Leyes de la Mecánica

Beneficios de la Era Espacial Mejoras Para La Sociedad

Beneficios de la Era Espacial y Las Mejoras Para La Sociedad

Cuando en 1969  descendió sobre la superficie de la Luna,  el famoso módulo Lunar del Apolo XI, dirigido por Armostrong y Collin  su país había  invertido unos 30.000 millones de dólares en programas espaciales; y el esfuerzo soviético seria ,sin dudas, equivalente. ¿Cuáles son las ventajas concretas de tan tremendo esfuerzo? Haremos abstracción de las inmensas posibilidades científicas, para exponer lo que ya se ha conseguido en el campo de la práctica.

Primeros Logros Científicos Aplicados a la Sociedad

Los satélites técnicos. — Antes del Telstar, América y Europa estaban unidas por 343 líneas telefónicas. Este satélite podía retransmitir 300 comunicaciones simultáneas, y los que se proyectan podrán transmitir en dos segundos todo el contenido de un diario.

Los satélites meteorológicos, como el Tiros, permitieron ganar, mediante sus. microondas de rayos infrarrojos, 48 horas en la previsión de los tornados;   además,   economizan   muchos   traslados   inútiles de rompehielos al indicar la ubicación de los campos helados, y, accesoriamente, informan sobre los incendios de bosques. Los satélites de tipo Transit, por su parte, permiten a barcos y submarinos establecer su posición muy rápidamente con un error de menos de 500 metros.

Ver: Los Satélites Artificiales

La miniaturización. — La necesidad de obtener productcs eficaces y livianos y los inmensos créditos disponibles, han sido un latigazo para la industria que produjo ya 3.200 sustancias nuevas con este objeto. Después del perfeccionamiento de los transistores se llega a los circuitos integrados, que permiten acumular una increíble cantidad ce sistemas electrónicos en el volumen de una caja de cerillas.

Una de las técnicas consiste en depositar en el vacío una película metálica de extrema delgadez, a fin de obtener redes interconectadas; otra, ejecuta el circuito complete sobre el minúsculo grano que constituye la cabeza del semiconductor, Gracias a estos circuitos integrados se pudo transformar toda la técnica de las calculadoras electrónicas: existen ahora (1970) computadoras que sólo pesan 8 kilos para una memoria de 16.000 signos, y se calcula que su costo futuro se reducirá a la quinta parte del actual. (Las computadoras invaden la industria y el comercio, y los soviéticos calculan que dentro de 20 años necesitarán un millón de operadores adiestrados para calculadoras.)(ver: microprocesador electronico)

Entre las aplicaciones a la vida cotidiana citemos el radar en miniatura para ciegos, que les permite «oír» los obstáculos, fijos o móviles, por resonancia, un poco a la manera  de   los  murciélagos que emiten chillidos  ultrasónicos.

Ver: La Evolución de las Microcomputadoras

Nuevos materiales. — Aquí no hay nada absolutamente original, pero las exigencias son mucho más severas. Se trata, en efecto, de obtener materiales extremadamente livianos pero de gran resistencia mecánica y térmica. Los nuevos aceros a base de cromo, molibdeno y vanadio, como el Vascojet 1.000, son casi tres veces más resistentes que los aceros clásicos.

El berilio ha entrado en la industria porque, siendo apenas más pesado que el magnesio, es tan rígido como el molibdeno, tan refractario como el titanio, tan resistente a la oxidación como el aluminio y soporte admirablemente la corrosión; sus inconvenientes más graves son su toxicidad y su extrema fragilidad.

El berilio es indispensable en la industria nuclear porque casi no atrae los neutrones, y en la astronáutica, para las ojivas que protegen la nave cuando vuelve a penetrar en la atmósfera; además se lo utiliza para construir giróscopos de gran estabilidad dimensional y considerable rigidez, y como ventana transparente en los aparatos de rayos X. Este año, un coche construido con berilio participó en la célebre carrera de automóviles de Indianápolis.

También se ha perfeccionado el titanio para su uso en la cápsula Mercury y se lo emplea ya en el tren de aterrizaje del Boeing 727, así como para la fabricación de recipientes de hidrógeno líquido. Para soldar los materiales refractarios que emplea la astronáutica hubo que perfeccionar un soplete que emite electrones de alto poder y permite soldar uniones que resisten temperaturas de 1.700°C. Por su parte, los hornos utilizan el pirografito perfeccionado, que se empleó por primera vez en astronáutica.

