Biografía de Rubens

Biografia de Lope de Vega Felix Resumen de Obra Literaria y Amores

Biografía de Lope de Vega – Obra Literaria –

Lope Félix de Vega Carpió nació en Madrid el 25 de noviembre del año 1562. Dramaturgo español y creador del teatro nacional, abruma en su grandeza; Miguel de Cervantes le llamó “monstruo de la Naturaleza” con cierta envidia y desprecio aunque también reconoció que había logrado “el cetro de la monarquía teatral”.

La fecundidad literaria de Lope de Vega es impresionante; cultivó todos los géneros vigentes en su tiempo, dando además forma a la comedia.

La Historia nos dice que sus padres fueron el bordador en oro Félix de Vega —hombre enamoriscado y poeta de cortos vuelos —y Francisca Hernández, pobre mujer hidalga, madraza de cinco hijos. Pero la poesía nos jura que Lope fue el hijo primogénito del matrimonio maravilloso del Destino y la Villa de Madrid, contraído a fines de 1561, con el padrinazgo del mejor rey de España, don Felipe II.

Lope estudió con los teatinos. Cuando acababa de cumplir los doce años se escapó a Segovia con un amigo, de donde le devolvieron a la Corte certificado con un corchete. Poco después entró al servicio del obispo de Avila, don Jerónimo Manrique… que residía en Madrid. Estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aun cuando su nombre no figura en los registros universitarios.

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Se alistó en las armadas españolas que combatieron felizmente en las Islas Terceras e infelizmente en las costas de Inglaterra ; intrépido arcabucero, alma vibrante, en la llamada Armada Invencible utilizó como tacos de su arcabuz los manuscritos de sus poemas dedicados a Filis (Elena Osorio, cómica, hija de cómico y mujer de ídem).

Durante algunos meses vivió en Valencia, porque a la fuerza ahorcan, y él tenía prohibida, bajo penas severas, la vuelta a Madrid, en cuya cárcel de Corte había sido huésped durante algún tiempo.

Nombrado secretario de cartas de don Antonio Alvarez de Toledo, duque de Alba, con éste vivió en Toledo y en Alba de Tormes. 1596: le procesaron en Madrid por concubinato.

Habiéndose escapado de los curiales con ingenio y respingo, sirvió al marqués de Malpica —1596— y al conde de Lemos — 1598.

Entre 1599 y 1610 anduvo por Valencia, Toledoy Sevilla estrenando comedias, dirigiendo tertulias literarias, para instalarse definitivament en Madrid.

Desde este año, Lope fue el proveedor casi exclusivo de los dos teatros de Madrid: el del Príncipe y el de la Cruz, y de casi todos los que funcionaban en España. Se ordenó sacerdote en 1614.

Sirvió de alcahuete y secretario de cartas amorosas a don Luis Fernández de Córdoba y Aragón, duque de Sessa.

Disfrutó de varios oficios eclesiásticos. Urbano VI le nombró doctor en Teología y caballero de la Orden de San Juan.

Dirigió las famosísimas Justas Poéticas dedicadas a San Isidro, patrón de Madrid, con motivo de su beatificación — 1620— y de su canonización —1622—.

Formó parte de las Academias literarias El Parnaso y Selvage.

Ostentó el título honorífico de familiar del Santo Oficio. Angustiado por los problemas familiares y por los reconcomios del alma, murió el 27 de agosto de 1635 en su casita de la calle de los Francos.

Con los enumerados episodios de la inquieta y turbulentísima vida de Lope hay, y sobran, para nutrir varios libros

 Se casó dos veces: con doña Isabel de Urbina y Alderete — 1588—, hija de un rey de armas y regidor de Madrid, a quien raptó… prenupcialmente, y por cuyo delito dio con sus huesos en la cárcel de Corte y en el destierro valenciano.

En 1598 con doña Juana Guardo, hija de un rico abastecedor de carne y pescado, que le llevó en dote 22.382 reales y hembra «con más de flamenca que de menina».

Dieciséis años acababa de cumplir cuando se ayuntó con María de Aragón, chicuela coqueta y alegre, con quien Lope tuvo un hijo, a la que cantó en sus versos y prosas con el nombre de Marjisa.

A Elena Osorio, hija de un cómico y mujer de un ídem, la llamó Filis, vivía en el Avapiés y era una moza morena, desenvuelta, picante, «de ojos castaños picados de oro».

Pues los escándalos que dieron los amantes, y que ella, por consejo de sus padres, y tácito asentimiento de su marido, cayera en los brazos del rico imbécil don Juan Tomás Perrenot de Granvela, motivaron proceso escandaloso y escandalosa cárcel para el seductor chulito Lope.

En 1596, los alcaldes de Casa y Corte incoaron proceso contra Lope por vivir en concubinato con doña Antonia Trillo de Armenta, hija de un alférez de la Guardia Española en Lisboa, y viuda de un tal Puche, natural de Barcelona.

Entre los años 1599 y 1612, Lope tuvo una amante oficial — con la que braceaba por ciudades y coliseos —la cómica Micaela de Lujan, Camila Lucinda, mujer de un actor pésimo, hermosísima esta Micaela de Lujan, de ojos azules y pelo negro, blanca y fogosa, con la que Lope hubo siete hijos.

En 1614 andaba Lope en ayuntamientos alardeados con Jerónima de Burgos — Gerarda —, para quien él escribió su famosa comedia La dama boba, bellísima y culta comedianta, la cual tan «apegada estaba a Lope», que para ayudarle a «mejor vivir», en ratos que el amante no necesitaba su compañía, iba a hacérsela al duque de Sessa, y de la cual sacaba pingües frutos que compartía con el genial poeta.

Ya sacerdote, en 1616, el genio siente breve debilidad amorosa por Lucía de Salcedo, cómica que venía de Nápoles y que residió en Valencia.

En este año se inició la más sincera de las pasiones amorosas de aquel Monstruo de Naturaleza; en el ocaso de su vida se enamoró con vehemencia de mar enloquecido de doña Marta de Nevares Santoyo —Amarilis—, mujer de Rodrigo Hernández de Ayala, «hombre de negocios», en la que el ciego enamorado encontró todas las perfecciones.

Con cierta justificación, pues que según cuantos la conocieron doña Marta de Nevares — además de desgraciada por un marido torpe e inculto— era rubia, de ojos verdes, alta y esbelta, melosa de habla, inteligente y muy culta, tañía y cantaba con incomparable destreza, danzaba hechiceramente y componía versos que a Lope parecíanle superiores a los de Safo griega, Valeria latina y Argentaría española.

Metió en su casa a doña Marta, y doña Marta sirvió de madre a los hijos que le vivían a Lope y, claro está, a la hijita que tuvo de Lope, Amarilis — ¡ ay, Dios, Dios, Dios ! — cegó repentinamente; enloqueció después y murió en 1632, dejando a Lope, además de una pena «más grande que el mundo» a la hijita de ambos, Antoñica Clara, nacida en Madrid en 1617.

¿Cuántos hijos se le conocen a Lope? De Marfisa tuvo uno, muerto pronto.

De su primera mujer, doña Isabel de Urbina, dos niñas: Antonia y Teodora, que sobrevivieron poco tiempo a su madre, muerta en 1595.

De Micaela de Lujan, siete, de los que llegaron a mayores Marcela y Lope Félix, díscolo y poeta, que se hizo militar y murió durante una expedición para pescar perlas en la isla Margarita, del mar Caribe.

De su segunda esposa, doña Juana Guardo, dos, Carlos Félix — encantadora criatura, delicia de su padre, muerto en flor, a los siete años — y Feliciana, cuyo nacimiento causó la muerte a su madre, única hija legítima que sobrevivió a Lope, y que casó con don Luis de Usátegui, oficial de la Secretaría del Consejo de Indias.

De su mayor amor, Marta de Nevares, una niña, Antoñica Clara, bellísima como su madre, raptada cuando sólo tenía diecisiete años por un galán de la corte, don Cristóbal Tenorio, antiguo servidor de Felipe IV.

Lope de Vega escribió más del triple que el autor que más haya escrito. Fijémonos en los grandes escritores modernos: Galdós, Balzac, Dickens, Dumas padre.

Los que no vivieron sino para escribir. Los que, como el último de los mentados, escribieron con varios colaboradores.

La producción ingente, asombrosa, de cualquiera de ellos, es… una cantidad sin importancia ante la suma inverosímil de las obras lopinas. ¿Mil ochocientas comedias? Pongamos menos, ya que Montalbán pudiera exagerar.

¿Mil quinientas? Pongamos menos, ya que el propio Lope pudiera pavonearse un tanto. ¿Mil doscientas? Seguramente más de mil.

Y muchos miles de poemas. Y novelas. Y poemas épicos extensísimos.

Y poemas burlescos. Y libros religiosos. Y acciones en prosa. Y libros de historia. Y libros ascéticos.

Entre quienes fueron sus contemporáneos el juicio de Cervantes es definitivo; porque nunca fueron buenos amigos Lope y él, y sí enemigos plenos en 1615, fecha de la que son los elogios cervantinos:

«Entró luego de Monstruo de Naturaleza el gran Lope de Vega, alzóse con la monarquía cómica; avasalló y puso debajo de su jurisdicción a todos los farsantes; llenó el mundo de comedias propias, y felices y bien razonadas, y tantas, que pasan de diez mil pliegos los que tiene escritos, y todas, que es una de las mayores cosas que puede decirse, las ha visto representar u oído decir, por lo menos, que se han representado; y si algunos, que hay muchos, han querido entrar a la parte y gloria de sus trabajos, todos juntos no llegan en lo que han escrito a la mitad de lo que él solo».

Cuando Lope empezó a escribir para la escena luchaban en ella muchos ingenios movidos por diversas y aun contrarias tendencias. Unos estaban demasiado apegados a las reglas clásicas y al afán estéril de imitar los teatros griego y romano.

Otros anteponían los sentimientos morales de una esbozada tendencia nacional. Todos ellos pecaban de un lenguaje desaliñado, pretencioso y oscuro, o de una poesía vulgar sin sazón ni soltura.

casa de lope de vega

Estudio en la casa madrileña de Lope de Vega. — Entristecido y anciano sacerdote, en este estudio trabajaba el llamado por Cervantes «Monstruo de la Naturaleza», durante los últimos años de su vida, en compañía única de su idolatrada hija A ntoñica Clara, que le nació en Madrid, en 1617, de la mujer más adorada por él: aquella Marta de Nevares, la Amarilis de sus poemas suspirados, rubia, de ojos verdes, alta y esbelta, melosa de habla y muy culta. Alta, rubia, ojimelosa, hechicera como su madre, Antoñica Clara, un día cualquiera de 1634, dio a su anciano y melancólico padre el último beso… antes de ser raptada por el audaz galán don Cristóbal Tenorio. Suponemos que no con gran disgusto de la raptada.

Lope acabó con todo esto, implantó el buen gusto en la elección de los temas. Perfeccionó el estilo dentro de una sencillez asombrosa. Exaltó la pasión por lo netamente nacional, tradicional o histórico. Ajustó el movimiento escénico. Avivó la invención sin violentarla ni exagerarla.

Repudió cuanto no era natural. Introdujo en la intriga la acción cómica. Dibujó con primorosa mano los caracteres femeninos. Dio una variedad asombrosa a la versificación. Lope se convirtió en todo el teatro español. Conviene repetirlo una y mil veces: sin Lope no tendríamos a «Tirso», ni a Calderón, ni a los demás; él es el padre augusto de todos.

El gran crítico y erudito alemán Schack asegura que no existe literatura alguna en el mundo que, como la española, deba todo su teatro a un solo autor: Lope de Vega. Y el crítico y erudito inglés, muy conocedor de nuestra literatura, Fitzmaurice Kelly, sentenció «que sería mucho más fácil que en la literatura universal aparecieran otro Cervantes, otro Shakespeare, que otro Lope de Vega».

Porque resulta realmente inverosímil, inconcebible, cómo pudo escribir Lope lo que escribió, que precisa una muy larga existencia dedicada exclusivamente a laborar en la soledad, mientras vivió como vivió… Porque, ¿cómo tuvo tiempo Lope ni para vivir su vida?.

El primer estupor que nos saca del alma Lope es éste: ¿cómo meter tanta acción y tanta pasión y tanta preocupación en setenta y tres años? ¿Cómo se las arregló para vivir años de mil y un días, y días de setenta y dos horas?.

Físicamente fue Lope lo que se dice «un buen mozo». Alto, enjuto de cuerpo, el rostro moreno y muy agraciado, la nariz larga, los ojos vivísimos y seductores. Y Montalbán, que tan amigo suyo fue, agrega: «Fue hombre de mucha salud, porque fue muy templado en los humores, muy suelto en los miembros, muy ágil en las fuerzas, muy proporcionado en las facciones y muy ligero de pies y manos. Era discreto en las conversaciones, modesto en las visitas, atento en los actos públicos, descuidado en los suyos propios, apacible con su familia, galante con las mujeres y cortesano con los hombres».

libro de lope de vega

Portada de «Los pastores de Belén», de Lope de Vega. 1612. — Primera impresión de obra tan grata y significativa. Su impresor, Juan de la Cuesta, el de la calle de Atocha con vuelta a la Costanilla de los Desamparados, e impresor de las dos partes del Quijote. Se encargó de vender esta edición del libro de Lope el más popular librero del Madrid de entonces: Antonio Pérez, amigo y admirador incondicional del «Monstruo de la Naturaleza» —proclamado tal por Cervantes— y padre del más fervoroso amigo, discípulo y biógrafo de Lope: Juan Pérez de Montalbán. Los pastores de Belén: prosas y versos divinos fueron dedicados por Lope a su hijito Carlos Félix. Su éxito fue considerable y fulminante. Y son rarísimos los ejemplares de esta edición príncipe… ¡a causa de la severa expurgación que hizo de este magnífico libro el celosísimo Tribunal del Santo Oficio!

Escritores coetáneos a él afirmaron que las mujeres salían a los balcones para bendecirle y que se llegó a crear un símbolo paradigmático para todo lo bueno de la vida: Esto es Lope. ¿Una fiesta suntuosa, sin posible descripción? ¡Esto es Lope! ¿Un nuevo suceso fausto para España? ¡Esto es Lope! ¿Un objeto de valor incalculable o de una impar belleza? ¡Esto es Lope! Sólo los seres excepcionales como Lope «no pueden estar en los medios».

Lope de Vega fue fuente inagotable de inspiración, no sólo para los dramaturgos nacionales, sino igualmente para los extranjeros. En su producción entraron «a saco» Boisrobert, Rotrou, Cellot, Montfleury, Corneille, Moliere, Le Sage, Shirley…

Entre las mejores obras escénicas de Lope figuran: La Estrella de Sevilla, Peribáñez, Fuenteovejuna, El caballero de Olmedo, El rey don Pedro en Madrid, El mejor alcalde, el rey, El anzuelo de Fenisa, Santiago el Verde, La dama boba, El perro del hortelano, El villano en su rincón, La bella malmaridada, La moza del cántaro, El castigo en la venganza, El remedio en la desdicha, Los milagros en él desprecio, Porfiar hasta morir…

Entre sus mejores obras poéticas están: Soliloquios, La Arcadia, La Dorotea, Pastores de Belén, Rimas sacras, La hermosura de Angélica, Rimas humanas y divinas, La Gatomaquia, El Isidro, La Dragontea, La Jerusálén conquistada, Corona trágica…

Fuente Consultada:Enciclopedia Temática Familiar – Tomo I – Grandes Figuras de la Humanidad – Entrada: Lope de Vega – Editorial Cadyc

Misteriosa Muerte Papa Juan Pablo Banco Vaticano Logia P2 Asesinato?

Misteriosa Muerte Papa Juan Pablo I
El Banco del Vaticano y La Logia P2

Plaza del VaticanoBasta con echar una mirada a su historia reciente para comprobar que la sede mundial del catolicismo apostólico romano es un hervidero de intereses, intrigas, secretos, conspiraciones y muertes extrañas, así como campo de batalla de distintas sociedades secretas y sectas infiltradas.

No sólo se inmiscuye en asuntos de tipo social, sino que intenta influir en la política interna de los países, ya sean democracias o dictaduras.

Para la jerarquía de este «Gran Reino de Enlil», es necesario imponer las mismas normas morales a las sociedades modernas que a las antiguas, mientras que en ciertos altos cargos de la Iglesia, todo vale para obtener sus fines que no son otros que el poder y el control sobre la gente. (foto:Plaza del Vaticano)

 En Angeles y Demonios, el escritor Dan Brown idea una trama en la cual los Illuminati se infiltran en el Vaticano para vengar la muerte de sus miembros ejecutados por la Inquisición. Aunque estos ficticios Illuminati nada tienen que ver con los tratados en este libro, la infiltración de diferentes sociedades en el Vaticano es un hecho. Por un lado están los masones, los Illuminati y los satánicos y, por otro, sectas ultracatólicas como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo.

