Planeta Sedna

El planeta sedna, Características y datos, Distancia y medidas

OPINION CIENTIFICA –1

Sedna: el décimo planeta en el Sistema Solar

Aunque es más pequeño que Plutón, es el cuerpo más grande en órbita alrededor del Sol identificado desde el descubrimiento de Plutón, en 1930. Existe discusión entre los astrónomos si, por su pequeño tamaño, tendrá o no status de planeta…o será solamente un planetoide.

planeta sedna

Planeta Sedna, N°:10 del sistema solar

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón… ¡y Sedna!… Sí, porque entre los astrónomos ya se hizo oficial el descubrimiento del décimo planeta del Sistema Solar, el cuerpo celeste más lejano al Sol y de un tamaño muy similar a Plutón.

Está tan lejos del Sol que es el más frío del Sistema Solar. De hecho, su temperatura nunca sobrepasa los -240º C. Pero es el cuerpo celeste más importante y más grande en órbita alrededor del Sol identificado desde el descubrimiento de Plutón, en 1930.

¿Cómo se hizo posible la confirmación de este nuevo planeta?… El equipo encabezado por el investigador Mike Browne, del California Institute of Technology (Caltech) lo detectó por primera vez el 14 de noviembre del 2003, con la ayuda del telescopio Samuel Oschin, en el Observatorio Palomar de Caltech, cerca de San Diego, en California. Con el correr de los días, los telescopios de Chile, España, Arizona y Hawai confirmaron la existencia de Sedna. También lo hizo el nuevo telescopio infrarrojo espacial Spitzer, de la NASA.

Michael Brown dijo que era tanta la distancia de Sedna con respecto al sol, que desde el nuevo planeta se podría tapar el sol con la cabeza de un alfiler.

Más acerca de Sedna

Este nuevo planeta fue bautizado como Sedna en honor a la diosa del mar entre los pueblos inuit, habitantes esquimales del Norte de Canadá y Groenlandia, dama de las profundidades del mar y de las emociones humanas.

Según el pueblo inuit, la diosa Sedna dio origen a las criaturas marinas desde una cueva congelada que ocupa en el fondo del océano.

Sedna se encuentra aproximadamente a 12.800 millones de kilómetros de la Tierra y su tamaño parece ser tres cuartas partes el de Plutón. Es seis veces más pequeño que la Tierra.

Posee un diámetro de unos 2.000 kilómetros y una superficie recubierta de hielo y roca, y debido a su dimensión pequeña, algunos científicos expresaron sus dudas a que pueda ser considerado un planeta más. Y es que – dicen – tal vez sería más correcto hablar de un «planetoide».

Sedna es más rojo que cualquier otro cuerpo del Sistema Solar, con la excepción de Marte, y sigue una órbita muy elíptica, que en su punto más alejado lo sitúa a unos 135.000 millones de kilómetros del Sol, una distancia equivalente a 900 veces la existente entre el Sol y nuestro planeta, por lo cual tarda 10.500 años terrestres! en completar una sola órbita.

Para tener una idea, Plutón, el noveno planeta del Sistema Solar, y hasta ahora el último, tiene un diámetro de dos mil kilómetros y se encuentra a 6 mil millones de kilómetros de la Tierra.

Los primeros cálculos sugieren que Sedna se encuentra ubicado exactamente en una región del espacio llamada Cinturón de Kuiper. Éste posee cientos de objetos conocidos y los astrónomos creen que aún existen muchos otros esperando ser encontrados.

La mayoría son pequeños mundos de roca y hielo, aunque algunos también podrían ser tanto o más grandes que Plutón. La importancia de Sedna radica específicamente en que es el primero de este tipo de mundos que mantiene una órbita regular, ya que otros objetos similares son menos estables.

¿Qué viene ahora?…Intentar determinar si Sedna posee algún grado de atmósfera. Además, los científicos usarán el Hubble para descubrir por qué posee el tono rojizo más brillante después de Marte.

OPINION CIENTIFICA -2-

Sedna no es el décimo planeta del sistema solar. Numerosos medios de comunicación han cometido varios errores a la hora de describir el último descubrimiento de la NASA.

Entre otras cosas Sedna, un planetoide descubierto por astrónomos del Instituto Tecnológico de California ( Caltech) en cooperación con la NASA, no es un planeta ni tampoco, como se ha dicho, forma parte del cinturón de Kuiper.

