El Fraude Electoral

Vida de Di Giovanni Severino Anarquista Italiano en Argentina

VIDA, ACCIONES Y EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA  SEVERINO DI GIOVANNI

En el año 1919, a pocos meses de la triste recordada Semana Trágica comenzaron diversos asaltos de grupos anarquistas con la finalidad de  conseguir fondo económicos para costear los gastos de sus «aventuras sangrientas», apoyar el funcionamiento de los sindicatos, mantener las familias de los presos políticos y financiar propaganda y periódicos políticos para difundir sus ideas anarquistas que habían aprendido en Europa y que deseaban implantar en Argentina.

Entre los dirigientes mas destacados de este movimiento de protesta, existió un inmigrante que llegó escapando del fascismo italiano, y que es recordado hasta nuestro días por lo salvaje de sus acciones, llamado Severino Di Giovanni, quien representa el segmento probablemente más idealista y radicalizado del anarquismo argentino. Debido a sus posiciones intransigentes con el orden capitalista, encuentra enconados adversarios no sólo en el régimen político sino en las propias filas anarquistas.

Semana Trágica: El 7 de enero de 1919 hubo una manifestación de obreros en huelga frente a la fábrica Vasena; fueron atacados por la custodia de la empresa y por la policía, con saldo de varios muertos. El día 9, en el sepelio, la policía reprimió a la multitud y se entabló una lucha entre ambos bandos que dejó un saldo aproximado de 65 muertos y 130 heridos, entre los huelguistas, y de 4 muertos y 9 heridos, entre los policías.

Di Giovanni Severino

Di Giovanni, se lo recuerda como un  anarquista expropiador que tuvo en jaque a la policía argentina
durante seis años con sus asaltos y atentados.

ANTECEDENTES: los miles de inmigrantes que fueron llegando a Bs.As. con la idea de «hacerse la América», veían muchas injusticias sociales y laborales, por lo que decidieron luchar por sus derechos, como la jornada laboral de ocho horas, leyes sanitarias,  limitación del trabajo de los menores  y fundamentalmente por un salario digno y su participación en política.

Como respuestas a sus reclamos obtuvieron por parte del estado  una represión salvaje , violencia y la aplicación de la Ley de Residencia, donde eran expulasados de Argentina, y enviados a su país de origen. Como consecuncia se declararon violentas huelgas que siempre culminaban con la intervención y la represión policial. Fue éste el punto de inflexión respecto de la cuestión de la tolerancia hacia los inmigrantes. No sólo se expulsaba a los extranjeros, también se prohibieron las huelgas, se comenzó a reprimir y reglamentó la actividad sindical.

A fines del siglo XIX habían llegado a la Argentina contingentes de anarquistas españoles e italianos, entre los cuales estaban el catalán Diego Abad de Santillán y el italiano Enrico Malatesta, impulsores del movimiento anarquista en la Argentina. Malatesta, que residió en el país entre 1885 y 1889, publicó en Buenos Aires, en español e italiano, La Questione Sociale, precursor del periódico La Protesta, el diario ácrata más importante y permanente del siglo XX.

DI GIOVANNI SEVERINO: Poco después de la «Marcha sobre Roma» (1922) de Benito Mussolini, llegó a la Argentina Severino Di Giovanni, un obrero tipógrafo, que sería el más conocido de los anarquistas «vengadores» o individualistas de la Argentina.

Nacido en Italia el 17 de marzo de 1901,  en Chieti en la región de los Abruzos, a unos 180 kilómetros de Roma, era un adolescente   cuando se impregnó de las ideas libertarias.Estudió el magisterio y antes de graduarse comenzó a enseñar en una escuela de su aldea. En 1922 debió dejar la Italia fascista refugiándose en nuestro país, donde se desempeña como obrero tipógrafo entre otros trabajos.

Es un ávido lector, y aunque realizó estudios en su país natal, fue sobre todo la afición letrada la que lo convirtió en un erudito conocedor del pensamiento libertario. Durante algún tiempo editó el periódico Culmine, cuyo objetivo mayor es despertar la conciencia de los oprimidos y llamar a la destrucción del orden económico-jurídico.

En sus horas libres aprendió el oficio de tipógrafo y leyó todos los libros que llegaron a sus manos,
entre ellos, las obras de los teóricos anarquistas Proudhon, Bakunin, Malatesta y Reclús.

Y ahora, cuando promedia la década de 1920, lleva adelante, con un grupo sin duda menguado de seguidores, una serie de acciones apropiadoras con creciente despliegue de violencia, lo que incomoda al grupo anarquista del  conocido periódico libertario La Protesta, de gran predicamento entre los sectores obreros.

En 1922 se casó con Teresa Masciulli, una muchacha de su pueblo, con quien tiene tres hijos. La muerte de sus padres y la llegada al poder del fascismo lo decidieron a abandonar Italia y a partir junto a su esposa rumbo a la Argentina. Llegó a Buenos Aires en mayo de 1923 y de inmediato entró en contacto con los círculos anarquistas y antifascistas. Consiguió trabajo como obrero gráfico, se instaló en Morón (Bs.As.) y concurrió diariamente a reuniones para planear actos de agitación contra Mussolini y sus simpatizantes italianos residentes en la Argentina.

Refugiados en la casa de la familia Scarfó, ejerció una poderosa influencia sobre los hermanos Alejandro y Paulino Scarfó, a quienes convirtió al  credo libertario. También se enamoró con singular pasión de Josefa América, hermana  de aquéllos, a la sazón de 15 años. Pero todo indica que Severino sólo convivió con la   joven después de haberse separado de Teresa. Josefa América sigue con devoción la arriesgada militancia de su compañero. El grupo de Di Giovanni es conocido como el de los anarquistas expropiadores,  y muy a menudo cruza tiroteos con la policía movilizada tras sus huellas.

ALGUNAS DE SUS ACCIONES

Explica la periodista e historiadora María Seoane en su libro ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad (2003):

«En 1925, Di Giovanni escandalizó a la oligarquía argentina cuando irrumpió en el Teatro Colón en medio de una presentación artística organizada por la Embajada de Italia con motivo del vigésimo quinto aniversario de la llegada al trono de Víctor Manuel III. Se trataba de un acto protocolar, del cual participaban el entonces presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear —que gobernó entre 1922 y 1928—, la primera dama, los integrantes del gabinete de ministros, autoridades consulares y miembros de la más distinguida aristocracia.

La velada había comenzado con la entonación del Himno Nacional Argentino y, luego, con la Marcha Real Italiana. Súbitamente, desde la platea popular comenzaron a escucharse gritos: «¡Ladril ¡Assassini! ¡Viva l’anarchia!», mientras una lluvia de panfletos que denunciaban la opresión en Italia caía a la platea a los pies del embajador.

Di Giovanni continuó su actividad política organizando atentados contra bancos y hasta contra el consulado italiano en Buenos Aires, que causó 9 muertos y 34 heridos. Sus acciones dividieron al movimiento anarquista. Finalmente, fue declarado «enemigo público número uno» por el gobierno militar del general José Félix Uriburu y fusilado en la Penitenciaría Nacional el 10 de febrero de 1931. «

ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad

  • Severino y sus compañeros  con sus atentados antinorteamericanos. El 24 de diciembre de 1927 vuelan las casas centrales del Citi Bank y el Banco de Boston, con el lamentable saldo de dos muertos y  23 heridos. Las víctimas son trabajadores del banco, transeúntes y clientes.
  • A comienzos de 1928 el diario liberal de la colectividad italiana de Buenos Aires, L’Italia del Popólo, denuncia que el cónsul italiano, ítalo Capani, trabaja para la sección Orden Social de la Policía Federal, brindándole información sobre ciudadanos italianos antifascistas. Severino tiene información de que el cónsul visitará el nuevo edificio del consulado en la calle Quintana 475, junto al nuevo embajador italiano Martin Franklin. A las 11.42 del 23 de mayo de 1928 estalló una terrible bomba que destruyó casi completamente el consulado con un saldo de nueve muertos y 34 heridos. Era el atentado más grave cometido en la Argentina hasta ese momento.
  • Ese mismo día Severino se dirige a La Boca. Su objetivo era volar la farmacia de Benjamín Mastronardi, presidente del Comité Fascista de la Boca, en Almirante Brown 899. Deja en el lugar un poderoso artefacto oculto en un maletín. La bomba será casualmente desactivada por el pequeño Dante Mastronardi, hijo del farmacéutico, al que le llamó la atención el maletín, le quitó la manija y con ella el detonador.

EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA EXPROPIADOR:
NOTA DEL HISTORIADOR  OSVALDO BAYER
PERIÓDICO EL BICENTENARIO FASC. N°7 PERÍODO 1930-1949
EL ÚLTIMO ANARQUISTA

Fue un crimen de la dictadura de Uriburu. El fusilamiento del anarquista más buscado de la Argentina: Severino Di Giovanni. La prensa lo pintaba como el asesino serial más cruel de nuestra historia.

La realidad era muy otra. Di Giovanni fue un luchador por el ideal anarquista: llegar al socialismo pero en libertad, no mediante una dictadura del proletariado. Era un maestro italiano, perseguido por el fascismo. Debió exiliarse con su familia y al llegar a Buenos Aires tomó contacto con los anarquistas.

Este movimiento estaba dividido entre los que creían llegar a la revolución social mediante sus publicaciones, asambleas y la fuerza sindical, y los que decían que había que combatir la violencia de arriba con la violencia de abajo. No bien llegado a Buenos Aires, comenzó a editar una revista en italiano, Culmine, donde propagaba sus ideas.

Para financiarla organizó asaltos a bancos y otras entidades. La primera vez que Di Giovanni salió en los diarios fue cuando en el Teatro Colón, el presidente Alvear le hizo una fiesta al embajador de Italia porque se cumplía un cuarto de siglo de la asunción del rey Víctor Manuel. Di Giovanni arrojó, desde el «paraíso» a la platea, volantes contra Mussolini y el rey, y gritó vivas al anarquismo. Y fue detenido.

Ya en libertad siguió trabajando como tipógrafo. Estaba casado con Teresina y tenía cuatro hijos. El dinero que ganaba lo dedicaba a su familia y a la edición de su periódico. Cuando en EE.UU. fueron ejecutados los anarquistas Sacco y Vanzetti, Di Giovanni hizo atentados de bomba: contra el monumento a Washington y contra el Citi Bank. En este último murieron dos inocentes; allí se equivocó. Pero siguió su línea de violencia.

