Un Paseo por el Planeta Tierra

Las Eras Geologicas del Planeta Tierra Caracteristicas y Duracion

LAS ERAS GEOLÓGICAS  DEL PLANETA TIERRA
Características y Duración

Hace muchísimos años nació nuestro Sistema Solar y, dentro de él, la Tierra, el único planeta en el cual se ha establecido un equilibrio que permitió el surgimiento de la vida. Según estudios científicos, hace alrededor de 15.000 millones de años toda la materia y la energía del Universo estaban concentradas en una pequeñísima zona.

Entonces sucedió el Big Bang o Gran Explosión: un gigantesco estallido hizo que la materia y la energía salieran expulsadas en todas las direcciones.

A partir de choques y del desorden, la materia se fue agrupando y concentrando, y así se formaron las primeras estrellas y las primeras galaxias. Se supone que una gran nube de gas y polvo formó nuestro Sistema Solar. Primero, gran parte de ella se acumuló y dio origen al Sol. El resto, se comprimió y formó los distintos planetas

El origen: Se cree que nuestro planeta nació hace unos 4.500 millones de años. Pero su aspecto no era ni siquiera parecido al que hoy conocemos. En sus primeros momentos, se trataba simplemente de un conglomerado de rocas, cuyo interior se calentó y provocó la fusión de todos los elementos.

Luego, la Tierra comenzó poco a poco a enfriarse y las capas del exterior se volvieron sólidas, aunque el calor que provenía del centro del planeta las volvía a fundir.

Este proceso continuó hasta que la temperatura bajó lo suficiente como para que se formara una corteza terrestre relativamente estable, hace alrededor de 3.800 millones de años. La atmósfera todavía no se había formado y la Tierra recibía el impacto de una enorme cantidad de meteoritos.

Los volcanes estaban en plena actividad: la lava corría sobre la superficie en grandes masas y hacía que la temperatura fuera elevada.

LAS ERAS GEOLÓGICAS:

1-ERA PRECÁMBRICA – 4500 MILLONES DE AÑOS

2-ERA PALEOZOICA – ENTRE 600 Y 300 MILLONES DE AÑOS

3-ERA MESOZOICA – ENTRE 250 Y 150 MILLONES DE AÑOS

4- ERA CENOZOICA – ENTRE 65 Y 0,01 MILLONES DE AÑOS (10.000 AÑOS)

linea divisoria

INTRODUCCIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LA ERAS GEOLÓGICAS: La edad de la tierra se calcula en más de cuatro mil quinientos millones de años. Las ciencias geológicas que estudian cómo fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo período de tiempo, tasan sus investigaciones en las rocas y en los fósiles contenidos en algunas rocas.

Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los cuales han dado origen a la formación de montañas y depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas sobre la superficie de nuestro planeta, ocurridas en períodos de tiempo muy largos.

La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla estudiando la constitución de las rocas radioactivos. Los átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de plomo contenido en un mineral de uranio, se puede calcular cuándo se formó la roca que lo contiene. De este modo se cree que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se formaron hace más de cuatro mil millones de años, lo cual indica que la tierra es mucho más antigua.

Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas sedimentarias se han conocido:

1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes regiones.

Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las rocas sedimentarias.

En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas, que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que presente.

La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos de los mares y lagos durante millones y millones de años, están situadas unas sobre otras, formando estratos, y Kan sido comparadas en su conjunto con un enorme libro.

Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos posteriores, su orden puede aparecer cambiado.

La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas denominadas eras, las cuales tuvieron distinta duración. Las eras geológicas reciben los nombres de Protozoica, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

Era Protozoica: Esta era se divide en dos etapas: Arcaico y Precábrico.

Arcaico: Los primeros millares de millones de años de la tierra. La tierra debió ser, en sus comienzos, una esfera de gases incandescentes, semejantes a los que forman el sol, del cual se desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis más aceptadas.

Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó a enfriarse pronto. Los gases primitivos se convirtieron en líquidos, etapa durante la cual la luna debió desprenderse de la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a enfriarse en la superficie y a solidificarse, formando las primeras rocas. Los vapores que se escapaban de esas rocas se convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera semejante a la que se supone cubre el planeta Venus actualmente. A partir de entonces, y durante millares de millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre de Azoica (sin vida) que se da a esta primera era.

Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de vida. Las rocas que formaban la superficie de la tierra continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua que contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de lluvia.

El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose desde las zonas altas a las bajas, fue a depositarse en las depresiones de la corteza, para formar ormar los océanos primitivos. De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas (magma), originando grandes volcanes; y la corteza terrestre se arrugaba, formando estos plegamientos altísimas montañas.

Precámbrico: La débil corteza terrestre se compone de rocas que provienen del interior (granitos, basaltos). Grandes zonas son intensamente atacadas por los agentes externos (lluvias, vientos, diferencias de temperatura). Rocas metamórficas (gnesis, pizarras). Rocas sedimentarias (areniscas rojas). Casi todas guardan en su interior el secreto del inicio de la vida en el planeta. Primeras glaciaciones.

En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de vida en forma de seres de una sola célula, semejantes a las bacterias actuales, los cuales no podían dejar huellas fósiles.

Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y corresponden a impresiones de algas marinas muy rudimentarias.

El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las grandes explosiones volcánicas disminuyeron, inmensas cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales que hoy conocemos. Estas rocas, que antes de consolidarse pasaron por el estado de fusión, son denominadas rocas ígneas, o sea, rocas formadas por el fuego.

Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes elevadas de la corteza, arrastraban los materiales sueltos y los iban depositando en los fondos de los mares, dando origen a las rocas sedimentarias.

Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental, debió durar, al igual que la anterior, unos 650 millones de años. En ella aparecieron organismos más complejos, como las esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.

Era Paleozoica: Las tierras emergidas ya poseían potentes mantos de sedimentación marina (calizas, mármoles, cuarcitas). Gran dinamismo interno de la Tierra. Se originan zonas de montañas en todo el mundo. Variaciones climáticas mundiales importantes (cálidas y húmedas). Gran desarrollo de la flora continental y de los primeros animales vertebrados marinos y terrestres. Formación de rocas ricas en carbón (antracita y hulla). Gran purificación de la atmósfera gracias a los vegetales continentales.

La era de los peces y de los grandes helechos. Durante un largo período no se produjeron en la tierra grandes conmociones. Los océanos cubrían extensas zonas de la superficie terrestre y la erosión iba reduciendo intensamente el relieve de las áreas emergidas.

En los mares de esa era vivían cantidades enormes de animales provistos de conchas o caparazones, cuyos restos, al depositarse en el fondo de los océanos, formaron profundas capas de rocas calizas. En las costas se depositó gran cantidad de arena. Más tarde, según indican los fósiles, aparecieron los peces en los océanos y plantas mayores en las tierras. Los insectos se multiplicaron.

En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o carbón mineral de que disponemos hoy. En este período, llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo extensos bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30 metros de altura. Los restos de estos helechos fosilizados en las zonas cenagosas, después de quedar cubiertos por arcillas y arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus yacimientos por los mineros.

Durante esta era aparecieron los primeros animales vertebrados, que podían vivir lo mismo en tierra que en el mar: los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida, favoreció la multiplicación de las especies tanto vegetales como animales. Después, el clima se enfrió considerablemente, y muchas de estas especies se extinguieron.

La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360 millones de años.

Era Mesozoica: Se produce la ruptura del supercontinente de Pangea. El clima de la Tierra cambia varias veces, de húmedo a desértico. Los animales sufren constantes transformaciones y adaptaciones al medio natural. Desaparición de los grandes saurios. Surgen otras especies animales y vegetales. Zonas muy localizadas de orogénesis. Se inicia la formación petrolífera.

La era de los reptiles gigantescos. Durante millones de años los animales más notables que vivieron sobre la tierra fueron unos reptiles gigantescos, de figuras grotescas, que habitaban en tierra firme y en los lagos.

Algunos poseían alas y podían volar. Entre estos reptiles figuraron los animales mayores que han vivido sobre los continentes. Muchos de sus esqueletos han sido descubiertos. Algunos de los reptiles más pequeños evolucionaron en esta época, hasta convertirse en los antecesores de las aves actuales.

Sobre la tierra firme aparecieron unos pequeños seres de sangre caliente y cubiertos de pelos, que alimentaban con leche a sus pequeñuelos. Eran los mamíferos, a los que pertenecería el hombre millones de siglos después.

En los últimos tiempos de esta era hubo gran actividad volcánica, y se produjeron grandes plegamientos y fallas en la superficie terrestre. Entonces se formaron las mayores montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los Andes de la América del Sur y las Rocosas de la América del Norte.

La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones de años.

La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En esta era, que es la más reciente de la historia de la tierra, se han producido distintos períodos en los cuales la temperatura descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares) avanzaron desde los polos. En el hemisferio norte estas glaciaciones cubrieron gran parte de la América del Norte, Europa y Asia.

Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías, siendo notable, entre ellos, el mamut, antepasado de los elefantes actuales.

En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma actual y aparecieron casi todos nuestros animales domésticos: caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.

La era Cenozoica (de la vida reciente), abarca los últimos 60 millones de años de la historia de la tierra. Hará cerca de dos millones de años surgieron sobre la tierra los primeros seres parecidos al hombre. Mucho más tarde, hará unos 50.000 años, encontramos ya los primeros hombres, que conocían e! uso del fuego y de la piedra.

Algunos autores estiman que, a partir del cese de las glaciaciones hará unos 30.000 años cuando los hombres comenzaron su lenta marcha la civilización , dando comienzo a la era actual.

Una era de Grandes cambios climáticos (de cálido y templado a frío glaciar). Los glaciares cubren vastas zonas del planeta. Cuatro períodos glaciares. En una época de desglaciación aparecen los homínidos (antecesores del hombre actual).

El mamut y el tigre diente de sable (esmilodonte) son vistos por los primeros humanos. Las diferencias de temperatura ocasionan grandes migraciones de flora y fauna. Rocas: loess, conglomerados, limos. Formación de lagos y nuevos drenajes fluviales. Relieve actual.

