inmigración europea

Ley de Educacion 1420 Registro Civil Servicio Militar Gobierno Roca

Gobierno Roca: Ley de Educación 1420 – Registro Civil – Servicio Militar

Ley de Educacion 1420 Registro Civil Servicio Militar Gobierno RocaJulio Argentino Roca
Nació en Tucumán en 1843. Fue presidente de la Argentina durante :os períodos: entre 1880 y 1886, y entre 1898 y 1904. Murió en Buenos Aires en 1914.

Durante su primer gobierno, Roca explicó que «la práctica de la libertad de las instituciones federales, sin revueltas ni motines, hace el estado normal del país, debido «principalmente a los progresos de la razón pública, que ha comprendido por dolorosas experiencias que el desorden trae siempre consigo la pobreza, el atraso y el descrédito».

Durante su gobierno el fortalecimiento del poder central se hizo efectivo a través de varias medidas. Una de ellas fue la reforma monetaria de 1881, que prohibió la circulación de las monedas y los papeles moneda provinciales y unificó el sistema monetario argentino con la emisión de un papel moneda único, respaldado por el Estado.

La reforma monetaria intentaba organizar el mercado nacional solucionando la anarquía monetaria reinante en las provincias, que dificultaba las transacciones. En 1884, mediante una ley se adoptó formalmente el patrón oro (papel moneda convertible), en un intento de vincular la moneda interna a la externa, ya que el oro era el medio de pago internacional. La misma ley autorizó a cinco bancos a emitir moneda. El sistema de convertibilidad tuvo corta vigencia y se suspendió en 1885.

En 1884, se creó el Estado Mayor del Ejército y se establecieron diversas disposiciones para consolidar el Ejército nacional, que en 1901 culminaron en la Ley de servicio militar obligatorio.

La Ley de Territorios Nacionales (1884) puso bajo jurisdicción directa del Poder Ejecutivo nueve gobernaciones creadas en los territorios conquistados y ocupados entre 1879 y 1884: Tierra del Fuego, Chubut, Santa Cruz, Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chaco, Formosa, Misiones.

Dos leyes –la Ley 1420 y la ley de creación del Registro Civil– traspasaron a la jurisdicción estatal funciones que tradicional-mente se había reservado la Iglesia Católica. La Ley 1420, que estableció la educación primaria gratuita, laica y obligatoria rara niños de 6 a 14 años, fue sancionada en 1884 tras ásperos y prolongados debates .teológicos entre liberales y católicos, que ascendieron el ámbito parlamentario.

La creación del Registro Civil (1884) puso bajo la esfera del Estado el registro de los nacimientos y las defunciones, y años más tarde, una nueva ley estableció el matrimonio civil. Las tensiones entre la Iglesia y el gobierno llevaron a la expulsión del Nuncio Apostólico y a la ruptura de las relaciones con el Vaticano. Estas leyes, además de su afán centralizador y secularizante, tuvieron  entre otros objetivos facilitar la integración de los miles de inmigrantes pertenecientes a distintos credos y nacionalidades.

Servicio Militar Obligatorio: El país no estaba preparado para utilizar los instrumentos de guerra adquiridos con premura por el presidente anterior. Faltaban jefes técnicamente capaces, personal especializado, tripulaciones instruidas, arsenales, armamentos, etc.

La creación del ministerio de Marina, a cargo de Martín Rivadavia, permitió el aprovechamiento de la escuadra adquirida con tantos sacrificios. Se iniciaron entonces las obras del Puerto Militar o Puerto Belgrano, que seria la mayor base en su género en América del Sur. y se habilitó el apostadero de Río Santiago. Con el objeto de modernizar el ejército, y con la colaboración del genera) Luis M. Campos, se creó la Escuela Superior de Guerra y la Escuela Normal de Tiro.

El coronel Pablo Ricchieri, segundo ministro de Guerra, inició una nueva era en la organización militar. Convirtió al ejército argentino en un organismo moderno y eficiente, superando el sistema de la Guardia Nacional. En diciembre de 1901 se promulgó una ley sobre la organización de) ejército y el servicio militar obligatorio: la llamada Ley Ricchieri.

