Ciudades Subterráneas

Vida de los Campesinos en China Antigua El Trabajo Agrícola

VIDA EN LAS ALDEAS CHINAS: TRABAJO, COMIDA Y MATRIMONIO

Las masas campesinas chinas, que en di versas ocasiones se rebelaron contra el poder imperial y que de esta, forma elevaron, a veces, a uno de los suyos a ocupar las más altas funciones, no conocieron casi nunca la prosperidad. La miseria era, por contrario, su habitual modo de vivir.

Al comienzo de la historia china, el mundo  agrícola estaba organizado de una forma comunitaria, es decir, que ninguna tierra pertenecía a los que la trabajaban, ni a ningún terrateniente, sino al mismo Estado, y el emperador no era más que un administrador de esta riqueza. Pero muy pronto los emperadores comenzaron a donar propiedades a ciertos generales y funcionarios, en pago a los servicios prestados al trono. Estos recibían, al mismo tiempo que la tierra, a todos los campesinos que la trabajaban.

vida de los campesinos en china antigua

Las varias revoluciones campesinas consiguieron que el emperador distribuyera las tierras de los feudales a los mismos campesinos, pero otras tantas veces los terratenientes conseguían, al cabo de algunos años, recuperar sus bienes. Y si bien en la época de los Tang, cada campesino que alcanzaba la edad adulta debía, según la ley, recibir una parcela de tierra, la oposición de los señores feudales y la carencia de terrenos, impedían que este sistema funcionara. Los grandes propietarios aumentaban aún más sus dominios y, bajo los Tang, el conjunto de las tierras cultivables estaba en posesión de algunas familias que no representaban más de un cuatro o cinco por ciento de la población.

Los campesinos no eran más que siervos. Muy frecuentemente, los propietarios introducían en sus dominios, como mano de obra, a los emigrados que huían del hambre de tal o cual provincia. Estos, dichosos de encontrar una escudilla de arroz, costaban menos que los obreros agrícolas locales, que estaban intervenidos por el Estado y se hallaban sometidos a prestaciones imperiales, así como al reclutamiento militar.

Los campesinos carecían de ganado mayor, y casi todos los trabajos agrícolas se hacían por medio de los brazos del hombre. Las aldeas estaban situadas en las alturas, dominando los campos de labor y a resguardo de las inundaciones. Cerca de las casas, se extendían los huertos y los vergeles cargados de moreras (para la producción de la seda), así como una era apisonada: éste era el dominio de las mujeres. Los hombres trabajaban en los campos, en los arrozales y, por la noche, no volvían a las aldeas; pequeñas cabanas les albergaban durante toda la temporada del laboreo, del picado y repicado del arroz. Los niños iban, de vez en cuando, a llevarles los víveres.

Todas las mujeres del pueblo trabajaban en los huertos, o en los vergeles, o en el tejido de las piezas de seda, principal moneda de intercambio. Una o dos matronas se ocupaban, día y noche, de los niños. Así, las mujeres y los hombres formaban dos comunidades, separadas la mayor parte del tiempo, y este hecho llegó a ser el principio de la separación de sexos en las aldeas. El hombre tenía que escoger esposa en otro pueblo, porque el matrimonio servía, más que para fundar un hogar, para acercar a familias diferentes.

Las jóvenes casaderas dejaban a sus padres y a sus pueblos, e iban a la localidad de su esposo, aportando su dote. Toda una serie de prohibiciones, de «tabús», se les imponían a las jóvenes parejas, y sus relaciones conyugales requerían precauciones infinitas.
La mujer estaba protegida por la divinidad estelar de la Tejedora, y el hombre, por la del Boyero. Entre ellas, la Vía Láctea extendía una barrera sagrada que no podía ser franqueada más que dos veces al año.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo III

Zimbabue: Restos Arqueologicos de Ciudad de Piedra Zimbawe

ZIMBABUE: ANTIGUA CIUDAD DE PIEDRA

EL GRAN ZIMBABUE: El Gran Zimbabue es el más grande y célebre de una serie de recintos de piedra en África oriental que data de los siglos X-XV d.C. El recinto principal, el Edificio Elíptico, es la mayor estructura de piedra de este perrído que se ha encontrado en África del Subsahara, posiblemente la residencia del jefe y sus familiares. En ese sitio se encontraron artículos de lujo, Incluyendo cerámica china e islámica, conchas de cauri y cuentas provenientes de ciudades costeras como Kilwa, que los mercaderes swahili comercializaban probablemente a través del rí Sabi.