La sospechosa muerte de Juan Pablo I

juan pablo IEn relación con la masonería es interesante repasar los acontecimientos que rodearon la misteriosa muerte de Juan Pablo 1. Para comprender las fuerzas que estaban en juego en el momento de su muerte, hay que retroceder hasta el siglo XIX, cuando la Iglesia pierde su poder terrenal sobre los Estados Pontificios durante la revolución nacional italiana.

El resultado de este cambio es que, a partir de 1870, los papas se convirtieron en «prisioneros del Vaticano». Gracias a su papel en la entrega de Italia a Mussolini, el papa Pío Xl (1922-1939) recibió el equivalente a 80 millones de dólares y la restauración temporal del papado en el Estado de la Ciudad del Vaticano bajo los términos del tratado de Letrán, de 1929.

Pío XI y sus sucesores explotarían este tratado para crear un banco Vaticano, más allá de todo control por parte de las autoridades civiles.La doctrina totalitaria del Concilio Vaticano 1 estableció que cualquier desviación de las enseñanzas morales del Papa era un error. Durante su estancia

en el Vaticano, Juan XXIII luchó para poner en marcha el Concilio Vaticano II, a pesar de la fuerte oposición de los conservadores, que temían cualquier pérdida de su poder absoluto y como consecuencia, la pérdida de sus privilegios y riquezas terrenales que la Iglesia había amontonado. Al morir Pablo VI, se eligió al cardenal Albino Luccani como sucesor, considerado por el cónclave como un candidato de compromiso, fácilmente controlable por las facciones mas conservadoras.

Pero cuando el Cardenal Luccani fue elegido Papa con el nombre de Juan Pablo I, empezó a mostrar una inteligencia privilegiada y una determinación que había permanecido oculta por su carácter reservado. Desde el primer momento decidió revolucionar el papado y devolverte sus orígenes espirituales. En su coronación, rehusó ser llevado en el papamóvil y no quiso ponerse una tiara incrustada de piedras preciosa; tampoco aceptó seguir el guión de la Curia para sus audiencias y conferencias de prensa. El supremo organismo de control Vaticano quedaba así desafiado, pero no tardó en reaccionar censurando sus comentarios en el diario oficial del Vaticano, sobre todo cuando expresó su opinión favorable al uso de los anticonceptivos.

Michele SindonaSin embargo, su mayor «pecado» fue indagar en los negocios del banco del Vaticano (es decir, el Instituto para las Obras de Religión, IOR), que en 1969 entró en negociaciones de la mano de Pablo VI con Michele Sindona, un financiero siciliano. (foto izquierda)

El desmesurado ascenso de Sindona desde la pobreza hasta el control de un imperio internacional de banca, se debía parcialmente al apoyo de patrocinadores de la mafia y la logia P2 (Propaganda Due), una sociedad secreta masónica controlada por Lucio Gelli. Éste financió su imperio mediante el saqueo sistemático de una cadena de banco adquiridos por su socio, Roberto Calvi.(foto abajo)  Con la ayuda de Gelli y Calvi, Sindona obtuvo el control de uno de los grupos financieros más antiguos y prestigiosos de Italia y Suiza, incluso otras instituciones financieras relacionadas con el Vaticano.

Pablo VI pidió consejo financiero a Sindona en 1968Pablo VI pidió consejo financiero a Sindona en 1968, cuando el Gobierno italiano revocó la exención tributaria que la Santa Sede disfrutaba sobre los ingresos recibidos de inversiones italianas.

Ya que el Vaticano no quería hacer pública la cuantía de su cartera de valores, decidió suprimir muchas de sus inversiones domésticas. Sindona le ofreció una solución, sus patrocinadores de la familia Gambino limpiarían su dinero procedente del comercio de heroína por activos legales. Huelga decir que el Vaticano no iba a negociar directamente con la Mafia y se estableció una compañía tapadera cuya misión era recibir el dinero de los Gambino.

Después de penetrar en este laberinto de corrupción, Juan Pablo 1, llamó a su despacho privado al jefe de la Curia, el Cardenal Villot, la tarde del 28 de septiembre. Quería discutir ciertos cambios que haría públicos al día siguiente. Iba a aceptar las dimisiones del jefe del banco del Vaticano, de varios miembros de la Curia implicados en las actividades de Sindona y del mismo Villot. Además, también iba a declarar su intención de celebrar una reunión el 24 de octubre con una delegación estadounidense para tratar el terna del control de la natalidad.

Cuando el papa Juan Pablo I se retirò a su habitación aquella noche del 28 de septiembre. decidido a tirar de la manta que cubría las negociaciones entre el Vaticano y la Mafia, no podía imaginar que no vería el nuevo amanecer.

A las 04:45 horas del 29 de septiembre, la hermana Vicenza encontró al Papa muerto. Según dice el investigador británico David Yallop, en su libro En nombre de Dios, la hermana Vicenza dio dos versiones ambiguas de cómo encontró al Papa. Según sus primeras y entrecortadas declaraciones a un grupo de sacerdotes franceses aquella misma mañana, le había encontrado sin vida en su cuarto de baño. Sin embargo, la otra versión (sin duda maquillada por Villot), habla de un hombre sentado en la cama con signos de agonía en el rostro cuando la hermana entró en su habitación. Yallop insiste en que esta discrepancia es muy importante: si se determinara que la monja lo encontró muerto en el cuarto de baño, aún con sus vestiduras papales, este hecho apuntaría a que falleció poco después de su «brindis» con el cardenal Villot aquella noche del 28 de septiembre.

 cardenal VillotDavid Yallop reconstruye las acciones del cardenal Villot(foto izquierda) y consigue una trayectoria muy sospechosa. Se dice que este cardenal informó de la muerte a las 05:00horas. Las gafas y zapatillas del Papa desparecieron misteriosamente y se especula que pudiera haber restos de vómitos, que en un hipotético análisis explicarían las causas de su muerte.

Justo a las 05:00, Villot o un ayudante, llamó a los embalsamadores, que a esa misma hora estaban curiosamente preparados para el evento. Lo que ocurrió entre las 05:00 y las 06:00 sigue siendo un misterio, y a esa hora, el doctor Buzzonati (y no el profesor Fontana, jefe del Servicio Médico del Vaticano) llegó para confirmar la muerte, aunque sin emitir el correspondiente certificado de defunción. Según este facultativo, la causa del fallecimiento fue un infarto. Sobre las 06:30, Villot empezó a informar a los cardenales, una hora y media después de la llegada de los embalsamadores. Antes de las 6 de la tarde de ese día, los apartamentos del Papa ya se habían limpiado y cerrado; sus secretarios habían retirado su ropa, incluso sus cartas, apuntes, libros y recuerdos personales. En otras palabras, a las 6 de la tarde, las 19 habitaciones del papa Juan Pablo 1 no guardaban ningún recuerdo de su corto papado de 33 días.

De nuevo el número masónico por excelencia y relacionado a su vez, con los Illuminati; además de un breve mandato que terminó el 29 de septiembre de 1978. Aquí hay otra contraseña de los Illuminati; el numero 29 se reduce a 11, y en la numero logia todos los números que cumplen esta condición se asimilan a él, es decir, 29, 38, 47, 56, 65, 74, 83 y 92.

Siguiendo las órdenes de Villot, el Papa fue embalsamado esa misma tarde, un procedimiento no sólo irregular sino ilegal. Se dice que durante el proceso de embalsamamiento, no se permitió la extracción de órganos ni sangre. Yallop afirma que «una pequeña cantidad de sangre» habría sido suficiente para que un experto forense estableciera la presencia de cualquier sustancia venenosa.

Según el Abad de Nantes, la sentencia de muerte cayó sobre Juan Pablo I el día que abrió los dosieres secretos de Pablo VI, y la forma en que murió tenía todos los visos de una ejecución masónica, planeada ese mismo día por Licio Geelli y Roberto Calvi.

Fuente Consultada:El Gran Complot de Robert Goodman

Valores a enseñar a los niños Honestidad Responsabilidad y Puntualidad

Valores a enseñar a los niños Honestidad

LA HONESTIDAD: Es aquella cualidad humana por la que la persona se determina a elegir actuar siempre con base en la verdad y en la auténtica justicia (dando a cada quien lo que le corresponde, incluida ella misma).

Ser honesto es ser real, acorde con la evidencia que presenta el mundo y sus diversos fenómenos y elementos; es ser genuino, auténtico, objetivo. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, que, como nosotros, «son como son» y no existe razón alguna para esconderlo. Esta actitud siembra confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con la persona honesta.

La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.

Lo que no es la honestidad:

– No es la simple honradez que lleva a la persona a respetar la distribución de los bienes materiales. La honradez es sólo una consecuencia particular de ser honestos y justos.

– No es el mero reconocimiento de las emociones «así me siento» o «es lo que verdaderamente siento». Ser honesto, además implica el análisis de qué tan reales (verdaderos) son nuestros sentimientos y decidirnos a ordenarlos buscando el bien de los demás y el propio.

– No es la desordenada apertura de la propia intimidad en aras de «no esconder quien realmente somos», implicará la verdadera sinceridad, con las personas adecuadas y en los momentos correctos.

– No es la actitud cínica e impúdica por la que se habla de cualquier cosa con cualquiera… la franqueza tiene como prioridad el reconocimiento de la verdad y no el desorden.

Hay que tomar la honestidad en serio, estar conscientes de cómo nos afecta cualquier falta de honestidad por pequeña que sea… Hay que reconocer que es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad y la auténtica vida comunitaria. Ser deshonesto es ser falso, injusto, impostado, ficticio. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma y busca la sombra, el encubrimiento: es una disposición a vivir en la oscuridad. La honestidad, en cambio, tiñe la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz, la luz de la verdad.

LA PUNTUALIDAD

El valor que se construye por el esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado.

El valor de la puntualidad es la disciplina de estar a tiempo para cumplir nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar.

El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, ser merecedores de confianza.

La falta de puntualidad habla por sí misma, de ahí se deduce con facilidad la escasa o nula organización de nuestro tiempo, de planeación en nuestras actividades, y por supuesto de una agenda, pero, ¿qué hay detrás de todo esto?

Muchas veces la impuntualidad nace del interés que despierta en nosotros una actividad, por ejemplo, es más atractivo para un joven charlar con los amigos que llegar a tiempo a las clases; para otros es preferible hacer una larga sobremesa y retrasar la llegada a la oficina. El resultado de vivir de acuerdo a nuestros gustos, es la pérdida de formalidad en nuestro actuar y poco a poco se reafirma el vicio de llegar tarde.

En este mismo sentido podríamos añadir la importancia que tiene para nosotros un evento, si tenemos una entrevista para solicitar empleo, la reunión para cerrar un negocio o la cita con el director del centro de estudios, hacemos hasta lo imposible para estar a tiempo; pero si es el amigo de siempre, la reunión donde estarán personas que no frecuentamos y conocemos poco, o la persona –según nosotros- representa poca importancia, hacemos lo posible por no estar a tiempo, ¿qué mas da…?

Para ser puntual primeramente debemos ser conscientes que toda persona, evento, reunión, actividad o cita tiene un grado particular de importancia. Nuestra palabra debería ser el sinónimo de garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario.

Otro factor que obstaculiza la vivencia de este valor, y es poco visible, se da precisamente en nuestro interior: imaginamos, recordamos, recreamos y supuestamente pensamos cosas diversas a la hora del baño, mientras descansamos un poco en el sofá, cuando pasamos al supermercado a comprar «sólo lo que hace falta», en el pequeño receso que nos damos en la oficina o entre clases… pero en realidad el tiempo pasa tan de prisa, que cuando «despertamos» y por equivocación observamos la hora, es poco lo que se puede hacer para remediar el descuido.

Un aspecto importante de la puntualidad, es concentrarse en la actividad que estamos realizando, procurando mantener nuestra atención para no divagar y aprovechar mejor el tiempo. Para corregir esto, es de gran utilidad programar la alarma de nuestro reloj o computadora (ordenador), pedirle a un familiar o compañero que nos recuerde la hora (algunas veces para no ser molesto y dependiente), etc., porque es necesario poner un remedio inmediato, de otra forma, imposible.

Lo más grave de todo esto, es encontrar a personas que sienten «distinguirse» por su impuntualidad, llegar tarde es una forma de llamar la atención, ¿falta de seguridad y de carácter? Por otra parte algunos lo han dicho: «si quieren, que me esperen», «para qué llegar a tiempo, si…», «no pasa nada…», «es lo mismo siempre». Estas y otras actitudes son el reflejo del poco respeto, ya no digamos aprecio, que sentimos por las personas, su tiempo y sus actividades

Para la persona impuntual los pretextos y justificaciones están agotados, nadie cree en ellos, ¿no es tiempo de hacer algo para cambiar esta actitud? Por el contrario, cada vez que alguien se retrasa de forma extraordinaria, llama la atención y es sujeto de toda credibilidad por su responsabilidad, constancia y sinceridad, pues seguramente algún contratiempo importante ocurrió..

Podemos pensar que el hacerse de una agenda y solicitar ayuda, basta para corregir nuestra situación y por supuesto que nos facilita un poco la vida, pero además de encontrar las causa que provocan nuestra impuntualidad (los ya mencionados: interés, importancia, distracción), se necesita voluntad para cortar a tiempo nuestras actividades, desde el descanso y el trabajo, hasta la reunión de amigos, lo cual supone un esfuerzo extra -sacrificio si se quiere llamar-, de otra manera poco a poco nos alejamos del objetivo.

La cuestión no es decir «quiero ser puntual desde mañana», lo cual sería retrasar una vez más algo, es hoy, en este momento y poniendo los medios que hagan falta para lograrlo: agenda, recordatorios, alarmas…

Para crecer y hacer más firme este valor en tu vida, puedes iniciar con estas sugerencias:

– Examínate y descubre las causas de tu impuntualidad: pereza, desorden, irresponsabilidad, olvido, etc.

– Establece un medio adecuado para solucionar la causa principal de tu problema (recordando que se necesita voluntad y sacrificio): Reducir distracciones y descansos a lo largo del día; levantarse más temprano para terminar tu arreglo personal con oportunidad; colocar el despertador más lejos…

– Aunque sea algo tedioso, elabora por escrito tu horario y plan de actividades del día siguiente. Si tienes muchas cosas que atender y te sirve poco, hazlo para los siguientes siete días. En lo sucesivo será más fácil incluir otros eventos y podrás calcular mejor tus posibilidades de cumplir con todo. Recuerda que con voluntad y sacrificio, lograrás tu propósito.

– Implementa un sistema de «alarmas» que te ayuden a tener noción del tiempo (no necesariamente sonoras) y cámbialas con regularidad para que no te acostumbres: usa el reloj en la otra mano; pide acompañar al compañero que entra y sale a tiempo; utiliza notas adheribles…

– Establece de manera correcta tus prioridades y dales el lugar adecuado, muy especialmente si tienes que hacer algo importante aunque no te guste.

Vivir el valor de la puntualidad es una forma de hacerle a los demás la vida más agradable, mejora nuestro orden y nos convierte en personas digna de confianza.

LA RESPONSABILIDAD

La responsabilidad (o la irresponsabilidad) es fácil de detectar en la vida diaria, especialmente en su faceta negativa: la vemos en el plomero que no hizo correctamente su trabajo, en el carpintero que no llegó a pintar las puertas en el día que se había comprometido, en el joven que tiene bajas calificaciones, en el arquitecto que no ha cumplido con el plan de construcción para un nuevo proyecto, y en casos más graves en un funcionario público que no ha hecho lo que prometió o que utiliza los recursos públicos para sus propios intereses.

Sin embargo plantearse qué es la responsabilidad no es algo tan sencillo. Un elemento indispensable dentro de la responsabilidad es el cumplir un deber. La responsabilidad es una obligación, ya sea moral o incluso legal de cumplir con lo que se ha comprometido.

La responsabilidad tiene un efecto directo en otro concepto fundamental: la confianza. Confiamos en aquellas personas que son responsables. Ponemos nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera estable cumplen lo que han prometido.

La responsabilidad es un signo de madurez, pues el cumplir una obligación de cualquier tipo no es generalmente algo agradable, pues implica esfuerzo. En el caso del plomero, tiene que tomarse la molestia de hacer bien su trabajo. El carpintero tiene que dejar de hacer aquella ocupación o gusto para ir a la casa de alguien a terminar un encargo laboral. La responsabilidad puede parecer una carga, y el no cumplir con lo prometido origina consecuencias.

¿Por qué es un valor la responsabilidad? Porque gracias a ella, podemos convivir pacíficamente en sociedad, ya sea en el plano familiar, amistoso, profesional o personal.

