La Segunda Guerra

Objetivo del Vuelo de Hess Rudolf a Inglaterra Enigma Viaje del NAZI

Objetivo del Vuelo de Hess Rudolf a Inglaterra

Rudolf Hess atrajo en 1941 la atención de millones de personas con un acto tan misterioso como sorprendente. Aunque oficialmente era uno de los sucesores de Hitler, abordó en secreto un avión y lo piloteó, solo, a Inglaterra, seguro de poder convencer a los líderes del enemigo de Alemania de cesar hostilidades y hacer la paz en los términos dictados por él. ¿Es que seguía un plan autorizado por Hitler? ¿Se desilusionó de su líder y decidió actuar por cuenta propia? ¿Enloqueció y se mareó con fantasías paranoicas, como lo afirmaron inmediatamente los que habían sido sus colegas?

En mayo de 1941 la segunda guerra mundial se encuentra ya en su segundo año, en el frente mueren soldados de todas las nacionalidades, pero aún son más numerosas las víctimas civiles en las ciudades. El planeta estaba pasando por su mayor desgracia bélica de todos los tiempo. La guerra iniciada en 1939, no cesaba un instante, Hitler con su guerra relámpago utilizando una novedosa técnica de ataque, conocida como Guerra Relámpago, tomaba una velocidad increíble y creando verdaderos problemas diarios a todos los enemigos. Había atacado a Polonia, Finlandia, Países Bajos y derrotado a Francia.

 Seguidamente se dedicó a atacar a Inglaterra usando una enorme batería de aviones comandados por Goering, pero sin conseguir los triunfos antes mencionados, pues los aviadores británicos se destacaron por su habilidad y elevada moral frente a estos agresivos ataques alemanes.

Por otro lado Alemania, mantenía activo su pacto de no agresión con Rusia, pero Hitler tenía otros planes ocultos, pues quería cuanto antes atacar los territorios rusos para vencer al «sucio marxismo» y conseguir las riquezas que esos sitios guardaban, como por ejemplo el petróleo Cáucaso. Solo faltaba vencer a Inglaterra para tener el oeste contenido y luego dedicarse a sus planes de combatir en el este.

Corría el mes de mayo cuando un  individuo intenta por su cuenta y riesgo poner fin a esta guerra sanguinaria y acercar a unos enemigos aparentemente irreconciliables. Su nombre es Rudolf Hess, secretario personal de Hitler desde su llegada al poder y uno de sus más estrechos colaboradores.

Hess en su apogeo

Hess embarcó en uno de los recién diseñados Messerschmitt 110 y partió en dirección a Escocia. Sabía perfectamente que aquel aparato le permitía volar a mucha mayor velocidad que cualquiera de los cazas enemigos, aun así sobrevoló con precaución el húmedo mar del Norte en dirección a su destino.

Previamente, en Berlín, había estudiado detenidamente los mapas y no sólo conocía muy bien el itinerario a seguir para alcanzar su meta, sino que desde el principio tuvo muy presente que el enemigo tendría serias dificultades para derribar el avión más innovador de la Wehrmacht.

Este suceso sacudió al mundo y ni hablar dentro de las altas esferas alemanas, cuando se enteraron que el viaje tuvo como destino Escocia. Pero, ¿A qué había ido a hacer a Escocia el lugarteniente de Hitler?

Mientras tanto, van llegando nuevas noticias. Hess aterrizó en un campo de propiedad del duque de Hamilton, con quien se sabía que lo ligaba vieja relación. El líder alemán se lanzó en paracaídas y en el descenso sufrió la fractura de un tobillo, por lo que debió ser internado en el hospital de Glasgow.

Rudolf Hess era un entusiasta aviador que, a pesar de las órdenes de Hitler, gustaba de volar solo en el Messerschmitt 110, avión que luego usó en su dramático vuelo a Inglaterra en mayo de 1941.

A partir de ese momento comenzaron a analizarse las mas variadas hipótesis de su misión a la  gran isla británica. Se corrían todo tipo de rumores, como que Hess no estaba de acuerdo con el rumbo que Hitler le había dado a la guerra y buscaba soluciones  de paz, u otra, era lograr un acuerdo de pacificación y ayuda para que unidos atacaran a la potencia rusa al mando de Stalin.

Pasaban los días y los británicos tampoco entendía bien cual era su misión real, y el objetivo se atrasaba y también se complicada. Por otro lado Hess no tenía el apoyo de Hitler y su libertad para cualquier negociación era muy débil. Su oferta se fue convirtiendo en una mezcla de descaradas amenazas y rudimentarias insinuaciones. Finalmente, al cabo de seis días, la misión se pudo considerar un fracaso y Hess fue trasladado y recluido en la Torre de Londres.

El gobierno británico guarda absoluto silencio sobre los movimientos del líder nazi en su territorio. Ni siquiera se informa si se le considera prisionero. Puede afirmarse que este viaje es el único secreto de la guerra celosamente guardado. Porque lo cierto es que se ha escrito mucho, pero oficialmente nada se ha dicho. Sólo se sabe que un mes después —el 22 de junio— Alemania rompía el pacto de no agresión con la Unión Soviética e invadía el territorio ruso.

¿Cuáles pudieron ser los verdaderos motivos que le llevaron a adentrarse en territorio enemigo sin autorización? Antes de nada sería conveniente analizar la conversación que Hess mantuvo con un periodista británico en el año 1986 en la cárcel de Spandau en la que explicó sus intenciones: pretendía demostrar al mundo la extraordinaria maestría con la que un político nacional socialista era capaz de llevar a cabo un impecable aterrizaje en los jardines del castillo de Dungavel.

Hitler y HessEL RESTO DE SU VIDA: a muy extraño. Cada mes, durante más de 20 años, un destacamento militar de 54 oficiales y soldados de cuatro países —EUA, URSS, Francia e Inglaterra— se turnaba para vigilar a un solo prisionero. Anciano, afligido por dolorosos males y muy posiblemente loco, vivía en una celda de 2.7 m de largo por 2.25 m DE ancho. El aire y la luz entraban por una sola ventana con barrotes, a 1.5 m del suelo. Los muros de piedra tenían casi 60 cm de grueso.

Ésta era una de las celdas de la prisión Spandau en Berlín, construida en 1876, un sombrío montón de ladrillos rojos con capacidad para mantener duramente cautivos a 600 prisioneros. Los altos e inexpugnables muros tenían cinco torres, además de bardas electrificadas y una barrera de alambre de púas de 3 m de alto.

Adolfo Hitler, el führer nazi, mantuvo viva la fea fortaleza. Sus enemigos políticos fueron juzgados ahí antes de ir a campos de exterminio o ser ejecutados en el lugar, que tenía instalaciones para ahorcar hasta ocho víctimas al mismo tiempo. En una curiosa vuelta de tuerca, en la posguerra se le usó para alojar a siete de los asesores más cercanos al dictador. Pero en 1966 todos, excepto Hess, fueron liberados.

En soledad, se le mantuvo totalmente aislado del mundo exterior, aunque es cierto que él tampoco quería ver a nadie de su pasado. Quedó sujeto a estrictas regulaciones carcelarias, recibiendo un «nuevo» abrigo de segunda mano luego de 16 años y forzado a dormir con luz para que los guardias lo vigilaran de noche a través de una mirilla en la puerta de acero. A veces, un fotógrafo de prensa se las ingeniaba, con un telefoto, para tomar una fotografía del encorvado anciano, matando el tiempo en un jardín del patio de la prisión vacía. El 17 de agosto de 1987, Hess, de 93 años, en un acto de obvia desesperación debido a su maltrato, finalmente pudo burlar a sus vigías y se ahorcó con un cable eléctrico.

¿Qué hizo para merecer un castigo tan cruelmente dilatado y la estrecha vigilancia de cuatro naciones que fueron aliadas durante la Segunda Guerra Mundial?

Fuentes Consultadas: LA RAZÓN 1905-1980 75° Aniversario – Los Errores de la Historia Roger Rossing

Medidas del Tratado Versalles Fin de la Primera Guerra Mundial

Medidas del Tratado Versalles
Fin de la Primera Guerra Mundial

El 28 de junio de 1919, exactamente cinco años después de que un asesinato en Sarajevo provocara la Primera Guerra Mundial, los países beligerantes firmaron un acuerdo para terminar con las hostilidades. El Tratado de Versalles, llamado así por el palacio francés donde fue firmado, fue el colofón de la Conferencia de Paz de París.

Significó la entrada en lo que el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, llamó «un orden internacional nuevo», basado en sus «catorce puntos», una lista de demandas que representaría «una paz sin victoria» no punitiva, afianzada por una votación popular y un debate abierto. Sin embargo, los «cuatro grandes» vencedores, Francia, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos, llevaron las conversaciones en secreto durante seis meses. Los tres países europeos querían neutralizar a Alemania y Wilson se vio obligado a acceder.

El Tratado estableció una Liga de Naciones a nivel mundial (el punto decimocuarto de Wilson, de gran importancia) , pero Alemania fue excluida.

Tratado Versalles Fin de la Primera Guerra Mundial Republica Weimar¿Se obligó a Alemania en los tratados de paz a afrontar en concepto de reparaciones de guerra unos pagos excesivos? La respuesta afirmativa tiene una trascendencia innegable en la historia europea del siglo XX, porque las sanciones constituirían el factor fundamental en los desequilibrios de la economía continental y, por otra parte, en el orden político fueron el caldo de cultivo del nacionalismo revanchista.

El gran economista Keynes formó parte de la representación británica en la Conferencia de París y fue mandatario del ministro de Hacienda en el Consejo Supremo Económico. Dimitió de ambos puestos cuando consideró excesivas las sanciones. Su libro, terminado en noviembre de 1919, constituye el clásico por excelencia en la crítica de las sanciones desde el punto de vista económico. Veamos sus razones.

