Biografía de Ernesto Sábato

Grandes Escritores Argentinos Vida y Obra de Intelectuales Argentinos

Grandes Escritores Argentinos
Vida y Obra de Intelectuales Argentinos

lista de escritores argentinos

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Jorge Luis Borges
Julio Cortázar
Adolfo Bioy Casares
Ernesto Sábato
Rodolfo Walhs
Silvina Ocampo
José Hernandez
Roberto Fontanarrosa
Leopoldo Lugones
Faustino Sarmiento
Victoria Ocampo
Esteban Echeverría
Alfonsina Storni

RESÚMENES DE LOS CLÁSICOS AUTORES ARGENTINOS

ERNESTO SÁBATO: Nació en Rojas (provincia de Buenos Aires) en 1911. Estudió ERNESTO SÁBATO: Matemáticas y Física en su país, en Francia y en los Estados Unidos. Pero hacia 1945 giró bruscamente hacia la literatura.

En Uno y el universo (ensayo científico-filosófico que ganó el Premio Municipal de Buenos Aires) planteó las ideas básicas que regirían toda su obra posterior: su escepticismo respecto del progreso científico como tabla de salvación del hombre y su muy pesimista visión del mundo.

En 1948 publicó la primera novela: El Túnel. En 1962, la segunda y acaso la mejor: Sobre héroes y tumbas. En 1974, la última: Abbadón el exterminador. Tanto Sobre héroes… como Abbadón… son novelas aluvionales: irrumpen en ellas la historia del país, episodios autobiográficos, pesadillas, vastas metáforas del Mal (como en el capítulo Informe sobre ciegos). Condenó sus libros al fuego, pero los salvó Matilde Kuminsky, su mujer de toda la vida. (Leer mas…)

JULIO CORTAZAR: Nació en Bruselas en 1914 y murió en París en 1984.Medía 1,95 y tenía cara de chico. Su obra es tan vasta como original. Su lenguaje y su estilo, perpetuas transgresiones. En 1963 publicó su más célebre novela: Rayuela. En la primera página, dice: «A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El primero termina en el capítulo 56.

Por consiguiente, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue. Elsegundo se deja leer empezando por el capítulo 73,y…». Etcétera. Juego provocador, piedra en el zapato de las almas simples, es una enorme y casi inasible contranovela. Recuerde estos nombres:Oliveira, Rocamadour, La Maga. Y si no leyó Rayuela, empiece ya la gran aventura...(Leer mas…)

ROBERTO ARLT: Nació en Buenos Aires con el siglo XX y murió en 1942 de un ataque aiROBERTO ARLT:corazón. Se forjó periodista en las ya desaparecidas redacciones de Crítica y El Mundo. Escribió su obra entre el fragor de las máquinas de escribir y la necesidad de ganarse e! pan de cada día. Desdeñó las capillas literarias.

Lo acusaron de escribir mal, pero contestó despreciando a «los escritores de estilo correcto a los que no lee ni su familia» y juró ganarles «por prepotencia de trabajo». Sus Aguafuertes porteñas (memorables columnas que aparecían en El Mundo) duplicaron el tiraje del diario y hoy todavía son una joya periodística. Pero el gran Arlt se resume en dos inmortales novelas: Los siete locos y Los lanzallamas.

Primera y segunda parte de una delirante revolución fracasada -con fuerte influencia de Fedor Dostoievski- y personajes como Erdosain (el protagonista: el mismo Arlt), el Astrólogo, el Rufián Melancólico, el farmacéutico Ergueta, la Renga, son dos libros imprescindibles. Sin ellos es imposible empezar a hablar de literatura argentina.

ADOLFO BIOY CASARES: «La invención de Morel es una novela perfecta,» Si tal juicio hubiera sido vertido por la generosidad, la distracción o el rutinario oficio de un crítico, a nadie habría conmovido. Pero el hombre que lo grabó a fuego, papel y tinta se llamó Jorge Luis Borges.

A partir de ese instante entró en la gran literatura -nativa y universal- un dandi que empezó a escribir «para enamorara una prima» y llegó al Parnaso con pasaje de primera: Adolfo Bioy Casares (1914-1999). Personaje (célebre amante, jugador de teADOLFO BIOY CASARESnis, marido de la escritora Silvina Ocampo, estanciero), ninguno de esos rasgos mediáticos pudo demorar su brillante y vasta obra ni apartarlo de su pasión de escritor. Maestro del género fantástico, dejó El sueño de los héroes, Dormir al sol, La trama celeste, Plan de evasión: novelas tan seductoras como insoslayables. (Leer mas…)

Adolfo Bioy Casares en una foto de sus últimos años. «Me gusta vivir.
Me gustan el agua y el pan. Si pudiera, viviría mil años…», solfa decir.
Ganó, entre decenas de premios, el Cervantes.

Algunas de sus respuestas en los centenares de reportajes que concedió
son pequeñas obras maestras. Buenos Aires sin Adolfito es medio Buenos Aires…

 LEOPOLDO MARECHAL: El autor de Adán Buenosayres nació en 1898, murió en 1970, y LEOPOLDO MARECHALsu adhesión al peronismo postergó -injustamente- la valoración de su obra pese a que bregaba en las letras desde muy joven y en el grupo Martín Fierro, pléyade que -como Boedo y Florida- reunió a muchos de los grandes.

Dos novelas lo resumen y definen: Adán Buenosayres, que bien puede considerarse como el Ulises argentino, y El banquete de Severo Arcángelo, En las dos hay metafísica, humor, sátira de costumbres, literatura paródica y preocupación estética y existencial.

