Explosivos Aplicados A La Guerra Adolf Hitler

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia Tabla de Muertes

Las Matanzas Mas Importantes de la Historia

CUADRO DE CANTIDAD DE MUERTES EN LOS CONFLICTOS BÉLICOS HISTÓRICOS
1Segunda Guerra Mundial (1939-1945) 66.000.000
2Gengis Kan (1206-1227)
Mao Tsé Tung (1949-1976)
40.000.000
40.000.000
3Hambrunas en la India británica (siglos XVIII-XX) 27.000.000
4La caída de la dinastía Ming (1635-1662) 25.000.000
5Rebelión Taiping (1850-1864)
Joseph Stalin (1928-1953)
20.000.000
20.000.000
6Comercio de esclavos en Oriente Medio (siglo VII-XIX)18.500.000
7Timur (1370-1405)17.000.000
8 Comercio de esclavos en el Atlántico (1452-1807) 6.000.000
9Conquista de América (después de 1492)
Primera Guerra Mundial (1914-1918)
15.000.000
15.000.000
10Revuelta de An Lushan (755-763) 13.0000.000
 11Dinastía Xin (9-24)
Estado Libre del Congo (1885-1908)
10.000.000
10.000.000
 13Guerra civil rusa (1918-1920)9.000.000
1417.  Guerra dE los Treinta Años (1618-1648)
La caída de la dinastía Yuan (c. 1340-1370)
7.500.000
7.500.000
 15La caída del Imperio Romano de Occidente (395-455)
Guerra civil china (1927-1937,1945-1949)
7.000.000
7.000.000
 16Revuelta del Mahdi (1881-1898)5.500.000
17Período umultuoso (1598-1613)5.000.000
18Aurangzeb (1658-1707)4.600.000
1924.   Guerra de Vietnam (1959-1975)4.200.000
2025.  Los Tres Reinos de China (189-280)4.100.000
 2126.   Guerras napoleónicas (1792-1815)4.000.000
22 27.   Segunda guerra del Congo (1998-2002)3.800.000
 2328.  Juegos de gladiadores (264 a. C.-435 d. C)
Guerra de los Cien Años (1337-1453)
3.500.000
3.500.000
 24Cruzadas (1095-1291)
Guerras de religión francesas (1562-1598)
Pedro el Grande (1682-1725)
Guerra de Corea (1950-1953)
Corea del Norte (después de 1948)
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
3.000.000
25Guerra de Sudán (1955-2003)2.600.000
 26 Expulsión de los alemanes de Europa oriental (1945-1947)2.100.000
27 Rebelión de Fang La (1120-1122)
Mengistu Haile (1974-1991)
2.000.000
2.000.000
 28 Kampuchea Democrática (1975-1979)1.670.000
29 Período de los Estados Combatientes (c. 475-221 a. C.)
Guerra de los Siete Años (1756-1763)
Shaka (1818-1828)
Genocidio de Bengala (1971)
Guerra de Afganistán (1979-1992)
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
1.500.000
30 Guerra de sucesión española (1701-1713)1.250.000
31Sacrificios humanos de los aztecas (1440-1521) ….  1.200.0001.200.000
 32Qin ShiHuang Di (221-210 a. C)
Guerras romanas de esclavos (134-171 a. C.)
La caída de los mayas (790-909)
La cruzada albigense (1208-1229)
Rebelión Panthay (1855-1873)
Revolución mexicana (1910-1920)
Guerra de Biafra (1966-1970)
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
1.000.000
 33 Genocidio de Ruanda (1994)937.000
 34 Guerras de Birmania-Siam (1550-1605)900.000
35 Invasión de Hulagu (1255-1260)
Guerra civil de Mozambique (1975-1992)
800.000
800.000
 36Conquista de Argelia por los franceses (1830-1847)775.000
37Segunda guerra púnica (218-202 a. C.)770.000
38Justiniano (527-565)
Guerra entre Italia y Etiopía (1935-1941)
750.000
750.000
39Guerra de las Galias (58-51 a. C.)
Conquista china de Vietnam (1407-1428)
Guerra Irán-Irak (1980-1988)
700.000
700.000
700.000
 40 Guerra civil americana (1861-1865)695.000
41 Rebelión Hui (1862-1873)640.000
 42 Guerras de Goguryeo-Sui (598 y 612)
Guerra sino-dzungar (1755-1757)
600.000
600.000
43 Guerra de independencia de Argelia (1954-1962) 525.000
 44 Alejandro Magno (336-325 a. C.)
Guerra Bahmani-Vijayanagara (1366)
Guerra ruso-tártara (1570-1572)
Guerra de sucesión austríaca (1740-1748)
Guerra ruso-turca (1877-1878)
Partición de la India (1947)
Guerra civil de Angola (1975-1994)
Guerra de Uganda (1979-1986)
El caos de Somalia (desde 1991)
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
500.000
 45Guerra de la Triple Alianza (1864-1870)480.000
46 Guerra civil española (1936-1939)440.000
47 Guerra franco-prusiana (1870-1871)435.000
 48Primera guerra púnica (264-241 a. C.)
Tercera guerra mitridática (73-63 a. C.)
Invasión de Irlanda por Cromwell (1649-1652)
Guerra de independencia mexicana (1810-1821)
Revuelta de esclavos de Haití (1791-1803)
Guerra greco-turca (1919-1922)
Purgas en Indonesia (1965-1966)
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
400.000
 49Guerra de Indochina francesa (1945-1954).393.000
 50Gran Guerra Turca (1682-1699)374.000
 51Gran Guerra del Norte (1700-1721)370.000
52Posguerra de Vietnam (1975-1992)365.000
 53Revolución cubana (1895-1898)360.000
 54Sanciones contra Irak (1990-2003)
Guerras judeo-romanas (66-74,132-135)
350.000
350.000
 55Segunda guerra médica (480-479 a. C.)
Guerra de los aliados (91-88 a. C.)
Guerra de Crimea (1854-1856)
Idi Amin (1971-1979)
Saddam Hussein (1979-2003)
300.000
300.000
300.000
300.000
300.000

Fuente Consultada:
El Libro Negro de la Humanidad Grandes Atrocidades de la Historia Matthew White

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

Historia Exterminio del Pueblo Armenio Turquia

masacres humanas

Las atrocidades cometidas contra el pueblo Armenio por el Imperio Otomano y el Estado de Turquía durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial y años anteriores y posteriores a ésta, son llamadas en su conjunto el Genocidio Armenio.