Cuando alguien cae en la irresponsabilidad, fácilmente podemos dejar de confiar en la persona. En el plano personal, aquel marido que durante una convención decide pasarse un rato con una mujer que recién conoció y la esposa se entera, la confianza quedará deshecha, porque el esposo no tuvo la capacidad de cumplir su promesa de fidelidad. Y es que es fácil caer en la tentación del capricho y del bienestar inmediato. El esposo puede preferir el gozo inmediato de una conquista, y olvidarse de que a largo plazo, su matrimonio es más importante.

El origen de la irresponsabilidad se da en la falta de prioridades correctamente ordenadas. Por ejemplo, el carpintero no fue a pintar la puerta porque llegó su «compadre» y decidieron tomarse unas cervezas en lugar de ir a cumplir el compromiso de pintar una puerta. El carpintero tiene mal ordenadas sus prioridades, pues tomarse una cerveza es algo sin importancia que bien puede esperar, pero este hombre (y tal vez su familia), depende de su trabajo.

La responsabilidad debe ser algo estable. Todos podemos tolerar la irresponsabilidad de alguien ocasionalmente. Todos podemos caer fácilmente alguna vez en la irresponsabilidad. Empero, no todos toleraremos la irresponsabilidad de alguien durante mucho tiempo. La confianza en una persona en cualquier tipo de relación (laboral, familiar o amistosa) es fundamental, pues es una correspondencia de deberes. Es decir, yo cumplo porque la otra persona cumple.

El costo de la irresponsabilidad es muy alto. Para el carpintero significa perder el trabajo, para el marido que quiso pasarse un buen rato puede ser la separación definitiva de su esposa, para el gobernante que usó mal los recursos públicos puede ser la cárcel.

La responsabilidad es un valor, porque gracias a ella podemos convivir en sociedad de una manera pacífica y equitativa. La responsabilidad en su nivel más elemental es cumplir con lo que se ha comprometido, o la ley hará que se cumpla. Pero hay una responsabilidad mucho más sutil (y difícil de vivir), que es la del plano moral.

Si le prestamos a un amigo un libro y no lo devuelve, o si una persona nos deja plantada esperándole, entonces perdemos la fe y la confianza en ella. La pérdida de la confianza termina con las relaciones de cualquier tipo: el chico que a pesar de sus múltiples promesas sigue obteniendo malas notas en la escuela, el marido que ha prometido no volver a emborracharse, el novio que sigue coqueteando con otras chicas o el amigo que suele dejarnos plantados. Todas esta conductas terminarán, tarde o temprano y dependiendo de nuestra propia tolerancia hacia la irresponsabilidad, con la relación.

Ser responsable es asumir las consecuencias de nuestra acciones y decisiones. Ser responsable también es tratar de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo con una noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos los sentidos.

Los valores son los cimientos de nuestra convivencia social y personal. La responsabilidad es un valor, porque de ella depende la estabilidad de nuestras relaciones. La responsabilidad vale, porque es difícil de alcanzar.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra responsabilidad?

El primer paso es percatarnos de que todo cuanto hagamos, todo compromiso, tiene una consecuencia que depende de nosotros mismos. Nosotros somos quienes decidimos.

El segundo paso es lograr de manera estable, habitual, que nuestros actos correspondan a nuestras promesas. Si prometemos «hacer lo correcto» y no lo hacemos, entonces no hay responsabilidad.

El tercer paso es educar a quienes están a nuestro alrededor para que sean responsables. La actitud más sencilla es dejar pasar las cosas: olvidarse del carpintero y conseguir otro, hacer yo mismo el trabajo de plomería, despedir al empleado, romper la relación afectiva. Pero este camino fácil tiene su propio nivel de responsabilidad, porque entonces nosotros mismos estamos siendo irresponsables al tomar el camino más ligero. ¿Qué bien le hemos hecho al carpintero al despedirlo? ¿Realmente romper con la relación era la mejor solución? Incluso podría parecer que es «lo justo» y que estamos haciendo «lo correcto». Sin embargo, hacer eso es caer en la irresponsabilidad de no cumplir nuestro deber y ser iguales al carpintero, al gobernante que hizo mal las cosas o al marido infiel. ¿Y cual es ese deber? La responsabilidad de corregir.

El camino más difícil, pero que a la larga es el mejor, es el educar al irresponsable. ¿No vino el carpintero? Entonces, a ir por él y hacer lo que sea necesario para asegurarnos de que cumplirá el trabajo. ¿Y el plomero? Hacer que repare sin costo el desperfecto que no arregló desde la primera vez. ¿Y con la pareja infiel? Hacerle ver la importancia de lo que ha hecho, y todo lo que depende de la relación. ¿Y con el gobernante que no hizo lo que debía? Utilizar los medios de protesta que confiera la ley para que esa persona responda por sus actos.

Vivir la responsabilidad no es algo cómodo, como tampoco lo es el corregir a un irresponsable. Sin embargo, nuestro deber es asegurarnos de que todos podemos convivir armónicamente y hacer lo que esté a nuestro alcance para lograrlo.

¿Qué no es fácil? Si todos hiciéramos un pequeño esfuerzo en vivir y corregir la responsabilidad, nuestra sociedad, nuestros países y nuestro mundo serían diferentes.

Sí, es difícil, pero vale la pena.

Diferencia entre Generosidad y Solidaridad

DIFERENCIA ENTRE GENEROCIDAD Y SOLIDARIDAD

¿Por qué se considera que algo es valioso? Los valores tienen una fuente de origen social. Emergen de las necesidades y los deseos humanos, que son de naturaleza física, menta! y social. Dado que vivir en sociedad supone satisfacer necesidades y deseos básicos, aquello que satisface esas necesidades y esos deseos se vuelve valioso.

Así, son valiosas para nosotros las acciones y las cosas que satisfacen nuestras necesidades biológicas, garantizan nuestro bienestar como Individuos o responden a nuestras aspiraciones humanas legítimas. De ahí que, en las sociedades contemporáneas, el conocimiento, el trabajo y el arte resulten valiosos.

Por otra parte, los valores, entendidos relacionalmente, pueden ser de dos clases: objetivos o subjetivos. Se atribuyen valores objetivos a aquellas clases de cosas que satisfacen necesidades humanas universales; por ejemplo, el abrigo o la alimentación.

En cambio, asignamos valores subjetivos a aquellas clases de cosas que son valiosas para cada uno de nosotros, con independencia de que tengan o no algún valor objetivo; por ejemplo, una persona puede considerar que es valioso expresar enojo en determinadas circunstancias, y otra, que se debe evitar el enojo a toda costa; una puede atribuir valor a la risa y otra no. En este caso, se trata de una apreciación meramente individual. (Fuente: Formación Ética y Ciudadana Ética, Ley y Derechos Humanos 3° EGB )

diferencia solidaridad con la generocidad

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LOS  VALORES HUMANOS

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Que son los Valores Humanos? Definicion Importancia en la Sociedad

¿Qué son los Valores Humanos? Definición
Importancia en la Sociedad

¿Por qué se considera que algo es valioso? Los valores tienen una fuente de origen social. Emergen de las necesidades y los deseos humanos, que son de naturaleza física, mental y social. Dado que vivir en sociedad supone satisfacer necesidades y deseos básicos, aquello que satisface esas necesidades y esos deseos se vuelve valioso.

Así, son valiosas para nosotros las acciones y las cosas que satisfacen nuestras necesidades biológicas, garantizan nuestro bienestar como Individuos o responden a nuestras aspiraciones humanas legítimas. De ahí que, en las sociedades contemporáneas, el conocimiento, el trabajo y el arte resulten valiosos.

Por otra parte, los valores, entendidos relacionalmente, pueden ser de dos clases: objetivos o subjetivos. Se atribuyen valores objetivos a aquellas clases de cosas que satisfacen necesidades humanas universales; por ejemplo, el abrigo o la alimentación.

En cambio, asignamos valores subjetivos a aquellas clases de cosas que son valiosas para cada uno de nosotros, con independencia de que tengan o no algún valor objetivo; por ejemplo, una persona puede considerar que es valioso expresar enojo en determinadas circunstancias, y otra, que se debe evitar el enojo a toda costa; una puede atribuir valor a la risa y otra no. En este caso, se trata de una apreciación meramente individual. (Fuente: Formación Ética y Ciudadana Ética, Ley y Derechos Humanos 3° EGB )

frase sobre el valor humano

Valor Humano: Todo objeto tiene un valor, mayor o menor, en la medida en que sirve mejor para la supervivencia y prosperidad del ser humano, ayudándole a conseguir la armonía y la independencia que necesita y a las que aspira.

Es por esto, que los valores que se elijen y se persiguen en la propia vida se corresponden con la realidad del hombre, es decir, verdaderos. Porque solo los valores verdaderos pueden conducir a las personas a un desarrollo pleno de sus capacidades naturales. Puede afirmarse que, en el terreno moral, un valor será verdadero en función de su capacidad para hacer más humano al hombre.

El valor más básico, es el valor de toda vida humana, de todo humano es la dignidad humana.

Este valor posee dos aspectos muy importantes, y los cuales debe entenderse por separado para comprender finalmente su acepción. Es decir por un lado, “el valor” es decir todo aquello que apreciamos, estimamos, deseamos. Y por otro lado, “lo humano”; es decir las acepciones que hacemos de la concepción en relación a la sociedad en la que nos desarrollamos. A partir de aquí, uno tiende a modelar formas de vida y actuar de determinada manera ante las situaciones que se les plantean.

El valor humano en nuestras vidas es fundamental, ya que nos permite alcanzar determinadas cosas y por sobre todo adquirir otras actitudes tan relevantes para actuar como sujetos más comprometidos. Por ejemplo: responsabilidad, respeto, compromiso, amor, justicia, sencillez, optimismo, entre otros.

En la actualidad, estamos inmersos en una sociedad que ha perdido muchas de estas actitudes y que hacen al valor humano como el eje central de una sociedad más equitativa. Es decir, nos estamos rigiendo por la pérdida de metas, objetivos claros, para tornarnos más consumistas y materialistas; lo cual crea en nosotros una falsa felicidad y nos enceguece ante los verdaderos y simples hechos que nos permiten ser más humano, en esta sociedad global.

Lo más importante, es valorarse uno mismo y tal cual es. Porque ello nos permitirá aceptar y querer a las demás personas por lo que son y no por lo que tienen. Debemos ser más generosos y más capaces de prestar ayuda al prójimo ante determinadas circunstancias, sin esperar algo a cambio, sino por el solo hecho de sacar de uno mismo valores tan importantes para nuestro ser. No seamos superficiales, sino seamos nosotros mismos, porque ello nos ayudará a rescatar el valor humano.

Es decir, a la capacidad que tiene cada persona de actuar libremente junto a la toma de decisiones, sin que estos perjudiquen a los demás. Primemos en cada uno de nosotros este valor, porque debemos velar y obrar por el bien de todos.

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VALORES DISTORCIONADOS: A esta altura de la humanidad, todos somos conscientes de que la vida y la dignidad humanas son los valores más importantes. Sin embargo, el panorama que observamos indica que todavía hay trabas enormes que vencer para que esos valores se hagan carne en todos los habitantes del planeta.

Las guerras, el hambre, la desnutrición, la desocupación, el empleo de la fuerza desde el Estado y todas las injusticias a las que son sometidos muchos habitantes del planeta tienen sus causas en el egoísmo de unos pocos. Son los mismos que causan la destrucción del medio ambiente, al hacer un uso irracional de los recursos naturales.

«¿Por qué se debe pensar en todo eso?. Todos queremos disfrutar, a nadie que esté mentalmente sano le gusta sufrir. Pero si queremos ser personas íntegras, nos preocuparemos por la integridad de los demás.

Esto significa desechar el individualismo y la prepotencia como actitudes ante la vida. Y practicar, en cambio, todas esas actitudes que nos ponen en sintonía con nosotros mismos y con los demás. ¿Estás preparado/a para el desafío?

CONSTRUYENDO VALORES:

Por una cultura de paz y no violencia, un grupo de premiados con el Nobel de la Paz creó el Manifiesto 2000. ¿ Te sumas a este compromiso ? ¿ Con qué actitudes puedes colaborar?

«Reconociendo mi parte de responsabilidad ante el futuro de la humanidad, especialmente de los niños de hoy y de mañana, me comprometo en mi vida diaria, en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi país y mi región a:

• respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios;

•  practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas (física, sexual, psicológica, económica y social), en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes;

•  compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad, a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica;

  defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo;

•  promover un consumo responsable y una forma de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta;

•  contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear 1 nuevos lazos de solidaridad.»

UNA LISTA DE LOS VALORES HUMANOS

Lista de los valores humanos

QUE SON LOS VALORES HUMANOS

Que es un santo? Que es beatificar? Canonizar? Porque es un santo?

¿Qué es un santo y Que es beatificar?

Se han realizado muchas definiciones de lo que es un santo o una santa, indudablemente cada religión tiene diferentes matices para apreciar ese concepto de santidad. Dentro del cristianismo un santo o santa sería aquella persona que ha seguido seriamente los evangelios, buscando el camino de la verdad en Dios. Pero al margen de ello, un santo o santa es, ante todo, un modelo para todo cristiano, ya que son testimonio de la santidad de Dios y de Jesucristo.

imagenes de santos

El santo es alguien que, al margen de realizar milagros o estar rodeado de prodigios, hace patente con sus palabras y sus obras el evangelio de la santidad. Así, cuando hablamos de santos, nos estamos refiriendo, a todos aquellos cristianos que siguieron seriamente el evangelio y que han sido propuestos por la Iglesia como modelos a seguir, así como patronos e intercesores ante Dios.

 Los santos son, asimismo, todos aquellos que aparecen en el calendario de la Iglesia universal, en los calendarios nacionales, diocesanos y de institutos religiosos; en fin, todos aquellos que están registrados en el Martirologio y son venerados en la Liturgia años tras año.

En lo que respecta al cristianismo, la Iglesia cristiana ha puesto especial énfasis en destacar que los santos no sólo son esas estatuas que aparecen en miles de capillas por todo el mundo. Un santo es algo más que una estatua, de lo contrario estaríamos hablando de ídolos. La estatua es la representación de un hombre una mujer que vivió y se entregó, en una parte importante de su vida, al cristianismo, en ocasiones dando la vida por él. Por este motivo la Iglesia los venera y les da culto, ya que reconoce en ellos la presencia de Dios.

Pese a la gran leyenda irremediable que arrastran muchos santos, hay que considerar que no fueron inventados, y que fueron descubiertos y, como veremos en el proceso de canonización, ampliamente investigados.

Los santos del cristianismo datan casi desde los comienzos de esta religión, ya que empezaron a venerarse públicamente en el siglo II. Todo parece indicar que su origen data de las primeras tumbas de los mártires, ya que estos habían derramado su sangre por Dios y Cristo, y por tanto Dios y Cristo, podían interceder desde el cielo a todos aquellos que los veneraban, los invocaban o rezaban ante sus tumbas. Por esta razón se buscó un día de celebración, y este día se consideró el dies natalis o nacimiento al cielo del mártir, fecha en la que se hacia el ofrecimiento del sacrificio eucarístico.

Como ejemplo del desarrollo anterior, tenemos el caso claro de san Policarpio, del que se sabe que los cristianos de Esmirna se reunieron en torno a su tumba para recoger sus huesos y colocarlos en un lugar seguro, con la intención de volverlos a juntar para celebrar el aniversario de su martirio y realizar un ágape juntos.

Con el tiempo, de la memoria y veneración se fue pasando a la oración pública de los santos y a creer en su intercesión ante todo aquello que se le solicitaba. Fue en el siglo Iv cuando se extendió la veneración y culto de los mártires en todas las Iglesias. En este mismo siglo se extendió el mismo culto y veneración a las vírgenes y confesores. Las vírgenes fueron consideradas como Vírgenes del Señor, ya que con el sacrificio de su vida habían emulado a los martires y además porque son como la esposa virginal de Cristo. Los confesores son aquellos que habían confesado públicamente su fe, pero no sufrieron tormentos ni dieron su vida como los mártires. Sin embargo, están equiparados a los mártires.

Del concepto de santo dos aspectos destacan como importantes. El primero que los santos pueden interceder por las personas, aunque su intercesión nunca remplazará la oración directa a Dios. Pero Dios ha constituido una gran familia en la que cada miembro hace el bien a su prójimo. Evidentemente los bienes proceden de Dios pero los santos los comparten.

Otro aspecto destacado es el concepto de que los santos son modelos a imitar, tanto en su virtud heroica como en sus actos. Los santos, por su parte, enseñan a interpretar el evangelio.

Otro aspecto que los santos y santas siempre han demostrado es su espíritu de sacrificio hacia los demás y especialmente su amor desinteresado hacia los seres que les rodean. La historia de los santos está repleta de ejemplos en los que se demuestra un gran amor a los pobres y a los enfermos, un amor tan desinteresado que en muchos casos ha originado que el santo o la santa se desprendiese de sus bienes más queridos para ayudar al pobre, para construir hospitales. El cuidado a los enfermos ha sido de una tal entrega que en muchos casos ha puesto en peligro la salud del santo o la santa, e incluso los hay que han perdido la vida por atender a moribundos con enfermedades contagiosas.

No cabe duda de que en muchos casos se ha exagerado su leyenda e incluso sus milagros, pero también en otros muchos casos, los santos y las santas han demostrado ser queridos y amados por la gente que ha compartido sus vidas con ellos, gente sencilla, gente de pueblos que han recibido directamente de estos seres su ayuda, su consejo, su amor y sus cuidados.

Tal vez el santo o la santa se caracterizan por el hecho de que primero ha sido su amor, su ayuda o sus cuidados a los necesitados antes que cualquier intento de evangelización. Ejemplo de casos así han sido, por citar uno reciente, el de la Madre Teresa de Calcuta, que nunca se preguntó si aquel enfermo o aquel necesitado que acudía solicitando ayuda, era o no cristiano. Podía ser hindú, budista, etc., pero lo importante era, ante todo, el amor a otro ser humano por encima de cualquier condición o religión, ya que de la misma manera que «un santo es un santo para todo el mundo», como se señala en el epígrafe de este capítulo, también cualquier camino místico o religioso, sea de la religión que sea, lleva a Dios.

Biografía del Nuevo Papa Americano: Padre Jorge Mario Bergoglio

Fuente Consultada: Los Santos Que Nos Protegen Bornos-Prim

La Vida de los Niños en Irak Informe de UNICEF Educacion y Salud

La Vida de los Niños en Irak Informe de UNICEF

Los niños y las niñas de Iraq están atrapados por tercera vez en veinte años en una guerra. El UNICEF está profundamente preocupado por el agravamiento de la situación a causa de esta guerra y sus repercusiones sobre los niños y las niñas de Iraq. Casi la mitad de los habitantes del país son menores de 18 años. Incluso antes de que comenzara el conflicto más reciente, muchos niños y niñas estaban expuestos a enfermedades y desnutrición. Uno de cada cuatro niños menores de cinco años está crónicamente desnutrido. Uno de cada ocho niños muere antes de cumplir los cinco años. […]

 niños en irak (unicef)Las prioridades del UNICEF a lo largo de 2003 seguirán siendo la distribución de asistencia humanitaria de emergencia a los niños, las niñas y las mujeres, y el apoyo a la recuperación y rehabilitación de los servicios básicos en las esferas de la educación, la salud y la nutrición, el agua y saneamiento ambiental, y la protección infantil. […]
Aunque la guerra ha terminado, la situación humanitaria en Iraq sigue siendo motivo de preocupación para el UNICEF. Los saqueos indiscriminados y la destrucción que siguió a la guerra han disminuido, pero la situación sigue siendo altamente volátil, un factor que tiene graves consecuencias para las operaciones humanitarias.

Como respuesta a la crisis actual, el UNICEF considera prioritario reactivar el sistema de educación primaria de Iraq. Las tasas de asistencia desde el comienzo de la guerra se han reducido a un promedio del 65%. Los padres y las madres preocupados sobre la seguridad en general tienen reparos en enviar a sus hijos a la escuela, especialmente a las niñas. […]

Poco antes de la guerra, el UNICEF había iniciado una campaña contra la poliomielitis y el sarampión. Sin embargo, alrededor de 270 mil niños y niñas nacidos después de la guerra no habían recibido ninguna vacuna y los servicios de vacunación sistemática para todos los niños y niñas se habían interrumpido. Durante la guerra, la provisión de vacunas del país quedó inutilizada debido a que se quebró el sistema de cadena del frío. […]

Una evaluación nutricional después de la guerra realizada por el UNICEF en Bagdad descubrió que la desnutrición aguda o emaciación, que se mide comparando el peso del niño por su altura, se había duplicado en un año del 4% a casi el 8%. La emaciación de los niños se relaciona no solamente con la cantidad de comida que consumen, sino también con la habilidad del cuerpo para retener lo que comen. La evaluación rápida reveló también que siete de cada diez niños y niñas sufrían a causa de varios grados de diarrea. Las enfermedades diarreicas causan una pérdida de nutrientes en el cuerpo, deshidratación y a menudo la muerte cuando no se administran los tratamientos adecuados.

[…] El ya deteriorado sistema de agua y saneamiento en Iraq se derrumbó como resultado de esta última guerra. En Bagdad, alrededor del 40% de la red sufrió daños que trajeron consigo la pérdida o la contaminación del agua de las tuberías. Las instalaciones para el tratamiento de aguas residuales no están en marcha debido a la ruptura de la línea de abastecimiento de combustible, la falta de mantenimiento y los saqueos. […]

El UNICEF aborda en la actualidad los riesgos que confrontan los niños y las niñas debido a las municiones sin detonar, las minas terrestres y otras municiones que siguen desperdigadas por todo el país. Solamente en Bagdad hay alrededor de 800 lugares peligrosos, la mayoría relacionados con bombas de racimo y depósitos de municiones. Todos los días mueren o resultan heridos niños y niñas cuando tocan municiones sin detonar o juegan con ellas.

El UNICEF continúa sus actividades de antes de la guerra destinadas a prestar asistencia a los niños y niñas en situaciones especialmente vulnerables, como las de los niños y las niñas que viven y trabajan en las calles, los niños y niñas huérfanos o discapacitados, y los niños y niñas en conflicto con la ley.

Desafios y objetivos de Unicef Misión en el mundo de UNICEF Niños

Desafíos y Objetivos de Unicef
Misión en el Mundo de UNICEF

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es el único organismo de las Naciones Unidas dedicado exclusivamente a contemplar las necesidades de los niños. Su misión es trabajar en favor de los niños del mundo según las necesidades que éstos tengan, salvaguardando sus derechos, sin discriminación de raza, credo, nacionalidad, situación o creencia política.

UNICEF fue creado en 1946 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y hoy en día sigue respondiendo a situaciones de emergencia y extendiendo, además, su labor a un terreno más amplio que apunta a lograr que los niños gocen de todas las oportunidades posibles para crecer y disfrutar de manera productiva y satisfactoria de sus vidas.

La Junta Ejecutiva de UNICEF confirmó este mandato en enero de 1996, fecha en la que se adoptó una declaración como la misión de UNICEF enunciando que: “Se guía por la Convención sobre los Derechos del Niño y brega por establecer los derechos del niño como principios éticos y parámetros internacionales de comportamiento hacia los niños”.

Este organismo trabaja con otros similares de las Naciones Unidas, instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y las comunidades para proporcionar servicios de atención primaria de salud, educación básica y provisión de agua potable y saneamiento en más de 140 países en desarrollo.

En octubre de 1953, la organización, que entonces se conocía como Fondo Internacional de las Naciones Unidas de Ayuda a la Infancia, se convirtió en una entidad permanente del sistema de las Naciones Unidas para la Infancia, aunque se mantuvo la sigla original que se conoce hasta hoy. Durante los años ‘50, UNICEF se unió a la OMS, los gobiernos y las ONGs (Organismos No Gubernamentales) en grandes campañas contra las ancestrales enfermedades que afectaban a los niños, como la frambesia, el tracoma, la sífilis, la lepra, la tuberculosis y la malaria. Así se salvó la vida de millones de niños.

Hacia el decenio de 1960, era claro que se había logrado una extraordinaria solidaridad mundial, y UNICEF era el vínculo entre las necesidades de los niños, las víctimas de la pobreza y de otras circunstancias difíciles y una comunidad mundial dispuesta a brindar ayuda. En 1965, UNICEF recibió el Premio Nobel de la Paz por fomentar la hermandad entre las naciones y se subrayaba su compromiso: “en la liberación de cientos de millones de niños de la ignorancia, la enfermedad, la desnutrición y el hambre’.

La “revolución para la supervivencia y el desarrollo de la infancia”, presentada por UNICEF en 1982, combinaba programas comunales con la movilización nacional e internacional. Esta campaña reunió técnicas eficaces en función de sus costos: la inmuniza ción de la infancia, la lactancia materna, la terapia de re-hidratación oral para combatir la deshidratación producida por las enfermedades diarreicas.

El objetivo de esta cruzada era hacer frente a la “emergencia silenciosa” mundial: muertes de millones de niños a causa de enfermedades fáciles de evitar. A fines de los ‘80 y principios de los ‘90, se produjeron dos acontecimientos significativos que han servido para guiar las prioridades de UNICEF durante este decenio: la Convención sobre los Derechos del Niño y la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Los años ‘90 bien pueden recibir el nombre de “el decenio de los derechos del niño”.

La Convención sigue siendo una de las bases más firmes de los esfuerzos de esta organización y cuenta con el mérito de ser la convención sobre los derechos humanos aceptada con mayor rapidez en la historia.

Biografia de Renoir Auguste Vida y Obras del Pintor Impresionista

Biografía de Renoir Auguste
Vida y Obras del Pintor Francés

Renoir, Augusto Pintor (1841-1919)
Pintor impresionista francés, uno de los fundadores de dicha escuela, a la que procuró elevar y perfeccionar, desechando todo cuanto pudiera haber en ella de facilidad. Fue un exigente artesano, razonable y sereno, enamorado de su oficio, inspirado y fecundo.

Cuando todavía era un niño trabajó en un taller de pintura de porcelanas y de allí le quedó su inclinación por las transparencias que son constantes en su pintura, así como su predilección por la figura de la mujer y las fiestas galantes al estilo del siglo XVIII francés.

Luego trabajó en la Escuela de Bellas Artes y en el Taller Gleyre, y es recién a partir de 1870 que comienza su etapa impresionista por influencia de Monet hacia 1874 pinta uno de los cuadros que mejor representan a esta escuela: Camino ascendente a través de altas hierbas, en el que el color, la luz, la atmósfera, la sutileza de los tonos y la poesía que emana del cuadro, fluyen auténtica y puramente de una impresión.

También la vida de París, dinámica, gozosa y turbulenta, inspiran a Renoir muchos de sus cuadros, en los que se advierte su amor por la juventud, por la mujer, por los niños; sin olvidar sus pinturas al aire libre, a orillas del Sena, o en Normandía donde pasa una temporada o en Argelis, que le inspira algunos paisajes soleados.

Hubo un paréntesis durante la Guerra Franco Alemana de 1870, cuando Renoir sirvió en un regimiento de caballería; pero a partir de 1872, los dos trabajaron muy unidos y llegaron a ser los principales representantes del movimiento conocido como Impresionista que, hasta nuestros días, es considerado con tal afecto por el público en general que puede decirse que coloca el grupo de pintores impresionistas antes que cualquier otro (aparte de Monet y Renoir, el movimiento incluye a Degas, Cezanne y Manet).

Su viaje a Italia y su conocimiento de los grandes maestros italianos de la pintura —Rafael especialmente— marca su primera reacción contra el impresionismo; valora cada vez más el dibujo, al tiempo que se empobrecen sus colores, y aun cuando luego supera esta etapa excesivamente austera, no retorna ya al impresionismo; comienza su período nacarado que representa una síntesis entre aquella escuela y sus nuevas influencias; predominan los retratos y los desnudos.

Retirado en Cagnes (sur de Francia) a causa de su reumatismo, Renoir pinta sus últimos cuadros en los que sin abandonar la naturaleza llameante de sol y saturada de luz, destaca en medio de ella saludables cuerpos femeninos, ondulantes y firmemente ligados al ritmo de la naturaleza. Hasta el fin de su carrera Renoir mantuvo una admirable resistencia a las fórmulas. Él mismo dijo acerca de la pintura, dando con ello una estupenda lección de arte: Las teorías no hacen ejecutar un buen cuadro: a menudo sólo sirven para ocultar la insuficiencia de medios de expresión. . .

Diana cazadora

Renoir fue un pintor francés que nació en Limoges, hijo de un sastre pobre que se trasladó a París cuando Pierre tenía cuatro o cinco «años de edad. En su infancia fue enviado a trabajar a una fábrica en donde ganó experiencia en pintura sobre porcelana y en otros artículos tales como abanicos. A la edad de veinte años ingresó al estudio de Gleyre, un académico, donde conoció a Monet, Sisley y Bazille, trabajando particularmente con Monet.

Obras: Diana cazadora, Lise con sombrilla, El Puente Nuevo, El Sena en Argenteuil, Torso de mujer al sol, Madre y niños en el paseo, La sombrerera, La primera salida, La salida del Conservatorio, Mademoiselle Charpentier vestida de azul, Retrato en grupo de madame Charpentier y sus hijos, En el circo Fernando, Los remeros en Chatón, La pescadora de mejillones, Un baile en el Molino de la Galette, Los paraguas, Bañista dormida, Gabrielle y la rosa, Juicio de París, entre otras.

Retrato en grupo de madame Charpentier y sus hijos

Los paraguas

EL IMPRESIONISMO:
Ruptura con el gusto burgués y las recetas de taller

Bajo el alero del impresionismo se reunieron, a merced de los acontecimientos y de los encuentros, artistas infinitamente diversos en su inspiración, temas, técnicas o pensamiento: paisajistas o pintores de figura humana, dibujantes o coloristas, «pintores al aire libre», sensitivos, meditativos… Todos ellos tenían un criterio en común: el rechazo por las recetas del taller y los grandes temas tradicionales de la mitología o de la religión honrados en la Escuela de Bellas Artes y en los Salones oficiales.

Rompieron, de este modo, con el gusto burgués, y propusieron una pintura simple, pero que retratara su época con mucho mayor agudeza que la de sus rivales (y a menudo amigos), partidarios del arte oficial. Atraídos más bien por la multitud, sus movimientos y distracciones, se dedicaron a siluetear más que a realizar estudios psicológicos. Se caracterizaron, sobre todo, por el gusto por el cromatismo y las materias, y trataron de captar los efectos fugaces de la luz, del movimiento y de sus propias sensaciones.

Luz y color

Entre las referencias estéticas de los impresionistas hay que citar en primer lugar a Manet, a Gustave Courbet y la estampa japonesa, luego a Jean-Baptiste Corot y los pintores de Barbizon y, por último, a Delacroix y Turner, a los coloristas venecianos, españoles y flamencos, y también a Ingres. Habría que mencionar aun el papel que jugó la fotografía, que sugirió encuadres y, sobre todo, liberó la pintura de la función «mimética». Las teorías científicas de la luz y del color, en especial los tratados de Eugéne Chevreul, condujeron finalmente  a los impresionista a una nueva economía cromática: paleta clara, preferencia por los colores vivos y pincelada directa.

IMPRESIONISMO: Movimiento literario nacido en Francia en la segunda mitad del siglo XIX. Corresponde al impresionismo pictórico que había sido iniciado por Manet en 1863. El impresionismo surgió como una reacción contra el realismo y se propuso en el terreno literario, lo mismo que en la pintura, registrar primariamente las sensaciones, restaurando al mismo tiempo una nueva era imaginativa.

Trataba de suprimir el elemento intelectualista y reflexivo en literatura, haciendo que el escritor se identificara con las cualidades del objeto observado. Una novela impresionista presenta a sus personajes en una serie de detalles, palabras, reacciones, gustos y preferencias que terminan por caracterizarlos para el lector.

El impresionismo literario fue iniciado en Francia por los hermanos Goncourt, quienes publicaron numerosas novelas de este tipo, y fundaron su famosa Revista en 1856. En España pueden considerarse como escritores impresionistas el poeta Juan Ramón Jiménez y el prosista Azorín, a principios de este siglo.

Fuente Consultada:
Pintores Célebres Biblioteca Fundamental Ariel
Historia Visual del Arte Tomo I.

Característica del Renacimiento Europeo y El Hombre Renacentista

Característica del Renacimiento Europeo y El Hombre Renacentista

Entre los años 1300 y 1600 la vida en Europa sufrió grandes cambios. Fue una nueva etapa del pensamiento y déla cultura y se la denomina Renacimiento. Fue un período de sorprendentes inventos en el mundo de la ciencia.

Se desarrolló la imprenta, se hicieron descubrimientos astronómicos, hombres osados se dedicaron a explorar mares desconocidos y la pintura, la escultura, la arquitectura y la literatura también se transformaron de manera asombrosa. Pero fue también una era de violencia, pobreza, hambre y enfermedades.

Este libro, hermosamente ilustrado, presenta la historia fascinante de los acontecimientos y los escenarios del Renacimiento y de la vida de sus hombres.

A mediados del s. XV, Europa, devastada por la peste y por las guerras, había quedado cultural y políticamente rezagada respecto a otras partes del mundo.

Sin embargo, en Italia por  entonces comenzó una extraordinaria revolución artística y literaria que resonaría durante siglos, mientras que las monarquías cada vez más centralizadas de España, Francia e Inglaterra se disponían a construir imperios globales.

El Renacimiento europeo fue un movimiento muy amplio, que se originó en Italia, en la primera mitad del s. XV y que se  inspiraba en la cultura clásica (greco-romana). Dio lugar a extraordinarios avances en el arte, la arquitectura y la literatura. La prospera clase burguesa se convirtió en mecenas de las mismas artes, lo que dio mayor libertad a los artistas, al tiempo que la aparición la imprenta permitió la rápida difusión de las ideas.

el renacimiento

El RENACIMIENTO EUROPEO, se trató de un fenómeno sumamente importante, caracterizado por lo dinámico, coronado por grandes avances, descubrimientos e inventos y precisamente fueron los estudiosos renacentistas quienes empezaron a hablar de la Edad Media, considerándola como una separación entre su época y el pasado clásico. Sin embargo, apenas cambiaron otras cosas.

EL RENACIMIENTO ITALIANO: «Renacimiento» es el término que resume los logros culturales que los italianos realizaron en los siglos XIV y XV.

En realidad hubo varios «renaceres» de la enseñanza, la cultura y el arte clásicos. En el siglo XII, por ejemplo, se renovó el interés por las escrituras de Aristóteles.

Sin embargo, el Renacimiento italiano tal vez sea más conocido por la cantidad de hitos artísticos, arquitectónicos y culturales que registró.

Las acaudaladas ciudades-estado ocupaban una posición geográfica y financiera excelente para acunar el «Renacimiento».

Por las ciudades del norte no solo circulaban los artículos comerciales que se importaban de África del Norte y Asia, sino también bienes culturales y conocimiento.

Desde Constantinopla, España y el mundo árabe llegaban textos clásicos y saberes matemáticos y científicos.

Además, la proximidad de las ciudades-estado a los restos de la Antigua Roma les permitía analizar in situ los estilos artísticos y arquitectónicos.

Uno de los núcleos del Renacimiento italiano fue Florencia, gobernada por la poderosa familia Médici, mecenas, entre otros, del artista y escultor Miguel Ángel. Otros artistas renacentistas destacados fueron Donatello, Botticelli, Rafael y Leonardo da Vinci.

En el campo de la literatura, Petrarca fue en gran parte responsable del surgimiento del humanismo, una escuela de pensamiento que aseguraba que el ser humano era intrínsecamente bueno, en oposición a la Iglesia, que lo concebía como un pecador que debe ser redimido. Otras plumas ilustres fueron Dante, autor de La divina comedia, y Boccaccio, cuyo Decamerón inspiró muchos relatos de Shakespeare.

La arquitectura renacentista también estuvo influida por el clasicismo; se construyeron espléndidos edificios en Florencia, Venecia, Milán y Roma. Las columnas como motivos decorativos de fachadas y las cúpulas proliferaron. Entre los edificios renacentistas clave destacan el Duomo de Florencia y la basílica de San Pedro en Roma.

El humanismo : El humanismo surgió en parte en respuesta a la desilusión creciente con respecto a la Iglesia.

Era una corriente de pensamiento literaria y erudita, interesada en la gramática, la retórica, la historia, la filosofía y la poesía, doctrinas todas producto del pensamiento humano.

En su corazón latía el interés por reavivar la cultura clásica, en particular mediante el estudio del griego y el latín. El humanismo postulaba que el ser humano podía aplicar las habilidades que le eran propias, el razonamiento y la lógica, para mejorar y ganar en dignidad.

En su difusión hacia el norte alcanzó otros países europeos y, con la aparición de las técnicas de impresión, llegó a un público cada vez mayor.

Cuando sus tesis se aplicaron al estudio de la Biblia, se exigió una revisión humanista de la Iglesia, la cual derivó en la llamada Reforma.

EL HOMBRE DEL RENACIMIENTO EUROPEO:

Renacimiento quiere decir ante todo resurrección de las antiguas civilizaciones de Grecia y de Roma.

La lengua griega hacía tiempo que era enseñada en Italia y parecía como si la curiosidad y el espíritu de libre investigación que había caracterizado a la civilización ateniense resurgiera con el estudio del idioma de los antiguos griegos.

El influjo de la cultura romana, por su parte, se hizo sentir también de una manera especial en Italia, el núcleo geográfico en el que la revolución cultural renacentista se haría más notable.

A este hecho no eran ajenos fenómenos como la preponderancia del derecho romano, la utilización del latín por parte de algunos grupos sociales y la conservación de un gran número de edificios antiguos.

Pero también el horizonte geográfico del hombre renacentista se había visto ensanchado: aventureros, comerciantes y misioneros habían descubierto tierras hasta entonces desconocidas, alcanzando al tiempo las costas orientales de Asia tras circunnavegar el continente africano.

El desarrollo de los conocimientos científicos había puesto en duda verdades que antaño se consideraban definitivas y que afectaban a cuestiones tan importantes como la forma de la Tierra o el lugar del hombre en el universo.

En este mismo contexto se produjeron importantes cambios en lo que a la vida y a las instituciones religiosas se refiere.

El principal de ellos fue el provocado por la reforma protestante.

La Europa del Renacimiento: Pese a que Italia fue sin ninguna duda el centro neurálgico de la cultura renacentista, ésta se extendió rápidamente por todas las tierras de Europa.

Los constantes viajes de clérigos y estudiantes permitieron una inmediata y completa exportación de los nuevos ideales, que experimentaron a la vez una adaptación a los caracteres de cada país. Así, elementos clásicos como columnas, pilastras y frontones fueron incorporados a edificios de estructura gótica.

En Francia proliferaron las ediciones de los clásicos de la Antigüedad y de los humanistas, al tiempo que se extendía un espíritu de libertad que se habría de materializar en obras como los poemas de Ronsard, el celebérrimo Gargantúa y Pantagruel de Rabelais o los Ensayos de Montaigne.

En Inglaterra, Tomás Moro recogía en su Utopía los rasgos básicos del humanismo de la época, en tanto que en España Garcilaso y Boscán, de un lado, y Nebrija, del otro, abrían las puertas a las nuevas ideas.

Los alemanes se ocuparon entre tanto del estudio de las antigüedades, y así Conrad Celtis se dedicaba con empeño a rescatar textos que testimoniaban el grado de desarrollo cultural que aquellas tierras habían alcanzado en el curso de la Edad Media.

Con todo, el máximo representante del Renacimiento fuera de Italia fue Erasmo de Rotterdam. Hijo ilegítimo de un eclesiástico, nació en torno al año 1469.

Aunque no sintió. entusiasmo por el arte del Renacimiento, fue filosóficamente la figura clave de su época, constituyendo el nexo de unión entre el movimiento místico que, conocido como Devotio moderna, floreció en los Países Bajos durante su infancia, y el resurgimiento de los clásicos en Italia.

Erasmo empezó su vida como monje, pero, insatisfecho, huyó a París con el pretexto de perfeccionar su teología.

En realidad su interés principal era el estudio de los clásicos. En su Enquiridión o Manual del caballero cristiano (1501) demostró que los clásicos, la poesía y la filosofía eran tan sólo el preludio de un estudio superior a todos, el de las Escrituras.

Su objetivo era fusionar el mundo de la Antigüedad con el del cristianismo, y su obra es una muestra de cómo en el norte de Europa el Renacimiento estuvo al servicio de la religión.

El pensamiento de Erasmo tuvo una gran influencia sobre su tiempo. Aunque el pensador de Rotterdam siguió siendo un católico convencido y estudió el griego original del Nuevo Testamento, quiso que el hombre corriente leyera las escrituras en su propio idioma. Odiaba el vicio y la ignorancia e intentó mostrar el verdadero camino de la cristiandad con su propio ejemplo.

obra renacentista
El bautismo de Cristo es una tabla pintada por Piero della Francesca hacia 1445.

ARTISTAS DE

LAS CIUDADES Y FAMILIAS DEL RENACIMIENTO

Como no había rey en Italia, porque no estaba unificada en un estado, el poder político estaba en manos de los gobernantes de las ciudades.

A estos gobernantes se los denomina a menudo príncipes del Renacimiento, pero en realidad muy pocos eran de sangre real. Algunos provenían de familias aristocráticas. Otros de familias de mercaderes. Lo que les daba la calidad de «príncipes» era simplemente la riqueza y el poder.

Ciertas ciudades se hicieron muy poderosas y controlaron grandes extensiones de territorio fuera de sus murallas. Este a menudo incluía poblaciones más pequeñas y menos poderosas, que se conocía como ciudades estados. Tenían sus propios gobernantes, competían en el comercio y la industria y luchaban entre sí para obtener mayor poder.

En Italia, había cinco ciudades estados principales: Nápoles, Milán, Florencia, Venecia y los Estados pontificios (controlados por el Papa). Los gobernantes de estos estados, con sus riquezas, fueron algunos de los principales mecenas del Renacimiento.

Pero fueron también por la ambición y la codicia de sus familias, quienes causaron las guerras entre las distintas ciudades. Los habitantes del pueblo preferían continuar con su trabajo.

Durante un tiempo, Milán fue el estado más poderoso, bajo el reinado de los duques de la familia Visconti. Uno de sus miembros, Gian Galeazzb, llegó a ser una persona tan importante que se casó con la hija del rey Juan II de Francia y una de sus hermanas contrajo enlace con un hijo del rey Eduardo III de Inglaterra.

Después de los Visconti, gobernó Milán la familia Sforza, primero Francesco Sforza, un gran capitán de mercenarios, y luego Ludovico Sforza, conocido como II Moro o el Moro, por su tez oscura.

Tanto Florencia como Venecia eran repúblicas, es decir, estados con un gobierno electo o señoría. En realidad, en 1495, sólo 3.200 de los 100.000 habitantes de Florencia tenían derecho a votar para elegir a los miembros de la Señoría. En Florencia, durante más de la mitad del s. XV, una familia, la de los Medici, se convirtió en la virtual autoridad.

En Venecia no había una gran familia dominante porque esa ciudad trataba de mantenerse al margen de la lucha continua entre los estados para poder concentrarse en su comercio marítimo.

Era gobernada por el Dux, cuyo mandato era vitalicio, y por un Gran Concejo. Estaba además el Concejo de los Diez, que ayudaba a mantener el orden público en épocas de emergencia y era temido porque su poder iba más allá de la ley.

Si sospechaba que alguien planeaba algo contra el estado, lo hacía matar. Los papas eran líderes políticos y mecenas de las artes, al mismo tiempo que jefes supremos de la Iglesia. Dos de ellos pertenecieron a la familia Médicis.

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada John M. Roberts – Tomo I

Los Primeros Mecenas en la Edad Media

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia Biografia y Obras

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia Una anécdota cuenta que en 1642, Rembrandt entregó una obra pintada por encargo. Se llamaba «La ronda de noche» (lo cual, resulta que no era ni redonda ni de noche). El cliente lo rechazó, acusando al artista de «no tener su retrato pintado,» y además a un precio «demasiado alto».

En el debate que siguió, el pintor fue acusado por último, de «pintar sólo lo que él quería.» Tal vez por eso Rembrandt se ha convertido en uno de los nombres más importantes en la historia del arte occidental.

Rembrandt nació en Leiden el 15 de julio de 1606. Su nombre completo era Rembrandt Harmenszoon van Rijn. Su padre era molinero. A pesar de una familia humilde, Rembrandt van Rijn ha recibido una buena educación. Asistió a la Universidad de Leiden en 1620, pero interrumpió sus estudios para dedicarse a la pintura. Al año siguiente, estaba aprendiendo las técnicas de Jacob van en el estudio del pintor Swanenburg.

En 1623, se trasladó a Amsterdam y se convirtió en un discípulo de Pieter Lastman. Dos años más tarde, pintó su primer retrato conocido. Volvió a Leiden en 1627, otros cuatro años. Allí estableció su primer taller, iniciando la actividad artística intensa. A partir de esta fecha varios grabados período. Fue un intérprete excepcional de la naturaleza humana y un maestro de la técnica, no sólo pictórica sino también del dibujo y del grabado. Su obra produjo un gran impacto en sus contemporáneos e influyó en el estilo de muchos artistas posteriores. Es probable que no exista ningún pintor que haya igualado a Rembrandt en su utilización de los efectos del claroscuro o en el empaste vigoroso.

Al morir su padre en 1630, Rembrandt abandona Leiden y se instala en Amsterdam, obteniendo rápidamente un gran reconocimiento. Al año siguiente pintó la famosa «Lección de anatomía del doctor Tulp», que le valió numerosos encargos de retratos y pinturas religiosas.

Ya famoso, Rembrandt se casó con Saskia Uylenburgh en 1634 con (quien tuvo un hijo, Tito). La pareja se fue a vivir en una confortable casa en el barrio judío de Amsterdam. El lugar se convirtió en el centro de reuniones sociales, recibiendo una hermosa colección de muebles antiguos y objetos. Rembrandt empezó a tener muchos estudiantes y muchos clientes ricos.

Saskia murió en 1642. Tres años más tarde, Stoffels Hendryckje comenzó a trabajar como niñera y se convirtió en la concubina de Rembrandt. En 1654, Rembrandt tenía una hija ilegítima con ella, a quien llamó Cornelia. Que le causó gran escándalo.

En 1656, tras una serie de problemas en los negocios, que sumando a su vida ostentosa, Rembrandt se declaró en quiebra. Dos años más tarde, todos sus activos fueron vendidos legalmente. En estas subastas, recogió el «Barba Autorretrato Rising» hoy en el Museo de Arte de São Paulo (MASP).

Rembrandt, siguió produciendo y algunas de las grandes obras pertenecientes a este periodo son La novia judía (1666), Los síndicos del gremio de pañeros (1661, Rijksmuseum, Amsterdam), Bathsheba (1654, Louvre, París), Jacob bendiciendo a Efraín y a Manasés (1656, Staatliche Gemäldegalerie, Kassel) y un autorretrato (1658, Frick Collection).

En 1660, Tito y Hendryckje abrieron una empresa para comercializar las obras del pintor. En 1663, Rembrandt perdió a su compañera pero  siguió solo realizando varias obras, incluyendo paisajes y autorretratos. También pintó retratos de Tito, uno de ellos (la pintura «San Mateo y el ángel», que está en el Louvre), el hijo aparece como Matthew.

Tito murió en 1668. Rembrandt pintó otros «Autorretrato», una composición dramática. Quizá no exista un artista que haya pintado tantos autorretratos (alrededor de 60). Rembrandt van Rijn de 63 años murió en la soledad y la miseria. Rembrandt pintó más de 600 cuadros y produjo numerosos dibujos y grabados.

PARA SABER MAS SOBRE LA VIDA DE ESTE ARTISTA…

Después que su padre aceptara que estudie pintura, ya que su intensión era que fuese médico, Rembrandt comenzó a practicar con toda su pasión, y hasta tenía modelos gratis, pues toda su familia se prestaba como modelo. Al poco tiempo tomó una gran fama por la zona y comenzaron a llegar desde Amsterdam, los primeros encargos de retratos. Amsterdam era una ciudad prometedora: Rembrandt dijo adiós al viejo molino, y se marchó; con la esperanza de confirmar su talento.

UN PERÍODO FELIZ

Los ricos burgueses y los comerciantes le encargaron en seguida que los retratara con sus vestidos austeros, sobre los que resaltaban las blancas e inmaculadas gorgueras. También acudían las mujeres, con los más elegantes vestidos: sabían que sus retratos serían admirados en las paredes de sus casas, y querían producir buen efecto. Pero a Rembrandt no le agradaba pintar cuadros de encargo: si no hubiera tenido necesidad de ganarse la vida habría pintado sólo para él, libremente.

Cuando pudo hacerlo, se inspiró en los episodios de la Biblia y creó grandes espectáculos, en los que vibran las Tuces y las sombras. Cuando quería desahogarse, se colocaba ante el espejo y se hacía su autorretrato: con sombreros emplumados, con gorros de felpa, con los peinados más extraños. De este modo, pudo tratar de reproducir las expresiones de un rostro, en todos sus matices.

Un día, en casa de unos conocidos, encontró a una joven rubia, de grandes ojos azules. Se llamaba Saskia van Uylenburgh; poco tiempo después, se convertiría en la señora Van Rijn. Saskia estaba acostumbrada a llevar una vida desahogada, y Rembrandt quiso poner a su disposición una casa que pareciera un palacio.

La compró en el barrio judío de Amsterdam y la montó con el más refinado lujo. No se dio por satisfecho: Saskia había de tener alhajas y pieles, las alhajas más espléndidas, ya que nada le parecía bastante precioso para ella. Rembrandt no lo pudo pagar todo al contado. Pero no le importó: contrajo deudas, trabajó día y noche para liquidarlas, para que Saskia fuera feliz. Su mujer le sonreía, reconocida, pero, en el fondo, a ella le bastaba con mucho menos.

Habría preferido que su esposo la dejase menos tiempo sola en aquel caserón y que estuviese menos entusiasmado por la pintura. En efecto, cuando pintaba, Rembrandt se olvidaba de todo, incluso de sus más caros afectos.

LA FORTUNA LE VUELVE LA ESPALDA

El período feliz duró poco. Comenzó para Rembrandt una larga serie de contrariedades. Sus tres primeros hijos murieron, uno tras otro, siendo aún pequeños. Saskia enfermó: Rembrandt hubiera sido presa de la desesperación, a no ser por su trabajo, que lo confortaba y le permitía realizar obras prodigiosas. Jamás pintor alguno supo conseguir una luz similar a la que vemos en sus cuadros y crear en torno a sus personajes tal atmósfera, hecha de luces y de sombras. Pero su originalidad empezó a desagradar a sus clientes.

Ellos, cuando se hacían un retrato, exigían, sobre todo, que fuese un fiel reflejo del modelo. Rembrandt, en cambio, lo que le importaba era que en e] retrato apareciera el carácter del personaje y, para ponerlo de manifiesto, a veces, debía alterar sus rasgos. Por esto, cuando pintó el gran cuadro «La ronda nocturna», dio lugar a una infinidad de protestas. Cada uno de los personajes representados había desembolsado cien florines, y se sentía con derecho a quejarse porque su rostro no había resultado «parecido». En la estimación de los buenos comerciantes, las «acciones» de Rembrandt se desvalorizaban rápidamente.

LA SOLEDAD

Saskia le dio otro hijo, Tito, en el que Rembrandt volvió a poner todas sus esperanzas. Pero entonces fue su mujer quien lo abandonó: murió en 1642, cuando Tito era todavía pequeño. La casa de Rembrandt se tornó triste y melancólica; la vida se le hizo cada vez más difícil, y el pintor se retrajo cada vez más.

Adquirió la costumbre de dar largos paseos solitarios a través de la ciudad y de las campiñas vecinas, durante los cuales hizo un gran número de esbozos: paisajes, caminos, casas. Las deudas, entre tanto, se acumulaban, ya que  Rembrandt no ganaba lo suficiente para saldarlas.

Sus cuadros se pagaban cada vez peor, no porque fueran menos bellos, sino porque sus conciudadanos no estaban ya en condiciones de apreciarlos: el arte de Rembrandt no era comerciable. Incluso sus discípulos consideraban que su pintura era demasiado atrevida y revolucionaria, y lo abandonaban para seguir a otros maestros más tradicionalistas.

Al fin llegó un día en que la bella casa del artista fue subastada por sus acreedores, y su admirable colección, que comprendía cuadros, esculturas, grabados y objetos de toda clase, puesta en venta. Era el año 1656. Rembrandt se vio obligado a retirarse a una vivienda menos que modesta.

Por fortuna, le quedaban Tito y Hendrickje, la fiel ama de llaves, que amaba a Tito como si fuese su hijo. Pero incluso éstos le llegaron a faltar; la muerte se los arrebató, uno tras otro. Su casa quedó vacía. Rembrandt era ya un pintor famosísimo, aunque sólo en el extranjero; a pesar de ello, se retiró a una voluntaria soledad, encerrándose en su casa, donde pintaba noche y día.

La gente decía que había permanecido insensible a todas las desgracias que le habían sobrevenido, pero no era verdad: lo que ocurría era que estaba dotado de una extraordinaria fortaleza de ánimo y de una fe inquebrantable en su pintura.

Con las primeras luces del alba, se encontraba ya ante su caballete; hacía un alto para tomar su frugalísima comida, y después continuaba pintando. Así prosiguió hasta su muerte, ocurrida el día 4 de octubre de 1669.

AMPLIACIÓN:

Pintor y grabador de origen holandés que cultivó todos los géneros, logrando una inigualable perfección en los retratos. Su evolución histórica pasó por varias etapas, de acuerdo con las diversas influencias y sus propias búsquedas de un estilo y una temática personal. Ya en la primera etapa de su carrera, que culmina hacia 1632, hizo retratos —sus modelos son los miembros de su familia— y escenas bíblicas; y ya en esas obras se advierte su talento para lograr efectos luminosos y la minuciosidad con que trabajaba la expresión de los rostros y los cuerpos de sus modelos.

Luego de esta primera etapa, creció su fama y recibió numerosos encargos; sus cuadros se vendían muy bien y él podía llevar una vida fastuosa y pródiga. En ese momento pintó gran diversidad de temas, afirmando en cada uno de ellos su rotunda originalidad; el claroscuro, que ya manejaba con maestría, se convirtió en un medio para expresar la dramatícidad de las composiciones.

Muchas de sus pinturas revelan la fruición con que el artista gozaba de los placeres del mundo, su alegría, su vitalidad. Pero hacia 1642 termina esta etapa de brillo y fastuosidad; en ese año muere su mujer y esto, unido a su madurez y a las preocupaciones que comienzan a perturbar su vida, inaugura otra etapa en su pintura. Entre 1643 y 1656 Rembrandt suavizó su fuerza expresiva; sus cuadros de esta época son de dimensiones moderadas, más intimistas y humanos.

Su vida privada ya no es tan alegre, tiene deudas y algunos de sus alumnos lo abandonan, de ahí que en sus pinturas ya no interesa tanto lo exterior, sino el alma, el interior de sus personajes; los dos últimos años de este período son sin embargo los mejores de su producción; el color y la composición de sus cuadros adquieren un relieve insuperable, toda su audacia y su poder expresivo están subordinados a la simplicidad de lo clásico. En esos cuadros encontramos a un Rembrandt que no se doblega ante las dificultades: su arte se mantiene entero, pero transformado por el sufrimiento.

Vuelto a sí mismo, el artista puede aún superar las limitaciones de la edad y el peso de sus penas para alcanzar en sus últimos cuadros, especialmente en El hijo pródigo, una dimensión universal.

Obras: La lección de anatomía del doctor Tulp, Tobías y su mujer, La Santa Familia, Pablo en la prisión, La huida a Egipto, Simeón en el templo, La ronda nocturna, Filósofo meditando, La familia del carpintero, El constructor de navíos y su mujer, Saskia en el papel de Flora, Diana y sus ninfas, Rapto de Ganímedes, El hombre del halcón, Mujer del abanico, Cristo en la columna, Jesús curando a los enfermos, Muchacha asomada a la ventana, Los peregrinos de Emaús, El hombre del casco de oro, El caballero polaco, Retrato de Juan Six, Buey desollado, Jacob bendiciendo a sus sobrinos, La prometida judía, Jeremías, Autorretratos, entre otras.

 

Biografia de Rafael Sanzio Artista Italiano de la Pintura

Biografia de Rafael Sanzio Artista Italiano de la Pintura

Todo cuanto el Renacimiento representa en gracia, armonía, belleza y serenidad  está vertido en la obra sin igual de Rafael Sanzio, el cual es, al lado de Miguel Ángel, la gran figura  del arte italiano en el siglo XVI.

Pero mientras Buonarroti explica la versión pasional, y delirante del Renacimiento,  Rafael halla la fórmula de la elegancia en la nobleza de la composición, la regularidad de la línea, el equilibrio de las proporciones y la dulce calma del conjunto.

Rafael Santi o Sanzio: Este gran artista llamado Rafael de Urbino por el lugar de su nacimiento, nació en 1483 y murió en Roma en 1520.

Era hijo del pintor y excelente poeta Juan Sanzio y en sus primeros años vivió dentro de un ambiente propicio al arte, que debió influir en sus inclinaciones.

Pasó a Perusa y entró en el obrador de Pedro Vannucci («el Perugino» o «Perusino»), donde ya reveló su fuerte personalidad artística, descollando entre sus producciones de aquel período de tiempo sus cuadros La Virgen del Libro, La coronación de la Virgen y otras obras notables.

En 1504 se trasladó a Florencia, donde conoció o trató a Leonardo de Vinci y a Miguel Ángel; allí fue modificando su técnica pictórica y ejecutó algunas composiciones y retratos.

En 1508 se estableció en Roma y allí fue donde su genio y su arte se manifestaron en genial eclosión.

Estuvo decorando los salones y capillas del Vaticano, y en los doce años que mediaron entre su llegada a la capital del orbe cristiano y su fallecimiento, produjo centenares de cuadros, retratos, dibujos para tapices, frescos murales, esculturas y obras arquitectónicas, todas ellas de inspiración y ejecución magistrales.

En la imposibilidad de su enumeración, mencionaremos sólo sus Madonnas, en las que ha culminado su acierto en armonizar la dulzura de la expresión con la prestancia y dignidad de la figura.

Su última y gran obra La Transfiguración quedó sin terminar.

Se conserva en el Museo Vaticano. En el Museo del Prado de Madrid figuran varias de sus obras siendo la más bella de todas la titulada Virgen de la Rosa. Murió tempranamente (treinta y siete años), siendo su desaparición una irreparable pérdida para el arte. Sus restos reposan en el Panteón de Roma.

Puede decirse que plasmó en el arte el tipo humano creado en la literatura por el Cortesano de Castiglione. Estas cualidades, potenciadas a un grado sublime, motivaron que Rafael se convirtiera en el maestro clásico de la pintura posterior, la cual ya no supo salir de los cauces que le abrió el gran maestro de Urbino. En este sentido, es el padre de la pintura academicista de los tres siglos venideros, aunque él no sea responsable de la falta de personalidad de sus innumerables seguidores.

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Rafael Sanzio

Raffaello Sanzio, ​ también conocido como Rafael de Urbino o, simplemente, como Rafael​​ fue un pintor y arquitecto italiano del Renacimiento.
Fecha de nacimiento: 1483, Urbino, Italia
Fallecimiento: 6 de abril de 1520, Roma, Italia
En exhibición: Museo del Louvre, Galería Nacional, MÁS
Períodos: Alto Renacimiento, Renacimiento italiano, Renacimiento, Pintura renacentista de Italia, Manierismo
Entierro: Panteon de Roma, Roma, Italia
Conocido por: Pintura, Arquitectura

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DESCRIPCIÓN DE SU VIDA: Pintor italiano nacido en Urbino, un destacado centro artístico y cultural, entonces capital del ducado del mismo nombre, conocido como el príncipe de los pintores.

Hijo de Giovanni Santi, pintor de poco mérito, pero muy educado y bien conectado en la corte renacentista de duque Federico da Montefeltro, conocido por su protección a las artes.

Después de la muerte de su padre (1494), que le había transmitido al amor a su hijo por la pintura y las primeras lecciones del arte fue con Perugino, donde aprendió la técnica de fresco  de Pietro de Perugino o la pintura mural, y allí creó su primera obra de distinción, El matrimonio de la Virgen (1504).

El aprendizaje con Perugino empezó cuando Rafael tenía 16 años; permanece junto a él hasta los 21. Sus cuadros de esta época recuerdan el periodo cuatrocentista.

Biografia de Rafael Sanzio Artista del Renacimiento ItalianoLa influencia de Umbría y del Perugino se aprecia en los amplios paisajes, en los que destacan arbolillos de copas muy claras y hojas menudas, gran simetría en las composiciones y movimientos suaves, rostros redondos, rasgos menudos y expresiones soñadoras.

A la muerte de su padre se fue a Perugia, donde comenzó a trabajar para Perugino, maestro de la escuela de Umbría cuyas pinturas muestran la paz y belleza de sus campiñas natales de los Apeninos.

Su influencia puede observarse en las obras de Rafael de este período; con un estilo dulce y colores azules y grises suaves que recuerdan las pinturas de Perugino.

A fines de 1500 Rafael fue contratado para pintar un retablo en la iglesia de San Agustín de Cittá del Castello, obra que resultó admirable y alabada por propios y extraños. Este éxito, junto con la predilección del Perugino, le proporcionó nuevos encargos, entre los cuales el de mayor envergadura fué el de los Desposorios de Brera, pintura ejecutada en 1504. Rafael afirmaba a los veintiún años su delicada personalidad y su incomparable maestría.

Sin embargo, cuando Rafael cumplió los veinte años de edad, había llegado a ser obvio que aventajaba a su maestro en la fuerza del trazo y en el diseño y equilibrio de su composición.

Se trasladó a Florencia (1504), atraídos por la fama de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, que tendrán una influencia considerable en el futuro. Durante esta etapa, Rafael pinta muchas Vírgenes, concebidas al estilo pagano de las matronas romanas, pero impregnadas de devoción y sentido cristianos.

Deben destacarse: La Madonna del Gran Duque (Florencia, Palacio Pitti), fechada en 1505, de influencia leonardesca, como casi todas sus Madonas de esta época, en la que apenas se percibe el sentido del movimiento, solamente expresado por un leve giro del cuerpo de la Virgen que, al contrarrestarse con otro del Niño en sentido contrario, suscitan en el conjunto, de tan sencillo modo, la indispensable sensación de movimiento.

En Florencia conoció el claroscuro de Leonardo — a través de las formas más extensivas de Bartolomé de la Porta — y la libertad de líneas de Miguel Ángel.

La gracia florentina aprisionó al pintor de Urbino, el cual, siempre paralelo a sí mismo, elaboró entonces su síntesis definitiva. Del período florentino de Rafael son sus Madonas y Sagradas Familias, obras que las reproducciones de todo género han hecho famosas y muy divulgadas, debido al encanto particular que de ellas se desprende y a su positivo valor ideal.

Admirado por la aristocracia y la corte papal, a sugerencia de su amigo Bramante arquitecto del Vaticano, se le encargó (1508) por orden del Papa Julio II para decorar con frescos las habitaciones del Vaticano, hoy se conoce como las Estancias de Rafael.

Así, a la edad de 31 años, se trasladó a Florencia, la ciudad que había sido el centro del desarrollo artístico e intelectual de Italia en el siglo XV.

La recargada atmósfera de Florencia difícilmente podía haber sido más distinta que aquella de las somnolientas ciudades de Umbría, y Rafael fue muy afortunado al estar allí en la misma época que lo hicieron Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel.

En los 12 años que pasó en Roma llevó a cabo numerosos proyectos de gran envergadura, en los que demostraba el resultado de una imaginación fértil y variada.

Después de la muerte de Julio II (1513), continuó trabajando para el nuevo Papa, León X (1513 a 1517), y con la muerte de Bramante (1514), fue nombrado para sucederle como el arquitecto del Vaticano y dirigió  las obras de la Basílica de San Pedro, donde sustituyó  la planta de cruz griega, o radial, con una cruz latina más simple o longitudinal. También trabajó en la  decoración de las logias (galerías) del Vaticano.

A pesar de la enormidad de la empresa, cuyas últimas partes quedaron en gran parte a cargo de sus discípulos.

Rafael se convirtió en el pintor de moda, y asume otras tareas múltiples: como crear imágenes, altares, cartones para tapices, decorados de teatro y proyectos arquitectónicos edificios civiles, como iglesias y Sant’Eligio degli Orefici.

Tal era su prestigio que, de acuerdo con el biógrafo Giorgio Vasari, el Papa León X había pensado en hacerlo cardenal.

Fue nombrado (1515), para supervisar la conservación de valiosas inscripciones latinas sobre el mármol, y encargado general de todas las antigüedades romanas (1517), quien se postuló para armar un mapa arqueológico de la ciudad.

Su última gran obra fue la Transfiguración individuales (1517) y el escenario del proyecto (1519) para la comedia que suppositi de Ludovico Ariosto.

La característica fundamental de Rafael  es su sentido de la proporción, de la medida y de la elegancia, lo que le hace primerísima figura de los cánones renacentistas, y su capacidad para asimilar el estilo de sus predecesores y contemporáneos, pero siempre creando algo nuevo de extraordinaria calidad.

Su temprana muerte en Roma a los 37 años de edad, hizo hincapié en el aura mística que rodeaba su figura.

Famoso por sus Vírgenes, la serie de pinturas de la Virgen, varios paneles en los muros del Vaticano y varias escenas de la historia sagrada, conocida por las Biblias Rafael, se convirtió en una figura histórica del Renacimiento, un movimiento artístico, científico y literario que floreció en Europa en el mismo período de la Edad Media y la época moderna, del siglo XIII hasta el XVI hasta el lugar de nacimiento en Italia y en Florencia y Roma, como sus dos más importantes centros.

Un rápido examen de las diversas actividades de la corta vida de Rafael nos permite contemplar su profunda vocación artística y su afán de superación, manifestados en los sucesivos progresos que jalonan y caracterizan las distintas etapas de su obra.

Iniciada ésta en muy temprana edad, no sólo asimila rápidamente con ágil intuición las enseñanzas de los excelentes maestros que brillaron en su tiempo, sino que acertó a impregnarlas de nuevos matices en la composición, el colorido, la técnica en suma, que imprimieron a su obra un innegable sello de propia personalidad.

No se concibe, de otro modo, que en plena juventud gozara del favor de los grandes personajes de la época que, como a los maestros ya consagrados, le encargaron obras que han pasado a la posteridad.

Entre 1508-9 se trasladó a Roma, que había tomado de Florencia la reputación de ser el centro del arte Italiano.

Fue aquí donde Rafael pintó lo que puede ser considerado como su mayor logro, cuando en varias salas del Vaticano pintó una serie de alegorías representando la mitología (Parnaso), la filosofía (La Escuela de Atenas) y la teología (Disputa).

En estos trabajos Rafael exhibió su poder de diseño y equilibrio en la agrupación y organización de su tema hasta la perfección. Sin embargo, sus actividades no estaban limitadas sólo a la pintura. Su interés por las antigüedades le llevó a organizar investigaciones arqueológicas y fue nombrado Arquitecto—Jefe de San Pedro, pocos años antes de morir por el exceso de trabajo y mala salud a la temprana edad de 37 años.

Fuente Consultada:
Pintores Célebres Biblioteca Fundamental Ariel
Historia Visual del Arte Tomo I.

Biografia de Leonardo Da Vinci Obra del Genio del Renacimiento

Biografía de Leonardo Da Vinci
El Genio del Renacimiento

Leonardo Da Vinci, pintor, arquitecto, ingeniero, escritor y escultor, Leonardo da Vinci (1452-1519) no termina de fascinarnos por la envergadura de sus investigaciones y por la profusión de su obra.

La cantidad de manuscritos, notas y dibujos que han llegado hasta nosotros y que se refieren a asuntos tan diversos como fortificaciones militares, hidráulica, mecánica, óptica, botánica, geología, anatomía, y hasta el vuelo de las aves, es impresionante.

Admirado en vida, su reputación de artista talentoso ha crecido con el correr de los años; ningún hombre en la historia del mundo occidental ha sido tan admirado.

Vivió en una época extraordinaria en la que florecieron las artes, la ciencia y el pensamiento, que se dio en llamar Renacimiento y que sus obras parecen representar a la perfección.

En cierto sentido, él es el Renacimiento: la encarnación del conocimiento y el talento humano en un momento de su desarrollo histórico.

Nuestra ignorancia en torno a muchos detalles de su vida agiganta su imagen. Algunos aspectos de la personalidad de Leonardo se basan más en especulaciones que en hechos.

A menudo la imagen de un hombre se construye usando como materia prima sus obras y lo poco que se conoce de su vida. De este modo, se convierte en un símbolo, un reflejo de nuestras ideas sobre el arte y la humanidad.

Sobre Leonardo no es necesario decir nada nuevo porque es una de las pocas figuras históricas cuyos logros trascienden todas las épocas.

Leonardo Da Vinci

Su personalidad asombra y seduce. La tradición lo muestra como un hombre investido de majestad, de gran vivacidad, sobresaliente en el arte de la conversación y sobre todo inventivo y extremadamente curioso. Pero antes que nada, el genio de Leonardo se basa en la libertad.

En una época en que el talento necesitaba del favor de un mecenas, Leonardo dio pruebas de una independencia reveladora.

Pasó del servicio de Ludovico el Moro al de su vencedor, el gobernador francés; siguió después a César Borgia; en Roma se puso al servicio de Giuliano de Medici, hermano de León X, y terminó sus días en Francia como invitado de Francisco I.

Arte y conocimiento se unieron en la ejecución de su obra: el artista escogía con libertad las vías de sus investigaciones.

Su autonomía pasaba por el libre uso del lenguaje: dejando de lado el latín —lengua de los eruditos- Leonardo redactó sus trabajos en italiano.

Era la primera vez que el anhelo de un conocimiento total se completaba con la voluntad de difundir ese saber del modo más amplio posible.

La Gioconda de Leonardo

Con La Gioconda Leonardo da Vinci permanece en la memoria como un gran pintor. Pero es también el ejemplo por excelencia del artista del Renacimiento, por su afición a la técnica y los lazos que lo unieron a los príncipes.

LEONARDO DA VINCI

Leonardo Da Vinci (1452-1519)

La imagen de un sabio. Leonardo tenía alrededor de sesenta años cuando dibujó este autorretrato.

La sanguina, que él fue uno de los primeros en utilizar en sus estudios de anatomía y en sus diversos dibujos, le permitió obtener una gran precisión en el trazo, especialmente en las líneas del rostro, así como plasmar una expresividad notable: ¡qué cantidad de sentimientos mezclados aparecen en esa mirada!

Este dibujo es revelador también de la imagen que el artista quería proyectar de sí mismo: este rostro barbudo es el de un sabio, un filósofo que contempla serenamente el umbral de la muerte.

Leonardo Da Vinci  (1452-1519): Uno de los exponentes del Renacimiento es Leonardo Da Vinci, pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico.

Fue un personaje que se destacaba por su profunda pasión por el conocimiento y la investigación, claros principios que destacaban su obra.

Se constituyó en un claro innovador en el campo de la pintura dando lugar a la evolución del arte italiano durante mas de un siglo después de su muerte.

Por otra parte, también se destacó en el campo de la ciencia, sus investigaciones en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica, anticiparon muchos avances de la ciencia moderna.

Hacia el siglo XV la península itálica estaba dividida en varios estados independientes, gobernados por diferentes familias que luchaban entre sí por el ejercicio del poder. Por ese entonces, Italia no era un país unificado como observamos en la actualidad. Las ciudades más importantes estaban constituidas por Nápoles en el Sur, Roma en la parte del centro (controlada por los Papas de la Iglesia Católica Romana) y , al norte, Florencia, Milán y Venecia.

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Propugnó el empirismo como método científicoDescribió los principios básicos de la aeronáuticaCreó armas de guerra y vehículos mecánicos
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La Gioconda es el retrato más célebre de la historiaEstudió y describió la anatomía humanaFue un gran urbanista e ingeniero hidráulico

El artista florentino

Leonardo ya tenía la reputación de ser un excelente artista cuando se trasladó de Florencia a Milán, en 1482. Nacido en Toscana, cerca del pueblo de Vinci, hijo ilegítimo de un notario y de una campesina, recibió su primera formación en el taller del pintor y escultor Verrocchio.

Las realizaciones de los maestros florentinos eran el orgullo de la ciudad. Los más grandes de estos artistas mantuvieron talleres reputados en donde los jóvenes aprendían de pintura, escultura y arquitectura. Leonardo recibió una formación polivalente y aprendió a dominar la perspectiva.

En la década de 1470 se inscribió en el gremio de los pintores. No obstante, sus obras son escasas, en parte dada la lentitud del trabajo de Leonardo, que meditaba largamente antes de pintar.

Realizó en total unos cuarenta cuadros, de los cuales sólo unos quince llegaron a nosotros.

Las primeras obras ejecutadas antes de su partida de Florencia están claramente marcadas por la influencia de sus maestros. Se encuentra en ellas, como en La Anunciación, una gran seguridad en el trazo y un cuidado en la representación de los detalles florales y de las decoraciones arquitectónicas.

A partir de La Adoración de los Magos, obra que quedó inconclusa, su estilo se hizo más personal.

Los personajes son múltiples y las fisonomías muy variadas. Sobre todo el grupo principal, la Virgen y e Niño, aislados en medio de esta muchedumbre, no están dibujados con contornos muy acentuados; están, al contrario  ligeramente esfumados.

Es la técnica del sfumato, propia de Leonardo. Durante su estadía en Milán, Leonado pintó en muy pocas ocasiones; sin embargo, este período estuvo marcado por la realización de dos obras maestras: La Virgen de las rocas (1483) y La última cena.

Ese gran fresco del refectorio del convento de Santa María delle Grazie en Milán, realizado entre 1494 y 1497, le fue encargado por el duque Ludovico Sforza. Leonardo do eligió representar allí el momento en que Jesús anuncia la traición que sufrirá razón de la tensión dramática que lo anima.

El rostro de San Juan, imagen de dulzura y de inocencia, contrasta allí con el de Judas.

El último período fecundo para la pirrara de Leonardo corresponde a su segunda estadía en Florencia.

Sin duda metí: atareado en sus actividades de ingenia militar, pintó entonces La Virgen y santa Ana, Leda, y La Gioconda. Todos estos cuadros se distinguen por la pose agraciada de los modelos y la dulzura del me rilado, lograda gracias al sfumato.

Leonardo sumerge los segundos planos en una luz difusa, casi vaporosa, aumentando la poesía del conjunto.

Fue también el momento en que realiza La batalla de Anghiar, pedido de la república de Florencia.

Dado que el original ha desaparecido, solamente algunos dibujos preparatorios revelan la originalidad de un fresco que debía realizar con otra pintura de combate, confiada por los mismos comanditarios ; otro gran artista, Miguel Ángel.

A pesar del número restringido de sus obras, la pintura de Leonardo da Vinci es emblemática del período clásico del Renacimiento italiano.

Entrega la mejor expresión de tendencias ya presentes en el arte, :ero que alcanzarían su verdadera plenitud después de él. Numerosos artistas se han aspirado en sus composiciones, como Rafael en Roma. La suavidad del modelado legó a ser una característica de la pintura veneciana, en particular con Giorgione.

En cuanto a la soltura de las líneas, volvería a aparecer más tarde en los primeros representantes de la corriente manierista .galiana.

Por último, su llegada a Francia a la corte de Francisco I no fue ajena a la plenitud del renacimiento francés. Siendo pintor, Leonardo da Vinci no -inoró la escultura o la arquitectura, pero en estos campos sus realizaciones quedaron en el estado de croquis o de anteproyectos.

Es el caso de una gran estatua ecuestre (8 m de altura) que Leonardo  había propuesto realizar en Milán y cuya inmensa maqueta en terracota fue destruida durante la invasión de la ciudad por los franceses en 1499.

Si dejó tan pocas obras, se debió también en parte a que la pintura no era más que uno de los centros de interés, y no siempre el primero, de Leonardo da Vinci.

El ingeniero del Renacimiento: Los cuadernos que empezó a llenar desde su llegada a Milán dan testimonio de su curiosidad casi universal.

Recopiló allí notas y centenares de croquis, informándose de los tratados existentes en los distintos campos, desde el arte militar a la geometría, pero también dibujando del natural.

Leonardo se presentó ante el duque de Milán Ludovico Sforza, llamado el Moro, como ingeniero militar: durante varios años diseñó los planos de fortificaciones y bosquejó máquinas, como arietes perfeccionados y carros de asalto. Participó así con otros ingenieros en la defensa de la Lombardía, cuando fue amenazada por los franceses.

Pero la curiosidad de Leonardo da Vinci por las cosas técnicas era amplia: se informó sobre el funcionamiento de los telares e intentó mejorar sus dispositivos mecánicos.

Se interesó particularmente por la hidráulica: observó y reprodujo los remolinos de los ríos y se interrogó sobre la formación de sus cursos.

En Milán como en Florencia, inició proyectos que contemplaban drenar las marismas e incluso desviar el curso del río Arno, lo que no 5; llevó a cabo. En Francia concibió un canal de regadío entre el río Saona y el Loira. Su actividad técnica lo llevó a observas de cerca los fenómenos naturales: en sus cuadernos abundaban dibujos de piedra; plantas y animales.

La observación de vuelo de los pájaros lo llevó a concebir un proyecto de una máquina voladora. Per: Leonardo no se contentó con el aspee:: exterior de las cosas. Sus estudios de anatomía, realizados a veces a partir de disecciones para localizar mejor los huesos ; los músculos, figuran entre sus dibujos más hermosos.

Para él, el cuerpo humano estaba regido por un sistema de proporciones, siendo ellas mismas reflejos de una armonía matemática, clave del conocimiento de la naturaleza y de la creación artística. Esta concepción era compartida por varios de los sabios presentes en la corte del duque de Milán, en particular e matemático Luca Pacioli, cuyo tratado fue ilustrado por Leonardo. Así, desde varios aspectos, Leonardo estuvo ligado al mundo de los «ingenieros», pero su curiosidad fue más amplia que la de la mayor pan de los técnicos e intentó pasar de la sin pie observación a una teoría general, Pas él, el artista debía ser universal.

El servicio del príncipe

Leonardo da Vinci fue enviado a Milán por Lorenzo de Médicis, para responder a una voluntad política de difusión del arte florentino, elemento de prestigio para su ciudad de origen. En Lombarda, exaltó la gloria y poder del duque le Milán. Autor de varios proyectos de .arquitectura, incluso músico, Leonardo fue sobre todo el maestro de ceremonias de grandes fiestas, efectuadas con ocasión de las bodas principescas, como la mascarada del Paraíso (1490) o el Divertimento de Júpiter y Danae (1496), para las cuales diseñó los vestuarios y desarrolló máquinas de teatro.

A la caída de los Sforza, se dirigió a la norte de Mantua ante Isabel de Este y luego entró al servicio de César Borgia, nuevamente como ingeniero militar. Tras varios años en Florencia, volvió a Milán en 1508 a pedido del gobernador francés del ducado, Carlos de Amboise, que conocía su fama. Algunos años más tarde, en 1513, después de la toma de Milán por una liga de españoles, venecianos y mercenarios a sueldo del papa, Leonardo se dirigió a Roma, llamado por Juliano de Médicis, hermano del papa León X.

Finalmente, en 1516, respondió al ofrecimiento de Francisco I, que lo invitó a su corte y lo instaló en la mansión conocida como Manoir du Cloux (actualmente Clos-Lucé), cerca de Amboise.

Ya sea ante las cortes italianas o en las riberas del Loira, el arte de Leonardo, como el de los demás artistas, estuvo al servicio de ambiciones políticas. En Milán, además de un proyecto de una estatua ecuestre colosal, las realizaciones efímeras reforzaron el prestigio de los duques. En cuanto a Francisco I, la presencia del pintor italiano, con el que se reunía regularmente en su corte, contribuyó a su imagen de príncipe del Renacimiento, protector de los artistas. Esta imagen ha sido reforzada por el testimonio de uno de los primeros biógrafos de Leonardo da Vinci, Vasari, que ha dejado la imagen del pintor protegido por el rey.

Este italiano que falleció en Francia en mayo de 1519 ha permanecido entre los artistas más grandes del Renacimiento, junto con Miguel Ángel y Rafael. Encarnó el sueño de universalidad, belleza y armonía que no resistió a las guerras de Italia. Es paradójico que aquel que quiso ser a la vez artista y hombre de ciencia, figure en la historia ante todo como un gran pintor, a pesar de las pocas obras pictóricas que dejó.

CRONOLOGÍA

1452:Nacimiento de Leonardo en Vinci, cerca de Florencia, el 15 de abril.
1469:Formación en el taller de Verrocchio en Florencia.
1482 – 1499 Estadía en Milán; Leonardo es ingeniero militar del duque Ludovico Sforza.
1492:Cristóbal Colón descubre América.
1494:Primera expedición francesa en Italia encabezada por Carlos VIII.
1499:Caída de Ludovico Sforza; Luis XII de Francia conquista el Milanesado.
1501:Conquista del reino de Nápoles por los franceses.
1502:Leonardo da Vinci es contratado como ingeniero militar por César Borgia.
1503-1508:Estadía de Leonardo en Florencia.
1508-1513:Segunda estadía en Milán.
1513:Los franceses, derrotados en Novara, abandonan el Milanesado. León X (Juan de Médicis), papa. El Príncipe de Maquiavelo.
1516:Partida de Leonardo para Francia
1519:Muerte de Leonardo en el Manoir du Cloux, 1519 cerca de Amboise, el 2 de mayo.

vida de Leonardo Da Vinci

Estudio para maquina voladora

Leonardo da Vínci Entre 1486 Y 1490 Manuscrito B, Fol. 8or Biblioteca del Instituto, París.
Sueños de volar. La mecánica fue una de las pasiones de Leonardo. Máquinas de guerra, bombas hidráulicas y otras Invenciones, útiles y a menudo utilizadas (especialmente los sistemas de drenaje) o simplemente extraordinarias, abundan en sus notas. Pero esta inesperada máquina voladora, con múltiples poleas, no es sino la prolongación, lógica y fantasmagórica a la vez, de sus numerosos estudios
sobre el vuelo de las aves.

El arte o lo visible en cuanto objeto de la ciencia: Nunca antes de Leonardo la representación del mundo estuvo tan estrechamente asociada a la búsqueda sistemática de las leyes que lo rigen. Tanto en sus cuadros, en los que la perspectiva atmosférica, que trastorna las leyes de la composición, revela sus conocimientos de las leyes de la óptica, como en su: dibujos geológicos, donde la observación de la naturaleza constituye una exploración minuciosa y rigurosa de la realidad, se aprecia el interés de Leonardo por inventariar el mundo. Dibujar y pintar eran para é comprender y captar el objeto de sus observaciones.

