Revoluciones de Terciopelo

Nacimiento y Caida del Comunismo-Desintegracion de la URSS

Nacimiento y Caída del Comunismo
Sus Líderes: Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

hombres lideres del comunismo ruso: Lenin y Gorvachov

1917: Nace El Comunismo                         1991:Cae El Comunismo

LA DESINTEGRACIÓN DE LA URSS

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990. En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético). Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

El Fin del Mundo Bipolar:
Las tendencias hacia el fortalecimiento de las nacionalidades antes subsumidas en los estados comunistas no se limitaron a Europa oriental. La Unión Soviética también sufrió los efectos de las reivindicaciones nacionalistas largo tiempo reprimidas. La Unión Soviética era un estado multiétnico y plurilingüe: 92 nacionalidades y 112 lenguas reconocidas. (ver mapa de los países de la antigua URSS)

El régimen comunista había controlado férreamente los potenciales conflictos que pudieran afectar la unidad territorial. Pero las reformas de Gorbachov abrieron la oportunidad para que muchos grupos nacionales comenzaran a manifestar su voluntad de establecer estados nacionales separados de la Unión Soviética. Gorbachov se propuso modificar el estatuto federativo de la Unión Soviética, otorgando mayor autonomía a las repúblicas federadas pero manteniendo la unidad del estado soviético.

La política de Gorbachov enfrentó cada vez mayores resistencias. La situación económica empeoró y las elecciones realizadas en buena parte de los estados que componían la Unión Soviética dieron el triunfo a fuerzas de corte nacionalista y anticomunista, poco proclives a mantener los vínculos con Rusia. A fines de agosto de 1991, un intento de golpe militar contra el gobierno de Gorbachov fue frustrado con la decisiva actuación de Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa.

Pocos meses después, fracasado el proyecto federalista de Gorbachov, la Unión Soviética fue disuelta y se creó la Confederación de Estados Independientes (CEI), una laxa unión entre once de las quince repúblicas soviéticas -las repúblicas bálticas y Georgia no forman parte de la confederación-. Boris Yeltsin desplazó a Gorbachov como líder del nuevo agrupamiento y Rusia se convirtió en la heredera institucional de la Unión Soviética.

Gorbachov y Yeltsin
Yeltsin se había hecho popular en la URSS por sus abiertas críticas a Gorbachov y la Perestroika. En 1990, fue elegido presidente de la Federación Rusa, la mayor de las repúblicas soviéticas, y se sirvió de esta posición para atacar a Gorbachov y al PCUS, insistiendo en que el Partido no podía monopolizar él gobierno por más tiempo. Su decisión de darse de baja del Partido en julio de 1990 fue un desafío público. Frente a Yeltsin, la figura de Gorbachov aparecía débil y anticuada.

Durante 1990, Gorbachov se esforzó en mantener unida a la URSS enviando tropas a Azerbaiyán para reprimir las luchas interétnicas y oponiéndose a la independencia de las repúblicas bálticas. El 19 de agosto de 1991, un grupo de la línea dura del PCUS intentó un golpe de estado: detuvieron a Gorbachov y a sus asesores, declararon el estado de emergencia y anunciaron su intención de restaurar el antiguo régimen soviético.

Yeltsin fue a la Casa Blanca (edificio del parlamento soviético) e hizo un llamamiento al pueblo para que acudiese a protegerlo. El apoyo popular puso fin al golpe. Gorbachov fue repuesto en su cargo cuatro días más tarde, pero su prestigio quedó dañado de forma irreversible.

En septiembre de 1991, el Congreso de los Diputados del Pueblo concedió a todas las repúblicas soviéticas la independencia, disolviendo la URSS. Desaparecida la URSS, Gorbachov carecía de función real. Renunció en diciembre de ese año.

Fuente Consultada:
Historia 3 El Mundo Contemporáneo
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Escapes Fugas del Muro de Berlin Alemania Oriental

Escapes Fugas del Muro de Berlín

escape de Alemania del Este

«República Argentina”, leyó el oficial del puesto de control en la tapa del pasaporte.

Miró con desconfianza al hombre sentado al volante del Trabant rojo y le hizo un gesto de “vamos a ver”, mientras bajaba la barrera a 95 centímetros del pavimento.

Primera y adiós para siempre, pensó el hombre que llevaba pasaporte argentino en el bolsillo y la chica que lo desvelaba en el baúl.

Pisando el acelerador, aquella tarde de 1963 Norbert Kontad y Helga Wernercruzaron el Muro en un descapotable alquilado de 89 centímetros de alto.

Konrad lo había medido después de desinflar un poco las cubiertas para poder escurrirse mejor debajo  la barrera. La pareja se sumó así a la lista de habitantes de Berlín oriental que lograron fugarse hacia la parte de la ciudad donde se pone el sol.

Hans Conrad Schumann fue la primer persona en escapar de Alemania del Este,
curiosamente era un guardia.

Entre 1949 y 1961  antes de que se levantara el Muro, uno dé cada seis alemanes del Este daba cambio de domicilio a territorio bajo control norteamericano. De acuerdo a un estudio de los historiadores Bérnd Eisenfeld y Roger Engelmann publicado el año pasado,240 personas murieron después tratando de cruzar.