Energía. — La astronáutica permitió perfeccionar la pila de gases, que transforma directamente la energía química en eléctrica. El rendimiento de las baterías solares se ha multiplicado por 300 y su uso en la superficie terrestre ya puede ser redituable. El hidruro de litio, como reserva de hidrógeno, tendrá, con seguridad, muchas aplicaciones en la industria. Y por último, se encara ya seriamente la realización del famoso motor a eyección de iones de cesio, cuyo poder y posibilidades son inmensas.

Medicina. — Para mejor control de los cosmonautas se construyeron aparatos que permiten mediciones fisiológicas continuas. También se fabrican ahora simuladores cardíacos, munidos de baterías especiales, que han salvado ya muchas vidas humanas, y que, al ser portátiles, podrán permitir al paciente una existencia casi normal.

Para los viajes espaciales largos se estudia y perfecciona la hibernación, consistente en disminuir la temperatura y dejar al paciente en estado de vida latente: cada adelanto que se logra es inmediatamente utilizado en cirugía. Por último, se han creado sustancias químicas que procuran proteger el organismo del cosmonauta de las radiaciones peligrosas y, de esta manera, amplían el campo de los medicamentos antirradiactivos.

Ver: Lo últimos avances en medicina

Fuente Consultada:
TECNIRAMA N°11 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – La Astronaútica –

Calcular la Velocidad de Una Bala Pendulo Balistico Método

Método Para Calcular la Velocidad de Una Bala
El Péndulo Balístico

HALLAR LA VELOCIDAD DE UNA BALA: La velocidad de una bala de rifle o de pistola puede medirse con un aparato llamado péndulo balístico. Consiste en esencia de un bloque de madera o dé plomo, de masa M, suspendido por una cuerda, como se indica en la figura.

pednulo balistico calcula velocidad de una bala

Si disparamos una bala de rifle de masa m y velocidad v contra dicho bloque, obligaremos a éste a recorrer el arco @, que puede ser medido fácilmente. Cuando la bala ha penetrado en el bloque, el conjunto se mueve con una velocidad V, y de acuerdo con el principio de conservación de la cantidad de movimiento, podemos escribir:

m . v = (M + m).V

Para hallar el valor de v, velocidad del proyectil antes de que se produzca el impacto, sólo nos resta pues conocer el valor de V, velocidad del conjunto después de que la balo se ha incrustado en el bloque.

Esta velocidad se puede hallar fácilmente aplicando el principio de conservación de la energía al movimiento de (M+ m) desde A, donde la energía es totalmente cinética (y potencial nula), hasta el final de su recorrido B, donde toda la energía es potencial (y cinética cero)

1/2 (M + m) V² = (M + m) g. h

Despejando V de esta fórmula de conservación de la energía es: V= (2.g.h)½ (elevado a 1/2 ó raíz cuadrada)

Midiendo directamente h, o hallando su valor a partir de l , @ (usando trigonometría) encontraremos V, que, sustituida en la primera fórmula, nos indicará el valor de la velocidad de la bala antes de producirse el impacto (g representa la aceleración de la gravedad, es decir, aproximadamente 9,8 m/seg²).

Significado de Gravedad Cero Ingravidez en una Nave Espacial

Significado de Gravedad Cero
Estado de Ingravidez en una Nave Espacial

La manzana Newton fue  hacia la Tierra por acción de la fuerza de la gravedad. Una fuerza análoga actúa sobre todas las cosas, tendiendo á acercarlas entre sí. Cuanto mayor sea la masa de los objetos, mayor es la fuerza gravitacional que ejercen sobre los demás. (La fuerza gravitacional ejercida por dos cuerpos entre sí, es proporcional al producto de sus masas individuales).

La Tierra es un objeto gigantesco, con una masa de alrededor de 5.883.000.000.000.000.000.000 toneladas, ejerciendo por consiguiente una fuerza gravitacional muy grande.