Una cuestión de principio:

En primer lugar, un aspecto moral. En la nota que entregaron los aliados al gobierno alemán el 5 de noviembre de 1918 como condición para la paz se hablaba solo de daños civiles: «Alemania dará compensación por todo el daño causado a la población civil…». Además esta nota intentaba aclarar los puntos de Wilson, en los que se alude al daño en territorio invadido. Por tanto, entiende Keynes que no estaban comprendidos y no podían reclamarse los daños generales de guerra. Resultaba además discutible que se pudiera exigir a Alemania el pago por las destrucciones causadas por sus aliados, puesto que la nota aliada habla de agresión «alemana», cuando pudiera haber hablado de agresión de «Alemania y sus aliados».

El problema del cálculo de las reparaciones: Aun incluyendo otros tipos de reparaciones, de carácter militar, se presenta el problema de su cálculo. La grandeza terrible de las destrucciones dificultó cualquier estimación precisa; los gobiernos aliados se inclinaron por presentar balances muy abultados.

Bélgica sufrió graves destrucciones pero su riqueza, según la evaluación oficial del ministerio de Hacienda de 1913, impide suponer que fueran justas las cifras que presentó. De mayor volumen fueron las destrucciones en Francia, no obstante sus reclamaciones fueron exageradas, puesto que el enemigo no ocupó más que el 10% de su superficie territorial y la zona de verdadera devastación no excedía el 400. Keynes cifra en 500 millones de libras el daño físico y material de las comarcas ocupadas, en lo que coincide con un francés, Pupin, autor de un estudio sobre la riqueza de Francia antes de la guerra, quien estima el monto de las destrucciones entre 400 y 600 millones de libras.

Sin embargo, Dubois, en nombre de la comisión de presupuestos de la Cámara francesa, las calculó en un mínimo de 2.500 millones de libras, y Loucheur, ministro de Reconstrucción Industrial, en 3.000 millones. Keynes calcula que el total de las destrucciones, sumando las de Bélgica, Francia, Gran Bretaña y los otros aliados, debió de ser aproximadamente de 2.120 millones de libras, a las que habría que sumar pensiones a familias destruidas, con lo cual podría llegarse a los 3.000 millones de libras, pero en todo caso quedaría muy lejos de los cálculos aliados, que además exigían onerosos intereses por el pago de las cantidades aplazadas.

Capacidad de pago de Alemania

Un tercer aspecto que debe ser considerado, es la capacidad de pago de Alemania. Porque si Alemania sólo saldara mediante pagos pequeños, de alrededor de 150 millones de libras anuales, al interés compuesto la deuda no dejaría de aumentar. Y debería en 1936 una cantidad superior a la de 1920. Keynes contabiliza cuidadosamente todas las partidas: oro, barcos, valores extranjeros, etcétera. Además entiende que habría que descontar el valor de las propiedades alemanas existentes en los territorios entregados; por ejemplo en Alsacia y Lorena.

De su examen minucioso deduce que la capacidad de pago del vencido ha disminuido drásticamente. «Es evidente que la capacidad de pago de Alemania de preguerra para pagar un tributo anual al extranjero se ha visto disminuida por la pérdida casi total de sus colonias, de sus relaciones ultramarinas, de su marina mercante y de sus propiedades en el extranjero; por la cesión del lO00 de su territorio y de su población; de un tercio de su carbón y de tres cuartos de su mineral de hierro; por la muerte de dos millones de hombres en la mejor edad de la vida; por el hambre de su pueblo durante cuatro años…». Concluye que 2.000 millones de libras es la cifra máxima a la que Alemania puede hacer frente. Y los aliados ponían por entonces, en 1919, los mínimos en 8.000 millones.

Keynes concluye, entre sugerencia y queja, que si los aliados fomentaran el comercio y la industria alemana durante un período de cinco años la nación reconstruida estaría en condiciones de impulsar la economía continental y hacer frente a sus obligaciones.

En coincidencia con Keynes numerosos autores alemanes trataron de demostrar que era imposible pagar las reparaciones y que en cualquier caso sumirían al país vencido en la pobreza. En la primera nota dirigida a los aliados se aseguraba que el pago condenaría a millones de alemanes a la inanición. Incluso las transferencias unilaterales de mercancías desequilibrarían el comercio internacional. En el terreno neutro de la economía coincidía un vencedor lúcido con los vencidos.

El Plan Dawes. En 1924, una comisión internacional presidida por el banquero estadounidense Charles G. Dawes, presentó un plan donde se fijaban cantidades más razonables para las reparaciones y se facilitaban créditos en el extranjero, principalmente procedentes de Estados Unidos, para ayudar a Alemania a cumplir los plazos de sus pagos. El proyecto fue enérgicamente rechazado por los políticos nacionalistas alemanes, por considerarlo un medio de la política estadounidense para someter Alemania a una esclavitud económica. No obstante, el canciller Gustav Stresemann consiguió el voto favorable de las dos terceras partes del Parlamento, y la propuesta fue aprobada. Con la aceptación del Plan Dawes comenzaba a reducirse la tensión internacional originada por las sanciones económicas impuestas a Alemania.

El Temor de Keynes por las Reparaciones de Guerra: Prescindiendo de otros aspectos del asunto, creo que la campaña para asegurar de Alemania el pago total del costo de la guerra era uno de los actos más graves y de mayor torpeza política de que han sido jamás responsables nuestros gobernantes. ¿Qué porvenir tan distinto pudiera haber esperado Europa si Mister Lloyd George o Mister Wilson hubieran comprendido que el problema más grave de todos los que reclamaban su atención no era político o territorial, sino financiero y económico, y que el peligro del porvenir no está en las fronteras ni en la soberanía, sino en el alimento, el carbón y el transporte? Ninguno de ellos prestó la debida atención a estos problemas, en ningún momento de la Conferencia (…),
Así es que toda consideración científica de la capacidad de Alemania para pagar fue desechada desde el principio (…). La situación financiera de Francia e Italia era tan mala, que no era posible que éstas atendieran a razones sobre el asunto de la indemnización alemana, si no se les podía indicar, al mismo tiempo, una alternativa para librarse de sus males. Los representantes de los Estados Unidos cometieron, a mi juicio, una gran falta por no haber tenido propuestas constructivas que ofrecer a una Europa doliente y enloquecida i… K
«Keynes: Las consecuencias económicas de la paz. 1920.»

citado en Historia del mundo contemporáneo, Selectividad 97-98,
Julio Montero Díaz (coordinador t.
Ediciones TEMPO, Madrid, España, 1996

PARA SABER MAS…
Alemania, desmantelada

Wilson y Lloyd George resistieron con éxito a las exigencias más radicales de Clemenceau, pero el acuerdo definitivo ostentaba el genuino sello del francés. Alemania fue privada de más del 13 por ciento de su territorio y de casi 6 millones de habitantes. Alsacia-Lorena se devolvió a Francia, y Bélgica recibió otro territorio. El Sarre, rico en carbón, y la provincia septentrional de Schleswig (que Alemania había arrebatado a Dinamarca en 1864) celebrarían un plebiscito que expresara la voluntad de sus habitantes.

Polonia obtuvo Poznan, la mayor parte de Prusia occidental y una zona de la oriental con acceso al mar Báltico. Mediante esta decisión, Prusia oriental quedaba separada del resto de Alemania y varios millones de alemanes bajo jurisdicción polaca. Al sur, los artífices del tratado reconocieron la existencia de un nuevo país, Checoslovaquia, que comprendía parte de la Silesia alemana y unos tres millones de personas de lengua alemana en Bohemia y Moravia. Se estipulaba asimismo que Austria, cuya población era en su casi totalidad de habla germana, jamás se uniría con Alemania, y en consecuencia se desestimaban los argumentos de índole racial o económica existentes en favor de tal unión.

Análogamente, las cláusulas militares reflejaban la terca actitud de Clemenceau, quien se había propuesto aniquilar para siempre el vigor alemán. Prescribían la ocupación aliada, durante 15 años, de la ribera izquierda del Rin y el desmantelamiento de todas las fortalezas alemanas de la orilla derecha. El ejército alemán del aire fue disuelto; el de tierra se redujo a 100.000 soldados y la armada a 15.000 hombres, 6 cruceros ligeros, 12 destructores y algunos navíos anticuados. Alemania, además, tenía que entregar todo su material de guerra, incluidos los submarinos, y le estaba vedada la importación de armas o municiones. Los galos parecían haber conjurado su secular peligro.

El jefe de gobierno francés decidió también que Alemania pagara la totalidad del costo de la guerra. En el armisticio, Alemania se avino a. resarcir por todos los daños causados a la población civil y a sus propiedades. Ello suponía una enorme suma. En Francia, escenario de gran parte de la lucha, cerca de 300.000 hogares fueron destruidos, unas 6.000 fábricas desmanteladas, las minas de carbón inundadas, el ganado muerto y los cultivos asolados por la artillería y los gases.

Con todo, Clemenceau exigía que Alemania pagase también las pérdidas militares de los aliados, y elevaba la deuda germana de 30.000 millones a 200.000 millones de dólares. Wilson se negó abiertamente a admitir esta cifra astronómica. Lloyd George vacilaba: por un lado su conciencia le movía a seguir a Wilson; por otro, las promesas de su campaña electoral le llevaban a apoyar a Clemenceau. El resultado fue un compromiso defectuoso que no señalaba una cifra concreta y extendía el pago durante un período tan dilatado que condenaba a toda una generación de alemanes a vivir y trabajar en un país cuyo nivel de vida no podría mejorar en absoluto.

