Que es la Integración

Bloques de Integracion Economica y Paz de Latinoamerica

Bloques de Integración Económica y Paz de Latinoamérica

Nombre BloqueAño CreaciónMiembros Objetivos
Naciones Unidas1945184 Estados Sus miembros se comprometen a mantener la paz y la seguridad internacionales y a cooperar en el establecimiento de las condiciones políticas, económicas y sociales para lograrlo. Organización de Estados Americanos (OEA)
Organización de Estados Americanos (OEA)1948 35Estados Afianzar la paz y la seguridad en el continente, prevenir y solucionar por la vía pacífica las posibles controversias entre Estados miembros, promover el desarrollo económico, social y cultural de estos por medio de la acción cooperativa.
Asociación Latinoamericana de Integración 1980 R. Argentina, Bolivia, Brasil, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela Establecer una preferencia arancelaria regional  Chile, Colombia, Ecuador, y permitir la concertación de acuerdos de   alcance regional. (ALADI)
Cuenca del Plata 1967 R. Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y UruguayLlevar a cabo el estudio conjunto e integral de  la Cuenca del Plata, con miras a la realización de un programa de obras multinacionales bilaterales y nacionales, a fin de promover el progreso de la región.
MERCOSUR 1991 R. Argentina, Brasil, Uruguay,Paraguay Lograr la libre circulación de bienes, servicios y
factores productivos, eliminar aranceles
aduaneros entre los miembros, fijar un costo aduanero común para los productos provenientes de países no miembros.
Grupo de los 151990  R. Argentina, India,Indonesia, Malasia,Senegal, Zimbabwe,Venezuela, Argelia, Perú, Brasil, Nigeria, Egipto, México, Yugoslavia Se acordó una postura común con respecto a
cuestiones comerciales, monetarias y de deuda,  y sobre la actuación en organismos  internacionales.
Sistema Económico Latinoamericano (SELA) 1975 26 Estados Promover la cooperación regional y hacer posible así el avance económico y social de los; miembros. Financiar y promover iniciativas .; nacionales y multinacionales.

Nombres y Banderas De  Los Países de América

La Salud Mundial Influencia de la Pobreza Higiene Agua Potable

La Salud Mundial Influencia de la Pobreza

La salud mundial: El siglo pasado trajo grandes avances en salud y medicina. Algunas enfermedades infecciosas han sido erradicadas, pero sigue habiendo importantes pandemias, sobre todo, en países en vías de desarrollo.

Durante las primeras décadas del s. XX, la doctora Sara Josephine Baker fue la primera en educar a las mujeres en los hábitos básicos de alimentación e higiene para sus hijos en los suburbios de Nueva York.

El programa educativo de higiene de Baker consiguió reducir de forma significativa la tasa de mortalidad infantil y en los años 50 la mayoría de los países industrializados tomaba ya las mismas medidas.

La educación para la higiene, la existencia de unos servicios sanitarios de más calidad y la mejora del nivel de vida en los países industrializados han conseguido mejorar, y mucho, la salud pública. Otros progresos resultaron mucho más espectaculares.

CIENTÍFICO BRITÁNICO (1881-1955)
ALEXANDER FLEMING
El farmacólogo y biólogo Alexander Fleming hizo grandes aportes a los campos de la bacteriología, la inmunología y la quimioterapia. Se lo conoce por haber aislado la sustancia antibiótica llamada penicilina del hongo Penicillum notatum. En 1945 compartió el premio Nobel de Medicina con Ernst Chain y Howard Florey.

Alexander Fleming descubrió en 1928 que una cepa rara de moho inhibía el desarrollo de las bacterias.

Este descubrimiento derivó en la penicilina, un antibiótico que combate la infección. La producción en masa de la penicilina comenzó en 1945.

En los años 50, los antibióticos ofrecían ya un tratamiento efectivo contra varias enfermedades, como la sífilis, la gangrena y la tuberculosis.

Durante la segunda mitad del s. XX, los programas de vacunación masiva financiados por los gobiernos y por la Organización Mundial de la Salud  (OMS) redujeron aún más la tasa de mortalidad.

En 1980, la OMS anunció la erradicación global de la viruela, y la polio ya está a punto de desaparecer.

Actualmente, la tendencia general para las enfermedades más infecciosas es a la baja.

Además, la quimioterapia nos ayuda a luchar contra el cáncer, y los trasplantes de órganos están a la orden del día.

Quizá lo más sorprendente sea la fertilización in vitro (FIV), que permite formar una familia a parejas  antes estériles.