Esta fuerza es lo suficientemente intensa como para imprimir a la manzana, en su caída hacia la Tierra, una aceleración de 9,8 metros por segundo Pero la fuerza con que la Tierra atrae a la manzana depende, a su vez, de la distancia de ésta al centro de gravedad de aquélla. Cuando se encuentra sobre la superficie de la misma o en su proximidad la manzana está a casi 6.500 Km. del centro.

Si se dejase caer la manzana desde una altura doble de la distancia hasta dicho centro de la Tierra (13.000 Km. desde el centro, 6.500 Km. desde la superficie), la aceleración hacia la Tierra sería de 2,45 metros por segundo. De modo que, doblando la distancia al centro de gravedad terrestre, la fuerza de la gravedad se ha reducido a la cuarta parte del valor que tenía sobre la superficie de la Tierra. Expresado matemáticamente, la fuerza de la gravedad varía inversamente con el cuadrado de la distancia que separa las dos masas.

De este modo, cuánto más se aleje la manzana de la Tierra, tanto más disminuirá la fuerza gravitatoria, aunque ésta nunca podrá ser nula, porque, para ello, sería necesario que entre la manzana y la Tierra hubiera una distancia infinita. Sin embargo, en el momento en que la manzana estuviese a unas decenas de miles de kilómetros de la Tierra, el efecto de la gravedad terrestre llegaría a ser despreciable.

Si la manzana fuese colocada en este punto, no volvería a caer sobre la Tierra, porque la fuerza sería tan débil que no podría atraerla. En consecuencia, quedaría flotando en el espacio.

Esta es la condición conocida como g cero (gravedad cero) y es una de las primeras dificultades con que tropiezan los astronautas. Nos sorprende porque, inconscientemente, contamos con que la acción de la gravedad es constante. Así, cuando vertemos el té dentro de una taza, ponemos la tetera en un plano superior, casi perpendicular a la taza, y la gravedad arrastra el líquido hasta el interior de la misma.

Si el astronauta intentase hacer esto en las condiciones de gravedad cero, el té quedaría flotando a su alrededor, en forma de gotas, en el interior de la astronave. El movimiento también sería bastante diferente, puesto que no habría fuerza de gravedad que ligase al astronauta sobre el piso. Así, si él tomara impulso, empujando con los pies, continuaría desplazándose hacia arriba, hasta que tropezaría  contra el techo.

ingravidez, astronautas en sus practicas

Significado de Gravedad Cero

Por ejemplo en la cabina de un avión entrando en picada en caía libre, el mismo seguirá una curva hacia la Tierra por efecto de la gravedad terrestre. Estas condiciones sólo pueden mantenerse durante unos 20 segundo.

GRAVEDAD Y ACELERACIÓN (ver Principio de Equivalencia)
Los astronautas experimentarán los efectos de la gravedad cero cuando viajen por el espacio con un movimiento estacionario, lejos de las atracciones gravitatorias del Sol y de algunos otros planetas.

También notarán la falta de gravedad cuando se muevan con velocidad constante. Pero tan pronto como la nave espacial empiece a acelerar se sentirá una fuerza en sentido contrario al de la marcha, que podría, fácilmente, ser tomada como una fuerza gravitatoria.

La gravedad y la aceleración están estrechamente relacionadas. Del mismo modo que la fuerza de la gravedad acelera la manzana, así también la aceleración crea una «fuerza» muy similar a la gravitatoria.

Mientras la nave espacial no se mueve, acelerándose o retrasándose (o, dicho de otro modo, cuando esté detenida o se mueva con velocidad constante), su movimiento no crea una fuerza que produzca el mismo efecto que la fuerza gravitatoria. Esto se expresa en el primer principio del movimiento de Newton:   «Cuando no actúa fuerza alguna sobre un cuerpo, nada cambia en él. Si está en reposo, continúa estándolo. Si se está moviendo con una cierta velocidad, continúa moviéndose con la misma velocidad».

Lo contrario de este principio sigue rigiendo en el espacio, y, siempre que la nave esté quieta o moviéndose con velocidad constante, ninguna fuerza actuará sobre ella.

El segundo principio del movimiento de Newton se refiere al efecto de una fuerza sobre el movimiento de un cuerpo: «Las fuerzas producen siempre aceleraciones, y éstas son proporcionales a las magnitudes de las mismas». De nuevo, lo contrario de este principio sigue siendo válido para la nave espacial que está acelerándose.

