Menú de Pueblos

Salomon Gran Rey de Israel Biografía e Historia del Pueblo

Biografía de Salomón:Gran Rey de Isarel

Salomón, hijo de David, sucedió a su padre en 970, reinando otros cuarenta años, o sea, hasta 930 antes de Jesucristo. Fue de genio pacífico y amante del saber y del bienestar. Su reinado fue próspero, llegando el pueblo hebreo, durante su mandato, a la cumbre de su poder y grandeza. Consolidó y aun extendió las conquistas de David.

Su amistad fue buscada por otros reyes, entre ellos por Hiram, rey de Tiro, que le ofreció maderas y artífices calificados para la edificación del palacio real y del templo de Jerusalén. Contrajo matrimonio con la hija de un rey egipcio. Realizó la construcción del templo y de otros magnos edificios, para lo cual sometió a servidumbre a todos los extranjeros residentes en sus Estados.

En la edificación del templo se invirtieron siete años, comprendidos desde el cuarto hasta el onceno de su reinado. Fue un monarca sabio y prudente, dado a la poesía. Se le considera autor del Cantar de los Cantares, del Eclesiastés y de parte de los Proverbios. Pero tan excelentes cualidades fueron ensombrecidas por su sensualidad, que le llevó a la mayor relajación.

Tuvo varias esposas y concubinas, y dejándose guiar por la influencia de algunas de ellas, extrañas al pueblo judío e idólatras, llegó a permitir el alzamiento de templos a otras divinidades distintas de Jahvé.

Consecuencia de ello.fue el debilitamiento de la fe en muchos sectores del pueblo hebreo, con el consiguiente quebranto de su unidad espiritual, que precedió a su decadencia política.

En el curso de un reinado de cuarenta años, Salomón logró aumentar el prestigio de su reino, ampliando los lazos diplomáticos y comerciales con varios estados, y por sobre todo, mediante la construcción del templo al cual su nombre quedó unido para siempre.

El Esplendor Salomónico. Sucesor de David fue el rey Salomón (975-935 a. de. C.), que dio a la monarquía de Israel su configuración definitiva. Pudo hacerlo no sólo por la privilegiada situación en que heredó el trono, sino por sus extraordinarias dotes de estadista y su talento diplomático, a los que unía una certera visión comercial.

Más que guerrear, Salomón prefirió pactar ventajosamente con otros Estados, en especial con aquellos que podían convertirse en una fuente de recursos, tanto en carácter de mercados proveedores o consumidores (Egipto) como a titulo de intermediarios eficaces (ciudades fenicias, especialmente Tiro).

Así, Salomón dio salida a los saldos exportables de Israel (cereales, sándalo, miel, cera de abejas, etcétera) y se procuró metales preciosos (oro de Ophiren el sur de Arabia) y artículos de lujo especialmente reexportados desde Fenicia.

Esta equilibrada y hábil política económica le permitió acumular ingentes riquezas y construir el fastuoso templo, su propio palacio y otro para la reina, que tal vez fue una princesa egipcia (la tradición lo hace también marido de una hija de Hiram I, rey de Tiro), lo que permite suponer que Salomón utilizó el casamiento como un instrumente más de su política exterior.

Asimismo, este rey supo dar estructura orgánica a la administración interior, subdividiendo el territorio en doce provincias, cada una de las cuales era gobernada por un praepósito directamente responsable ante Salomón.

Es evidente la intensión fiscal de esta reorganización , que incluso motivó reacciones populares por el aumento de las cargas impositivas. Cada región estaba obligada a arbitrar los medios para sostener durante un mes los gastos de la fastuosa corte salomónica. La época de Salomón había de señalar también un notable cambio en la estructura económica y social del pueblo de Israel, pues, con el auge del comercio y ha riqueza, surgieron intereses y modos de vida nuevos.

Ello motivó la aparición de una aristocracia del dinero que, junto con la corte, gravitó pesadamente sobre los humildes. Es evidente que se configuró cada vez con mayor nitidez un abismo que separaba los ricos de los pobres, y mientras los segundos pasaban hambre y necesidades de todo tipo, los más favorecidos vivían rumbosamente en sus palacios o grandes casas, con abundante servidumbre.

