Las Ranuras en los Bordes de las Monedas

El Origen del Dinero Resumen Caracteristicas y Función

El Origen del Dinero y Monedas
Función, Características y Objetivo

Origen: El cambio o trueque, forma más primitiva del comercio, y que consistía en el intercambio de una cosa por otra, se realizó en un principio entre miembros de una comunidad y se fue extendiendo a otras comunidades ubicadas en zonas cada vez más distantes entre sí.

Pero si bien en un principio resultó de suma utilidad entre los hombres ofrecía serias dificultades en su practicidad motivadas principalmente por la disparidad cada vez mayor de los valores y volúmenes de los elementos o cosas que se canjeaban.

Así, por ejemplo, el cambio de un buey por pescado o granos no resultaba siempre fácil dado el distinto valor de tales productos y teniendo en cuenta su difícil fraccionamiento.

Se buscó entonces un elemento o cosa común de poco volumen y de fácil trasporte que permitiera servir de patrón o unidad de medida en el cambio de productos.

Fueron varios los elementos que se utilizaron a tal fin, tales como granos, pieles, sal, té, bueyes, algodón, etc. El vocablo pecuniario sinónimo de monetario deriva del término latín pecunia que significa moneda. Y éste a su vez proviene de la palabra pecus cuyo significado es cabeza de ganado.

En la búsqueda de objetos que tuvieran una perdurabilidad mayor, se comenzó a usar metales, principalmente el cobre, la plata y el oro; tales metales se usaron primeramente bajo la forma de armas y adornos, luego en lingotes y finalmente en discos, facilitándose en esta última forma su fraccionamiento.

trueque

Estos discos de metal debidamente fraccionados sirvieron como unidad de cambio siendo de aceptación general, y su peso y valor fueron garantizados por las autoridades de cada Estado o comunidad mediante una marca o cuño oficial.

En la Edad Media se llamaba señoreaje el acto por el cual los soberanos reducían la cantidad de metal fino en la moneda manteniendo ésta su valor.

Dicha reducción les reportaba un beneficio inmediato a los mismos.

Nace así la moneda acuñada, que es el dinero de uso legal, patrón de intercambios.

La constante evolución de la humanidad permitió al hombre tomar contacto con otros hombres y regiones, favorecido por el desarrollo cada vez mayor de los medios de trasporte.

Los intercambios entre estados y comunidades se fueron haciendo cada vez más frecuentes, y esa unidad de medida elegida continuó sirviendo a tales intercambios al punto tal que en la actualidad los pagos de país a país se siguen efectuando mediante la entrega de oro, que es la moneda internacional por excelencia.

No obstante, en cuanto a los pagos que se realizan dentro de un mismo país, los respectivos gobiernos han impuesto el papel moneda, constituido por papeles impresos emitidos y firmados por el gobierno de una nación y que se emplea como moneda o dinero corriente para intercambios dentro de su territorio.

Es importante señalar que algunos países que se han destacado por su potencialidad industrial y/o comercial han hecho prevalecer su papel moneda como unidad de cambio internacional en remplazo del oro.

Funciones

La moneda ha sido a través de los años un instrumento que ha facilitado enormemente el intercambio entre los hombres. Pero su real importancia estriba en que, al igual que las unidades de longitud (el metro, el centímetro, etc.) nos permiten medir distancias en términos cuantitativos, la moneda nos sirve para expresar el valor de elementos o cosas a los efectos del intercambio de bienes.

monedas antiguas

Características

Las características que presenta la moneda como medio de pago, reconocidas a través del tiempo por los hombres, pueden sintetizarse en las siguientes:

1º) El gran valor que representa con relación a su peso y volumen.

2°) Reconocimiento unánime como medio de pago que impide juzgar acerca de su calidad.

3º) Su divisibilidad que permite fraccionar su valor en forma ilimitada.

4º) La dificultad en su falsificación que impide la circulación de un medio de pago que no se encuentra debidamente controlado.