El mismo equipo descubrió hace unos días otro planetoide, denominado 2004DW , y este si que forma parte del cinturón de Kuiper. De hecho, por su tamaño de 1600 km de diámetro, su descubrimiento habría sido una gran noticia sino fuera porque Sedna, a pesar de ser de un tamaño similar , tiene la particularidad de ser el primer planetoide situado más allá del cinturón de Kuiper, en una zona que hasta ahora era sólo intuida por la teoría y que se conoce como Nube de Oort.

Sedna está a más del doble de distancia que los objetos más lejanos de nuestro sistema conocidos hasta ahora y tres veces más lejos que Plutón. Por eso es noticia.

En nuestro sistema conocemos el cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, y un cinturón similar llamado Cinturón de Kuiper que se encuentra más allá de Plutón. De echo muchos astrónomos consideran que Plutón no es en realidad un planeta sino uno de los objetos que forman el Cinturón de Kuiper, ya que su tamaño es relativamente pequeño, su órbita es demasiado inclinada y a diferencia de los demás planetas sigue una trayectoría que hace que en ocasiones no sea el más alejado de la Tierra. Sedna es aún más pequeño que Plutón, su órbita también es muy inclinada, y su trayectoria es tan parabólica que sólo lo hemos detectado por casualidad, ya que dentro de unos 70 años volverá a alejarse de nuevo para no regresar y ser visible en las mismas condiciones en los próximos 10,500 años.

Ningún astrónomo calificaría a Sedna como planeta, y muchos dudan que Plutón lo sea, así que difícilmente se puede afirmar que Sedna es el décimo planeta de nuestro sistema. Se trata sólo de una exageración periodística.

Algunos Datos Sobre el Sistema Solar…

– El Sistema Solar está formado por una estrella central, el Sol, los cuerpos que le acompañan y el espacio que queda entre ellos.

– El Sol contiene el 99.85% de toda la materia en el Sistema Solar. Los planetas, los cuales están condensados del mismo material del que está formado el Sol, contienen sólo el 0.135% de la masa del sistema solar.

– Júpiter contiene más de dos veces la materia de todos los otros planetas juntos. Los satélites de los planetas, cometas, asteroides, meteoroides y el medio interplanetario constituyen el restante 0.015%.

– Los planetas terrestres son los cuatro más internos en el Sistema Solar: Mercurio, Venus, Tierra y Marte. Éstos son llamados terrestres porque tienen una superficie rocosa compacta, como la de la Tierra.

– Los planetas Venus, Tierra y Marte tienen atmósferas significantes, mientras que Mercurio casi no tiene.

– A Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se les conoce como los planetas Jovianos (relativos a Júpiter), puesto que son gigantescos comparados con la Tierra, y tienen naturaleza gaseosa como la de Júpiter. También son llamados los gigantes de gas, sin embargo, algunos de ellos tienen el centro sólido.

– Los asteroides son rocas más pequeñas que también giran, la mayoría entre Marte y Júpiter. Además, están los cometas que se acercan y se alejan mucho del Sol. Por su parte, los meteoritos son fragmentos de tierra extraterrestre que se encienden y se desintegran cuando entran a la atmósfera.

Foto Panoramica de Machu Picchu Camino del Inca Ciudad Perdida Peru

FOTO PANORÁMICA DE LAS RUINAS MACHU PICCHU

La ciudad perdida de los incas
El último reducto inca se construyó sobre una montaña en una curva del río Urubamba. No fue una ciudad perdida ni un refugio desconocido en sus días de esplendor, pero la decadencia del imperio convirtió este lugar tan apartado en una ciudadela fantasma rodeada de selva y precipicios poblados de orquídeas.

En 1911, el historiador norteamericano Hiram Bingham descendió por el curso del Urubamba, en la ladera oriental de los Andes peruanos. Su propósito era encontrar las ruinas de Vilcabamba, el último bastión donde los incas resistieron a los conquistadores españoles después de la conquista de la ciudad de Cuzco. En un meandro del río, un campesino llamado Melchor Arteaga se ofreció a enseñarle otras ruinas, escondidas en un monte imponente a orillas del Urubamba. Se trataba del monte Machu Picchu, que en quechua significa «monte viejo» o «viejo sabio».