A la muerte de Salomón, su reino se vio sacudido por conmociones internas y peligros de orden externo no menos graves. De ese modo, no sólo Israel se redujo en su territorio, sino que inclusive llegó a parcelarse en dos reinos autónomos: Israel, con Samaria por capital, y Judá, con su capital en Jerusalén.

REALIZACIONES DE PRESTIGIO: Con el fin de demostrar la grandeza de su reinado, Salomón emprendió la realización de imponentes construcciones. En el cuarto año de su reinado, se dedicó a la edificación del Templo de Jerusalén, destinado a convertirse en el centro de culto de todas las tribus de Israel y a simbolizar la presencia divina. Decidió emplazarlo en el monte Moriah, donde David había levantado un altar, en el cual se encuentra actualmente la Cúpula de la Roca. Al igual que su padre, se volvió hacia el rey fenicio Hiram 1 de Tiro, que le envió artesanos especializados, así como materiales preciosos: cedro del Líbano, ciprés y oro.

Esta magnificencia no pudo enmascarar los numerosos problemas que conoció el reino. Tributario de una deuda de 120 talentos de oro a Hiram, Salomón tuvo que entregarle veinte ciudades de Galilea. Con el fin de financiar las construcciones, el ejército y los lujos de la corte, aumentó los impuestos e impuso trabajos obligatorios. El descontento del pueblo se acentuó, sobre todo porque la tribu de Judá, a la cual pertenecía el rey, estaba exenta de estas cargas

El edificio, compuesto de tres salas, era de forma rectangular. Al interior, los muros estaban recubiertos con madera de cedro enchapada en oro. En la última cámara, el santo de los santos, se encontraba el Arca de la Alianza, considerada la morada de Yahvé. A continuación, en el lado sudoeste se edificó el palacio, comunicado con el templo. Veinte años fueron necesarios para finalizar este conjunto arquitectónico, siete para el templo y trece para el palacio. Su esplendor reflejaba el brillo del reinado de Salomón.

El juicio de Salomón: Si sus contemporáneos mostraron cierto descontento hacia él, la posteridad idealizó su figura. Salomón ha sido representado como la encarnación del soberano perfecto, caracterizado por la magnificencia y la sabiduría. Numerosas leyendas insisten sobre este último rasgo. Salomón sería el autor de tres mil proverbios.

El episodio más célebre es, seguramente, el del «juicio de Salomón»: dos mujeres se presentaron ante el soberano, afirmando cada una ser la madre del mismo infante. Con el fin de determinar cuál era la verdadera madre, Salomón decidió que el niño fuera partido en dos. Para salvarlo, una de ellas se opuso a la sentencia y prefirió que el niño fuera entregado a la otra mujer. Salomón le devolvió entonces el infante a ella, su verdadera madre.

EL TEMPLO DE SALOMÓN Y LA MASONERÍA:

TEMPLO DE SALOMON

Templo de Salomón: El rey Salomón gobernó Israel entre 976 y 926 a. C. Consagró su reinado a la unificación de su pueblo, y con ese fin erigió el Templo de Jerusalén, para que fuera centro de veneración religiosa y símbolo de la unidad nacional. El templo era un edificio completamente simbólico: su plano, construcciones y ornamentos representaban la síntesis de todas las ciencias. Era el Universo, la filosofía, el cielo… Salomón lo había concebido, e Hiram Abif, arquitecto y decorador de la ciudad de Tiro, lo había construido con enorme inteligencia. Para el mejor desarrollo de la obra, Abif dividió a los trabajadores, de acuerdo con la labor que realizaban, en maestros, compañeros y aprendices, estructura que los masones han tomado históricamente como forma de organización.

Hiram Abif
El arquitecto del templo de Salomón en Jerusalén es un ejemplo de integridad para los masones. Según la leyenda, Hiram Abif fue asaltado por tres compañeros que querían conocer los secretos de su magistral ciencia constructiva. Les dijo que sólo tres personas los conocían y que no podía v transmitirlos sin su autorización. Los agresores golpearon a Hiram, que se resistió a revelar sus conocimientos y acabó muriendo por ello.

Explicacion Cientifica del Diluvio Universal Historia Arca de Noe

HISTORIA BIBLICA: EL DILUVIO UNIVERSAL – EL ARCA DE NOÉ

EL DILUVIO UNIVERSAL: Cientos de leyendas por todo el mundo relatan o mencionan una inundación catastrófica, un diluvio regenerador, que acaba con cualquier vestigio de vida en la Tierra y del que sólo sobreviven unos pocos elegidos.

“Viendo, pues, Dios que la tierra estaba corrompida (por cuanto lo estaba la conducta de todos los mortales sobre la tierra), dijo a Noé: Llegó ya el fin de todos los hombres decretado por Mí: llena está de iniquidad toda la tierra por sus malas obras; Yo los exterminaré, pues, juntamente con la tierra.

Verdaderamente terribles en su simplicidad son las palabras con que en la Biblia se anuncia el Diluvio Universal, el duro castigo al que Dios debió recurrir cuando los hombres llenaron la tierra con sus pecados. Entre tantos perversos sólo quedaba un hombre justo, Noé, quien con sus hijos había atesorado las palabras de los patriarcas y permanecido fiel al culto del verdadero Dios. Por esta razón el Señor lo llamó y, después de comunicarle su decisión, le ordenó construir una gran Arca. Noé, con la ayuda de sus hijos, se puso a trabajar inmediatamente. Cuando le preguntaban para qué construía una barca tan grande y extraña en un paraje tan distante del mar, respondía:
“Me lo ha ordenado Dios, que quiere castigar vuestros pecados si no os arrepentís y hacéis penitencia.”

Pero la gente se reía de él y de sus palabras, y se alejaba, meneando la cabeza, pues lo creían loco. El Arca tenía 162 metros de largo, 27 de ancho y 16 de alto. Su interior estaba dividido en tres pisos, recibía luz por un gran agujero abierto en el techo y tenía una sola ventana y una sola puerta, exactamente como Dios lo había ordenado. Para construirla se necesitaron cien años: cien años que Dios quiso conceder a los hombres como aviso del castigo inminente y como una invitación al arrepentimiento. Pero nada podía ya conmover el corazón de aquellos seres encallecidos por el vicio y el pecado.

Finalmente, Jehová llamó de nuevo a Noé y le dijo:
“Dentro de siete días comenzará el Diluvio y por cuarenta días y cuarenta noches haré llover sobre la tierra y destruiré a todos los hombres. Entra entonces en tu barca, con tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. De cada especie animal has de tomar dos; un macho y una hembra, para que la especie no desaparezca. Ocúpate además de reunir en el Arca los alimentos necesarios para tu familia y para todos los animales.”

Explicacion Cientifica del Diluvio Universal Historia Arca de NoeNoé cumplió las órdenes recibidas, entre las risas y las burlas de la gente. Dios mismo, desde fuera, cerró la puerta del Arca y la lluvia comenzó a caer con violencia. Los torrentes se transformaron en ríos; los se desbordaron e inundaron los campos y el nivel del mar comenzó a subir prodigiosamente. Las aguas invadieron toda la tierra sumergiendo y destruyendo cuanto encontraban a su paso. Desaparecidas ciudades, que eran el orgullo de los hombres, y se derrumbaron los templos erigidos a los falsos dioses.

El violento ruido de la lluvia y el rumor ensordecedor de las olas, que avanzaban inexorablemente, cubrieron los alaridos aterrorizados de las bestias. entremezclados con el inútil lamento de los hombres. Aquéllos que se habían mofado de Noé por su fidelidad al Señor, trataron en vano de salvarse refugiándose en la copa de los árboles y disputando a los animales un lugar sobre los montes más altos, mientras invocaban la ayuda de sus ídolos. Todos fue. ron alcanzados y arrebatados por las aguas, que superaron en ocho metros la cima de la montaña más alta de la tierra. Con ellos desaparecieron todos los animales. Sólo el Arca flotaba segura en aquella tumultuosa extensión de agua.

Pasados los cuarenta días cesó de llover y se levantó un viento fuerte y cálido que, poco a poco, secó las tierras inundadas. Pero sólo después de casi siete meses, el Arca, transportada por la corriente, encalló en la cima del monte Ararat que se encuentra en Armenia, Asia Menor. Noé dejó pasar otros cuarenta días, al cabo de los cuales, al ver qué el nivel del agua continuaba bajando, quiso probar si la tierra estaba suficientemente seca para él y los suyos.

Abrió la ventana e hizo salir al cuervo. Éste encontró alimento en la carroña de los animales ahogados y no volvió más al Arca. Noé probó entonces con una paloma; ésta no encontró alimento adecuado y regresó. Siete días después Noé repitió la prueba, y esta vez la paloma regresó con una ramita de olivo en el pico. Noé comprendió entonces. que la tierra estaba seca y las plantas renacían. Esperó todavía siete días, después de los cuales dejó salir la paloma por tercera vez. Ésta no regresó más al Arca.

Sin embargo, debió transcurrir otro mes antes de que Dios ordenase a Noé salir del Arca, con todos sus animales. Al poner, el pie sobre la tierra, todavía convulsionada por la furia de las aguas, su primer pensamiento fue levantar un altar y hacer un sacrificio para agradecer a Dios la protección dada a él y a su familia. El Señor, complacido por aquel acto de profunda fe, trazó en el cielo un arco iris de siete colores y le dijo:
“Creced y multiplicaos y poblad la tierra. Este arco entre las nubes es y será siempre el signo de mi alianza con los hombres.”

Con esta promesa, Noé y sus hijos, únicos sobre. vivientes del género humano, retomaron posesión de la tierra, reducida a una vasta soledad pantanosa. Dura era la tarea quÉ les esperaba, pero la fe en Dios, reforzada por Sus palabras, los asistía; y nada es imposible cuando la fe mueve a los hombres.

La Ciencia Intenta Explicar el Diluvio:

El antecedente más claro de Noé es un antiguo mito sumerio que más tarde quedaría recogido en el poema épico conocido como Epopeya de Gilgamesh hallado en las minas de la Biblioteca de Asurbanipal en Nínive en 1872, y cuyo protagonista es Utunapishtim, que sobrevivió con toda su familia a bordo de un arca, tras siete días de lluvia. Puesto que Abraham, el patriarca hebreo, era natural de Ur, una de las más importantes ciudades de Babilonia, es fácil suponer que los patriarcas llevaran con ellos el antiguo relato cuando emigraron desde Mesopotamia, incorporándolo a su propia tradición.

Las excavaciones efectuadas en Ur entre 1922 y 1929 dieron con una capa de arcilla de 2,5 metros de espesor que con seguridad sólo pudo ser resultado de una inundación de gran magnitud; fue databa alrededor de 3500 a.C. Los sedimentos descubiertos podrían corresponder a crecidas excepcionales de los ríos Tigris y Éufrates o a una gran inundación regional.

En 1929, luego de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el emplazamiento de la antigua ciudad sumeria de Ur, el Dr. Wooley descubrió una capa arcillosa de más de dos metros de espesor. Los análisis mostraron que se trataba de sedimentos dejados por las aguas. Además, bajo la capa de arcilla aparecen vestigios de una civilización aún más antigua.

Los expertos aceptan que, después de la última glaciación, el Mar Negro se inundó cuando el nivel creciente de las aguas desbordó el Mediterráneo y colmó el hasta entonces lago de agua dulce, provocando una inundación catastrófica. Pero los científicos no se ponen de acuerdo en el momento en que ocurrió la inundación, ni con qué rapidez. La  mayoría cree que ocurrió hace unos 9.000 años y que fue gradual. Pero a finales de los años noventa se planteé que una entrada de agua masiva a través del Bósforo habría provocado una inundación hace unos 7.150 años, tan rápida y extendida, que obligó a los pobladores a desplazarse muy lejos, incluso hasta la Europa continental.

La expedición a Turquía de 2003, patrocinada por National Geographic, que trabajaba con esta teoría, no logró hallar evidencias contundentes que relacionasen la inundación del Mar Negro con el diluvio bíblico

El Arca de Noé Para Niños