La Seda

Seda Natural Fibra Hecha Por Los Gusanos Origen de la seda en China

Seda Natural Fibra Hecha Por Los Gusanos
Leyenda China de su Origen

La seda de Oriente ha llegado al mundo occidental desde hace siglos, y sigue siendo la tela más preciada. Su fibra se obtiene del gusano de seda, Bombyx mori, cuando Forma su capullo para convertirse en mariposa. Cada capullo consta de un solo filamento que llega a medir más de 1.5 km. Se necesitan 110 capullos para confeccionar una corbata, 630 para una blusa y 3000 para un kimono.

Según la tradición china, la seda se descubrió en el año 2640 a C., en el jardín del emperador Huang Ti. De acuerdo con la leyenda. Huang Ti pidió a su esposa Xi L.ingshi que averiguara qué estaba acabando con sus plantas de morera. La mujer descubrió que eran unos gusanos blancos que producían capullos brillantes. Al dejar caer accidentalmente un capullo en agua tibia, Xi Lingshi advirtió que podía descomponerlo en un Fino filamento y enrollar éste en un carrete. Había descubierto cómo hacer la seda, secreto que mantuvieron bien guardado los chinos durante los siguientes 2000 años. La ley imperial decretó que todo aquel que lo revelara sería torturado hasta morir.

La manufactura de la seda tiene cuatro etapas: el cultivo de las moreras, la cría de los gusanos de seda, el desenrollado de la fibra y el tejido de la tela.Los gusanos de seda se alimentan con las hojas de varios árboles, pero los que ingieren hojas de morera producen la seda más fina. En 1608 el rey Jacobo I de Inglaterra ordenó sembrar 10.000 plantas de moral en su país, para crear una industria de la seda. Pero Fracasó debido a que esa variedad de moráceas no era la adecuada.

En China se cultivan arbustos de morera para recolectar fácilmente sus hojas y alimentar a los gusanos de seda. Estos se crían en la primavera. Durante losmeses de intensa actividad. Los huevecilios de la temporada anterior, almacenados en un lugar fresco, se incuban tan pronto como brotan las hojas de las moreras. Los gusanos comen hojas continuamente durante casi un mes y aumentos en su peso 10.000 veces.

Es preciso consentir a los gusanos para que sean productivos. En China se decía que detestan el frío, la humedad, la suciedad, el ruido, el olor a pescado frito, las lágrimas, los gritos y las mujeres embarazadas o poco después de parir. Aún hoy, en la provincia china de Hang-zhou, a las mujeres que cuidan a los gusanos de seda se les prohíbe fumar, maquillarse o comer ajos.

Después de formados los capullos, las dos glándulas de seda que los gusanos tienen a lo largo del cuerpo empiezan a segregar una mezcla semilíquida. Las hebras de ambas glándulas se combinan en un solo filamento.

Primero se fijan haciendo una fina red. Luego, con un movimiento en forma de 8, menean la cabeza de un lado a otro y lentamente van construyendo un capullo impermeable que los cubre por completo. Tardan unos tres días en hilarlo, proceso durante el cual sacuden la cabeza unas 300.000 veces.

Hilado Los filamentos íntegros de entre cinco y ocho capullos se entrelazan para obtener el hilo de seda, con el cual se forman madejas. Los armazones de madera tradicionales, como éste. han cedido su sitio a modernas máquinas.

Si la metamorfosis se completa, el gusano se convierte en mariposa al cabo de dos semanas, aproximadamente; en ese tiempo las enzimas segregadas por el capullo ablandan éste y sale la mariposa, para iniciar un nuevo ciclo de vida. Sólo se permite que ocurra esto en pocos casos, para preservar la especie. A los demás se les mata. Si se evita que el capullo se dañe al salir la mariposa, puede recuperarse la fibra entera.

El desenrollado de la fibra se realiza remojando los capullos en agua tibia para encontrar la punta del filamento de seda, que se devana en un carrete. Las fibras de varios capullos —por lo general entre cinco y ocho— se enrollan en el mismo carrete, para obtener un hilo suficientemente grueso. Hoy se usan devanadoras automáticas.

Si se colocan juntos dos gusanos de seda, producen un capullo doble. La seda de estos capullos se llama ocal. El hilo tiene “mechones’ y se usa para hacer telas con variantes de textura.

La producción mundial de seda es de unas 50 000 toneladas al año, que representan apenas el 1 % de la producción total de fibras textiles. Su brillantez se debe a que las fibras no tienen forma cilíndrica, sino de prismas triangulares, por lo cual reflejan la luz. La seda sigue siendo un material de lujo.

