Anécdotas del Vida

Hábitos Para Una Vida Sana y Longeva Sugerencias y Tips

HÁBITOS Y SUGERENCIAS PARA UNA VIDA SANA Y LONGEVA

Los habitantes de algunas regiones del planeta alcanzan una vida de más de 100 años con relativa facilidad. Atendiendo a sus hábitos y costumbres, los científicos pudieron elaborar una serie de consejos para que cualquier ser humano del mundo tenga una vida más larga y sana. Vivir 100 años no es imposible y sólo se necesita de algunos cambios en nuestra forma de comer, además de ejercitarnos y predisponernos mentalmente ante las experiencias de cada día.

Son muchos los factores que pueden alargar la vida, y ciertamente los años que vivamos no los podemos controlar con certeza. Pero no hay dudas de que tener malos hábitos de salud como fumar, beber alcohol, tener una nutrición pobre y no ejercitar puede afectar nuestra esperanza de vida hasta en 12 años

En la actualidad, existen tres lugares en el mundo donde los hombres superan fácilmente los 100 años de edad: Hunza, en Pakistán; Vilcabamba, en Ecuador y Abjasia, una región próxima a Rusia. La tierra de los Hunzas se encuentra situada entre China y la India, zona que actualmente pertenece a Pakistán y se le ha dado el nombre de Valle de la eterna juventud.

En este lugar paradisíaco, los infartos, el cáncer, la hipertensión y todas las enfermedades causadas por el modo de vida moderno no tienen lugar. No hay neuróticos ni criminales y la mayoría de sus habitantes conservan un perfecto equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Los Hunzas habitan casas de piedra en aldeas situadas a una altura de 1600 a 2500 metros sobre el nivel del mar. Sólo producen lo que necesitan para vivir. De la misma manera, los habitantes de Abjasia y Vilcabamba transcurren sus días en una altura promedio de 2000 metros, recolectando sus cosechas, caminando todo el día en medio de la montaña. Todo esto garantiza un perfecto estado físico y mental. Pero, además, existen determinadas características culturales que hacen que la longevidad sea también el resultado de una forma de vida.

A diferencia de nuestro mundo, para estos pueblos no existe una noción específica para viejo. Por ejemplo, la palabra que tienen los abjasios para designar a un anciano se puede traducir como «persona de larga vida». Además, la gente mayor es muy respetada. Esa cultura, junto a la dieta y la actividad física, tiene como resultado la existencia de los seres humanos más longevos del planeta.

Al encontrar tres áreas del mundo donde los hombres y mujeres viven usualmente más de 100 años, los científicos se han dedicado a investigar y tratar de evaluar los rasgos que tienen en común. Se llegó a las siguientes conclusiones:

1)  Viven en montañas. El aire, por lo tanto, es absolutamente puro.

2)  Están aislados de los centros urbanos. No tienen contacto con bacterias o virus que puedan provocar enfermedades ni padecen del estrés típico de las ciudades.

3)  Confieren un estatus elevados a los ancianos y les permiten participar plenamente en la comunidad. Esto
los hace sentirse útiles durante toda su vida.

4)  Sus vidas cotidianas exigen constante actividad de resistencia. Sus prácticas domésticas y agrícolas se llevan a cabo durante toda la vida a una altura promedio de 2000 metros.

5)   Comen ligeramente, con dietas que incluyen poco o nada de carne. De esta forma, no sufren de ninguna enfermedad derivada del consumo excesivo de grasa animal.

En el intento por conocer la fórmula de la longevidad, los científicos descubrieron que estos tres pueblos tienen en común dos factores que parecen ser fundamentales: la poca cantidad de calorías que consumen y la actividad física que desarrollan. Contra una ingestión diaria de 3300 calorías del hombre común, las dietas de los naturales de Vilcabama y de Hunza son muy similares entre sí y sustancialmente inferiores en cantidad.

Los Hunza consumen apenas un poco más de la mitad de las calorías de un habitante de una gran ciudad. La cantidad de proteínas de la carne consumida también es un 50 por ciento inferior. Las grasas, por su parte, son la tercera parte y los carbohidratos están en un nivel similar.

En definitiva, la carne y los productos lácteos constituyen sólo el uno y medio por ciento de la ingestión de proteínas. Todos los habitantes de estas regiones comen relativamente poco, sólo ingieren alimentos de su propia cosecha tales como verdura fresca, productos lácteos y granos integrales. Comen poca carne y prefieren duraznos, melón, manzanas, uvas, peras, granadas, damascos, cerezas y moras.

