Psicología

Biografia de Freud Sigmund La Teoria del Psicoanalisis

Biografía de Freud Sigmund
La Teoría del Psicoanalisis

Biografia de Sigmund Freud (1856-1939): Neurólogo y psiquiatra austriaco (Freiberg 6-5-1856-Londres 1939). Se lo considera como  el fundador del psicoanálisis, fue el descubridor de las motivaciones inconscientes que condicionan la conducta humana.

Al descubrir el papel del inconsciente en la vida del hombre, el psicoanálisis constituye una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX.

Extendió la investigación psicoanalítica a los dominios del arte, de la etnología y de la historia de las civilizaciones. Entre sus numerosas obras sobresalen:  La interpretación de los sueños, Psicopatología de la vida cotidiana, Tótem y tabú.

Estudió y se doctoró en la Universidad de Viena, donde vivió hasta poco antes de su muerte. Dedicó sus primeras investigaciones a la fisiología del sistema nervioso y descubrió los efectos anestésicos de la cocaína.

Se dedicó al estudio de la neuropatología. En 1885 estudió en París, con Charcot, la aplicación de la hipnosis al tratamiento de la histeria.

En 1887 se casó y tuvo seis hijos; uno de ellos, su hija Anna, ha sido una de las figuras más destacadas del psicoanálisis.

Biografia de Freud Sigmund
Biografia de Freud Sigmund

Sigmund Freud devolvió a la humanidad una parte de ella que había permanecido largo tiempo olvidada: el inconsciente. Su descubrimiento tendría repercusiones hasta en las artes, con la llegada del surrealismo.

La teoría psicoanalítica tiene su expresión principalmente en las siguientes obras de Freud: La interpretación de los sueños, Tres contribuciones a la teoría sexual, Introducción al sicoanálisis y El yo y el ello.

Los cambios que tuvieron lugar a finales del siglo XIX, cambios que dieron lugar a descubrimientos científicos en el orden morfológico y funcional, sirvieron de base para el trabajo que realizó Freud.

La contribución de Sigmund Freud al estudio de la naturaleza humana no puede ser subestimada.

La presencia de Freud supuso la revalorización del conjunto humano frente a una etapa de franca materialización.

Durante el ejercicio de su carrera, por ejemplo, no tardó mucho en llegar a la conclusión de que para curar las enfermedades mentales es preciso conocer su naturaleza, y de que para comprender un fenómeno biológico debe ejercerse una observación sistemática sobre él.

Naturalmente que esto supuso desviaciones e incluso arbitrariedades. Con todo, y ésta es una de las características esenciales, logró que el psicoanálisis fuera un método válido de investigación.

biografia de freud sigmund

El inconsciente es, para Freud, aquella parte de la mente inaccesible a nuestro pensamiento consciente. En él se reúnen todos los deseos y pulsiones reprimidos

El psicoanálisis, la metodología inaugurada por Freud, trataba de explicar en términos psicológicos el comportamiento humano, y, por primera vez, éste era capaz de cambiarse en determinadas circunstancias.

En consecuencia, preconizó la unidad de «tratamiento-investigación» y tales principios supusieron la primera teoría comprensible de la personalidad basada en la observación; Freud fue el primero en intentar dirimir aquello de especulación que existía entre las relaciones humanas.

linea divisoria

BREVE FICHA BIOGRAFICA

• Nació el 6 de mayo de 1856, en Freiberg (Moravia, actual Príbor-República Checa).
• A los cuatro años su familia se estableció en Viena.
• En 1873 ingresó en la Universidad de Medicina.
• En 1881 terminó sus estudios.
• En 1885 fue nombrado profesor de Neuropatología en la Universidad de Viena.
• En el mismo año obtuvo una beca para estudiar en París y una vez allí empezó a ocuparse de los trastornos mentales.
• En 1886 se estableció como médico privado en Viena.
• Al año siguiente se casó con Martha Bernays.
• En 1895 comenzó a utilizar el término «psicoanálisis».
• Entre 1896 y 1900 elaboró el método psicoanalítico.
• En 1897 empezó a analizar su propio subconsciente.
«Estamos progresando. En la Edad Media me habrían quemado y ahora se conforman con quemar mis libros.»

Reconocimiento mundial: Desde 1899 hasta 1929 publicó «El yo y el ello», «Tótem y tabú», «El malestar de la cultura» y «La interpretación de los sueños», una de sus obras más importantes.

• En 1902 fue nombrado profesor titular de la Universidad de Viena.

• En 1908, junto a un grupo de investigadores y de alumnos, formó la Sociedad Psicoanalítica de Viena.

• En 1938, cuando los nazis ocuparon Austria, se trasladó con su familia a Londres.

• Murió el 23 de setiembre de 1939 en Londres.

LA ÉPOCA DE FREUD SIGMUND: En la Viena de unes del siglo XIX, adonde Sigmund Freud llegó con su familia en 1860, se dio de forma traumática la crisis de la modernidad.

De 1860 a 1918, la capital austriaca fue el escenario del esplendor de la burguesía triunfante y de la decadencia de la racionalidad moderna.

El imperio austro-húngaro, bajo el reinado de Francisco José, terminó por disolverse ante las nuevas corrientes políticas.

La pesadilla empezó a tomar forma con el ascenso del antisemitismo, representado por un personaje como Lueger que ganó la alcaldía de la ciudad en 1897, y del pangermanismo, dirigido por Van Schónerer.

Aquella Viena de fin de siglo alumbró los sueños de una cosecha irrepetible de artistas, escritores e intelectuales.

Biografia de Freud Sigmund

En el nuevo paisaje urbano también surgió el esfuerzo historicista, como una vuelta a los estilos tradicionales, del proyecto arquitectónico y urbanístico de la Ringstrasse (1860-1890).

Pero el racionalismo de Otto Wagner se opuso frontalmente a la tradición y sentó las bases de la nueva arquitectura austríaca, con Loos y Olbrich en primera línea secesionista.

La profunda carga de simbolismo en las pinturas que Klimt había realizado para decorar el edificio de la Universidad también dio mucho que hablar.

