Descubrimientos de Galileo

Pasos del Metodo Cientifico Etapas Metodo Experimental Caracteristicas

Pasos del Método Científico o Experimental

El método científico o experimental es una secuencia lógica de pasos que se siguen para que el trabajo del químico tenga validez. Luego de una observación exhaustiva y reiterada del fenómeno, surge el planteo del problema a investigar. El científico enuncia, según el análisis “a priori” del problema, cuál sería, a su criterio, la hipótesis, es decir, la respuesta más probable a la cuestión.

Antes efectúa una recopilación de datos, por ejemplo de trabajos de otros investigadores relacionados con el tema. A partir de allí, comienza a diseñar y comprobar la veracidad de la hipótesis. Si la hipótesis se cumple, el científico puede arribar a conclusiones de valor predictivo. Es decir que frente al mismo planteo puede anticipar cuál será la respuesta.

Muchas veces ocurre que la hipótesis no se cumple y debe reformularse. La validez de una o varias hipótesis permite, en muchos casos, enunciar leyes o teorías universales.

En la actualidad, el planteo de un problema científico surge a veces del análisis de trabajos anteriores referidos al tema. Éstos dejan casi siempre algún punto sin resolver, que es observado y tomado como punto de partida de una nueva investigación.

La ciencia sólo es posible cuando existe la libertad de cuestionar y de dudar de lo que siempre se ha considerado verdadero, y cuando ella misma es capaz de abandonar viejas creencias si contrarían los nuevos descubrimientos.

A modo de sintesis antes de entrar a explicar el método, vamos a indicar la secuencia ordenada de pasos para lograr el estudio científico de un fenómeno determinado. Podemos decir que hay 10 pasos fundamentales, y que mas abajo se explicarán, a saber:

PASO 1. LA OBSERVACIÓN DEL FENÓMENO,

PASO 2. LA BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN,

PASO 3. LA FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS,

PASO 4. LA COMPROBACIÓN EXPERIMENTAL,

PASO 5. EL TRABAJO EN EL LABORATORIO,

PASO 6. EL TRATAMIENTO DE LOS DATOS,

PASO 7. EL ANÁLISIS DE LOS FACTORES,

PASO 8. LA CONSTRUCCIÓN DE TABLAS Y DE GRÁFICOS,

PASO 9. LAS CONCLUSIONES Y LA COMUNICACIÓN DE RESULTADOS,

PASO 10. LA ELABORACIÓN DE LEYES Y TEORÍAS

INTRODUCCIÓN: OBSERVACIÓN Y EXPERIMENTACIÓN

La ciencia comienza por observar, observación realizada con la máxima exactitud y la mayor frecuencia posible. Sólo así pueden discernirse claramente las características del problema que se estudia y ponerse en evidencia las incógnitas que plantea.

Luego de hacer las observaciones adecuadas, el paso siguiente es desarrollar alguna explicación de lo que se ha visto. Cada explicación recibe el nombre de hipótesis y por tanta es normal que haya varias hipótesis aparentemente encuadradas en los hechos observados. Todas ellas surgen por un proceso mental de deducción que, en cierto sentido no sería más que un ejercicio de imaginación.

En la vida diaria la gente muy a menudo se conforma con suposiciones ¡sólo porque las hace ella! En la ciencia es necesario suponer todas las explicaciones aceptables de los hechos, para luego seleccionar las mejor orientadas hacia la investigación propuesta.

Esta selección se efectúa de acuerdo con otro proceso mental estudiado por la Lógica, conocido por deducción. Cada hipótesis se examina por turno para ver qué consecuencias implicaría en caso de ser cierta, qué ocurriría si fuera correcta. Es como obligar a la hipótesis a que se pronuncie.

metodo experimetal

Luego, una etapa crítica del método científico: la verificación, o sea la comprobación de las diversas hipótesis mediante nuevas observaciones. Éste es un proceso real y concreto, manual y sensorio.