En virtud de tal carácter, la moneda cumple diferentes funciones que pueden ser resumidas así:

— Es la medida de todos los valores, ya que todas las cosas y elementos pueden ser expresados, en cuanto a su valor, en moneda.

— Es un instrumento de adquisición directa, puesto que permite adquirir cualquier bien en función de su valor.

— Es un instrumento de liberación de deudas, pues tiene una fuerza cancelatoria de las mismas al constituirse en un medio de pago reconocido legalmente.

— Es un medio de atesoramiento de riquezas para el día en que la necesitemos, pues conserva indefinidamente su valor.

Funciones de la Moneda:

a) Medida de Todos Los Valores

b) Instrumento de Adquisición Directa

c) Instrumento de Liberación de Deuda

d) Medio de Atesoramiento de Riqueza

caracterisitcas de las monedas

¿Qué es el dinero?

Previo a su definición resulta interesante efectuar una enumeración de las diversas clases de dinero que todos conocemos.

Comencemos, entonces, con el dinero que comúnmente tenemos en nuestros bolsillos y utilizamos para realizar nuestros gastos diarios.

También existe el dinero con el cual se pagan los salarios (sueldos, jornales, etc.) en forma tal que los trabajadores reciben habitualmente su dinero en la misma forma en que lo gastan.

Esta primera clase de dinero es lo que se conoce como dinero en efectivo y puede adoptar las siguientes formas:

— En monedas metálicas
— En billetes

Tanto las monedas metálicas como los billetes son emitidos por el Banco Central el cual los obtiene a través de su Casa de Moneda a medida que los necesita para proporcionar cambio al público.

Las monedas metálicas se hacen de metal, cobre, staño, zinc (anteriormente eran de oro o de plata) y el valor intrínseco (de sus componentes) es siempre inferior a su valor de circulación.

Por lo tanto, no son dinero de cuerpo entero que valgan su valor nominal, sino dinero simbólico que debe su valor como dinero a la garantía que le presta el Estado emisor.

Pero lo que realmente importa es que sea lo más difícil de fal sificar, pues la tentación de falsificar dinero aumenta a medida que mayor es la diferencia entre su valor intrínseco y su valor moneda rio.

antiguo billete mexicado siglo xix

En cambio, los billetes se hacen, no de metal, sino de papel; por supuesto nadie pretende que posean un valor intrínseco impor tante, no obstante, se elaboran con papel de gran calidad y con marcas de agia. tomándose mucho cuidado en la impresión, la cual cons tituye un trabajo muy especializado.

Al igual que en el caso de las monedas metálicas dichas precau ciones son indispensables, tanto para producir el papel moneda que resista el uso, como para protegerlo de la falsificación que ofrece perspectivas de importantes ganancias para quienes quisieran realizarla.

En síntesis, podemos agrupar, entonces, a las monedas simbólicas y a los billetes simbólicos como la clase de dinero que el hombre y mujer común recibe en salarios y utiliza en los pequeños pagos cotidianos.

Las personas de más alto nivel económico y las empresas rea ben, generalmente, sus ingresos no en dinero en efectivo, sino en cheques.

Para ello deben tener una cuenta en un Banco, en la cual entregan a éste los cheques que reciben y cubren sus gastos diarios, en parte en dinero efectivo que han sacado de su banco mediante la presentación de cheques pagaderos a si mismo (portador) y en parte librando cheques a favor de sus acreedores (a la orden).

ejemplo de un cheque en blanco

En caso de no tener cuenta bancaria, buscan a otra persona, generalmente un comerciante que les cambie sus cheques por dinero en efectivo y entonces cubren sus gastos pagando con ese dinero recibido.

En la actualidad, sobre todo en las empresas, la mayor parte de los pagos se realizan por medio de cheques y en países en que el uso de cheques se ha generalizado también el individuo común realiza sus gastos menores mediante la entrega de cheques.

A esta altura de nuestro desarrollo debemos hacer una aclaración fundamental. Las monedas metálicas y los billetes son dinero, pero los cheques no lo son.