Ayudado por dos hermanos jóvenes, Alejandro y Paulino Scarfó, Severino se enamoró de la joven Josefina América Scarfó, de 17 años. En enero último, Di Giovanni fue apresado y se le hizo un juicio militar sumario. Insólitamente, el oficial nombrado como defensor del reo hizo una defensa valiente del acusado. Pero el anarquista fue condenado a ser fusilado. Al día siguiente fue fusilado Paulino Scarfó.

La dictadura no tenía ningún derecho a hacer esto ya que la pena de muerte había sido anulada por el presidente Yrigoyen. Fueron muertes valientes las de los dos. Severino, antes de recibir los balazos mortales de los soldados, grito: «¡Vívala anarquía!».

Al conocer su muerte, la poetisa italiana Virgilia d’Andrea escribió: «De rosas, la sangre ese bello cuerpo cubre./ Mientras en los ojos ha naufragado el cielo/ un ruiseñor dulcemente canta/ y el alba se disuelve en tenue velo…».

POR OSVALDO BAYER
Historiador y ensayista

Fuente Consulatadas:
LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA Tomo 3 Felipe Pigna
ARGENTINA EL Siglo del Progreso y de la Oscuridad María Seoane
Periódico EL BICENTENARIO N° 6 y 7 Períodos 1910-1929 y 1930-1949 Nota de Osvaldo Bayer

Origen del Voto Femenino en Argentina Reforma de la Constitucion

Origen del Voto Femenino Argentina
Reforma de la Constitución en el Gobierno de Perón

El 8 de setiembre de 1948 se sancionó la ley del voto femenino. Con ella las mujeres obtuvieron los mismos derechos y obligaciones políticas que los hombres, rigiéndoles la misma ley electoral. Se les entregó como documento de identidad la libreta cívica.

Votan las mujeres: En 1951 la mujer argentina concurrió por primera vez a las urnas como votante y como candidata. La ley 13.018, largamente esperada por el movimiento sufragista, se había aprobado por fin en un contexto bien diferente del que soñaron sus promotoras: Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson, Julieta Lanteri, Victoria Ocampo y María Rosa Oliver, para citar a algunas de las pioneras de esa lucha secular.

La ley, votada por unanimidad en 1947, fue publicitada como un logro exclusivo del peronismo y de Evita.

Eva comenzó entonces la selección de mujeres líderes con el objetivo de formar la rama femenina del Partido Justicialista. Las eligió por su capacidad de trabajo y de entrega, más que por sus antecedentes profesionales y así, con el impulso de las “chicas”, se organizó la rama femenina.


En los comicios nacionales de 1951, votó el 90% del padrón femenino. Por cierto que estos votos favorecieron al peronismo por encima del sufragio masculino y le permitieron ganar en la capital, el distrito más opositor.

En el Congreso de 1952 hubo un 25% de representación femenina, la más alta en la historia del siglo.

Pero ninguna de las pioneras feministas ingresó a las Cámaras. Una de éstas, Alicia Moreau de Justo, la infatigable viuda del fundador del Partido Socialista, ni siquiera pudo acudir a los comicios: había orden de detención contra ella. (Fuente Consultada: Argentina, Historia del país y de su gente María Saenz Quesada)

Se crearon nuevos organismos, dependientes del Ministerio de Economía y Finanzas, que se ocuparon de todo lo referente a la comercialización de las cosechas, al ordenamiento de las importaciones, a la fijación de los precios internacionales y a las atribuciones correspondientes al Banco Central de la República Argentina.

En ese año se repatrió la deuda externa y se adquirieron grandes empresas, como las de teléfonos, gas y ferrocarriles, pero no hubo mayormente inversión en nuevos bienes ni creación de riqueza, lo que motivé, según muchos, la progresiva descapitalización del agro en beneficio de la incipiente industrialización urbana.

El año 1914 fue importante pan quienes reclamaban la igualdad entre hombres y mujeres. Dos factores contribuyeron a este proceso La guerra europea fomentó la incorporación de las mujeres al mundo del trabajo y les otorgó nueva responsabilidades sociales como sustitutas de los hombres que se hallaban en los frentes de batalla. Sin embargo, antes del estallido de la guerra en Gran Bretaña, las sufragistas, que reclamaban el derecho del voto para las mujeres, abandonaron el carácter pacifista de sus campañas y realizaron una serie de actos que violaban las leyes.

REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN: Continuando un esquema definido de poder, al gobierno decidió la reforma de la Carta Magna para adaptarla a las nuevas circunstancias por las que atravesaba el país.

El Congreso dictó la ley de reformas de la Constitución, dé acuerdo con lo dispuesto en el artículo 30 de la misma. El 5 de diciembre de 1948 se efectuaron en todo el país las elecciones constituyentes, en las que el peronismo obtuvo la mayoría.

La convención nacional de 1949 aprobó, entre otras, las siguientes reformas a la Constitución: los derechos del trabajador, la familia y la ancianidad, la estatización de los servicios públicos, la reelección presidencial, la constitución de la Suprema Corte de Justicia como tribunal de casación, el derecho de propiedad como función social y la propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación sobre sus yacimientos petrolíferos, gasíferos, carboníferos y mineros.

Video Sobre La Discusión del Tema en el Congreso

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL SUFRAGIO FEMENINO:

Emmeline Pankhurst En 1890, trece años antes de que Emmeline Pankhurst formara la organización, a veces violenta, que la hizo mundialmente famosa, su marido, Richard, le hizo una pregunta que recordaría el resto de su vida: «¿Por qué no nos obligáis a daros el voto? ¿Por qué no nos sacáis los ojos?».

Aunque Pankhurst, madre dedicada exclusivamente a sus cuatro hijos, ya era conocida en los círculos feministas de Londres como fundadora (junto a su marido) de la Bga a favor del sufragio de las mujeres, no fue hasta 1903,111 años después de la publicación de la Reivindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, cuando formó la Unión Social y Política de Mujeres, la más conocida organización sufragista de Gran Bretaña.

La USPM nació del desacuerdo de Pankhurst con el control, exclusivamente masculino, del movimiento laborista. Se presentó como candidata de la izquierda y fue elegida tutora de asistencia pública en su Manchester natal en 1894.

Tras la muerte de Richard en 1898, trabajó en el registro civil de nacimientos y defunciones. Estas experiencias aumentaron su simpatía por las mujeres de clase trabajadora y la convencieron a ella y a su hija mayor, Christabel (como Emmeline, una elocuente oradora a favor del socialismo y del feminismo), de que «los hombres de clase trabajadora eran tan injustos con las mujeres como los de las demás clases».

Con Christabel, Emmeline fundó el USPM para presionar a las asociaciones comerciales y al Partido Laborista en favor del derecho a voto de las mujeres.

Pronto, Emmeline y Christabel cambiaron de estrategia. Decidieron que mientras en Gran Bretaña el derecho al voto estuviera vinculado a la posesión de propiedades —el 40 % de los hombres tampoco podía ejercer ese derecho—, el sufragio de las mujeres solo sería posible en las clases adineradas.

Así el USPM renunció a sus intereses proletarios y empezó a reclutar matronas de la buena sociedad para interrumpir a los oradores liberales que no apoyaban los derechos de las mujeres, dando así lugar a espectaculares situaciones en las que señoras de la alta sociedad fueron expulsadas y abucheadas en los salones públicos.

Una vez que los liberales llegaron al poder, las Pankhurst (otra hija, Sylvia, se había unido a ellas) pasaron a la acción violenta: sus acaudaladas seguidoras empezaron a quemar los cables del telégrafo y algunas pinturas valiosas, casas vacías y las gradas de campos de criquet.

«Todo hombre con voto será considerado como un enemigo, a menos que decida aliarse con nosotras», escribió Christabel.

¡POR FIN, LA LEY!
Instalado el Congreso afluyeron numerosos proyectos. En la primera sesión de la Cámara Baja el diputado radical Ernesto Sanmartino —que en 1932 había sido autor de una iniciativa similar en su provincia, Entre Ríos— presentó su propuesta con la anuencia total del bloque partidario.

Presentaron igualmente proyectos los diputados laboristas Eduardo Colom, Miguel Petruzzi y José Emilio Visca, así como el conservador correntino Justo Díaz Colodrero.

Ese mismo año, el senador Lorenzo Soler, representante por Mendoza —de origen radical y uno de los fundadores de la Junta Renovadora de la UCR que luego se sumó al Partido Laborista—, presentó el suyo en el que expresaba: «Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán ‘sujetas a las mismas obligaciones que les acuerda o impone las leyes a los varones argentinos».

Con la primera sanción producida en- Senadores, el proyecto pasó a la Cámara de Diputados, donde fue tratado el 9 de septiembre de 1947. Allí todavía el representante del Partido Demócrata, Reynaldo Pastor, autor de un despacho por la minoría, recordó algunas de las objeciones clásicas para limitar los alcances de la norma, proponiendo quitarle el carácter de obligatoria. Pero los tiempos eran otros.

Más de medio siglo de luchas feministas y casi cuatro décadas de trabajo legislativo—reconocido entonces en el recinto parlamentario por el miembro informante del justicialismo—concluyeron con la sanción de la Ley 13.010.

Fue anunciada solemnemente el 23 de septiembre de 1947 desde los balcones de la Casa de Gobierno, por el presidente de la república general Perón y su Ministro del Interior, haciéndole entrega simbólica del texto a su esposa, Eva Duarte.

Ella impulsó, a partir de entonces, la creación de la rama femenina del partido peronista, cuyos estatutos se modificaron para promover la incorporación de mujeres, lo que se. vio reflejado en las elecciones siguientes.

Con la promulgación de esta ley, el sufragio se convirtió en universal para todos los ciudadanos mayores de edad y dueños de los requisitos mínimos para ejercer sus derechos cívicos en la Argentina.

Todas las provincias adoptaron una legislación semejante en su jurisdicción. Las mujeres se sumaron entusiastas y numerosas y buscaron paulatinamente, una mayor participación cívica.

Pero quedaba todavía otro largo camino para su incorporación efectiva a la vida política y para lograr el reconocimiento de su tarea y de su militancia mediante el acceso al ejercicio de responsabilidades partidarias y gubernamentales que le dieran cauce a su protagonismo.

Esa lucha todavía continúa en el terreno de la legislación y sobre todo en el de la cultura y de las prácticas políticas.

Historia del Sufragio Femenino

Fuente Consultada:
La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina
Revista Todo Es Historia N° 404 Año 2001

La masacre de Srebrenica Genocidio Bosnio de los Servios -Milosevic-

La masacre de Srebrenica Genocidio Bosnio

Ocurrió hace una década, en julio de 1995: a medio camino entre Atenas y Roma, dos de las cunas de la civilización europea: las tropas serbias de Bosnia, dirigidas por el general Ratko Miadic, tomaron el enclave bosnio musulmán de Srebrenica y ejecutaron a más de 8.000 varones de entre 16 y 60 años de edad. No sólo fue la peor masacre perpetrada en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, sino también una operación militar que burló con una pasmosa facilidad la vigilancia de los 600 soldados holandeses enviados por la ONU para proteger la ciudad.