El mundo de la composición musical estaba convulsionado. Gustav Mahler, ecléctico, mezclaba estilos, Richard Strauss transitaba por el postwagnerismo y Arnold Schónberg proclamaba la emancipación de la disonancia, destruyendo el lenguaje musical moderno.

Por su parte, el periodista Karl Krauss puso la nota satírica como editor de la revista La antorcha, todo un «anti-periódico» que fundó en 1899 para enojar a los burgueses.

Fue un cronista de excepción de la sociedad vienesa en tiempos de crisis del lenguaje.

La ebullición cultural de Viena se completaba con las tertulias en los cafés, que fueron convertidos en objeto artístico: tarjetas postales.

Sólo faltaba la interpretación de los sueños, a cargo del doctor Freud. Para entonces, con el siglo XX en una marcha más que convulsionada –entre 1914 y 1918 se produjo la Primera Guerra Mundial-, el sistema que Freud había propuesto para explicar la psicología del hombre ya había alcanzado la fama.

Freud pasó su infancia en Viena, pues los negocios desafortunados de su padre, comerciante de telas, obligaron a toda la familia a emigrar a la capital austrohúngara.

Ser judío en la década de 1860 implicaba múltiples restricciones, principalmente al momento de la inscripción en una profesión, ya que la abolición de las leyes discriminatorias era todavía parcial y reciente (julio de 1848).

Sigmund Freud mantuvo toda su vida relaciones complejas con el judaismo, tomando distancia (ya que se presentaba a sí mismo como ateo) y a la vez, manteniéndose fiel a una tradición ancestral, perceptible por ejemplo en las referencias culturales de sus diversas obras.

En octubre de 1873, el joven Freud ingresó en la facultad de medicina de Viena, obteniendo su diploma en marzo de 1881.

En una época en que la investigación médica gozaba de gran prestigio, Sigmund Freud fue orientado hacia la medicina general por su maestro Ernst Brücke (imagen abajo), principalmente porque el estudiante carecía de medios financieros.

bruke psicoanalis

Brücke obtuvo entonces una beca de estudios para su alumno, que partió a París en octubre de 1885, para asistir a los cursos de Jean Martin Charcot, que impartía un seminario renombrado en el manicomio de la Salpétriére.

De regreso en Viena, comenzó a difundir las ideas de Charcot (imagen abajo), que tradujo al alemán.

Sin embargo, los médicos vieneses acogían con reservas las teorías del francés, principalmente aquella sobre la posibilidad de una histeria masculina, ya que desde la Antigüedad esta enfermedad estaba asociada a la disfunción de los órganos femeninos.

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El segundo encuentro determinante para el futuro profesional de Freud fue con el neurólogo Josef Breuer, a fines de la década de 1870: con el caso de Anna O., una paciente de Breuer que manifestaba síntomas histéricos, el joven siquiatra descubrió, en 1882, el principio  de la cura por la palabra (talking cure), que sería el fundamento del psicoanálisis.

El uso de la cocaína como antidepresivo y, luego, de la hipnosis, dio lugar a otros métodos: en la década de 1890, Freud, que había abierto un consultorio, pedía a sus pacientes recostarse sobre un diván y hablar libremente; no ver al analista según él, era una condición necesaria para el tratamiento analítico, y la posición horizontal venía ya desde el antiguo procedimiento hipnótico.

Fue mediante tanteos que se estableció la técnica freudiana, fundada en las asociaciones de ideas. Así, el término «psicoanálisis» se emplearía por primera vez en marzo de 1896.

El complejo de Edipo: «He encontrado en mí, como por otra parte en todos, sentimientos de amor hacia mi madre y de celos hacia mi padre, sentimientos que son, pienso, comunes a todos los niños […] Se puede comprender entonces […] el poder cautivante de Edipo rey.

Cada espectador (de la leyenda griega) fue un día, en germen, y en su fantasía, un Edipo, y se espanta retrospectivamente ante el cumplimiento de un sueño traspuesto en la realidad». (Freud en una carta a Fliess, octubre de 1897). Esta teoría fue presentada por primera vez en La interpretación de los sueños.

El complejo de Electra: Freud no pudo explicar cómo se desarrollaba el superego en las niñas, debido a que, naturalmente, éstas no pueden ser castradas. Sus prejuicios sociales le llevaron a elaborar una teoría, llamada complejo de Electra, en la que la vinculación de la niña con sus progenitores se establece en relación a una envidia del pene «ausente» en ella. La mujer es un ser deficiente, castrado, por lo que, según Freud, nunca podrá desarrollar un superego fuerte, lo que justifica su debilidad moral y su mayor tendencia al sentimentalismo.


La explicación del escaso papel social de la mujer a lo largo de la historia encuentra su respaldo en una base natural, científica, que constituye un factum del desarrollo humano. Definidas por Freud como el continente oscuro, las mujeres están condenadas al ámbito de lo privado, donde cohabitarán con hombres que representarán simbólicamente al padre que no pudieron conquistar. La crítica feminista sobre las ideas de género de Freud será, en este sentido, implacable.

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En 1930 recibió el premio Goethe, y en 1938, al ser ocupada Austria por los nazis, a causa de su origen judío tuvo que huir a Inglaterra.

Las aportaciones de la obra freudiana, caracterizada por un claro determinismo psíquico, son abundantes.

Sobresale la diferenciación entre el consciente, el preconsciente y el inconsciente, factores decisivos para comprender tanto los conflictos psíquicos (caso del complejo de Edipo) como la ansiedad y los mecanismos de defensa.

Elaboró también una teoría de la sexualidad en el campo individual (con la libido como impulso fundamental y fuerza creadora frente a la cual enunció posteriormente otro principio destructor) y, en el terreno socio-cultural, una teoría filogenética expuesta en obras como Tótem y tabú, El malestar en la civilización, El futuro de una ilusión y Moisés y el monoteísmo.

Tras la ocupación de Austria por los nazis, Sigmund Freud abandonó el país; murió el 23 de septiembre de 1939 en Londres.

Desde el punto de vista médico, el interés de Freud se centró fundamentalmente en conocer cómo el cuerpo podía ser afectado por la mente, creando enfermedades mentales, tales como la neurosis y la histeria, y en la posibilidad de encontrar una terapia para estas patologías.