El Genocidio es una forma organizada de matanza de un conjunto de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Esto requiere un planeamiento central y una maquinaria organizada para implementarlo haciendo que el genocidio sea un prototipo de crimen de estado, ya que solo un estado cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo tal destrucción.

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed.

Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada.

Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

Fuente Consultada: www.genocidioarmenio.org

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados.

Genocidio Armenio

Los Protocolos de Sion Origen del Antisemitismo

Los Protocolos de Sion – Origen del Antisemitismo

El origen de los Protocolos de Sion: En diciembre de 1901 un oscuro personaje conocido por el alias de Serguéi Nilus tradujo al ruso unos textos que en conjunto se titularon Los Protocolos de los Sabios de Sión. Un libro que demostraba la conspiración judía, de carácter planetario, para hacerse con el dominio absoluto del mundo. El origen de los Protocolos y del mito consiguiente es especialmente instructivo para quienes estudian la psicología social y la teoría de la información.

Como toda buena mentira, los Protocolos tienen un germen de verdad, constituyendo una amalgama de documentos inventados y genuinos panfletos políticos de carácter más o menos revolucionario que se distribuían por las convulsionadas calles de la Europa del siglo XIX.

Si tuviéramos que encontrar un antecedente remoto habría que buscarlo en el jesuita francés Agustín Barruel, Canonigo de la catedral de París, escribió una demoledora obra titulada Memorias sobre el jacobinismo en la que sostenía que una serie de sociedades secretas como los lluminati y la francmasonería eran quienes dirigían en secreto la revolución. A pesar de ser el tatarabuelo de la conjura judeomasánica que tanto entusiasmaba al general Franco, el abate Barruel no mencionaba expresamente a los judíos en su obra.

Estos entrarían a formar parte de la teoría de la conspiración pergeñada por Barruel a partir de una carta que éste recibe en 1806 firmada por un tal J. B. Simonini, un oficial retirado del ejército que en esos momentos residía en Florencia. Todavía hoy ni siquiera tenemos constancia de la existencia de este Simonini, que bien pudo ser un vehículo utilizado por Barruel para expresar sus propias paranoias.

Simonini advertía a Barruel de la existencia de una diabólica secta judía que constituía “el más formidable poder, si uno considera la gran riqueza y la protección de que disfruta en casi todos los paises europeos”; El relato de Simonini adquiere tintes novelescos cuando nos cuenta cómo descubrió la conspiración disfrazándose de judío e infiltrándose en un encuentro de conspiradores celebrado en el Piamonte italiano.

El nacionalsocialismo fue un movimiento que no surgió de manera improvisada en la historia. La atmósfera de esta filosofía, si es que así puede ser denominada, apareció con bastantes años de antelación a la época de Hitler.

Este clima se fue enrareciendo a medida que las circunstancias fueron aportando mayor combustibilidad al mismo, hasta que surgió la chispa en la figura de Adolf Hitler. El nacionalsocialismo se puede considerar como una reacción directa a la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias, pero también como resultado de tendencias e ideas con origen más lejano en el tiempo vinculadas por ejemplo a los problemas derivados de la unificación política. 

Por tanto si bien este movimiento exacerbó las tendencias nacionalistas y racistas, no las inventó. Los fundamentos conceptuales del nazismo no se limitan solamente al ámbito germánico y a las ideas de personajes tan influyentes intelectualmente como Bismarck, Nietzsche o Wagner sino que se extienden a países del marco europeo como Rusia con la obra denominada Los Protocolos de los Sabios de Sión y las ideas de la teósofa rusa Blavatsky, así como Francia con los principios eugenésicos propugnados por Georges Vacher de Lapouge. (Fuente Consultada:Las Raíces del Nazismo en la Cultura Europea)

Como un foco de comprensión súbita se debió de iluminar el cerebro de Barruel, cuando leyó que los conspiradores habían sido la fuente de financiación de los Iluminati y francmasones tan odiados por él, habiéndose, además, infiltrado en todos los niveles del clero. Al año siguiente, Agustín Barruel alertaba al gobierno de la existencia de un complot judío internacional “que transformará iglesias en sinagogas” y cuyo objetivo final era ni más ni menos que conseguir que un judío se convirtiese en Papa: “Finalmente sale a la luz el Sanedrín, que ha actuado clandestinamente durante quince siglos”.

Durante ese periodo, los judíos habrían gobernado el mundo secretamente (nadie parecía notar lo mal que les había ido en ese gobierno, porque su condición marginal y su periódico sometimiento a persecuciones de todo tipo no habían variado en lo más mínimo). Así nacía el primer mito judeofóbico de la modernidad: la conspiración judía mundial.

La Eclosión de los Protocolos

Con la llegada del siglo XX aparecen en Rusia los Protocolos tal como los conocemos actualmente. En términos generales, lo que se describe en este texto es un supuesto anteproyecto suscrito por “los representantes de Sión del Grado 33” para la completa dominación del mundo por parte de los judíos. A lo largo de sus páginas se plantea un programa para la imposición de un nuevo orden mundial donde los judíos acabarían convirtiéndose en déspotas supremos del planeta.

El programa establece una conspiración con diversas cabezas redoras y múltiples tentáculos dedicados a sembrar el desorden y la anarquía, a derribar ciertos regimenes —-en especial las monarquías—, infiltrarse en la francmasonería y otras organizaciones similares y, como remate, adquirir el control de las instituciones políticas, sociales y económicas del mundo occidental.

Como si fuera poco, este plan estaría siendo aplicado —según sus anónimos autores— al control de pueblos enteros sin que nadie se hubiera percatado de la verdad. Son veinticuatro capítulos y más de doscientas páginas de desvaríos en las que los pretendidos déspotas justifican sus maquiavélicos planes aduciendo que ya que el pueblo es incapaz de gobernarse por sí mismo serán ellos quienes lo quien desde la sombra. Más aún, los Protocolos afirman que los judíos, como fase preparatoria para lo que debería ser una revolución a escala mundial, se estaban ocupando de soliviantar lo más posible a los ciudadanos en contra de sus dirigentes políticos y económicos.