Cuadro de Animales y Plantas

CRONOLOGÍA DE LA TIERRA

EraPeríodoÉpocaMillones de AñosPrincipales Acontecimientos
Protezoica Arcaico
Precámbrico
 4500-3500
3500-590
Origen del Sistema Solar. Origen de las primeras células vivas. Dominio de las bacterias. Aparición de las células eucariotas. Primeros seres pluricelulares.
PaleozoicaCámbrico 570-505Incremento súbito de fósiles de invertebrados. Gran variedad de algas marinas.
 Ordocivico 505-438Dominio de los invertebrados. Primeros vertebrados.
 Silúrico 438-408Primeras plantas e invertebrados terrestres.
 Devónico 408-360Primeros vertebrados terrestres.
 Carbonífero 360-286Bosques de helechos arbóreos. Desarrollo de los anfibios e insectos. Aparición de los primeros reptiles
 Pérmico 286-248Origen de las coníferas. Proliferación de los reptiles. Extinción de muchas formas de invertebrados.
MesozoicaTriásico 248-213Bosques de gimnospermas y de helechos arbóreos. Origen de los dinosaurios y mamíferos.
 Jurásico 213-144Dominio de los dinosaurios y las coníferas. Primeras aves.
 Cretácico 144-65Primeras plantas con flores. Extinción de los dinosaurios.
CenozoicaTerciarioPaleoceno65-54Radiación de los mamíferos primitivos.
  Eoceno54-37Dominio de las plantas con flores.
  Oligoceno37-24Surgimiento de los grupos modernos de mamíferos e invertebrados.
  Mioceno24-5Proliferación de peces óseos.
  Plioceno5-2Dominio de mamíferos y aves.
 CuaternarioPleistoceno2-0,01Aparición de los humanos.
  Reciente0,01 – hoy

cuadro de las eras geológicas

Ver un Amplio Cuadro Con Las Características de cada Etapa

Cuadro Estratigráfico

tabla geologica

Ver Una Tabla Geológica

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Explosión de vida: Los primeros océanos se convirtieron en el hogar de las bacterias y algas, como por ejemplo las algas azul verdosas.

Se cree que estas formas tempranas de vida marina fueron las responsables de la generación de oxígeno en la Tierra, ya que hasta ese entonces nuestra atmósfera no lo contenía y los rayos ultravioletas del Sol llegaban al planeta en forma directa sin ninguna barrera de por medio.

Las algas, las primeras productoras de clorofila, lograron absorber la energía del Sol y producir su propio alimento, al tiempo que liberaban oxígeno. Fueron vertiéndolo gradualmente y preparando así el camino para la evolución de otras criaturas marinas.

Los organismos unicelulares precursores necesitaron miles de millones de años para conseguir organizarse en formas más complejas.

Fue hace alrededor de 680 a 650 millones de años, hacia fines de la Era Precámbrica, cuando finalmente aparecieron los primeros organismos pluricelulares. Los restos más antiguos de organismos complejos fueron encontrados en Edicara, Australia.

Son, por lo general, impresiones sobre la piedra de restos de ancestros de anélidos y medusas. Debido a estos hallazgos, se discute la posibilidad de crear un nuevo período, denominado Edicariano, que marcaría el inicio de la Era Paleozoica.

organismo unicelular

Unicelulares:
Los primeros organismos estaban compuestos por una sola célula sin núcleo (Era Precámbrica).

organismo primitvos de la tierra
Medusa:
Hacia fines de la Era Precámbrica, surgieron le primeros organismos pluricelulares.

eras geologicas
En la Era Paleozoica:
Surgieron peces sin mandíbula como el Arandapsis; insectoscomo la efémera; anfibios como Phlegelhontia y escorpiones.

organismo primitvos de la tierra
Trilobites:
Se originaron durante el Período Cámbrico. Eran animales articulados que contaban con un caparazón de quitina.

organismo primitvos de la tierra
Reptiles:
En la Era Mesozoica surgieron grandes reptiles voladores, como Eudimorphodon y los dinosaurios.

organismo primitvos de la tierra
Mamíferos:
El Crusafontia vivió durante el Cretácico, y es uno de los mamíferos primitivos. Era parecido a una ardilla.

organismo primitvos de la tierra
Era Cenozoica:
Animales muy parecidos al ornitorrinco actual vivieron durante este tiempo. También el Didododus un cuadrúpedo.

organismo primitvos de la tierra
Caballo y tigre:
Uno de los ancestros del caballo actual, el Mesobippus, y un antiguo felino, el Esmilodonte (Era Cenozoica).

el hombre primitivo
El Hombre:
Los primeros homínidos y losantepasados directos del hombre vivieron en los últimos períodos de la Era Cenozoica.

Fuente Consultada:
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky
Nuestro Planeta – La Evolución- Enciclopedia Universal Billiken

Ver: BOSQUES EN LA ERA CARBONÍFERA

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

Es evidente que la Tierra tiene una corteza sólida y estable. Algunas veces se abre y se traga una isla, algunas veces …tiembla y derrumba una ciudad; pero en general es ciertamente tierra firme. Sin embargo, cuando nos preguntamos lo que hay bajo la corteza, llegamos a un campo más discutible y encontramos muchas diferencias de opiniones. 

En verdad, es casi imposible determinar con seguridad el estado de la masa central de la Tierra. Estudiemos algunos de los hechos, como los movimientos terrestres. El estudio de los terremotos ha permitido definir el interior de la Tierra y distinguir tres capas principales, desde la superficie avanzando en profundidad, en función de la velocidad de propagación de las ondas sísmicas.

Dichas capas, apreciables en un corte transversal, son: corteza, manto y núcleo. También la información que nos proporcionan los meteoritos puede ser de gran utilidad para conocer la composición de los materiales del interior de la Tierra.

Los métodos de datación sitúan la edad de algunos meteoritos en unos 4500 millones de años coincidente con la edad de la tierra. Se cree que la composición de muchos meteoritos es idéntica a la de algunas capas del interior terrestre. (foto arriba: cráter en Arizona por el impacto de un un meteorito, tiene aproximadamente 1,5 Km. de diámetro, y se cree que su masa era de 300.000 ton. y viajaba a una velocidad de 60.000 Km/h.)

