Sector Terciario en Argentina

Localizacion de las Industrias Distribucion Industrial Recursos

La distribución de las industrias en el espacio geográfico es de manera irregular, y tienden a concentrarse en determinados puntos, es decir generalmente en localidades de distinto tamaño, dando lugar a contrastes notables entre áreas industrializadas y por supuesto las que no lo son.

Cuando en un determinado lugar se localiza una industria se producen determinadas trasformaciones en la organización espacial; por ejemplo, atracción de mano de obra, generación de empleos, barrios dormitorios para los trabajadores próximos a establecimientos, mejoramiento de la accesibilidad y aumento de flujos e intercambios, aparición de servicios vinculados o no con la actividad industrial, construcción de escuelas y hospitales, deterioro ambiental, entre otras.

Un empresario antes de construir una fábrica, deberá tener en cuenta ciertos factores (físicos, humanos y económicos) para la localización industrial, ya que es probable que no se encuentren todos los elementos en un mismo sitio y así la decisión deberá basarse en la elección del lugar que concentre las mayores ventajas.

Dentro de los factores físicos encontramos, las materias primas, es decir que aquellas de mayor volumen y de gran peso deben localizarse próximas a la fábrica para su trasporte. También pensar en la energía, tan necesaria para el funcionamiento de las máquinas.  Otros factores son las rutas, el emplazamiento y terrenos disponibles.

En cuanto a los factores humanos y económicos, necesitamos trabajo (mano de obra especializada en las distintas etapas de producción, capital (para invertir en la industria).  Además un mercado, transporte, políticas gubernamentales, renovación tecnológica, entre otras.

Weber: Modelo de localización industrial   

El economista alemán, Alfred Weber fue quien realizó uno de los análisis más profundos sobre localización industrial, publicado en Modelo Locacional en 1909.  Este economista observó que la localización de una industria esta relacionada con la distancia a los recursos naturales y al mercado, y con los costos de trasporte.

Es por esto que primero diferenció los recursos o materiales ubicuos (aquellos que se encuentran en todas partes; de los recursos localizados, es decir de aquellos que no se hallan en lugares determinados.

Los materiales ubicuos, pueden obtenerse posiblemente cerca de donde está localizada la industria, por lo cual los costos de transporte resultarían insignificantes y no operarían como una fuerza de atracción.  En cambio, los recursos localizados en determinados lugares, su atracción depende de la cantidad utilizada y de su peso.

Es por esto, que mientras mayor sea la pérdida de peso en el proceso de transformación de la materia prima, más fuerte será la tendencia a asentar las fábricas cercanas a ellas, puesto que el costo de transporte de éstas sería muy alto.

En síntesis, según este modelo la localización más optima de una industria sería, el punto en el cual los costos de los movimientos combinados, es decir de los materiales hacia la planta y del producto final al mercado, son los menores para la industria.

Tomemos un ejemplo para entender mejor el modelo de Weber. La industria celulósica- papelera requiere gran cantidad de madera (su materia prima) para los procesos productivos.  En una planta celulósica de Misiones entran por día 3.500 toneladas de pino elaborándose con ello en el mismo tiempo, 520 toneladas de celulosa. Es decir, que se calcula que 1 tonelada de celulosa rinde 1 tonelada de papel aproximadamente.

Entonces, dado que 150 TN representan el 15% de 1.000 TN, la pérdida de peso del pino al convertirse en celulosa alcanzaría al 85%.  El porcentaje de perdida de peso en el proceso de industrialización es muy elevado, por lo que la industria debería localizarse próximos a la fuente de materia prima.

En conclusión, según esta teoría la industria debe localizarse cerca de los recursos y no del mercado, ya que la pérdida de peso de las materias primas es tan considerable, que la planta se ve atraída por ella.  Pero si por el contrario la planta se dedicaría a producir papel, la celulosa sería la materia prima, y en este caso debido a que la pérdida de peso entre la celulosa y el papel es prácticamente nula, la industria se localizaría cercana al mercado

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Evolucion de la Industria Argentina Industrias Nacionales Sector

Evolucion de la Industria Argentina
Las Industrias Nacionales

Evolución de la Industria Argentina: Vinculados linealmente con el desarrollo de la economía mundial, la industria Argentina transitó por diversos momentos. La primera etapa se remonta a la segunda mitad del Siglo XIX, caracterizada por el surgimiento de frigoríficos y molinos harineros y vinculados directamente con las demandas del modelo económico vigente, conocido como agroexportador.

La localización de las actividades industriales se debe a diferentes factores.  Como ser la cercanía a los centros urbanos, lo cual garantizaba la provisión de la mano de obra necesaria; también la proximidad a los puertos, lo que permitía el acceso a los bienes importados que se requerían como insumos para la producción, por un lado y la exportación de los producidos por otro; además la cercanía a diversos cursos de agua, les permitía poner en funcionamiento las máquinas y desechar los residuos obtenidos.

Quien reunió la mayoría de los factores y resultó ser la ciudad más pujante cuyo crecimiento se vio estimulado por la actividad manufacturera, fue la ciudad de Buenos Aires, centro portuario de nuestro país en aquel entonces.

Pese a ello, este modelo agroexportador sufre una decadencia del sistema económico, tras la crisis mundial de los años 30´; marcando el comienzo de un proceso conocido como Industrialización sustitutiva de importaciones (ISI).

Básicamente, esta etapa consistió en el surgimiento y expansión de las industrias nacionales con la finalidad de producir aquellos bienes que hasta entonces se importaban. Gracias a esto, Argentina experimenta un acelerado crecimiento industrial, orientando su producción hacia el mercado interno.