El banquete… -altamente slmbólica- narra, a la manera de Borges en su relato B congreso, los avalares de una comida descomunal que intenta reunir al universo y que -naturalmente- fracasa bajo el estrépito de una bomba. Y sólo quedan la soledad y la desesperación del hombre.

Leopoldo Marechal en su estudio hacia 1950. Sus libros Megafón o la guerra, Días como flechas, Laberintos australes y Cuaderno de navegación completan una obra vasta y de lenguaje renovador. Fue tardíamente valorado.

Biografia de Alfonsina Storni Libros y Poemas de Storni PoetisaALFONSINA STORNI: Argentina nacida en Suiza, Alfonsina Storni (1892-1938), también maestra y periodista, no sólo lucha contra los huesos convencionales de la poesía hiriéndolos con el acero del modernismo: también contra «mi fealdad» (como escribe), contra el qué dirán (se convierte en madre soltera) y -feminista a ultranza- contra un mundo regido por los hombres.

La Inquietud del Rosal y Dulce Sueño la ornan con el Premio Nacional de Poesía 1920.

Enferma de cáncer, se aloja en una pensión de Mar del Plata, y una helada y ventosa noche entra en el mar y muere ahogada. Su suicidio queda inmortalizado en el tema Alfonsina y el Mar. (Leer mas…)

 JORGE LUÍS BORGES:JORGE LUÍS BORGES: Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Fue bilingüe desde su infancia ya que su abuela materna le hablaba en Inglés. «Georgie», como le decían en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. En 1910 aparece su primera publicación en el diario El País, de Buenos Aires, donde tradujo El príncipe feliz, de Oscar Wilde.

En 1914, el padre de Borges se jubiló debido a su ceguera casi total, por lo que la familia pasó una temporada en Europa. Sorprendidos por la guerra, se instalaron en Ginebra donde el joven Borges escribió algunos poemas en francés y cursó la preparatoria (1914-1918).

Vivió en España de 1919 a 1921 y dos años después la familia regresó a Buenos Aires. En 1923 publicó el poemario Fervor de Buenos Aires. (Leer mas…)

Fuente Consultada:
Gente Testigo del Siglo – Personajes y Hechos Que Hicieron Historia Tomo 6 Escritores de Puño y Letras

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Lola Mora Escultora Argentina Resumen Vida y Obras

Resumen Biografía de Lola Mora – Escultora Argentina

Dolores Mora y Vega nació el 17 de noviembre de 1866 en La Candelaria, provincia de Tucumán. Aunque en aquellos años no era una actividad bien vista para una muchacha, desde muy joven se dedicó al estudio de la pintura. Para escándalo de muchos, cambió los pinceles por el buril y el cincel, y se dedicó a la escultura. Sus manos, que comenzaron a comulgar con la arcilla, la piedra y el mármol, no siguieron el rumbo que sus mayores hubiesen querido: el del tejido, el bordado o, al menos, el piano.

La vida de la escultora argentina está sembrada de misterios y lagunas que ningún biógrafo o historiador a sido capaz de desentrañar, y que muchos han intentado salvar especulaciones y conjeturas. Sus actividades cotidianas, fuera de la escultura, configuran un verdadero rompecabezas con demasiadas piezas , que hace imposible reconstruir con certeza los parajes íntimos de su paso por este mundo.

Biografia de Lola MoraEn realidad, respecto a su lugar de nacimiento hay dos versiones, una que nació en Buenos Aires y otra la mas posible, es que haya nacido en El Tala, en la provincia de Salta el 17 de noviembre de 1866.

Hija de Romualdo Mora, comerciante y hacendado de clase media de buena posición económica, que con el tiempo logró amasar una importante fortuna, pero que no fue suficiente para llegar a ocupar un cargo privilegiado en la cerrada sociedad tucumana, posiblemente debido a que su madre (Regina Vera), tenía un hijo natural de soltera.

Regina tuvo siete hijos con Romualdo, tres varones y cuatro mujeres. Siempre intentaron dar una buena formación educativa a todos sus hijos, y Lola se destacó desde su infancia, obteniendo siempre buenas calificaciones.

Romualdo fallece de modo inesperado, cuando tenía  48 años, un  14 de septiembre de 1885 a causa de una neumonía; dos días más tarde fallece Regina de un “hipertrófico de corazón”, tal como figura en su acta de defunción. Pero los hermanos no quedaron a la deriva. Paula Mora, que por entonces tenía 25 años, contrajo matrimonio dos semanas después de la muerte de sus padres con el ingeniero Guillermo Rücker, quien en un principio se hizo cargo de los huérfanos.

A los veinte años Lola pudo estudiar bellas artes en la provincia de Tucumán, de la mano del pintor italiano Santiago Falcucci (1856-1922), quien comenzó a brindarle clases particulares y mas tarde continúa sus estudios luego en Roma, Italia país en donde tiene como principal maestro a Giulio Monteverde. A partir de este momento comenzará su prolífica y excepcional carrera artística profesional, que la llevará al éxito, aunque su verdadero reconocimiento nacional seria posterior a su fallecimiento.