Ricos y pobres: Sin embargo, los enormes progresos en mediana y salud a veces han pasado de largo para los pobres.

Las vacunas contra la difteria, la tos ferina y el tétanos se hallan disponibles desde la década de 1940 en los países desarrollados y han logrado erradicar las enfermedades.

Sin embargo, en África, India y Asia oriental menos del 50% de los niños han sido vacunados.

Las estadísticas de la OMS revelan que los niños de los países más pobres tienen una tasa de mortalidad 2,5 veces más alta que los de los países desarrollados.

Las enfermedades más mortíferas de los países en vías de desarrollo son las relacionadas con el agua, como el tifus, el cólera, la disentería y la diarrea. De hecho, casi 40.000 personas mueren al día por beber agua contaminada.

El gran reto de los gobiernos de estos países es implantar un suministro de agua potable y servicios sanitarios. Enfermedades respiratorias como bronquitis, enfisema pulmonar, neumonía y cáncer de pulmón también se cobran muchas vidas.

Los esfuerzos sanitarios de los países ricos se centran cada vez más en el consumo excesivo de comida, alcohol y tabaco.

El creciente número de casos de obesidad, diabetes, enfermedades coronarias y cánceres exige cada vez más a los sistemas de salud.

Pandemias: La lucha contra las diferencias sanitarias entre países ricos y pobres no ha librado al mundo del riesgo de pandemia (epidemia a escala mundial).

Tras la Primera Guerra Mundial, la gripe española mató a cerca de 20 millones de personas, más que la guerra en sí. Más recientemente, el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) detectado por primera vez en 1981, terminó con unos 25 millones de vidas.

Desde el 2000, una cepa muy virulenta del virus de fiebre aviar y el brote de la enfermedad respiratoria SARS han hecho pensar en nuevas pandemias.

En 2009, la gripe A, producida por el virus H1N1, afectó a unas 200.000 personas en varios países y causó alrededor de 2.000 muertes. La mitad de los casos se registró en América.

Los temores a futuras pandemias se han visto alentados por el hecho de que los efectos de los antibióticos comenzaron a debilitarse, mientras que las bacterias quedan inmunes frente a las medicinas. Las «superbacterias», como el SARM, resisten hasta los antibióticos más potentes.

Anticipándose a las nuevas pandemias o combatiendo enfermedades ya existentes, la medicina del s. XXI enfrenta grandes retos.

Tendencia mundial de infección del VIH: Unos 40 millones de personas en todo el mundo (casi dos tercios en África) están infectadas con el virus del sida, el VIH. Sólo en 2006 aparecieron 4 millones de casos nuevos. Los «cócteles» de fármacos antirretrovirales han mejorado la salud y la esperanza de vida de los afectados.

NUEVAS MEDICINAS Y VACUNAS
El auge de las a tos genera la necesidad de nuevas medicinas y tratamientos para combatir la infección bacteriana.

De forma experimental se usan los bacteriófagos, virus capaces de atacar bacterias.

Otras prioridades incluyen la creación de vacunas el sida y la malaria. En algunas regiones la malaria mata a más de un millón de personas al año, y el parásito que la provoca se está volviendo cada vez más resistente a los fármacos habituales.

La genética estudia los genes y la herencia. Dentro de las células, los cromosomas portan los genes o «instrucciones» que determinan todos los aspectos de un organismo.

Los cromosomas son moléculas largas de ADN o ácido desoxirribonudeico.

En el 2000, los científicos presentaron el «borrador» del genoma humano, la secuencia de miles de ácidos nucleicos individuales que forman una molécula de ADN. La decodificación del genoma podría favorecer los tratamientos para enfermedades hereditarias.

3 Muertes  por MINUTO  debida  a la inhalación de humos de cocina.
25 MILLONES Número de niños en el mundo huérfanos a causa del sida.
43 MILLONES Número de obesos en Estados Unidos.

Los descubrimientos científicos y la mejora de la sanidad durante el s. XIX sentaron las bases de la revolución médica del s. XX.

SALUBRIDAD: Hacia 1830, la mortalidad infantil en las ciudades británicas rondaba el 50% (la mitad de los niños moría antes de cumplir cinco años).

La mayoría de las muertes se debía al agua contaminada.

En la segunda mitad del s. XIX se construyeron redes de alcantarillado y el agua corriente llegó a las ciudades. En 1914, la mortalidad infantil se había reducido al 10%.