La corteza

Con el nombre de corteza se designa la zona de la Tierra sólida situada en posición más superficial, en contacto directo con la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera. La corteza terrestre presenta dos variedades: corteza oceánica y corteza continental.

La corteza oceánica

La corteza oceánica tiene un grosor aproximado de 10 km; no obstante, esta cifra decrece notablemente en determinados puntos del planeta, como en el rift valley, en el área central de las dorsales oceánicas, donde alcanza un valor prácticamente equivalente a O. En dicha zona, el magma procedente del manto aflora directamente.

En la corteza oceánica se pueden distinguir diversas capas. Los sedimentos que forman la primera tienen un espesor situado entre 0 y 4 km; la velocidad media de propagación de las ondas sísmicas alcanza los 2 km/s.

A continuación se localiza una franja de basaltos metamorfizados que presentan entre 1,5 y 2 km de grosor; la velocidad de las ondas es en este punto de 5 km/s. La tercera capa de la corteza oceánica, formada por gabros metamorfizados, mide aproximadamente 5 km; en ella, la velocidad media queda comprendida entre 6,7 y 7 km/s. Cabe mencionar una última parte, donde se registra la máxima velocidad (8 km/s); está constituida por rocas ultra básicas cuyo espesor ronda el medio kilómetro.

La corteza continental

Con un espesor medio de 35 km, la corteza continental incrementa notablemente este valor por debajo de grandes formaciones montañosas, pudiendo alcanzar hasta 60-70 km. Aparece dividida en dos zonas principales: superior e inferior, diferenciadas por la superficie de discontinuidad de Conrad.

En este plano existe un brusco aumento de la velocidad de las ondas sísmicas, que, no obstante, no se registra en todos sus puntos. Consecuentemente, puede afirmarse que no hay una separación nítida entre ambas capas. La corteza superior presenta una densidad medía de 2,7 kg/dm3 y, en el continente europeo, su espesor medio se sitúa en algo más de 810 km. Los materiales que la constituyen son rocas sedimentarias dispuestas sobre rocas volcánicas e intrusivas graníticas. La corteza inferior contiene rocas metamorfizadas cuya composición es intermedia (entre granito y. diorita o gabro); su densidad equivale a 3 kg/dm3.

El manto

En un nivel inmediatamente inferior se sitúa el manto terrestre, que alcanza una profundidad de 1900 km. La discontinuidad de Mohorovicic, además de marcar la separación entre la corteza y el manto terrestres, define una alteración en la composición de las rocas; si en la corteza —especialmente en la franja inferior— eran principalmente basálticas, ahora encontramos rocas mucho más rígidas y densas, las peridotitas. Hay que hacer notar que la discontinuidad de Mohorovicic se encuentra a diferente profundidad, dependiendo de que se sitúe bajo corteza oceánica o continental. El manto se puede subdividir en manto superior e inferior.

El manto superior se prolonga hasta los 650 o los 700 km de profundidad. En este punto, la velocidad de las ondas sísmicas se incrementa, al aumentar la densidad. A su vez, en el manto superior pueden diferenciarse dos regiones; en la superficial, el incremento de velocidad es constante con relación a la profundidad, mientras que en la inferior la velocidad decrece súbitamente. Como resultado de la fusión que experimentan las peridotitas en esta última capa, su rigidez disminuye con relación a la capa superior.

El grosor del manto inferior varía entre 650-700 km —bajo la astenosfera— y 2.900 km —en la discontinuidad de Gutenberg, que marca la separación entre el manto y el núcleo—. En la parte interna de esta capa, tanto la densidad —que pasa de .4 kg/dm3 a 6 kg/dm3, aproximadamente— como la velocidad aumentan de manera constante.

El núcleo

Los principales elementos constitutivos del núcleo terrestre son dos metales: hierro y níquel. A partir del límite marcado por la discontinuidad de Gutenberg, la densidad experimenta un súbito aumento, desde 6 a 10 kg/dm3, aproximadamente. Por otra parte, la velocidad de las ondas sísmicas primarias experimenta un rápido descenso —se pasa de 13 km/s a 8 km/s—, al tiempo que no se registra propagación de ondas secundarias hasta profundidades de 5.080 km. En este último punto, conocido como discontinuidad de Lehmann, la velocidad de las ondas primarias vuelve a incrementarse, situándose en torno a los 14 km/s en el centro del globo terrestre.

Existe un núcleo superior y un núcleo inferior; el primero, con ausencia de ondas secundarias, aparece fundido, mientras que el segundo se encuentra en estado sólido.

La investigación de los fondos oceánicos

La aplicación de grandes avances tecnológicos al estudio de los océanos ha permitido, en las últimas décadas, conocer a fondo aspectos enormemente relevantes de su geología y su morfología. Como resultado, existen en la actualidad mapas precisos de los fondos oceánicos. Elementos característicos de la geografía submarina son los márgenes continentales, las cuencas oceánicas y las dorsales.

Los márgenes continentales

La prolongación de los continentes por debajo del nivel del mar constituye los márgenes continentales, formados por corteza continental. Se distinguen tres zonas principales: la plataforma, el talud y la elevación.

La plataforma continental, una zona que se inclina paulatinamente hasta llegar al talud, puede no presentarse o, por el contrario, alcanzar una extensión de cientos de kilómetros. Aparece recubierta por materiales resultantes de la erosión de la tierra emergida, que han sido transportados por los cursos fluviales.