 

Por aquella época el mundo oficial de la cultura sólo llegó a admitirla como curiosidad pero nunca como lo que realmente era una artista genial. Es así como Lola Mora -ella nunca volvió a reconocerse a sí misma como Dolores Mora y Vega- sufrió la incomprensión de sus contemporáneos. El destino de su hermoso conjunto La fuente de las Nereidas es una prueba de ello. Tras realizarla en Europa y enviarla a la Argentina, en 1903 fue emplazada en Buenos Aires, en el Paseo de Julio -hoy avenida Leandro N. Alem-, pero a los pocos días ciertos círculos objetaron la moralidad de esa Venus que se atrevía a nacer desnuda en plena vía pública. Una custodia policial debió proteger la obra de los agresores, quienes, en nombre del buen nombre y honor, no titubeaban en escribir sobre el mármol todo tipo de groserías.

Olvido y memoria:  Lola Mora es sin duda un personaje relegado en la historia del arte nacional. Ensalzada primero y olvidada después, pocos análisis concienzudos reflejan su legado artístico.

Es cierto que no han faltado, tras su muerte, iniciativas reivindicatorias, sobre todo de su obra más popular: la Puente de las Nereidas.

Convertida en Monumento Nacional Histórico en 1997, protegida del vandalismo por un muro de vidrio desde el año 2000, y celebrada inéditamente por la Dirección de Museos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el aniversario de 2003, este magnifico conjunto de mármol es prácticamente el único trabajo que los paisanos de Lola le reconocen.

Imagen: La Libertad

Los pocos estudios que se han hecho sobre la obra de la tucumana, con frecuencia se han esforzado por escindir la obra de la artista de lo que fue su exclusivo círculo de amistades (gracias al cual logró tantos importantes encargos y también se opacó su capacidad creadora). Es el caso del estudio que José León Pagano incluyó en El arte de los argentinos de 1940, o el que Abelardo Arias publicó en 1962.

Clasicismo y precisión técnica

Ciertamente Lola Mora no rompió con ningún canon ni fue una adelantada. Se abstuvo de experimentar fuera de los preceptos que internalizó en Roma al lado de sus afamados maestros. Pero llegó a combinar el naturalismo con la iconografía clásica de una manera que resulta llamativa y conmovedora. Nadie podría negar la precisión técnica de sus homenajes a Alberdi y a Avellaneda, que sumada a esa afición suya por el detallismo —el bordado de una media o los infinitos pliegues de un vestido— demuestran la sensibilidad y delicadeza que era capaz de imprimir a sus figuras.

Una figura polémica: Los detalles de su vida son los que más se buscan, los que más se consultan, de lo que mas se habla cuando se habla de Lola Mora. Sin duda resultan interesantes. Y si en su arte no hubo revoluciones, sí fue una revolución que una mujer lograra lo que ella logró en su tiempo. Y si no fue feminista ni se interesó en congraciarse con sus congéneres, sí fue un ser desprejuiciado y libre, que jamás pudo haber pensado en la inferioridad de su sexo.

Despreciada después de la primera década del siglo XX, la figura de Lola Mora fue ascendiendo en la imaginación de posteriores estudiosos y admiradores que incontables veces idealizaron su figura, atribuyéndole rasgos que nadie podría corroborar (que fumaba, que era bisexual…). Más interesante que seguir alimentando habladurías —las mismas que persiguieron a Lola en vida— sería otorgarle, a través del estudio serio y la difusión, un justo sitial en la fecunda historia del arte argentino.

Las dimensiones de su creación Ella producía a lo grande, para la ciudad y su público. Casi no se le conocen obras transportables ni intereses fuera de los encargos oficiales. No obstante, lo que hizo en ese contexto sobra para merecer un lugar de relieve en la historia de la escultura nacional.

Imagen: La Justicia

Aparte de las obvias consideraciones acerca de su estatuto de mujer independiente, de la peculiar actividad que había elegido, de su capacidad para salir airosa en un mundo masculino, la obra de Lola Mora es capaz de hablar por sí misma.

En ella se evidencia un profundo conocimiento de las técnicas del arte; se aprecia una privilegiada inteligencia detrás de la concepción del espacio, la seguridad en el planteo, la capacidad para reproducir complicadísimas posturas y otorgar una enorme vitalidad a los gestos. Nada de esto le fue regalado; ella trabajaba sin descanso, y su talento y perseverancia no tienen nada que ver con las amistades que quiso cultivar y la vida que le gustaba llevar.

Fuente: Lola Mora Pasión Por La Forma Tomo 2 La Nación.

Grandes Boxeadores de Argentina

Grandes Boxeadores de Argentina

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Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

Vida de Carlos Monzón

Carlos Monzon, BoxeadorAmalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres.

Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo.

Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que..

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Grandes Boxeadores de la Historia

 

Grandes Boxeadores de la Historia Mejores Boxeadores del Siglo XX

Grandes Boxeadores de la Historia: Siglo XX

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LOS MAS DESTACADOS CAMPEONES DE TODOS LOS PESOS
JohnL. Sullivan, campeón de pelea «apuño limpio» en 1892.

James J. Corbett, primer campeón de todos los pesos según las reglas de Queensberry, cuando derrotó a Sullivan el 7 de septiembre de 1892 en pelea ganado en el round 21 en Nueva Orleans.

Robert L. Fitzsimmons le arrebató el título a Corbett el 17 de marzo de 1897, en el round 14, pelea ganada por K.O. en Carson City, Nevada.

James J. Jeffries se convirtió en campeón del mundo el 9 de junio de 1899, al derrotar a Fitzsimmons en Coney Island, N. Y. en el décimo primer round. Se retiró invicto en 1905.

Tommy Burns disputó el título con Marvin Hart el 23 de febrero de 1906. Burns ganó la pelea por puntos en un combate pactado a 20 rounds.