LA LEY DE EDUCACION 1420. En 1884. satisfaciendo un proyecto del Congreso Pedagógico convocado por el poder ejecutivo en 1882, se sancionó la ley 1420. de Educación Común  cuyas disposiciones básicas son:

• instrucción primaria obligatoria, gratuita y gradual para todo niño de seis a catorce años de edad;
• división de la capital de la República y territorios nacionales en distritos escolares, con sus escuelas correspondientes:
• impartición optativa de la enseñanza religiosa en las escuelas únicamente antes o después de las horas He clase, por los ministros de los diferentes cultos:
• creación de jardines de infantes y escuelas ambulantes
• obligatoriedad de la vacunación antivariólica. Sobre estas bases se desarrolló favorablemente la enseñanza primaria argentina en las décadas siguientes
.

CREACIÓN DEL REGISTRO CIVIL. También por iniciativa de Roca, se sancionó la ley nacional de Registro Civil. La ley de matrimonio civil se aprobó en 1888.

Ambas leyes provocaron la reacción de la oposición. Los grupos católicos, unidos en la Asociación Católica de Buenos Aires, actuaron como un verdadero partido político, llevando como representantes al Congreso a José Manuel Estrada y Pedro Goyena.

La oposición de los sectores católicos estaba destinada a defender la preponderancia hasta entonces que la iglesia había tenido en estos asuntos. La ley 1420 suponía suspender la obligación de la enseñanza de religión en las escuelas y la ley de registro civil quitaba a la iglesia el monopolio de las inscripciones de nacimientos , matrimonios y defunciones, lo que culminó con el rompimiento de relaciones con la Santa Sede.

CONGRESO PEDAGÓGICO: El 10 de abril de 1882 el Congreso Pedagógico quedó inaugurado solemnemente en la ciudad de Buenos Aires, integrado por representantes de todas las provincias y por delegaciones de Brasil, Solivia, Uruguay y Paraguay.

Los miembros eran profesores, educadores en general, directores de grandes establecimientos y ex ministros de Instrucción Pública. Los más notables educadores argentinos y de los países vecinos participaron de sus deliberaciones. Para presidir sus sesiones el Congreso designó al doctor Onésimo Leguizamón, mientras que los doctores Jacobo Várela y José M. de Estrada actuaron como vicepresidentes.

El tema central del Congreso era la organización de la educación para promover su progreso. Sin embargo, desde unos cuantos años atrás en distintos puntos de la nación se había iniciado un enfrentamiento entre católicos y liberales, por la defensa que estos últimos hacían de la instalación de diversas instituciones progresistas (cementerios públicos, matrimonio civil, registro civil, etc.) que no eran admitidas por los primeros, atrincherados en tradiciones seculares. En consecuencia, la laicidad o religiosidad de la enseñanza no podía estar ausente en las deliberaciones del Congreso y, por el contrario, el debate sobre ese tema fue predominante. En las sesiones preparatorias del Congreso existía la impresión de que las dos tendencias opuestas se enfrentarían en las deliberaciones.

El 14 de abril los católicos presentaron el siguiente despacho: «Consideramos: que la religión es el necesario fundamento de la educación moral; que la sociedad argentina es una sociedad católica; que la Constitución Nacional consagra en las instituciones este carácter de la sociedad; que la llamada laicidad turbaría profundamente la concordia social: «El Congreso, en homenaje a Dios a los derechos de la familia, ala ley y a la paz pública, declara: Que la Escuela Argentina debe dar una enseñanza esencialmente religiosa».

El Congreso Pedagógico de 1882
«[…] En la sesión de clausura […] fueron leídas las conclusiones -divididas en siete capítulos-, las que pueden sintetizarse así: la futura legislación escolar debe tener en cuenta especialmente el establecimiento de la obligatoriedad de la instrucción común, la gratuidad y la graduación de la enseñanza, la educación de los adultos en los cuarteles, fábricas y establecimientos agropecuarios, la enseñanza en los distritos rurales, el mínimun de enseñanza obligatoria, la coeducación, la supresión de los premios y la eliminación de los castigos, la construcción de locales y la provisión de mobiliario y útiles adecuados, la obligación de la vacunación y la revacunación, la creación de rentas propias y suficientes, la organización y dotación de personal docente, la elaboración de programas y métodos de enseñanza, la educación de sordomudos, etcétera.

