Giorgio Martini es ejemplar.

Nacido en 1439 en una familia modesta, recibió en Orvieto formación en pintura y escultura.

En un período de expansión de la cultura en bronce, se vuelca hacia esa técnica metalúrgica y se convierte en fundidor.

Como por añadidura la artillería de bronce —colada en un solo bloque— sustituye a la de hierro —lograda mediante forjado—, se orienta naturalmente hacia la fabricación de cañones.

Su doble condición de ingeniero militar y de artista, y su práctica del dibujo, le permiten realizar proyectos arquitectónicos, civiles y militares que llegarán a ser su obra principal, o por lo menos la que lo hará más famoso.

Oriundo de Siena, realizará sin embargo la mayor parte de sus trabajos en Urbino, bajo el impulso de Federico da Montefeltro.

Es como arquitecto que este duque de Urbino, rico príncipe en el feudo cultural de los Sforza en Milán o de los Mediéis en Florencia, llama a su lado a Francesco di Giorgio, por entonces de 38 años, para realizar trabajos de derivación de corrientes y construir palacios.

Había adquirido su reputación de arquitecto e ingeniero en su ciudad de Siena, donde desde 1469 estaba a cargo del servicio de aguas, fuentes y acueductos.

En ese verdadero centro de investigación que representaba la corte de los Montefeltro, donde las ciencias y las técnicas cumplían un importante papel, perfecciona sus conocimientos de arte militar al seguir al duque en sus campañas guerreras.

Entre sus múltiples realizaciones subsisten todavía los palacios de Urbino, con su asombroso sistema hidráulico, y las fortalezas de Sassocorvaro (1470-1478), Rocca San Leo (1479), Cagli (1481) o Mondavio (1501).

Los príncipes italianos desempeñan en la Italia de fines del siglo XV una función fundamental en el cambio que se opera entonces en las mentalidades.

Hombres de arte y de cultura tanto como de guerra saben rodearse de los artistas, arquitectos y técnicos más competentes, y darles los medios para poner en práctica sus grandes ambiciones.

La circulación de las ideas, como la del saber técnico, es un dato esencial del Renacimiento, en cualquiera de los terrenos.

Las catedrales cumplieron un rol fundamental en los siglos anteriores para la formación de los ingenieros del Renacimiento.

La construcción de la última gran catedral de ese período, el Duomo de Milán, hizo de la Obra —la Opera del Duomo— un verdadero centro de encuentros entre arquitectos y técnicos de los diferentes países de Europa.

Sobre esa cantera, en el momento de su conclusión, Francesco di Giorgio conoció a Leonardo da Vinci, en ocasión de una reunión de arquitectos.

Francesco tenía entonces 51 años, Leonardo 38, y no hay duda de que este encuentro tuvo consecuencias notables en los trabajos de este último. Francesco di Giorgio goza entonces de una reputación de experto tanto en arquitectura civil y militar como en la construcción de máquinas.

En el año 1490 viajaron juntos a Pavía, para un proyecto de construcción de catedral, y Martini le dio a Leonardo un ejemplar de su famoso Tratado de arquitectura, donde éste se inspirará ampliamente para sus trabajos de arquitectura militar y de construcción de máquinas.

El tratado de Francesco di Giorgio se compone de dos volúmenes, los Trattati di architettura, ingegneria e arte militare, escritos alrededor de 1470, de los cuales durante mucho tiempo sólo la parte arquitectónica se difundió y por consiguiente fue reconocida.

La parte mecánica, estudiada más recientemente, es, junto con la fortificación, aquella donde es más innovador el aporte del autor.

En efecto, sus proyectos arquitectónicos, hechos a un lado sus planes de ciudad ideal, se acercan a los tratados anteriores, y la influencia de los autores antiguos como Vitruvio o Vegecio se hace sentir claramente.

Cabe suponer que fue el primero en redactar esa parte, antes de sus grandes obras de Urbino. Su experiencia en el terreno militar lo condujo a presentar proyectos de fortificaciones mucho más interesantes.

Si encontramos en sus dibujos muchas fortalezas dentro del espíritu de la Edad Media, con altas murallas, torres y almenas, también se ven aparecer fortificaciones más bajas, con el esbozo del plan poligonal que se desarrollará en los años siguientes.