Entre ellos estuvo Chis Gueffroy, un joven de 20 años que jamás soñó figuraren los libros de historia como la última víctima que se tragó el Muro. En febrero de 1989, apenas nueve meses antes de la caída del paredón, Gueffroy fue fusilado mientras intentaba treparlo. El informe dice que las 370 personas dejaron la vida en el intento de pasar a Alemania Occidental a través de otros puestos de control y que 189 hombres y mujeres murieron al querer huir a través del Mar Báltico. Por otra parte, más de 5.000 guardias fueron capturados en el instante en que intentaban quitarse el uniforme de encima y escapar. Alrededor de 2.500 lo lograron.

El Gobierno de Alemania del Este nunca dio detalles de la gente que murió intentando escapar. «Nuestro objetivo era dar a las víctimas una cara y que no quedasen olvidadas en la historia», ha dicho Maria Nooke, de la Fundación Muro de Berlín. Las biografías de las 136 víctimas han sido publicadas en el libro Las víctimas del Muro 1961-1989. La mayoría eran jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 30 años. Murieron nueve niños y ocho mujeres, muchos berlineses del oeste y ocho guardias de Alemania del Este. Además, otras 251 personas murieron al cruzar la frontera oficial, la mayoría por «ataques al corazón», han asegurado los investigadores.

Al Muro todavía le quedaban diez años de pie cuando Peten Strelzyk y Gíinter Wetzel desplegaron en secreto manuales para aprender a volar en globo, mientras sus esposas zurcían cortinas y sábanas para darle piel al sueño de volar sobre la muralla rigurosamente vigilada. En la noche del 15 de septiembre de 1979 el globo voló 40 kilómetros en 28 minutos. Sus ocho ocupantes aterrizaron siete kilómetros al sur de la frontera.

Cinco años más tarde, Ivo Zdarsky, un estudiante de 24 años, le injertó alas plegables y una hélice hecha a mano a un motor de auto. Le agregó el tanque de  combustible y las medas y se lanzó a sobrevolar el Muro. Recorrió 100 kilómetros y aterrizó en Austria.

Hubo quienes se inspiraron con el agua. En 1968, Kurt Meyer armó el ciclomotor acuático con el que  se sumergió en el Báltico. Llevaba una brújula atada a una muñeca y tubos de oxígeno. Al llegar a Alemania occidental, estrenó libertad  de empleo: una empresa lo había contratado para poner en la calle su modelo.

Fue cavar, sin embargo, el modo de escape más exitoso. En 1962, seis mujeres, dos hombres, dos chicos de 12 y 9 años y una beba de cuatro meses burlaron el Muro bajo tierra. La beba iba en una cuna de metal transportada por poleas. Dos años después, 57 personas entraron a un túnel por el baño de una casa del Este y salieron al sótano de una panadería de la calle Bernauerstrasse; en la parte occidental.

A trece años de la caída del Muro, las secuelas de las fugas aún supuran. A fines de mayo, Wilfred Tews, un hombre de 54 años que fue baleado mientras huía del Este, enfrentó en un tribunal al guardia que le disparó por la espalda. Tews tenía 14 años cuando creyó que si nadaba hasta el otro lado del canal, el destino le permitiría mezclar y dar de nuevo.

En el intento, ocho balas lo dejaron tullido para siempre. “Las heridas nunca cerrarán”, dijo Tews, aproximándose a lo que sienten hoy los tres millones de habitantes que tiene Berlín. La tan celebrada reunificación no fue gratis: recortes en el presupuesto social, el aumento de los impuestos y de la desocupación han provocado que vecinos de uno y otro lado deL muro que ya no existe se miren con recelo. Porque la sombra del Muro no se desvaneció del todo.

En diciembre de 1961 Rainer Hildebnandt, un humanista que ayudó a idear fugas, fundó el museo delCheckpoint Charlie, el más importante del mundo que recuerda la historia del Muro. “El escape es la madre de la invención”, escribieron en la entrada.

OTRA ORIGINAL FUGA: La fuga de Ingo Bethke desató mucha presión sobre su familia. Sus padres perdieron su trabajo, y su hermano menor, Holger, era vigilado todo el tiempo. En marzo de 1983, la noche en que este cumplió 30 años, decidió huir también. Tomó una última copa y se despidió sollozando de Egbert, la única persona que conocía su plan.

Durante varias semanas, Holger y un amigo habían practicado el tiro con arco a escondidas y hecho ensayos en el bosque. Holger había encontrado una calle cerca del parque Treptow donde la Franja de la Muerte era angosta, con casas altas en ambos lados. Subió sigilosamente a un desván con su arco y trepó al techo por un tragaluz.

Allí, disparó una flecha que voló unos 40 metros por encima del Muro y más allá de la casa opuesta. La flecha llevaba atada una cuerda de nailon, en cuya cola Holger había atado un cable largo. Del otro lado estaba su hermano Inge, quien tiró de la cuerda para alcanzar el cable. Holger ató su extremo del cable alrededor de la chimenea de la casa; Ingo amarró el suyo al paragolpes de su auto y movió este marcha atrás; algunos metros para tensar el cable. Entonces llegó el momento de extremo peligro.

Holger había fabricado un arnés con una polea de metal atornillada a un marco de madera provisto de dos agarraderas y una correa para atarse la muñeca. Colocó la polea sobre el cable, se asió de las agarraderas y se lanzó al vacío. Con un leve chirrido, se deslizó por encima del Muro hasta alcanzar un balcón de la casa opuesta. Ahora, dos de los hermanos se encontraban en el Oeste.