La Solidaridad

Historia de la Asistencia Social Resumen y Conceptos Basicos

Conceptos Elementales de la Solidaridad Social

Solidaridad Social
Solidaridad social es la adhesión recíproca entre las personas que integran la sociedad.

Se manifiesta, principalmente, por la ayuda mutua.

Las principales formas de solidaridad social, son: la previsión y asistencia
social, el cooperativismo y el mutualism
o.

Ampliar: La Solidaridad Social

la asisnetcia social

Previsión social: Previsión social es el cuidado que pone el Estado, mediante leyes e instituciones adecuadas, para conjurar los riesgos de la vida humana. Se basa en el gran respeto que merece la persona humana.

Las principales formas de previsión social, son: ahorro, jubilaciones,
pensiones, seguros y asistencia moral.

a) El ahorro consiste en separar y guardar algo de lo destinado al gasto ordinario. El ahorro social es el que está organizado por instituciones bancarias o postales, y es estimulado por el Estado.

b) Jubilación designa tanto a una institución como a la suma que el beneficiario percibe. Como institución consiste en organizar cajas de retiro en favor de empleados y funcionarios. Jubilado es la persona que se ha retirado de la actividad y percibe la remuneración mensual que le acuerda la ley. Para gozar de este beneficio, es necesario haberse inscripto en la Caja de Jubilaciones correspondiente.

c) Pensión es la cantidad de dinero que se entrega mensualmente a una persona por méritos y servicios propios o extraños, o por causa de invalidez o de accidente del trabajo. Existen diversas clases de pensiones.

Cooperativismo: consiste en la difusión de sociedades cooperativas.

a) Cooperativas de producción son aquellas en las cuales los asociados aportan capital y trabajo, para obtener una mayor producción. No hay distinción entre patronos y obreros.
b) Cooperativas de consumo son las que abaratan los productos comprándolos al por mayor, y vendiéndolos directamente a los socios.
c) Cooperativas de crédito son las que facilitan capitales a los socios, para que no tengan necesidad de recurrir a los Bancos.

Ver: Historia del Cooperativismo

Mutualismo: La mutualidad es una sociedad que se propone por medio de un fondo común remediar los males o daños que puedan ocurrir a los socios.

El fondo común se forma con el dinero de las cuotas de los socios. Repartiendo los riesgos entre el mayor número posible de socioi, rm efectos son casi insensibles.

Las mutualidades suelen establecer seguros individuales o colectivos. Suelen resarcir de los siguientes riesgos: accidentes del trabajo, enfermedad, invalidez, desocupación, muerte, etc.

Asistencia social: Asistencia social es el cuidado que la comunidad tiene de sus miembros necesitados de ayuda, por medio de organismos especiales.Se basa en la solidaridad humana, en la convivencia social y en el deber que tiene la sociedad de velar por sus miembros más débiles. La asistencia social puede considerarse como ciencia, como acción y como régimen legal.

La asistencia social establece los llamados servicios sociales destinados a solucionar los distintos problemas. La asistencia social puede ser de carácter oficial y de carácter privado.

Seguridad social: Se entiende por seguridad social el conjunto de medidas que el Estado y otros organismos adoptan, para la protección biológica y económica de las personas, frente a los riesgos sociales y profesionales.

La seguridad social es un derecho de la persona respecto al Estado. Una forma de seguridad social es el seguro social. Son diversos los riesgos cubiertos por los seguros sociales: enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, vejez, muerte, etc.

Las leyes de previsión: Las Constituciones redactadas bajo la influencia del liberalismo, nada dicen de la protección del trabajador y de su familia.

En la reforma de 1957 a la Constitución Argentina, se incluyó el artículo 14 bis, que reconoce los derechos del trabajador, y lo protege.

Desde principios del presente siglo, fueron sancionándose algunas leyes sociales, hasta que el interés estatal por la previsión social tomó vigor con diversas leyes de ese tipo, y con la creación de instituciones, como fue el Instituto Nacional de Previsión Social.

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LA ASISTENCIA SOCIAL
… El advenimiento del cristianismo marcó una etapa’ trascendental en la evolución de la asistencia, y más aún en los fundamentos y móviles que la inspiraban.