Beben agua que proviene de los glaciares o manantiales y suelen comer verdura cruda. También se alimentan con mucho pan, que contiene todas las sustancias nutritivas  de grano integral.

Normalmente llevan una bolsa con cereales o un pedazo de pan que acompañan con duraznos frescos o secos, ya que conocen el potencial energético de las frutas desecadas. Estos grupos humanos sólo comen dos veces al día, de manera que el estómago no sufre constantemente por estar demasiado lleno. De la misma manera, tampoco suelen mezclar alimentos, evitando así las incompatibilidades químicas. Por otra parte, el sólo andar por las montañas a pie durante las actividades diarias hace que mantengan un alto grado de aptitud cardiovascular, además del tono muscular general.

Los secretos de la longevidad
La mayor parte de los estudios realizados apunta a encontrar los factores comunes de cada población longeva, de modo de obtener sus características más salientes y adaptarlas a los modos de vida de los países y habitantes de Occidente. A continuación, los misterios revelados por los más expertos especialistas:

1-Comer sólo cuando se tiene hambre: es importante distinguir el hambre del apetito. Los ataques de apetito repentino se deben a la costumbre, mientras que el auténtico hambre se debe a un hecho fisiológico.

2-Suprimir una de las tres comidas diarias: comemos demasiado. Sería suficiente consumir la mitad o un tercio de lo que habitualmente entra en nuestro sistema digestivo.

3-Masticar bien cada bocado: esto es fundamental para tener una buena digestión. Hay que acostumbrarse a comer tranquilo, masticar varias veces cada bocado y tragarlo sólo una vez que haya quedado bien impregnado de saliva.

4-No comer entre comidas: sólo están permitidos la fruta fresca y los jugos de frutas.

5-No beber agua durante las  comidas :  el agua diluye el ácido clorhídrico. Esto reduce la capacidad de este líquido vital para el proceso de digestión.

6-No ingerir alimentos cuando se está emocionado: el estrés altera la digestión y produce malestares estomacales.

7-No comer alimentos  elaborados con grasas animales: a pesar de que son una fuente importante de energía, las grasas participan en la aparición de muchas enfermedades, especialmente la ateroesclerosis y las cardiopatías. Por lo tanto, es muy importante consumir pocas carnes rojas y embutidos.

8-Evitar las bebidas, cremas o chocolates sintéticos: los conservantes producen gran cantidad de radicales libres, responsables de desatar el proceso de envejecimiento.

9-Dormir al menos ocho horas por día: si es posible, hacerlo antes de medianoche, cuando se da el sueño más reparador.

10-Dormir fresco y ventilado: en lo posible, colocar la cama de modo que la cabecera esté orientada al norte.

11-Desterrar ideas y emociones negativas: tratar de mantenerse positivo, alegre y optimista.

12- Recibir cada día  una dosis no excesiva de sol: el sol es la fuente de toda energía y al exponernos moderadamente a sus radiaciones, nuestras fuerzas se incrementarán.

13-Respirar profunda y rítmicamente: El aire fresco es un requisito imprescindible para tener buena salud.

14-Caminar diariamente unas dos horas: la caminata es un ejercicio muy eficaz para mantener el estado físico, aumentar la capacidad cardiopulmonar y combatir el estrés. La única condición para que   el   caminar   sea realmente efectivo es que el paso sea ligero, de manera que el corazón se acelere tanto como para que la caminata resulte un ejercicio aeróbico.

15-Comer fruta y verdura de estación, cruda: la fruta fresca garantiza la conservación de las vitaminas.

16-Realizar cada tanto una dieta de un solo alimento: durante este intento, consumir una sola clase de fruta o verdura por cada comida. Esta es una forma de ayuno que tendrá la propiedad de desintoxicar su organismo.

17-Cocinar sin agua: de esta manera se aprovecha todo el contenido vitamínico de frutas y verduras. En caso de utilizar agua, beber el caldo producto de la cocción, rico en vitaminas y minerales.

18-Ingerir semillas de toda clase y frutas secas: son una importante fuente de energía y de vitaminas del grupo B.

19- Ingerir diariamente una ración de germinados crudos: los brotes de soja y alfalfa son un buen ejemplo. Además de la cantidad de vitaminas y minerales que aportan, la soja es importante para la prevención del cáncer.

20-Consumir especias: es posible cultivarlas en macetas o en el balcón. El tomillo y el orégano son especialmente indicados para prolongar la vida.