Siempre que sea posible, las comprobaciones se hacen en forma de experimentos, es decir, siempre por control del investigador. Si la hipótesis que se intenta probar no nos anticipa los acontecimientos registrados por la experimentación se la considera inútil y se la descarta. Si, en cambio, resultara correcta, sólo provisionalmente se la consideraría verdadera, esto es, mientras no aparezca algún hecho nuevo que obligue a modificarla.

Cuando las hipótesis no pueden ser comprobadas en las estrictas condiciones de un experimento habrá que esperar el resultado de nuevas experiencias cuando la evolución de los fenómenos naturales lo permita. En astronomía, por ejemplo, no es posible obligar a los cuerpos celestes a moverse y a ubicarse en situación de demostrar alguna hipótesis particular. pero, cuando se dan esas exposiciones, es posible controlar la efectividad de las hipótesis que se habían formulado.

A medida que se acumulan observaciones, sea durante experimentos o no, pueden aparecer casos que muestren la debilidad de la hipótesis anteriormente aceptada. Entonces resulta necesaria la formulación de otra hipótesis y se repite todo el procedimiento de nuestro método científico como si se tratara de un círculo, quizás una espiral, pues este nuevo ciclo se desarrolla en un nivel de mayor conocimiento.

Esto nos introduce en la idea de que la “verdad” científica es sólo relativa; es una aproximación y será abandonada y reemplazada por otra “verdad” nueva y mejor, cada vez que resulte necesario. Esto explica lo que para algunos es el obstáculo más grande referente a la ciencia: que sus conclusiones ¡no son definitivas! Los científicos están siempre dispuestos y aun entusiastas para aceptar nuevas explicaciones si éstas se acercan más a los hechos conocidos.

La verdad científica, entonces, no es definitiva. Representa las etapas alcanzadas en cada oportunidad en la búsqueda del conocimiento. El nivel de éxito obtenido en esta búsqueda se medirá siempre por el grado de correlación que exista entre teoría y realidad. La verdad científica representa lo mejor que pudo hacerse en un momento determinado. No tiene autoridad para juzgar futuras investigaciones en el campo en que se aplica.

La aceptación de una hipótesis científica como cierta no surge de su elegancia ni de la sinceridad o entusiasmo con que ha sido presentada; tampoco reposa en factor personal alguno, como podría ser respecto de nuestra propia hipótesis o de la de alguien a quien respetamos.

La única razón válida para aceptar una hipótesis como cierta es que apoyada en hechos conocidos, pueda anticipar otros. Esto es bastante distinto de la idea de verdad que se aplica en otros órdenes de la vida, y es una de las características distintivas de la actitud científica.

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LOS PASOS DEL MÉTODO CIENTÍFICO-EXPERIMENTAL:

PASO 1. LA OBSERVACIÓN DEL FENÓMENO
Una vez planteado el fenómeno que se quiere estudiar, lo primero que hay que hacer es observar su aparición, las circunstancias en las que se produce y sus características. Esta observación ha de ser reiterada (se debe realizar varias veces), minuciosa (se debe intentar apreciar el mayor número posible de detalles), rigurosa (se debe realizar con la mayor precisión posible) y sistemática (se debe efectuar de forma ordenada).

PASO 2. LA BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN
Como paso siguiente, y con objeto de reafirmar las observaciones efectuadas, deben consultarse libros, enciclopedias o revistas científicas en los que se describa el fenómeno que se está estudiando, ya que en los libros se encuentra e conocimiento científico acumulado a través de la historia. Por este motivo, la búsqueda de información } la utilización de los conocimientos existentes son imprescindibles en todo trabajo científico.

PASO 3. LA FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS
Después de haber observado el fenómeno y de haberse documentado suficientemente sobre el mismo, el científico debe buscar una explicación que permita explicar todas y cada una de las características de dicho fenómeno.

Como primer paso de esta fase, el científico suele efectuar varias conjeturas o suposiciones, de las que posteriormente, mediante una serie de comprobaciones experimentales, elegirá como explicación del fenómeno la más completa y sencilla, y la que mejor se ajuste a los conocimientos generales de la ciencia en ese momento. Esta explicación razonable y suficiente se denomina hipótesis científica.