Es que la esencia del dinero es que se puede pasar de mano en mano en sucesivos actos de circulación.

Si bien normalmente, un cheque circula, lo hace por una sola vez (sobre todo luego de las reformas a nuestra legislación vigente).

En efecto, se extiende a favor de una persona determinada que tiene que firmar el reverso (endosar) como recibo por el dinero. Es decir la persona a cuyo favor ha sido extendido el cheque, lo endosa, lo presenta al banco y lo cobra.

Así, pues, los cheques no son dinero, sino simplemente órdenes dadas a un banco para que transfiera dinero, o dominio sobre el dinero depositado anteriormente, de una persona a otra.

Surge entonces nuestra pregunta ¿si los cheques no son dinero, qué son los depósitos bancarios que transfieren?

Es que la persona que tiene cuenta en un banco conserva cierta cantidad de poder adquisitivo en su poder, o lo guarda en su casa, en forma de dinero en efectivo; pero por lo general, las cantidades que se guardan de este modo son comúnmente pequeñas.

La mayor parte del poder adquisitivo que obtiene todo individuo lo conserva en forma de depósito en su banco, hasta que decide utilizarlo. Por eso en cualquier momento puede librar un cheque contra las sumas que le hayan sido acreditadas en los libros de su Banco.

Para la mayoría de las personas tales depósitos son tan válidos como el dinero en efectivo con la única condición de que se pueda confiar justificadamente en la capacidad de pago del Banco. Sin embargo, en nuestro país, este tipo de depósitos se encuentra garantizado por el Estado, a través del Banco Central, lo cual le otorga la máxima seguridad.

También en el mundo moderno se considera a los bancos como depósitos seguros del poder adquisitivo y acerca de la conveniencia de mantener el dinero en forma de depósitos bancarios.

Ahora bien, los depósitos bancarios son de dos clases y reciben el nombre de:

— En cuenta corriente
— A plazo fijo

Las cuentas corrientes representan sumas depositadas contra las que el titular puede disponer mediante la emisión de cheques sin previo aviso.
Por eso los bancos guardan estas sumas por cuenta de sus propietarios pero no abonan interés alguno sobre ellas.

En cambio, los depósitos a plazo fijo son sumas depositadas a condición que no serán retiradas sin antes avisar con determinado plazo de anticipación, y sobre dichos depósitos los bancos pagan intereses.

De lo expuesto podemos resumir nuestro concepto del dinero ampliando nuestro concepto inicial (monedas y billetes), diciendo que también los depósitos bancarios son dinero, aun cuando los cheques no lo sean, en razón que los depósitos tienen exactamente las mismas cualidades que las monedas metálicas y los billetes, en razón que pueden ser transferidos indefinidamente de mano en mano en pago de bienes o servicios o en la liquidación de deudas y obligaciones de cualquier clase.

En efecto, la diferencia entre el cheque y depósito radica en que el primero es una promesa de pago del Banco, incorporada a un pedazo de papel transferible en cambio un depósito bancario es una promesa de pago semejante pero inscripta en los libros de los bancos, y sobre los cuales se gira por medio de los cheques.

Hemos circunscripto la idea del dinero a los medios de pago antes mencionados.

Infravaluación monetaria.

Los estados de desequilibrio causados por la inflación y la deflación deben tratarse de superar por los efectos que ellos producen en la actividad económica.

Evidentemente un valor del dinero estable con precios constantes permiten a todo aquel que participa en el proceso económico planear su actividad no sólo a corto sino a largo plazo, pues el instrumento de medición con que ha de valorizar los distintos bienes y servicios no ha de sufrir modificación alguna.

En cambio, cuando oor las distintas causas aue un proceso inflacionario  desequilibra el valor de la moneda, disminuyendo su poder adquisitivo, se produce la llamada infravaluación monetaria, en razón que el aumento de precios resultante de tal situación obliga a la necesidad de disponer de mayores recursos monetarios para adquirir idéntica cantidad de bienes y servicios.