El Congreso Pedagógico de 1882 tuvo una trascendental importancia. […] Su proyección inmediata fue la ley 1420, del año 1884, sobre la enseñanza universal, obligatoria, gratuita y laica. Ahora bien: la ley 1420, extendida a todo el país, en forma indirecta,» por la influencia ejercida sobre la pertinente legislación oficial, y de modo directo, por la acción de los planteles creados en virtud de la ley 4874, del año 1905, no sólo sirvió para elevar rápidamente el nivel cultural del país, por la gestión de la escuela pública u oficial (sin perjuicio del estímulo brindado a la iniciativa privada) con intervención del Consejo nacional de Educación, sino que contribuyó también -entre otros logros- a afianzar la unidad nacional, favorecer la movilidad social, alentar la participación política y garantizar la paz social.»


HÉCTOR FÉLIX BRAVO. «El Congreso Pedagógico del 1882».
En HÉCTOR FÉLIX BRAVO (comp.). A cien años de la Ley 1420.
Buenos Aires, CEAL, 1985.

Ley N° 1420 de educación común (8 de julio de 1884)
Articulo 1° — La escuela primaria tiene por único objeto favorecer y dirigir simultáneamente el desarrollo moral, intelectual y físico de todo niño de seis a» catorce años de edad.

Art. 2′ — La instrucción primaria debe ser obligatoria, gratuita, gradual, y dada conforme a los preceptos de la higiene.

Art. 4° — La obligación escolar puede cumplirse en las escuelas públicas, en las escuelas particulares o en el hogar de los niños; puede comprobarse por medio de certificados y exámenes, y exigirse su observancia por medio de amonestaciones y multas progresivas, sin perjuicio de emplear en caso extremo la fuerza pública para conducir los niños a la escuela.

Art. 5° — La obligación escolar supone la existencia de la escuela pública gratuita al alcance de los niños de edad escolar, […].

Art. 6° — El mínimum de instrucción obligatoria comprende las siguientes materias: lectura y escritura; aritmética (las cuatro primeras reglas de los números enteros y el conocimiento del sistema métrico decimal y la lev-nacional de monedas, pesas y medidas); geografía particular de la República y nociones de geografía universal; de historia particular de la República y nociones de historia general; idioma nacional; moral y urbanidad; nociones de higiene; nociones de ciencias matemáticas, físicas y naturales; nociones de dibujo y música vocal; gimnástica y conocimiento de la Constitución Nacional.

Art. 8° — La enseñanza religiosa sólo podrá ser dada en las escuelas públicas por los ministros autorizados de los diferentes cultos, a los niños de su respectiva comunión, y antes o después de las horas de clase.

Articulo 10° — La enseñanza primaria para los niños de 6 a 10 años de edad, se dará preferentemente en clases mixtas bajo la dirección exclusiva de maestras autorizadas.

Fuentes Consultadas:
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz
de Miretzky – Mur – Ribas  – Royo
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Argentina y El Mundo Astolfi José C.
Enciclopedia Historia Argentina Tomo 13
La Argentina Historia del País de y De Su Gente María Sáenz Quesada

Biografia de Vasco da Gama Vida y Obra Viajes de Vasco de Gama

Biografía de Vasco da Gama Vida y Obra
Viajes de Vasco de Gama

vasco de gama

Gama, Vasco da (c. 1469-1524), explorador y navegante portugués, fue el primer europeo que llegó a la India por la ruta que rodea África, dando por finalizada la búsqueda que Enrique el Navegante comenzara ochenta años antes.

Nació en Sines, Alentejo (en la actualidad conocido como Baixo Alentejo). Durante su juventud luchó en las guerras contra Castilla.

El rey de Portugal, Manuel I el Afortunado, le encargó la misión de llegar a la India por mar, zarpando de Lisboa, con cuatro barcos, el 9 de julio de 1497.