Todos los consejos que hemos enumerado hasta aquí representan apenas una parte  de la inmensa diferencia que existe entre el modo de vida hunza o abjasio y el nuestro. Al margen del abismo que separa ambas culturas en materia de alimentación y costumbres de la vida cotidiana, existen otras diferencias más sutiles que pueden ser salvadas rápidamente con un sencillo cambio en nuestra actitud diaria de vida.

alimentacion sana con verduras

Alimentacion sana con verduras y frutas

CONSEJOS PARA UNA VIDA LONGEVA: Son muchas las posibilidades que tenemos a mano para alcanzar el ideal de una vida larga y gozando de una salud excelente. Los consejos que siguen conforman un listado de los hábitos de la longevidad.

1) No consumir los alimentos muy calientes: el paso de alimentos demasiado calientes puede provocar lesiones en el esófago y úlceras en el estómago.

2) No secarse la transpiración: contiene un ácido que funciona como filtro solar natural, además de eliminar impurezas.

3)  Leer mucho: la lectura mantiene activa la memoria.

4)  Caminar: baja la presión arterial, aumenta el colesterol bueno, favorece la circulación y levanta el ánimo.

5)  Reducir el consumo de café: la cafeína acelera el ritmo cardíaco.

6)  Evitar el consumo de azúcares refinados.

7)  Aprender a decir no: aceptar algo que no queremos suma preocupaciones.

8) Renovar periódicamente el aspecto personal: puede ser un corte de pelo, una vestimenta distinta o un maquillaje diferente. Cambiar nuestro aspecto nos hace ver bien frente a los demás.

9) Recordar que la función hace al órgano: la mejor manera de mantener al cuerpo en perfecto estado de funcionamiento es usándolo. La sexualidad se potencia más cuando se  hace el amor.

10) No desperdiciar las energías de la naturaleza: aprovechar el mar y las montañas para recargar las energías.

11)  Liberarse del estrés: buscar alternativas para reducir los niveles de tensión, como el yoga o la digitopuntura.

12)  Hacer una siesta diaria: treinta minutos por día será suficiente para un sueño reparador durante la tarde.

13) Comer frutas y verduras crudas.

14)  Proponerse siempre nuevos proyectos: estar siempre atento a nuevos desafíos mantiene en forma nuestra mente y nos brinda una razón más pa

15)  Aprovechar al máximo la luz natural: organizar las actividades de tal manera que coincidan con las horas de luz solar.

16)  Evitar los grandes esfuerzos: si se trata de levantar un peso, afirmarse primero para que sean los brazos quienes hacen la fuerza, y no la espalda.

17)   Mantener ventilada la casa: las ventanas abiertas combaten contaminantes, bacterias y virus.

18) Descansar: el cansancio es la puerta de entrada a la depresión.

19)  No fruncir el ceño: crea arrugas e instala una tensión innecesaria en la frente, que produce dolor de cabeza.

20)  Controlar un sobrepeso mayor a cinco kilos: si es imposible mantener el peso ideal, intentar que el sobrepeso no exceda los cinco quilos.

21)  Beber mucha agua: dos litros de agua por día mantienen en perfecto funcionamiento las vías urinarias e hidratan la piel.

22)  Comer en una atmósfera tranquila: la mayor parte de los problemas gástricos surge de comer tensionado, nervioso o apurado.

23)  Elegir productos frescos: sólo las frutas y verduras frescas mantiene el nivel óptimo de vitaminas y minerales.

24)  Meditar: quince minutos de meditación diarios permiten aclarar las ideas y recuperar la paz interior.

25)  El almuerzo debe ser más sustancioso que la cena

26)  Dedicar momentos al juego, el humor, la relajación y la buena compañía.

27)  Evitar la rutina: hacer siempre algo distinto mantiene la mente joven y aumenta la vitalidad.

28) Viajar: siempre que exista la posibilidad de hacerlo, viajar abre la mente y enriquece.

29)  No usar utensilios de aluminio: es mejor utilizar elementos de acero inoxidable. El aluminio puede ser tóxico e influir en la composición química de ciertas comidas.

30)  Restringir el consumo de sal: el cloruro de sodio produce hipertensión arterial.

31)   No comer carnes quemadas: el ácido acroico que contienen pueden producir cáncer.

32) Incluir fibras en la dieta: purifican, tran impurezas y quitan el hambre.

33) Realizar ejercicios aeróbicos: desintoxican el organismo, potencian la resistencia cardiovascular y fortalecen el sistema respiratorio y circulatorio.

34)  No fumar.

35)  Evitar el estreñimiento: no descuidar las funciones intestinales. Ir de cuerpo una vez al día, por lo menos.

