Hábitos Para Una Vida Sana y Longeva Sugerencias y Tips



HÁBITOS Y SUGERENCIAS PARA UNA VIDA SANA Y LONGEVA

Los habitantes de algunas regiones del planeta alcanzan una vida de más de 100 años con relativa facilidad. Atendiendo a sus hábitos y costumbres, los científicos pudieron elaborar una serie de consejos para que cualquier ser humano del mundo tenga una vida más larga y sana. Vivir 100 años no es imposible y sólo se necesita de algunos cambios en nuestra forma de comer, además de ejercitarnos y predisponernos mentalmente ante las experiencias de cada día.

Son muchos los factores que pueden alargar la vida, y ciertamente los años que vivamos no los podemos controlar con certeza. Pero no hay dudas de que tener malos hábitos de salud como fumar, beber alcohol, tener una nutrición pobre y no ejercitar puede afectar nuestra esperanza de vida hasta en 12 años

En la actualidad, existen tres lugares en el mundo donde los hombres superan fácilmente los 100 años de edad: Hunza, en Pakistán; Vilcabamba, en Ecuador y Abjasia, una región próxima a Rusia. La tierra de los Hunzas se encuentra situada entre China y la India, zona que actualmente pertenece a Pakistán y se le ha dado el nombre de Valle de la eterna juventud.

En este lugar paradisíaco, los infartos, el cáncer, la hipertensión y todas las enfermedades causadas por el modo de vida moderno no tienen lugar. No hay neuróticos ni criminales y la mayoría de sus habitantes conservan un perfecto equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Los Hunzas habitan casas de piedra en aldeas situadas a una altura de 1600 a 2500 metros sobre el nivel del mar. Sólo producen lo que necesitan para vivir. De la misma manera, los habitantes de Abjasia y Vilcabamba transcurren sus días en una altura promedio de 2000 metros, recolectando sus cosechas, caminando todo el día en medio de la montaña. Todo esto garantiza un perfecto estado físico y mental. Pero, además, existen determinadas características culturales que hacen que la longevidad sea también el resultado de una forma de vida.

A diferencia de nuestro mundo, para estos pueblos no existe una noción específica para viejo. Por ejemplo, la palabra que tienen los abjasios para designar a un anciano se puede traducir como «persona de larga vida». Además, la gente mayor es muy respetada. Esa cultura, junto a la dieta y la actividad física, tiene como resultado la existencia de los seres humanos más longevos del planeta.

Al encontrar tres áreas del mundo donde los hombres y mujeres viven usualmente más de 100 años, los científicos se han dedicado a investigar y tratar de evaluar los rasgos que tienen en común. Se llegó a las siguientes conclusiones:

1)  Viven en montañas. El aire, por lo tanto, es absolutamente puro.

2)  Están aislados de los centros urbanos. No tienen contacto con bacterias o virus que puedan provocar enfermedades ni padecen del estrés típico de las ciudades.



3)  Confieren un estatus elevados a los ancianos y les permiten participar plenamente en la comunidad. Esto
los hace sentirse útiles durante toda su vida.

4)  Sus vidas cotidianas exigen constante actividad de resistencia. Sus prácticas domésticas y agrícolas se llevan a cabo durante toda la vida a una altura promedio de 2000 metros.

5)   Comen ligeramente, con dietas que incluyen poco o nada de carne. De esta forma, no sufren de ninguna enfermedad derivada del consumo excesivo de grasa animal.

En el intento por conocer la fórmula de la longevidad, los científicos descubrieron que estos tres pueblos tienen en común dos factores que parecen ser fundamentales: la poca cantidad de calorías que consumen y la actividad física que desarrollan. Contra una ingestión diaria de 3300 calorías del hombre común, las dietas de los naturales de Vilcabama y de Hunza son muy similares entre sí y sustancialmente inferiores en cantidad.

Los Hunza consumen apenas un poco más de la mitad de las calorías de un habitante de una gran ciudad. La cantidad de proteínas de la carne consumida también es un 50 por ciento inferior. Las grasas, por su parte, son la tercera parte y los carbohidratos están en un nivel similar.

En definitiva, la carne y los productos lácteos constituyen sólo el uno y medio por ciento de la ingestión de proteínas. Todos los habitantes de estas regiones comen relativamente poco, sólo ingieren alimentos de su propia cosecha tales como verdura fresca, productos lácteos y granos integrales. Comen poca carne y prefieren duraznos, melón, manzanas, uvas, peras, granadas, damascos, cerezas y moras.

