Vida de los Mongoles

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La Vida de los Mongoles en la Actualidad

Los mongoles, que en la Edad Media fueron el terror de numerosos pueblos, se encontraban en el siglo XIII al frente de un imperio que se extendía desde Rusia al océano Pacífico. Hoy día son un pueblo que vive en paz con todo el mundo, dedicándose principalmente a la ganadería. Bajo los auspicios de Rusia se implantó en el país un régimen comunista. La industria y los medios de transporte se han organizado sobre bases modernas.

Unos dos millones de mongoles viven todavía en Mongolia exterior, Estado que, tanto desde el punto de vista político como del económico, se organizaron a imagen y semejanza de la ex Unión Soviética. Además de ellos, hay unas decenas de millares de mongoles que viven en Mongolia interior, que forma parte del territorio chino. No hace mucho, los mongoles llevaban todavía una vida nómada en las estepas de Asia central. En este perpetuo errar, el caballo representaba un importante papel.

Al igual que en Tíbet, el lamaísmo budista y la vida monacal gozaban de gran favor entre los mongoles. Cerca de la mitad de la población pertenecía al grupo de los monjes o lamas. Tan sólo en Mongolia exterior hay no menos de dos mil seiscientos monasterios y capillas. En el curso de los dos últimos decenios la situación ha evolucionado. La actitud del régimen comunista ha forzado a los lamas a abandonar muchas de sus prerrogativas; desde entonces su
número ha disminuido notablemente.

Por otra parte, numerosos mongoles han abandonado su nomadismo pastoril para llevar una vida sedentaria. Se aplicaron planes quinquenales que permitieron el desarrollo de la industria y de las comunicaciones. Además, se extendió la enseñanza, a lo que contribuyó la fundación de una universidad en la capital, Ulan Bator. Líneas aéreas y de ferrocarriles unen la ciudad a las otras partes del país y con el extranjero.

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Hogar del nómada mongol:El pueblo mongol representa el 90% de la población de Mongolia. La imagen representa un gran ger o yurt tradicional levantado en una colectividad de pastores del desierto de Gobi. Las paredes de la tienda consisten en una estructura que forma un armazón sobre el que se atan almohadones de fieltro y lonas blancas. El tejado está sobre palos atados a una pieza redonda y un gran agujero, en la parte superior, propicia la salida del humo.

A despecho de todos los logros de la técnica moderna, la ganadería sigue siendo una de las principales actividades económicas de los mongoles. Dado que las estepas son pobres, los ganaderos se ven obligados a seguir a sus rebaños de unos terrenos de pasto a otros. El ganado se compone de caballos, yaks, camellos, cabras y ovejas.

Los mongoles viven en unas tiendas que llaman yurtas. Estas yurtas tienen una forma especial: son redondas y con el techo cónico. Están montadas con planchas de madera y palos, y cubiertas con fieltros y pieles. En el interior, alfombras de lana cubren el suelo, haciéndolas confortables; hay también numerosos objetos de uso diario confeccionados con cuero artísticamente trabajado. La yurta es, pues, una vivienda agradable que tiene la ventaja de poder desmontarse y ser montada de nuevo con toda facilidad.

Por otra parte, en estas estepas de clima continental pronunciado, ofrece excelente protección contra el frío. Tiene únicamente una entrada muy pequeña. Un fuego de boñigas de camello o de yak proporciona agradable temperatura. El humo escapa por un agujero practicado en la parte superior del techo cónico.

En verano, en cambio, la yurta no deja entrar el calor, y en su interior la temperatura es deliciosamente fresca. Muy sólida, resiste fácilmente las tempestades. Es muy espaciosa; una yurta de 4,5 m. de diámetro puede albergar hasta veinte personas.

Los mongoles, que llevan vida nómada, viven con mucha señf, cillez y se nutren casi exclusivamente de productos derivados del ganado que crían. No es que coman mucha carne, pues, pastores natos, sólo matan a sus bestias en caso de estricta necesidad. En cambio, si una de ellas enferma o muere, la comen. Se hace difícil creer que estos pastores apaciblessean los descendientes de aquellos mongoles que en la Edad Media fueron los dueños de un imperio que se extendía desde Rusia al océano Pacífico y que se había impuesto incluso en Europa central.

UN POCO DE SU HISTORIA… Sabemos, en efecto, que sus ansias de poder eran tales que llegaron a convertirse en el terror del continente eurasiático. Gengis Kan condujo sus tropas al asalto de Europa. En 1221 ordenó a uno de sus generales que marchara hacia el sur del mar Caspio. En la misma época, los mongoles obtenían en Rusia resonantes triunfos. Hay quien afirma que para celebrar sus victorias bailaban sobre unos grandes pisos hechos de tablas, debajo de los cuales sus prisioneros iban siendo aplastados lentamente.

Con sorpresa y alivio por parte de los pueblos sometidos, los mongoles volvieron a tomar la ruta del este, abandonando el sur de Rusia. Años más tarde, sin embargo, los mongoles, a los que también llaman tártaros, regresaron mandados por Batu Kan, nieto de Gengis Kan. Esto sucedía en 1241, y la invasión se parecía más a una emigración en masa que a una operación militar.

Las zonas meridional y central de Rusia fueron sometidas y entraron a formar parte del imperio de la Horda de Oro, cuya capital era Sarai, en el curso inferior del Volga. Este imperio iba a mantenerse hasta 1502.

Durante el siglo xm los mongoles penetraron también en China y la sometieron. Kublai Kan, otro de los nietos de Gengis Kan, convirtió a Pekín en la capital de su imperio. Fue también el fundador de la dinastía Yuan, que reinaría en China durante casi un siglo, de 1276 a 1368. Poco a poco, sin embargo, los mongoles experimentaron el ascendiente de pueblos más numerosos y hubieron de someterse a su vez a los chinos.

En el siglo XIX, los rusos les ayudaron en la acción que habían emprendido contra China. Esta ayuda rusa permitió que el movimiento de independencia mongol ganara en seguridad, pero sin que los chinos abandonasen Mongolia; en 1919 volvieron a ocuparla, ahogando así la voluntad de independencia de los mongoles.

El partido nacional-revolucionario, dirigido por Suje Bator, prosiguió la acción a pesar de todo, y en 1921, siempre con la ayuda de Rusia, Bator consiguió proclamar la independencia de Mongolia exterior. Tres años más tarde organizó a su país según el modelo de una república popular de inspiración comunista. Los diferentes sectores de la economía y los monasterios fueron nacionalizados, y el vasallaje, abolido.

En 1946 China cedió y reconoció a Mongolia exterior como Estado independiente. En cambio, los chinos siguen reivindicando Mongolia interior, situada más al sur. Para subrayar la unidad de este territorio con el resto de China, han derribado parte de la Gran Muralla, que separaba a Mongolia interior del territorio chino.

Mongolia exterior, el verdadero Estado mongol, es un país lleno de contrastes; la nueva capital ha sido concebida según el modelo de las ciudades rusas, con anchas avenidas e inmuebles de aspecto austero destinados a vivienda. Los habitantes de la ciudad parece como si acabaran de llegar del campo.

Verdad es que se implantaron los medios de locomoción más modernos, pero no es menos cierto que la tradición está fuertemente arraigada en el alma de los mongoles, por lo que no es de extrañar que, al igual que antaño, el caballo siga desempeñando un papel importante en la vida diaria de este pueblo. Los jóvenes participan en concursos hípicos para distancias de 30 a 40 km. Son pruebas a escala de las estepas. Mongolia exterior tiene una superficie de 1.500.000 km2 y se halla poco poblada. La mayor parte del país está, pues, sin explotar.

Sin embargo, los trabajos de irrigación han permitido abrir nuevas regiones a la agricultura. El trigo, la cebada y la avena son los más importantes cereales cultivados.

El subsuelo es también muy rico, pero apenas se ha iniciado su explotación. En la actualidad se desvenan unos yacimientos de oro cerca de Kobdo y otros de hulla cerca de Nalaikja. Mongolia posee también hierro, estaño y piedras preciosas.

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