Lenguaje Oral y Escrito Vocales y Consonantes Sonidos y Letras

Lenguaje Oral y Escrito – Vocales y Consonantes Sonidos- Fonética

EL PODER DE LA PALABRA:
EL LENGUAJE: ORAL Y ESCRITO

El lenguaje humano es un medio de comunicación en el que las señales se perciben por el oído y se emiten por la voz; es, pues, en principio oral. El ser humano, aprovechando el aire que sale de los pulmones y con la ayuda de los órganos de la cavidad bucal, produce sonidos diferentes que se suceden unos a otros. Agrupando estos sonidos en palabras y oraciones se comunica con los demás.

Los órganos que intervienen en la fonación o emisión de sonidos son: los pulmones, las cuerdas vocales, el velo del paladar, la lengua y los labios. Según sea la posición y el movimiento de cada uno de estos órganos, el resultado será uno u otro sonido.

Los sonidos emitidos por el hablante se transmiten a través de un medio físico, el aire, y son percibidos por el aparato auditivo del interlocutor. Sin embargo, el ser humano necesitó siempre que sus palabras no «se las llevara el viento» y, como desde la más remota antigüedad había practicado las artes graneas con fines mágicos y religiosos, como sucede con las pinturas rupestres, se sirvió de ellas para reproducir su pensamiento.

Así fue evolucionando la expresión escrita desde los jeroglíficos egipcios hasta la creación de un alfabeto, en nuestro caso el latino, que podemos definir como conjunto de signos gráficos que reproducen por escrito los sonidos de una lengua.

LOS SONIDOS: VOCALES Y CONSONANTES

Los sonidos se distinguen entre sí por la forma en que interviene cada uno de los órganos del aparato fonador humano.
La primera diferencia y la más importante es la que distingue a las vocales de las consonantes.

• Las vocales se caracterizan porque en su pronunciación el aire que sale de los pulmones no encuentra obstáculos en la cavidad oral; por eso, no necesitan apoyarse en las consonantes. Según el grado de apertura de la cavidad bucal pueden ser abiertas: /a/; semiabiertas: /e/ /o/ y cerradas: /i/ /u/. El rasgo de apertura de las vocales interviene en la formación de los diptongos.

• Las consonantes se pronuncian cuando el aire que sale de los pulmones encuentra obstáculos producidos por alguno de los órganos articulatorios. La clasificación de las consonantes es mucho más compleja porque en su pronunciación intervienen cuatro factores:

-El punto de articulación. Se refiere al lugar donde se sitúa el obstáculo que se opone a la salida del aire: en los labios, sobre el paladar, en los alvéolos, etc.

-La acción del velo del paladar. Se considera la posición del velo del paladar en el momento de la articulación, permitiendo que el aire salga por la cavidad oral o impidiéndolo de manera que salga a través de la nariz.

-El modo de articulación. Se atiende a la forma como el aire espirado supera los obstáculos que se oponen a su salida: si sale de golpe, en forma de roce, o por los laterales de la lengua.

-La intervención de las cuerdas vocales. Según vibren o no las cuerdas vocales durante la articulación de una consonante. Si las cuerdas vocales vibran, decimos que la consonante es sonora; si no vibran, es sorda.

En el habla las consonantes siempre van acompañadas de las vocales, formando las sílabas con ellas. Sólo se pronuncian sin el apoyo de las vocales para relacionar sonidos y letras en el aprendizaje de la lectura. La pronunciación de los diferentes sonidos se aprende en la infancia por imitación de las personas con las que se convive, sin que para ello sea necesario conocer los rasgos que caracterizan a cada uno de ellos. Sin embargo, hay sonidos que encierran mayor dificultad y otros que por relajación se pronuncian en el habla rústica y vulgar de forma descuidada.

En estos casos el conocimiento de los rasgos puede ayudar a corregir los defectos de pronunciación. A veces se precisa de la ayuda de la logopedia, tratamiento que relacionado con la psicología v la medicina tiene un gran prestigio en la actualidad para corregir las disfunciones o malos usos de la voz, de la articulación de sonidos y de su correspondencia con las letras.

Los sonidos del español son cinco vocálicos y diecinueve consonánticos, que suman veinticuatro frente a las letras, que son veintisiete porque no hay coincidencia perfecta entre sonidos y letras.

EL ALFABETO: LAS LETRAS

El alfabeto español, constituido por veintisiete letras, representa de forma visual los sonidos de nuestra lengua, pero no lo hace de forma perfecta, a pesar de que la correspondencia entre sonidos y letras es más precisa que en la mayoría de las restantes lenguas.