Beben agua que proviene de los glaciares o manantiales y suelen comer verdura cruda. También se alimentan con mucho pan, que contiene todas las sustancias nutritivas  de grano integral.

Normalmente llevan una bolsa con cereales o un pedazo de pan que acompañan con duraznos frescos o secos, ya que conocen el potencial energético de las frutas desecadas. Estos grupos humanos sólo comen dos veces al día, de manera que el estómago no sufre constantemente por estar demasiado lleno. De la misma manera, tampoco suelen mezclar alimentos, evitando así las incompatibilidades químicas. Por otra parte, el sólo andar por las montañas a pie durante las actividades diarias hace que mantengan un alto grado de aptitud cardiovascular, además del tono muscular general.

Los secretos de la longevidad
La mayor parte de los estudios realizados apunta a encontrar los factores comunes de cada población longeva, de modo de obtener sus características más salientes y adaptarlas a los modos de vida de los países y habitantes de Occidente. A continuación, los misterios revelados por los más expertos especialistas:

1-Comer sólo cuando se tiene hambre: es importante distinguir el hambre del apetito. Los ataques de apetito repentino se deben a la costumbre, mientras que el auténtico hambre se debe a un hecho fisiológico.



2-Suprimir una de las tres comidas diarias: comemos demasiado. Sería suficiente consumir la mitad o un tercio de lo que habitualmente entra en nuestro sistema digestivo.

3-Masticar bien cada bocado: esto es fundamental para tener una buena digestión. Hay que acostumbrarse a comer tranquilo, masticar varias veces cada bocado y tragarlo sólo una vez que haya quedado bien impregnado de saliva.

4-No comer entre comidas: sólo están permitidos la fruta fresca y los jugos de frutas.

5-No beber agua durante las  comidas :  el agua diluye el ácido clorhídrico. Esto reduce la capacidad de este líquido vital para el proceso de digestión.

6-No ingerir alimentos cuando se está emocionado: el estrés altera la digestión y produce malestares estomacales.

7-No comer alimentos  elaborados con grasas animales: a pesar de que son una fuente importante de energía, las grasas participan en la aparición de muchas enfermedades, especialmente la ateroesclerosis y las cardiopatías. Por lo tanto, es muy importante consumir pocas carnes rojas y embutidos.

8-Evitar las bebidas, cremas o chocolates sintéticos: los conservantes producen gran cantidad de radicales libres, responsables de desatar el proceso de envejecimiento.

9-Dormir al menos ocho horas por día: si es posible, hacerlo antes de medianoche, cuando se da el sueño más reparador.

10-Dormir fresco y ventilado: en lo posible, colocar la cama de modo que la cabecera esté orientada al norte.

11-Desterrar ideas y emociones negativas: tratar de mantenerse positivo, alegre y optimista.



12- Recibir cada día  una dosis no excesiva de sol: el sol es la fuente de toda energía y al exponernos moderadamente a sus radiaciones, nuestras fuerzas se incrementarán.

13-Respirar profunda y rítmicamente: El aire fresco es un requisito imprescindible para tener buena salud.

14-Caminar diariamente unas dos horas: la caminata es un ejercicio muy eficaz para mantener el estado físico, aumentar la capacidad cardiopulmonar y combatir el estrés. La única condición para que   el   caminar   sea realmente efectivo es que el paso sea ligero, de manera que el corazón se acelere tanto como para que la caminata resulte un ejercicio aeróbico.

15-Comer fruta y verdura de estación, cruda: la fruta fresca garantiza la conservación de las vitaminas.

16-Realizar cada tanto una dieta de un solo alimento: durante este intento, consumir una sola clase de fruta o verdura por cada comida. Esta es una forma de ayuno que tendrá la propiedad de desintoxicar su organismo.

17-Cocinar sin agua: de esta manera se aprovecha todo el contenido vitamínico de frutas y verduras. En caso de utilizar agua, beber el caldo producto de la cocción, rico en vitaminas y minerales.

18-Ingerir semillas de toda clase y frutas secas: son una importante fuente de energía y de vitaminas del grupo B.

19- Ingerir diariamente una ración de germinados crudos: los brotes de soja y alfalfa son un buen ejemplo. Además de la cantidad de vitaminas y minerales que aportan, la soja es importante para la prevención del cáncer.

20-Consumir especias: es posible cultivarlas en macetas o en el balcón. El tomillo y el orégano son especialmente indicados para prolongar la vida.