PASO 4. LA COMPROBACIÓN EXPERIMENTAL
Una vez formulada la hipótesis, el científico ha de comprobar que ésta es válida en todos los casos, para lo cual debe realizar experiencias en las que se reproduzcan lo más fielmente posible las condiciones naturales en las que se produce el fenómeno estudiado. Si bajo dichas condiciones el fenómeno tiene lugar, la hipótesis tendrá validez.

instrumentos de presley cientifico

Lámina de «Observations on differents kinds of air» del gran científico Joseph Priestley, mostrando uno de sus experimentos para demostrar los efectos de la combustión, putrefacción y respiración en una planta de menta  y en ratones.

PASO 5. EL TRABAJO EN EL LABORATORIO

Una de las principales actividades del trabajo científico es la de realizar medidas sobre las diversas variables que intervienen en el fenómeno que se estudia y que son susceptibles de poder medirse. Si te fijas, en el experimento anterior no se ha podido tomar ninguna medida, por lo cual es conveniente repetir la experiencia en un lugar donde pueda tomarse, es decir, en el laboratorio.

Estas experiencias realizadas en los laboratorios se denominan experiencias científicas, y deben cumplir estos requisitos:

a) Deben permitir realizar una observación en la que puedan tomarse datos.

b) Deben permitir que los distintos factores que intervienen en el fenómeno (luminosidad, temperatura, etc.) puedan ser controlados.

c) Deben permitir que se puedan realizar tantas veces como se quiera y por distintos operadores.Habitualmente, en ciencias experimentales, los trabajos de laboratorio permiten establecer modelos, que son situaciones o supuestos teóricos mediante los que se efectúa una analogía entre el fenómeno que ocurre en la Naturaleza y el experimento que realizamos.

PASO 6. EL TRATAMIENTO DE LOS DATOS
Las medidas que se efectúan sobre los factores que intervienen en un determinado fenómeno deben permitirnos encontrar algún tipo de relación matemática entre las magnitudes físicas que caracterizan el fenómeno que se estudia. Para llegar a esa relación matemática, los científicos suelen seguir dos pasos previos: el análisis de los factores y la construcción de tablas y de gráficos.

PASO 7. EL ANÁLISIS DE LOS FACTORES
El estudio en profundidad de un fenómeno requiere en primer lugar la determinación de todos los factores que intervienen en él. Para que ese estudio se realice en la forma más sencilla, se fija una serie de magnitudes que no varían (variables controladas) y se estudia la forma en que varía una magnitud (variable dependiente) cuando se produce una variación de otra magnitud (variable independiente).

Así, por ejemplo, si lo que queremos es estudiar el alargamiento que experimenta un resorte cuando colgamos diversas pesas de uno de sus extremos, hay un conjunto de magnitudes que podemos considerar invariables (la temperatura del recinto donde hacemos el experimento, la presión atmosférica dentro del mismo, la humedad relativa del aire, etc.), que corresponden a las variables controladas. En este caso, la longitud del alargamiento del resorte será la variable dependiente, y el peso que colgamos de su extremo será la variable independiente.

PASO 8. LA CONSTRUCCIÓN DE TABLAS Y DE GRÁFICOS
La construcción de tablas consiste en ordenar los datos numéricos obtenidos sobre las variables independiente y dependiente. Siempre se han de especificar las unidades en las que se miden dichas variables, para lo cual se utilizan los paréntesis a continuación de sus nombres.

En el caso del resorte, la tabla podría ser así:
La representación gráfica consiste en representar los datos de las medidas en un sistema de ejes cartesianos, donde normalmente la variable independiente se hace corresponder con el eje X, mientras que la variable dependiente se hace corresponder con el eje Y.

Se llama ajuste de la gráfica al procedimiento mediante el cual se determina la línea que pasa por los puntos que se han representado o la más cercana a ellos.