Pero la cláusula más recusable de todas era la llamada de «culpa de guerra». Por ella, Alemania asumía toda la responsabilidad de la contienda y la destrucción consiguiente. El célebre artículo 231 manifestaba: «Los gobiernos aliados y asociados declaran, y Alemania acepta, la responsabilidad de Alemania y la de sus aliados como causantes de todas las pérdidas y daños que los gobiernos aliados y asociados han sufrido, como consecuencia de la guerra provocada por la agresión de Alemania y sus aliados».

AMPLIACIÓN DEL TEMA… La crisis de la postguerra se hizo más aguda cuando los E.U.A. se negaron a ingresar en la Sociedad de Naciones Los norteamericanos firmaron tratados de paz separados con Alemania y Austria en 1921. Después de prolongadas negociaciones se logró llegar a un acuerdo sobre el montante de las reparaciones. Los pagos de Alemania se hacían con gran demora. En muchas ocasiones sólo se entregaban cantidades a cuenta. A principios de 1923, Francia, impaciente por cobrar, ocupó la región industrial del Ruhr. Esto ocasionó serios disturbios a la producción germana y la situación financiera mundial se hizo muy tirante.

Un grupo de países interesados en la situación económica de Alemania designaron una comisión para estudiar el problema. Dicha comisión fue presidida por  Carlos G. Dawes, y recomendó el plan que lleva su nombre. Según este plan, firmado en agosto de 1924, era necesario restablecer la estabilidad monetaria de Alemania, con la garantía de su producción futura. Se estipuló también un sistema escalonado para el pago de las reparaciones. Alemania encontró las condiciones muy onerosas, y las nuevas negociaciones que tuvieron lugar culminaron en el Plan Young (junio de 1929). Según éste, se le concedió a Alemania un plazo de 59 años para el pago de las reparaciones.

En diciembre de 1925 se firmó el Pacto de Locarno entre Francia y Alemania. Ambos países acordaron respetar mutuamente sus respectivos territorios, e Inglaterra e Italia se obligaron a defender a cualquiera de las partes que fuese atacada. En septiembre de 1926 fue admitida Alemania en la Sociedad de Naciones. Estos arreglos de carácter político, sin embargo, no pudieron resolver el problema económico. Francia e Italia no estaban en condiciones de recoger sus emisiones de papel moneda. Lo único que pudieron hacer fue pagar una parte proporcional de las mismas. Alemania logró mantener su papel a la par sólo mediante empréstitos obtenidos en los Estados Unidos.

Al surgir la crisis económica mundial de 1929, las condiciones de los países afectados por la guerra se hicieron más difíciles. Los E.U.A. recomendaron un año de moratoria para todas las transacciones internacionales. La principal casa bancaria de Austria cerró sus puertas, y una seria crisis afectó a Inglaterra, Alemania y los E.U.A. Con esta crisis comenzaron en Alemania las primeras protestas públicas contra el Tratado de Versalles. El escenario se preparaba para la segunda guerra mundial (1939-1945).

Fuente Consultada: Enciclopedia BARSA Tomo 8

Guerra en los Balcanes: Guerra de Kosovo Causas y Desarrollo

Guerra en los Balcanes:Guerra de Kosovo

Kosovo: (en albanés, Kosova; en serbio, Kosovo-Metohija), es una región situada al sur de Serbia, en la península de los Balcanes, que limita al sureste con la Ex-República Yugoslava de Macedonia, al suroeste con Albania y al este con Montenegro. Su capital es Priština. Disfrutó de un estatuto de autonomía desde 1946 hasta 1989.

Curso acelerado para entender el conflicto. Kosovo es una provincia serbia que no llega a 11.000 kilómetros cuadrados, tiene 2.000.000 de habitantes y es una de las regiones más pobres de Europa. Los albaneses étnicos —casi todos musulmanes— son el 90 por ciento de la población. Los serbios (eslavos y cristianos ortodoxos) son apenas 200.000, pero controlan totalmente el lugar.

Su odio arranca en el siglo XIII: los turcos derrotaron a los serbios e impusieron el Islam. Pero la chispa del conflicto en tiempos modernos se encendió en  con la anulación por parte de Serbia de la autonomía kosovar dictaminada por el mariscal Tito después de la Segunda Guerra Mundial. Eslovenia, Macedonia, Croacia y Bosnia (provincias yugoslavas) se declararon independientes.

En 1 gg8, el caudillo serbio Slobodan Milosevic ordenó, como respuesta al asesinato de dos policías, una llmpíeza étnica: masacre que obligó a la OTAN a intervenir política y militarmente. Kosovo es a los serbios y albaneses lo que es Jerusalén a los judíos y musulmanes. Etnias, nacionalismos y religiones chocan como planetas. El odio es milenario. La paz, precaria. El futuro, tan incierto como peligroso.

El "Carnicero de los Balcanes" El «Carnicero de los Balcanes»

INTRODUCCIÓN Crisis de  Kosovo: conflicto bélico que estalló en la región yugoslava de Kosovo durante la primavera de 1998, tres años después del final de la guerra de la antigua Yugoslavia, y que una vez comenzado entró directa y definitivamente en relación con esta última.

En él los contendientes fueron inicialmente, de un lado, el Ejército serbio, y, de otro, el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK; UCK en albanés), que pretende defender los intereses de la mayoría de origen albanés que habita la región.

Desde marzo de 1999, cuando dio comienzo el ataque de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a la República Federal de Yugoslavia, la crisis adquirió carácter plenamente internacional.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Para los nacionalistas serbios, Kosovo es la cuna de su nación. El Estado serbio medieval se localizaba en Kosovo y sus alrededores. La batalla de Kosovo, mantenida en Kosovo Polje (en serbo-croata, ‘campo de los Mirlos’), supuso la victoria del Ejército otomano, al mando del sultán Murat I sobre los serbios liderados por el príncipe Lázaro, el 15 de junio de 1389.

El aniversario de esa derrota es el día más importante en el calendario nacional serbio. No obstante, los albaneses lucharon al lado de los serbios en dicha batalla y, de hecho, precedieron en varios siglos a los serbios en la región.

ANTECEDENTES INMEDIATOS: EL AUGE DEL NACIONALISMO

La agitación nacionalista creció en Kosovo durante la década de 1980. En la primavera de 1981, los albaneses promovieron manifestaciones exigiendo que se otorgara a Kosovo el rango de una república federada yugoslava plena.

Los mítines fueron reprimidos violentamente por el Ejército y la policía serbia y decenas, quizás cientos, de albano-kosovares (habitantes de Kosovo de etnia albanesa) fueron asesinados. Los serbios que vivían en Kosovo denunciaron, por su parte, que estaban siendo maltratados por la mayoría albanesa.

La presencia albanesa en Kosovo ha variado con el paso de los años. Durante la época de esplendor serbio, los albaneses eran una minoría, pero en otros periodos han sido la fuerza predominante.

El nacionalismo albanés moderno nació en Kosovo con la creación de la Liga de Prizren en 1878, cuya intención era mantener al pueblo albanés unido en un solo Estado, haciendo frente a las diversas particiones de las tierras albanesas. Kosovo fue integrado en Yugoslavia —país surgido de las cenizas del Imperio Austro-Húngaro en 1918 con la denominación de Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, desde 1929 llamado Yugoslavia—, si bien durante la II Guerra Mundial (1939-1945) la mayor parte de la península de los Balcanes pasó a estar controlada por las potencias del Eje (pacto militar que incluía a Alemania, Italia y otros países).

Kosovo, así como la parte occidental de Macedonia y Albania quedaron bajo el dominio de Italia. Fue devuelta a Yugoslavia después de la II Guerra Mundial. La Constitución yugoslava de 1946 otorgaba a la región un rango de autonomía dentro de Serbia.

La autonomía de Kosovo, que se vio reducida por la Constitución yugoslava de 1963, fue posteriormente ampliada con nuevas enmiendas. En 1974, una nueva Constitución elevó a Kosovo a la categoría de provincia constituyente. Aunque quedó oficialmente integrada dentro de Serbia, funcionó virtualmente como una república yugoslava de pleno derecho, con su propia representación en la presidencia colectiva de ocho miembros de la Federación.

El presidente de Serbia, Slobodan Milosevic, proyectó una revisión constitucional que en 1989 suprimió la autonomía de Kosovo. Los líderes albano-kosovares respondieron incitando a su pueblo a detener la cooperación con el gobierno de Serbia. En 1990, los dirigentes kosovares promulgaron una «Declaración de Independencia» y proclamaron de manera unilateral el establecimiento de una «República de Kosovo».

En unas elecciones clandestinas celebradas en mayo de 1992, los votantes albano-kosovares eligieron como presidente a Ibrahim Rugova, quien aconsejó la utilización de métodos no violentos y convenció a su pueblo de que la comunidad internacional forzaría a Serbia a otorgar la independencia a Kosovo.

El desencadenamiento de la denominada guerra de la antigua Yugoslavia en 1991 hizo que los albano-kosovares alcanzaran pocos avances en sus objetivos políticos. De hecho, los Acuerdos de Dayton, firmados en 1995, no trataron la situación de Kosovo.

INICIO DE LA GUERRA :

En diciembre de 1996, la Asamblea General de Naciones Unidas votó una resolución por la que se exigía al gobierno yugoslavo la puesta en libertad de los presos políticos de Kosovo, el cese de la persecución a las organizaciones defensoras de los derechos humanos, el respeto a la voluntad de los albaneses de Kosovo y un intento de diálogo con sus representantes. Estas demandas fueron ignoradas.

A comienzos de 1997 se produjo en la vecina Albania un estallido social, tras el fraude del denominado sistema financiero piramidal, por el que mucha gente perdió todos los ahorros de su vida. Las comisarías de policía albanesa fueron asaltadas y desaparecieron más de un millón de armas.