Bordado Las madejas de seda se tiñen y se utilizan ya sea para producir telas o para bordar.

Más Abajo Puede Tener Una Explicación Más Profunda

COMO LLEGARON A OCCIDENTE LOS SECRETOS DE LA SEDA NATURAL: Los dos monjes Fueron muy insistentes: tenían que ver al emperador. Dijeron poseer un valioso secreto y que habían viajado de China a Constantinopla (hoy Estambul) para revelarlo a la corte.

Eso fue hacia el año 550 d.C., cuando Justiniano I encabezaba el Imperio Romano de Oriente (bizantino). El secreto de los monjes mereció su atención: ofrecieron revelarle la técnica china para obtener seda.

En la pequeña isla griega de Kos se produjo un poco de la lujosa tela, con gusanos de seda encontrados en la localidad, que ingerían hojas de roble. Pero no era comparable a la seda china, hecha por gusanos alimentados con hojas de morera. Los romanos orientales compraban seda china a comerciantes que la transportaban más de 4800 Km. a través de Asia Central, por la peligrosa Ruta de la Seda, desde luoyang hasta el Mediterráneo oriental. La travesía duraba ocho meses.

Cuando la seda llegó a Europa su peso se valoró, literalmente, en oro. Y carla vez era más costosa y difícil de conseguir, pues la Ruta de la Seda atravesaba territorios en guerra. Justiniano intentó importarla por conducto de comerciantes etíopes, que recibían embarques de China.

Aquellos monjes eran persas que habían divulgado el cristianismo en China durante muchos años, y aprendido los secretos de la seda. Entonces hicieron una propuesta a Justiniano: dado que era imposible mantener vivos a los gusanos durante una travesía tan larga. ofrecieron transportar sus diminutos huevecillos. Bastan 28 gr. de éstos para obtener 36.000 gusanos.

Justiniano colmó a los monjes de regalos y les prometió jugosas recompensas, los dos hombres volvieron a China y se abastecieron de huevecillos. Luego emprendieron el arduo viaje a Occidente, con su preciosa carga escondida en bastones de bambú.

A su regreso, los monjes enseñaron a los romanos cómo criar a los gusanos, que se usaron para hacer la primera tela de seda europea. A algunos gusanos se les dejó convertirse en mariposa para conservar la especie y así nació la primera industria de seda en Europa. Pero a pesar de ello, los gusanos siguen prefiriendo la morera china.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
La seda es una fibra natural, obtenida industrialmente de varias especies de mariposas. Cuando las orugas de éstas (gusanos de seda) alcanzan su mayor tamaño, hilan los capullos en los que pasarán normalmente la fase de reposo (pupal) antes de convertirse en adultas.

La seda natural se obtiene a partir de esos capullos. No sólo produce seda la mariposa de este nombre; todas las orugas pueden generarla, y muchas de ellas la usan para la fabricación de capullos, como el dañino «bicho de cesto» o «bicho canasto». También la pueden producir otros insectos, e incluso la de las arañas (aunque, hasta ahora, no haya podido ser explotada comercialmente) es de tan buena calidad como la del gusano de seda.

La mayor cantidad de seda producida en el mundo proviene, en gran proporción, de la mariposa Bovibyx mori, que, según se cree, tuvo su origen en China. Se viene criando desde hace siglos, y existen numerosas variedades de ella. La mariposa adulta tiene un color cremoso y su envergadura es de unos 5 cm.

mariposa Bovibyx mori

No vuela ni come, y la variedad doméstica no se encuentra jamás en estado silvestre. La hembra pone unos 500 huevos, de los que salen minúsculas orugas. Éstas comen una gran variedad de hojas, incluso de lechuga, pero la seda de mejor calidad se obtiene de las que se alimentan con hojas de morera.

Estas hojas contienen proteínas y resinas que parecen añadir resistencia y brillo a la seda. Los gusanos de seda que se crían con otros tipos de hoja raramente dan un producto que se pueda hilar, es decir, seda que se pueda convertir en largos hilos. La oruga cambia de piel cuatro veces durante su vida.

Gusano de Seda

Cuando alcanza su tamaño máximo, la oruga tiene unos 8 cm. de largo y un color blancuzco. Al llegar a esta fase, empieza a hilar el capullo. Produce la seda un par de glándulas arrolladas, situadas alrededor del tubo digestivo. Cada glándula fabrica una hebra de seda, y las dos hebras se unen, antes de surgir al exterior, por un orificio especial u órgano hilandero próximo a la boca.