HIGIENE HOSPITALARIA: En 1840, el físico húngaro Ignaz Philípp Semmelweis demostró que los casos de fiebre puerperal que mataban  a miles de madrastras al dar a luz, se reducían si enfermeras y médicos se lavaban las manos tras haber tocado a otros pacientes o cadáveres.

Su descubrimiento hizo que mejorara la higiene en los hospitales. Desde 1860 se utilizó fenol para esterilizar el instrumental quirúrgico y las heridas.

BACTERIAS Y ENFERMEDADES: Entre 1870 y 1880, el físico alemán Robert Koch aisló las diferentes bacterias que causaban la tuberculosis, el cólera y el ántrax, lo cual permitió crear vacunas 327 más efectivas.

VITAMINAS: A principios del s. XX, se identificaron sustancias clave de los alimentos. En 1912, Casimir Funk las llamó vitaminas («vita», de vida, y «amina», por los compuestos aislados en sus experimentos).

El déficit de agua potable e instalaciones sanitarias: todos es crucial en salud. Las brechas son muy importantes, 900 millones de personas carecen de agua potable y utilizan agua contaminada 2600 millones.

La mitad de las camas de hospitales del mundo están ocupadas por pacientes que tienen enfermedades ligadas a la ingesta de agua en mal estado.

Muere más gente por esta carencia que por todas las otras formas de violencia, incluidas las guerras.

La falta de instalaciones sanitarias crea riesgos de gran consideración para la salud en general, y particularmente para los niños.

Se estima que mueren 1.800.000 niños al año por estas causas inaceptables.

En América latina, a pesar de ser poseedora de la tercera parte dé las aguas limpias del orbe, hay 50 millones de personas sin agua potable, y 119 millones sin instalaciones apropiadas.

Las elevadas tasas de mortalidad infantil y mortalidad materna: En la Asamblea General de las Naciones Unidas el 2015 nuevas metas que garanticen los derechos fundamentales a todos los habitantes del orbe.

Son la» nietas del milenio. En mortalidad infantil están lejos de ser cumplir 5 años de edad debía bajar en 2/3 en el 2015 respecto a 1990.

Se debía llegar a que fueran 3 de cada 100, en lugar de 10 de cada 100.

En el 2010, la meta estaba distante. Murieron por causas evitables vinculadas a la pobreza 8,1 millones.

También hubo adelantos, pero hay retraso en fe meta de reducir en 3/4 partes la muerte de madres durante el embarazo o el parto.

Era de 480 muertes cada 100.000 nacidos vivos en 1990. y se fijó reducirla a 120 muertes para el 2015. En el 2005, la tasa se estimaba en 450 muertes.

En el 2010 se calculó en 350.000 las madres que perecieron por esta causa. El 98% de las muertes se produjeron en países en desarrollo.

En América Latina, casi 30 de cada 1000 niños perecen antes de cumplir un año de edad, frente a 3 en Noruega o Suecia.

La mortalidad materna supera las 80 madres cada 100.000 nacidos vivos, frente a 6 en el Canadá. Son más de 20.000 madres que perecen por año.

Cuando se desagregan las cifras respectivas en poblaciones indígenas, superan las 400 madres cada 100.000 nacidos vivos.

 

 

Fuente Consultada:
Cuadernillo 31 de Enciclopedia Esencial de la Historia del Mundo
Como enfrentar la pobreza y la desigualdad de Bernardo Kliksberg

El Tratado de Maastricht o De La Union Europea El Euro Objetivos

El Tratado de Maastricht – El Euro

El Tratado de Maastricht o De La Union Europea El Euro ObjetivosEUROPA: El Tratado de Maastricht 

EL Tratado de Maastricht fue firmado el 7 de febrero de 1992. Nacía así la Unión Europea que agrupaba a los doce países miembros de la Comunidad Europea. Era el proyecto más ambicioso para crear una Europa unificada.

En un plazo relativamente corto (siete años), los Estados firmantes se comprometían a crear un mercado único en todos sus ámbitos, a garantizar la libre circulación de bienes y personas por lo que sería el mayor espacio económico del mundo, a llevar a cabo una unión monetaria, creando una moneda común destinada a sustituir a las nacionales en una fase posterior, a realizar una política exterior comunitaria y a desarrollar una intensa cooperación en los asuntos internos.

Los cambios producidos en 1990-1991, con la desintegración de la Unión Soviética y la radical modificación de la situación en Europa oriental cobraban una especial relevancia en relación con el proceso de unificación.

La Europa unida aparecía como la única alternativa posible (a la vez económica y política) a la hegemonía mundial de Estados Unidos. Sin embargo, las nuevas condiciones producidas por la retirada de Rusia del este de Europa no sólo ofrecían oportunidades sino que también planteaban nuevos problemas.

