Jacqueline Bouvier Kennedy

La Crisis del Petroleo:Caida Mundial del Crecimiento Economico

La Crisis del Petróleo
La Caída del Crecimiento Económico

RESUMEN HISTÓRICO:
El impacto y la salida de la crisis:

Una combinación de factores marcó el final de un período de notable crecimiento. La declaración de inconvertibilidad del dólar en 1971 y las devaluaciones del dólar entre 1971 y 1973 pusieron fin al sistema monetario de Bretton Woods. La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de aumentar el precio del crudo en 1973 —y nuevamente en 1979— terminó con el petróleo barato que había lubricado el crecimiento de posguerra.

Como consecuencia de estos cambios se frenó el ritmo del crecimiento económico. Creció la inflación, se redujeron las tasas de crecimiento y aumentó el desempleo. Importantes industrias —incluso sectores industriales enteros— se vieron obligados a reconvetirse: debieron introducir innovaciones tecnológicas, ahorrar energía, reducir sus plantas de personal, etc. Muchas de estas reconversiones contaron con el apoyo de los estados nacionales, que tendieron a privilegiar la mejora de las estructuras productivas por sobre los gastos sociales.

En términos sociales y políticos, la salida de la crisis de la década del ‘70 no fue neutral. En el terreno político, su rasgo principal fue el cuestionamiento teórico y práctico del estado de bienestar. Para sus críticos, enrolados en posiciones que suelen denominarse genéricamente neoliberales o neoconservadoras, el propio funcionamiento del estado de bienestar creaba las condiciones para el estancamiento económico, al limitar los beneficios empresariales y reducir en consecuencia las posibilidades de inversión.

A partir de ese momento, la intervención del estado se caracterizó por una menor preocupación por las reivindicaciones sociales. La ofensiva conservadora tuvo dos líderes principales:

Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos entre 1980 y 1988, y Margaret Thatcher, primera ministra británica entre 1979 y 1990. En el terreno social, el precio pagado por la contención de la inflación y por la reconversión de las industrias obsoletas fue un importante aumento en la tasa de desempleo, particularmente notable en Europa occidental.

Los límites del crecimiento y la cuestión ambiental

En 1972 el Club de Roma publicó un informe titulado “Los límites al crecimiento”. En dicho informe, un conjunto de expertos realizó una evaluación acerca de las posibilidades de continuidad del crecimiento económico en el planeta.

El problema central que planteaba el estudio era, como señala Víctor Urquidi, “el de la capacidad del planeta en que convivimos para hacer frente, más allá del año 2000 y bien entrado el siglo XXI, a las necesidades y modos de vida de una población siempre creciente, que utiliza a tasa acelerada los recursos naturales disponibles, causa daños con frecuencia irreparables al medio ambiente y pone en peligro el equilibrio ecológico global —todo ello en aras de la meta del crecimiento económico, que suele identificarse con bienestar”—.

Las conclusiones del informe eran pesimistas. Más allá de la certeza en sus previsiones, el informe ejemplifica bien una preocupación y un abordaje global que tuvieron creciente difusión desde la década del ‘70 en adelante.

La preocupación por armonizar el crecimiento económico, el mantenimiento de condiciones ambientales adecuadas y la vigencia de una mayor equidad social tuvo un hito en la realización de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, realizada en Río de Janeiro en 1992. La necesidad de la cooperación mundial para conseguir un desarrollo sustentable —o sostenible— fue el eje de las discusiones de la conferencia.

Arabia Saudí, que no creía que su economía pudiese desarrollarse exclusivamente sobre la base de las exportaciones de petróleo, se embarcó en un programa de desarrollo masivo que pretendía no sólo construir refinerías de petróleo, sino también otras «industrias más alejadas de la fuente»: las que se basaban en el petróleo o la energía barata. La zona industrial de Al Juba! constituye un ejemplo de esta estrategia. Petromin, un organismo gubernamental Saudí. y Shell trabajaron conjuntamente en la operación.

PARA SABER MAS….
La respuesta a la OPEP

Sin embargo, incluso esa solidaridad no fue suficiente para mantener los altos precios del petróleo. La recesión en Occidente redujo la demanda de petróleo; entonces empezaron a realizarse esfuerzos por ahorrar el consumo de petróleo, ya fuera substituyéndolo por otros combustibles o utilizando técnicas más eficientes en el consumo de energía.

El carbón y la energía nuclear proporcionaban una fuente alternativa de energía que generó una creciente proporción de electricidad durante la década de los 70. Se exigían y producían coches con motores más pequeños y más económicos, lo que favoreció las importaciones japonesas a Estados Unidos.

Se introdujeron límites de velocidad para ahorrar petróleo, e incidentalmente, salvar vidas. Las fuentes de petróleo que no pertenecían a la OPEP empezaron a ampliarse. El desarrollo más espectacular se produjo en el mar del Norte, donde los altos precios del petróleo y la nueva tecnología hicieron posible la extracción de tal cantidad de petróleo que, a principios de la década de los 80, Gran Bretaña era autosu-ficiente en cuanto al petróleo.

En un intento de evitar la repetición de los sucesos de 1973-1974, 16 Estados formaron el Organismo Internacional de Energía (IEA) a finales de 1974. La organización tenía como objetivo supervisar un sistema para compartir petróleo en futuras emergencias y reducir la posibilidad de tales emergencias estimulando una mayor autosuficiencia en la producción de petróleo. A cambio de compartir el petróleo de los países miembros productores de petróleo —Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido— durante las emergencias, los países no productores de petróleo aceptaron en 1976 un precio mínimo de venta de 7 dólares por barril a fin de proteger su inversión en las fuentes petrolíferas. Ninguna de estas respuestas convenció al mundo de que se había solucionado el problema del petróleo.

En 1978, Paul Erdman publicó su novela The Crash of ’79 en la que predecía una gran guerra originada en Oriente Medio, precipitada por el sha de Persia y la lucha por el petróleo. La ficción demostró ser más exacta que muchas previsiones menos entretenidas, dado que 1979 señaló el comienzo de la segunda crisis del petróleo, iniciada por el derrocamiento del sha de Persia y la interrupción de los suministros de petróleo de Irán.

El precio del petróleo se dobló, pese a que la escasez de petróleo mundial nunca excedió el 4 por ciento y la producción de la OPEP para aquel año llegó de nuevo a un punto cumbre. Durante la primera crisis, las compañías petroleras habían racionado los suministros de petróleo y limitado así las consecuencias que la carrera por el petróleo podía tener. En la segunda crisis controlaban sólo la mitad del petróleo en el comercio internacional y no podían ser tan eficaces. Estados Unidos tan sólo cesó de acumular petróleo en marzo de 1979 y a continuación no pudo tener acceso a las reservas puesto que no se habían instalado las bombas.

El sistema de reparto de emergencia del IEA no fue activado, pese a la solicitud de Suecia, por la dudosa razón de que la activación podría aumentar el pánico. Una segunda oportunidad para que el IEA demostrara su valía surgió en septiembre de 1980, cuando se declaró la guerra entre Irán e Irak. Hacia principios de noviembre, cesaron las exportaciones de petróleo de ambos países, reduciendo las reservas mundiales algo más que en la crisis de 1979. Sin embargo, el precio del petróleo aumentó de 31 a 40 dólares, volviendo a descender a 35,5 dólares a final de año. Los mercados estaban más calmados porque Arabia Saudí aumentó la producción y el IEA alentó a sus miembros a disminuir sus reservas.

La utilización de los ingresos procedentes del petróleo: Los ingresos de la OPEP aumentaron hasta un máximo de 287.000 millones de dólares en 1980, pero la nueva ronda de aumentos de precios estimuló nuevas reducciones en la demanda. Los países de la OCDE redujeron su demanda de petróleo de la OPEP en un 20 por ciento entre 1979 y 1985. En esta última fecha, la OPEP suministraba sólo e! 40 por ciento de la demanda de petróleo en el mundo no comunista, lo cual suponía ganancias de 132.000 millones de dólares. Al año siguiente, el precio del petróleo descendió en casi un 70 por ciento en seis meses. Hacia 1988, los ingresos eran de cerca de 90.000 millones de dólares.

Deseosa de reducir la dependencia de su economía del petróleo, Arabia Saudí se embarcó en una inversión masiva en nuevas industrias, como las industrias químicas, mientras en algunas de ellas ya existía un exceso de capacidad mundial. Al ser un país geográficamente grande con una pequeña población y un monarca tradicional, que limitaba con Estados muy poblados con gobiernos radicales, Arabia Saudí también se sintió obligada a adquirir el equipo de defensa más moderno posible. Mientras el precio del petróleo seguía aumentando, los ingresos procedentes del petróleo permitían al gobiernos saudí financiar estos planes. Cuando el precio del petróleo volvió a caer en 1986, la estrategia económica nacional saudí se hizo insostenible.

El deseo de Arabia Saudí de ajustar su suministro de petróleo a fin de mantener los precios acordados, se evaporó gradualmente cuando aumentaron las dificultades presupuestarias. Con el hundimiento de este pilar de la OPEP, la perspectiva del cártel con un poder de mercado casi desapareció.

La Unión Soviética se podría haber beneficiado de este aumento en los precios, pero la delicada relación con sus mercados petroleros en Europa del Este lo hacía problemático. La Unión Soviética subsidiaba a sus Estados tapón suministrando petróleo por debajo de los precios mundiales. Pero los malos resultados de la economía soviética y de las economías satélite convirtieron este subsidio en una carga cada vez mayor.

Los efectos de la crisis
Las naciones industrializadas de Occidente reaccionaron al boicot y al alza de precios (de 2,59 a 11,65 dólares por barril) con consternación, pero inmediatamente adoptaron sus medidas. Holanda fue la primera en promover el ahorro de energía mediante la prohibición de la circulación automovilística en domingo. Bélgica y Alemania Federal siguieron su ejemplo poco después e impusieron también —como otros países— limitaciones de velocidad. Estas y otras medidas de ahorro demostraron su eficacia.

Aunque al boicot petrolífero había seguido una conmoción en cierto modo beneficiosa, los altos precios de los crudos podían conllevar peligros más graves. Se iba a acelerar la inflación, y en consecuencia el paro y las tensiones sociales. El sistema monetario se vería afectado a nivel internacional cuando los países productores de petróleo invirtieran en el mercado internacional las elevadísimas ganancias obtenidas de la noche a la mañana con igual celeridad.

Finalmente, se desequilibraron las balanzas de pagos de muchos países, puesto que tuvieron que emplear volúmenes de divisas mucho más elevados para hacer frente a las importaciones de petróleo. En 1973 los países del Mercado Común destinaron 16.000 millones de dólares para hacer frente a dichas importaciones, y un año después se elevaban ya a 40.000 millones de dólares.

Especialmente afectados resultaron los países en vías de desarrollo que no poseían petróleo. En conjunto se aceleró la recesión de la economía mundial, independientemente de las demás causas que la habían determinado. Los países industriales no iban a poder seguir aumentando su prosperidad tan rápidamente y a tan bajo precio, a expensas de otras naciones.

Las compañías petrolíferas multinacionales obtuvieron buenos beneficios del embargo y del alza de precios impuestos por los árabes. Habían demostrado ser imprescindibles a la hora de abastecer a los países industriales, y habían invertido ingentes sumas de dinero en nuevas prospecciones, pero el explosivo incremento de sus ganancias suscitó la indignación general.

La tierra oculta todavía más de 90.000 millones de toneladas de petróleo (y los expertos calculan otros 200.000 millones más), pero un consumo anual medio de 3.000 millones de toneladas permite calcular fácilmente que estas reservas se agotarán a principios del siglo XXI, aunque sin duda antes se producirán situaciones de difícil superación.

Aunque los países más dependientes del petróleo tratan de aprovechar otras fuentes de energía, no resulta fácil sustituirlo a medio plazo. En tal caso, es muy probable que la crisis de 1973 no haya sido más que el preludio de otra crisis energética futura, mucho más grave y de alcance mundial.

SÍNTESIS DE LA ÉPOCA

ORIENTE MEDIO se convirtió en un área crucial de la política mundial a partir de la década de 1950. Ello se debió a que los países de Europa occidental, Japón y Estados Unidos se hicieron cada vez nías dependientes de los grandes yacimientos petrolíferos de Oriente Medio. Los mayores depósitos se hallan en las inmediaciones del golfo Pérsico —Arabia Saudí, Kuwait, Irak e Irán— y en Libia (norte de África).

PETRÓLEO Y OPEP
En un principio, estos depósitos de petróleo eran explotados por compañías occidentales. Más tarde, los gobiernos de Oriente Medio se hicieron con el control de sus propias riquezas, ya que estaban en condiciones económicas para hacerlo. En 1960 muchos países productores de petróleo se unieron para fundar la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo). Los precios empezaron a ser más altos.

LA CRISIS DEL PETRÓLEO En 1973, los países occidentales apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kippur contra Egipto y Siria. Los productores árabes de petróleo, unidos en la OPEP, intentaron terminar con ese apoyo cortando los suministros de petróleo. Los precios del crudo se dispararon. Ello causó una grave crisis energética y una inflación (alza general de los precios) que dañó seriamente las economías occidentales, aunque multiplicó la riqueza de muchos productores de petróleo.

NACIONES RICAS Y NACIONES POBRES
Los países árabes productores de petróleo han tenido gobiernos muy diferentes. Algunos, como Kuwait, Arabia Saudí o Libia, tienen poblaciones pequeñas, de modo que la riqueza proveniente del petróleo puede emplearse en educación, sanidad y bienestar social. Otros, como Irak e Irán, están superpoblados. Muchos de sus habitantes son pobres, entre otras cosas porque gran parte de las riquezas generadas por el petróleo se invierten en gastos de guerra.

GOBERNANTES ÁRABES
Algunos de los mayores productores de petróleo, como Arabia Saudí y Kuwait, cuyos gobiernos son conservadores, están dirigidos por jeques (los jefes hereditarios de los árabes) prooccidentales. Otros, como Libia, Irak e Irán, están regidos por gobiernos que se autoproclaman revolucionarios. Como rasgo común, atacan el imperialismo estadounidense y la ingerencia de Estados Unidos en los asuntos extranjeros.

RELIGIÓN ISLÁMICA
En el mundo islámico se ha extendido un malestar general por la consideración que el Islam ha tenido en Occidente. Muchos pueblos de Oriente Medio exigen una modernización a la occidental, con el Islam en un segundo término. Éste fue el camino de Turquía y de su líder Kemal Atatürk (1881-1938) y la de Irán antes de 1979. Otros quieren preservar la religión y las costumbres islámicas, como Arabia Saudí, donde, por ejemplo, el alcohol está prohibido.

FUNDAMENTALÍSIMO ISLÁMICO
Una tercera opción es dinamizar el Islam haciendo de él una religión revolucionaria y opuesta a cualquier influencia extranjera. En 1979 el sha de Persia (1919-80) fue derrocado por los fundamentalistas shiís en Irán, quienes tomaron rellenes estadounidenses, desafiaron a Occidente y establecieron la estricta observancia islámica. En 1981, los fundamentalistas asesinaron al presidente egipcio Anwar el-Sadat (1918-81).

Fuente Consultada: Los Cambios Económicos del Siglo XX Sidney Pollard

La Alianza Para el Progreso: Objetivos en America Latina

Alianza Para el Progreso: Jonh Kennedy y América

Jonh Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917, segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, que fue embajador en Gran Bretaña durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Se graduó por la Universidad de Harvard en 1940, se dio a conocer con la publicación de la ampliación de su tesis universitaria sobre la falta de preparación de Inglaterra para la II Guerra Mundial. Participó en esta contienda como oficial de Marina y fue héroe de la guerra del Pacífico.

ÉXITO POLÍTICO INICIAL De regreso a Boston se afilió al Partido Demócrata y se presentó con éxito a la Cámara de Representantes en 1946. Los votantes de Massachusetts le eligieron al Senado en 1952. En 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier con la que tuvo dos hijos.

Durante su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy completó bosquejos biográficos de dirigentes políticos (1956), con los que obtuvo el premio Pulitzer en 1957.

Después de un intento sin éxito para obtener la nominación vicepresidencial en la lista de Adlai E. Stevenson en 1956, Kennedy comenzó a planear su presentación a la elección presidencial de 1960.

Asumió el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata y reunió en torno suyo a un grupo de jóvenes políticos con talento, en el que se encontraba su hermano y director de la campaña Robert F. Kennedy.

Obtuvo la nominación en la primera votación e hizo campaña con el senador de Texas Lyndon B. Johnson como compañero en las elecciones frente al vicepresidente Richard M. Nixon, nominado candidato republicano para la presidencia.

Obtuvo la victoria en las elecciones por un estrecho margen de 113.000 votos sobre un electorado de 68.800.000, aunque no pudo disponer sino de una reducida mayoría demócrata en el Congreso. Fue el presidente más joven y el primero católico de la historia de Estados Unidos.

LA ‘NUEVA FRONTERA’

El idealismo juvenil del nuevo presidente elevó las esperanzas de la nación. Una primera orden ejecutiva de la nueva frontera, como se autodenominaba la política del gobierno, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero.

En 1961, su primer año en el cargo, Kennedy fue criticado ásperamente por una serie de acontecimientos internacionales adversos. Heredado del gobierno anterior un plan secreto para derrocar al régimen cubano de Fidel Castro, Kennedy aprobó la invasión de Cuba en abril por refugiados que operaban con la ayuda de algunas agencias estadounidenses.

El fracaso de la invasión en la bahía de Cochinos se convirtió en una frustración personal para el presidente. Después, en primavera, Kennedy consideró la posibilidad de enviar tropas a Laos, que estaba siendo amenazado por insurgentes comunistas. Voló a Viena en junio para entrevistarse con el primer ministro soviético Nikita Jruschov y ambos acordaron la neutralidad respecto de esta cuestión, surgiendo, en cambio, el problema de Berlín.

Cuando se levantó el muro entre los sectores occidental y oriental de Berlín en agosto, Kennedy respondió enviando un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín para reafirmar los derechos de acceso. Las tensiones de la Guerra fría se agravaron cuando la Unión Soviética envió el primer hombre al espacio en abril y realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.

Respecto a América Latina, Kennedy propugnó cambios en la política tradicional de Estados Unidos hacia los Estados latinoamericanos. En varios discursos señaló la necesidad de apoyar el desarrollo económico de los países latinoamericanos, bajo sistemas democráticos, en un contexto regional en el que el éxito de la Revolución Cubana -asentada tras la fracasada invasión de bahía de Cochinos- contaba con numerosos simpatizantes en América Central y meridional.

En agosto de 1961 se celebró en Punta del Este (Uruguay) una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en donde había delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluida Cuba (representada por Ernesto Che Guevara).

En esta reunión se aprobó la creación de la Alianza para el Progreso (ALPRO); en el texto oficial de su Constitución se establece su objetivo general: «mejorar la vida de todos los habitantes del continente»; para ello se proclamaron varias medidas de carácter social (educación, sanidad, vivienda…), político (defendiendo la formación de sistemas democráticos, según el principio de autodeterminación de los pueblos) y económico (limitación de la inflación, mejora de la balanza de pagos, siempre bajo la iniciativa privada). Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros.

La opinión pública recibió con entusiasmo esta declaración, pero el programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron la ayuda financiera estadounidense en América Latina, prefiriendo acuerdos bilaterales en los que primaba la cooperación militar.

ASUNTOS NACIONALES

Kennedy tuvo problemas en el Congreso de Estados Unidos, donde sus propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado quedaron obstruidas. Tuvo mejor suerte con sus acciones ejecutivas, persuadiendo a importantes compañías siderúrgicas para que dieran marcha atrás en los aumentos de precios en abril de 1962 y estimuló la carrera para llegar a la Luna.

Kennedy respondió enérgicamente contra los esfuerzos para frustrar la integración de los negros en las universidades de los estados del Sur amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas. Para reforzar los derechos civiles, Kennedy envió al Congreso un mensaje especial solicitando una legislación para acabar con la segregación en los servicios públicos y dar al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar. La mayor parte de sus propuestas fueron promulgadas en última instancia en 1964 en la Ley de Derechos Civiles.

La Alianza para el Progreso fue un programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados.

 

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

Moda en la década del 60 Los Beatles Minifalda Anticonceptivos

Moda en la Década del 60
Los Beatles Minifalda Anticonceptivos

1960:Nace el twist

baile twisEl baile que hizo furor en 1960 encarnó a dos de las cualidades que hicieron revolucionaria a la década. Anunciando una etapa de individualismo desenfrenado, el twist podía bailarse sin pareja. Se basaba en un movimiento de pelvis apoyado en una cadera que desafiaba cualquier decoro tradicional.

Inventado en 1959 por jóvenes negros que bailaban una canción de rock and rollde Hank Ballard, el twist fue popularizado por Chubby Checker y adoptado por los adolescentes blancos tras verlo cantar y bailar su versión.

El disco de Checker, peor cantado que el de Ballard pero más frenético, alcanzó los primeros puestos de las listas de éxitos en Estados Unidos. La canción volvió a ser número uno al año siguiente, cuando el twist se puso de moda entre los adultos.

El twist tuvo varias versiones: el twist peppennint (llamado así por el Peppermint Lounge de Manhattan, donde iban a bailar estrellas como Liz Taylor y Richard Burton), el «puré de papa» y el «frug», entre otros. Estos bailes pronto acompañaron a la beatlemanía y animaron discotecas, que enfatizaban más la música grabada que las actuaciones en vivo en todo el mundo.

Anos más tarde, el twist evolucionó aún más, cuando los bailes sin nombre y de movimientos informales se pusieron de moda de acuerdo con el movimiento hippie, que acabó con todos los pasos estandarizados.

1961: LA DIETA

la dieta en los 60La equivalencia cultural entre la belleza femenina y delgadez y el fracaso crónico del ama de casa de 37 años para estar delgada convergieron en 1961, dando lugar a lo que se convertiría en un negocio multimillonario. Cuando le preguntaron para cuándo esperaba el niño, Jean Nidetch, que pesaba 97 kilos y siempre estaba a dieta, decidió perder peso definitivamente. Fue a una clínica de adelgazamiento subvencionada por el Departamento de Sanidad de Nueva York, pero consideró que el régimen era demasiado estricto. Con la esperanza de que el apoyo mutuo podría cambiar su suerte, invitó a seis amigas para que la acompañaran.

Un año después había adelgazado más de 30 kilos y difundía su método por toda la ciudad. En 1963, Nidetch y dos socias, aprovechando la moda de las dietas y de la buena forma física, fundaron la Weight Watchers International.

La fórmula de Nidetch era simple: una dieta compuesta por proteínas pobres en grasas y abundancia de fruta y verdura, reuniones semanales para mantener la moral dirigidas por graduados y cuotas de socio baratas. Su fórmula alcanzó un gran éxito: en 1968 laWeight Watchers tenía 87 franquicias en Estados Unidos.

En los años setenta la compañía había sido adquirida por la Heinz, una corporación alimentaria gigante, y en los noventa había clubes Weight Watchers en 24 países, así como numerosos imitadores en todo el mundo.

El turismo de masas, turistas agolpados en las estrechas cabinas de «hoteles rodante» son paseados por continentes enteros. Prescindiendo de excesos semejantes, el turismo ha pasado a ser un movimiento de masas de singular importancia económica. En 1976 disfrutaron sus vacaciones en el extranjero el 50 % de los suizos, el 35 % de los holandeses, el 32 % cíe los alemanes occidentales y el 30 % de los belgas. A nivel mundial se contabilizaron 200 millones de viajes turísticos.

1962: LOS BEATLES

beatlesEn setiembre de 1962 salió el primer simple de los Beatles, Love me do y estuvo en el número 17 de las listas británicas de música pop. El segundo, Please please me fue el número 2. A fines de 1963, los Beatles eran los músicos más populares de la historia británica, con admiradores tan diversos como la reina madre y cantidad de adolescentes histéricas.

A principios de 1964, cuando una gira por Estados Unidos (iniciada con dos apariciones en el Ed Sullivan Show) llevó la «beatlemanía» a ese país. La profecía del representante Brian Epstein se hizo realidad: el grupo era «más grande que Elvis».

Los miembros del grupo, John Lennon, Paul McCartney y George Harrison, habían trabajado en clubes sórdidos de su Liverpool natal y de Hamburgo desde mediados de los años cincuenta. Cuando Epstein los descubrió en 1961 ya llevaban su corte de pelo característico, habían agregado canciones originales a su repertorio de rock and roll y también se habían convertido en el grupo más famoso de la escena «merseybeat» de Liverpool. Epstein mejoró su vestuario, sustituyó al baterista Pete Best por Ringo Starr y los promovió de forma brillante.

Los Beatles destacaban musicalmente: las composiciones de Lennon y McCartney eran frescas y divertidas, su compenetración vocal resultaba estimulante y sus actuaciones, de alto voltaje. Fueron el primer grupo de rock con éxito e iniciaron una «invasión británica» que acabó con el predominio estadounidense. Culturalmente, constituyeron una revelación: los rockeros anteriores celebraron la pasión adolescente, pero los Beatles simplemente jugaban al amor. Con su apariencia andrógina presagiaron la anarquía polimorfa de finales de los años sesenta. Durante estos años descubrieron las drogas y el misticismo y se convirtieron en los músicos de la contracultura.

La sofisticación musical y verbal de los Beatles fue aumentando. Sgt. Pepper’s lonely hearts club band (La Banda de los Corazones Solitarios del Sargento Pepper, 1967) —considerado por algunos como el mejor disco de rock— fue el primer «álbum conceptual» (una serie de canciones interrelacionadas en vez de una colección de canciones sueltas) que incorporó sonido electrónico y una orquesta de cuarenta instrumentos. Cuando el grupo se separó en 1970, el rock ya había alcanzado el status de música seria.

Hacia 1965 surge en los EE. UU. el problema social de la droga, extendiéndose rápidamente en otros países. Con carteles de advertencia, como éste de Suiza, la policía trata de evitar el tráfico y consumo de estupefacientes que se ceba en los más vulnerables.

1965: La revolución de la minifalda 

Cuando el modisto André Courréges presentó su colección de primavera-verano en el invierno de 1965, sabía que su carrera iba por buen camino. «Cada vez que he hecho algo moderno, con amor y entusiasmo, se me ha criticado. Ya tengo bastante», comentó. Aun así, Courréges hizo desfilar a docenas de modelos con botas blancas, vestidos angulares y minifaldas (una prenda nueva, diez centímetros por encima de la rodilla). El público quedó en silencio pero, cuando terminó el desfile, Courréges había mostrado no sólo una moda nueva sino también la mujer que la llevaría.

Al otro lado del canal, en Inglaterra, Mary Quant, una joven diseñadora propietaria de una tienda, había diseñado su propia minifalda, más corta que la de Courréges. El largo de falda de Mary Quant era totalmente novedoso y también la clientela de su tienda de Londres, Bazaar: Quant atendía a mujeres «reales», no a una elite social. Sus creaciones fueron tan populares que Bazaar se quedaba constantemente sin stock. Quant, que entonces tenía 21 años, compraba género nuevo cada mañana, cosía todo el día y por la noche había vendido toda su ropa. Pronto se hizo célebre por la «democratización de la moda» y fue apodada «Courréges de la clase obrera». A fines de año, la revolución de la moda completó su círculo:

Courréges, como si se hubiera dejado influir por una máxima de Mary Quant («Los modistos, incluso los parisinos, confirmarán mañana el prét-á-porter de hoy») se dedicó a fabricar vestidos asequibles para cualquiera en vez de coser ropa a medida para los ricos. «Quiero que cualquier mujer pueda llevar un

Courréges», dijo. La minifalda, barata y atractiva, estaba al alcance de cualquier mujer que se atreviera a llevarla. Lo hicieron millones, desde las muchachas corrientes a famosas tan distintas como Gloria Steinem y Biigitte Bardot.

Encíclica Pacem Interris

Las Décadas 50 y 60 del Siglo XX: La Sociedad del Siglo XX Talidomida

Las Décadas 50 y 60 del Siglo XX
La Sociedad del Siglo XX

Característica Generales:

Hubo un acelerado crecimiento económico (el mayor del siglo) de los países americanos y europeos, inclusive los mas perjudicados  en la segunda guerra mundial lograron un aumento productivo y económico.

poder de ee.uu.

Se produce una gran expansión industrial, fundamentalmente en los EE.UU. , país que no había sufrido daños en su infraestructura  industrial, urbana, de transporte y comunicaciones en la gran guerra. Esto hizo que sacara ventajas en la competencia mundial, y de aquí que tenga gran preponderancia sobre los demás países. Esta preponderancia se basó en dos pilares:

  1. a) la gran tecnología americana (made in América) y
  2. b) su poderío militar.

Nacieron así las grandes corporaciones multinacionales, que en corto plazo, operaron en buena parte del planeta, a través de sus  filiales. Aparecieron así industrias americanas, extractabas (de petróleo y minerales), farmacéuticas, de servicios, de  hotelería y turísticas.

También comenzó la Guerra Fría (competencia entre dos potencias con distintas ideología política), con su principal competidor, también ileso en la segunda guerra, la URSS.Esta guerra se centró en dos aspectos

 a)La competencia en armamentos nucleares

 b)La carrera espacial.

A nivel social, este crecimiento económico, descansó sobre un importante aumento de consumo de gran parte de la población. Surgió una nueva forma de vida americana, el “american way of live”, que se convirtió en un modelo para el resto del  mundo. El americano debía tener el mejor bienestar de vida posible.

Este modelo se fue arraigando día a día con mas fuerza en la clase media americana, y fue la TV la que permitió su difusión masiva.

Se triplicó la producción de automóviles y de muebles hogareños.

Los electrodomésticos fueron elementos indispensables en cualquier hogar americano.

La televisión se extendió por todo el mundo.

Se mejoró notablemente la atención a los clientes. Se discutió el concepto del servicio al cliente.(debía ser el mejor)

Se comenzó a pensar en la seguridad social del ser humano, fundamentalmente en su ancianidad. Se deseaba lograr una protección desde la “cuna hasta la tumba”.

Se promocionó el turismo, para el tiempo libre.

Aparecen las primeras bebidas en latas de aluminio.

Se vivía en una sociedad en que se vendían cosas unos a los otros (joyas, chocolates, perfumes, muebles,ropas de moda, pañales, etc.), surge la “sociedad de consumo”.

En el orden laboral, al “cuello azul” del tradicional empleado de oficina, se agregan los “cuellos blancos” dedicados al servicio de los clientes, y los “cuellos rosas” de la mujeres que salen de su casa para ingresar al mundo laboral .La tradicional familia de un marido proveedor, y de una madre dedicada al hogar con sus hijos, sufre un golpe en esta década. Esto llevó a cabo la transformación de la alimentación en la familia, ahora se comía distinto, se inventa la hamburguesa y demás comidas rápidas (fast food). Nacen las cadenas internacionales tipo Mc Donald, mostrando al mundo su nuevo estilo de vida.

Con esta enorme sociedad de consumo de bienes y servicios, las empresas proveedoras, empiezan con una interminable lucha por ganar clientela. Para ello se recurre a la sociología y la psicología para analizar y  comprender las necesidades y exigencias del mercado, y crear técnicas de ventas que logren penetrar en el consumidor. A este conjunto de técnicas, apoyadas en los diversos medios de comunicación, para la difusión del producto, se las denominó: marketing.

 Como contracara a este alto consumo:

  1. a) aparece una sociedad competitiva.
  2. b) individualista, escasa de solidaridad.
  3. c) Marcada con una insastifacción permanente.

 Como respuesta a esta nueva forma de vida, nacen dos grandes movimientos contraculturales.

  1. a) Uno alrededor de la música: el rock, a través de los Rolling Stone y Los Beatles (en Inglaterra).

 Los jóvenes hippies, quisieron reemplazar la organización familiar por una vida comunitaria.

Vivieron en comunidades.

Rechazaron toda integración laboral.

Optaron por una vestimenta informal y descuidada.

Incoporaron el uso de drogas como medio para liberarse de  la realidad opresora.

El símbolo mundial de estos movimientos es el festival de Woodstock, en Vermont (EE.UU), que se realizó en agosto de 1969.

  1. b) El otro movimiento fue juvenil y político, tuvo su origen en las universidades francesas e italianas y se extendió a todas Europa y Latinoamérica. Estuvo marcado por una orientación izquierdista, antiimperialista, anticolonialista y antisoviética.

Esto jóvenes leían  libros basados en teoría de las “tres M”, es decir libros de Mao, Marx y Marcuse.

Es Francia este movimiento provocó la huelga general más grande de la historia de ese  país, conocida como el Mayo Francés.

 Algunos Hitos Relevantes de las Décanas del 50 y 60:

  • Se comercializa la primera píldora anticonceptiva (EE.UU.)
  • Triunfa J.F. Kennedy frente al Nixon.
  • Se construyó el primer equipo de rayo láser.(Miami)
  • Se inventa el marcapaso
  • Sentada de los negros en un bar, comienza una nueva etapa de luchas por los derechos civiles de los negros.
  • Se inaugura la capital de Brasil. Brasilia.
  • Se estrena la primera película Psicosis. También el Graduado. La Novicia Rebelde.
  • Norma Nolan (santafesina) es elegida Miss Universo en Miami.
  • Se divide Alemania este del oeste con un muro.
  • Yuri Gagarin a los 27 años da una vuelta a la Tierra en 104 minutos. Comienza la carrera espacial.
  • Se inician las primeras acciones bélicas en Vietnam.
  • Muere Marilyn Monroe.
  • Juan XXIII publica la encíclica Mater e Magistra. Una reforma moderna de la iglesia. Nace la Teología de Liberación, o los «Sacerdotes del Tercer Mundo»
  • La crisis de los misiles entre EE.UU. y la U.R.S. Casi estalla una guerra nuclear.
  • Sale a la venta el primer simple de los Beatles (1962)
  • Nace la primera Barbie. Media 30 cm.
  • Se comienza con la vacunación  contra la polio, Sabin oral.
  • Se  prohíbe  el uso de la talidomida, una droga contra el insomio. Produce mas 12.000 malformaciones en bebes.
  • Se pone en orbita el primer satélite para comunicaciones.
  • Es asesinado el presidente J.F. Kennedy (1963) y Luther King
  • Nace la monokini (1964).Inicialmente no tuvo mucho éxito.
  • Nace Mafalda de Quino (1964).Se editó en 26 idiomas.
  • Se muestra en las pasarelas la nueva moda, de las minifaldas.
  • Se convierten en estrellas los Roling Stones, con el tema: Satisfacción.
  • Es capturado y ejecutado El Che Guevara en Bolivia.(1967)
  • Se realiza el primer transplante de corazón. C. Barnard.
  • Una guerra breve entre árabes-israelí. La guerra de los 6 días.
  • Asesinato del pacifista y defensor de los derechos civiles de los negros, Luther King.39 años.
  • El hombre llega a la Luna.
  • Comienza una etapa de liberación en la homosexualidad.
  • Charles Manson es culpado del horroroso homicidio de Sharon Tate y sus amigos.

EFECTOS DE LA TALINOMIDA

PARA SABER MAS…

El negocio del tiempo libre: Las sucesivas reducciones de las jornadas de trabajo y la ampliación de las vacaciones proporcionan más tiempo libre, que para numerosas industrias supone una buena fuente de ingresos. Con pujanza creciente, la moda, el deporte, el cine, la música y el turismo entraron en la espiral del comercio; el sexo tampoco permaneció al margen.

La moda experimentó cambios importantes: si en 1957 se llevaba la línea saco, diez años después estaba en su apogeo el traje-pantalón, que en seda y terciopelo conquistó incluso la vida nocturna elegante. Luego vino la moda mini: considerada expresión de la liberación sexual, el largo de las faldas subía inconteniblemente. Durante un verano triunfaron los atrevidos pantaloncitos llamados hot-pants, y muchas chicas escondieron el sujetador en las profundidades del armario.

Al comienzo de los años setenta, los fabricantes de tejidos lograron imponerse sobre la moda mini: lasboutiques elegantes mostraban faldas y vestidos con largos midi y maxi, y los almacenes siguieron vacilantemente el ejemplo. Sin embargo, la juventud seguía prefiriendo los vaqueros, que de la mañana a la noche, de lunes a domingo, les daban la sensación de estar «in». Mientras que el boom del tiempo libre triunfaba en el terreno de los artículos para camping y deportes, aparatos fotográficos y diversiones, la industria cinematográfica tropezaba con grandes dificultades debido a la competencia de la televisión.

Únicamente estrellas de primera línea como Brigitte Bardot, Curd Jüngens, Liz Taylor, Cary Grant, Richard Burton o Sofía Loren llenaban los cines, donde se proyectaban preferentemente spaghetti-westerns, series de espionaje (con James Bond) y —al contrario que en la televisión— películas de contenido erótico. La ola de erotismo se extendía por el mundo occidental.

Comercialmente se trataba de explotar un voyerismo antes reprimido, pero en el terreno social se produjo un verdadero cambio de los roles sexuales. Las mujeres comenzaron a darse cuenta de sus posibilidades personales y profesionales, y a luchar por sus derechos. Se planteó la reforma de la legislación sobre el divorcio y el aborto, suscitándose enconadas polémicas en muchos países.

Identidad Nacional Nacional Argentina

Mujeres Argentinas Miss Mundo

Costumbres en la Vida del Gaucho

El Ceibo, Flor Nacionald e Argentina

El Caballo Criollo

Biografia de John Kennedy Gobierno y Magnicidio

Biografía de John Kennedy 
Política de su Gobierno y Magnicidio

Kennedy, John Fitzgerald 35.º presidente de los Estados Unidos de América (Brookline, Massachusetts, 1917 – Dallas, Texas, 1963).

Presindente de EE.UU. Kenendy JohnPolítico norteamericano, trigésimo quinto presidente de su país. Estudia en la Universidad de Harward, trasladándose luego al Viejo Continente, terminando sus estudios económicos en Inglaterra, en la Universidad de Londres.

Perteneciente al «clan» de los Kennedy, John estudió en la Universidad de Harvard y sirvió en la marina durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

Enseguida entró en la política, en las filas del Partido Demócrata: fue elegido por Massachusetts para la Cámara de Representantes (1946) y para el Senado (1953); y completó su rápida ascensión con la nominación demócrata para las elecciones presidenciales de 1960.

Candidato demócrata a la presidencia de la República frente al republicano Nixon en 1960, resultó elegido, convirtiéndose en el primer presidente católico de su país.

Desarrolló una política exterior dirigida a contrarrestar el comunismo.

Respaldó la invasión de Cuba por un grupo de exiliados en EE. UU. (Bahía de Cochinos, 1961) que fracasó. Poco después (1962) se enfrentó a la URSS cuando este país instaló misiles nucleares en Cuba.

Creó la Alianza para el Progreso (1961) para potenciar las relaciones con los países americanos e inició la intervención armada en Vietnam.

Elevó al Congreso la la ley de derechos civiles a favor de los negros, aunque no fue aprobada hasta 1964. Murió asesinado en la ciudad de Dallas, en circunstancia aún no aclaradas.

John Fitzgerald Kennedy era el segundo hijo de una números y rica familia de origen irlandés. La pasión de la política animaba a los Kennedy desde los tiempos de su abuelo, que era quien había amasado la fortuna de la familia.

John estuvo en los mejores colegios, en los que mostró ser un estudiante simpático, deportista y algo mediocre en los resultados, aunque se licenció brillantemente en Harvard.

Después de la guerra, en 1945, decidió repentinamente dedicarse a la política. La familia apoyó su decisión y cósico su campaña electoral. Fue nombrado diputado del partido demócrata con veintiocho anos y (ras varias reelecciones, se convirtió en senador en 1953 y en 1960 se presentó como candidato a la presidencia de los listados Unidos, con un programa muy preciso, muchas ayudas financieras y una personalidad carismática.

Hacia la Casa Blanca: Cuando, en 1945, John Fitzgerald Kennedy fue licenciado por la Armada, era un joven de 27 años con muchísimas prendas y manifiestas dotes para las lides políticas.

Su salud no era de las mejores. Muy deportista como estudiante, había sufrido cierto quebranto en su columna vertebral como consecuencia de Biografia de John F Kennedy Crisis de los Misiles Gobierno y Políticauna caída en un campo de juego. También padecía cierta insuficiencia de las glándulas suprarrenales —mal de Addison—, origen de muchas molestias. Todo se le agravó con lo ocurrido frente a las islas Salomón y el paludismo que contrajo durante la guerra.

Durante su relativamente corta vida, tuvo que someterse a varias intervenciones quirúrgicas y usar aparatos ortopédicos. Pero nada de esto afectó de modo aparente a su prestancia personal, a su espigada figura de más de 1,80 metros de estatura.

Había sido testigo y beneficiario de la rápida ascensión económica de su familia. Siempre en mejores casas. Numeroso servicio doméstico, algo que en Estados Unidos significa muchísima holgura. Buenos colegios.

Luego, Harvard, con mucho hincapié en historia y política y animados debates en las clases.

Frecuentes viajes. Se graduó en Harvard con una tesis que llamó la atención. Se titulaba Why Enghnd Slept —»Por qué Inglaterra se durmió»— y atribuía el difícil predicamento en que se vio Gran Bretaña ante Hitler al egoísmo de patronos y obreros, la influencia del pacifismo y la excesiva economía presupuestaria.

Luego, estudió algo de economía y negocios en la universidad californiana de Stanford e hizo más viajes. Orientado por su padre, estaba adquiriendo una sólida preparación para ser «hombre público». Era el segundón, pero la desaparición del primogénito lo convirtió en el abanderado de la familia.

No tenía nada de rebelde. Aceptaba todos los valores del American loay of life, esos valores que habían hecho de los Kennedy en muy pocas generaciones una potencia.

No dudaba de que el sistema norteamericano era el mejor del mundo y de que Estados Unidos estaba llamado por su propia grandeza a una misión rectora y dominante, mal que pesara al perturbador comunismo.

Aceptaba el Establishment. Aceptaba las «reglas del juego» de la política norteamericana, aunque tuvieran tanto parecido con las del cachascán. Sabía de sobra que tenía que procurarse una piel de elefante y ser un maestro en el arte de la sonrisa, del apretón de manos, de la campechanía sin condescendencia aparente.

Aunque, como es natural, era un demócrata, tuvo en un principio más de «conservador» que de «liberal».

Se inició en la política, también de modo muy natural, en el undécimo distrito ele East Boston, donde eran muy numerosas las familias descendientes de inmigrantes, especialmente irlandeses. Quería ingresar en la Cámara de Representantes.

Tenía el apoyo de mucho amigos de Harvard y de la Armada. Tenía también su aureola de héroe de la guerra. Y tenía igualmente cincuenta mil dólares de su padre para la campaña.

Venció fácilmente en las «primarias», esas elecciones internas que celebran los dos grandes partidos en algunos estados del país para la designación de candidatos. Venció luego al candidato republicano.

Kennedy se había convertido en una personalidad de primera línea y contaba con numerosos partidarios.

En su programa electoral se afrontaban varios temas candentes: el desarme, la coexistencia pacífica con la URSS, el relanzamiento económico del país y la defensa de minorías como los negros.

Invitaba al país a recoger el desafío del momento, como en tiempos de los pioneros: reencontrar el amor por la libertad y el sentido de la responsabilidad.

Llamó a su programa «Nueva Frontera», parangonándolo con el objetivo de los pioneros fundadores de la nación. Kennedy fue elegido en 1961 el 35° presidente de los Estados Unidos, el primero de religión católica y el más joven de todos los inquilinos de la Casa Blanca. Todo el país estaba a la expectativa de que cumpliera su compromiso: la renovación del espíritu de la nación.

Y de este modo, con 29 años de edad, se vio convertido en legislador de su país. Washington lo llamaba. Ingresó en una cámara que, por primera vez en dieciséis años, tenía mayoría republicana.

Corría el año 1947. Eran los tiempos de Truman, presidente sucesos de Roosevelt. Reelegido en 1948 y 1950, bien asentado políticamente, el joven representante no se distinguió por sus iniciativas.

Biografia de Jacqueline Lee Bouvier Mujer de John KennedyFue un legislador demócrata disciplinado, cauteloso y prudente, atento sobre todo a los intereses de su distrito, aunque durante su período de senador de John Fitzgerald Kennedy fue muy movido en otros aspectos.

En 1953, el joven y apuesto político, codiciado por tantas, se casó con Jacqueline Bouvier, hija de un acaudalado agente de bolsa de Nueva York. Formaban una pareja de rara distinción.

La boda, fastuosa, se celebró en la iglesia de St. Mary de Newport, Rhode Island. Allí estuvo el siempre fiel cardenal Cushing para bendecir la unión, un auténtico «acontecimiento social». Jacqueline, que tanto ha dado que hablar, supuso mucho en la vida de John F. Kennedy y los suyos.

En cierto modo, todavía supone.

Para competir en las próximas elecciones frente al poderoso Nixon, se avanzó a paso de carga, en forma arrolladora.

El joven senador se impuso en todas las «primarias». Luego, en la convención nacional del partido, se impuso en la primera votación, dejando burlado al veterano Lyndon B. Johnson, el hábil político texano para el que el Senado no tenía secretos. Se mitigó el despecho del vencido ofreciéndole generosamente el segundo término del binomio, la candidatura a la vice-presidencia.

En enero de 1961, tras ocho años de gobierno de un general retirado aficionado al golf, John F. Kennedy, joven, atractivo y vehemente, asumió la presidencia en Washington.

Era evidente que llegaba una nueva época. En su discurso, Kennedy planteó en modo elocuente una serie de objetivos a los ciudadanos y al mundo.

«La antorcha ha pasado a otra generación de estadounidenses, nacidos en este siglo, templados por la guerra, disciplinados por una paz dura y amarga», dijo Kennedy.

Exhortó a sus compatriotas a «pagar cualquier precio, soportar cualquier carga, enfrentarse a cualquier apuro, apoyar a cualquier amigo y oponerse a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y el éxito de la libertad». Luego, los instó a «no preguntarse qué podía hacer su país por ellos sino qué podían hacer ellos por su país».

John Kennedy Lega a la Casa Blanca: Si bien todas las elecciones, y más aún la elección presidencial, son arriesgadas, la que le permitió a Kennedy llegar a la Casa Blanca en 1960 fue la coronación de la trayectoria ejemplar de un hijo de buena familia.

La historia misma del clan Kennedy se asemeja a una leyenda: empezó en 1849 en el puerto de East Boston, cuando Patrick Kennedy, un pobre inmigrante católico proveniente de Irlanda, desembarcó en Estados Unidos para hacer fortuna.

Su hijo, encargado de uno de los bares de la ciudad, se convirtió en uno de los pilares del Partido demócrata. Era el abuelo de John y el padre de Joseph Patrick, alias Joe Kennedy, político mediocre, pero avezado hombre de negocios, y finalmente un diplomático.

Un embajador embarazoso por lo demás, ya que, destinado a Londres, Joseph sugería a quien quisiera escucharlo que había que pactar con Hitler. Desde 1938 hasta 1940, John aprovechó sus años londinenses para perseguir a las jóvenes, descubrir Europa e iniciarse en las relaciones internacionales en el marco de la London School of Economics.

Asignado a la marina, se destacó en 1943 al mando de una lancha torpedera durante la guerra del Pacífico.

Poco importa que la posteridad no haya valorado sus hechos de armas: héroe de la Segunda Guerra mundial, se presentó como candidato a la Cámara de representantes en el distrito irlandés de Boston.

Gracias a su talento como orador y, según se dice, al dinero de su padre, fue elegido a los veintinueve años de edad, y luego reelegido en 1948 y 1950, antes de postular a un cargo de senador.

Discreto durante el macarthismo, mientras su padre y su hermano Robert Kennedy hacían alarde de su amistad con el sulfuroso senador de Wisconsin, John no estuvo realmente ni a la izquierda ni a la derecha, hasta su fracaso en 1956 como candidato a la investidura demócrata por la vicepresidencia. Fue el inicio de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.

John evolucionó entonces hacia el liberalismo, escogió como compañero de lista a Lyndon Johnson, senador por Texas, y predicó el cambio de sociedad en un país adormecido por Eisenhower: «Hoy, nos encontramos al borde de una nueva frontera», declaró en Los Ángeles, «la frontera de la década de 1960, una frontera de posibilidades desconocidas…».

Después de una serie de debates televisivos hasta hoy famosos en que se enfrentó a Richard Nixon, el candidato republicano, Kennedy obtuvo el 49,71% de los votos. Fue el primer presidente estadounidense nacido en el siglo XX.

Ncmara RobertLOS HOMBRES DEL PRESIDENTE: Al igual que Franklin D. Roosevelt, en quien se inspiró, Kennedy supo escoger a sus colaboradores.

Mientras Jacqueline convertía la Casa Blanca en el centro de la vida intelectual y mundana, el nuevo presidente formó un gabinete de donde emergió la brillante personalidad de Robert McNamara, secretario de defensa, antiguo estudiante de Harvard que él mismo fue a buscar hasta la gerencia de la Ford.

Asimismo, Kennedy contaba con el respaldo de su secretario de Estado Dean Rusk, experto en temas de Extremo Oriente, y su hermano menor Robert Kennedy, que se convirtió en ministro de justicia.

Sin embargo, los colaboradores no ministeriales también desempeñaron un papel importante: entre ellos, se destacaron Mac-George Bundy, el antiguo decano de Harvard, que pasó a ser asistente especial para la seguridad nacional, y el historiador Arthur M. Schlesinger, asistente para la investigación y los proyectos especiales.

En Washington, este gobierno de expertos irritaba a veces a la plana del Partido demócrata, puesto que mostraba un nuevo estilo de gobierno, que se contraponía al Estados Unidos tranquilo del presidente Eisenhower.

La era de Kennedy. Esta etapa muestra la tendencia a un cambio significativo en la política estadounidense.

En su discurso de toma de posesión, el demócrata John F. Kennedy hizo un llamado a su pueblo para «vencer a los enemigos naturales del hombre: la tiranía, la pobreza, la enfermedad y la guerra», al tiempo que anunciaba un programa de reformas tendentes a lograr la recuperación económica del país y a mejorar el nivel de vida de la población. Respecto al primer punto, Kennedy puso en marcha una serie de medidas keynesianas que tuvieron un éxito relativo al aumentar ligeramente el ritmo de crecimiento económico.

Sin embargo, esas medidas fueron obstaculizadas por una parte del sector industrial, específicamente la rama del acero, cuyos empresarios rechazaron el control de precios impuesto por el gobierno, aunque finalmente hubieron de ceder ante la enérgica reacción del presidente.

Con referencia a las reformas sociales, el gobierno de Kennedy aumentó las prestaciones de seguridad social y el salario mínimo, y también se preocupó por desarrollar las zonas regionales más atrasadas, mediante una ley de vivienda destinada a la renovación urbana, reducción de los tipos de interés de las hipotecas, y otras medidas orientadas a ayudar a los pobres. No obstante, muchos de los proyectos en este sentido fueron bloqueados por el Congreso y Kennedy no pareció dispuesto a presionar para lograr su aprobación.

Primera estudiante negra

Primera estudiante negra en ir a la Universidad

La nueva administración se empeñó desde el primer momento en luchar contra la inflación y, en los años posteriores, los Estados Unidos iniciaron una etapa del expansión económica sin precedentes.

Propuso una serie de nuevas y eficaces medidas para mejorar las condiciones de los negros, promulgando leyes antirraciales, que siguieron en vigor bajo la presidencia de sus sucesores.

Su política exterior se caracterizó por la búsqueda de la distensión: por vez primera, un presidente ruso, Kruschov, y uno estadounidense, Kennedy, se reunían para tratar temas bilaterales.

Parecía verdaderamente que unos aires nuevos soplaban en la política mundial, cuando una mano, no se sabe por qué oscuros intereses guiada, truncó la vida del presidente. Su hermano Robert recogió el testigo de su política, pero también fue asesinado en mayo de 1968.

Ante el problema racial, Kennedy —que desde su campaña electoral se había comprometido a tomar una serie de medidas a favor de los negros al punto que algunos de ellos llegaron a ocupar puestos importantes en su gobierno— se propuso decididamente a poner fin a la discriminación racial.

Ante la actitud intransigente del gobernador del estado de Alabama que insistía en prohibir la entrada de estudiantes negros a un centro universitario, Kennedy apareció en televisión haciendo un llamado a la población blanca segregacionista para que entrara en razón, al tiempo que, en su calidad de presidente, se pronunciaba como defensor de los derechos civiles de los negros. Más adelante, envió al Congreso un proyecto de ley que contemplaba una serie de medidas tendentes a terminar con la discriminación.

Pero ni la población blanca ni el Congreso atendieron al llamado del presidente; la ola de violencia continuaba creciendo mientras el proyecto de ley sobre derechos civiles quedaba estancado.

Permanecía aún sin resolverse en noviembre de 1963 cuando el asesinato de Kennedy en Dallas, Texas, parecía poner trágico fin a una era de grandes expectativas y promesas de cambio para la sociedad estadounidense.

Keneddy en un discurso
John F. Kennedy puso en marcha un programa de reformas tendentes a lograr la recuperación económica del país y a mejorar el nivel de vida de la población y se propuso decididamente a poner fin a la discriminación racial. A pesar del tono belicoso marcado por la Guerra Fría, Kennedy prometió negociar con los soviéticos y lanzó un llamamiento conmovedor al altruismo, un voto de ayuda a «aquellas personas que luchan por pasar los límites de la miseria». Uno de los primeros actos de Kennedy fue establecer el Cuerpo de Paz, una organización que envió decenas de miles de jóvenes idealistas a las naciones en desarrollo, la mayoría como profesores, para enseñar a su población a ayudarse a sí misma.

MAGNICIDIO

LA TRAGEDIA DE DALLAS: Sobre este fatal acontecimiento muchos de sus impresionantes detalles entraron en todos los hogares por las pantallas de la televisión. Las bien estudiadas y organizadas etapas del viaje eran San Antonio, Houston, Forth Worth, Dallas.

Luego iría a Austin, el famoso «rancho» L. B. J. del vicepresidente. No se pasó de Dallas.

Fueron muchas las medidas de seguridad, pues buena parte de la prensa texana se mostraba furibunda con la visita, pero nada hizo presentir la tragedia hasta el momento en que se produjo. Cordiales recibimientos de fieles y curiosos. Apretones de manos. Sonrisas. Inauguraciones. Discursos de circunstancias.

Kennedy en Dallas dia de su asesinato

Kennedy en Dallas momentos antes de su asesinato

Finalmente, en el aeropuerto de Dallas, el de Love Fielcl, se organiza una caravana de coches. En el primero, un Lincoln convertible, van el presidente Kennedy y la «primera dama», acompañados, en los asientos delanteros, por el gobernador demócrata John Connally y su esposa Nellie. En el segundo, poderoso vehículo blindado, van agentes del servicio secreto, armas en mano.

En el tercero, el vicepresidente Johnson y su esposa Lady Bird están acompañados por el senador demócrata «liberal» Ralph Yarborough y otro agente. Siguen otros muchos. Más saludos. Se iba a un banquete, tras el que habría más discursos.

Se está en una curva del itinerario, cerca de la intersección de tres calles. Se deja atrás un sólido y feo edificio destinado a depósito de textos escolares.

«No podrá decir ahora que Dallas no le es propicia», comenta sonriente la señora Connally, volviéndose hacia el presidente Kennedy, quien asiente, también con expresión risueña.

En esto, suenan unos tiros. Varios. Mortalmente certeros. El presidente, bañado en sangre, se desploma hacia su izquierda, sobre el hombro y luego sobre el regazo de su Jacqueline. «¡Oh, no! Oh, no!», es lo único que acierta a decir la angustiada mujer. Pero esta es otra historia, que si lo desea puede ampliar desde aquí

Ver: Dudosa Muerte de Marilyn Monroe

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PARA SABER MAS….
EL MAGNICIO DE JOHN KENNEDY

El presidente Kennedy fue asesinado durante una visita a Dallas en circunstancias nunca aclaradas del todo. Le sucedió su vicepresidente Johnson, el cual impulsó una investigación oficial que culpó del atentado a un único francotirador, Lee H. Oswald.

Este joven oscuro murió a su vez asesinado por un enfermo terminal, borrándose todas las pistas de lo que muchos han señalado como un complot en gran escala, detrás del cual estarían los grandes magnates de la industria, los servicios secretos u otros poderes contrarios a la política del presidente.

El 22 de noviembre de 1963 Kennedy se encontraba en Dallas con motivo de una gira electoral que le había llevado por varios estados.

Saludando a la multitud desde un coche descubierto, recibió varios disparos en cabeza y cuello que le causaron la muerte.

El autor único, según la investigación del suceso a cargo del juez Warren, fue Lee Harvey Oswald (foto izq.) , un enajenado ex-marine pro-comunista.

Arrestado poco después de los sucesos en el interior de un cine, dos días más tarde fue asesinado por Jack Ruby, quien murió también poco más tarde en circunstancias poco claras.

A partir de entonces, las dudas, lagunas y conjeturas acerca del asesinato de Kennedy no han hecho sino aumentar, apuntando la posibilidad, nunca desvelada, de que fueran varios los autores del crimen y respondieran a una conjura contra el Presidente. Su asesinato conmocionó a la opinión pública, contribuyendo, aun más que su carrera política, a la creación de un mito.

Por que Lo Asesinaron?

Las razones del asesinato de Kennedy siguen siendo un enigma. Sin embargo, a través de esta breve reflexión, se puede elucidar alguna idea del móvil que inició este magnicidio.

Kennedy, como anteriormente se manifestó, estaba en contra de la actitud de “secretismo” que mantenían las altas esferas militares, sustentados en esta política de “Seguridad Nacional” como fundamento de algunas de sus principales acciones.

Recordando textualmente a Kennedy en un fragmento de su más importante discurso: La propia palabra “secreto” es repugnante en una sociedad libre y abierta, y nosotros, como pueblo, estamos inherente e históricamente opuestos a las sociedades secretas, los juramentos secretos y los procedimientos secretos.

Mediante estas declaraciones criticaba durísimamente al sistema de prensa norteamericano, no obstante, este discurso era pronunciado ante la American Newspaper Publisher Association.

Conjuntamente con ellas, declaraba: «Se nos opone alrededor de todo el mundo una monolítica y despiadada conspiración que se apoya, primariamente, en medios encubiertos para aumentar su esfera de influencia (…) Es un sistema que ha reclutado vastos recursos humanos y materiales para construir una muy bien atada y altamente eficiente maquinaria que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas.

Sus preparativos son secretos, no se publican. Sus errores se entierran, no se señalan. Quienes disienten son silenciados, y no reconocidos. Para ello no se repara en gastos. Los rumores no se publican. Ningún secreto se revela.

Es la máquina que conduce la Guerra Fría, en resumen, con una disciplina rigurosa que ninguna democracia puede esperar o desear alcanzar…

Kennedy no aludía al comunismo, sino a la estructura de la cual la CIA era sólo la punta del iceberg.

A su vez, con respecto a la prensa, se despachó en idéntico sentido, criticándola por partida doble: por desinformar sobre las cuestiones importantes y revelar secretos de Estado, cuya difusión iba contra los intereses de los Estados Unidos, pero a favor de la carrera armamentista, y por lo tanto, de la elite.

Decía Kennedy, ante la atónita mirada de los dueños de medios, editores y periodistas: «Sin debate, sin crítica, ninguna administración y ningún país puede sobrevivir.

Es por eso que el legislador ateniense  Solón decretó que un ciudadano que escapaba de las controversias cometía un crimen. Y es por eso que la prensa fue protegida aquí por la Primera Enmienda a la Constitución. Es el único negocio protegido constitucionalmente.

Y no lo está principalmente para divertir y entretener. No lo está para enfatizar lo trivial y lo sentimental.

No está protegida para “dar al público simplemente lo que éste quiere”, sino para informar, para enardecer, para hacer reflejar, para mostrar nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras opciones, para liderar, moldear, educar e incluso a veces, para hacer enojar a la opinión pública…

 Kennedy dirigia su critica no solo contra las sociedades secretas sino también contra la prensa.

A las primeras, les criticaba su accionar secreto, antinacional y sectario, a las segundas, el uso de los medios para desinformar y producir programas de entretenimiento tendientes a forjar este escapismo barato, que se observa mayoritariamente en la actualidad de los medios de comunicación audiovisuales.

 A raíz de ello se puede comprender este accionar cómplice entre los medios de comunicación y el gobierno norteamericano, al encubrir las verdaderas razones del asesinato de Kennedy.

¿Cómo puede llamar la atención entonces que la prensa norteamericana haya aceptado sin críticas el dictamen de la Comisión Warren acerca del asesinato de Kennedy a manos de loco suelto” y por medio de “una bala milagrosa” que efectuó alrededor de 10 perforaciones y rebotes en su limusina descubierta? Vergonzoso, cínico, siniestro y humillante para nuestras inteligencias.

 Incluso formular una pregunta que ronda por la cabeza de miles de personas devotas de la historia contrafactual: ¿Qué mundo tendríamos hoy sí Kennedy no hubiera muerto y hubiera sido releecto en 1964, tal como era previsible?.Es difícil saberlo.

 Lo cierto es que, más allá de sus orígenes dentro de la elite norteamericana, tanto John como Robert Kennedy llevaban a cabo políticas que los enfrentaban a estos sectores dirigentes: Robert, era procurador de Justicia de su hermano John, y luchaba seriamente contra la Mafia.

A su vez, John atacaba los privilegios de la industria petrolera, atacaba la carrera armamentista y la posible guerra con la Unión Soviética, que algunos de sus propios cuadros internos estimulaban.

Además, deseaba retirar a los Estados Unidos de Vietnam. Ya comenzaba a atacar los privilegios de los principales y más conspicuos bancos norteamericanos con la emisión de dólares “por la ventanilla” del Departamento del Tesoro, y no mediante el FED, y atacó en su último y monumental discurso al centro de la prensa norteamericana cómplice de la elite.

John Fitzgerald Kennedy hizo todo sin dudarlo, frontal y, por sobre todo, muy generosamente.

Por eso lo mataron, y por eso su asesinato se ejecutó de esa manera, quizás “advirtiendo” mafiosamente a cualquier sucesor lo que le podía esperar si no se acogía ciegamente a la agenda de la elite.  Fuente Consultada: Nadie Vio Matriz de Walter Graziano

Biografia de Jacqueline Kennedy de Onassis

Biografía de Jacqueline Kennedy de Onassis Mujere de John Kennedy

Biografia de Jacqueline Kennedy de Onassis Mujere de John KennedyMás que cualquier otra mujer en el siglo XX, Jacqueline Kennedy Onassis Lee Bouvier representa un ideal de la gracia femenina, la belleza, elegancia e inteligencia. Representante de la alta sociedad de la costa este de EE.UU., Jackie se convirtió en la musa de un mundo dividido,  durante la Guerra Fría, al llegar a la Casa Blanca con su marido John F Kennedy.

Nombre: Jacqueline Kennedy
Nace: 
28-07-1929
En:
Nueva York, Estados Unidos
Muere: 
19-05-1994 En: Nueva York

Jacqueline Lee Bouvier nació en Southampton, Nueva York. Era hija de un corredor de bolsa de origen francés, John Vernon Bouvier III, y de Janet Norton Lee, hija de un presidente de banco. Se educó en las mejores escuelas privadas, estudió ballet, aprendió muy pronto a montar a caballo y escribía poemas y cuentos que ilustraba ella misma.

En 1942 luego de la separación de sus padres comenzó a trabajar de fotógrafa en Washington, donde tuvo la oportunidad de conocer  a muchos políticos, entre ellos a su futuro marido, John Fitgerald Kennedy. Su boda fue en 1953 y tuvo una dedicación total al cuidado de su familia.

Ya como primera dama del presidente mas joven y católico de la historia de EE.UU., dedicó mucho tiempo y esfuerzo a hacer de la Casa Blanca un museo de historia americana y de las artes decorativas, así como una residencia familiar llena de elegancia y de encanto.

En 1963 su marido es asesinado en Dallas y  se transformó en la viuda de una nación entera y fue el símbolo mundial del testimonio del asesinato de su marido. En la condición de primera dama , sorprendió a todos al casarse con el magnate Aristóteles Onassis, uno de los hombres más ricos del mundo, para demostrar su independencia. Protagonista de las mas trágicas circunstancias y la maravillosa historia de superación, Jackie, dueña de un encanto incomparable y aplomo, fue una de las mujeres más notables de su tiempo. Jacqueline también se casó por última vez y estaba contenta con el millonario judío Maurice Tempelsman, un experto en finanzas, y que ayudó a multiplicar la riqueza de Jacqueline, hasta su muerte.

Con Jonhn tuvo dos hijos, y dos abortos involuntarios. Caroline, fue su hija única y en los finales de 1990 su hijo John-John murió con la hermana de su esposa en un accidente de aéreo, en donde el piloteaba la nave. Jackie  se casó con John edad 24, él era un senador, su profesión jornalista. Jackie siempre supo del gusto por las mujeres de John, sus amores, sus amantes, pero fue fiel a él hasta ese fatídico día en Dallas, Texas, donde todavía tuvo en sus manos fragmentos del cerebro desgarrado de John. Jackie siempre soportó todo, con mucha calma y diginidad.

En un viaje a París la presencia de Jackie era tan impresionante que nadie le prestó mucha atención al presidente Kennedy, y él dijo esa famosa frase. «Yo soy el hombre que vino a Francia Jacqueline».

Hoy es un mito, un modelo de mujer maravillosa con personalidad cautivamente , en la que todas las demás mujeres la han imitado usando sus cortes de vestidos, peinados y perfumes. Era una mujer grandiosa, descendiente de  franceses,  que hablaba cuatro idiomas frecuentemente. Le encantaba leer también, y disfrutaba de las obras de filósofos,  gobernadores electos, y pensadores políticos. A los 18 años era un joven sumamente culta , que lo sabía todo acerca de cualquier cosa. John Kennedy se enamoró profundamente y se casó con ella.

PARA SABER MAS SOBRE JAQUELINE…

BIOGRAFÍA DE JAQUELINE BOUVIER KENNEDY ONASSIS

Jacqueline nació en el hospital de Southampton (en el Estado de Nueva York) el 28 de julio de 1929. Los Bouvier, familia de origen francés, radicada en Estados Unidos desde 1815, podían contar con otro miembro genuinamente americano.

A los siete años, Jackie fue matriculada en un importante colegio privado, Choping School, donde destacó pronto entre las demás alumnas. Y, recogiendo una herencia familiar, el amor a la literatura y a la hípica, mostró desde muy niña un ferviente interés por ambas cosas.Cuando sólo contaba diez años de edad escribió su primer libro: «La alegre marina», una serie de cuentos en los que dejaba constancia de su entusiasmo por el mar.

Para completar la refinada educación que para ella deseaba su familia, Jacqueline permaneció dos años en la Maltón Arms School, de Washington, y de allí pasó a una escuela para señoritas de la alta sociedad, en Farnington, Connecticut, para estudiar idiomas y literatura. Pero había otras actividades que también le gustaban a la joven Bouvier, como el dibujo, y cuenta su hermana Lee que solía diseñar vestidos para las muñecas.

A los dieciocho años, en el verano de 1947, Jackie fue presentada en sociedad, con la satisfacción de su madre, Janob, muy integrada en las altas esferas gracias a su matrimonio con un ejecutivo de las finanzas, Aucincloss.

Tras el fracaso con su primer marido, John Vernou III, hombre aficionado a! juego y a la bebida, la ex señora Bouvier logró una boda ventajosa y eso mismo deseaba para sus hijas. Lee se casó con el príncipe de Radziwill y en cuanto a Jackie, su cuenta bancaria da una idea del potencial económico de sus maridos. La señora Janet Lee, casada en terceras nupcias con un banquero neoyorkino, ha sido una buena maestra. Sus hijas han aprendido, sobradamente, el valor del dinero.

Pero volvamos a los años jóvenes de Jackie, cuando sólo era la señorita Bouvier. Amplió sus estudios en el colegio Vassar, distante de Nueva York unos 140 kilómetros, y, durante el verano de 1948, realizó un viaje por Europa, recorriendo Londres, París, Florencia, Ve-necia y Lucerna. Al año siguiente, se unió a un grupo de estudiantes del colegio Smith y volvió a Francia. Primero fue a Grenoble y más tarde a París —a la Sorbona—, donde estudió Filología francesa y Periodismo.

Se había convertido Jacqueline en una chica independiente, activa. No era excesivamente bella. Sin embargo, tenía un aire personal, distinto, y poseía unos rasgos que posteriormente se acentuarían; por ejemplo, su criticado aire altivo.

En 1951, la revista «Yogue» organizó un concurso periodístico en el que los participantes debían escribir sobre un personaje que les hubiera gustado conocer y entrevistar. Jacqueline no dudó en mandar su artículo, sobre el escritor inglés Osear Wilde, y ganó el premio.
Ese mismo año, regresó a Norteamérica y le dieron trabajo como reportera gráfica en el «Washington Times Herald» (ahora desglosado en dos periódicos: «Washington Post» y «Times Herald»). Precisamente, a través del ejercicio del periodismo conocería Jackie a su primer esposo, John F. Kennedy.

Según contó la propia Jackie a la misma revista, se conocieron durante una recepción en Washington. «Su modo de cortejarme fue bastante original: me llamaba desde un bar de Massachusetts, por ejemplo, entre un gran ruido de vasos y de monedas sobre el mostrador, para invitarme al cine a la semana siguiente… Descubrimos inmediatamente que ambos teníamos un espíritu curioso y esto sirvió para acercarnos. En su compañía me sentía llena de vida y de alegría, me parecía imposible que entre nosotros surgiera el menor desacuerdo. No le intimidaba nada… Era refinado, atento… Aunque ambos teníamos un carácter tan independiente que no se me ocultaban las dificultades de nuestro matrimonio, pero tenía clara una cosa, haría lo imposible por no perderlo.»

El 25 de junio de 1953 quedó sellado el compromiso entre John y Jacqueline. Y, tras unas primeras tomas de contacto de ella con la familia Kennedy, el 12 de septiembre de ese mismo año se celebró el matrimonio. El escenario fue la basílica de Santa María de Newport, en Rhode Island, y el cardenal arzobispo de Boston les dio la bendición.

Los novios, con aspecto juvenil, tímidamente cogidos de la mano, salieron de la iglesia ante una gran multitud, vigilada por la policía. John, delgado, con el pelo muy corto, vestía de chaqué y lucía un clavel blanco en el ojal, ‘como sus amigos, hermanos y testigos. Y Jacqueline, lucía un vestido tipo Sissi, de cintura estrecha y gran vuelo abajo, con manga corta y amplio escote, en el que destacaba un ceñido collar de perlas. Llevaba guantes blancos y, sobre el pelo corto y moldeado, un largo velo de tul. Su ramo de novia era de rosas blancas.

Jackie y John pasaron una idílica luna de miel en México, y ella conservó tan grato recuerdo de Acapulco que, ya en la Casa Blanca, se lo recomendó a su marido para que celebrara una convención.

Amante de la vida familiar, John se portó como un padrazo con los hijos: Carolina (nacida en noviembre de 1957. Hoy con inquietudes periodísticas y literarias también) y John-John (nacido el 26 de noviembre de 1960). Y sufrió como Jacqueline la muerte de su tercer hijo, Patrick (hubo antes de Carolina otras dos maternidades frustradas). Este hecho, ocurrido en tanto el rostro de Jackie, del que tardó en desaparecer la mirada triste, pues el mismo año (el 22 de noviembre) le deparó un nuevo drama: el asesinato de su marido.

John F. Kennedy, el primer católico que llegó a Presidente de los Estados Unidos, fue asesinado en Dallas. El suceso hizo correr ríos de tinta. Miles de reportajes, cientos de libros y varias decenas de películas especularon con las causas y los verdaderos autores (decían que Oswald no fue solo, que el FBI y la CIA ocultaron datos). Y, años después, aún no se ha esclarecido.

Jackie dejó la Casa Blanca, cuya restauración y decoración había dirigido entre 1961 y 1963, y marchó con sus hijos a un lujoso apartamento en la Quinta Avenida de Nueva York. Fue. durante un tiempo prudencial, la sentida viuda del Presidente. Pero la alta sociedad neoyorquina no tardó en querer casarla. «She» (ella, bastaba el pronombre para nombrarla) no podía ser la viuda eterna y, por eso. en cada acompañante le veían un romance.
Pero ella —se lo tenía muy callado— sorprendió a la opinión pública mundial con una boda sorpresa en la que otro hombre poderoso iba a ser protagonista.

Biografia de Steven Spielberg Famosos y Ricos del Mundo Director Cine

SPILBERG STEVEN: HOMBRES RICOS Y FAMOSOS DEL MUNDO


Steven SpielbergSteven Spielberg: Quienes aseguran que Steven Spielberg posee una fortuna de película no se equivocan, ya que su riqueza personal actual asciende a los 2.800 millones de dólares, por lo que ha sido incluido este año en la lista de las 50 personas más ricas de Los Ángeles.

Lo cierto es que ningún otro director de cine ha logrado alcanzar los éxitos de Spielberg, quien en los últimos 25 años ha dirigido y producido películas realmente taquilleras.

Asimismo, debe sumarse a ello las ganancias por derechos de explotación televisiva y parques temáticos, que le reportan por año una cifra aproximada de 80 millones de dólares. Lo cierto es que esto no tiene por qué extrañarnos, recordemos que ha sido el director de exitosos filmes como “Schindler’s List”, “Back to the Future”, “E.T.” y “Saving Private Ryan”, por sólo nombrar algunos.

Nacido el 18 de diciembre de 1946 en la ciudad de Cincinnati, Ohio, Steven Spielberg desarrolló un fuerte interés en el arte cinematográfico desde muy pequeño. Esto le permitió convertirse en uno de los directores más jóvenes de la televisión durante la década de los sesenta, trabajando para Universal.

Gracias a los permanentes elogios de su película para televisión titulada “Duel”, realizada en 1972, le abrió las puertas a la pantalla grande, y fue en ese momento que comenzó a dirigir para el cine, dando lugar al nacimiento del director de mayor éxito comercial de todos los tiempos.

A partir de allí una de la principales características de sus películas reside en que han logrado explorar los temores primitivos del ser humano, como sucede en “Tiburón” (1975), “Close Encounters of the Third Kind” (1977) o en “ET” (1982). Asimismo, Spielberg también ha abordado distintas adaptaciones literarias, tales como “The Color Purple” (1985) y “Empire of the Sun” (1987).

Por décadas, el público de todo el mundo ha estado pendiente de las continuas aventuras de su héroe aventurero: Indiana Jones, en películas como “Raiders of the Lost Ark” (1981) o “Indiana Jones and the Temple of Doom” (1984). Además, la fantasía imaginativa ha sido más que dominante en sus películas como “Hook” (1991) y “Jurassic Park” (1993).

No obstante, Spielberg es también reconocido por sus películas históricas. Recordemos el profundo drama del Holocausto retratado por el director en “Schindler’s List” (1993), que le valió el galardón como Mejor Director en los Premios Oscar, reconocimiento que también obtuvo en 1998 por su filme “Saving Private Ryan”.

Entre sus más recientes actividades filantrópicas, figura la que desarrolla como presidente de honor de la fundación infantil Starlight Starbright, dedicada a la asistencia y la tecnología pediátrica, así como al entretenimiento infantil, para apoyar a niños gravemente enfermos

Además de la gran cantidad de premios obtenidos por el cineasta, que no sólo incluye varios Oscar, sino también prestigiosas distinciones tales como el Thalberg Memorial Award de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, el Directors Guild of America Award Lifetime Achievement, la Legión de Honor francesa en reconocimiento a su trabajo, y por supuesto ocupa un lugar preponderante en el Salón de la Fama de Ciencia Ficción, también ha sabido sacar provecho de la producción.

Fue precisamente en el año 1994 que Spielberg, junto con Jeffrey Katzenberg y David Geffen, fundaron un nuevo estudio bajo el nombre de Dreamworks SKG, que produjo una gran cantidad de filmes taquilleros, entre los que se encuentran por ejemplo “AI: Inteligencia Artificial” y “Munich”, entre otras. Posteriormente, en el año 2005, el estudio fue adquirido por Paramount Pictures.

Mientras tanto, el millonario y exitoso director multifacético lleva una vida simple junto a su familia. Casado dos veces, Spielberg tiene un hijo de su primer matrimonio con la actriz Amy Irving, y cinco hijos y dos hijastros con la actual esposa Kate Capshaw. Una vida que no tiene nada de ficción.

