Aves Argentinas

Las Aves Que No Vuelan Caracteristicas del Avestruz Pinguino y Emu

Las Aves Que No Vuelan
Características del Avestruz Ñandu y Emu

Las aves no voladoras son aves que carecen de la capacidad de volar. Estas especies dependen de sus capacidades para correr o nadar, aunque proceden de ancestros voladores. Todas las serpientes no tienen patas, y hay mamíferos que de sus cuatro extremidades han perdido dos, como les ocurre a la ballena y al manatí; pero no hay ningún ave mutilada en la naturaleza; todas ellas, terrestres o acuáticas, desde la más chica a la más grande, tienen cuatro extremidades: dos patas y dos alas.

Sin embargo, algunas veces se ha llamado » aves sin alas» a ciertas aves que no pueden volar, porque sus alas han degenerado de tal manera, que ya no sirven para sostener en el aire el peso de su cuerpo. Las especies que se hallan en este caso emplean sus extremidades anteriores para pelearse, para rascarse, para nadar, pero jamás para el vuelo; de modo que en realidad son brazos o aletas y si se las sigue llamando alas, es porque tienen plumas.

Las aves privadas de vuelo son más numerosas de lo que cualquiera podría esperar, dado lo chocante del caso. De todas ellas, la más antiguamente conocida es el avestruz.

avestruz ave que no vuela

Existen mas de 40 especies las mas conocidas son el avestruz, ñandú, emú, casuario, kiwi y los pingüinos. Algunas aves evolucionaron perdiendo la capacidad de vuelo a consecuencia de no tener depredadores

Las alas del avestruz, muy pequeñas, no pueden sostener en el aire su voluminoso cuerpo, pero en cambio esta ave corre con más ligereza que el mejor caballo árabe. Cuando emprende la carrera, levanta las alas y las agita breves instantes; pero, en seguida vuelve a cerrarlas. No es, pues, cierto lo que se decía en los libros antiguos, que con las alas se ayuda para aumentar la velocidad de su marcha.

Se conocen varias especies de avestruces y todas se parecen en su aspecto general siendo aves sumamente extrañas en todas sus costumbres y movimientos.

A veces se las ve trotar de un lado para otro con las alas colgando y agitadas por un temblor inexplicable, y en otros casos, uno de ellos se pone a saltar, como si bailase, mientras los demás lo contemplan muy graves.

Ver un avestruz gritando es una de las cosas más grotescas que pueden imaginarse: infla el cuello de manera que parece que va a estallar, y da unos bramidos que recuerdan, aunque en menor escala, al rugido del león.

En la primavera, los machos hacen delante de las hembras las más extrañas cabriolas; se sientan sobre las alas y echan el cuello hacia atrás, balanceando el cuerpo y abanicándose con las alas, con cuyos movimientos parecen querer manifestar a sus esposas lo mucho que las quieren.

Algún tiempo después hacen con las patas un hoyo poco profundo en la arena, y la hembra pone allí un huevo cada día, hasta tener de doce a quince, cada uno de los cuales abulta tanto como un melón mediano y pesa alrededor de kilo y medio.

El contenido de un huevo de éstos equivale al de dos docenas de huevos de gallina. Mientras dura la puesta, la hembra los va tapando con arena para que el sol no los tueste, y cuando ya no ha de poner más empieza a empollarlos, alternando con el macho en esta operación que dura seis semanas.

Por regla general, el padre permanece en el nido desde las cinco de la tarde hasta cérea de inedia noche, y entonces se pone a empollar la hembra, que continúa hasta la tarde siguiente, levantándose sólo al mediodía cosa de una hora para ir a comer, y durante ese rato la sustituye el macho.

No deja de ser expuesto acercarse a un nido de avestruces, porque estas gigantescas aves tienen malas pulgas, y además la fuerza bastante para matar a un hombre de una coz en el pecho o de un picotazo en la cabeza.

Tal vez hayas oído hablar ya de la glotonería del avestruz. Se les ha visto tragarse papeles, clavos y lapiceras, monedas, botones, trozos de cadena: un verdadero almacén de cachivaches viejos, en una palabra, sin contar guijarros de todas clases y tamaños, que estas aves se tragan con la misma facilidad que engullen las gallinas granos de arena.

Los ñandúes o avestruces americanos son mucho más chicos que los verdaderos avestruces y se diferencian de ellos en que no tienen cola y presentan tres dedos en los pies.

Los avestruces no tienen más que dos dedos y podría decirse que van camino de no tener más que uno, porque el de afuera es sumamente pequeño.

Obsérvese que ésto ocurre en todos los animales de gran tamaño muy corredores o saltadores; el caballo ha perdido todos los dedos menos uno, y el canguro tiene tres, pero los de los lados muy pequeñitos, como si estuviesen en vías de perderse.

Los naturalistas distinguen varias clases de ñandúes; se parecen mucho en sus costumbres e incapacitados también para volar, corren con gran rapidez, soliendo llevar un alón levantado como si fuese una vela. Además, nadan muy bien, y les gusta bañarse siempre que pueden, cosa que no puede decirse de muchos chicos.

El nombre ñandú es una imitación del grito que lanza el macho para llamar a sus hembras; pero la voz ordinaria de ambos sexos es un silbido muy estridente. Como las costumbres islámicas, cada macho tiene varias esposas, a veces, cinco o seis, todas las cuales ponen en el mismo nido, encargándose luego de la incubación el macho, que es un excelente padre de familia.

ñandu ave que no vuela

El nido es como el del avestruz, un simple hoyo en el terreno; pero los huevos son más pequeños, equivaliendo cada uno, a once de gallina. El total de huevos puestos por todas las hembras de una familia es de veinte a sesenta en la especie de la Argentina.

El emú es otra especie de ñandú y además de no volar no tiene verdaderas alas sino muñones casi sin plumas careciendo igualmente de cola. Su plumaje es uno y de color pardo que al menor movimiento suena como si fuera pasto seco.

emu ave que no vuela

Aunque es capaz de correr tanto como el avestruz, el emú anda de ordinario lentamente, contoneándose con aire majestuoso, volviendo la cabeza de uno a otro lado y dejando oir con frecuencia su voz, que parece el redoble de un tambor.

En Australia, patria del emú, la gente del campo lo persigue por su carne, que es buena, aunque algo correosa. Sus huevos son muy bonitos, de color verde obscuro, con unos granitos salientes, y los pollitos salen envueltos en un plumón con fajas obscuras sobre fondo pálido, muy distinto del plumaje uniforme de sus padres.

El casuario es notable desde la cimera de cuerno que adorna su cabeza, hasta las alas, que en vez de plumas sólo tienen cuatro o cinco varillas largas, negras y afiladas.

El plumaje de cuerpo negro o lustroso, más que de plumas parece compuesto de cuerdas, y la cabeza está cubierta de una piel desnuda que cuelga por debajo de la garganta con la del pavo.

ave que no vuela

Mientras los avestruces, los ñandúes y los emús viven en las grandes llanuras descubiertas, los casuarios habitan los bosques de las regiones montañosas, alimentándose de insectos y de las frutas maduras que caen de. los árboles.

La hembra pone sus huevos, que son verdes, sobre un lecho de hojarasca; cuando salen los pollitos, no se parecen en nada a sus padres, pues son también rayados como los del emú.

El kiwi es una de las aves más raras: sus alas están reducidas a la más mínima expresión, su plumaje parece más bien pelo, y finalmente está provisto de un pico muy largo y delgado, con el que agujerea el suelo para sacar de él lombrices y gusanos que le gustan mucho. Pasa el día escondido en cualquier agujero del suelo o entre las raíces de los grandes árboles, y sólo sale de noche.

La hembra no pone más que un huevo, pero, eso sí, un huevo enorme, hasta el extremo de parecer imposible que proceda de un ave tan pequeña. Un huevo de kiwi pesa exactamente la cuarta parte de lo que pesa el kiwi mismo.

Para que todo sea extraño en este animal, podemos agregar que es la única ave que tiene los agujeros de la nariz abiertos en la punta del pico, en vez de tenerlos en la base.

kiwi ave que no vuela

Entre las aves que no vuelan, se cuentan también algunas especies marinas; como los pinguinos, las alas, en éstas constituyen excelentes remos para moverse en el agua.

Se conocen una veintena de especies de estas aves, todas las cuales viven, por lo general, en regiones frías.

Los españoles que acompañaron a, Magallanes, fueron los primeros en ver en nuestra categoría los llamados pájaros bobos o pingüinos según otros.

Las alas de los pájaros bobos tienen la forma exacta de las aletas de un tiburón y están cubiertas, como todo el cuerpo, de plumas muy cortas y muy apretadas, que más que plumas parecen escamas.

Sus patas son muy cortas y están colocadas tan atrás, que el ave se sostiene en posición casi vertical, como un muñeco. En esta actitud, su aspecto es muy grotesco y su marcha muy lenta. Si se les persigue, o tienen prisa por cualquier otro motivo, hacen lo que no efectúa ninguna otra clase de ave: corren a cuatro patas, o, mejor dicho, arrastrándose sobre el vientre y ayudándose con las alas y patas.

pinguino ave que no vuela

El pinguino es un ave adaptada a la vida acuática. El pingüino patagónico o magallánico también anida en el continente, a diferencia de las demás especies que sólo lo hacen en las islas. El pingüino tiene la misma pareja durante toda su vida. Ambos defienden el nido y se turnan para incubar los huevos.

En el agua es donde los pájaros bobos están en su elemento, pero en vez de nadar, como otras aves acuáticas, con las patas, nadan con las alas, y los pies los usan como timón. Se meten nadando debajo del agua, para buscar su alimento, y bucean con tanta rapidez como si fuesen peces.

Todas las especies de pájaros bobos son muy sociables, y en los sitios donde crían se reúnen a millares. La presencia del hombre no les inspira el menor temor.

El explorador Shackleton observó que acudían en gran número a oir la música de un grafófono que en una de sus expediciones polares llevó para distraer a sus marineros.

La hembra del pájaro bobo no pone más que un huevo cada vez, y lo deja sobre el suelo desnudo, sin hacer nido de ninguna clase; pero se reúnen tantas hembras en un sitio, que en un solo día se han recogido 30.000 huevos en dos islotes próximos al Cabo de Buena Esperanza para enviarlos a la Ciudad del Cabo, donde son muy apreciados.

Características Básicas del Pinguino:

Tienen un peso de 4,5 kg. el macho y 3,5 Kg. la hembra, viven unos 20 años y su altura es menor a  50 cm. Pueden sumergirse hasta mas de 80 m. de profundidad en busca de alimentos. Cuando salen a comer y detectan un cardumen, comienzan a girar a su alrededor cada vez mas cerca hasta que los peces dispersan asustados, y en ese momento ellos aprovechan para cazar su presa. Comen anchoas, pulpos, calamar, krill.

PLUMAS: Están adaptadas para impedir el contacto de la piel con el agua. Tiene 80 plumas por centímetro cuadrado.

PIEL: Poseen una capa de grasa que los ayuda a mantener el calor.

ALAS: Se han convertido en aletas. Tienen huesos planos y funcionan como remos.

PATAS: Están formadas por tres dedos unidos por una membrana interdigital. Son utilizadas junto con su pequeña cola como tim

Etapa de Crecimiento: La pareja de pinguino es monógamica, es decir, durante toda su vida tienen la misma pareja y  ambos defienden el nido y se turnan para incubar los huevos.

1-EL HUEVO
PESO 130 GRr.
INCUBACIÓN 40 DÍAS
PREDADORES Gaviota cocinera, peludo, skúa, zorro, zorrino, paloma antartica. Se pierden hasta un 25% de los huevos.

2-EL PICHÓN
PESO 90 Gr.
SE PARA a los 30 DÍAS
No puede mantener el calor corporal, por lo que se cobija bajo el cuerpo de uno de sus padres, por turnos.

3-EL JOVEN
PÉRDIDA DEL  1er. PLUMAJE: a los 90 dias
PLUMAJE DEFINITIVO Despúes del 1º año
El primero es gris sin bandas. El definitivo le permite mlmetizarse con el medio ambiente.

Ver: Vida y Costumbres de los Pinguinos

Colibrí o Picaflor Características e Informacion sobre aves argentinas

Colibrí o Picaflor
Características e Información General

El único orden de animales exclusivamente americano está constituido por los colibríes. Se les halla desde Alaska y el Labrador hasta la Tierra del Fuego, y en todas las Antillas. De manera curiosa, no existen en Canadá, con excepción de la península de Labrador, ni en los estados de Texas, Nuevo México, Colorado y Wyoming; en Sudamérica se encuentran ausentes en la mayor parte de la Patagonia.

CARACTERÍSTICAS DEL PICAFLOR COMÚN
Nombre Científico: Chlorostilbon aureoventris

Macho: Es Verde. Garganta y cuello anterior, azul verdoso brillante. Vientre blanquecino. Mancha detrás de los ojos (a veces ausente). Alas pardas. Cola azulada.

Hembra:  Es Verde. Ventralmente gris claro, Mancha detrás de los ojos. Cola azulada con las plumas más externas con punta blanca.

Costumbres: Comportamiento característico del grupo. Recorre incansablemente las flores libando. A menudo en jardines y enredaderas.

Nidificación: El nido tiene forma de tacita, Emplea en la construcción pelos, cerdas, lanas, materias vegetales suaves, liadas con telas de arañas. Puede estar atado, colgante o asentado a hierros, alambres, cables o hilos pendientes de techos En ramas de plantas, tallos de enredaderas, yuyos o raices, en barrancas. La postura es de 2 hueve; elípticos, blancos.

Habitat en Argentina: Frecuenta la vegetación arbustiva de montes, sabanas, pradera. También en parques y jardines er zonas urbanas.

Distribución geográfica en Argentina: Desde el norte del país hasta la Pampa y Buenos Aires.

colibri o picaflor

INFORMACIÓN: Colibrí, el nombre con que por lo general se le conoce, es, en forma científica, apenas uno de los 120 géneros que agrupan las 321 especies reconocidas. Otro nombre que generalmente se le da es el de «picaflor». Pero el vulgo le da muchos otros nombres —entre ellos, tominejo, besa flor, tucusito, androdón, burrión, chupaflor, chupamirto,chuparrosa, güichichil, quincha, quinde, tentenelaire, tumuñuco,  visitaflor, ermitaño, mango, esmeralda, amatista, topacio, zumbador, zunzún, chupalina, trovador, zumbaflor, o bien matista, topacio, refiriéndose a los iridiscentes de su plumaje.

Sus características más obvias son sus largos picos, a veces más largos que el propio cuerpo, y la iridiscencia de su plumaje, rico en reflejos metálicos debido a la forma peculiar de las partes córneas de las plumas, que actúan como priema que descomponen la luz; un proceso similar al que acontece con las alas de las mariposas.

Entre los colibríes se hallan las aves más pequeñas (de cinco a seis centímetros), mientras que el ejemplar más grande es el llamado Patagona gigas, que mide 20 cm. Su peso oscila entre 2 y 20 gramos. «En relación con su peso—escribe el naturalista J.Berlioz-,tiene una superficie mucho mayor que otro de mayor tamaño de estructura similar, y usa en consecuencia mucha más energía para conservar su temperatura.

En los pequeños colibríes esto significa una necesidad de oxígeno extremadamente grande. Incluso en reposo estas diminutas aves requieren más oxígeno por gramo de peso por hora que cualesquiera otros vertebrados, incluyendo los pequeños insectívoros llamados musarañas.

Dada la misma temperatura ambiental, un colibrí usa de manera proporcional de tres a ocho veces más oxígeno que un pinzón de pico cruzado; en vuelo necesita cinco y media veces más, o sea 78 cm3 de oxígeno por gramo de peso por hora. En consecuencia, la superficie respiratoria de los pulmones y el tamaño del corazón, en proporción con cada gramo de peso del cuerpo, es tres veces mayor y el número de glóbulos rojos es dos veces mayor que en las palomas domésticas. Además, los bronquios de los colibríes son anchos y hacen posible un rápido cambio  de aire.

Como la necesidad de oxígeno, también la necesidad de alimento es muy grande e relación con su peso. Un colibrí precisa dos tipos de alimento: animal (toda clase de pequeños artrópodos, en particular insectos y arañas de exoesqueletos delgados) y vegetal (néctar de las flores y jugos de frutas). Buscando su alimento en el fondo de la flor, el colibrí halla ambos tipos de nutrientes.

Los largos picos, rectos ó curvados hacia arriba o hacia abajo, están adaptados a la perfección con su necesidad de buscar alimento. La lengua es igualmente larga y tubu bífida. La estructura ósea ble en varios aspectos. El es muy desarrollado a fin de ofrecer una sólida base a los poderosos músculos que el colibrí necesita para batir sus alas a velocidades increíbles —¡hasta 80 aleteos por segundo!— Por el contrario, los huesos de las piernas son muy delgados y débiles. Las patas, bien desarrolladas, con tres dedos adelante y uno hacia atrás, terminados en agudas garras, le sirven para posarse en las ramas, mas no para caminar.

La habilidad de vuelo de los colibríes no tiene comparación con la de otras aves: con sus alas de forma de cuchillas, apoyadas por fuertes músculos, pueden volar hacia adelante, hacia atrás, hacia los lados, y hacia arriba o abajo en forma vertical. Manteniéndose estáticos frente a una flor de la que se alimentan, de pronto parten en cualquier dirección con la velocidad de una flecha. Esta habilidad les ha sido de gran utilidad para su supervivencia, pues bien pocos depredadores pueden cazarlos.

El rápido batir de sus alas a menudo produce un sonido zumbante que se podría interpretar como el equivalente del canto en otras aves. Asimismo, sus largos picos, que les permiten llegar hasta la parte profunda de las flores para absorber el néctar y atrapar insectos diminutos, también les sirven de arma, más para el ataque que para la defensa.

Hay que decir que los colibríes son aves poco sociables. Muy individualistas, jamás forman parejas estables. Las hembras construyen sus nidos aun antes de haber hallado compañero. Cuando éste aparece, hay un ritual de cortejo como en todas las aves, con variantes según las diversas   especies.   La hembra  pone por lo general dos huevos de forma elíptica, completamente blancos, y bastante grandes si se piensa en el cuerpo del ave. Acontecen de una a tres posturas al año.

Los colibríes no le temen al hombre. Por el contrario, di ríase que le dan la bienvenida a sus territorios, pues su arribo significa la plantación de matas que florecen. Es decir, el hombre les aporta alimentos. A comienzos de siglo, se puso de moda en  Francia adornar los sombreros de las mujeres con colibríes disecados.

Los colibries vive en el extremo norte o extremo sur del  continente, naturalemte efectúan  migraciones.  La extraordinaria lo de estas aves no las han incitado, sin embargo, a cambiar de habitat. Donde más abundan los colibríes es en el piedemonte andino, de manera especial en Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela y, sobre todo, en las faldas orientales de los Andes que alcanzan la hoya amazónica.

Se encuentran especies de colibríes desde el nivel del mar hasta casi 5,000 metros de altitud, en sabanas, bosques, desiertos, valles y montañas.

Esto no es sino una demostración práctica de la tremenda capacidad de adaptación de estas aves, no sólo al clima, sino al ambiente y a la vegetación que es esencial para su alimentación y supervivencia. Y es una fortuna que así sea, pues estas joyas aladas son el más bello adorno de cualqujer jardín, de cualquier ambiente, para disfrute del hombre que no puede dejar de asombrarse y maravillarse de su rápido vuelo, casi imposible de seguir, cuando velozmente se presentan a la vista y llena de vida y energía el paisaje cotidiano.

Fuente Consultada:
Guía de Aves de la Pampa Martín de la Peña y Fabián Titarelli
Revista GEOMUNDO Vol. 13 N°04