En noviembre rodeó el cabo de Buena Esperanza (que fue bordeado por primera vez en 1488 por el también navegante portugués Bartolomeu Días de Novaes); después se detuvo en Malindi, en la costa este de África.

Con la ayuda de un guía, que consiguió a través de unos mercaderes indios en ese mismo puerto, Gama siguió su viaje rumbo al este, para el 20 de mayo de 1498 llegar a Calicut (actual Kozhikode), en la costa de Malabar, en la India, donde debido a la hostilidad de los comerciantes musulmanes no pudo crear un puesto comercial portugués. Además, hubo de negociar su salida del puerto de Calicut antes de regresar a Portugal, en 1499.

En su país fue recibido con elogios, recompensado económicamente y autorizado a usar dom delante de su nombre. Para continuar los descubrimientos de Gama fue enviado a la India Pedro Álvares Cabral, que tuvo más suerte en el establecimiento de un puesto comercial portugués en Calicut.

Cuando se supo en Portugal que en el puesto creado por Cabral había sucedido una masacre, Gama, que ya había sido nombrado Almirante de la India, recibió el encargo de vengar la salvaje acción. Mientras se dirigía a Calicut fundó varias colonias en Mozambique y Sofala (que en la actualidad está integrada en Mozambique), en el este de África. Cuando llegó a Calicut, Gama subyugó a sus pobladores y obligó al rajá a restaurar la paz.

Después, abandonó la India y zarpó rumbo a Portugal, en 1503, con una valiosa carga de especias. Durante los siguientes 20 años no realizó ningún servicio como navegante, pero recibió el título de conde de Vidigueira en 1519. Cinco años más tarde fue nombrado virrey y viajó a la India con la misión de acabar con la creciente corrupción de las autoridades portuguesas de la colonia. Gama desembarcó en la India en el otoño de 1524, pero falleció en Cochin a los tres meses escasos de su llegada.

 Vasco da Gama llegó a Kozhikode

Una Triste y Dura Historia de Respeto

 Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos. Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales pro­ductos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

 El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y 55 hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral doblé el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comercia les, negociando un completo tratado con el zamorin. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre, el rey Manuel se enfadé pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo había hecho en 1498.

 Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que venían de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y les exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar el dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama conté “380 hombres y muchas mujeres y niños”.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molesté con regalos para el zamorín ni presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorin y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones de paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían nudos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos. Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase unacena con tales bocados.

La horripilante táctica funcioné. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza naval permanente de cinco barcos.

CRONOLOGÍA DEL VIAJE DE GAMA:

8 de julio de 1497.
Las cuatro naves destinadas a la gran aventura zarparon del puerto de Lisboa. Entre los 160 hombres que componían la tripulación, figuraba también Bartolomé Días. Por orden del rey, debía desembarcar en Mina (golfo de Guinea) para asumir la dirección de ana importante factoría comercial en aquella colonia portuguesa.

14 de julio.
Después de doblar la isla de Madeira, las carabelas avistaron el cabo Nao y dejaron atrás el vecino cabo Boj ador. Este punto era llamado «finis Africae«, o sea límite extremo de África, hasta 1434, año en que el navegante Gil Eannes había logrado superarlo.

16 de julio.
Las carabelas echaron ancla en una bahía de la isla llamada de Santiago, en el archipiélago de Cabo Verde. Aquí Bartolomé Días se separó de los tripulantes de la expedición para proseguir el viaje por la Guinea Portuguesa. Hacia fines de julio, Vasco de Gama impartió órdenes para reanudar el viaje.

Mediados de octubre.
Después de semanas y semanas de navegación en el océano, durante las cuales una violenta tormenta amenazaba destruir a la San Gabriel, las carabelas cruzaron la línea del ecuador. Se encontraban, pues, en el hemisferio de la Tierra donde, según los sabios antiguos, la nave que osara entrar se precipitaría en los abismos.