En lo alto del monte, había terrazas de cultivo, viviendas, escalones, plazas, observatorios y templos sepultados por la maleza. Al año siguiente, Bingham regresó al frente de una expedición financiada por la Universidad de Yale para excavar las ruinas, que aún suponía las de Vilcabamba.

Los arqueólogos posteriores han identificado esta última ciudad con Espíritu Pampa, un asentamiento más modesto descartado por la expedición. Ya en 1912, el descubrimiento de Bingham planteaba profundos interrogantes. ¿Con qué propósito había sido construida Machu Picchu? ¿Por qué había sido abandonada? ¿Por qué no figuraba en las crónicas de ninguno de los conquistadores?.

Según los hallazgos arqueológicos, Machu Picchu fue edificada en el siglo XV, durante el reinado de Pachacuti, el gobernante más poderoso de la historia de los incas. Por su ubicación, pudo ser concebida como un puesto de avanzada desde el que se preveía conquistar la cuenca amazónica. Sus templos, altares y observatorios, que son sólo comparables con los de la capital imperial de Cuzco, indican que fue un importante centro ceremonial.

El propio Hiram Bingham, en su libro La ciudad perdida de los incas, llegó a sugerir que se trataba de la cuna espiritual del imperio del Tahuantinsuyo. Hasta su muerte, no obstante, insistió en que Machu Picchu era Vilcabamba.

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El Kremlin de Moscu Fortaleza de los Zares Rusos Historia Construccion

El Kremlin de Moscú
Fortaleza de los Zares Rusos

El Kremlin de Moscu Fortaleza de los Zares Rusos Historia Construccion
La catedral de San Basilio y sus cúpulas asemejando a los turbantes tártaros
Su construcción comenzó en 1555 y acabó en 1578 con la décima de sus torres erigida sobre el sepulcro de San Basilio. Su interior es bellísimo. Los íconos y las pinturas de los muros merecen un alto. Los altares están detrás como en todos los templos ortodoxos rusos

KREMLIN: Del ruso, kreml, ciudadela, también fuerte o fortificación, y se refiere a un gran grupos de obras civiles, como catedrales, palacios y salones, que se han ido construyendo a lo largo de varios conla iniciativa de muchos zares.

La historia inicial de su construcción se remonta hacia la mitad del siglo XII cuando el príncipe Yury Dolgoruky construyó un fuerte de madera en ese lugar tras la unificación de los principados de Moscú, con una gran iglesia de madera, que mas tarde sufrieron el ataque mongol.

En 1339 cuando el Príncipe Daniel de Moscú (Iván I) mandó a construir en piedra las iglesias que habían sido construidas originalmente en madera en el año 1156.

Iván I construyó la catedral de Asunción, donde serian enterrados los zares. Siguieron luego la iglesia del Arcángel Miguel, después la de Ioann Lestvicnik, y, finalmente, la última, pero no la menor, la iglesia de San Salvador en el Bosque, cuya espléndida estructura de madera es el elemento arquitectónico más antiguo que hoy podemos admirar en el Kremlin.

Más tarde se construyeron las murallas de piedra. La blanca piedra calcárea deMiackov protegería al nieto de Iván, Demetrio, el hombre que empezaría a utilizar contra los tártaros el poder que Moscú había ido acumulando estando a su servicio. Así, un Kremlin de piedra, resultado de quince años de incansable trabajo, desde 1359 a 1374, sustituyó al primitivo Kremlin de madera.

Por esto la construcción del Kremlin actual (el anterior fue saqueado y destruido por los tártaros) de Moscú comenzó concretamente en 1485 con el zar Iván III, , con la construcción de un nuevo palacio para el zar, que fue realizado bajo la dirección de los arquitectos italianos Marco Ruffo y Pietro Antonio Solario.

Iván III, que había subido al trono en 1462 y  fue él quien con más frecuencia comenzó a utilizar, en lugar del tradicional título de gran duque de Moscovia, el de «zar» (es decir, emperador) de «todas las Rusias», junto con el de autócrata.