El Gran Zimbabue proporcionaba materias primas a las poblaciones costeras, en especial oro. cobre, estaño y hierro. Es posible que los monarcas aborígenes recaudaran tributos, en especial alimentos, mercancks y mano de obra, de la población agrícola vecina. El yacimiento decayó en 1450 d.C. Gran Zimbabue

Durante la segunda mitad del siglo XIX se descubrieron en Rodesia del Sur unas ruinas impresionantes: Zimbabue, fortaleza de piedra que, probablemente, fue construida después del siglo XI. Pese a las excavaciones e investigaciones realizadas, los sabios siguen encontrándose ante numerosos enigmas. Actualmente se cree que Zimbabue fue el centro del poderoso reino de Ofir, citado en la Biblia y famoso por sus minas de oro.

A principios del siglo XIX, la población autóctona, los rozwis, fue sometida por los ngonis, y Zimbabue se sumió en la decadencia y se convirtió en unas misteriosas ruinas.

Al sur de la ex Rodesia, hoy República de Zimbawe,  en medio de un impresionante paisaje, en un lugar en el cual la naturaleza todavía reina como dueña absoluta, y donde el hombre apenas es tolerado, se alzan las ruinas de una de las mayores y más antiguas construcciones de todo el continente africano: Zimbabue.

Cuando los blancos descubrieron este lugar en la segunda mitad del siglo XIX, se encontraron ante un enigma. Parece ser que Zimbabue, es decir, «gran casa de piedra», era una fortaleza construida, siglos atrás, por la mano del hombre en un valle rodeado de escarpadas montañas.

De los vestigios que subsisten se ha deducido que los constructores no sólo utilizaron enormes bloques de piedra, sino que también los fabricaron. Esto es tanto más sorprendente cuanto que en el momento del descubrimiento, esto es, numerosos siglos después de  que  Zimbabue  hubiera   sido construida, la población de esta región seguía viviendo en primitivas chozas de arcilla.

ZIMBABUE: UNA GRAN CIUDAD DE PIEDRA

Los primeros europeos que contemplaron las ruinas fueron los portugueses, en el siglo XVI.

Fueron ellos los que difundieron la leyenda de que era la ciudad de la mítica reina de Saba.

En 1871, el investigador alemán Karl Gottlieb Mauch (1837- 1875) logró encontrar Gran Zimbabue.

Muchos de los interrogantes que plantean sus ruinas desde entonces están relacionados con la destrucción de vestigios arqueológicos por parte de cazatesoros y arqueólogos aficionados entre 1890 y 1910.

La ciudad en ruinas consta de tres partes: la llamada Acrópolis, que se alza sobre una colina en medio de curiosas formaciones rocosas, el valle de las Ruinas y el recinto Elíptico o Gran Plaza.

 Este último está rodeado por una muralla de piedra de 253 metros de largo construida sin mortero y cuyas piedras están talladas como ladrillos.

Tiene una altura de entre 4,9 y 10,7 metros.

El interior del recinto está distribuido en numerosos edificios y plazas pequeños que no se sabe para qué servían. Sin embargo, el mayor misterio de todos es la torre cónica situada junto al muro exterior.

Dicha torre ha estimulado la fantasía de los investigadores desde siempre, ya que no desempeña ninguna función aparente y carece de puertas, ventanas y escaleras.

Algunos opinan que se trata de un sím bolo fálico-religioso, emblema de la fertilidad del país, mientras que otros la consideran algo así cómo una torre de señalización o un observatorio.

mapa zimbabue

En el sudeste de Zimbabue, entre los ríos Zambeze y Orange, se encuentra Zimbabue,  una ciudad en ruinas que supone un misterio desde hace siglos. Comerciantes y navegantes hablaban de un lugar que en el idioma de los shona se llamaba dzimba dza mabwe, «grandes casas de piedra». La leyenda dice que se trata de la ciudad de la reina de Saba.

 EL ORO DEL REY SALOMÓN: La búsqueda de las fabulosas minas de Ofir, de donde procedían los tesoros del rey Salomón, ha ocupado al hombre durante siglos. En 1522 el historiador portugués Joáo de Barros describió una fortaleza en Sofala que ostentaba una advertencia indescifrable en la puerta. Los habitantes de la región se llamaban symbaoe, lo que suena muy parecido al actual Zimbabue. Los primeros hallazgos se remontan hasta el siglo IV a.C.

La ciudad vivió su época de máximo esplendor, que se prolongó durante más de 400 años, entre los siglos X y XV como centro del Imperio Munhumutapá, que abarcaba los países actuales de Zimbabue y Mozambique.

Esos cuatro siglos se dividen en tres períodos: ya en el siglo XI existía una poderosa zona de influencia, puesto que la extracción de oro se inició alrededor del año 1000. Se sospecha cierta influencia hindú, porque la técnica de prospección utilizada es la misma que en la India.

En el segundo período, a partir del siglo XIII, el comercio exterior tuvo que intensificarse notablemente, puesto que en 1932, durante unas excavaciones sistemáticas, fueron descubiertos fragmentos de cerámica de la dinastía Ming (1384-1644) y de la Persia de los siglos XIII y XV.

Ese comercio floreciente y la riqueza que comportó dieron lugar a la arquitectura monumental cuyas ruinas se pueden admirar en la actualidad. Gran Zimbabue empezó a decaer en el siglo XV, al iniciarse el tercer período. Las causas del declive de una civilización tan avanzada, la única de África a excepción de la egipcia muy anterior a la invasión árabe y el colonialismo europeo, no están claras. Se cree que pudo deberse al fin o la interrupción del comercio exterior.

GRAN ZIMBABUE, CENTRO COMERCIAL: El arqueólogo Wilfried Mallows defiende la teoría según la cual Gran Zimbabue fue un importante centro comercial que, más tarde, fue utilizado por los árabes como enclave para el tráfico de esclavos. El singular carácter de la ciudad en ruinas y su fascinante relación con Arabia, la India y el Lejano Oriente dan alas a la imaginación de investigadores y visitantes y la convierten en uno de los monumentos más grandiosos y enigmáticos del mundo.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

Es difícil decir con exactitud cómo eran los hombres que hicieron de Zimbabue una importante fortaleza. Algunos de los raros vestigios humanos hacen pensar en los bosquimanos, y se tiende a admitir que existieron ciertas relaciones entre estos últimos y los amos de Zimbabue. Quizá los bosquimanos sólo trabajaron a su servicio.

Los habitantes de Zimbabue explotaron importantes yacimientos mineros y eran expertos en el arte de trabajar los metales. Desde Zimbabue gobernaban un extenso y poderoso Estado. Mantuvieron relaciones comerciales con regiones situadas en la costa oriental de África, en donde habían fundado factorías, especialmente en Zanzíbar.

Este Estado debió de ser muy poderoso, sobre todo en los siglos XVII y XVIII. Estaba gobernado por un soberano que no sólo ejercía los poderes políticos, sino que también poseía gran dominio religioso. Este gran Estado, que producía oro en abundancia, estaba dominado por un pueblo negro, los rozwis, quienes parece ser que fueron excelentes organizadores.

Zimbabue era el centro de un territorio de unos 400.000 km², en el que vivían y trabajaban centenares de miles de personas.

Indudablemente, la riqueza de este territorio provocó la envidia de otros pueblos. Hacia 1830, los rozwis fueron sometidos por una población menos civilizada, los ngonis. Según parece, lo que quedaba del pueblo primitivo no pudo conservar y perpetuar las grandes tradiciones de los rozwis.. Zimbabue cayó rápidamente en decadencia y fue cubierta por el velo del misterio.

Las ruinas de Zimbabue recuerdan, en cierto modo, la arquitectura india, en la que gran parte de las murallas está hecha con pesados bloques de piedra superpuestos sin mortero. El valor de las construcciones de Zimbabue es muy desigual, y en ellas se advierte una importante evolución según el período durante el cual fueron edificadas.

Una de las ruinas más importantes, a la que se ha dado el nombre de acrópolis, se alza sobre una colina de granito situada en medio de la llanura. Esta acrópolis es una construcción caprichosa cuyos planos aprovechan algunas paredes naturales de roca. La parte más importante ha sido llamada sala del trono. Es una estancia muy grande que se supone estaba antaño destinada al soberano.

En las ruinas de Zimbabue se han encontrado numerosos objetos: flechas de hierro, puntas de lanza, numerosos aros que se utilizaban para adornar las piernas, mucho hilo de bronce y algo de hilo de oro, espadas de hierro, anillos, collares, copas de esteatita y cántaros de hueso para agua y cerveza. Originales estatuas de piedra representan pájaros estilizados, con largas patas, cuello largo y delgado y cuerpo relativamente pesado.

Excepto algunas estatuillas u objetos menudos, nada ha quedado de todo el oro que durante tantos siglos se extrajo alrededor de Zimbabue.

CRONOLOGÍA DE SU HISTORIA:

——— 800-900 ———
Comienza la extracción de oro y cobre
en la meseta de Zimbabwe, en el sur de África.

——— 1000 ———
Los shona dominan Zimbabwe. Comienzan a construir la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe.

———1400 ———
Los karanga, rama de los shona, establecen el imperio mwanamutapa. Los karanga trafican con marfil, oro y
cobre con los comerciantes árabes de las costas orientales de África.

——— 1450———
Se completa la construcción de la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe. La ciudad alcanza su apogeo.

——— 1470———
Los rozwi, elementos rebeldes de los karanga, forman el imperio rival de changamire.

———1500 ———
Los rozwi se apoderan de Gran Zimbabwe.

———1830 ———
Los rozwi son vencidos por una tribu del  sur, los nguni. Caída del imperio changamire. La ciudad de Gran
Zimbabwe es abandonada.

———1895 ———
La Compañía británica de África del sur  ocupa la mayor parte de Zimbabwe y vence a la tribu nguni. El territorio pasa a llamarse Rhodesia en honor del  magnate británico Cecil Rhodes.

———1898———
Rhodesia se divide en dos territorios, Rhodesia del Norte (act. Zambia) y Rhodesia del Sur. Ambas serán colonias
británicas con autogobierno.

———1980 ———
Rhodesia del Sur alcanza la independencia y pasa a  llamarse Zimbabwe.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro

Coober Pedy (Australia),Una Ciudad Subterránea

 

Tiermes Ciudad Romana de Piedra Historia y Ubicación

Tiermes Ciudad Romana de Piedra

La ciudad de Tiermes, en el norte de España, en los límites de la meseta superior y el valle del Tajo, llama sobretodo la atención porque muchos de sus elementos arquitectónicos no fueron construidos, sino tallados en la roca. Sin embargo, la piedra está esculpida con tanta habilidad y originalidad que existen serias dudas acerca de si las culturas a las que se atribuye Tiermes intervinieron realmente en su creación. La ciudad es objeto de estudios arqueológicos desde finales del siglo XIX.

LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE PIEDRA…

No se sabe exactamente quien ni cuando fundó Tiermes, en la provincia castellana de Soria. La primera mención de la ciudad la hizo el matemático y geógrafo Tolomeo (hacia loohacia 175), quien alude a Tiermes como la ciudad de los arévacos, un pueblo celtíbero. Se sabe que la ciudad fue sometida por los romanos en el año 98 a.C. Durante el siglo I d.C. Tiermes devino la capital de una provincia romana, lo que supuso un impulso económico para la ciudad y la ejecución de obras nuevas, como un foro y un acueducto.

Tiermes cayó en manos de los visigodos en el siglo VI o VII, y de los moros a principios del siglo VIII. El hecho de que la ciudad estuviera situada justo en la frontera entre cristianos y musulmanes originó el declive de la cultura local en el transcurso de las décadas siguientes. Tiermes perdió toda su relevancia como muy tarde a partir del siglo XII. Alrededor de 1888, después de visitar la ciudad, el historiador Nicolás Rabal inició los primeros estudios científicos de los restos arquitectónicos, que se han conservado gracias al clima templado.

Los restos arqueológicos visibles corresponden a la ciudad romana, que alcanzó su máximo esplendor en el siglo I. De esta época destacan las imponentes construcciones romanas de varios pisos, asentadas en la blanda de la arenisca roja, donde también excavaron sus estancias subterráneas o bodegas, para conservar los alimentos. Era ciudad importante, a la que llegaban y de la que partían diversas vías de comunicación, que a juzgar por la información recuperada y por los restos arquitectónicos conocidos, se prolonga en el siglo II y tal vez en el III. De época Bajo Imperial se carece casi por completo de información quedando algunos materiales arqueológicos aislados, y durante el periodo visigodo aumenta la ausencia de referencias en las fuentes documentales y arqueológicas.

Y SUS HABITANTES

Muchas de las construcciones de Tiermes son insólitas para su época o las culturas de su tiempo, como el sistema de tuberías, que servía tanto para el suministro de agua como para la evacuación de las aguas residuales. Es evidente que en ciertos puntos hacia falta algún tipo de mecanismo de bombeo para que el sistema pudiera funcionar, pero no tenemos ninguna pista de cómo pudo haber sido dicho mecanismo.

Muchas paredes y techos son inusualmente gruesos: no son raras las paredes con un grosor de entre 1,5 y 3 metros. Además, muchos de estos edificios y plazas públicas presentan rampas sobre las que parece adivinarse un sistema de vías de 1,40 metros de ancho. Toda la meseta está surcada por estrechas muescas que, en ocasiones, desembocan en pasadizos subterráneos.

En la década de 1960, algunos investigadores apuntaron que esos vestigios, más que de su época, parecían propios de un sistema de defensa antiaérea moderno en el que estuviera previsto que los civiles se refugiaran en búnkeres mientras las fuerzas de defensa enviaban el armamento pesado a los lugares correspondientes mediante rieles. Conforme avanzaban las excavaciones se descubrieron más restos que no se corresponden con las fortalezas de la época, como unos fosos que recuerdan las trincheras de la Segunda Guerra Mundial y a los que nadie parece encontrar explicación.

Además, no ha sido posible atribuir su autoría a alguno de los pueblos que vivieron en Tiermes desde la conquista romana. Se cree que la ciudad es más antigua de lo que se suponía hasta ahora y en sus orígenes estuvo habitada por un pueblo que utilizaba esas singulares instalaciones para un fin determinado.

En las décadas de 1980 y 1990 se especuló con la idea de que se trataba de vestigios dejados en la prehistoria por extraterrestres al defenderse de los ataques procedentes del espacio. Ante tales hipótesis, los científicos serios prefieren remitirse a antecedentes más recientes en los que tales conjeturas han podido ser refutadas por nuevos hallazgos científicos.

Petra Ciudad de Piedra en Jordania Monumento Esculpido en la Roca

Petra Ciudad de Piedra-Monumentos Jordania

La historia de Petra se remonta hasta el siglo III a.C, como capital de los nabateos que logró mantenerse, como tal, hasta el siglo I d.C.

La ciudad formó parte del importante entramado de las rutas comerciales de las caravanas que transportaban incienso, metales preciosos, hierbas aromáticas y betún desde el Mar Mediterráneo, como ya dejara escrito el historiador griego Diodoro de Sicilia en el siglo I a.C.

A pesar de los intentos que se vienen realizando, a través de las excavaciones arqueológicas, para desenmascarar la historia de este pueblo, todavía resulta imposible establecer un hilo conductor uniforme.

En agosto de 1812, durante un viaje por Oriente, el suizo Johann Ludwig Burckhardt (1784-1817) (imagen) se enteró por boca de un peregrino de que muy cerca de donde se encontraba habla una ciudad excavada en la roca.

Con un pretexto cualquiera consiguió que los beduinos lo condujeran hasta allí, y así fue como descubrió la ciudad de Petra en un desfiladero de 1.200 metros de longitud y 100 metros de altura en algunos tramos.

Hasta ese momento, los europeos creían que Petra era sólo una leyenda.

LA CIUDAD EN LA ROCA: Los hallazgos más antiguos señalan que el hombre habitaba la garganta del Siq (del árabe significa, garganta, desfiladero) ya en el Neolítico.

Los orígenes de la ciudad de Petra, situada en la actual Jordania, se remontan a la tribu de los edomitas, enemigos acérrimos de Israel, que se asentaron en este lugar.

Los edomitas hicieron de Petra uno de mas principales centros comerciales de Oriente Próximo.

Sin embargo, gran parte de los edificios esculpidos en la roca fueron obra de los nabateos o, al menos, adquirieron su forma actual gracias a ellos, como el Tesoro del Faraón (Khazne al-Firaun), originalmente una tumba rupestre, el Teatro Romano, con un aforo de 5.000 localidades, el centro de la ciudad, con su avenida con columnata, y otras tumbas rupestres que sugieren que Petra fue primero una ciudad funeraria y que posteriormente fui ampliada.

Los nabateos cayeron bajo la dominación en el año 106 d.C.

La ciudad de Petra, ubicada en Jordania, a pesar de mantener oculto más del setenta y cinco por ciento de sus construcciones, ha conseguido despertar el entusiasmo de todo el mundo desde el año 1812, cuando Johann Ludwig Burckhardt la identificó como tal. Para llegar a la ciudad de Petra es necesario recorrer el siq, un estrecho desfiladero que serpentea entre paredes montañosas.

A la salida del pasadizo, lo primero que ve el visitante es la fachada, básicamente griega, del Jazna, una «aparición» tan incongruente en medio de las montañas del desierto que parece el decorado abandonado por un equipo cinematográfico.

Tras su descubrimiento en 1812, diversos exploradores revelaron al mundo los esplendores de Petra. En 1826, dos franceses —el conde León de Laborde y el ingeniero Maurice Linaut— trazaron dibujos de la ciudad, siguiendo una línea romántica pero de gran realismo.

La región y su capital, Bostra, fueron anexionadas al Imperio Romano y Petra perdió su protágonismo. Grandes partes de la ciudad de piedra fueron destruidas por sendos terremotos en los años 363 y 551, y sus habitantes la fueron abandonando.

Es casi seguro que la ciudad ya estaba prácticamente deshabitada cuando la región fue conquistada por los árabes en el año 663.

Después de las Cruzadas medievales, Europa se olvidó de Petra, y con el tiempo la ciudad se fue convirtiendo en leyenda, hasta su redescubrimiento. Las excavaciones no se iniciaron basta la década de 1920, y más o menos por la misma época se abrió la ciudad al turismo.

¿Quiénes fueron los habitantes de Petra?
Los nabateos, una tribu de pastores nómadas extraordinariamente hábiles, convirtieron Petra en el centro de su imperio hace más de dos mil años. Procedían del noroeste de Arabia y a partir del siglo V aC, durante un periodo de 600 años, extendieron sus dominios hacia el norte, hasta llegar a Damasco.

Antes de la invasión de los nabateos existió un emplazamiento edomita —Edom, que significa rojo, era el nombre bíblico de esta región—, pero fueron aquéllos quienes excavaron la ciudad en la roca. Además, desarrollaron un estilo arquitectónico propio, una cerámica delicada y característica y un magnífico sistema de irrigación, fundamental para la historia y la prosperidad de la ciudad.

Estratégicamente situada en un cruce de antiguas rutas comerciales, Petra acogía a numerosos mercaderes que trasportaban mercancías del Mediterráneo, Egipto, Damasco y Arabia. Los nabateos controlaban las rutas de caravanas y se hicieron ricos y prósperos contando con Petra como base casi inexpugnable.

La roca tenía una importancia vital, y por ello no resulta sorprendente que su principal dios, Dusares, estuviera simbolizado en bloques de piedra y obeliscos, que pueden encontrarse en el siq y en toda la ciudad, que posteriormente adquiriría la denominación de Petra, «piedra».

En los siglos inmediatamente anteriores y posteriores al nacimiento de Cristo, los nabateos vivieron el periodo de máximo esplendor, contabilizando Petra una población de unas 20.000 personas. De vez en cuando, debían defenderse de ataques de sus vecinos, en especial los romanos del norte, que ya en el 63 aC habían intentado conquistar Petra.

Estos lo consiguieron definitivamente en el 106 d.C., fecha en que Petra, aparentemente sin litigio, pasó a formar parte de la provincia romana de Arabia.

La dinastía nabatea se había extinguido, y la población coexistió con los romanos durante más de un siglo. Durante este tiempo, Petra siguió prosperando, y los romanos construyeron el teatro y la columnata.

Cuando Petra pasó a formar parte del Imperio cristiano bizantino en el siglo IV, la Tumba de la Urna fue convertida en iglesia, y la ciudad, en sede de un obispado. Pero con el establecimiento de la era musulmana en el siglo VII, comenzó a ignorarse el destino de Petra, con la excepción de una breve estancia de los cruzados, que construyeron un sencillo castillo en lo alto de una colina al oeste de la ciudad.

PETRA TURÍSTICA: Entre sus maravillas podemos encontrarnos con el siq o pasadizo que nos conduce a la ciudad escondida de los nabateos, pasadizo que popularizó el cine en películas como la de Indiana Jones y su afamada «Ultima cruzada». Una vez dentro sorprende la colosal ciudad diseñada con manifestaciones helénicas, lo cual no es de sorprender si entendemos que el pueblo nabateo, aún siendo de origen árabe, se dejó influir de forma plena por el estilo arquitectónico y escultórico griego.

La fachada del Templo es buena muestra de lo dicho. Pero más aún, en el año 106 a.C. la ciudad fue conquistada por el imperio romano, pudiéndose visitar en Petra el espectacular Teatro Romano, con capacidad para más de 3000 espectadores, o varias calzadas romanas cuyas ruinas permanecen bastante bien conservadas.

La visita a Petra conlleva la visita a su Tesoro, el Propileum y el Monasterio en los que encontraremos de nuevo marcadas influencias griegas. En el interior de la ciudad contemplaremos la bella decoración de las Tumbas, las puertas de entrada a las distintas estancias, y las columnas esculpidas en la piedra y en la zona de excavaciones visitaremos el Alto y Bajo Temenos, y El nicho de la Exedra.

¿LÓGICA O MISTERIO?

La ciudad de Petra fue construida en un largo desfiladero seguramente por motivos estratégicos. Sin embargo, para conquistar una ciudad situada en un lugar de esas características basta con hacerse con el control de los riscos circundantes, siempre que los edificios se hallen en la garganta. Pero los constructores de Petra fueron más listos y ubicaron las casas en el interior de las paredes.

De ese modo adquirieron una gran ventaja, porque el enemigo ya no podía atacar sin más los edificios y mucho menos evaluar la fuerza combativa y la resistencia de sus habitantes. También había algún edificio en el desfiladero, pero se trataba sobre todo de comercios que apenas ofrecían ninguna pista acerca del armamento y el número de habitantes. Para conquistar Petra era necesario desistir de la propia defensa y asaltar el desfiladero sin protección. Demasiado riesgo para muchos enemigos, como quedó demostrado en varias ocasiones.

El carácter legendario que tuvo Petra en Europa durante mucho tiempo contribuyó a popularizar ciertos mitos y sucesos acerca de este lugar que han perdurado hasta nuestros días, sobre todo durante el siglo XIX, cuando los no musulmanes tenían prohibido visitar la ciudad. Pero, en realidad, ni es una ciudad antediluviana ni tiene un origen enigmático.

Ingenieros hidráulicos

La existencia de la ciudad roja de Petra, ubicada en un área semidesértica y con un escaso régimen anual de lluvias (entre 50 y 250 milímetros anuales) fue posible porque tanto los primeros edomitas como los nabateos, después, descubrieron cómo almacenar el agua. Los constructores nabateos fueron también grandes maestros en el arte de la ingeniería hidráulica.

Desarrollaron un sofisticado sistema de acueductos alimentados por tres vertientes ubicadas lejos de la ciudad, dentro de una cuenca pluvial de 92 kilómetros cuadrados. Construyeron diques, embalses (muchos destinados a evitar inundaciones), grandes cisternas, tanques, aljibes y fuentes públicas. El agua circulaba por canales excavados en las rocas y revestidos con un revoque impermeable  o por tuberías de terracota (los nabateos fueron hábiles ceramistas).

No sólo la usaban para abastecer a la ciudad. También la desviaban para regar sus cultivos en terrazas hechas en las laderas de las montañas y para que beban sus rebaños de animales. Constituía un verdadero oasis para las caravanas que atravesaban el desierto.

Aunque el consumo estaba estrictamente reglamentado, se ha estimado que llegaban a Petra unos 40 millones de litros de agua por día. Tal abundancia llamó la atención del geógrafo e historiador griego Estrabón (64 o 63 a. C.-21 a 25 d. C), quien en el siglo I. a C. escribió sobre su abundancia, tanto para uso doméstico como para el riego de jardines.

Mitos y leyendas:

En el siglo XIX se divulgo la noticia del redescubrimiento de la ciudad de Petra aunque solo podan visitarla musulmanes. Eso suscito la aparición de macabros rumores acerca de la permanencia en el interior de las casas de piedra de los restos de los últimos cruzados que estuvieron en la ciudad.

Además, algunos relatos hacían alusión al supuesto origen bíblico de Petra según el cual Moisés hizo manar agua de una piedra en ese Jugar para abastecer al pueblo judío Un rumor que corría en el siglo XIX afirmaba que el agua estaba envenenada y sólo lo sabían los musulmanes

Otras historias acerca de las atrocidades perpetradas contra los cristianos en la aislada: ciudad de piedra por parte de criaturas en parte vivas y en parte muertas  y de los grandes tesares que debían de estar escondidos en pasadizos subterráneos laberínticos dieron pie a la fama de Petra como ciudad inquietante y a la vez fascinante.

Newgrange Cementerios y Templos de Piedra Ciudades Subterraneas

Newgrange Cementerios y Templos de Piedra

Newgrange, complejo arqueológico integrado por un conjunto de túmulos y sepulcros del neolítico, en el valle del río Boyne (Irlanda). Los restos de Newgrange, cercanos a los yacimientos de Knowth y Dowth, suponen un extraordinario ejemplo de tumbas de corredor.Su disposición es similar al de las pirámides egipcias: una cámara funeraria, encerrada en el interior de un gran túmulo, sólo accesible por un largo pasillo.

Newgrange en irlandés significa «cueva del Sol», es un cementerio prehistórico irlandés del condado de Meath que fue construido hace unos 5.000 años, en la Edad del Bronce, y que, por lo tanto, es más antiguo que las pirámides de Giza o que Stonehenge. Newgrange es uno de los primeros yacimientos arqueológicos donde se ha podido constatar una cultura prehistórica con conocimientos de astronomía.

LUGAR DE CULTO ASTROLÓGICO

Newgrange es una edificación megalítica, lo que significa que fue construida con grandes bloques de piedra enteros y sin labrar. Los megalitos formaban un círculo de unos 70 metros de diámetro. Se calcula que sólo la edificación de ese círculo megalítico debió de llevar al menos 20 años, suponiendo que un gran contingente de personas (se habla de unos 300 hombres) interviniera en la construcción del monumento funerario.