La falta de coincidencia entre sonidos y letras se debe a la evolución que ha sufrido nuestra lengua a lo largo de su historia. Los fonemas no han sido siempre los mismos y, como durante los primeros tiempos no se escribía en castellano sino en latín, el habla fue evolucionando con absoluta libertad porque no existían normas escritas.

La lengua se va transformando con el paso del tiempo, aunque de manera lenta, y con ello unos fonemas se confunden con otros, alguno desaparece y, de una forma inconsciente para los hablantes, una letra que representaba un fonema determinado representa otro distinto, o bien una letra representa un fonema que ahora no se pronuncia.

En la actualidad estamos asistiendo a la desaparición progresiva del fonema que representa la letra ll (doble ele) , porque se confunde con el sonido y. La mayor parte de los americanos de habla hispana y también los niños españoles ya no son capaces de articular este fonema y, aunque en la lengua escrita es incorrecta la confusión y el contexto ayuda a no confundir las palabras con una u otra letra (callado/cayado, hulla/huya, halla/haya), podría suceder, y es previsible que así sea, que con el tiempo se neutralizara la diferencia y se confundieran en un solo fonema.

Las anomalías entre letras y fonemas del español son las siguientes:
• Fonemas que se representan con dos letras diferentes: /c/, zapato/cine/ceniza; /k/, casa/queso/kilo; Ib I, beso/vaso.
• Letras dobles que representan un solo fonema: /ll/, lleno; /ch/, chocolate; /rr/, torre; /qu/, queso; /gu/, guerra.
• Una sola letra representa gráficamente dos fonemas: /x/, examen.

Palabras En Inglés Usadas en el Español

Leyendas Griegas Heroes y Dioses Griegos Relatos de la Mitologia

Leyendas Griegas Relatos de Héroes y Dioses

LA PROFECÍA DEL ORÁCULO AL REY: El rey Acrisio reinaba en Argos. Hace de ello muchos, muchos años. Como no tenía ningún hijo varón, sino Leyendas Griegas Relatos de Héroes y Dioses una sola hija llamada Danae, consultó el oráculo sobre lo que debía hacer para tener descendencia masculina.

El oráculo le respondió: «No esperes ya ningún hijo más,  pero un nieto te matará y preso de pánico por su vida y su reino, encerró a su  hija Danae en una sólida estancia subterránea construida de piedra.

Pero el más poderoso de los dioses, Zeus, bajó a la Tierra en forma de una niebla de oro y llegó hasta ella. Danae recogió aquella fina lluvia de oro  con su manto, y de ella apareció el dios supremo que se posó con ella. De esta unión con Zeus nació un niño, que ella llamó Perseo.

Pero un buen día, el rey Acrisio escuchó la vocecita un niño que estaba jugando. Ordenó que abriesen inmediatamente aquella estancia, hasta entonces siempre cerrada, y que madre e hijo compareciesen ante él.

Acrisio no podía dar crédito a lo que su hija decía, que el padre del niño era el propio Zeus. Temiendo constantemente que se cumpliese el oráculo, encerró esta vez a madre e hijo en un gran arcón de madera, ordenando seguidamente que fuese arrojado al mar. La gran caja de madera flotó y navegó a la deriva, sin rumbo fijo, era un juguete de las olas. La madre, temerosa y con lágrimas en los ojos, abrazaba con fuerza a su querido y desamparado hijo, mientras sollozaba..

EL ABANDONO DE PERSEO: En qué desamparo te encuentras, querido hijo, sin que sepas lo que te ocurre. Tú duermes aún el tranquilo sueño de un niño de pecho y apoyas tranquilamente tu querida carita contra mi cuerpo. Duerme, duerme mi niño, sigue durmiendo.

Y tú, Zeus, padre de esta criatura, procura salvarnos, aparta de nosotros esta desgracia, al menos de nuestro hijo. Azotada por el viento y el oleaje, la caja prosiguió su viaje a la deriva hasta llegar cerca de una playa de la isla de Serifos, donde el pescador Dictis ordenaba precisamente sus redes. Éste lanzó inmediatamente una gran red al agua y pescó la gran caja de madera.

La arrastró fuera del agua, mientras las olas, con sus crestas de blanca espuma, seguían golpeando la caja. Danae, al principio, se asustó, pero el niño Perseo obsequió al pescador con su risa, contagiosa y sincera, una demostración de su ascendencia divina. Pero en la isla de Serifos gobernaba como rey Polidectes, hermano gemelo de Dictis. Unos hermanos desiguales, el uno era muy bondadoso, poseía un collar de oro; el otro, el rey, era tenebroso y malévolo.