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 LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS: Freud propuso que los sueños se origina a partir de conflictos internos entre los deseos inconcientes y las prohibiciones que actuan frente a los mismos y que aprendemos de la sociedad.

Así pues, todos los sueños serían deseos insatisfechos cuyo contenido apatece disfrazado simbólicamente.

El contenido del sueño se transforma en el contenido manifiesto (el argumento) que debe ser explicado para desvelar así supuestamente los deseos inconscientes de la persona. Los sueños son metáforas o elementos simbólicos de nuestros sentimientos reales.

La interpretación de los sueños constituyó el método preferido por Freud pata comptender los conflictos y para ayudat a las personas a que hablen sin limitaciones respecto a sus sueños.

Bajo su punto de vista, los sueños se refieren al pasado y al presente de la persona, y se originan en regiones desconocidas. Cada sueño es un intento de realización. Los sueños son «la autopista al inconsciente».

Durante los sueños tienen lugar varios procesos, tal como la condensación, en la que las distintas cuestiones son teducidas a imágenes únicas como pueden ser una puerta abierta o un río que fluye con aguas profundas.

Los psicoanalistas están especialmente interesados en el proceso de desplazamiento, en el que las cosas y ciertas actividades se intercambian entre sí. Después está el proceso de transformación, en el que las personas se transforman en grandes o pequeñas, ancianas o jóvenes, poderosas o débiles.

Freud Sigmund y sus discipulos

Freud junto a algunos de sus discípulos: Sándor Ferenczi y Hanns Sachs, ambos en primer plano, Otto Rank, Kan1 Abraham, Max Eltingon y Ernest Jones, durante el Congreso Internacional de Psicoanálisis celebrado en Berlín en 1922

La teoría freudiana permite establecer diversas predicciones respecto a los sueños. Así, en comparación con las mujeres los hombres deberían presenta! más sueño; de ansiedad respecto a la castración, mientras que las mujeres deberían tener más sueños de envidia del pene.

Asimismo, los hombres deberían presentar en sus sueños más hombres extraños con los que tendrían que luchar (el padre en la fase edípica del desarrollo).

Los críticos de todo este esquema señalan que si los sueños fueran simplemente deseos insatisfechos, ¿pot qué tantos sueños son negativos?.

Además, Freud fundamentó su teoría en los pocos sueños (menos del 10 por 100) que los pacientes recuerdan y expresan verbalmente con claridad.

Y en tercer lugar, hay un problema importante de habilidad en la interpretación de los sueños debido a que los distintos terapeutas ofrecen interpretaciones muy diferentes.

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Jung Carl Gustav

«El concepto de sexualidad de Freud es completamente elástico tan vago que en realidad puede incluir casi cualquier cosa.»
Carl G. Jung, 1960

Nacimiento de la psicología analítica: Siquiatra suizo, Carl Gustav Jung (1875-1961) representa una figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis. Tras finalizar sus estudios de medicina en 1900, comenzó a investigar los trabajos de Freud y llegó a ser considerado en esa época como su delfín.

Sin embargo, en Transformaciones y símbolos de la libido, publicada en 1912, reveló sus primeras divergencias con las tesis freudianas.

Al año siguiente se consumó la ruptura entre ambos y Jung dio a su método el nombre de psicología analítica. Más allá del inconsciente individual, introdujo un inconsciente colectivo, noción que profundizó en otra de sus obras, Tipos psicológicos (1920), donde propone la distinción de tipos de personalidad extrovertida-introvertida.

Contrariamente a Freud, Jung no reconoce a la infancia un papel determinante en la eclosión de las alteraciones síquicas de la edad adulta, que él define según una dialéctica entre la persona y el mundo exterior.

Jung realizó un gran aporte en el análisis y la simbología de los sueños, e ¡ncursionó, además, en otros campos de las humanidades, desde el estudio de las religiones, la filosofía y la sociología, hasta la crítica del arte y la literatura.

Aspectos Básicos de la Teoría Freudana:

Freud cambió nuestra manera de pensar y de hablar de nosotros mismos.

Muchas de sus ideas básicas han sido popularizadas y muchos de los términos utilizados en sus teorías han pasado a formar parte del lenguaje cotidiano, tal como «anal obsesivo», «símbolo fálico» o «envidia de pene».

Freud fue un pensador muy original y es indudablemente uno de los más importantes de los siglos XIX y XX.

Desarrolló varias teorías muy controvertidas respecto al desarrollo de la personalidad y acerca de la salud y la enfermedad mentales.

Aspectos básicos de la teoría freudiana:

Las teorías freudianas se fundamentan en varios supuestos.

• El comportamiento es el resultado de diversas luchas y compromisos entre motivos, impulsos y necesidades potentes y, a menudo, inconscientes.

• El comportamiento puede reflejar un motivo de manera sutil o disfrazada.

• Un mismo comportamiento puede reflejar diferentes motivos en momentos distintos o en personas diferentes.

• Las personas pueden ser más o menos conscientes de las fuerzas que dirigen su comportamiento y de los conflictos subyacentes.

• El comportamiento está gobernado por un sistema energético que posee una cantidad relativamente fija de energía en cada momento.

• El objetivo del comportamiento es la obtención de placer (reducción ele la tensión, liberación de la energía), en lo que constituye el principio del placer.
• Las personas están condicionadas principalmente por los instintos sexual y de agresión.

• La expresión de estos condicionamientos puede entrar en conflicto con las exigencias de la sociedad, de manera que la energía que tiene que ser liberada para la realización de los impulsos debe encontrar otros canales de salida.

• Todos tenemos un instinto de vida (eros) y un instinto de muerte (thanatos).

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CRONOLOGIA DE SU VIDA:

1856: Nacimiento de Sigmund Freud en Freiberg, el 6 de mayo.

1876-1882: Estudios bajo la dirección de Ernst Brücke en la universidad de Viena.

1885-1886: Estancia en París; frecuenta los cursos de Charcot en la Salpétriére.

1886: Se casa con Martha Bernays.

1891: Se instala en el 19 de Berggasse.

1896: Invención de la palabra «psicoanálisis».

1900: Publicación de La interpretación de los sueños.