Desde entonces, Srebrenica se convirtió en sinónimo del cargo de conciencia de miles de europeos que fueron testigos de la indiferencia —y la complicidad?— con que sus gobiernos y las tropas de la ONU asistieron a la masacre. En Srebrenica las matanzas y los recuerdos se entremezclan en un presente continuo. Han pasado diez años, pero en el calendario de las víctimas el tiempo parece congelado porque muchos culpables siguen en libertad.

LA FÁBRICA DE LA MUERTE.

A cinco kilómetros al norte, en Potocari, se yerguen las ruinas de una vieja fábrica de baterías donde el 11 de julio de 1995 se hacinaron 25.000 civiles aterrorizados. Ahora se ha convertido en monumento en memoria de las víctimas con un monolito en el que está inscripta una frase conocida para los argentinos: “Nunca más”. Bajo ese monumento están enterradas 1.327 personas. Otras 500 victimas recientemente identificadas fueron enterradas en julio pasado, cuando se conmemoraba el aniversario de la matanza. En Tuzla y Vísoko, 5.000 bolsas con restos humanos esperan en las morgues el derecho a recuperar sus identidades.

Hatidza Mehmedovic tiene 53 años y es presidenta de Madres de Srebrenica una ONG dedicada a buscar desaparecidos. Ella busca a su marido y a sus hijos, de 21 y 18 años. En 2003, en la inauguración del memorial, no le permitieron hablar ante las autoridades, pero Hatidza pudo gritarle al ex presidente de Estados Unidos, BiU Clinton: “Por qué no hizo algo? ¿Por qué no hizo nada?”.

En diez años de investigaciones del Tribunal Penal Internaotinal para la antigua Yugoslavia  —como acusados de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad sólo e Srebrenica—, se ha logrado, tras cientos de audiencias, establece los hechos.

El 2 de julio de 1995, el general Ratko Mladic decidió atacar el enclave. Ese día arengó a sus hombres: “Ha llegado la hora de acabar con los turcos”. Mantuvo en silencio sus comunicaciones y cuando en la mañana del 6 lanzó un doble avance desde el sur sorprender a los 40.000 habitantes del enclave musulmán. Los 400 cascos azules, diseminados y escasos de armas y municiones, optaron por el repliegue a la fábrica de baterías, y el 11 de julio, sin oposición de la Armija (ejército bosnio), la ciudad cayó.

Ese día, los habitantes de Srebrenica se organizaron en dos grupos. Unos 25.000, la mayoría mujeres, niños y ancianos, se refugiaron en la fábrica-cuartel del batallón holandés y otros 15.000, entre ellos los 5.000 defensores del enclave, se agruparon en un bosque próximo. Su única opción era escapar hacia Tuzla, en territorio controlado por el gobierno de Sarajevo.

El día 12, el general Mladic, eufórico, apareció en Potocari acompañado de cámaras de la televisión serbiobosnia, repartió chocolatines entre los niños y prometió a los civiles que serían evacuados en micros a una zona segura. Después, con los focos apagados, ordenó la separación de los varones en edad de combatir para “localizar a los criminales de guerra”.

Los cascos azules se dejaron desarmar y franquearon la entrada de la fábrica a las tropas de Mladic para localizar a los presuntos combatientes. De ahí salieron presos 1.700 hombres. A algunos les pasaron los blindados por encima; a los otros, los fusilaron. Un testigo vio cómo una excavadora y tres camiones repletos de musulmanes se internaban en un bosque y volvían vacíos. Los holandeses elaboraron una lista de 242 varones a los que pretendían salvar. Ninguno ha aparecido con vida.

De los más de 30.000 habitantes de Srebreníca que en 1995 salvaron la vida, han retornado 4.000. De los más de 8.000 muertos y desaparecidos se sabe que 1.042 eran menores de 18 años. Los pocos hombres que deambulan por la ciudad son sobrevivientes de la columna de Tuzla. Los 1.700 varones de Potocari fueron asesinados.

LA GUERRA SUCIA DEL PENTÁGONO.

Durante cinco años, el profesor Cees Wiebes, de la Universidad de Amsterdam, tuvo acceso ilimitado a los archivos de las agencias de inteligencia holandesas y visitó asiduamente los cuarteles de los servicios secretos en las capitales de Occidente, indagando sobre la masacre.

Sus hallazgos fueron consignados en el informe titulado “Los servicios de inteligencia y la guerra de Bosnia entre 1992 y 1995”, el cual incluye material extraordinario sobre operaciones encubiertas, interceptación de comunicaciones, espionaje y engaños, realizados por docenas de agencias de inteligencia en una de las guerras más sucias del nuevo orden mundial.

El informe detalla la alianza secreta entre el Pentágono y los grupos islámicos radicales del Medio Oriente encargados de ayudar a los bosnios musulmanes. Algunos de estos grupos ahora son combatidos por el mismo Pentágono en la llamada “guerra contra el terrorismo”. Con lo cual, sus operaciones encubiertas en Bosnia le pagaron en su propia moneda.

Tanto en Afganistán como en el Golfo Pérsico, el Pentágono había adquirido compromisos con los grupos islámicos y sus patrocinadores del Medio Oriente. En 1993 estos grupos radicales, que recibían apoyo de Irán y Arabia Saudita, estaban desesperados por prestar 3 ayuda a los bosnios musulmanes en su lucha dentro de la antigua Yugoslavia. Para ello recabaron la reciprocidad de los norteamericanos. Bill Clinton y el Pentágono se mostraron dispuestos a responder a sus promesas y montaron una operación del estilo Irán-Contras, violando flagrantemente el embargo de las Naciones Unidas contra el suministro de armas a cualquiera de los combatientes en Yugoslavia.

El resultado fue una vasta operación secreta de contrabando de armas a través de Croacia, la cual fue arreglada por la agencias de inteligencia de EE.UU., Turquía e Irán, trabajando en conjunto con grupos islámicos radicales que incluían desde los mujaidines afganos hasta el proiraní Hezbollah. Esa operación también fue el trasfondo sobre el que se consumó el tráfico de armas argentinas a los Balcanes durante la administración de Carlos Menem.

Wiebes revela que los servicios de inteligencia británicos obtuvieron pruebas documentales de que desde el comienzo de la guerra en Bosnia, Irán realizaba entregas de armas directamente a los musulmanes. Al mismo tiempo, los servicios secretos de Ucrania, Grecia e Israel se encontraban muy ocupados armando a los serbiobosnios.

TRÁFICO DE ARMAS.

Más que la CIA, fu el propio servicio secreto del Pentágono que operó como el poder oculto detrás de es tas operaciones. La fuerza de protección de ONU dependía de la capacidad de monitoreo de EE.UU para vigilar el cumplimiento d embargo sobre el comercio de armas en la región. Esto le dio al Pentágono la posibilidad de manipular el cumplimiento del embargo voluntad.

El tráfico de armas era un secreto a voces en el sitiado enclave desmilitarizado de Srebrenica. Cuando los embarques fueron descubiertos, los norteamericanos presionaron a la fuerza de protección de la ONU para que modificara sus informes.

La conclusión más importante del informe. de inteligencia sobre Srebrenica es clara. Aquellos que contaron con poderosos servicios de inteligencia, incluyendo a los norteamericanos y a los serbiobosnios, tuvieron la capacidad de salirse con la suya. Al contrario, que la ONU y el gobierno holandés estuvieran “privados de los medios y la capacidad para obtener informes de inteligencia” sobre el despliegue de fuerzas en este enclave, ayuda a entender por qué se equivocaron y contribuyeron a los terribles hechos que allí tuvieron lugar.

Durante la década transcurrida desde el fin de la guerra, las fuerzas de pacificación de la OTAN sólo han hecho tres intentos de detener a Radovan Karadzic, ex dirigente de lo serbiobosnios. El temible Ratko Miadicviv en Serbia y la Unión Europea no hace nada para que lo detengan, salvo ofrecer vagas pro mesas de abrirle el camino a la incorporación a la UE si el gobierno serbio convence a Mladic para que se presente en La Haya.

El principal arquitecto de las guerras de los Balcanes, Slobodan Milosevic, está en La Haya, pero Serbia sigue todavía negando los crímenes cometidos en su nombre, y lo mismo puede decirse de Croacia. Hace mucho tiempo que se ha desvanecido cualquier esperanza de que el proceso del Tribunal Internacional y las pruebas que dolorosamente están exponiéndose en público tengan un efecto ejemplificador.

Se han entregado varios acusados de diversos delitos de otros países balcánicos y durante los últimos meses se ha observado una ligera aceleración en el número de serbios con cargos de importancia, que se entregaron a la Justicia. Sin embargo, hasta que Miadic, el más1 sanguinario de los asesinos, no esté tras las rejas, la mancha de Srebrenica seguirá ensuciando a los gobiernos occidentales exactamente igual que al de Serbia.

«NO LO PUEDO OLVIDAR NI ENTENDER»
Por Carmen Algibay*

La masacre de Srebrenica fue el segundo caso en el que me tocó actuar en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Ya había existido una condena, la del general Radoslav Kirstic, que comandaba una de tas fuerzas responsables del ataque. Y a mi me tocó juzgar a los responsables de tas dos brigadas que consumaron la masacre. En algunas de las matanzas no quedaron sobrevivientes, pero hubo testimonios impresionantes de los propios soldados serbios. Recuerdo la declaración de uno de ellos:

“Bueno, yo no quería matar, pero me dijeron que si no lo hacia, me mataban a mí. Además uno de los jefes nos dijo que por lo menos teníamos que matar a un musulmán, para que nos entrara el gusto por matar’. Son cosas que uno no puede olvidar ni entender. Ese soldado que empezó a matar por miedo a que lo mataran, después de matar a un centenar de personas dijo: “No mato más”, y no le pasó nada. Ese testimonio fue muy impresionante. Además, fue el único que desde el inicio se declaró culpable. A partir de allí se reconstruyeron tas matanzas.

Frente a mi pasaron cuatro acusados: tres jefes de las brigadas y un jefe de ingenieros que fue quien intervino en el ocultamiento de los cuerpos en tumbas colectivas. Algunos se declararon culpables de “persecución” porque de esta manera evitaban el cargo de “genocidio’. Un jefe de inteligencia, que había organizado los lugares de detención y había colaborado en la organización de las matanzas, fue condenado a 27 años de prisión. Entre los acusados había personajes muy distintos: Kirstic, que ya estaba condenado como partícipe de genocidio pues estuvo a las órdenes del general Ratko Mladic, me pareció que era un hombre que tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. No tenía la cara de carnicero de Mladic, quien aún hoy permanece libre. En el caso de Ratko Mladic, estoy segura que fue quien dio la orden de matar a todos, pero Kirstic no lo parece. Era más bien un tipo tímido, callado. Pero finalmente fue el jefe del cuerpo que consumó la matanza.

Entre los cientos de testimonios que leí y escuché, una de las cosas que más me impactó fue la diferencia de perspectivas entre los hombres y las mujeres. Las mujeres tienen el problema de la familia: la mayoría ha perdido a padres, hijos, maridos y hermanos.

Como provienen de una sociedad patriarcal, jamás se van a recuperar. Había una mujer que me impresionó mucho. En la época de la matanza debe haber sido relativamente joven porque tenía un niño de seis años y otro de 14. Al adolescente se lo llevaron y lo mataron, pero la madre sigue pensando en él como si tuviera 14 años, como si estos diez años ni hubiesen pasado. Hoy vive en un campo de refugiados y aunque sabe que nunca va a poder volver a Srebrenica, no tiene fuerza ni interés en empezar su vida en otro lado. En cambio, los hombres que sobrevivieron a las matanzas, algunos incluso con heridas muy graves, tienen otra actitud. Han salvado la vida y están Llenos de empuje.

Todo el episodio de la Guerra de los Balcanes es una miniatura de lo que son todas las guerras en la historia de la humanidad. ¿Cómo es posible que todos los que hasta el día anterior eran buenos vecinos e incluso estaban relacionados por lazos de parentesco, se tornaran en enemigos explotando resquemores étnicos tan antiguos? ¿Cómo se pudo hacer brotar esa enemistad y ese salvajismo espantoso en el que todos pensaban: “Yo lo tengo que matar primero porque sino él me va a matar a mí”? Creo que fue algo fabricado y falso y que además, como en la mayoría de los casos, no tuvo que ver con diferencias religiosas ni de etnias, sino con intereses económicos y territoriales.

Con la propaganda se arrastró a la gente a la guerra y lo más tremendo es que la gente se dejó arrastrar. Esto es algo que no termino de entender, pero pasa en todos lados. Incluso nosotros, que no hemos tenido guerras mundiales, pero sí guerras locales, sabemos que la gente se convence con relativa facilidad sin pruebas ni evidencias y se deja arrastrar por esa propaganda.

La segunda conclusión es que en una guerra todo el mundo pierde. Cuando termina la guerra no hay ganadores. Uno va a Srebrenica y tiene la sensación de que ese lugar no se va a recuperar nunca: la mayoría de los hombres que uno ve son militares o policías o si no son viejos. No hay gente joven ni de mediana edad porque los mataron o se fueron escapando.

*Ex jueza del TPI de La Haya y actual ministre de la Corte Suprema de Justicia de La Nación

Ley de Educacion 1420 Registro Civil Servicio Militar Gobierno Roca

Gobierno Roca: Ley de Educación 1420 – Registro Civil – Servicio Militar

Ley de Educacion 1420 Registro Civil Servicio Militar Gobierno RocaJulio Argentino Roca
Nació en Tucumán en 1843. Fue presidente de la Argentina durante :os períodos: entre 1880 y 1886, y entre 1898 y 1904. Murió en Buenos Aires en 1914.

Durante su primer gobierno, Roca explicó que «la práctica de la libertad de las instituciones federales, sin revueltas ni motines, hace el estado normal del país, debido «principalmente a los progresos de la razón pública, que ha comprendido por dolorosas experiencias que el desorden trae siempre consigo la pobreza, el atraso y el descrédito».

Durante su gobierno el fortalecimiento del poder central se hizo efectivo a través de varias medidas. Una de ellas fue la reforma monetaria de 1881, que prohibió la circulación de las monedas y los papeles moneda provinciales y unificó el sistema monetario argentino con la emisión de un papel moneda único, respaldado por el Estado.

La reforma monetaria intentaba organizar el mercado nacional solucionando la anarquía monetaria reinante en las provincias, que dificultaba las transacciones. En 1884, mediante una ley se adoptó formalmente el patrón oro (papel moneda convertible), en un intento de vincular la moneda interna a la externa, ya que el oro era el medio de pago internacional. La misma ley autorizó a cinco bancos a emitir moneda. El sistema de convertibilidad tuvo corta vigencia y se suspendió en 1885.

En 1884, se creó el Estado Mayor del Ejército y se establecieron diversas disposiciones para consolidar el Ejército nacional, que en 1901 culminaron en la Ley de servicio militar obligatorio.

La Ley de Territorios Nacionales (1884) puso bajo jurisdicción directa del Poder Ejecutivo nueve gobernaciones creadas en los territorios conquistados y ocupados entre 1879 y 1884: Tierra del Fuego, Chubut, Santa Cruz, Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chaco, Formosa, Misiones.

Dos leyes –la Ley 1420 y la ley de creación del Registro Civil– traspasaron a la jurisdicción estatal funciones que tradicional-mente se había reservado la Iglesia Católica. La Ley 1420, que estableció la educación primaria gratuita, laica y obligatoria rara niños de 6 a 14 años, fue sancionada en 1884 tras ásperos y prolongados debates .teológicos entre liberales y católicos, que ascendieron el ámbito parlamentario.

La creación del Registro Civil (1884) puso bajo la esfera del Estado el registro de los nacimientos y las defunciones, y años más tarde, una nueva ley estableció el matrimonio civil. Las tensiones entre la Iglesia y el gobierno llevaron a la expulsión del Nuncio Apostólico y a la ruptura de las relaciones con el Vaticano. Estas leyes, además de su afán centralizador y secularizante, tuvieron  entre otros objetivos facilitar la integración de los miles de inmigrantes pertenecientes a distintos credos y nacionalidades.

Servicio Militar Obligatorio: El país no estaba preparado para utilizar los instrumentos de guerra adquiridos con premura por el presidente anterior. Faltaban jefes técnicamente capaces, personal especializado, tripulaciones instruidas, arsenales, armamentos, etc.

La creación del ministerio de Marina, a cargo de Martín Rivadavia, permitió el aprovechamiento de la escuadra adquirida con tantos sacrificios. Se iniciaron entonces las obras del Puerto Militar o Puerto Belgrano, que seria la mayor base en su género en América del Sur. y se habilitó el apostadero de Río Santiago. Con el objeto de modernizar el ejército, y con la colaboración del genera) Luis M. Campos, se creó la Escuela Superior de Guerra y la Escuela Normal de Tiro.

El coronel Pablo Ricchieri, segundo ministro de Guerra, inició una nueva era en la organización militar. Convirtió al ejército argentino en un organismo moderno y eficiente, superando el sistema de la Guardia Nacional. En diciembre de 1901 se promulgó una ley sobre la organización de) ejército y el servicio militar obligatorio: la llamada Ley Ricchieri.

LA LEY DE EDUCACION 1420. En 1884. satisfaciendo un proyecto del Congreso Pedagógico convocado por el poder ejecutivo en 1882, se sancionó la ley 1420. de Educación Común  cuyas disposiciones básicas son:

• instrucción primaria obligatoria, gratuita y gradual para todo niño de seis a catorce años de edad;
• división de la capital de la República y territorios nacionales en distritos escolares, con sus escuelas correspondientes:
• impartición optativa de la enseñanza religiosa en las escuelas únicamente antes o después de las horas He clase, por los ministros de los diferentes cultos:
• creación de jardines de infantes y escuelas ambulantes
• obligatoriedad de la vacunación antivariólica. Sobre estas bases se desarrolló favorablemente la enseñanza primaria argentina en las décadas siguientes
.

CREACIÓN DEL REGISTRO CIVIL. También por iniciativa de Roca, se sancionó la ley nacional de Registro Civil. La ley de matrimonio civil se aprobó en 1888.

Ambas leyes provocaron la reacción de la oposición. Los grupos católicos, unidos en la Asociación Católica de Buenos Aires, actuaron como un verdadero partido político, llevando como representantes al Congreso a José Manuel Estrada y Pedro Goyena.

La oposición de los sectores católicos estaba destinada a defender la preponderancia hasta entonces que la iglesia había tenido en estos asuntos. La ley 1420 suponía suspender la obligación de la enseñanza de religión en las escuelas y la ley de registro civil quitaba a la iglesia el monopolio de las inscripciones de nacimientos , matrimonios y defunciones, lo que culminó con el rompimiento de relaciones con la Santa Sede.

CONGRESO PEDAGÓGICO: El 10 de abril de 1882 el Congreso Pedagógico quedó inaugurado solemnemente en la ciudad de Buenos Aires, integrado por representantes de todas las provincias y por delegaciones de Brasil, Solivia, Uruguay y Paraguay.

Los miembros eran profesores, educadores en general, directores de grandes establecimientos y ex ministros de Instrucción Pública. Los más notables educadores argentinos y de los países vecinos participaron de sus deliberaciones. Para presidir sus sesiones el Congreso designó al doctor Onésimo Leguizamón, mientras que los doctores Jacobo Várela y José M. de Estrada actuaron como vicepresidentes.

El tema central del Congreso era la organización de la educación para promover su progreso. Sin embargo, desde unos cuantos años atrás en distintos puntos de la nación se había iniciado un enfrentamiento entre católicos y liberales, por la defensa que estos últimos hacían de la instalación de diversas instituciones progresistas (cementerios públicos, matrimonio civil, registro civil, etc.) que no eran admitidas por los primeros, atrincherados en tradiciones seculares. En consecuencia, la laicidad o religiosidad de la enseñanza no podía estar ausente en las deliberaciones del Congreso y, por el contrario, el debate sobre ese tema fue predominante. En las sesiones preparatorias del Congreso existía la impresión de que las dos tendencias opuestas se enfrentarían en las deliberaciones.

El 14 de abril los católicos presentaron el siguiente despacho: «Consideramos: que la religión es el necesario fundamento de la educación moral; que la sociedad argentina es una sociedad católica; que la Constitución Nacional consagra en las instituciones este carácter de la sociedad; que la llamada laicidad turbaría profundamente la concordia social: «El Congreso, en homenaje a Dios a los derechos de la familia, ala ley y a la paz pública, declara: Que la Escuela Argentina debe dar una enseñanza esencialmente religiosa».

El Congreso Pedagógico de 1882
«[…] En la sesión de clausura […] fueron leídas las conclusiones -divididas en siete capítulos-, las que pueden sintetizarse así: la futura legislación escolar debe tener en cuenta especialmente el establecimiento de la obligatoriedad de la instrucción común, la gratuidad y la graduación de la enseñanza, la educación de los adultos en los cuarteles, fábricas y establecimientos agropecuarios, la enseñanza en los distritos rurales, el mínimun de enseñanza obligatoria, la coeducación, la supresión de los premios y la eliminación de los castigos, la construcción de locales y la provisión de mobiliario y útiles adecuados, la obligación de la vacunación y la revacunación, la creación de rentas propias y suficientes, la organización y dotación de personal docente, la elaboración de programas y métodos de enseñanza, la educación de sordomudos, etcétera.

El Congreso Pedagógico de 1882 tuvo una trascendental importancia. […] Su proyección inmediata fue la ley 1420, del año 1884, sobre la enseñanza universal, obligatoria, gratuita y laica. Ahora bien: la ley 1420, extendida a todo el país, en forma indirecta,» por la influencia ejercida sobre la pertinente legislación oficial, y de modo directo, por la acción de los planteles creados en virtud de la ley 4874, del año 1905, no sólo sirvió para elevar rápidamente el nivel cultural del país, por la gestión de la escuela pública u oficial (sin perjuicio del estímulo brindado a la iniciativa privada) con intervención del Consejo nacional de Educación, sino que contribuyó también -entre otros logros- a afianzar la unidad nacional, favorecer la movilidad social, alentar la participación política y garantizar la paz social.»


HÉCTOR FÉLIX BRAVO. «El Congreso Pedagógico del 1882».
En HÉCTOR FÉLIX BRAVO (comp.). A cien años de la Ley 1420.
Buenos Aires, CEAL, 1985.

Ley N° 1420 de educación común (8 de julio de 1884)
Articulo 1° — La escuela primaria tiene por único objeto favorecer y dirigir simultáneamente el desarrollo moral, intelectual y físico de todo niño de seis a» catorce años de edad.

Art. 2′ — La instrucción primaria debe ser obligatoria, gratuita, gradual, y dada conforme a los preceptos de la higiene.

Art. 4° — La obligación escolar puede cumplirse en las escuelas públicas, en las escuelas particulares o en el hogar de los niños; puede comprobarse por medio de certificados y exámenes, y exigirse su observancia por medio de amonestaciones y multas progresivas, sin perjuicio de emplear en caso extremo la fuerza pública para conducir los niños a la escuela.

Art. 5° — La obligación escolar supone la existencia de la escuela pública gratuita al alcance de los niños de edad escolar, […].

Art. 6° — El mínimum de instrucción obligatoria comprende las siguientes materias: lectura y escritura; aritmética (las cuatro primeras reglas de los números enteros y el conocimiento del sistema métrico decimal y la lev-nacional de monedas, pesas y medidas); geografía particular de la República y nociones de geografía universal; de historia particular de la República y nociones de historia general; idioma nacional; moral y urbanidad; nociones de higiene; nociones de ciencias matemáticas, físicas y naturales; nociones de dibujo y música vocal; gimnástica y conocimiento de la Constitución Nacional.

Art. 8° — La enseñanza religiosa sólo podrá ser dada en las escuelas públicas por los ministros autorizados de los diferentes cultos, a los niños de su respectiva comunión, y antes o después de las horas de clase.

Articulo 10° — La enseñanza primaria para los niños de 6 a 10 años de edad, se dará preferentemente en clases mixtas bajo la dirección exclusiva de maestras autorizadas.

Fuentes Consultadas:
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz
de Miretzky – Mur – Ribas  – Royo
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Argentina y El Mundo Astolfi José C.
Enciclopedia Historia Argentina Tomo 13
La Argentina Historia del País de y De Su Gente María Sáenz Quesada

La Oposicion o reacciones al gobierno de Juan Manuel de Rosas

La Oposición o Reacciones al gobierno de Juan Manuel de Rosas

El levantamiento de Corrientes. La primera reacción armada contra la política de Rosas se produjo en Corrientes. El 20 de enero de 1839, el gobernador, coronel Genaro de Astrada, desligó a su provincia de la Confederación e hizo un llamado — que no tuvo eco— a las demás integrantes de aquélla. De tal manera, emprendió solo la guerra al Restaurador.

Rosas, en tanto, facultó al general Pascual Echagüe —gobernador de Entre Ríos— para dominar la insurrección. Junto con los generales Justo José de Urquiza y Servando Gómez, Echagüe invadió Corrientes con un ejército de 7.000 efectivos. El 31 de mayo del mismo año, las fuerzas correntinas cayeron derrotadas en Pago Largo. Berón de Astrada fue sacrificado en el campo de batalla; los prisioneros, degollados, y la rebelión, refrenada por completo.

La conspiración de Maza. Simultáneamente, en Buenos Aires se tramaba una conspiración para derrocar el régimen rosista. Los elementos conjurados, que habían pertenecido a la Asociación de Mayo, se agruparon en el Club de los Cinco y contaron con el apoyo del jefe del Regimiento 3 de Caballería coronel Ramón Maza — cuya familia tenía íntima amistad con Rosas — para realizar el pronunciamiento militar.

En conocimiento de la conjura, Rosas ordenó la detención del coronel Maza el día anterior al del estallido revolucionario. La situación del Dr. Manuel Maza — padre de Ramón y presidente de la Legislatura de Buenos Aires— se tomó muy delicada.

En homenaje a la antigua amistad, Rosas, por intermedio del cónsul norteamericano Alfredo Slade, le propuso abandonar el país. Pero Maza no se acogió al exilio y fue asesinado en su despacho de la Legislatura (27 de junio de 1839). Al día siguiente, fue fusilado su hijo Ramón. No obstante el rigor, los otros complicados en la conjura recibieron el indulto más adelante.

La Revolución del Sur. La intriga revolucionaria de Maza no fue un hecho aislado; se vinculaba con una insurrección en la campaña planeada por un núcleo de hacendados del Sur de la provincia de Buenos Aires.

La revolución, cuyos principales jefes eran Pedro Castelli y Ambrosio Crámer, se produciría coincidentemente con una invasión del general Lavalle. El movimiento estalló en el pueblo de Dolores (29 de octubre de 1839) y tuvo repercusiones de idéntico significado en Monsalvo (Maipú) y Chascomús.

A último momento Lavalle cambió su estrategia y marchó hacia Entre Ríos. Los sublevados fueron abandonados a su suerte y derrotados por el coronel Prudencio Rosas en Chascomús (7 de noviembre de 1839). Castelli y Crámer fueron degollados y sus cabezas fueron expuestas en picas en las Plazas de Dolores y Chascomús, respectivamente. Los sobrevivientes huyeron hacia el Tuyú en donde fueron recogidos  por los barcos franceses que bloqueaban el puerto de Buenos Aires. La Revolución del Sur fue declarada “crimen de alta traición contra el Estado”.

La campaña de Lavalle. Los exiliados en Montevideo, constituidos en Comisión Argentina, habían proyectado un movimiento armado contra Rosas. El general Juan Lavalle —cuyo cambio de planes malogró la Revolución del Sur— recabó ayuda d los franceses bloqueadores y organizó una campaña militar con el fin de batir la fuerzas gubernamentales.

Lavalle partió de la isla de Martín García y desembarcó cerca de Gualeguaychú internándose, luego, en territorio entrerriano. El 20 de setiembre de 1839, derrotó en Yeruá a las tropas del gobernador delegado Vicente Zapata. Pasó a Corrientes provincia en donde entrevistó al gobernador Pedro Ferré —quien prestó ayuda a si causa— y estableció el campamento de Ombú para la organización del ejército A principios de 1840, aumentadas sus fuerzas a 4.000 hombres gracias a los contingentes correntinos de Ferré y equipadas aquéllas con armamento y pertrechos franceses, Lavalle se dirigió a Diamante.

El 10 de abril de 1840, sostuvo un encuentro con las tropas de Echagüe en Don Cristóbal, cuyo resultado indeciso le obligó a batirse nuevamente en Sauce Grande (16 de junio de 1840) hasta alcanzar la victoria. Sin embargo, Lavalle no sacaba partido de su triunfo y, dirigiéndose a Buenos Aires, desembarcó eh San Pedro conel auxilio de la escuadra francesa. Esa misma noche (5 de agosto de 1840) dispersó a las fuerzas federales del general Angel Pacheco en el arroyo Tala y, en su marchó hacia Buenos Aires, se demoró inexplicablemente en Merlo. Su tardanza dio ocasiór a Rosas para alistar sus fuerzas en combinación con Manuel Oribe y Juan PabloLópez, quienes lo hostigaron obligándole a internarse en Santa Fe. Allí, Lavalle tomó por asalto la ciudad a pesar de la resistencia opuesta por el general Eugenio Garzon.

La coalición del Norte. Durante la administración de Bernabé Piedrabuena en la provincia de Tucumán (1838), su ministro de gobierno Marco M. Avellaneda —imbuído por el ideario de la Asociación de Mayo— inició un movimiento para derrocar el régimen rosista. El proyecto, alentado por el gobernador, se extendió también a las provincias d& Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja, que se pronunciaron contra Rosas. Advertido de los detalles del hecho, el gobernador de Santiago del Estero, Felipe Ibarra, lo comunicó a Buenos Aires.

Rosas, entonces, comisionó al general La Madrid para que retirase de Tucumán las armas que habían quedado en la provincia después de la guerra contra la Confederación Peruanoboliviana; pero, a poco de llegar, La Madrid se rebeló y se plegó a la revolución. El 24 de setiembre de 1840 las provincias adheridas al pronunciamiento constituyeron la Liga del Norte.

La Madrid, nombrado jefe de las tropas rebeldes, tomó la ciudad de Córdoba y esperó allí la incorporación de Lavalle. Pero Oribe —que había salido de Buenos Aires con 10.000 efectivos— alcanzó a Lavalle en Quebracho Herrado (28 de noviembre de 1840) lo derrotó y, prácticamente, destruyó su ejército. La provincia de Córdoba fue evacuada y, en diciembre, tomada por Oribe.

La Madrid retrocedió hasta Tucumán y Lavalle estableció su cuartel general en Sinsacate (Córdoba). Desde allí desprendió dos destacamentos, hacia Mendoza y 7/8 de enero de 1841) por las fuerzas del general Angel Pacheco; el segundo, sorprendido y destrozado en Machigasta (La Rioja, 20 de marzo de 1841) por el gobernador de Mendoza, José Félix Aldao.