8 de noviembre.
«¡Tierra! ¡Tierra!» gritaron los vigías. Después de 7.000 kilómetros de océano, semejante grito hizo regocijar a todos de alegría. Vasco de Gama ordenó desembarcar en una bahía, a la que llamó de Santa Elena. Después de algunos días se reanudó la navegación.

 22 de noviembre.
Alcanzado el extremo límite de África, los vigías avistaron el cabo de Buena Esperanza. ‘ Según una antigua leyenda, recogida por Camoens en su poema Os Lusiadas, la imponente mole rocosa de este cabo era habitada por el gigante Adamástor, el «Genio de las tempestades». Se decía también que Adamástor desencadenaba su furia dando muerte a todos aquellos temerarios que intentaran aventurarse en las proximidades de su morada. Después del audaz viaje de Bartolomé Días, ¿qué valor podía tener semejante leyenda? Y en verdad, sin temor alguno, Vasco de Gama impartió la orden de doblar el tan temido cabo. Ahora las cuatro carabelas afrontaban el océano índico.

Navidad 1497.
Luego de costear el litoral oriental del continente africano, las carabelas echaron anclas en una bahía, a la cual, por la fecha, Vasco de Gama impuso el nombre de «Porto Natal».

7 de enero de 1498.
Prosiguiendo la navegación costera, las carabelas se hallaron a la vista de un río en cuyas aguas navegaban muchos barcos de vela tripulados por negros. Vasco de Gama averiguó que se trataba de cafres, habitantes del reino de Monomotapa. Vasco de Gama bautizó esa comarca con el nombre de«Terra da boa xente».

Mediados de febrero.
Las carabelas portuguesas echaron anclas en la desembocadura del Zambeze. Vasco de Gama vino a saber que a este territorio llegaban los mercaderes árabes y que las Indias no eran desconocidas para aquellas poblaciones negras. Alborozados por la noticia llamó a ese río «Rio das Boas Sinaes» (Río de las Buenas Señales).

14 de abril.
Después de haber permanecido durante algunos días en Mozambique, los exploradores hicieron una nueva escala en Mombasa. ¿Por qué Vasco de Gama continuó navegando a lo largo de la costa africana, en lugar de dirigirse hacia la India? La razón estaba en que le fue encomendada la tarea de determinar la configuración de la costa oriental de África. De acuerdo con sus observaciones se pudo diseñar un mapa del continente ajustado a la realidad.

20 de mayo.
Luego de haber zarpado del, puerto de Melindi en los primeros días de mayo, con el alba del 20 las carabelas echaron anclas en Calicut, sobre la costa de Malabar. Después de más de 10 meses de’ navegación se había alcanzado la gran meta. ¡La ruta marítima para llegar a las Indias Orientales había sido finalmente descubierta».

Las Carabelas de Cristobal Colón

Los Galeses en Argentina Tehuelches y Galeses La Inmigracion

La Inmigración de Galeses en Argentina
Tehuelches y Galeses

HISTORIA DE LOS GALESES EN LA PATAGONIA ARGENTINA: Descendientes un pueblo orgulloso de su independencia, los galeses su país anexado por los ingleses en 1284. Será sin embargo a partir d siglo XIX cuando, en aras de la Revolución Industrial y su necesidad de explotar los ricos yacimientos carboníferos de Gales, Inglaterra ocupó efectivamente su territorio y persiguió sus expresiones culturales, incluyendo la lengua gaélica.

Cuando los galeses fueron sometidos por los ingleses, un grupo muy radicalizado decidió emigrar hacia nuevas tierras para fundar una nueva vida en libertad. Fue así que en una pequeña goleta, llamada La Mimosa emprendieron la marcha a través del océano. Llegaron a Puerto Madryn y fueron estableciendo colonias mientras marchaban en busca de un lugar que se asemejara más a aquel que habían dejado en su lugar de origen. Fue así que atravesaron la Patagonia hasta llegar a Trevelin (Tres Molinos), ubicada a pocos kilómetros de Esquel.

HIstoria de los galeses en argentina

La preservación de cultura y costumbres sería desde entonces un anhelo de los galeses, y muchos partieron hacia nuevos territorios con la esperanza de conservarlos.

Así, los cuáqueros, que poblaron Pensilvania hacia 1680.

Un ministro protestante radicado justamente en los Estados Unidos, Michael Daniel Jones, sería quien, alarmado por la rápida asimilación de sus compatriotas por la sociedad norteamericana, impulsaría el ideal de construir un país exclusivamente galés.

Para ello se buscaron lugares desérticos donde nadie pudiera desvirtuar su identidad.

En 1865, un contingente de 153 galeses desembarcó en el golfo Nuevo. La falta de agua potable los llevó a internarse en el valle del río Chubut. Eran de raza celta, oriundos de las región sudoccidental de las islas británicas, y ávidos de mantener su propia identidad cultural, circunstancia de la que, por la presión -y, a menudo, la represión- inglesa, nunca habían podido gozar en su tierra de origen. Algunos hablaban su propio idioma gales -un derivado el antiguo celta que aún hoy apasiona a los lingüistas-, pero todos se expresaban en inglés; en la actualidad, muchos de sus descendientes todavía conservan un dejo inconfundible. Es cierto, frente a ellos encontraron una geografía indómita, pero sobre todo, a los indómitos indios liderados por caciques comoFoyel o Shaihueque, para quienes la piel blanca era el recuerdo de antiguas matanzas y expoliaciones. Pese a todo, el 15 de septiembre de 1865, levantaron un caserío, que bautizaron Rawson, en homenaje al ministro que los había apoyado, y, en contra de lo que hasta entonces había sido habitual, sus relaciones con los indios fueron pacíficas. Se basaban en la tolerancia, el comercio de carne, pieles, cueros y plumas de ñandú, y el intercambio de técnicas de caza y recolección.

Una sociedad para la emigración galesa, creada por Jones en el Reino Unido en 1850, fue la que impulsó el desembarco en Puerto Madryn de 153 personas en 1865. La Patagonia era, por entonces, un territorio semidesértico, sin autoridades administrativas estables y carencia total de atención sanitaria y escolar.

Allí habitaban los indígenas tehuelches, que ya comerciaban pacíficamente con quienes llegaban a sus costas, o bien viajaban hasta la lejana Carmen de Patagones para colocar su producción de pieles y quillangos de guanaco o plumas de ñandú. (imagen arriba: Viejo Molino Harinero)

En las nuevas colonias, europeos e indígenas establecieron provechosas relaciones. Los tehuelches enseñaron a los galeses a cazar y pescar cuando las primeras cosechas no fueron suficientes para mantenerlos.

Los proveyeron de caballos, indispensables para la zona, y los instruyeron en su manejo. Encontraban mucho más conveniente comerciar con los recién llegados, mucho más honestos que los aprovechados bolicheros de Patagones. Los galeses les proveyeron los artículos que necesitaban y, a su vez, comercializaron los que les vendían los indígenas.

La sociedad duró hasta que, hacia 1880, el Ejército procedió a ocupar el territorio patagónico y combatir al indígena. Los galeses trataron de defender a sus socios enviando emisarios a Buenos Aires, pero factores políticos hicieron inútiles sus gestiones.

Las colonias galesas gozaron de privilegios otorgados por el Estado argentino, como el de tener su propio gobierno elegido libremente, su correspondiente sistema de justicia y hasta billetes de banco escritos en galés. Con el tiempo, consiguieron prosperar, editaron libros y periódicos en su lengua. Algunos prefirieron otros rumbos, a veces cercanos, tal como otras provincias patagónicas. Varios fueron más lejos, hacia el resto del país, y un grupo llegó a Canadá, donde fundó colonias en Manitoba.

En muchos casos, esos nuevos emigrados volvieron a la Patagonia. La imposición de docentes hispanohablantes, en 1896, fue presionando hacia la asimilación. Luego llegaron al Chubut, como a todo el país, italianos y españoles. La emigración desde Gales cesó hacia 1914 y proliferaron los matrimonios de jóvenes con integrantes de otros grupos étnicos. La individualidád fue diluyéndose.