En la mayoría de los casos, las gráficas que se obtienen son líneas rectas, lo que indica que la relación entre las magnitudes físicas representadas es de la forma y = k • x. donde k es una constante. En otros casos, la relación entre ambas magnitudes es de tipo parabólico, lo que matemáticamente representa que y = k • x2; o de tipo hiperbólico, cuya formulación es de la forma x • y = k.

PASO 9. LAS CONCLUSIONES Y LA COMUNICACIÓN DE RESULTADOS
El análisis de los datos y la comprobación de las hipótesis lleva a los científicos a emitir sus conclusiones, que pueden ser empíricas, es decir, basadas en la experiencia, o deductivas, es decir, obtenidas tras un proceso de razonamiento en el que se parte de una verdad conocida hasta llegar a la explicación del fenómeno.
Una vez obtenidas dichas conclusiones, éstas deben ser comunicadas y divulgadas al resto de la comunidad científica para que así sirvan como punto de arranque de otros descubrimientos, o como fundamento de una aplicación tecnológica práctica .

PASO 10. LA ELABORACIÓN DE LEYES Y TEORÍAS
El estudio científico de todos los aspectos de un fenómeno  natural lleva a la elaboración de leyes y teorías.

Una ley científica es una hipótesis que se ha comprobado que se verifica.

Una teoría científica es un conjunto de leyes que explican un determinado fenómeno.

Así, por ejemplo, la hipótesis comprobada de que el are iris se forma debido a la refracción que experimenta la li al atravesar las gotas de agua de la lluvia, es una ley que s enmarca dentro de un conjunto de leyes que rigen otros fenómenos luminosos (reflexión, dispersión, etc.). Este con junto se conoce como teoría sobre la luz.

Tanto las leyes como las teorías deben cumplir los siguientes requisitos:

1. Deben ser generales, es decir, no sólo deben explica casos particulares de un fenómeno.
2. Deben estar comprobadas, es decir, deben estar avaladas por la experiencia.
3. Deben estar matematizadas, es decir, deben pode expresarse mediante funciones matemáticas.

Las teorías científicas tienen validez hasta que son incapaces de explicar determinados hechos o fenómenos, o hasta que algún descubrimiento nuevo se contradice con ellas, a partir de ese momento, los científicos empiezan a plantearse la elaboración de otra teoría que pueda explicar eso; nuevos descubrimientos.

Rene Descartes

René Descartes creó la geometría analítica, también denominada «geometría cartesiana», en la que los problemas geométricos pueden traducirse a forma algebraica. Se trataba de un método extremadamente poderoso para resolver problemas geométricos y, a la postre, también dinámicos (el problema del movimiento de cuerpos), un método que conservamos más de tres siglos después.En más de un sentido la contribución de Descartes preparó el camino para el gran descubrimiento de Newton y Leibniz: el del cálculo diferencial (o infinitesimal) e integral, el universo de las derivadas y las integrales; un instrumento  incomparable para la indagación matemática y física.

Instrumentos de Boyle
Lámina donde se muestran los instrumentos del laboratorio de Boyle

La divulgación científica: Al científico no le basta con ver, debe convencer. Un descubrimiento científico sólo adquiere importancia si es comunicado en fomia inteligible. Las primeras publicaciones que se registran referidas a la Química provienen de los alquimistas.

Estos químicos de la Edad Media, que procuraban transmutar (convertir) cualquier metal en oro, escribieron dos tipos de manuscritos: míos, puramente prácticos, y otros, donde intentaban aplicar las teorías de la naturaleza de la materia a los problemas alquímicos. Aunque en ambos casos apelaron a una mezcla de magia y ciencia como metodología para sus investigaciones, muchas técnicas allí descriptas siguen utilizándose en la actualidad.

En 1597 un alquimista alemán, Andreas Libau (1540-1616), conocido como Libavius, escribió el que se considera el primer libro de Química, Alchemia, que resumía los hallazgos medievales en esta materia sin caer en el misticismo.