En torno a —200 m aparece el talud, una pendiente horadada por los denominados cañones submarinos, por los que «viajan» sedimentos procedentes de la plataforma o bien consecuencia de grandes desprendimientos submarinos provocados por los terremotos. La acumulación de sedimentos determina el surgimiento de abanicos, por la forma que adquiere el depósito, que conforman la elevación continental, a veces muy extensa pero generalmente con poca pendiente.

Las cuencas

Las cuencas, cuya profundidad puede superar los 4.000 m, están formadas por corteza oceánica. En ellas pueden individualizarse diversas formas, desde antiguos volcanes, que hoy son montañas submarinas, hasta áreas deprimidas de perfil estrecho y alargado, las denominadas fosas oceánicas, que marcan el punto de contacto entre las placas litosféricas.

Las dorsales oceánicas

Por su parte, las dorsales oceánicas son cadenas montañosas de considerable longitud —de hecho, las más largas del planeta—, que se extienden de forma ininterrumpida por los océanos, a través de unos 80.000 km; su anchura es de 2 .000 km aproximadamente. Están formadas por crestas de origen volcánico, con una altitud media aproximada de 2.000 m sobre el fondo. No obstante, en algunos puntos de la Tierra, por ejemplo en Islandia, pueden llegar a emerger. Las dorsales, centro de actividad sísmica de notable intensidad, aparecen cortadas por numerosas fallas de gran tamaño, denominadas fallas transformantes.

LITOSFERA Y ASTENOSFERA

La franja superior de la superficie terrestre se encuentra dividida en dos partes:

• La litosfera, formada por la corteza y la zona externa del manto superior, es bastante rígida, presenta aproximadamente 100 km de espesor y en ella, la velocidad de las ondas sísmicas aumenta constantemente en función de la profundidad.

• La astenosfera es la franja inferior del manto superior, que se encuentra fundida parcialmente. Se extiende hasta los 400 km, punto en el que el manto recupera sus características de solidez y rigidez, puesto que la velocidad de las ondas sufre una nueva alteración muy brusco.

MODELOS DE LA ESTRUCTURA DE GEOSFERA
Al interior de la tierra también se la conoce con el nombre de geosfera, y si se intenta hacer un estudio directo, solo se puede profundizar un pocos kilómetros, por lo que son necesarios métodos indirectos. Acá se presentan los dos modelos que intentan explicar como es la estructura interior de nuestro planeta.

Está claro que el interior terrestre está formado por varias capas, y en esto coinciden todos los modelos. Pero las investigaciones sobre el interior de la Tierra se han centrado en dos aspectos. en la composición de los materiales que forman las distintas capas del planeta y en el comportamiento mecánico de dichos materiales (su elasticidad, plasticidad, el estado físico…)

Por eso, se distinguen dos tipos de modelos que presentan diferentes capas, aunque coinciden en muchos puntos: el modelo estático y el modelo dinámico.

Capas en el modelo estático

La corteza es la capa externa de la Tierra. Se diferencian dos partes: la corteza continental, con materiales de composición y edad variada (pueden superar los 3.800 millones de años) y la corteza oceánica, más homogénea y formada por rocas relativamente jóvenes desde un punto de vista geológico.

Por debajo de la corteza se encuentra el manto, mucho más uniforme, pero con dos sectores de composición ligeramente distinta: el manto superior, en el que destaca la presencia de olivino, y el superior, con materiales más densos, como los silicatos.

Por último, la capa más interna es el núcleo, que se caracteriza por su elevada densidad debido a la presencia de aleaciones de hierro y níquel en sus materiales. El núcleo interno podría estar formado por hierro puro.

Capas en el modelo dinámico

La capa más externa es la litosfera, que comprende la corteza y parte del manto superior. Es una capa rígida. La litosfera descansa sobre la astenosfera, que equivale a la parte menos profunda del manto. Es una capa plástica, en la que la temperatura y la presión alcanzan valores que permiten que se fundan las rocas en algunos puntos.

A continuación se encuentra la mesosfera, que equivale al resto del manto. En la zona de contacto con el núcleo se encuentra la región denominada zona D”, en la que se cree que podría haber materiales fundidos. La capa más interna es la endosfera, que comprende el núcleo interno y el núcleo externo. Los estudios de propagación de las ondas sísmicas han puesto de manifiesto que la parte externa de la endosfera (el núcleo externo) está compuesta por materiales fundidos, ya que en esa zona se interrumpe la transmisión de algunas de las ondas.

Mohorovicic y la estructura de la Tierra: El 8 de octubre de 1909, se produjo un intenso terremoto a 40 km al sur de Zagreb, en Croacia (que entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro). Otro terremoto ocurrido previamente en Zagreb había determinado la instalación de un sismógrafo en el observatorio meteorológico de la ciudad, dirigido por Andrija Mohorovicic. En su calidad de director del observatorio, Mohorovicic recibió de todas las estaciones de Europa los registros del terremoto de 1909. Después de analizarlos detalladamente, realizó un interesante descubrimiento. Como esperaba, los registros reflejaban dos tipos de ondas: de compresión (P), en las que las partículas oscilan a lo largo de la línea de propagación, y de distorsión (S), en las que el movimiento se produce en ángulo recto con respecto a la línea de propagación.