Muchas de ellas acabaron en la frontera de Kosovo. En el plazo de algunos meses se armó a la milicia kosovar, que empezó a atacar las comisarías serbias de la región. Las autoridades serbias en Kosovo respondieron con una represión aún mayor.

El Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), hasta esta fecha casi desconocido, hizo su primera aparición pública en noviembre de 1997, al atribuirse los ataques contra la policía serbia en Kosovo, quien devolvió el golpe con violencia: el 28 de febrero de 1998 atacó varios pueblos donde se consideraba que el ELK tenía sus bases de operaciones. En menos de una semana al menos 82 albaneses habían sido asesinados, entre ellos mujeres y niños. La sangrienta represión sólo logró sumar adeptos a la causa del ELK.

Tres meses más tarde, la policía serbia y las Fuerzas Armadas yugoslavas lanzaron otra ofensiva mayor en Kosovo, esta vez en el territorio limítrofe con Albania, lo cual forzó a más de 40.000 albano-kosovares a abandonar sus hogares y huir para salvar sus vidas.

La Muerte, el luto el llanto

La Muerte, el luto el llanto

DESARROLLO DEL CONFLICTO

El 12 de junio de 1998, los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de Contacto —encargado de supervisar el proceso de paz en los territorios de la antigua Yugoslavia, según los Acuerdos de Dayton, e integrado por Francia, Alemania, Italia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos— exigieron a Milosevic, presidente de la República Federal de Yugoslavia (RFY), creada en 1992, que diera la orden de retirada de sus fuerzas de seguridad de todas las zonas de Kosovo donde se habían realizado operaciones represivas contra los civiles albaneses y se enviaron negociadores a Belgrado con la intención de persuadir a aquél para que iniciase conversaciones serias de paz con los dirigentes albano-kosovares.

Rugova y otros dirigentes albaneses declararon no estar dispuestos a un diálogo con la RFY hasta que Milosevic ordenara el fin de la represión policial en Kosovo.

Cuando Milosevic manifestó que conversaría con Rugova pero no con el ELK, Estados Unidos y otros gobiernos occidentales apenas pudieron poner objeciones, incluso aunque el ELK se hubiera convertido en una fuerza con la que era imprescindible contar, ya que controlaba más de un tercio del territorio de Kosovo.

El proceso de negociación llegó al caos en julio, cuando el ELK declaró que no reconocía a Rugova como presidente, sugirió que no había nada que negociar con los líderes serbios y afirmó que lo único que buscaba era la independencia de Kosovo.

Desde entonces, la crisis de Kosovo amenazó con convertirse en el inicio de un enfrentamiento regional que amenazaría a todo el sur de Europa. El Grupo de Contacto acordó coordinar los esfuerzos para la pacificación, como había hecho antes en Bosnia. Richard Holbrooke, el diplomático estadounidense que negoció los Acuerdos de Dayton, fue llamado de nuevo para sentar las bases de un tratado en Kosovo. Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se declararon dispuestos a intervenir.

La triste danza de los que huyen del infierno buscando un futuro mejor

La triste danza de los que huyen del infierno buscando un futuro mejor

El 23 de septiembre de 1998, cuando ni los serbios ni el ELK parecían capaces de una victoria militar, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigió un alto el fuego inmediato y amenazó con acciones para lograrlo. Al día siguiente, la OTAN comenzó a preparar un ataque contra las fuerzas serbias desplegadas en Kosovo. El 5 de octubre siguiente, la Unión Europea (UE), Estados Unidos y la propia OTAN, a través de Holbrooke, exigieron a Milosevic que obedeciera el mandato de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de forma «irreversible y verificable».

El presidente yugoslavo llegó a un acuerdo con Holbrooke el 13 de octubre sobre el cumplimiento de la resolución del Consejo de Seguridad que detuvo los planes de ataque aéreo de la OTAN.

Milosevic aceptó la presencia en Kosovo de 2.000 supervisores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). El día 27 de ese mes, la OTAN renunció a intervenir tras comprobar el cumplimiento de lo acordado, pero mantuvo la amenaza militar sobre Serbia (principal integrante de la RFY).

Milosevic volvió a violar el alto el fuego desde el 24 de diciembre de ese año y en enero de 1999 dio marcha atrás en su decisión de expulsar del país al estadounidense William Walker, jefe de los supervisores de la OSCE, después de que la OTAN y el gobierno estadounidense reiteraran sus amenazas al régimen yugoslavo.

El Grupo de Contacto convocó conversaciones de paz que comenzaron a celebrarse en la localidad francesa de Rambouillet (cercana a París) el 6 de febrero de 1999, pero que finalizaron el día 23 de ese mes sin obtener un acuerdo.

Las negociaciones se reanudaron desde el 15 hasta el 19 de marzo en París y acabaron sin un pacto entre los dos bandos, si bien los albano-kosovares suscribieron por su parte un acuerdo de paz, a falta de la firma serbia, según el cual Kosovo pasaría a gozar de una amplia autonomía y vería desplegarse las fuerzas multinacionales en su territorio.

Internacionalización del conflicto  A partir del 24 de marzo de 1999, la OTAN bombardeó objetivos militares yugoslavos (en Serbia, incluida la región de Kosovo, y en Montenegro) ante la negativa de Milosevic a aceptar los acuerdos de paz.

Éste rompió el día 25 las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, al tiempo que incrementó la represión sobre la población albano-kosovar.

Entre tanto, tenía lugar la que fue calificada como la más grande catástrofe humanitaria desde el final de la II Guerra Mundial en 1945: miles de albano-kosovares expulsados de sus localidades por militares y policías serbios comenzaron a hacinarse en las fronteras con Albania y la Ex-República Yugoslava de Macedonia.

El 1 de abril, Rugova fue desautorizado por los miembros de su gobierno, tras haber aparecido días antes en público saludando al presidente yugoslavo y firmando un alegato conjunto opuesto a los ataques de la OTAN.

Milosevic declaró cinco días después un alto el fuego unilateral y ofreció una negociación con Rugova, propuestas ambas que no fueron tenidas en cuenta por la OTAN, la cual responsabilizó a los serbios del arrasamiento de Priština, la capital de Kosovo.

El presidente ruso, Borís Yeltsin, amenazó el 9 de abril con entrar en el conflicto si las fuerzas aliadas invadían territorio serbio, creando así un delicado momento de tensión que quedó resuelto después de matizar la advertencia.

La RFY rompió sus relaciones diplomáticas con Albania el 18 de abril siguiente. Al mismo tiempo que proseguían los bombardeos aliados, especialmente sobre la ciudad de Belgrado, así como la huida masiva de refugiados albano-kosovares, los combates entre el ELK y el Ejército serbio hacían lo propio. Mientras, de otro lado, el enviado especial de Yeltsin a la zona, el ex primer ministro ruso Víktor S. Chernomirdin, buscó desde mediados de ese mes de abril que se iniciaran las conversaciones de paz entre la OTAN y la RFY.

Así, el 6 de mayo la OTAN ofreció a Milosevic un plan de paz apoyado por Rusia, a propuesta del Grupo de los Ocho (denominación del Grupo de los Siete desde que en 1997 se incorporó Rusia) que incluía el final inmediato de la represión contra la población albano-kosovar, la presencia de una fuerza internacional civil y de seguridad bajo el auspicio de la ONU, el retorno de los refugiados, el establecimiento de una administración interina y la negociación del autogobierno de Kosovo, así como la desmilitarización del ELK y el respeto a la integridad y soberanía de la RFY.

No obstante, la crisis internacional se agudizó cuando al día siguiente la OTAN bombardeó por error la Embajada de China en Belgrado, con lo que ese país asiático, miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se vio directamente involucrado en el conflicto. Rusia y China hicieron frente común en las negociaciones y exigieron que éstas se retomaran sólo tras el alto un alto el fuego de la OTAN.

El 27 de mayo el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, con sede en La Haya (Países Bajos), dictó una orden de detención contra Milosevic y cuatro de sus principales colaboradores (entre los que se encontraba el presidente de Serbia, Milan Milutinovic) con vistas a su procesamiento, que les acusaba de haber cometido durante los primeros cuatro meses de 1999 crímenes contra la humanidad y violación de las leyes de guerra en la provincia de Kosovo.

Al día siguiente Milosevic aceptó como base de un acuerdo de paz el plan propuesto por el Grupo de los Ocho y, tras entrevistarse en Belgrado con Chernomirdin y con el representante de la UE (el presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari), el 3 de junio presentó el contenido de las negociaciones ante el Parlamento yugoslavo.

Éste aprobó ese día el plan de paz al tiempo que Milosevic cedía ante las propuestas de los mediadores y aceptaba las principales exigencias de la OTAN: cese inmediato de la violencia y de la represión en Kosovo; retirada rápida y verificable de todas las fuerzas armadas de la región; despliegue en Kosovo de fuerzas internacionales civiles y de seguridad bajo la supervisión de la ONU; fuerzas que estarían formadas esencialmente por la OTAN bajo mando y control únicos; establecimiento de una administración provisional para Kosovo decidida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo la cual el pueblo de Kosovo podría disfrutar de una autonomía sustancial en el seno de la RFY; tras la retirada militar yugoslava, un número convenido de personal yugoslavo sería autorizado a regresar; retorno asegurado de todos los refugiados; desarrollo de un proceso político que llevara a una administración propia para Kosovo según los principios de soberanía e integridad territorial de la RFY y de otros estados de la zona, así como el desarme del ELK; comienzo de un plan de estabilización y desarrollo económico de la región en crisis; las actividades militares de la OTAN finalizarían cuando se aceptasen los principios anteriores, especialmente cuando diese comienzo la retirada verificable de las tropas yugoslavas de Kosovo.