Es de suponer que a más de uno se le pondrían los pelos de punta al leer esto en un ambiente social tan convulso como el que caracterizaba a la Europa de principios del siglo XX. Una vez completada la revolución mundial, los dirigentes del complot judío mantendrían a la población bajo control mediante la institución de un Estado de bienestar basado en una organización gubernamental fuertemente centralizada.

Las bases de esta dependencia total del Estado serían el pleno empleo, los impuestos en función de la riqueza, la educación pública y el apoyo a las pequeñas empresas. Seria como agitar constantemente la zanahoria de la libertad frente a los ojos de los ciudadanos pero sin permitirles nunca llegar a alcanzarla.

Fuente Consultada: 20 Grandes Conspiraciones de la Historia de Santiago Camacho

Origen del Nazismo El Romanticismo Aleman y los Nazi Antecedentes

Origen Del Nazismo
El Romanticismo Alemán

El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales.

Adolf Hitler

Adolf Hitler

¿Qué significado tienen «nación» y “nacionalismo”?

El concepto nación fue variando con el transcurso del tiempo; es decir, no siempre quiso de lo mismo. Nación proviene del latín nascere , nacer): en la época medieval, aludía al origen geográfico , al nacimiento de las personas, También la palabra patria (idea que proviene de la antigüedad. –pate; padre) significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres, y se equiparaba con país (de pagus. tierra, campo), por lo cual un paisano es un compatriota.

Con la Revolución Francesa de 1789, “nación” es el conjunto de ciudadanos que gozan de los mismos derechos, se sujetan a las mismas leyes y están representados por una misma legislatura. Es decir que para los franceses, el fenómeno del nacionalismo es consciente y voluntario: es el deseo de pertenecer a una nación o a otra, que hace que los miembros de una comunidad quieran tener su propio gobierno.

Esta aspiración de los habitantes de un país se puede expresar mediante la participación popular, el sufragio, el plebiscito. Es un concepto liberal, que expresa la voluntad política democrática de un sector social pujante constituido por la burguesía.

Este concepto francés se contrapone con el de la escuela alemana, que posee una idea conservadora de nación gestada en el último tercio del siglo XVIII difundida por elromanticismo alemán (especialmente a partir de 1830): se considera la nacionalidad como un fenómeno inconsciente e involuntario, ligado a la población por el lugar de nacimiento, el idioma, las costumbres; se «lleva en sangre”.

Para el romanticismo, la nación es un ser vivo, que se manifiesta a través del espíritu nacional, a través de signos externos como la lengua, la religión, las tradiciones, un pasado colectivo; se puede no tener conciencia de la nacionalidad, pero no por ello deja de existir.

El romantisismo exalta la época medieval, porque en ella abreva la fuente de la nacionalidad alemana: el pasado más glorioso estaba en el Sacro Imperio Romano Germánico, que durante la edad moderna había decaído, hasta disolverse en 1806.

En el romanticismo se destacan tres puntos fundamentales:
* Oposición al clasicismo y a la racionalidad.
* Arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad.
* Recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico. (fuerte tendencia nacionalista)

Esta glorificación del espíritu nacional, que era necesaria para incitar a la lucha por la liberación, tomó en Alemania y en otros países donde se difundió, el erróneo concepto de “raza” como el rasgo que mejor podía definir la nación; exaltación que un siglo después llegará al paroxismo con los regímenes nazi-fascistas. Debido a la desvirtuación que tuvo el concepto “nacionalista” bajo esta ideología, muchos de los que actualmente utilizan este término se ven obligados a anteponer la expresión aclaratoria “sano».

Hoy en día se admite que la idea de nación es una construcción de quienes tienen la voluntad de integrarla. Se construye sobre la conciencia de tener un pasado en común (aunque ese pasado sea relativamente reciente, especialmente entre los hijos de inmigrantes), un idioma compartido por la mayoría y otras características culturales comunes. Ese modelo o imaginario se consolida a través de la difusión de la literatura impresa.

Antecedentes u Orígenes del Nazismo:

a) Pangermanismo: surge de exaltación del nacionalismo alemán, por ejemplo en 1878 apareció un libro llamado, Escritos Alemanes, cuyo autor Lagarde, profesor de la universidad de Gotinga, en donde ya plantea el «espacio vital» y exige el retroceso de las fronteras rusas.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos tiene también raíces decimonónicas. Recordemos el texto de Dühring, La cuestión judía (1880), donde se sostiene que la depravación es nota definitoria del pueblo judío —libro que mereció la réplica de Engels, Antidühring—, o la propuesta de Paasch de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos, anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Las doctrinas racistas supusieron una exegesis espuria del darwinismo en la medida que trasladaron a las sociedades humanas las tesis acerca de la lucha por la existencia que el gran científico inglés había referido a las especies animales. Ya antes de la aparición del libro de Darwin se había publicado el del francés Gobineau, Sobre la desigualdad de las razas humanas. en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca, y dentro de ella del tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos. Posteriormente, el yerno de Wagner, el inglés germanizado Houston Stewart Chamberlain, en Los fundamentos del siglo XX, consideró a la aria como la única raza creadora e identificó los períodos de mezcla o caos racial con períodos de decadencia.

d) Revanchismo. Más clara resulta la asimilación con los postulados nazis en los escritos de algunos intelectuales que predicaban la revancha por las cláusulas de Versalles. Es el caso de Spengler en su famosa obra La decadencia de Occidente, título de por sí expresivo, donde se considera a la democracia ‘el peligro del siglo XX” y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior”. Aún más directa es la repulsión de Versalles en Van der Bruck (El segundo Reich, 1923).

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg 

EL TRIUNFO DE LAS DICTADURAS NAZI-FASCISTAS: PRONTO ARDERÁ EUROPA.

LAS CONCEPCIONES DE HITLER.
A diferencia de Mussolini, que crea el fascismo después de su llegada al poder, cuando Hi-tler es nombrado canciller del Reich dispone ya de un conjunto de principios, de un programa, de numerosos efectivos y unos colaboradores que le permiten actuar sin tener que improvisar.

La primera exposición de principios la hizo en la Hofbrauhaus en 1930 en un programa que-constaba de 25 puntos y luego en Mein Kampf, […]. Su concepción del mundo se basa en la ley:

de la sangre y de la raza inspirada en Gobineau, Houston Steward Chamberlain y Paul de Lagarde […]: existe una raza superior a las demás, la raza aria, que debe conservar su pureza y recobrarla eliminando todos aquellos elementos que han intentado corromperla, especialmente el judio, […].