La nueva doctrina proclamaba la igualdad, la dignidad y la perfectibilidad de los hombres, sin distinción de razas ni condiciones sociales; el derecho a la vida, inalienable y común para todo ser humano, cualquiera fuese su edad, sexo, estado o condición física o mental; la misericordia hacia los pobres, los esclavos, los niños, los débiles y los vencidos.

Estas tendencias, insólitas en el mundo antiguo, nacían de las enseñanzas evangélicas, del precepto fundamental del amor al prójimo, que Jesús identificó con el amor a Dios, recapitulando así todos ios Mandamientos: «…Amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el primer mandamiento. El segundo, semejante al primero, es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento que sea mayor que estos» (San Marcos, XII, 30-31).

La caridad, en su auténtico sentido de amor al prójimo, fue el elemento vital que introdujo el cristianismo en las relaciones de los hombres; y el prójimo —que significa próximo— mereció tal nombre, sin limitaciones territoriales ni barreras sociales, sin diferencias de amigos o enemigos, de propios o extraños.

Los cristianos, impulsados por el precepto de la caridad, empezaron muy pronto su acción en favor de los necesitados. Pero hacían una distinción muy señalada entre la limosna y la virtud de la caridad, sin la cual todas las demás carecen de valor y eficacia.

EN LA EDAD MEDIA:
En los primeros siglos de la Edad Media —período cuya iniciación se hace coincidir con la caída del Imperio Romano—, la asistencia al necesitado se ejerció bajo los auspicios de la Iglesia por medio de asilos, hospitales y hospederías, y, asimismo, con el sistema de distribuir a domicilio limosnas, alimentos y ropas.

Las órdenes monásticas que surgieron en Occidente a partir de la que fundó San Benito hacia el año 529, realizaban una intensa labor social, quo se orientó en tres aspectos principales: el trabajo intelectual, con obligación de horas de estudio y de lectura; el trabajo manual de cultivar eriales, desmontar selvas, secar pantanos, construir caminos y puentes; y las obras caritativas qus se abrían anexas a los conventos, y que consistían en refugios, hospederías y escuelas monásticas.

Cada abadía se convirtió en un centro de acción social, y en tomo a los conventos se agruparon las poblaciones. Pero la asistencia era insuficiente para atender a las necesidades de la época.

Las guerras y las epidemias asolaban a los pueblos, y la beneficencia adolecía de escasez e irregularidad de recursos, y de falta de coordinación. Intervino entonces el poder civil.

Carlomagno, al que se ha llamado con justicia emperador social, trató de que todos estuviesen a cubierto de la miseria; se proclamó legislador de la caridad pública, y el año 808 creó un plan de asistencia eclesiástico-civil, que extendía a los nobles la obligación de socorrer a los indigentes.

Establecía también que toda persona tiene el deber de sostener a los miembros de su familia, a los que habiten bajo su mismo techo o vivan en sus tierras. Fijó la tasa que debían aportar para ayuda de los pobres, los obispos, los abades, las abadesas, los nobles y los vasallos, y dispuso que los mendigos capaces fueran puestos a trabajar.

De esta manera se inició en Europa la reglamentación de la asistencia, estableciendo asimismo las obligaciones de los laicos hacia los necesitados.

LA ASISTENCIA SOCIAL EN AMERICA EN EL PERIODO HISPANO
En las Leyes de Indias se encuentran conceptos modernos para aquella época [de la colonización española en América], y precursores de la justicia social. Entre ellos cabe señalar los siguientes: la previsión social, la dignificación del trabajo, los sistemas cooperativos, la asistencia social, los seguros por accidentes, el control de industrias insalubres, la protección de la madre trabajadora, la reglamentación del trabajo de la mujer y del niño, y la limitación de la jornada de trabajo.

De acuerdo con las disposiciones de las Leyes de Indias, existía la obligación de trabajar tanto para los indios como para los españoles.

El holgazán, el vago, se consideraba un delincuente social, fuese español, criollo o mestizo. Con el indio, en estos casos, había mayor blandura, y para ellos no existía la pena de galeras.

El trabajo se declaraba voluntario, cuando se intentaba salvar al indio de los abusos de los conquistadores; pero cuando sobrevenían períodos de hambre, se establecía la obligatoriedad; más nunca con sanción penal. Diversos autores opinan que el indio trabajó durante la colonia menos de lo que antes lo hiciera, y que se vio amparado efectivamente por una legislación de verdadera justicia social.