1902: Inicios de la «Sociedad psicológica del miércoles», que se convierte en  en la «Sociedad psicoanalítica de Viena».

1906: Comienza correspondencia entre  Freud y Jung.

1908: Primer Congreso internacional de  psicoanálisis en Salzburgo.

1909: Conferencias en la Clark University  (publicadas bajo el título Cinco | lecciones sobre el psicoanálisis).

1913: Aparición de Tótem y tabú. Ruptura con Jung.

1914-1918: Primera Guerra mundial.

1919: Tratado de Saint-Germain-en-Laye, el  de septiembre, que desmantela el  imperio de Austria-Hungría.

1920: Muerte de Sophie, hija de Freud.

1927: El porvenir de una ilusión.

1930: El malestar en la cultura.

1938: Los libros de Freud son quemados en Berlín. Anschluss y huida de Freud a Londres (junio).

1939: Muerte de Freud de cáncer,  el 23 de septiembre.

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El Psicoanálisis de Sigmund Freud

El Psicoanalisis de Freud

Origen y difusión del psicoanálisis: El psicoanálisis es un método para el tratamiento de las neurosis (trastornos mentales menores) que evolucionó hasta convertirse en una psicología general.

Su creador fue Sigmund Freud (1856-1939). (imagen).

Freud inició su carrera profesional como investigador en el instituto fisiológico de Ernst Vón Brücke, en Viena, pero las necesidades económicas lo obligaron a establecer una consulta privada (a partir de 1886).

La insatisfacción con los métodos existentes para el tratamiento de las neurosis lo llevó a abandonar la hipnosis y otros medios de sugestión, en favor de la «libre asociación».

Pidiendo a los pacientes que expresaran cualquier idea que les pasara por la mente, Freud esperaba descubrir el origen de sus trastornos neuróticos que, según creía, estaban generados por acontecimientos traumáticos en la primera infancia.

La primera obra psicoanalítica, Estudios sobre la histeria, que Freud escribió en colaboración con Josef Breuer, apareció en 1895.

A medida que Freud fue desarrollando sus ideas, un pequeño grupo de médicos interesados comenzó a reunirse en su casa y, en 1907, formaron la primera sociedad psicoanalítica.

En 1910 se fundó la Asociación Psicoanalítica Internacional y, cuando comenzó la Primera Guerra Mundial, había sociedades psicoanalíticas en Zurich, Munich, Berlin, Budapest, Inglaterra y Estados Unidos.

El interés por las teorías del psicoanálisis se vio favorecido por la elevada incidencia de neurosis de guerra entre los miembros de las fuerzas armadas.

En los años 20, el psicoanálisis ejercía ya su influencia sobre los círculos intelectuales de toda Europa y América. La insistencia de Freud acerca de la importancia del desarrollo sexual del individuo abrió las puertas a un tratamiento más libre del sexo.

Su concepto del subconsciente y su redescubrimiento de la importancia de los sueños alentó a pintores, escultores y escritores a. experimentar con el azar y la irracionalidad. Movimientos tales como el dadaísmo o el surrealismo deben mucho al psicoanálisis.

Aunque muchas teorías freudianas no han soportado la prueba del tiempo, Freud ha ejercido una influencia integrablemente poderosa sobre la forma en que el ser humano considera su propia naturaleza.

Freud y el problema del poder

Fuente Consultada: El estallido científico de Trevor I. Williams

Fuente Consultadas:
Gran Enciclopedia Universal Tomo 17 Entrada: Freud Sigmund Editorial Espasa
Raíces de la Sabiduría de Helen Buss Mitchell Editorial Cengage

Biografia de Jung Carl Gustav Medico Psiquiatra Resumen de su Obra

Biografía de Jung Carl Gustav, Médico Psíquiatra-Obra Cientñifica

Jung Carl Gustav (1875-1961)-Fue un psicólogo, médico psiquiatra, y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda.

El filósofo del siglo XVIII Immanuel Kant introdujo la idea deque la mente humana creaba activamente nuestra percepción del mundo, más que ser un mero receptor pasivo de las experiencias.

Basándose en esto, Carl Jung creó una teoría de una mente tripartita, que consistía en el ego, el inconsciente personal y un inconsciente colectivo.

Afirmaba que las personas se podían dividir en introvertidas y extrovertidas y creía que el inconsciente colectivo estaba construido de arquetipos que heredamos, y que se satisface con actividades como la religión y las relaciones espaciales.

En los últimos años su trabajo ha formado la base de evaluaciones como el test de personalidad Myers-Briggs.

Jung Carl Gustav Psicologo

(Kesswil, 1875-Küsnacht, 1961.) Psiquiatra suizo. Estudió en las Universidades de Basilea y Zurich y trabajó en el hospital psiquiátrico Burgholzli de Zurich (1900), donde colaboró con Bleuler.

Fue profesor en las Universidades de Zurich (1933) y Basilea (1943). Junto con Freud y Adler, es uno de los tres grandes creadores del psicoanálisis, en el que formó su propia escuela (la psicología analítica), bastante diferente de la de Freud, del que se apartó después de haber sido discípulo y colaborador (1907-12), pues no estaba de acuerdo con la importancia que daba a la sexualidad, considerando más poderoso el impulso creador.

SU BIOGRAFIA Y OBRA CIENTIFICA

Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de 1875 en Kesswil, una pequeña ciudad suiza en el cantón de Turgovia, al borde del lago de Constanza.

Era hijo de un pastor de la Iglesia Reformista, apasionado por los estudios clásicos y orientales, que había perdido su fe.

El abuelo y el bisabuelo habían sido médicos. Jung atribuyó muchas de sus creencias a su familia y a su educación inicial.

Su madre decía que tenía una personalidad dual. Decía que durante el día era «campechana y de entusiasmo animal«, mientras que por la noche era mucho más consciente de lo sobrenatural.

En su libro autobiográfico Memorias, Sueños y Reflexiones, Jung escribió que él también compartía esta doble vida, y que tenía lo que llamaba su personalidad racional número uno interesada en el éxito en lo académico y en el mundo; y su personalidad inconsciente número dos que él sentía que era irracional y que estaba en sintonía con lo paranormal.