SU IMPOSIBLE MISIÓN: Sin dudar, acogió a los dos náufragos y crió al pequeño Perseo en su palacio. Tanto la madre como el hijo eran buenos para realizar todos los trabajos que les ordenaba, sin olvidar que Polidectes se había enamorado de Danae. De esta forma fueron transcurriendo los años. Perseo se había convertido en un esbelto y robusto joven.

Y el rey seguía con una idea fija en su cabeza: quería casarse con Danae. Pero como que tanto ella como su hijo Perseo estaban en contra de estos esponsales, el señor de la isla no tuvo más salida que engañar a Perseo, ordenándole que fuese en busca de la cabeza de la terrible Gorgona Medusa. Perseo ignoraba que las tres Gorgonas: Esteno, Euriale y Medusa, eran unos monstruos terroríficos; poseían alas, unos dientes poderosos y en la cabeza serpientes en lugar de cabellos. Su mirada era tan terrible y espantosa que aquel que las contemplaba quedaba inmediatamente petrificado.

Excepto Medusa, las otras dos eran inmortales y vivían en el límite más lejano del mundo, alejadas de todo, en los insondables abismos de noche y de la muerte. Por este motivo, Polidectes estaba convencido de que Perseo no sobreviviría jamás a esa misión.

Pero Perseo, hijo de Zeus, era muy amado y muy valioso para los dioses, y Zeus había escuchado en sufrimiento las insistentes súplicas de la madre, mientras a la deriva en alta mar, y no las había olvidado.

El joven  de corazón valiente, emprendió el largo viaje para enfrentarse a las aventuras que le esperaban. Llegó al lugar donde moraban las hermanas de las Gorgonas, que habían nacido como mujeres muy ancianas; eran las guardianas de las Gorgonas y sólo ellas conocían el camino que conducía hasta ellas.

El valeroso joven les robó el diente y el ojo -las tres sólo poseían un único ojo que utilizaban alternativamente-, que sólo devolvió cuando le indicaron el camino que debía seguir. Pero el camino le conducía primero a las ninfas y éstas entregaron tres objetos a Perseo, con los que podría cumplir su misión: unos zapatos con alas, con los que podía volar por los aires, una bolsa mágica para la cabeza de la Gorgona, y un yelmo que lo haría invisible.

LA LUCHA CONTRA LAS GORGONAS: Tan pronto se lo colocaba, era invisible para todos. La diosa Atenea le entregó además un espejo metálico intensamente brillante. Perseo se sujetó los zapatos alados y dejó que el viento lo transportase hasta el fin del mundo, allí donde habitaban los monstruos con las serpientes en la cabeza. las montañas eran allí altísimas, tanto que parecían acariciar el cielo, y Perseo divisó unas figuras petrificadas que permanecían inmóviles en medio de aquel paraje: un león que huía, que parecía mirar al vacío con sus fauces abiertas, una persona ésta también en plena huida, también convertida en piedra.

A la izquierda y derecha del camino había animales, personas jóvenes y adultas, niños, como cincelados por un escultor que pretendiese representar el pavor. Todos ellos habían sido las inocentes víctimas de las Gorgonas; con sólo mirarlas habían quedado petrificadas. Perseo se aproximó cautelosamente, internándose más y más en las profundidades de una cueva; por precaución sujetó bien delante de su rostro el espejo que Atenea le habla entregado, porque sólo reflejada en el espejo podía mirar a Medusa si no deseaba, también él, verse convertido en piedra. Percibió desde lejos una voz ronca y luego los silbidos de los colúbridos; esperó hasta que llegase la noche y las Gorgonas se hubiesen dormido; luego, con suma cautela, se aproximó cada vez más a ellas hasta descubrir en el espejo la imagen de la Medusa. Desenvainé rápidamente su espada y con un  fuerte golpe le separó la cabeza del tronco la cabeza rodó por el suelo. Su rostro, convenido en una horrenda caricatura, miraba fijamente al vacío. Pero de la sangre que broté del tronco de la Gorgona surgió, envuelto en tempestuosas nubes, el caballo alado Pegaso.