Recién a partir del siglo XVIII las publicaciones de libros y revistas se convirtieron en el vehículo usual para la transmisión científica.

La primera revista del mundo dedicada exclusivamente a la Química fue Annales de Chimie, de 1789. La versión española se publicó dos años después, en Segovia, y fue dirigida por Joseph Proust.

Entre los libros de la época cabe destacar el famoso Traite Élementaire, escrito por Lavoisier en 1789, en el que puede advertirse hasta qué punto Lavoisier se había adelantado a la ley de los volúmenes de combinación, enunciada veinte años después por Gay-Lussac.

En sus páginas se puede leer con claridad que la reacción para la formación de agua requiere exactamente dos volúmenes de hidrógeno para reaccionar por completo con un volumen de oxígeno. Sólo después de veinte años Gay-Lussac retoma estas ideas y, mediante el estudio de la reacción entre el cloro y el hidrógeno, deduce su ley. ¿Pero por qué Lavoisier no llegó a enunciar la ley de los volúmenes de combinación?.

Las respuestas probables a esta pregunta son dos. Primero, Lavoisier fue guillotinado apenas cinco años después de la publicación de su libro; segúndo, hasta el momento de su muerte el cloro no había sido identificado como tal.

En la actualidad, las publicaciones científicas son muy numerosas y se renuevan constantemente. Y, además, resulta fundamental el aporte de los medios informáticos. Gracias a ellos se ha logrado integrar textos, imágenes, sonidos y movimientos, y también es posible el intercambio de trabajos y opiniones científicas de grupos procedentes de todas partes del mundo.

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CONOCIMIENTO CIENTÍFICO: La ciencia puede extender enormemente el alcance de los sentidos humanos, como podemos ver en las páginas de este libro, que se ocupan de algunos de los extraordinarios instrumentos científicos disponibles hoy.

También puede aumentar su capacidad de prever los acontecimientos. Esto es de gran utilidad para el hombre porque le evita eventuales dificultades y porque le permite obtener los resultados previstos. De este modo la ciencia aumenta enormemente los medios a disposición del hombre para la consecución de sus fines, sean éstos constructivos o destructivos.

La ciencia, empero, no puede ocuparse de lo inobservable. Puede ocuparse de los electrones, que no son visibles directamente, porque éstos dejan huellas observables en la cámara de Wilson.

Pero aunque la ciencia se interese por los electrones no puede ocuparse de proposiciones sobre ángeles aunque se diera el caso de que fueran ángeles guardianes quienes orientaran nuestra conducta individual. Como por definición los ángeles no pertenecen al mundo natural, es evidente que no pueden ser estudiados por el método científico.

Tampoco reemplaza la ciencia a la sabiduría. No puede juzgar entre los distintos fines que nos fijamos individual o colectivamente, aunque puede darnos los medios para llegar a ellos con mayor facilidad. Por lo menos hasta el presente la ciencia no está en condiciones de decirle al hombre qué es lo mejor para ver, lo mejor para gustar. Algunos piensan que jamás podrá hacerlo aunque el conocimiento científico a menudo nos predispone a las consecuencias de nuestras elecciones.

La ciencia no es una mera acumulación de conocimientos enciclopédicos. Tampoco es exactamente sentido común —por lo menos en lo que se refiere a algunas de sus conclusiones— como nos habremos percatado luego de leer los artículos sobre la naturaleza física del mundo en que vivimos.

Es, sin embargo, completa y totalmente “sensata” en su dependencia del método de ensayo y error. No es un cuerpo de doctrina que se apoye en la autoridad de personas. No es la mera búsqueda de ingeniosos aparatos aunque éstos resulten una consecuencia del avance del conocimiento científico.

La ciencia es una manera de preguntar. Es un método para avanzar en el conocimiento de fenómenos que pueden ser observados y medidos. Es una aventura en lo desconocido, en pos de la comprensión buscada, comprensión a la que llegaremos mediante ensayos y errores, operando siempre que sea posible en las condiciones controladas de un experimento.