Cuando contaba cuatro años, la familia se trasladó a Kelinhüningen, donde realizará los primeros estudios.

Con una formación religiosa muy esmerada a cargo de su padre; con una madre solícita e inteligente, permaneció en dicha villa hasta los once años, y entonces se trasladó a Basilea —él dirá siempre su «ciudad de origen— para completar la formación intelectual.

En 1895 entró en la universidad, y aunque sus tempranas aficiones eran la antropología y la egiptología, se decidió por el estudio de las ciencias naturales, que más tarde y de un modo definitivo cambió por la medicina.

No se tienen muchos detalles sobre su época de estudiante. Sabemos, empero, que en tanto estuvo en la escuela se sintió interesado por el espiritismo y el mesmerismo, entonces ya totalmente desacreditado, y que asistió a varias sesiones espiritistas.

En su búsqueda por dar sentido a sus dos personalidades, Jung fue a la escuela médica y se especializó en Psiquiatría.

Después de graduarse, fue el ayudante de Eugen Bleuler, quien trabajó en la clínica en Zurich, una autoridad de renombre en la esquizofrenia y conoció a la psicoanalista Emma Rauschenbach.

Ambos encajaron tan bien intelectualmente y personalmente que se casaron, matrimonio del cual nacieron cinco hijos y en el que Jung encontró el definitivo equilibrio de su vida. En efecto, el matrimonio significó la consolidación profesional y científica de Jung, si tenemos en cuenta que a continuación ya redactó la teoría de los complejos contenida en su Diagnóstico y estudio de las asociaciones.

En 1902 presentó una tesis sobre un tema ya característico, Contribución a la psicología y patología de los llamados fenómenos ocultos. En esta tesis, de acuerdo con uno de los párrafos del propio autor, «la disociación de la personalidad de un medio espiritista tiene relación con las tendencias durante la infancia, y en las raíces de los sistemas de la fantasía se descubren ilusorios deseos sexuales».

La nueva publicación, producto de sus conclusiones, Estudios sobre la asociación de palabras, con el subtítulo Contribuciones a la psicopatología experimental, es ya una etapa a subrayar. Jung introdujo la asociación de palabras en el hospital Burghólzli, usando la técnica de manera amplia como un medio eficaz para la descripción y clasificación. Jung reconoció la gran importancia de dichas asociaciones como método que permitía un eficaz diagnóstico de los problemas emocionales, ya que reflejan ideas cargadas emocionalmente.

La asociación de palabras de Jung impresionó a Freud y ambos empezaron a relacionarse a través de cartas en abril de 1906. La correspondencia crecía y en marzo de 1907 Jung viajó a Viena para encontrarse con Freud. En su primer encuentro hablaron sin parar durante 13 horas y Jung comentó después que «nadie perteneciente a su propia área de experiencia podía medirse con Freud«.

Por su parte, Freud quedó igualmente impresionado con Jung y lo vio como el sucesor natural en el liderazgo del creciente movimiento del psicoanálisis. Como consecuencia del patrocinio de Freud, Jung se convirtió en el primer presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional en marzo de 1909, pero la amistad no duró mucho.

Luego de una gran etapa experimental con los pacientes del hospital Burghólzli, edita la primera parte de la Psicología de la dementia praecox, Jung obtuvo uno de los resúmenes más claros y convincentes sobre la literatura científica existente sobre el problema. Su propio punto de vista estaba basado en los conceptos de muchos investigadores previos, de manera especial en Kraepelin, Janet y Bleuler, aunque reconocía que su principal deuda, así como también los esclarecimientos sobre la cuestión, provenían de los estudios de Freud.

La evolución científica de Jung le apartó resueltamente de las líneas originarias. Se había independizado y, a la vez, se convertía en un psiquiatra con voz propia y más allá de las disidencias en curso. Como tal expuso sus ideas en unas conferencias dictadas en la Fordham University de Nueva York, a mediados del año 1912. Jung especialmente se refirió a la «teoría psicoanalítica», tema que desarrolló con amplitud en otro libro titulado Metamorfosis y símbolos de la libido, afirmación final de sus discusiones con Freud.

La afirmación de Freud de que esta sexualidad comenzaba en la infancia fue la gota que colmó el vaso.
Rompieron su relación con una disputa pública que duró desde 1912 hasta 1914.

En 1913 decidió abandonar la enseñanza universitaria, a la que volvió después de veinte años. Pero el propio Jung lo explica en sus Recuerdos, puntualizando que, privado de la guía de Freud, atravesó una serie de desorientaciones, de angustias que le obligaron a eludir esta responsabilidad.

En algunos momentos confiesa que se sintió afectado por la psicosis; curiosamente lo expone cuando expresa que le falta denuedo para enfrentarse con el inconsciente.

Al estallar la primera guerra mundial Jung regresaba a su patria después de unas conferencias pronunciadas en el Bedford College de Londres, tras haber participado en un congreso celebrado en Escocía. Ante la declaración bélica tuvo que entrar por Suiza y fue incorporado al ejército con el grado de capitán.

En 1917 y 1918 fue nombrado comandante de un campo de prisioneros ingleses, en la parte sudoeste de Alemania, pero esto no le haría mermar sus estudios e investigaciones , que recogerá en el escrito titulado Tipos psicológicos, publicado en 1920; con independencia de haber profundizado sobre el inconsciente colectivo que, según los comentaristas, constituirá otra de sus aportaciones capitales.

Del mismo modo que el psicoanálisis de Freud, Jung basó su psicología analítica en la idea de que la mente de una persona tiene elementos inconscientes y conscientes. Continuó dividiendo a la gente en dos grupos que dependían de la evaluación de sus tipos de personalidad: extrovertidos e introvertidos. Trabajó en esta idea durante un período intenso de cuatro o cinco años posteriores a su ruptura con Freud.

Éstos eran momentos de profunda angustia mental para Jung, a los que no ayudaba el hecho de tener un romance con una paciente y discutir con su mujer. Tratando de resolver su conflicto interno haciéndole frente a su subconsciente, Jung estudió sus sueños intensamente y estableció un diálogo con sus «figuras internas» o arquetipos.