Jack Johnson fue el primer negro que conquistó el título de todos los pesos al ganarle a Burns en 1908. Pero tuvo que pelear por la corona de nuevo, ya que se la negaron, al derrotar a Jeffries, que intentó un regreso al ring, el 4 de julio de 1910 en la ciudad de Reno, Nevada.

Jess Willard le arrebató el título a Johnson el 5 de abril de 1915. Le costó 26 rounds lograr esta proeza.

Jack Dempsey (nombre verdadero William Harrison Dempsey) le quitó el título a Willard el 4 de julio de 1919. Dempsey ha sido uno de los campeones más populares y el box le permitió hacer una fortuna de uno 5 millones de dólares.

John L. Sullivan

El legendario John L. Sullivan debe ser considerado el primero de los grandes campeones (conquistó el título disputado por primera vez en 1892) del «nuevo box», sujeto a las Reglas del Marqués de Queensbury y cuando todavía competían a puño limpio.

Gene (James Joseph) Tunney derrotó a Dempsey por puntos el 23 de septiembre de 1926. En el match de revancha se produjo el episodio de «la cuenta larga» y volvió a ganarle a Dempsey. Tunney se retiró invicto en 1928.

Max Schmeling, boxeador alemán, disputó con Jack Sharkey la corona dejada vacante por Tunney y ganó la pelea en el cuarto round debido a un «foul» de su contendor. La Comisión de Box de Nueva York lo proclamó campeón varios días después del encuentro, que se llevó a cabo el 12 de julio de 1930. (Se llama «foul» en el box (igual que en otros deportes) a un golpe «ilegal» conforme al Reglamento vigente.)

Jack Sharkey le arrebató la corona a Schmeling en una pelea decidida por puntos, el 21 de junio de 1932.

Primo Camera, de Italia, le ganó a Sharkey la pelea en el sexto round el 29 de junio de 1933.

Max Baer le arrebató la corona a Camera en el décimoprimer round en Long Island City el 14 de junio de 1934.

Jim Bradock le quitó la corona a Baer exactamente al año, en una pelea a 15 rounds ganada por puntos.

Joe Louis, el segundo negro en conquistar el título, derrotó a Bradock en el octavo round por K.O., en un match realizado en Chicago el 22 de junio de 1937. Hasta ese momento era el boxeador más joven (23 años) que conquistaba la corona de todos los pesos. Defendió su título en 25 oportunidades. Se retiró invicto en 1949 y no tuvo éxito cuando intentó reconquistarlo un año más tarde.

Ezzard Charles y Jersey Joe Wallcott se batieron por la corona que dejó vacante Louis. Ezzard Charles ganó la pelea por puntos después de 15 rounds y fue proclamado el nuevo campeón.

James J. Corbett,

James J. Corbett, apodado ‘»gentleman Jim» por la limpieza de su estilo. El 7 de septiembre de 1892, en un match realizado en Nueva Orleans, recuperó el título mundial que ostentaba Sullivan. El combate duró 21 rounds.

Jersey Joe Walcott, dos años más tarde, ganó por K.O. a Charles y a los 37 años de edad se convirtió en el campeón de más años que alcanzara la corona. Su verdadero nombre era Arnold Cream.

Rocky Marciano (Rocco Marchegiano) terminó con el reinado de Walcott al ganarle por K.O. en el round 13, en una pelea concertada en Philadelphia el 23 de septiembre de 1952. Marciano defendió 6 veces su título y se retiró en abril de 1956 sin conocer ni una derrota en su carrera profesional.

Floyd Patterson se batió con Archie Moore por el título vacante dejado por Marciano. A los 21 años de edad, se convirtió en el campeón más joven de los pesos pesados. Perdió su título con el sueco Ingemar Johansson, pero lo recuperó en la revancha. Johansson pidió una nueva revancha que también perdió. Patterson fue, entonces, , el primer campeón mundial que recupera una corona.

Charles «Sonny» Listón le ganó a Patterson en el minuto 2:06 del primer round en un match pactado a quince.

Cassius Clay le quitó el título a Listón por K.O.T. al no presentarse Listón a continuar el combate en el séptimo round. La pelea se realizó en Miami Beach el 25 de febrero de 1964.


Una historia más reciente de:
SUGAR RAY LEONARD: OTRO FENÓMENO DEL BOX

SUGAR RAY LEONARDEl 11 de febrero de 1979, un jovencito delgaducho, que parecía tener alas en sus piernas, una vista de alcón y la rapidez de una cobra para lanzar sus puños, se batió por el derecho a optar al título mundial de los peso welters que ostentaba Wilfredo Benítez. En su camino hacia el título se hallaba Fernand Marcotte.

La pelea con Marcotte se iba a celebrar esa noche en Miami Beach y Leonard noqueó a Marcotte en el octavo round, lo que los expertos consideraron una verdadera hazaña: Marcotte era duro, pegaba muy fuerte y a su lado, Leonard parecía un niño.

El 30 de noviembre de ese mismo año, en Las Vegas, en una pelea promocionada «en grande», cuando el mundo boxeril parecía centrarse y reducirse sólo en Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard llegó entero al último round (la pelea había sido pactada a 15) y sorpresivamente sacó un derechazo que dejó K.O. al campeón. Los peso welters ya tenían otro campeón.

En ese mismo tiempo, un boxeador panameño se estaba preparando también para disputar el título mundial de Benítez: Roberto «Mano de Piedra» Duran. Duran tenía un historial impresionante de victorias, todas por K.O., y desafió a Leonard. El 20 de junio de 1980 Duran le arrebató la corona a Leonard, pero el gusto le duró poco.