Ver Un Resumen del Conflicto

Fuente Consultada:
Enciclopedia Encarta 2000
Gente  Testigo Siglo XX
Revista Todo es Historia

 

La guerra de los Treinta Años Guerras de Religion Paz de Westfalia

La Guerra de los Treinta Años – Guerras de Religión

Este conflicto religioso y político internacional asoló Alemania en la primera mitad del siglo XVII. Un nuevo equilibrio surgió con el fin de las aspiraciones universales de los Habsburgo y el ascenso de otras potencias

Orígenes rey gustavoEn esta larga guerra se combinaron una serie de factores diversos. La división religiosa del Imperio, ratificada en la paz de Augsburgo (1555), era todavía fuerte de tensiones. El elector palatino Federico IV fundó la Unión Evangélica (protestante) en 1608, y Maximiliano I de Baviera respondió con la Santa Liga al año siguiente.

La situación se complicaba con la pugna entre el emperador y los príncipes por el dominio en el Imperio. Por otro lado, los esfuerzos de los Habsburgo vieneses por introducir la contrarreforma católica y germanizar sus dominios patrimoniales encontraron gran oposición, particularmente en Bohemia. (imagen: El rey Gustavo II Adolfo de Suecia, líder de la Europa protestante murió en la batalla de Lutzen en 1632 frente a los católicos)

 Habría que añadir la tradicional pugna franco-española por la hegemonía europea, resuelta en el siglo anterior a favor de España al precio de la secesión de las provincias protestantes de los Países Bajos (Holanda).
Por su parte, Inglaterra, Dinamarca y Suecia esperaban sacar partido de la inestabilidad centroeuropea. Por último, la crisis general del siglo VII, con el enfrentamiento entre las estructuras socioeconómicas del feudalismo y el capitalismo emergente, añadió la crispación social a la política y la religiosa.

Los primeros éxitos de los Habsburgo

En estas circunstancias, el Habsburgo Fernando de Estiria, elegido rey de Bohemia (1617), trató de implantar por la fuerza el catolicismo en sus dominios. Los protestantes bohemios se rebelaron y, tras defenestrar a los consejeros imperiales en Praga (23 de mayo de 1618), eligieron como nuevo soberano a Federico y del Palatinado, destituyendo a Fernando II, emperador desde 1619.

Este contó con el apoyo de sus parientes españoles y de la Santa Liga, mientras la Unión Evangélica era neutralizada en un primer momento por el tratado de Ulm, impuesto por Francia e Inglaterra. Sólo Gábor Bethlen de Transilvania apoyó a Federico y los bohemios, cuyas fuerzas fueron aplastadas por el general Tilly en la Montaña Blanca, cerca de Praga (noviembre de 1620), mientras los españoles invadían el Palatinado.

Hacia 1624, Bohemia había sido sometida al absolutismo habsbúrgico, Maximiliano de Baviera se había adueñado del alto Palatinado y del título de elector, y las tropas españolas controlaban Renania.

Francia, ante estos éxitos de su rival, intentó infructuosamente cortar las comunicaciones entre la Italia española y el Imperio (ocupación de la Valtelina, 1625) y recurrió entonces a la guerra interpuesta, animando las aspiraciones de Cristián IV de Dinamarca. Este, interesado en extender sus dominios a costa del Imperio, y temeroso del avance católico en el norte, se alió con Inglaterra, Holanda y Federico y, refugiado en este último país (1625). Pero su ofensiva fue rápidamente desbaratada en Dessau (abril de 1626) y Lutter (agosto) por los imperiales Wallenstein y Tilly, respectivamente. Cristián IV vio invadidos sus propios territorios y tuvo que firmar la paz de Lübeck (mayo de 1629). Al mismo tiempo, España lograba vencer a holandeses e ingleses.

La victoria parecía completa para las fuerzas católico-imperiales, pero Fernando II desaprovechó la ocasión de pacificar el Imperio, con la anulación de las secularizaciones de bienes eclesiásticos tras la Reforma (Edicto de Restitución, 1529) y el intento de imponer la sucesión hereditaria en el trono imperial (dieta de Ratisbona, 1630). Esto enconó la oposición de los príncipes alemanes y prolongó el conflicto.

Suecia y Francia entran en el conflicto

La derrota danesa propició la entrada en la guerra de Suecia, cuyo rey, Gustavo II Adolfo, luterano convencido, deseaba tanto apoyar a sus correligionarios alemanes como afianzar su dominio en el Báltico, disputado por Dinamarca y Polonia. El cardenal Richelieu, valido de Luis XIII de Francia, favoreció la firma de una tregua entre Suecia y Polonia (1629) y concedió subsidios de guerra al soberano sueco. este organizó un ejército popular, bien armado y lleno de entusiasmo por su rey y su religión.

Con el apoyo de los príncipes protestantes tras el saqueo de Magdeburgo por Tilly (mayo de 1631), Gustavo Adolfo venció a éste en Breitenfeld (septiembre). Dueño del norte de Alemania, ocupó Renania y avanzó sobre Baviera (1632). Fernando II tuvo que llamar de nuevo a Wallenstein, caído en desgracia en 1630, que logró expulsar a los sajones de Bohemia y contener a los suecos en el sur de Alemania, aunque fue derrotado por Gustavo Adolfo en Lützen (noviembre de 1632); el soberano

La momentánea desorganización sueca permitió a los imperiales rehacer sus fuerzas, a pesar del asesinato de Wallenstein (febrero de 1634), sospechoso de conspirar contra el emperador. El regente sueco Oxentiern logró organizar la liga protestante de Heilbronn (abril de 1633), pero fue finalmente derrotada en Nórdlingen por los hispano imperiales (septiembre de 1634>, que lograron acceder al Báltico. Los suecos tuvieron que retirarse al este y Sajonia firmó con el emperador el tratado de Praga (mayo de 1635), que preveía la disolución de las ligas.

Esta nueva oportunidad de paz fue frustrada por la intervención directa de Francia en el conflicto, temerosa de la supremacía de los Habsburgo. Se alió con los suecos, Holanda, Saboya y Sajonia en contra del Imperio y desarrolló también su particular guerra contra España (1635).

de En un principio, los hispano imperiales llevaron la mejor parte en esta nueva fase las hostilidades, con la toma de Corbie y la amenaza sobre París del cardenal-infante Fernando de Habsburgo (1636). Pero la ofensiva francosaboyana logró cortar el paso de la Valtelina entre Italia y el Imperio (1637) y la victoria en Rheinfelden permitió a Bernardo de Sajonia-Weimar tomar Breisach (1638), interrumpiendo las comunicaciones entre Italia y los Países Bajos. El aislamiento entre las fuerzas habsbúrgicas se complicó con las victorias francesas en los Países Bajos y holandesas en las Dunas (1639) y las colonias (1640). Por otra parte, España sufrió en 1640 las rebeliones de Portugal y Cataluña, que abrieron nuevos frentes bélicos en el centro de sus dominios.

Francia aprovechó la ocasión para penetrar en Cataluíca, donde Luis XIII fue proclamado conde de Barcelona (1641), y atacar al debilitado ejército español de Flandes en Rocroi (1643). A partir de ese momento España luchó por mantener sus posesiones, mientras la liga de Heilbronn y los franceses derrotaban a los aliados sajones y bávaros del emperador, que abandonaron la lucha en 1645 y 1647.

En 1644 se habían iniciado conversaciones de paz en Münster (entre Francia y el emperador) y Osnabruck (entre el emperador, Suecia y los príncipes alemanes), simultáneas a los combates, por lo que las propuestas de cada bando cambiaban según los resultados en el campo de batalla. Pero la apurada situación de los Habsburgo aceleró las negociaciones, que resultaron en un conjunto de tratados conocidos como paz de Westfalia (octubre de 1648).

La paz de Westfalia (imagen abajo)

La paz de WestfaliaComo consecuencia de estos tratados, Francia logró importantes ventajas territoriales en Alsacia y la frontera renana, Suecia se quedó con Pomerania occidental y diversos enclaves alemanes del mar del Norte y el Báltico, convirtiéndose en miembro del Imperio.

Brandemburgo se expandió en Pomerania oriental y obtuvo algunos territorios en Alemania occidental, mientras el duque de Baviera retenía el alto Palatinado y la condición de elector, restituida no obstante —junto al bajo Palatinado— a los herederos de Federico y, hecho que se tradujo en el aumento del colegio electoral imperial a ocho miembros. Por su parte, la independencia formal de Suiza fue acatada por el Imperio.

Esta institución fue la más perjudicada, pues el reconocimiento de la soberanía de los príncipes y las ciudades vaciaba de contenido el título imperial. La consagración de la libertad religiosa de los príncipes, que impondrían su fe en sus Estados se extendió al calvinismo y puso fin al ciclo de guerras religiosas que habían ensangrentado Europa desde el siglo XVI.

Los Habsburgo vieneses, a pesar de algunas concesiones, fortalecieron el control sobre sus posesiones patrimoniales, gobernadas desde Austria.  La gran perdedora de este prolongado conflicto fue Alemania en su conjunto, sometida a terribles devastaciones durante tres décadas —especialmente en regiones como Renania, que perdió dos tercios de su población— y afectada por pérdidas materiales que tardaron decenios en ser reparadas. Por su parte, Inglaterra y Holanda se afianzaron como potencias marítimas, condición que posibilitaría un gran desarrollo comercial y colonial futuro. Francia se confirmó como la nueva potencia europea, aunque todavía tenía que dirimir su conflicto con España.

Epílogos

La monarquía española, tras reconocer la independencia de Holanda en Münster (1648), se había retirado de las negociaciones para continuar la guerra con Francia, que mantuvo la ventaja (victoria de Lens, 1648) en un principio. No obstante, el estallido de la Fronda y el fin de la guerra de secesión de Cataluña (1652) permitieron una cierta recuperación española.