Según Jung, los arquetipos son partes instintivas de todos los seres humanos. Estos arquetipos se expresan a través del arte, la religión, la mitología, la astrología y el folclore y a veces Jung se refería a ellos como imágenes dominantes, mitológicas o primordiales.

Jung afirmaba que hay tantos arquetipos como situaciones típicas en la vida. Los veía en algunos puntos como marcos vacíos que necesitaban rellenarse con contenido. El contenido entraba en el marco al igual que una persona tiene una experiencia que se refiere a un arquetipo específico.

Como consecuencia, el contenido exacto puede variar de una persona a otra, de cultura a cultura; pero el mismo conjunto de arquetipos está presente en todo ser humano.

Para Jung, estos arquetipos forman un inconsciente colectivo, una herencia psíquica que es en efecto una reserva de nuestras experiencias como especie. Es un «conocimiento» con el que nace cada persona, pero nunca podemos ser directamente conscientes de que es parte de nuestro inconsciente. Jung pensaba que este inconsciente colectivo influencia todas nuestras experiencias y comportamiento, especialmente en lo relativo a nuestras emociones. Pensaba que experiencias previas inexplicables como el déjá vu, o el amor a primera vista eran muestras de la presencia de esta característica.

Un ejemplo clave es el arquetipo de madre. Todos nuestros ancestros tienen que haber tenido madres. Jung dijo que nuestro desarrollo evolutivo nos ha aportado una capacidad intrínseca para reconocer una relación maternal.

El arquetipo de madre es abstracto y necesita una representación física en la forma de una persona en particular, en general la madre de la persona.

Vio este arquetipo simbolizado en la madre terrenal primigenia de la mitología, o en Eva y María en el Cristianismo, así como en símbolos menos personales como la Iglesia, la nación o incluso un océano.

Jung pensaba que una persona que hubiera tenido una mala relación con su madre, satisfaría la necesidad de completar este arquetipo buscando consuelo en la Iglesia o identificándose con una «patria»; también sugirió que algunos podían buscar este cumplimiento pasando sus vidas en el mar.

En 1921, se desplazó a África, donde estudió los árabes del desierto.

Más tarde, entre 1924 y 1925, llevó a cabo una excursión para estudiar a los indios pueblos, el Arizona y Nuevo México.

Al año siguiente trabó contacto con los pieles rojas y, en un nuevo viaje al África, con los negros de Kenya.

En consecuencia, concluyó que el «inconsciente colectivo» era la humanidad arcaica; ambos campos se corroboraban el uno con el otro, dando a sus conclusiones una coherencia que creyó resistía a toda clase de pruebas.

En el año 1933 reanudó la enseñanza mediante conferencias semanales en la Eidgenóssische Technische Hochschule de Zurich, que presentaron su punto culminante, tanto en contenido como por su resonancia, en las sesiones continuadas en Basilea.

Debido a sus presentaciones públicas empezó a tener enemigos tan abundantes como peligrosos. Le acusaron de nazismo, racismo y de antisemitismo.

Poco hábil ante esta situación, algunas declaraciones favorecieron las confusiones, haciéndole más difíciles sus actuaciones; además de despertar cosas enterradas que pueden relacionarse con la actitud digna, sin reproches, que en este caso tomó Freud.

En 1944 la universidad de Basilea creó para Jung una cátedra de psicología médica, que no obstante tuvo que dejar al poco tiempo debido a unos achaques, que presagiaron el fin de una resistencia física hasta entonces a prueba de hierro. Ya con una situación sólida en el mundo de la ciencia, recibió toda clase de honores y homenajes.

Así, por ejemplo, con motivo de su sesenta aniversario fue obsequiado con un voluminoso Festschrif y con uno todavía mejor con motivo de su ochenta y cinco aniversario, cuando la pequeña ciudad de Küsnacht, donde instaló su hogar por espacio de cincuenta años, le eligió Ehrenbürger, esto es, ciudadano del municipio, distinción que, según parece, Jung apreció mucho más que las múltiples que le fueron otorgadas.

A pesar de que, sólo por citar algunas, llegó a ser miembro de la Real Sociedad de Medicina de Londres, doctor honorario en Ciencias de la universidad de Oxford y miembro honorario de la Academia Suiza de Medicina, además de distinciones honoríficas por parte de las universidades de Harvard, Calcuta, etc.Solamente unas semanas antes de su muerte tuvo que dejar la lectura, aunque no cesó de dictar, pedir que le leyeran, enfrentarse con sus recuerdos, etcétera.

Una tarde de la primavera del año 1961, el día 6 de junio, al final de la misma, decidiendo que se encontraba muy fatigado, se puso a dormir y en este sueño encontró el de la muerte; Carl Gustav Jung contaba ochenta y seis años de edad.

Cumpliendo sus últimas voluntades, las ceremonias religiosas se celebraron en la pequeña iglesia de Küsnacht, donde asistió una auténtica representación internacional; testimonios presenciales señalan la música de Bach y de Haendel como un homenaje postumo, en el que nosotros desearíamos ver lo bueno del espíritu alemán, a pesar de ser suizo, que presidió la obra antropológica del primer disidente del dogma freudiano.

En conjunto la obra jungiana, sin querer restarle méritos, ha encontrado más adeptos entre filósofos especulativos, poetas y aficionados a las religiones que entre psiquiatras.

En parte porque los centros didácticos de psicología analítica jungianos, aunque ofrecen un programa tan largo como los institutos freudianos, aceptan candidatos no médicos.

La gran ruptura de Jung con el sistema freudiano puede acercarse a la interpretación del sueño limitándose a las relevantes variaciones del tema «edípico», que en realidad es lo único que hace el psicoanálisis, al fallar ante la incapacidad que muestra por reconocer la creatividad futura que posee el sueño.

Y entre varios motivos porque, el propio Jung, de acuerdo con el empirismo señalado se vio muy influenciado precisamente por los sueños y, por añadidura, se inspiró en los mismos para cambiar la dirección de su vida, como si los sueños fueran un oráculo espléndido.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Carl Gustav Jung “el disidente en el método psicoanalitico” – Editorial Planeta
E=MC² Grandes Ideas Que Formaron Nuestro Mundo de Pete Moore – Editorial Lisma
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.

 

La Hipnosis Mesmer Historia de su Origen Aplicaciones de la Hipnosis

La Hipnosis Mesmer Historia de su Origen
Aplicaciones de la Hipnosis

Auténtico tema de controversia, la hipnosis sigue enfrentando a partidarios y detractores. Durante mucho tiempo la hipnosis, antiguamente explicada como «magnetismo», tuvo fama de ser algo sobrenatural e impresionaba a la gente supersticiosa. La hipnosis consiste en cambiar el estado de conciencia de un paciente. ¿Hasta qué punto es capaz un hipnotizador hábil de influir en el estado mental y corporal de una persona? ¿Se dan durante la hipnosis procesos psíquicos especiales?.Sus recientes logros terapéuticos -contra el dolor y el tabaquismo- no impiden que se la siga tomando con reservas.

LA SUGESTIÓN DE LA MENTE: Hace unos 200 años que la hipnosis se somete a exhaustivas investigaciones científicas, y fue a mediados del siglo XIX cuando el médico inglés James Braid (1795-1860) introdujo el concepto. Pero el estudio científico decisivo de este fenómeno, es decir, de la forma de predisponer a la persona en cuestión o paciente a determinadas influencias, se desarrolló entre los años 1850 y 1980. Entre esas influencias se cuentan la concentración y recuerdo limitado, la sugestión de determinadas ideas, reacciones y sensaciones, así como también cambios corporales.

HISTORIA:  La historia de la hipnosis se inicia desde los primeros tiempos de la civilización. En los tiempos antiguos, la gente lo utilizaba con fines curativos, especialmente en las ceremonias religiosas. Por ejemplo, los chamanes lograban un fuerte control de sus pacientes y tal sugestión podía curar a la persona enferma.

El médico austriaco Franz Anton Mesmer (1733-1815), quien es reconocido como el «padre de la hipnosis» se inició una teoría del «magnetismo animal». En febrero de 1778, un alemán de 43 años, diplomado en medicina y amigo de Mozart -fue en su casa de Viena donde se compuso la ópera Bastien et Bastienne-, llegaba a París. Estaba completamente decidido a conquistar la capital con su nueva teoría: el magnetismo animal.

Según Franz Antón Mesmer, el Universo está bañado por un fluido sutil que rodea y penetra todos los cuerpos. Cada individuo es un imán cuyo polo norte es la cabeza y el polo sur son los pies; la enfermedad es consecuencia de una mala distribución del fluido en el cuerpo, y su tratamiento logra restablecer el equilibrio, frotando suavemente los polos, o el ecuador, alrededor del hipocondrio. Tras La Fayette y Marat, todo París se apasionaría por el fabuloso descubrimiento.

En los salones de su hotel de Coigny, Mesmer instaló cubetas de madera de roble, que contenían agua, vidrio triturado y limaduras de hierro. Nada estaba electrizado ni imantado. La tapa de cada cubeta tenía unos orificios por los cuales salían unas varillas de hierro dobladas en ángulo. Cada enfermo, formando fila alrededor de la cubeta, sostenía una de esas varillas, y se tocaba con ella la parte enferma.

Para formar una larga cadena para que pasara el fluido, los enfermos quedaban unidos unos a otros por medio de una cuerda que les rodeaba el cuerpo, o bien, se tomaban entre sí con los dedos pulgar e índice. Los magnetizadores, que sostenían en la mano una barra de hierro, inmovilizaban a los pacientes utilizando la mirada, paseando sobre ellos la barra o la mano y tocando las zonas enfermas. Los enfermos caían en trance, tenían convulsiones y algunos se extasiaban, mientras que otros «veían» el interior de su cuerpo… Al terminar la sesión, declaraban que se sentían mejor.

La primera controversia
Llegado el éxito, Mesmer despertó oposiciones y se ganó enemigos. Ante esta práctica que se extendía como un reguero de pólvora y que fue percibida como una amenaza para el orden moral y político, Luis XVI pidió a una comisión de sabios de la Real Academia de Ciencias, que verificara la validez del fenómeno.

Una segunda comisión, compuesta por cinco miembros de la Real Sociedad de Medicina, también se dio de lleno a la tarea de analizar el problema. Pero, ¿cómo había que proceder? Para los magnetizadores, era evidente que había que observar a los enfermos; para los expertos, por el contrario, era el fenómeno mismo lo que había que examinar, ya que «la naturaleza sola, y sin tratamiento alguno, cura a muchos enfermos». El químico Lavoisier se encargó de programar los experimentos y procuró separar la imaginación de los pacientes de la supuesta acción del fluido.

Las teorías que él propuso para explicar sus tratamientos no resistieron al examen, e incluso en su propia época Franz A. Mesmer fue considerado un fraude por la profesión médica. Sin embargo, la terapia magnética ha encontrado nuevos seguidores recientemente entre los médicos de «medicina alternativa».

Los experimentos fracasaron: los pacientes caían en trance sin que el magnetizador efectuara los pases, y aun sin que estuviera presenté. El veredicto de los  expertos fue: si el fluido actúa cuando no puede pasar, es que no existe.

La imaginación es la verdadera causa de los efectos atribuidos al magnetismo.» Mesmer salió de París para refugiarse  en Bélgica. Pero sus partidarios no se dieron por vencidos, y las sesiones continuaron, en especial en la casa del marqués de Puysegur, quien imprimió una nueva dirección al magnetismo sumiendo a sus pacientes en un extrañísimo sueño en el que, paradójicamente, parecían más conscientes que en su estado de vigilia. El «sonambulismo» despertó un gran entusiasmo en toda Europa.

Hipnosis en el hospital: El debate evolucionó cuando entraron en escena los psiquiatras y los psicólogos, y con la invención del término «hipnotismo» por el inglés James Braid en 1843. Menos preocupados por la física, se interesaban más en el efecto terapéutico de los trances que en su causa. Por otra parte , ya no hablaban de un fluido, sino de la influencia de una persona sobre otra persona , lo que dió origen a un nuevo debate.

