Las Grandes Polis Griegas

Guerra del Peloponeso Causas y Cosecuencias Atenas y Esparta

Causas y Consecuencias de la Guerra del Peloponeso
Atenas y Esparta

CAUSAS: Luego de las Guerras Médicas, debido al florecimiento de Atenas sobre las demas colonias surgieron fricciones entre descontentos entre los miembros de otras ligas de colonias, por ejemplo la Liga de Delos, supervisada por Atenas;

Esparta envidiaba tal esplendor. Desde el 550 a. C. se había fundado otra liga entre las ciudades del Peloponeso dominada por Esparta. Esta Liga del Peloponeso empezó a oponerse a Atenas activamente.

En el 431 a. C., se produjo el enfrentamiento entre Atenas y Esparta con motivo de la ayuda ateniense a Corcyra (hoy Corfú) durante la disputa que ésta mantenía con Corinto, aliado de Esparta.

La Guerra del Peloponeso, sostenida entre las dos grandes confederaciones, duró hasta el 404 a. C. y concluyó con el establecimiento de la hegemonía espartana sobre Grecia.

guerra del peloponeso

VEAMOS LA HISTORIA DE ESTE CONFLICTO: Como decíamos las victorias de Atenas, su florecimiento rápido, casi a raíz de su destrucción, y el éxito de la liga de Delfos habían hecho que aquella ciudad fuera en breve tiempo una potencia de primer orden.

Tebas y Corinto, a quienes inquietaba la ambición de Atenas, su vecina, se unieron a Esparta para hacer fracasar los proyectos de engrandecimiento que ésta perseguía.

Grecia se encontró dividida en dos confederaciones una compuesta de los estados del Peloponeso y Grecia central, bajo la dirección de Esparta, y otra que comprendía las islas y costas del mar Egeo, bajo la dirección de Atenas.

Desde entonces, una triple rivalidad puso frente a frente a las dos ciudades

1) rivalidad de ambición y de intereses;

2) rivalidad de raza entre dorios y jonios, y

3) la rivalidad política entre una aristocracia y una democracia.

Terminadas las guerras médicas, esa situación debía provocar, en menos de diez y ocho años, una guerra cutre los griegos.

Pero ésta no fue solamente la querella de los dos estados que se disputaban la supremacía; todo el mundo griego intervino en la lucha, pues si Esparta tuvo por aliados a todos los dorios de Grecia, de Asia y de Italia, Atenas reunió en torno suyo a todos los jonios.

Además, las inquinas políticas entre aristócratas y demócratas suscitaron en todas las ciudades la guerra civil; a los primeros los sostuvo Esparta, y a los segundos, Atenas.

Se batieron con ferocidad y encarnizamiento inauditos, y hasta en las extremidades del mundo griego, o sea en Sicilia y Tracia, hubo porfiada lucha.

La chispa que encendió la guerra fue una revuelta de Corcira contra su metrópoli Corinto. Como Atenas se puso de parte de Corcira y los corintios se quejaron a sus aliados del Peloponeso éstos decidieron la guerra contra Atenas.

Esa lucha duró veintisiete años (431-404) y se llamó guerra del Peloponeso, que tuvo por testigos a los historiadores Tucídides y Jenofonte, que la han contado.

GUERRA DEL PELOPONESO:

Esta guerra se puede dividir en tres períodos:

1) guerra de los diez años,
2) expedición de Sicilia, y
3) guerra de Decelia.

1. Los espartanos se limitaron desde luego a invadir y asolar el Ática, mientras que los atenienses se dieron a saquear las costas del Peloponeso, según el plan de Pendes, que quería que Atenas no se cuidara de conquistas territoriales y se hiciera completamente dueña del mar.

Por causa del hacinamiento de gente que hubo en Atenas, hacinamiento debido a los numerosos campesinos que temiendo a las incursiones del enemigo fueron a refugiarse allí, se declaró una peste terrible, de la cual murió Pendes, y que diezmó la población (429).

El curtidor Cleòn, hombre nuevo, sucedió en el favor popular al célebre orador y político; el ataque por sorpresa, decidido a instancias de Cleón, valió a los atenienses la captura de 300 espartanos y la ocupación de la isla de Esfacteria, en la costa oeste del Peloponeso.

Esparta, para vengar el descalabro, se propuso sitiar por hambre a Atenas, y con este fin ocupó la Tracia, que era el granero de aquella ciudad.