Lista de los Premios OSCAR

AñoCategoríaPelículaResultado
2011Mejor PelículaWar HorseNominado
2005Mejor PelículaMúnichNominado
2005Mejor DirectorMúnichNominado
1998Mejor PelículaSalvar al soldado RyanNominado
1998Mejor DirectorSalvar al soldado RyanGanador
1993Mejor PelículaLa lista de SchindlerGanador
1993Mejor DirectorLa lista de SchindlerGanador
1986Premio en Memoria de Irving ThalbergGanador
1985Mejor DirectorEl color púrpuraNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1981Mejor DirectorRaiders of the Lost ArkNominado
1977Mejor DirectorClose Encounters of the Third KindNominado

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Gobierno Socialista de Brezhnev Leonidas Resumen de su Biografia

Biografía y Gobierno Socialista de Leonidas Brézhnev 

Datos Biográficos de Leonid Ilich Brézhnev nació el 19 de diciembre de 1906 en Kámenskoie, una pequeña ciudad industrial a orillas del Dniéper. Su padre, Iliá, era un inmigrante de la región de Kursk que se había establecido en Kámenskoie para trabajar en la «factoría del Dniéper», nombre que se daba a una fábrica metalúrgica propiedad de capitales polacos, franceses y belgas. Natalia, la madre, era a su vez hija de otro operario de la empresa.

Brézhnev sentía un particular orgullo por este origen obrero, y en su libro Recuerdos se autodefine como «un metalúrgico de pura cepa, un auténtico proletario.» Testigo inquieto y sufriente de los graves acontecimientos que sacudieron a Rusia durante la segunda década del siglo (primera guerra mundial, revolución de octubre), aunque extremadamente joven como para tener una participación directa e importante en ellos, el primogénito de la familia Brézhnev fue un brillante estudiante y un profundo conocedor de la grave situación que vivía su región y de los problemas de sus vecinos y amigos.

Especializado en temas agrarios, al tiempo que desarrollaba una intensa carrera política, este ucraniano de espesas cejas, de apariencia adusta pero enormemente divertido en sus momentos de esparcimiento, terminó por convertirse en uno de los hombres más poderosos de la Tierra y, después de Stalin, en el que más tiempo ha tenido entre sus manos el gobierno de una potencia como la U.R.S.S.

Leonid Ilich creció en el callejón Axionov del barrio obrero de Kámenskoie, llamado «Colonia baja», donde el humo de las fábricas se extendía sobre el arrabal. A los obreros les estaba prohibido el acceso a la «Colonia alta» que habitaban los ingenieros y contramaestres. Durante su infancia empezaron a aparecer los primeros panfletos bolcheviques convocando a los obreros a la insurrección contra las precarias condiciones de vida a las que estaban sometidos.

La era de Brezhnev. El nuevo gobierno, dirigido desde 1964 por Leonid Brezhnev en su calidad de secretario general del Partido Comunista, dio un cambio de giro en política interna volviendo a restringir la libertad en vista del fracaso experimentado por el gobierno anterior en sus intentos de democratización social.

En este contexto se encuentra la nueva política hacia los países satélites de Europa central y oriental, conocida como Doctrina Brezhnev o “Doctrina de soberanía limitada”, vigente hasta mediados de la década de 1980.

Sin embargo, en política exterior, Brezhnev anunció el propósito de continuar la coexistencia pacífica con Occidente y restaurar la unidad comunista que se había roto con China en tiempos de Kruschev.

Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno dieron como resultado algunas mejoras económicas en conjunto, pero no se logró aliviar la situación de la agricultura, sector que en 1972 entró en una nueva crisis, más grave todavía que la de 1963, y obligó a las autoridades a realizar importaciones de alimentos cada vez más cuantiosas y más perjudiciales para la economía soviética.

Por otra parte, la aceleración desmedida de la industrialización provocó el efecto contrario del estancamiento de la industria ligera, al grado que resultaba imposible satisfacer el consumo de la creciente población.

Leonid Brezhnev

Se hacía evidente entonces que la economía soviética estaba muy lejos de alcanzar, y mucho menos superar, la de Estados Unidos como Kruschev había prometido años atrás, sino por el contrario, acentuaba aún más su retraso.

Esta tendencia persistía a pesar de la crisis económica que experimentaron los países del bloque occidental en la década de 1970; así pues, lejos de avanzar hacia el comunismo, es decir, hacia la igualdad de clases, en la sociedad soviética se acentuaban las desigualdades.

Otra característica de la URSS en este periodo fue el inmovilismo del sistema, manifiesto en la escasa renovación de los cargos, de modo que se fue produciendo un progresivo envejecimiento de la clase política. Brezhnev se propuso fortalecer el sistema y dotar a la burocracia —la llamada nomenklatura—, integrada por unos dos millones de personas, de una mayor estabilidad para mejorar su prestigio.

En la Constitución creada en 1977, se fortaleció el papel centralizador del Partido Comunista, y se dio una mayor concentración del poder en los altos dirigentes del Estado.

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AMPLIACIÓN SOBRE LA HISTORIA DE SU BIOGRAFÍA Y  GOBIERNO: En octubre de 1964 el pleno del comité central del P.C.U.S. relevó a Nikita Kruschev de sus funciones y eligió a Leonid Brézhnev nuevo primer secretario.

En el momento de su ascenso a la cumbre del poder soviético, Brézhnev se vio flanqueado por Alexéi Kosiguin que fue nombrado jefe del gobierno de la nación. Aunque las diferencias entre el antiguo primer secretario y sus sucesores fueron más de estilo que de esencia, los nuevos líderes soviéticos impulsaron cambios importantes sobre todo en cuestiones económicas.

Disminuyeron las restricciones a las granjas privadas, aumentaron las ganancias de los agricultores y acabaron con la división entre trabajadores industriales y trabajadores agrícolas dentro del partido. Como consecuencia de todo esto subieron los salarios, mejoraron las medidas de bienestar social y los bienes de consumo se hicieron más asequibles.

En las cuestiones culturales se verificó un giro hacia posturas más conservadoras y los intelectuales rusos fueron advertidos de que cualquier desviación de los principios que alentaron la Revolución de Octubre sería duramente reprimida. A principios de 1966 fueron condenados a largas penas de prisión los escritores contestatarios Andréi Siniavsky y Yuri Daniel, comenzando así una larga batalla por la libertad de expresión en la U.R.S.S. que tuvo su mayor eco internacional con la expulsión del premio Nobel A. Solzhenitsin en 1974.

Su política exterior estuvo orientada hacia la aplicación de la doctrina de la «soberanía limitada» con respecto a los demás países socialistas, extendiendo el concepto de «internacionalismo proletario» hasta la misma intervención militar cuando se creía advertir una violación de los principos mar-xistas-leninistas y cuando se corría el riesgo de que uno de estos países escapara a la influencia soviética.

Nikolái Podgorny ascendió en diciembre de 1965 al cargo de presidente del presidium del soviet supremo, formando con Brézhnev y Kosiguin la «troika» que dirigió los destinos del país durante más de una década.

Durante el desarrollo del XXIII congreso del P.C.U.S., Leonid Brézhnev fue por primera vez denominado «secretario general», título que hasta el momento sólo había recibido Stalin.

En diciembre, celebró su sesenta aniversario con gran solemnidad, rodeado por sus más fieles colaboradores entre los que cabe señalar a Andréi Gromiko, ministro de exteriores, a Yuri Andrópov, jefe de la K.G.B., al mariscal Gretchko, ministro de defensa y a Konstantín Chernenko, su antiguo camarada de armas, que ocupaba el ministerio de la presidencia.

Tras la «guerra de los seis días» que enfrentó a Israel con los países árabes aliados de la U.R.S.S., el año 1968 estuvo dominado por la crisis de antisemitismo en Polonia y por la «primavera de Praga» que concluyó el 20 de agosto con la invasión de la capital checa por las tropas de los países del pacto de Varsovia, excepto Rumania.

El mes anterior Brézhnev había advertido al dirigente húngaro, J. Kádar que «la U.R.S.S. no podía permanecer indiferente a la construcción del socialismo en los demás países.».

Junto a esta aplicación estricta del principio de la «soberanía limitada», el primer mandatario soviético extendió su política de distensión con las potencias occidentales al firmar los acuerdos de Helsinki, establecer las negociaciones preliminares para la limitación de armas estratégicas (S.A.L.T.) y estrechar las relaciones con el gobierno alemán federal de Willy Brandt.

Pero al mismo tiempo que se abrían vías de comunicación con Occidente, su política interior tenía un claro carácter continuista. En el centenario del nacimiento de Lenin, celebrado en la plaza Roja, Brézhnev recordó las dificultades económicas que padecía el país y convocó a la militancia a defender la ortodoxia comunista.

Por otra parte, el Leonid Brézhnev que a principios de los años sesenta buscaba afianzar su autoridad había dejado paso a un Brézhnev completamente al mando de la situación, que redujo o eliminó a todos sus opositores dentro del «aparato» y que delegaba en Kosiguin la recepción de autoridades extranjeras y en sus subordinados del comité central las relaciones con las instituciones de la U.R.S.S.

En octubre de 1970, Richard Nixon anunció desde la tribuna de la O.N.U. que el futuro del planeta dependía de las relaciones entre las dos superpotencias y en noviembre Washington confirmó que se había logrado un acuerdo tácito con Moscú para la utilización de la base militar de Cienfuegos, en el Antartico. Sin embargo, tanto estos acuerdos como los de cooperación espacial y para la pesca en el Pacífico no evitaron las tensiones a uno y otro lado del muro de Berlín, ni la ruptura de las negociaciones para el desarme en enero de 1971, en Nueva York, por la intervención de extremistas judíos.

Las conversaciones sobre la limitación de armas estratégicas se reemprendieron durante el mes de julio, y Washington y Moscú sustituyeron el «teléfono rojo» que les relacionaba hasta entonces por un sofisticado sistema de comunicación vía satélite para evitar los riesgos de una guerra nuclear.

Mientras, en el frente interno, se celebró el XXIV congreso del P.C.U.S., con un año de retraso a causa de las diferencias entre reformistas y centralizadores en lo referente a la manera de abordar los problemas económicos que atravesaba el país. La crisis estalló en noviembre cuando se produjo la entrada en el buró político de Y. Andrópov y A. Gromiko sustituyendo a los «dogmáticos» Vóronov y Chelest.

El momento álgido de la distensión Este-Oeste se produjo en mayo de 1972, cuando el presidente estadounidense Richard Nixon visitó oficialmente Moscú y, tras una semana de reuniones al más alto nivel, se emitió una declaración conjunta que incluía los «doce puntos básicos de las relaciones bilaterales». Fruto de estos acuerdos llegaron las primeras reuniones para tratar temas comerciales entre delegaciones de los dos países. En 1973, en pleno escándalo Watergate, Brézhnev devolvió la visita a Nixon.

Con el sucesor de Nixon, Gerald Ford, las dos superpotencias intentaron mantener el clima de entendimiento con la firma, en noviembre de 1974, en Vladivostok, de un acuerdo de limitación de armas estratégicas ultimado durante la visita del secretario de estado H. Kissinger a Moscú en el mes de marzo. Pero las relaciones se enfriaron tras la derrota estadounidense en la guerra del Vietnam y las transacciones comerciales se vieron interrumpidas por la intervención del congreso de E.U.A. en contra de las restricciones impuestas por la U.R.S.S. a la emigración de ciudadanos judíos.

Ni siquiera la firma, en julio de 1975, del acta final de la conferencia sobre la seguridad y la cooperación en Europa celebrada en Helsinki consiguió mejorar sustancialmente las relaciones entre ambos bloques y recuperar el clima de los años anteriores. Junto a los acuerdos de principios que nunca fueron llevados a la práctica, Brézhnev consiguió ver ratificada la anexión de vastos territorios ocupados por la U.R.S.S. durante la segunda guerra mundial.

El incumplimiento de las cláusulas del acta de Helsinki relativas a los derechos humanos contribuyó a empeorar las relaciones entre los dos países. Ante las acusaciones de Cárter sobre la represión de la disidencia, Brézhnev respondió que «las pretensiones de Washington de enseñar a vivir a otros países no pueden ser toleradas por ningún estado soberano.»

En mayo de 1976, Leonid Brézhnev fue promovido a mariscal de la Unión Soviética y le fue dedicado un busto en su ciudad natal. Poco después sufrió un infarto que estuvo a punto de costarle la vida.

En el pleno del comité central del P.C.U.S. de mayo de 1977 se inició la concentración de poderes en las manos de Brézhnev. Nikolái Podgorny fue excluido del buró político y, pocos días después, se presentó en el parlamento soviético un proyecto de reforma constitucional destinado a sustituir la constitución promulgada por Stalin en 1936. Desde ese momento, Leonid Brézhnev reunió en su persona las jefaturas del partido y del estado.

Si la práctica totalidad de su mandato se vio marcada de forma especial por los logros alcanzados en el terreno político internacional, la última parte de la era Brézhnev se caracterizó por los problemas de la U.R.S.S. con algunos países próximos. La crisis de Polonia que provocó una intervención casi directa de la U.R.S.S. en la reorientación política del país y la invasión de Afganistán, hipotecaron muchos de los logros que se habían alcanzado en el terreno de la distensión.

Aparte del extraordinario papel político jugado por Brézhnev, cabe destacar también su faceta literaria que le llevó a publicar varios libros, entre ellos Pequeña tierra, sobre la batalla de Novorossiisk, Recuerdos, un libro autobiográfico, y En las tierras vírgenes, sobre sus experiencias agrarias en el Kazajstán.