Un cirujano escocés James Braid (795-1860) dio al mesmerismo una explicación científica. Él encontró que algunos sujetos experimentales podría entrar en trance si simplemente fijaban  sus ojos en un objeto brillante. Él creía que el mesmerismo es un «sueño nervioso» y acuñó el término hipnosis, derivado de la palabra griega hypnos que significa sueño.

En Francia, la hipnosis fue dada a conocer por Jean Martin Charcot. El gran psiquiatra de la Salpétriére descubrió las virtudes de la hipnosis en 1878 y logró curar a histéricos ciegos o paralíticos. Hizo demostraciones públicas en el hospital, en las cuales sus pacientes catalépticos veían serpientes inesistentes y caían de espaldas, rígidos como troncos y sin poder mover su brazo pegado a la pared…

Según Charcot, la hipnosis es una neurosis histérica artificial, pero esta teoría era opuesta a la que proclamaba la escuela de Nancy, dirigida por Hippolyte Bernheim, quien la consideraba como un fenómeno psicológico normal. Los debates fueron acalorados. El mismo Freud, después de haber asistido a las sesiones del hospital de la Salpétriére, utilizó la hipnosis durante algún tiempo. Pero ante el carácter aleatorio y temporal de los resultados, abandonó esa técnica en favor del psicoanálisis, pues quería «lograr que los efectos de la sugestión fueran bastante duraderos como para curar definitivamente». «En todos los casos graves», dijo, «he visto cómo la sugestión que se les aplicaba se reducía a cero y resurgía el mismo problema u otro diferente.»

Aceptada y rechazada , la hipnosis es un tema del que se ocupan las ciencias humanas y médicas. Por temporadas, apasiona a los investigadores y es materia de coloquios; después, pasado el primer entusiasmo, se hace caso omiso de ella. Así, cuando en 1953 el francés León Chertok publicó su estudio A propos d’une amnésie hystérique traitée par Phypnose, habían pasado ya 60 años desde que el tema cayera en el olvido. Para los científicos, la hipnosis es una farsa.

En su momento, Freud la condenó -¿y quién se atrevería a contradecirlo?-. Luego, la representación que el público se formaría de ella –la de un fenómeno un tanto mágico– resultaría incómoda: entre los charlatanes, los hipnotizadores de feria y los médicos, el profano se confundía y la comunidad científica también. Como resultado, los pocos investigadores que la estudian lo hacen marginalmente. Aún hoy, cuando se trata de otorgar a la hipnosis un lugar en la investigación científica, se siguen suscitando ásperas discusiones. A pesar de que sus logros terapéuticos han inspirado un renovado interés, especialmente en el tratamiento del dolor y en la lucha contra el tabaquismo, la hipnosis sigue siendo para muchos un tema tabú.

¿Verdadero o falso?

Las «órdenes posthipnóticas» son aquellos mandatos dados durante la hipnosis que fluirán desde el inconsciente para hacer que el paciente los obedezca cuando se haya despertado. La persona cree estar actuando por iniciativa propia. Es totalmente erróneo suponer que durante la hipnosis transcurran procesos psíquicos especiales: la hipnosis es una forma extrema de sugestión.

Con el descubrimiento de las conexiones entre el sistema nervioso y el inmunológico y de su importancia para la salud, la hipnosis ha alcanzado una nueva dimensión en el tratamiento de ciertas enfermedades y dependencias (de la nicotina, las drogas, el alcohol). Pero la investigación clásica de la hipnosis demuestra que diferentes individuos reaccionan de manera distinta a la hipnosis. Hay gente que incluso no reacciona de ninguna manera.

En estado hipnótico, el individuo se somete voluntariamente al poder del hipnotizador, lo cual asegura un cierto éxito terapéutico a la hipnosis cuando ésta se utiliza en el momento oportuno, en los tratamientos contra el dolor, el tabaquismo, el alcoholismo, la bulimia, incluso las fobias… Pero no por eso la hipnosis es una panacea ni permite que el hipnotizador pueda obligar al hipnotizado a hacer cualquier clase de cosas. Por supuesto, en ocasiones las experiencias son fabulosas: un buen paciente puede «ver» una silla que no existe, temblar de frío en plena canícula, olvidar temporalmente el número 5 (y contar con los dedos 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8…).

Pero en ningún caso actuará contra su sentido moral, por ejemplo, matando a su vecino. La hipnosis también se emplea mucho para recuperar recuerdos perdidos, sólo que entonces la imaginación no tiene freno y la reminiscencia suele no ser más real que un sueño, lo que con demasiada frecuencia olvidan quienes, bajo hipnosis, recuerdan haber sido, en otra vida anterior, la servidora de Nefertiti o Hernán Cortés…

MÉTODOS UTILIZADOS: Existen diferentes métodos para alcanzar el estado hipnótico. Tres de los más frecuentes son el de la «fascinación», en el que la persona que va a ser hipnotizada mira un objeto luminoso, como un péndulo o la luz que refleja. En el método que consiste en ir contando, el hipnotizador dice previamente al paciente: «Ahora contaré hasta diez y, cuando acabe, estará usted hipnotizado». En el método de «fijación», el hipnotizador mira fijamente a los ojos del cliente y le dice que está cansado, hasta que acaba por cerrar los ojos.

En estos tiempos, la hipnosis se practica sobre todo para atenuar el estrés y aliviar algunos dolores.
causa. Por otra parte, ya no hablaban de un fluido, sino de la influencia de una persona sobre otra, lo que dio origen a un nuevo debate.

Aplicación de la hipnosis como terapia médica
• Perder de peso
• Dejar de fumar
• Superar dependencias, como de drogas o alcohol
• Relajarse, prevenir el estrés
• Mejorar la concentración
• Superar fobias
• Superar el miedo a los aviones
• Incrementar el factor éxito

Freud a pesar que originalmente estaba en contra de esta técnica, luego fue un fuerte defensor de la hipnoterapia y viajó a Francia para estudiar con dos maestros renombrados. Escribió varios artículos sobre hipnoterapia y traducido dos libros del francés al alemán sobre el tema. Él utilizó la hipnoterapia en algunos de sus clientes en la década de 1800, pero a principios del nuevo siglo, se había trasladado a usar su «asociación libre» o la técnica de «hablar».