El cuerpo de la oruga completamente desarrollada está casi lleno de seda líquida. La seda se endurece rápidamente, al contacto con el aire. Hay varias glándulas accesoria próximas al orificio hilandero que producen una goma que da pegajosidad a la seda. Así, la oruga puede fijar los capullos sobre algún objeto.

Esta goma (sericina) es amarilla o blanca, según la traza de mariposa. Al empezar a hilar su capullo, la oruga mueve la cabeza de un lado a otro y segrega una hebra continua de seda, con la que teje el capullo completo, que tiene unos 4 cm. de longitud. En esta operación invierte unas setenta horas. De un solo capullo pueden obtenerse unos 1.000 metros de seda bruta, pero ésta es tan fina, que mil hebras unidas no llegan a tener 2,5 cm. de ancho.

Una vez encerrada dentro del capullo, la oruga se arruga y pierde de nuevo su piel, para alcanzar el estado de pupa o crisálida. Desde el avivamiento de los huevos a la formación de la pupa transcurren de 4 a 5 semanas, según las circunstancias. El estado de pupa dura otros 10 días más, y, por último, brota del capullo la mariposa adulta. Sin embargo, los gusanos de seda son sacrificados por los cultivadores en el estado de pupa, excepto los pocos ejemplares que se dejan para que se conviertan en mariposas.

LA SERICICULTURA
El Japón es el primer país productor de seda del mundo, tanto en calidad como en cantidad, a pesar de que la patria tradicional de ella sea la China. La industria japonesa de la seda es muy importante, y está regulada de manera muy estricta.

Las disposiciones sobre la cría de los gusanos son muy severas, y se parecen a las dictadas sobre «el estado sanitario de otros animales domésticos, como las gallinas y el ganado vacuno. En el Japón se dan las condiciones ideales tanto para la cría del gusano de seda como para el cultivo de su planta alimenticia, la morera. Existen muchas variedades de esta última, todas las cuales tienen un desarrollo rápido.

Es posible cortar hojas del árbol varias veces al día. La morera es una planta muy resistente, y su cultivo, al servicio de la cría de los gusanos de seda, se practica también en otras regiones del mundo, como en la zona Mediterránea sur de la U.R.S.S.

La India produce grandes cantidades de seda, tanto de la proveniente de la mariposa Bombyx mori, como de la llamada «seda silvestre», que procede de otras especies. Algunas razas de Bombyx mori dan varias generaciones al año, pero la mejor seda proviene de la variedad que normalmente sólo produce una generación.

Los huevos de esta variedad requieren un período de frío para que puedan avivar. Sin embargo, se ha podido comprobar que este período puede evitarse, tratando los huevos con una solucióndiluida de ácido clorhídrico durante algunos minutos. Por este procedimiento, los gusanos pueden criarse durante todo el tiempo que la morera mantiene sus hojas, en vez de limitarlo simplemente a unas cuantas semanas durante el verano. En consecuencia, la producción de seda por unidad de superficie de plantación de morera ha crecido enormemente.

Los métodos de cría del gusado para la obtención de la seda son muy parecidos en todo el mundo, y este artículo tratará de los principios generales. Cuando las hojas de la morera comienzan a abrirse, los huevos se sacan de un depósito frío y se les hace adquirir gradualmente una temperatura de unos 20°C.

Las jóvenes orugas avivan en unos 10 días, y se las alimenta con finas tiras de hojas de morera. Deben proporcionárseles hojas frescas cada pocas horas, y éstas no deben estar húmedas en absoluto, pues, de otro modo, las orugas se verían atacadas por una infección de hongos. Los gusanos tienen un apetito voraz y pasan el tiempo comiendo, excepto durante los períodos de muda.

No deben tocarse, y el método para proporcionarles el alimento de refresco consiste en colocar sobre ellos las hojas en un papel perforado: las orugas se abren paso por los agujeros de éste, y pueden eliminarse del criadero las hojas viejas y los excrementos. Los grandes criaderos de gusanos de seda aprovechan estos productos como abono. Cuando los gusanos crecen, se les van administrando porciones mayores de alimento, y finalmente hojas enteras. Cuando la oruga ha llegado a su tamaño máximo, se dedica a buscar un sitio adecuado donde tejer su capullo.