El general espartano Brasidas tomó a Anfipolis, y Cleón, que había partido para recobrarla, fue vencido por el espartano, pereciendo con su adversario en la batalla. Entonces se firmó la paz de Nicias (421), por la cual los dos estados se restituían sus respectivas conquistas.

2. Los atenienses se apasionaron entonces por un sobrino de Pendes, llamado Alcibiades, el más rico y hermoso de los griegos, al que sus excentricidades, más aun que sus cualidades, hicieron popular en aquel pueblo de desocupados.

Su ambición lo llevó a soñar con grandes proyectos y a persuadir a los atenienses que se dominaría a Esparta conquistando las ciudades dóricas de Sicilia y haciéndose dueños del mar y de las costas.

Los súbditos de la ciudad de Siracusa, la más poderosa de aquellas ciudades, estaban a la sazón amotinados. Atenas resolvió sostenerlos, y en medio de un entusiasmo delirante partió tina expedición compuesta de 134 barcos y 10.000 hombres (415).

Pero Alcibíades, poco después, acusado de la sacrílega mutilación de lar estatuas de Hermes, tuvo que huir, refugiándose entre los espartanos.

Su colega Nicias dirigió el asedio con poca actividad. Siracusa pudo recibir de Esparta socorros y un buen general, llamado Cilipo, que supo encerrar a los atenienses en sus propias trincheras y transformarlos de sitiadores en sitiados.

A pesar de los socorros recibidos, los atenienses fracasaron en el asalto; su flota, bloqueada en la rada, fue destruida; levantaron el sitio e intentaron batirse en retirada, lo cual fue un desastre complet5 todos perecieron o fueron hechos prisioneros (414).

3. Atenas parecía perdida; su flota había sido destruida y así también su ejército. Esparta había puesto una guarnición en la fortaleza de Decelia, en las puertas del ática, y negociaba con el partido aristocrático. Movida por un magnifico arranque de desesperación, Atenas reconstruyó una flota.

El teatro principal de las operaciones fue el noreste del mar Egeo porque de Tracia y por el Bósforo los atenienses recibían el trigo. Alcibíades reconciliado con Atenas reconquistó las costas de Asia y de Tracia.

Desterrado de nuevo cedió el puesto a Conón que venció a los espartanos en las islas Arginusas entre la isla de Lesbos y la costa de Asia. Los atenienses recobraron confianza en grado de despreciar la flota que el hábil general espartano

Lisandro había construido con el dinero de los persas, entonces aliados de Esparta. Lisandro los sorprendió en Egos Pòtamos, en los Dardanelos, y destruyó su flota.

Después pasó a poner sitio a Atenas que, diezmada por el hambre y traicionada por los aristócratas se rindió a los peloponenses (-404).

Los vencedores le impusieron duras condiciones tuvo que destruir los Muros Largos y los fuertes del Pireo, entregar sus barcos menos doce y llamar a los desterrados ser aliada de Esparta.

CARÁCTER DE LA GUERRA: La ferocidad caracterizó aquella guerra, y los adversarios se mostraron verdaderamente inhumanos. Al principio, los espartanos degollaron a los defensores de Platea y los atenienses pasaron a cuchillo a los nobles de Gorcira.

Los siracusanos hicieron perecer a la mayor parte de los prisioneros atenienses en las canteras llamadas latornias; en el último periodo, exacerbados los ánimos por la duración de la lucha los atenienses pensaron terminar en breve, aterrorizando a sus enemigos; con ese fin, decretaron mutilar a todo prisionero cogido en el mar y hasta llegaron a condenar a muerte a las dotaciones de dos galeras: así que, ganado el combate de Egos Pótamos, el victorioso Lisandro hiciera degollar a sangre fría a 3.000 prisioneros atenienses y que él personalmente iniciara la matanza acuchillando a uno de los generales.

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA: La victoria de Esparta señaló el fin del poder de Atenas. Los antiguos aliados de Delfos, a quienes se había prometido la libertad, cambiaron de dueño solamente y Grecia entera pareció un momento que era un imperio espartano.

En cada ciudad hubo un gobernador aristocrático adicto a Esparta, y para sostener la autoridad de éste una guarnición espartana.

Los persas continuaron facilitando el dinero necesario a esa dominación; pero la crueldad de los vencedores suscitó bien pronto las revueltas y Atenas dio la señal de insurrección.

Atenas estaba gobernada por un consejo aristocrático de 30 miembros, llamados los Treinta tiranos.

Estos desterraron o hicieron perecer a más de 1,500 demócratas, y su yugo llegó a ser tan insoportable, que una cuadrilla de desterrados mandados por Trasìbulo entró en Atenas con la complicidad del pueblo expulsé a los tiranos y restableció la democracia.

Para poner término a las guerras civiles se voté la amnistía, es decir el olvido de las injurias, y Atenas pudo volver a ser una gran ciudad.

Aunque se habìa votado la amnistía, el odio popular se manifestó durante mucho tiempo contra los nobles y los amigos de èstos. Sócrates, injustamente comprendido en dicho número, fue víctima inocente de aquella reacción.

El filósofo Sócrates durante toda su vida fue considerado por sus conciudadanos como un hombre extraordinario. Hombre integro y soldado animoso, no quiso cuidarse de política. Pobre, se negaba a recibir honorarios por sus lecciones como, al contrario, hacían los otros filósofos. Por último, era feo, lo cual se tenía por grave defecto entre los atenienses. No enseñaba en una escuela, sino que se paseaba rodeado de muchos admirad6res y discípulos a quienes planteaba problemas de filosofía, que discutía con ellos, conversando familiarmente.

Ciertos filósofos trataban de explicarse las leyes de la naturaleza; otros, llamados sofistas, enseñaban el arte de razonar y sostener indiferentemente todas las opiniones. La filosofía de Sócrates tenia por base la moral. El primero de todos los preceptos suyos, fue el famoso « conócete a ti mismo e. Con gran altura de miras, mostraba la diferencia que hay entre el bien y el mal, proclamaba la inmortalidad del alma y la existencia de una Providencia superior a todos los dioses particulares. Tuvo grandísimo ascendiente sobre todos los hombres cultos de su tiempo. tales como Pendes y Alcibíades. Su doctrina nos ha sido transmitida por dos discípulos suyos, Jenofonte, en sus Memorias, y PLATÓN, fundador de la escuela llamada Academia, en sus admirablesDiálogos.

No comprendido por el pueblo, porque habla criticado ciertas partes de la constitución de Atenas, se le acusé de haber favorecido a los Treinta y corrompido la juventud, enseñándole doctrinas contrarias a la religión de la ciudad. A pesar de esta acusación, se había resuelto no condenarle a muerte; pero Sócrates se complació en irritar a sus jueces, diciendo «Por haberme consagrado al servicio de mi patria, trabajando para hacer virtuosos a mis conciudadanos, propongo que se me condene a ser mantenido en el Pritaneo a costa del Estado.» Esta provocación decidió su condenación.

Los condenados a muerte bebían un tósigo preparado con cicuta. Sócrates bebió el veneno en medio de sus amigos, que lloraban, y murió a los 70 años con la serenidad propia de un gran hombre de bien y de un mártir de la razón humana (-339)

CAUSA DE LA DECADENCIA DE ATENAS: Después de la guerra del Peloponeso, y gracias a su notable vitalidad, Atenas consiguió recobrar un puesto honroso en Grecia. Quedó siendo la capital de la civilización griega, pero fue desposeída de su imperio marítimo. Tres causas provocaron esta decadencia la confianza• orgullosa que tuvo en sus fuerzas, el excesivo cuidado de los intereses particulares, y la versatilidad extremada de su democracia, que fue incapaz de perseguir designios de larga duración.

En efecto, trató a sus aliados con muchísimo rigor; exigió de ellos, por la fuerza, abrumadores tributos sin que atendiera nunca a conquistarlos moralmente. Además, sus ciudadanos perdieron en la prosperidad una parte de las cualidades de sus antepasados. Pensaron menos en la grandeza del estado que en la fortuna personal.

Hicieron la guerra y la paz cuando convenía a los intereses comerciales, frecuentemente repugnándoles mucho la carrera de las armas. Por último, el pueblo que por votación decidía de todo, mostró increíble volubilidad; si un día soñaba con la conquista del mundo, poco tiempo después, atemorizado por el primer revés, sentía amargamente la determinación que a ello le movió. Cuando la gran voz de Pendes cesó de dirigirle, no escuchó sino a los que halagaban sus pasiones; pasó su tiempo en cambiar de consejeros y de política, y se consumió en vanas querellas que facilitaron mucho la victoria de los espartanos.

LOS DEMAGOGOS: Los demagogos, que dirigían al pueblo, eran oradores que miraban menos por la grandeza de la patria que por la popularidad y los beneficios que esa popularidad les proporcionaba. Seguían la opinión pública, expresaban los odios o los entusiasmos de los electores, halagaban las pasiones de éstos y valiéndose de esos medios obtenían del sufragio popular los poderes y los honores. Tal fue el papel que representaron Cleón y Alcibíades durante la guerra del Peloponeso.

Cleón, curtidor de oficio, gustaba al pueblo porque era de modesto origen, porque odiaba a los nobles, porque su elocuencia era vigorosa y ruda, y porque sus mociones denotaban mucho atrevimiento. Él fue el primer ciudadano que a pesar de su humilde nacimiento ejerció en Atenas el cargo de dirigir los asuntos públicos. Cleón no tenía la sólida instrucción, ni la educación política de Pendes; pero fue emprendedor y bravo, supo exponer su persona y morir en la guerra de Anfípolis, que él mismo había propuesto y votado.

Alcibíades fue un demagogo de alta alcurnia. Pretendia continuar la política de Pendes, su tío, y sus talentos justificaban esta pretensión La naturaleza le había colmado de dones, pues era el más hermoso y el más rico de Atenas al mismo tiempo que buen soldado y buen orador. Fue el niño mimado de los atenienses a quienes agradaba cuanto era suyo discursos, larguezas y hasta extravagancias. Pero era un vanidoso que apetecía el elogio público excesivo y que era incapaz de dominar el enojo cuando estaba contrariado. Arrastró a Atenas a la azarosa expedición de Sicilia y, una vez en el destierro, cometió la infamia de incitar a los espartanos y a los persas contra su patria.

Descontento de Esparta, se puso de nuevo al servicio de Atenas que, con indulgencia extraña, lo recibió como un hijo pródigo; fue maldecido públicamente y asimismo perdonado. Y hubo que desterrarlo de nuevo, porque su ambición estrepitosa hacía que fuera un peligro para la república. Aquel traidor fue el genio maléfico de su patria.

ESPARTA Y LOS PERSAS: A pesar de las faltas que cometieron los atenienses, Esparta no hubiera podido con sus propias fuerzas dominar a su rival. Esparta era, en efecto, muy temible por tierra, pero Atenas lo era por mar. Precisaba destruir la fuerza naval de Atenas para impedir que ésta recibiera los cereales de Tracia y el dinero de los jonios. Ese fue el plan del espartano Lisandro que, como según el decir de Plutarco, sabia coser la piel del león con la del zorro, no vaciló en aliarse a los persas. Éstos, que encontraron la oportunidad favorable de vengar los antiguos descalabros, facilitaron al general espartano el dinero y las naves que le permitieron ganar la batalla de Egos Pótamos.

El oro persa se adueñó desde entonces de las ciudades griegas, puesto que sirvió para mantener la desunión entre ellas; atenienses y tebanos lo recibieron para sublevarse contra Esparta, y ésta lo empleó para dominar a Grecia; empero, el Gran Rey bien pronto exigió de ellos el precio de sus servicios y obtuvo de Esparta elTratado de Antàlcidas, que anulaba el de Cimón y ponía a los griegos de Asia bajo la coyunda persa. Esta vergüenza que Esparta infligió a Grecia, fue para los persas el desquite de aquellas derrotas de las guerras médicas.

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

 pericles 
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
grandes hombres de grecia antigua licurgo
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
general griego
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a Esparta enLeuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480

Grandes Hombres de Grecia Antigua Personajes de la Historia

Grandes Hombres de Grecia Antigua 

Alcibíades (h. 450-404 a.C.) Político ateniense. Fue alumno le Sócrates y pupilo de Pendes, que era un pariente cercano. En el año 420 a.C., fue elegido estratega. Durante a Guerra del Peloponeso convenció a los atenienses para que enviaran tropas a Sicilia y fue nombrado uno de los efes de la expedición. Pero le ordenaron que volviera ara enfrentarse a la acusación de haber desfigurado las estatuas de Atenas con un grupo de amigos aristocráticos. En vez de volver, huyó a Esparta donde aconsejó a los espartanos cómo luchar en la guerra contra Atenas. En el año 407 a.C., lo llamaron de nuevo a Atenas y fue reelegido. Pero le consideraron responsable le la derrota ateniense en la batalla de Notium y se retiró. Murió asesinado en Persia.

Alejandro Magno (356-323 a.C.) Rey de Macedonia y jefe militar. Alumno de Aristóteles, aprendió tácticas militares siendo soldado en el ejército de su padre, Filipo de Macedonia. En el año 336 a.C., Filipo fue asesinado y Alejandro se convirtió en rey a la edad de 20 años. Fue un genio militar y, tras tomar el control de Grecia y otras zonas del norte, invadió Asia. Finalmente, conquistó el mayor imperio de la antigüedad. Alejandro se casó con una princesa persa llamada Roxana. Murió a causa de las fiebres en Babilonia con 33 años.

Anaxágoras (h. 500-428 a.C.) Filósofo. Escribió De la naturaleza, un libro que influyó en numerosos filósofos posteriores. Anaxágoras dedujo que el Sol era una masa e materia candente y que la Luna reflejaba su luz. Fue también el primero que dio una explicación sobre los eclipses solares.

Antígono  (h. 320-239 a.C.) Rey de Macedonia. Reinó desde 279 hasta 239 a.C. Como rey de Macedonia, también gobernó Grecia y fue uno de los jefes más poderosos del mundo helenístico. Sus sucesores reinaron asta 146 a.C., cuando Macedonia y Grecia fueron finalmente conquistadas por los romanos.

Arístides (h. 520-467 a.C.) Político y general ateniense. Procedía de una familia aristocrática. Arístides fue un jefe estacado en la época de las Guerras Médicas y fue estratega en la batalla de Maratón. Le condenaron al ostracismo en el año 482 a.C. pero le volvieron a llamar un año después y participó en las batallas de Salamina y latea. Arístides ayudó también a fundar la Liga de Delos.

Anistófanes (s. v-h. 385 a.C.) Escritor de comedias ateniense. Creó unas 40 comedias de las cuales se conservan once. Algunas de ellas se burlan de los acontecimientos políticos de la época. Muchas de sus obras ganaron premios en el festival de teatro de Atenas. Sus obras más famosas son Las avispas, Las aves, Las ranas y Las nubes.

Aristóteles (384-322 a.C.) Filósofo ateniense. Estudió con Platón en Atenas y luego visitó el Mediterráneo oriental. Tras ejercer tres años de tutor de Alejandro Magno, volvió a Atenas en el año 335 a.C. Fundó una escuela, el Liceo, pero tras la muerte de Alejandro se le acusó de impiedad y huyó a Eubea. Sus escritos tratan de muchos temas, como poesía, vida política y varias teorías filosóficas. Entre sus obras más famosas se incluyen Poética, Política y Metafísica.

Arquímedes (h. 28 7-212 a.C.) Matemático, astrónomo e inventor. Estudió en el Museo de Alejandría y vivió en Siracusa. Inventó un tipo de polea y un dispositivo para elevar el agua. También descubrió una ley importante de física: un objeto desplaza su propio volumen de agua.

Aspasia (nacida h. 465 a.C.) Esposa de Pendes. Procedía de Mileto y nunca fue realmente aceptada por muchos atenienses. Los enemigos de Pendes y los escritores de comedia solían burlarse de Aspasia. Pero era muy bella y culta, y Sócrates y sus amigos tenían un gran concepto de ella. En el año 431 a.C., fue procesada y absuelta.

Cimón (finales del s. vi-h. 450 a.C.) Soldado y estadista ateniense. Era hijo de Milcíades y enemigo acérrimo de los persas. Tras la victoria griega sobre los persas en las batallas de Salamina y Platea, Cimón dirigió expediciones para liberar las islas griegas del dominio persa. En el año 462 a.C., convenció a Atenas para que apoyara a Esparta. Cuando los espartanos rechazaron la ayuda ateniense, el prestigio de Cimón se vio afectado y se le condenó al ostracismo en el año 461 a.C. Posteriormente, fue llamado de nuevo y negoció una paz de 5 años con Esparta. Dirigió una expedición a Chipre, donde murió.

Clístenes (vivió en el s. VI a.C.) Político ateniense. Era miembro del partido aristocrático y llegó al poder en Atenas tras el derrocamiento del tirano Hipias. En el año 580 a.C., introdujo reformas que desembocaron en un sistema político conocido como democracia. Introdujo igualmente el sistema del ostracismo en la ciudad.

Dracón (vivió en el s. VII a.C.) Político ateniense. En el año 621 a.C., fue designado para mejorar el sistema jurídico ateniense. Fomentó los juicios públicos para que el pueblo pudiera ver que se había hecho justicia. Endureció en gran medida las leyes atenienses existentes e introdujo la pena de muerte para muchos delitos menores. Los atenienses no estaban contentos con estas leyes tan severas y, con el tiempo, Solón reformó el sistema de nuevo.

Esquilo (h. 52 5-455 a.C.) Escritor de tragedias. Creó unas 90 obras, pero sólo se han conservado siete. La mayoría de sus tragedias eran historias de dioses y héroes. Su obra más famosa fue la Orestiada, una serie de tres dramas acerca del rey Agamenón y su familia. Se le considera el fundador de la tragedia griega. Fue el primer escritor que utilizó a más de un actor e introdujo el diálogo y la acción en el escenario.

Euclides (vivió h. 300 a.C.) Matemático. Trabajó en Alejandría y escribió varios libros de matemáticas y geometría. Su obra más conocida fue Elementos, parte de la cual resume las enseñanzas de los matemáticos que trabajaron antes que él. Varias de sus teorías y descubrimientos siguen en uso hoy en día.

Eurípides (h. 485-406 a.C.) Escritor de tragedias ateniense. Creó más de 90 obras. Conocemos los títulos de 80, pero de ellos, sólo 19 se han conservado hasta nuestros días. Entre sus obras más conocidas están Medea, Las troyanas y Orestes. Ganó un total de cinco premios en el festival de teatro de Atenas. Posteriormente, se trasladó a la corte del rey Arquelao de Macedonia, donde murió.

Fidias (h. 500-h. 425 a.C.) Escultor ateniense. Utilizó sobre todo el bronce pero fue más conocido por sus estatuas de culto de marfil y oro (criselefantinas). Realizó el friso del Partenón y la estatua de Atenea que se encontraba allí, así como la estatua de Zeus de Olimpia. Fue acusado de apropiarse del oro que se le dio para las decoraciones del Partenón pero huyó y fue a trabajar a Olimpia. Posteriormente, se le acusó de nuevo de fraude y murió en prisión.

Filipo de Macedonia (h. 382-336 a.C.) Rey de Macedonia y jefe militar. Comenzó a reinar en Macedonia el año 359 a.C. Reorganizó el ejército y demostró tener grandes capacidades como comandante militar y diplomático. Filipo unificó el país, amplió las fronteras y convirtió a Macedonia en la mayor potencia militar de su tiempo. Se casó con una princesa llamada Olimpia y tuvieron un hijo, Alejandro. Fue asesinado en el año 336 a.C., posiblemente envenenado. Algunos historiadores creen que su esposa y su hijo pudieron estar implicados en la conspiración de asesinato.

Heródoto (h. 484-420 a.C.) Historiador. Heródoto nació en Halicarnaso (Jonia). Visitó Egipto, el Mar Negro, Babilonia y Cirene, y vivió en Samos. Luego, se trasladó a Atenas y por último se estableció en Tunos, en el sur de Italia. Heródoto es conocido como el padre de la Historia. Escribió una historia del pueblo griego basada en las Guerras Médicas. También incluyó información sobre muchos otros temas. Heródoto fue uno de los primeros escritores que entrevistó a testigos, comparó hechos históricos y los consideró como una serie de acontecimientos relacionados entre sí. Pero sus relatos no son siempre fiables.

Hesíodo (vivió en el s. VIII a.C.) Poeta beocio. Poseía una plantación en Ascra (Beocia). Afirmaba que un día las Musas habían ido a visitarle en el monte Helicón y le habían concedido el don de la poesía. Su libro más conocido es Los trabajos y los días, que incluye detalles prácticos sobre agricultura, un calendario con los días favorables y desfavorables, y una explicación de las ceremonias religiosas. Se piensa también que escribió La teogonía, un relato de los dioses y diosas griegos, y de sus relaciones.

Hipócrates (h. 46O-h. 377 a.C.) Médico y escritor de temas médicos. Sus enseñanzas se convirtieron en la base de las ideas médicas de toda la antigüedad. A diferencia de muchos médicos griegos más antiguos, basó su obra en observaciones directas de sus pacientes, en lugar de en rituales religiosos. Sus obras trataban de muchos aspectos de la medicina, incluido el modo en que debe comportarse un médico y el efecto del entorno en dolencias y enfermedades. Hipócrates vivió en la isla de Cos, donde fundó una importante escuela médica.

Homero (vivió en el s. IX a.C.) Poeta. Se sabe muy poco sobre Homero. Parece que fue un bardo que recitaba su poesía. Durante muchos años, los poemas que al parecer fueron compuestos por Homero se transmitieron de boca en boca. Finalmente, siglos después, otros poetas e historiadores escribieron fragmentos de estos poemas. Según la tradición, Homero procedía de la isla de Cos y es posible que fuera ciego. Los poemas que, se dice, compuso Homero, la Ilíada y la Odisea, constituyen relatos detallados de acontecimientos de la Guerra de Troya y posteriores a ella.

Jenofonte (h. 430-354 a.C.) Historiador ateniense. Fue alumno de Sócrates. Luchó como soldado mercenario tanto para Persia como para Esparta y, en consecuencia, fue desterrado de Atenas. Durante su exilio en Esparta escribió numerosos libros, entre ellos La anábasis, sobre el tiempo que pasó con los persas, y Las helénicas, una historia de los acontecimientos de su tiempo. Escribió igualmente sobre temas de agricultura, caballos y equitación, temas financieros y sobre Sócrates.

Milcíades (h. 550-489 a.C.) Soldado y político ateniense, padre de Cimón. El tirano Hipias le envió al Ouersoneso para asegurarse de que los atenienses mantenían el control de la ruta hacia el Mar Negro. Después luchó para los persas, pero se unió a la revuelta de Jonia en el año 500 a.C. Cuando ésta fue derrotada, huyó a Atenas. Dirigió las fuerzas atenienses en la batalla de Maratón, que ganaron los griegos, gracias en gran parte a las excelentes capacidades militares de Milcíades. Posteriormente, dirigió a los atenienses en una expedición infructuosa a Paros. Regresó a Atenas donde fue juzgado y tuvo que pagar una considerable cantidad de dinero.

Mirón (vivió en el s. y a.C.) Escultor. Trabajó en Atenas entre los años 460 y 440 a.C. Entre sus estatuas más famosas destacan el Atleta y el Discóbolo.

Pendes (principios del s. v-429 a.C.) Estadista y general ateniense. Se convirtió en el político más poderoso de su tiempo. Fue elegido estratega todos los años entre 443 y 429 a.C. y era un orador tan destacado que a menudo era capaz de inclinar la opinión pública a su favor. Perfeccionó el sistema democrático ateniense, organizó la reconstrucción de la Acrópolis y la construcción de las Murallas Largas. En el año 430 a.C., fue acusado de robar fondos públicos y tuvo que pagar una elevada cantidad de dinero. Aun así fue elegido estratega al año siguiente, pero murió durante la peste que asoló a Atenas.

Píndaro (h. 518-438 a.C.) Poeta ateniense. Nació en Beocia y llegó a Atenas a una edad temprana. Fue amigo de Esquilo y rápidamente se convirtió en un poeta famoso. Los antiguos eruditos dividieron sus numerosos poemas en 17 libros según temas y estilos. Se han conservado algunos poemas de homenaje a ganadores en los juegos, otros dirigidos a tiranos y unos pocos fragmentos. Muchos escritores posteriores le describieron como el mayor poeta griego.

Pisístrato (h. 590-527 a.C.) Político ateniense. En el año 546 a.C., después de dos intentos anteriores de hacerse con el poder, se declaró tirano de Atenas. Bajo su gobierno, Atenas prosperó. Reorganizó las finanzas públicas, y gastó dinero público en caminos y un buen suministro de agua. Asimismo, reconstruyó y mejoró Atenas considerablemente y fomentó el arte y la literatura. El comercio ateniense con el resto de Grecia mejoró porque Pisístrato fue un excelente diplomático y deseaba mantener buenas relaciones con otras zonas. Murió estando aún en el poder.

Pitágoras (h. 580-finales del s. VI. a.C.) Filósofo y matemático. Es posible que pasara algún tiempo en Egipto y Oriente. Posteriormente, fundó una escuela en Crotona, en el sur de Italia. No se ha conservado nada de sus escritos pero conocemos sus enseñanzas a través de descripciones contemporáneas. Creía que cuando una persona moría, su alma vivía en otros seres. Desarrollé asimismo muchas teorías geométricas y matemáticas.

Platón (h. 429-341 a.C.) Filósofo ateniense. Fue miembro de una familia aristocrática ateniense y alumno de Sócrates. Tras la muerte de éste, Platón huyó a Mégara y vivió luego en Siracusa. Posteriormente, volvió a Atenas donde escribió La apología de Sócrates, una respuesta a los enemigos de este filósofo. En sus obras La república y Las leyes definió sus ideas para gobernar un estado ideal. Fundó una escuela en las afueras de Atenas, en un bosque conocido como la Academia, que dio nombre a la escuela. Esta fue famosa en toda la antigüedad y continuó durante siglos después de la muerte de Platón. El emperador romano Justiniano la cerró en el año 529 d.C., ya que pensó que era políticamente peligrosa. Las ideas de Platón han seguido influyendo hasta ahora.

Praxiteles (nacido h. 390 a.C.) Escultor ateniense. Se sabe poco sobre su vida, excepto que trabajó en Atenas. Su escultura de la diosa Afrodita  es la primera estatua conocida de un desnudo femenino. Praxiteles hizo también bellas esculturas de los dioses Hermes, Eros y Apolo.

Safo (nacida h. 612 a.C.) Poetisa. Safo nació en la isla de Lesbos, pero probablemente salió de allí para ir a Sicilia. Durante un tiempo dirigió una escuela para chicas. Se cree que escribió nueve libros de poesía pero sólo se han conservado algunos fragmentos de sus poemas. Safo está considerada como uno de los grandes poetas griegos. Murió a mediados del s. VI a.C.

Seleuco  (murió en 280 a.C.) General macedonio, posteriormente rey en Oriente Próximo. En el año 304 a.C. conquisté una amplia área del imperio de Alejandro Magno y se convirtió en uno de los tres gobernantes principales del mundo helenístico. Pero el imperio era demasiado grande para mantenerlo unido y fue conquistado finalmente por los romanos en el año 64 a.C.

Sócrates (h. 469-399 a.C.) Filósofo ateniense. Nunca escribió sus ideas pero debatía asuntos de filosofía con sus discípulos. Sócrates y sus alumnos señalaban los puntos débiles del gobierno y de las creencias comunes. Esto los hizo impopulares entre los políticos. Finalmente, sus enemigos le acusaron de no respetar la religión y de corromper a los jóvenes. Se le sentencié a morir envenenado. Conocemos las ideas de Sócrates porque fueron escritas por sus alumnos, entre ellos Platón.

Sófocles (h. 496-405 a.C.) Escritor de tragedias ateniense. De sus 123 obras sólo se conservan siete. Las más conocidas son Antígona, Edipo Rey y Electra. Sófocles fue de los primeros en escribir obras con más de dos personajes y fue uno de los primeros en usar un escenario. Antes de él, los textos dramáticos se centraban en mitos y asuntos de los dioses. Aunque sus obras seguían tratando de mitos, lo hacía desde un punto de vista humano.

Solón (h. 640-558 a.C.) Político ateniense. Se convirtió en arconte hacia el año 594 a.C. y aprobó rápidamente muchas leyes nuevas. Entre ellas, el regreso de los deudores del exilio y la cancelación de muchas deudas. Estableció un nuevo tribunal al que la gente podía apelar si consideraba que no había sido juzgada correctamente y reformó el modo en el que el gobierno tomaba las decisiones. Solón animé a los artesanos de otros lugares de Grecia a venir a Atenas y les garantizó la ciudadanía. Al hacer que los atenienses utilizaran la misma moneda que otros estados griegos, favoreció la industria y el comercio.

Temístocles (h. 524-459 a.C.) Estadista ateniense. Fue estratega en la batalla de Maratón y convenció a los atenienses para que fundaran una armada. En los años 480-419 a.C., organizó la resistencia contra los persas. Su estrategia ayudé a los atenienses a ganar la batalla de Salamina. Posteriormente, organizó la reconstrucción de los muros de Atenas en 479-418 a.C. En torno a 411 a.C., fue condenado a ostracismo y huyó a Argos. Le acusaron de traición. Luego huyó a Asia Menor, donde los persas, agradecidos por su participación en la negociación de la paz con Atenas, le hicieron gobernador de tres ciudades.

Tolomeo (367-283 a.C.) General macedonio, posteriormente rey de Egipto. Se hizo con el poder como rey de Egipto tras la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. El y sus sucesores reinaron sin problemas hasta que Egipto fue finalmente conquistado por los romanos en el año 30 a.C.

Tucídides (h. 460-396 a.C.) Historiador ateniense. En el año 424 a.C. fue elegido estratega pero se le responsabilizó de la derrota militar y le condenaron a ostracismo. No volvió a Atenas en 20 años. Tucídides escribió un relato de la Guerra del Peloponeso que se considera uno de los primeros libros de historia. Describió la guerra en sì y proporcionó numerosos detalles valiosos sobre la vida en Atenas y en otros lugares.

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

general griego
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a
Esparta en
Leuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua grandes hombres de grecia antigua
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480