El 25 de noviembre, 5 meses después, en el match de revancha, después de resistir siete rounds en que Leonard le castigó de manera implacable, todo el mundo (por televisión) y el público que repletaba el estadio, vieron a Duran corriendo por el ring en el octavo round, quitarse el protector bucal y hacer desesperadas señas de que no quería continuar boxeando. El árbitro dio por terminado el encuentro y Leonard recuperó el título de los welters (una categoría con un máximo de 147 libras de peso).

Como si esto fuese poco, en 1981, exactamente el 16 de septiembre, Leonard decidió combatir con Tommy Hears, que ostentaba el mismo título que él en la Asociación Mundial de Boxeo (Leonard tenía el del Consejo Mundial de Boxeo*). Leonard noqueó a Hears en el round 14 y se convirtió en campeón de los títulos unificados en los welters.

Poco después se batió con un desafiante africano, Ayub Kalule, derrotándolo también. En ese momento sólo Ali y Leonard atraían tanto público y tantas apuestas en el box, y sus recompensas rivalizaban. En la revancha con Duran, Leonard se llevó 8 millones de dólares.

Después vinieron algunos intentos por subir de categoría y conquistar otra corona. Todo lo que intentaba Leonard era un éxito, un éxito electrizante.

Hasta que su médico, el mismo que atendió a Ali durante 20 años, detectó que Leonard tenía un desprendimiento en la retina. Fue operado con éxito. Se sabe que otros boxeadores han continuado en el ring después de semejante operación, pero se corre el riesgo de quedar ciego y Leonard, con mayor habilidad que Ali, supo colgar los guantes a tiempo.

En su breve pero estelar carrera boxística, ha hecho una fortuna de más de 20 millones de dólares.

HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo N°5  Historia del Box y sus Grandes Campeones

HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo N°5  Historia del Box y sus Grandes Campeones

Biografía de Jorge Luis Borges Vida del Poeta Argentino Resumen

Biografía de Jorge Luis Borges – Vida del Poeta Argentino

Biografia de Jorge Luis Borges Vida del Poeta Argentino Borges

Escritor argentino (Buenos Aires 1899-Ginebra 1986). Procedía de una familia acomodada de origen portugués por parte de padre e inglés por parte de madre. Entre sus antepasados se contaban algunas figuras destacadas de las luchas por la independencia argentina. Adquirió desde niño un perfecto dominio de la lengua inglesa.

Fue lector y escritor ávido y precoz: en 1909, su padre le publicó un primer trabajo literario. Entre 1914 y 1921 residió con su familia en Italia y en Ginebra, donde cursó el bachillerato. Viajó luego por España, donde tuvo relación con escritores vanguardistas, concretamente con el grupo ultraísta.

En 1921, de vuelta en Argentina, fundó Proa, revista ultraísta, y empezó a colaborar con artículos de crítica literaria en diversas publicaciones…. veamos su vida y obra literaria.

BIOGRAFÍA: (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986)

Ensayista y poeta argentino. Su familia, de posición acomodada, lo mando a estudiar a Ginebra, después de realizar sus primeros estudios en la capital porteña.

Su niñez transcurrió en el suburbio de Palermo —escenario de muchas de sus obras— donde asistió a la escuela y donde también, bajo el constante estímulo y ejemplo de su padre, un hombre de amplísima cultura, profesor de una escuela inglesa, empezaron sus lecturas: Mark Twain, Bret Harte, Hothorne, Jack London, Edgar Alian Poe, Cervantes y Wells son las primeras que lo convencen que está destinado a ser un escritor.

En Ginebra entró en relación con los ambientes culturales y políticos de la época, conociendo a Joyce, Lenin y Trotsky. Su primera actividad fue la lingüística. Escribió su primer cuento a los seis años.

En 1914 viaja con su familia a Suiza, exactamente a Ginebra, donde aprendió francés y alemán y se recibió como bachiller en el College de Genéve.

En 1919, después de dejar Suiza, Borges arriba a España. Es un joven fino y ecuánime, con ardor de poeta sofrenado por una poderosa frigidez intelectual, con su cultura clásica de filósofos griegos y poetas orientales, que le hace mirar hacia atrás y amar el pasado, sin que esto le distraiga de las cosas interesantes que pasan a su alrededor; es un hombre que observa, que discute cortésmente con sus amigos y desliza, en los círculos conformados por jóvenes intelectuales que se han agrupado bajo el nombre de ultraístas, los nuevos ritmos y los acentos líricos de Vicente Huidobro, el poeta que ejerce gran influencia en este tiempo sobre Borges.

Al terminar la Primer Guerra Mundial, pasó a vivir a Londres y más tarde a Madrid, donde conoció a los escritores integrados en el ultraísmo, publicando su primer poema en una revista de esta tendencia.

El primer libro de Borges aparece en 1923; su título, Fervor de Buenos Aires. «Mi padre me había dicho que cuando escribiera un libro que yo juzgara digno de la imprenta, él iba a darme el dinero para publicarlo», cuenta Borges. Antes había escrito otros que nunca publicó, Los ritmos rojos y Los naipes del tahúr. «Hice imprimir el libro —sigue diciendo Borges— porque me iba a Europa por un año.

Entonces no estaría presente cuando ocurriera la publicación y eso me daría cierta impunidad. Después fui a la dirección de la revista Nosotros, creo, con cincuenta ejemplares; su director me miró horrorizado y me dijo:

-«Pero ¿usted quiere que yo venda este libro?»

Y yo le contesté: -«No estoy loco; lo que yo querría es que usted, ya que el formato lo permite, deslizara un ejemplar en el bolsillo de los sobretodos de los que vienen aquí.»

Y efectivamente, cuando volví al cabo de un año no quedaba un solo ejemplar y se habían publicado comentarios laudatorios sobre el libro ése. Encontré muchachos que habían leído el libro, que habían encontrado algo en él. Eso fue muy agradable para mí.»

En el prólogo de este libro Borges conceptúa: «Siempre fue perseverancia en mi pluma, no sé si venturosa o infausta, usar de los vocablos según su proverbial acepción, disciplina más ardua de lo que suponen quienes, sin lograr imágenes nuevas, fían su pensamiento a la constancia de un estilo inveteradamente metafórico y agradable con flojedad.».

Mucho tiempo después dijo: «En Fervor de Buenos Aires yo quería escribir en un español un poco latino; luego bajo el influjo de Macedonio Fernández, quise hallar una poesía de tipo metafísico en la que se discutieran esas inquietudes que llaman filosofía, y luego también quería hablar de Buenos Aires, del redescubrimiento de Buenos Aires después de tantos años en Europa. Todo eso se encuentra en Fervor de Buenos Aires de un modo un poco incoherente, que es un modo un poco incómodo. Pero creo que yo estoy en ese libro, y que todo lo que he hecho después está entre líneas en él. Me reconozco más que en otros libros, aunque no creo que el lector pueda reconocerme. Pienso que ahí he estado a punto de escribir lo que escribiría treinta o cuarenta años después.»

En 1924 volvió a su patria, fundó la revista «Prisma» y, más tarde, «Proa». En esta última se publicaron, en 1926, todos sus escritos sobre literatura gauchista, que por aquel entonces adquiría grandes esplendores, dejando profundas huellas en el estilo de Jorge Luis Borges y dando paso a un «vanguardismo criollo» en lo que respecta al fondo y a la forma.

Tal se manifiesta en «El idioma de los argentinos», colección de artículos en los que defiende la necesidad de crear un idioma nuevo, resumen de las lenguas habladas en Buenos Aires. En «Cuadernos de San Martín» y en tantos otros cuentos aparece plenamente perfilada una de las principales características de su haber literario: el portentoso uso del vocabulario porteño, el signo popular, el vértigo de la metáfora.

Se aprecia, tanto en su verso como en su prosa, la presencia constante del dualismo realidad-fantasía, que tantos críticos han apuntado como raíz última de Borges. Por una parte, utiliza el dato histórico, la inteligencia fría; por otra parte, las opiniones y los aconteceres más inverosímiles, fruto de una fantasía sin límite.

La gracia de sus relatos reside en que todo se presenta formando un conjunto único. La pureza de su excelente labor literaria, las exigencias que ésta encierra, le han convertido en un escritor exquisito, que ha hecho afirmar a algún crítico que Borges es «un escritor para escritores».

LA CEGUERA DE JORGE l. BORGES.
Su amor por los libros y las bibliotecas avanzaba tanto como su gradual ceguera. Desde pequeño, Jorge Luis Borges debió utilizar anteojos de gruesas lentes. Éstos, junto a su corbata y cuello estilo Eton, le costaron más de una burla y pelea con sus implacables compañeritos de la escuela pública de la calle Thames, en Palermo, a la que asistió desde 1908.

A partir de 1927 le practicaron ocho intervenciones quirúrgicas para frenar el avance de su enfermedad. Fue en vano. Para mediados de la década de 1950, Borges estaba casi ciego. Como última ironía del destino, en octubre de 1955 (por sugerencia de Victoria Ocampo), el gobierno de la Revolución Libertadora lo nombró director de la Biblioteca Nacional. Como él mismo se encargó de destacar, estaba rodeado de miles de libros de los que no podía ver ni el lomo.

Entre sus obras importantes destacan: «El jardín de los senderos que se bifurcan», «El libro de arena», «Nueva refutación del tiempo» y «El Aleph». «Ficciones» quizá sea el libro de este escritor que más resonancia ha alcanzado fuera del área cultural de nuestra lengua. Traducido a ocho idiomas, obtuvo en 1961 el Premio Internacional de Literatura, concedido por escritores de Francia, España, Inglaterra, Italia, Alemania y Estados Unidos.

También, en el año 1975, se le concedió el título de doctor honoris causa por la Universidad de Oxford. En 1980 obtuvo el Premio Cervantes, el más importante galardón de la literatura en lengua castellana. Repetidamente ha sido candidato al Premio Nóbel de Literatura.

Dio carta de existencia al
«idioma de los argentinos»
Abordó con sutil ironía
los temas mas complejos
Cultivó la poesía,
el cuento y el ensayo
Su obra fue traducida en
casi todos los idiomas
Es el escritor argentino
mas leído del mundo
Dió dimensión universal
a las letras argentinas

He cometido el peor de los pecados que un hombre
puede cometer. No he sido feliz…»

SU CONTROVERTIDO PENSAMIENTO POLÍTICO

La crisis de 1930 afectó a la familia y Borges debió salir a trabajar. Lo hizo en distintas bibliotecas. Durante toda su vida fue un diletante político. Si en los años veinte simpatizó con el anarquismo (se definiría, no sin desenfado como anarquista, incluso en la vejez) y en 1928, junto a otros destacados jóvenes intelectuales, apoyó la reelección de Hipólito Yrigoyen, su oposición al peronismo, en cambio, fue visceral, profunda.

El régimen de Juan Domingo Perón le respondió con reciprocidad y en 1946 lo destituyó de su cargo en la Biblioteca Municipal para nombrarlo inspector de mercados (de huevos y aves de corral, más precisamente). Así, renunció a su puesto y se mantuvo apenas dando conferencias.

En 1955, el jefe del gobierno argentino Juan Domingo Perón es depuesto después de un sangriento golpe de estado. Poco tiempo después Borges es nombrado director de la Biblioteca Nacional y profesor de literatura inglesa en la universidad de Buenos Aires. Por esta época Borges sufre de ceguera casi total, una aflicción que es hereditaria en su familia.

Con la caída del peronismo vendría el reconocimiento oficial y su nombramiento como director de la Biblioteca Nacional; mientras, la ceguera, ya total, lo envolvía en sus sombras en forma definitiva. Borges se convirtió en un conferenciante admirado y reconocido por el gran público.

En 1961 recibió el prestigioso premio Formentor compartido con Samuel Beckett. En 1980 llegaría el codiciado y muy merecido Cervantes. Pero Borges murió sin obtener el premio Nobel, siendo mencionado año tras año como posible ganador.

Indudablemente el sarcasmo del escritor, el desenfado de algunas de sus opiniones políticas, tal vez su definición de «caballeros» para los militares que llegaron al poder en 1976, lo privaron de un galardón que literariamente
merecía. Ya enfermo, en mayo de 1986 se fue a vivir a Ginebra, Suiza, junto con María Kodama, con quien se casó.

Falleció el 14 de junio del mismo año.

A continuación una lista de sus mas importantes obras literarias

POESÍA:
Fervor de Buenos Aires (1923)
Luna de enfrente (1925)
Cuaderno San Martín (1929)
Poemas (1923-1943)
El hacedor (1960)
Para las seis cuerdas (1967)
El otro, el mismo (1969)
Elogio de la sombra (1969)
El oro de los tigres (1972)
La rosa profunda (1975)
Obra poética (1923-1976)
La moneda de hierro (1976)
Historia de la noche (1976)
La cifra (1981)
Los conjurados (1985)

ENSAYOS:
Inquisiciones (1925)
El tamaño de mi esperanza (1926)
El idioma de los argentinos (1928)
Evaristo Carriego (1930)
Discusión (1932)
Historia de la eternidad (1936)
Aspectos de la poesía gauchesca (1950)
Otras inquisiciones (1952)
El congreso (1971)
Libro de sueños (1976)

CUENTOS:
El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
Ficciones (1944)
El Aleph (1949)
La muerte y la brújula (1951)
El informe Brodie (1970)
El libro de arena (1975)

EN COLABORACIÓN CON ADOLFO BIOY CASARES:
Seis problemas para don Isidro Parodi (1942)
Un modelo para la muerte (1946)
Dos fantasías memorables (1946)
Los orilleros (1955). Guión cinematográfico.
El paraíso de los creyentes (1955). Guión cinematográfico.
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977).

CON OTROS AUTORES:
Antiguas literaturas germánicas (México, 1951)
El «Martín Fierro»(1953)
Leopoldo Lugones (1955)
La hermana Eloísa (1955)
Manual de zoología fantástica (México, 1957)
Antología de la literatura fantástica (1940)
Obras escogidas (1948)
Obras completas (1953)
Nueva antología personal (1968)
Obras completas (1972)
Prólogos (1975)
Obras completas en colaboración (1979)
Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
Borges en revista multicolor (1995): notas, traducciones y reseñas bibliográficas en el diario Crítica.

ANTEPASADOS
Entre los ancestros de Borges figuran prohombres de la patria. Su segundo y tercer nombre-el Registro Civil consigna al escritor como Jorge Francisco Isidoro Luis Borges- así lo reivindicaban. El nombre de Francisco rememoraba a su abuelo paterno, el coronel Francisco Borges, quien estuvo en la batalla de Caseros y participó en la Guerra del Paraguay.

El de Isidoro ,evocaba a Isidoro Suárez, su bisabuelo materno, granadero de San Martín que hizo la Campaña de los Andes y peleó en Junín y Ayacucho. Su tío abuelo Miguel E. Soler combatió en Chacabuco e Ituzaingó. Entre sus antepasados también figura Narciso Laprida, el presidente del Congreso de Tucumán que, en 1816, declaró la independencia nacional.

EN INGLES
Con su abuela Fanny, Borges aprendió a leer antes en inglés -MarkTwain, Robert L Stevenson, H.G. Wells, Jack London-que en castellano. En esa lengua hasta leyó primero el Quijote, de Cervantes. «Cuando, más tarde, leí el Quijote en español -contó Borges-, me pareció una pobre traducción».

AMORES
Borges fue extremadamente parco en relación a su vida amorosa. Se sabe que Estela Canto, a quien está dedicado El Aleph,fue uno de los primeros amores de Borges. Pero tuvo otros, como Elvira de Alvear, a quien le dedicó el poema homónimo. El 21 de setiembre de 1967 se casó con Elsa Astete Millán, pero el matrimonio fracasó rápidamente,  imagen abajo.

casamiento de jorge luis borges

Poco antes de morir, Borges se casó por poder con María Kodama (a la izquierda) en Paraguay, a quien conociera como alumna cuando era profesor de «Literatura inglesa y norteamericana» en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Durante 25 años, Kodama lo acompañó como secretaria y, al morir el autor de «El Aleph», quedó como su única heredera.