Toda aceleración produce una fuerza. Si la nave espacial estuviera sometida a una aceleración de 9,8 metros por segundo2 el astronauta tendría la sensación de estar sobre la Tierra. La «fuerza» debida al movimiento sería indistinguible de la fuerza gravitatoria terrestre, porque ésta tiende a acelerar los objetos precisamente a 9,8 metros por seg.².

Por ejemplo, si la nave espacial fuera acelerada, partiendo del reposo, el astronauta que comenzara a servirse su té podría pensar que las cosas suceden con toda normalidad. Quedaría definida una dirección hacia arriba y una dirección hacia abajo (lo mismo que ocurre sobre la Tierra). El «arriba» coincidiría con la dirección de la proa de la astronave, mientras que «abajo» estaría en la dirección de la cola de la misma.

El piso de la nave debe situarse, por tanto, en el extremo más próximo a la cola, y, si el astronauta se pusiera de pie para servirse su taza de té, éste caería en el interior de la taza con toda normalidad. No obstante, aunque al astronauta pudiera parecerle que las cosas suceden del mismo modo que en la Tierra, un observador imparcial, situado fuera de la astronave, observaría lo contrario.

Supóngase que se hubiese dejado atrás, en el espacio, a un astronauta mientras que la nave se moviese uniformemente, y que aquél pudiera ver lo que sucede cuando la nave se acelerase, alejándose de él. Entonces, tan pronto como se vierte, el té no sigue el movimiento de la astronave; no se; acelera hacía delante, como las restantes cosas fijas (incluyendo la tetera), porque no está unido a nada. De modo que ninguna fuerza actúa sobre él y se queda exactamente donde está cuando la astronave se mueve uniformemente.

De hecho, acelerando la nave espacial hacia adelante se recogería el té en la taza. Aquélla se movería hacia el té, pero un astronauta, en ella, por estar sometido a la misma aceleración, no encontraría diferencia entre el movimiento de la nave hacia el té y el de éste hacia abajo, como ocurriría sobre la Tierra.

Y no es porque exista algún error en la percepción, puesto que no existe, absolutamente, ningún procedimiento para encontrar la diferencia. Pero, ¿cómo se podría conseguir que la manzana no volviese a la Tierra, después de haberla lanzado, sin necesidad de alejarla infinitamente de la misma? Este problema está teóricamente resuelto desde que Newton formuló sus importantes principios.

Si hacemos girar una piedra, atada al extremo de una cuerda cuyo otro extremo sujetamos con la mano, notamos que la piedra hace una fuerza, tirando de nuestra mano en la dirección del radio determinado por la misma. Una fuerza de este tipo es la que tiende a hacer volcar a los automóviles al tomar una curva y, para contrarrestarla, las curvas de las carreteras tienen cierto declive o ángulo, llamado peralte.

En general, podemos decir que es necesario aplicar una fuerza de este tipo, siempre que se intenta desviar del camino rectilíneo a un móvil cualquiera. En algún otro lugar, ya dijimos cómo los cuerpos tienden, siempre, a conservar los estados de reposo o de movimiento rectilíneo con velocidad constante.

Para modificar esta tendencia natural de todos los objetos del universo, es necesario aplicarles una fuerza, tanto para sacarlos del reposo, como para variar su velocidad o separarlos de su trayectoria, puesto que, como decimos, tiende a ser rectilínea.

Pues bien, esta fuerza que es necesario aplicar para que la trayectoria descrita por un cuerpo sea curva, y que esté dirigida, siempre, hacia el centro de curvatura de la misma, se llama fuerza centrípeta. Por otra parte, el tercer principio de Newton, el llamado de la acción y la reacción, nos dice: «Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre otro, éste también ejerce una fuerza sobre el primero, llamada reacción (igual y de tido contrario), que tiende a opo-r. al efecto de la misma».

Pues bien, contra la fuerza centrípeta (hacia adentro) que tenemos que hacer sobre la piedra para  que ésta  describa  un circulo la piedra ejerce una fuerza sobre la mano que, por estar dirigida en sentido contrario al centro, se llama centrífuga (hacia afuera).

¿Por qué razón un satélite que está rando en su órbita no se precipita contra la Tierra, como lo haría cualquier objeto que se dejara libremente, a cierta distancia de la superficie terrestre? respuesta  es   sumamente  sencilla.

Un objeto cualquiera, en el espacio, a cierta ta distancia de nuestro planeta, sufre la acción de la fuerza gravitatoria. Ahora bien, si este objeto se encuentra movimiento,   describiendo   una   órbita más o menos circular, también actua sobre él la fuerza centrífuga debido este movimiento.

Sólo nos queda disponer las cosas de modo que ambas fuerzas se contrarresten y, así, todo ocurríría como si sobre él no actuase fuerza alguna. Esto es lo que se hace al colocar en órbita un satélite artificial. Se calcula   su   trayectoria   de   modo  que conjunto de las fuerzas ejercidas sobre él sea nulo en todo instante.

Como, en principio, la fuerza centrífu dependerá no sólo del radio de giro si también de su velocidad, los científicos han de establecer un compromiso en las  magnitudes   que  entran   en  jueígo que son:  velocidad y radio de la ti yectoria. La masa del satélite sólo interviene durante el lanzamiento, des que sale de la Tierra, hasta que se coloca en órbita. Si suponemos una órbita circular, la relación que debe existir entre las maginitudes anteriores será:

formula velocidad de satelite en una órbita

Significado de Gravedad Cero

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°84 Gravedad Cero
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

Ver: La Presurización en Aviones

Mapa de la Luna Superficie de La Luna Crateres Mares y Montañas

Mapa de la Luna Superficie de La Luna
Crateres, Mares y Montañas

¿Por qué vemos más de la mitad de la superficie lunar? Hoy, esta y otras preguntas relativas al movimiento de nuestro satélite ya tienen respuesta. Sin embargo, a pesar de que la Luna es el objeto celeste más  próximo a nosotros, calcular su órbita todavía es difícil: se han descubierto más de 37.000 factores que influyen en sus movimientos.

Hace millones de años la Luna estuvo bombardeada por distintos cuerpos celestes, como asteroides y  cometas, dejando una superficie característica , totalmente «rugosa y ondulada», formada por miles de cráteres que pueden observarse a simple vista. Inicialmente fueron grandes cuerpos, mientras que en una segunda etapa,  los cuerpos que impactaban fueron mas pequeños, provocando cráteres mas chicos, y todo esto ocurrió hace unos 3800 millones de años aproximadamente.

 El análisis de impactos responde al nuevo catálogo de alta resolución de los cráteres lunares de 20 metros de diámetro o superior -que son 5.185 en total- que se ha hecho gracias a los datos tomados por el altímetro de la sonda espacial de la NASA Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). China también está desde hace pocos años en un proyecto para fotografiar, estudiar y armar un meticuloso y fiel plano de la superficie lunar, por lo que ha enviado una nave que orbita la Luna consiguiendo imágenes en 3D. También estaría previsto enviar una nave no tripulada que alunizara.

Cráter Lunar

Cráter Lunar

INFORMACIÓN BÁSICA DE LA LUNA:
Durante e una órbita de la Luna alrededor de la Tierra, la distancia que separa ambos cuerpos celestes puede variar muchísimo: hasta 1/8 del valor medio. A la distancia máxima de la Tierra, el diámetro aparente de la Luna es aproximadamente 9/10 del que nos muestra cuando se encuentra a la distancia mínima.

Tampoco el perigeo y el apogeo son fijos. A pesar de que se trata del objeto celeste más cercano a la Tierra, calcular el movimiento de la Luna es una tarea difícil. Este tipo de medidas se refiere . siempre a los centros de los dos cuerpos celestes y no a sus superficies.

Deben considerarse también las perturbaciones debidas a la atracción gravitatoria del Sol, al abultamiento ecuatorial de la Tierra y a la influencia de los planetas. Además, la magnitud de las perturbaciones provocadas por todos estos cuerpos varía continuamente, ya que también varían las posiciones de cada uno de ellos en el sistema solar.

Las técnicas más modernas para medir la distancia Tierra-Luna se basan en el empleo del láser. Se envía un rayo láser a la Luna, el cual, por reflexión, vuelve a la Tierra. Sabiendo la velocidad del rayo enviado y calculando el tiempo que emplea en cubrir el recorrido de ida y vuelta, es posible obtener, con una diferencia muy pequeña (pocos centímetros), el valor que se busca. L; teoría que predice el comportamiento de la órbita lunar tiene en cuenta muchos factores periódicos, algunos de los cuales apenas modifican el valor en 2 cm.

Sin embargo, la precisión que se obtiene con el láser obliga a los astrónomos a tener presentes incluso las variables más pequeñas.

IMPORTANCIA DE LA DISTANCIA TIERRA-LUNA
Esta medida no sólo permite verificar nuestras teorías sobre el movimiento lunar, sino también conocer exactamente la distancia Tierra-Luna. Esta información es importante porque influye sobre otros fenómenos. Las mismas teorías sobre el material que forma el interior de la Luna dependen en parte de tales valores.

Gracias a esta medida, es posible obtener en un tiempo muy breve indicaciones exactas sobre la disminución de velocidad (no regular) de la rotación terrestre. La distancia de la Luna a k Tierra interviene también en la medición de la deriva de los continentes, cuyos desplazamientos pueden ser de algunos centímetros por año.

LA ÓRBITA LUNAR
El tiempo que emplea la Luna en efectuar una órbita completa merece un discurso especial: a pesar de que gira alrededor de la Tierra, ésta no está inmóvil en el espacio, sino que, a su vez, gira alrededor del Sol. Respecto a las estrellas que son fijas, un mes lunar dura 27,32 días (mes sideral), pero el tiempo que tarda la Luna en volver a la misma fase respecto a la Tierra es diferente, ya que interviene el movimiento de ambos cuerpos. Este intervalo, llamado mes sinódico, equivale a 29,5 días.

El plano de la órbita lunar no coincide con el terrestre (eclíptica), sino que está inclinado unos 5° 19′. Esto es importante porque gracias a la existencia de un ángulo entre los dos planos no se producen cada mes eclipses en la superficie terrestre.

Con el tiempo, los nodos -puntos de intersección de los dos planos- se mueven con un desplazamiento de 19° por año. También la línea de los ápsides -la que une el perigeo con el apogeo- se mueve, aunque en dirección opuesta. El período de este último movimiento es de 8,85 años.

ROTACIÓN Y TRASLACIÓN
Como ya se ha indicado en otras ocasiones, el movimiento de rotación y el de traslación están sincronizados, es decir, la Luna tarda el mismo tiempo en efectuar una rotación completa alrededor de su propio eje que en girar alrededor de la Tierra. Esto se debe a la fuerza gravitatoria terrestre, que, a lo largo del tiempo, ha hecho disminuir la velocidad inicial de la rotación lunar.

Una consecuencia interesante de ello es que los movimientos del Sol en el firmamento de la Luna son muy lentos: basta decir que el Sol permanece sobre el horizonte durantes 354 horas consecutivas y que el disco solar tarda mas de una hora en emerger completamente. En una semana, el Sol asciende desde el horizonte hasta el punto mas alto del firmamento, y en otra llega a la puesta. El eje de rotación de la Luna está poco inclinado respecto al plano de la órbita y, por lo tanto las variaciones estacionales son mínimas.

ALGO MAS SOBRE LA SUPERFICIE LUNAR…

Un paisaje totalmente desolado, más severo y más áspero que cualquier escenario terrestre, daría la bienvenida a un visitante de la Luna. Elevadas cadenas de montañas., imponentes picos dentados de más de 10.000 metros de altura se alzan sobre una superficie marcada con profundas hendiduras e innumerables cráteres, cubierta por una delgada capa de polvo de ceniza.

Uno de los caracteres más distintivos de la superficie lunar son los cráteres. Éstos varían de tamaño, desde pequeños hoyos hasta enormes depresiones de más de ICO Km. de ancho. Algunos están cercados por empinadas paredes que se elevan quizá a 5.000 metros sobre el piso del cráter y algunos kilómetros sobre la superficie genera! del «terreno». Otros son depresiones poco profundas con paredes de sólo algunos cientos de metros de altura. Muchos tienen pisos a nivel, pero en otros casos se puede ver en el centro un pico solitario.

El origen de los cráteres ha sido motivo de gran número de discusiones. Dos hipótesis principales se formularon a este respecto: la que los atribuía a un origen volcánico, y la que los explicaba como debidos a grandes colisiones de cuerpos, tales como meteoritos, contra la superficie lunar.

La teoría volcánica adquirió bastante crédito antes de que los científicos comprobaran que era un hecho cierto la caída de meteoritos sobre la Tierra; fue necesaria une larga discusión, que se prolongó durante un siglo, antes de que todos los astrónomos aceptaran que la mayoría de los cráteres eran debidos a choques. De hecho, como luego pudo demostrarse, se pueden también hallar sobre la superficie de la Tierra cráteres formados de un modo semejante.

Uno de los más famosos, el cráter Meteoro, en Arizona, tiene 1.200 metros de ancho y 150 metros de profundidad. La razón de que la Tierra no esté marcada con cráteres, como la Luna, es porque el agua, el viento, y el hielo, han borrado en el trascurso del tiempo todas las huellas, excepto las de los cráteres más recientes.

Pero en la Luna no hay erosión alguna (ya que allí no existen el viento, el agua y el hielo), de modo que se guarda cuidadosamente la evidencia acumulativa de muchos millones de años de castigo meteorice Esta falta de erosión explica también la aspereza del paisaje. Actualmente se reconoce que existen también pequeños cráteres que no pueden ser debidos a choques y, por lo tanto, deben ser de origen volcánico, aun cuando su forma no es la de los volcanes terrestres. En este sentido, se plantea la cuestión de si la Luna se encontró en algún momento en forma de una masa fundida, a alta temperatura, o bien se formó a más baja temperatura a partir de materiales sólidos. Todos los indicios, resultantes de consideraciones de distintos tipos, parecen indicar que la Luna ha debido formarse a baja temperatura, si bien, desde luego, es posible que presente actualmente un interior parcialmente fundido.

La fuente de calor quizá no es su origen residual primitivo; al igual que actualmente se acepta para el origen de los volcanes terrestres, se puede derivar de acumulaciones de materiales radiactivos.

Otra interesante característica del paisaje luna-está constituida por la presencia de grandes áreas oscuras, que los primeros astrónomos creyeron que eran mares. Aunque actualmente se sabe que no son mares (no hay agua líquida en la Luna), continúan utilizándose los nombres antiguos. Un «mar» lunar es una especie de planicie seca situada a cierta distancia por debajo del nivel medio de la superficie. Así, por ejemplo, el océano de las Tormentas, que se sitúa totalmente a la izquierda en la fotografía de la superficie lunar. Un poco más al centro, en la parte superior, se halla el mar de las Lluvias («Mare imbricum»), con la bahía o golfo de los Iris, de forma semicircular, en su parte superior.

En la parte de abajo, el mar de los Nublados. El astrónomo Gilbert, estadounidense, fue el primero que estudió con gran detalle las características de la imponente colisión que dio lugar a la formación de uno de estos mares, la que se ha denominado «colisión imbria», por haber originado el mar de las Lluvias. Según todos los indicios, un enorme bólido, con un diámetro de más de 150 Km., incidió sobre la región del golfo de los Iris, procedente del noroeste, elevando una inmensa ola en todas las direcciones de la superficie lunar, pero especialmente en la dirección de su movimiento, esto es hacia el centro del disco visible de la Luna. La energía liberada por la colisión debió ser fabulosa.

Se estima que sería del orden de unos cien millones de veces superior a la de los mayores terremotos conocidos en la Tierra o, si se prefiere una medida más «actual», ¡del orden de cerca de un billón de bombas atómicas! Un choque de esta magnitud debió producir efectos muy notables. La región afectada se pulverizaría hasta el grado de arena fina, una parte de la cual pudo extenderse sobre un área considerable. Grandes trozos de materia de la superficie lunar y del mismo meteorito fueron probablemente lanzados en alto para caer después en grandes bloques, formando varias masas montañosas. Trozos más pequeños, animados de grandes velocidades, produjeron surcos y estrías en la superficie, que se extienden a grandes distancias del área del choque.

En otras ocasiones la energía desarrollada por la colisión pudo originar la fusión de una parte del material, dando lugar a la formación de las corrientes de lava que parece ser la sustancia principal de algunos de los mares. Este tipo de fenómenos se especula que pudieron ocurrir durante un período del orden de un millón de años, hace unos 4.500 millones de años. Posteriormente, los cuerpos que cayeron sobre la Luna fueron más pequeños, produciendo cráteres menores.

Fuente Consultada: El Universo Enciclopedia de la Astronomía y del Espacio Tomo 3 – Movimientos y Fases de la Luna

Escala del Sistema Solar
Distancia a las Estrellas
La Vía Láctea
Más Allá de la Vía Láctea
Características del Módulo Lunar
La Fases De La Luna
El Hombre Llegó a la Luna
Lugares de Alunizajes

Efecto de la Luna Sobre La Tierra Accion de la Gravedad de la Luna

Efecto de la Luna Sobre La Tierra

La Luna gira alrededor de la tierra a una distancia media de unos 384.400 km. Su diámetro es de 3.475 Km., aproximadamente una cuarta parte del de la tierra, con una superficie de unos 38 millones de km2, y su masa es 1/81 la de la tierra; esto provoca que la fuerza de la gravedad en su superficie sea la sexta parte de la terrestre (un hombre que en la tierra pesara 60 kilogramos en la luna sólo pesaría 10 kg.).  La consecuencia más directa de esta poca gravedad es la falta de atmósfera.

¿Por qué se forman las mareas en el mar?

Efecto de la Luna Sobre La Tierra Accion de la Gravedad de la LunaConforme la Luna gira en torno a la Tierra su fuerza gravitacional ejerce atracción sobre el continente y océanos. Al mismo tiempo la gravedad de la Tierra controla a la Luna y evita que se salga de su órbita.

La atracción de la Luna mueve montaña y levanta una pequeña pero perceptible marea en la corteza terrestre. Además, atrae los mares y océanos, elevando varios metros el nivel del agua en algunos lugares. Este efecto es similar al de una aspiradora que pasa sobre un tapete y crea un abultamiento.

La fuerza que ejerce la Luna causa un crecimiento de la marea que eleva el nivel de los océanos. Conforme gira la Tierra y nuevas zonas quedan bajo la influencia lunar, la pleamar se mueve con lentitud, creando olas altas en una región y bajas en otra. La bajamar se presenta en una cuarta parte de la circunferencia terrestre por delante del paso de la Luna y a la misma distancia por detrás, siempre y cuando haya océanos.

La órbita de la Luna en torno a la Tierra es afectada por gran variedad de factores y al igual que las mareas depende del contorno del océano. Por ejemplo, el mar Mediterráneo, prácticamente rodeado por tierra, casi no presenta mareas, y el Golfo de México sólo una pleamar al día.

Resulta extraño que un crecimiento de la marea se presente a unos 13.000 Km. de distancia al otro extremo de la Tierra. La influencia gravitacional de la Luna allí es casi 7% menor que en el lado más próximo, pero la fuerza centrífuga de la Tierra empuja los océanos hacia afuera. Esto provoca la pleamar y la bajamar en esa parte del mundo. De no suceder así, habría sólo una gran pleamar y una bajamar en cada rotación terrestre. Pero, como usted puede constatar si se encuentra cerca del mar, el tiempo entre mareas es de unas seis horas, y hay dos de cada una al día.

Aun sin la influencia de la Luna, nuestros océanos y mares tendrían mareas, aunque menos vivas. La atracción gravitacional del Sol influye también sobre la Tierra. Esta fuerza, mucho más fuerte en su origen que la que ejerce la Luna, influye menos debido a la distancia que nos separa del Sol.

Las mareas causadas por el Sol pueden reforzar o debilitar las que son creadas por la acción de la Luna. Cuando el Sol y la Luna están alineados —durante la luna llena o luna nueva— sus fuerzas gravitacionales actúan en conjunto creando una atracción mucho más fuerte que causa mareas más altas. Las llamamos mareas de primavera, aunque no se limitan a esa estación. Cuando el Sol y la Luna guardan un ángulo recto respecto a la Tierra, en los cuartos menguante y creciente, la atracción del Sol influye en lo que se conoce como mareas muertas.

Fuente Consultada:
El Mundo de los Porque?… Readers Digest
Notas Celestes de Carmen Nuñez