La situación del ejército unitario se tomó crítica, pues mientras Lavalle marchaba rumbo a Tucumán, Aldao invadía La Rioja y derrotaba en Sañogasta (20 de junio de 1841 i al gobernador de la provincia y jefe de la Liga del Norte, general Tomás Brizuela, quien fue asesinado por sus propios soldados.

El 16 de agosto del mismo año, Acha penetró en San Juan y obtuvo una victoria sobre las fuerzas del gobernador Nazario Benavídez en Angaco; pero con tan poca suerte que, al mes siguiente, cayó vencido en el mismo sitio. Fusilado junto al río Desaguadero, su cabeza fue expuesta en una pica.

La Madrid, a su vez, entró en Mendoza con el resto de sus tropas; allí fue derrotado por Pacheco en la batalla de Rodeo del Medio (24 de setiembre de 1841). Los sobrevivientes huyeron a Chile.

En medio del desconcierto de la guerra, Lavalle se reunió con Marco Avellaneda —ahora gobernador de la provincia— en Tucumán; su propósito era no perder el dominio de Salta y Jujuy. No obstante, Oribe invadió Tucumán y derrotó a Lavalle en Famaillá (19 de setiembre de 1841) donde aniquiló sus fuerzas. Avellaneda, Vilela y otros fugitivos del desastre, traicionados por el capitán Sandoval, cayeron prisioneros. Sometidos a un Consejo de Guerra por Oribe, fueron degollados en Metán (Salta, 3 de octubre de 1841) y sus cabezas expuestas en la plaza mayor de la ciudad de Tucumán.

Lavalle, por su parte, inició la retirada hacia el Norte con los restos de su ejército —200 hombres—. Una partida federal lo alcanzó en Jujuy y le dio muerte el 9 de octubre de 1841

Gobierno de Hipólito Yrigoyen Conflictos y Causas de su Caída

PRESIDENCIA DE HIPÓLITO YRIGOYEN
Conflictos Políticos y Sociales-Causas de su Derrocamiento

Yrigoyen llega a la Presidencia con un enorme prestigio. Los diputados radicales han difundido en sus discursos la fascinante personalidad del caudillo, los grandes momentos de su vida y sus renunciamientos. (Desde 1892 ha rechazado los cargos de senador, diputado, gobernador y ministro). Su firmeza moral es legendaria y sus opositores rara vez ponen en duda su honradez, que es exaltada incluso por hombres del Régimen ,como por ejemplo, Pellegrini.

Yrigoyen Hipolito Gobierno

Ya Presidente, no se embriaga con el poder y no tolera ninguna forma de inmoralidad. Sobran los ejemplos. Cuando una gran inundación provoca la muerte de miles de vacas, el gobierno provincial le propone retirar sus animales antes de que llegue el agua a sus campos; Yrigoyen contesta: «Mientras no hayan sacado la hacienda del último vecino no sacarán la mía».

Y en cierta oportunidad en que los propietarios de ganado se niegan a venderlo por los bajos precios que se les ofrece, Yrigoyen rechaza con indignación la oferta que le hacen para vender el suyo. También fue Yrigoyen una fuerza corruptora a pesar suyo. Como es un buen sentimental, necesita ser amado y admirado; se siente, con sinceridad, el salvador del país y busca que lo alienten: fomenta así la adulación. Por otra parte, su sensibilidad ante la miseria lo lleva a repartir su fortuna personal —no muy grande—, la de sus amigos y a distribuir puestos administrativos en forma indiscriminada.

PRESIDENCIA DE HIPÓLITO YRIGOYEN

  • Hipólito Yrigoyen fue una figura mística del radicalismo, nunca emitió un discurso, no le interesaban los reportajes y escapaba de las fotos
  • 1916 hay elecciones bajo la flamante Ley Saenz Peña de 1912, el radicalismo presenta  la fórmula presidencial: Hipólito Yrigoyen – Pelagio Luna
  • Se enfrentan 3 partidos políticos: Radicales, los Conservadores y unos pocos Socialistas que habían logrado afianzarse en la ciudad de Bs. As. Lisandro de la Torre quiso unificar a liberales y conservadores de distintas provincias en el Partido Demócrata Progresista pero no lo pudo conseguir.
  • El Radicalismo era un partido político bastante organizado de alcance nacional, apoyado por comités distribuidos en todo el país.
  • Los conservadores eran un grupo heterogéneo de ideas políticas, poco organizado, pero convencidos de su triunfo electoral. Formaban parte del mismo todos los políticos que habían llegado al poder en 1880 de la mano de Julio Argentino Roca, es decir representaba al oficialismo.
  • Triunfa el radicalismo y se convierte en el primer presidente electo según la ley Saenz Peña.
  • Fue un gobierno nacionalista y popular.
  • Yrigoyen representaban a los sectores bajos y medios de la sociedad que desde principio de siglo se oponían a la conducción política de la vieja dirigencia oligarca. Estos sectores habían sufrido un cambio intelectual debido a su preparación educativa gratuita (ley 1420), y exigían su participación política y mejoras de las condiciones laborales.
  • Surgieron los primeros sindicatos que se reproducen por todo el país presionando cada vez mas al gobierno. Tenían una postura mas moderadora frente a los anarquistas, aceptaban el capitalismo y creían en la negociación mediante el diálogo.
  • Su gobierno trató desde un primer momento repartir mas equitativamente las riquezas del estado y las ganancias generadas del modelo agro exportador vigente.
  • Trato de mantener un diálogo fraternal entre el estado-patronal-obreros aunque muchas veces las manifestaciones sociales se les escapaba del control.
  • Debió soportar los efectos de la Primera Guerra Mundial, ya que hubo una caída importante de las exportaciones durante los 2 primeros años de su gobierno.
  • La economía sufría de una importante inflación y los sueldos caían constantemente, por otro lado disminuyó notablemente las exportaciones generando desocupación.
  • Trató de gobernar bajo los mandatos de la Constitución, repudió e intentó depurar los actos fraudulentos de las elecciones anteriores.
  • Sancionó leyes tales como la jubilación  de empleados de empresas privadas, jornadas de 8 horas, el descanso dominical, salario  mínimo, contratos colectivos de trabajo.
  • Prohibió el desalojo y aumentos de alquileres.
  • Protegió a los indígenas y los radicó legalmente en sus tierras.
  • Fomento la agricultura y la ganadería, otorgando créditos blandos a los productores.
  • Compró barcos usados e impulsó la Marina Mercante Nacional.
  • Apoyó la explotación del petróleo (encontrado de casualidad en 1907), y creó Y.P.F., frenando el intento del monopolio de empresas extranjeras.
  • Impulsó la nacionalización de los ferrocarriles en manos de los ingleses.
  • Los conservadores aun tenían mayoría en la Cámara de Diputados y Senadores y tuvieron la capacidad de bloquear gran cantidad de proyectos del ejecutivo.
  • Muchas provincias también quedaron en manos de los conservadores, e Yrigoyen apuntó el control a las mismas a través de intervenciones federales, pues consideraba ilegítimos a esos gobiernos que estaban desde antes de las elecciones de 1916.
  • Yrigoyen buscó apoyo en la juventud, en el sector estudiantil, y apoyó la Reforma Universitaria, estos venían pidiendo. El movimiento se originó en Córdoba y protestaban contra la injerencia e influencia eclesiástica en la educación. Además se oponían a los métodos obsoletos de enseñanza. Estos estudiantes habían recibido las ideas socialista de la revolución rusa y mexicana.
  • También intentó un acercamiento con los obreros apoyando algunas huelgas que  los sindicatos decidían realizar como medidas de fuerza para conseguir distintas mejoras laborales.

Conflictos Destacados:

Semana Trágica:

Los obreros de los talleres metalúrgicos Vasena en 1919, demandaban una reducción de la jornada laboral a 8 horas diarias y repudiaban la reducción salarial y el despido arbitrario. A fin de contrarrestar la huelga los empresarios contrataron personal (Liga Patriótica) para que juntamente con la fuerzas del orden persiguieran a los obreros, ocasionando en muchos la muerte. Hubo saqueos a armerías, incendio de iglesias, toma de talleres. El Gral. Dellepiane fue el encargado de repeler la rebelión que duró una semana.

La Patagonia Rebelde:(ampliar el tema)

La caída de las exportaciones y del precio de la lana hizo que se amontonaran totalmente los depósitos de fardos de lanas por falta de compradores. En 1920 y 1921 se generaron huelgas de peones que ya vivían en condiciones inhumanas. En 1922 impulsados por F.O.R.A. (Federación Obrera regional Argentina) exigieron mediante estas huelgas mejoras salariales y condiciones de trabajo. Paralelamente grupos de delincuentes se infiltraron y cometieron desmanes que se lo atribuyeron a los obreros. Los terratenientes reprimieron con violencia estos hechos. Yrigoyen envió al teniente Varela para que resuelva el conflicto y utilizó todo su poder para calmar a los huelguistas, muchos fueron torturados, muertos y fusilados. Algunos escaparon a Chile.

La Forestal:

En 1905 una empresa inglesa adquirió 2.300.000 ha. con bosques de quebracho colorado en la provincia de Chaco y Formosa. Se iba a extraer tanino para curtir cueros. La explotación fue depredadora y nunca se tuvo en cuenta un plan de reforestación de estos árboles, dado que el quebracho tarda 150 años en alcanzar la edad para la extracción del tanino. Pero no solo se explotaron los bosques sino también a todos los hacheros que vivían bajo condiciones de vida lamentable, casi esclavizante. Poca comida, muchas horas de trabajo, sin protección sanitaria, se enfermaban de tuberculosis o los mordía una víbora. La esperanza de vida era de aproximadamente 35 años. El estado nunca controló lo que allí sucedía.

La Vida del Obrero en el BosqueComo Compró Las Tierras
El Monopolio ComercialComprar «La Ley»

Reforma Universitaria:

Fue un movimiento que se inició en Córdoba y se extendió a otras Universidades Nacionales. Los estudiantes reclamaban participación en el gobierno de las facultades, junto a profesores y ex alumnos. Además pedían una modernización y actualización de metodología didácticas, profesores y planes de estudios, y se oponían a la injerencia eclesiástica   en la conducción de la misma. Yrigoyen apoyó la reforma y la misma se llevó a cabo con éxito.

Gabinete Presidencial:
Hipólito Yrigoyen
Vicepresidente: Pelagio B. Luna

MINISTROS
Agricultura: Honorio A. Pueyrredón, Alfredo Demarchi, Eudoro Vargas
Gómez y Carlos J. Rodríguez.
Guerra: Elpidio González y Julio Moreno.
Hacienda: Domingo Salaberry.
Interior
: Ramón Gómez y Francisco Beiró.
Justicia e Instrucción Pública:
José E. Salinas.
Marina: Federico Álvarez de Toledo, Julio Moreno y Tomás Zurueta.
Obras Públicas:
Pablo Torello.
Relaciones Exteriores y Culto:
Carlos A. Becú y Honorio A. Pueyrredón.