Entre las aficiones de Brézhnev, se sitúan en un lugar preferente los coches lujosos. También se dijo que prefería los westerns a las representaciones del ballet Bolchoi. Gran fumador, nunca dejó los cigarrillos americanos aun después de su infarto de 1976. Bebedor empedernido y mujeriego incorregible pero profundamente ligado a su familia, Henry Kissinger dijo de él que representaba mejor que nadie al pueblo ruso.

Después de 18 años de liderazgo al frente de la U.R.S.S., falleció de forma inesperada el 11 de noviembre de 1982, sucediéndole en el cargo Yuri Andrópov.

Fuente Consultada:
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín – El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado

Biografía de Elvis Presley Cantante de Rock

Biografía de Elvis Presley

BIOGRAFÍA DE ELVIS PRESLEY: (Tupelo, EE. UU., 1935 – Memphis,  1977)
Elvis Aaron Presley, el niñito rubio nacido el 8 de enero de 1935 en el pueblecito sureño de Túpelo (Mississippi), no se imaginaba el impacto que su figura llegaría a alcanzar en la música y en la sociedad.

Aunque ya sentía dentro de él unELVIS PRESLEYimpulso: destacar. Hijo único de una familia pobre (su hermano gemelo murió al nacer), no tuvo la educación burguesa de Priscilla y sus hermanos.

En busca de mejor situación económica, emigró con sus padres a Memphis y allí tuvo que hacer diversos trabajos (cortar césped, repartir paquetes, conducir un camión) para conseguir unos centavos y codearse con su pandilla.

Unos chicos de pantalones grasientos y ajustados y cazadora de cuero negro que holgazaneaban desafiantes en los barrios más ricos de su ciudad. Ellos no cumplirían el «sueño americano» («de bayetas a ricos»), ¿y qué?

Pero Elvis sí lo conseguiría. Tenía en sus manos un arma: la guitarra; en su garganta, otra, y su cuerpo, también era un arma. El poseía lo que los magos-productores del «rythm’ n’ blues» buscaban: una voz, un estilo de negro, pero «pasados por blanco».

El imprimía un dramatismo especial a las canciones populares e innovaría, una vez lanzado a la vorágine musical, el recién nacido «rock and roll»: haría algo más que cantar, interpretaría, contorsionándose sobre el escenario, moviéndose provocativamente delante y atrás («Elvis, the Pelvis») y acariciando la guitarra (= baby) con los ojos entornados.

En sólo dos años, su fama creció vertiginosamente hasta convertirse en el «rey del rock». Había otros más auténticos que él, más no tan bien dirigidos y «comercializados». En 1954 grabó su primer disco para una firma local. Se llamaba «That’s aü right, mamma» y era realmente un regalo para su madre (mejor que un imperfecto disco de cuatro dólares grabado para su cumpleaños).

Y, a finales de 1956, era ya casi un ídolo mundial y estaba en manos de una gran empresa discográfica. Aunque «la mano» por antonomasia del joven Presley era el «coronel» Parker, su «manager», el creador del mito, su dueño. El hombre que invirtió en un ídolo cuya caída también supuso una millonada de dólares. Porque Elvis era totalmente «aprovechable», hasta para lanzar camisetas, llaveros, cromos, slips e infinidad de objetos con su figura.

El fenómeno Elvis no se acababa en sus canciones exitosas («Love me tender», «Zapatos de gamuza azul», «Rock de la cárcel», «Don’t be cruel», «Crying in the Chapel», «In the ghetto», «Suspicious minds»…), en sus ¡200 millones! de discos vendidos (73 discos de oro), ni en su cincuentena de películas («King Creóle», «Wild in the country», «Blue Hawaii»…), ni en la maravillosa y excéntrica bola de cristal, producto de sus fabulosas ganancias (330 millones de pesetas sólo en 1965), en la que vivía.

El mito Elvis ni siquiera se acabó con su muerte. Ya en la era de los setenta, su triunfal aureola perdía fuerza, otros «rockers» más innovadores amenazaban su trono. Su rock se volvió más edulcorado (lejos ya de las rabiosas canciones que levantaban las iras de los censores y los puritanos de su país), aunque no por ello dejó de estremecer al público, como lo demostraría en Las Vegas (1969, 1972). Pero esas espectadoras que gritaban y arrojaban sus prendas íntimas al escenario habían cumplido los veinte años tiempo ha y sus maridos sonreían a su lado. Ellos no envidiaban a Elvis. Porque a Elvis ya no se le podía envidiar.

Elvis era una millonaria «pieza de museo» para diversión de otros millonarios. Un traje con casaca de lentejuelas cubría su descomunal figura (antaño erótica). Su natural tendencia a engordar era contrarrestada con drogas, que no cambiaban —muy al contrario— esa imagen deforme que reflejaban diariamente los ocho espejos de la habitación del ídolo.

Las pesadillas y el temor a ser atacado eran los agudos signos del carácter paranoico que forjó en su adolescencia. Y su constante búsqueda de la felicidad era ya un túnel sin salida. Ni la modelo Linda Thompson (su amante durante cinco años) ni la exuberante Ginger Alden (con la que pensaba casarse en la Navidad de 1977) habían podido llenar el hueco dejado por Priscilla. Su hijita Lisa Marie tampoco vivía con él y su madre faltaba ya hacía mucho…ELVIS PLESLEY

La ceremonia nupcial tuvo lugar en el apartamento privado del dueño del hotel «Aladdin», de Las Vegas, y fue presenciada únicamente por 14 personas. Fieles guardaespaldas y amigos del cantante tenían por misión alejar de aquel lugar a curiosos y periodistas. Elvis no quería un espectáculo. Pero no pudo evitar las fotos: aunque pocas, hubo. Aquel instante en el que, mirando tiernamente a Priscilla, Elvis le colocaba un anillo de oro, con un diamante de tres quilates y brillantinos más pequeños, tenía que ser registrado para la posteridad.
También se registró el corte de la monumental tarta de boda (seis pisos), al término de la comida que siguió a la ceremonia. Y los periodistas allí presentes (al final, el ídolo tuvo un detalle con la prensa) fueron testigos de la felicidad que parecía embargar a la pareja: miraditas en semiéxtasis, las manos entrelazadas de continuo… Alguien podría comentar maliciosamente que estaban muy en su papel, muy de novios. Y era verdad.

En agosto de 1977, las agencias de todo el mundo recibieron un teletipo: «el día 16, Elvis Presley ha fallecido, a la edad de cuarenta y dos años, en un hospital de Memphis (Tennessee). víctima de un fallo cardíaco».

Eívís no murió en el hospital; estaba tirado en el cuarto de baño cuando lo encontró Ginger Alden. Elvis había muerto víctima de sí mismo. Y el espectáculo —«el rey ha muerto, ¡viva el rock!»— debía continuar: más de ochenta mil personas en su entierro, para darle el último adiós (y más de 300 desmayadas).

Cientos de coronas de flores (algunas en forma de guitarra). Gritos, lloros, sirenas de ambulancias y de coches de bomberos… Los hoteles de Memphis abarrotados, el aeropuerto colapsado (Europa había fletado 10 vuelos charter para los asistentes al funeral)…

Emisoras de radio interrumpieron su emisión: un minuto de silencio por el ídolo caído. Otras, programaron musicales «especial Elvis». Hasta el presidente Cárter dio un mensaje: «ha muerto el símbolo de la vitalidad, el espíritu de rebeldía y el buen humor de los Estados Unidos».

Pero, a los pocos meses, el dolor popular se trocó en chisme: «intentan saquear la tumba de Elvis», «sus 12 guardaespaldas vigilan, fuertemente armados…» «Las mujeres de Elvis se disputan la herencia…» «Priscilla huye a Europa por temor al secuestro de su hija…» «Un hijo secreto de Elvis: Renne Lee nació en 1960, en Alemania. Su madre era cantante…»

Por mucho tiempo, el show debe continuar.

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE ELVIS….

La sucesión de acontecimientos que acompañan sus últimos años de vida, años de relativa escasa actividad debido a su gordura: pesaba 115 kilos, nos cuentan la historia de un hombre que parece haber estado sufriendo dos males simultáneos: la crisis de los 40 años y un estado casi permanente de extrema soledad, acompañado sólo por el coronel Parker, su médico de cabecera y sus guardaespaldas.

La administración de drogas energizantes para poder soportar el esfuerzo de un recital en vivo ante miles de personas, termina por convertirse en drogadicción. Su enorme gordura hace pensar que también se le habrían administrado corticoides.

En cualquier caso, es una persona que es tratada como un espectáculo y no como un ser humano. Drogas para que actúe, porque sus actuaciones dejan mucho dinero. Y para que se suma al torturante ritmo de sesiones de grabación, en el momento en que tiene montado un show espectacular, con un coro de acompañantes y una orquesta que lo anuncia, cuando sube al escenario, con la música de Así habló Zaratustra, de Richard Strauss.

En ese momento ya El vis Presley no es un cantante cualquiera. Es un semidiós. La música de la introducción, que es espectacular, apenas se escucha sobre el mar de chillidos de sus admiradoras, ahora ya no sólo chiquillas quinceañeras, sino también dueñas de casa, madres de varios niños, y no pocos varones. Elvis era una suerte de aparición extraterrestre que transportaba a las multitudes a un estado próximo al nirvana. Es un semidiós. No era el momento para que muriese.

Al parecer una sobredosis de drogas, mezcladas con el alcochol -nunca se ha sabido a ciencia cierta cómo y de qué falleció-, cuando él menos se lo esperaba, le provocaron un paro cardíaco mientras se encontraba dándose un baño. Tenía apenas 42 años; toda una vida por delante.

El mismo día, 16 de agosto de 1977, en que se dio a conocer la noticia, la RCA recibió pedidos por 10 millones de discos LP, de larga duración.

Todo lo que rodeaba a Elvis Presley se convirtió en motivo de devoción: se fabrican setenta y tantos productos que llevan su nombre, desde tarjetas postales que lo muestran en sus mejores años, hasta un finísimo vino que se anuncia: «Este es el vino que Elvis tomaría si estuviese vivo». También se anunció un producto para perros: Se llamaba «Ámame tiernamente» (título de una de sus canciones favoritas), y la frase publicitaria decía: «Quizás la comida para perro que Elvis hubiera preferido, de haber sido perro».

La parafernalia desplegada después de la muerte del cantante se reúne en la actualidad en un sitio llamado Graceland, (La tierra de la gracia), en 3764 Highway 51 South, Memphis, Tennessee. Allí se venden toda clase de «recuerdos» y se exhiben las piezas originales, usadas por Elvis; es un verdadero Museo del mal gusto.

Sus pantalones con flecos, al estilo del oeste medio, con brillos y otros exactamente iguales, de todas las tallas y medidas, para quienes deseen llevarse un par igual al que llevaba Elvis. Sus camisas, también recargadas de brillos; sus bufandas de seda, sus colleras para las camisas, un supuesto par de pistolas estilo cowboy que no se sabe cuándo usó el artista, excepto en un filme del Oeste en que hace un papel secundario. Graceland es visitada hasta hoy, 10 años después de su muerte, por unos cuatrocientos mil peregrinos anualmente.

Pero con Elvis Presley ha ocurrido un fenómeno singular. Otros ídolos de la canción van perdiendo, poco a poco, el fervor de sus seguidores. En el caso de Los Beatles, es una generación enteramente nueva la que los está descubriendo y fanatizándose con ellos.

Elvis Presley, después de muerto, es casi el mismo fenómeno musical que en vida, y ya han transcurrido diez años del trágico suceso. Sus discos se venden igual si no más que antes, porque nuevos pueblos se incorporan a la lista de sus admiradores. Ahora los tiene inclusive en la República Popular China, como en Japón desde hace años ya, y en muchos otros sitios en el Lejano Oriente.

En cuanto a la música, tanto en las baladas que cantaba como en el rock, surgen nuevas tendencias, nuevos estilos, pero el estilo Elvis no desaparece. Y no se trata simplemente de un fenómeno de voz. Elvis tenía efectivamente una voz de una calidez especial, que marcaba con su sello las canciones que él cantaba. Se trata del espíritu, del énfasis que él sabía -y sólo él- poner en los versos.

James Dean pasó sin pena ni gloria, después de un primer furor y la ebullición que provocó en vida. John Lennon es para gente que entiende música. Fue un innovador, un personaje excéntrico y un ídolo. Lo Beatles, como conjunto, continúan penando en los estudios de grabación. Pero Elvis Presley -y no es una exageración- es venerado como si estuviese vivo. Sus discos se escuchan no con reminiscencias del pasado, sino como un fenómeno del presente.

En cualquier momento se le verá descender de la nube que hizo moverse, y regresará delgado, esbelto, simpático, fresco y transparente, como un buen hijo de Norteamérica.

Fuente Consultada:
Vidas de los Famosos – Elvis Presley y Priscilla
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo Tomo N°38 Arabia, el violento despertar