En el campo político adopta una -posición contraria a los principios de la revolución francesa: la ideología liberal de la república de Weimar ha sido impuesta a Alemania por sus vencedores occidentales para mantenerla en un estado de inferioridad: por ello es preciso provocar el «despertar de !a nación» (el grito de guerra de las camisas pardas es » ¡Alemania despierta!»), rechazar el individualismo y el liberalismo, que no convienen con la mentalidad alemana, […] la igualdad y la libertad son absurdas y contrarias a la naturaleza y el hombre no se halla aislado sino que es un eslabón de las generaciones—; la misión del estado antiliberal, «antipartido», antiigualitario, jerárquico, consiste en mantener la comunidad de sangre y de lengua, el retorno a las tradiciones específicamente alemanas, todo aquello que es vólkisch (nacido del pueblo) y conquistar para este pueblo el espacio necesario a su vida y a su desarrollo.

El 14 de julio de 1934, Hitler se encontró con Mussolini en Venecia. En ambos, ya había madurado la idea de formar un bloque aliado que, más tarde, se denominé Eje Roma-Berlín.

El origen del poder no se halla en una mayoría de individuos sino en el Vólk, el pueblo, entendido como una unidad, cuya voluntad el Führer interpreta creando el Derecho. Los enemigos del pueblo son: en el exterior, Rusia y Francia; en e! interior los masones, los judíos, y la socialdemocracia, […].

En la esfera económica Hitler condena los cartels, «la máquina sin alma» y a los propietarios egoístas; defiende a los campesinos, a la clase media y a la propiedad privada. En suma, el pueblo alemán es un Vólk ohne Raum que debe orientar su expansión hacia el este, el sur y el oeste de Europa.

Estas ideas (desprecio de la democracia, irritación ante el Diktak (dictado) de Versalles, anticapitalismo, antisemitismo, racismo, aspiración a una dictadura) no son nuevas, […]. Pero Hitler acierta a presentarlas con vigor y pasión, de manera que respondan a las inquietudes, a los odios y al deseo de venganza de las masas alemanas; su libro obtiene un éxito fabuloso: en abril de 1940 se han vendido seis millones de ejemplares en todos los idiomas, […].

Sus ideas son divulgadas y desarrolladas por los teóricos del nazismo como Goebbels, tal vez el más original, Rosenberg, Darré, […]. En 1927 se organizaban las fuerzas de protección S.S. (Schtzs-taffeln) integradas por militantes fanáticos que, en 1929, reciben por jefe a Himmler y que mantienen sangrientos combates callejeros con los obreros huelguistas, Iqs socialistas y los comunistas; en 1927 el partido cuenta con 72.000 miembros y el III Congreso de Nuremberg ve desfilar a 30.000 S.S. {Sturmabteilungen) de camisas pardas; en 1928 los adheridos son 109.000 y el número de simpatizantes aumenta sin cesar.

Fuente: Maurice Crouzet. La época contemporánea.

Ver: Biografía de Goethe Wolfgang

El Nazismo Hitler y los NAZIS Causas del Nazismo Características

El Nazismo: Hitler y los NAZIS
Características y Sintesís de su Ideología

El Nacional Socialismo se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra (1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street (1929),.

Tras superar un período de estancamiento, a raíz de la mejora provisoria en lasituación económica de Alemania, en las elecciones de! año pasado el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió consagrarasu líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de este año. Como la alianza que lo respaldaba sólo sumó 247 escaños en el parlamento sobre 608, Hitler consiguió que el presidente Hindeburg lo disolviera, convocando a nuevas elecciones parlamentarias para el 5 de marzo último.

Pocos días antes, el 27 defebrero,elincendio del Reichstag -cuya responsabilidad fue adjudicada por la oposición al propio Hitler -tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la firma de un decreto presidencial que recortó iamayoría de los derechos y garantías constitucionales sancionadasen 1919. Celebradas en esas condiciones, las elecciones le dieron a Hitler el 44 por cientodelossufragios. Inmediatamente, obtuvo lasanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades legislativas al canciller.

El 23 de marzo, un parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos de Hitler, a lo que éste respondió: «Ustedes ya no son necesarios. La estrella de Alemania se alzará y la de ustedesse hundirá. La hora de su muerte ha sonado». Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi. (Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto Littieri)

hitlerEl Nazismo:
El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales. (Ver Protocolos de Sion)

Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain. El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra Mundial.

Las repercusiones de la I Guerra Mundial

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El origen inmediato del nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (foto arriba) del año 1919, Alemania era la única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena, y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.

La vida política y económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos radicales que surgieron en la posguerra.

Pocos años después de que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica, la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la desesperada situación del país. Hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes apoyaron a alguno de los dos principales partidos totalitarios, el Partido Comunista Alemán (KPD) y el NSDAP.

El Partido Nacionalsocialista

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El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban en debates y conferencias.

Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.

Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos en los que se combinaban desmesuradas demandas nacionalistas y doctrinas racistas y antisemitas; en el punto vigésimo quinto se establecía lo siguiente como condición indispensable para el cumplimiento de los objetivos previstos: “Frente a la sociedad moderna, un coloso con pies de barro, estableceremos un sistema centralizado sin precedentes, en el que todos los poderes quedarán en manos del Estado.

Redactaremos una constitución jerárquica, que regirá de forma mecánica todos los movimientos de los individuos”.

Hitler, el líder supremo

Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco, especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (‘sección de asalto’) o SA, una fuerza que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes. Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército, particularmente Ernst Röhm.

Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en 1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.

El putsch de Munich

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El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste, tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó medidas contra Hitler y Ludendorff.

El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente.

Este último fue absuelto, pero Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento, Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del nacionalsocialismo algunos años después.

Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallabael nazismoprácticamente disuelto, debido en gran medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para las organizaciones políticas moderadas.

Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (‘jefe’) del partido en 1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz-Staffel o SS, para vigilar y controlar al partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de los productos agrícolas.

A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.

Algunas Características Básicas del Partido NAZI

  1. a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los judíos.
  2. b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es decir. el Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
  3. c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
  4. d) Abolición de los beneficios de las grandes empresas. Nos encontramos aquí con el conflictivo punto 11, reivindicado por Feder y la izquierda del Partido, y olvidado cuando los magnates de la industria lo financiaron.

SINTESIS DE LA IDEOLOGÍA NAZI:

La idea de «la raza superior»: Establece que los indoeuropeos (arios) son superiores y que es en Alemania donde mejor se han preservado. Por ello, sostiene que los judíos deben ser eliminados para mantener la pureza de la raza.

La idea de «las cadenas de Versalles»: Pregona que el pueblo superior ha sido humillado por otros inferiores y hay que destruir «las cadenas opresoras». (Después de Versalles, muchos alemanes sostuvieron que habían perdido la guerra por «la puñalada por la espalda» asestada por comunistas y socialistas).

La idea del «romanticismo de la comunidad»: Proclama la defensa de la sangre y del suelo alemanes; aprovecha el impulso juvenil; glorifica la camaradería de los ex combatientes! hace especial hincapié en los valores del pueblo; exige la integración incondicional del individuo en la comunidad.

La idea del «espacio vital»: Anima a la reagiupación a todos los alemanes y defiende una política expan-sionista pata la extensión de las fronteras.

La idea de «la fe en el Führer»: Implica la confianza ciega en el caudillo carismático («Führer, manda: nosotros te obedeceremos»).

Ver Un Cuadro de Sintesis

El Partido Nacionalsocialista en el Reichstag

El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos, comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica.

En las elecciones al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos (aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención de 77 escaños.

el nazismo

El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.

En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre para elegir una nueva asamblea.

El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento se inició la creación del Estado nacionalsocialista.

A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la única organización política legal.

Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de 1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.

La organización del partido a partir de 1933

Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido.

En principio, la pertenencia a esta agrupación era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.

el nazismoLa principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich durante la II Guerra Mundial.

Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo, junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich, controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra.

El SD se encargó del funcionamiento de los campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó, financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el extranjero.

En las elecciones de 1933 triunfó ampliamente el nacional-socialismo. Adolfo Hitler se encargó del gobierno, que quedó en sus manos exclusivamente a la muerte del mariscal Hindenburg en 1934. El führer (caudillo), abolió la constitución de Weimar, anuló el Parlamento y se erigió en dictador, apoyado por los nazis militarizados con el nombre de camisas pardas. Persiguió implacablemente a los judíos, combatió a la Iglesia Católica, suprimió los partidos; la ense-ñanza,la prensa y los medios de comunicación, las actividades de la producción y el comercio quedaron severamente reglamentados.

La reorganización de la sociedad alemana

Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.

La Gestapo

La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida comoel nazismo Gestapo, fue fundada en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.

Centralización y coordinación

Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.

A través de un proceso de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.

La economía y la purga de 1934

El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi, acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA, dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción.

El 30 de junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la restauración de la dinastía Hohenzollern.

el nazismo

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

hombres nazihombres nazi
ERICH RAEDERJULIUS STREICHER
hombres nazihombres nazi
RU0OLF HESSKONSTANTIN VON NEURATH

Ver a los Principales Jerarcas NAZIs

La concentración de poderes en manos de Hitler se completó cuando, en agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y de presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses los nazis iniciaron su revolución «nacionalsocialista», que transformó Alemania en una dieta-rara. En primer lugar, se decretó la disolución de todos los partidos y sindicatos, y se suprimieron las libertades y las garantías individuales, una ley declaró que el Partido Nacionalsocialista era el único autorizado y todos los trabajadores fueron invitados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista, también único sindicato legalizado.

Memorias de una afiliada a las Juventudes Hitlerianas
Mi madre me explicaba que Alemania había perdido la guerra aunque sus soldados habían sido los más valientes, y que una paz infame había provocado el desastre del país. La economía nacional se había hundido a causa de las indemnizaciones de guerra, el pago de las cuales nuestros enemigos no paraban de reclamar […]. Se veía cómo los adultos se indignaban ante los enfrentamientos que tenían lugar en el Parlamento y no se comprendía que este desorden lo provocaran los partidos que dividían a los alemanes […]. Algunas damas de antiguas costumbres decían: «En tiempos del Imperio los alemanes no se enfrentaban los unos a los otros. Se podía estar orgulloso de ser alemán». Además, en medio de estas miserias de las cuales se lamentaban los adultos, había paro […].
Los promotores del nacionalsocialismo prometieron suprimir el paro y la miseria de seis millones de habitantes y yo los creí. Creí que llevarían a cabo la unión política del pueblo alemán y que superarían las dificultades resultantes del Tratado de Versalles
.

El nuevo orden

La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario, aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad y rentabilidad posible.

Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los sindicatos y sus organizaciones filiales.

Los sindicatos

El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía Nacional.

Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones laborales.

Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar y convocar a los líderes de estas entidades.

El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas.

Por último, el nuevo orden implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400 empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos, polacos, rusos y otros pueblos o grupos. Véase Genocidio; Holocausto.

Las trágicas repercusiones del nazismo

el nazismoLa creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra.

A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.

Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.

Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.

LISTA DE OBRAS Y MEDIDAS POLITICAS DURANTE EL GOBIERNO DE HITLER:

  • Llegó al gobieno con una Alemania destruída, y convirtió en una potencia mundial en solo 6 años. Creó 6.000.000 de puestos de trabajo derrotando la desocupación de 1933.
  • Construyó una red de autopistas nacionales de 12.000 kilómetros que aun hoy en día se utiliza.Los trabajadores que construyeron las autopistas tenían a su disposición bibliotecas, teatros ambulantes y exhibiciones cinematográficas
  • Otorgó préstamos a bajo y hasta a 0% de interés para viviendas, inclusive redujo impuestos a familias numerosas
  • Construyó miles de viviendas económicas, en lotes grandes para que la familia disfrute de amplios jardines.
  • Reguló el trabajo infantil y las cantidad de horas trabajadas por los jóvenes.
  • Respecto a obras civiles, en 5 años construyó 700.000 edificios y reguló el precio de los alquiles, para que no se superara el 20% del ingreso familiar.
  • La mujer fue protegida en el horario laboral, y atendidas por médicos en caso de problemas de salud. También junto a los varones recibían cursos educativos para mejorar su formación. Muchas fábricas tenían un area para el ocio, como piscinas y campos de deportes.
  • Reforzó la Seguridad Social y dio unos derechos a los trabajadores que fueron copiados posteriormente por la mayoría de países occidentales. Organizaban viajes en grupos familiares en trenes y barcos que llegaban a varios países de la zona, como Noruega, Italia y Madeira.
  • Promocionaba colectas populares para auxiliar a los mas desamparados en las frías noches de Invierno.
  • También las mujeres alemenas podía realizar especies de cursos prematernal para formarse como amas de casa, tenían cursos de cocina, costura, repostería, cuidado de bebés, decoración interior, higiene.
  • Creó el «coche de pueblo» para el transporte del obrero, que lo pagaba en pequeñas cuotas mensuales. Era un coche económico, robusto y básico, que se llamó: Volksvagen.
  • Estableció ejercicios deportivos para los trabajadores más jóvenes antes del comienzo de su jornada laboral, como parte del fomento de la cultura física de la juventud obrera.
  • Creó la primera ley en contra del consumo de tabaco.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B de Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo de Margarita García y Cristina Gatell – Vicens Vives
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria M. Delgado El Siglo XX

Biografia Benito Mussolini Fascismo de Mussolini Dictador Italiano

Biografía Benito Mussolini
Creador del del Fascismo Italiano

facismo italianoMussolini nació en 1883. Fue maestro. Adhirió de joven al socialismo, fue dirigente del sector revolucionario de este partido y director del diario socialista Avanti.

Combatió en la Primera Guerra Mundial en un regimiento de beryaglieri. Gobernó Italia entre 1922 y 1945.

Entre 1925 y 1935 obtuvo varios éxitos en política internacional y en política económica, en el marco de la profunda recesión mundial provocada por la crisis del ’29.

En 1935 conquistó Abisinia (Etiopía) y en 1936 proclamo el Imperio italiano. Ese mismo año trasladó las tropas de Abisinia hacia España, para respaldar a Francisco Franco en la guerra civil.

También ese año comenzó su imparable pérdida de popularidad. En 1937 viajó a Berlín y selló una alianza con Adolf Hitler.

En 1945, con la derrota de Alemania y el fin de la República Social Italiana, Mussolini intentó fugarse, pero  fue capturado, fusilado y colgado por una brigada de italianos antifascistas.

Comentario Histórico:
Italia a principios del siglo XX:
A principios del siglo xx, Italia estaba gobernada por un régimen político liberal, sostenido por sectores de clase media. El resto de la sociedad no participaba del sistema político. La aristocracia católica se mantenía al margen, cumpliendo con una bula papal que prohibía la participación política de los católicos italianos hasta que se resolviera la relación entre el Papado y el estado. Los obreros de los centros urbanos pertenecían al Partido Socialista y a sus organizaciones sindicales, o al Partido Popular de orientación social-cristiana.

En 1914, con el comienzo de la Primera Guerra, la mayoría de la sociedad italiana sostuvo una posición neutralista. El gobierno, los grupos nacionalistas y un sector minoritario del socialismo liderado por Benito Mussolini apoyaron la intervención en el conflicto.

Para convencer a los italianos de las ventajas de la guerra, el gobierno aseguró que Italia obtendría grandes beneficios si participaba del lado de los países victoriosos. Cuando el conflicto concluyó, Italia se encontró con raves dificultades econóiiiicas y grandes expectativas sociales. Las promesas quedaron incumplidas y el descontento social creció.

La “Revolución Fascista» (1919-1921)

En mayo de 1919, Mussolini creó una agrupación político-militar: losfasci di combattimento, integrada por veteranos de guerra, artistas futuristas, estudiantes nacionalistas y algunos sindicalistas partidarios de la guerra. Los fascistas sostenían que, para Italia, la guerra había terminado con una «victoria mutilada», es decir, incompleta.

Proponían «la defensa de la victoria» –como una forma de defender la dignidad de Italia– y la formación de un «sindicalismo nacional», ni socialista ni católico. Se manifestaban como anticapitalistas, antiburgueses, antiliberales, antisocialistas y anticlericales.

Los fasci di combattimento fueron la base del movimiento fascista. Entre 1920 y 1921, muchos veteranos de guerra desocupados y pequeños propietarios rurales antisocialistas se incorporaron a los fasci. En particular, los propietarios rurales de las provincias y algunos sindicalistas organizaron escuadras fascistas que atacaban violentamente a sus adversarios, tomaban las sedes municipales, expulsaban a los gobernantes locales y destruían los sindicatos socialistas y católicos. El principal éxito de esta política fue la creación de un sindicalismo fascista.

El fascismo se formó como un partido militarizado, violentos y movilizado. El financiamiento lo recibió de grandes propietarios rurales y de banqueros e industriales urbanos, que esperaban que los fascistas terminaran con las protestas sociales.

En 1922, los dirigentes fascistas se prepararon para la toma del poder. Mussolini decidió realizar una movilización fascista desde distintos puntos del país hacia Roma. El 28 de octubre se inició la «Marcha sobre Roma», que culminó exitosamente el 30 de octubre, cuando el rey Víctor Manuel ni nombró Primer Ministro a Mussolini.

La personalidad de Benito Mussolini fue muy contradictoria. Hijo de una familia humilde, estudió en los salesianos y después de una adolescencia turbulenta comenzó a ejercer de maestro. En 1902 se marchó a Suiza para escapar del servicio militar obligatorio.

Una vez amnistiado, volvió a Italia y se afilió al Partido Socialista, en el cual llegó a ser uno de los líderes del ala izquierda con una fuerte influencia como redactor en jefe del periódico «Avanti». Pacifista a comienzos de la Primera Guerra Mundial, se volvió intervencionista afínales de 1914, hecho que motivó la ruptura con sus antiguos camaradas.

Fundó un nuevo periódico, «II Popólo d’ltalia», y en 1919 creó, con antiguos combatientes (Arditi), algunos nacionalistas y anarco-sindicalistas, los Fase; di Combatí/mentó. A partir de este momento se inició un fulgurante ascenso en la vida política de Mussolini, un hombre muy ambicioso, con una gran oratoria y un programa demagógico destinado a unir a los descontentos y desclasados. En pocos años las difíciles condiciones de la Italia de posguerra convirtieron a este polémico personaje en el «Di/ce» (el conductor) de la nación.


El régimen fascista (1922-1943)

Luego de marchas y contramarchas en las que endurecía y ablandaba las relaciones con la oposición, el 3 de enero de 1925 Mussolini proclamó la dictadura y clausuró el Parlamento.

Al mismo tiempo, decidió reducir la influencia de los miembros de su partido en el gobierno. Los puestos claves de su gabinete fueron ocupados por dirigentes ultranacionalistas, a pesar de las protestas de los fascistas «históricos».

El objetivo de Mussolini era subordinar todas las organizaciones sociales, el propio partido, los sindicatos fascistas, las organizaciones juveniles fascistas a la autoridad del estado. Todos los antifascistas -liberales, socialcristianos, socialistas o comunistas- fueron proscritos. Diez mil opositores debieron exiliarse y otros diez mil fueron encarcelados.

El Partido Fascista ocupó una nueva función: fue encargado de custodiar la disciplina social y de mantener la sociedad movilizada en torno de los objetivos impuestos por el gobierno.

El intento más importante por subordinar la sociedad fue el corporativismo. El estado fascista creó veintidós corporaciones en las que se reunían representantes de los empresarios y de los sindicatos por rama de actividad (metalurgia, metalmecánica, química, vitivinícola, etcétera) controladas por un Consejo Nacional de Corporaciones y por un Ministerio de Corporaciones.

De esa manera, el estado se proponía regular la actividad económica y las relaciones laborales. Un último paso fue la creación, en 1939, de una Cámara de las Corporaciones en reemplazo de la Cámara de Diputados. El corporativismo sólo sirvió para controlar los sindicatos, pero nunca a los grandes empresarios.

La República Social Italiana (1943-1945)

La alianza entre el fascismo y el nacional-socialismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial significó el fin del régimen. La mayor parte de la sociedad estaba en contra de la guerra. En julio de 1943, el Rey y el Gran Consejo Fascista decidieron destituir y encarcelar a Mussolini, y negociar la paz con los aliados.

Entonces Alemania invadió Italia, liberó a Mussolini y lo colocó a la cabeza de un gobierno títere, que en la práctica respondía a los generales alemanes. Esa experiencia -la más sanguinaria y cruel de todo el régimen fascista- se conoció como la República Social Italiana. Concluyó en 1945, con el fin de la guerra.

SU POLÍTICA EN LA GUERRA: Cuando estalló el conflicto, Mussolini declaró a Italia «no beligerante». Pero las fulgurantes victorias alemanas le indujeron a participar en la contienda al lado de Hitler en junio de 1940 declarando la guerra a Francia y Gran Bretaña. No obstante, la Italia fascista, a pesar de toda la verborrea belicista de los años anteriores a la guerra, no estaba preparada militarmente como la Alemania de Hitler. Ello se manifestó ya claramente en la guerra contra Grecia, guerra en la que se puso de manifiesto asimismo la ineptitud de Mussolini como estratega militar (desde mayo de 1940 el Duce acaparó en sus cargos el de comandante en jefe de las fuerzas armadas).

Italia había de verse duramente afectada por el conflicto con la pérdida de sus colonias africanas y la sangría en hombres (240.000 luchando en el frente ruso y centenares de miles trasladados a Alemania). En 1943 la marcha desastrosa del conflicto hacía presagiar ya la derrota del Eje. Ello provocó una profunda crisis en el mismo seno del Gran Consejo Fascista; en julio de ese mismo año el Duce fue destituido y encarcelado; el mariscal Badoglio pasó a sustituirle y el partido fascista fue dísuelto.

Pero en septiembre de 1943, pocos días después del anuncio del armisticio italiano, Mussolini fue liberado por un comando de paracaidistas alemanes dirigido por Otto Skorzeny. Trasladado a Alemania, anunció desde radio Munich la creación de la República Social Italiana y regresó a Italia como jefe de estado y de gobierno de la efímera reppublica di Saló.

Sobreviviente y mero instrumento de los nazis —a quienes sirvió de pantalla en su ocupación de Italia—, hizo ejecutar a los jefes fascistas que habían provocado su caída en julio de 1943, pero sucumbió moral-mente ante la presión de sus aliados en este proceso de Verona, en el que su propio yerno, el conde Ciano, fue condenado y ejecutado.

Cuando en abril de 1945 se produjo la retirada de las tropas hitlerianas, Mussolini trató de pasar con ellas a Suiza. Disfrazado de soldado alemán fue reconocido y apresado en Dongo, cerca del lago Como, por guerrilleros de la Resistencia italiana (27 de abril de 1945). Los jerarcas que le acompañaban fueron inmediatamente ejecutados, y el Duce lo fue al día siguiente junto con su amante Clara Petacci.

Benito Mussolini tuvo como político y estadista una visión bastante deformada de la realidad, que se reflejó sobre todo en la desproporción existente entre su política de prestigio y la realidad de una Italia cuyas condiciones no eran ni mucho menos las de una gran potencia. Mussolini trató de consolidar la posición del fascismo y la suya propia a través de un aventurerismo político que tuvo consecuencias nefastas para su país.

Como ideólogo del fascismo su pensamiento se basó en un rígido esquematismo fundado en el mito del uotno forte, mito de él mismo como moderno príncipe, como dictador capaz de alinearse al lado de los prohombres históricos del cesarismo: César, Cromwell, Napoleón I. Y en este sentido trató de ser una personalidad «heroica».

La definición del estado fascista como stato etico capaz de resolver la dialéctica individuo-sociedad no fue en el fondo para Mussolini más que la aplicación de una política monolítica, la fusión de una masa uniformada de negro e identificada con él, el caudillo, el Duce. El recurso al autoritarismo y la aplicación intensiva y sistemática de métodos de terror y de represión habla de la demagogia y de la superficialidad de su política interior.

La fascistización del país mediante los aparatos ideológicos del stato etico (desde los medios de comunicación de masas —Mussolini fue un experto conocedor del valor del periodismo como arma propagandística— hasta la instrumentación de la enseñanza y el encuadramiento de la infancia y de la juventud en organizaciones fascistas) fue una continua apelación al irracionalismo humano.

Sus dotes de dirigente de masas, su bien calculada oratoria, su enorme capacidad histriónica unida a un extraordinario dominio de las técnicas de expresión, constituyeron parte de su propio carisma como jefe. Otro aspecto de su técnica como dirigente de masas se basó en la utilización de un exhibicionismo que alcanzó niveles incluso eróticos: desde la instrumentación de sus propios atributos viriles hasta el alarde de sus conquistas femeninas (el Duce gustaba de mostrarse en público con sus amantes).