Ver: Yrigoyen y el petróleo argentino

SITUACIÓN INTERNACIONAL:

  • En 1914 comienza la Gran Guerra Mundial, Argentina se mantuvo en una posición neutral, pues quería mantener el negocio con los clientes tradicionales como Inglaterra.
  • Alemania hunde un barco de EE.UU. y este país decide entrar en el conflicto. Argentina sigue neutral, y comienza un alejamiento de los EE.UU.
  • Triunfó la revolución del proletariado, dirigido por Lenín, en Rusia. El zar fue destituido y los obreros, soldados y campesinos se hicieron del poder politizo ruso.

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AMPLIACIÓN DEL TEMA:

Al acercarse el fin de la primera presidencia de Yrigoyen reúne la Convención Radical para elegir candidato y, contra opinión de la mayoría de los delegados que proponen un vi y honrado radical, Yrigoyen impone a Marcelo T. de Alvear Lo elige porque siendo extraño al partido, sin este apoyo, tendrá que confiar la orientación política de su gobierno a Yrigoyen Pero sus planes fallan pues ya en la Presidencia, Alvear el entre sus ministros solo un hombre de confianza de Yrigoyen poco a poco, va echando por tierra las conquistas y la actitud antiimperialista del caudillo radical.

En 1923 se produce una nueva división del partido radical y en las elecciones internas triunfa la tendencia de Yrigoyen, que se seguirá llamando Unión Cívica Radical, frente a la minoría que apoya a Alvear —la Unión Cívica Radical Antipersonalista.

La segunda presidencia y el fin: Pero el desprestigio del gobierno de Alvear arrastra también a los antipersonalistas y eleva la personalidad de Yrigoyen.En las elecciones para gobernador en Salta, Tucumán, Santa Fe y Córdoba, entre balas, grandes manifestaciones y atentados, triunfa el yrigoyenismo.

Ya casi nadie duda del resultado de las próximas elecciones presidenciales y un intento de golpe militar fracasa. Se distribuyen empleos, se encarcela a los radicales, se los amenaza. Pero todo es inútil. Yrigoyen dobla en votos a los adversarios sin aparecer una sola vez en público, sin pronunciar un solo discurso, sin hacer manifiestos ni reportajes. Y el 12 de octubre de 1928, al asumir nuevamente la Presidencia de la Nación, otra vez Yrigoyen es ovacionado.

Pero ahora un cordón de soldados se alinea en la calzada, por orden de Alvear, e impide el desborde de la multitud. Yrigoyen mantiene la política iniciada en su primer gobierno. Cuando el gobierno de Santiago del Estero está a punto de vender a una compañía extranjera 1.700.000 ha. de bosques fiscales lo impide. También interviene como arbitro entre las compañías tranviarias de Rosario y sus obreros, fallando a favor de estos últimos. Además, en una entrevista con el presidente electo de Estados Unidos, Hoover, le plantea con franqueza que el gobierno argentino ve con preocupación la política norteamericana de desconocimiento de la soberanía de aquellos países donde los ciudadanos norteamericanos tienen intereses. Hoover le contesta que repudia esa política intervencionista e Yrigoyen le replica que, por supuesto, desaprueba la intervención norteamericana en Nicaragua. Hoover, luego de un silencio, le dice que mientras él sea presidente no intervendrá jamás en los asuntos internos de otros países.

Pero Yrigoyen comienza a mostrar lentamente los signos de la vejez y la lentitud que caracterizó su primer gobierno adquiere ahora enorme gravedad pues paraliza la administración. Los papeles se amontonan en su despacho y se retardan por meses. La oposición lo combate cada vez con más saña y en ella se encuentran ahora también los estudiantes; los militares conspiran y la prensa usa los lemas de las manifestaciones para favorecer el golpe. Lencina, hijo de una familia mendocina de gran arraigo es asesinado y se culpa a Yrigoyen.

Este hecho marca el derrumbe del prestigio del caudillo. En este clima, un joven intenta asesinar a Yrigoyen y es acribillado por la custodia. No pudo recibir golpe más tremendo: el optimismo del viejo caudillo se desploma. Los primeros meses de 1930 nos muestran a un Yrigoyen envejecido, enfermo. Sus enemigos tienen resuelto ya el golpe de Estado.

El desorden administrativo, las arbitrariedades, el asesinato de Lencina, son usados por los diarios para apoyar a los golpistas y a las empresas petroleras —que pierden millones de pesos a causa de la política Yrígoyenista—. En marzo, por primera vez en 17 años, los radicales son derrotados en la Capital en las elecciones para diputados. Otro tanto ocurre en Córdoba.

El pueblo de Entre Ríos se dispone a defenderse por las armas pues se rumorea la intervención a esa provincia; este suceso promueve aguerridas manifestaciones en las calles porterías, Muchos radicales comprenden que Yrigoyen debe abandonar el poder, pero nadie se atreve a decírselo, sobre todo porque él no se da cuenta de su declinación mental. La revolución se espera de un día para otro.

Aparte de los jefes militares, se cuentan entre los golpistas activos, jóvenes de la oligarquía porteña —influidos por ideas fascistas—. Pero el golpe tiene el apoyo de toda la oposición y la indiferencia copular. Violentas manifestaciones estudiantiles precipitan los sucesos y el 5 de setiembre Yrigoyen delega el mando en el Vicepresidente. Es tarde: el 6 estalla la revolución. El viejo caudillo no quiere creerlo y está convencido de que el general Uriburu —jefe del movimiento— no cuenta con el Ejército; sin embargo, ordena al Vicepresidente que no resista. Luego de algunos tiroteos las tropas llegan frente a la Casa Rosada donde ondea la bandera que ofrece la rendición. Grupos de exaltados saquean e incendian, entre otras, la casa radical. José E. Uriburu es ya Presidente Provisional.

Yrigoyen parte a La Plata y allí renuncia a su cargo; mientras tanto, los exaltados han asaltado su casa y quemado sus muebles, sus libros, sus papeles.
A raíz de un intento revolucionario del 8 de setiembre —rápidamente sofocado— Uriburu encarcela a Yrigoyen en el barco de guerra «Belgrano» primero y luego en Martín García. Lo acompañan su ex Ministro del Interior, su hija y su secretaria, que hacen más soportable su soledad. Desde la isla asiste al des-prestigio de la dictadura de Uriburu. El gobierno provisional pretende reformar la Constitución y la Ley Sáenz Peña, interviene la Universidad arrasando con la Autonomía, y, entre otras cosas, inhabilita a Alvear como candidato a la Presidencia de
a Nación.

En 1931 se realizan las elecciones y triunfa el candidato de los conservadores: Agustín P. Justo. En febrero de 1932, un día antes de la transmisión del mando, termina el cautiverio de Yrigoyen. Una multitud lo espera tanto en su llegada al puerto como en la casa de su sobrino, donde se alojará.

También en las calles se organizan manifestaciones que vitorean a Yrigoyen y lanzan gritos hostiles contra el gobierno. El pueblo de Buenos Aires, a pesar del silencio de los diarios, se entera de que «el viejo» ha vuelto.

Durante los meses siguientes ejerce la jefatura del radicalismo. Su salud ha mejorado y se lo ve —como siempre— sereno, amable, sentencioso. A! descubrirse una conspiración de algunos militares radicales, Yrigoyen es recluido otra vez en Martín García aunque no haya intervenido en ella. Tiene 80 años. A mediados de enero de 1933 regresa a Buenos Aires por consejo médico. Se lo ve muy enfermo y se habla de una vieja afección bronquial. Se teme un cáncer.

A pesar de una breve mejoría, su mal se agrava a principios de julio. Los diarios dan la noticia y una multitud comienza a reunirse frente a su casa. El 3 de julio a las 7 y 20 de la tarde, se abren los balcones y un hombre pide a los presentes que se descubran. Luego dice: «En este momento acaba de morir el defensor más grandes que haya tenido la democracia en América. Pero no ha muerto. ¡Vive ciudadanos! ¡Vivirá siempre! ¡Viva el doctor Hipólito Yrigoyen!» La muchedumbre contesta con un ¡Viva! y espontáneamente canta el Himno Nacional.

Fuente Consultada: Enciclopedia  Argentina: Mi País, Tú País Hipólito Yirigoyen Fasc. Nº 72 Editorial Centro Editor de América Latina S.A.

 

Bombardeo en Plaza de Mayo Causas y Consecuencias

CAUSAS DEL BOMBARDEO A PLAZA DE MAYO

El 16 de junio, aviones navales arrojan bombas sobre la Casa de Gobierno, que debía ser asaltada por infantes de Marina: Perón no se encuentra allí. La CGT convoca una concentración en Plaza de Mayo; el bombardeo con mas de 30 aviones deja 300 muertos y unos mil heridos. Al atardecer, Perón anuncia que el movimiento ha sido sofocado, y poco después se produce el incendio de las iglesias.

Hay 800 detenidos; se disuelven la Infantería de Marina y la Aviación Naval; suicidio del contraalmirante Gargiulo, uno de los jefes sublevados. El 5 de julio Perón propone una tregua política, anuncia el fin de la revolución peronista y convoca a la pacificación.

El día había amanecido lluvioso; la temperatura no superaba los 4 grados y la rutina de la ciudad era la normal. A las 12.40 se arrojaron 10 toneladas de bombas que provocaron más de 300 muertos entre mujeres, trabajadores y niños. Muchos más de 50 fueron reconocidos en las morgues por sus delantales blancos. Entre quienes allí cayeron había peronistas, antiperonistas, católicos, creyentes de todo credo, ateos, todos argentinos asesinados en nombre de Cristo, de la libertad y de la democracia.

GOLPE DE ESTADO:
EL 16 DE JUNIO DE 1955 TREINTA AVIONES DE LA MARINA DE GUERRA Y LA FUERZA AÉREA DESCARGARON CATORCE TONELADAS DE BOMBAS SOBRE PLAZA DE MAYO:

Era un día de semana. Era el 16 de junio de 1955. Se esperaba el medio porque estaba previsto el paso de una formación de aviones militares en desagravio a la quema de la bandera nacional ocurrida días antes. Había cierta cantidad de curiosos algo expectantes, periodistas y sobre todo, un número importante de peatones y transeúntes que iban o venían de sus lugares de trabajo, un lugar repleto —como se sabe— de oficinas públicas.

