Nacidos Para Odiar

Biografía de Madre Teresa de Calcuta Vida y Obra de la Misionera

BIOGRAFIA DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA
PREMIO NOBEL DE LA PAZ

LA MUJER EN LA HISTORIA

    MADRE TERESA DE CALCUTA (1910-1997) 

Conocida mundialmente por su labor solidaria, la madre Teresa de Calcuta propició una manera diferente de entender la pobreza: conocerla por dentro, vivirla… ser uno más. Guiada por su profundo amor hacia la humanidad, abandonó la seguridad del convento para encontrar su hogar entre los pobres y desamparados. Trabajó sin descanso hasta sus 87 años, para cubrir las necesidades básicas de miles de niños y enfermos. Su congregación, las Misioneras de la Caridad, que cuenta en la actualidad con más de 600 hogares en alrededor de 120 países, continúa su obra solidaria.

Agnes Gonxha Bojaxhin, futura Madre Teresa, nace en Skopje, antigua Yugoslavia, de padres albaneses el 26 de agosto de 1910. Eran tres hermanos, dos mujeres y un varón. De pequeña asistió a la escuela estatal y frecuentó la catequesis parroquial. También perteneció a la Congregación mariana de la parroquia.

Las primeras semillas de su vocación misionera aparecen en el corazón de Gonxha al escuchar las cartas, llenas de entusiasmo misionero que unos sacerdotes jesuitas yugoslavos enviaban regularmente a Skopje, desde la misión de Bengala (India).

A los dieciocho años, decide ingresar en una congregación misionera, aconsejada siempre por el P. Jamkenbrovich, párroco católico de su ciudad natal. Para ello, se pone en contacto con las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto —popularmente conocidas como «Damas Irlandesas»— ya que estas hermanas trabajan activamente en Calcuta.

Con el fin de iniciar su preparación misionera viaja el 28 de noviembre de 1928, con otra compañera, a la Abadía de Loreto, en Rathfarnham, cerca de Dublín, donde es recibida en calidad de aspirante.
Dos meses después es enviada a la India, llegando a Calcuta el 6 de enero de 1929. Inicia su noviciado en la lejana ciudad de Darjeeling, situada en las faldas de los Montes Himalaya.

Terminado el período de su noviciado, emite los primeros votos de pobreza, castidad y obediencia, en Darjeeling, el 24 de mayo de 1931, fiesta de María Auxiliadora. Seis años más tarde, en 1937, hará su profesión definitiva, consagrándose a Dios como miembro de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto.

Como era costumbre en aquella época, Gonxha Bojaxhiu cambia su nombre por el de Teresa en el momento de hacer su consagración temporal. De ahí en adelante ya no será Gonxha de Skopje, sino Teresa de Calcuta. Nombre de guerra y de paz, nombre de cruz y de gloria.

Durante dieciocho años, de 1931 a 1948, se dedica con gran entusiasmo y eficacia a la enseñanza de diversas materias que la congregación le asigna en el colegio de Santa María, en Calcuta, y también se desempeña por algún tiempo como directora pedagógica del Colegio de las Hermanas de Santa Ana, congregación religiosa hindú, afiliada a las Hermanas de Loreto. Y, por supuesto, ejerce su actividad misionera y apostólica en los barrios pobres de Calcuta, acompañada siempre por un grupo de sus mismas alumnas.

Lo que más destaca la .actual Madre Teresa de aquella época de su vida, dedicada fundamentalmente a la enseñanza, es la felicidad que sentía al realizar las tareas que la obediencia le encomendada. No abandonará esta vida porque se sienta cansada o frustrada, sino por una llamada exigente de Dios que le urgía: «Deja el convento de Loreto y entrégate al servicio de los pobres, viviendo en medio de ellos.»

Una decisión heroica

La fecha del 10 de septiembre de 1946 se conoce como el «Día de la inspiración». Viajando en tren hacia Darjeeling, para hacer su retiro anual, la hermana Teresa percibe «la llamada de Dios que le urgía renunciar a todo para seguirle. Dejar el convento de Loreto y dedicarse al servicio de los pobres, empezando por los barrios de Calcuta».

Plenamente convencida ele la autenticidad de la llamada divina, la hermana Teresa toma una decisión heroica. Una decisión que cambiará por completo el rumbo de su vida, una aventura fascinante que la convertirá en la heroína más famosa de nuestro tiempo: «Servir a Cristo en los despojos sufrientes de los pobres.»

Aunque la decisión estaba tomada, sin embargo, no le fue fácil llevarla a la práctica. Pasan dos anos de espera, de sufrimientos y de angustias hasta que el papa Pío XII, el 12 de abril de 1948 la autoriza a salir del convento y entregarse por completo al cuidado de los pobres más pobres, sin dejar de ser religiosa, bajo la autoridad de monseñor Ferdinando Perier, arzobispo de Calcuta.

Recibido el permiso del Papa, la hermana Teresa sale del convento de Loreto, el 18 de agosto del mismo año, se viste con un sari blanco de bordes azules, coloca un pequeño crucifijo encima de su hombro izquierdo y comienza la odisea de su asombrosa vida.

Recibe un entrenamiento de enfermera durante tres meses en Patna, con las Hermanas Misioneras médicas de Norteamérica, y regresa en Navidad a Calcuta. Pero añadieron un cuarto voto, propio y específico de las Misioneras de la caridad: «servir de por vida, gratuita y voluntariamente, a los más pobres de entre los pobres.» Este cuarto voto será el distintivo de la congregación. De su fiel observancia dependerá la vitalidad y la supervivencia de la misma.

Pronto empiezan a llover los premios en la vida de la Madre Teresa. Con ellos se quiere hacer un reconocimiento público de su entrega y servicio a los pobres. En septiembre de 1952 recibe de manos del Presidente de la India el Padna Sri u orden del Loto, y poco más tarde el Premio Magsaysay, instituido por el gobierno filipino en recuerdo de su presidente, Ramón Magsaysay, fallecido en un accidente de aviación. Por este galardón se reconocerá la Madre Teresa como a «una de las mujeres más beneméritas de Asia».

Sería largo y prolijo citar, y comentar todos y cada uno de los premios que la Madre ha ido recibiendo en sus cuarenta y cuatro años de Misionera de la caridad. Baste citar el premio «Juan XXIII de la Paz», asignado, en palabras de Pablo VI, «a una religiosa humilde y silenciosa, la Madre Teresa, que desde hace veinte años viene desarrollando por los caminos de la India una maravillosa misión de amor en favor de los leprosos, de los ancianos, y de los niños abandonados». Este premio le fue entregado el 6 de enero de 1971.

La edición del Premio Nobel de la Paz de 1979 ha pasado justamente a los anales de la historia por la calidad de la persona galardonada. Mucha gente comentaba: «No ha sido premiada la Madre Teresa, sino que el mismo Premio Nobel ha quedado sobrevalorado al ser aceptado por esta mujer tan extraordinaria.» El gesto de rechazar cortésmente la Cena de gala que se iba a celebrar en su honor, preferiendo que el importe de la misma se lo diesen a los pobres, aumentó la admiración de todo el mundo, por esta mujer excepcional.

Fecundidad de una Madre

Cuando llegó a Bengala la noticia de que a la Madre Teresa le habían concedido el Premio Nobel de la Paz, el primer ministro del estado bengalí, Jyoti Basú, comunista, organizó una recepción en honor de la Madre. En las palabras que dirigió a los asistentes, Jyoti Basú precisó: «Hasta ahora usted, Madre Teresa, había sido la Madre de Bengala, a partir de este momento, usted es la Madre de todo el mundo.»

Así es, en efecto, la Madre de una gran familia que en menos de cuarenta años se ha extendido por los cinco continentes. Como las grandes familias del pasado, la benedictina, franciscana o jesuita, la familia teresiana ha ido creciendo vertiginosamente en número y en extensión. Con apenas cuarenta y cuatro años de existencia, las Misioneras de la caridad trabajan actualmente en más de cien países. Desde España a Nueva Guinea, desde Suecia a África del Sur, desde Canadá a la Pampa argentina, las hijas de la Madre Teresa recorren los caminos del amor y del servicio, llevando la paz y la alegría a los hogares pobres del mundo.

Naciones fuertemente reacias a toda penetración religiosa, como Rusia, Cuba, Albania, han abierto sus puertas a estas mensajeras del amor cristiano. En el corazón de Moscú, algo realmente inaudito, cinco religiosas del sari blanco mantienen la presencia del Dios vivo y prestan un servicio gratuito a los moscovitas pobres. En Rusia son ya quince las Casas abiertas por la Madre.

Misioneras de la caridad

En 1950 la Madre Teresa funda la Congregación de Misioneras de la Caridad en Calcuta con un grupo de alumnas del Colegio de Nuestra Señora de Loreto, en el que ella había trabajado durante dieciocho años. Actualmente pasan de cuatro mil las religiosas profesas, distribuidas en 415 casas, en todo el mundo. En los seis noviciados de la congregación esperan unirse a la misma más de quinientas novicias.

El espíritu de la congregación, según las constituciones, se centra en una «ofrenda total, amorosa confianza y aceptación gozosa de la voluntad del Padre, tal como lo vivieron Jesús y María en el Evangelio». El objetivo fundamental de la misma sería «apagar la sed infinita de amor que Jesús manifestó en la cruz por las almas, a través de los consejos evangélicos de una entrega cordial y un servicio gratuito a los más pobres de entre los pobres del mundo». Según esto las Misioneras de la Caridad tienen cuatro votos o promesas: castidad, pobreza, obediencia y el servicio gratuito y de por vida a los pobres.

Para atender a los trabajos más pesados como el transporte de los moribundos de las calles al Hogar, el trabajo con los leprosos, la distribución de alimentos en grandes cantidades, etc., la Madre Teresa funda los Hermanos misioneros de la caridad, el 25 de marzo de 1963 en la ciudad de Calcuta. Tres años más tarde conoce y asocia como «cofundador» al hermano Andrés, sacerdote jesuita australiano, que ejercía su ministerio en la India por aquellos años. Su espíritu y sus tareas son prácticamente las mismas que las de las hermanas.

Durante los diez primeros años se extienden por la India y en 1973 abren cinco comunidades en Vietnam para atender a los necesitados de aquel país. Al llegar los comunistas se ven obligados a cerrar sus centros asistenciales y emigran a Los Ángeles, Estados Unidos. A partir de 1977 los hermanos comienzan su auténtica expansión por diferentes países de Oriente y de Occidente. Están establecidos en unos treinta países, distribuidos en noventa comunidades. Más del cincuenta por ciento proceden de la India. Los restantes representan a unas treinta nacionalidades diferentes.

Por el momento, tratan de consolidar lo que tienen, habiendo reducido notablemente su expansión. En la India su trabajo se concentra en los leprosos, aunque tiene montadas clínicas móviles y casas para moribundos. Tratan de estar con los pobres y vivir como ellos. Su mera existencia en la India, país de las castas, ha provocado una auténtica revolución.

Colaboradores de la Madre Teresa

El carisma de la Madre pronto encuentra eco entre los laicos de todas las denominaciones religiosas y niveles sociales. Son gentes que se comprometen con el trabajo de las hermanas y apoyan con entusiasmo las obras, que las misioneras emprenden.

Con la ayuda de la señora Ann Blaikie, la Madre Teresa canaliza todo este esfuerzo laical y el 26 de julio de 1954 funda la Asociación internacional de colaboradores de la Madre Teresa, quedando estrechamente unida a las misioneras. Los estatutos de la Asociación fueron presentados al papa Pablo VI que los bendice y apoya ampliamente, el 29 de marzo de 1969- Aunque falta una estadística precisa, se calcula que existen en la actualidad unos ochocientos mil colaboradores diseminados por los cinco continentes.

Esta asociación de colaboradores está integrada por hombres, mujeres, jóvenes y niños de cualquier país, raza o religión. Tratan de amar a Dios a través de un servicio generoso y gratuito a los más pobres de entre los pobres de cualquier casta y confesión religiosa. Desean vivir unidos al espíritu de oración de servicio de la Madre Teresa y de sus misioneras.

Sus objetivos inmediatos son:

• Reconocer a Dios en la persona del pobre; amarlo mediante la oración, las obras de caridad y el espíritu de servicio.

• Conocer al pobre en su realidad concreta. El conocimiento los llevará al amor y el amor al servicio.

Por eso todo colaborador debe ofrendar su corazón para amar y sus manos para servir.

• Conservar el espíritu de familia en sus hogares.

• Irradiar amor y comprensión en sus familias, en sus comunidades y en su medio ambiente.

• Formar grupos de colaboradores en su propio vecindario.

La forma de vida del colaborador se reduce a una vida de oración y de amor en acción en favor de los necesitados, hecho todo con alegría. Y su lema se concretará en «hacer cosas pequeñas, pero con mucho amor».
Dentro de la asociación de colaboradores existe el grupo de los colaboradores sufrientes.

Cada colaborador enfermo apadrina a una hermana o hermano, ofreciendo por ella o por él, todos sus sufrimientos; y recibiendo, a cambio, el apoyo de las oraciones de su ahijado. La madrina personal de la Madre Teresa es Jacqueline de Decker, doctora en sociología, a quien encontró en la India, desesperada, allá por el año 1948. Desde entonces sufre una parálisis en su columna, habiéndose sometido, hasta el momento, a más de cuarenta operaciones.

Hermanas misioneras contemplativas: Vienen a ser como una rama de las misioneras activas, fundadas por la Madre en 1950. Las hermanas contemplativas aparecieron en la Iglesia en 1976, en Nueva York. El cardenal Cook, arzobispo de la ciudad, con autorización de la Santa Sede, acogió esta fundación original, como un fruto más del carisma de la Madre Teresa.

Están consagradas a la adoración eucarística, a la contemplación, a la vida de soledad y de silencio, con frecuentes ayunos y penitencias. Dedican tres horas diarias a la atención de los pobres y a proclamar la Palabra de Dios a través de su presencia y de sus obras de caridad.

Para la formación de las candidatas a esta vida especial de oración y contemplación, poseen noviciados aparte.

Hermanos de la Palabra

Este nuevo brote del tronco teresiano fue fundado por la Madre Teresa en Roma el año 1977. Aunque no deben confundirse con los Hermanos misioneros de la caridad, vienen a tener el mismo espíritu y el mismo objetivo: el servicio y la atención a los pobres más pobres.

Para los Hermanos de la Palabra, los más pobres son aquellos que sufren de pobreza espiritual y a ellos dirigen fundamentalmente su atención, trabajan con aquellas personas que están atrapadas por la droga o por el alcohol o sufren otro tipo de dependencia. Proclaman la Palabra de Dios, no en asambleas o grupos eclesiales, sino de persona a persona.

Sacerdotes colaboradores (de la Madre Teresa)

Conocido como «Movimiento del Corpus Christi», los sacerdotes colaboradores de la Madre Teresa forman un movimiento internacional de renovación sacerdotal, nacido del deseo expresado por sacerdotes de varios países, tanto diocesanos como religiosos, de procurar vivir el Evangelio más plena y fielmente.

Esta vivencia del Evangelio estaría significada por una vida de oración más profunda, mayor espíritu de pobreza y una caridad apostólica creciente, participando, dentro del contexto de la propia vocación sacerdotal y ministerial, en el carisma de renovación dado por Dios a la Iglesia por medio de la Madre Teresa.

Su fundación por la Madre Teresa data del año 1982. Le ayuda en la fundación y consolidación del movimiento el sacerdote norteamericano Joseph Langford. Pertenecen a él sacerdotes de todo el mundo, del clero secular como regular.

EL día más bello: Hoy.

La cosa más fácil: Equivocarse.

El obstáculo más grande: El miedo.

El error mayor: Abandonarse.

La raíz de todos los males: El egoísmo.

La distracción más bella: El trabajo.

La peor derrota: El desaliento.

Los mejores profesores: Los niños.

La primera necesidad: Comunicarse.

Lo que más hace feliz: Ser útil a los demás.

El misterio más grande: La muerte.

El peor defecto: El mal humor.

La persona más peligrosa: La mentirosa.

El sentimiento más ruin: El rencor.

El regalo más bello: El perdón.

Lo más imprescindible: El hogar.

La ruta más rápida: El camino más correcto.

La sensación más grata: La paz interior.

El resguardo más eficaz: La sonrisa.

El mejor remedio: El optimismo.

La mayor satisfacción: El deber cumplido.

La fuerza más potente del mundo: La fe.

Las personas más necesarias: Los padres.

Lo más bello de todo: El amor.

SU PASIÓN POR LOS ACTOS COTIDIANOS

•  «Llevemos el amor y la paz a nuestros hogares y tendremos paz en el mundo.»

«El amor, para que sea auténtico, ha de herir. Si queréis de verdad amar a los pobres, tenéis que compartir con ellos.»

«Si queréis que desaparezca la pobreza, compartidla.»

«Para ser capaces de comprender a los pobres, tenemos que saber lo que es la pobreza.»

«Tenemos necesidad de ser pobres: ésa es la razón de que en nuestro Instituto la pobreza sea libertad para nosotras. Sea fuerza. ¡Sea alegría!»

«Si amo, estaré dispuesta a servir.»

 El Nobel de la paz para la Madre Teresa de Calcuta

La Madre Teresa de Calcuta constituyó una elección indiscutible para el Premio Nobel de la paz de 1979. En un mundo violento, cínico y políticamente dividido, su dedicación desinteresada a los necesitados era tan conmovedora como su humildad. «Personalmente no lo merezco, lo acepto en nombre de los pobres», dijo al Comité del Nobel.

La Madre Teresa (Agnes Gonxha Bojaxhiu), nacida en Shkup, Albania (actualmente Skopje, Macedonia), entró en la congregación de las Hermanas de Loreto en 1927, a los 17 años, y se trasladó a la India poco después. Fue profesora en una escuela-convento para las hijas de la clase alta de Calcuta durante dos décadas antes de oír lo que luego denominaría «la llamada dentro de la llamada»: la idea de dedicar la vida a los «pobres más pobres». En 1950, cuando se convirtió en ciudadana india, fundó la Orden de las Misioneras de la Caridad, que se dedicó al alivio del sufrimiento humano.

Entre los pacientes que atendió en su primera misión había un hombre moribundo cuyo cuerpo se consumía por un cáncer. «¿Cómo puedes soportar mi hedor?», le preguntó. «No es nada comparado con el dolor que debes sentir». Esta compasión inquebrantable y este respeto poco común por la dignidad de los que estaban a su cuidado eran característicos de su orden, que finalmente fundó hogares infantiles, lugares para leprosos, comedores de beneficencia y hospitales por todo el mundo. «Se ha dicho que mimó a los pobres. Bueno, al menos una congregación está mimando a los pobres, porque todas las demás miman a los ricos», dijo la Madre Teresa, que murió en 1997.»

Fuente Consultada:
Teresa de Calcuta Mensajes de Vida de Pedro Arribas Sánchez
Hicieron Historia Biografías La Nación

Lady Di La Reina de Corazones Princesa Diana Spencer Biografia

 Biografia de Diana Spencer – Lady Di La Reina de Corazones

La princesa de Gales, conocida desde su casamiento con el heredero del trono de Inglaterra como Lady Di, nació en Park House, Norfolk, Inglaterra, el 1º de julio de 1961. Era la hija menor de John Spencer, octavo conde de Althorp, y de Francés Ruth Roche.

Diana Spencer creció en una familia de la pequeña nobleza junto a sus dos hermanas, Sarah y Jane, y su hermano menor, Charles. Sus primeros años los pasó en la residencia familiar de Sandringham.

Allí estudió rodeada de institutrices hasta que en 1968 sus padres se divorciaron. Diana quedó bajo la custodia de su padre y aquel mismo año ingresó en la escuela de King ‘s Lynn.

En 1970, ingresó al internado femenino de Riddlesworth Hall y en 1973, al de West Heaíh. Luego de estudiar en Suiza entre 1977 y 1978, se estableció en Londres. Allí trabajó para varias empresas y en noviembre de 1977 conoció a Carlos, heredero del trono británico con quien se casó el 29 de julio de 1981.

Con él tuvo dos hijos: William en 1982 y Henry en 1984.

A partir de 1985, comenzó una crisis matrimonial. Carlos mantenía una relación extramatrimonial con Camilla Parker Bowles, su actual esposa. El matrimonio se rompió de forma definitiva en marzo de 1994 y el 29 de febrero de 1996 Diana aceptó divorciarse. El último hombre que se relacionó a Diana Spencer fue el millonario de origen egipcio Dodi Al Fayed.

El 2 de junio de 1997, Diana concurrió a la gala del Ballet Nacional de Inglaterra. Allí se reencontró con el multimillonario egipcio Mohamed Al Fayed, padre de Dodi, quien la conocía desde pequeña.

Mohamed era amigo de su padre. Hasta ese momento, según las revistas del corazón, Lady Di estaba enamorada del cirujano Hasnat Khan, pero la relación había terminado.

Él no soportaba la persecución constante de la prensa. Cuando Diana conoció a Dodi Al Fayed, comenzó a enamorarse de él. Sin embargo, esa relación tampoco llegaría al matrimonio. Diana Spencer y Dodi Al Fayed fallecieron en un accidente automovilístico cuando abandonaban el Hotel Ritz de París, la noche del 30 de agosto de 1997, tratando de evitar a los paparazzi y circulando a gran velocidad por el interior del túnel del Alma en París. La princesa llegó muerta al hospital Pitie-Salpetriére.

Las causas aún son un misterio. Henry Paul, conductor del Mercedes Benz en el que viajaban tenía restos de alcohol en la sangre. Las fotos que hicieron los paparazzi nunca llegaron a ser publicadas. Siete de ellos fueron detenidos acusados de omisión de auxilio y heridas involuntarias.

La boda real: La boda de Carlos y Diana se celebró el 29 de julio de 1981 en la catedral de Saint Paul y fue oficiada por el arzobispo de Canterbury. Fue un acontecimiento social de repercusión internacional La televisión lo retransmitió a más de 700 millones de espectadores. Convocó en Londres a más de un millón de personas y concurrieron a la ceremonia los principales miembros de la aristocracia europea y más de 170 jefes de Estado.


El Adiós a Diana De Su Amigo Elton John

Adiós, rosa de Inglaterra;
que siempre crezcas en nuestros corazones.
Tú fuiste la gracia que se instaló
donde las vidas se separan.
Le gritaste a nuestro país,
y susurraste a los que sufrían.
Ahora perteneces al cielo,
y las estrellas escriben tu nombre.
Y me parece que viviste tu vida
como una llama en el viento:
que nunca se apagó con el crepúsculo
cuando se impuso la lluvia.
Y tus pasos siempre se sentirán aquí,
entre las colinas más verdes de Inglaterra;
tu llama se apagó mucho antes
de lo que vivirá tu leyenda.
Hemos perdido el encanto;
estos días están vacíos sin tu sonrisa.
Esta antorcha siempre la llevaremos
por la chica de oro de nuestra nación.
Y a pesar de que lo intentamos,
la verdad nos hace llorar;
todas nuestras palabras no pueden expresar
la alegría que nos diste a través de los años.
Adiós, rosa de Inglaterra,
de un país perdido sin tu alma,
que echará de menos las alas de tu compasión
más de lo que puedas llegar a saber.

PARA SABER MAS…

Un accidente ocurrido en un túnel de París terminó con la vida de Diana Spencer, ex esposa del príncipe Carlos de Inglaterra y una de las figuras más queridas por los británicos.

El 31 de agosto, el Mercedes Benz en el que viajaba junto a Dodi Al Fayed, con el que vivía un reciente romance, se estrelló contra las paredes del túnel de l’Alma. El auto era perseguido por papparazzis que iban en motos. Para evitarlos, en su camino desde el restaurante Ritz hasta un petit hotel de Fayez, el chofer de Lady Di, Henri Paul, habría tomado por el túnel y conducido a gran velocidad.

La muerte de Diana provocó una gran tristeza y, enseguida, todo tipo de acusaciones. Contra los papparazzi que la perseguían (varios fotógrafos fueron detenidos poco después del accidente), contra el chofer, que habría manejado bajo los efectos del alcohol… También agregó una cuota de misterio la amnesia sufrida por el único sobreviviente de la tragedia: Trevor Rees-Jones, guardaespaldas de la princesa.

Millones de personas (y casi 2.000 invitados especiales) despidieron a la princesa en un cortejo que recorrió parte de Londres precedido por los hijos de Diana, Henry y William, su hermano Charles y el príncipe Carlos.

La ceremonia, rodeada por el silencio y la congoja, fue transmitida por televisión a muchos países. Y fue tan vista como la ceremonia que marcó el ingreso de Diana a la familia real británica en 1981. Ese año, Diana se casó con el príncipe Carlos, heredero del trono.

La vida de la pareja estuvo rodeada del escándalo, especialmente, cuando trascendieron sus desavenencias y casos paralelos de infidelidad (él con Camilla Parker Bowles; ella con James Hewitt). En 1992, el gobierno británico anunció la separación de Carlos y Diana. Un año después, ella dijo que abandonaba la vida pública. En 1995, Diana visitó la Argentina. Poco antes, ante las cámaras de la BBC, hizo devastadoras declaraciones que la alejaron de la familia real.

Los británicos, en cambio, tenían gran simpatía por Diana, que se había animado a criticar a la familia real y que dedicado a realizar obras de beneficencia. Por su labor en la Campaña Internacional para Prohibir las Minas Terrestres, hubo gestiones para que fuera candidata al Nobel de la paz. Finalmente, el comité del Nobel otorgó ese galardón a la entidad que exige la prohibición de las minas. Lo recibió Jody Williams, coordinadora del grupo.

Diana Spencer
Nació en Sandringham, Norfolk, Inglaterra, en 1961. Conocida como Lady Di, madre de William y Henry, esposa del príncipe Carlos, heredero de la Corona Británica.
Su muerte el 31 de agosto de 1997, en un accidente de automóvil junto a su amante en el puente del Alma en París, la convirtió en un mito de la cultura británica y en un personaje imprescindible de la historia mundial reciente.

Charles Philip Arthur George de Mountbatten-Windsor, príncipe de Gales, nació en Londres en 1948.

Es el hijo mayor de la Reina Isabel II y su esposo el príncipe Felipe, duque de Edinburgo.

Heredero al trono del Reino Unido y de los reinos de la Commonwealth. Era el esposo de Lady Diana Spencer.

Dodi Al Fayed
Millonario egipcio. Última relación sentimental de Lady Di

Fuente Consultada:
Días Que Marcaron el Mundo La Muerte de Diana Vol. 9 BBC
El Gran Libro del Siglo XX  – Clarín