El gran logro de Iván el Grande (Iván III) fue rechazar el caciquismo de los mongoles, o tártaros. Los mongoles habían invadido el estado medieval Rus de Kiev en 1223, en su avance hacia Europa del Este a través de Asia. Un contingente del ejército mongol había permanecido en la zona del río Volga. Se trataba de la llamada Horda de Oro.

Rusia era subdesarrollado, pero sin duda alguna era un país potencialmente rico,  y estaba en plena expansión; pero era terriblemente pobre de conocimientos técnicos superiores. La esposa que Iván (Iván el Grande) había elegido, la bizantina Zoé —ahora rebautizada como Sofía—, educada en las cortes de Constantinopla y de Roma,  se lo hacía observar con frecuencia. Era evidente, pues, que debía buscar en los países «industrializados» a los hombres que no era posible formar técnicamente en su patria.

Con este fin Iván mandó un emisario, el boyardo Simeón Tolbuzin, a buscarlos al país que entonces era la cuna del arte y la técnica: a la Italia de Leonardo da Vinci, de León Battista Alberti y de Bramante. Y esto sucedía quince años antes de que los franceses descubrieran, antes que ningún otro europeo (y por casualidad, a causa de una guerra que fue como un paseo militar), los fulgores del Renacimiento.

El arquitecto seleccionado fue Aristóteles Fioravanti, ingeniero comunal de Bolonia, consejero arquitectónico de los Sforza y realizador de obras para el rey de Hungría, Matías Corvino. En la primavera de 1475, con el deshielo, llegó a Moscú el arquitecto italiano, a quien Iván pagó un sueldo que nunca soñara percibir un arquitecto moscovita: diez rublos al mes. Pero el extranjero demostró que se lo merecía, y aún más, lo que por cierto se le concedió ampliamente.

En cuatro años tan sólo, la reconstruida catedral de la Asunción (a la que muchas guías llaman de la Ensoñación, traduciendo literalmente el término ruso de Uspenskij Sobor) ya erguía majestuosamente sus blancas paredes en el recinto del Kremlin. El «experto» extranjero había cumplido su principal obligación:enseñar a los técnicos del país, aunque hay una historia negra donde se dice que Iván encerró a Fioravanti, que murió en cautiverio.

Luego Marco Ruffo y Pietro Solari,  a partir de 1485, sustituyeron a Fioravanti, construyeron para el zar un palacio digno, al fin, de este nombre: el Palacio de Granovitaja, cuya característica fachada almohadillada en ángulos vivos es como el traspaso a tierra rusa de las experiencias del Palacio de los Diamantes de Ferrara, joya del Renacimiento italiano.

La espléndida sala superior de este edificio (que más tarde daría a Catalina sensación de ahogo) cubierta por cuatro bóvedas apoyadas sobre una única pilastra central y espléndidamente decorada con escenas de la historia sagrada y rusa sobre fondo de oro (lo que le valdría el merecido nombre de Sala de Oro), sería, durante siglos, el salón de recepciones de los zares hasta la construcción del Palacio del Kremlin, ya en el siglo pasado.

En 1505, pocos meses antes de la muerte del gran Iván, Alvise Nuovo recibió el encargo de construir la catedral del Arcángel Miguel (segunda de este nombre en el interior del Kremlin), según esquemas rusos ejecutados en clave renacentista. El mismo Alvise Nuovo, desde 1499 a 1508, reconstruyó el palacio vivienda de la familia real, el Terem, en sustitución del viejo, edificado, según la tradición local, en madera y, como sucedería con tanta frecuencia, destruido por el fuego.

Ya estaban en pie, así, la catedral de la Asunción, la de la Anunciación, la iglesia del Arcángel Miguel, el Palacio Granovitaja, residencia oficial, y hasta una increíble iglesia-campanario que Marco Bono (otro inmigrado italiano) había erigido en los primeros años del siglo XVI para albergar un gran número de campanas de todo tipo y dimensiones (el campanario de esta iglesia, o mejor dicho, su aguja más elevada —81 metros, todavía la construcción más alta del Kremlin y su símbolo— se completaría un siglo más tarde, durante el reinado de Boris Godunov).

Ciertamente, a fines del reinado de Iván III las cúpulas doradas del Kremlin habían empezado a ocupar dignamente el corazón de la Santa Rusia. Pero su efecto no sería tan fabuloso (ni lo sería el de los edificios construidos más tarde) sin la obra excepcional que los encierra: el gran círculo de rojas murallas, con varias torres, que rodea el conjunto. Dichas torres, por lo menos su planificación, son obra de Iván el Grande —que podría llamarse «padre del Kremlin»—y de su «equipo» de arquitectos italianos.

Respecto a la construcción la muralla era obra gigantesca: un perímetro de 2.235 metros, en planta pentagonal irregular, con dos decenas de torres. Las torres son, precisamente, lo que caracteriza la muralla, constituyendo la imagen más típica del Kremlin.

La más conocida es la espléndida y gigantesca Torre del Salvador (Spasskaja), llamada así por la imagen del Redentor que decora la puerta; fue erigida en 1491 por arquitectos que debían recordar la estructura del castillo de los Sforza de Milán, y en el siglo XVII fue coronada, por el inglés Galloway, con una aguja seudogótica que encierra 35 campanas. El sonido de esas campanas, retransmitido a todo el mundo cada mediodía y cada medianoche, es todavía la identificación de la radio soviética, como las campanas del Big Ben lo son de la BBC de Londres.

En los siglos posteriores, el Kremlin de Moscú fue creciendo hasta convertirse en lo que actualmente conocemos. El de Moscú no es el único que podemos encontrar en Rusia, existiendo otros igualmente interesantes de conocer y visitar, como el de Novgorod, por ejemplo.

Los siglos le dieron cada vez mayor dimensión e importancia hasta convertirse en una gran fortaleza de 27 hectáreas rodeada de murallas y torres de acceso. La más alta y famosa es la de la Trinidad. Entre sus muros transcurrieron los acontecimientos de seis siglos de la historia de Rusia.

El Palacio de los Congresos de 1961 es lo más nuevo. Enfrente se encuentra el edificio del antiguo Arsenal, que fue construido a principios del siglo XVIII por orden del zar Pedro I como depósito de armamentos y trofeos de guerra. La fachada del edificio está decorada con antiguos cañones hechos y piezas tomadas por las tropas rusas al ejército de Napoleón en 1812. Frente al edificio del Arsenal hay dos edificios, el del antiguo Senado(que tiene una gran cúpula con la bandera de Rusia) y la Escuela Militar, ambos alojan al presidente de la Federación Rusa. Es la sede del Poder Ejecutivo Ruso. A la derecha, enfrente del edificio gubernamental, se halla el Cañón del Zar de 1586, que es el cañón de bronce más grande del mundo. Cerca está la Campana de la Zarina, también otro récord mundial. Ninguno ha sido usado jamás. El cañón nunca disparó balas y la campana se resquebrajó durante un incendio en 1737 y no pudo sonar.

En el centro se encuentran tres bellas catedrales. La Catedral La Asunción, la Catedral Arcángel Miguel y la Catedral de la Anunciación. Entre estas catedrales no existe mucho espacio libre. Los edificios tienen  los más diversos estilos: arabesco, gótico, griego, italiano, chino.

Está encerrado por una muralla de 2,40 m de altura por 2300 mt. de longitud con torres en todo el perímetro.  Era una ciudad en sí misma construida para estar protegida contra ataques enemigos.  Hay varios kremlins en Rusia, pero el más conocido es el de Moscú, que ocupa 27 hectáreas.  En su museo se exhiben las coronas y joyas de los zares, carruajes con incrustaciones de piedras preciosas en sus ruedas, larguísimas capas de armiño que cubrían a los príncipes y varios metros del piso por el que caminaban.  Los visitantes deben envolver sus zapatos con botas de tela para no raspar la lujosa superficie de madera del museo.

Allí vivieron los zares hasta los tiempos de Pedro el Grande, que reinó de 1682 a 1725, cuando la corte se mudó a San Petersburgo, luego Stalingrado, y después su antiguo nombre.  Hoy aloja al Parlamento ruso y desde 1918 ha sido el centro político y administrativo de Rusia.

Largas filas de personas se alinean todos los días para ingresar en la tumba de Lenin embalsamado.  Montañas de cámaras de foto y cinematográficas de los turistas, que tienen acceso privilegiado, se amontonan a la entrada pues está prohibido entrar con esos aparatos en el mausoleo.  Hace tiempo está en plena discusión una iniciativa que implicaría sacar la tumba de Lenin de la ciudadela.