Esquema del hilado de la seda

En las cámaras de cría se ponen a su alcance haces de paja u otros objetos apropiados, sobre los que puedan hilar. Lo primero que construyen es una especie de «hamaca» donde reposan mientras van tejiendo el verdadero capullo. La primera parte del capullo (la externa) está formada de diversas hebras unidas a la «hamaca», pero la interior se forma de una sola hebra continua de unos mil metros de longitud. Cuando el capullo está terminado, la oruga, encerrada en él, se transforma en crisálida, y en este estado se calienta el capullo en un horno, durante unas doce horas. Así se mata a la crisálida, sin dañar la seda. Se deja vivir un 5 % de las crisálidas, para obtener mariposas que produzcan los huevos de la próxima generación.

El capullo es muy resistente e irrompible, pero la mariposa está provista de una glándula que genera un disolvente, que le sirve para ablandar la seda y salir al exterior. Cuando una mariposa ha salido del capullo, éste carece de utilidad para el hilado, pues la hebra está rota.

HILADO DE LA SEDA A PARTIR DEL CAPULLO
Antes de desenrrollar la seda de los capullos, debe ablandarse la goma, lo que se consigue colocándosela en agua caliente durante un rato. Con un cepillo o un agitador, se recogen los extremos pegajosos y se tira de ellos hasta que sale una hebra de cada capullo. Una hebra sola resulta demasiado fina para los usos industriales, por lo que se reúnen varias para producir una del grosor suficiente.

Antes, el hilado solía hacerse a mano, pero hoy día se realiza en máquinas adecuadas. Sin embargo, hacen falta operadores muy hábiles para ir reemplazando los capullos a medida que se agotan. Se han introducido máquinas automáticas que usan aparatos electrónicos para incorporar nuevas hebras cuando el grosor del hilo de seda bruta se hace menor. La seda se va hilando, a partir de los capullos colocados en recipientes de agua caliente.

Las hebras de cada grupo de capullos giran alrededor de un disco, y se van pegando unas a otras, a medida que la goma se va endureciendo otra vez. Después de pasar por una serie de poleas, la seda bruta, como se la llama entonces, se recoge en bobinas.

La larva termina casi su capullo, no tiene mucho espacio donde moverse, y por eso las últimas porciones de hebra suelen estar enredadas. Por esta razón, no se aprovecha la parte final para el hilado, y tan pronto el capullo empieza a aparecer transparente, se retira para reemplazarlo por otro. El operario realiza esta maniobra frotando simplemente la nueva hebra contra las otras.

A partir de las bobinas, se van haciendo madejas de seda que, una vez revisadas, pasan a ser tejidas. Las técnicas de tejido son similares a las que se usan para el de otros materiales. Sin embargo, antes de estampar o teñir la seda, debe desengomársela por completo, lo que se consigue haciéndola hervir. Los extremos de ios capullos que se eliminaron al empezar el hilado, y la parte interior de ellos, que no se ha hilado tampoco, no se tiran, sino que se peinan como la lana y se usan luego en madejas para bordados y productos similares. Los capullos agujereados, de los que han salido las mariposas, proporcionan también una materia válida para esos tipos de labores. Incluso las crisálidas muertas se aprovechan como pienso para las gallinas, abono o cebo para la pesca.

La «seda silvestre» (tusor) que producen otras mariposas (Antherea sp.), especialmente en la India, Mongolia y Japón, no puede hilarse de la manera normal, ya que los capullos no están formados por una hebra continua. Estas sedan deben tejerse, y, por lo general, son más bastas que las producidas por el gusano de morera, siendo usadas para tipos especiales de tejidos.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia –
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora Tmo II
Eniclopedia de la Ciencia y La tecnología TECNIRAMA N°82 La Seda Natural

HISTORIA DEL PERFUME Origen Tecnica de Elaboracion Resumen Breve

HISTORIA DEL PERFUME: AROMAS, TÉCNICAS, HITOS Y OLFATO

Cuando el hombre se organizó socialmente, asegurándose la comida diaria y el fuego y al  disminuir los peligros comenzó a contemplar cuanto le rodeaba. Entonces la naturaleza reveló placeres nuevos a su vista y a su olfato. Deslumbrado, admiré los colores del mundo bajo el esplendor de la primavera y lo sorprendió el suave perfume de las flores. Soñó conservar ese perfume y quiso aprisionarlo.

Los orientales descubrieron que la madera, las hojas, las hierbas y las flores, sumergidas en el agua, le cedían sus colores y sus fragancias. Más tarde aprendieron que, si calentaban los productos de origen vegetal, era más fácil extraer de ellos esencias oleaginosas perfumadas y bálsamos curativos. A su vez, chinos, persas, egipcios y árabes hicieron experimentos similares; así comenzó una elaboración que actualmente ha adquirido una notable perfección técnica.

AROMAS Y ESENCIAS A TRAVÉS DE LAS ÉPOCAS:

Nadie pone en duda que el arte de la perfumería evolucionó al mismo tiempo que la civilización. Los antiguos se interesaron sobre todo por las esencias fuertes, como la mirra y el incienso; pero los poetas nos han revelado, que los perfumes conquistaron el favor de los hombres.

La escasez de las primeras esencias perfumadas, el misterio de los métodos empleados para obtenerlas y los ensueños provocados por ciertas plantas aromáticas, contribuyeron a rodear con un halo mágico los orígenes de la perfumería. A causa de esto, al principio los perfumes se emplearon sólo en las ceremonias religiosas, quemándolos en los altares para que los dioses se tornaran propicios.

Es imposible saber cuándo los seres humanos empezaron a quemar sustancias aromáticas para disfrutar del olor producido en la ignición. Probablemente, los primeros perfumes se elaboraron para compensar la falta de higiene personal, como hacían los egipcios, que elaboraban perfumes con esencias mezcladas con barro o manteca para llevar en pequeños recipientes o colocarse sobre la cabeza en forma de conos, como se ve hacer a las sacerdotisas en numerosas pinturas de la época. En la tumba de Tutankamón había miles de frascos con perfumes diferentes que tres mil años después aún conservaban una parte de su aroma original.

Plutarco cuenta que, en Egipto, los sacerdotes de Isis y Osiris ofrecían a esas divinidades aromas diferentes según las horas del día. Al alba quemaban resma, que disipa las brumas del espíritu; al mediodía, mirra para disponer el alma a los placeres corporales.

Empenachado de nubes olorosas, el monstruoso Bel o Baal, divinidad principal de los babilonios, caldeos, fenicios y otros pueblos orientales, presidía las ceremonias religiosas y las danzas rituales. El uso de los perfumes sagrados estaba prohibido a los profanos, pero el pueblo disponía de otras esencias como el estoraque y el cinamomo.

Los antiguos conocían ya el procedimiento por el cual los cuerpos grasos absorben las esencias perfumadas. Es cierto que los productos empleados eran sobre todo aceites odoríferos.

En la Biblia encontramos numerosas alusiones al uso de aromas sagrados: Judith se presentó a Holofernes perfumada con esencia de sándalo, lo mismo que Rut cuando fue a ver a Booz. En el éxodo leemos que Moisés aprendió de Jehová la preparación de la unción sagrada con el más puro de los aceites.

Por Herodoto y por Hipócrates sabemos que los griegos conocían la industria de los perfumes. Los ceramistas atenienses del siglo de Pericles (V a.C.) modelaban vasijas para aceites aromáticos. Se creía asimismo que la presencia de los dioses se anunciaba por un olor de ambrosía. En Eurípides, Hipólito invoca así a su protectora: “Oh! Divino soplo perfumado… La diosa Artemisa se aproxima.”

Hipócrates, célebre médico ateniense (460-377 a. de J. C.), para contener una epidemia de peste que amenazaba asolar la ciudad de Atenas, ordenó se colocaran almohadillas con flores y hierbas aromáticas en las calles.

Se relata que Hipócrates preservó a Atenas de la peste haciendo colgar en la ciudad unas almohadillas llenas de flores y hierbas aromáticas y disponiendo que se quemaran maderas olorosas en las calles. De Grecia, el uso de los perfumes llegó a Roma, donde se difundió ampliamente durante el Imperio. Critión, médico de Trajano,. enumera en un tratado veinticinco variedades de aceites perfumados empleados en medicina, y Plinio opina que el uso de los perfumes brinda al hombre uno de los placeres más lícitos.

Renos aquí en la Era Cristiana; recordemos a Magdalena lavando los pies de Jesús con preciosas esencias de Chipre y de Palestina mezcladas con sus lágrimas que le agregan una significación sagrada. Pero los Padres de la Iglesia consideraron que los perfumes incitaban a la molicie y censuraron su uso.