Luego advirtió que había en realidad dos tipos de ondas P. A escasa distancia del epicentro, la primera onda en llegar se desplaza a una velocidad de 5,5 a 6,5 km por segundo. A una distancia de unos 170 km, esta onda es superada por una segunda onda, que se desplaza a 8,1 km/s. Más allá de este punto, hasta los 800 km, es posible detectar las dos ondas, pero luego las más lentas se desvanecen. Mohorovicic interpretó este fenómeno como la prueba de que las ondas más lentas se desplazan directamente hacia el sismógrafo, mientras que las más veloces son refractadas a una profundidad de unos 50 km. En su honor, la capa refractora recibió el nombre de discontinuidad de Mohorovicic, o Moho. Investigaciones posteriores demostraron que la profundidad del Moho (el límite entre la corteza terrestre y el manto superior) varía entre 30 y 50 km.

PARA SABER MAS…
LAS EDADES RELATIVAS Y ABSOLUTAS DE LA TIERRA: ERAS Y PERÍODOS

Cuando se dice que el hombre pisó la Luna durante la era atómica se está dando una fecha imprecisa, relativa, ya que podría ser ubicada en cualquier punto del transcurso temporal de dicha era; en cambio, al decir que el hombre pisó por vez primera la Luna el 20 de junio de 1969, se está ante una fecha absoluta. Así como sucede con los acontecimientos históricos, los fósiles y los terrenos pueden fecharse en su edad absoluta y en su edad relativa.

Pero las técnicas para desentrañar la edad absoluta constituyen un logro reciente. Antes del descubrimiento del método del carbono 14, el método del plomo, del helio, del estroncio, etc., los científicos sólo podían valerse de una cronología relativa fundada en difíciles estudios de la superposición de las rocas sedimentarias, del contacto con las precedentes si eran rocas eruptivas, del grado de evolución de los fósiles, etcétera.

A partir de este estudio y teniendo en cuenta grandes cambios, como la formación de una cadena montañosa, la desaparición de un grupo de fósiles, etc., la historia de la Tierra se divide en cuatro grandes eras: precámbrica, paleozoica, mesozoica y cenozoica, que se divide en los períodos terciario, cuaternario y reciente. Los períodos son las divisiones internas de cada era. Así, por ejemplo, la era primaria se divide en los períodos cámbrico, silúrico, devónico, carbonífero y pérmico. A su vez los períodos se dividen en pisos.

Con mayor precisión deberíamos emplear la palabra “era” para designar la duración de una serie, período para señalar la duración de un sistema y edad para la duración de un piso.  Los modernos métodos de la determinación de las edades absolutas se basan en la siguiente comprobación científica. Se sabe que la desintegración del uranio 238 (elemento inestable que se modifica por el escape constante de protones y neutrones) da como resultado el radio, que a su vez origina el plomo 206 (elemento estable, pero distinto del plomo de origen no radiactivo, o sea el plomo 204), más un escape de helio 4 durante el proceso:

Uranio 238 = plomo 206 más 8 helio 4. El uranio 235 se transforma en el plomo 207 y el torio deviene plomo 208. La desintegración de estos elementos radiactivos es un fenómeno perfectamente conocido. Como se sabe, un gramo de uranio 238 produce anualmente 0,014 x 10-8 g de plomo 206 y 1,2 x 10-4 mg3 de helio (10-8 equivale a 1/108 y 108 corresponde a 1 seguido de 8 ceros, es decir 100 millones).

De esta fórmula se puede deducir la antigüedad de una roca según sea su proporción de uranio 238 y plomo 206. Pero es necesario además realizar el correspondiente análisis espectográfico para determinar si el elemento originario era el uranio 238 (que da plomo 206), el uranio 235 (que da plomo 207), el torio 232 (que da plomo 208) o todos estos elementos combinados. Éste es el llamado método del plomo.

Otro método tiene en cuenta las proporciones de uranio y helio, pero tropieza con la dificultad de no poder precisar qué cantidad de helio perdió la roca durante su formación. Éste es el método del helio.

El método del estroncio utiliza la transformación de rubidio en estroncio. El método del carbono 14 (fue descubierto en 1947 por el químico estadounidense Williard Libby) se aplica para determinar la antigüedad de los restos de seres vivos. Parte de la siguiente apreciación: todos los organismos vivos absorben, durante su vida, carbono 12 (estable) y carbono 14 (radiactivo). Pero la proporción de carbono 14 y la de carbono 12 (constante en la naturaleza) es la siguiente: un billón de átomos de C 12 por un átomo de C 14.

Cuando el ser muere, el carbono 14 del cuerpo comienza a disminuir en cantidad por un proceso de desintegración, ya que no es renovado. La mitad de este carbono desaparece durante el transcurso de 5.600 años, las tres cuartas partes, a los 11.200 años, los siete octavos a los 16.800 años, etc. En la práctica, por ejemplo, se reduce a carbón una muestra de hueso, madera, etc., y se lo introduce en un contador Geiger, determinándose de este modo su edad.

Este método es aplicado desde 1948, pero tropieza con una seria limitación: sólo puede remontarse a 15.000 o a 16.000 años atrás. Desde que en 1939 el físico estadounidense Alfred Otto Nier efectuó una medición completa y precisa de los isótopos del plomo, en los minerales de uranio y plomo se pudieron construir geocronómetros bastante sensibles que fueron sucesivamente perfeccionados por la electrónica.

Estos geocronómetros, mediante los métodos “potasio-argón”, “rubidio-estroncio” y “uranio-plomo”, pueden determinar la edad de las rocas, fechando incluso Ja data de aquellas de más de 10.000.000 de años. Como todos estos métodos de medición del tiempo se refieren a la edad de las capas de rocas sedimentarias, las etapas previas por las cuales pasó nuestro planeta antes de la formación de las capas sedimentarias pertenecen, casi por completo, al campo de la hipótesis.

Los 16 elementos principales que constituyen el 99% de la corteza terrestre: En conjunto se encuentran en la corteza de la Tierrauinos 80 elementos; pero solamente 16 en grandes cantidades.

Los 16 favorecidos son los siguientes: oxígeno, silicio, carbono, azufre, hidrógeno, cloro, fósforo, flúor, aluminio, calcio, magnesio, potasio, sodio, hierro, manganeso, bario. Estos elementos constituyen el 99% de la corteza terrestre; otros elementos, tales como el oro y la plata, el cinc y el estaño y el yodo forman el 1% restante. Vamos a examinar algunos de los elementos más importantes.

De todos los elementos el oxígeno es el más importante: forma aproximadamente el 23% en peso del aire, un 89% del agua y, aproximadamente, el 47% de las rocas de la corteza. A temperaturas ordinarias y en estado libre es naturalmente un gas, el gas que causa la combustión y es esencial a los fenómenos de la vida. En la corteza terrestre se encuentra en combinación con otros elementos, formando sólidos.

El elemento que le sigue en abundancia es el silicio, que forma, aproximadamente, el 28% de la corteza de la Tierra. En combinación con el oxígeno iorma un mineral llamado sílice, que constituye aproximadamente la mitad de la corteza conocida y sirve para ligar todos los demás.

Se observa mejor en forma de cuarzo. Aparte del papel que desempeña en la formación del mundo, tiene para el hombre una importancia inestimable, por ser la base del cristal. Sin el silicio no hay cristal; sin el cristal nó habría microscopios, ni telescopios, ni espectroscopios. ¡Y qué poco conocería el hombre sin estos instrumentos tan admirables, de «el interior sin límite del átomo, exterior sin límite del todo»!

Después viene el aluminio, que forma el 8% de la corteza. Se encuentra principalmente unido con la sílice, formando los llamados «silicatos de aluminio», y se halla en muchas rocas y arcillas.

Más interesante, sin embargo, que éstas es la notable substancia llamada carbono. En forma de gas bióxido de carbono, constituye en peso la V2500 parte de nuestra atmósfera. En estado sólido lo conocemos como carbón de leña, grafito y diamantes. Al combinarse con el hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre forma carbón. Es el elemento fundamental de la vida orgánica; sin él, el mundo no tendría ni plantas ni vida animal.

Podemos también mencionar otro constituyente elemental de la corteza terrestre, el calcio, o cal. El calcio viene naturalmente después del carbono, puesto que se encuentra principalmente asociado con éste en forma de carbonato calcico En forma de carbonato calcico, o caliza, constituye el 4% de la corteza terrestre, y su existencia en ésta es de la mayor importancia para la vida, pues sin él no existirían ni huesos ni terrenos fértiles.

Estos son, pues, algunos de los elementos más importantes que constituyen la corteza de la Tierra.

El Origen del Planeta Tierra

Composición Mineral de la Corteza Terrestre

Juego de Conocimientos Geograficos Ubicar Ciudades y Patrimonios

Juego de Conocimientos Geográficos
Ubicar Ciudades y Patrimonios del Mundo

Hoy día, tres mil millones de personas viven en el mundo en las áreas urbanas. En el año 2007, el número de habitantes de las ciudades habrá superado, por primera vez, al de las áreas rurales y, según los expertos en demografía de las Naciones Unidas, en el año 2030 serán ya cinco mil millones, frente a una población rural de 3200 millones de personas.

Grandes ciudades han prosperado en el pasado, antiguo y reciente, contribuyendo en gran medida a dirigir la evolución de las diferentes culturas humanas, y a dar un formidable impulso al conocimiento, el arte, la arquitectura y el desarrollo industrial. Sin embargo, nunca como en los últimos cincuenta años la ciudad había entrado en el horizonte de nuestra cotidianidad, ni nunca hasta ahora habían existido ciudades que tuvieran veinte y treinta millones de habitantes.

UN POCO DE HISTORIA RESPECTO A LA EVOLUCIÓN DE LAS CIUDADES: Hasta hace unos cuantos miles de años, el hombre vivía de la caza y de la recolección, pero después de la última glaciación comenzó un periodo de rápido desarrollo demográfico, gracias a la mejora de las condiciones climáticas que se dieron sobre todo en las zonas del hemisferio septentrional que hoy tienen un clima templado. Algunos grupos de Homo sapiens, probablemente grandes familias, abandonaron la vida nómada para establecerse en áreas en las que el suelo fértil y la abundancia de recursos les garantizaban alimento para todos durante mucho tiempo.

Desde entonces la historia del hombre ha experimentado un sorprendente aceleración, una de las muchas realizadas gracias a los descubrimientos y a la tecnología en nuestra civilización. Aquellos antepasados nuestros aprendieron rápidamente a seleccionar los vegetales que tenían sustancias nutritivas adecuadas para su alimentación.

En aquellos primeros asentamientos estables fue donde comenzó la domesticación de los primeros animales como ovejas, cabras y bóvidos. Así nacieron los primeros centros habitados y se creó el primer germen de una sociedad estructurada, en la que nuestros abuelos comenzaron a dividirse funciones y ocupaciones, y en la que el trueque se convirtió en la primera forma de comercio.