Pero los recursos de España estaban exhaustos, y la entrada en el conflicto de Inglaterra al lado de Francia (1657), decidió, tras la segunda batalla de las Dunas (1658), el resultado de esta guerra de desgaste. Por la paz de los Pirineos (1659) España cedió a Francia Rosellón, Cerdaña, Artois y algunas plazas flamencas, además de aceptar la presencia francesa en Alsacia. Con ello se confirmaba el paso de la hegemonía continental a Francia.

En el Báltico, el nuevo rey sueco Carlos X, en una serie de brillantes campañas, venció a polacos, daneses y brandemburgueses en su empeño por dominar esa región (1658). Pero sus éxitos provocaron el recelo de las demás potencias, ante la posibilidad de que Suecia se convirtiera en dueña absoluta de un espacio vital desde el punto de vista del comercio. La intervención de Holanda, Austria, Francia e Inglaterra forzó la firma de la paz de Oliva (1660), que reconocía ventajas a Suecia, pero también salvaguardaba los intereses de Polonia, Brandemburgo y Rusia. Con éste se cerró la serie de tratados que configuraron el nuevo sistema europeo de equilibrio entre las potencias.

La firma de los tratados de Westfalia (1648), en Münster y Osnabrück, señala no sólo el fin de la Guerra de los Treinta Años: marca, al mismo tiempo, la terminación de un largo proceso de desintegración de Alemania y el comienzo de la decadencia de los Habsburgo de Austria.

Había en el Sacro Imperio más de trescientos Estados que existían desde hacía siglos, y que habían afirmado su poder durante la Reforma, alrededor de cien años antes. Por los tratados de Westfalia obtuvieron libertad religiosa y derecho para formar alianzas y actuar como unidades soberanas, aun en el nivel internacional.

Por otra parte, en sus territorios (principalmente Austria y Bohemia), los Habsburgo pudieron extirpar momentáneamente el protestantismo, mientras Baviera anexaba el Alto Palatinado, tornándolo católico. Suiza y las Provincias Unidas confirmaron su independencia. Los limites demarcatorios dieron a las Provincias Unidas el control del estuario del río Escalda, que fue cerrado a los navíos que buscaban el océano. Esto favoreció el progreso del puerto de Amsterdam, pasando el de Amberes a segundo plano.

Suecia recibió el arzobispado de Bremen (no así la ciudad libre), Pomerania occidental y el obispado de Verden, controlando los estuarios del Elba, Wéser y Oder. El Báltico se convirtió, en la práctica, en un lago sueco.
Francia vio confirmada su posesión de los tres Obispados -Metz, Toul y Verdún- y se anexó parte de Alsacia. Los límites fijados fueron, en grandes líneas, conservados hasta la Revolución Francesa.

PARA SABER MAS…

La Guerra de los Treinta Años, en la que se enfrenta toda Europa, provocó una destrucción como el continente no veía desde la caída del Imperio Romano y la peste negra.

Se calcula que aproximadamente un tercio de la población de Europa central murió en ese período, como consecuencia de la guerra. La destrucción en bienes, ciudades y cosechas fue de tal orden que algunos recurrieron al canibalismo.

Inglaterra, que consiguió mantenerse fuera del conflicto continental, se beneficiará por ello, de la misma forma que los Cantones suizos. Entretanto, en la propia Europa, existe un centro donde, a pesar de la intensa destrucción producida por las luchas emancipadoras la economía renace: son los Países Bajos.

El Renacimiento había tenido como escenario inicial a Italia, y en especial a las señorías del Centro. Mas esa península cayó, en su mayor parte bajo el yugo alternado de Francia y España y no comenzó a progresar hasta más tarde. En Praga y en Bohemia los estratos medios y los labradores se irguieron contra los señores feudales. Pero el Sacro Imperio los aplastó y restableció la servidumbre de la gleba.

En los Países Bajos, durante el siglo XVII, las clases medias crearon por primera vez un Estado moderno europeo, en el cual el comercio era la principal actividad y los burgueses el sector más importante.

Se justifica plenamente el llamar al siglo XVII «la edad de los holandeses», porque por todos los mares navega su gigantesca flota, que transporta cerca de 80 por ciento de las mercaderías que se venden en Europa, creando así un imperio diferente, el comercial —no territorial— cuyo antecedente fue el de Portugal. Holanda es el país con más elevado nivel cíe vida y la mayor libertad de expresión. Esa riqueza confiere gran poder a la República, reforzada en su determinación de asegurarse la independencia.

Cuando Luis XIV intenta dominar el país, el pueblo hace saltar los diques e inunda sus tierras, prefiriendo ahogarse a perder sus derechos.

Eso jamás había ocurrido antes y fue harto significativo. Las contiendas entre las naciones jóvenes son muy diversas de las que habían separado a la Iglesia del Imperio. Principalmente España, Francia, Inglaterra y Holanda se disputan en los mares la supremacía comercial y en el continente los mercacados.

Comienza la era del mercantilismo, de los monopolios concedidos por el Estado, de la continua acumulación de dinero por parte de las grandes Compañías de las Indias que, en Inglaterra terminaron produciendo una revolución y la reforma del Estado por la fracción puritana de los calvinistas. La Revolución de 1688 confirmó que Inglaterra nunca más sería una monarquía absoluta.

En América, los puritanos ingleses crearon una sociedad que no conoció el feudalismo. Pronto las colonias norteamericanas de Gran Bretaña se independizaron y la «Revolución Americana» dio un modelo ideal a los estratos medios europeos.

En Francia el ejemplo estadounidense —que abrevara sus ideas en los enciclopedistas franceses—, el espíritu de iluminismo (o la «ilustración») de la libre crítica y del libre pensamiento corroerán las bases del absolutismo. Finalmente, los estratos medios, aliados a los populares, cortarán la cabeza del monarca para establecer un nuevo tipo de Estado, precursor del Estado moderno.

Surgidos entre los dos estamentos hereditarios del Medioevo, estos estratos medios se insertarán entre ellos como cuña y harán cambiar todo el antiguo sistema. Ellos crearán un mundo nuevo, aunque las viejas estructuras hayan perdurado hasta hoy.

Segunda Guerra Mundial:Causas y Desarrollo

Segunda Guerra Mundial:Causas y Desarrollo

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más horrendo de la historia. Como en la Primera, murieron más civiles que soldados, unos cincuenta millones de los primeros y unos quince millones de los últimos. Pero esta guerra mundial, aún más que la anterior, fue una guerra total, en la que poblaciones enteras fueron movilizadas para el combate o la producción militar, y toda la población se convirtió en objetivo de los ataques.

Los odios y rivalidades que consumían a buena parte del mundo eran más profundos de lo que muchos intelectuales y analistas podían imaginar. La guerra total fue posible, sobre todo, debido a la tecnología moderna, en armamento, comunicaciones y producción industrial.

Sin embargo, la victoria estuvo sujeta a muchos otros factores, tanto materiales como espirituales. Alemania, el principal agresor, al principio se vislumbraba como la ganadora con un sector industrial coordinado a la perfección y dedicado por completo a la guerra, con aviones modernos y un grupo de generales cuyo sentido de la estrategia (aprendido por el método más duro, el de la derrota) era mucho más sofisticado que el de sus adversarios.

Tras la maquinaria bélica y el pueblo alemán, se encontraba un hombre de ideas fanáticas, de extraordinaria perspicacia política y con un magnetismo personal incomparable.

Adolf Hitler no provocó sin ayuda la Segunda Guerra Mundial pero sus contornos estratégicos; su dimensión moral estaban configurados por sus obsesiones.  Para una nación militarmente humillada y económicamente arruinada, Hitler ofrecía un elitismo barato basado en las nociones de la raza (una exageración de teorías que en realidad sostenían incluso algunos académicos) y una visión de la vida como guerra: una lucha darwiniana entre los «arios» superiores y sus inferiores genéticos (sobre todo judíos y eslavos), el Führer transformó a sus compatriotas disciplinados y moderados en agentes meticulosos del genocidio.

Resumen de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

¿Fue inevitable la guerra? La visión panorámica de las relaciones internacionales así parece indicarlo. Lo hemos estudiado anteriormente. Los virajes hacia la guerra, o, dicho de otro modo, los pasos hacia el abismo, condujeron a una situación sin retorno.

En “Mein Kampf” Hitler había escrito acerca de la necesidad y el derecho de la expansión territorial de Alemania hacia el Este. Aunque no era muy explícito, parecía apoyarse en la idea de que si Gran Bretaña se había convertido en el gran imperio oceánico Alemania tenía el mismo derecho a ser un gran imperio terrestre. Como último horizonte, el Reich alemán, sin detenerse en las fronteras orientales de Polonia, Países Bálticos y Ucrania, se convertiría en un imperio mundial.

Esta doctrina desataría un huracán bélico que sobrepasó todo lo hasta ese momento conocido. Nuevas armas y ejércitos de millones de soldados sembrarían la desolación en el continente europeo y más tarde en Asia y Oceanía.

Sobre la Segunda Guerra Mundial se dispone no sólo de unos fondos documentales inagotables, en archivos de ministerios de asuntos exteriores, embajadas y estados mayores, sino también de un riquísimo material gráfico, al que en principio se otorgó interés exclusivamente bélico.

Por otra parte muchos de los protagonistas  han dejado su testimonio. Así ocurre con Churchill, De Gaulle, Eisenhower y Montgomery, en el bando vencedor; Von Papen, Ribbentrop, Goebbels, entre los alemanes; Tojo, Sato, Konoye, entre los japoneses. Algunas de estas memorias son autojustificativas, pero en general todas pueden considerarse valiosas para el conocimiento de la guerra y los procesos que la acompañaron.

Causas: (*) Puedes Ampliar en Este Sitio

  • Finalizada la Primera Guerra o la Gran Guerra(1914-1918), se firmaron tratados de paz entre las naciones, dichos tratados fueron un poco débiles y para algunos países resultaron injustos, lo que produjo disconformidad en la población y deseos de venganza.
  • El Tratado de Versalle redujo de manera considerable los territorios de los Alemania y Austria, zonas pobladas de germanos.
  • Gran ambición y rivalidad entre algunos países, sobretodo aquellos que habían perdido territorios en la Gran Guerra.
  • Necesidad de demostrar su poderío bélico-militar y lograr una posición política de superioridad frente a otros países.
  • Controlar y dominar algunos territorios para explotar sus riquezas naturales. Hitler quería ser la versión terrestre de lo que era Inglaterra en el mar.
  • Problemas étnicos, según la filosofía de Hitler sobre la pureza de la «raza aria», de acuerdo con las ideas expresadas en «Mi Lucha».
  • Se enfrentaron tres ideologías contrarias, el liberalismo capitalista, el sistema socialista y el nazi-fascista, esta ultima que responde a un sistema totalitario había nacido en Italia y Alemania luego de la Primera Guerra.

Introducción:

  • Alemania pierde la guerra, el káiser Guillermo I abdica y firma el Tratado de Versalles, admitiendo su inferioridad y se esfuma el imperio alemán.
  • Los obreros, la pequeña burguesía alemana y el ejército se reúnen en Weimar y deciden adoptar un gobierno de tipo republicano, aceptando que la soberanía de un país reside en el pueblo, y que este debe por lo tanto elegir a sus representantes. Se la conoce como la República de Weimer.
  • Esta república no contó con el apoyo de los sectores más poderosos, como la burguesía industrial, por que suponían que los obreros podrían formar un duro sector que iría contra sus intereses.(Pensemos que estaba de moda el socialismos de Rusia)
  • Por otro lado la nueva república aceptaba las disposiciones del Tratado de Versalles y creía conveniente pagar todas las exigencias estipuladas en dicho tratado, actitud que creó una importante resistencia, como la de algunas estrategias económicas que produjo una descontrolada inflación entre 1919 y 1923. Un dólar, llegó a equivaler 4.250.000.000 marcos alemanes, cuando antes costaba 76 marcos.
  • En esta etapa aparece un partido nacionalista que dirigido por un líder que arengaba discursos conmovedores, de ideas nacionalistas, les fue devolviendo el orgullo y la fe al pueblo alemán, proponiéndole el rearmen militar, la pureza de la raza aria y la unificación de una Gran Alemania. Ese conductor fue: Adolf Hitler, y su partido se denominaba nacionalsocialista o simplemente NAZI.
  • Este partido decidió culpar a los judíos, marxistas y liberales de las desgracias actuales de Alemania, por lo que comenzó una política de persecución y eliminación sistemática de todos estos sectores. Para Hitler los judíos, que controlaban la economía capitalista habían dividido al pueblo germano y habían detenido el crecimiento económico de Alemania, y no le hacia nada bien al país.
  • Hitler cuando consiguió cierto poder y apoyo de algunos militares, dio un golpe político que se conoce como el Putsch de Munich, que fracaso porque aún su poder no estaba consolidado y algunos seguidores lo abandonaron en el camino. Estuvo preso 8 meses y allí escribió su libro cumbre, Mi Lucha, en donde asentó sus ideas y su plan de lucha futuro. Su secretario fue Rudolf Hess que más tarde sería uno de los mas importantes líderes del nazismo del Tercer Reich.
  • Llega el año 1929, comienza la más grande crisis económica mundial del capitalismo en el siglo XX, la Bolsa de Wall Street se derrumba y como un dominó las empresas comienzan a caerse una tras otra, la desocupación toma índices increíbles.  A esa situación Alemania no está para nada exenta, y los desocupados alcanzan a 6.000.000 en ese país.
  • La república no logra resultados positivos para paliar la crisis, y comienza a debilitarse. Ante este caos y sin propuestas efectivas el partido NAZI surge como una posibilidad cierta de crecimiento y mejoras económicas el pueblo lo escucha con atención, ven en Hitler una salida rápida y aparecen nuevos adeptos. En las elecciones de 1932 el nazismo consigue el 37% de las bancas en el Parlamento.
  • Los nazi también son apoyados por una gran masa de campesinos que estaban al borde de la pobreza, la clase media también lo sigue.
  • En 1933 es nombrado Canciller y su plan comienza a funcionar, toma gran poder y se relaciona con la burguesía industrial, les promete y asegura mucho trabajo en el rearme bélico.
  • Organiza grupos violentos y sanguinarios para perseguir a los disidentes al sistema y fueron la guardia personal del furher. Fueron los grupos S.A. y S.S.
  • Siendo Canciller incendió el Parlamento y culpó a los comunista, de esta manera justificó la persecución a este sector. Mas tarde clausura el Parlamento y crea el Tercer Reich, que durará 1000 años, él será el conductor -el Furher-  y exige una total sumisión y fidelidad a su persona.
  • Con la S.S. persiguió y eliminó a todos los opositores «enemigos del Reich» , además quemó libros públicamente y creó los campos de concentración. Armó un aparato publicitario en apoyo a sus gobierno y comenzó el Plan de purificación de la raza. En antisemitismo ya estaba un poco arraigado en la población europea, por lo que no fue muy difícil inculcarles este sentimiento de rechazo a gitanos y judíos. Por ejemplo Inglaterra hablaba de la superioridad racial para justificar su política de agresión y dominación imperialista en los países pobres y débiles que tenía sometidos en diversas partes del globo.
  • Con los judíos comenzó quitándoles diversos derechos civiles, y poco a poco los fue obligando a vivir aislados de la sociedad y encerrados en guetos  , que eran sectores dentro de la ciudad, pero cercado por un alambrado y controlados por la policía alemana. El mayor fue el de Varsovia, y famoso por su rebelión, contra los nazi.
  • Los campos de concentración que eran cientos, estaban distribuidos por todo el país. Allí se los obligaba a realizar trabajos forzados de cualquier tipo, y recibían una pequeña dosis en calorías de comida diaria, lo que aseguraba que en sólo 6 meses de penurias esos judíos morían de debilidad. (estaba todo calculado, en su Plan: «La Solución Final»).Por otro lado no tenían mucha protección contra el helado clima de algunas zonas, por lo que muchos morían de frío. Todos lo judíos que se consideraban ineptos para el trabajo como los viejos, chicos y enfermos eran clasificados diariamente y llevado a las cámara de gas, donde se los asfixiaba y los cadáveres de los quemaba en grandes hornos. Los muertos llegaron a 6.000.0000 en toda la guerra, donde gran porcentaje fueron eliminados en los últimos 2 años. Inclusive llegó a descuidar la guerra en pos de completar su «Plan» con los judíos.
  • Económicamente el gobierno de Hitler logró una importante recuperación y su plan se basaba en:

Obras públicas importantes, desarrollo de la industria automotriz, parcelas de 125 ha. cada una para que se sean trabajadas por los campesinos y aumentar así la producción agrícola. Producción de armamento bélico. Los desocupados eran incorporados a la milicia alemana. Eliminar todo opositor del sistema, para que la política establecida no se vea entorpecida por estos «enemigos del país». Aplastó a los sindicatos. Controló la prensa pública.

inicio segunda guerra mundial

Anunciando el comienzo de la guerra. En la mañana del primero de setiembre de 1939 Alemania invadió Polonia y desde ese día el mundo sufrió un repentino cambio. Lo que empezaba era una catástrofe que costó cincuenta millones de vidas humanas, sepultó para siempre el viejo orden mundial e inauguró otro. En la mañana referida las tropas alemanas cruzaron la frontera polaca dando comienzo al plan expansionista del Tercer Reich, saludado por la mayoría de la población alemana con complacencia y orgullo, como lo testimonia esta foto de tres ciudadanos berlineses que hacen el saludo nazi mientras escuchan por altoparlantes la noticia del comienzo de la confrontación bélica. Ese mismo día Francia e Inglaterra le declararon la guerra a Alemania y el mundo entró en una convulsión que se prolongó por cinco largos años y acabó con la rendición y aniquilamiento del sueño demencial de Hitler, aunque los personajes de la foto quizás entonces ni siquiera lo intuían.

Comienzo De La Guerra:

  • Se puede dividir esta contienda en dos fases: a) desde 1939 a 1941 en donde se desarrolla fundamentalmente en Europa y con dominio de las potencias del eje y b) desde 1942 hasta 1945 la guerra adquiere dimensiones mundiales, con el ingreso de EE.UU. al conflicto.CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

01-09-1945 Soldados alemanes rompen las barreras de la frontera polaca

  • Hitler ya preparado bélicamente comienza su plan de acción ya declarado en su libro, Mi Lucha, desea anexar Austria, a su imperio, pues allí había muchos alemanes.
  • Luego ocupa la región de los montes sudetes en Checoslovaquia, donde habitaban 3.000.000 de alemanes, y luego extiende su poder a todo ese país.
  • Hitler perseguía su sueño en la unificación alemana y unidad aria, en realidad estos territorios nunca habían pertenecido a Alemania.
  • Francia e Inglaterra la dos potencias importantes de Europa veían como Hitler iba ganando terrenos, rompía el Tratado de Versalles, pues se había rearmado e iniciaba su expansión territorial.
  • Los primeros avances alemanes fueron aceptados por algunas potencias porque entendían que el Tratado de Versalles había sido muy duro con Alemania y era justo que este país recuperara algo de los territorios perdidos.
  • Por otro lado Hitler luchaba contra el comunismo por lo que les servia como una barrera contra el expansionismo soviético.
  • En pocas semanas (con el blitzkrieg ó la Guerra Relámpago) toma Polonia y los países aliados le declaran la guerra.
  • Hitler tiene dos flancos que defender (oriental y occidental) y por lo tanto firma un pacto de no agresión con Rusia (Stalin), y se reparte algunos territorios de Polonia. Rusia recupera territorios que pertenecían al antiguo imperio zarista.
  • Hitler avanza sobre Dinamarca y Noruega que por neutrales le aseguraba puerto para la marina, y los vence fácilmente. Sigue hacia los países bajos y entra en Francia, allí encuentra resistencia de los aliados, pero son superados y 300.000 soldados deben replegarse contra la costa de Dunkerque. Goering, jefe de la aviación trata de aniquilarlos a todos los aliados encerrados en entre esas costas y el canal de la Mancha, pero no puede.
  • Ataca a Francia, la que es vencida muy rápidamente. Alemania ocupa París y De Gaulle se refugia en Londres en 1940. En Francia Pataìn arma un gobierno en Vichy. Nace la resistencia francesa, cuya actuación fue sumamente importante durante la guerra, entorpeciendo los planes alemanes.
  • Trata de invadir Inglaterra, pero se encuentra con una feroz resistencia aérea, la RAF,  que controla el ataque y   retrasa el plan alemán. De todas maneras destruyeron aeródromos, fabricas bélicas, instalaciones de radar, poblaciones con miles de civiles. Hitler acostumbrado a ganar, deja este avance para más tarde y se quiere atacar a Rusia, ignorando el pacto e no agresión con Stalin.
  • Stalin continua con la anexión de los territorios señalados en el Pacto de No Agresión, y ocupa Rumania, Hitler intervino este país e impuso un régimen pro nazi, apoderándose de las reservas de petróleo de Rumania. Este hecho produjo la rotura de las relaciones con Rusia.
  • El plan para atacar Rusia, se llamó Operación BarbaRoja y consistía en atacar por el norte a Leningrado, por el centro a Moscú y por el sur a Stalingrado. Ocupando esta última ciudad podría controlar el abastecimiento de petróleo del Caúcaso que iban hacia Moscú. También dominando Rusia, Japón podría controlar el Pacifico y amenazar a EE.UU. para que no entre en el conflicto.
  • En Junio de 1941, organiza dicha operación, ataca a la URSS, luchando contra el comunismo, pero evalúa mal el poderío ruso, los cuales defendieron con gran valor a Stalingrado  y el ejército alemán debió replegarse, totalmente desabastecidos y desarmados. Hitler los obliga a resistir pero el crudo invierno los termina por vencer definitivamente, el ejército capitula. 140.000 alemanes fueron muertos, fue la peor derrota sufrida por Alemania.90.000 soldados se rinden, Hitler pedía que se suiciden.
  • Paralelamente, Hiltler llega a un acuerdo con Mussolini, El Pacto de Acero, donde le dá el control del Mediterráneo a cambio de que Italia renuncie a sus intereses en Austria. Junto a Japón forman el Pacto Tripartita o «el eje». Italia entra en guerra y ataca Grecia, luego Egipto, sin consultar a Hitler, quien debe crear el Africa Korps, para ayudarlo, porque sus actuaciones bélicas son mediocres.
  • Su plan en Egipto era tomar el Canal de Suez que estaba custodiado por fuerzas inglesas, y controlar la ruta hacia oriente. Cuando casi era vencido, recibió apoyo de fuerza alemanas dirigidas por Rommell (el Zorro del Desierto) e hicieron retroceder a los ingleses. En 1941, los ejércitos italosgermanos se dirigen a Yugoslavia y Grecia, que se rindieron en pocos días, apoderándose de los Balcanes por un par de años. Poco más tarde los alemanes iniciaron una contraofensiva en El Alamein pero sin éxito, finalmente el ejército alemán fue expulsado de esa zona en 1943.
  • Japón quiere acaparar terrenos (colonias europeas) en Indochina en busca de recursos naturales, como el caucho y petróleo, ya que el Congreso de EE.UU. había decidido caducar el acuerdo del envío de armas. Japón desesperado, sin aviso, bombardea en 7 de diciembre de 1941, por sorpresa la escuadra de aviones en Pearl Harbor en Hawai, destruyendo casi la totalidad de la base. EE.UU. le declara la guerra a Japón, pero sigue neutral en Europa. Hitler convencido que luego de la derrota estadoudinense es imposible perder su guerra y le declara la guerra a EE.UU. Italia siguió su ejemplo. EE.UU. ahora ingresa a la guerra mundial.
  • Se forma la Alianza de las Naciones Unidas, que se conoció como aliados, integrada por Francia, Inglaterra, EE.UU., China y la URSS.
  • Como puede observarse se establecen tres frentes de guerra: uno al norte de Africa dirigido por Montgomery y Einsenhower, contra las fuerza alemanas dirigidas por Rommel, otro en Rusia o frente oriental, contra las tropas soviéticas (Batalla de Stanligrado) y el tercero en el Pacifico contra los japoneses, que no pudo mantener una guerra prolongada, y perdió pronto su hegemonía militar frente a las tropas dirigidas por el general McArthur.
  • Los italianos, cuyo conductor era Mussolini, perdieron varias batallas importantes y se debilitaron notablemente, el Eje comenzó a perder fuerzas.
  • Por otro lado Alemania tenía una guerra dirigida por Rommel, en el norte de África, cuya actuación contra los británicos había sido excelente, pero luego totalmente desabastecidos, pues Alemania no alcanza a apoyar con suministro a sus tropas, el ejército alemán fue derrotado.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

El general británico Bernard Law Montgomery aparece aquí dando órdenes a su Estado Mayor sobre los movimientos diarios de sus tropas en África del Norte. A principios de noviembre de 1942, las fuerzas de Montgomery rompieron las líneas alemanas encabezadas por el mariscal de campo Erwin Rommel en El-Alamein, concluyendo así la cadena de victorias de Hitler en esta región.

  • También, en el frente del Pacifico, Japón pierde superioridad militar, al ser derrotada  en las batalla del Mar de Coral y Midway, frente a los estadoudinenses.
  • Estos importantes avances propiciaron que los dirigentes de las grandes potencias se reúnan en Teherán (Irán) en diciembre de 1943, donde tomaron una serie de decisiones para el reparto de los territorios conseguidos y tomaron los lineamientos a seguir en la contienda.

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Stalin-Roosevelt y Churchill en Teherán (Diciembre de 1943)

  • Alemania estaba agotada y por el oriente se le avecina el ejército ruso, EE.UU. aliada con Inglaterra, atacaban por el occidente. Perdía muchos hombres y debió utilizar a los extranjeros prisioneros, en las fábricas, pues se necesitaban cada vez mas hombres para hacer frente al conflicto.
  • Alemania desarrolla las bombas volantes, V1 y V2, super poderosas y muy difíciles de detectar. La V2 podía destruir una manzana en segundos. Los aliados pudieron bombardear las fábricas claves de estos cohetes.También prueba nuevos aviones a reacción muy poderoso.
  • EE.UU. e Inglaterra montaron un plan de ataque, y desembarcaron en las costa de Normandía, último bastión alemán fuertemente defendido. El 6 de junio de 1944,conocido como el día -D- y hora -H-. 300.000 aliados desembarcaron en sus costas, fue la mayor invasión naval de la historia. Esta operación la dirigía en Gral.británico Montgomery.
  • En 1944 EE.UU libera a Roma, Hitler defiende todo el límite francés con sus últimos recursos bélicos. Forma el «muro Atlántico» y cree que puede contener los ataques aliados.
  • Hitler sufre un atentado contra su persona en manos de varios dirigentes militares que se oponían a la continuación de la guerra, pero un error, hace que se salve.
  • Los aliados logran romper el cerco alemán y avanzan hacia Berlín, lo mismo que el ejército ruso. Hitler está atrapado y decide suicidarse con un arma, su amante Eva Braun se envenena, el 30 de abril de 1945. Ambos cuerpos se incineraron en el subsuelo de la Cancillería.
  • El 30-04-1945, los rusos toman y destruyen la cancillería alemana en Berlín e izan la bandera roja en el Parlamento alemán, y el 7 de mayo de 1945 los representantes del Estado alemán firman la capitulación sin condiciones, el Tercer Reich había sido derrotado definitivamente.
  • En Julio de 1945 se reúnen Churchill, Stalin y Truman en Postdam, cerca de Berlín para consignar un documento final con los siguientes acuerdos: desarme y desmilitarización completa de Alemania, división de Alemania en cuatro zonas, disponer un tribunal para juzgar a los crímenes de guerra. (foto abajo)

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  • 6-8-1945 EE.UU., por decisión de Harry Truman, arroja la bomba atómica sobre Hirohima , 3 días después sobre Nagasaki, mueren mas de 100.000 japoneses en segundos. Hirohito firma la rendición el 02-09-1945 a bordo del acorazado Missouri. El Gral. MacArthur recibió los documentos de la rendición japonesaCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

02-09-1945 Hirohito firma la rendición de Japón sobre el acorazado Missouri

Repercuciones:

Demográficas: 60 millones de muertos, de los 6 millones fueron judíos torturados.

Políticas: el mundo quedó dividido en dos bloques, socialista y capitalista, se inicia la Guerra Fría.

Territoriales: se modificó el mapa político o territorial de Europa.

Económicas: Europa quedó desvastada, sin comunicaciones, sin infraestructuras, sin suelo apto para el cultivo, sin industrias, casi vacía.

Diplomáticas: Se creó la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para fomentar la paz, llegar a acuerdos internacionales y solucionar los conflictos por vías pacificas, intentando la unidad entre todos los pueblos del mundo.

La Guerra En Números:

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

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Ver:Mitos de la Guerra Mundial

Ver:Inluencia de la Guerra Mundial en America Latina y Argentina