DÓNDE Y CÓMO LAS FLORES SE DEJAN DESPOJAR DE SUS TESOROS

La técnica de extracción de tinturas, perfumes y medicamentos contenidos en las plantas comenzó por el sistema primitivo de prensarlas, que más tarde se perfeccionó gracias a nuevos procedimientos como la decocción, la digestión, la maceración y la destilación. Esos métodos se fundaban únicamente en las propiedades disolventes del vapor de agua. Pronto se descubrió que la acción del agua no era suficiente para aislar ciertos perfumes menos volátiles, que en cambio eran absorbidos perfectamente por los cuerpos grasos.

Sin embargo, durante mucho tiempo esta unión de perfumes y cuerpos grasos condujo sólo a la fabricación de pomadas y cosméticos. La perfumería se transformó en arte, cuando los químicos tuvieron la idea de recurrir al alcohol para disolver los principios activos de algunas sustancias vegetales. Dieron el nombre de “espíritu” o aguas espirituosas a los alcoholes cargados de principios aromáticos o medicamentosos, por efectos de la destilación. La palabra espíritu fue reemplazada más tarde por alcohol, derivada del idioma árabe.

En la época imperial, Jonia importó de Grecia y de Egipto la moda de los perfumes. Durante los espectáculos circenses se esparcían perfumes sobre los espectadores. En las termas, los romanos se hacían friccionar el cuerpo con  aceites perfumadas.

Es preciso llegar casi a nuestra época para encontrar fórmulas que tienen realmente carácter científico y se fundan en experimentos comprobados.

La mayor contribución al sistema actual de elaborar perfumes se debe a los árabes que, sin lugar a dudas, fueron los principales investigadores de los métodos de destilación. Las Cruzadas contribuyeron al conocimiento de ciertas teorías y procedimientos prácticos. En Toledo, Montpellier y Salerno, se abrieron centros de estudios donde se perfeccionaron muchísimo los primitivos medios de extracción. Una página importante de la historia de su elaboración se une estrechamente a la historia de Venecia, reina de los mares y del comercio con el Oriente.

Los mercaderes venecianos suministraron a la industria occidental las materias primas que necesitaban: áloe, ruibarbo, ámbar, almizcle, sándalo y alcanfor. En las postrimerías del Renacimiento, la elaboración de perfumes llegó a su máximo desarrollo en toda Italia. Colaboraban en esa industria auténticos sabios y también verdaderos artistas… En Francia, Rabelais dispuso que los perfumistas de la abadía de Téleme suministraran, cada mañana, agua de ángel compuesta con clavos de olor, benjuí, estoraque, canela y lirio para los aposentos de las damas.

El gusto por los perfumes llegó a ser tan inmoderado que un edicto del año 1560 prohibió su uso a los plebeyos. El rey Carlos VIII de Francia y Catalina de Médicis tuvieron su perfumista personal. Los nobles perfumaban sus cabellos, sus vestidos, sus guantes y sus roperos. Un gran señor llegó hasta perfumar los arreos de montar.

Necesariamente la industria del perfume debía desarrollar el cultivo de las flores. En Provenza se cultivan especialmente ciertas flores por su perfume; generaciones de expertos han transmitido celosamente los secretos para extraer esencias y quintaesencias (sustancia obtenida al cabo de cinco destilaciones sucesivas).
En 1750, Juan María Farina estableció en Colonia (Alemania) una fábrica de perfumes, en la cual, con una fórmula y plantas importadas de Italia, elaboró el Acqua Admirabilis, que fue la primer Agua de Colonia.

La producción industrial de esa época puede considerarse como la precursora de la fabricación moderna. Actualmente, las fórmulas de perfumes se cuentan por millares y cada día surgen otras nuevas. Si no se es químico o perfumista resulta imposible imaginar los procesos a que son sometidos los vegetales que poseen fragancia agradable. Al lado de nombres tales como: violeta, lirio, verbena, jazmín, etc., podemos leer nombres mucho menos poéticos como: éter de petróleo, bencina, tolueno, acetona, etc. Esas sustancias de nombre tan poco sugestivo son las que obligan a las flores, hojas, tallos y raíces, a ceder su esencia, luego recogida en preciosos frascos. Las materias primas empleadas en la perfumería moderna constituyen una gama muy vasta que comprende:

sustancias vegetales odoríferas (aceites esenciales, resinas, bálsamos); sustancias extraídas de las glándulas de ciertos animales (ámbar gris, almizcle, castóreo, etc.), y sustancias de origen químico.

Mientras que las sustancias vegetales son la base de los futuros productos, las otras se destinan .a disolver y fijar las primeras, es decir que evitan la evaporación demasiado rápida de la esencia e impiden que los perfumes se desvanezcan muy pronto. En nuestros días empleamos los mismos métodos que se descubrieron hace siglos, pero beneficiados por el progreso de la técnica moderna. Esos progresos cada día llegan a resultados más notables, gracias a la calidad de las materias primas y a los procedimientos de elaboración y de combinación de los diferentes aromas.

De su aroma. Amontonadas en enormes calderas procedimiento de digestión) se destilan de las flores los aceites esenciales por medio del vapor de agua. Otras, como el junquillo, la reseda, el nardo, deben colocarse sobre un cuerpo graso extendido en una placa de vidrio, pues las partículas del cuerpo graso son las que absorben el aroma de los pétalos carnosos (procedimiento de saturación).

Es necesario un período de tres meses y renovar noventa veces la flores frescas, para que el cuerpo graso llegue a la saturación completa. Para la violeta, ese procedimiento todavía no es suficiente. Deberá usarse el éter de petróleo o un tratamiento térmico, repetido una veintena de veces, con temperaturas de 50 a 60 grados, para que el cuerpo graso fije completamente la deliciosa fragancia (procedimiento de extracción con disolventes volátiles). Para saturar un kilo de ese cuerpo se precisan 4 kilos de flores. A su vez los cuerpos grasos sólo devolverán los perfumes que han absorbido bajo la acción de una dosis importante de alcohol. Luego, el alcohol deberá ser sometido a numerosos procedimientos.

Se puede establecer aún una distinción entre drogas o especias —clavo de olor, pimienta, nuez moscada, vainilla, canela, jengibre, cardamomo, azafrán de la India— y las esencias de perfumes a las que corresponde agregar numerosas plantas que encierran aceites esenciales. Por ejemplo, las frutas cítricas contienen sus esencias perfumadas en las hojas, las flores y la corteza del fruto; la rosa, el jazmín, la violeta, el jacinto, únicamente en sus flores; la lavanda, el tomillo, la menta, el geranio, en los órganos vegetativos en general; el pachulí, únicamente en sus hojas; el lirio en su rizoma (raíces); el anís y el comino, en sus granos; el sándalo y el azafrán, en su madera; el benjuí, en su resma.

En la actualidad llamamos perfume a una gran cantidad de productos industriales que se presentan en forma líquida, en soluciones más o menos concentradas o en forma sólida (polvos, sachets, sales de tocador).

Estos productos tienen muchas otras aplicaciones, además de ser empleados en artículos de tocador y de belleza; sirven para neutralizar olores desagradables, purificar el aire, como cebo en la pesca, etcétera.

Pero al igual que lo ocurrido con los textiles, las piedras preciosas y aun algunos alimentos, los productos químicos o sintéticos reemplazan a los naturales. Por ejemplo: se llegó a extraer de algunas flores un perfume que imitara el de otra, y muchas esencias florales contienen una sustancia con la cual se reproduce la fragancia de las violetas.

Con la esencia de trementina se obtiene químicamente lila artificial y con el cloruro de bencilo se sustituye la esencia de rosa. Otras fórmulas químicas proporcionan el almizcle sintético tan perfecto que es casi imposible distinguirlo del almizcle natural.

HITOS DESTACADOS:

NEOLÍTICO — No se conoce el origen del perfume, pero el gusto por los buenos olores debió de hacer que los seres humanos hicieran combinaciones de ellos en los albores de la civilización.

1500 a.C. — En la tumba de Tutankamón, en Egipto, se encuentran miles e frascos con perfumes diferentes.

SIGLO VII — El descubrimiento del alcohol permite diluir las esencias, pero al mismo tiempo hace muy volátiles los perfumes que desaparecen de la historia sin haber llegado a nosotros.

1709 — Primer perfume de la historia en comercializarse, el Agua de la Reina, elaborada por un monje alemán y vendida por el italiano Giovanni María Fariña, inventor del agua de colonia, a la que llamó Eau de Cologne.

1921 — Ernest Beau crea el perfume Chanel n° 5 para Coco Chanel, la mujer que sólo deseaba ser amada cuando era niña y que luego creó la empresa de moda más influyente del mundo.

¿Cómo podría extraer el perfume de las plantas?

Técnica: En general, la obtención de perfumes naturales de flores o plantas se realiza mediante destilación de éstas. A continuación describimos un sencillo método dé destilación (a escala de laboratorio), con el que podrá conseguir gran parte de sus objetivos.