No obstante, los más viejos aún se expresan en galés y persisten las influencias culturales, desde el culto a la música y la poesía hasta la célebre torta gales a. Sus huellas perduran también en la toponimia que mezcla, en los parajes chubutenses, viejos nombres tehuelches, como Telsen, con designaciones galesas como Trelew, Trevelin o Dolabon.

GALESES Y TEHUELCHES, UNA FELIZ CONVIVENCIA:

Entre las singularidades del movimiento colonizador galés en la Patagonia, podemos anotar s pacíficas y hasta armoniosas relaciones que los colonos mantuvieron con los naturales, a pesar de no contar la nueva Colonia con el respaldo una estructura político militar in situ por parte del Estado Nacional, que obrase como un factor persuasivo de posibles incursiones violentas por parte de la sociedad indígena.

Sin embargo, en el caso de la Colonia, las situaciones de violencia, previas y contemporáneas a la conquista del desierto fueron la excepción y, la convivencia pacífica regla general. Efectivamente, en los primeros tiempos, sumamente duros para los colonos, los Tehuelches los socorrieron proveyéndolos de carne, enseñandoles a manejar las boleadoras y sus técnicas e caza, que fueron incorporadas por los colonos galeses; estos a su vez les correspondían, cuanto podían, con su pan.

Un trato bastante habitual insistía en traer los indígenas un guanaco, el que luego de ser cocido por los galeses, era partido en partes iguales. Desde el punto de vista indígena, la nueva Colonia se le presentaba como una posibilidad alternativa de intercambio comercial más cercano a su circuito de migración nacional y en condiciones de mayor equidad que las que le ofrecían los comerciantes criollos de patagones. Esta situación los impulsé a sostenerla colonia ya apuntalarla en momentos de claudicaron de la misma.

Así sucedió en 1867, cuando los colonos aguardaban en Madryn para ir en busca de otros horizontes, según nos refiere John Daniel Evans en El Molinero: “Hubo amistad entre los colonos y los indios Tehuelches, ellos no querían que abandonemos la Patagonia, lógicamente se preguntaban :Con quiénes vamos a comercializar si no están ustedes?. Nos alentaban para que regresáramos, hasta llegaron a ofrecernos caballos para facilitar nuestro traslado”.

Efectivamente, los bienes de intercambio derivados de la explotación de sus respectivos espacios y de relaciones de intercambio con otros grupos: carne, plumas, cueros, quillangos y mantas por parte de los Tehuelches, se complementaron con los bienes producidos y obtenidos por intercambio comercial con el mundo exterior por parte de los galeses: pan, manteca, leche, yerba y otros “vicios”.

La buena acogida por parte de los Tehuelches, como asimismo el sostenimiento humanitario y económico que estos brindaron a la Colonia, yen parte también por sus acendradas convicciones religiosas, hicieron que los galeses dejasen de lado sus prejuicios sobre la hostilidad y salvajismo de los indígenas, tornando hacia una comprensión y respeto de sus hábitos y costumbres.

Por primera vez desde que comenzase el contacto entre los blancos y los indios, la palabra Chubut, que en araucano significa «tortuoso», tuvo resonancias más armoniosas, La incorporación del riego al cultivo de trigo facilitó la subsistencia e incluso trajo excedentes comerciables. Por supuesto, no todo fue fácil. En el museo de Trevelín aún se ( conserva como una reliquia la pata de Malacara. En 1882, un colono descubrió oro en las aguas del Chubut. Un año después, cuatro galeses se internaron por el valle, hasta alcanzar la confluencia del Chubut con el Lepa. A orillas del arroyo Pescado advirtieron la presencia de indios. Cierta extraña inquietud recorría el aire, por lo cual los galeses decidieron apurar el regreso. En el valle Kel-Klein, su sospecha se vio confirmada, y de la peor manera: una lluvia de alaridos y lanzas arreció contra ellos. Tres no atinaron más que a morir. John Evans, en cambio, agazapado sobre su Malacara, galopó hasta el borde de un cañadón. Ni los mismos indios se animaron a imitar su salto. El gales sobrevivió para contarlo. Hoy, el valle de Kel-Klein se llama Valle de los Mártires.

(Fuente Consultada: Revista HISTORIA Nro. 390)