AUTODEFINICIÓN
Borges solía considerar casi todos los temas. Y hasta se animó a describir su propia obra. En el prólogo de El informe de Brodie esbozó una definición de su tarea como escritor:»He intentado, no sé con qué fortuna, la redacción de cuentos directos. No me atrevo a afirmar que son sencillos; no hay una sola página, una sola palabra, que lo sea,ya que todas postulan el universo, cuyo más notorio atributo es la complejidad. Sólo quiero aclarar que no soy ni he sido jamás lo que antes se llamaba un fabulista o un predicador de parábolas y ahora un escritor comprometido».

CONTRASTES
Dos episodios muestran las diferentes etapas de la obra borgeana. En 1941, Borges publicó El jardín de los senderos que se bifurcan, luego consagrado como una de sus obras maestras. El escritor lo presentó ante la Comisión de Cultura, que otorgaba el Premio Nacional de Literatura, pero ni siquiera figuró entre los candidatos. En 1985, en cambio, un original de El Aleph fue subastado en Nueva York por 25.000 dólares

El humor de Borges
En 1965, Ástor Piazzolla y su Quinteto convocó a Jorge Luis Borges, Edmundo Rivero y Luis Medina Castro para editar el disco El tango. Borges fue invitado a la grabación en el estudio de EMI Odeón. Jorge López Ruiz cuenta en su libro Piazzolla loco, loco, loco que Ástor se acercó a Borges y le preguntó si le gustaba Edmundo Rivero. Don Jorge Luis, irónico y punzante como siempre manifestó: «Sí, claro. Pero a mí me gustaba más como cantaba la chica». Hacía referencia a la esposa de Piazzolla, que no era cantante. «Fue tal la explosión de carcajadas que los cristales de la sala de control casi se parten».

ESTO ES BORGEANO!:

«BORGEANO»… UNA EXPRESIÓN que se ha vuelto coloquial. Algunos la usan sin haber leído a Jorge Luis Borges pero, de alguna manera, intuyen lo que quieren decir. La pesadilla de un día ante una ventanilla a la que hay que volver al otro día y al día siguiente, para que, finalmente, falte un sello o una firma que se consiguen en la ventanilla de al lado a la que hay que volver al otro día y al día siguiente para que, finalmente, falte otro sello u otra firma… Es, sin duda, una circunstancia «borgeana», acaso en un país «borgeano»…

SUEÑOS Y ESPEJOS
La expresión «borgeano» implica la confusión entre el sueño y la realidad y la concepción de ésta como una estructura laberíntica. En el universo de Borges, a todo lo anterior se añade lo especular: toda imagen es reflejo de otra que, al mismo tiempo, en un juego de espejos que se enfrentan, es una réplica de otra. Este sinfín de apariencias, a la vez, no se dispara hacia una dimensión inalcanzable, sino que se vuelve sobre sí mis»

UN MITO CIRCULAR
Así, el mundo borgeano se «vuelve circular. «Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo -escribe Borges en El Hacedor-. A lo largo de los años puebla un espacio de imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara». Por último, Borges ve en la literatura la efímera materia que constituye el universo. Y toda literatura, por más realista que sea, no deja de ser fantástica, «porque , en el principio de la literatura está el mito, y asimismo en el fin» (Borges en Parábola de Cervantes y de Quijote).

CRÓNICA DE LA ÉPOCA: El 14 de junio falleció en Ginebra, Suiza, el escritor argentino Jorge Francisco Isidoro Luis Borges a los 86 años. Fue inhumado en el cementerio de Plainpalais y en uno de los epitafios I inscriptos en su tumba se lee un fragmento de la saga noruega del siglo XIII que afirma: «Él tomó su espada, Gram, y colocó el metal desnudo entre los dos».

Borges nos hizo partícipes de una ficción devenida universal cuya primera imagen podría perfilar la silueta de un laberinto que muta según la trama y el género de cada relato. Genealogías simultáneas, cosmogonías verosímiles, silogismos sínicos, narrativas algebraicas; supo reunir en un mismo personaje la heroicidad y la traición.

Desarrolló un pensamiento conjetural de fuerte inscripción spinoziana y creyó en la estética como forma de pensamiento más acabado. Ubicó en la tradición letrada occidental la mitología arrabalera y gauchesca de un país periférico como la Argentina y la puso en diálogo y discusión con ese otro gran relato llamado tradición grecolatina. Demostró que un género menor como el cuento podía revelar las claves de un mundo tan complejo como la extensión novelesca.

Creyó en una ética íntima, profunda, que defendió con convicción y entereza; la política era para él un espacio inabordable y caótico; murió reconociéndose anarquista y descreído de la figura del Estado. Siendo él público, sus intervenciones políticas fueron por lo general tan desatinadas como polémicas. Creyó en la idea de un mínimo de Estado y de una máxima de individuo. Emprendió luchas cervantinas como combatir anacrónicamente al, según él, dictador Juan Manuel de Rosas.

Volvió a Ginebra consciente de que lo hacía para morir. Ahí, entre 1914 y 1917, fue feliz. Junto a su familia pudo estudiar en un colegio del que no se sintió extraño ni marginado por su evidente tartamudez y timidez. En ese tiempo aprendió alemán, leyó a Nietzsche y garabateó los primeros trazos de un universo del que pudo prescindir con la muerte en el mismo lugar que lo prefiguró.

La imagen construida de sí, la de escritor/bibliotecario y ciego, se vuelve oximorónica. Fue capaz de nombrar, describir y narrar un mundo con las palabras. Llegó a decir en relación al ocaso de la existencia: «La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene». (Fuente Fasc. N°10 El Bicentenario Nota de Rolando Bonato)