El héroe introdujo la cabeza de la Medusa en la bolsa mágica. Pero apenas había finalizado su trabajo cuando las otras dos Gorgonas, sus hermanas inmortales, se despertaron y desearon vengar inmediatamente la muerte de su hermana. Perseo se cubrió rápidamente con el yelmo mágico, ahora era invisible para aquellos dos monstruos. Con sus zapatos alados ascendió y emprendió el vuelo; de esta forma consiguió salvarse de aquellos malignos y vengativos espíritus, las tormentosas ráfagas de viento zarandeaban a Perseo en el aire, de forma que al llegar la noche decidió pisar nuevamente tierra. Pero había descendido en el territorio del poderoso gigante Atlas. Éste poseía numerosos rebaños de ganado y grandes huertos en los que crecía un árbol con ramas de oro, hojas de oro y manzanas de oro. Perseo había confiado que el gigante lo acogería bien, ofreciéndole la hospitalidad deseada, pero el gigante estaba terriblemente enojado, deseaba darle muerte porque, según un oráculo, sólo había venido para robarle su oro. Perseo extrajo entonces de su bolsa mágica la cabeza de la Medusa y se la mostró al gigante. Atlas quedó inmediatamente petrificado convertido en una gigantesca montaña de piedra.

PERSEO SALVA Y  SE ENAMORA DE ANDRÓMEDA: A la mañana siguiente y con el viento en calma, el héroe ascendió de nuevo hacia el cielo y voló por encima de muchos países y montañas hasta llegar al país de Cefeo, en la lejana Etiopía. A los pies de un altísimo acantilado rocoso pudo ver a una hermosa muchacha encadenada a las rocas. De no ser por el viento que agitaba suavemente sus trenzas, habría podido creer que se trataba de la preciosa obra maestra de un gran escultor. Su corazón empezó a palpitar con fuerza, el héroe se había enamorado apasionadamente. Descendió entonces hasta casi pisar la tierra, diciéndole a la preciosa muchacha: «Quién eres tú? ¿Qué trágico destino quiere que permanezcas encadenada?

La bella prisionera lloraba Y sollozaba, pero finalmente confió en el joven Y relató al héroe su infortunio: «Me llamo Andrómeda Y soy la hija del rey de este país. Mi madre se pavonea y afirma que es más hermosa que todas las ninfas. Por este motivo, Poseidón, el dios de los mares y protector de las ninfas, se enfureció terriblemente, tanto que produjo una gigantesca marea y envió además un terrible monstruo marino pata que nos destruyese a todos. Según el oráculo, mi padre me ha encadenado en este lugar para que sirva de comida al monstruo, sólo así podrá salvarse mi país.

Mientras pronunciaba estas palabras el suave ritmo de las olas fue transformándose paulatinamente en un salvaje fragor, las olas se encrespaban cada vez más para, al golpearse unas contra otras, partiéndose en dos. De repente, del fondo de los mares surgió un monstruo horrendo. Era tan gigantesco que con su cuerpo cubría toda la superficie del mar. i-iormrii.:idos por los gritos desesperados de la doncella, sus p:tIwn acudieron inmediatamente con el ánimo de salvarla, pero resultaba imposible prestarle ayuda.

Sin embargo, Perseo se propuso salvar a la bella muchacha, siempre y cuando sus padres se la concediesen como esposa. Los padres aceptaron la proposición, además de pro-meterle un reino. El monstruo se había ido aproximando cada vez más a la costa, quería su víctima. Pero Perseo, gracias a sus zapatos alados, ascendió, rápido como una saeta, hacia las nubes; el monstruo sólo podía ver ahora su sombra reflejada sobre la superficie del agua y con rabia, echando espuma por la boca, se arrojó sobre la sombra. Mas Perseo descendió ahora vertiginosamente, sentándose sobre la espalda del terrible monstruo, que seguía vociferando con verdadera furia. Perseo sujetó con fuerza su cabeza, que tan pronto extraía del mar como la sumergía de nuevo en las oscuras olas. El monstruo intentaba morder a Perseo, pero el héroe desenvainó su espada y la introdujo más y más en el escamoso cuerpo del monstruo, hasta que éste se desangró y se hundió hasta lo más profundo del mar.

PERSEO ESPOSA A ANDRÓMEDA: El héroe fue recibido entonces en la playa con grandes demostraciones de júbilo, además de ser acogido y saludado con gran alegría por los padres de Andrómeda; le habían prometido que sería su yerno. Inmediatamente después se celebraron los esponsales. Pero no se habían cumplido aún todas las desventuras y aventuras del héroe. Fineo, hermano del rey Cefeo, interrumpió furiosamente la fiesta de la boda; exigía que Andrómeda fuese su esposa, a él le había sido prometida. Pero Perseo no podía imponerse a las salvajes acometidas de las bandas criminales de su rival que, asesinando, irrumpieron violentamente en la fiesta.