Corrección monetaria

De allí que cuando se opera un proceso de desequilibrio en el valor del dinero se tienden a adoptar medidas que lo neutralicen a efectos de lograr su estabilización.

Quizás en ese sentido la experiencia en casi todas las naciones del globo este signada más por el fenómeno de la inflación que por el de la deflación y entre las medidas más comunes aplicadas para atacarla hayan sido las siguientes:

— La estabilización de las rentas.

— El control de los precios, principalmente de aquellos de los bienes y servicios de primera necesidad.

— El control de los créditos, fuente de creación indiscriminada del dinero.

— Equilibrio de los presupuestos públicos con el fin de economizar la emisión incontrolada de dinero por parte del Estado.

— Orientar las inversiones que se realizan hacia la producción de bienes esenciales.

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Ampliación sobre el dinero:

¿Que es el Dinero?

Resulta interesante efectuar una enumeración de las diversas clases de dinero que todos conocemos.

Comencemos, entonces, con el dinero que comúnmente teñe mos en nuestros bolsillos y utilizamos para realizar nuestros gastos diarios.
También existe el dinero con el cual se pagan los salarios (suel dos, jornales, etc.) en forma tal que los trabajadores reciben habí tualmente su dinero en la misma forma en que lo gastan.

Esta primera clase de dinero es lo que se conoce como dinero en efectivo y puede adoptar las siguientes formas:

— En monedas metálicas
— En billetes

Tanto las monedas metálicas como los billetes son emitidos por el Banco Central el cual los obtiene a través de su Casa de Moneda a medida que los necesita para proporcionar cambio al público.

Las monedas metálicas se hacen de metal, cobre, estaño, zinc (anteriormente eran de oro o de plata) y el valor intrínseco (de sus componentes) es siempre inferior a su valor de circulación.

Por lo tanto, no son dinero de cuerpo entero que valgan su va lor nominal, sino dinero simbólico que debe su valor como dinero a la garantía que le presta el Estado emisor.

Pero lo que realmente importa es que sea lo más difícil de falsificar, pues la tentación de falsificar dinero aumenta a medida qur mayor es la diferencia entre su valor intrínseco y su valor monetario.

En cambio, los billetes se hacen, no de metal, sino de papel por supuesto nadie pretende que posean un valor intrínseco importante, no obstante, se elaboran con papel de gran calidad y con marcas de agua. tomándose mucho cuidado en la impresión, la cual cons tituye un trabajo muy especializado.

Al igual que en el caso de las monedas metálicas dichas precauciones son indispensables, tanto para producir el papel moneda que resista el uso, como para protegerlo de la falsificación que ofrecíaperspectivas de importantes ganancias para quienes quisieran realizarla.

En síntesis, podemos agrupar, entonces, a las monedas simbólicas y a los billetes simbólicos como la clase de dinero que el hombre y mujer común recibe en salarios y utiliza en los pequeños pagos cotidianos.

Las personas de más alto nivel económico y las empresas rec ben, generalmente, sus ingresos no en dinero en efectivo, sino en cheques.

Para ello deben tener una cuenta en un Banco, en la cual entregan a éste los cheques que reciben y cubren sus gastos diarios, en parte en dinero efectivo que han sacado de su banco mediante la presentación de cheques pagaderos a si mismo (portador) y en parte librando cheques a favor de sus acreedores (a la orden).

En caso de no tener cuenta bancaria, buscan a otra persona, generalmente un comerciante que les cambie sus cheques por dinero en efectivo y entonces cubren sus gastos pagando con ese dinero recibido.

En la actualidad, sobre todo en las empresas, la mayor parte de los pagos se realizan por medio de cheques y en países en que el uso de cheques se ha generalizado también el individuo común realiza sus gastos menores mediante la entrega de cheques.

A esta altura de nuestro desarrollo debemos hacer una aclaración fundamental.

Las monedas metálicas y los billetes son dinero, pero los cheques no lo son.

Es que la esencia del dinero es que se puede pasar de mano en mano en sucesivos actos de circulación.

Si bien normalmente, un cheque circula, lo hace por una sola vez (sobre todo luego de las reformas a nuestra legislación vigente).

En efecto, se extiende a favor de una persona determinada que tiene que firmar el reverso (endosar) como recibo por el dinero. Es decir la persona a cuyo favor ha sido extendido el cheque, lo endosa, lo presenta al banco y lo cobra.

Así, pues, los cheques no son dinero, sino simplemente órdenes dadas a un banco para que transfiera dinero, o dominio sobre el dinero depositado anteriormente, de una persona a otra.

Surge entonces nuestra pregunta ¿si los cheques no son dinero, qué son los depósitos bancarios que transfieren?

Es que la persona que tiene cuenta en un banco conserva cierta eantidad de poder adquisitivo en su poder, o lo guarda en su casa, en forma de dinero en efectivo; pero por lo general, las cantidades que se guardan de este modo son comúnmente pequeñas.

La mayor parte del poder adquisitivo que obtiene todo individuo lo conserva en forma de depósito en su banco, hasta que decide utiilizarlo. Por eso en cualquier momento puede librar un cheque contra las sumas que le hayan sido acreditadas en los libros de su banco.

Para la mayoría de las personas tales depósitos son tan válidos como el dinero en efectivo con la única condición de que se pueda confiar justificadamente en la capacidad de pago del Banco. Sin embargo, en nuestro país, este tipo de depósitos se encuentra garantizado por el Estado, a través del Banco Central, lo cual le otorga la máxima seguridad.

También en el mundo moderno se considera a los bancos como depósitos seguros del poder adquisitivo y acerca de la conveniencia de mantener el dinero en forma de depósitos bancarios.
Ahora bien, los depósitos bancarios son de dos clases y reciben el nombre de:

— En cuenta corriente
— A plazo fijo

Las cuentas corrientes representan sumas depositadas contra las que el titular puede disponer mediante la emisión de cheques sin previo aviso.
Por eso los bancos guardan estas sumas por cuenta de sus propietarios pero no abonan interés alguno sobre ellas.

En cambio, los depósitos a plazo fijo son sumas depositadas a condición que no serán retiradas sin antes avisar con determinado plazo de anticipación, y sobre dichos depósitos los bancos pagan intereses.

De lo expuesto podemos resumir nuestro concepto del dinero ampliando nuestro concepto inicial (monedas y billetes), diciendo que también los depósitos bancarios son dinero, aun cuando los cheques no lo sean, en razón que los depósitos tienen exactamente las mismas cualidades que las monedas metálicas y los billetes, en razón que pueden ser transferidos indefinidamente de mano en mano en pago de bienes o servicios o en la liquidación de deudas y obligaciones de cualquier clase.

En efecto, la diferencia entre el cheque y el depósito radica en que el primero es una promesa de pago del Banco, incorporada a un pedazo de papel transferible en cambio un depósito bancario es una promesa de pago semejante pero inscripta en los libros de los bancos, y sobre los cuales se gira por medio de los cheques.

Fuente Consultada:
Economía y Contabilidad Para 3º Año del Ciclo Básico Unificado de Apolinar E. García Editorial Sainte  Claire

Origen del trueque y el comercio con la moneda metalica Historia

Origen del trueque y el comercio con la moneda metalica

CUANDO Y POR QUÉ NACE EL TRUEQUE: La primera condición para que exista intercambio de bienes es la capacidad de producir excedente. El excedente es una parte de la producción que no se necesita consumir. Si una sociedad dispone de excedente, puede intercambiarlo por algún producto que posea otra sociedad (y que tampoco necesita consumir).

En la más remota prehistoria, cuando los hombres se dedicaban a la caza y la recolección, la producción de excedentes era casi nula. Además, por las características de sus productos, esos excedentes no se hubieran podido almacenar. Pero desde las primeras actividades productivas, el excedente permitió emprender el hábito de intercambiar productos.

Las primeras formas de comercio entre los hombres consistieron justamente en el intercambio de productos mano a mano: lo que uno tenía y no necesitaba, se cambiaba por lo que el otro tenía y no necesitaba. Esa forma de intercambio se denomina trueque.

El trueque se mantuvo por mucho tiempo, aun en sociedades sedentarias: un jarrón de vino por una bolsita de trigo, pieles de abrigo por un arma de caza, lana de oveja por pescados.

¿Por qué se abandonó el trueque? El desarrollo de nuevos bienes de consumo y el crecimiento de la actividad comercial demostró que este sistema era poco práctico: en primer lugar porque no siempre el otro necesitaba aquello de lo que uno disponía. Por ejemplo, si un artesano de sandalias quería comprar pan, siempre debía encontrar un panadero que necesitara sandalias ó averiguar qué necesitaba el panadero, conseguirlo con su producción de sandalias. y recién después ofrecérselo en trueque.

En segundo lugar, también era un problema determinar cuál era el valor exacto de los productos a intercambiar: ¿cuánta lana por un jarrón de vino? ¿de qué tamaño debía ser el jarrón? ¿una vaca valía lo mismo que un camello?

Para resolver estos primeros problemas los hombres buscaron un producto de referencia: los valores de todas las mercaderías se establecerían en base a ese producto. Esa referencia es el primer paso en la historia de la moneda.

UNA MONEDA CON MUCHAS FORMAS

Una moneda es, de hecho, un elemento intermedio que sirve para facilitar los intercambios. Si todos los hombres establecían el valor de sus productos sobre la base de la misma mercancía, el intercambio era mucho más simple. Los primeros bienes de referencia fueron el trigo o el ganado. Entonces, era posible establecer el precio de los diferentes productos: por ejemplo, obtener una vaca a cambio de una cantidad establecida de cereales.

Estos primeros bienes de referencia reunían dos características principales: eran aceptados por la mayoría de los hombres, y eran sumamente útiles. Sin embargo, pronto surgió un nuevo problema. El bien de referencia debía ser divisible, debía poder fragmentarse para intercambios menores, cotidianos, por objetos de menor valor. Además, debía simplificarse también su traslado, su cuidado y su almacenamiento.

Así, los objetos que funcionaban como bienes de intercambio fueron haciéndose más pequeños y fácilmente manipulables: collares hechos con caracoles o caparazones, barbas de ballena, cocos, bolsitas con sal, etc.

LA APARICIÓN DE LA MONEDA METÁLICA

Según el historiador griego Herodoto, las primeras monedas metálicas surgieron en el Asia Menor, en el siglo VIII a.C., debido a que un rey lidio se propuso simplificar la recaudación de los impuestos y su almacenamiento. Así, habría reemplazado productos como el ganado, el trigo o la madera, que su pueblo le tributaba, por su equivalente en monedas fabricadas con una mezcla de oro y plata. Sin embargo, es probable que mucho tiempo antes las monedas metálicas hayan surgido en otro lugar.

Hacia el año 3000 a.C, en la Mesopotamia asiática, asirios y babilónicos comenzaron a utilizar como bienes intermedios para los intercambios barras de oro y plata. También se utilizaban otros metales, como el cobre, el bronce o el hierro. Sin embargo, se preferían los dos primeros (oro y plata) ya que tenían algunas ventajas sobre los otros: en primer lugar su escasez, lo que los hacía valiosos, y en segundo lugar su incorruptibilidad. Esto último se refiere tanto a que es difícil falsificarlos como a que pueden almacenarse mucho tiempo sin echarse a perder (al contrario del hierro que se oxida).

El desarrollo de las actividades comerciales, sobre todo a través del imperio romano, extendió la utilización de monedas metálicas. Desde entonces son los Estados los que monopolizan la acuñación (fabricación de monedas). Además, las monedas solían tener un sello grabado: la figura de algún dios, la efinge del un emperador, o algún otro símbolo. Estos sellos garantizaban la pureza y el peso del material con que la moneda había sido acuñada.

BILLETE PAPEL MONEDA

Papel Moneda Emitido Por Alemania

NUEVAS FORMAS DE PAGO

 El desarrollo de las actividades comerciales y el intercambio de productos traídos y llevados a largas distancias propios de la Edad Moderna europea, hizo necesario el desarrollo de nuevas técnicas que facilitaban el uso del dinero.

Muchas de estas técnicas fueron en realidad apropiadas por los europeos, a partir del siglo XV, de otras regiones en las que existían con anterioridad. Por ejemplo, las letras de cambio existían en el mundo árabe musulmán desde el siglo X. Estas surgieron porque en diferentes lugares se utilizaban diferentes monedas. Con estos documentos se garantizaba que una persona pudiera cobrar una deuda en un lugar lejano, con la moneda de su lugar de residencia pero por un importe equivalente a la moneda del lugar en el que se había realizado la venta.

Otra novedad europea del siglo XV fueron los billetes a la orden (o sea, órdenes de pago para determinada persona) que dieron origen al cheque. Este evitaba que una persona tuviera que caminar por la calle transportando dinero, por lo que permitía comerciar con mayor seguridad. El dinero real se encontraba depositado en un banco y el cheque permitía a quien lo había recibido extraerlo cuando quisiera.

á partir del siglo XVI se generalizó la utilización de monedas de plata debido a la gran cantidad de ese material extraído de las minas americanas. Más tarde, a a finales del siglo XVIII surgió el papel-moneda, o sea, el billete actual. También fabricado por el Estado con exclusividad, su aceptación es forzosa (o sea, ningún comerciante puede exigir el pago en oro o en plata; debe aceptar el billete de curso legal).

TARJETA DE CREDITO

Actualmente existen tarjeta de crédito como otra forma de pago. Estas permiten inclusive
aplazar el pago del producto adquirido

PARA SABER MAS…
Fuente Consultada : Economía Las ideas y los Grandes Procesos Económicos – Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Los frutos de la especialización en el trabajo
A medida que las sociedades se tornaban más complejas, y las actividades productivas se diversificaban, se fue produciendo una progresiva división del trabajo, por la cual las personas se especializaron en determinadas tareas. Así muchos se dedicaron a trabajar los metales, el cuero o el barro; otros a producir alimentos -como el pan, el aceite o el vino-; algunos se ocuparon de perfeccionar las técnicas de los cultivos, o bien, a construir canales para que el agua llegara a regiones desérticas, etcétera.

La especialización creciente reforzó la necesidad de intercambiar lo que cada persona producía en exceso respecto de sus necesidades, con los productos que otros tenían para ofrecer a partir de su propio esfuerzo. Éste fue el origen del comercio, que empezó a desarrollarse bajo la forma del trueque.

Del trueque al uso del dinero
Por medio del trueque, las personas intercambiaban objetos o servicios, sin utilizar dinero. El inconveniente de esta forma de intercambio es que lo que una persona está dispuesta a dar debe coincidir con lo que la otra desea recibir, y viceversa.

La paulatina aparición del dinero, que podía ser cualquier bien que, gracias a sus propiedades, pudiera intercambiarse por cualquier otro, significó un progreso, ya que facilitó las transacciones y permitió satisfacer una cantidad mayor de necesidades.

Por ejemplo, en algunas regiones la sal era usada como dinero, ya que era útil y apreciada por todos, y cualquiera estaba dispuesto a recibirla como forma de pago. En otros lugares se utilizaban cueros o camellos.

Como muchos de los bienes usados como moneda local eran perecederos -es decir que se destruían con el tiempo-, y no servían para comerciar con otras regiones -ya que allí no los valoraban de la misma forma-, progresivamente se fueron adoptando los metales preciosos (en especial, oro y plata), que tenían tres ventajas: eran aceptados por diversos pueblos, eran resistentes al tiempo debido a sus características físicas y podían ser transportados con mayor comodidad que otros objetos.

Fuente Consultada: Sociedad  – Historia 8to. Año Vicens Vives (Maria P. González y Marissa Massone)