La reunificación alemana ampliaba el espacio de la Comunidad Europea pero añadía incógnitas al precario equilibrio entre unas divisas débiles en su mayoría frente a un gobierno alemán preocupado por financiar sin inflación la incorporación de la ex República Democrática Alemana. El retraso en la realización del mercado interior repercutiría en las siguientes etapas consensuadas en Maastricht: la unión monetaria, la política exterior común y la cooperación en los asuntos internos.

La integracion economica mundial Mercosur, Alca, Union Europea

La Integración Económica Mundial

GLOBALIZACIÓN E INTEGRACIÓN ECONÓMICA: Lo que hoy se conoce como globalización es un proceso cuyos orígenes deben rastrearse en las manifestaciones económicas, políticas y sociales del último cuarto del siglo XX: preocupación de incluir al Tercer Mundo dentro del contexto internacional, fin de la Guerra Fría, proliferación de armas nucleares, aumento de movimientos e instituciones a nivel mundial, aparición de graves problemas de orden multicultural y poliétnico, y búsqueda de satisfacción a los derechos civiles, entre otros.

La globalización es definida por sus promotores como una tendencia a la igualación «hacia arriba» en el comportamiento de las distintas economías nacionales, y con ese simple razonamiento se propone un camino, en el cual cualquier economía abierta, y con sus mercados libres de toda presencia estatal, tiene como destino natural un funcionamiento semejante al del capitalismo desarrollado, a través de espectaculares saltos hacia el primer mundo.

El proyecto globalizador se fue consolidando durante los años que van de 1960 a 1990. La globalización pretende equilibrar las relaciones entre producción mundial, comercio, inversión extranjera y producto interno bruto (PIB), mediante la participación del mayor número posible de la población mundial. Sin embargo, en la práctica esto no se lleva a efecto porque un número reducido de personas tiene en sus manos el control casi absoluto, y evita la participación de las grandes masas en la supuestamente benéfica globalización.

Como una necesidad de adecuarse a la nueva política internacional, fue indispensable la búsqueda de nuevas modalidades comerciales. Durante las negociaciones de la denominada Ronda de Uruguay, que finalizaron el 14 de abril de 1994 en la ciudad de Marrakesh, luego de ocho años de trabajo, se decidió que el GATT fuera sustituido por la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cual empezó a funcionar a partir del 1 de enero de 1995.

Entre las propuestas de mayor significación, se buscaba ofrecer condiciones favorables a las naciones poco desarrolladas, y que todos los países tuvieran normas similares y regulaciones equitativas a través de decisiones multilaterales. El primer paso de dicha instancia sería convocar a negociaciones relacionadas con el comercio, los problemas laborales y la protección del medio ambiente, además de la promoción del desarrollo sustentable.

¿Qué es la integración económica?

La integración económica puede definirse como la organización de un grupo de países con el fin de mejorar el intercambio comercial en el marco de sus territorios. Los objetivos principales son la eliminación de los obstáculos al comercio y a la libre circulación de bienes, mercancías y personas; la reducción de los costos de transporte, así como la implementación de políticas comunes en distintos sectores de la economía.

La integración en bloques supone privilegiar el comercio por proximidad o continuidad física, por lo que se establecen también tarifas o aranceles externos a los países no miembros. Al establecerse políticas comunes para distintos sectores de la actividad económica, incluso para el área educativa, se busca no sólo incrementar el comercio entre los países miembros, sino también alivianar los riesgos que generan situaciones de incertidumbre en la economía global.

Por eso, es importante que los acuerdos firmados se respeten y que no tienda a privilegiarse más a unos países que a otros. De todos modos, las desigualdades internas existen, incluso en el bloque europeo, que es el más antiguo.

Los mecanismos de integración

Los mecanismos de integración económica se ‘asan en diferentes convenios acordados entre los países para permitir un mayor grado de cooperación económica por la reducción le las barreras arancelarias y no arancelarias. Pueden distinguirse

ÁREA DE ARANCELES PREFERENCIALES: se caracteriza por la reducción de aranceles entre dos o más países. Esta reducción cubre apenas algunos pocos productos.

ÁREA DE LIBRE COMERCIO: se caracteriza por la reducción parcial total de aranceles entre los miembros que integran el bloque; cada país conserva sus aranceles externos en relación con los miembros. El libre comercio entre los países socios queda imitado a los productos que contengan pocos o ningún componente importados de afuera del área.

UNIÓN ADUANERA: se caracteriza por la liberación del comercio recíproco de todos los bienes producidos por los socios y la adopción de una política arancelaria común en relación con el resto del mundo. Las normas arancelarias son comunes.

MERCADO COMÚN: se caracteriza por la libre circulación de bienes, servicios y factores; además, por la utilización de un arancel exterior común. Los países miembros deben armonizar sus políticas nacionales para garantizarla libre movilidad del trabajo y del capital.

UNIÓN ECONÓMICA: es el grado más elevado de integración. Se caracteriza por conformar un mercado común donde, además, existe una moneda única y total armonización de las políticas económicas de los países miembros.

 El proceso europeo de integración también tuvo un significado económico y político, que iba mucho más allá de un tratado de cooperación. Se trataba de crear un nuevo espacio económico, un «mercado común», en una escala comparable a la de los Estados Unidos. Este proceso, largo y complicado, sirvió como modelo para los tímidos intentos de integración regional desarrollados en otras regiones del mundo a partir de los años 60.

En épocas más recientes, el fin de la Guerra Fría y la globalización de la economía dieron nuevo significado a los procesos de integración. Así, cada día cobran más importancia los intentos de unir recursos y ampliar mercados para competir en una economía capitalista global.

Las modalidades de la integración económica
Para poner en práctica los procesos de integración se realizan acuerdos entre dos países (bilaterales) o entre más países (multilaterales), tendientes a facilitar el comercio exterior. Según el grado de profundidad de esos acuerdos, se pueden distinguir varios niveles.

* Área de preferencia arancelaria: se establece entre dos o más países que se conceden mutuamente una reducción arancelaria en ciertos productos.

* Zona (o área) de libre comercio (ZLC): supone la eliminación de todos los aranceles entre los países integrantes del acuerdo, pero conservando cada uno sus aranceles externos con respecto a terceros países. m Unión aduanera: supone la liberalización del comercio de todos los bienes producidos por los países socios y la adopción de un arancel externo común (AEC).

* Mercado común: es un espacio unificado por la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre los países socios. Además, sus miembros adoptan un arancel externo común. Es una etapa más compleja porque supone armonizar las políticas macroeconómicas, fiscales, salariales, sociales, etcétera.

* Unión económica: es el más alto grado de integración, es un mercado común donde existe una moneda común. Supone transferir una serie de atribuciones de los gobiernos nacionales a organismos supranacionales creados a fin de poder armonizar las políticas.

EL MERCOSUR

En 1991, los presidentes 4 de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y Uruguay firmaron el Tratado de Asunción, que dio origen al Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Este acuerdo fue el resultado de una serie de negociaciones iniciadas en 1985 entre los gobiernos del Brasil y la Argentina, que buscaban acelerar el proceso de integración bilateral. La Unión Aduanera entró en vigencia el 1 de enero de 1995; su formación se inspira en el modelo de la Unión Europea.

El objetivo principal del Tratado es la integración de los Estados miembros a través de:

La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, estableciendo para ello la eliminación de tarifas aduaneras y restricciones no arancelaria s a la circulación de mercaderías.

El establecimiento de un arancel externo común con relación a terceros Estados (países no miembros). La decisión de acordar una política comercial común.

  • La coordinación de políticas macroeconómicas con relación a diversos sectores económicos: agrícola, comercio exterior, industria; política fiscal y cambiaria, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y demás.
  • La adecuación de las legislaciones correspondientes a cada sector. En un comienzo, las rebajas arancelarias fueron progresivas y limitadas a algunos productos.

Tal como vimos en la primera parte, la existencia de políticas comunes no supone que mecánicamente los países y sus respectivas regiones se integren de manera pareja. Por el contrario, cada país participa de manera desigual, del mismo modo que sus sociedades.

Por ejemplo, el Brasil tiene una población muy numerosa, que lo vuelve un mercado consumidor mucho más atractivo para las empresas multinacionales. Éstas invierten en industria automotriz, alimentos, textiles y petroquímicos. La desigualdad entre la Argentina y el Brasil en el modo de participación es notoria: las exportaciones argentinas consisten en alimentos, materias primas, gas y petróleo, mientras que las brasileñas consisten en manufacturas y maquinarias.

  • FACTORES PRODUCTIVOS

Son los que se emplean en la producción. Por ejemplo, el capital, el trabajo y la tierra. En el caso de los procesos de integración, la tierra seria un factor que por su propia naturaleza no podría movilizarse.

  • RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS

Cualquier limitación en el comercio entre los países miembros que no se base en aranceles sino en otras razones, como el precio.

EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMERICA DEL NORTE (ALCA)

Este tratado dio origen al bloque conformado por los Estados Unidos, el Canadá y México, y entró en funciones en 1994. En este caso, México —país en desarrollo— se une a dos Estados desarrollados, y este rasgo lo coloca en una situación especial respecto del resto de los países de América latina. Por ejemplo, el Canadá y los Estados Unidos tienen un 74% de la población económicamente activa (PEA) ocupada en el sector de servicios y un 23% en la industria; México, en cambio, cuenta con un 54% de su PEA en servicios y un 24% en actividades primarias.

La proximidad geográfica ya había llevado a políticas de integración comercial que, finalmente, se oficializaron con el Tratado. Éste establece únicamente la libre circulación de bienes y no la de las personas, como en los casos anteriores. Esta característica acentúa los reparos de los Estados Unidos a la integración de la población y la cultura latina. La intolerancia que existe en muchos de sus estados hacia las minorías étnicas potencia la medida del TLC sobre las restricciones a los trabajadores. Así, por ejemplo, quienes trabajan en las maquiladoras son mexicanos que perciben salarios relativamente bajos de los cuales se benefician los Estados Unidos.

El proyecto “Área de Libre Comercio de las Américas”

En 1994 el gobierno estadounidense lanzó el proyecto de una zona de libre comercio de las Américas, con el objetivo de suprimirlas aduanas y los aranceles en todo el continente hacia el 2005.

Las posturas acerca de este tipo de integración están muy divididas. La visión crítica sostiene que se trata de una estrategia de los Estados Unidos para tener bajo su control un mercado continental; además, se señala que la integración está impulsada por los grupos económicos y las empresas transnacionales antes que por los intereses nacionales de los treinta y cuatro países participantes.

La visión a favor está representada por los grandes grupos empresarios y los gobernantes de los países participantes, que ven una opción viable para ampliar el comercio continental sin ningún tipo de traba. Los mandatarios de América latina, el Canadá y los Estados Unidos ven el ALCA como una vía adecuada para garantizar el funcionamiento de la democracia de la mano de la integración económica. Cuba está excluida del proyecto.

El proyecto del ALCA apunta a generalizar las normas del Tratado de Libre Comercio (TLC) en todo el continente. El proyecto contempla la integración en un conjunto de temas: educación, democracia, pobreza, derechos de las personas e integración económica. Pero, de hecho, se centra en esta última área, para favorecer las privatizaciones y desregulaciones que beneficien a las multinacionales. Los Estados Unidos se reservarían el derecho de bloquear la entrada de productos agrícolas provenientes del sur por medio de leyes “antidumping”.

La aplicación de políticas neoliberales con el supuesto fin de sacar a América latina del subdesarrollo ya lleva dos décadas, pero más del 36% de los hogares latinoamericanos viven en la pobreza a comienzos del año 2000. El peso de las economías en el PBI total del ALCA es marcadamente desigual: los Estados Unidos, el Brasil, el Canadá y México acaparan respectivamente el 75,5%; 6,7%; 5,3% y 3,9%; los treinta y un países restantes, el 8,4%. Economías como las de Nicaragua o Haití, el 0,002% y el 0,003% del PBI del continente.

Así, los efectos que tendría la integración en los país ningún fondo de desarrollo ni red de seguridad alguna resulta preocupante En los treinta y cinco países de América, incluida Cuba, surgieron organizaciones de oposición al ALCA, muchas de las cuales representan a trabajadores, asociaciones a ambientales, feministas, campesinos, comunidades autóctonas. En general, reclaman una mayor participación de los ciudadanos y las ciudadanas del continente en la formulación y la ejecución de políticas sociales y económicas.

Las maquiladoras: un anticipo del TLCAN
Aunque las plantas maquiladoras de montaje operan en la región de la frontera de EE.UU. y México desde tres décadas antes de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la experiencia de la maquiladora fue un anticipo de lo que el TLCAN reservaba para el pueblo mexicano.

El programa permite a las empresas extranjeras importar partes para ser ensambladas por trabajadores mexicanos, siendo el producto final exportado nuevamente casi sin tarifas. Hoy en día, hay alrededor de 4.000 plantas maquiladoras de montaje, que emplean a 900.000 trabajadores mexicanos y que producen de todo, desde partes de automotores hasta aparatos de televisión o jeans.

Aunque cuando hablamos de maquiladoras tendemos a pensar en talleres de baja tecnología, muchas de las nuevas maquiladoras utilizan tecnología de avanzada. E! 81 % de las maquiladoras de México están localizadas en parques industriales en la zona de 3.000 millas de frontera con los EE.UU. Sin embargo, las empresas multinacionales están cada vez estableciendo más maquilas en otras partes del país. Aunque algunas firmas canadienses han invertido en las maquilas mexicanas (en particular del sector de partes de automotores), la mayor parte de las maquiladoras son de propiedad estadounidense o japonesa.

¿Quién está robando los trabajos de quién?
Algunos trabajadores canadienses que han perdido sus trabajos como resultado del libre comercio y la reestructuración empresarial ven a los trabajadores del tercer mundo como aquellos que nos están robando los trabajos. ¿Pero qué es lo que realmente obtienen los pueblos de México y América Central a partir de esta inversión en la maquila?

En México, las maquiladoras forman parte de una estrategia económica amplia, que posibilita abrir el país a la inversión extranjera y a la importación de bienes de consumo. Aunque esta estrategia ha creado nuevos trabajos, ha producido también la destrucción virtual de la industria nacional que no pudo competir con bienes de consumo producidos en la línea de montaje global.

Aun en las regiones donde están concentradas las maquilas, se puede debatir si en realidad la gente gana o pierde a raíz de la inversión extranjera sin regulaciones ni restricciones. Teniendo en cuenta cómo las empresas de las maquilas importan casi todos sus insumas y tecnología, es muy poco lo que hacen para crear industrias secundarias.

Adaptado de Maquila Solidarity Network

Fuente Consultada: Geografía – Polimodal Adrea Ajòn y Lía Bachmann

Influencia Nuevas Tecnologías de Comunicación en la Globalizacion

Influencia de las Nuevas Tecnologías de Comunicación en la Globalización

LA GLOBALIZACIÓN: La economía actual es cada vez más, una economía global, en la que el capital, la producción, la gestión, los mercados, la fuerza de trabajo, la información y la tecnología se organizan en flujos que atraviesan las fronteras nacionales.

No se trata de simplemente de que la economía tenga una dimensión mundial (lo cual comenzó a partir de 1492) sino que el sistema económico funciona cotidianamente como una unidad en el ámbito mundial.

La primera fase de la revolución Industrial estuvo estrechamente identificada con ascenso de Inglaterra; la segunda con el avance de Estados Unidos y Alemania. La tercera fase el asenso de Japón, que durante las décadas del ´70 y ’80 supo sacar el mayor provecho de las posibilidades productivas de las tecnologías de la información, aunque esto no signifique que el liderazgo lo sigan teniendo estados Unidos y los países de Europa Occidental.

El actual proceso de globalización reconoce sus orígenes en los inicios en la etapa que se denomina como “transición” del sistema feudal al sistema capitalista, cuando Europa comenzó sus procesos de conquista y colonización.

Sin embargo, hay que distinguir diferencias importantes. En los procesos que se dieron a partir de los siglos XV y XVI las distinciones entre el centro y la periferia eran mayores. La civilización europea y cristiana pretendió, en ese entonces, imponer a los pueblos y naciones no europeas sus valores y sistemas de vida y, por primera vez, apareció un esbozo de la economía-mundo capitalista.

Pero aquella era una economía-mundo incompleta. Si bien los europeos controlaban el comercio internacional desde el siglo XVI, la mayor parte de la producción aún se les escapaba.

Recién en el siglo XVIII, luego de la Revolución Industrial, en el contexto del poder imperial inglés, se comenzó a establecer una verdadera relación entre el centro (los países más avanzados tecnológica e industrialmente de la época) y la periferia (constituida por el mundo atrasado). Se trató sólo del inicio, el gran cambio llegó con la segunda revolución Industrial en el siglo XIX, con el gran desarrollo industrial, y la gran evolución de los transportes y las comunicaciones.

Hoy, la llamada revolución científico-tecnológica, que resume los efectos de la revolución científica, con el desarrollo de la biogenética, los descubrimientos en el campo energético, los procesos de automación producidos por la robótica, y la aplicación de la tecnología electrónica a las comunicaciones, posibilita la expansión del “capitalismo de mercado” como único futuro posible.

El capitalismo del siglo XXI presenta, como una de sus características más destacadas, la velocidad en el movimiento de los capitales. Las inversiones ingresan y se retiran de los mercados con la rapidez permitida por la comunicación electrónica, y los ejecutivos que toman esas decisiones disponen de un menú de datos precisos, respecto a las ventajas o peligros que ofrecen (para los inversionistas) los mercados nacionales o regionales.