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PARA SABER MAS…
EXPERIMENTO CIENTÍFICO

Un buen ejemplo de investigación científica mediante experiencias sensatas  es el modo en que Galileo estudió la fuerza de gravedad, llegando a descubrir la ley del movimiento uniformemente acelerado de los graves: un mentís clamoroso a la teoría de Aristóteles, que consideraba la velocidad de la caída proporcional al peso.

El plano inclinado que construyó para el estudio del movimiento gravitacional es relativamente simple desde el punto de vista tecnológico: consiste en una viga de seis metros de largo, de buena madera (para impedir que se combe) y que puede inclinarse a voluntad, dotada de una acanaladura cuidadosamente alisada para reducir al mínimo la fricción de las bolas.

Este aparato tan sencillo tiene ya las características de un moderno instrumento científico, porque permite modular a voluntad cualquier parámetro notable de la experiencia. La inclinación, por ejemplo, puede reducirse haciendo más lentos los tiempos de caída, o bien aumentarse hasta rozar la verticalidad (de este modo, la caída libre se convierte en un simple caso límite).

metodo cientifico

El primer plano inclinado de Galileo estaba provisto de campanillas
para señalar los tiempos de caída de la bola.

Al principio, el científico afrontó el problema central (es decir, la comprobación exacta de los tiempos de caída) situando en el plano inclinado a intervalos regulares unas campanillas, de modo que sonasen al paso de la bola. Galileo, además de haber estudiado música, era también un avezado intérprete y contaba con la sensibilidad de su oído, muy entrenado para percibir ritmos e intervalos sonoros. Pero se trataba evidentemente de una solución aún primitiva, insuficiente para llegar a una cuantificación precisa de los tiempos.

El ingenio de Galileo resolvió brillantemente el problema con la construcción de un reloj de agua. Hacía coincidir el comienzo de la caída del grávido con la apertura de un grifo colocado bajo un tanque (mantenido a presión constante en todas las mediciones).

Al final de la caída, bastaba con cerrar el grifo y ocuparse de pesar el líquido almacenado; de este modo transformaba las cantidades de tiempo en cantidades de peso, mensurables y cotejables con gran precisión. Galileo descubrió así que, aunque una mayor inclinación del plano hacía aumentar la velocidad de caída, la relación entre espacios recorridos y tiempos empleados se mantenía constante para cualquier inclinación (por lo tanto, también en el caso límite de la caída libre).

Descubrió sobre todo que esta aceleración no depende del peso, en contra de lo que afirmaba Aristóteles.

Revolucion cientifica Trabajo de Galvani

Grabado mostrando diferentes experimentos de Luigi Galvani (Viribus Electricitatis in Motu Musculari Commentarius [Comentarios relativos a los efectos de la electricidad sobre el movimiento muscular] 1791) acerca de los efectos de la electricidad en ranas y pollos.

La observación, la experimentación y la construcción de teorías y modelos

La recolección de datos es una empresa importante para sostener cualquier trabajo científico. Estos datos pueden ser obtenidos por la observación sistemática de situaciones espontáneas o por la experimentación, que consiste en provocar el fenómeno que se quiere estudiar. Lo importante es ver cómo estos datos se utilizan para formular teorías o modelos.

En la actualidad, casi todos los filósofos de la ciencia están de acuerdo en que los datos por sí solos no explican nada, e incluso hay muchos que ponen en duda que existan datos puros, ya que la observación, sea espontánea o provocada, está siempre condicionada por el conocimiento del observador.

Así, por ejemplo, si un químico se encuentra cerca de una industria que produce acero, olerá dióxido de azufre y podrá inferir qué le puede ocurrir a su cuerpo o al ambiente ante la presencia de esta sustancia. En cambio, un niño que pase por el mismo lugar solo percibirá olor a huevo podrido. Como se puede notar, tanto uno como otro participan de la misma situación, pero la interpretación varía enormemente en función de los conocimientos que cada uno posee acerca del fenómeno que observan.

Además del papel decisivo que tienen los conocimientos del observador, no se debe olvidar que muchas de las observaciones que se realizan se hacen en forma indirecta, es decir, a través de la utilización de instrumentos, indicadores, etcétera, que, en muchos casos, distorsionan el fenómeno.

En la experimentación, el fenómeno es preparado por el mismo investigador, quien fija las condiciones, el sitio y el momento de su realización y, además, puede repetirlo numerosas veces.

Dentro de las ciencias de la vida, la mejor manera de poner a prueba las teorías que se relacionan con el funcionamiento de los organismos es con la ayuda de experimentos. Pero hay ciencias en las que los experimentos no son posibles, como es el caso de las ciencias que estudian la historia de los seres vivos (evolución, Paleontología), en las cuales es preciso hacer observaciones adicionales para corroborar una hipótesis.

Otra forma de comprobar una teoría en Biología consiste en utilizar datos provenientes de fuentes distintas; por ejemplo: si para establecer relaciones filogenéticas en distintos grupos de organismos se utilizan evidencias morfológicas, se pueden buscar pruebas adicionales para validar esa hipótesis recurriendo a evidencias bioquímicas, biogeográficas, etcétera.

Hay que destacar que, si bien el surgimiento del método experimental fue fundamental para el avance de la ciencia moderna, este no es el único método utilizado por los científicos. Las metodologías que se utilizan en las investigaciones son variadas, con lo que se descarta la existencia de un único método científico universal.

Laboratorio de Lavoisier

Lavoisier en su laboratorio, experimentando sobre la respiración de un hombre en reposo (dibujo de Marie Anne Lavoisier).

RESPECTO A LA HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN

El paso que sigue a la formulación del problema de investigación es enunciar las hipótesis que guiarán la investigación. Sin embargo, antes de dar este paso, será necesario fijar algunos criterios que permitan enunciar hipótesis adecuadas.

Como ya saben, una hipótesis es una respuesta posible aun interrogante planteado, que aún no ha sido puesta a prueba. Sin embargo, no todas las respuestas posibles para un problema de investigación son hipótesis.

Requisitos de una hipótesis
Para ser una hipótesis, la respuesta al problema debe reunir determinadas condiciones. Éstas son algunas de ellas. * Ser formulada en un lenguaje preciso y claro. Supongamos, por ejemplo, que alguien enuncia la siguiente hipótesis: “Los científicos que violan el código de ética profesional de la ciencia tienden a mostrar comportamientos amorales en otros ámbitos sociales”. Así formulada, la hipótesis tiene dos problemas: por un lado, no es evidente a qué se llama comportamientos amorales, ya que la expresión no está definida y puede tener más de una interpretación; por otro lado, no es muy claro el sentido de la expresión tienden a (¿cuántos comportamientos amorales tendría que manifestar un científico para que se configure una tendencia?).

* Ser coherente con el conjunto de los conocimientos disponibles sobre el problema de investigación. Por ejemplo, no seria muy interesante formular la hipótesis de que “La ciencia no se enfrenta con ningún problema ético” cuando son conocidos los debates que se plantean continuamente en torno de cuestiones éticas en el ámbito científico. i Hacer avanzar el conocimiento existente. Una hipótesis que reprodujera una afirmación unánimemente aceptada y comprobada en la comunidad científica no sería muy útil para saber más sobre el tema.
Por ejemplo, hoy no tendría sentido indagar la hipótesis de que “La Tierra gira alrededor del Sol”.

* Ser coherente con los objetivos del proyecto de investigación y, por lo tanto, con el tipo de proyecto de que se trate. Por ejemplo, si el proyecto es de naturaleza exploratoria -es decir que sus objetivos también lo son-, no se puede construir una hipótesis explicativa para ese proyecto y esos objetivos.

* Poder ser corroborada o refutada por los datos que se reúnen durante el proceso de investigación. Éste es un requisito muy importante, que los filósofos de la ciencia han debatido y fundamentado extensamente. En el apartado que sigue, se analiza con mayor profundidad.

DIFUSIÓN: Cuando el científico ha comunicado un resultado, su conocimiento permite a los tecnólogos imaginar aplicaciones a distintos sectores de la técnica. Otras veces marcha adelante el tecnólogo y descubre una propiedad desconocida; y es trabajo del científico explicar esa propiedad elaborando una teoría. En espectroscopia hay ejemplos de situaciones como ésas: primero se observaron las líneas espectrales y más tarde se desarrolló la teoría que las explica.

En el campo de la Metalurgia hay innumerables ejemplos: desde hace siglos se conoce y se usa la operación de templar un acero; pero la teoría del fenómeno sólo se conoce desde apenas unas décadas.

Otras veces el tecnólogo presenta sus requerimientos al científico, y éste investiga hasta determinar las condiciones que deben cumplirse para satisfacer aquellos requerimientos.

Esto ha ocurrido con frecuencia en los últimos tiempos, por ejemplo en la resolución del problema de la reentrada en la atmósfera de una cápsula espacial: la alta temperatura desarrollada por la fricción con el aire funde cualquier material ordinario, y fue necesario desarrollar nuevos materiales con las propiedades adecuadas. Algunas veces los científicos responden satisfactoriamente a las demandas de los tecnólogos; otras, no. Los problemas y dificultades se renuevan continuamente: nunca estará todo resuelto, pues cada solución abre nuevos caminos, y recorrerlos crea a su vez nuevos problemas.

Experimento con plantas

Grabado reproduciendo un experimento sobre la respiración de plantas y animales, incluido en
Legons sur les phénoménes de la vie communs aux animaux et aux végétaux de Claude Bernard (1878).

¿Qué es cultura científica?
Cada persona que quiere ser útil a su país y a sus semejantes tiene, entre otras cosas, la responsabilidad de adquirir una educación en ciencia (en nuestro caso, a través de la Física y de la Química) que la transforma en una persona capaz de:

• conocer los principios, las leyes y las teorías más generales y sus aplicaciones prácticas más difundidas;

• interpretar fenómenos naturales frecuentes;

• advertir y comprender la incidencia del desarrollo científico y tecnológico sobre las estructuras económicas y sociales en todo el mundo;

• reconocer la universalidad de la ciencia, que por una parte no reconoce fronteras nacionales, y por otra constituye el medio necesario para que la comunidad que forma la nación atienda y resuelva problemas propios;

• detectar, en su región o en su país, problemas susceptibles de ser tratados científicamente, y reconocer la propia responsabilidad en su planteamiento y en la búsqueda de soluciones;

• distinguir entre una simple creencia o una opinión, o una superstición, y una verdad científica;

• comprender que una verdad científica no es una verdad inmutable sino modificable por avances científicos que elaboren una nueva verdad científica más general, que puede abarcar a la anterior;

• gustar del placer intelectual de advertir un fenómeno natural, hacer coherentes partes aparentemente inconexas, plantear una hipótesis plausible y verificarla experimental o teóricamente;

• gustar del placer intelectual de difundir conocimientos y actitudes científicas entre las personas que lo rodean;

• adquirir el amor por la verdad que caracteriza al auténtico pensamiento científico;

• relacionar las explicaciones científicas con otras manifestaciones de la cultura, tales como la filosofía o el arte.

El desarrollo científico y técnico de los últimos tiempos ha ampliado el concepto y las exigencias de “persona culta”, que ya no se limitan al campo de la literatura, las artes o las humanidades exclusivamente.

Fuente Consultada:
Atlas Universal de la Filosofía – Manual Didáctico de Autores, Textos y Escuelas
Biología y Ciencias de la Tierra Estructura – Ecología – Evolución Polimodal
Formación Ética y Ciudadana Ética, Ley y Derechos Humanos 3° EGB
Elementos de Física y Química Maiztegui-Sabato