En distintas épocas y países se efectuaron demoliciones de obrajes textiles, de fábricas de tejas y otras, por considerarlas insalubres, porque, según decía la ley, «importa menos que cese la fábrica de paños que el menor agravio que puedan recibir [los indios]».

Desde el año 1512 se prohibió emplear al indio como bestia de carga, y tampoco se lo podía emplear en la conducción de vehículos o sillas de mano. Por esta causa se introdujeron el caballo y el mulo en grandes cantidades.

La ley permitía que se los empleara como estibadores en los puertos; pero el peso que cargaran no podía pasar de los veintitrés kilos, y este trabajo estaba prohibido para los menores de dieciocho años.

Las autoridades virreinales tenían que vigilar el cumplimiento de estas disposiciones, cuya transgresión era una de las acusaciones más graves que podían formularse, y que acarreaban la pérdida de beneficios, de encomiendas, etc.

Estas disposiciones de protección al indio dieron origen a la introducción de los negros en América y al problema de la esclavitud. En los ingenios de azúcar, las labores livianas estaban a cargo del indio, y las pesadas se encomendaban a los esclavos negros. ..

La ayuda al necesitado la otorgaban, con fines caritativos, el Gobierno, la Iglesia y los particulares. En las disposiciones de aquella época se advierte el acuerdo que existía entre los cabildos y las obras de iniciativa eclesiástica o privada.

Valentina de Maidagán de Ugarte:
«Manual de servicios sociales», Buenos Aires

Fuente Consultada: Educación Democratica -Ciclo II, Escuelas Técnicas – Mario Alexander – Editorial Troquel

Vivir en Sociedad Respetando a Nuestros Semejantes La Sensibilidad

LA SENSIBILIDAD COMO VALOR HUMANO

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Sensibilidad

frase sobre sensibilidad

El valor de la sensibilidad reside en la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza de las circunstancias y los ambientes, para actuar correctamente en beneficio de los demás. Además, debemos distinguir sensibilidad de sensiblería, esta última siempre es sinónimo de superficialidad, cursilería o debilidad.

Sin embargo, en diferentes momentos de nuestra vida cotidiana hemos buscado afecto, comprensión y cuidados, y a veces no encontramos a esa persona que responda a nuestras necesidades e intereses. ¿Qué podríamos hacer si viviéramos aislados? La sensibilidad nos permite descubrir en los demás a ese “otro yo” que piensa, siente y requiere de nuestra ayuda.

Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de animo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.

¿Acaso ser sensible es signo de debilidad? No es blando el padre de familia que se preocupa por la educación y formación que reciben sus hijos; el empresario que vela por el bienestar y seguridad de sus empleados; quien escucha, conforta y alienta a un amigo en los buenos y malos momentos. La sensibilidad es interés, preocupación, colaboración y entrega generosa hacia los demás.

No obstante, las personas prefieren aparentar ser duras o insensibles, para no comprometerse e involucrarse en problemas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones ajenas resultan incómodas y los padecimientos de los demás molestos, pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas como para preocuparse de los ajenos. La indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad.

Lo peor de todo es mostrar esa misma indiferencia en familia, algunos padres nunca se enteran de los conocimientos que reciben sus hijos; de los ambientes que frecuentan; las costumbres y hábitos que adquieren con los amigos; de los programas que ven en la televisión; del uso que hacen del dinero; de la información que reciben respecto a la familia, la moda, la religión, la política… todas ellas son realidades que afectan a los adultos por igual.

Actuando de esta manera, se pierde la posibilidad de construir un futuro diferente. Puede parecer extraño, pero en cierta forma nos volvemos insensibles con respecto a nosotros mismos, pues generalmente, no advertimos el rumbo que le estamos dando a nuestra vida: pensamos poco en cambiar nuestros hábitos para bien; casi nunca hacemos propósitos de mejora personal o profesional; trabajamos sin orden y desmedidamente; dedicamos mucho tiempo a la diversión personal.

En este sentido, la vida marcada por lo efímero y el placer inmediato o dejarse llevar por lo más fácil y cómodo, es la muestra más clara de insensibilidad hacia todo lo que afecta nuestra vida. Reaccionar frente ante las críticas, la murmuración y el desprestigio de las personas, es una forma de salir de ese estado de pasividad e indiferencia, para crear una mejor calidad de vida y de convivencia entre los seres humanos.