El héroe regresó entonces a la playa. Fue a buscar la cabeza de la Medusa. Regresó a la sangrienta fiesta y dijo a todos los presentes que quien fuese aún su amigo ocultase inmediatamente su rostro. Quienes no lo hicieran se convertirían inmediatamente en piedra tan pronto contemplasen la faz de la Gorgona. Sólo Fineo logró sobrevivir, e imploró al héroe que le perdonase la vida. Pero Perseo le respondió: «No temas, yo no te mataré con mi arma, pero sí deseo que seas eterno», y le mostró la cabeza de la Medusa. Los aún suplicantes brazos de Fineo, las lágrimas que brotaban de sus ojos, todo quedó petrificado, allí sólo quedó la solidificada, la pétrea imagen del que suplicaba.

EL REGRESO A SU ISLA NATAL JUNTO A SU MADRE: Poco tiempo después, Perseo y su joven esposa regresaron a la isla de Serifos, donde su madre, que no había dejado de sollozar, seguía esperándolo en el templo; Polidectes pretendía, una y otra vez, aunque siempre en vano, que fuese su esposa, aunque fuera por la fuerza. Pero el héroe vengador le mostró a Polidectes la cabeza de la Medusa y el rey quedó inmediatamente petrificado.

Perseo entregó el reino al pescador Dictis, hermano del rey, por haber cuidado y atendido en todo instante a su querida madre. Devolvió a Hermes los zapatos alados y el saco mágico, y a Atenea le regaló la cabeza de la Medusa. Después de cumplir con estas obligaciones, Perseo, junto con su esposa y su madre emprendió el camino hacia el lugar del que hacia tantos años habían partido: a Argos, donde aún gobernaba el rey Acrisio, su abuelo. No se había cumplido aún el oráculo del destino. Por temor al viejo oráculo, Acrisio huyó del país y cedió el trono a su nieto.

PERSEO MATA A SU PADRE: Pero en cierta ocasión, Perseo llegó al país al que su abuelo había huido, El héroe había sido invitado a unos solemnes funerales, participando luego en una competición deportiva. Al lanzar el disco, éste, mal dirigido por el viento, golpeó con fuerza al abuelo y lo mató. De esta forma se cumplía el destino predicho por e] oráculo. Perseo sepultó con toda solemnidad a su abuelo y como vacilaba en aceptar la herencia del abuelo, por él involuntariamente asesinado, entregó el reino a un familiar suyo; mas este familiar, a cambio, le hizo nuevamente entrega de todo su reino.

Otro ejemplo de fuerza y valor es también el del héroe ateniense por excelencia, Teseo. Era éste hijo de Egeo, rey de Atenas, y de Etra. Según la tradición, se casó primero con la amazona Hipólita, de la que tuvo un hijo, Hipólito. Más tarde se casó con Fedra, mujer que, según el mito, se enamoró de su hijastro, Hipólito, sin que éste le correspondiera. Estos amores acabaron trágicamente. Se dice que en casi todas sus hazañas Teseo trataba de emular a Heracles. Igual que él mató fieras, como el terrible toro de Maratón.

Sin embargo, sus dos gestas más conocidas son la destrucción del Minotauro y su bajada a los Infiernos. Respecto a la primera, Teseo llegó a Creta donde penetró en el Laberinto, palacio de muchos pasillos y habitaciones en donde habitaba el Minotauro, monstruo mitad hombre, mitad toro, que se alimentaba de carne humana. En su empresa contó con la ayuda de la joven Ariadna, hija del rey de Creta Minos, la cual le dio un hilo de lana con el que pudo encontrar la salida de aquel recinto. En la segunda de sus gestas bajó al mundo de los muertos con otro héroe, Pirí-too, con la intención de raptar a Prosérpina, la esposa de Hades. Habiendo sido capturados por el rey infernal, Heracles consiguió rescatar a Teseo.

El último de nuestros héroes es Jasón, hijo de Esón, rey de Yolcos. Se cuenta que éste perdió el trono a manos de Pellas, tío de Jasón, quien para recuperarlo fue obligado por su tío a emprender un viaje a la Cólquide, donde se encontraba el famoso vellocino de oro. Era ésta la piel dorada de un carnero con poderes mágicos. Para organizar la expedición Jasón no dudó en convocar a los principales héroes griegos del momento, quienes viajaron en la nave Argos, de ahí el nombre de Argonautas con el que se les conoce. En su empresa también le ayudó Medea, hija del rey de la Cólquide, que conocía las artes de la magia. Tras conseguir el vellocino, recuperó el trono de Yolcos y se casó con Medea. Esta, en la tradición mítica, acabó convirtiéndose en el prototipo de la mujer celosa y vengativa, capaz de los peores crímenes por retener al hombre al que amaba.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad.