Conjetura de Goldbach

Los Vicios y Sus Efectos Sociales: Defectos Humanos,Mentira,Egoismo

Los vicios individuales y sus efectos sociales:Defectos Humanos,Mentira,Egoismo


vicios sociales

A. Los vicios

Vicio es una disposición habitual de la voluntad a obrar mal. Así como un acto bueno no constituye la virtud, tampoco un acto malo constituye el vicio. Se requiere repetición.

El que se embriagó una vez, no por eso es alcoholista, ni tampoco es vicioso.

El vicio se contrae por la repetición de actos reñidos con la moral, actos malos o reprobables.

El vicio es malo por oponerse al recto orden de la razón.

Nadie se torna vicioso de improviso, su relajamiento se produce gradualmente, pues, por lo general, el vicio en sus comienzos es poca cosa; pero no se ha do olvidar que un  inmenso toma su origen de una chispa.

El primero a quien daña el vicio, es aquel que lo posee.

Dice Boecio que «así como la languidez es una enfermedad del cuerpo, así el vicio es una enfermedad del alma, y que la peor enfermedad de los hombres es la de entregarse a los vicios».

Todos los vicios son malos.

Pero los más perniciosos, más fáciles de contraer y más difíciles de desarraigar, son: el alcoholismo, la lujuria, el tabaquismo y la toxicomanía.

Los vicios no quedan circunscriptos al individuo, sino que repercuten en los demás: tienen efectos sociales.

Baste nombrar los enfermos mentales, por ser hijos de alcoholistas, o los débiles constitucionales, por descender de padres tarados por los vicios.

El alcoholismo, la toxicomanía, el juego, la vagancia, la lujuria, el robo, el crimen, son vicios que repercuten en la sociedad, y son causa de perturbación y degeneraciones sociales.

la mentira segun gandhi

B. – Formas de mentira

Mentira es una expresión contraria al pensamiento.

Por expresión debe entenderse, no solo la palabra hablada, sino también la escrita y los actos y gestos. Con la mentira se pervierte la finalidad de estos medios de manifestar el pensamiento.

La clasificación más común de la mentira es la siguiente:

Mentira oficiosa es la que se dice en utilidad propia o ajena, para evitar algún mal. La gravedad dependerá del daño que cause a terceros.

Mentira perniciosa es la que se dice con intención de causar daño a otro.

Mentira jocosa es la que se dice por diversión, para animar la conversación. No reviste mayor importancia, cuando los oyentes advierten la falsedad de lo que se dice, y, además, no ofende a nadie.

No es exagerado afirmar que se vive en un mundo de mentiras.

Miente el comerciante en sus negocios, engañando, adulterando mercaderías; miente el demagogo embaucando a las masas con falsas doctrinas e irrealizables promesas; mientras el estadista y el funcionario; miente el hombre en su vida privada y en sus relaciones sociales…

Las más graves son las mentiras de los gobernantes.

Los Estados totalitarios tienen organizada la mentira, por medio de la propaganda, la falsificación de la historia, la deformación de los hechos en las noticias, comunicados, partes oficiales …

Una de las formas más cínicas de mentir, es la que emplea el comunismo, que no tiene empacho en afirmar y presentar como ciertas las cosas más inverosímiles y más opuestas a la verdad.

Es que el comunismo parte de este principio: es bueno y lícito todo lo que favorece al comunismo; es malo todo lo que se le opone.

Las mentiras, las torturas, los crímenes, el terrorismo, si favorecen, al comunismo, son cosas buenas. No hay Estado más imperialista, armamentista y provocador de revoluciones y hasta de guerras, que la Rusia Soviética; y, no obstante, tiene el cinismo de proclamarse campeón de la paz y del antimperialismo.

C. – De deslealtad

Deslealtad es la negación de la lealtad, la falta de fidelidad y exactitud en el cumplimientode los propios deberes y compromisos.

Los individuos son desleales a la sociedad, cuando burlan las leyes o no cumplen los compromisos contraídos con sus semejantes.

Una muy grave deslealtad, es la traición a la patria.

Se puede traicionar a la patria cuando se revelan secretos concernientes a su seguridad, cuando se toman las armas contra ella, o cuando se pasa a las filas enemigas y se les presta ayuda o socorro.

Los gobernantes cometen deslealtad para con el pueblo, cuando no cumplen con fidelidad los deberes del cargo que ocupan.

Ejemplos de deslealtad son la malversación dé los caudales públicos, el enriquecimiento ilícito con los dineros del Estado, el dejarse sobornar con dádivas o dinero, etc.

D. – De intolerancia

Como la misma palabra lo indica, intolerancia significa falta de tolerancia.

Intolerancia es la falta de respeto y tío consideración hacia las opiniones o conducta ajena porque o no coinciden con las propias o las contrarían.

Hay una intolerancia doctrinaria que debe ser admitida porque es una necesidad de la naturaleza: es la intolerancia de la verdad y de los principios.

Quien está seguro de poseer la verdad, es —y debe serlo— intolerante con el error.

Así el maestro no puede aceptar, por tolerancia, que el alumno afirme que cinco más cinco son doce; que el ángulo agudo es mayor que el recto; que el general Belgrano nació en Bogotá, cruzó los Andes y libertó a Bolivia…

Los examinadores son intolerantes con los errores que los malos alumnos dicen en sus exámenes; es intolerante el médico, cuando prescribe las medicinas que deben devolver la salud; son intolerantes los jueces, cuando condenan a ladrones, depravados y criminales…

No se trata aquí de esa intolerancia doctrinaria —que nadie razonablemente puede dejar de admitir, y que nunca debe ser agresiva—, sino de la intolerancia con las personas. La intolerancia puede existir en las personas particulares, en los grupos y en las personas investidas de autoridad.

Las personas particulares son intolerantes cuando adoptan una actitud de intransigencia, no en los principios, sino en el comportamiento, en el trato, de lo cual resulta difícil la convivencia.

Hay quienes no soportan nada: opiniones opuestas a la suya, inconvenientes, actitudes molestas… Cualquier cosa los irrita, y les hace perder el autodominio.

Pretenden que todo el mundo piense como ellos, y que todas las cosas se hagan según sus indicaciones. Se creen infalibles en sus juicios.

Les falta comprensión y amplitud de miras por su intolerancia.

Tales personas hacen muy difícil y penosa la convivencia.

La intolerancia se manifiesta también en los grupos, sea entre diversas clases sociales, como entre asociaciones o partidos políticos antagónicos.

Por la intolerancia de clase, los grupos que se consideran superiores desprecian a los otros, y no admiten nada de bueno en ellos; las clases consideradas inferiores suelen’ atribuir todos los vicios y defectos a las superiores, y no toleran nada de lo que juzgan ofensivo. Se prodigan insultos recíprocos, y anidan odios y resentimientos.

La intolerancia de grupo ha hecho que partidos de fútbol denominados «amistosos», degenerasen en poco menos que batallas campales.

La intolerancia entre los partidos políticos puede llegar a tener consecuencias gravísimas: persecuciones, torturas, vejámenes, venganzas y hasta crímenes.

Cuando la intolerancia es ejercida por personas investidas de autoridad, resulta terrible.

Ejemplos elocuentes pueden verse en el terror de la Revolución Francesa, las tremendas represiones y purgas comunistas, las persecuciones de los regímenes totalitarios…

E. – De egoísmo

Etimológicamente, egoísmo proviene de ego, que quiere decir yo. Egoísmo significa el amor exagerado de sí mismo. El egoísmo es lo opuesto al altruismo. El egoísta piensa solo en sí. Su lema es, en los hechos: «Primero yo, después yo y siempre yo».

Expresión de egoísmo es el «individualismo», sistema que pone al individuo, al propio yo, a la propia persona, como centro y eje de toda la vida social.

Puede afirmarse que la mayoría de los males que aquejan a la humanidad, provienen del egoísmo, de esa falta de generosidad que impide pensar en los demás y buscar el bien común.

Una crítica seria que se formula a la Revolución  Francesa, es el haber acentuado en el mundo ese individualismo egoísta que tantas injusticias y tantos males ha traído a la sociedad.

F. Carencia de patriotismo

La carencia de patriotismo es una de las consecuencias del egoísmo.

El patriotismo supone generosidad, olvido de sí mismo, renuncia a las ventajas particulares en favor del bien común.

El egoísta piensa y se preocupa de sí mismo, y se desentiende de todo lo demás. De ahí resulta esa apatía e indiferencia por todo lo que interesa a la patria.

En una democracia, la falta de patriotismo lleva a consecuencias funestas: los ciudadanos, en lugar de elegir a los mejores para los cargos públicos, son capaces de sufragar a veces por los ineptos: los problemas públicos no son solucionados de la forma más conveniente para la patria —lo que redundaría en bien de todos—, sino, teniendo en vista los propios intereses particulares.

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Estados Unidos: Potencia Cientifica del Mundo

EE.UU. Potencia Científica del Mundo

EE.UU. PRIMERA POTENCIA CIENTÍFICA E INTELECTUAL DEL MUNDO

En 1941, el editor de Life, Henry R. Luce, proclamó el inicio del «siglo americano», declarando solemnemente que Estados Unidos se había convertido en «la capital intelectual, científica y artística del mundo».

Si bien nueve científicos norteamericanos habían ganado el premio Nobel durante los años 30, su veredicto sobre la ciencia estadounidense era un poco prematuro, aunque sin duda resultó profético.

Cuatro años más tarde, la fabricación de la bomba atómica con el proyecto Manhattan anunció una época de hegemonía científica norteamericana, coronada por dos triunfos completos en la entrega de los premios Nobel de ciencias, en 1946 y 1983.

El mérito por la supremacía científica norteamericana de la posguerra suele atribuirse a cuatro fuentes. En primer lugar; antes de 1940, las fundaciones filantrópicas habían emprendido acciones encaminadas a estimular la investigación.

La Fundación Rockefeller había establecido sus becas nacionales de investigación; el Consejo General de Educación había construido laboratorios académicos, y la Fundación Química había apoyado diversos proyectos, desde la fundación del Instituto Americano de Física hasta la construcción de los ciclotrones de Ernest Lawrence, en Berkeley.

Por su parte, la Institución Carnegie, de Washington, había contratado a algunos de los mejores físicos del mundo y la fortuna de los Bamberger había servido para financiar el Instituto para Estudios Avanzados en Princeton.

En segundo lugar, los propios científicos habían contribuido al establecimiento de instituciones nacionales para la coordinación de la investigación, entre ellas el Consejo Nacional de Investigación.

En tercer lugar, las penurias económicas y la persecución nazi habían llevado a Estados Unidos a docenas de destacados científicos europeos que aportaron su talento a la ciencia local.

Por último, la situación de emergencia de la guerra hizo que el gobierno federal invirtiera directa y masivamente en la investigación, a través de contratos y subvenciones.

Sagaces planificadores, entre los que destaca Vannevar Bush, organizaron entidades como la Fundación Nacional de Ciencia, que maximizaron el apoyo concedido a la ciencia de alto nivel en las instituciones de élite, excluyendo del escudriño de los sectores políticos la distribución del dinero destinado a la investigación.

Aunque muy inferiores en dimensiones que el complejo militar-industrial, estas instituciones marcaron de manera fundamental la investigación pura.

Sin embargo, todos estos factores se añadieron a un sistema nacional de investigación ya establecido.

Si bien los sistemas de financiación del siglo XX tendían a la centralización, la tradición del siglo XIX había sido de pluralismo.

Una infraestructura universitaria variada y geográficamente dispersa había surgido como consecuencia del entusiasmo religioso, los regionalismos, los sueños de movilidad social vertical y los múltiples incentivos que concedía la legislación federal, como la ley de concesión de tierras a las universidades (1862), la ley Hatch (1887) y la ley Adams (1906).

El éxito de la investigación industrial complementó esa estructura al reforzar su orientación práctica y justificar la gran población de titulados universitarios.

El resultado ha sido una compleja combinación interconectada y orientada a las ganancias de investigación pura y aplicada, que puede describirse con el término «tecnodencia».

Un cuarto de siglo de grandes progresos científicos demuestra la viabilidad del sistema.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la física nuclear pasó a estar en el candelero y el centro del escenario fue ocupado por el descubrimiento de procesos y partículas subatómicas y por la producción de elementos transuranianos.

Se produjeron a continuación muchos adelantos relacionados con la física cuántica, en especial la invención del transistor, así como importantes investigaciones sobre el estado sólido, una mayor comprensión de la unión química, la elaboración de la técnica de datación por carbono radiactivo y una auténtica revolución en las ideas sobre gravedad y cosmología.

Paralelamente a estos trabajos, tuvieron lugar importantes progresos en bioquímica y en la producción de macromoléculas sintéticas, con investigaciones merecedoras del premio Nobel en el campo de las enzimas, las vitaminas, los virus, la estructura del ADN y los mecanismos de la herencia, los procesos metabólicos y el florecimiento de la ciencia de los polímeros.

La carrera espacial combinada con el radar, desarrollado durante la guerra, fomentó el desarrollo de la radioastronomía, la geología lunar y planetaria y las ciencias de la atmósfera.

El desarrollo de los ordenadores promovió las matemáticas y los adelantos conseguidos en los submarinos militares estimularon la oceanografía y la revolución que la tectónica de placas significó para la geología.

Por último, la preocupación por la contaminación ha estimulado el estudio de la biología de la población y la ecología.

cientificos de ee.uu.

A mediados del siglo XX, Estados Unidos alcanzó el reconocimiento general como primera potencia científica del mundo. Un símbolo del auge de la ciencia en ese país fue el éxito conseguido con los premios Nobel de 1946, año en que los norteamericanos obtuvieron todos los premios de carácter científico. Los ganadores del premio fueron, de izquierda a derecha, P.W. Bridgman (física), J.B, Sumner, J.H. Northrop y W.M. Stanley (química, seguidos por Otto Hahn, el alemán ganador del premio de química en 1944) y H.J.Muller (medicina).

Fuente Consultada: El Estallido Científico de Trevor I. Williams

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Biografia de Fermi Enrico y La Primera Reaccion en Cadena

Biografia de Fermi Enrico y La Primera Reaccion en Cadena Controlada

Enrico Fermi nació en Roma, Italia, el 29 de septiembre de 1901. Murió 28 de noviembre de 1954.

Era hijo de un oficial de ferrocarril, estudió en la Universidad de Pisa desde 1918 hasta 1922 y más tarde en las Universidades de Leyden y Gottingen.

Se convirtió en profesor de física teórica en la Universidad de Roma en 1927.

El dominio completo de la desintegración del átomo se alcanzó en 1942, cuando el italiano Enrico Fermi hizo funcionar, en la Universidad de Chicago, la primera pila atómica.

En ella se provocó la primera desintegración autosostenida y controlada, es decir, la reacción en cadena.

La desintegración de un átomo provoca la de otro, y así sucesivamente, hasta alcanzar la energía y el calor que se requieren.

A raíz de este trabajo se conoce a Fermi como el «Padre de la Bomba Atómica».

El átomo, intuido y conocido por el hombre desde el siglo V antes de Cristo, siendo la base fundamental de la materia, ha sido estudiado y penetrado hasta arrancarle sus secretos y convertirlo, al menos por ahora, en el elemento más destructor que jamás la humanidad haya conocido.

Fuente Consultada: Libros Maravillosos Sobre Física

Biografia de Fermi Enrico y La Primera Reaccion en Cadena

Sagaz teórico y brillante experimentador, FERMI, con sus colaboradores, sometió una larga serie de elementos al bombardeo por neutrones.

Una pequeña ampolla que contenía una mezcla de polvo de berilio y de radón constituía la fuente de proyectiles y lanzaba por segundo 20.000.000 de neutrones contra blancos formados por las sustancias elegidas para la investigación.

Las energías individuales de los proyectiles se repartían sobre una escala amplia; muchos alcanzaban hasta 8.000.000 de electrón-voltios.

La mayoría de los sesenta y tres elementos que FERMI y sus colaboradores investigaban, cedieron a la acción transformadora del bombardeo y se volvieron activos.

Si bien la duración de la vida del núcleo activado raramente sobrepasó algunos minutos, FERMI y sus colaboradores lograron identificar la naturaleza química de los elementos portadores de la actividad inducida.

De las sustancias examinadas por FERMI, más de cuarenta se revelaron transmutables por la irradiación neutrónica. Así los muros del núcleo se habían abierto al intruso neutrón.

Mas, seis meses después de sus primeros ensayos de bombardeó neutrónico, FERMI y su equipo, guiados por un azar benévolo, realizaron un descubrimiento de excepcionales alcances.

Al procurar mejorar el rendimiento de las transmutaciones, notaron que la intensidad de la activación como función de la distancia a la fuente, presentaba anomalías que dependían —así parecía— de la materia que rodeaba a la fuente neutrónica.

Comprobaron que el pasaje de los proyectiles a través de sustancias hidrogenadas como agua y parafina, en vez, disminuir —como hubiera podido creerse—, aumentaba de manera sorprendente, a menudo en la relación de uno a cien, la eficacia de los proyectiles y la consiguiente actividad de la materia bombardeada.

FERMI interpretó con admirable sagacidad el efecto imprevisto: los neutrones —al penetrar en la sustancia hidrogenada— pierden rápidamente energía en sus reiterados choques con los protones.

Enrico FermiExpulsados por la fuente con una velocidad de varios millares de kilómetros por segundo, se convierten al atravesar una pantalla de parafina en neutrones lentos con una velocidad del orden de un kilómetro por segundo, casi desprovistos de energía y mas o menos en equilibrio térmico con la materia que los rodea.

El efecto descubierto por FERMI es sumamente extraño y sin modelo en nuestro mundo microscópico donde la eficacia de los proyectiles crece con su energía cinética.

Lo mismo sucede con proyectiles cargados en el mundo microscópico. Los físicos que habían bombardeado los blancos atómicos con partículas alfa, con deutones o protones, pusieron su empeño en acelerar los proyectiles: los tubos de descarga de COCKCROFT los generadores electroestáticos de VAN DE GRAAFF, los ciclotrones LAWRENCE, fueron inventados y construidos, en primer término para servir a esa finalidad. Antes del descubrimiento de FERMI los investigadores hubieran comprendido difícilmente que e: menester moderar la velocidad de un proyectil para aumento su eficacia.

Mas con los neutrones que no llevan carga y que por ende, están libres de toda repulsión por parte de las barro ras de potencial eléctrico de los núcleos, el problema cambio de aspecto.

Dada su pequeña velocidad, los neutrones lento —explicó FERMI— tienen tiempo para sufrir la acción de lo núcleos que atraviesan y dejarse capturar por éstos gracias a un efecto de resonancia con las capas neutrónicas de los núcleos efecto del cual la mecánica ondulatoria permite dar cuenta.

La facilidad con que los neutrones lentos se incorporan en los núcleos, provocando su transmutación, permitió a FERMI y a sus colaboradores producir isótopos radiactivos de una larga serie de elementos

Los isótopos así obtenidos, más pesados que la sustancia primitiva, se desintegran expulsando electrones negativos; como la pérdida de una carga negativa equivale a la ganancia de una Positiva, se forman de esta manera nuevos núcleos con números atómicos más elevados que el núcleo primitivo.

Este proceso que FERMI encontró como regla para el bombardeo neutrónico de los elementos pesados, cobró particular interés cuando el físico italiano atacó en 1934 al más pesado de los elementos naturales, el uranio.

El núcleo de este último radiactivo en estado natural, se desintegra irradiando una partícula alfa, disminuyéndose así en dos su número atómico.

Sin embargo, era de esperar que el núcleo de uranio, expuesto al bombardeo neutrónico, al capturar un neutrón, se desintegrara con emisión de un electrón, lo cual aumentaría su número atómico en una unidad, formando entonces un elemento desconocido de número 93.

Si éste resultaba radiactivo a su vez, podía dar nacimiento a un elemento de número 94 expulsando un electrón. Átomos nuevos, inexistentes en la naturaleza terrestre, aparecerían así y ocuparían en la tabla de MENDELEIEV casillas situadas mas allá del uranio, elementos transuranianos.

IRENE CURIE

En efecto, en la primavera de 1934, FERMI creía haber producido núcleos con números atómicos mayores que el del uranio.

Guiada por la misma hipótesis, IRENE CURIE, procuró establecer la naturaleza química de la enigmática sustancia engendrada por el bombardeo neutrónico del uranio.

Llegó al sorprendente resultado de que las propiedades del elemento desconocido eran análogas a las del lantano.

El número atómico de este último es 57, el número de su masa 139; los números correspondientes de uranio son 92 y 238.

¿Cómo admitir, se preguntó IRENE CURIE, que la desintegración del uranio hubiese producido lantano?. (imagen izq. Irene Curie y Su esposo Joliet)

Todas las reacciones nucleares conocidas hasta entonces habían llevado a elementos cercanos en número atómico y en número másico a los de la sustancia primitiva.

Ni IRENE CURIE ni su colaborador PAUL SAVITCH sospecharon que se encontraban ante una reacción nuclear de tipo completamente nuevo, y estaban lejos de pensar que el intrigante fenómeno con que habían tropezado tenía alcances formidables, superiores a los del supuesto hallazgo de un elemento transuraniano.

La presencia del lantano entre los productos de la desintegración del uranio, hizo nacer dudas en el espíritu del físico berlinés OTTO HAHN (1879-1968), quien resolvió repetir y verificar a fondo las experiencias parisienses.

HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN

Para identificar los nuevos radio-elementos, HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN (1902) (foto derecha: Hahn y Meitner) acudieron a los procedimientos clásicos de precipitación y cristalización fraccionadas.

Sin embargo, cuando trataron de separar el nuevo radio-elemento del bario —empleado como elemento de arrastre—, fracasaron todos sus esfuerzos.

Ante la imposibilidad de realizar la aludida separación, HAHN y STRASSMANN terminaron por admitir, tras muchas vacilaciones, que el núcleo de uranio bombardeado por neutrones, en lugar de limitarse emitir partículas de pocas masa, se habría quebrado en gruesos fragmentos, de los cuales uno sería posiblemente el núcleo del bario y el otro probablemente el del kriptón.

Las masas de los dos fragmentos serían sólo aproximadamente iguales, ya que la ruptura puede producirse de distintas maneras y puede originar incluso más de dos fragmentos.

Hipótesis osada fue ésta HAHN y STEASSMANN formularon en enero de 1939 con toda las reservas, puesto que ese tipo de reacción nuclear no tenía precedentes en la experiencia.

Sin embargo, el irrecusable testimonio de los hechos no tardo en apuntalar sólidamente la Suposición de los dos investigadores y las confirmaciones que afluyeron de todas partes pusieron pronto fuera de duda la realidad del fenómeno que HAHN y STBASSMANN habían bautizado como KERNSPAITUNG: partición o “fisión” del núcleo uránico. El nuevo fenómeno concentró casi inmediatamente el interés de todos los laboratorios de física atómica en el viejo y en el nuevo continente.

En efecto, si el núcleo de uranio se divide en gruesos fragmentos, la suma de las masas de estos es considerablemente inferior a aquella del núcleo inicial.

En lugar de la masa que desaparece , se libera una cantidad extraordinaria de energía, a la que el cálculo asigna por núcleo cerca de 200.000.000 de electrón-voltios.

Así, la ruptura de todos los átomos presentes de una molécula-gramo de uranio liberaría una cantidad de energia equivalente a 6.000.000 de kilovatios-hora, la suficiente para llevar a la ebullición instantánea 50.000.000 de litros de agua.

Dos investigadores expulsados de Alemania por el régimen hitleriano, LISA MEITNER (1878-1969) y ROBERT FRISCH (1904), simultáneamente con aportar la primera prueba experimental al fenómeno de HAHN y STRASSMANN, bosquejaron una teoría de la “fisión” nuclear.

¿Cómo explicar que una excitación moderada la captura de un neutrón, baste para producir una ruptura explosiva del núcleo?.

¿Por qué esta captura provoca fisiones en los núcleos más pesados y no en los livianos? La respuesta que MEITNER y FRISCH sugirieron se inspiró en el modelo de BOHR del núcleo.

BOHR había asimilado el núcleo a una gota líquida; ésta, puesta en vibración, puede quebrarse en dos gotitas más pequeñas, como el núcleo puede dividirse en dos fragmentos gracias al aporte de una energía exterior.

El fenómeno tiene mayor probabilidad de producirse cuanto mas pesado y menos estable es el núcleo considerado.

En el núcleo muy complejo del uranio repleto de protones, las fuerzas repulsivas que se ejercen entre las partículas cargadas son casi tan grandes como las fuerzas de intercambio protono-neutrónicas garantes de la cohesión del núcleo.

Es pues lógico admitir, concluyeron LISA MEITNER y FRISCH, que una excitación moderada de esos núcleos puede determinar su ruptura.

Guiado por consideraciones teóricas, BOHR (foto izquierda) y su discípulo WHEELER reconocieron, en febrero de 1939, que el uranio “fisionable” por neutrones lentos no es el isótopo corriente con el número másico 238, sino el isótopo raro con número másico 235, presente en el uranio natural en cantidades muy reducidas (0,7%).

Poco antes FERMI había sugerido que durante el proceso de la “fisión” del núcleo de uranio, además de los pesados fragmentos animados por una tremenda energía cinética, se lanzan también neutrones.

Esta suposición abrió una perspectiva de formidables alcances e hizo entrever la posibilidad de una reacción auto sustentadora, es decir, una reacción en cadena, capaz de poner al alcance del hombre la liberación de la energía atómica en una escala ponderable.

En efecto, por considerable que sea la energía de 200.000.000 de electrón-voltios liberada por la ruptura de un solo núcleo, la cantidad total de la energía liberada no pasaría de la escala microscópica, si solamente parte infinitesimal de los núcleos presentes se desintegrara por el bombardeo.

Pero el problema cambia de aspecto si el proyectil neutrónico expulsa del átomo neutrones que pueden servir a su vez como proyectiles.

Al penetrar éstos en los núcleos vecinos, producen nuevos proyectiles, y de esta manera la “fisión” de un núcleo entraña rápidamente la de otros y la reacción, una vez desencadenada, es susceptible de mantenerse por sí misma, propagándose como fuego en un pajar.

Distinta en todos sus aspectos de las reacciones nucleares estudiadas hasta entonces, la reacción en cadena prometía la utilización práctica de la energía nuclear, ya como fuerza propulsiva de máquinas, ya como explosivo para superbombas.

Esta promesa dio excepcional importancia a la perspectiva abierta por FERMI y confirió jerarquía histórica a la reunión de eminentes físicos realizada a fines de enero de 1939 en Washington en la que el problema fue discutido.

Fuente Consultada: Historia de la Ciencia Desidero Papp

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Nueva Solucion Al Teorema de Fermat William Porras

PROLOGO DE SU LIBRO
fermatCon respecto a Pierre de Fermat: ¿sería cierta su afirmación de que tenía una  “maravillosa demostración” en 1637?

Pénsemos solamente en esto: la demostración de Wiles ocupa unas 200 páginas mecanografiadas, y utiliza curvas elípticas, esquemas de grupos, el Álgebra de Hecks, la Teoría de Iwasawa, la Teoría de Von Neumann-Bernays- Gödel, la de Zermelo-Fraenkel y decenas de otras complejas herramientas  matemáticas, todas desarrolladas muy recientemente (hablando únicamente en  términos históricos).

No hay duda que los métodos utilizados por Wiles no existían cuando Fermat  escribió su famosa nota al margen del libro, pero también es verdad que podría  existir una demostración más corta, sencilla y que solamente echase mano de  procedimientos conocidos en el siglo XVII. Podría existir, pero nadie la ha  encontrado escrita ni publicada en ninguna parte. Creo que ahora ya la  tenemos.

Fermat siempre fue muy cuidadoso en sus afirmaciones, nunca quiso publicar  sus investigaciones y solo por el interés de su hijo fue posible conocer este  teorema y en cierta forma después de 400 años de haber nacido y 374 años de  su afirmación creo sinceramente que sí pudo haber tenido una demostración de su famoso Último teorema de Fermat.

Vicealmirante ® José William Porras Ferreira

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por José William Porras

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