La inversión de capitales nacionales estuvo en manos de la oligarquía terrateniente, quien supo adaptarse rápidamente a las nuevas demandas del mercado.  Las empresas extranjeras fueron las que manejaron la articulación  con el mercado internacional, ya que parte de la producción comenzó a exportarse.

La producción que dio comienzo, fueron las industrias livianas, es decir aquellas de bienes de consumo, con la implementación de tecnología simple y mano de obra poco calificada. La pelea por los derechos obreros se debía a la existencia de una clase trabajadora organizada que permitía la gran acumulación de capital por parte del sector industrial hasta la década de 1940.

Sin embargo, después de la segunda Guerra Mundial, junto a este tipo de industrias, en su mayoría de capital nacional, crecieron las industrias pesadas debido a que el conflicto bélico determinaba el impedimento de importar maquinarias desde Europa, debido a que sus industrias se abocaron a producir armamentos.

Hacia la década de 1960 se produjo una profundización del modelo de industrialización sustitutiva.  Las características de esta segunda fase, se debieron a una diversificación de la producción industrial.

Gracias a la legislación favorable del país, gran parte de la producción fue llevad a cabo por grandes plantas pertenecientes a empresas y grupos económicos transnacionales.

Las grandes fábricas como las de acero, celulosa y papel, química y petroquímica, impulsaron a la formación y el crecimiento de cientos de PyMEs de capital nacional. Las cuales se dedicaron a fabricar bienes intermedios en todas las grandes ciudades del país y algunas ciudades menores también.

El aumento de la ocupación, del producto industrial, del stock de capital y de los salarios reales industriales, evidenció la inédita expansión que sufrió en este período la actividad industrial.

Entonces podemos afirmar que los centros urbanos fueron los lugares de emplazamiento de las actividades industriales porque tenían ciertas ventajas que ofrecían: como la infraestructura de servicios, la oferta de mano de obra y el potencial mercado de consumo. El Gran Buenos Aires fue el área más destacada gracias a la presencia del puerto, pero muchas industrias también se instalaron en el llamado Frente fluvial a orillas de los ríos Paraná y de la Plata, mas precisamente desde Rosario hasta La Plata y en la ciudad de Córdoba.

Modelo «fordista» o de la sustitución de importaciones
A partir de 1930, la demanda externa de productos primarios descendió; los países latinoamericanos tenían menor posibilidad de compra y no podían importar. Esta situación hizo que se optara por desarrollar la industria nacional. Primero se instalaron industrias livianas o vegetativas, hasta 1950 aproximadamente. Más tarde se incorporaron las industrias básicas o dinámicas, con inversiones directas del capital norteamericano a través de las empresas multinacionales. La industria se concentró en los puntos privilegiados por el modelo exportador. Podría decirse que la localización industrial adquirió un carácter selectivo. En la Argentina, por ejemplo, el Gran Buenos Aires concentraba en 1985 el 40% de la industria manufacturera nacional y el 48% de los empleados del sector.

El Estado

La posibilidad de crecimiento para la actividad industrial, estuvieron favorecidas por las políticas de intervención y regulación directa del Estado. Quien canalizó intereses aparentemente encontrados entre la conformación de un sector empresarial y una no menos fuerte clase obrera.

En este periodo se necesitaba ampliar el mercado interno, traduciéndose en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores; en donde el fordismo y el Estado benefactor se desarrollaron plenamente por el país.

Además, se puede agregar que el Estado también intervino como administrador, a través de la estatización de empresas de servicios públicos, como la nacionalización de los ferrocarriles y el impulso a las empresas nacionales.  De igual manera auguró estabilidad política a través de la absorción de la mano de obra en las empresas estatales.

Distribución geográfica de las industrias argentinas

Si observáramos un mapa de la Argentina, evidenciaríamos que el sector industrial del mismo se desarrolló de una manera diferencial.  Esto se debe a factores de localización relacionados con los medios de transporte, el mercado, las fuentes de energía, la infraestructura y por supuesto, las facilidades impositivas de cada lugar.

En primer lugar encontramos aquellas áreas industriales tradicionales, en donde las industrias se instalaron en el momento preciso de la sustitución de importaciones. Por ejemplo, El AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), los centros industriales de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.  Todos ellos correspondientes a industrias metalúrgicas, metal- mecánica, siderúrgica y petroquímica.  Actualmente, esta área concentra la mayor producción del país.

Otra área importante de nuestro país es aquella de base agroindustrial, localizadas sobre todo en las provincias donde se han desarrollado plantas industriales para el procesamiento de productos agrícolas. La base de las agroindustrias son los productos como las frutas y verduras, los vinos, la yerba mate, el té, el café, los aceites, el arroz, el tabaco, el azúcar, los productos de molinos y los forestales.  Todos ellos por su carácter perecedero es necesario industrializarlos cerca del lugar de producción, motivo por el cual se instalaron las agroindustrias.

Y finalmente, encontramos un tercer área industrial en el país, y es el correspondiente a la industrialización reciente.  Su instalación en determinados lugares responde a los regimenes de promoción industrial llevados a cabo por el Estado. Tal es el caso de las siguientes provincias: Chubut, Neuquén, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego. La industria más antigua fue desarrollada por Chubut (textil) y Neuquén (petroquímica y maquinarias), mientras que el resto de las provincias data de una industrialización más reciente.

El objetivo de la ley de promoción industrial apuntaba a generar un efecto derrame en las economías de las provincias, junto a la desconcentración de la actividad y la población de las zonas tradicionalmente industriales, efecto que pos supuesto, no se logró por igual en todas las provincias promocionadas.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.