Todos los consejos que hemos enumerado hasta aquí representan apenas una parte  de la inmensa diferencia que existe entre el modo de vida hunza o abjasio y el nuestro. Al margen del abismo que separa ambas culturas en materia de alimentación y costumbres de la vida cotidiana, existen otras diferencias más sutiles que pueden ser salvadas rápidamente con un sencillo cambio en nuestra actitud diaria de vida.

alimentacion sana con verduras

Alimentacion sana con verduras y frutas

CONSEJOS PARA UNA VIDA LONGEVA: Son muchas las posibilidades que tenemos a mano para alcanzar el ideal de una vida larga y gozando de una salud excelente. Los consejos que siguen conforman un listado de los hábitos de la longevidad.

1) No consumir los alimentos muy calientes: el paso de alimentos demasiado calientes puede provocar lesiones en el esófago y úlceras en el estómago.

2) No secarse la transpiración: contiene un ácido que funciona como filtro solar natural, además de eliminar impurezas.

3)  Leer mucho: la lectura mantiene activa la memoria.

4)  Caminar: baja la presión arterial, aumenta el colesterol bueno, favorece la circulación y levanta el ánimo.

5)  Reducir el consumo de café: la cafeína acelera el ritmo cardíaco.

6)  Evitar el consumo de azúcares refinados.

7)  Aprender a decir no: aceptar algo que no queremos suma preocupaciones.

8) Renovar periódicamente el aspecto personal: puede ser un corte de pelo, una vestimenta distinta o un maquillaje diferente. Cambiar nuestro aspecto nos hace ver bien frente a los demás.

9) Recordar que la función hace al órgano: la mejor manera de mantener al cuerpo en perfecto estado de funcionamiento es usándolo. La sexualidad se potencia más cuando se  hace el amor.

10) No desperdiciar las energías de la naturaleza: aprovechar el mar y las montañas para recargar las energías.

11)  Liberarse del estrés: buscar alternativas para reducir los niveles de tensión, como el yoga o la digitopuntura.

12)  Hacer una siesta diaria: treinta minutos por día será suficiente para un sueño reparador durante la tarde.

13) Comer frutas y verduras crudas.

14)  Proponerse siempre nuevos proyectos: estar siempre atento a nuevos desafíos mantiene en forma nuestra mente y nos brinda una razón más pa

15)  Aprovechar al máximo la luz natural: organizar las actividades de tal manera que coincidan con las horas de luz solar.

16)  Evitar los grandes esfuerzos: si se trata de levantar un peso, afirmarse primero para que sean los brazos quienes hacen la fuerza, y no la espalda.

17)   Mantener ventilada la casa: las ventanas abiertas combaten contaminantes, bacterias y virus.

18) Descansar: el cansancio es la puerta de entrada a la depresión.

19)  No fruncir el ceño: crea arrugas e instala una tensión innecesaria en la frente, que produce dolor de cabeza.

20)  Controlar un sobrepeso mayor a cinco kilos: si es imposible mantener el peso ideal, intentar que el sobrepeso no exceda los cinco quilos.

21)  Beber mucha agua: dos litros de agua por día mantienen en perfecto funcionamiento las vías urinarias e hidratan la piel.

22)  Comer en una atmósfera tranquila: la mayor parte de los problemas gástricos surge de comer tensionado, nervioso o apurado.

23)  Elegir productos frescos: sólo las frutas y verduras frescas mantiene el nivel óptimo de vitaminas y minerales.

24)  Meditar: quince minutos de meditación diarios permiten aclarar las ideas y recuperar la paz interior.

25)  El almuerzo debe ser más sustancioso que la cena

26)  Dedicar momentos al juego, el humor, la relajación y la buena compañía.

27)  Evitar la rutina: hacer siempre algo distinto mantiene la mente joven y aumenta la vitalidad.

28) Viajar: siempre que exista la posibilidad de hacerlo, viajar abre la mente y enriquece.

29)  No usar utensilios de aluminio: es mejor utilizar elementos de acero inoxidable. El aluminio puede ser tóxico e influir en la composición química de ciertas comidas.

30)  Restringir el consumo de sal: el cloruro de sodio produce hipertensión arterial.

31)   No comer carnes quemadas: el ácido acroico que contienen pueden producir cáncer.

32) Incluir fibras en la dieta: purifican, tran impurezas y quitan el hambre.

33) Realizar ejercicios aeróbicos: desintoxican el organismo, potencian la resistencia cardiovascular y fortalecen el sistema respiratorio y circulatorio.

34)  No fumar.

35)  Evitar el estreñimiento: no descuidar las funciones intestinales. Ir de cuerpo una vez al día, por lo menos.

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