Esta novedosa complementación entre arte y ciencia hizo retroceder las fronteras entre los géneros Retratos, monumentos, pinturas religiosas, retablos dan cuenta de la multiplicidad de sus experiencia: artísticas, al tiempo que sus estudios botánicos aparecen en sus cuadros.

En sus cuadernos, en su: reflexiones filosóficas y en sus ensayos de anatomía) de mecánica, Leonardo dio cuenta de hallazgos profundamente innovadores en el campo de las artes técnica del claroscuro, recetas para la preparación de líquidos y pigmentos para los frescos o para la pintura al óleo, que le permitieron obtener sutiles efectos de veladuras, característicos del esfumato (difuminado)

Con Leonardo, la obra de arte ya no será más e reflejo de una realidad superior, sino la constatación de un saber que se está construyendo.

MAS IMPORTANTES OBRAS PICTÓRICAS DE LEONARDO DA VINCI

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Anunciación – Florencia, Galería de los Oficios – Leonardo entró muy joven en el taller de Verrocchio y aprendió mucho de este genial artista. Aunque en seguida se manifestó como un destacadísimo discípulo, no se limitó a copiar fielmente el estilo de su maestro, ya que, en su opinión, ningún pintor podía llevar a cabo verdaderas obras de arte si no hacía otra cosa que copiar a los nacidos antes que él. «Triste discípulo aquel que no aventaja a su maestro», escribió en su» agenda. Su personalísimo estilo se pone de manifiesto ya en las primeras obras, ejecutadas cuando estaba aún en el taller de Verrocchio. Esta «Anunciación» viene a demostrarlo. Las figuras están en un bello patio, adornado por un prado en flor. El joven artista ha pintado, junto a la Virgen, un bellísimo sarcófago de mármol, copia del labrado por Verrocchio para la tumba de Pedro de Médicis. Pero a esto se limita la influencia del maestro. El paisaje del fondo, con la sugestiva esbeltez de los árboles y la mágico luz que inunda todo el  cuadro, son elementos absolutamente nuevos en el arte florentino del siglo XV.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo y Verrocchio: Bautismo de Cristo (detalle del ángel pintado por Leonardo) – Florencia, Galería de los Oficios – Este bellísimo ángel, pintado por Leonardo en una tabla de su maestro, Andrés Verrocchio, motivó —según la tradición— una grave decisión de éste: abandonar definitivamente el pincel, ya que, como pintor, no conseguía igualar la destreza de su discípulo. En esta figuro se apuntan ya algunas características del estilo del Leonardo adulto: lC los detalles destinados a aumentar la expresividad de la figura pintada.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Virgen de las Rocas – París, Louvre – En 1482, Leonardo fue llamado a la corte milanesa de Ludovico el Moro. Uno de los primeros cuadros de este período es la «Virgen de las Rocas». En la gruta que sirve de techo a los personajes, desde la que se ve un esbozo de paisaje rocoso envuelto en una neblina azulada, se filtra una suave luz que acaricia a las figuras sin necesidad de contrastes violentos. La gradación de las sombras es tan sutil, que los límites de las cosas y la atmósfera circundante parecen fundirse. Se trata de un prodigio debido al célebre «sfumato» de Leonardo.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: Adoración de los Reyes Magos (detalle) – Florencia, Galería de los Oficios – En marzo de 1482, cuando ya Leonardo había dejado a su maestro, se le encargó un retablo que representase la adoración de los Reyes Magos. Leonardo esbozó el cuadro, pero no llegó a terminarlo. A pesar de ello, incompleto como está, constituye una perfecta obra de arte. Es, además, un interesante documento para estudiar la técnica utilizada por el artista. Como puede percibirse en este detalle del fondo, la pintura se halla todavía en una fase preparatoria. Se ven los esbozos de las figuras (a las que Leonardo empezaba por pintar desnudas, para que su anatomía resultara perfecta), ligeramente sombreadas de gris. Sobre la madera había extendido un barniz amarillento que servía de «aislante» a los colores.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci: La cabeza de Cristo (detalle del , «Cenáculo») – Santa María de las Gracias, Milán –
Cuando Leonardo se comprometió a pintar, en la pared del Refectorio de Santa María de las Gracias, su «Última Cena», no recurrió a la técnica del fresco. Ésta exige una ejecución rápida, contraria al temperamento de Leonardo, que necesitaba largas meditaciones y que «retocaba» continuamente sus figuras. El pintor utilizó un temple graso de su invención, que no tardó en deteriorarse a causa de la humedad. Las constantes reflexiones sobre la pintura proporcionaron a Leonardo importantísimos descubrimientos. En su «Tratado de la Pintura» se lee, por ejemplo: «la sombra del blanco, vista al sol y al aire, tiende al azul. . .». Es decir: al aire libre, las sombras no son estrictamente negras, sino azuladas. He aquí algo que los pintores impresionistas «descubrirían» tres siglos después.

Obras de Leonardo Da Vinci

Leonardo de Vinci; Santo Ana, te Virgen y el Niño  París Louvre La ejecución de esta obra que Leonardo realizó en Florencia ciudad a la que había regresado en 1500, se esperaba con interés y  aumentó enormemente la fama ya muy grande del pintor. El breve Angulo del  paisaje, que muestra al fondo las características montañas azules de Leonardo, se halla dominado por las figuras de los protagonistas: Santa Ana, que sostiene en las rodillas a la Virgen, mientras ésta se inclina hacia el Niño, Los rostros tienen, la inconfundible expresión «leonordesco», dulce y misteriosa. La disposición de las figuras —una verdadera pirámide humana— era, en aquella época, revolucionaria.

Obras de Leonardo Da Vinci

La Gioconda – París, Louvre – Este retrato es demasiado  famoso para que nos sintamos la necesidad de examinarlo más atentamente. Sin embargo, no podía faltar en esta rapidísima exposición de las obras maestras de Leeonardo. El rostro de Monna Lisa, tocado de sombras delicadísimas, que le confieren una expresión llena de dulce misterio, fascinó, antes que a nadie, a su creador Leonardo. en efecto, no quiso separarse nunca de este cuadro: lo llevó consigo cuando invitado por Francisco I, fijó su residencia en Francia, y no se apartó de él hasta su  muerte, en 1519.

FECHAS IMPORTANTES

1452 Nace en Vinci, cerca de Florencia, Leonardo di Ser Piero, llamado Leonardo da Vinci.

14Í9 Entra al taller del pintor florentino Andrea del Verrocchio.

1472 Se inscribe en la Academia de San Lucas.

1481 la Adoración de los Magos (inconclusa). Parte de Florencia a Milán, donde se pone al servicio de Ludovico Sforza, llamado Ludovico el Moro.

1483 La Virgen de las rocas.

1495-1498 La Ultima Cena.

1499 Caída de los Sforza. Leonardo permanece en Mantua y en Venecia. Acompaña a César Borgia a Umbría. Dibujos topográficos y militares.

1503 En Florencia. Comienza La Gioconda.

1506 En Milán, al servicio del gobernador francés Charles d’Amboise.
1513 En Roma, al servicio de Giuliano de Medici.

1517 Huésped de Francisco I. Leonardo es nombrado «primer pintor, arquitecto y mecánico del rey».

1519 Muere cerca de Amboise.

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La Basilica de San Pedro en Roma Plaza en el Vaticano Características

Características de la Basílica de San Pedro en Roma

LA BASÍLICA DE SAN PEDRO ES EL SEGUNDO TEMPLO CRISTIANO MÁS GRANDE DEL MUNDO, PERO EL MÁS IMPORTANTE DE LA IGLESIA CATÓLICA. EN ELLA DESCANSAN LOS RESTOS MORTALES DEL APÓSTOL PEDRO Y DE NUMEROSOS PAPAS, Y CADA AÑO RECIBE LA VISITA DE MILES DE PEREGRINOS.

La Basilica de San Pedro en Roma

Reducir la basílica de San Pedro a su brillo arquitectónico sería privar de significado a este fantástico templo religioso que se alza en la Ciudad Eterna, puesto que la importancia de San Pedro, como edificio central de la cristiandad desde los puntos de vista histórico, arquitectónico y espiritual, va mucho más allá de la relevancia adquirida corno obra de arte.

La historia de la basílica se remonta originariamente a una iniciativa del emperador Constantino I, quien en el año 324 mandó construir en la colina Vaticana, concretamente sobre la tumba del apóstol San Pedro, una basílica de cinco naves que se convertiría en la antecesora de la que todos nosotros conocemos en la actualidad. En el siglo XV se llegó a la conclusión de que era necesario ampliar la basílica constantina.

No obstante, el edificio estaba tan deteriorado que el papa Julio II desechó la idea y optó por encargar la construcción de una nueva obra. La primera piedra de la futura iglesia de San Pedro se colocó el 18 de abril de 1506. La ambiciosa empresa se financió gracias a una intensa y lucrativa venta de indulgencias y al denominado óbolo de San Pedro.

El primer proyecto de este impresionante monumento lo presentó Bramante. Después de la muerte de éste, en el año 1514, Rafael, Sangallo y Peruzzi prosiguieron los trabajos. A pesar de todo, obra avanzó a un ritmo lento hasta 1546. La rivalidad entre estos renombrados artistas causó continuos retrasos y no pocos quebraderos de cabeza.

Así, los planos se retocaron varías veces, aunque no tantas como se paralizó el trabajo. En 1547, el papa Pablo III encargó la continuación de la obra a un Miguel Ángel que contaba ya con 72 años de edad. O mejor dicho: el papa ordenó al obstinado artista que prosiguiera los trabajos.

Miguel Ángel cedió ante la insistencia del papa y se puso manos a la obra. El gran artista trabajó en San Pedro hasta su muerte, en 1564. No le pagaron, pero obtuvo el permiso del pontífice para adornarla a su gusto. Con todo, el máximo dignatario de la Iglesia Católica no siempre se abstuvo de intervenir en la labor del artista, lo que provocó desagradables discusiones entre ellos.

El 18 de noviembre de 1623 concluyeron las obras de la basílica de San Pedro, con lo que el papa Urbano VIII ya pudo consagrarla. La construcción del edificio había durado 120 años, durante los cuales veinte papas —desde Julio II hasta Urbano VIII— se habían sucedido en el pontificado.

El elenco de los artistas que colaboraron en mayor o menor medida en esta gigantesca obra es impresionante. Entre ellos destacan Bramante, Rafael, Bernini y, como es natural, Miguel Ángel. Todos ellos convirtieron la basílica de San Pedro en una auténtica obra maestra de la arquitectura, la pintura y la escultura universal.

La arquitectura exterior e interior, así como la decoración de la iglesia, alcanzaron fama mundial. Visible desde muy lejos y símbolo de la basílica es la fantástica cúpula que la culmina; no en vano es la construcción en voladizo de ladrillos más importante. La cúpula presenta unas dimensiones sobrecogedoras —42,34 m diámetro y 43,20 m de altura— y descansa sobre cuatro pilares pentagonales. El interior de la basílica de San Pedro, que además de la cúpula principal también cuenta con una cúpula secundaria, está decorado por unas 800 columnas y 390 estatuas de travertino, mármol, estuco y bronce, así como por 45 altares.

Desde el vestíbulo se accede al interior de la basílica a través de la puerta de bronce de Filarere, junto a la cual se encuentra la Porra Santa, que únicamente sé abre durante el año santo. Al principio de la nave central, puede verse encastrado en el suelo un disco de pórfido que se encontraba en el altar mayor de la basílica constantinaanterior y sobre el que.

CRONOLOGÍA DE LA EVOLUCIÓN

* 324: Construcción de una basílica constantina de cinco naves en la colina del Vaticano.

* 18 de abril de 1506: Colocación dé la primera piedra de la nueva iglesia de San Pedro.

* 1514: Muerte de Bramante, el primer arquitecto de la basílica.

* 1515.1546: Rafael, Sangallo y Peruzzi dirigen las obras.

* 1547-1564: Miguel Ángel dirige la construcción de la iglesia.

* 18 de noviembre de 1623: Consagración de la basílica de San Pedro.

* Carlomagno fue coronado emperador por el papa León III en el año 800.

Debajo de la impresionante cúpula se halla el altar papal, con el baldaquín de bronce construido por Bernini entre los años 1624 y 1633. Siguiendo en la misma dirección, es decir, hacia abajo, se encuentra la Confesión —que según la tradición es la tumba de San Pedro , con una figura del papa Pío VI. En cada uno de los cuatro nichos de los pilares de la cúpula se alza una estatua de mármol de 4,5 m de altura en la que aparecen representadas santa Verónica, santa Elena, san Longinos y san Andrés.

Este programa de personajes alude a las reliquias que se conservaron allí: el sudario de Verónica, un fragmento de la Santa Cruz, la lanza de Longinos y la cabeza de san Andrés apóstol (trasladada a Patras, Grecia, en 1964). Las estatuas son obra de cuatro escultores diferentes: la de Longinos es de Bernini; la de San Andrés, de Prançoís Duquesno y; la de santa Verónica pertenece al taller de Francesco Mochi, y la de santa Elena es obra de Andrea Bolgi.

La cúpula de la basílica de San Pedro, la construcción en voladizo de ladrillos más grande del mundo, puede alcanzarse en ascensor o después de subir 537 escalones, y ofrece unas magníficas vistas del Vaticano y de toda la ciudad de Roma. La gigantesca cúpula tiene un diámetro de 42,34 mt., exactamente.

La impresionante obra reposa sobre cinco pilares de un diámetro de 24 m cada uno. En el friso interior de la cúpula se puede leer —en unas letras cuya altura alcanza los 2 mt.— un fragmento extraído del evangelio según san Mateo: «Tu cs Petrus et super hanc petram aedificabo ecclesiam meam et tibi dabo claves regni caelorums» («Tú eres Pedro, y sobre esta piedra yo edificará mi iglesia y te daré las llaves del reino de los Cielos»).

El interior del edificio es un verdadero museo que incluye piezas de incalculable valor. Entre todas ellas destaca especialmente una de las obras maestras de Miguel Angel: la Piedad.

La Piedad ocupa la primera capilla lateral de la nave lateral derecha, tiene una altura de 1,75 m y descansa sobre una plataforma de 1,68 mt. de ancho. Miguel Ángel terminó esta obra en el año 1500, cuando tan sólo tenía 25 años de edad. El autor firmó su obra en la banda del pecho de María con la inscripción: Michael Angelus Buonarrotus Florentinus Faciebats («el florentino Miguel Ángel Buonarroti lo hizo»).

Por desgracia, esta magnífica obra escultórica únicamente puede contemplarse a través de una espesa luna de vidrio blindada. La instalación de tal protección tuvo lugar después de que en 1972 un perturbado mental atacara la escultura con un martillo, causando graves destrozos.

En el ábside se encuentra la Cátedra de Pedro, esculpida por Bernini en el año 1666. Se trata de un trono de bronce sobre el que reposa una silla de madera y que supuestamente se trata de la cátedra de Simón Pedro, si bien lo más probable es que sea la silla en la que fue coronado el emperador del Sacro Romano Imperio Germánico Carlos el Calvo.

Otra magnífica obra de arte de Bernini que puede contemplarse en el interior de la basílica de San Pedro es la tumba del papa Alejandro VII. Bajo los pliegues de la sábana de mármol se reconoce —si se observa con detenimiento— un esqueleto de tamaño real con un reloj que indica al papa el tiempo transcurrido.

La pila bautismal es la tapa de pórfido de un sarcófago sacado del mausoleo de Adriano y en el que fue enterrado el emperador Otón II, cuyos restos fueron trasladados en 1600 a un simple ataúd de piedra y depositados en las Grutas Vaticanas cuando en el curso de las obras de la basílica hubo que desmantelar el atrio. La Capilla Gregoriana toma el nombre del papa Gregorio XIII, gran amante de los mosaicos. El Sumo Pontífice mandó decorar por completo esta parte del interior de la basílica a base de dicho elemento ornamental.

Durante su pontificado, la práctica totalidad de las pinturas del altar de la basílica de San Pedro fueron sustituidas por copias realizadas en mosaico. Actualmente, los originales se encuentran expuestos en los Museos Vaticanos.

DATOS TÉCNICOS
* Nombre: Basílica de San Pedro en Vaticano

* Condición: Iglesia más importante de a Iglesia Católica

* Longitud: 211,5 m

*Anchura: 138m

* Altura: 132,5m

* Superficie: 15.160 m2

* Periodo de construcción: 120 años * Capacidad: 60.000 personas

* Diámetro de la cúpula: 42.34 m

* Altura de la cúpula: 43,20 m

Fuente Consultada: 100 Maravillas del Mundo