Debemos emprender la tarea de conocer más las personas que nos rodean: muchas veces nos limitamos a conocer el nombre de las personas, incluso compañeros de trabajo o estudio, criticamos y enjuiciamos sin conocer lo que ocurre a su alrededor: el motivo de sus preocupaciones y el bajo rendimiento que en momentos tiene, si su familia pasa por una difícil etapa económica o alguien tiene graves problemas de salud. Todo sería más fácil si tuviéramos un interés verdadero por las personas y su bienestar.

En otro sentido, vivimos rodeados noticias y comentarios acerca de los problemas sociales, corrupción, inseguridad, pobreza, distribución de la riqueza de manera desigual etc… estas cuestiones progresivamente las naturalizamos, dejamos que formen parte de nuestra vida sin intentar cambiarlas, dejamos que sean otros quienes piensen, tomen decisiones y actúen para solucionarlos. La sensibilidad nos hace ser más previsores y participativos, pues no es correcto contemplar estos problemas creyendo que somos inmunes y que no nos afectarán.

Por el contrario, la sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social. Con sentido común y un criterio bien formado, podemos hacer frente a todo tipo de inconvenientes, con la seguridad de hacer el bien poniendo todas nuestras capacidades al servicio de los demás.

 Los Siete Pecados  Capitales

La Solidaridad

Pecados  Sociales

 

La Sencillez Humana Descripción como Valor Humano

LA SENCILLEZ COMO VALOR HUMANO

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Sencillez: Quienes poseen una fortaleza interior y un encanto penetrante y perpetuo, son seres de personalidad sencilla.

Usualmente no las percibimos con facilidad, pero la encontramos cuando realmente, ellos nos demuestran que son únicos, recios, sin actos involuntarios, y de cualidades evidentes y naturales.

Es decir, que la sencillez nos enseña a saber quienes somos en la vida y lo que podemos llegar a ser en ella.

Actualmente nuestra sociedad, carece de un vacío cultural propio de la falta de este valor tan grande que es la sencillez. Esto se debe a que todo se rige según la moda, la ropa que usamos, los autos que poseemos, si tenemos poder, y lo peor de todos si logramos humillar sin necesidad, al resto de los individuos.

Francamente, debemos ser conscientes de que estamos dotados de inteligencia, cualidades y habilidades que nos distinguen. Pero a veces, ello se pierde por el solo hecho de creer que nuestra vida es una eterna competencia y comparación con el resto de los individuos. Esto determina que cada uno de nosotros pierda su espontaneidad y frescura que nos hace únicos; convirtiéndonos en personas intolerables.

Cabe aclarar, que este valor con frecuencia se la relaciona a las personas sencillas, con aquellos que son tímidos e ingenuos, o en el mejor de los casos con la idea de pobreza y suciedad.

Por el contrario, ninguno de ellos atañe al valor en cuestión. Ser sencillos, es poseer humildad desde lo más profundo del corazón y además tener lo que se necesita sin gustos superficiales.

Para ser saber si una persona es sencilla, debemos estar atentos a las distintas manifestaciones que esta puede dar.

Por ejemplo, desde su forma de hablar la persona sencilla no se convierte en el centro de atención y evita estar en todas las conversaciones, sino por el contrario la palabra es usada con prudencia y de manera apropiada.

Es decir, que su lenguaje será comprensible y por sobre todas las cosas acordes a la ocasión, evitando en todo momento hablar de sus logros, aciertos y reconocimientos alcanzados.

Por lo tanto, la falsedad y las complicaciones deben estar ajenas a nuestras ideas y pensamientos más internos.

Para ello, no busquemos problemas y dificultades donde no existen, tratando de no hacer preguntas y comentarios que solo corroboran lo que anteriormente quisimos mostrar.

De todas las manifestaciones más evidentes de una persona sencilla, es frecuentemente los aspectos externos de ella. Por ejemplo, no es extravagante en su forma de vestir, desde la moda, las joyas o los colores llamativos.

Sino que, siempre esta acorde a las ocasiones utilizando prendas que concuerdan a su forma de ser.

De acuerdo a sus modales, estos se apartan de ser artificiosos y estudiados en cada situación en particular.

La cortesía es propia de la sencillez y se manifiesta claramente en la forma de saludar, utilizar utensilios o hasta leer una carta.

Para la persona sencilla, además el apoyo hacia el otro es incondicional, ya que no presenta miedo en hacerlo y siempre puedes contar con su apoyo. Para el todo será importante y por lo tanto necesario.

La sencillez, es un valor que nos hace apreciar los bienes materiales que poseemos de igual manera. Por ejemplo, estas personas evitan el lujo inútil; ya que adquieren y utilizan solamente aquellos bienes que consideran necesarios.

Esto no quita, que puedan comprar cosas de buena calidad por su duración y eficiencia, sino que no lo hacen para presumir ser más.

Cabe aclarar, que ser sencillos no significa que no debamos luchar para superarnos y poseer una vida más digna, sino que si lo hacemos pero desde la perspectiva de este valor.

En consecuencia, todas aquellas personas que son sencillas desde el corazón, son aquellas que aprecian a los demás por lo que son, y poseen un diálogo amable y por ende una amistad sincera. Todo lo que el tiene, esta a disposición del que lo necesite.

Distinguirse, sobresalir y admiración a nuestra figura externa, son deseos superados por el valor de la sencillez. Ya que lo que importa, es lo que somos desde nuestro interior, logrando que a nuestro alrededor más personas estén verdaderamente por lo que somos.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA SENCILLEZ

1

Intento actuar con claridad y transparencia en las actividades íntimas frente a los demás y frente a Dios.

(Hay dos problemas principales para vivir la sencillez. En primer lugar se trata de tener claro lo que se busca en la vida, pero también se trata de evitar que haya una cosa en el corazón y exteriorizar otra).

2

Reflexiono sobre los fines de mi vida y los tengo claros.

(La sencillez será imposible en el comportamiento si no existe orden en el pensamiento).

3

Entiendo que la sencillez es necesaria para conocer la verdad, para vivir unas relaciones auténticas con los demás, e incluso para no hacer el ridículo.

(Intentar ser lo que uno no es, simular o actuar con doblez son maneras seguras de despertar lástima o, incluso, la burla de los demás).

4

Intento que mi actuación habitual sea congruente con lo que digo y lo que pienso.

(La actuación congruente constante no es fácil, pero produce un estilo personal reconocido por los demás como tal. De esta manera podrán confiar más en uno y disfrutar de la relación).

5

Intento que mi manera de vestir sea elegante, que retrate mi manera de ser, y nunca produzca un efecto en los demás que suponga que piensen que soy otro tipo de persona de lo que realmente soy.

(Alguien ha dicho que la elegancia es hacer conformar la prenda al cuerpo y los dos a la circunstancia. No pretendemos significar que uno no debe arreglarse para una ocasión especial, por ejemplo. Pero evitar cualquier tipo de exceso sí).

6

Me expreso en un lenguaje adecuado al tema y a las personas con quienes estoy hablando.

(La ironía, la pedantería y la hipocresía son todas maneras de faltar a la sencillez. Pero también usar un lenguaje que no se conforma con los propios principios, o simular, por el lenguaje usado, que uno es algo diferente de lo que se es en realidad).

7

Intento dejarme conocer íntimamente en mi familia y todavía más en mis relaciones con Dios. En cambio, comparto mi intimidad de una manera prudente con los demás.

(Convertir la propia intimidad en dominio público no es parte de la sencillez. Esto sería, más bien, ingenuidad).

8

En las relaciones con los demás intento interesarme de verdad por los temas que les interesan a ellos, de tal manera que no caigo en una táctica de interés simulado.

(Se nota en seguida aquellas personas que simulan interés. ¡»Qué interesante»! es una frase típica que utilizan. También preguntan por la familia cuando se sabe que no les interesa. O, cuando uno está contestando, interrumpen para dirigir la palabra a otra persona o para dar alguna indicación).

Fuente Consultada:
La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

UN EJEMPLO DE VIDA: EL VALOR DE LA FAMILIA

Rick Hoyt es disminuido fisicamente debido a que el cordon umbilical se enrredo en su cuello al nacer, su padre Dick Hoyt lo lleva corriendo en una silla de ruedas, nadando y en bicicleta participando de las competencias mas duras de Triatlones, Ironman, Duatlones, Maratones, denominados como el Equipo Hoyt. Todo un ejemplo de vida y de amor reciproco de padre e hijo.