El muro exterior fue revestido con cuarcita (una roca granular) cuando estuvo terminado. Esa capa de cuarcita sufrió un notable deterioro con el paso de los milenios, aunque fue reproducida poco después de haber desenterrado la tumba prehistórica. En Newgrange hay un pasadizo de unos 17 metros de largo. Sobre la entrada, que se debía de cerrar con una losa, hay una estrecha abertura de unos 10 cm. de alto. Aproximadamente una semana antes y una semana después del solsticio de invierno, el 21 de diciembre, los rayos de sol pasan exactamente por ese hueco, recorren el pasadizo y van a dar a un bloque de piedra decorado con espirales.

   La construcción de Newgrange sabe aprovechar el más vitalizador de todos los elementos, el Sol. Sobre la entrada, que debía estar sellada con una piedra, hay una pequeña abertura con espirales dobles y losanges tallados en el «techo», así como puertas de piedra que podían abrirse y cerrarse. La estructura está orientada de modo tal que, en el amanecer del día del solsticio de invierno, el sol naciente penetra en el interior de la tumba por dicha abertura, cuyas puertas deberían quedar abiertas de antemano. Los rayos de sol recorren la totalidad de la galería hasta el corazón de la cámara.

Por las dimensiones de la piedra y los huesos hallados en Newgrange, durante mucho tiempo se creyó que ese megalito había sido un altar destinado a los sacrificios humanos. Sin embargo, la hipótesis más aceptada en la actualidad es que los muertos eran incinerados en el exterior del recinto y sus restos, sepultados en Newgrange.

ESPIRALES, SÍMBOLO DIVINO

Muchas de las piedras de Newgrange que no forman parte del muro exterior están decoradas con espirales. Se desconoce su significado preciso, pero se supone que simbolizaban una divinidad. Por una parte, eso explicaría su abundancia; pero, por otra, también daría un nuevo significado al recorrido del Sol, que finaliza en una piedra adornada con espirales, en el supuesto de que el pueblo que levantó Newgrange venerara al Sol como divinidad autónoma, como ocurría en muchas otras civilizaciones. Sería lógico que así fuera, ya que el recinto está orientado de acuerdo a los movimientos del Sol. Eso presupondría que sus creadores poseían conocimientos de astronomía.

Es cierto que existen otras tumbas de la misma época en Escocia e Irlanda, algunas incluso con una arquitectura más avanzada, pero sólo aquí la orientación del recinto respecto al Sol y sus movimientos es tan precisa que hace posible el fenómeno de la incidencia del rayo de sol. Sin duda, el Sol debía de tener un significado muy especial para los constructores del complejo, tal vez el rango de divinidad.

Después de haber establecido la antigüedad del túmulo funerario, las investigaciones de Newgrange se han basado en su mayor parte en suposiciones, ya que no se sabe qué cultura pudo ser la responsable de la construcción del recinto. No se han podido encontrar suficientes vestigios útiles acerca de la naturaleza ni el paradero de aquella civilización, ni en el interior de la tumba ni en los alrededores.

Lo que de inmediato atrae la atención del visitante curioso es la abundancia de tallas en la roca. La piedra de la entrada está cubierta de espirales, y más de una docena de las verticales de la galería muestran trazas de decoración. También hay tallas en diversas piedras del suelo y de la bóveda, incluso en tramos de la superficie no apreciables desde abajo. La mejor de las tallas del interior es una triple espiral en el sector inferior de una de las piedras verticales. En el exterior, muchas de las piedras del encintado están decoradas, y algunas, en las partes que quedan ocultas. Además de las espirales, abundan en Newgrange los losanges, los trazados en zigzag y los círculos. Pero, extrañamente, estos símbolos no coinciden con los de otras galerías funerarias de Irlanda.

Newgrange es un hoy un yacimiento abierto al público. La trayectoria del Sol durante el solsticio de invierno se imita con medios artificiales para deleite de los asistentes. Los megalitos Los monumentos megalíticos datan de entre el Neolítico y la Edad del Bronce, lo que equivale al periodo comprendido entre los años 5OOO – 1OOO a.C.

Además de piedras aisladas, también se han conservado estructuras elementales, como Stonehenge , o construcciones íntegras. Los monumentos megalíticos se localizan principalmente en Europa, si bien el fenómeno no es exclusivo de este continente. En el norte de África, Sudamérica, la isla de Pascua y algunos países asiáticos también se han descubierto construcciones megalíticas. Hasta el momento no se ha podido esclarecer por qué esas estructuras y edificios proliferaron en todo el mundo precisamente durante el mismo periodo.