En Mussolini el gusto por el riesgo y la aventura, connotaciones de un político arribista como él lo fue, constituyeron un rasgo acentuado de su carácter —alguien dijo de él que era un periodista siempre ávido de sensacionalismo—, que luego se sublimaría políticamente a través del nihilismo fascista: el color negro, el signo de la calavera, el vivere pericolosamente.

La figura del Duce como una encarnación contemporánea y actualizada, en la Italia de la época, del Príncipe, del dictador progresista que propugnó Maquiavelo, demostró, como afirmó Gramsci desde la cárcel, que el «príncipe moderno» ya no podía ser un hombre, un cesar, sino un grupo, un colectivo.

Dentro de su faceta como publicista y teórico, Mussolini es autor de varias obras autobiográficas: II mió diario di guerra, 1916-1917 (1931); Vita di Arnaldo, publicada en 1932 en recuerdo de su hermano fallecilo en 1931; Parlo con Bruno (1941), en memoria de su hijo muerto, y La mia vita, escrita entre 1911 y 1912 y publicada postumamente en 1947.

Sus obras políticas principales, aparte del ya reseñado ensayo Giovanni Huss il Verídico, son: Scritti e discorsi (1934-1940), Storia di un anno. II tempo del bastone e della carota (1944) y su Testamento político, publicado postumamente en 1948.

 

JUNTOS HASTA LA MUERTE: En 1943 las derrotas de la guerra conllevaron la caída del Duce y la invasión de Italia por los nazis, quienes protegieron a Mussolini hasta que el 28 de abril de 1945 él y sus acompañantes cayeron en manos de los partisanos.

Claretta, quien había pasado su primera noche con Mussolini ya que normalmente se veían por las tardes y ella volvía a casa de sus padres, hubiera podido escapar de la ejecución, pero eligió acompañarlo.

Sus cadáveres fueron colgados en el Piazzale Loreto de Milán y despedazados por la multitud, lo que fue el símbolo de la definitiva destrucción del fascismo.

El Duce, cuatro días antes de su muerte, ya lo había pronosticado: «Soy un hombre acabado, mi estrella se ha eclipsado. Trabajo y me esfuerzo aun sabiendo que todo es una farsa. Espero el final de la tragedia y, extrañamente alejado de todo, ya no me siento un actor; me siento como el último espectador. Hasta mi voz la siento como reproducida. Sólo me apetece leer y esperar a que se cumpla mi destino».

LOS ÚLTIMOS AMARGOS DÍAS DE MUSSOLINI: El 12 de septiembre un grupo de paracaidistas alemanes «rescató» a Mussolini y lo condujo al lago Garda, al norte de Italia. Hitler pretendía, con la influencia del Duce, mantener al menos el norte de Italia junto a las potencias del Eje. Pero Mussolini tenía ya 60 años y estaba enfermo y cansado. Su situación era precaria en extremo: la mayoría de su pueblo le odiaba y se había convertido a todas luces en marioneta de Hitler. Poco había que pudiese —o quisiese— hacer.

muerte del matrimonio de mussolini

No obstante, Mussolini fue trasladado inmediatamente a Alemania y recibido por Hitler que tenía su cuartel general en Berchtesgaden. De allí regresó seguidamente a Italia y, bajo protección alemana, proclamó la República Social Italiana con sede en Saló (1 de diciembre de 1943). Entonces anunció la formación de un gobierno republicano fascista y su decisión de continuar la guerra al lado del Reich. Asimismo, comenzó una brutal campaña de represión….todo fue en vano, Italia estaba vencida y entregada, Mussolini trató de huir a Suiza, pero fue encontrado por un grupo de guerrilleros que lo acuso y sentenció a muerte junto a su esposa. Ambos fueron colgados cabeza abajo como muestra de su desprecio.

El 27 de abril de 1945, a las diez de la mañana, los guerrilleros comunistas dejaron paso a la gente para que presenciara lo que habían hecho con Benito Mussolini, su compañera Clara Petacci y otros cuatro dirigentes facistas capturados. Los cuerpos habían sido colgados por los pies, cabeza abajo, del techo de una estación gasolinera.

Mussolini y Clara estaban al centro. El vestía su camisa de militar, pantalones de montar negros y botas. Su rostro era casi irreconocible, cubierto de sangre y mostrando las huellas de puntapiés y taconazos que recibió antes y después del ametrallamiento. La figura de Clara resultaba patética. Parecía una jovencita de colegio; con el cabello rizado, muy corto, incluso en la muerte se veía graciosa. Calzaba zapatos azules, de taco alto, y una blusita de encaje bajo el elegante traje gris. Con ese peculiar pudor de los marxistas, le habían amarrado la falda con una cuerda que le pasaba entre las piernas.

La muchacha se había entregado voluntariamente, para acompañar a Benito Mussolini en la hora más amarga de su destino.

Los brazos, rígidos, del Duce y su compañera, se extendían hacia el suelo, como si ansiaran apoyarse en la tierra. Y, como soplaba un vientecillo helado, los cuerpos se mecían macabramente.

Nadie se quedaba mucho rato mirando ese espectáculo. Una sensación de vergüenza y amargura infinita pesaba sobre los paisanos. ¡Qué final tan espantoso para los sueños imperiales de Italia!

mussolini y clara petacci

Exhibición Pública de los Cadáveres Fascistas

El final de MUSSOÜni y SU amante. El gran sueño imperial italiano que promovió Benito Mussolini empezó a desmoronarse cuando en 1943 los Aliados vencieron a su ejército en Trípoli, punto de partida para el avance incontenible sobre la península. El Gran Consejo Fascista decidió el 24 de julio deponer al dictador y disponer su arresto, pero el líder de los camisas negras fue rescatado por el SS Otto Skorzeny en el norte de Italia. Para entonces, el mariscal Badoglio, nuevo comandante de las tropas italianas, había firmado el armisticio con los aliados. Cuando Mussolini intentaba huir de Italia y cobijarse en la Alemania de su amigo Hitler, fue encontrado por una partida de partisanos que le dieron muerte y exhibieron su cadáver en una plaza de Milán, junto al de su amante Clara Petacci, como lo muestra esta dramática fotografía.

Ver: Los Hijos de los Famosos