En un matraz de destilación (que no es otra cosa que un recipiente con un tubo lateral), introduzca las plantas cortadas en trozos pequeños y cúbralas de agua. Agregue también unos fragmentos de porcelana o loza porosas, para regular la ebullición posterior. Seguidamente, acabe de montar el dispositivo como se indica en la figura. Aplique, a continuación, la llama del mechero u otra fuente de calor, teniendo en cuenta que, si utiliza llama, ésta no debe dar directamente sobre el matraz de vidrio, sino a través de una malla cerrada de alambre, pues, de lo contrario, se corre el peligro de que el matraz se rompa.

En todo caso, la llama ha de ser suave. Observará qué, poco a. poco, aumenta la temperatura en el termómetro, y que a los 100°C, aproximadamente, empieza a hervir el agua. El vapor de agua desprendido (que arrastra también a las esencias), sale por el tubo lateral, entra en el refrigerante (enfriado por una corriente de agua continua) y allí se condensa, fenómeno que usted notará porque el otro extremo del refrigerante empieza a gotear sobre un recipiente que se habrá colocado de antemano.

En principio, el líquido destilado tiene un aspecto opalino (lechoso) a causa de los aceites esenciales que, en forma de minúsculas gotas, se encuentran en el seno del agua. Paulatinamente, puesto que los dos líquidos (aceite y agua) no son miscibles, el destilado se separa en dos capas: una superior muy delgada de aceites esenciales, y la inferior de agua. Cuando se vaya agotando el contenido del matraz de destilación, es decir, cuando quede muy poca agua (pero sin agotarla del todo) interrumpa la destilación (aparte la fuente de calor), y proceda a cargar de nuevo  el matraz con agua y plantas, para empezar de nuevo.

Opere así hasta que obtenga el volumen suficiente de producto destilado. Deje en reposo el líquido, para que se separen bien las dos capas, y, seguidamente, proceda a extraer por medio de un sifón el agua, cuidando de no arrastrar los aceites esenciales. Para ello, le aconsejamos que, una vez extraída la mayor parte del agua, introduzca el líquido en un embudo de decantación y cómodamente, los últimos restos de agua que contenga el líquido.

Así habrá obtenido usted un aceite esencial bruto que en realidad, es un conjunto de perfumes, cuya separación posterior para aislar los distintos componentes es muy delicada, y sólo puede realizarla personal especializado, con técnicas y aparatos también especiales. A título informativo, le diremos que, normalmente, se realizan destilaciones fraccionadas y rectificaciones.

También es conveniente advertirle que no todos los perfume, se pueden obtener con este sencillo dispositivo. Así por  ejemplo, algunos muy delicados, como la esencia de rosas, se descompondrían con la temperatura, antes de que’ empezasen a destilar, lo que exige una operación más complicada, al vacío, que permita que dicha esencia pase a vapor (y destile) a menor temperatura. No obstante, el método que aquí se ha descrito permite la obtención de la mayoría de los aceites esenciales de plantas y flores.

DESCRIPCIÓN DEL SENTIDO DEL OLFATO:

Nuestro sentido del olfato es muy sensible. Percibir, o tan sólo recordar, los olores de pasto recién cortado, hojas de pino, queso Camembert y hule quemado, produce respuestas intensas.

En la parte superior de las fosas nasales hay dos grupos de células, que actúan como receptores de olores, cada uno con millones de células provistas de pequeñas protuberancias, similares a cabellos, ondeando en un mar de moco. Estas células, llamadas cilios, son muy sensibles. Una sola molécula de algunas sustancias basta para excitarlas y que envíen impulsos al cerebro.

Hay cuando menos 14 tipos de células receptoras de olores, cada uno estimulado por un tipo de molécula olfativa. Esto permite que el cerebro no sólo perciba que una sustancia olorosa ha entrado en la nariz, sino que además sepa de cuál se trata. Los olores que resultan más familiares, como los de café recién hecho, humo de cigarro y perfumes, son complejas mezclas de aromas.

Ciertos perfumes de aroma muy agradable se fabrican con sustancias que por sí solas tienen olor más bien repugnante. Por ejemplo, aunque la algalia de las glándulas anales del gato montes tiene aroma nauseabundo, es ingrediente esencial de los perfumes más caros.

El ser humano puede distinguir más de 10 000 olores complejos. Es sorprendente que por lo general no se dé una aplicación muy significativa a esta habilidad. Algunos investigadores creen que los olores tienen una importante y oculta función en las relaciones interpersonales y crean lazos inconscientes. Mediante experimentos se ha demostrado que los bebés pueden distinguir a su madre por el olfato a los seis días de nacidos.