A partir de aquellas primeras experiencias de convivencia se crearon posteriormente lo que los griegos llamaron polis, los romanos urbs o civitas, y nosotros, hoy día, llamamosciudades.

África, el continente negro. Naturaleza virgen, paisajes de ensueño y grandiosos testimonios de culturas desaparecidas. En esta parte de la Tierra se encuentran los últimos paraísos animales y naturales del planeta, al tiempo que fabulosos edificios evocan el esplendor de culturas africanas cuya influencia todavía se manifiesta de forma ostensible en muchas partes del mundo.

Grandes ciudades prosperaron en el pasado, antiguo y reciente, contribuyendo de manera excepcional a la evolución de la cultura humana. Y precisamente en su desarrollo se basó la formación de los grandes imperios. Entre las legendarias ciudades de la Antigüedad, hay que recordar las dos capitales egipcias Menfis y Tebas, en las que hace 5000 años ya era utilizada una lengua escrita con el primer embrión de alfabeto que superaba el simbolismo ideográfico.

Y Babilonia, la magnífica capital del reino de Hammurabi, el soberano que en torno al año 1700 a. de C. formuló el código de leyes más antiguo de la historia: un inequívoco signo de madurez de aquellas primeras sociedades, de su vitalidad y de su capacidad para producir culturas estructuradas.

Asia, el continente más extenso del planeta, es una tierra de contrastes: aromas europeos y mediterráneos en Estambul, el maravilloso mundo de las mil y una noches, el misterioso exotismo del Lejano Oriente, los estados insulares del océano índico, etc. De las grandes culturas y religiones hemos heredado fabulosas construcciones, y de las fuerzas de la naturaleza, magníficos paraísos.

Con el paso de los siglos, la ciudad se convirtió cada vez más en el centro de la actividad humana. Basta pensar en Atenas, Roma o Constantinopla (posteriormente Bizancio, y después Estambul), uno de los centros urbanos más dinámicos y discutidos de la historia. Y ya más cerca de nosotros, hay que recordar las grandes potencias mercantiles de la Edad Media, como las ciudades marítimas italianas, entre ellas Venecia que durante siglos dominó el Mediterráneo, o la Florencia del Renacimiento.

O incluso las ciudades de la Liga Hanseática, en el Norte de Europa, desde Eübeck a Bergen, desde Brujas a la misma Londres, que situada en una posición estratégica, entre los siglos XVI y XVII, le permitió convertirse en una de los más importantes imperios de la historia.

EL JUEGO: Para intentar probar cuanto sabes o te acuerdas en donde están ubicadas grandes ciudades, destacados países y maravillosos lugares naturales, solo debes hacer ´clic´ en el botón “Que Lugar?” y luego arrastrar el puntero circular color naranja a las proximidades del lugar geográfico en donde supones se encuentra. Al soltar podrás observar si es correcto o no. En cada error pierdes “una vida” y tienes 5 para jugar. Debes repetir el método para destino solicitado.

Cada una de estas extraordinarias ciudades ha atravesado momentos de increíble riqueza y esplendor, dando un formidable impulso al conocimiento, al arte, a la arquitectura y, más adelante, al desarrollo industrial. Algunas se encuentran todavía hoy entre las ciudades más importantes del mundo, y otras han ido poco a poco perdiendo su influencia y teniendo que enfrentarse a periodos de decadencia. Cada una de ellas ha marcado de forma indeleble alguna época de la historia de la humanidad.

Europa: arquitectura y arte en primer plano. Durante muchos siglos, desde la Antigüedad clásica hasta el siglo xx, en el viejo continente se erigieron espléndidas construcciones de fama mundial: castillos, palacios, torres, fortalezas, templos religiosos y puentes. Asimismo, junto a todo ello no hay que olvidar las fascinantes maravillas naturales que ofrece Europa.

Pero nunca como en los últimos cincuenta años, las ciudades habían entrado a formar parte tan intensamente del horizonte de nuestra cotidianidad, ni nunca hasta ahora habían existido metrópolis de 20 y 30 millones de habitantes, cuya extensión y densidad están modificando los paradigmas de la convivencia.

En nuestros días, tres mil millones de personas viven en el mundo concentradas en los centros urbanos, de las que 640 millones (un 10 % de la población total del planeta) viven en las 300 ciudades más pobladas. Por primera vez, los habitantes de las ciudades están a punto de superar a los de las áreas rurales, y según las previsiones de las Naciones Unidas en 2030 serán 5000 millones, frente a una población rural de 3200 millones de personas.

Misteriosas civilizaciones han dejado sus huellas por el territorio comprendido entre México (al norte) y Patagonia (al sur). Fabulosas construcciones, templos gigantescos y pirámides espectaculares constituyen el legado de los legendarios pueblos inca, maya y azteca. Los magníficos paraísos naturales del centro y el sur del continente americano dan un carácter y belleza especiales a esta parte del planeta.

A comienzos del siglo XX, las grandes ciudades se hallaban casi todas en Europa y en América del Norte, y Londres, París o Berlín estaban situadas en la vanguardia del proceso de modernización de un mundo que veía la aparición del automóvil y los primeros rascacielos (el nombre se acuña en Estados Unidos para designar a los primeros edificios que superaban los 15 o 20 pisos de altura).

En torno al año 2030, las mayores ciudades estarán en su mayoría concentradas, según las previsiones, en Asia, pero también África —el continente menos desarrollado— habrá dado el salto desde una sociedad rural a una sociedad industrial, tecnologia e informatizada.