De este modo, las instituciones y sociedades privadas ejercen, como nunca antes, un gran poder en la conducción de los asuntos mundiales, debilitando la capacidad de decisión que los estados nacionales tienen en los asuntos que competen a sus problemas sociales y económicos. A este original y nuevo proceso se lo conoce con el nombre de transnacionalización de los asuntos mundiales o desterritorialización de los mercados.

Las empresas transnacionales procuran evadir los controles políticos de sus respectivos países de origen y, buscan configurar los espacios nacionales en función de sus propios intereses, adecuándolos a sus metas de beneficio y eficacia, no considerando, por lo tanto, el carácter ni las necesidades de las sociedades en las cuales repercute su acción.

El proceso de globalización de la economía requiere cada vez más de la liberalización del comercio, es decir, de la flexibilización, o más sencillamente derogación, de las normas que lo dificultan. Para ello, los organismos internacionales, como es el caso del Banco Mundial, presionan a los gobiernos para que modifiquen sus leyes.

Al quedar debilitado el poder de los estados nacionales por la acción de las empresas transnacionales y la globalización de la economía, aquellos dejan de ejercer su función reguladora de la dinámica social para convertirse en el centro de operaciones desde el cual las corporaciones llevan adelante sus estrategias.

Estos procesos producen cambios en la distribución de la población en el espacio, en la estructura urbana, y en la distribución de la riqueza, acentuando, en la población, diferencias antes atenuadas por la acción protectora del Estado.

Estas transformaciones, aceleradas por la globalización, llevan al Estado y las empresas privadas, con la supuesta pretensión de ser más eficientes, a realizar recortes laborales que lo único que logran es aumentar cada vez más los niveles de desempleo.

Sin embargo, no es sólo el fantasma de la desocupación el que amenaza a los trabajadores, sino, también, la precarización del trabajo. El trabajo por tiempo prolongado, sostenido en contratos que garantizaban la seguridad laboral, está en vías de extinción.

Ha sido reemplazado por otras formas de empleo, contratos de trabajo por períodos breves, trabajos provisionales y trabajos de jornada parcial. En estos nuevos empleos, es común la ausencia de pautas claras de horario y días de descanso.

En el campo cultural, la globalización ha producido una sociedad regulada ya no por la política y la disciplina, sino por la comunicación, el consumo y en definitiva por el mercado. Esto ha desembocado en un nuevo individualismo, caracterizado por el impulso de la autonomía individual , hecho que es fomentado e incitado por el mismo sistema.

Occidente buscó siempre universalizar su cultura creyendo que, al hacerlo incorporaba a los países “ocidentalizados” a un civilización superior. Inglaterra en su momento tuvo éxito en esa empresa. Y estados Unidos la heredó y hoy la propugna con la misma convicción. El concepto que surgió, como consecuencia del poder “universalizador” de los mas media, fue el de globalización.

Luego del atentado del 11 de septiembre, la potencia del Norte, la superpotencia que garantizaba e impulsaba la globalización del occidente actual, se sintió poderosamente herida. No imaginamos todavía hasta qué punto. Y los países que resisten a la globalización norteamericana afirman su diferencia. Que un país afirme su derecho a ser diferente a la universalización que propone un Imperio es un signo de debilidad para ese Imperio.

Se debiera suponer que la gran potencia bélica se basta para imponer su cultura como la cultura de todos, como la “cultura universal”. No puede haber “diferencias” cuando se plantea un “orden global” y más aún si ese “orden global” responde a una estrategia de “guerra total”.

Cuando Inglaterra universalizaba su cultura, cuando entraba en la India o en China, lo hacía para expandirse y para ganar mercados. Hoy, Estados Unidos se globaliza porque necesita librar una “guerra global”. No porque su enemigo sea el planeta entero, sino porque ahora (con el nuevo tipo de terrorismo) su enemigo puede estar en cualquier parte del planeta. El terror del terrorismo es su no-lugar.

El terrorismo no tiene territorialidad. Así, de esta manera el terrorismo elude la globalización. Y el Islam, que es adonde apuntan los misiles del Imperio, afirma su derecho a la diferencia, que es su derecho a la identidad. La próxima guerra será total, será una “guerra civil mundial”. No es mucho lo que podemos. O sí, esperar esa inspiración sagrada que sin dudas posee el hombre. La misma que hace que un amigo vaya hasta el mismísimo fin del mundo si su amigo está mal y lo necesita. La misma que hace que el amor exista. El amor en todas sus formas. Porque justamente es eso lo que quieren, matar el amor.