Incluso se pensaba que por las condiciones climáticas el paso de los aviones iba a ser suspendido para mejor oportunidad. Pero de golpe aparecieron sobre el horizonte y enfilaron hacia la Plaza de Mayo.

Inmensos fueron la sorpresa y estupor de todos los presentes cuando comprobaron en carne propia que esos aviones descargaban sus metrallas y bombas sobre sus humanidades y la Casa de Gobierno.

Uno de los bombazos horadó de lleno un ómnibus de transporte de pasajeros, despanzurrándolo por completo. Otro impacto pegó sobre un transporte escolar repleto de niños provincianos de visita en la gran ciudad, que iban a ir a saludar a su despacho al Presidente de la República.

Se trataba de un golpe militar con el fin de derrocar a Juan Domingo Perón e incluso asesinarlo. Eran aviones de la Marina de Guerra en su gran mayoría y algunos de la Fuerza Aérea. Los aviones marineros eran veinte North American-AT 6; cinco Beechcraft-AT 10 y cincoCatalina. Se calcula que el total de kilogramos arrojados alcanzó los 13.800, es decir casi 14 toneladas de bombas.

Un verdadero genocidio y caso único en la historia de la humanidad en que una fuerza aérea bombardea a sus connacionales y gasta en el intento más kilos de explosivos que los usados por la Luftwaffe alemana en el bombardeo de Guernica, durante la Guerra Civil Española.

Luego de tos primeros momentos de lógica confusión y desorden, las tropas leales al gobierno organizaron la defensa del lugar con fuego antiaéreo y el ataque a aquellos bastiones de los insurrectos, tales como el Ministerio de Marina. Un número importante de civiles peronistas tomó por asalto las armerías del centro y se sumó a la defensa, a su vez acrecentada por cantidades de camiones llenos de obreros que venían de los barrios capitalinos más humildes y del conurbano bonaerense, que padecieron así, los estertores del bombardeo aéreo.

Resulta insólito, cínico, el argumento esgrimido por los agresores para justificar tantas muertes: Apenas comenzó el bombardeo, la CGT dispuso el cese de actividades en la ciudad y la inmediata concurrencia con sus afiliados a la Plaza de Mayo. Esta determinación absurda fue la principal causa de la crecida cantidad de víctimas que cayó esa tarde”. (1)

Con el tiempo se conocieron algunos de los nombres y apellidos de aquellos civiles y militares que se alzaron contra la Constitución Nacional con el fin de dar un golpe de Estado. Entre los aviadores genocidas estaba el primer teniente de aeronáutica Osvaldo Cacciatore, luego ya como brigadier, intendente de la ciudad de Buenos Aires durante la dictadura del general Lanusse (26-3-71/25-5-73).

También descargaron sus bombas sobre el pueblo indefenso, el teniente de navío Carlos Massera, hermano de Emilio, quien luego como almirante sería dueño de vidas y propiedades en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), durante la última dictadura militar.

Otro dato: el único civil beligerante que acompañaba en los aviones que bombardeaban y se recluye en Uruguay —es decir que ametralló y tiró bombas— fue Miguel Ángel Zavala Ortiz, luego canciller del gobierno radical de Arturo Illia. Para colmo, quien esperaba en la vecina orilla a los aviadores alzados, para gestionarles asilo y hospedaje, era Suárez Mason. Sí: el mismo Guillermo Suárez Mason, quien como general, 22 años más tarde estará a cargo de varios centros clandestinos de reclusión, de torturas y de desapariciones, bajo la responsabilidad del Cuerpo de Ejército que él comanda.

Es por demás evidente que toda esta gente de haber sido dada de baja y sancionada como correspondía oportunamente, le hubieran evitado a nuestra nación muchos momentos de tristeza, dolor e intolerancia. Por el contrario, con el triunfo de la autodenominada “Revolución Libertadora” —tres meses más tarde— fueron reincorporados a sus cargos militares y aun ascendidos en el escalafón militar. Lo concreto, lo inadmisible, es que un hecho salvaje que produjo alrededor de 350 muertos y más de 2.000 heridos nunca tuvo culpables ni condenados por la Justicia.

Un muchachito joven, de clase acomodada, circunstancialmente fuera del país, vio con claridad lo que ocurría. Era Ernesto “Che” Guevara. Le escribirá a su madre, desde México, en una carta fechada el 20 de julio de 1955: “… para quienes no hay escapatoria posible ante la historia es para los mierdas de los aviadores que después de asesinar gente a mansalva se van a Montevideo a decir que cumplieron con su fe en Dios; es impresionante (que en nuestro país) la gente llore porque le quemaron su iglesia dominguera (hace referencia a la quema de iglesias —en represalia a los bombardeos— por una turba anticlerical que veía a la jerarquía eclesiástica involucrada en los hechos), pero le parece la cosa más natural del mundo que revienten a la cantidad de ‘negros’ que reventaron. No te olvides (mamá) que muchos de ellos fueron a morir por un ideal”. (2)

(1) Libro Negro de Ja Segunda Tiranía. Autores varios. (Editado por orden del decreto ley 479/56). 1958.
(2) Archivo particular de Roberto Baschetti.

PARA SABER ALGO MAS…
El saldo del 16 de junio: Muchos destrozos, 355 muertos y 600 heridos

Al tiempo que prosigue el bombardeo, los infantes de Marina se dirigen hacia la Casa Rosada y el Ministerio de Guerra. Perón se encuentra en el sexto piso de este ultimo edificio, en la oficina de Lucero, a quien ha encomendado las tareas de defensa y represión.

La batalla dura varias horas. El Ministerio de Marina es rodeado finalmente por el Regimiento Motorizado Buenos Aires y tropas de la I División de Ejército. Los rebeldes esperan refuerzos, que no llegan nunca.

Al caer la tarde, a las 17:45, la sublevación está aplastada. Los amotinados que se atrincheraron en la sede naval se rinden. Son detenidos los contralmirantes Aníbal Oli-vieri —ministro de Marina, plegado a la insurrección—, Toranzo Calderón y Benjamín Gargiulo, al mando de la infantería de Marina.

Este último se suicida poco más tarde. En medio de la refriega, la CGT, a través de Eduardo Vuletich, ofrece al gobierno la participación de los obreros para reprimir el intento gol-pista. A esto, Perón responde enérgicamente cjue esa tarea corresponde a las Fuerzas Armadas y, más precisamente, al Ejército. Sin embargo , es de hacer notar que en el ataque al Ministerio de Marina intervienen grupos de obreros armados junto con los soldados leales.

Los pilotos causantes de la masacre vuelan a Montevideo y en uno de los aviones viaja el radical unionista Zabala Ortiz, así como otros complotados civiles. El saldo es, según el informe oficial, de 355 muertos y más de 600 heridos, la mayoría inocentes ciudadanos que transitaban por Plaza de Mayo.

A las 18:00 habla Perón a todo el país. Afirma que el levantamiento ha sido sofocado y que la situación está bajo el control de las fuerzas leales. Pide calma a la población.

En el libro «Del poder al exilio…», Perón señala que esa vez «insistí en rogarle al pueblo que evitara los excesos y se abstuviera de reacciones inconsultas. Dije que toda represión ilegal nos pondría en un mismo nivel con los rebeldes y que entonces seríamos juzgados con el mismo desprecio.

Fue en esas circunstancias que algunos grupos de facinerosos, intentando sacar provecho del estado de confusión general, prendieron fuego a las iglesias (…) Los incendios iluminaron aquella noche de tragedia —agrega—. El rumor de lluvia y el crepitar del fuego se unían en una sinfonía infernal. Incendiaron la iglesia de San Ignacio, San Francisco, Santo Domingo, San Miguel y San Nicolás de Bari».

A esta lista proporcionada por Perón en 1956, durante su exilio de Panamá, deben agregarse los templos de La Merced, del Socorro, San Juan Bautista, la capilla de San Roque y la Curia Eclesiástica, y las iglesias de Asunción, en Vicente López y Jesús del Huerto, en Olivos. Nunca se aclaró quiénes fueron los responsables de estos incendios, y las especulaciones —sin pruebas— son obviamente ociosas. Lo cierto es que en ese momento el gobierno acusa a los comunistas como causantes de los vandálicos hechos.

La Iglesia y la oposición —eludiendo toda referencia a la masacre del 16—, sacan partido de las circunstancias y distribuyen panfletos en los que se reproducen conceptos de Perón del 1° de mayo de 1953: «Cuando haya que quemar, voy a salir yo a la cabeza de ustedes; pero entonces, si fuera necesario, la historia recordará la más grande hoguera que haya encendido la humanidad hasta nuestros días».

Un confuso episodio que fue protagonizado por Imaz
Uno de los acontecimientos que precipitaron la aceptación de la renuncia del presidente Perón en la madrugada del 20 de setiembre fue el protagonizado por el general Francisco A. Imaz que, según distintas versiones, con una ametralladora en las manos y a viva voz, exigió que se diera curso a la dimisión.

Por lo general, los testimonios difieren. El general Sosa Molina dice que Imaz entró sin armas y que, ante una orden suya, se retiró del 5° piso del Ministerio de Guerra, en donde se reunía la junta. El general Forcher expresa que él fue el que le pidió a Imaz y a los oficiales que lo acompañaban que se retirasen, lo que así hicieron.

El general Tanco señala, en cambio, que Imaz y otros oficiales entraron con las armas en la mano y que él les dijo «cosas irreproducibles», pero que obedeció y se fue.

El general Imaz dijo, simplemente: «No quiero volver a hablar sobre este tema, ya que todo ha sido puntualizado y repetido con lulo de detalles». Se refiere, en este caso, a un informe de los protagonistas ante el estado mayor del Ejército.

El general Fernando Aliaga García afirma que Imaz encabezó la irrupción en la sala donde estaban reunidos los generales acompañado por los oficiales antiperonistas Rosas, Pujol Ricci, Pereyra, Miqri Pereyra potros, mientras que otro grupo se encontraba custodiando el edificio del Ministerio, que había sido copado por ellos, precisamente, para exigirle a la junta militar la aceptación lisa y llana de la renuncia de Perón.

Según el mismo Imaz, la junta pretendía obviar esa dimisión y pasar a resistir militar y civilmente el alzamiento. Tras este golpe de mano, el general insurrecto se hizo cargo del Ministerio de Guerra y todas las decisiones posteriores quedaron en sus manos. (Fuente «Yo Fui Testigo» Cernadad-Halac Libro N° 16)

Gobiernos de Juan Perón

Fuente Consultada:
Los Años del Peronismo 1946-2006 Roberto Baschetti Caras y Caretas
La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina